Este verano le he dado a ratos perdidos a la canción de Michel Polnareff. Aquí va un ejemplo típico de lo que se puede oír siendo vecino mío. Para mejores acabados y mayores perfecciones, recomiendo los estudios de grabación de Abbey Road.
Aquí ensayando Pink Floyd desde la punta la mañana. Con ruidos de fondo naturales—me ayuda con los efectos especiales el tío del butano. Los sonidos de fondo de Pink Floyd eran más calculados, aunque siempre me he preguntado cómo hicieron el disco antes de la película. Vera es una canción corta, pero lo breve, sí.
Marín, para ser lugar de gente de orden, es un sitio ruidoso. Está medio pueblo levantado con obras y tearing down the walls; por suerte hace mejor tiempo que en las rías altas, obscured by clouds, y podemos seguir nuestros guitarreos en la playa. Y, truly,
Sigo intentándolo con esta canción de Francis Cabrel—uno de mis favoritos, una de mis favoritas. Lástima de sonido, tan bajito... pero trabajamos con los medios de a bordo.
Bueno, en este caso más bien escucha, Ivolo, mientras practico sin mucho éxito la canción de Juliette Gréco. Lo que sí le encanta es saludar a la cámara, es un chaval mediático.
No os perdáis el detalle, cómo se apoya primero en un pilar, y luego hace como que se apoya en el borde de la imagen... Experimentos de Ivo. Cada cual con sus probatinas. A ver si luego me sale una versión mejor.
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Ya es luego. Aquí sigo produciendo versiones, sin encontrar la buena. Esta otra la estropeamos entre yo y el perro del vecino.
(PS: con esta ya llevo doscientas entradas en la nueva ubicación Blogger de este blog. Varios miles en total, claro, así que ni cuento ni celebro. La vieja versión de Blogia la sigo actualizando, pero a veces con retraso, por lo lentísima que va).
Eh! vous qui venez chez nous ce soir Par erreur ou par hasard...
Esta es la primera canción del musical Roméo&Juliette. Y la primera que grabo con mi nuevo iMovie en el portátil, que por cierto tiene una "calidad" de sonido que no me gusta. Pero oigan, estamos con los medios de a bordo, como siempre. Tampoco canta uno como Juan Bau.
Sigo subiendo mis vídeos a Vimeo, aunque allí no los mira nadie, sigh. Este es una canción de Francis Cabrel, de antes de que me diese la cosa paralizante esa que me ha dado en la mano izquierda; igual llega hasta aquí mi carrera de guitarrista online. Aunque si bien los dedos están insensibles, aún aprietan teclas. Y hasta trastes, si hace falta.