Blogia
Vanity Fea

Nada hay tras la muerte, y nada es la muerte

Podría ser el título del segundo coro de Las Troyanas de Séneca. De un fragmento hizo el conde de Rochester una impresionante traducción al inglés.

 

 

Verum est an timidos fabula decipit

umbras corporibus uiuere conditis,

cum coniunx oculis imposuit manum

supremusque dies solibus obstitit

et tristis cineres urna coercuit?

non prodest animam tradere funeri,

sed restat miseris uiuere longius?

an toti morimur nullaque pars manet

nostri, cum profugo spiritus halitu

immixtus nebulis cessit in aera

et nudum tetigit subdita fax latus?

Quidquid sol oriens, quidquid et occidens

nouit, caeruleis Oceanus fretis

quidquid bis ueniens et fugiens lauat,

aetas Pegaseo corripiet gradu.

quo bis sena uolant sidera turbine

quo cursu properat uoluere saecula

astrorum dominus, quo properat modo

obliquis Hecate currere flexibus:

hoc omnes petimus fata nec amplius,

iuratos superis qui tetigit lacus,

usquam est: ut calidis fumus ab ignibus

uanescit, spatium per breue sordidus,

ut nubes, grauidas quas modo uidimus,

arctoi Boreae dissipat impetus:

sic hic, quo regimur, spiritus effluet.

Post mortem nihil est ipsaque mors nihil,

uelocis spatii meta nouissima;

spem ponant auidi, solliciti metum:

tempus nos auidum deuorat et chaos.

Mors indiuidua est, noxia corpori

nec parcens animae: Taenara et aspero

regnum sub domino limen et obsidens

custos non facili Cerberus ostio

rumores uacui uerbaque inania

et par sollicito fabula somnio.

Quaeris quo iaceas post obitum loco?

Quo non nata iacent.

 

(371-408)

 

 

 

 

¿Es verdad, o a los temerosos les engaña el mito

de que viven los espíritus ya enterrados los cuerpos,

cuando la mano de tu pareja te ha cerrado ya los ojos,

el día final se interpuso ante el sol

y una triste urna contiene tus cenizas?

¿No sirve de nada entregar el alma a la muerte,

sino que a los desgraciados les queda vivir todavía más?

¿O morimos del todo, y no queda parte alguna

de nosotros, cuando el espíritu con aliento fugitivo

se mezcla con las nubes y se marcha al aire,

y desde abajo se ha aplicado la tea al flanco desnudo?

Cuanto el sol naciente y cuanto el poniente

conocen, cuanto con sus azuladas aguas el Océano

huyendo y volviendo dos veces baña,

el tiempo se lo lleva, veloz como un caballo alado,

Con el giro con que vuela el seis doble del Zodiaco,

con la carrera apresurada del señor de los astros

haciendo pasar los siglos, con la prisa

de la Luna corriendo por sus órbitas oblicuas,

así vamos todos a nuestro destino, y ya

no está en ningún sitio quien ha tocado

el lago por el que juran los dioses.

Igual que el humo del fuego encendido

se desvanece, oscuro por un momento;

como a las nubes, hace un momento llenas

las disuelve el empuje del fuerte viento del norte

así se escapará de nosotros este aliento que nos rige.

Después de la muerte no hay nada, y nada es la muerte misma;

la meta última de un tiempo que pasa rápido.

Que dejen su esperanza los ávidos, su miedo los temerosos:

El tiempo insaciable y el caos nos van devorando.

La muerte es una, inseparable, destructora del cuerpo

y no perdona al alma: la boca del infierno

y el reino del dios severo, y Cerbero el guardián apostado

en el umbral de la puerta difícil,

son rumores vacíos, palabras vanas,

lo mismo que las pesadillas de un sueño.

¿Preguntas que a dónde vas a parar después de la muerte?

A donde está lo que no ha nacido.

Cosas de religión

 

 

7 comentarios

Jose -

Va una de pedantería. ¡Qué curioso esto de los coros! Son la parte más poética de las tragedias, y como poesía requieren de concentración y relectura para sacarles el gusto. Sin embargo lo cantaban a coro, lógico, con lo que la audibilidad del texto mermaría más aún. ¿Y se supone que la gente los entendía así a la primera? ¿Tanto fuego de artificio para que en un suspiro, visto y no visto? Vale que en Séneca son teatro para ser leído a solas reposadamente, pero las tragedias en Grecia se representaban una sola vez. Como oirse las \\\\\\\\\\\\\\\"Soledades\\\\\\\\\\\\\\\" de una tacada en una estación de metro en hora punta.

JoseAngel -

¿Qué te hace pensar que haya nada personal en todo esto? Si soy un estoico.

Jose -

Dos post mementomóricos llevas, creí que sólo la varicela era contagiosa. ¿O es que te barruntas ya la crisis de los...? Callemos, que escucha Google. He oído que, el Thyestes, de Séneca, es \"una de las obras más bellas que leerse puedan\". A ver si un día me lo leo, antes de que sea demasiado tarde.

JoseAngel -

Gracias en lo que me toca, Magda, Antonio. Séneca no os agradece nada.

Amtonio Pérez Morte -

Sin duda que lo es, Magda, por eso frecuentamos este blog...

Magda -

Es un ESTUPENDO fragmento, me ha encantado, José Ángel.

Antonio Pérez Morte -

¿Dónde estaba yo antes de nacer?

Esta es la pregunta preferida de mi hijo Juan.

Un abrazo!