![]() Vanity Fea |
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Narratología del 23-F¿Es un meme? Lo del veintitrés efe, digo. Es en todo caso un recuerdo colectivo que aprovecha la ocasión para resurgir. Yo miraba la radio, en mi habitación del colegio mayor, y me preguntaba si debía salir a la calle a manifestarme, a algo. Finalmente me quedé en mi cuarto escuchando las noticias. Hoy he oido hablar en la radio a Perote, por entonces oficial de guardia en el servicio de inteligencia, que ha dicho algo que podría ser una gran verdad: el golpe fracasó por las cámaras de televisión. Es decir, los elefantes blancos etc. no se sumaron a Tejero porque nadie podía hacerse responsable de administrar políticamente un golpe que había sido retransmitido en directo. Un asunto para que reflexionen los filósofos de los medios. ¿Qué cosas sería imposible hacer hoy existiendo Internet? ¿Y cuáles se vuelven posibles? No me refiero sólo a las "resistentes" o "alternativas", sino también a nuevas formas de control. Porque anda que no controla la tele, aunque en aquella ocasión pusiese en evidencia a Tejero... Todo el mundo recuerda qué estaba haciendo el veintitrés F, igual que todo el mundo recuerda imágenes del 11-M o del 11-S. Son los puntos de contacto entre nuestra memoria personal y la memoria de la colectividad, y dan lugar a fenómenos memorísticos especiales. Hay un libro interesantísimo sobre este tema que puedo recomendar, Momentous Events, Vivid Memories, de David Pillemer (Harvard UP, 1998). Según el autor, cada generación comparte el recuerdo de acontecimientos inolvidables; son recuerdos compartidos, y el evocarlos puede evocar una intimidad transitoria entre extraños. Estos recuerdos públicos, combinados con recuerdos personales que nos afectan (el primer día de la universidad, un partido con tu padre, la alabanza de un profesor... son elementos críticos de estructuración del recuerdo, puntos de anclaje para las narraciones personales de nuestras vidas individuales. Es un libro esencial para quien esté interesado en el funcionamiento de la memoria y en la manera en que se estructura nuestra identidad. Y muy particularmente en estos recuerdos vívidos de acontecimientos trascendentales. Hay un trocito que voy a traducir para hacerse una idea del libro, uno que habla de un tema favorito mío, la causalidad retrospectiva.
Si el recuerdo, y no el acontecimiento en sí, es lo que se asienta, los rituales y tecnologías del recuerdo tienen una importancia crucial. Tanto las colectividades políticas como las personas tienen estos recuerdos compartidos y cruciales, y los organizan y retransmiten con tecnologías del recuerdo (y protocolos de la memoria) que siempre tienen formas específicas, y elementos básicos comunes. El 23-F es un recuerdo a la vez público y privado, es uno de los recuerdos que dejan claro que, queramos o no, somos animales políticos. Algunos más animales que otros, claro. (PS: Por cierto, cuando digo que el golpe fracasó debido a las cámaras de televisión no es por quitar protagonismo a la figura del Rey. Nada tiene una sola causa, y el Rey tuvo su papel. Pero cuando el Rey llegó ante las cámaras, fue porque alguien le permitió, o no le impidió, llegar allí). Comentarios » Ir a formulario |
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José Ángel García Landa (Biescas y Zaragoza) :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: "Algo hay en el formato mismo de los blogs que estimula un desarrollo casi canceroso de nuestro ego" (John Hiler) Archivos
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