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Vanity Fea




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La historia inscrita

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Ayer fui a la "I Jornada sobre Blogs corporativos y aragoneses" ("y" por "o", disyuntivo, no intersectivo - quiero decir que también iba sobre blogs aragoneses no corporativos y blogs corporativos no aragoneses). Lo de "corporativos" es más o menos anglicismo ("corporate") por "blog de empresa"—que aquí lo de "corporativo" suena a colegio de médicos o sindicato vertical.  Era en el Hotel Boston, estaba la salita (pequeña) más o menos llena, y se le podía poner cara a algunos de los blogs que leemos - creo que sería práctico que cada cual llevase en la solapa una tarjeta con el logotipo de su blog, que le pones más cara al blog que al bloguero. Por cierto, una de las cosas que decían sobre los blogs de empresa: ponle foto, no anonimices, da la cara al público. Había en los consejos poco miedo a la apertura pública de comentarios (un blog sin comentarios no será un blog quizá, pero yo creo que sí puede ser una muy buena herramienta de publicidad). Yo (y las empresas) opinamos que el tema de los comentarios negativos o (y/o) malintencionados no es de desdeñar en el mundo de la empresa, o de la institución. Desde luego, en lo que a mí me toca, la Universidad no parece tener la menor intención de fomentar la creación blogs institucionales para sus centros, titulaciones o productos.

Un peligro que yo veo en eso de "dar la cara por la empresa" es que tu cara se transforma en tu empresa - o sea, que tu cara debe adquirir una línea editorial determinada, algo muy americano... y que es el futuro sin duda. Las opiniones diversas, variadas, conflictivas, contradictorias, esas, al blog anónimo, como si fuese el inconsciente del bloguero empresarial. La foto ha de ser sonriente.

Algunos de los ponentes hablaron de la historia de su blog, qué les llevó a bloguear, cómo se desarrolló, derivando hacia funciones nuevas, interactuando con las actividades en apoyo de las cuales surgió, encontrando su público... Un momento de reflexión y reevaluación que se da a veces en otras ocasiones, como en los cumpleaños del blog. Se cuenta entonces una historia que ya está grabada en la sustancia del propio blog, que tiene esa dimensión de historia inscrita. Una serie de acontecimientos que han pasado y que han dejado una huella textual unificada, pública y desarrollada si no siempre de modo narrativo, sí de modo dramático, y con esa narratividad que supone el volver constantemente atrás a evaluar el resultado de las propias expectativas y acciones. O sea: una historia que ya está contada en parte, pero que necesita volverse a contar constantemente, incrementando así la dimensión narrativa del blog. Retelling what is told. Y a eso nos dedicamos parte del tiempo, dentro y fuera del blog, porque si algo interesante tiene esta dimensión del blog es que lo mismo sucede con las personas. Llevamos nuestra historia inscrita, en parte al menos, en el cuerpo (no corporativo) y en lo que de nosotros sabe el dominio público. Pero eso no nos impide contarla una y otra vez, a medida que se sigue transformando. Una dimensión más del blog como cuerpo virtual o alternativo de unos seres marcados por el tiempo y por las inscripciones que va dejando. 

Por cierto, aconsejaban también encontrar maneras de que no quede muerto el archivo del blog, así que supongo que estoy acertado poniendo estos enlaces finales que llevan al pasado, siempre al pasado, nunca al futuro. De momento.

The Blog's Body 

Viernes, 21 de Septiembre de 2007 08:32. José Ángel García Landa Enlace permanente. Blogs

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