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Resumen

01/01/2006

Selvaggia

Año nuevo, incertidumbres nuevas.
Domingo, 01 de Enero de 2006 10:17. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Personales Hay 2 comentarios.


02/01/2006

Michel Butor, Parrhesia, Intelectuales

Leía hoy en los Ensayos sobre la Novela de Michel Butor un texto, "Sobre el llamado Manifiesto de los 121", que no tiene que ver con la novela, sino con la responsabilidad de los intelectuales frente al poder de sus Estados, y la necesidad de hablar en momentos cruciales -- se ocupa Butor aquí de algo semejante a lo que Foucault llama la "parrhesia" en su ensayo "Fearless Speech". Me ha venido a la cabeza al leer esto el discurso de Pinter con ocasión del Premio Nobel. No hay mejor comentario posible que este que hace Butor sobre una de las batallas de su época, a principios de los 60. Todas las batallitas iguales, las hay en 1660, en 1960 o en 2006. En mi caso, la única batallita de este estilo en la que me he embarcado, salvando las distancias, fue la de intentar que mi asociación profesional, la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos, se pronunciase frente a la embajada de EE.UU. con motivo de diversas invasiones e intervenciones de este país por el Tercer Mundo. Sin éxito. La última fue este intento de que la Asociación ésta se opusiera a la guerra preventiva cuando el tema de Iraq. Este era el mensaje:

Estimados compañeros,

Es una especie de costumbre que tengo, desde hace años, la de estimular a nuestra Asociación a tomar una postura cada vez que los Estados Unidos emprenden un ataque preventivo contra alguna nación del tercer mundo. No soy ningún radical, más bien conservador como funcionario medio, y por eso creo que la costumbre de no emprender ni apoyar guerras preventivas es una
buena costumbre que merece conservarse. En esta ocasión creo que no desentona mucho mi propuesta, vista la opinión de la mayoría de la sociedad española. Espero por eso que no me tengáis demasiado en cuenta usar para esto una lista de correo cuya finalidad primordial ya sé bien que es otra.

Sugiero, por tanto, que quien desee que la Asociación se manifieste en contra de la guerra preventiva envíe un mensaje ya sea a esta lista ya sea al correo personal del administrador de la lista (...) y que el administrador, que sabrá si el número de correos recibidos son cifras suficientemente representativas, se ponga en contacto con la Presidenta de la asociación para determinar si procede enviar una nota a la embajada de los Estados Unidos y Gran Bretaña, o a la prensa, o a quien proceda, haciendo saber cuál es la postura mayoritaria de los miembros de esta asociación. Si es que los datos permiten determinar que existe una postura.

Mi mensaje ya está enviado: guerra preventiva NO.

Sólo una pequeña parte de los socios se sumaron a la iniciativa, con lo cual la presidencia de la Asociación optó por no pronunicarse al respecto. En última instancia, quedó en agua de borrajas la cosa. Y sin embargo es preciso a veces tener iniciativas de éstas, y declaraciones públicas de los intelectuales, aunque no paren en nada. Le dejo aquí la palabra a Michel Butor.

SOBRE LA LLAMADA "DECLARACIÓN DE LOS 121"

En una de las antologías más utilizadas en la enseñanza secundaria, puede leerse una célebre carta de Bossuet a Luis XIV, en la cual la extremada prudencia de las fórmulas en absoluto enmascara una oposición de una firmeza admirable:

"... y para decir [a Su Majestad] sobre esta base lo que creo que es una obligación suya precisa e indispensable: debe ante nada ponerse a conocer a fondo las miserias de las provincias, y sobre todo lo que tienen que sufrir, sin que Su Majestad saque provecho de ello, tanto por los desórdenes de las gentes de guerra como por los gastos que les produce el pagar vuestros impuestos de guerra, que se llevan a excesos increíbles. Aunque sin duda Su Majestad sepa bien cómo en todas las cosas se cometen injusticias y rapiñas, lo que sostiene a vuerstro pueblo es, Majestad, el que no pueden dar crédito a que Vuestra Majestad sepa todo: y esperan que la misma aplicación que se os ha visto en cosas de vuestro provecho os obligará a interesaros por un asunto tan necesario..."

Bossuet era entonces profesor, profesor pagado por el Estado, ya que era el preceptor del Delfín.
Unas páginas más adelante, se encuentra otra carta no menos famosa de Fénelon al mismo monarca, en un tono bastante más vivo:

... El pueblo mismo (hay que decirlo todo) que os ha amado tanto, que ha confiado tanto en vos, empieza a perder la amistad, la confianza e incluso el respeto..... La sedición prende poco a poco en todas partes. Creen que no sentís piedad alguna por sus males, que no amáis más que vuestra autoridad y vuestra gloria... Las revueltas populares que no se conocían desde hace tiempo se vuelven frecuentes.... Los magistrados se ven obligados a tolerar la insolencia de los motines, y a hacer pasar bajo mano algún dinero para apaciguarlos; así se paga a aquéllos a quienes habría que castigar. Os veis reducido al extremo vergonzoso y deplorable de, o bien dejar la sedición sin castigo, haciendo que crezca debido a esa impunidad, o de hacer masacrar inhumanamente a los pueblos a quienes vos arrastráis a la desesperación, al arrancarles, con vuestros impuestos para esta guerra, el pan que intentan ganar con el sudor de su rostro.
Pero mientras a ellos les falta pan, a vos mismo os falta dinero, y no queréis ver los extremos a los que os habéis reducido. Como habéis sido siempre feliz, no podéis imaginaros que dejéis de serlo un día. Teméis abrir los ojos; teméis que os los abran...

Fénelon era entonces profesor, profesor pagado por el Estado, ya que era el preceptor del segundo hijo de Luis XIV. Y está fuera de duda, nos dicen los historiadores, que una carta como esta no fue remitida directamente al rey, que probablemente ni siquiera la habría leído entonces, sino que se la hizo circular por su entorno, para poder obtener al mayor efecto posible. Fénelon medía ciertamente los riesgos que corría al tomar la palabra de este modo con tal vigor; su caída en desgracia no debió extrañarle.

Yo leí estos textos siendo alumno; más tarde, de profesor, he tenido ocasión de hacérselos leer y comentar a los alumnos, procurando mostrarles que en ciertos momentos no era posible continuar con el trabajo de profesor o de escritor sin que ciertos malentendidos fueran disipados o denunciados; que ante ciertas injusticias, de las cuales se te pide ser cómplice mediante tu docilidad, el silencio no era sólo cobarde sino también suicida. La historia reciente, por desdicha, abunda en demostraciones de esto, y es de notar que entre los que se han puesto un velo ante el rostro ante la llamada "declaración de los 121", o ante los apoyos que le llegaban del otro lado de las fronteras, podemos reconocer, me atrevo a decir, a profesonales de la obediencia a los tiranos, de la servidumbre silenciosa ante los amos del momento; que entre los que han declarado, por ejemplo, que no convenía a los escritores meterse con lo que pasaba "en otro país", se encuentran quienes no hace tantos años juzgaban bueno ocuparse de eso muy de cerca, en circunstancias que no olvidamos.

Hay momentos en los que el que goza del inmenso privilegio de poder trabajar con bastante tranquilidad, en una habitación, o en un laboratorio, dedicado al aumento del saber humano, la mejora de nuestra estancia y de nuestra vida, es un traidor a todo lo que hace, a sí mismo, a todos los que lo siguen y lo entienden de verdad, sea matemático, compositor, arquitecto -- si no echa en la balanza la poca autoridad moral o espiritual con la que se halle entonces investido.

"Hay que decirlo todo"-- Si hay una tradición francesa es desde luego ésta, y por eso ni siquiera he tenido que elegir mis contestadores entre ese admirable linaje de protesta que tenemos --Voltaire, Hugo o Zola, sino que he cogido a estos dos prelados, a estos dos apoyos del altar y del trono, a estas dos ilustraciones de primera del momento más ilustre de Versalles, porque hasta esos mismos nos impulsaban en nuestro gesto; porque hasta de ésos estaban renegando nuestros enemigos.

Ciertamente, puede suceder que haya declaraciones de intelectuales que sean vanas, que estén mal hechas, que fallen el blanco, que denuncien un mal imaginario, que caigan al agua; producen entonces sonrisa; pero en el caso que nos ocupa, la mejor prueba de que la amenaza era real, de que se había dado bien en el punto sensible, que la libertad de expresión estaba en peligro, es la prohibición que cayó sobre ese texto cuando se hizo público, que impidió que se reprodujera; son las sanciones que se tomaron.

Por eso conviene leerlo directamente, desprendiéndolo así cuidadosamente de todas las deformaciones sistemáticas de las cuales ha sido objeto por el hecho mismo de que no se lo podía citar -- tomarlo en consideración en lo que es su letra.

Reconozco que en la mayoría de los casos más vale seguir tenazmente con el trabajo en curso, y dejar a especialistas escogidos los problemas políticos del momento, pero quién, viendo lo que ha pasado desde entonces, lo que todavía está pasando, ¿quién se atrevería a decir que esa vez no era hora y pasahora de intervenir? Ay, ¿qué podrán reprocharse hoy los autores y los firmantes (todo es uno) si no fuese el haber tardado demasiado?

(Traducido de Michel Butor, Essais sur le Roman; Paris: Gallimard, 1992).

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Lunes, 02 de Enero de 2006 14:46. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Ideología No hay comentarios. Comentar.


03/01/2006

Relectura y nuevos significados

Hoy me llega, por fin, el libro sobre Gadamer donde salía mi capítulo titulado "La espiral hermenéutica" (Hans-Georg Gadamer:. Ontología estética y hermenéutica. Ed. Teresa Oñate y Zubía. Cristina García Santos. Miguel Ángel Quintana Paz. Dykinson, Madrid, 2005). Pongo aquí un trozo, sobre la crítica como interacción conversacional:


Siguiendo a Gunter (1974), Goffman observa que los participantes en una interacción comunicativa, o bien el analista que la examina a posteriori, no pueden predecir en qué consistirá el siguiente movimiento en un intercambio comunicativo dado, sino que sólo se puede establecer retrospectivamente la conexión temática entre las dos enunciaciones.

what is available to the student (as also to the actual participants) is not the possiblity of predicting forward from a statement to a reply—as we might from a cause to its effects—but rather quite a different prospect, that of locating in what is said now the sense of what it is a response to. For the individual who had accepted replying to the original statement will have been obliged to display that he has discovered the meaningfulness and relevance of the statement and that a relevant action is now provided. (Goffman 1981: 33)

A veces el sentido que se descubre retrospectivamente y se trae a la luz mediante la respuesta no es un sentido intencional en origen. Por ejemplo, con nuestra respuesta podemos descubrir retrospectivamente juegos de palabras o sentidos obscenos no intencionados en las palabras de nuestro interlocutor, llamando la atención sobre ellos. Aún más: la respuesta, verbal o no, puede referirse a un elemento no verbal de la actuación comunicativa del primer interlocutor, con lo cual cada turno conversacional resalta retrospectivamente aquellos elementos de la intervención previa del otro interlocutor a los que elige responder el hablante: “And what conversation becomes then is a sustained strip or tract of referencings, each referencing tending to bear, but often deviously, some retrospectively perceivable connection to the immediately prior one” (Goffman 1981: 72). Goffman observa que el uso del lenguaje hablado no descansa sobre una estructura verbal de turnos conversacionales, sino sobre una secuencia interactiva en la que la acción no verbal es primordial, y la verbalización interviene con frecuencia como un modo de posicionar a los hablantes explícitamente sobre la base de una interacción no verbal previa. Aquí podríamos decir también, como hacía Trotski parodiando el comienzo del Evangelio de San Juan, que “in the beginning was the deed. The word followed, as its phonetic shadow” (1971: 827).

Hemos señalado que, de acuerdo con Goffman, una respuesta puede referirse a elementos no verbales de la interacción comunicativa, y contribuir así a reelaborar o reconducir la interacción. Especifiquemos algo más: la respuesta a elementos no verbales puede estar más o menos verbalizada. Una respuesta que formule verbalmente elementos no explícitamente verbalizados se puede interpretar en un análisis lingüístico como un cambio en el tema de la conversación (en la medida en que restringimos la noción de tema a la coherencia de lo verbalmente expresado, y no de lo expresado en general). Aquí podemos introducir una observación sobre diferentes tipos de no verbalidad que pueden estar sujetos a reinterpretación interactiva. Por una parte están los fenómenos no lingüísticos o paralingüísticos, proxémicos, los gestos, el tono, etc., que son el objeto del análisis de Goffman, ya que sus estudios se dirigen siempre a los aspectos presenciales de la interacción. Por otra parte, este proceso interpretativo retroactivo tiene lugar también a la hora de comprender la información no codificada, y la no explícitamente tematizada, que son así un tipo de “gestualidad” lingüística, aunque se presenten en forma verbalmente accesible—como estilo individual, o como la forma concreta dada al mensaje. Muchas modalidades de interpretación literaria pueden explicarse, al menos en parte, siguiendo esta línea de razonamiento. Se trata de reelaboraciones retroactivas en el curso de un un diálogo diferido con la obra original o con otras lecturas de esa obra (aquí es el crítico quien delimita quiénes son los participantes “ratificados” en la interacción crítica concreta). El crítico puede, a la manera de lo que suelo denominar “crítica amistosa”, elaborar un discurso crítico que no tematiza elementos no tematizados por el autor, o si lo hace, son temas ideológicamente consonantes con el tema de la obra o subordinados a él. Por otra parte, lo que Judith Fetterley llama “resisting reading” y que podríamos llamar crítica crítica, o crítica confrontacional, trata más bien de hacer verbalmente explícitos elementos “gestuales” estilísticos o ideológicos que son disonantes, ya sea con la temática explíticamente propuesta por la obra, o con las valoraciones del propio crítico.

(...)

Los procesos de relectura se prestan especialmente bien a una elaboración retrospectiva del tema, precisamente por su efecto acumulativo. De hecho, toda crítica es relectura. Las lecturas críticas de un texto en cierto modo “destematizan” el texto a la larga, de modo que por la necesaria originalidad de la lectura crítica, hay aspectos de las obras clásicas que se agotan o se vuelven “intratables”; y esa misma intratabilidad hace que sean recuperables tramas de lectura que no hubieran sido posibles o relevantes en primera instancia. Una lectura crítica crea pues un complejo intertextual tanto con el texto objeto de análisis como con lecturas críticas anteriores: son éstas relaciones intertextuales las que deben ser descritas en el análisis de un discurso crítico. En esta intertextualidad descansa la tematización del discurso crítico y su capacidad para formular explícitamente relaciones imperfectamente percibidas antes, y para intervenir retroactivamente en la significación de textos literarios o críticos anteriores.

Con ello no señalamos sino aspectos complementarios de un principio básico la hermenéutica textual que Gadamer ya encuentra expuesto con claridad en Chladenius: “‘Como los hombres no son capaces de abarcarlo todo, sus palabras, discursos y escritos pueden significar algo que ellos mismos no tuvieron intención de decir o de escribir’ y por lo tanto ‘cuando se intenta comprender sus escritos puede llegar a pensarse, y con razón, en cosas que a aquellos autores no se les ocurrieron’”. O, en palabras del propio Gadamer, “cuando se comprende, se comprende de un modo diferente” (1977: 367)—sin que ello sea obstáculo a la dimensión conversacional que existe en toda dialéctica de la comprensión (Gadamer 1977: 445-47). Hay que enfatizar que ésta es una conversación a múltiples bandas, no sólo un diálogo entre el autor del texto y el lector. Y es una conversación que produce sentido, más allá de desvelarlo o cerrarlo. “Mal hermeneuta”, dice Gadamer, “el que crea que puede o debe quedarse con la última palabra” (1977: 673). Y mal conversador...

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Martes, 03 de Enero de 2006 17:34. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica Hay 2 comentarios.


04/01/2006

Me paso al rocanrol

Vaya, me han escrito de un grupo de rock a ver si me importaría que pusieran uno de mis dibujos en la portada de su álbum. (Por lo que se ve les ha gustado el obispo biónico). También me paso al rocanrol estos días, bueno, más bien al cantri, porque a falta de ordenador, que sigue medicado, le pego a la guitarra rato sí rato no. Y me paseo inquieto por las calles... ¿será el síndrome de abstinencia? Bueno, hoy para cambiar de rollo y salir de estas calles, nos subimos a Biescas a tocar chufa.

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Miércoles, 04 de Enero de 2006 11:00. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Personales Hay 6 comentarios.


06/01/2006

Léete mi blog, anda...

- ¿Y por qué no te lees mi blog? Así estaríamos más en contacto, y te enterarías de lo que cocemos por casa...
- Huy, no, no... Es que leer en el ordenador, se me ponen los ojos... - y no tengo tiempo, no tengo banda ancha además, en realidad no tengo ni conexión a Internet, la tiene mi cara mitad. Gúgel lo miro con su ordenador. Que tampoco va muy rápido, vamos. Pero es que llego con un cansancio encima que ni me lo miro. Me pongo a ver la tele, y que me echen lo que quieran.
- Pero total, por unos minutos menos de telebasura... si es tan interesante mi blog, el tema central soy yo, y mis intereses, lo que hago, lo que pienso, lo que me pasa, la familia, el trabajo, la gente que conozco...
- Huy, ya, sí, pero es que todos pensamos tantas cosas... eso será interesante para tí, porque eres tú, y vale, perdona, no te niego que sea interesante, pero no puede estar todo el mundo pendiente de tí, hombre...
- Bueno, no digo pendiente, pero por leerlo alguna vez... por favor.... esta noche que es Reyes...
- ¡Que no, me cagüen la leche, que te he dicho que no!
- Snif.
- A mí los blogs me gustan en directo, así, que cada cual te cuente su rollo delante unas copas, y con posts cortos, y si quieres me interrumpes, y ves la cara que pongo, así en realidad virtual tres de, o me sueltas lo que quieras tú, pero eso, en directo, si total nos lo vamos a contar igual, pues te lo cuento, y una vez, y luego a otra cosa mariposa, no voy a estar todo el día haciéndote un seguimiento, hombre, imagínate que toda la gente que conozco se monta un blog, anda vamos, pues yo ya estoy en esa fase, no se lo leo a nadie, no te creas que te tengo manía, eh? A mí que me lo vengan a contar.
- Pero si son tan angustiosos estos encuentros en vivo, cada cual radiando su blog oral, improvisando.... es demasiado multimedia para mí. Y tan pocos posts, pero todos de golpe...
- Es el futuro, muchacho.

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Viernes, 06 de Enero de 2006 11:55. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Blogs Hay 2 comentarios.


Los Reyes y la mente modular

- Mira papá, qué nos han dejado los Leyes.
- Vaya, ¿han traído algo?
- Sí, mira. Regalos.
- Y se han bebido la leche. ¿Me puedo comer este trocito de galleta?
- Puaj, igual la ha mordido un camello...
- Ay, sí, puaj.
- Bah, ya me la como yo, total...

Ayer estuvimos viendo el desfile de carrozas, y los pequeños saludaban a los reyes como si les fuese algo en ello. Pero a mí el que me pasma es Álvaro. Cree en los Reyes contra toda evidencia, y va a pasar insensiblemente de creer en ellos a mantener la ficción, sin que ninguna de estas dos maneras de describirlo sea ajustada en realidad. "Muy amables han sido estos reyes", va diciendo por allí. Dice su madre que tiene mente modular. A mí me pasma como síntoma del entrenamiento que tenemos para a la vez creer y no creer en las cosas. Es una capacidad que va desde lo entrañable, como en este caso, a lo alarmante -- seguro que tiene algo que ver esto de la mente modular con nuestra ceguera selectiva a los sufrimientos del Tercer Mundo, o de los animales; o con el doublethink de Orwell, la capacidad para creer una cosa y su contraria que fomentan los regímenes totalitarios.

La atención y el seguimiento que fomentan los Reyes, o Papá Noel, tiene algo que ver, evidentemente, con la toma de relevo generacional. No por nada son ancianos (bueno, un joven, un maduro y un anciano, en el caso de los Reyes, normalmente, las edades de la vida si añadimos el niño). Ancianos, digo, que traen regalos a los niños (herencias, cultura, un patrimonio, además de juguetes). Como son ceremonias solsticiales, tienen algo que ver con la regeneración del ciclo solar y de la vida, a través de la sucesión de las generaciones. Es una cosa totalmente pagana y mítica, claro (como las religiones, son todas paganas). La gente nos apuntamos al ritual en masa como manera de recordar la infancia y a la vez como una manera de ir haciendo a los niños cómplices de su propia maduración, cuando se enteran del secreto, unas veces de golpe y otras por sectores modulares de la mente, como Álvaro. Por otra parte, a la religión católica, tan llenísima de dogmas increíbles que hay que creer (o decir que se cree en ellos, oficialmente) lo de los Reyes es una especie de reducción al absurdo de todo dogma, como soltar presión dogmática, decir los adultos entre sí, sin decirlo, claro, sólo ritualizándolo: "bueno, todo esto son ficciones, ilusiones para la mente infantil, pero hay que mantener la ilusión"...

De esta manera, entre la presión dogmática, el doublethink, la mente modular y el teatro que hacemos para los niños, lo cierto es que nadie sabe qué es cierto y qué no es cierto, pero todos mantenemos las ficciones necesarias, por consenso, y con entrenamiento, desde niños. Porque qué somos todos, más que niños que se han ido inflando desproporcionadamente.

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Viernes, 06 de Enero de 2006 12:30. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Ideología No hay comentarios. Comentar.


La orilla blanca, la orilla negra

Pongo de música de la semana en mi "otro" blog, que por fin puedo cambiarla, una canción que cantaba Iva Zanicchi hace muchos años: "La orilla blanca, la orilla negra". Antibelicista. Lo que no suponían los autores (Testa/Sciarilli), creo, es que el siglo siguiente no sólo iban a seguir allí la orilla blanca y la orilla negra, sino que el uniforme lo iba a llevar uno incorporado de nacimiento, y que no habría ni puente sobre el río. Y sobre el río sigue la batalla, nosotros no la veremos acabar.

Viernes, 06 de Enero de 2006 15:24. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Hay 11 comentarios.


Les uns contre les autres

C’est cette chanson de Starmania dont je vous parlais, la meilleure de ce show méconnu hélàs hors du monde francophone, bon, il y a aussi une autre: "Le monde est stone". Toutes deux par Luc Plamondon (paroles) et Michel Berger (musique). Heureusement que le phénomène Dion a repris toutes les deux, par exemple dans Dion chante Plamondon. Pour Les uns contre les autres, en voici les paroles:

On dort les uns contre les autres

On vit les uns avec les autres

On se caresse, on se cajole

On se comprend, on se console

Mais au bout du compte

On se rend compte

Qu’on est toujours tout seul au monde

 

On danse les uns contre les autres

On court les uns après les autres

On se déteste, on se déchire

On se détruit, on se désire

Mais au bout du compte

On se rend compte

Qu’on est toujours tout seul au monde

 

On dort les uns contre les autres

On vit les uns avec les autres

On se caresse, on se cajole

On se comprend, on se console

Mais au bout du compte

On se rend compte

Qu’on est toujours tout seul au monde

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Viernes, 06 de Enero de 2006 21:50. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Música francesa No hay comentarios. Comentar.


07/01/2006

Nada de nada

Variando sobre el poema de Valente :

Dijo Dios: - Brote la Nada.
Y alzó su mano derecha,
Pero no le salió nada.
Y quedó la Nada hecha.

Así reescrito da menos esse est percipi, pero a cambio queda claro que hasta los fracasos dejan huella - por insignificante que ésta sea. Si no, no estaríamos aquí hablando de nada. Ah, y que no se me eche en cara que utilizo dos veces la misma rima, porque nada no cuenta. Let there be lightness.

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Sábado, 07 de Enero de 2006 11:01. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica No hay comentarios. Comentar.


La Terminal

Es la película de Steven Spielberg, Tom Hanks, Sacha Gervasi, Andrew Niccol et al. (Dreamworks, 2004). Podría también llamarse El Castillo, o Bartleby, o Esperando a Godot, porque algo tiene de todo ésto, más un ingrediente de comedia romántica (frustrada al final) y pequeñas historias de cada personaje sumadas a la central. Que es la historia de Viktor Navorksi (Tom Hanks), un turista que se encuentra atrapado administrativamente en la terminal de un aeropuerto neoyorkino sin poder volver a su país en guerra ni obtener un visado para entrar a los USA. Navorski se lo toma con paciencia, espera meses en la Tierra de Nadie, en el espacio que no es ningún sitio, haciendo amistades, encontrando maneras de sobrevivir sin recursos, y evitando caer en las trampas administrativas que le tiende el malvado jefe de seguridad del aeropuerto, que quiere pasárselo a la policía para quitárselo de encima. Ante todo, planta batalla a la "irracionalidad de la racionalidad", según frase de George Ritzer en La MacDonaldización de la sociedad, pues es ésa la ley que impera en el aeropuerto. Acaba Navorski querido por todos, y hasta liga con una bonita azafata (Catherine Zeta-Jones), pero ésta está que se cuela por la pata pabajo por un piloto que nunca abandonará a su esposa, así que vive también en la espera, en un eterno triángulo vicioso. Navorski espera las llegadas de Z-Jones con tanta ilusión como el visado que al final lo mande a alguna parte; el aeropuerto se organiza cuando viene Z como una geografía erótica que le permita seducirla, y lo consigue... por un rato. Luego cada cual sigue su camino; termina la guerra y Navorski vuelve a su país tras una breve visita a Nueva York (su misión original era conseguir la última firma de uno de los grandes del jazz que le faltaba en la colección de su padre - motor vital gratuito donde los haya). Luego se va, o vuelve, no sabemos a qué, a Krakozhnia o al cielo, pero habiendo logrado si no el amor, sí la dignidad humana y el cariño de todos los que le rodean en su pequeño Gulag. Ella en cambio se queda de azafata en tierra; Zetajones está hasta los, hasta allí, de su piloto, pero elige seguir en su espera imposible y sin sentido... pero qué joder, the fucking sex was so great. La estructura de comedia romántica se utiliza hábilmente, para frustrarla y dar a la pelicula un toque escéptico y desengañado dentro de todo el optimismo sentimental a la Spielberg... porque, desde luego, en mi terminal nadie se interesa tanto por nadie como la gente lo hace aquí por Navorski, o él por los demás.

Es pues una película sobre la espera y la esperanza ("Life is waiting"), sobre el sentido de la vida, sobre el poder de la individualidad y las relaciones personales frente a la burocracia deshumanizada. La terminal es, claro, una terminal, con todo detalle, pero también es una alegoría de la vida como lugar de paso. Quizá de paso hacia ninguna parte (no existe "Krakozhnia"), pero un lugar en el que hay que habitar, improvisar o ir tirando con lo que hay, y humanizarlo, frente a todas las presiones para que seamos sólo números de serie que circulen rápidamente sin obstaculizar el sistema. Una terminal es así el lugar postmoderno por excelencia, el lugar donde el capitalismo ya ha logrado su máxima expansión, y donde tras la parafernalia de letreros, superficies reflectantes y franquicias, hay un estricto control de seguridad que no es amable con los casos individuales. En una escena crucial, el jefe de seguridad negaba el paso a un inmigrante con medicinas cruciales para tratar urgentemente a su padre; Navorksi salva la situación diciendo que había un error de traducción, y que la medicina era para una cabra (con lo cual ya no se le aplicaba la legislación obstructiva). Así se tuerce la ley para atender al caso individual, algo que el jefe de seguridad no está nunca dispuesto a hacer. Es un judío estilo Shylock, que se atiene a la letra de la ley, y a sus intereses, sin importarle el coste para los demás. Por suerte, sus empleados se van volviendo contra él, y al fin su jefe de policía, negro, se hace deliberadamente el ciego para ayudar a Navorski (los negros, los inmigrantes, y los que van haciendo un poco de slalom con el sistema son los buenos de la película). La terminal ofrece un modelo de sociedad macdonaldizada en fase terminal, nunca mejor dicho, pues su finalidad es procesar ("El Proceso") al personal rápidamente, que entren y salgan a la mayor velocidad posible, dando el menor número de problemas individuales, todos bien provistos de los impresos necesarios, y comprando lo más posible mientras pasan a toda velocidad y se pierden tras las puertas; sonrisa y patada en el culo. Como le dice el jefe de policía a Navorski al abandonarlo a su suerte en la tierra de nadie de la terminal, cuando éste le pregunta qué puede hacer, "sólo hay una cosa que pueda hacer aquí, señor Navorski: COMPRE." Frente a este consumismo frenético y alienante, Navorski luce recursos únicos, viejas tradiciones, habilidad manual, inventiva. Todo a la vez que parece un poco chiflado o subnormal por su manejo creativo del inglés, por ejemplo, hablando con Z-Jones, "he cheats", me engaña, se convierte para él en "eat shit". Todos sus recursos no le servirán, sin embargo, para conservar a Z. Aunque la consigue seducir, el interés erótico de ella por él es nulo. Navorksi le acaricia el alma, pero ella desea las caricias de otra persona, y un poco de castigo también. Así cada cual hace lo que le pide su cuerpo mientras dura la espera.

Hay otras frases memorables, y que traen ecos.... Z se queja a Navorksi, diciendo, contra toda evidencia aparente "I am 39!"... "Oh", dice Navorksi, (¡imposible!)- "I was 39 once"... Sólo le falta decir, "tranquila, ya se te pasará".... aunque la frase me recuerda también a aquella de Twelfth Night, "I was adored once"... Adorar no es suficiente, sin embargo, hace falta querer ser adorada. La película está cuidadísima, llena de detalles significativos o absurdos. Como la oficial de pasaportes puertorriqueña, trekkie ella, y simpática, pero inflexible con su matasellos: así es como funciona América. O, por otro lado, la historia Gupta, el viejo barrendero, inmigrante indio, que tras su aparición arisca acaba siendo encantador y saca también su corazoncito de oro.... Y se arriesga, pues tiene posibles problemas con la policía, y podría acabar en la cárcel por ayudar a Navorski. Gupta parece al principio un paranoico creyendo que Navorski es de la CIA y está espiándoles a él y a sus compañeros de póker... pero al final resulta que sus peores sospechas sobre la vigilancia están justificadas, aunque era el jefe de seguridad quien lo vigilaba y guardaba los trapos sucios de los empleados como un as en la manga, para utilizarlos en caso de que le fuera útil. Burócrata perfecto, el jefe de seguridad, está detrás de las cámaras de vigilancia omnipresentes, dirigiendo el aeropuerto al estilo de El Show de Truman, pero en la realidad nuestra, que es un show de Truman; un toque metaficcional, esas pantallas dentro de pantallas, algo muy al gusto de Spielberg desde siempre, y aquí convertido en un arte metaficcional tan refinado que esconde el arte de la metaficción, si tal cosa es posible. La realidad postmoderna de la terminal nos ofrece de hecho la vida ya como experiencia metaficcional: hay un desfase entre lo que el Sistema dice que somos, y lo que somos vistos por otra cámara. La racionalidad terminal ya es aquí el trasfondo móvil, la materia bruta, la selva primitiva donde hay que inventar, cada día, en plan bricolaje, utilizando restos, rendijas, sobras, ratos perdidos, una segunda civilización, nuevas maneras de mantenerse, o hacerse, humano.  Y, como en la canción de Tim Rice, "any dream will do", una vez ha desaparecido nuestra Krakozhnia natal y nos encontramos perdidos en esta terminal.

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Sábado, 07 de Enero de 2006 17:13. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cine Hay 1 comentario.


08/01/2006

King Kong

Los remakes tienen una bonita dimensión retrospectiva-intertextual,en especial cuando están tan atentos no sólo a retomar la historia, sino a homenajear a la película original (en lugar de ignorarla, que es otra actitud posible). El remake nos hace ver cosas que no había en origen en la primera película, pero que se han ido agregando a ella por el trabajo de su recepción, de la crítica, y de la historia. King Kong era un falso mito en los años 30 (aunque las raíces ya estaban allí, claro...): setenta años más tarde la película, y el gorila, ya son un mito auténtico. Cosas que no había, vemos. Y cosas que había, quedan amplificadas, subrayadas, o atenuadas... la diferencia entre añadir y subrayar no es absoluta. No me acuerdo muy bien del primer King Kong, y no sé si tendré paciencia para volverla a ver (como si fuera Hitler). El segundo (años 80) ni lo ví. Otros que hay no los conozco ni de oídas, como se observará.

Mitos y textos y realidades que hay detrás de King Kong:

- King Kong

- El mundo perdido, de Conan Doyle: la tierra fuera del tiempo, los dinosaurios, las tribus primitivas coexistiendo con ellos... y el dinosaurio en londres de la película que se hizo en los años 20.

- Indiana Jones, y la moda retro de las aventuras de los 30 (Tarzán, Las Minas del Rey Salomón, etc.). Pero llevar al exceso a Indiana Jones, que ya llevaba esas aventuras el exceso, es... un exceso. De ahí la sobreabundancia de tiranosaurios, escolopendras gigantes, pterovampiros, y persecuciones y caídas rocambolescas. Esto es circo, divertido, y admirablemente hecho, pero un número cómico, básicamente.

- La bella y la bestia, claro... más en general, la oposición sexual hombre / mujer, el dimorfismo llevado al paroxismo, el hombre cuanto más peludo más hermoso, y la chica que sea rubia, y con ropa interesante.

- Adán seducido por Eva. Las mujeres nos traen problemas, nos sacan de la isla, y también sacan el gorila de nuestro interior. Pero son tan guapas. Al final resulta que la bella y la bestia van juntas, no hay una sin la otra, nacieron para ser pareja, y por eso también en el espectáculo teatral, y en los carteles, se los coloca como imposibles imágenes simétricas. También hay una chica sola en la cima del Empire State.

- Polifemo y Galatea. Los cíclopes eran, para Vico, representativos del primer estadio de la evolución cultural. Así pues, King Kong es también nuestro cavernícola interior. Y es especialmente ciclópea la caverna con osario, y la fuga en las barcas de los aqueos.

- Maridos celosos, violencia de género; qué brutos, abusadores, barbazules: tienen en el cíclope King Kong a su arquetipo. Pero King Kong se civiliza, no como otros. Años de filmaciones de gorilas y de antropólogos enseñándoles American Sign Language dejan huella también, y King Kong casi habla con la nueva Fay al final, "qué hermoso".

- Caliban y Miranda, en una isla de pesadilla, sin Próspero ni Ariel, sólo con el galán y los marineros borrachos, que quieren exhibir a Caliban en la civilización: "not a holiday-fool there but would give a piece of silver. There would this monster make a man. Any strange beast there makes a man. When they will not give a dolt to relieve a lame beggar, they will lay out ten to see a dead Indian".

- Gulliver, prisionero de su mono, primera imagen en Occidente de un humano diminuto capturado por un simio gigante. Ahora la chica le hace monadas al mono, como Gulliver a los de Brobdingnag; con el mono en persona Gulliver chillaba como Fay Wray. Que era mona, por cierto (el mono de Gulliver digo que era mona), y quería amamantarlo, ahí hay más sexo explícito. También le da de comer asquerosidades que se saca de la boca; si King Kong hiciese eso, la nueva Miss Darrow lo encontraría menos seductor. (Otra con mono violento: "Los asesinatos de la Rue Morgue" de Poe).

- También en las Mil y Una Noches hay un demonio gigante y celoso, con una diminuta esposa infiel que le hace bailes... El ogro de los cuentos suele estar casado con una señora normal, cosa que yo no entendía nunca.

- También es King Kong el macho subido de testosterona (el cíclope otra vez, falo personificado, claro - el cíclope es un gigantesco pene en erección que no atiende a razones, no ve las cosas estereoscópicamente sino con una idea fija). Por eso King Kong se sube a un rascacielos, contraste/identificación entre el macho primigenio y el falo pétreo del imperialismo americano, el capitalismo que penetra hasta lo más hondo de la selva y de los espacios cerrados. Bueno, fálico, pero no tanto; al final King Kong resulta ser sentimental como el dramaturgo existencialista. El sexo sólo es simbólico; a nivel de presentación superficial el gorila es viril pero casto. En cambio sí vemos pollas gigantescas y voraces surgir del barro y comerse a los exploradores. Aunque la escena es cómico-repulsiva, en estas pollas-vagina dentata también sale el inconsciente de la película a relucir... su versión histerizada de la dicotomía de los sexos. En Ingagi (vía BoingBoing), otra de gorilas de 1930, el sexo era explícito, y hasta nacían híbridos (de gorila y africana; con las blancas no llegaban a meterse).
- Sansón y Dalila. La fuerza derrotada por la belleza. En la película de Peter Jackson, muy deliberado, al hacer que Sansón esté, aunque no ciego, sí encadenado a las columnas: y derrumba el templo de los filisteos. Los filisteos somos nosotros, claro: la vulgaridad y autocomplacencia de los años 30 continúan casi sin interrupción visible, en la misma sala de proyecciones en que vemos esta película. King Kong destroza el patio de butacas, continuación del nuestro, y casi parece que viene a por nosotros. Nos lo merecemos. Pero estamos a salvo, monstruo, jaja -- a menos que explote una bomba en el cine (King Kong como el pánico urbano de masas, el terrorismo o revolución latente).

- Darwin. La distancia entre el hombre y el mono es menor hoy que en los años 30, pero ya los mundos perdidos de principios de siglo XX partían de un cierto interés por la evolución.

- El último mohicano. Contempla el crepúsculo de los dioses desde la isla, desde el Empire State, un mundo que lo desplaza. Por cierto, esta vez vemos que no era un caso único, sino el último de su raza, vemos las osamentas. Cementerio de los elefantes, dignos animales frente al innoble explorador-mercenario-comerciante-director de cine, que hace negocio trivializando el mito, a la vez que se flagela a sí mismo. Hacemos cine de masas, y a ellas nos debemos.

- Heart of Darkness. "No, Jimmy. No es un libro de aventuras". Pero la película sí, aunque también haya aventuras a los abismos interiores. King Kong también es una especie de Marlon Brando, o vice versa.

- Moby Dick. la persecución del animal mítico y gigantesco, inocente y cruel a la vez ("Dick Kong: The Moby"). No hay Ahab, sólo una especie de Orson Welles obsesivo y timador. Pero sí hay un cierto Pequod, con su comunidad multiétnica.

- Los negros. Empezamos con negritos bailando (genial la recreación del Nueva York de los 30, la depresión y los últimos coletazos del music-hall). Luego se invierten los papeles de negro y blanco, con el nuevo Queequeg a bordo del Pequod: el contramaestre negro ha recogido a un blanquito que lo idolatra, Jimmy; es su bwana negro. Totalmente siniestros son los nativos, al estilo de los 30, sin concesiones a la corrección política. Estos son negros de tam-tam e ídolo sangriento donde los haya, buenas piezas para el rifle del blanco. Claro, estamos en los años treinta, la película así (more postmodernista) a la vez señala a lo que critica en los 30, lo ve con distancia, y también lo reproduce; es una imitación de una peli barata de aventuras y tambien es una peli de aventuras barata (bien cara, por cierto). Podemos permitirnos el lujo de masacrar otra vez a Gagool, es intertextualidad. Pero a lo que iba: el negro mayúsculo es King Kong; en los años 30 aún es la pesadilla postesclavista, quizá ya se intuían los derechos civiles; desde luego Manhattan se les había llenado de negros. En las películas de Hollywood, y de post-Hollywood, como ésta, los negros representan el contacto con las fuentes de la vida y de la autenticidad, lejos de las falsedades e indirecciones de los blancos. King Kong es pues el negro monumental, no es Copito de Nieve, no -- aunque sí es el gorila meditabundo del zoo de Madrid. Hasta aquí ha llegado mi pueblo, y qué puede hacer un hombre en esta situación. En Hollywood, los negros mueren.

- La chica reconoce la autenticidad de King Kong. Y del dramaturgo intelectual, que es el guionista (¡pero si el guionista nunca se lleva a la chica!). Entre el hombre hipercivilizado y el monstruo está la elección. Menos mal que el guionista, contra toda probabilidad, también es heroico. Tras la caída de Kong su espíritu ha pasado sin duda al dramaturgo-guionista que besa a la chica.

- Y el espectador... el espectador está, como digo, en la posición del filisteo; es el que contempla a King Kong convertido en espectáculo de feria, o que paga para ir a ver al indio muerto, o al gorila de Madrid, o que se hace fotos junto al cadáver del monstruo, después de haberse proyectado un rato sobre él. Ya el alma deja el cuerpo del gorila y vuelve al nuestro, deseamos nuestra propia muerte al final de la vida, sobre todo si no hay otra salida; la película puede terminar.
King Kong el mito seguirá creciendo, o encogiendo, según manden los cánones de la época. En cuanto a los auténticos King Kongs,

Pas de comeback
Aucun remake
Faut faire avec...

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Domingo, 08 de Enero de 2006 13:29. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cine No hay comentarios. Comentar.


09/01/2006

Superlunes

..esta mañana está un poco dificil...
... snif...!

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Lunes, 09 de Enero de 2006 10:37. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Personales No hay comentarios. Comentar.


10/01/2006

Bi-bliografía

Acabo de colgar la undécima edición anual de mi bibliografía, A Bibliography of Literary Theory, Criticism, and Philology. Versión 11.0 debería llamarla, en lugar de "edición", para actualizarme aún más. Incorpora, como la versión 10.1 de la primavera pasada, el buscador Google que le puse para completar el acceso mediante índice y directorio, y he añadido, naturalmente, varios miles de referencias más, que para eso la voy actualizando. Lo más visible últimamente son las muchas referencias con enlaces a la red que la van convirtiendo poco a poco en una webliografía. La versión anterior, 10.0, sin buscador, seguirá accesible en red, aunque no en esta dirección. Me la aceptó para publicación el Oxford Text Archive, de la Universidad de Oxford (en Oxford, Inglaterra -- no en Ohio ni Mississippi ni Alabama ni Pennsylvania ni Carolina del Norte). Como no hay muchos anglistas españoles que hayan publicado cosas en Oxford, o más bien ninguno, me halaga especialmente la vanidad y me proporciona calorcillo interno. Aunque nunca mejor dicho lo de vanidad, vanidad de vanidades, porque está dificilísima de consultar a través de la red en el Oxford Text Archive, con lo cual resulta ser más vanity publication esa de Oxford que la que me hago yo mismo. Ande o no ande, caballo grande. Mucho más ancho me quedo con mi versión casera y manejable y actualizable a mi aire.

Para consultar la bibliografía en el Oxford Text Archive, lo mejor es elegir la opción "Browse" por autores, ir a "García Landa", y elegir "Download text"... o, mejor, no hacerlo, porque baja la bibliografía completa y puede tardar horas. No lo recomiendo. Hace tres años comencé a imprimir la versión 8, y me detuve en el tomo 26 de los 40 que me salían por entonces. A la bibliografía le puse un epígrafe del Eclesiastés:

Los libros se van multiplicando sin término
Y el estudio continuo es tormento del cuerpo (Eccl. 12)


Aún siguen todos los libros, por cierto, secuestrados por el Rectorado, al no haberse cerrado todavía el tema de la oposición aquella en la que me catearon en 2003, con recursos subsiguientes.

(PS: le paso un anuncio de distribución de AEDEAN:

Estimados socios de AEDEAN:
He colocado en la red, en libre acceso, la undécima edición de A BIBLIOGRAPHY OF LITERARY THEORY, CRITICISM AND PHILOLOGY.
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography.html
He añadido varios miles de referencias nuevas, pero la principal novedad respecto a la última vez que pasé este anuncio es que he instalado un buscador automático en la página inicial que la hace más manejable. Espero que os sea útil, y que disculpéis las limitaciones que podáis encontrar en ella, al ser una bibliografía general y no específica ni exhaustiva.
Feliz año 2006,
JOSE ANGEL GARCIA LANDA
Universidad de Zaragoza


-- obsérvese el tono más humilde, o al menos falsamente modesto, de este mensaje).

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Martes, 10 de Enero de 2006 12:09. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Filología Inglesa No hay comentarios. Comentar.


La historia del fracaso del plan

De la clase de hoy sobre Shakespeare. Para analizar un argumento es muy importante ver la manera en que interactúan dos principios: 1) el deseo, la voluntad, los planes y proyectos de los personajes, la fantasía. 2) La necesidad, el azar, las fuerzas del mundo y de la naturaleza, el principio de realidad, la contingencia incalculable de las cosas.

A veces un personaje (pongamos Ricardo III, o Yago) es capaz de trazar hábiles planes, que diseñan un futuro a la medida de su deseo, y van plegando voluntades, manipulando personas o sorteando obstáculos, haciendo que la realidad vaya tomando forma de acuerdo con su plan. Son pequeños dramaturgos dentro del drama, y la atención y deseos de los espectadores se fija en ellos, hipnotizada: ¿será posible que lleve a cabo sus planes?

En un argumento, normalmente los planes no se llevan a cabo tal como fueron pensados: intervienen la contingencia o la necesidad que dan al traste con los planes del urdidor. A veces sólo para permitirle salir adelante más airosamente, haciendo gala de su capacidad de improvisar (la serendipia en Othello). Al fin, los planes de los hombres fracasan y se impone el futuro, siempre inesperado y sorprendente. Es esta lucha entre la trama urdida por un personaje y la trama urdida por el conjunto de las cosas (y de los planes de otras personas) lo que hace a una historia digna de ser contada. Cada lucha es única, pues siempre se desea y se planea en circunstancias únicas, aunque sean similares a otras, y cada plan fracasa por circunstancias imprevistas que también forman una conjunción irrepetible. Una perspectiva retrospectiva en la narración puede enfrentar paso a paso al plan con las circunstancias que lo harán fracasar -- visibles desde el punto de vista del narrador. En el teatro, esas circunstancias emergen inopinadamente, aunque el conjunto de la obra también tenga un diseño retrospectivo.

Aun cuando estemos hablando de una comedia, y el plan llegue a un cierto éxito final, siempre lo hará tras giros imprevistos, por circunstancias imprevistas, y habiendo adoptado una forma que no era la originalmente pensada.

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Martes, 10 de Enero de 2006 23:37. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica Hay 7 comentarios.


11/01/2006

El libro del blog

Algunos blogs, como el de Arcadi Espada, o el de Hernán Casciari, ya han pasado a libro; pues el mío enseguida les va a seguir los pasos. Pero, para no desentonar de su línea habitual, va a ser una vanity publication de solamente un ejemplar. Ja, si Internet fuese lo que dicen las leyendas urbanas, ahora yo abriría una subasta y me volvería millonario con mi ejemplar único, la locura de las masas. Pues mientras van llegando las ofertas, me he dedicado a buscar un papel amarillento del mismo tono que esta página, y hale, ya llevo impresas 525 páginas, marcha atrás, claro, hasta principios del 2005, y aún me falta lo que hice en 2004, el año inaugural. Menuda blogorrea.

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Miércoles, 11 de Enero de 2006 09:13. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Blogs Hay 5 comentarios.


12/01/2006

No descartamos ninguna medida

Dice un tipo a quien se nos presenta con aura de terrorista, el presidente de Irán:

"Irán considera que tiene derecho a desarrollar su programa de investigación nuclear pacífica para abastecerse de energía. Aunque hay algunos agresores internacionales que quieren impedir a los demás desarrollar sus recursos".


Esto, literalmente leído, es cierto, y no me parece moralmente reprochable. Pero esta postura es rechazada por los EE.UU: y por la Unión Europea, que van a llevar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU (quizá para que éste emita alguna ambigua autorización o aviso que permita algo, o que lleve a hechos consumados...). Porque se sospecha que Irán quiere construir Armas de Destrucción Masiva, no utilizar su energía atómica para fines exclusivamente pacíficos, como hacen los USA y algunos países de la Unión Europea. Oigamos ahora a Tony Blair:

"No descartamos ninguna medida para responder al desafío de Teherán".


Al desafío de Teherán, ojo. Esto, así dicho, podría entenderse (dado que hay precedentes) en el sentido de que no descarta bombardear Irán, o invadirlo, por ejemplo. Quizá Blair no descarte (bueno, de hecho no descarta) la exterminación masiva de los iraníes, utilizando energía nuclear legal y pacificadora. Si descarta esa medida, ¿no debería decirlo? Cuando habla alguien, hay que interpretar sus palabras no sólo de acuerdo con las posibles intenciones que le podamos atribuir, sino también en función del poder de destrucción potencial que tiene (efectiva, no hipotéticamente) ese hablante.

¿Cuál de los dos presidentes ha iniciado ya alguna vez una guerra de agresión basada en mentiras? ¿Cuál de los dos es, a fecha de hoy, responsable de la muerte de miles de personas?

¿Cuál de las dos declaraciones, así cogidas de la radio, se parece más a la declaración de un terrorista armado y peligroso?

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Jueves, 12 de Enero de 2006 06:29. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Política No hay comentarios. Comentar.


Fase nueva

Álvaro está tumbado en su cama, con los auriculares puestos. Le pregunto, ¿qué haces?

- Estoy oyendo rap.

- .. (!)...

 (Vaya - esto es una fase cualitativamente distinta. No me gusta el rap, no me gusta el rap. Que me den música country: country. No me gusta el rap).

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Jueves, 12 de Enero de 2006 23:26. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Nenes Hay 6 comentarios.


14/01/2006

Jarhead: otra másh

Vista queda la que era la película más valorada de la cartelera, Jarhead, de Sam Mendes. (El de American Beauty, ya se veía allí que algo no le rulaba del todo al hombre en sus bajos instintos). Está basada en las memorias de Anthony Swofford sobre la guerra del golfo; no del golfo de Bush sino de su padre, Bush también (con lo cual ciertos problemas que podrían haberse planteado aquí quedan obviados, o mejor aún, disimulados, porque un golfo vale otro, todas las guerras son iguales, y así en esta nadie ha dicho mentiras... aunque bah, qué más da, lo que se diga sobre el enemigo siempre suena a mentiras, y siempre cuela lo suficiente, sobre todo si ganamos. Aquí lo que importa no es tanto la guerra sino el trato a gritos con el sargento y las palmadas en el culo a los colegas. Pues eso, MASH para los tiempos que corren: la crítica de RedAragón nos remite a Full Metal Jacket, a Platoon... también se me ocurre Black Hawk Down. Películas donde el idealismo patriótico o los motivos justicieros no aparecen en ningún momento por el horizonte, pero lo que sí pervive es la guerra como escuela de vida: ahí se hace uno un hombre. (Menos en la de Kubrick, donde uno se hace un cacho carne embrutecido como los de esta película). Aquí se restringe la perspectiva hasta hacerla coincidir con la manera en que vive la guerra un individuo que se ha alistado estúpidamente, y va descubriendo mayores niveles y abismos de estupidez y absurdo, desde dentro, como es debido, no en plan observador irónico. Y claro, a medida que va sumiéndose en la brutalidad rutinaria y el sinsentido, va desarrollando lazos homosociales más y más estrechos con sus colegas, otros skinheads a sueldo del gobierno, como él, y con los mandos... ay, chicos, es que de pensar en los mandos se me pone dura, tíos con tanta mili, es como pensar en el enemigo... mmm.... Vamos, que el orgasmo final de la película es cuando marcan a uno de los colegas a fuego, sujetándolo entre todos, con un hierro al rojo con las iniciales de los Marines. "Te lo has ganado, tío". Por favor, que me den el mando a distancia. Ah, no, que he pagado para verla. Bueno, pues también tiene escenas tipo "Los desastres de la guerra" en plan casi surreal, con el soldado meditando (poco) entre un grupo de iraquíes calcinados; un poco de "fuego amigo" que subraya el absurdo de la guerra, muchas escenas de pasatiempos desesperados, de vaciado de letrinas y mili a la española... tiene sus puntos, no lo negaré. El mensaje de principio y final es que después de tanto abrazar tu rifle, serás siempre un "cabeza de bote", un jarhead, llevas la mili dentro, toda tu vida, hagas lo que hagas... pero la ironía es que jamás le dispara su rifle a nadie, ni entra en combate; cuando está a punto de hacerlo, hay una contraorden y es la aviación la encargada de planchar al enemigo. Y el pobre marine que quería matar un iraquí, por favor, Sargento, déjeme... También hay crisis nerviosas, aburrimiento, muchas pajas, y amor, amor, amor callado al grupo de machos machotes, unidos por la ausencia de mujeres, máxime sabiendo que otros se las están tirando en casa, eso une más que jugar al fútbol en calzoncillos... si es que se me contagia, esto de la homosocialidad terminal es contagioso, pronto voy a empezar a contar mi mili; yo tampoco entré en combate y dispraré todas mis balas asignadas el mismo día, que había que hacer el número de disparos reglamentario, así que vete al desierto a vaciar cargadores tirando al vacío, eso hice yo, hale, que estuve en la mili más que este tío. Todas las milis son iguales, no sé para qué voy a ver semejantes películas. En realidad en las pelis de soldados el patriotismo guerrero siempre ha sido el trasfondo, nunca prominente, y lo prominente siempre ha sido la relación con el grupo. En este caso, la relación de solidaridad obscena en el grupo, obscena porque no tienen ninguna cualidad que les haga dignos de ser apreciados, como no sea el estar tan asqueados de la vida como uno mismo, y sobre todo obscena porque la solidaridad esa se monta sobre la base de crear un chivo expiatorio abyecto -- el enemigo, las mujeres, el novato... Vomitivo, vamos, y bien analizado aquí, como digo, desde dentro y con fe. Este ambiente es inmune a la autocrítica o a la reflexión -- ya les pueden pasar Apocalypse Now a estas bestias blancas (pocos negros veo, sólo mandos, je) que lo que hacen es vitorear, y chillar de placer mientras los helicópteros napalmean civiles vietnamitas al son de Wagner-- sin duda Mendes espera que su película también sea un éxito no sólo de crítica sino en los campos de entrenamiento, y que también chillen los reclutas de placer mientras un jarhead quema la mierda de las letrinas. Pues eso, muy buena la peli, pero francamente os la podéis ahorrar; a quien disfrute con esto le recuerdo que el ejército anda escaso de efectivos, y que en vista de eso han bajado un poquito más el coeficiente intelectual mínimo para entrar. El ejército en su salsa es la brutalidad organizada, una banda de skinheads vestidos de verde y pastoreados por chusqueros y quemaos de la vida. Cuanto más lejos de eso, mejor. A ver si resulta que es antimilitarista esta peli y todo... me parece que se ubica donde el militarismo y el antimilitarismo pierden su honesto nombre, y es que retratarlos es atacarlos para quien le ponen enfermo (como yo), pero homenajearlos para quien siente latir en su corazoncito el militroncho interior... anda ya...

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Sábado, 14 de Enero de 2006 10:24. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cine No hay comentarios. Comentar.


La judiada

Viernes 13

Bueno, pues aquí estamos en la clínica Montpellier, donde ya han operado a Pibillo y le han quitado las partes sobrantes de su anatomía, todo sin novedad. Por fin ha sido necesaria anestesia total, que creíamos que nos la íbamos a poder saltar, pero la cosa lleva más rato del que parecería, y nos quedamos por la tarde en la clínica mientras se despierta. Ahora está merendando, de buen humor aunque un poco dolorido, y más interesado en ver la tele que en investigar el estado de la colita. De preocupado, nada. ¿Irá la procesión por dentro? Podía haber llorado un poco, leshes, se queda uno sin puntos de referencia.

(Vaya, para qué hablaré. Ahora le ha tocado hacer pis, y ahí ha soltado unos pocos berridos, pobrecillo. "Buaaa... ¡duele! ... ¡Me gustaba más como estaba antes!". Pero se le ha ha pasado pronto).

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Sábado, 14 de Enero de 2006 10:26. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Nenes No hay comentarios. Comentar.


La macdonaldización de la sociedad

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Me he leído este libro de George Rizter en su versión original inglesa (The Macdonaldization of Society, 1993) aunque existe traducción española (Ariel, 1996), y se lo recomiendo a todo el mundo que quiera entender mejor la globalización, el capitalismo, la precarización del empleo, o la irracionalidad de la racionalidad que invade al mundo desde que la Historia terminó con la caída del muro de Berlín. Es la aplicación a los servicios de lo que supusieron en la industria el Fordismo, la producción en cadena, o la Taylorización de los procesos de trabajo; y continúa la crítica de Max Weber a los sistemas burocráticos y deshumanizados. La macdonaldización es un paso más en la alienación y robotización del ser humano. El hombre macdonaldizado es desde luego el último hombre, sin atributos al margen de un big mac y una sonrisa reglamentaria. Ritzer reconoce las ventajas que aporta la macdonaldización, y sus tentaciones, pero predomina en el libro el tono satírico cuando no alarmado. Habla de McMédicos, McUniversidades, McAbogados, etc. ­ todo el fenómeno propio del capitalismo avanzado cuando se extiende la división del trabajo y la lógica de la calidad estandarizada (o sea, mínima) a los servicios, bajo la presión de la reducción de coste y la maximalización del beneficio. Termina proponiendo una serie de contramedidas, como evitar las cadenas controladas por multinacionales, poner palitos de humanidad en las ruedas a los sistemas "eficaces", o devolver a Correos el correo basura que nos llegue. Hay que evitar la rutina, hacer cada día cosas variadas y diferentes (¿debería dejar mi blog? - el ordenador tayloriza).

Vaya, hasta tiene un título en un capítulo, "The Future Is Now" que coincide con el mío de hoy, "Siempre es ya mañana". Dice Ritzer que la macdonaldización es el camino que nos lleva a las pesadillas de 1984, Brave New World y Fahrenheit 451:

Contrariamente a la propaganda de McDonald’s, y lo extendida que está la creencia en ella, los restaurantes de comida rápida y sus clones no son sistemas razonables, ni siquiera auténticamente racionales. Producen problemas en la salud de sus clientes y el bienestar del medio ambiente; son deshumanizadores, y por tanto contrarios a la razón; y con frecuencia llevan a lo contrario de lo que se supone que habían de crear, por ejemplo, conduciendo a la ineficacia más bien que a una mayor eficacia. (146, traduzco).

Un libro crucial, aunque algo anticuado ya, claro, hoy habría que añadirle en primera fila el impacto que ya han tenido los ordenadores a todos los niveles en la estandarización del trabajo, y lo que nos va a venir. Y los sistemas en red, claro, que llevan a más eficacia y más estandarización de los procesos. En cualquier caso, la lógica sigue siendo la misma, y este libro es de los que vale la pena leer para saber dónde estamos y a dónde vamos. Ritzer es pesimista: la macdonaldización del planeta es irreversible; pero nos pide que intentemos mitigar sus peores excesos, y resistir para retrasar el proceso:

In other words, faced with Max Weber’s iron cage imagery of a future dominated by the polar night of icy darkness and hardness, the least the reader can do is to follow the words of the poet Dylan Thomas: "Do not go gentle into that good night..... Rage, rage against the dying of the light"

Aunque es una noche con brillantes luz de neón, y una sonrisa de reglamento pintada en la cara de Ronald McDonald.

(Comentario de Álvaro: "La sociedad está macdonaldizada. ¿Quién la desmacdonaldizará? El desmacdonaldizador que la desmacdonaldice buen desmacdonaldizador será").

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Sábado, 14 de Enero de 2006 16:15. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Globalización Hay 4 comentarios.


Michel Butor: poesía y novela

Qué placer leer a Michel Butor, escriba lo que escriba... Hace poco me leí la Historia Extraordinaria, análisis biográfico-psicoanalítico de un sueño que liga a Baudelaire y a Edgar Allan Poe. Fascinante. Ahora he terminado sus Essais sur le roman, escritos en los primeros años 60, crítica auténticamente exploratoria entonces, y que por tanto sigue siéndolo, pues a las cosas buenas el tiempo las enriquece retroactivamente. Dos palabras sobre poesía y novela voy a citar:

La poesía se despliega siempre en la nostalgia del mundo sagrado perdido. El poeta es el que se da cuenta de que el lenguaje, y con él todas las cosas humanas, está en peligro. Las palabras corrientes ya no tienen garantía; si pierden su sentido, todo empieza a perder su sentido – el poeta intentará devolvérselo. (36, traduzco)

Así un poema puede sacralizar, eternizándolo, un momento sagrado de la existencia, una epifanía. Y es una nostalgia que, a través del deseo, critica la realidad para proponer su transformación (38).

El novelista, en cambio, trabaja con lo cotidiano, lo prosaico; pero reelabora lo prosaico y lo cotidiano de manera que a través de su forma aparece una nueva forma de poesía, una poesía reflexiva que se ve a sí misma surgir a partir de lo cotidiano; la novela busca integrar en su estructura "todo lo que pensábamos en un principio que carecía de interés" (46) -- lo que Beckett llamaba el caos.

El novelista es así el que ve que se está esbozando una estructura en lo que lo rodea, y el que va a perseguir esa estructura, hacerla crecer, perfeccionarla, estudiarla, hasta el momento en que sea legible para todos.
Es el que ve que las cosas a su alrededor empiezan a murmurar, es quien va a llevar ese murmullo hasta la palabra (...)
La poesía novelesca es, pues, aquello a través de lo cual la realidad en su conjunto puede tomar consciencia de sí misma para criticarse y transformarse. (47).

Estas ideas de Butor tienen mucha relación con la hermenéutica: cómo el lenguaje reposa sobre un silencio de las cosas que sin embargo ya es significativo, y cómo la palabra reelabora la situación prelingüística que le sirve de base y la hace posible en primer lugar. La novela, como la palabra, tiene así una dimensión retroactiva/reelaboradora que a menudo pasa desapercibida. Esta perspectiva también se podría poner en conexión con las teorías del mundo humano como emergencia (en la línea de George Herbert Mead). Y, como Oscar Wilde, Butor considera que la labor del novelista - del artista - es crucial: las grandes obras "transforman la manera en que vemos y contamos el mundo, y por consiguiente transforman el mundo" (112). Butor no teme volverlo más complejo con su escritura difícil, sus matices sutiles y sus frases de articulación compleja: el mundo mismo ya nos está pidiendo complejidad.

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Sábado, 14 de Enero de 2006 17:03. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica No hay comentarios. Comentar.


15/01/2006

El Hombre del Tiempo

The Weather Man. Dir. Gore Verbinski. Written by Steve Conrad. Cast: Nicholas Cage, Michael Caine, Hope Davis, Gemmenne de la Peña, Nicholas Hoult, Michael Rispolli, Gil Bellows, Judith McConnell. .2005. (www.weathermanmovie.com)

Es una película perteneciente al género "película de crisis vital" -- me recuerda más que a ninguna otra a Wonder Boys. Trata del generation gap, de la incomunicación y distancia entre padres e hijos, del trabajo y sus servidumbres, y de cómo la vida requiere que nos adaptemos y maduremos y dejemos muchas ilusiones atrás. El protagonista Dave Spritz (Nicholas Cage), un hombre del tiempo de Chicago, está alienado, gana mucho dinero y aún quiere ganar más, pero mientras su familia se va desintegrando, él cree que la solución es ganar más dinero, tener más y más "Ójala tuviera dos pollas", piensa mientras su futura ex lo manda de compras. Es inmaduro, está aún viviendo a la sombra de su padre, Robert (Michael Caine) que ganó el Pulitzer, e intenta ser escritor como él, pero como escritor Dave es nulo. Al final borra la novela que escribía, y su padre le dice "En esta mierda de vida hay que tirar por la borda muchas cosas". Otra enseñanza del padre: "Ser adulto nunca ha sido fácil. Requiere siempre tomar el camino más difícil". Spritz se resiste a cerrarse posibilidades y a ponerse límites (a crecer encogiendo): está obsesionado con el éxito. Es tan egocéntrico que sólo piensa en sus escritos, o en sus perspectivas profesionales, y no en las enfermedades y problemas y preocupaciones de quienes le rodean. Aquí me reconozco yo, mira -- a ver si me sale una reseña autobiográfica. Bueno, en realidad está pensada la película para mostrar la incomunicación entre generaciones como un signo de los tiempos. En su trabajo, Cagespritz está alienado porque es "un payaso", no es meteorólogo sino un actor que presenta el tiempo contando lo que le dicen, sin tener idea, es sólo una imagen telegénica, y se cabrea cuando la gente lo identifica con su personaje. Nada tiene sentido, el tiempo es impredecible: "Viento. Todo es viento. No hay manera de saber dónde va" -- es la vida en esta película, o la vida de Cage: su padre era "Like a rock", como dice la canción. Pero ahora Spritz tiene que perderlo. Le hacen un funeral por anticipado, cosas de americanos, con discursos ante el futuro muerto, y hasta ahí hace el guión que la cague Cage: la relación con su padre Robert/Caine es incomunicativa, el padre está pasmado por la nulidad de su hijo, lo erróneo de sus prioridades, pero a pesar de todo sigue siendo un modelo para él. Sus hijos son una niña obesa (a quien nadie habla de poner a dieta) y un muchacho "que va en malas compañías"; Cage se pseudocomunica con ellos, los pasea a ratos, mal que bien pone un poco de orden: aunque no pone a dieta a su hija, le compra ropa que le siente mejor y no la ponga en evidencia, y le zurra al pederasta que quería ligarse a su hijo. Pero sus sueños de volver con su esposa resultan ser una ilusión, como su carrera de escritor. Al final consigue su supertrabajo soñado en la televisión nacional, pero seguirá siendo el hombre del tiempo, sólo una sonrisa convencional en una pantalla. Aceptará mantenerse a distancia, la nueva familia americana: nada tiene solución, hay que adaptarse a los tiempos que corren, vivirá en Nueva York y por lo menos no le montará números a su ex y la dejará tranquila con su nueva pareja. Así pues, la crisis de Spritz se resuelve adaptándose a sus auténticas circunstancias, aceptando sus limitaciones y no intentando soluciones que pueden parecer las ideales pero que ni es capaz de imponer ni está realmente dispuesto a hacer los sacrificios que conllevarían; por otra parte están fuera de su control, pues mal puede volver con su mujer cuando ésta ahora lo encuentra sexualmente repulsivo.

Zirtaeb Sanep, que siempre propone lecturas políticas de las películas norteamericanas, también ve esta película no como una historia de una crisis personal sino como una alegoría política. Tiene que ver la película con la macdonaldización de la sociedad. El padre representa otras maneras de hacer, otras relaciones sociales y profesionales que pueden ser las de Europa, o las de Nueva Inglaterra; Cage está atrapado de lleno en la América postmoderna de la imagen vacía y la alienación consumista. "Soy comida rápida", piensa -- todo imagen, es sabrosa pero una porquería, la gente la tira (de hecho el motivo central de la película es cómo la gente le tira todo tipo de comidas rápidas al hombre del tiempo conforme lo ven por la calle: McNuggets, Big Gulps, Frosties... ). Lo vemos en una pantalla dentro de la pantalla, la televisión en la pantalla del cine, mostrada como una ilusión, una pantalla; detrás de las cámaras todo es distinto, un vacío, el hombre del tiempo se mueve ante un fondo verde uniforme haciendo su danza que no tiene sentido más que en una cadena de montaje de imágenes. Hay que aceptar esta nueva América y buscar un sentido a la vida en las condiciones que ofrece, con sus ventajas e inconvenientes, y no creer que hoy podemos pisar roca cuando todo es viento. Cage ni se plantea dejar de ir al Burger King, a pesar de lo que le aterriza encima; y allí vemos imágenes de una gorda empapuzándose de hamburguesas, pero también de un negro, delgado, con aspecto sabio y muy parecido a Michael Caine/Robert Spritz. La hija de Dave será una gorda, su hijo no; será cámara, artista como el director de la película, no un simple actor como Cage. Quizá no todo esté perdido, there’s hope yet, y Cage hace bien su trabajo.

Una película pues sobre las desilusiones necesarias, sobre la aceptación de los propios límites, de la pérdida del amor y de la muerte. Pero optimista, optimista... hay posibilidades en América, y Spritz supera su crisis, aceptando que la vida es una crisis. Y en cuanto a la macdonaldización de la vida... "You don’t need a weather man to know which way the wind blows" (Bob Dylan, "Subterranean Homesick Blues").

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Domingo, 15 de Enero de 2006 11:17. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cine Hay 3 comentarios.


Rate one another

Vía CrookedTimber, llego a este blog sobre la enseñanza universitaria que está teniendo mucho éxito,Rate Your Students; es un contraataque presentando la visión de la otra parte, la opinión que los profesores tienen de sus estudiantes, en respuesta a Rate Your Professors, un sitio donde los estudiantes opinan sobre sus profesores y que ha causado alteraciones y crisis de nervios en los USA (pronto en una universidad cerca de usted, supongo). Claro que lo de los profesores es un poco redundante, porque ya les ponen notas a los alumnos, evaluación que sí que va a misa. Sin embargo, es divertido leer lo que tienen algunos que decir sobre el tema, además de las notas.

En cuanto a mí, esta semana me dieron los resultados de las encuestas/evaluaciones que hacen cada año los estudiantes. Han mejorado mis resultados, que nunca son espectaculares; por primera vez saco en todo más de cuatro puntos sobre cinco. Supongo que siempre está bien mejorar. Ahora que vete a interpretar el resultado... si resulta que de mis estudiantes aprueba en junio cerca del veinte por ciento (el resto no suspende, sino que no se presenta), y me consta que de todos muy pocos son capaces de leer con una comprensión adecuada los textos de clase-- ¿cómo sabrán si soy ameno, si no se me entienden los chistes, o si conozco la materia, si es lo que ellos han de aprender, o si los exámenes son excesivamente difíciles, si no se presentan?... Excusas defensivas, claro, qué voy a decir yo. Menos mal que ahora Internet da opción a oir a la otra parte. Esta semana me harán las encuestas para este cuatrimestre.

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Domingo, 15 de Enero de 2006 16:13. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Universidad Hay 2 comentarios.


Ordenadores narradores

Me escribe un investigador de la Complutense que se dedica a narratología computacional, para ofrecer colaboración; ha contactado con nuestras actividades narratológicas zaragozanas a través de la gente con la que ha colaborado en Alemania y USA: dice, "Lo anecdótico del asunto es que fueran estos colaboradores alemanes y americanos los que nos informaran de la existencia de expertos españoles en el área" -- bueno, me gusta ser célebre en el algunos sitios del extranjero. Pero ya le contesto que de narratología computacional yo cero patatero, aunque de la vulgaris sí que he hecho bastante, así que le paso algunas referencias y le ofrezco mi colaboración si cree que puede ayudarle en algo. Bueno es saber que en España también hay gente que se dedica a esta modalidad de la narratología.

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Domingo, 15 de Enero de 2006 17:21. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Personales No hay comentarios. Comentar.


16/01/2006

Masajeador de egos

Holahola, gracias por el masajeador de egos. He hecho unas probatinas y aunque el blog no da para mucho, la bibliografía supera a Javier Armentia y a Arcadi Espada, y está más o menos alrededor del eCuaderno de José Luis Orihuela, así que la cosa no va mal, oye, lo que me pregunto es cómo no soy más famoso visto lo visto. Pibito va bien, sin traumas, y dolores tolerables, es un chaval optimista. Aparte de eso poco movimiento por aquí; apenas asomamos la nariz fuera, pero ça ira, a veces alguien hace un extra y nos viene a ver -- a ver si os animáis; recuerdings a todos...

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Lunes, 16 de Enero de 2006 00:01. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Personales No hay comentarios. Comentar.


Bajtín, autoobjetivización, blogs

20070824115731-112532649-eb5fe2c926-m.jpgHe estado releyendo algunos ensayos tardíos de Mijaíl Bajtín, algunos medio escritos en estilo telegráfico, notas sueltas más que ensayos, pero que tienen la virtud como él dice de la variación y la multiplicidad de perspectiva, "acercar cosas distantes entre sí sin indicar los enlaces intermedios" -- buen ejercicio, a mí también me pasa un poco con los blogs, aunque para el lector sea un sufrimiento a veces. Es un estilo productivo: releyendo salen muchas más notas de las que hice la primera vez, desde luego no me cabrían en un post, sino en un ensayo como los de Bajtín, notas sobre notas. Pero veamos qué dice de la escritura como forma de autoobjetivarse (autorrepresentarse, podríamos traducir también):

"La autoobjetivización (en la lírica, en la confesión, etcétera) como auto-alienación y, en cierta medida, una superación del yo. Objetivizándome (es decir, colocándome fuera) gano la oportunidad de tener una auténtica relación conmigo mismo" (Speech Genres and Other Late Essays 122, traducción mía).

Aquí aparece esa preocupación de Bajtín por lo irrepetible de cada uso de la palabra; preocupación por la palabra abierta, el proceso, el sentido no acabado sino en desarrollo (de ahí su gusto por ir variando su terminología); nos avisa del peligro de los significados preestablecidos, de los discursos homogéneos y sin fisuras, de la reificación de la palabra. Hay en estos ensayos de Bajtín mucho de protesta callada (entre líneas) contra la ideología monolítica de los estados totalitarios. El humor es una solución contra estos males, nos dice -- y aún mejor la ironía sobre sí mismo, supongo, aunque nadie es suficientemente irónico sobre sí mismo. Mejor encomendarle esa labor al receptor: "la inagotabilidad de la segunda consciencia, es decir, la consciencia de la persona que comprende y responde" (136). Un buen interlocutor (un buen crítico) debería entender el texto mejor que su autor (141 - es lo que Booth llama "overstanding" en contraste a "understanding").

Más reflexiones aplicables a la autorrepresentación bloguística:

"El desarrollo histórico de la conciencia de sí. Está relacionado con el desarrollo de medios de expresión y significación (el lenguaje sobre todo). La historia de la autobiografía (Misch). La composición heterogénea de mi imagen. Una persona ante el espejo. "No-yo" dentro de mí, es decir, la existencia en mí, algo más grande que yo en mí mismo". (146)

"La búsqueda de mi propia palabra es de hecho una búsqueda de una palabra que no es mía, que es más que yo mismo; es un esfuerzo por separarse de las propias palabras de uno, con las que no puede decirse nada esencial. Yo mismo puedo ser sólo un personaje, no el autor principal. La búsqueda de su propia palabra por parte del autor es básicamente una búsqueda de género y estilo, búsquedas de una posición autorial. Este es el problema más crítico de la literatura contemporánea, que lleva a muchos a rechazar el género de la novela por completo, a sustituirlo por un montaje de documentos, una descripción de cosas, la reflexividad, y en cierto grado también la literatura del absurdo" (149)

"La vida cotidiana pura es una ficción, un producto del intelecto. La vida humana siempre tiene forma y este proceso de dar forma es siempre de carácter ritual" (154).

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Lunes, 16 de Enero de 2006 15:36. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Blogs Hay 4 comentarios.


17/01/2006

Quiasmo

A un poema que nos escribe "La Guiri" en su blog On Poetry and Culture Shock le propongo otro simétrico; ella pone el suyo en español y lo traduce al inglés; aquí van los dos, el suyo en español el mío en inglés, por conservar la simetría.

Los hombros de la violonchelista,

Curvas blancas.

No recuerdo la música.

 

At long last we made love-

Somehow it seems like a fake memory, but

There was a lovely tune on your radio.

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Martes, 17 de Enero de 2006 12:05. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica No hay comentarios. Comentar.


18/01/2006

Indicios

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"El autor puede llenar su obra, aparte de la comunicación explícita, de falsos indicios (es decir, de indicios aparentemente no intencionales pero en realidad calculados) para atrapar mejor al lector gracias a la labor que invierte éste en sus investigaciones lectoras... y, conversamente, una lectura crítica es especialmente convincente si nos permite ver en distintos elementos de la obra del autor síntomas de un sentido que no podemos creer calculado o intencionado por parte del autor."

(De una apostilla que he puesto en Apostillas a una apostilla sobre improntas, síntomas e indicios )

Hay aquí un ingrediente de voluntad de poder, que diría Nietzsche, por parte del autor o del crítico... apoderarse del sentido más poderoso del texto, como de la vida: el que se mueve entre líneas, el que no ha sido todavía codificado, el que convierte la interpretación en una aventura y en un riesgo, pues no hay solución preestablecida.

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Miércoles, 18 de Enero de 2006 09:41. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Semiótica Hay 1 comentario.


Incitación al ombliguismo

Mi alterego académico se pasa cada vez más porcentaje de su tiempo dedicado a actividades ombliguísticas, a petición de las autoridades (como si no dedicase ya bastante tiempo a masajear el ego en este blog, o mientras hago ver que socializo). El tema es que tienes que estar alegando tus méritos y merecimienos a cada dos por tres para todo, la administración es olvidadiza y los requiere una y otra vez, debe ser que no le causan gran impresión. Coñe, podían centralizarlo todo en una base de datos; ya lo harán cualquier día, supongo.

Tienes que ir recopilando "indicios de calidad" de tus publicaciones (autobombo descarado) para pedir un mísero aumento de sueldo, los "peldaños" que muchas veces ni siquiera se conceden (a mí sí: ojo, que aquí estamos dándole al ego, no me voy a quejar con razón encima. Aunque sí he firmado un manifiesto contra el uso abusivo que se hace de estos "peldaños" como si fuesen pseudo-titulaciones). Tienes que recopilar citas recibidas, (los resultados de Google y en general lo que fernand0 llama 'egorías' no valen todavía, sin embargo). Y has de dar datos no sólo sobre lo excelente que eres tú, sino lo excelentes que son los que dicen que tú eres excelente....en cierto modo es un paraíso flotante para egos inflados, o una escuela de egotismo, donde evidentemente yo he estudiado y me he graduado summa cum laude.

Hoy mismo me he pasado media mañana rellenando mi contribución a la "Memoria de actividades del Departamento correspondiente al año 2005". Aquí figura una bonita selección de las cosas que he publicado este año... claro que he escrito muchas más, pero son autopublicadas en mi web o sin relación con la Filología Inglesa. He incluido sin embargo las que además de autopublicarme yo me ha publicado alguien más. Pero en cualquier caso muchos de estos escritos son electrónicos, una categoría que no acaba de encajar en las "claves" que nos piden asignar a las publicaciones....

Hagamos apuestas. Creo que seré con diferencia el más publicador de mi departamento en cuanto haga pública la memoria, y hasta me atrevo a decir que tendré más publicaciones que los cinco siguientes juntos... jeje. Claro que hay que tener en cuenta que hay profesores