Historia
La historiografía catalanista
miércoles, 4 de noviembre de 2015
La historiografía catalanista
Recuerdos de la Guerra contra Iraq
domingo, 25 de octubre de 2015
Recuerdos de la Guerra contra Iraq
Esto casi es otro retropost. Resultó que teníamos razón quienes protestábamos contra la guerra de agresión contra Iraq, y resulta que Bush, Blair y Aznar, o se equivocaban, o mentían sobre las razones que les movieron a emprenderla. Pero los muertos, al hoyo, y las quejas, al maestro armero. Sale más caro aparcar mal que montar una guerra.
Ahora nos sale Tony Blair pidiendo perdón a la Historia por haber emprendido la guerra de Iraq. Con la boca pequeña, diciendo que "la información que recibimos de los servicios secretos estaba equivocada"—Mi comentario a la noticia en el twitter de El Mundo es: "¿Perdón? Que se autoinculpe ante un tribunal, aportando documentación." Tranquilos, que eso no pasará.
Y hace unos años también Aznar, del trío de las Azores, movió algo el bigote murmurando algo en ese sentido, sobre errores cometidos y sobre información insuficiente o errónea. Fue vergonzoso el comportamiento seguidista de estos dos individuos, comprometiendo a su país por seguir la política agresiva y falsaria de Bush, cuya manipulación de las pruebas era tan evidente que lucía hasta aquí a pie de suelo. Colin Powell mismo no se creía las pruebas de la CIA que presentó ante la comunidad internacional, y se le notaba que estaba mintiendo, y que sabía que se le notaba. Pero fue un ejercicio de "ahí va una pantalla para que la gente tenga una excusa, y me los meto en la bolsa y me los llevo a todos, que protestan pocos."
El PP, que suponiendo que tuviese una neurona activa, también se oponía a la guerra, calló y se dejó llevar. Ya había decidido yo años atrás no volverlos a votar, y más que me reafirmé en ello. Un comportamiento ovejuno, excepto el de un diputado aragonés del PP que renunció a su escaño ante la evidente e inmoral manipulación a que se les sometía. El PSOE por lo menos se opuso, y luego ya se sabe el rédito electoral que le sacó al tema de la guerra de Iraq, un filón de opinión pública contraria que no podía dejarse de explotar.
En fin, cayó Saddam (bien caído, eso sí), se armó la de Dios es Cristo y se sumó el país en el caos. De las armas de destrucción masiva, ni se supo ni se sabrá. Fue una guerra montada a conciencia, con pruebas falsas y engaño masivo al país y al mundo. Por menos cosas, por aparcar mal, pongamos, le ponen a uno una multa de tráfico. Pero Bush jamás fue llamado a capítulo por esto. Ganó Obama y, ateniéndose a lo que hubiese pactado en las trastiendas de los lobbys, declaró que "Bush era una persona honorable" —y ahí quedó la cosa. (Igual quería decir molt honorable).
Yo me dediqué a colgar carteles contra la guerra, modalidad de expresión que usaba cuando no tenía blog (era el año anterior a abrírmelo)—y a enviar correos contra la guerra. Este que sigue envié a la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos (AEDEAN), intentando que se pronunciase en contra del inaudito y pernicioso triángulo Español-Anglo-Norteamericano que se había manifestado en las Azores, con la intención declarada de invadir Iraq. Pensé que (dado que hay tanto anglista dedicado a la crítica cultural e ideológica y política e histórica y victimaria) entraba dentro de las competencias o intereses de la Asociación el formarse una opinión sobre este asunto y dedicarle cinco minutos. Pero la Asociación prefirió atenerse a lo más académico y mantener absoluta neutralidad política. ¿Lo correcto? Es la eterna pregunta, to be or not to be.
Este es el mensaje que envíe a la lista de correo de AEDEAN, recuperado de un rincón de mis archivos:
Mime-Version: 1.0
Content-Type: text/plain
Date: Tue, 11 Feb 2003 12:46:54 +0100
To: Aedean list
From: Jose Angel Garcia Landa
Subject: [aedean] Guerra preventiva NO.
X-Virus-Scanned: TAMIZ + Sophos en unizar.es
Content-Transfer-Encoding: 8bit
X-MIME-Autoconverted: from quoted-printable to 8bit by correo.uvigo.es id h1BBj2UB011604
Sender: admon-aedean@uvigo.es
Precedence: bulk
Estimados compañeros,
Es una especie de costumbre que tengo, desde hace años, la de estimular a
nuestra Asociación a tomar una postura cada vez que los Estados Unidos
emprenden un ataque preventivo contra alguna nación del tercer mundo. No
soy ningún radical, más bien conservador como funcionario medio, y por eso
creo que la costumbre de no emprender ni apoyar guerras preventivas es una
buena costumbre que merece conservarse. En esta ocasión creo que no
desentona mucho mi propuesta, vista la opinión de la mayoría de la sociedad
española. Espero por eso que no me tengáis demasiado en cuenta usar para
esto una lista de correo cuya finalidad primordial ya sé bien que es otra.
Sugiero, por tanto, que quien desee que la Asociación se manifieste en
contra de la guerra preventiva envíe un mensaje ya sea a esta lista ya sea
al correo personal del administrador de la lista, Javier Pérez Guerra
(sorry here, Dr. Pérez Guerra, espero que me disculpe), y que el
administrador, que sabrá si el número de correos recibidos son cifras
suficientemente representativas, se ponga en contacto con la Presidenta de
la asociación para determinar si procede enviar una nota a la embajada de
los Estados Unidos y Gran Bretaña, o a la prensa, o a quien proceda,
haciendo saber cuál es la postura mayoritaria de los miembros de esta
asociación. Si es que los datos permiten determinar que existe una postura.
Mi mensaje ya está enviado: guerra preventiva NO.
Jose Angel García Landa
Bastantes decenas de socios apoyaron este mensaje, pero no la mayoría matemática. Y la dirección de AEDEAN interpretó que no era procedente o representativo discutir la cuestión, ni por supuesto enviar ninguna ninguna nota de protesta por esta guerra manipulada que tan funestas consecuencias trajo y sigue trayendo.
Y peor aún es la manipulación que se sigue produciendo allí, donde los intereses cruzados de rusos, americanos, turcos, sirios, iraníes, saudíes y europeos, están llevando a machacar una vez más a los kurdos, mientras el Estado Islámico campa a sus anchas de la manera más obscena, cruel y ofensiva. Aunque vista la historia de las intervenciones pasadas y presentes, donde la prioridad parece ser vender armas y chafarlas en la cabeza de un tercero, cualquiera se anima a pedir una intervención en nada. Algo huele a podrido en Dinamarca, y en diez mil kilómetros a la redonda.
Recuerdos de la guerra contra Iraq - en Ibercampus.
La traición del rey "franquista"
sábado, 24 de octubre de 2015
La traición del rey "franquista"
Conmemoramos un bochorno tan gordo que ni siquiera se ve. Debe ser este asunto una especie de alegoría práctica de la corrupción del sistema político español. Si no, no se entiende.
No hay que ir más lejos de la Wikipedia para ver la traición de España a su provincia del Sáhara Español, y a sus habitantes, ciudadanos españoles con DNI español.
Es público: lean en la Wikipedia la HISTORIA DEL SAHARA OCCIDENTAL.
El rey Juan Carlos, entonces príncipe, prometió a los habitantes del Sáhara, en presencia y en persona, la protección de España. Y semanas más tarde, como jefe de Estado en funciones, firmó la retirada de las tropas españolas y el abandono de la provincia a los marroquíes de Hassan II y a la Marcha Verde, a la que nunca hizo nada por oponerse.
Pregunta. ¿Hubiera hecho lo mismo este rey con Cataluña? No es una pregunta sólo hipotética; aún estamos a tiempo de ver algo parecido. ¿Tratará nuestro gobierno a los catalanes como se trató a los saharauis—con una retirada vergonzosa y una venta pública al peor postor?
Llevan cuarenta años contándonos que fue el régimen "franquista" el que traicionó al Sáhara. Bien, pero era un régimen franquista encabezado por el rey Juan Carlos—pues cuando se cedió el Sáhara, Franco estaba inválido y retirado, o inconsciente o muerto, según la fase. Las tropas españolas se retiraron en 1976, pero no por órdenes de Franco. Lo que Franco había ordenado en su momento era dar la ciudadanía española a los habitantes, una decisión que nunca fue desautorizada internacionalmente. Lo que hizo el régimen postfranquista fue algo bastante más vil—primero lo hizo, y después lo tapó durante cuarenta años.
Taparlo lo tapó como se puede, de esas maneras—como se tapa al rey cuando va desnudo. Los medios públicos (y privados en general) han ignorado o disimulado la responsabilidad de España y la directa del Rey en el bochorno del Sáhara, la de entonces y la actual, y siguen haciéndolo. Porque siguen existiendo, el Sáhara, el bochorno, y la responsabilidad.
Hoy mismo, en Radio Nacional, hablaban del tema para cubrirlo de tinta de calamar, viendo que se acerca el 40 aniversario, y le achacaban una vez más la responsabilidad de este asunto "al franquismo".
Pero, ¿qué rey ha inaugurado jamás su reinado perdiendo un tercio del territorio nacional?
¿Qué rey ha cultivado luego durante décadas, para más inri, una "estrecha" e hipócrita amistad con el mismo tirano que se quedó con ese enorme bocado de sus provincias? Es que es lo nunca visto, si se han parado ustedes a pensarlo.
Se deja que se cree un problema, a conciencia y con desgobierno, y luego se bate uno en retirada "porque allí hay un problema."
Pero lo nunca visto es realmente que los españoles esto ni lo ven ni lo sienten. Cuesta creer que este asunto no haya pasado factura al rey Juan Carlos. Pero ahí lo tienen. Encima, se ganó durante muchos años un aura de gran rey y un hacha de la diplomacia española. Si lo hace un poco mejor, nos quedamos sin las Canarias también.
Es de no creérselo, el ver las motos gigantescas que se le venden a la opinión pública en este país. De derechas y de izquierdas, todos encantados con la monarquía. Y quien no esté encantado, no será por este asuntillo de unas ventas de provincias y unas decenas de miles de kilómetros cuadrados y de ciudadanos. Que eran moros mayormente, bah—no españoles de verdad. Lo mismo nos dirían tranquilamente de los catalanes, si en alguna mesa se firma que mejor conviene retirarse de ahí, y que se quede con ese embolado quien convenga. Y los DNIs, ya veremos, que son demasiados. Los saharauis eran menos, y se quedaron sin su nacionalidad.
Esto es política-ficción. Pero a las mayorías parlamentarias españolas se las suele llevar del aro de la nariz con mayor facilidad aún que al resto del rebaño nacional. Así que hagan memoria con el Sáhara. Hay en este país que pisan precedentes de cosas inauditas, que, además, luego desaparecen de la historia. Como en Orwell pero con un sistema aún mejorado: ocultas a plena luz del día, sin que el asunto merezca mayor comentario.
Para ser más exactos, los españoles tuvieron que aguantar que sus aliados (también caníbales) siguieran practicando el canibalismo con las víctimas aztecas de las batallas, mientras se decidía la guerra con los aztecas, pues no estaban en condiciones de poner condiciones. Lo de los 15 gramos había que estar allí para pesarlo, sin duda. Las pirámides de calaveras y los testigos oculares dan otro testimonio.
Es cierto, por otra parte, que no había por qué conquistarlos ni atacarles. Se les podría haber propuesto, también, una alianza de civilizaciones. Pero no eran las costumbres de la época. Y es más que probable que también hubieran muerto a millones por las epidemias (véase Jared Diamond, 'Guns, Germs, and Steel').
Sin duda, la civilización azteca era muy meritoria en muchos aspectos—tenían maravillosa artesanía, organización avanzada, gran arquitectura y urbanismo, tecnología ingeniosa, literatura y bellas artes plásticas. Moctezuma puede que desayunase bebés, como plato favorito, pero era un hombre muy educado y todo un caballero, de eso quedan testimonios unánimes. Y hasta en Apocalypto, que no es precisamente pro-azteca, pueden apreciarse algunas de estas virtudes locales. Ahora bien, todos estos adelantos culturales también los tenían los nazis y no suele uno deshacerse en elogios ante ellos, diciendo, "vale, se dice que mataron a millones de judíos y que eran crueles, pero no se olviden Vds. de las películas de Leni Riefenstahl, y de esos preciosos Messerschmitt..." —etc. Más bien se dice, "Leni Riefenstahl filmaba bien, y los Messerschmitt estaban bien diseñados, pero...".
A los aztecas, el sentimentalismo progre europeo y la patriotería americana—y el odio a España y a la Hispanidad—han llevado a aplicarles esta otra perspectiva, la de pobres víctimas de la historia. No, si es para pensar que la historia no la escriben sólo los vencedores, ni tan siquiera los vencedores y sus críticos—parece que se ha colado directamente algún azteca mal desayunado, entre los revisionistas.