Al parecer, hay
otros esclavos del iPod.
Según contaba el Mail on Sunday y he leído
en la BBC.
Sería curioso (o escalofriante a veces) seguirles la pista a nuestros productos manufacturados, y luego a sus materias primas, hacia atrás. Más de un soponcio nos íbamos a llevar los del imperio del Sol Poniente.
El panóptico del consumo