
Con guitarra y todo (aunque a tocarla dentro del agua no llego, y eso que me ayudaría a flotar). Es a lo que nos dedicamos este agosto, muchos días con la piscina para nosotros solos. Hoy hasta hemos coincidido con gente conocida, pero la mayoría de los días la ausencia de vida social se compensa con la posibilidad de dejar el encefalograma plano mientras flotas. He puesto algunas fotos
en el flicker, por cierto. Y alguna otra más en
mi álbum de Facebook.