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Evolución

Carl Zimmer - The Surviving Branch

miércoles, 22 de marzo de 2017

Carl Zimmer - The Surviving Branch

 






De la nada al Universo

Conferencia de Vyatcheslav Mukhanov:







Retropost (2007): Revoluciones, y catástrofes, y cataclismos y muertes masivas

Homo erectus


Como muchas otras personas, Stephen Jay Gould leyó el libro de T. S. Kuhn La estructura de las revoluciones científicas, pero a diferencia de otras personas, que lo leyeron y se quedaron como antes, a Gould le plantó una semilla en el cerebro, o más bien le produjo una revolución conceptual. Los cambios en las concepciones teóricas, sostiene Kuhn, no tienen lugar de modo gradual, sino por la sustitución súbita de paradigmas explicativos: teorías nuevas que parten de nuevos supuestos, hacen nuevas preguntas y resuelven distintos problemas. Gould está así muy atento a la evolución de las teorías de la evolución (una bonita reduplicación se produce aquí) y descubre en ellas este paradigma catastrofista: la teoría que él aporta es, pues, una catástrofe teórica, como lo fue la de Darwin en su momento. La historia (catastrofista) de la teoría es parte de la teoría evolutiva de Gould; no puede entenderse la evolución, nos dice Gould, sin entender las teorías de la evolución; su teoría es también una metateoría de la evolución.

Gould desarrollaría pues a lo largo de su carrera una compleja teoría de la evolución, expuesta en detalle en The Structure of Evolutionary Theory (título que quizá aluda al de Kuhn, y no sólo a estructuras "estables"). Esta teoría evolucionista reformulada supone una crítica al darwinismo clásico (en su formulación clásica dominante en el siglo XX, la Nueva Síntesis). Sin rechazar totalmente las ideas de Darwin (al cual profesa gran respeto y admiración), Gould las matiza, las limita y las incluye como un componente de un proceso evolutivo global que va más allá del darwinismo. Básico en el darwinismo era el concepto de gradualismo: pequeñas transformaciones imperceptibles pero graduales, por efecto de la selección natural y a base de tiempo (mucho tiempo), producen grandes diferencias, y dan origen a la variedad de formas vivas.

Frente a esta teoría gradualista, la teoría de Gould es catastrofista. Aquí está el segundo catastrofismo al que me refería. La teoría de Darwin supuso una "catástrofe teórica" y un cambio de paradigma, pero en el caso de Darwin no se da esta bonita reduplicación: su novedad, su catástrofe teórica, fue terminar con el catastrofismo en historia natural y (siguiendo a Lyell) desarrollar una influyente teoría gradualista. Para Darwin todo sucede de modo gradual; de la misma manera que la acumulación de empresas individuales produce una fuerte economía nacional en la economía política de Adam Smith, así en Darwin la lenta acumulación del trabajo de la selección natural da origen a las especies—de modo gradual y en absoluto catastrofista.

Para Darwin, las especies se transforman lentamente, se subdividen... en realidad el concepto de especie no es tan importante para él. Se fija en los individuos, y no llega a extraer las consecuencias de que no formen los individuos un continuo—de que las especies sean algo más que clasificaciones arbitrarias sobre una gama continua de formas.

Para Gould, no. Las especies cambian poco: aparecen bruscamente, se mantienen durante un tiempo corto (es un decir) o largo (largo de verdad). En general, se mantienen fijas. Y luego desaparecen—siempre. Como los individuos al morir... claro, que también pueden dejar especies hijas, que quizá (o quizá no) las sobrevivan. El caso es que las especies aparecen de modo comparativamente súbito: normalmente por la evolución producida en una población aislada, que luego se expande a otro ámbito geográfico más extenso. Este es uno de los sentidos en que el contenido de la teoría de Gould (y no sólo su efecto en la disciplina de la biología) es catastrofista. Las especies no aparecen de modo gradual, sino catastrofista, o revolucionario. Es lo que se llama la teoría del equilibrio puntuado, desarrollada por Gould junto con Nils Eldredge. Equilibrio, por la fijeza relativa de las especies, y puntuado por momentos relativamente breves de especiación: un origen "súbito" (súbito a escala geológica).

Y muchas veces también desaparecen las especies de modo súbito y catastrofista. Este es el tercer sentido en el que la teoría de Gould es catastrofista. Enormes cantidades de especies desaparecen de modo súbito en períodos de extinciones masivas. Las extinciones masivas son producto, literalmente, de catástrofes: cósmicas, climáticas, ecológicas. Observemos que sólo este tercer tipo de "catástrofe" en Gould responde a nuestra noción habitual de lo que es una catástrofe.

Veamos. De los dinosaurios, que dominaron la tierra durante muchos millones de años, sobrevive sólo una rama colateral, multiplicada eso sí hasta la saciedad de variaciones—las aves. De entre los mamíferos, los monotremas (si merecen ser llamados mamíferos) se juntan con los marsupiales en un rinconcito del planeta, en el resto, todo placentarios y alguna zarigüeya. De todos los homo que había hace unos millones de años, sólo queda (mira tú) una especie que además está exterminando a sus parientes evolucionarios más cercanos... Una de las razones principales por las que el árbol de la vida muestra la extraña distribución que contemplamos son las catástrofes súbitas, que acaban con familias enteras de especies de manera brutal, y al azar, dejando que los supervivientes luego se diversifiquen y proliferen en variedades ecológicamente similares a veces a las especies desaparecidas. Pero delfines en lugar de ictiosaurios, pongamos. El azar reina en la teoría de Gould: el azar y la estadística. Las formas vivas tienden a proliferar hasta alcanzar los límites estadísticamente tolerables. Al borde del equilibrio hay pocas especies; la mayoría se concentran en la intersección de los valores medios de un gráfico.

La posición del hombre es particularmente atípica e inestable según esta teoría—Hetero sapiens. Si nos atenemos a ella, son de prever más revoluciones y catástrofes. Porque hasta en cuestiones de catástrofes y revoluciones se sigue un cierto orden. Pero... calma. Hablamos aquí a escala geológica, y antes de que llegue la madre de todas las catástrofes, da tiempo a que llegue una nueva revolución en la teoría, posiblemente para restaurar algún gradualismo que nos deje menos revolucionados.

El Hombre de Flores y la narración


 

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Retropost (2007): Teoría de la contingencia

 

Se supone en buena lógica aristotélica que no puede haber ciencia del accidente, sino sólo de los principios generales. Por eso es un tanto paradójica la idea de una teoría de la contingencia, a primera vista; teoría de las cosas que no se pueden reducir a principios, sino que son producto del azar, y de combinaciones impredecibles de causas convergentes. Sólo post hoc se pueden describir esos fenómenos. Si hay ciencia posible de ellos, es una ciencia narrativa, no predictiva; una ciencia que se limita a establecer lo que de hecho sucedió, y a describir las modalidades principales de interacción entre las diversas causas. Esa ciencia, que parece menos ambiciosa que una ciencia matemática o física, trata sin embargo de los fenómenos que más de cerca nos atañen, y que son contingentes, impredecibles. Como la constitución específica del mundo en que vivimos, la evolución de la vida, la transformación de unas especies en otras, la aparición de nuestra propia especie, y los avatares de su historia y cultura. Incluyendo, en una fase tardía, la aparición de teorías que reconstruyen o esa serie de procesos complejos e impredecibles.

Me acabo de terminar The Structure of Evolutionary Theory (2002), libro en el que culminó la vida y obra de Stephen Jay Gould (aunque han salido otros escritos póstumamente). Ya se tradujo al español, una labor de titanes, supongo, como su composición. Gould pasa repaso a la historia de la vida y formula su propia teoría de la evolución, a la vez que repasa las teorías anteriores en detalle, entendiendo su lógica desde dentro. Se plantea Gould el estudio de la evolución como una empresa en la cual el elemento teórico es absolutamente fundamental. No importa sólo la calidad de las respuestas o hallazgos concretos, sino también la calidad de las preguntas y presuposiciones teóricas que permitan organizar esos hechos. El estudio de la evolución es así, para Gould, inseparable del estudio del desarrollo de la teoría de la evolución: es decir, estudia las dos cosas a la vez, la evolución como teoría, y la evolución de la propia teoría evolucionista, su descubrimiento gradual de nuevos ámbitos de explicación, su acotamiento de qué problemas es relevante o posible plantear en un determinado momento... una ciencia histórica que no puede prescindir de su historia. Convergen así en Gould las humanidades y la ciencia experimental, en una combinación fascinante de seguir. Cuando sacó este libro, mientras moría de cáncer, Gould llevaba muchos años escribiendo artículos sobre biología y evolución en Natural History, una serie llamada "This View of Life"—una frase extraída de la conclusión de El origen de las especies de Darwin. Estos artículos, recopilados en libros como El pulgar del panda, Brontosaurus y la nalga del ministro, etc., podían parecer a algunos meras curiosidades eruditas de la ciencia, una especie de marginalia anecdótica, en especial cuando Gould los llevaba hacia territorios de su interés específico como la estadística, la bibliofilia, los piques profesionales entre científicos, el béisbol... Pues bien, detrás de cada uno de esos libros de curiosidades, había una cabeza extraordinariamente organizada (tanto más si se tiene en cuenta que esta organización se expresaba con máquina de escribir, y no con ordenador). Casi todos los temas de esos ensayos mensuales reaparecen en The Structure of Evolutionary Theory, pero esta vez como pasos de un razonamiento gigantesco, o como ejemplos de un problema concreto que halla su lugar en el marco de una teoría global. Una teoría que, como digo, es también una teoría de teorías, una clasificación de los problemas a los que se han enfrentado sucesivamente los biólogos y evolucionistas, y de las respuestas que les han dado.

No reduce Gould la evolución a un principio único, o a una teoría perfectamente cuadriculada. Más bien, siendo su objeto la complejidad y la contingencia, las soluciones que ofrece dejan un papel a todos: incluso a la ciencia caduca y a las explicaciones superadas, por el papel que han tenido en plantear problemas e indicar posibles soluciones. Todo vuelve con el tiempo, o encuentra su lugar adecuado, hasta las extravagantes teorías de Geoffroy de Saint-Hilaire que pretendían relacionar la segmentación de los artrópodos y de los cordados sobre la base de un esquema corporal común. Una teoría de la contingencia no buscará una causa al origen de las especies, sino un complejo de causas, unas más activas que otras en según qué momentos, o a según qué nivel. ¿Es la selección natural de los organismos un principio importante? Pues claro, dice Gould, siguiendo a Darwin. Y sin embargo no puede reducirse a ella la evolución de las especies. Han de tenerse en cuenta otros niveles de explicación, como la selección de especies (y no de individuos), la producción de variedades locales mediante el equilibrio puntuado, y también las extinciones masivas ... o menos masivas. Lejos de fórmulas simples, la evolución de la vida es una historia compleja, que sólo puede entenderse con relación a principios generales actuando en circunstancias muy locales. Y es una historia narrativa, incluso narratológica, pues Gould está atentísimo a las falacias narrativas producidas por la perspectiva: el hindsight bias, la ilusión retrospectiva, los argumentos teleológicos, las narraciones antropocéntricas que favorece el progreso... Una cita-resumen, traduzco:

La descripción en una frase más adecuada de lo que he intentado al escribir este volumen se sigue mejor como una refutación de la supuesta paradoja antes expuesta [la supuesta paradoja de desarrollar una ciencia de lo contingente]: Este libro intenta expandir y alterar las premisas del darwinismo, para construir una teoría de la evolución específica y ampliada que, aun permaneciendo en el seno de la tradición, y bajo la lógica del argumento darwiniano, pueda también explicar una amplia gama de fenómenos macroevolutivos que quedan más allá de la capacidad explicativa de la extrapolación de los modos y mecanismos de la microevolución, y que por tanto se asignarían a la explicación contingente si han de ser esos principios microevolutivos los que [como en el darwinismo] construyen en principio el corpus completo de la teoría (...).
    En los términos más generales, y para formar una unión más perfecta entre la jerarquía de niveles estructurales y escalas temporales de la evolución, esta teoría revisada descansa sobre una expansión y reforma sustancial de cada uno de los tres principios centrales que constituyen el trípode sobre el que descansa la lógica darwiniana: (1) la expansión de la base tomada por Darwin (la selección a nivel de organismos) para proponer un modelo jerárquico de selección simultánea a varios niveles de individualidad darwiniana (gen, linaje celular, organismo, deme, especie y clade); (2) la construcción de un modelo interactivo para explicar las fuentes del cambio evolutivo creativo fundiendo las constricciones positivas impuestas por las vías de desarrollo estructurales e históricas internas a la anatomía y desarrollo de los organismos (el enfoque formalista) con la guía externa procedente de la selección natural (el enfoque funcionalista); y (3) la generación de teorías apropiadas a los ritmos y modalidades característicos de las escalas temporales superiores, para explicar la amplia gama de fenómenos macroevolutivos (particularmente la reestructuración de las biotas globales en episodios de extinción masiva) que no pueden interpretarse como simples consecuencias extrapoladas de los principios microevolutivos. (1139).

El ejemplo clásico, estándar y espectacular: la extinción de los dinosaurios. Según el gradualismo darwinista, la extinción se habría debido a causas microevolutivas: la mejor adaptación de los mamíferos en la lucha por la vida, y la supervivencia en última instancia del más apto. Aun en el seno del darwinismo, teoría no teleológica, queda así un elemento de antropocentrismo: el hombre aparece como la culminación lógica de una evolución orquestada por principios que aseguran la supremacía de los más aptos... en un ambiente  relativamente estable que permite la acción significativa de la microevolución.

Ahora bien, según el neocatastrofismo de Gould, las especies, generalmente, no evolucionan. Una vez formadas, se mantienen fijas o relativamente estables hasta su extinción, si bien con frecuencia un pequeño grupo aislado da lugar a una nueva especie.... que quizá acabe desplazando a la anterior. Así es como funciona en general (siempre en general, no maximalicemos) la evolución según Gould: por equilibrio puntuado, un equilibrio de base en las especies, puntuado por súbitos cambios en grupos pequeños que dan lugar a nuevas especies. Es la supervivencia relativa de estos grupos ramificados, y no la transformación de especies enteras, lo que marca la pauta general de la evolución. Y, luego, están las extinciones masivas. Así, los dinosaurios perecieron como consecuencia de una transformación súbita del medio ambiente producida por un impacto cósmico. No fueron desplazados por los mamíferos, que nunca compitieron con ellos de modo significativo: sencillamente, la extinción global dejó vacías muchas casillas ecológicas que luego ocuparían los mamíferos... desarrollando, por cierto, una variedad de formas no tan diferentes a las de los antiguos dinosaurios, formas adaptadas a esas casillas ecológicas. El hombre no apareció como consecuencia lógica de la supervivencia de los más aptos y el refinamiento progresivo, sino que apareció como consecuencia de un hecho fortuito: la extinción de los dinosaurios en una catástrofe cósmica. Y si bien ahora estamos muy adaptados a nuestro medio ambiente, bien puede ser que la era del hombre, o de los mamíferos, termine de la misma manera en que terminaron los dinosaurios, en un episodio de extinción global súbita. Lo que hoy sirve, y permite triunfar, mañana no servirá, y será lo que nos lleve a la ruina. Nadie es el más apto, siempre, en un universo sujeto a cambios súbitos. El gradualismo darwiniano queda así desplazado por una nueva teoría de la catástrofe: catástrofe en el origen de las especies (por equilibrio puntuado) y catástrofe en su final (frecuentemente por extinción masiva). Y al menos tan importante como la adaptación darwiniana es la exaptación, el uso de estructuras corporales para una finalidad distinta de su origen adaptativo y evolutivo: así las plumas, originadas para la termorregulación, pero que inesperadamente permiten emprender el vuelo.

Gould termina sin embargo su libro con un homenaje a Darwin, que más que muchos darwinistas, supo ver el elemento de contingencia e impredecibildad que hay en la evolución, y la ausencia de un plan maestro que la guíe. No hay orden humano en el universo, en el sentido en que a veces deseamos pensar que lo hay, y honra a Darwin el haber sabido ver eso. Gould sin embargo afirma el sentido moral de la contingencia, pues nos lleva a apreciar lo que hay de único e irrepetible en cada fenómeno, y en cada experiencia humana que se hace capaz de apreciarlo. Tal fue la experiencia de Darwin, que no sólo discernió importantes principios de la evolución, más allá de las fantasías, creencias y teorías antropocéntricas de sus contemporáneos, sino que también logró transmitir la dignidad y valor de esa nueva visión en una obra lúcida y de gran valor intelectual y literario. Gould sigue sus pasos, lo propone entre líneas como analogía para interpretar la teoría que él nos ofrece, como refutación y continuación a la vez de la obra de Darwin. Y convence, convence la analogía propuesta. There is grandeur in This View of Life—ha sido el suyo, a fin de cuentas, un admirable intento de saber de dónde venimos y a dónde vamos, más allá de las historias que al respecto se cuentan en nuestra tribu: un esfuerzo por alcanzar la sabiduría que esté a nuestro alcance, en el tiempo que tenemos asignado. Es una manera, más limitada pero más realista, de poner un orden humano en el universo.

No evolucionaremos 
 


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Retropost (2007): La fe como exaptación




Hay un interesantísimo artículo de Robin Marantz Hening "Darwin's God: Evolution and Religion" en el New York Times de hoy. Repasa los argumentos evolucionistas sobre el origen del sentimiento religioso, y el debate actual entre los adaptacionistas y los colateralistas.

Los adaptacionistas sostienen que las creencias religiosas se han desarrollado porque proporcionan ventajas evolutivas, ya sea a los grupos o a los individuos, en el marco de la selección natural darwiniana. Los colateralistas las interpretan como... eso, como un resultado colateral de la evolución, un efecto secundario de algunos mecanismos mentales que se desarrollaron por otras razones. Así, por ejemplo, es importante en el desarrollo de la interacción entre seres vivos la detección de sujetos intencionales. Una detección rápida de agentes permite organizar esquemas de acontecimientos atribuyéndolos a la acción de un agente (un posible depredador, una posible presa) y proporciona así ventajas competitivas. Y bien puede ser que valga la pena en esto pecar por exceso, y no por defecto, y (en un alarde de precaución) ver agentes incluso donde no los hay. Dios surgiría así de nuestra capacidad innata para proyectar agentes y sistemas intencionales como esquemas interpretativos. (Se puede ver, por cierto, otro producto colateral de nuestra capacidad de proyectar agentes en lo que sucede cuando, en la lectura, proyectamos la figura del autor).

Tenemos según los colateralistas una tendencia innata a creer en la omnisciencia, en seres todopoderosos que controlan la realidad, algo que por supuesto está ligado también al periodo de la infancia y a las figuras paternas. Esta tendencia innata, producto colateral de otros mecanismos mentales, se desarrolla luego de manera acorde a las culturas y tradiciones de un grupo social determinado.

Para explicar estas tendencias innatas, no hace falta recurrir a un valor adaptativo o competitivo inmediato: simplemente surgen como lo que Stephen Jay Gould denominaba enjutas (spandrels)—como resultado de una arquitectura mental que evolucionaba por otras razones. Ahora bien, estas enjutas pueden exaptarse, y proporcionar funcionalidades ajenas a su origen evolutivo. Y seguramente también hay un elemento de exaptación en las creencias religiosas, en especial una vez se organizan como estructuras de comunicación social, con rituales de grupo, y ayudan a cohesionar una sociedad. Dios pasa a ser así un emblema del orden moral deseable, o incluso del orden político. De este modo, la capacidad desmedida de proyección de un agente (un agente universal) pasa a  converger, de modo evolutivamente beneficioso, con la cimentación de un orden social organizado en torno a tal agente imaginario, que aglutina el torno a sí el orden humano del universo.

Aunque lo que ata por un lado, desata por otro: si se crean enfrentamientos entre grupos religiosos y órdenes sociales superpuestos, la fe puede disgregar el cuerpo social en lugar de agregarlo.

En fin, que al ser la creencia en dioses un fenómeno complejo, no tiene una única causa, sino un complejo de causas que convergen; por eso es probable que tengan su parte de razón tanto las teorías adaptacionistas como las colateralistas y las exaptacionistas. Es en todo caso un artículo que merece la pena leer a todas las personas interesadas en el fenómeno religioso: en promoverlo, en combatirlo, o en entenderlo.

(PS: Por cierto, viendo este artículo del New York Times caigo en la cuenta de que han introducido un sistema de hipertextualización muy útil: haciendo doble clic en cualquier palabra del artículo (incluso las no marcadas como enlaces) se abre una ventana de referencia que explica el término. Esto me recuerda en parte a mi vieja propuesta del hiperhipertexto, claro que la diferencia es que mi propuesta era combinar este enlace ubicuo con una búsqueda por la red que nos llevase al mejor resultado para esa palabra (o frase). Para la mayoría de los efectos prácticos es más útil el glosario del New York Times, supongo. Aunque es en principio cerrado, y no abierto como lo sería una búsqueda).

Cosas de religión

 

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Stephen Jay Gould on Evolution (First Person, 1994)

Stephen Jay Gould on Evolution (First Person, 1994)






El canibalismo nos permitió sobrevivir en la Edad de Hielo

El canibalismo nos permitió sobrevivir en la Edad del Hielo: http://www.abc.es/…/abci-antropologia-canibalismo-permitio-…

La imposibilidad de obtener este nutriente esencial para el desarrollo del cerebro a través de los animales cazados empujó a nuestros ancestros europeos a comerse entre ellos durante la última glaciación
abc.es

Retropost (2007) - El clítoris: enjuta o albanega

mirrordown


(Domingo 4 de febrero de 2007)


"Enjuta" o "albanega" es, en arquitectura, el espacio triangular que queda entre los arcos; entiendo que "albanega" se aplica al que queda entre arcos semicirculares colocados en fila, y "enjuta" a los espacios triangulares inclinados que quedan entre una bóveda semiesférica y el encuadre cuadrangular de los arcos que la soportan.

Bien, la traducción inglesa es "spandrel", y es el término usado por Stephen Jay Gould para denominar a los elementos estructurales no buscados en sí, pero que surgen como consecuencia colateral de una determinada opción estructural. De la arquitectura lo traslada a la morfología de los seres vivos, como analogía o explicación. Spandrel, "enjuta", es un término central en su teoría de la evolución, y viene a moderar o restringir las explicaciones adaptacionistas de la Nueva Síntesis darwinista, que minusvaloravan el papel de los planes constructivos heredados, y trataban de explicar toda la evolución mediante la selección natural y los desarrollos adaptativos al medio.

La importancia que tienen estas "enjutas" es que abundan en la arquitectura de los organismos vivos, y muchas veces reciben un uso colateral para el cual ni fueron "diseñados" por la selección natural, ni conlleva ese uso actual que surgiesen por adaptación para él.

Un ejemplo que pone Gould es el de los pezones masculinos. No tienen ninguna función adaptativa, sino que son una herencia estructural. Estructuralmente, es más económico (o al menos ha sido así de hecho en la historia de los mamíferos) construir los dos sexos sobre la base de una similaridad básica, en lugar de diferenciarlos a un nivel más básico. Y los machos tienen pezones ("tetillas", vamos) no porque los necesiten, sino porque son necesarios en las hembras.

El clítoris: lo mismo, otra enjuta, esta vez en sentido inverso. Resultado de un proceso selectivo-adaptativo será el pene en los machos, pero el clítoris en las hembras es resultado colateral de un plan constructivo, no de la selección natural. Es el elemento correspondiente constructivamente al pene, pero sin las funciones selectivas-adaptativas para la reproducción de aquél. Aunque Gould tampoco descarta que tenga algún papel adaptativo indirecto en la reproducción, y, por supuesto, tiene un papel en el comportamiento sexual, pero éste no es sólo reproductivo.

Se me ocurre que a algunos/as les podrá parecer esta teoría machista, como casi todo lo que vayan a decir los hombres sobre el clítoris (Freud, pongamos). Pero eso habría que argumentarlo en términos biológico-evolutivos.

Cuando una enjuta pasa a desarrollar una función colateral para la que no fue desarrollada, habla Gould de exaptación en lugar de adaptación, otro concepto básico del paradigma que propone. Si no podemos distinguir una exaptación de una adaptación, sería más propio, dice, hablar de aptación.

Al margen del valor y utilidad que estos conceptos tienen en biología y teoría de la evolución, parece claro que contribuyen a desarrollar la dimensión narratológica de estas disciplinas, y la consciencia de que narramos la función y origen de un órgano desde un determinado punto de vista, que además puede variar con nuevos descubrimientos. Para que una estructura sea interpretada como una exaptación, necesitamos conocer no sólo su función, sino su origen como adaptación (para otro fin) o como enjuta. Necesitamos contraponer distintas interpretaciones de la misma estructura—casi distintas teorías de la evolución. Gould desarrolla así una teoría de la evolución mucho más consciente de su dimensión metateórica y narratológica: en su propia teoría y en las de los demás que analiza y comenta en su libro The Structure of Evolutionary Theory. Es una de las cosas que lo convierten para mí en un pensador fascinante.

Darwinian logic... and history  
 
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Retropost (2007): Han Jodido el Planeta



Este era un famoso verso de Allen Ginsberg. Lo mismo parece opinar James Lovelock, el de la teoría Gaia, pues nos dice que el calentamiento global es irreversible. Bueno, tan irreversible no será cuando otros nos aseguran que a lo primero que puede llevar el calentamiento global es a una nueva Edad del Hielo (como en El día de mañana) por la alteración de las corrientes marinas... Vamos, que no tengo claro yo aún el alcance de estas previsiones a largo plazo.

Lo que sí parece es que el tiempo anda revuelto, muy revuelto, a plazo más corto (hablemos de la vida humana). Cuando yo era jovenzuelo, los cierzos de Zaragoza y ventoleras de Biescas eran de aúpa, y al parecer habían sido una constante del clima local desde que se inventaron estos sitios (cosa que habría que contrastar, claro). Los inviernos, nevaba, si no en Zaragoza, sí invariablemente en Biescas. Íbamos a esquiar a las afueras del pueblo; a veces, hasta por las calles del pueblo. Los cañones de nieve eran no sólo una idea inconcebible, sino absurda por lo superfluo. La nieve aguantaba meses en los pirineos; los glaciares no parecían peligrar. En primavera y verano había, quieras o no quieras, tormentas de verano. En otoño llovía, mucho. En abril, aguas mil.

Al quedarnos sin nieves, y sin vientos, y con lluvias erráticas, nos hemos quedado, algunos, sin agua (pequeño detalle en África...). Y, además, sin puntos de referencia, sin valores fijos, en un estado de flotación postmoderna donde las viejas certidumbres no sirven, y parece que todo vaya a tener que improvisarse o descubrirse de nuevo. Parece que no nos valgan los refranes, que estemos fuera del alcance del sentido común y del orden de las cosas. Y, bueno, sí; quizá estemos en pleno vuelo libre o huida hacia adelante, o salto del trampolín hacia el futuro... pero la modalidad del aterrizaje aún no está bien estudiada.

El futuro es fundamentalmente imprevisible. Quizá dentro de cuarenta años se hablará de cuando creían en el calentamiento global. Mayores sorpresas ha habido. Pero con los datos de más a mano, por no hablar del Protocolo de Kyoto, parece oportuno apagar todas las luces y aparatos eléctricos hoy, de ocho menos cinco a ocho, según pide la Alianza por el Planeta:

    Participate in the biggest mobilization of Citizens Against Global Warming!

    The Alliance for the Planet [a group of environmental associations] is calling on all citizens to create 5 minutes of electrical rest for the planet. http://www.lalliance.fr

    People all over the world should turn off their lights and electrical appliances on the 1st of February 2007, between 13.55 pm and 14.00 pm in New York, 18.55 for London, 19.55 for Oslo and 19.55 for Paris, Bruxelles, and Italy. 1.55pm in Ottawa, 10.55 am on the Pacific Coast of North America, 1.55 and 2.00 am in Vietnam.

    This is not just about saving 5 minutes worth of electricity; this is about getting the attention of the media, politicians, and ourselves.

    Five minutes of electrical down time for the planet: this does not take long, costs nothing, and will show all political leaders that global warming is an issue that needs to come first and foremost in political debate.

    Why February 1? This is the day when the new UN report on global climate change will come out in Paris.

    This event affects us all, involves us all, and provides an occasion to show how important an issue global warming is to us. If we all participate, this action can have real media and political weight.

    Please circulate this call to your utmost ability to your network.

    Never doubt that a small group of thoughtful, committed citizens can change the world.
    Indeed, it is the only thing that ever has. M. Mead



Cambiar el mundo... de hecho es lo que hemos estado haciendo; demasiado deprisa lo hemos cambiado. Tampoco parece que Occidente vaya a parar por voluntarismo, y Bin Laden con sus VHS y su jaima no parece una alternativa ni deseable ni viable (¡esperemos! Según los filmes futuristas tipo Mad Max, es lo que nos espera en el futuro, la barbarie feudal otra vez... e Irak como prototipo).

Sea como sea, lo importante no es salvar el planeta. El planeta se salva muy bien él solito, hasta que le toque perecer en el Fuego Final, cosa que le dará igual, por otra parte. El equilibrio ecológico no es deseable por el bien del planeta, diga lo que diga Lovelock. El planeta se siente igual de bien poblado de bacterias que de dinosaurios o de humanos. A los rinocerontes no los va a echar de menos ningún rinoceronte, ni ningún chimpancé. Sufrirán los individuos antes de morir, pero eso siempre lo hacen, y todos mueren. El dolor por las especies y por el orden del mundo es un dolor propiamente humano. Todas estas preocupaciones y valores ecológicos son valores puramente humanos, pues sólo a los humanos les preocupa la diversidad ecológica, el equilibrio climático, etc. Nos preocupa, en última instancia, para preservar la sociedad humana tal como la conocemos, queremos y nos gusta—o nos gustaría. Un cambio climático provocará, sí, extinciones masivas (ya estamos en ello), pero por quien nos debería preocupar eso es, sobre todo, por nosotros.

Sin duda, a río revuelto, ganancia de pescadores. También habrá a quien las catástrofes, la alteración ecológica mundial, los desequilibrios súbitos, las migraciones masivas, etc. le hagan feliz y le permitan prosperar. Pero lo que promete este cambio global unido al transporte y comunicaciones globalizados es mucho sufrimiento y angustia global. Y es la expectativa de esa angustia global lo que nos va angustiando ya. Peores años vendrán. No necesariamente para los ricohombres occidentales, que flotamos sobre la mayoría de los tsunamis como un corcho. Pero sí para el ciudadano de a pie. Crucemos los dedos. Sólo con el tiempo veremos si éramos unos alarmistas, o unos irresponsables que se peleaban en la cabina mientras el avión caía en picado. Ahora sólo podemos anticipar retrospecciones: "Si lo hubiéramos sabido entonces... "

Una gran historia, el cambio climático, con interesantes dimensiones narratológicas. En realidad, es la historia, porque en ella culminan las pequeñas historias de cómo se forman e interaccionan sociedades, hasta crear una sociedad global. Y de cómo esa sociedad global logró o no logró encontrar una relación con su medio ambiente, es decir, consigo misma, que la hiciese viable durante otros cuatro mil años de historia, por poner una fecha poco ambiciosa, o durante los millones de años que duraron los dinosaurios, si nos ponemos optimistas. Pero ese punto de vista retrospectivo es demasiado hipotético, y lejano. Nunca conoceremos el final de la historia, y nos conformamos con pensar, de momento, en qué mundo les tocará vivir a nuestros hijos cuando tengan nuestra edad, y qué expectativas tendrán al respecto para sus hijos, para seguir mirando al futuro con esperanza, a finales de este siglo que tan incierto empieza.

 El fin de la vida, el fin de la vida y el fin de la vida

 

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Top Ten de Evolución y de Sociobiología

Top Ten de Evolución y de Sociobiología


Dear Jose Angel Garcia Landa:

Your paper, "GRANDIOSA SECUENCIA DE ACONTECIMIENTOS: DARWIN SOBRE LA EVOLUCIÓN HUMANA (THAT GRAND SEQUENCE OF EVENTS: DARWIN ON HUMAN EVOLUTION)", was recently listed on SSRN’s Top Ten download list for: BRN Evolution & Development (Topic) and BRN Other Sociobiology (Topic).

As of 30 January 2017, your paper has been downloaded 56 times. You may view the abstract and download statistics at: https://ssrn.com/abstract=2136181.

Top Ten Lists are updated on a daily basis. Click the following link(s) to view the Top Ten list for:

BRN Evolution & Development (Topic) Top Ten and BRN Other Sociobiology (Topic) Top Ten.


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BRN Evolution & Development (Topic) All Papers and BRN Other Sociobiology (Topic) All Papers.

To view SSRN’s Top Ten lists for any network, subnetwork, eJournal or topic on the Browse list (reachable through the following link: http://www.ssrn.com/Browse), click the "i" button to the right of the name, and then select the "Top Downloaded" link in the popup window.

Your paper may be included in future Top Ten lists for other networks or eJournals. If so, you will receive additional notices at that time.

Top Ten de Sociobiología

 

 

Top Ten de Biología Evolutiva

The Extension of Biology through Culture (2016 symposium)

The Extension of Biology through Culture (2016 symposium)







The Origin and Fate of the Universe, by David Chuss

The Origin and Fate of the Universe, by David Chuss








The Expanding Anthroposphere: A Sociological View - Johan Goudsblom

The Expanding Anthroposphere: A Sociological View - Johan Goudsblom

—or "Fire in the Anthropocene". A lecture on Big History by Johan Goudsblom. And, finally, Herbert Spencer's pioneering role in this discipline gets some overdue acknowledgement. Jump to min. 10 for the lecture itself.







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Retropost (2006): Consciencia, reducción y emergencia

Gell-Mann: Consciencia, reducción y emergencia

Publicado en Evolución. com. José Ángel García Landa

 

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Acabo de leerme el texto de una charla que dio Murray Gell-Mann  en Zaragoza hace unos años, intentando ponerme al día (de 1999) en cuestiones complejas: "Consciousness, Reduction, and Emergence" (en Cajal and Consciousness, ed. Pedro C. Marijuán [Annals of the New York Academy of Sciences, 929], Nueva York, 2001; 41-49).

El abstract, traduzco, dice así: 

A menudo se considera que la consciencia requiere un tipo de explicación especial. Pero los diversos aspectos de la consciencia de sí pueden emerger, presumiblemente, cuando se alcanzan en un organismo determinados niveles de complejidad: no es necesario suponer mecanismos adicionales ni causas ocultas. Contemplando el nivel más fundamental, el de la física de partículas elementales, aparecen tres principios: el ajuste de la naturaleza a sus propias reglas, la aplicabilidad del criterio de simplicidad, y la utilidad de ciertas partes de las matemáticas para la descripción de la realidad física—los cuales son de por sí propiedades emergentes de las leyes fundamentales de la física. En los sucesivos niveles, es la existencia de descripciones matemáticas similares de problemas similares la que hace que el paso siguiente surja con simplicidad y elegancia. Así, una vez de establece adecuadamente el concepto de emergencia, se quita un peso enorme a la mente investigadora. El círculo completo de la explicación puede cerrarse examinando la capacidad de la mente humana para descifrar las leyes de la naturaleza. Todas las demás ciencias emergen en principio de la física fundamental más los accidentes históricos, aunque la "reducción" sea, en tanto que estrategia, claramente inadecuada. Aunque se están construyendo puentes o escaleras que conecten las diversas ciencias, cada ciencia necesita estudiarse también a su propio nivel. Aunque la idea de "fuerzas vitales" en biología ajenas a la física y a la química ha desaparecido en gran medida, la consciencia sigue siendo el último refugio de los oscurantistas. Por fin, se arguye que las supuestas "rarezas" de la mecánica cuántica se basan en un malentendido y es improbable que vayan a tener un papel en una reflexión sobre la consciencia. (41).

O sea que Gell-Mann no participa de esa opinión de Aute, según la cual "el misterio se encuentra detrás". En cuanto a mí, yo no creo que se encuentre "detrás" ningún misterio: detrás no hay nada, pero ese estado de cosas sí me parece un misterio de por sí.

 La idea de la reducción vendría a ser la manera actual de mantener vigente el viejo sueño de los positivistas y naturalistas consistente en reducir la psicología humana a biología, la biología a química, la química a física y la física a matemáticas. Zola decía que una vez se lograse esta reducción, "un determinismo similar gobernará las piedras del camino y la mente del hombre" (lo cual no deja de traer a la cabeza aquello de que "una piedra del camino / me enseñó que mi destino / era rodar y rodar"... el pensamiento tampoco puede tomar asiento). Lo del determinismo está hoy más crudo, sin embargo, porque según enfatiza Gell-Mann, no hay manera de eliminar en la reducción los accidentes, y el mundo es un gigantesco sistema e historia de accidentes. No es que el autor de El quark y el jaguar esté en contra de la reducción, claro. Sí está en contra de reducciones simplistas, que se dejen la complejidad por el camino. 

"Si la reducción se describe adecuadamente, sin embargo, no hay nada erróneo en ella excepto que necesita complementarse con otros enfoques, en particular con el concepto de emergencia" (42).

Una descripción adecuada de la complejidad, del camino del quark al jaguar (y más allá: al Jaguar, o al "haguar you") necesita del concepto de emergencia y propiedades emergentes. (Para cuyo estudio encontré yo muy interesante el pensamiento de G. H. Mead).

Los accidentes (me parece) son emergentes. Surgen a un determinado nivel de descripción. Por tanto, aunque los principios generales se reduzcan a los simples, los accidentes no se van a reducir nunca al nivel previo de descripción. (Con lo cual la reducción se queda en una reducción teórica). Las leyes son probabilísticas, con lo cual no determinan la historia del universo excepto dentro de un margen de probabilidad.

"Todo en el universo es atribuible en principio a alguna combinación de una contribución de las leyes fundamentales y una contribución de accidentes históricos. Puesto que se cree que las leyes son simples, deberíamos atribuir la mayor parte de la complejidad de la historia del universo al resultado de accidentes". (42).

De la simplicidad (física fundamental) a la complejidad (la biología, por ejemplo). Química = física más circunstancias especiales (así, en el centro del sol no hay química). Y así la geología es química más circunstancias especiales, y la biología emerge de la física y química y geología más los accidentes históricos de la vida y la evolución. "Pueden construirse puentes o escaleras que conecten la biología con la química y la física, pero, además, tratar los fenómenos biológicos al nivel de la biología es tan importante como no tratar los terremotos en términos de quarks. Vemos cómo usar este concepto de emergencia nos libra de controversias estúpidas y estériles sobre los méritos del ’reduccionismo’." (42).

Y así la consciencia surge espontáneamente al nivel adecuado de complejidad: en el ser humano, o por qué no, en una máquina compleja.

Caracterizando a la consciencia. Tratando las estructuras de la percepción llegaremos a correlacionar los estímulos sensoriales con las experiencias subjetivas correspondientes. Aunque eso no explique por qué vemos el rojo rojo y el verde verde, cosa que al parecer es un pseudoproblema para Gell-Mann (yo no creo que lo sea, pseudo, digo).

Sobre los niveles de autoconsciecia: por ejemplo, la autoimagen en el espejo. Un chimpancé se reconoce en el espejo, un gorila no. Cuestión de niveles. "Una propiedad de la mente relacionada con ésta, algo más avanzada, es saber que otros de la misma especie tienen los mismos tipos de necesidades, reacciones, pensamientos, etc., que uno mismo" (43). (Y de aquí ya se pasa de una teoría de la consciencia a una teoría moral, supongo). Aspectos prominentes de la consciencia humana: la atención consciente, a diversos niveles; la capacidad de simbolizar ("la capacidad de discutir no sólo cosas ausentes, sino incluso cosas que sólo son imaginadas y no existen necesariamente"), y de allí

"la capacidad de la mente humana de descifrar las leyes de la naturaleza, al menos en una secuencia de aproximaciones. Aquí se cierra el círculo. Las leyes de la naturaleza, junto con circunstancias locales que dependen de accidentes históricos, permiten la evolución de organismos relativamente inteligentes, autoconscientes hasta cierto punto. Son sistemas adaptativos complejos que, tras muchos miles de años de evolución cultural, consiguen lograr un grado considerable de comprensión del mundo que los rodea, usando los métodos de la ciencia, y descubriendo las leyes de la naturaleza." (44).

(Este camino de la materia a la autoconsciencia y la reflexividad no deja de recordar a la Fenomenología del Espíritu de Hegel en algunos aspectos. Por qué no sería evolucionista emergentista, este Hegel).

Autosemejanza en la descripción física de la naturaleza. La física de las partículas elementales y el camino hacia una "teoría de todo", la teoría de las supercuerdas, ahora integrada en la Teoría M, una teoría cuya estructura se va descubriendo, no inventando. Ya demostraron John Schwarz y Joël Scherk que predice la teoría de la relatividad de Einstein, y a la vez la reconcilia con la mecánica cuántica. (45). La denominación de "teoría de todo", sin embargo, está mal empleada, "porque para describir ’todo’ necesitamos además no sólo el estado inicial del universo (que podría ser determinado por la teoría unificada) sino también los resultados de todos los accidentes" (45). (Y aquí podríamos recordar aquello aristotélico de que no hay ciencia de los accidentes...).

Son importantes las soluciones matemáticas elegantes y sencillas, como las teorías de Yang-Mills que dieron una formulación abstracta a las ecuaciones de Maxwell, antes de que se concibiese una aplicación práctica para esas teorías (aplicación práctica que surgió cuando hubo que describir a los quarks y los gluones).

También por simplicidad se ha logrado describir matemáticamente una serie de fuerzas: la gravedad, la electricidad, el magnetismo, dando lugar a la síntesis electromagnética de Maxwell, que incluyó la teoría de luz; luego esa descripción del electromagnetismo se ha integrado con la mecánica cuántica para dar lugar a la electrodinámica cuántica.  Y de ahí, vía las teorías de Yang-Mills, al modelo estándar actual,

"que describe tan bien las fuerzas fuerte, electromagnética, y débil.

En cada paso, es la existencia de soluciones matemáticas similares a problemas relacionados en la ciencia la que hace que el siguiente paso aparezca de modo simple y elegante" (45).

La notación matemática concreta es humana y cultural, pero las leyes que describe son universales y serían descubribles y expresables en otra notación por otros seres que fuesen inteligentes, según Gell-Mann.

La emergencia y las leyes de la física.   Tres principios, pues: el ajuste de la naturaleza a sus propias reglas, la viabilidad del criterio de simplicidad, y de las descripciones matemáticas: los tres derivan de la ley subyacente de las partículas elementales y sus interacciones. "No es necesario presuponer estos tres principios como postulados metafísicos separados. Antes bien, son propiedades emergentes de las leyes fundamentales de la física" (46).

El concepto de emergencia nos permite tratar a los problemas a su nivel adecuado de descripción:

"La vida puede perfectamente emerger de las leyes de la física más accidentes, y la mente de la neurobiología. No es necesario presuponer mecanismos adicionales ni causas ocultas. Una vez se tiene en cuenta la emergencia, se quita un peso enorme a la mente indagadora. No necesitamos nada adicional para obtener algo adicional.

    Aunque la ’reducción’ de un nivel de organización a otro previo—más circunstancias específicas surgidas de accidentes históricos—es en principio posible, no es de por sí una estrategia adecuada para comprender el mundo. A cada nivel, según se dijo antes, emergen nuevas regularidades que deberían estudiarse  en sus propios términos. Aparecen fenómenos nuevos que deberían apreciarse y valorarse en su propio nivel." (46).

Así , la química surgiendo de la física en condiciones especiales, o el surgimiento de la inteligencia, dadas las leyes generales de la biología más los accidentes específicos de la evolución de los homínidos. Los valores humanos (estéticos, éticos, etc.) son fenómenos emergentes, y eso no tiene por qué devaluarlos. (47).

Sobre las interpretaciones de la mecánica cuántica. Gell-Mann, James Hartle y otros pretenden demistificar la interpretación de la mecánica cuántica, pues consideran a la interpretación de Copenhague inadecuada. En especial en cosmología, al introducir la noción de un observador para dar cuenta de fenómenos en los cuales es absurda la idea misma de la existencia de un observador. (Parece haber un poquito de hindsight bias, por tanto, en la interpretación dominante de la física cuántica, a juicio de Gell-Mann, aunque él no emplea esta terminología narratológica). 

Gell-Mann propone estudiar historias alternativas del universo. Ante la imposibilidad de escribir una historia detallada del universo que incluya la trayectoria de cada partícula (y que no introduzca cuestiones de cálculo de probabilidades), se escriben historias "de grano gordo", que hacen abstracción de múltiples variables, teniendo en cuenta sólo las que interesa medir. El resultado es que estas historias "de grano gordo", poco detalladas, dan lugar a un "jardín de senderos que se bifurcan" (y cita aquí a Borges), un árbol de historias posibles con distintas probabilidades. "La teoría sitúa a la historia que de hecho tiene lugar junto con una gama gigantesca de historias alternativas posibles que no suceden, al menos en nuestro universo" (47). (¿Existirá una conjunción de la narratología de Bremond con esta teoría de los mundos posibles a nivel cuántico? Creo que Gell-Mann recomendaría mantener a cada cual en su nivel de emergencia adecuado).

Para Gell-Mann, las versiones portentosas que rodean a la física cuántica ("the collapse of the wave-function", etc.) son una especie de pseudo-problema, una manera errónea de describir lo que pasa postulando observadores innecesarios; así el gato de Schrödinger, resultado de mezclar abstracciones matemáticas con situaciones de observación supuestamente reales. Ese portentoso gato es un ejemplo matemático, y en modo alguno un gato real, pues éste tiene que estar muerto o vivo en un momento dado; y para cada caso concreto calculado, lo estará con una probabilidad determinada una vez se tenga en cuenta un número suficiente de variables. (Es decir, una auténtica teoría de la complejidad no hablará de gatos en términos matemáticos, sino de gatos en términos biológicos. No conviene confundir una especie de gatos con la otra).

La no-localidad y la rareza cuántica. Del mismo modo, los famosos casos de partículas que "se comunican" a distancia, etc.—son resultados de una manera de hablar, de una manera de juntar en un problema matemático dos situaciones que no se pueden dar de hecho simultáneamente en la vida real. Las diversas situaciones de medida para cada uno de esos fenómenos supuestamente relacionados son situaciones que están en universos distintos, (es decir... son efectos de discurso creados por la naturaleza de los ejemplos matemáticos, diría yo. Ver también estos artículos de la Wikipedia sobre consistent histories y quantum decoherence).

No hay rarezas ni misterios en la mecánica cuántica para Gell-Mann. (Tampoco veo aquí ni rastro de los microtúbulos cuánticos de Penrose, por cierto. ¿Acaso serán esos tubitos algo así como un intento de definir al jaguar como una masa de quarks en movimiento?). En cuanto a la cualidad específica del color rojo... es para Gell-Mann un pseudoproblema, un red herring. 

("Rojo" no es un concepto matemático, es cierto... Pero, a su nivel adecuado, sigue siendo un problema dar cuenta del rojo, o encontrar el tono adecuado de rojo. Como Aute, creo que el pensamiento no puede tomar asiento; y tampoco tomará asiento en la Teoría M. Aunque sí consuela saber que hasta los sabios de Copenhague y padres de la mecánica cuántica pueden entender mal, a juicio de Gell-Mann, el alcance de sus ejemplos y la significación correcta de sus mediciones).


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Especulaciones neuronales

 

 

 

 

Etiquetas: Ciencia, Física, Complejidad, Emergencia, Evolución, Teoría_cuántica, Gell-Mann

Paleoanthropology Top 8

martes, 20 de diciembre de 2016

Paleoanthropology Top 7



Dear Jose Angel Garcia Landa:

Your paper, "EXTRASOMATIZACIONES: PANORAMA DE LA EVOLUCIÓN HUMANA (EXTRASOMATIZATIONS: AN OVERVIEW OF HUMAN EVOLUTION)", was recently listed on SSRN's Top Ten download list for: AARN: Paleoanthropology (Topic).

As of 20 December 2016, your paper has been downloaded 16 times. You may view the abstract and download statistics at: https://ssrn.com/abstract=2558404.

Top Ten Lists are updated on a daily basis. Click the following link(s) to view the Top Ten list for:

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Paleoanthropology Top 7

Retropost (2006): Ideology and Evolution

Retropost #1262 (14 de diciembre de 2006): Ideology and Evolution


A message I just sent to the Narrative List, commenting an editorial of today’s New York Times Online, on the influence of culture in the evolution of the human species:


"We are used to the idea that species evolve because of changes in their natural environment. But part of the natural environment of humans is culture itself, and it is striking to think that genetic adaptation in humans has been driven, at least in part, by how humans have chosen to live. The dynamism of human culture has always seemed to move faster than evolution itself, but this discovery suggests otherwise. To understand this about ourselves is to realize how little we know about the long-term effects of the ways we choose to live." 
Thus the editorial. And my commentary:

Re:
>
> "We are used to the idea that species evolve because of changes in their natural environment. But part of the natural environment of humans is culture itself",
>

Sure, if natural selection has some say in the survival of the fittest, culture certainly does have some pretty clear ideas about who are the fittest... (or prettiest, or ugliest, or richest...). And these "evolutionary criteria" are spread, and reworked, through literature, and through other ideological apparatuses and communicative protocols. Stephen Jay Gould used to say that unlike biological evolution, cultural change is Lamarckian, preserving (some) acquired traits (and rejecting others, I guess).
PS. The discussion continues. Brian McHale considers terms such as Lamarckian etc. are metaphorical when applied to culture. Tony Jackson agrees:
i think i have to agree with Brian. though it’s plenty intriguing to think the analogy between bio and cultural evolution, you have to leave a lot out to get it to work.
 
as i understand it, evolution involves a random mutation on the genetic level that, if a whole raft of just plain lucky other stuff is in place, can lead to a larger-scale change that, if a whole raft of other just plain lucky other stuff is in place, can then possibly become an inherited trait. How would we figure in the randomness that is, as i understand it, essential to natural selection??
 
tony j
And I rejoin:

Actually I agree that "Lamarckian" or "Darwinian" as applied to cultural phenomena only yield (at best) useful metaphors. One should not renounce the heuristic value of those analogies, though. Evolutionary doctrine proved pretty fruitful as a source of ideas for Brunetière (who came before the Russian Formalists and before Eliot, who also drew on him in this respect I think). There is no reason why some of these notions, in their present-day versions, might not spur similarly fruitful ideas now. Think for instance of Gould’s emphasis on catastrophism, massive extinction, and randomness as an evolutionary "engine": the wiping out of a culture, literally or in the cultural colonialist sense of wiping out, certainly has likewise some visible effects on the memetics of that culture’s productions and their contribution to the globalized melting pot.

And, taking another tack, there is certainly an evolutionary dimension to literature as a cultural phenomenon—evolutionary in the literal sense. This ought to be dealt with in its own proper level (which to some extent at least means literary history, literary theory, cultural criticism etc., rather than biology), but there is, to be sure, much work to be done in exploring the evolutionary implications of cultural phenomena and the links between the emergence of specific phenomena and a general theory of human evolution, more specifically the evolution of consciousness. I am thinking of evolutionary and emergentist philosophy, going back to Vico, and in the American tradition to thinkers such as Peirce and George Herbert Mead. Now which is the specific emergentist import of a given literary figure, a given use of point of view, or of represented speech, or which is the specific contribution to the development of consciousness of this or that theorist’s work...  that’s too long for a play.


No evolucionaremos


Retroposts
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4 Top 10 con Darwin

sábado, 10 de diciembre de 2016

4 Top 10 con Darwin


Dear Jose Angel Garcia Landa:

Your paper, "DARWIN: DEL BIG BANG AL HOMBRE (SEGUNDA PARTE) - PERSPECTIVAS ACTUALES SOBRE EL EVOLUCIONISMO (DARWIN: FROM THE BIG BANG TO MAN (SECOND PART) - CURRENT PERSPECTIVES ON EVOLUTIONISM)", was recently listed on SSRN's Top Ten download list for: BRN Human Ecology & Behavioral Ecology (Topic), BRN Life Processes, Interactions & Adaptions (Topic), Biology & Anthropology eJournal and Ecology eJournal.

As of 10 December 2016, your paper has been downloaded 43 times. You may view the abstract and download statistics at: https://ssrn.com/abstract=2582799.

Top Ten Lists are updated on a daily basis. Click the following link(s) to view the Top Ten list for:

BRN Human Ecology & Behavioral Ecology (Topic) Top Ten, BRN Life Processes, Interactions & Adaptions (Topic) Top Ten, Biology & Anthropology eJournal Top Ten and Ecology eJournal Top Ten.

 

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The Future of Humankind

jueves, 1 de diciembre de 2016

The Future of Humankind

 






Will Durant - The Philosophy of Spencer

martes, 29 de noviembre de 2016

Will Durant - The Philosophy of Spencer







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The Evolution Institute

viernes, 18 de noviembre de 2016

The Evolution Institute

Me hago socio del Evolution Institute, promovido por David Sloan Wilson:
https://evolution-institute.org/tvol1000/?page=CiviCRM&q=civicrm/contribute/transact&reset=1&id=4

—cuya finalidad es promocionar la perspectiva evolucionista. Creando, dicen, una narración pública y visible sobre la evolución, el evolucionismo y sus consecuencias. De hecho ya es lo que vengo haciendo, visto que tengo dos blogs sobre evolución,

- esta sección de Vanity Fea, "Evolución":
http://vanityfea.blogspot.com.es/search/label/Evoluci%C3%B3n

- y, sobre la "narrativa de la evolución", esta página de Facebook sobre Narratología Evolucionista:
https://www.facebook.com/narratologiaevolucionista/?fref=ts

Y soy el administrador más activo en este grupo sobre Evolutionary Narratology:
https://www.facebook.com/groups/115505095152536/?fref=ts

No sé si esto es hacerse socio de una sociedad académica—supongo que en cierto modo lo es. Ya me daba yo por retirado de estas sociedades. De hecho no asisto ya al congreso anual de AEDEAN desde hace años, desde la llegada de los blogs de hecho. Y me da cierto cargo de conciencia no haber ido este año, que es la primera vez que se organiza en mi provincia natal, en Huesca (y organizado por gente de nuestro departamento). Si esto no es retirarme del todo, se le parece, aunque siga recibiendo la revista de la sociedad.

Pero una de las cosas que me han hecho preocuparme menos de sociedades académicas es el modo como he visto que han vuelto su espalda a las posibilidades comunicativas se las nuevas tecnologías, de la edición electrónica, Internet, la Web 2.0, los blogs, etc. Aedean creó una lista de correo muy limitada en sus ambiciones, y que ha dejado de funcionar en la práctica. De ahí no han pasado. Aunque al menos ahora sí publican en red la revista Atlantis, cosa que propuse yo hace cerca de veinte años y se consideró digno de ignorarse.  Tienen, eso sí, un sitio web "a la antigua", Web 1.0.

El Evolution Institute tiene un sitio web más organizado, y revistas electrónicas 2.0, entre ellas This Way of Life, aquí: https://evolution-institute.org/