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Economía

Se nos va reduciendo el sueldo

lunes, 11 de junio de 2012

Se nos va reduciendo el sueldo

La noticia de la prensa de hoy era que al parecer la Universidad de Zaragoza podrá pagarnos la nómina del mes que viene, por un arreglo con el Gobierno de Aragón para pasarle parte de su deuda. 

Peor podría ser. Pero mala señal, cuando es noticia que sí te van a poder pagar la nómina de este mes. Estamos a merced de que España pete o no, y pendientes de pagar a largo plazo la que nos han prestado este fin de semana desde Europa—un buen tercio de un presupuesto anual, para salir del paso... y devolverlo con intereses, claro. No salimos de endeudados. Y ya nos anuncian que en la letra pequeña del "rescate" de España está la subida de impuestos (aún más), la reducción de la administración y la rebaja (otra vez) de los sueldos de los funcionarios.

De hecho no hace falta ni que lo anuncien, ni que lo hagan. El sueldo se va rebajando solo, porque ya consiste en gran parte en una acumulación de complementos negociados para un periodo, y al vencer el plazo y no renovarse el convenio, el sueldo no te lo han bajado, pero pasas a cobrar menos. Y en esas estamos: hoy nos pasan esta protesta los sindicatos:

CC.OO. y UGT  INFORMAN

Ante la MOROSIDAD DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN
CON LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA, CC.OO. y UGT MANIFIESTAN las
siguientes consideraciones:
1. Es INACEPTABLE la IRRESPONSABILIDAD del Departamento de Educación,
Universidad, Cultura y Deporte frente a la única Universidad Pública
de Aragón, abocándola a asumir gastos financieros adicionales con el
recortado presupuesto que le ha asignado.
2. AFRENTA A TODOS LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS de la Universidad
de Zaragoza esta política chantajista que obliga a dar TODAVÍA MÁS
DINERO PÚBLICO A LOS BANCOS para que los empleados puedan percibir el
pago de su trabajo.
3. Es MÁS QUE DUDOSA, y desde luego ALTAMENTE CUESTIONABLE, la gestión
de una CONSEJERÍA INCAPAZ DE ATENDER EL PAGO DE LAS NÓMINAS a su
debido tiempo.
4. AUMENTA LA DESCONFIANZA el hecho de que a estas alturas de 2012 EL
GOBIERNO DE ARAGÓN NO HAYA SALDADO SUS COMPROMISOS PRESUPUESTARIOS DE
2011 CON LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA ¿DÓNDE HAN IDO A PARAR TANTOS
MILLONES DE EUROS?

Y, a propósito de INCUMPLIMIENTOS:

¿Cuándo tiene previsto la Dirección General de Universidades del
Gobierno de Aragón firmar la prórroga del PROGRAMA DE INCENTIVOS DE
CALIDAD PARA PDI para este año 2012, según se comprometió ante la
representación sindical de PDI a finales de 2011?
¿Y cuándo piensa convocar la negociación del próximo Programa de
Incentivos de Calidad para PDI?
¿O ES QUE HA PREVISTO YA RECORTARNOS ENTRE 300 Y 600 EUROS MENSUALES
POR EL SENCILLO PROCEDIMIENTO DE HACER COMO SI NO EXISTIÉRAMOS?

Ante la AUSENCIA DE DIÁLOGO y en esta situación de MOROSIDAD, desde
las Secciones Sindicales de CC.OO. y UGT en la Universidad de
Zaragoza os CONVOCAMOS el MIÉRCOLES 13 DE JUNIO a las 18:00 horas a
uniros a la CONCENTRACIÓN de los compañeros de pública no
universitaria ANTE EL DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN (AVDA. GÓMEZ LAGUNA)
para exigir el PAGO DE DEUDAS CON LA UNIVERSIDAD Y LA NEGOCIACIÓN DEL
PROGRAMA DE INCENTIVOS DE CALIDAD PARA PDI.


Un saludo cordial,

FETE-UGT ARAGÓN
Sección Universidad
http://feteugtaragon.com
e-mail: infougt@unizar.es
El recortazo

La salida de la crisis

31/5/12

La salida de la crisis existe, aunque ni nos va a gustar ni vamos a terminar de verla en unos años. Consiste en rebajar el nivel general del país, quizá sin fondo ni final previsible,  para ajustarlo a la realidad de vivir sin préstamos y con recursos en disminución. En suma, consiste en un empobrecimiento general, menos subsidios, más impuestos, y sueldos más bajos, y en no pretender vivir como ricos siendo un país mediocre y mal organizado. Consiste también en atenuar el aterrizaje en la dura realidad organizándolo mejor. La salida de la crisis no es, en ningún caso, que las cosas vuelvan a ser como eran estos últimos veinticinco años. La única manera en que la crisis vaya a dejar de merecer ese nombre será en acostumbrarse a ella.

Por la vía rápida y así improvisando, la otra salida de la crisis se llama, dicen, Barajas.


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Aquí una tertulia sobre España al borde del rescate

Y a más largo plazo... Storytelling our Energy Future.
 
 

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Malas perspectivas


No terminamos de aterrizar en la realidad

3/5/12

A pesar de las reformas de cada viernes, de los recortes de partidas, la pérdida de derechos laborales, de la prima de riesgo subida a la parra y demás, no acabamos de aterrizar en la realidad, mientras la crisis se recarga con nuevos nubarrones en lugar de ir aminorando. Van a cerrar más negocios, van a ir a la calle más gente de los bancos, sin prejubilaciones sustanciosas (excepto quizá los directivos, que las malas costumbres seguirán, y siempre se lo van a llevar crudo y a manos llenas). Lo mismo las universidades y las televisiones autonómicas—a redimensionar. A los funcionarios les van a bajar el sueldo si no pasan evaluaciones, como nos pasa ya en la Uni. Nos van a cobrar hasta por pasar por la carretera, y ya puestos en harina casi ni nos extraña. Mientras hacen amnistías fiscales a los delincuentes, a los demás nos suben el IBI, el IVA, y los demás impuestos, hasta a los que no fumamos. Pero entretanto, otra de gambas, frase que se va a hacer más proverbial que el vuelva usted mañana de Larra. Las autonomías, nos las van a minimizar cuando el garito se hunda en firme, y quedarán como Estados Asociados sólo Cataluña y el País Vasco, como si estuviésemos en la crisis de los 30. Pero en Andalucía, Grecia de España, reeligen a Griñán—nada menos que a Griñán, que nos propone el Modelo Socialista— y seguirán los cantes y los bailes hasta que lleguen los Agentes Smith de alguna intervención bancaria foránea, a quitarles el Per y el paro. En China creo que no cobran tanto paro, y el sistema chino es lo que nos espera si hay justicia en el mundo (que, convengo, es dudoso, amén de indeseable para Occidente). No quiero decir que me agrade la perspectiva, pero esta crisis va enlazar con la crisis del la energía y la curva descendente del Pico del Petróleo—descendente en producción, ascendente en precios y demanda. Entretanto, no acabamos de aterrizar en la realidad. Los negros sí, me piden dinero por la calle, "¡Está mu hodido, mu hodido en España!" El país se va hundiendo como un rascacielos en el fango, pero como está calculado por los ingenieros el ritmo de hundimiento, aún suben los precios de alquiler de algunos pisos. Entretanto. Ya habrá quien recoja las ganancias a tiempo y se mude a otra torre down the track, de hecho ya están en ello si Urdangarín sabe algo de fuga de capitales. El PP y el PSOE están interesados por igual en mantener el chiringuito rodando, tocándolo lo menos posible, mientras aguante occidente—que los griegos aún nos llevan ventaja. Y así seguimos con la ficción de que aquí se va a recuperar el empleo mientras no haya una reforma laboral que deje chiquita a la vista hasta ahora, y un recorte del gasto público que nos deje temblando. Aún más paro y recortes, hasta que se junte la economía sumergida con la real, en el mismo lodo todos manoseaos, y el sistema funcione como funciona... Rusia, y nos den la bienvenida al desierto de lo Real. Y me temo que llegará todo esto. Pero de momento seguimos todos haciendo como si no—que para eso hemos elegido a Rajoy, que hace como que sí.

Palacios en el viento y crisis de deuda

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El crecimiento de la deuda y el lobby financiero

23/4/12

Una interesante entrevista pongo aquí sobre las razones por las cuales la deuda está creciendo más que la economía, y seguimos empantanándonos en ella. La respuesta: la intervención estatal en direcciones equivocadas, rescatando a la banca en lugar de dejar que se hunda cuando debe.



En el caso de España, hay ejemplos meridianamente claros de lo que aquí se dice. Por ejemplo, la actuación del Banco de España de Fernández Ordóñez, encubriendo los balances ruinosos de las cajas de ahorros. No es casual que (igual que Obama mantuvo el contrato a Bernanke y los otros expertos de Bush que habían atizado la crisis) el PP ha mantenido en su puesto a Fernández Ordóñez, puesto que las relaciones del lobby financiero y la partitocracia española son excelentes, si es que se puede decir que son dos cosas distintas.

Aparte de los intereses de los lobbies, parece haber ciertas dificultades cognitivas a la hora de comprender la dinámica de la crisis. Ya empezamos a hablar de nuestros cerebros mal adaptados para funcionar racionalmente en estos entornos en "Burbuja financiera, democracia, racionalidad y evolución."  Este economista establece analogías muy interesantes con las prácticas sobre la deuda en la Antigüedad, y llama la atención sobre una cuestión que algunos antiguos entendían mejor que algunos premios Nobel actuales: el crecimiento exponencial de la deuda acumulada.  El defecto mental que nos impide entender esto bien parece estar bien retroalimentado con la fiebre del crecimiento continuo favorecida por el capitalismo expansivo de los tres últimos siglos (en aceleración creciente). Sobre la relación entre las dinámicas de crecimiento indefinido, la crisis y la autohipnosis colectiva del capitalismo tardío ya hablamos en "Nuestro futuro tras el cénit del petróleo". Allí Albert A. Bartlett explicaba muy gráficamente cómo los expertos, autoridades mundiales y gobiernos pueden cegarse a veces ante un problema de aritmética elemental.... que prefieren no ver.

La deuda metódica

Vicenç Navarro sobre la deuda

Vicenç Navarro sobre la deuda

El lobby de la banca,  un artículo de Vicenç Navarro que me pasan por email:

Para qué sirve un banco central? Una de las actividades que un Banco Central realiza en un país es imprimir dinero para, entre otras cosas, comprar la deuda pública de su Estado y con ello bajar los intereses que tenga que pagar su Estado para poder vender sus bonos públicos. De esta manera, cuando los mercados financieros quieren especular sobre el precio de tales bonos públicos (promoviendo en los medios de información, con ayuda de las agencias de calificación de riesgos como Standard & Poor's, que los estados no podrán pagar los intereses de tales bonos, forzándoles a pagar unos intereses muy altos para poder vender sus bonos —lo que se llama prima de riesgo—), entonces el banco central hace funcionar sus imprentas y produce moneda con la cual comprar su deuda pública, defendiéndola frente a la especulación. Esto es lo que hace un banco central digno de su nombre. Ni que decir tiene que hay también riesgos en imprimir mucho dinero, porque, cuando hay mucha moneda, puede incrementarse la inflación. Pero la inflación en la eurozona no es un problema. Antes al contrario, es demasiado baja, dificultando el crecimiento económico, que es el mayor problema de esta comunidad monetaria.

El problema con la deuda pública de los países de la eurozona es que sus bancos centrales no pueden imprimir dinero ni tampoco pueden comprar su deuda pública. Los estados están totalmente desprotegidos. De ahí que todos (desde Grecia hasta Alemania) tienen o tendrán problemas con su deuda pública. El único banco central que puede imprimir dinero es el Banco Central Europeo (BCE). Pero el problema con este es que no actúa como un banco central, es decir, no compra los bonos públicos de los estados miembros, ni tampoco presta dinero a los estados. El famoso artículo 123 de su reglamento lo dice muy claro. El BCE no podrá comprar deuda pública de los estados. Estos no pueden hacer nada frente a la especulación de los mercados financieros.

Los que sí pueden pedir prestado dinero al BCE son los bancos privados, y lo pueden conseguir a unos intereses bajísimos, al 1,25%. En cambio, los estados tienen que pedir prestado dinero a los bancos, pagando unos intereses elevadísimos, incluso del 7%, como es el caso de Italia (en España es el 6,5%). Este arreglo es una bonanza para los bancos privados. Consiguen dinero fácilmente del BCE y con ello compran bonos públicos que les producen una rentabilidad del 6% o del 7% de lo que compran. El BCE actúa de esta manera, privilegiando a los bancos privados sobre los estados, transformándole en un lobby de la banca.
Como consecuencia de esta situación, los estados se tienen que endeudar más y más y deben mucho dinero a los bancos privados. Y ahí está la raíz del mal llamado problema de la deuda pública, que es incluso más acentuada en aquellos países como Grecia, Portugal, Irlanda, España e Italia, que habiendo estado gobernados por las derechas por la mayoría del periodo posterior a la II Guerra Mundial, tienen estados muy pobres (sus ingresos al Estado son muy bajos: España, por ejemplo, sólo representa un 34% del PIB, frente al 44% en el promedio de la UE-15 o el 52% en el caso de Suecia), resultado de unas políticas fiscales muy regresivas y de un enorme fraude fiscal (en España se calcula que alcanza unos 65.000 millones de euros).

La deuda pública de estos estados ha ido creciendo, no porque su gasto público haya ido creciendo (como los autores neoliberales erróneamente indican), sino porque han cambiado de banco. En lugar de conseguir dinero de su propio banco central, ahora tienen que pedir prestado dinero a los bancos privados. En realidad, si pudieran pedir prestado dinero al BCE a unos intereses de 1,25% (como los bancos privados), no habría ningún problema con su deuda pública. (Ver Ellen Brown, The European Central Bank withholds relief while Rome Burns). Y ahí está la raíz del problema. Se ha diseñado un sistema en la eurozona en el que los estados dependen de la banca privada para conseguir dinero. Y esta es una realidad que el lector raramente leerá en la prensa financiera o económica.

Los bancos se forran a costa del endeudamiento de los estados. Un círculo virtuoso para la banca. Pero la situación es incluso peor que la ya descrita, pues el BCE, al romper con el espíritu del famoso artículo 123, comprando deuda pública a estados como España e Italia, ha puesto como condición que los salarios y la protección social disminuyan, acentuando la necesidad de privatizar el Estado del bienestar, tanto sus transferencias públicas como las pensiones, así como los servicios públicos como la sanidad.

Estas condiciones están escritas en una carta, no conocida por el público, que el entonces gobernador del BCE, Jean-Claude Trichet, y el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, escribieron al presidente Zapatero condicionando la compra de bonos públicos del Estado español a la toma de tales medidas por parte del Estado español.

Un tanto semejante ha ocurrido con Italia. ¿Por qué hacen tal petición en su carta? En teoría, esta reducción de los salarios y de la protección social se exige para aumentar la competitividad de la economía española y salir así de la recesión. Este es el argumento neoliberal hoy en boga. Es fácil de demostrar que este argumento carece de credibilidad. Suecia es el país con salarios más elevados y con mayor protección social, y su tasa de crecimiento económico es de un 5,6%, uno de los más elevados de la Unión Europea. La explicación real es que, por una parte, el descenso de los salarios aumenta el endeudamiento de la población (lo cual es bueno para la banca) y, por otra, la privatización de las transferencias y de los servicios del Estado del bienestar son la generalización de la deseada privatización de las pensiones públicas y la privatización de la sanidad, el sueño de la banca y de las compañías aseguradoras. Y lo están consiguiendo.


—Muchas cosas habría que matizar, claro. El endeudamiento generalizado de la población por necesidad no es bueno para la banca, por ejemplo.  Y en el artículo no se mencionan las consecuencias de darle a la máquina del dinero, que es lo que se resiste a hacer todo lo que puede la Unión Europea. Si no, ya me dirán qué problema en echarles una carretada más de millones a los griegos, que parece que quieren más. Como todo, el inundar el mercado de dinero tiene sus consecuencias. La felicidad perfecta no está tan al alcance de la mano, y me temo que inevitablemente requerirá gobernantes más responsables de los que hemos tenido—y menos dispuestos a entregarse a los rapaces banqueros, sí; pero es que las condiciones de éstos han sido la única contención, que a la fuerza aprietan, a la rapacidad aún mayor de los políticos y partidos para derivar el dinero en las direcciones que les resultan a ellos favorables.


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Palacios en el viento y crisis de deuda 


Deuda USA

Deuda USA

Me llega por correo esta explicación de la deuda americana. ¿Y con este nivel de endeudamiento me hablan de que hay un amago de recuperación de la crisis en EE.UU.? No me lo creo. Más bien se adivina un piñazo monumental en el futuro no muy lejano. Traduzco:
____________

Esto no son especulaciones ni teorías de la conspiración sino sólo colocar "las cosas" en perspectiva, basándose en datos oficiales.

La deuda estadounidense: Mucho se dice, pero poco se entiende. Abajo verás un infograma que sólo pretende ayudar a entender y a visualizar el tamaño del "agujero". Si los EE.UU. bailan, el mundo entero les sigue... y se cae detrás al fondo de ese "agujero." Nunca en toda la historia de este planeta fue tan exacta esa expresión: en el mundo globalizado, con la economía procesada en red, estamos en el mismo barco.

Ahora vamos a ver y a intentar evaluar el tamaño de ese "agujero" que han hecho nuestros hermanos americanos mediante un infograma producido por el WFTnoway con datos del Reloj de la Deuda USA, ese pequeño reloj virtual que registra en tiempo real el tamaño de la demencial deuda de la nación norteamericana.


100 dollars

Cien dólares:

100 - El billete más falsificado del mundo. Pero mantiene al mundo en marcha.

10000 dollars

Diez mil dólares,
10,000 - Suficiente para unas buenísimas vacaciones o para comprar un coche usado. Aproximadamente un año de trabajo para el humano medio en el planeta Tierra.

1000000 dollars
Un millón de dólares
1,000,000 - No es un montón tan grande como pensabas, ¿eh? Aun con todo, son 92 años de trabajo para el humano medio en el planeta Tierra.

100 Million Dollars
Cien millones de dólares.
100,000,000 -
Más que suficiente para cualquiera; hasta un gran gastador sonreiría satisfecho. Cabe bien en un palet militar tamaño estándar.

1 Billion Dollars
Mil millones de dólares
1,000,000,000 - Cuando atraques el banco vas a necesitar ayuda. Ahora ya vamos hablando en serio.

1 Trillion Dollars
Un billón de dólares.
1,000,000,000,000 - Cuando el gobierno de los EE.UU. habla de 1.7 billones de déficit—este es el volumen de efectivo que pidió prestado el Gobierno en 2010 para financiarse. Recuerda, son palets con dos montones de 100 millones de dólares cada uno, llenos de billetes de cien dólares. Vas a necesitar un montón de camiones para transportar esto por allí. Si te gastases un millón de dólares al día desde el nacimiento de Cristo, a estas alturas no te habrías gastado un billón... sino sólo 700.000 millones, que es la cantidad que recibieron los bancos durante el rescate.

1 Trillion Dollars 2
Un billón de dólares (otra vez)
Comparación de 1.000.000.000.000 dólares con un campo de fútbol americano estándar, o un campo de fútbol europeo. Saluda al reactor intercontinental Boeing 747-400 que hay a la derecha. Era hasta hace poco el mayor avión de pasajeros del mundo. 

15 Trillion Dollars
15 billones de dólares— PIB de los EE.UU., y deuda de los EE.UU., en 2011

15,064,816,000,000 = producto interior bruto de los EE.UU. in 2011. La deuda a fecha de 1 de enero de 2012 es de  15,170,600,000,000 dólares.
Los Estados Unidos deben ahora más dinero que su producción anual (PIB). La Estatua de la Libertad parece bastante preocupada, con la deuda nacional de los EE.UU. a punto de superar el 20% de la suma de todo el PIB (Producto Interior Bruto) del mundo entero.


114.5 Trillion Dollars
114.5 Billones de Dólares

114,500,000,000,000 = Los compromisos sin fondos de los EE.UU.
A la derecha se ve la columna de billetes de 100 dólares duros y fríos que deja pequeñas a las Torres Gemelas y al Empire State—que en tiempos fueron los edificios más altos del mundo. Prestando atención se ve la Estatua de la Libertad.
El superrascacielos de 114.5 billones de dólares (extremo derecho) es la cantidad de dinero que el gobierno de los EE.UU. sabe que no tiene para financiar completamente los seguros médicos Medicare, el programa de medicamentos con receta de Medicare, la Seguridad Social, las pensiones de militares y empleados públicos. Es el dinero que los EE.UU. saben que no tiene para pagar todas sus facturas.

Si vives en los EE.UU. también es la factura de tu tarjeta de crédito: eres responsable, junto con todos los demás, de que esto se pague. Los ciudadanos de los EE.UU. crearon al gobierno de los Estados Unidos para servirles: esto es lo que ha hecho el gobierno sirviendo al Pueblo.

Las deudas sin fondos se han calculado con los actuales ingresos de impuestos y de financiación, y teniendo en cuenta la evolución demográfica futura de la población de EE.UU.

Nota: En la imagen superior de 114.5 billones, el tamaño de la base del montón de dinero es de medio billón, no de un millón como en la imagen de los 15 billones. La altura es doble. Esto se hizo con el fin de ajustarse más de cerca a la base del Empire State y del World Trade Center.

Esto lo tiene que ver todo el mundo.


Fuente: Reserva Federal & www.USdebtclock.org - Visitar esta página para ver la deuda en tiempo real y comprender mejor esta increíble cantidad.

Nota: Para ver las ilustraciones (en especial la última, la de los 114.5 billones de dólares) con mejor definición que aquí, ir a  http://usdebt.kleptocracy.us/

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Cogito, ergo sum

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Y por último, para evaluar la situación relativa de España, que no es manca, no os perdáis la deuda porcentual de los países en relación al su Producto Interior Bruto.


La deuda metódica
 


A por más ruina

A por más ruina

Perspectivas para el 2012: el paro sigue creciendo hacia los seis millones de parados, los jóvenes con formación emigrarán masivamente a Europa, los de menos recursos van volviendo a los pueblos. El gobierno nos cruje a impuestos mientras sigue manteniendo gastos inútiles; la actividad económica se paraliza, las empresas extranjeras van abandonando el país y retirando inversiones, la deuda sigue sin solución, la crisis se agudiza, y los malos gobernantes son condecorados.

Aquí un audio de EsRadio sobre las últimas medidas y recortes del gobierno de Rajoy.

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La deuda metódica

La ley del dinero y la trampa del crédito

Una regla de oro de la economía es que no hay reglas fijas, pues, tratándose de un proceso dialéctico y retroalimentativo, cualquier establecimiento de reglas llevará a intentos de sortearlas buscando el beneficio con respecto a los que se atienen estrictamente a ellas. Como el objeto de la regulación es un sujeto, reaccionará a los intentos de regulación y se adaptará al panorama cambiante, dando lugar a un círculo hermenéutico de estrategias económicas. De ahí que la fiebre especulativa sea especialmente intensa cuando se entra en un remolino acelerado de cambio de normas y de observación mutua, como sucede ahora con la crisis de deuda y la con endeble estructura de apoyos al euro.

No hay normas fijas, aparte de esta regla de oro, pues en cada momento histórico la situación económica es una, las normas bancarias o crediticias son otras, la política monetaria y sus agentes varían, y también las políticas, modas o teorías sobre cómo controlar el precio del dinero y la inflación. Cada vez estamos en un contexto distinto, que trabaja sobre el anterior y es el resultado de su desarrollo—el resultado imprevisible, por definición, auque quienes por chiripa o por su control local de la información lo han previsto en parte, con frecuencia se han hecho ricos. Y en cada momento, quien tiene más información (nunca toda) estudia la situación, estudia los instrumentos financieros a su alcance, las inversiones disponibles, y hace juego maquiavélicamente, si es posible fingiendo que es otra cosa lo que está haciendo, según la teoría paranoica de la observación mutua a la que se atienen los cálculos de las acciones humanas.

Aunque no hay normas fijas, y en el detalle todo el panorama económico y financiero es distinto en cada lugar y momento de la historia, sin embargo sí se aprecian constantes recurrentes—igual que volverán las corbatas estrechas aunque no se parezcan en nada más a las de los ochenta, ni en su tela ni en su color.

Una de las formas recurrentes en este sentido es el siguiente paso de minué: la intervención estatal, creyendo controlar y acotar las actividades económicas con una normativa fija, impone un corsé que de hecho empeora los males que se supone iba a remediar. O remedia unos y da lugar a otros imprevistos. Lo hemos visto en muchos otros aspectos—por ejemplo, con los precios fijos de productos básicos, para protección del pueblo, que no se sabe cómo conducen a lo contrario: a la especulación, escasez y mercado negro. O con la legislación laboral hiperproteccionista para el obrero, que en la práctica lo convierte en un contratado-basura o en un parado, y destruye la creación de empleo. Son un par de ejemplos.

Otro ejemplo quería citar a cuenta de un ensayo de Herbert Spencer "State-tampering with Money and Banks", escrito en 1858 y reimpreso en el segundo volumen de sus Essays. Está comentando Spencer cómo se dictan normas para evitar la quiebra bancaria, impidiendo la emisión de billetes más allá de un máximo sobre los depósitos efectivos—y cómo esa limitación lleva a la proliferación de deuda e hipoteca, que crea un peligro de quiebra mucho mayor. Cosas que casi nos suenan a historia contemporánea, ciento cincuenta años después. Y es que plus ça change…

"There is reason to believe that bankers are tempted into greater dangers under this protective system. They can and will hypothecate their capital in ways less direct than by notes; and may very likely be led, by the unobtrusiveness of the process, to commit themselves more than they would else do. A trader, applying to his banker in times of commercial difficulty, will often be met by the reply—'I canot make you any direct advances, having already loaned as much as I can spare; but knowing you to be a safe man, I will lend you my name. Here is my acceptance for the sum you require: they will discount it for you in London'. Now, as loans thus made do not entail the same immediate responsibilities as when made in notes (seeing that they are neither at once payable, nor do they add to the dangers of a possible run), a banker is under a temptation to extend his liabilities in this way much further than he would have done, had not law forced him to discover a new channel through which to give credit." (Essays, II, 317)escher-waterfall
 


Podría argüirse que la versión refinada y realmente envenenada de este proceso es la que se ha vivido en los últimos años, cuando hablamos no de la deuda a particulares sino de la deuda pública, que ha alcanzado su crisis en Europa y está a punto de hacerlo en EE.UU. Ahora el Estado ya no es sólo árbitro de los préstamos, sino también la principal parte interesada—juez parcial, abogado, acusado, fiscal, criminal, víctima y avalista.  Cuando todo el mundo duda del futuro del crecimiento de la economía europea (y occidental), y de su capacidad de afrontar la deuda pública—de ahí la acertada renuencia de la Merkel a emitir los famosos bonos europeos, que empantanarían más al sistema entero en la deuda—sin embargo se buscan trampeos para que podamos prestarnos dinero a nosotros mismos, como si el futuro fuese boyante y las expectativas inmejorables. Y si el Banco Central Europeo no puede prestar a los propios países, pues no es problema: le presta al FMI para que sea éste quien lo represte a los endeudados. De lejos se ve dónde acaban estas cosas, a menos que hubiese un serio plan de controlar la deuda a corto plazo. Pero cómo va a haberlo mientras sigan al frente los mismos, y sigan ingeniando estas ingenierías financieras.

Spencer sostenía que el papel del Estado era administrar justicia y hacer cumplir las leyes, y no invadir el control de la política monetaria con estrategias cambiantes. No sé en qué se basaría, pues apenas ha hecho otra cosa el Estado…

"Si el Gobierno prohíbe una manera de dar crédito, encontrarán otra, y probablemente peor. Sea el grado de confianza mutua prudente o imprudente, habrá de seguir su curso. El intento de restringirlo por ley no es sino una repetición de la vieja historia de intentar detener el mar con un rastrillo." (318)


Como el intento de que los gobernantes no intervengan en los procesos financieros, supongo. Es por parte de Spencer un último resto de ingenuidad. Más contundente es cuando dice algo que podría aplicarse a las quiebras apuntaladas por dinero público:

"Lo que resulta al final de resguardar a los hombres contra los efectos de la necedad, es llenar el mundo de necios" (320).


Supongo que en la línea de pensadores como Spencer se sitúa la ahora tan comentada tradición de Hayek y la escuela austríaca liberal, mientras que el siglo XX, y el XXI hasta la fecha, ha estado dominado en la práctica por los keynesianos, para quienes intervención estatal es un elemento de racionalidad. Parece previsible que los Estados seguirán siendo mayoritariamente keynesianos, aunque sólo sea por las ventajas especulativas que se derivan de un conocimiento de las maniobras de intervención. No para los gobernantes, claro, sino para sus amigos y sus partidos y sus socios secretos. Que no sé si existen, en la teoría de Keynes.

La visión de César



Nuestro futuro tras el Cénit del Petróleo

martes 6 de diciembre de 2011

Nuestro futuro tras el Cénit del Petróleo

Comparación de dos posibles escenarios una vez superado a nivel global el techo máximo de producción de petróleo.  (Fuente: Peak Oil: The End of Cheap Oil - http://www.peak-oil-crisis.com)

La sociedad moderna está atada al petróleo más que a ninguna otra fuente de energía y de materiales. El cénit global en la extracción del petróleo supone una producción en constante disminución—sin una fuente alternativa, ni una combinación de fuentes, que sea capaz de reemplazar al petróleo, ni de cerca, en cuanto a resultados en energía neta, en ritmo de flujo, o en volumen. En la década de 1950, el conocido geólogo norteamericano M. King Hubbert observó que un gráfico de los descubrimientos de petróleo a lo largo del tiempo tendía a formar una curva en forma de campana. Supuso que el índice de producción petrolífera formaría una curva similar, conocida ahora como la "curva de Hubbert":

hubbert world petroleum
 


A pesar de abundantes críticas en sus tiempos, Hubbert predijo con éxito que los estados continentales de los EE.UU. alcanzarían su máximo de producción a principios de los 70—una realidad desalentadora que ha hecho que la economía norteamericana dependa cada vez más de importaciones de petróleo para cubrir la creciente demanda doméstica.

A pesar de un acuerdo creciente en que la teoría de Hubbert es fiable en términos generales, sigue debatiéndose bastante la cuestión de cuánto durará el declive inevitable en las reservas de petróleo, y de cuáles serán las consecuencias para la sociedad en general. Aquí presentamos de modo esquemático dos teorías contrapuestas:

1. la teoría del "colapso catabólico" del autor John Michael Greer, que predice que el descenso de la energía seguirá un esquema general de descenso en forma de escalones, puntuado por breves periodos de recuperación económica, y

2. la teoría del "petrocolapso" del analista del petróleo Jan Lundberg, que postula una caída pronunciada, a modo de precipicio, en la producción del petróleo, con consecuencias dramáticas para nuestra economía.

Hundimiento catabólico: Declive en forma de escalones
Resumido de la reseña de The Long Descent (El largo descenso), de John Michael Greer, hecha por Frank Kaminski.

En su libro El largo descenso (2008), John Michael Greer prevé un periodo de desindustrialización glacial, impulsado por un proceso que denomina "colapso catabólico". Greer empieza exponiendo con algunos preliminares sobre el punto máximo de la producción petrolífera, el estudio del Club de Roma Límites del desarrollo, con algunas lecciones extraíbles de colapsos sociales anteriores, y con la diferencia entre los problemas (que tienen solución) y las situaciones difíciles (que no la tienen). Sostiene de modo convincente que el máximo de la producción petrolífera es más bien una situación difícil que un problema.

Basándose en la teoría del colapso o hundimiento catabólico, Greer traza el cuadro de cómo es probable que esta situación difícil se vaya desarrollando a lo largo de las décadas y de los siglos que tenemos por delante. Su teoría muestra cómo las civilizaciones encaminadas al hundimiento tienden a declinar de una manera escalonada, descendente, con sucesivas crisis y recuperaciones. No sufren la caída libre repentina y catastrófica que plantean los más irredentos profetas del final de la era del petróleo.

¿Cómo tendrá lugar el hundimiento catabólico de nuestra propia sociedad? Greer nos ve al borde de un par de décadas de contracción económica, escasez crónica de energía, declive en los servicios sanitarios públicos, conflictos políticos y desaparición gradual de las tradiciones culturales y conocimientos. Este periodo de crisis, predice, será seguido por un respiro de quizá unos 25 años, durante los cuales habrá un poco de margen una vez la sociedad se haya aliviado de los despilfarros energéticos producidos por la motorización y electrificación universales, por los edificios climatizados, por la medicina moderna y por otras comodidades actuales. Pero este respiro irá seguido, a su vez, por otra ronda de crisis que irán despojando a nuestra civilización de más capas de complejidad social, y así sucesivamente.

A la larga, el mundo desarrollado adoptará un modo de vida agrario articulado en torno a comunidades locales y recursos sostenibles. Pero este cambio sucederá tan lentamente que nadie que viva hoy estará para ser testigo del resultado final. Así pues, sostiene Greer, deberíamos orientar nuestros esfuerzos no a sobrevivir al final de la civilización industrial, sino a conseguir superar el periodo de crisis inminente que será sólo un breve intervalo en el seno de este contexto más amplio.

Con este fin, Greer expone algunas estrategias y tecnologías que permitan sobrellevar las décadas de crisis que vienen. La respuesta más adecuada ante los retos que se presentan, cree Greer, no es plantar enclaves de supervivencia ni comunidades-salvavidas, sino rehacer nuestras actuales ciudades, pueblos y campos para enfrentarnos mejor a estos retos.

A nivel individual, todos tenemos que limitar drásticamente el gasto en energía, y encontrar maneras de hacer las cosas con poca tecnología, preparándonos para la inevitable escasez. También tenemos que posicionarnos en nichos de empleo que atiendan a las necesidades humanas efectivas, ya que serán estos los trabajos que probablemente seguirán teniendo demanda. Ante la decadencia de los sistemas públicos de salud, cada persona debería aprender a hacerse responsable de su propia salud. Por último, debemos ayudar a fomentar el establecimiento de redes sociales locales en nuestra comunidad, que serán esenciales para conservar servicios básicos tales como la seguridad pública, el agua y el alcantarillado cuando el gobierno de la nación resulte ineficaz.


El petrocolapso: Una caída pronunciada del petróleo
por Jan Lundberg, CultureChange.org

Nos enfrentamos a un futuro sin petróleo inminente y abrupto, con un consumo per cápita de energía dramáticamente más bajo que el actual. La mayoría de la gente con estudios ha oído hablar del techo de producción del petróleo, pero a muchos se les ha llevado a creer que habrá una pendiente descendente lenta de extracción de reservas, una vez se haya superado el pico. Esto es teórico, basado en cálculos de las reservas que quedan en el suelo, que pueden ser exactos o no.

En lo que hay que fijarse es en la dinámica de abastecimiento al mercado y en funciones de la industria petrolífera tales como las necesidades que imponen las refinerías. Estas inflexibilidades darán lugar no sólo a escaseces repentinas y paralizadoras, sino también a la incapacidad de que la industria del petróleo mantenga un flujo de productos a un nivel sostenido y a largo plazo—un escenario que denomino "petrocolapso".

En 1979 mi compañía Lundberg Survey predijo con exactitud que una descenso en la producción del 9% llevaría a que se disparasen los precios, hubiese compras guiadas por el pánico, y almacenamientos para tiempos de escasez—lo que el banquero inversionista del petróleo Matthew Simmons llama "una carrera al banco de la energía". Cuando se dé la siguiente crisis mundial de abastecimientos, sin que puedan acudir al rescate ni la industria del petróleo ni el gobierno, los efectos socioeconómicos serán rápidos y devastadores. En cuestión de días, los supermercados y los huertos locales se quedarán sin existencias, y los trabajadores no residentes no podrán coger el coche para ir a su puesto de trabajo. Cerrarán negocios, en parte debido a su dependencia de los repartos puntuales. El derrumbamiento no tocará fondo hasta que la producción local de alimentos pueda abastecer al número de habitantes que queden.  El único modelo conocido por la industria del petróleo es el crecimiento. El único modelo socioeconómico a gran escala que se conoce es el del crecimiento, que ha sido posibilitado en el pasado por una producción petrolífera cada vez más abundante. Estas fuentes se están hundiendo en los países productores, y la demanda nunca será compensada por los esquistos, los aceites pesados o el biocombustible. Al ir cayendo en picado la reserva de petróleo, la industria será incapaz de adaptarse. No puede frenar sin más su producción de refinado adaptándola a la escasez para seguir una curva suave descendente. Las refinerías tienen que utilizar su capacidad a niveles altos para producir un equilibrio de producto (gasolina, destilados, fuel oils). Esta necesidad se mantendrá constante a medida que se cierren los pozos menos productivos y que las instalaciones ya oxidadas vayan requiriendo inversiones y adaptaciones cada vez mayores.

La rápida caída del negocio y del empleo, junto con la demanda y destrucción de las reservas de petróleo, son las características del petrocolapso. Estamos en una fase temprana, y será inevitable una contracción repentina e inmensa de la producción. La esperada "recuperación" no podrá tener lugar, sin energía barata y sin otros recursos para una población creciente. Es sólo una cuestión de tiempo antes de que llegue la siguiente Crisis Masiva del Petróleo, y haya una enorme demanda y destrucción de petróleo y de otros productos básicos de consumo. Esto transformará el estilo de vida moderno en un modo de vida post-industrial y local.

__________

Puede también leerse el artículo de la Wikipedia sobre el Pico petrolero o Cénit del Petróleo.


Este artículo es de 2008, año en el que se disparó el precio del petróleo sólo para caer pronunciadamente de nuevo—una caída que, vista con perspectiva, puede que sea más engañosa que la subida que le precedió.
Hay que esperar que estas predicciones sean todo lo catastrofistas que parecen, y que Occidente logre evitar un hundimiento masivo, y salvar sus muebles, aunque es obvio que tendrá que cambiar sus hábitos derrochadores. No sé si hay razones para ser optimista.
 Aunque es difícil calcular la fecha del pico del petróleo—un cálculo que sólo se podrá hacer retrospectivamente de modo exacto—parece plausible que estamos en el cénit, y que la crisis financiera y de deuda pública actual tiene sus raíces, no muy confesadas, en una crisis de confianza en el futuro—que es, en el fondo, una crisis energética. El modelo de crecimiento indefinido y de globalización creciente ya no inspira la confianza que inspiraba antes, y todo el mundo va haciendo sus apuestas a la baja. candle darknessEn cuanto a España, la salida de su propia crisis no va a ser fácil, pues va a enlazar con una crisis mundial mucho más profunda, cuando los Estados Unidos se vean colapsados a su vez por la deuda pública y la recesión. Un desarrollo éste que, me temo, es inminente.

Aritmética, población y energía






Una noticia de espanto


Pone los pelos de punta la noticia, pero pasa casi desapercibida con esto de las elecciones. La electricidad ha subido un 34% durante el último año.

Un 34% digo
- no un 3,4%.

plane landingY esto sin los coches eléctricos famosos que siempre están por venir. Esperen a que lleguen éstos, si estamos para coches en el futuro, y verán dónde se pone el precio de la luz. El aterrizaje en las "renovables", cuando este avión de reacción a chorro en el que viajamos (llamado Occidente) se nos quede sin petróleo a mitad de vuelo, va a ser de espanto. El mundo en Verde no va a ser tan idílico como algunos se lo imaginan.

Agárrense.

 Aritmética, población y energía


Malas perspectivas

Malas perspectivas

church

Atrapados en el día a día de la crisis de la deuda y mareados por las subidas y bajadas de la bolsa, puede que perdamos la perspectiva de conjunto, y no diagnostiquemos bien las auténticas raíces de la crisis económica que nos ocupa, y la naturaleza del momento histórico que vivimos. 

He terminado de transcribir y traducir la conferencia de Albert C. Bartlett sobre "Aritmética, población y energía". Quien desee entender el momento en el que vive debería atender a lo que allí se dice.

A las perspectivas que daba Bartlett en 2002, y que por desgracia se vienen cumpliendo, habría que añadir la del artículo de la Wikipedia sobre Población Mundial. De los estudios allí referenciados, es especialmente relevante, y pesimista, este artículo de Richard C. Duncan sobre la energía, la población, y la sociedad industrial: The Olduvai Theory (PDF).  Y su actualización "Terminal Decline Imminent" (PDF). Tampoco John Beddington (principal asesor científico del gobierno británico) es optimista sobre una salida de la crisis. Sus expectativas son catastrofistas. 

Sobre la teoría de Olduvai de Duncan, que predice un hundimiento rápido de la sociedad industrial, puede leerse en español este artículo de la Wikipedia. Prefiero pensar, por nuestro bien y sobre todo por el de nuestros hijos, que lograremos evitar el hundimiento de la sociedad industrial predicho por Duncan, pero las perspectivas realmente no son buenas, y desde luego nuestro modo de vida va a tener que cambiar igual de rápidamente que ha venido cambiando hasta ahora—pero en otro sentido muy distinto.

Preparaos para tiempos difíciles. Get ready for Hard Times.



Palacios en el viento y crisis de deuda


En economía capitalista, las crisis financieras y burbujas especulativas son un fenómeno recurrente, que ya cuenta con sus propios clásicos, como la burbuja de los tulipanes en la Holanda del siglo XVII, y la Burbuja de los Mares del Sur en la Inglaterra del XVIII. Pero aún hay un clásico más antiguo: el Cuento de la lechera de Esopo, y sus variantes. Somos simples, y en última instancia a estas lecciones se reduce la crisis de deuda soberana— y para la del euro, podríamos añadirle algún apólogo sobre el manirroto de la familia. 
magritte

Samaniego le dio esta moraleja a estas especulaciones basadas en el control y previsión del futuro, y en el éxito de los planes y proyectos y gastos por adelantado:

¡Oh loca fantasía!,

¡Qué palacios fabricas en el viento!

Modera tu alegría;

no sea que saltando de contento,

al contemplar dichosa tu mudanza,

quiebre tu cantarilla la esperanza.

No seas ambiciosa

de mejor o más próspera fortuna;

que vivirás ansiosa

sin que pueda saciarte cosa alguna.

No anheles impaciente el bien futuro:

mira que ni el presente está seguro.


La diferencia es que la lechera sólo soñaba, y que aquí ha vendido por anticipado los pollitos, ha comprado toneladas de comida para gallinas, y se ha abierto lista de boda.

Todo porque el futuro se vendía como seguro, y se vendía caro. Ahora que las acciones del Futuro han bajado en la bolsa, que se vende como incierto, y que ya no vale nada... hala, a pagar la diferencia de precio.


La deuda metódica


Aritmética, población y energía

Aritmética, población y energía


Puede verse en YouTube una importante conferencia de Albert Bartlett, en la Universidad de Colorado (2002), sobre la relación aritmética entre el consumo de energía y el aumento de la población. Viene a ser una actualización de los puntos básicos del razonamiento malthusiano básico: el consumo crece a un ritmo mayor que la producción de recursos. Esto es algo inevitable, y Bartlett pone el énfasis en la necesidad de detener el crecimiento de la población. Quizá se entendiese todavía mejor diciendo que lo que hay que reducir es el consumo de energía y de recursos—pero Barlett quiere insistir en que no es creíble una reducción del consumo que no suponga previamente una reducción de la población.

A Malthus se le ha olvidado, en términos generales—como si sus fatídicas profecías no se hubiesen cumplido. Pero no han faltado tampoco predicciones cumplidas: grandes guerras y exterminios, epidemias masivas, control de la natalidad, desarrollo de la homosexualidad, descenso de la natalidad en los países avanzados. Digamos que el impacto las predicciones de Malthus se ha difuminado por el empuje que dio a nuestro crecimiento, en Occidente y en todo el mundo, el consumo de combustibles fósiles—sobre todo la era del carbón, y ahora la del petróleo que pronto toca a su fin. Nos hemos acostumbrado a hacer todo quemando petróleo, y a vivir en la abundancia que da la energía fácil, con la ilusión de que durará para siempre. Mientras, hemos creado una cultura del crecimiento constante hacia el infinito.  Mi padre decía que el capitalismo era un sistema que había funcionado muy bien hasta ahora, pero que estaba basado en una presuposición errónea: que la tierra es plana, e infinita. El fin de la era del petróleo va a ser especialmente violento y conflictivo. La tierra es redonda, y el consumo de recursos al final se encuentra consigo mismo, con tierra quemada. La conferencia de Bartlett es un serio aviso al respecto.  Merece la pena seguirla y tomar buena nota de lo que dice; es, además, una auténtica lección magistral. Iré traduciéndola en la medida de mis posibilidades.


La aritmética, la población, y la energía
Conferencia en la Universidad de Colorado, Boulder (2002)
Dr. Albert A. Bartlett
Profesor emérito
Departamento de Física
Universidad de Colorado, Boulder

Es un auténtico placer estar aquí con ustedes y tener la oportunidad de hablar de algunos de los problemas a los que nos enfrentamos. Bien, algunos de estos problemas son nacionales, otros son locales, otros son globales. Pero están todos relacionados. Están relacionados con la aritmética, y la aritmética no es muy difícil. Lo que espero hacer aquí es convencerles de que la limitación más grave de la especie humana es nuestra incapacidad para entender la función exponencial.

Y me dirán, "Bien, ¿y qué es la función exponencial?"

Es la función matemática que escribiría uno para describir algo que creciese a ritmo continuo, por ejemplo, algo que crezca un cinco por ciento cada año: usas la función exponencial para averiguar cómo de grande se hace esa cantidad que crece año tras año. Hablamos aquí de una situación en la que el tiempo necesario para que la cantidad aumente en un fracción fija es constante. En un cinco por ciento anual, el cinco por ciento es una fracción fija, y el "por año" es un período de tiempo fijo. De eso vamos a hablar, del crecimiento continuo y sostenido.

Bien, si el crecer un cinco por ciento lleva un tiempo fijo determinado, se sigue que llevará un tiempo fijo más largo crecer un cien por ciento. Este tiempo más largo se llama el tiempo de duplicación. Tenemos que saber cómo se calcula el tiempo de duplicación, y es fácil: basta con tomar el número 70, dividirlo por el porcentaje de crecimiento por unidad de tiempo, y eso nos da el tiempo de duplicación. Así, por ejemplo, para un cinco por ciento anual, dividimos 70 para cinco, y encontramos que esa cantidad creciente duplicaría su tamaño cada catorce años. Bien, podrán preguntar de dónde viene ese setenta: es aproximadamente cien multiplicado por el logaritmo natural de dos (= 69.3). Si quieres calcular el tiempo de triplicación, usarías el logaritmo natural de tres. Así que es todo muy lógico. Pero no hace falta acordarse de donde viene, basta con recordar el 70.

Querría que todo el mundo hiciese este cálculo mental cada vez que vemos una tasa de crecimiento porcentual de cualquier cosa, en las noticias. Por ejemplo, si ves que una cosa ha estado creciendo a un ritmo de un siete por ciento anual, ni parpadearías—pero cuando ves un titular diciendo que el crimen se ha duplicado en una década, dices "¡hey,  dios mío, qué está pasando!" ¿Que qué está pasando? Un crecimiento de un siete por ciento anual. Divide el setenta para siete: el tiempo de duplicación es de diez años. Pero fijaos que si vamos a escribir un titular nunca escribimos que algo crece el siete por ciento anual. Porque la mayoría de la gente no sabe qué significa realmente.

¿Sabéis lo que significa realmente un siete por ciento? Tomemos otro ejemplo de Colorado: el precio de un abono diario de la estación de esquí de Vail lleva creciendo cerca de un siete por ciento anual desde que abrió Vail en 1963—y entonces se pagaban cinco dólares, por un abono de remontes para todo el día. Bien, ¿cuál es el tiempo de duplicación de un crecimiento del siete por ciento? Diez años. ¿Y cuál era el precio diez años más tarde, en 1973? Diez dólares. ¿Diez años más tarde, en 1983? Veinte dólares. Diez años más tarde, en 1993, cuarenta dólares. ¿Y qué podemos esperar? ¿Puede continuar esto? Ochenta dólares en 2003, 160 dólares en 2013, 320 dólares en 2023. Pues esto es lo que significa un siete por ciento. ¡Y la mayoría de la gente no tiene ni idea!

Vamos a mirar el gráfico genérico de algo que esté creciendo a ritmo continuo:

graph of steady growth

Después de un tiempo de duplicación, la cantidad resultante es dos veces la original, después de dos tiempos de duplicación ha subido a cuatro veces su tamaño original. Luego sube a ocho, dieciséis, treinta y dos, sesenta y cuatro, ciento veintiocho, doscientos cincuenta y seis, quinientos doce... En sólo diez tiempos de duplicación, es mil veces mayor que cuando empezó; puede verse que si intentásemos dibujar esta gráfica en un papel de gráficas normal, atravesaría el techo directamente. Ahora déjenme que les ponga un ejemplo de los enormes números que se obtienen con sólo un número limitado de duplicaciones.

Dice la leyenda que el juego del ajedrez lo inventó un matemático que trabajaba para un rey. Al rey le complació mucho, y le dijo, "Quiero recompensarte", y el matemático dijo: "Mis necesidades son modestas. Por favor, toma mi nuevo tablero de ajedrez, y en el primer cuadrado coloca un grano de trigo. En el siguiente cuadrado dobla el número y pon dos. En el siguiente dobla el número y pon cuatro. Sólo sigue doblando hasta que llegues al último cuadrado—y ese será un pago adecuado.

Granos de trigo en un tablero de ajedrez:

Cuadrado número   
      Granos en el cuadrado
Número total de granos
en el tablero

1
1
1
2
2
3
3
4
7
4
8
15
5
16
31
6
32
63


64
       263
    264-1

Podemos adivinar que el rey pensó "¡Qué hombre tan necio! ¡Yo estaba dispuesto a darle una auténtica recompensa, y sólo me pide unos pocos granos de trigo!" Veamos qué pasa con esto. Sabemos que hay ocho granos en el cuarto cuadrado. Este número ocho me sale de multiplicar tres doses: dos veces dos veces dos. Es un dos menos que el número del cuadrado. Bien, pues eso se sigue en cada caso, de modo que en el último cuadrado obtengo el número de granos multiplicando sesenta y tres doses juntos. Ahora miremos cómo se forma el total: en el primer cuadrado tenemos un total de uno, con el segundo cuadrado tenemos un total de tres, en el tercero pongo cuantro granos, y ahora el total es siete. Siete es un grano menos que ocho, que es tres doses multiplicados juntos; quince es un grano menos que cuatro doses multiplicados uno por otro. Bien, eso continúa así, de modo que cuando acabamos el número total de granos es el que obtengo multiplicando 64 doses uno por otro, y pregunto, ¿cuánto trigo es eso? Vamos, ¿sería un buen montón, aquí en el estudio? ¿Llenaría el edificio? ¿Cubriría el condado con una profundidad de dos metros? ¿De cuánto trigo estamos hablando? La respuesta es que es más o menos cuatrocientas veces la cosecha mundial de trigo de 1990. Y eso podría ser más trigo del que se ha cosechado en toda la historia del mundo. Diréis, ¿cómo llegamos a un número tan grande? Muy fácil, empezamos con un grano pero dejamos que el número creciese constantemente duplicándose tan sólo sesenta y tres veces.

Hay otra cosa que es muy importante. ¡El crecimiento que se da en cualquier tiempo de duplicación es más grande que la totalidad de TODO el crecimiento anterior! Por ejemplo cuando ponemos ocho granos en el cuarto cuadrado, el ocho es más grande que los siete que ya estaban allí. Cuando ponemos 32 granos en el sexto cuadro, el 32 es mayor que los 31 que estaban allí antes. Cada vez que la cantidad creciente se duplica, coge más de lo que se ha empleado para todo el crecimiento anterior.

Ahora, vamos a traducir eso a términos de la crisis energética. Un anuncio del año 1985 hacía esta pregunta, "¿Podrían los Estados Unidos de América quedarse sin electricidad?  Estados Unidos depende de la electricidad. Nuestras necesidades de electricidad de hecho se duplican cada diez o doce años". Eso es un reflejo exacto de una historia muy larga de crecimiento continuado de la industria eléctrica en este país, que crece alrededor de un siete por ciento anual, es decir, que se duplica cada diez años. Bien, pues, ¿se esperaba acaso que esa historia de crecimiento sostenido siguiera sin más para siempre? Por suerte se detuvo. No porque nadie entendiese la aritmética del asunto, se paró por otras razones, pero qué pasaría si, supongamos, hubiese seguido el crecimiento? Entonces veríamos aquí lo que acabamos de ver en el tablero de ajedrez. En los diez años que siguieron a la aparición de este anuncio, en esa década, la cantidad de energía eléctrica que habríamos consumido en este país habría sido mayor que la suma de toda la energía eléctrica producida en toda la historia de crecimiento continuado de esa industria en este país.

¿Os dais cuenta de que algo tan perfectamente aceptable como un crecimiento del 7% anual podría dar lugar a una consecuencia tan increíble? Que en sólo diez años consumiríamos más que el total de todo lo que se había consumido en toda la historia anterior. Bien, pues eso es exactamente a lo que se refería el presidente Carter en su famoso discurso sobre la energía (18 de abril de 1977). Una de las aseveraciones decía, "en cada una de esas décadas (los años 50 y los años 60) se consumió más petróleo que en el conjunto de la historia previa de la humanidad". Ya de por sí eso es una afirmación pasmosa. Ahora entendéis por qué. El precio nos estaba diciendo una simple consecuencia de la aritmética de un crecimiento del siete por ciento anual del consumo mundial de petróleo, y eso fue la cifra histórica hasta los años setenta.

Ahora, hay otra hermosa consecuencia de esta aritmética. Si cogéis un periodo de tiempo de setenta años, y observáis que es más o menos la duración de una vida humana, entonces cualquier crecimiento porcentual continuado de modo constante durante setenta años nos da un aumento global de un factor— esto es muy fácil de calcular:

Crecimiento constante durante 70 años (una vida humana):

Ratio de crecimiento anual            Factor
1%
2=2
2%
2x2=4
3%
2x2x2=8
4%
2x2x2x2=16
5%
2x2x2x2x2=32
6%
2x2x2x2x2x2=64
7%
2x2x2x2x2x2x2x2=128


Por ejemplo, para un cuatro por ciento anual encontramos el factor multiplicando cuatro doses, nos da un factor de dieciséis.
Bien; hace unos pocos años, uno de los periódicos de aquí de Boulder hizo una pregunta a los nueve concejales del ayuntamiento de Boulder: "¿Qué tasa de crecimiento anual crees que sería deseable tener en la ciudad en los próximos años?" Los nueve concejales dieron respuestas que estaban entre un uno por ciento por lo bajo—resulta que eso viene a equivaler a la tasa de crecimiento anual de los Estados Unidos, no estamos en crecimiento cero: el número de estadounidenses aumenta en más de tres millones de personas al año. Ningún concejal de Boulder dijo que Boulder debería crecer más despacio de lo que están creciendo los Estados Unidos.




... Continuará.





La que nos espera para agosto

Jueves 4 de agosto de 2011

La que nos espera para agosto

Barquita en el puerto by JoseAngelGarciaLanda
Barquita en el puerto, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr.


Y para septiembre ya ni digo. La prima de riesgo, esa cosa que antes nadie conocía ni recordaba, a no ser de confusas experiencias adolescentes, se ha convertido poco a poco en el indicador económico más fiable del estado real de la economía española. Es la diferencia que paga la deuda española, deuda metódica, con respecto a los bonos más fiables, o sea los alemanes, que sirven de referencia. A menos fiabilidad, más prima hay que pagar. Y ha venido escalando ese diferencial según un gráfico imparable, con picos y descensos alternativos como las olas, pero con un ascenso medio continuado como las mareas. Un gráfico que se cruza en un momento dado con el de la productividad económica y con el del índice de gastos de la administración. Algunos economistas, como Manuel Pizarro o Roberto Centeno, vienen avisando desde hace tiempo de la poca fiabilidad de la economía española, y de que esto llevará a una quiebra súbita de la deuda y una crisis irrecuperable del sistema. Otros, como los políticos del gobierno, se hacen los tontos o lo son, se sorprenden a cada subida del gráfico del terror, y echan balones fuera culpando a unos malvados mercados que atacan a España, a factores externos, a los USA... y mientras, siguen sin hacer ningún plan realmente significativo para reavivar la economía española, esperando a que aguante el temporal, sin ver que la marea sigue su curso, y que bajará, sí, pero sólo tras llevárselos por delante. Pero estos individuos o no entienden las gráficas, o no las miran. Por lo que se ve, creen que se puede seguir vendiendo deuda pagando cualquier tipo de intereses. Mañana quieren vender aún más deuda, y a mediados de agosto, deuda a diez años, que será seguramente cuando caiga el tremendo batacazo, y nadie nos quiera prestar ya nada. ¿Por qué prestarnos dinero a diez años? Un país sin recuperación visible, atontado en un sopor político, con una administración corrupta e insostenible de diecisiete naciones de bandería y parlamento y leyes multiplicadas—sin un sistema laboral que permita contratar a nadie sin casarse con él de por vida, con una economía improductiva y que no se quita parados ni con la ola del turismo... y en lugar de recortar gastos y empezar a pagar la deuda, el país sigue empeñado en pedir prestado y en seguirse financiando con la deuda. Bien, pues a quien no sabe organizarse la economía se la van a organizar desde fuera por la vía rápida. Y no me alegro, porque la primera medida la voy a sufrir yo, y los demás funcionarios, cuando nos recorten el sueldo otra vez, echando la mano el gobierno a la cartera que le cae más a mano, que es la de sus propios empleados. Por la falta de previsión de Zapatero, ignorante en economía, y de los patéticos ministros de economía del PSOE (Solbes, qué horror—Salgado, qué inepta...) ya nos incumplieron los convenios por la vía rápida y nos recortaron el sueldo, a mí cerca de un diez por ciento. Ahora me espero un recorte de un veinticinco por ciento más cualquier día—y más suspensión de obras públicas previstas, y más recortes de pensiones y de subsidios de desempleo, todo por insistencia de gobierno y sindicatos en mantener un sistema de contratos que hace imposible la recuperación económica. Y más parados aún, y menos productividad, y España tomando la vía de Argentina. De la herencia de Zapatero y del PSOE, aún no nos hemos empezado ni a enterar, lo gordo me temo que va a venir  este fin de año, empezando por el desbaratamiento económico que sigue al verano. Pero el empellón final de la prima de riesgo echándonos abajo el sistema, y negándonos por fin más préstamos, viene ahora en agosto. También el recorte improvisado, y el desbaratamiento del sistema, que va a pillar a los funcionarios de vacaciones.
________


A alturas del siete de agosto, después de la siguiente espantada y el siguiente récord de la Prima de Riesgo, nos interviene Europa la economía, otra vez. Sin llamarlo así, de momento: lo que se decide es comprar deuda española, algo ilegal en realidad en la Unión, igual que se compró también ilegalmente deuda griega y portuguesa.

Si era ilegal hacer esto (eppur se hace) no era por una ventolera que le dio a alguien: es por lo mismo que es ilegal imprimir billetes falsos. De este modo, la Unión se hace trampa a sí misma, con un parche económico que no llegará muy lejos, y menos si España no emprende el camino de unas reformas que hasta ahora no ha dado ni señal de querer emprender. Racionalizando la administración, y el mercado de trabajo.

O sea que el parche éste es pan para hoy y hambre para mañana. Seguramente sólo una manera de amortiguar la dureza de la caída, que se reparta un poco entre todos. Pero sólo una semana de escribir esto, ya estamos a la altura de esos griegos y portugueses que nos espeluznaban. A saber dónde estaremos la semana que viene. Todos de vacaciones tan ricamente, eso seguro. La indigencia mental de este país no se va a curar ni con el primer susto, ni con el segundo.


Excelente explicación de la crisis
 

La Deuda Metódica

viernes 3 de junio de 2011

La Deuda Metódica

Ya es un libro de hace más de diez años, Modernidad Líquida de Zygmunt Bauman, pero a veces parece que esté profetizando el futuro más que retratando el presente. En este fragmento pensaba en estados como Yugoslavia, creo—pero inopinadamente vemos que la ley de la globalización se nos va a aplicar también a nosotros. Decía Bauman:
avión enterrado

Parece haber poca esperanza de rescatar los servicios estatales que proporcionaban certidumbre y seguridad. La libertad de la política estatal se ve permanentemente socavada por los nuevos poderes globales, equipados con las pavorosas armas de la extraterritorialidad, la velocidad de movimiento y la capacidad de evasión/escape; los castigos impuestos por violar la nueva ley global son rápidos y despiadados. De hecho, la negativa a jugar la partida según las nuevas reglas globales es el delito más duramente castigado, un crimen que los poderes estatales, atados al suelo por su propia soberanía definida territorialmente, deben evitar cometer a cualquier precio. 
    Casi siempre ese castigo es económico. Los gobiernos insubordinados, que prefieren las políticas proteccionistas o generosas provisiones públicas para los sectores "económicamente redundantes" de sus poblaciones, y que se resisten a dejar su país a merced de los "mercados financieros globales" y del "libre comercio global", no reciben préstamos y tampoco se les concede reducción alguna de sus deudas; sus monedas nacionales se convierten en leprosas globales, sufren maniobras especulativas adversas y devaluación forzosa; la bolsa local cae, el país termina acordonado por sanciones económicas y condenado a ser tratado como paria por pasados y futuros socios comerciales; los inversores globales empacan sus pertenencias y se llevan sus valores, dejando a las autoridades locales la tarea de limpiar los restos y de ocuparse de los desempleados.
    Ocasionalmente, sin embargo, el castigo no se limita a "medidas económicas". Los gobiernos particularmente obstinados (pero no suficientemente fuertes como para resistirse durante mucho tiempo) reciben una lección ejemplar, destinada a advertir y asustar a sus potenciales imitadores. Si la diaria y rutinaria demostración de la superioridad de las fuerzas globales no basta para obligar al Estado a entrar en razón y cooperar con el nuevo "orden mundial", les toca el turno a las fuerzas militares: la superioridad de la velocidad sobre la lentitud, de la capacidad de eludir, de la extraterritorialidad sobre la localidad, todo eso se manifestará de modo espectacular, esta vez por medio de fuerzas armadas especializadas en tácticas de "atacar y desaparecer" y en la estricta división entre las "vidas que deben ahorrarse" y las vidas que no vale la pena salvar.
 


Aquí no habla Bauman de la deuda, pero la deuda internacional es una de las maneras en que un país a la vez coopera con el orden mundial y (si es imprudente) se sitúa en posición de dependencia. Aquí nos creíamos tan a salvo y tan prósperos, con nuestro estado del bienestar obtenido a base de hipotecar el futuro. Nos hemos endeudado por sistema, y hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, como una trampa que nos hemos tendido a nosotros mismos, o en la que hemos caído casi voluntariamente. Viéndonos entrampados en nuestra deuda, el inversor se va a otro sitio con la velocidad de un clic, y nos deja con los muebles a medio pagar. Y llega el momento en el que hay que saldar la deuda, y el acreedor llama a la puerta, o la echa abajo.

La visión de César

Malas noticias para los Indignados

Básicamente, que no hay planes para el próximo desmantelamiento del Capitalismo. Una entrevista con Alberto Recarte sobre el paro en España, sus causas, sus perspectivas futuras, y los males estructurales que lo causan. Me temo que las recetas que da no van por donde respira Izquierda Unida. Y es que las cosas ciertas suelen ser desagradables de oír; molan mucho más las proclamas bienpensantes y el idealismo de baratillo, aunque no tengan encuentro con la realidad de las cosas. Y los bienes y los males del capitalismo, como los del socialismo, vienen en el mismo paquete.

 

 

Por cierto, la inserción del mp3 de Libertad Digital la he hecho buscando el código html para insertar un Google Reader MP3 Player, en este blog tan instructivo, Digital Inspiration.

Proletarios a las barricadas

Excelente explicación de la crisis


Presentación del libro de Alberto Recarte El desmoronamiento de España.  Aún lo veo yo optimista, a Alberto Recarte, en algunos aspectos. Pero id temblando... que esto aún está empezando.



 


Burbuja financiera, democracia, racionalidad y evolución

 

 

 



miércoles 24 de noviembre de 2010

¡Que vieeeneeee...!

Recibido por email:

¡QUE VIEEENEEEEEE!

zp que viene


A ver cuándo pasa de largo de una vez.


PSOE: ¡Nunca máis!



Bombillas fundidas

sábado 13 de noviembre de 2010

Bombillas fundidas


Oía yo a Zapatero soñar con que va a crear cientos de miles de empleos año tras año en España, en un solo sector, el de las energías renovables... Este hombre ya está en pleno delirio, y parece mentira que con casi cinco millones de parados no le dé vergüenza ir dando lecciones de creación de empleo por allí. Esto ya es patético.

De hecho, muchos economistas señalan que uno de los factores de destrucción de empleo en España (aparente creación, y de hecho destrucción) es el sistema de subvenciones a sectores improductivos, en especial el de las energías renovables. Que salen mucho más caras y por eso mismo se prestan además a fraudes y a chanchullos. Podría decirse, además, que subvencionar energías "limpias"
bombilla fundidacuando no son rentables es de hecho una manera de frenar la presión para que se investigue en esos sectores y sistemas... porque, sin ya son aparentemente rentables (con la subvención) para producir energía, ¿para qué mejorarlos? 

El ministro Sebastián es el factótum de las energías renovables. Veamos un símbolo de su gestión al frente de la industria española: su proyecto estrella ha sido enviar a cada hogar español un vale para canjearlo en Correos por una bombilla de bajo consumo. Bien, pues la bombilla no sé si estará fundida o no, porque el famoso vale no lo canjean en Correos. Han enviado muchos vales pero pocas bombillas. Emblemático. Lo que sí están fundidas son las ideas.

Burbuja financiera, democracia, racionalidad y evolución

Si el dinero circula se acaba la crisis

Si el dinero circula se acaba la crisis

Una parábola sobre economía recibida por email:

Es agosto, en una pequeña ciudad de la costa, en plena temporada; cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta.

Hace rato que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un ruso mafioso forrado de dinero y entra en el único pequeño hotel del lugar. Pide una habitación. Pone un billete de 100 dólares en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El dueño del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste toma el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

A su turno éste sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales.

El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta a la que hace tiempo que no le paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta con el billete en mano sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza.

MORALEJA: ¡¡SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS!!

(A ver quién descubre el fallo... en la anécdota, o en el sistema que empleamos para organizarnos).


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La visión de César

País de idiotas—y de golfos

miércoles 7 de julio de 2010

País de idiotas—y de golfos


Este país no tiene remedio. En plena campaña del impuesto de la renta, es que ya ni se molestan en disimular más, saca el gobierno una ley para legalizar dinero negro, de criminales, defraudadores, desfalcadores, etc., dándoles unos tipos impositivos ventajosísimos y condiciones especiales para comprar deuda pública. Con lo cual les ha salido muy a cuento su maniobra—hagan o no hagan aflorar el dinero— y en cambio se trata con tipos impositivos comparativamente brutales a los honrados ciudadanos que no han ido por allí escondiendo dinero negro en paraísos fiscales (ir a minuto 16). Si es que con esto el paraíso fiscal es España—pero sólo con la condición previa de que seas un golfo financiero. Y los socialistas han hecho esto continuamente: con Felipe y con Zapatero, con Boyer, con Solchaga, y ahora con Salgado. Constantemente quienes hacen trampas a gran escala son beneficiados por los socialistas. Y lo hacen abiertamente, y anunciándolo a los cuatro vientos. Y el país les sigue votando. Les seguimos votando. A los funcionarios, que les votan, a bajarles el sueldo; mientras pregonan que van a castigar las grandes fortunas, pero les ponen alfombra roja mientras lo dicen. Así la cosa no tiene remedio—un país de votantes imbéciles tiene lo que se merece, y la repetición de la jugada es garantía de que las cosas no van a cambiar. Esto sí que son lecciones prácticas de economía aplicada—a la española.


Atraco banquero-socialista, DOS