Vaya, acaban de hacerme caer en que mañana es mi cumpleaños . . . y caen cuarenta y cinco. Por favor, que no se moleste nadie en felicitarme, no hay de qué. Soy de los que lo llevan mal. Cualquier tiempo mejor fue pasado. Pamplinas, ya lo sé, pero no hablo de datos comprobables, ni de creencias intelectuales, sino de un unaccountable feeling.
Nel golden mezzo