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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2007. Resumen
01/11/2007El sueño de CasandraEs la última película de Woody Allen, no comedia sino tragedia, llena de ecos de las tragedias de Shakespeare (especialmente Macbeth) y de las griegas. Es éste un género que la novia del protagonista, actriz aspirante, considera difícil. Y cierto es que queda convenientemente rebajado a las motivaciones prosaicas de dos aprendices de asesino. Una pareja de hermanos endeudados y ávidos de medrar aceptan matar a un enemigo de un tío suyo, rico y corrupto—a cambio de que éste se haga cargo de sus vidas y haciendas. En ellos confluyen por un lado Macbeth y Lady Macbeth, y por otro lado las conversaciones en Shakespeare de asesinos a sueldo como los contratados por el propio Macbeth o por Ricardo III. No acaba de hacer clic el guión con los actores en este punto—en los momentos cruciales en los que han de decidir dejar de ser buenos chicos y convertirse en asesinos falla o el tono, o la luz, o las palabras—aunque no es de descartar que la realidad sea así de torpe, en efecto. Continúa Woody Allen explorando temas que le interesaban en las películas anteriores de su serie inglesa: las ansias por medrar y aparentar, la presión de la clase social, el deseo sexual y el dinero guiando las motivaciones de las personas, el papel del azar determinando quién sale adelante y quién no... Y también el análisis de caracteres. Los dos hermanos se ven arrastrados uno por otro, en una de esas sociedades cerradas de emulación mutua que a veces forman las parejas de hermanos cuando no se enzarzan en rivalidades. Ya siempre será este momento, dicen tras darse cuenta de lo irremediable de su crimen. Pero lo viven de maneras distintas. Uno de los hermanos se ve destrozado por los remordimientos (un poco como Lady Macbeth), mientras que el otro, menos tierno, está a punto de matarlo (en connivencia otra vez con el tío, para evitar ser delatados)—y muere accidentalmente en la pelea a la que le lleva su angustia. El primero, ya antes desesperado y atormentado, se suicida. Y así acaban como Eteocles y Polinices, matándose en el barquito que había sido su sueño, mientras sus novias discuten cómo vestirse para gustarles a los dos."Cassandra's dream" es el nombre del barco que simboliza sus ilusiones inocentes al principio. Lo compran movidos por un recuerdo idealizado de una barquita que les regaló su tío cuando eran niños—pero al crecer todo se tuerce, por la presión de la ambición y el dinero, y salen a la luz los trapos sucios y unos caracteres sin sustancia moral para enfrentarse a las consecuencias de sus actos. Y lo que empieza como un plan ilusionado acaba como una tragedia griega narrada en las páginas de sucesos. Es una de las cosas que me parecieron flojas en Match Point—la facilidad con la que una persona se plantea sin más convertirse en un asesino, y sigue siendo una "persona normal" a todos los efectos para el guionista/director y para sus vecinos—pero está claro que es una de las cosas que impresionan a Woody Allen y que quiere comunicar: cómo en esos pequeños gestos de indiferencia a los demás, que muestran la voluntad de aprovecharse de ellos, se trasluce lo que puede dar de sí una persona. Comienzan los hermanos con una indiferencia hacia las consecuencias de sus acciones, embarcándose en la borrachera del juego a la manera de una droga (también hay abundante droga de por medio...). Siguen adelante, medrando y figurando, "tomando prestado" sin permiso el coche de sus clientes en el garaje—acción presentada como aparentemente irrelevante o incluso simpática. Continúan pidiendo prestado primero a amigos y familia, luego a prestamistas y mafiosos, sin valorar nunca su capacidad de devolver el préstamo... Con visión selectiva, miden siempre su posible beneficio o placer inmediato, nunca el precio a pagar según un cálculo prudente. El padre de estos chicos (un perdedor, claro) nunca buscaría medrar perjudicando a otras personas, al menos nunca hasta el punto de llegar al asesinato— ni su nuera la novieta rubia. La actriz morena y tiburona, parece claro que sí: organiza sus relaciones personales de acuerdo con sus planes de carrera. De esta pasta se hacen los triunfadores, y los criminales. Y le bastaría, como a los hermanos, con verse en la situación adecuada y tener algo que ganar para transigir con lo que hiciese falta a costa del vecino. A los asesinos, nos dice Woody Allen, no hay que ir a buscarlos a remotas situaciones, sino que basta con observar a las gentes que nos rodean—a muchas de ellas. Un tema que también es muy judío, por otra parte. Cassandra's dream. Written and dir. Woody Allen. Cast: Colin Farrell, Ewan McGregor, Hayley Atwell. Music by Philip Glass. 2007. Jueves, 01 de Noviembre de 2007 18:42. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cine Hay 3 comentarios. 02/11/2007SeñoritaVía Ireth, me leo este divertido (es un decir) contrato de maestra para la Escuela Pública de niñas Casasimarro (Cuenca). ![]() Si así eran los de la escuela pública, temblad ante los de la privada... Aunque supongo que no serían tan diferentes: es una de las bellezas que puede llegar a tener la autonomía total de los poderes locales para dictar normas propias. Por suerte, en Biescas las maestras se podían casar en los años veinte; si no, esto lo estaría escribiendo otra persona. Me pregunto (bueno, en realidad no me pregunto) si los contratos de los maestros eran igulamente draconianos: usar dos pares de calzoncillos, etc. Un viaje en el tiempo nos dejaría temblando de pavor, en más cosas de las que suponemos normalmente. Por favor, que continúe avanzando la Ilustración, y desatándose los turbantes externos o internos al cráneo. Viernes, 02 de Noviembre de 2007 08:45. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Historia Hay 1 comentario. 03/11/2007Terrorismo tolerado... o subvencionadoHay que leerse este excelente artículo de Mikel Buesa en Basta Ya, "Eta y la financiación del terrorismo". Cuánto elemento hay que se cree más de izquierdas y progresista cuanto más dinero haga derivar hacia el entorno de la mafia nacionalista. Y los que denuncian esta situación, claro, fachas. Es el pensamiento único y la consigna que ha logrado imponer, con éxito notable, el departamento de aborregamiento del PSOE—esa maquinaria psoeudosocialista de generar colocaciones para quienes repitan los mantras con suficiente apariencia de fe. Como añadido al artículo de Buesa, y explicación de lo que allí queda como una pasividad inexplicable por parte del gobierno, he aquí un análisis sociopolítico, con la panorámica de cien años de distancia, sobre la rentabilidad del uso del terrorismo en política. Viene de un libro que traduje hace tiempo, El siglo rebelde, 1830-1930, de Charles Tilly, Louise Tilly y Richard Tilly (Prensas Universitarias de Zaragoza, 1997). ¿Es rentable políticamente el uso de la violencia, se preguntan los autores? Pues... Depende de las posiciones de poder que ocupan los grupos en cuestión. Casi por definición, para un grupo poderoso raramente tendrá sentido elegir una forma de acción colectiva que tenga alta probabilidad de producir violencia: la principal excepción surge cuando la violencia puede inutilizar a un oponente importante. Por otro lado, para un grupo sin poder puede a veces ser rentable el buscar la violencia o incluso iniciarla deliberadamente. Esto es así por varias razones. Primero, un grupo sin poder cuyas reivindicaciones tienen ciertas simpatías entre los poderosos más importantes, pero que no ha sido escuchado, puede a veces ganar el apoyo de esos poderosos por medio de un uso dramático de la protesta y convirtiéndose en víctima de la represión oficial. Los poderosos forman una coalición tácita y temporal con los que no tienen poder, en contra del gobierno o de otros poderosos. Los fasci italianos, en alianza temporal con los burgueses liberales de la isla, son un ejemplo claro del éxito a corto plazo (y del fracaso a largo plazo) de esta táctica. Segundo, las vías de acción colectiva abiertas a un grupo que carece relativamente de poder son muy pequeñas. Su programa, sus formas de acción y su existencia misma probablemente serán ilegales y, por lo tanto, serán objeto de represión violenta. Por consiguiente, tal grupo elige entre realizar acciones que tienen una alta probabilidad de causar una respuesta violenta (pero que tienen alguna posibilidad de alcanzar los objetivos del grupo) o no actuar en absoluto (asegurando así la derrota de sus objetivos). Tercero, donde la represión gubernamental es débil o ineficaz, el terrorismo selectivo y violento magnifica el poder de un grupo pequeño al desacreditar al gobierno; también amenaza a los enemigos del grupo pequeño con represalias. Nuestra panorámica europea ha sacado a la luz poco terrorismo no gubernamental. Los principales casos son grupos que disfrutan del apoyo tácito del gobierno, como sucedió con los nazis y los fascistas antes de llegar al poder. (...) Por estas razones, nos sorprendería descubrir muchos grupos inicialmente sin poder que consigan partes importantes de sus objetivos sin recurrir de algún modo a la violencia. (327). ¿A alguien le suenan los equivalentes españoles y actuales de estas alianzas non sanctas—por ejemplo, entre el gobierno del PSOE y los enemigos de los fascistas centralistas españolistas, o entre los que agitan el árbol y los que recogen las nueces? ¿Queda claro cuál es el "oponente importante" a inutilizar, con una alianza tácita? El único desfase venía dado en el País Vasco, donde la alianza tácita tradicional venía siendo PNV/Eta contra los centralistas (algunos de éstos en alianza con el gobierno vasco, para mayor ironía). Zapatero ha venido a intentar deshacer esa asimetría, y a poner al PSOE vasco, y al entorno de ETA, en el lado que considera más ventajoso para sus planes: todos contra el PP, que es quien le disputa el poder y la influencia—bastante más que la Eta. Había que buscarles algún tipo de utilidad a estos chicos, ya que tanto les pagamos. Sábado, 03 de Noviembre de 2007 00:28. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar. Man and his Mate No es tan fácil encontrar en Internet las letras de las canciones de Cole Porter, ya que los propietarios del copyright cuidan mucho de que no estén disponibles gratis. No hay gran cosa, por ejemplo, en Cole Wide Web, aunque sí puede leerse allí una pequeña biografía de Porter. Según David Barber, que comentaba la reciente edición de sus letras completas, una de sus habilidades más características (aparte de las rimas inesperadas e intertextualidades sorprendentes) está en las alusiones promiscuas y dobles entendidos sexuales. En realidad deberíamos decir triples entendidos, porque si bien estas canciones sicalípticas y picantillas aparecían en el contexto normativo del cortejo y ligue heterosexual, Porter con frecuencia hace que sus canciones contengan alusiones entre líneas a relaciones eróticas homosexuales, pues hasta allí llega el "anything goes". A la manera en que llevaba su vida el propio Porter (homosexual notorio pero casado por cubrir mínimamente las apariencias), estas alusiones están a la vista para el que entiende, y no existen para quien prefiere ver sólo el contenido heterosexual que se presenta como pantalla. Así que estas parejas en frac y traje de noche sobre el escenario en realidad eran para Porter una representación pública de cara a la galería, un instrumento comunicativo público subordinado a su función expresiva y comunicativa para el círculo de entendidos—colocando así el sentido normativo heterosexual en una posición semióticamente subordinada, instrumentalizada para la articulación de una erótica gay, que aparece así como el auténtico sentido oculto tras una parafernalia heterosexual meramente oficial. Veamos una de esas canciones que tan ejemplarmente han servido para expresar el romanticismo heterosexual, y cómo en realidad dice algo bien distinto. Bueno, "en realidad".... dice lo que elijamos oír: As Time Goes By You must remember this A kiss is still a kiss, a sigh is just a sigh The fundamental things apply As time goes by And when two lovers woo They still say, "I love you" On that you can rely No matter what the future brings As time goes by Moonlight and love songs Never out of date Hearts full of passion Jealousy and hate Woman needs man And man must have his mate That no one can deny Well, it's still the same old story A fight for love and glory A case of do or die The world will always welcome lovers As time goes by Oh yes, the world will always welcome lovers As time goes by No habla sólo esta canción de los roles cambiantes del hombre y la mujer en la modernidad, con las "New Women" liberadas que todavía han de rendirse al amor. También afirma que el discurso del romanticismo, la seducción, etc., es aplicable (o será aplicable, as time goes gay) a las parejas gays igual que a las parejas heterosexuales—que un un beso es un beso, el riesgo y la pasión funcionan parecido en cualquier tipo de pareja, etc. Los lovers del final, por los que el mundo está agradecido, son de sexo indeterminado. Pero es difícil oír ese sentido, claro, si a la vez que suena vemos en el escenario a Bogart y Bacall, o a Fred Astaire y Ginger Rogers. Esta es la maniobra de ocultación favorita de Cole Porter como prestidigitador del erotismo gay. Visto y no visto—y en escena, siempre visto elegante. Obsérvese cómo juega con rozar la revelación autobiográfica—de hombre casado pero con muchas aventuras homosexuales—en estos versos que se presentan en principio como expresión de la norma heterosexual: "woman needs man / and man must have his mate". "His mate" no es woman, por el doble sentido de la palabra: más bien, los dos mates, los dos colegas, viven una relación homosocial hecha posible por la presencia de woman como mediador (y donde woman sale perdiendo), a la manera en que señala Eve Kosofsky Sedgwick en Between Men. Bajo la cubierta del matrimonio que engrasa la vida social, "man must have his mate". Lo más sorprendente de todo es cómo estas canciones se oyen y se cantan, y funcionan, antes y ahora, ignorando ingenuamente este subtexto gay tan específico. Ya se reía bien Cole Porter de las superficies, y jugaba con las convenciones sociales como quien sabe que son sólo una parafernalia teatral a disposición de quien las sepa mantener y manipular hábilmente. Los demás no verán más que el espectáculo que se les preparado, y tan felices. Es una educación semiótica en la que han aguzado el oído muchos homosexuales. Me llamaba especialmente la atención en los análisis culturales de Roland Barthes esa hiperconsciencia de que la realidad evidente y obvia, el mundo natural y de sentido común, es en realidad una convención y construcción cultural. Y la vida social, una elaboradísima commedia dell'arte. La vida está en otra parte, al menos, para los que entienden, tras unas lecciones intensivas de teatralidad social interpretando una versión revisada de su propio personaje. Sábado, 03 de Noviembre de 2007 14:15. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica No hay comentarios. Comentar. Autorrep(ub)licándome Visto que la cosa funciona, estoy animándome a preparar más artículos para colgarlos en la sección "Humanities Network" del Social Science Research Network (SSRN). De momento, sólo en la serie "Working Papers", porque los que ya tengo publicados en sitios "de calidad" no los reconoce el sistema y no pueden entrar en la serie de "Published Papers". Así que, en su lugar, me voy a dedicar a colgar cosas que no sé si están publicadas o no, pues vienen de Internet y de mi blog. Recuerdo que a efecto de derechos de autor, en la ley española, Internet no "publica" sino que "difunde". Pues a difundir, y hablaré de mis difusiones (palabra cuyo aire difuso me gusta) mejor que de mis publicaciones. Pueden verse las cuatro o cinco difusiones que he colgado hasta ahora aquí:Página de José Ángel García Landa en el Social Science Research Network: http://papers.ssrn.com/sol3/cf_dev/AbsByAuth.cfm?per_id=889468 (y la página de "My Papers" en el SSRN es ésta: http://hq.ssrn.com/submissions/MyPapers.cfm?partid=889468) Las primeras cosas que he colgado son un artículo sobre literatura e internet ("Linkterature"), una nota sobre una novela histórica de Robert Graves ("Husband to Mrs Milton"), una reseña de un estudio sobre blogs personales, The Mirror and the Veil, un análisis de un soneto de Shakespeare ("Soneto, espejo, reloj, bloc y libro"), y, colgado esta mañana, un comentario sobre una novela de William Gibson, Pattern Recognition, subitulado "Presentimientos del presente con jet-lag"—o, mejor en inglés, "Jet-lagged intimations of the present". Los artículos que difundan por el SSRN pueden estar en cualquier idioma, pero el título y el resumen iniciales han de estar en inglés, aunque nadie avisa de eso, sólo se presupone. Una pequeña concesión a la lengua internacional... y a la lengua local de los organizadores, de paso. Tanto más difusas serán estas difusiones mías, supongo, si se quedan como working papers. Pero en sólo cuatro días, ya se han bajado unos veinte ejemplares de los artículos que he colgado. Menos da un congresillo. Y creo que con este nuevo paradigma digital, la diferencia entre working papers y published papers se va a ir difuminando gradualmente; no puede ser de otra manera. En la red están todos, y si a un published paper lo avala el criterio supuestamente experto y anónimo y neutral de un par de informadores de una revista, también puede servir de cierto aval el éxito que tenga un trabajo "provisional" (qué no lo es...) que sea muy descargado, leído y comentado. A la larga, este sistema invierte los términos, y es el éxito e influencia el que lleva a la publicación, en lugar de lo contrario. Lo cual no quiere decir que esté deseando publicarlos en papel de árbol; la verdad, a estas alturas me es bastante indiferente. Esto me recuerda que hace como diez años, cuando era director de la revista del departamento, la Miscelánea de difuso nombre, desarrollé la edición electrónica de la revista, haciendo accesibles los contenidos de modo gratuito, cosa que algunos colegas les desagradó y extrañó, aunque no se opusieron. Ahora los nuevos editores han cambiado la dirección de la revista aquí: http://www.miscelaneajournal.net/ – y todo el formato electrónico tampoco es el que yo puse en su momento con la ayuda del técnico informático de la Facultad (por entonces Luis Julve, que me ayudó a manejar las técnicas básicas de Internet). También hice por entonces, por el morro, la primera página web del departamento, en la que no conseguí interesar a la dirección, ni a la que le sucedió. Ahora andan buscando alguien que la haga: pagando, si es técnico; gratis, si es profesor (y tonto). Bien, pues el caso es que, haciéndoseme eterna y a veces arbitraria la selección de los artículos con el sistema de los informes a ciegas para la revista, se me ocurrió que se podría desarrollar una colección de working papers en red, de modo que cualquier profesor pudiera dar a conocer allí su trabajo, tenerlo accesible (y hasta "publicado" o difundido, según gustos). Pero por una parte me faltaba expertise técnica para hacerlo, y por otra, a nadie le interesó la idea lo más mínimo. Con lo cual pasé, en lugar de eso, a hacerme mi propia página o editorial samizdat, en cuanto tuve la ocasión... que fue cuando por fin me despedí de las limitaciones del espacio web de la facultad y me pasé a los blogs y también a este sitio alojado en el Servicio de Informática universitario, http://www.garcialanda.net Bien, ahora veo que lo de los working papers en red lo hacen los americanos, y desde 1994... así que seguro que no era tan mala idea. Y seguro que dentro de nada mola mucho, hasta por aquí. Sábado, 03 de Noviembre de 2007 23:59. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Internet No hay comentarios. Comentar. 05/11/2007Feist - One Evening
Más cosas: acabo de actualizar mi página de favoritos poniendo algunos vídeos de mis favoritos musicales.
Lunes, 05 de Noviembre de 2007 03:55. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Música No hay comentarios. Comentar. Nihil in intellectu auctoris![]()
"En la teoría del autor intelectual se agrupan muchas falacias. La primera, desde luego, es como la copa de un pino mallorquín y finge desconocer que la teoría no habría sido tan fácil de sostener con los suicidas de Leganés vivos: los cadáveres son como los posos de café y cada uno ve en ellos lo que les conviene. Otras son falacias genéricas, inscritas en los manuales. La más evidente es que lo que sucede después de algo (el triunfo socialista) tenga que ser a causa de ese algo (el atentado). También la 'falacia retrospectiva' (hindsight bias) que José Ángel García Landa tuvo el castizo acierto de describirme con el refrán una vez visto todos listos, y que debería aplicarse, en especial, al juicio sobre el trabajo policial y a la relación entre policías y confidentes." En lugar de un cerebro sutil y prodigioso, concluye Espada, nos tenemos que conformar con lo mal que el gobierno gestionó la crisis en su momento (con la insistencia en la hipótesis etarra), y con lo hábil e inmoralmente que se aprovechó el PSOE de la situación para sacar tajada a costa del PP—partido que sigue soñando con encontrar un genio maligno capaz de justificar el batacazo que se ha dado. "A ras de tierra, sin embargo, la Justicia en prosa sólo ha encontrado un mísero hedor de sangre, suciedad y delirio. Claramente insuficiente para devolver la vida a nada." Es un excelente artículo para defender la tesis de Arcadi Espada. Que, críticas a la actuación del PSOE aparte, parece que viene a coincidir en sustancia con la hipótesis del presidente Zapatero y la vicepresidenta de la Vega—que el juicio ha dejado todo claro, y que ya sabemos todo sobre los atentados. Con la diferencia, quizá, que lo que aquí se presenta como opinión o juicio sobre las limitaciones del conocimiento, es en el gobierno una consigna. También es, en sustancia, la tesis de Garzón: que el concepto de "autor intelectual" no procede, no ha lugar—hasta tiene el término para Espada una indeseable ascendencia "intelectual" que lleva de Alfonso Sastre a Fidel Castro. Bien, dejémolo en el cerebro, pues bien puede utilizarse el cerebro de que se disponga, bueno o malo, de pequeña o gran cilindrada, para el mal como para el bien—o para inducir, o instigar, o planear. ¿Fallos en la tesis de que no hay cerebro? Bien, en principio se basa también en un razonamiento insuficiente. Por ejemplo, que (al igual que hasta los paranoicos del PP tienen enemigos reales)—que un atentado delirante, un plan improbable, lleno de ruido y furia, diseñado por una panda de idiotas sin criterio, puede sin embargo (y precisamente por lo imprevisible y contingente y múltiple de las reacciones humanas) resultar en un "éxito" si no de crítica al menos de público. Que la mayoría de las veces no sucederá, es obvio. Pero en el momento en que suceda, por el famoso hindsight bias, creeremos que era un cráneo privilegiado el cabeza hueca que hizo sonar la flauta por casualidad. Este mismo razonamiento infundado de Espada, que los planes estúpidos y simplistas no pueden tener éxito, lo hacía también hace unos meses Javier Marías. Otro corolario de la teoría de la retrospectividad relevante aquí, y que conduce a otras falacias, ya se ha apuntado. La multiplicidad de intenciones y planes, su combinación contingente. La causalidad es múltiple: la asignación de causalidad es un acto interpretativo a menudo falaz en tanto que aísla una causa como la causa. La causa de los atentados. El aislamiento de una sola línea causal identificándola como la más relevante, o como la única relevante, en un caso dado. Este ejercicio es, más allá de un análisis, una toma de posturas, o una búsqueda de aliados, o una asignación de responsabilidades con criterios no limitados a la pura interpretación. Muchas causas ha habido para esta sentencia sobre los atentados del 11-M—por citar una causa polémica, el juez instructor ordenó destruir pruebas (vagones de tren, etc.) inmediatamente tras el atentado. ¿Es eso una causa—no la causa, válgame Dios—de que la justicia sea hoy más prosaica? ¿Quién pondría la mano en el fuego diciendo que ese juez no va a ser imputado en un futuro, y separado de la carrera judicial? Yo no, desde luego. Por menos han empapelado a otros. De modo más sofístico, dadas las limitaciones de los parámetros en los que se emitía esta sentencia (limitaciones reconocidas de entrada por el propio tribunal), presupone la tesis de Espada que sólo hay (¿y habrá?) lo que "la Justicia en prosa ha encontrado". Pero la Justicia no sólo ha encontrado pocas cosas, sino que ha encontrado muchos agujeros, sobre los que ha pasado de puntillas o con zancadas de equilibrista precario. La falacia es identificar lo que hay con lo que habrá, o con lo que es posible que haya. Desde aquí oigo a Arcadi tronar contra estos futuribles. Pero el descartarlos sí que nos podría llevar a otra falacia asociada a la distorsión retrospectiva—la distorsión prospectiva, o profecía autocumplida. Si creemos que ya sabemos lo que pasó, no dedicaremos esfuerzo (intelectual, policial, periodístico, judicial) a investigar más lo que pasó: y por tanto no lo reconstruiremos, y no aprenderemos nada más. Por suerte esta última hipótesis (que nunca sabremos nada más ni descubriremos nada más sobre estos atentados) sí que es un wishful thinking. Tan seguro como que el futuro viene después del presente, se tendrá en el futuro más conocimiento (público) de lo sucedido del que ahora se tiene. Pues varios cabos sueltos acabarán siendo atados, y cosas relevantes que algunos ya saben (no hablo de futuribles, sino de presentibles) se difundirán a los medios; hipótesis hoy favorecidas o sostenibles se refutarán y se harán (intelectualmente) insostenibles, y otras menos favorecidas obtendrán mayor favor. Eso es fácil de prever: colocar nombres y apellidos a los algunos y a las hipótesis concretas ya es más arriesgado, y no va de eso este post. Yo también escribiré un post, post hoc, una vez se haya cumplido la profecía de Cristo: "Porque nada hay oculto, que no deba ser descubierto: ni escondido, que no haya de ser conocido y publicado" Publicado post hoc, claro, y a veces a pesar de hoc. Algunas de esas cosas que han de ser publicadas seguramente ya están escritas. En papel, unas; en la dinámica propia de las cosas, otras. Aunque tengamos que esperar al periódico del futuro para leerlas. Y cuando en efecto se vuelvan legibles, no siempre será siguiendo la intentio auctoris. Lunes, 05 de Noviembre de 2007 04:38. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar. Público (notorio, patente...)"... manifiesto, visto o sabido por todos. // 2. Vulgar, común y notado de todos. Ladrón PÚBLICO." Son las dos primeras acepciones del DRAE. La tercera acepción opone público a privado: y desde luego este periódico, Público, parece a veces el BOG, Boletin Oficial del Gobierno, pero de un gobierno muy particular. Es público que lo fundó un grupo editorial más afín aún al presidente que Prisa, grupo éste que aparte de prisa tiene su lío propio dentro, y que con El País no venía siendo tan incondiZional como se deseaba (que era mucho) y venía dándole al gobierno Zapatero una de cal y otra de arena. (Lástima que estuviese ya cogido lo de "grupo Zeta"...). Bien, pues aquí un ejemplo de la línea editorial al gusto de la casa—se aplican lo de que más vale una imagen que mil palabras, y muestran a Zapatero liberando a las azafatas españolas retenidas en Chad, mientras se usa a Moratinos para literalmente tapar a Sarkozy. Aún que figure en letra pequeña lo de "gracias Nicolás"—porque lo que he oído a Zapatero en la radio era una insistencia descarada en ponerse en primer plano con Sarkozy, como si él hubiese ido también a África en esta "operación conjunta franco-española". ![]() Las acepciones décima y undécima de "Público", que creo pretendían darle nombre a este diario, tengo entendido que se van echando en falta. Y es que es lo malo de parecer un periódico gratuito, y ni siquiera serlo. Mala señal, por cierto, que aquí se subraye el "fervor nacional" de Ceuta. Donde hay bandera española, para esta ala del penzamiento de la Zquierda, hay gente del PP y fachas en general. Y entre llevarse bien con unos fachas que enarbolan la bandera nacional, y llevarse bien con "el hermano alahuita"—con quien nuestras relaciones son de sincera cordialidad y franca amistad, nos dice la vicepresidenta...— ... ¿alguien duda de las preferencias de Zapatero, o de Moratinos, o de la vicepresidenta, a este respecto? También son públicas, notorias, patentes y manifiestas. Lunes, 05 de Noviembre de 2007 13:50. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Política Hay 1 comentario. C'était bienQué bonitos estos dúos imposibles; tienen un encanto especial para los aficionados a la retrospección como yo, sobre todo cuando la canción es nostálgica, y va aún más atrás, como ésta de Le p'tit bal perdu que yo conocía por Juliette Gréco, y que aquí canta Elsa junto con Bourvil, que la cantaba en 1961. Por aquel entonces yo me dedicaba a nacer... y tardé en enterarme que era tout juste après la guerre. El tiempo pasa a velocidad huracanada, y sin embargo, el pasado está siempre cerca. El dúo a distancia, y el contraste entre la guapa y el feo armonizan bien con el tema de la canción. Le p'tit bal perdu (Paroles: Robert Nyel. Musique: Gaby Verlor) C'était tout juste après la guerre, Dans un petit bal qu'avait souffert. Sur une piste de misère, Y'en avait deux, à découvert. Parmi les gravats ils dansaient Dans ce petit bal qui s'appelait... Qui s'appelait... qui s'appelait... qui s'appelait... Non je ne me souviens plus du nom du bal perdu. Ce dont je me souviens ce sont ces amoureux Qui ne regardaient rien autour d'eux. Y'avait tant d'insouciance Dans leurs gestes émus, Alors quelle importance Le nom du bal perdu ? Non je ne me souviens plus du nom du bal perdu. Ce dont je me souviens c'est qu'ils étaient heureux Les yeux au fond des yeux. Et c'était bien... Et c'était bien... Ils buvaient dans le même verre, Toujours sans se quitter des yeux. Ils faisaient la même prière, D'être toujours, toujours heureux. Parmi les gravats ils souriaient Dans ce petit bal qui s'appelait... Qui s'appelait... qui s'appelait... qui s'appelait... .... Et puis quand l'accordéoniste S'est arrêté, ils sont partis. Le soir tombait dessus la piste, Sur les gravats et sur ma vie. Il était redevenu tout triste Ce petit bal qui s'appelait, Qui s'appelait... qui s'appelait... qui s'appelait... Non je ne me souviens plus du nom du bal perdu. Ce dont je me souviens ce sont ces amoureux Qui ne regardaient rien autour d'eux. Y'avait tant de lumière, Avec eux dans la rue, Alors la belle affaire Le nom du bal perdu. Non je ne me souviens plus du nom du bal perdu. Ce dont je me souviens c'est qu'on était heureux Les yeux au fond des yeux. Et c'était bien... Et c'était bien. Lunes, 05 de Noviembre de 2007 21:08. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Música francesa No hay comentarios. Comentar. 06/11/2007Shakespeare blog Aparte de este blog voy actualizando a ritmo más suave mis blogs de seguimiento de las asignaturas que imparto en la Universidad; en este momento mi blog de Shakespeare, que esta semana dice lo siguiente: Lunes: Comentamos textos de los actos II y III de Henry V. Procurad tomar notas para aportar vuestros puntos de vista al comentario; que no sean sólo las personas que hacen la exposición las que opinen al respecto. Un comentario "libre" del principio del acto III lo tenéis en esta página "Be Copy Now". También una reflexión sobre el belicismo de la obra: "Enriques Quintos y la guerra de agresión." Y quien se meta más en el asunto de Henry V, de sus interpretaciones ideológicas, y de sus adaptaciones cinematográficas, puede encontrar aquí un PDF más extenso de un artículo que escribí hace poco sobre el tema: "Adaptation, Appropriation, Retroaction: Symbolic Interaction with Henry V." Variedades del inglés con los cuatro capitanes en la versión de Laurence Olivier: Gower (inglés), Fluellen (galés), Macmorris (irlandés), Jamy (escocés): Y de la versión de Kenneth Branagh, la lección de inglés de la princesa: "Henry V (1989)" IMDB http://us.imdb.com/title/tt0097499/ Seguimos con los sonetos el martes y el miércoles. Acordaos de traer el libro para poder seguir el hilo cuando leamos alguno. Aparte, otras cuestiones: Nos pasa el Decanato una esta información para los alumnos de quinto: se ruega cumplimentar esta "encuesta sobre satisfacción del alumnado" (o insatisfacción, se entiende). Hasta se sortean premios entre los que respondan: http://www.unizar.es/encuestascalidad/satisfaccionestudiantes/ Y no olvidéis apuntaros en Secretaría de Filología Inglesa para asistir la semana que viene (miércoles a sábado) al XVI Seminario Susanne Hübner: Linguistics and Persuasive Communication que se organiza en nuestro departamento, aunque el lugar de celebración será la Facultad de Derecho. En el enlace encontráis más información, y el programa. Poco feedback me llega de los alumnos en este blog. Lo del supuesto éxito arrollador de la docencia con nuevas tecnologías... para mí aún está por ver. Martes, 06 de Noviembre de 2007 21:06. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Blogs Hay 8 comentarios. Poetry, Nobel, CriticismMe llega esta circular: El Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Zaragoza le saluda y le comunica que el Comité para el Nobel de la Academia Sueca invita a todos los profesores de literatura e idiomas modernos a proponer candidatos para el Premio Nobel de Literatura del 2007. Las propuestas pueden dirigirse a la siguiente dirección antes del 25 de enero de 2008: The Nobel Committee of the Swedish Academy Box 2118 SE-103 13 Stockholm Sweden Carlos Inchaurralde Besga Aprovecha la ocasión para reiterarle su consideración más distinguida Pues aunque no les enviaré mi sugerencia, yo sugiero que por un año se deje vacante el premio, y que se saque una declaración pidiendo a los escritores que suban el nivel y nos dejen realmente impresionados. O que se lo den a algún novelista novel, no por lo que ha hecho sino por lo que podría hacer—antes de que no lo haga. Mi candidato: Jonathan Littell—se acaba de publicar Las Benévolas, la traducción española de Les Bienveillantes. Aún mejor: que vaya el premio a un poeta popular—y aún mejor que a Bob Dylan, que se lo den a Luis Eduardo Aute, o a Leonard Cohen: Pero todavía mejor: sugiero que le den el premio, de una vez, a un crítico literario. Pues es sólo en la crítica donde la literatura logra ciertos efectos de elaboración, y donde la literatura alcanza su perfección, o llega a decir lo que parece que quería decir pero no conseguía. En ese caso propongo que le den el premio Nobel a J. Hillis Miller. Martes, 06 de Noviembre de 2007 23:04. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Literatura y crítica No hay comentarios. Comentar. Otitas agradecido Otas se va a la cama esta noche, junto con su Pibo compañero de cuarto; siempre reclaman una despedida de los padres, por turno estricto. Es la hora del besito, los balances y las oraciones, unos días más católicas y otros más existencialistas. Otas es el que más vueltas le da al tema existencial:- Buenas noches, mamá. Una cosa... Gracias por crearnos. - ¿Qué dices, eh? ¿Gracias por criarnos? - No, no, por criarnos no, por crearnos. Que si no no existiríamos. - (Y viene la mamá y me lo cuenta, este niño, mira qué cosas dice...) Es cosa de carácter, desde luego. Cada cual sale con unas cosas, le digo. (Pues que no se diga que no me enseña nada Otitas. A mis padres también: ¡gracias por crearnos!) Martes, 06 de Noviembre de 2007 23:48. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Nenes No hay comentarios. Comentar. 07/11/2007Elsa - Sous ma robe(9 de noviembre de 2007) AMIGOS PARA SIEMPRE Bueno, es lo que espera uno, ¿no? Hace quince años de esta canción, y también hace quince años que Beatriz se trasladó a vivir a Zaragoza, con las consecuencias fatídicas que todos conocemos. Ya por entonces parecía que queríamos ser amigos para siempre.
Miércoles, 07 de Noviembre de 2007 19:16. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Música No hay comentarios. Comentar. Proletarios a las barricadas Apenas creo a mi vista ante la regresión histórica emprendida por el PCE. Ya no Izquierda Unida, sino el PCE, que vuelve a ir asomando la cabeza después de tenerla tanto tiempo hundida bajo el ala izquierda de la Izquierda Hundida ésta. Y además aparece ahora sistemáticamente con una bandera republicana al lado—nada sorprendente en la Era Zapatero, claro, pues IU viene haciendo de franquicia de este PSOE, y conocida es la afición del conglomerado éste a la bandera republicana, y su aversión a la constitucional. Si las banderas quieren decir algo (y por algo la ponen, evidentemente) esto es indicativo de la voluntad del PCZOE de trabajar contra la constitución desde dentro, o sea, aplicándola en lo que les favorezca y transgrediéndola en lo que oportuno parezca—y de su intención de sabotear el estado de derecho para llevar adelante sus intereses. Claramente expuesto, y con logotipo, para que nadie se equivoque. Bien, pues el PCE aún va más lejos, y desentierra la Momia de Lenin. Lo que no hemos visto en treinta años de PCE lo vemos ahora: llamadas a la Revolución, a los Soviets y al Leninismo. De regresión histórica y mental, vamos. Veo en el campus un gran cartel conmemorativo del PCE, a los 90 años de la Revolución de Octubre (o sea, de noviembre)—con la cara de Lenin, todo rojo (el cartel), y con el lema "1917-2007: '¡¡Ahora os toca a vosotros!!'" (nos dice el Gran Hombre). Miércoles, 07 de Noviembre de 2007 22:57. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Política No hay comentarios. Comentar. 09/11/2007Massive Shirt-loss for Precipitant Investors Estoy leyéndome a pequeñas dosis Infinite Jest, la monumental novela de David Foster Wallace (1996), una especie de cóctel entre Pynchon y Barthelme sólo apto para ciertos paladares especializados (como el mío). Abstenerse de recomendarlo a amantes de la literatura así en general—aunque algunos sí apreciarán su creatividad lingüística y su ironía despiadada.La acción tiene lugar en un futuro/presente alternativo, una postmodernidad que ya gira en vacío produciendo sus complots y fenómenos paraculturales de modo incontrolado, donde un mundo conectado por un InterLace informático/televisivo va consumiendo ficciones indistinguibles de la realidad. La infinite jest comienza desde la página de copyright, que nos avisa de que "Any apparent similarity to real persons is not intended by the author and is either a coincidence or the product of your own troubled imagination"—bien, también me tomaré un poco a broma la prohibición de reproducir fragmentos, porque quiero llamar la atención sobre un excurso que anuncia la burbuja de las empresas en red en 2000, o "the dotcom bubble" como se la viene conociendo, y otras burbujas que sin duda nos esperan en el presente, pasado y futuro indistinguibles. Profecía, profecía, pero basada naturalmente en la observación. Bien, el caso ficcionalizado en la novela es el desarrollo de la videotelefonía. Resulta que tras un desarrollo espectacular de los videoteléfonos, se hunde el negocio cuando la gente descubre que le horrorizaba la manera en que aparecía en la pantalla ante los demás, con caras de memo, distorsionadas (ver aquí), caras poco gustables. Y se desarrolló un comercio de máscaras idealizadas primero, para hablar por teléfono, luego de imágenes retocadas, etc.—que a su vez llevaban luego a avergonzarse del propio aspecto en los encuentros en directo—hasta que por fin quebró todo y la gente se dio cuenta de que ofrecía mejor imagen de sí en la vieja telefonía sonora sin más, mejor que en la llamada videophony (de phony). De ahí que el mundo de Infinite Jest mezcle aspectos futuristas con otros retro. Bueno, pues esta es la lección sobre el mercado tecnológico que extrae el narrador, profetizando como digo la crisis de las dotcom... para quien se hubiese leído el libro, y se lo aplicase. Volveremos a repetir la misma maniobra, supongo, esta vez con las empresas dospuntocero, y otras que vendrán. But there's some sort of revealing lesson here in the beyond-short-term viability-curve of advances in consumer technology. The career of videophony conforms neatly to this curve's classically annular shape: first there's some sort of terrific, sci-fi like advance in consumer tech—like from aural to video phoning—which advance always, however, has certain unforeseen disadvantages for the consumer; and then but the market-niches created by those disadvantages—like people's stressfully vain repulsion at their own videophonic appearance—are ingeniously filled via sheer entrepreneurial verve; and yet the very disadvantages of these ingenious disadvantage-compensations seem all too often to undercut the original high-tech advance, resulting in consumer-recidivism and curve-closure and massive shirt-loss for precipitant investors. In the present case, the stress-and-vanity-compensations' own evolution saw video-callers rejecting first their own faces and then even their own heavily masked and enhanced physical likeness and finally covering the video-cameras altogether and transmitting attractively stylized static Tableaux to one another's TPs. And, behind these lens-cap dioramas and transmitted Tableaux, callers of course found that they were once again stresslessly invisible, unvainly makeup- and toupeeless and baggy-eyed behind their celebrity-dioramas, once again free—since once again unseen—to doodle, blemish-scan, manicure, crease-check—while on their screen, the attractive, intensely attentive face of the well-appointed celebrity on the other end's Tableau reassured them that they were the objects of a concentrated attention they themselves didn't have to exert. And of course but these advantages were nothing other than the once-lost and now-appreciated advantages of good old Bell-era blind aural-only telephoning, with its 6 and (62) pinholes. The only difference was that now these expensive silly unreal stylized Tableaux were being transmitted between TPs on high-priced video-fiber lines. How much time, after this realization sank in and spread among consumers (mostly via phone, interestingly), would any micro-econometrist expect to need to pass before high-tech visual videophony was mostly abandoned, then, a return to good old telephoning not only dictated by common consumer sense but actually after a while culturally approved of as a kind of chic integrity, not Ludditism but a kind or retrograde transcendence of sci-fi-ish high-tech for its own sake, a transcendence of the vanity and slavery to high-tech fashion that people view as so unattractive in one another. In other words a return to aural-only telephony became, at the closed curve's end, a kind of status-symbol of anti-vanity, such that only callers utterly lacking in self-awareness continued to use videophony and Tableaux, to say nothing of masks, and these tacky facsimile-using people became ironic cultural symbols of tacky vain slavery to corporate PR and high-tech novelty, became the Subsidized Era's tacky equivalents of people with leisure suits, black velvet paintings, sweater-vests for their poodles, electronic zirconium jewelry, NoCoat LinguaScrapers, and c. Most communications consumers put their Tableaux-dioramas at the back of a knick-knack shelf and covered their cameras with standard black lens-caps and now used their phone consoles' little mask-hooks to hang these new little plasticene address-and-phone diaries specially made with a little receptacle at the top of the binding for convenient hanging from former mask-hooks. Even then, of course, the bulk of U.S. consumers remained verifiably reluctant to leave home and teleputer and to interface personally, though this phenomenon's endurance can't be attributed to the videophony-fad per se, and anyway the new panagoraphobia served to open huge new entrepreneurial teleputerized markets for home-shopping and -delivery, and didn't cause much industry concern. (Infinite Jest, 1996, 150-51) Veo desde aquí el fin de la era de los blogs, estos dioramas idealizados o máscaras retocadas que nos ponemos... O que algunos ponen encima de una cara vacía de maniquí, para crear sujetos virtuales que nunca pisarán las calles. Una vez estalle la blogosfera como una globosfera demasiado inflacionada, será el momento de los espacios personales tipo facebook, accesibles vía teléfono móvil. Mientras duren. Bueno, pues avisados van todos los que invierten demasiado en estas cuestiones de tecnología de la imagen y la comunicación. Y no sólo dinero, sino también tiempo y energías y esperanzas. Viernes, 09 de Noviembre de 2007 08:34. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar. El acoso laboral en la Universidad Nos comunican esto las listas sindicales de la Universidad:La Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) en Aragón y la Asociación de Mujeres Científicas y Técnicas (MUCIT) con objetivo de la mesa redonda es debatir sobre la problemática que puede surgir en la Universidad en casos de acoso laboral, que constituye un fenómeno social preocupante por su extensión en los centros de trabajo, organiza la Mesa Redonda "Acoso Laboral en la Universidad" que se celebrará el próximo jueves 8 de noviembre a las 18 horas en el salón de Actos del Edificio de Matemáticas de la Universidad de Zaragoza. En esta mesa participarán: - Fidel Cadena Serrano, Fiscal del Tribunal Supremo. - Teresa Conde-Pumpido Tourón, Magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Galicia - Santiago Gascón Santos, Psicólogo y Profesor ayudante en la cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Zaragoza - Emilia Moruno García, Secretaria de Salud Laboral de la Federación Estatal de Enseñanza de Comisiones Obreras Moderadora: - Mª Ángeles Rueda Martín, Profesora Titular de Derecho Penal en la Universidad de Zaragoza y miembro del Grupo de investigación de Estudios Penales. Para favorecer la conciliación de vida profesional y familiar se ofrecerá servicio de guardería en un centro de tiempo libre próximo. http://www.unizar.es/mutem Pues allí asistimos, con una veintena de personas, parte de ellas de representación institucional de sindicatos, organizadores, vicerrectorado, defensor universitario y asesor... vamos, que igual eran cinco o seis los "espontáneos" interesados en el tema. Curioso, cuando se dan cifras y porcentajes según los cuales debería haber varios centenares de acosados en esta universidad–sin contar con la posible asistencia de los acosadores, que si hablamos de mobbing deberían ser también millares los implicados y posibles interesados en conocer más estas prácticas en las que se involucran. Se queja la representante sindical de CCOO que no habían aceptado pasar el anuncio de este acto por las listas de correo de personal docente e investigador. Eso a pesar de la "sensibilidad y atenta disposición del Rectorado" ante estos temas. Vamos, que seis y el de la pandereta. No es tema que preocupe a las masas, si a las pruebas me remito. Yo sí asistí, a título de directamente afectado por la cuestión, y estas son las notas que extraje de la reunión. Cum commento en cursiva, cuando proceda. Ya oigo a algunos decir... no estará usted tan acosado, ¿no? Pues no, en efecto. No tanto. Sólo un poquito. Lo justo para haber enviado decenas de escritos de protesta al Rectorado, la mayoría de los cuales han quedado sin respuesta. Claro que el segundo paso es admitir que hay altos porcentajes de acosados, en algún sitio de las estadísticas, pero que el que protesta efectivamente (aunque sólo proteste el cero coma uno por ciento) es un quejica o un manipulador o se inventa las cosas. Ese caso no cuenta, y se le ponen todo tipo de trabas—las autoridades prefieren suspirar por los anónimos porcentajes que guardan silencio. Contenido de la exposición (en paréntesis y cursiva, mis comentarios). Tras agradecimientos y presentaciones, la moderadora introduce el debate asociando la fenomenología del acoso laboral a otros tipos de acoso que a veces se solapan con él, como son el acoso sexual, el psicológico y el moral. Recuerda que en la recientemente propuesta reforma del código penal se proponía tipificar el acoso laboral como delito, con pena de prisión de seis meses a dos años los casos graves de acosos repetidos con actos humillantes para el acosado. (Al parecer esta reforma era un proyecto del anterior ministro de Justicia que ha sido aparcado por el actual, y no es previsible que salga adelante). Tal como está el tema ahora jurídicamente, tiene una definición imprecisa, y se da siempre la dificultad de aportar las pruebas que permitan la valoración, llegado el caso a los tribunales. Por otra parte, según un estudio de la Universidad de Granada de 2003, hay muchas estrategias de acoso, que además se van diversificando con la inventiva y sutileza de los acosadores. Las formas más frecuentes de acoso son: - Ocultar información (en más del 50% de los casos). (En un ambiente tan secretista como la Universidad feudal, esto va a darse de modo sistemático. Pues abundamos en planes secretos, estrategias e intrigas que pocas veces aparecen en las memorias departamentales ni en el blog del personal. El problema tal como lo veo es determinar a partir de qué momento la ocultación de información, que siempre la habrá, deviene acoso). - Infravalorar el trabajo del acosado (también en cerca de la mitad de los casos estudiados), o su esfuerzo. (Como cuando a mí me llaman "vago" a gritos en una reunión, pongamos—y luego los asistentes niegan que se haya dicho tal cosa). - Retirar responsabilidades y tareas a los acosados. (Me pregunto si contará el no incluirte en la lista de doctores capacitados para dirigir tesis doctorales, o el sacar una norma según la cual no eres "asignable" para dar clases en segundo ciclo. No me lo invento, no). - O lo contrario, sobrecargarles de trabajo (esto en menos casos, el 32%). En la intervención de Fidel Cadena se contempla el acoso laboral desde el punto de vista del Derecho Penal. Que es por supuesto el último nivel en el que se ha de tratar la cuestión, pues antes corresponde actuar al Derecho Laboral, o al Administrativo. Sólo en las formas más intensas de ataque procede la intervención del Derecho Penal. Tal como está la cosa, sin caracterización específica en el Código Penal, la definición de acoso laboral es imprecisa jurídicamente en Derecho. No viene propiamente cubierto por las prohibiciones de discriminación establecidas en el Art. 4.2 del Estatuto de los Trabajadores—pues las causas objetivadas de discriminación por raza, sexo, etc. allí detalladas no incluyen la discriminación por envidia. Tampoco con la protección del derecho a la intimidad queda bien caracterizada la cuestión desde el punto de vista jurídico. Cadena (como los demás ponentes) recurre a los estudios de Marie-France Hirigoyen y otros sobre la cuestión, para determinar la tipología de estas actuaciones de acoso y ver su posible caracterización jurídica. Se dan en el acoso moral un hostigamiento psicológico y un trato degradante sistemáticos; si esto sucede en un entorno laboral, hablamos de acoso laboral; se crea un entorno de trabajo hostil. Los penalistas disienten sobre la manera de enfocar su tratamiento. Unos alegan que no procede la caracterización específica como delito, sino que basta con detallar las actuaciones punibles concretas que se den: calumnias, lesiones, robo, etc. según los casos. Pero lo característico del mobbing es precisamente su carácter sistemático y la actuación leve en muchos frentes. ¿Puede caracterizarse como un ataque contra los derechos de los trabajadores, artículos 311, 316? Realmente no lo cubren, no son suficientemente específicos: son artículos que hablan de seguridad en el trabajo, de abusos posibilitados por el estado de necesidad del trabajador, etc. No han fructificado en nuestro Derecho las regulaciones especificas alentadas por las Cartas europeas sobre la cuestión. Otro artículo: 173.1, referido a tratos degradantes que menoscaban gravemente la integridad moral, cosificando al trabajador, en un marco laboral. Este es demasiado exigente para la caracterización de las actuaciones que normalmente constituyen el mobbing. La reforma propuesta en el Código Penal (y que no saldrá adelante) no requería tal nivel grave de menoscabo, sino que prestaba más atención a la humillación continuada. Otras figuras delictivas a las que se iba a extender la caracterización de acoso era al acoso en un marco ya no laboral sino contractual (por ejemplo el block-busting, acoso inmobiliario). Desde el punto de vista del Derecho Procesal, con la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal están más protegidos los derechos de las víctimas: derecho de personación inmediata, con derecho a recibir comunicación del juicio y derecho de personarse en el proceso, aunque ya haya intervenido el ministerio fiscal, para aducir nuevas pruebas. O la posibilidad de aportar testigos protegidos anónimos para la otra parte. Esta es una cuestión aquí muy necesaria, pues en un ambiente laboral los compañeros de trabajo siempre temen hablar a favor del acosado. En efecto, con frecuencia saben que si toman partido se convertirán también en víctimas de acoso, y esto produce conspiraciones de silencio en torno al caso de acoso. Señala Cadena que con mucha frecuencia el acosador es un psicópata, con un perfil de carácter que le lleva a desentenderse de los sentimientos ajenos, y esto es percibido por los demás empleados, que temen sufrir acoso ellos mismos si hablan. Otro beneficio de la ley reformada es la ayuda de abogado si la persona acosada carece de recursos. Una cuestión relevante es la de la presunción de inocencia. La Sala 2ª del Tribunal Supremo entiende que basta el testimonio de la víctima para entender que los hechos son ciertos. El Tribunal Supremo da unas pautas intepretativas a tener en cuenta para valorar los casos: - Ausencia de incredibilidad subjetiva (por ejemplo que no puedan presumirse motivos de rencor personal o enemistad previa en quien hace la denuncia). - Verosimilitud objetiva, si se aportan datos periféricos que ratifiquen la denuncia por acoso (por ejemplo anteriores denuncias policiales o judiciales, bajas médicas, etc.). - Persistencia en la incriminación (se refiere a la consistencia intrínseca de la acusación). Reconoce el Tribunal Supremo la importancia de la actuación del primer tribunal que vea el caso efectivamente: la presencia, los gestos y actitudes, la impresión causada ante el juez y el testimonio directo son cruciales y no pueden ser sustituidos por otra interpretación judicial que no los tenga en cuenta. También es importante la declaración de personal especializado en estas cuestiones, responsables sindicales, etc. Es importante subrayar que no se puede justificar la propia mediocridad alegando que se es víctima de acoso. El perfil psicológico del presunto acosador y la presunta víctima ha de ser valorado por un forense. Entretanto se llega a una resolución, los jueces pueden dictar medidas cautelares, como prohibir la comunicación entre las partes, o en casos extremos impedir que el presunto acosador acuda al lugar del trabajo. Legalmente, la empresa es responsable civil subsidiaria, en tanto que garante de las condiciones de trabajo. Teresa Conde-Pumpido comienza distinguiendo varios tipos de acoso: el acoso discriminatorio (por razones de prejuicios sexistas, racistas, homófobos, etc.) está basado en estereotipos y prejuicios y tiene más entidad penal legalmente establecida que el acoso moral individualizado o mobbing. El acoso sexual también tiene sus propias características y tipología. El valorar las cuestiones de intencionalidad es difícil; el acosador no va a reconocer que tiene esas intenciones, y en el caso de personalidades psicopáticas esta intención ni siquiera es transparente para ellos mismos. Lo esencial en todo caso no son las intenciones de los comportamientos sino las consecuencias que tienen. Podemos hablar de mobbing horizontal, entre compañeros de trabajo situados al mismo nivel, o vertical, entre jefes y subordinados. Puede darse mobbing ascendente, en el que los empleados acosan al jefe (típicamente a un jefe nuevo), pero el más frecuente es el mobbing descendente, en el que es el jefe quien acosa a algún empleado con la connivencia o silencio de los demás, que temen por sus puestos. Se dan casos de hostigamiento grave o de escenas puntuales de humillación espectacular, pero lo más típico es la "gota china": pequeños actos casi imperceptibles de hostigamiento, como negar el saludo, hacer el vacío, hacer correr rumores, alguna escena de gritos, etc. (En estas cosas, como en tantas otras relacionadas con el mobbing, nuestro departamento de Filología Inglesa y Alemana es, como se suele decir, "de libro." Puede seguirse por ejemplo aquí la saga de la implantación y apropiación de los nuevos postgrados por parte de los grupos de in(ve)stigación. Es un caso sólo, pues muchos otros podrían contarse, pero en este caso la documentación es pública y deja huella administrativa clara). Continúa Teresa Conde-Pumpido observando la dificultad de obtener pruebas y testimonios. Mucho antes de llegar a cuestiones judiciales, los testigos en el trabajo (testigos/colaboracionistas a veces) suelen no percibir el acoso de la manera en que lo percibe el acosado. Es el síndrome del "mujer, tampoco es para tanto". A veces, ni la propia víctima identifica su propio caso como un fenómeno de acoso laboral, sino que se siente irritada o que alguien la enfada continuamente, y a la vez piensa que "tampoco es para tanto". Se piensa a veces que esto sucede con personas hipocondríacas, maniáticas o hipersensibles, y cierto es que todas las personas personas reaccionan de modo diferente ante la misma situación—pero en el caso del acoso es frecuente el desmoronamiento de personas que antes no tenían problemas psicológicos, o que tenían un carácter fuerte y estable. En Derecho Laboral, una cierta protección legal contra el acoso laboral puede basarse en el artículo 4.2 del Estatuto de los Trabajadores, en cuanto que es un derecho básico de los trabajadores el ser tratados con dignidad y el trabajar en condiciones aceptables. En cualquier tipo de acoso laboral se dan conductas ofensivas, o discriminatorias, intimidatorias, humillantes, etc. que vienen reconocidas como tales por la normativa comunitaria. El derecho laboral resguarda el derecho del trabajador al honor, a la propia imagen... lo cual es una manera de tipificar estos actos penalmente (Art. 10). La vía que debe seguirse para la defensa contra el acoso es la de tutela de los derechos fundamentales (el proceso es más rápido, y hay mejores medidas cautelares). La empresa está obligada a proteger al trabajador contra el acoso (Arts. 14, 15, 16 de protección de riesgos laborales). Las bajas sufridas como consecuencia del acoso son contingencias profesionales. En el caso del acoso sexual hay una prevención obligada. Las empresas son responsables de los casos de acoso por omisión, por no sancionar a los acosadores. (En tal caso, si el "patrono" es quien debe determinar si ha habido o no acoso.... mejor determinar que no lo ha habido, y así ni sanción ni responsabilidad, mientras no se diga lo contrario. Según veo). Por la vía del Derecho Administrativo, es difícil encontrar una manera de tratar el acoso laboral. Se especifican en la legislación las faltas de respeto, pero todo está insuficientemente tipificado. Por otra parte, es difícil acudir a los responsables de poner fin al acoso, por ejemplo a los directores de departamento en la Universidad, porque muchas veces son ellos los primeros cómplices de los acosadores. Es importante en cualquier caso la atención de la Administración al asunto, abriendo expedientes de investigación o sancionadores. (Abriéndolos... y cerrándolos sin medidas, como sucedió en mi caso. Bueno, a mí de hecho, tras la oposición a cátedras manipulada, y las denuncias que presenté, me abrió el Rector un expediente informativo a mí, al denunciante—por cubrir el expediente, y también para intimidarme y procurar que retirase las denuncias... Lo mismo le sucedió a otra persona asistente a esta jornada, según comentó en la sesión de preguntas. Manda huevos, como se decía por entonces). Si se desea combatir el acoso laboral, la Administración debe actuar con diligencia, con confidencialidad, e investigar efectivamente. En cualquier caso, se incurre en responsabilidad por deficiente funcionamiento de la Administración. (Pero vaya usted a materializar esta responsabilidad. Esto es como cuando el presidente Zapatero se hace personalmente responsable de las torpezas de sus ministros—y qué elegante queda. El resultado: nadie es cesado, nadie dimite, y todo lo absorbe como un colchón, sin inmutarse, el intocable vértice de la Administración). Santiago Gascón trata, desde el punto de vista psicológico, las consecuencias para la víctima de acoso laboral. La finalidad perseguida por los acosadores es obligarle a abandonar el puesto de trabajo. Eso se intenta lograr con acciones de hostigamiento intencionado, leve pero continuado, aunque pueda haber casos con agresiones contundentes pero infrecuentes. Lo característico es ir minando la moral de la víctima día a día. Médicamente no tiene sentido hablar de "síndrome de mobbing", pero estos hechos sí tienen consecuencias negativas para la salud—lesiones, de hecho. Con frecuencia las personas se cuestionan la existencia o realidad de estos casos, y es frecuente quitarles importancia atribuyéndolos a problemas de hipersensibilidad de la víctima, o a una percepción incorrecta o equivocada de la situación—cuando no al falso mobbing, fenómeno que por supuesto también existe, la acusación de mobbing fingido por motivos de venganza personal, resentimiento.... (o por motivos de mobbing, pues hasta ahí llega la sutileza). No se trata de fenómenos que se puedan separar con un si/no, blanco/negro: existe un continuo que va desde el falso mobbing pasando por problemas de percepción o enfrentamientos enquistados hasta lo que propiamente llamamos mobbing, o acoso laboral más propiamente dicho, cuando se actúa de manera deliberada contra una víctima por motivos inadmisibles. (Observo que en la discusión se habla a veces de personalidades patológicas y psicóticas, de "el acosador" como una persona con un perfil agresivo determinado, y otras veces de acoso en grupo—mobbing propiamente dicho—siendo que es difícil imaginar que se junte una vez tras otra un grupo de personas con un cuadro psíquico semejante. Cada caso de hostigamiento es diferente, claro. Pero creo que es especialmente "de libro" aunque aquí no se discute este asunto, el caso de una organización, llámese la Universidad o la empresa, que por su estructura jerárquica o grupal se preste a la manipulación por parte de personas con un perfil psicótico/autoritario—o que se preste a que personas con este perfil lleguen a ocupar puestos de poder. En realidad es inevitable suponer que los puestos de poder, y el poder por el poder mismo, en cualquier caso, atraerán a personas que gustan de ejercerlo y de manipular a los demás. Y la manipulación caprichosa, el ejercicio de torcer las voluntades, es el más refinado de los placeres del poder arbitrario. Especialmente contra las personas que pueden criticar la actuación del manipulodor, o hacer peligrar su puesto—pero en cualquier caso es un placer cambiar el ritmo de la batuta y observar que todos lo siguen en perfecta sintonía. Una estructura autoritaria o feudal se presta a utilizar así peones contra una víctima, peones que en cierto modo son acosadores (the mob) pero que en realidad no actúan por motivaciones ni planes propios. Y que, en todo caso prefieren estar del lado del acosador, o con la mayoría, creyéndose neutros, antes que ser acosados y marcados por tomar postura contra el acosador o contra el grupo. Es decir, el perfil psicótico/autoritario/manipulador es muy individualizado, pero fácilmente se convierte en una acción de grupo por la propia dinámica de los grupos y por la acción del liderazgo y del seguidismo). Cita Gascón cifras muy variables sobre la incidencia del acoso laboral. A la pregunta de si han padecido acoso laboral en los últimos 12 meses, obsérvense estas variaciones en los porcentajes por países: Finlandia, 17% - Holanda, 12 % - España, 4% - Italia, 2 %. La media de la Unión Europea es de 9 %. Esto no quiere decir que se acose más en Finlandia que en España. Más bien es señal de una mayor sensibilización social hacia el problema, y la existencia de legislación más específica y de una conciencia más aguda de esta cuestión y de la posibilidad de probar su existencia en un caso concreto. Con la mayor conciencia, también se van identificando nuevas conductas de hostigamiento antes no percibidas como tales: críticas sistemáticas a la vida privada del sujeto en cuestión, imposiciones que limitan su capacidad de expresión (… bueno bueno, aquí tengo que recordar los distintos criterios seguidos en nuestros Consejos de Departamento, de manera espontánea y no regulada, cuando es un catedrático quien toma la palabra, interrumpiendo a los demás o extendiéndose a su gusto, y cuando es otro profesor quien lo hace. Los distintos directores, uno tras otra, actúan aquí como un solo hombre para limitar la expresión a quienes argumentan contra los catedráticos, y para dar campo libre a éstos en el uso de la palabra. Pero esto, claro, no es acoso a nadie en concreto, sino un favoritismo abyecto que se concede de entrada al c | |