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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Cátedra. 17/12/2007Información de ComisionesCC.OO informa: Se ha publicado el Acuerdo del Consejo de Universidades con la designación de las comisiones de acreditación nacional, en el BOE 299 de 14 de diciembre. http://www.boe.es/boe/dias/2007/12/14/pdfs/A51424-51428.pdf Se han aprobado las condiciones de los planes de estudios de los títulos oficiales de Grado para el ejercicio de las actividades profesionales reguladas de Arquitecto, Arquitecto Técnico, Maestro en Educación Infantil, Maestro en Educación Primaria, Médico, Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas y Veterinario, en el Consejo de Ministros celebrado el 14 de diciembre. http://www.la-moncloa.es/ConsejodeMinistros/Referencias/_2007/refc20071214.htm#T%C3%ADtulos En Filología Inglesa, para quien le dé pereza mirar, se ha nombrado a Román Álvarez y a Fernando Galván, para la comisión de acreditación para profesores Titulares de Universidad. Para la comisión de acreditación de catedráticos, se ha nombrado a Susana Onega. Visto que en los últimos cuatro años he presentado no menos de veinte denuncias, recursos y pleitos contra decisiones administrativas tomadas por Susana Onega o inspiradas/alentadas por ella.... ... mejor me abstengo de intentar acreditarme en esta sesión, ¿no? Lunes, 17 de Diciembre de 2007 13:39. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 01/08/2007Recurso de apelación(31 de julio de 2007) Sobre el tema de la cátedra de 2003... aún. Me envía esta información mi abogada.Hoy ha quedado presentado el recurso de apelación. El recurso consta de siete alegaciones, una Primera que viene a identificar los fundamentos de la sentencia de instancia que se consideran disconformes a derecho. Que son cuatro: Composición del Tribunal, el tema del perfil, el establecer la valoración de proyecto investigador como uno de los criterios a tener en cuenta y el tema de que los criterios de valoración no recogen la actividad investigadora como un mérito prioritario. A la impugnación de estas cuestiones se añaden dos, a las que no se hace referencia en la sentencia de instancia: 1- El hecho de que sí que se presentó proyecto investigador, 2.- El tema sobre la irregularidad en las votaciones. PS: La abogada rebate, con argumentos a mi juicio irrefutables, el razonamiento de la sentencia de instancia, concluyendo que es antijurídica, viciada en sus argumentos, y debe ser revocada. Resumiendo: - Vicios relativos a la composición del tribunal: La presidenta de la Comisión no es quien ha de decidir sobre la renuncia presentada por uno de los miembros, sino el Rector: sin embargo, no se dio traslado al Rector de esa renuncia. La sentencia se equivoca al dar por buena la confusión que se hizo de renuncia y mera ausencia. - Vicios relativos a la aplicación del perfil: Una vez establecida la legitimidad de un perfil que abarca la mitad de las materias de nuestra área de conocimiento, no puede legítimamente excluírseme como inadecuado para ese perfil —y eso sin ofrecer ninguna explicación—habida cuenta de mi extenso currículum investigador con reconocimiento y evaluación oficial y en revistas y editoriales de reconocido prestigio, etc. Vamos, que no le gustaban al tribunal, al parecer, la narratología, la hermenéutica, el análisis del discurso o la estilística, o no les gustaba yo, y lo resolvieron por la vía rápida diciendo que eso no es lingüística. Pero eso entra dentro de la arbitrariedad del tribunal, no de su discrecionalidad técnica. - Vicios relativos a la valoración del proyecto de investigación. El más gordo, ignorado por el juez: que aunque la comisión dice como un solo hombre que no presenté proyecto de investigación, allí está en los papeles que les entregué. Ni palabra sobre el asunto tiene el juez. Y ya es vicio, ya. Sin contar con que ni siquiera tenían derecho a exigir la presentación de ese proyecto en el primer ejercicio, como reconoce a regañadientes el propio juez. - Vicios relativos a "la obligación en este tipo de procesos de que se considere la actividad investigadora como mérito prioritario". Como argumenta mi abogada, "el hecho de que la valoración de la actividad investigadora únicamente tuviera un peso del 40%, no supone su consideración como mérito prioritario, por cuanto un candidato sin absolutamente ninguna actividad de este tipo, pero con unas puntuaciones elevadas en los demás apartados, podía superar esta primera prueba por delante de un candidato con el máximo de puntuación en el apartado de la actividad investigadora"—un razonamiento que pueden entender hasta los de matemáticas. - Vicios relativos a irregularidades en la votación. Aquí hace falta una pequeña cita del recurso: "En relación a esta cuestión, la sentencia de instancia guarda silencio; no obstante, se hace necesario llamar la atención sobre la falta de conformidad de las votaciones de los miembros de la Comisión con la puntuación otorgada al candidato y (...) lo que es más grave, los informes razonados de los miembros de la Comisión no se corresponden con las votaciones otorgadas. En este sentido, la propia sentencia de instancia, en su fundamento octavo, señala que los miembros de la Comisión fueron más críticos con [José Ángel García Landa] que con el resto de candidatos, "especialmente la señora Onega y el señor Garrudo, folios 112 y 113". Sin embargo, el único voto que le fue otorgado a mi mandante fue de la Sra. Onega, precisamente uno de los miembros de la Comisión más críticos con el Sr. García Landa". Tras citar precedentes de sentencias que declaran antijurídica en las oposiciones la incongruencia entre el informe razonado y la votación, "y aplicado al caso que nos ocupa, el hecho de que una de las personas más críticas en su informe otorgara su voto a mi mandante, junto con el hecho de que parece que ese voto responde a una traslación de la puntuación otorgada a los candidatos a un número determinado de votos, resulta una actuación disconforme a derecho y vulneradora de la normativa de aplicación a este tipo de concursos". Vamos, que si tras su actuación injusta y arbitraria la Dra. Onega pensaba que quedaba cubierto el expediente dándome su voto (sobre el papel, vamos) de modo gratuito e injustificado—o si pensaba que con eso se hacía menos extraña y sospechosa su actuación—estaba muy equivocada. Esperemos que la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, a donde se remitirá el asunto ahora, tenga mejor criterio que la comisión evaluadora, que el Rector, y que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 2. Esperemos—pero sin confianza alguna, visto lo visto hasta ahora, y vistos los criterios que se llevan a misa y se lucen con toda la tranquilidad del mundo. Miércoles, 01 de Agosto de 2007 13:15. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 17/07/2007Comentario de la sentencia13/7/07 Comentario de la sentencia "el recurso de alzada interpuesto el 14-11-2005 (...) no puede hacer renacer la posibilidad de recurrir, es decir, no puede reabrir el procedimiento, pero ello es cuando el mismo se ha cerrado, no cuando sigue abierto, como es el caso, al haberse interpuesto un recurso en su momento, siendo de recordar que la confusión creada se debe esencialmente a la falta de adecuada notificación por parte de la Universidad".
"la Ley no obliga al ciudadano a recurrir un acto presunto y [sí] a la Administración a resolver, de forma expresa, el recurso presentado. (...) —no puede (...) calificarse de razonable una interpretación que prime la inactividad de la Administración, situándola en mejor situación que si hubiera cumplido su deber de resolver y hubiera efectuado una notificación con todos los requisitos legales".
Pero encima, ¡es que al final salen todos bien librados! Con lo cual algunos van a interpretar que en efecto ancha es Castilla. "En el caso presente, se pretende que se sustituya el criterio de la Comisión por el del Juzgador, que a su vez debería 'asumir' el del recurrente, pero ello debe ser rechazado, ya que podrá discutirse si debía o no de concretarse o especificarse más el perfil, pero ello es una decisión discrecional del Tribunal, que podía haber optado bien por admitir como plenamente aceptable el que la actividad y proyecto investigador y docente fuese de cualquier materia encuadrable dentro de la lingüística bien por entender que se debía de exigir unos conocimientos globales o generales relativos al mayor número posible de asignaturas relacionadas con la lingüìstica, coherentes con el presumible carácter polivalente que se quiso dar a la plaza con un perfil tan general, aunque resultasen menos especializados, en el conjunto de materias que están incluidas dentro de la 'lingüística'."
Martes, 17 de Julio de 2007 11:02. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 09/07/2007El día que perdí el juicioMe lo dice mi abogada por teléfono mientras me paseaba por la Aljafería. Resulta que he perdido el famoso juicio de la cátedra—en el sentido de que se desestiman los cargos contra la Universidad. El juez ha admitido el recurso (casi parecía lo más difícil), pero ha desestimado explícitamente las cuestiones de fondo, entrando a rebatirlas. Superficialmente, claro. En fin, pocas sorpresas—perdido está el juicio y así queda cerrado el asunto por fin. Ya lo comentaré más detalladamente, que a estas horas tengo mejores cosas que hacer. Lunes, 09 de Julio de 2007 23:54. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 02/07/2007El día del JuicioVisto para sentencia ha quedado, el juicio de la cátedra que desierta se dejó. Es la primera vez que estoy en un juicio, y vaya, por lo menos no he sido el reo, aunque sí parte interesada. Más interesada que la otra parte, ciertamente, pues en el caso José Ángel García Landa versus Universidad de Zaragoza el interés de la Universidad ha sido, hasta la fecha, ciertamente limitado. En respuesta a todos los recursos, denuncias, quejas y papeles que envié al Rector desde el día que se celebró el concurso, sólo obtuve una mísera notita dando a entender que si hubiera sabido defenderme los debería haber llevado a contencioso administrativo mucho antes. Así que los llevé, los llevé. Con un éxito que se promete más que dudoso, pero era una cuestión de principios, el que por mí no vaya a quedar la cosa. Mi abogada se ha batido el cobre en los términos que ha juzgado más beneficiosos para la causa, y le ha contestado el abogado de la Universidad. Que esta vez sí se ha tomado la molestia de enviar un abogado al juicio, algo es algo... Cada uno ha expuestos argumentos irrebatibles para un profano según los cuales es evidente que todo es irregular y debe anularse (según sostenemos con mi abogada) o que todo está fetén y conforme a los más rancios principios del derecho (según el abogado universitario). Este último ha detallado con una cierta (sólo una cierta) exhaustividad la lista de mis escritos al rector, no con ánimo de apoyarme sino para dejar claro que este caballero protesta demasiado y con poco conocimiento del derecho: y es cierto que más vale protestar una sola vez con abogado que ciento sin asesoramiento legal, y que una protesta que dice "recurso" sin decir "de alzada" está jurídicamente out, etc.. Pero es que entonces hay que acudir a las oposiciones ya con el abogado puesto—y es lo que recomiendo a todo candidato. Sobre todo si ya ha recibido del tribunal, como los recibí yo, avisos de que hacía muy mal en presentarme porque infringía algunas leyes no escritas. Claro que aquí nos hemos tenido que atener a lo escrito. Con lo cual, lo comentábamos en la caña post-Juicio, lo que es el proceso legal y lo que ha sucedido realmente son dos relatos que se cruzan casi sin tocarse, todo lo más en algún punto clave se intersectan para después seguir sus lógicas propias. Por ejemplo, la historia de por qué se retrasa tanto la interposición del recurso, hasta el punto en que es casi de Tribunal Constitucional saber si debe admitirse o inadmitirse. Evidentemente, si esperé y esperé, no fue por vicio (ni por viciar el proceso), sino porque el rector Pétriz se había comprometido a investigar detalladamente todo el asunto y a dar cumplida respuesta a mis denuncias y alegaciones. Lo que no aclaró el taimado Rector es que podía darme por cumplidamente respondido, a su juicio al menos, con el silencio administrativo. Y eso que hasta se abrió un expediente informativo en la Universidad: me lo abrieron a mí el expediente, pues dijo el Rector que era la mejor manera de investigar el asunto, esperando quizá desanimarme—pero le dije: adelante, si la única manera en que se vaya a investigar todo esto es abriéndome un expediente, que se me abra. Y se abrió, y se cerró, sin condenarme a nada, pero también sin poner ni una línea por escrito de respuesta a mis denuncias. Es más: tras meses y meses de marear la perdiz, la contestación que se dio por fin cuando se exigió una respuesta a través del Defensor Universitario fue esa escueta notita, al efecto de que me podía dar por respondido o por no respondido (tanto da) desde el principio, retroactivamente. Menuda faena, pero de esas de las que no dejan huella visible. Claro, de todas las palabras del Rector, ninguna consta en ningún papel, y así parece que este lerdo del Sr. García se deja pasar los plazos porque es corto, o pardillo, sin más—mira que fiarse de la palabra del Rector, adónde va. Cuando lo aconsejable (según la propia Universidad) es llevarlos a juicio directamente y sin avisar. Otra ficción legal, el tema del proyecto de investigación. Que si había que presentarlo, que si no... Y en lo que no entra nadie es que, frente a la declaración unánime por escrito de los miembros del tribunal de que no presenté un proyecto de investigación, allí están en el sótano del Rectorado, desde hace años, todos los documentos de la oposición, donde en los clasificadores 81 y 82 está el proyecto de investigación. Entre otros documentos que les entregué y que ni llegaron a mirar los miembros de la comisión juzgadora de la plaza. Son pequeños detalles materiales, de esos que sobrevuela velozmente la justicia, que tampoco tiene ninguna intención de agacharse a mirar a ver si en efecto está allí el proyecto dichoso, por ejemplo. Vamos, que relatos posibles sobre lo que allí sucedió hay muchos. Pero relato bueno bueno, sólo uno: lo que va a misa es lo que consta en los papeles—y si no coincide con la realidad, pues ya se ajustará la realidad, oye, que lo contrario distorsionaría mucho el funcionamiento habitual de la Administración. Ya se sabe: los performativos, how to do things with words... ¡Tantos ejemplos de Austin vienen del ámbito jurídico! Lunes, 02 de Julio de 2007 23:51. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 30/06/2007Final con tracaHoy pasan a vernos unos amigos de Francia, Patricia y Abdel, y nos dejan unos días a su hija mayor, Myriam, hasta que nos vayamos de vacaciones. También hay quien viene a Zaragoza de vacaciones, también. Nosotros mismos, todo el mes de agosto está previsto que andemos por aquí, aunque pasaremos unos días en las playas de la Ultima Thule hispana. Pero entretanto lo que queda de julio es movidito. Acabo de sacar las últimas notas, hasta en sábado había gente por el departamento moviendo papeles. La semana que viene hay consejo, para repartir la docencia del año que viene, y también promete ser polémica la reunión, visto que la normativa utilizada por el Departamento está anulada por el Rector, pero el Departamento tiene intención de seguirla utilizando. Eso el martes. Pero el lunes aún empezamos con plato más fuerte, con un juicio en el juzgado Contencioso/Administrativo, José Ángel García Landa contra Universidad de Zaragoza, cito: "contra la siguiente actuación: Desestimación Recurso Alzada formulado el 14.11.05 contra resolución de 07.02.03 de la Comisión Juzgadora del proceso selectivo para la cobertura de una plaza del Cuerpo de Catedráticos de la Universidad de Zaragoza". Vamos, el juicio de la famosa oposición de cátedra plagada de irregularidades, y que el Rectorado se negó a investigar (o, al menos, se negó a poner por escrito el resultado de sus investigaciones). Es que, semejante cúmulo de irregularidades... mejor suponer que no pasó nada, que si no la cosa es muy complicada. Así que silencio administrativo que te clavo—más fácil eso que intentar responder a las cuestiones planteadas en mis recursos, claro, que mala respuesta tenían. Y así la cosa ha llegado a contencioso administrativo. José Angel García Landa contra Universidad de Zaragoza... ¿Hay apuestas a que gana la Universidad de Zaragoza? Y es que el proceso llega tocado, claro; con los retrasos y silencios del Rectorado, haría falta mucha voluntad investigadora por parte del juez para abrir el expediente a ver qué hay dentro. La cosa se resolverá con preliminares técnicos sobre plazos, interpretación sobre qué es una respuesta y qué no, etc. Porque ya me ha avisado mi abogada: los jueces, parecido al Rector. El fajo de recursos que he enviado, detallando múltiples irregularidades, es incluso contraproducente: no anima a investigarlo. Ante semejante complejidad, y consecuencias complicadas en caso de fallarse que el tribunal actuó mal, el juzgado tiene la misma tentación que el Rector: tirar por la vía más fácil, y resolver el expediente en cinco minutos, por el atajo legal más directo. Y caso cerrado. Yo desde luego me espero cualquier cosa, sin más. Ya se sabe que en España, dependiendo del juez que te toque, son o noventa años de carcel, o salida a hombros con banda de música, o cualquier cosa entre medias. Sábado, 30 de Junio de 2007 13:49. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 28/02/2007Aspirando a cátedrasAquí están los resultados de la última prueba de habilitación para cátedras de Filología Inglesa (primer ejercicio, en Granada). Código de habilitación: 1/345/2005 RESULTADOS DE LA PRIMERA PRUEBA Nombre y Número de votos 1. ACUÑA FARIÑA, JUAN CARLOS 7 2. AMORES CARREDANO, JOSÉ GABRIEL DE 2 3. BARBEITO VARELA, JOSÉ MANUEL 1 4. BRUTON, ANTHONY STEWART 1 5. CARRERA SUÁREZ, MARÍA ISABEL 4 6. COMESAÑA RINCÓN, JOAQUÍN 2 7. CONDE SILVESTRE, JUAN CAMILO 5 8. CORTÉS RODRÍGUEZ, FRANCISCO JOSÉ 4 9. CUDER DOMÍNGUEZ, MARÍA PILAR 1 10. DAVIS GARCÍA, ROCÍO MARÍA 6 11. DÍAZ FERNÁNDEZ, JOSÉ RAMÓN 1 12. DURÁN GIMÉNEZ-RICO, MARÍA ISABEL 2 13. FUERTES OLIVERA, PEDRO ANTONIO 2 14. GÓMEZ LARA, MANUEL JOSÉ 2 15. GURPEGUI PALACIOS, JOSÉ ANTONIO 5 16. HERNÁNDEZ CAMPOY, JUAN MANUEL 4 17. INCHAURRALDE BESGA, CARLOS 2 18. JIMÉNEZ HEFFERNAN, JULIÁN SEBASTIÁN 4 19. LLINAS I GRAU, MIREIA 3 20. LÓPEZ GARCÍA, DÁMASO 1 21. MARÍN ARRESE, JUANA ISABEL 5 22. MEDINA CASADO, CARMELO JOSÉ 1 23. MOTT, BRIAN LEONARD 2 24. NEFF VAN-AERTSELAER, JOANNE 4 25. POSTEGUILLO GÓMEZ, SANTIAGO 2 26. PRIETO PABLOS, JUAN ANTONIO GERMÁN 1 27. RABADÁN ÁLVAREZ, ROSA 5 28. ROMERO TRILLO, JESÚS 2 29. SÁNCHEZ-PARDO GONZÁLEZ, ESTHER 2 30. VARELA ZAPATA, JESÚS 1 Al parecer, hay treinta personas que aspiran a tener una cátedra de Filología Inglesa en España. Me refiero a que (de los muchos más que seguramente aspiran) son treinta los que de hecho se han presentado a la última habilitación. Como se ve por los resultados, son muchos los presentados y pocos los elegidos: los tribunales parecen tener morro fino y no creen que la mayoría de los colegas merezcan un pase; siete votos no merece más que uno, y eso que aún estamos en la primera prueba. No es por criticar ni a los más votados ni al tribunal (pues no sé qué sistema siguen de votación, y los resultados puede que sean inesperados para todos)… pero me parece que los resultados no son muy indicativos de la calidad relativa de los candidatos. Tampoco voy a dar ejemplos, y tampoco los conozco a todos, pero la impresión que me produce es que esto de las habilitaciones tiene mucho de lotería. Sobre si están las bolas trucadas, lo desconozco y no lo voy a decir por tanto: pero sería indicativo saber en qué universidades han salido las plazas que se van a ocupar, y si hay alguna relación entre esa ubicación y los resultados de la habilitación. Las malas lenguas (entre las que me incluyo) dicen que suele haberla; insisto en que no sé nada de esta convocatoria en particular. Si alguien sabe, pues que comente. Mi experiencia directa de los exámenes de cátedras (antes de que se introdujeran las habilitaciones) no puede ser más negativa. Los resultados de las habilitaciones parecen ser más bien un cubrir un expediente: seguro que los candidatos propuestos tienen un excelente currículum, y salen habilitados, y quedan cubiertas las plazas, quod erat desiderandum para el Ministerio. Además, probablemente las acabarán ocupando en la mayoría de los casos los candidatos más apoyados. Y los demás, viento fresco, a la siguiente si no se han quemado aún. La de gente que pierde el tiempo con estas convocatorias… Yo me juré no perder en habilitaciones ni un minuto: están verdes, pero verdísimas. Sin apoyo en tu propia universidad, sin el elemento de suerte, y sin un currículum que tumbe de espaldas, no hay nada que hacer. Si hay telefonazos subterráneos que ayuden... pues aún mejor. El trabajo y la capacidad así a lo tonto no aseguran nada de nada. Pero mientras tanto está la profesión entretenida con esta zanahoria, y se ha echado el alto de hecho durante años, o para siempre, a la promoción de toda una generación especialmente numerosa y especialmente bien preparada en Filología Inglesa. Lo malo es que muchos puede que interpreten su único voto obtenido, o dos votos, como un resultado injusto para toda una carrera. Y bien puede que, en suma, todo este sistema sea más contraproducente que producente. En fin, enhorabuena a los mejor situados… y a los demás, mejor los desanimo que los animo; animarles a volver a presentarse sería flaco favor, creo, en un sistema de promoción tan engañoso y malgastador de energías. Que esperen a las acreditaciones, a ver si pintan mejor, aunque lo dudo. Y sin embargo aquí como en todo se aplica una regla: el que la sigue la consigue. Ahora bien, para llegar a tener una cátedra, he observado, hay que seguir muchas normas y protocolos que no figuran en el libro, ni en el baremo oficial de los tribunales. Miércoles, 28 de Febrero de 2007 16:12. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 08/11/2006La evaluación evaluadaNos hacen llegar los representantes sindicales de FETE-UGT esta valoración tan negativa del novedoso programa de evaluación de la actividad docente del profesorado recién implantado por la Universidad de Zaragoza: Habréis recibido (seguramente con sorpresa) una carta del Vicerrector de Profesorado en la que nos comunica, sin grandes explicaciones, que se ha implantado el nuevo proceso de evaluación de la actividad docente del profesorado, por supuesto, sin conocer ni publicar previamente los criterios de valoración ni el modelo de encuesta. La evaluación de la actividad docente del profesorado constituye, tanto por el contenido como por la forma de implantarlo, otro ejemplo de IMPOSICIÓN por parte del actual equipo rectoral. UGT quiere manifestar que comparte el interés por mejorar la calidad de la docencia universitaria, esto siempre ha sido una voluntad reiteradamente expresada en sus congresos, pero rechaza frontalmente los métodos utilizados por el equipo rectoral, imponiendo un procedimiento que puede terminar desvirtuando la actividad docente del profesorado con el único fin de conseguir la evaluación positiva. Somos conscientes de que los defensores a ultranza de este procedimiento (¿con qué intenciones?), rápidamente nos acusarán de corporativismo, por esa razón y ya desde el principio, queremos dejar claro que no hay que jugar a la confusión, que nuestro compromiso es defender a todos los miembros de la comunidad universitaria (PDI, PAS y alumnos), y en este caso, entendemos que se lesionan gravemente los derechos del profesorado. Así pues, VALORAMOS MUY NEGATIVAMENTE: • Las actuaciones del vicerrector de profesorado durante el proceso hasta la aprobación del documento “Normativa básica sobre el procedimiento y los criterios de evaluación de la actividad docente del profesorado”. • El contenido de la propia normativa, sobre la que se presentaron numerosos escritos y alegaciones por parte de la Junta de PDI en su totalidad. • El apresurado comienzo del procedimiento a pesar del desacuerdo mostrado por la mayoría de los representantes de los trabajadores. Como en otros temas relativos a las condiciones laborales del PDI, la actitud del vicerrector de profesorado se ha limitado a reunir a los representantes, comunicarles lo que el equipo piensa llevar al Consejo de Gobierno e indicarles lo que no están dispuestos a negociar, es decir todo. En este contexto, UGT DENUNCIA LA FALTA DE NEGOCIACIÓN con los representantes legales de los profesores de la UZ. A diferencia de otras universidades españolas donde se están firmando numerosos acuerdos que van permitiendo mejorar las condiciones laborales, encorsetadas por la legislación nacional de su personal, en la Universidad de Zaragoza se continúa en el oscurantismo, defendiendo a ultranza una normativa calcada de la anterior (de nefasta experiencia....) y que no sirvió para mejorar la docencia que era su objetivo, sino todo lo contrario, para crear malestar e incluso fomentar el “mobbing laboral” o acoso psicológico o moral en el trabajo. Entendemos, pues, que no es suficiente poner sobre el papel que “…se cumplirá con los requisitos legales de información, análisis y negociación con los órganos de representación de los trabajadores…”, ¿con quién se ha negociado?, ¿quién le ha dado las bendiciones?. Desde luego, UGT no. Con respecto al procedimiento para la evaluación docente, RESALTAMOS y CRITICAMOS los siguientes aspectos: • El proceso resulta complejo, generando gran cantidad de burocracia, para terminar limitándose a la encuesta anónima de los alumnos. En este sentido, es preciso señalar que, salvo la encuesta a los alumnos, los restantes elementos de evaluación están sin regular, lo que ofrece una idea muy clara de la importancia que se les piensa conceder a pesar de todas las “buenas palabras”. • Generará indefensión y malestar en el profesorado al verse sometido a la valoración subjetiva tanto de los alumnos como de los miembros de las diversas comisiones implicadas. Para detectar incumplimientos o deficiencias en la calidad de la actividad docente, indudablemente existen métodos más objetivos. Además, la Universidad no puede delegar en otros una función que como gestora de fondos públicos es suya. • Algunas etapas del proceso crean serias dudas respecto a lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal. La confidencialidad no se garantiza en el caso del profesor, dada la forma en que se pretende dar a conocer el resultado. • Las encuestas de opinión son herramientas de sondeo muy útiles para detectar cuestiones específicas a mejorar. A modo de ejemplo, en los EEUU, de donde algunos siempre quieren aprender, se inventaron las encuestas de opinión para saber, por ejemplo, si un coche gustaba a los usuarios, nunca se pretendió saber con ellas si un coche ere mejor que otro, y mucho menos para saber si era bueno o malo. Sin embargo, como ya se ha apuntado al principio, la mala utilización de las mismas puede incentivar al profesorado a que no sea riguroso y exigente en la docencia para conseguir una evaluación positiva. Apoya lo anterior el hecho de que los profesores universitarios vivimos de nuestro trabajo, necesitamos complementos que ayuden a pagar nuestras hipotecas, necesitamos consolidar una plaza tras años de dedicación, etc. Desde UGT entendemos que un programa de mejora continua de la calidad de enseñanza, debe partir de un análisis exhaustivo de la situación actual (por ejemplo analizando las consecuencias de la excesiva masificación en las aulas,…), para poner en marcha programas concretos de actuación, que posteriormente deberán ser evaluados, de forma que el proceso se vaya perfeccionando en etapas sucesivas. En la UZ parece que lo más importante es poner en tela de juicio al profesor, amenazarle con la penalización (se habla de complementos, pero pensemos en lo que puede suponer para los profesores que todavía no tienen plaza consolidada). ¿Es una buena estrategia para motivar al profesorado?. ¿Casi veinte años de experiencia negativa ha servido para algo?. FETE-UGT. SECCIÓN SINDICAL UNIVERSIDAD. Recuerdo a este respecto que en la última oposición a la que me presenté, la presidenta del tribunal me echó en cara que no les hubiese presentado entre la documentación para la plaza los resultados de las encuestas de docencia de los alumnos. A lo que repliqué que le había presentado al tribunal el documento que creía oficial y relevante sobre este particular, a saber, la certificación por parte de la Comisión de Docencia del centro (que había tenido en cuenta las encuestas como parte de su proceso de evaluación). Una certificación en la que se comunicaba la valoración positiva de mi docencia y se me felicitaba por la labor realizada. Pero la presidenta del tribunal insistía: - ¿Que por qué no les entregaba las encuestas al tribunal? - Pues porque era un documento previo a la elaboración del informe, y además de carácter confidencial, y no se requería para presentarse a la oposición. - Pero el Tribunal deseaba verlas, me recordaba la Presidenta, y tenía derecho a solicitarlas. - Bien, ustedes tienen derecho a expresar ese deseo, pero yo tengo derecho a no dárselas, les dije, y a que se me evalúe de acuerdo con los documentos que tienen validez oficial, es decir, los informes emitidos por mi centro. Y así quedó la cosa, y así me fue en la oposición, supongo... (Por cierto, mis encuestas de alumnos eran todas positivas si bien no brillantes, así que, con hindsight, le ahorré al tribunal el trabajo de esgrimir ese argumento para dejarme en la cuneta. Tampoco pondría yo la mano en el fuego de que mis clases sean necesariamente peores que las de profesores que sean mejor puntuados por los estudiantes). Evaluación e inspección ha de haber en la Universidad, eso parece claro. Pero habrá que regular los procedimientos y usos y límites adecuados de las diversas fases del proceso de evaluación, además de su resultado final. El mal uso interesado de las evaluaciones nunca quedará descartado. Con lo cual la energía perdida en medios, y en medios para examinar los medios, va a ser realmente notable. Miércoles, 08 de Noviembre de 2006 20:57. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 03/11/2006Contencioso, saEn febrero de 2003 me presenté, junto con otros tres candidatos, a una oposición de cátedras de Filología Inglesa. La plaza se declaró desierta, no pasando ninguno de los candidatos al segundo ejercicio. De los cuatro aspirantes, fui el único en recurrir la decisión de la comisión juzgadora; primero ante la propia comisión haciéndoles notar que los criterios que habían establecido no se atenían a derecho (por lo cual se me consideró insolente). Tras la prueba, envié numerosos escritos al Rector detallando las abundantes irregularidades cometidas. El Rector me recibió, intentó que retirase mis denuncias, y ante mi negativa me aseguró que todo sería investigado debidamente. De hecho me abrió un expediente investigador, que quedó en nada, cuando le dije que si la única manera de investigar el asunto era que me abriesen expediente, que adelante. Esta investigación no dejó huella documental que yo haya visto: nunca recibí una respuesta por escrito, y se me dio a entender que los escritos que había presentado no se consideraban recursos, sino denuncias, que el Rector podía oír o desoír. Se optó así por no contestar a ninguna de mis "denuncias" y por ignorar mis exigencias de una respuesta en regla. Ante el silencio administrativo del Rectorado, presenté (ya con abogado) un recurso donde ponía "esto es un recurso de alzada", y también este escrito quedó (esta vez ya previsiblemente) sin respuesta. Con lo cual pasó el asunto a los tribunales, y presenté un contencioso administrativo. Tenemos juicio para el día 2 de julio de 2007. He estado examinando por primera vez el escrito del contencioso administrativo, redactado por mi abogada en lenguaje jurídico del que no podemos proferir el común de los mortales. Si hubiese contratado a la abogada ya desde el momento en que el tribunal cometió la primera irregularidad, otro gallo nos cantaría. Excuso colgar aquí el recurso, pero sí pondré las cuatro irregularidades básicas que se alegan. (Conste que muchas, muchísimas de las que yo le exponía al Rector en mis denuncias se han quedado por el camino y no han llegado a este escrito, por darle una forma manejable y no marear al juez). Principales irregularidades, pues, según reza el escrito: - Irregularidades en relación a la fijación del perfil de la plaza y la aplicación de éste por parte de la Comisión Juzgadora. - Incumplimiento de lo dispuesto en el artículo 9.1 b) del Real Decreto 1.888/1984 de 26 de septiembre, por el que se regulan los Concursos para la provisión de Plazas de los Cuerpos Docentes Universitarios (modificado por el Real Decreto 1427/86 de 13 de junio) en relación con los artículos 10, 38 y 39 de la misma norma por cuanto la Comisión Juzgadora introduce la exigencia de un requisito no contemplado en la legislación vigente (presentación de proyecto investigador). - Irregular composición de la Comisión Juzgadora. - La Comisión Juzgadora introduce unos criterios de valoración en los que se prima antijurídicamente la docencia ante la actividad investigadora, lo cual supone vulneración del RD 1.888/1984 que regía el proceso de referencia. (...) Como conclusión a todo lo expuesto hay que manifestar que en el proceso selectivo objeto de impugnación concurren una multitud de vicios de antijuridicidad que deberían producir la estimación del presente recurso, y es que a la irregular fijación de los criterios de valoración, con una ilegal exigencia de presentación de un proyecto de investigación en su informe razonado, la comisión (irregularmente constituida) procede a realizar una valoración disconforme a derecho del primero de los ejercicios (haciendo un traslado de votos a puntos) y todo ello con un total desconocimiento en la normativa de aplicación, desconocimiento que para más inri pusieron de manifiesto dos miembros de la Comisión Juzgadora, Dra. Onega y el Dr. González Groba que se declararon abiertamente como poco cualificados para juzgar una plaza de lingüística inglesa. Todo lo anterior unido a que el actor ("el actor" soy yo: a player's heart wrapped in a doctor's hide) tiene reconocidos dos tramos de investigación en esa área de conocimiento, hace que la presunción de la que gozan las Comisiones de juzgar con imparcialidad decaiga en el presente caso, provoca la necesidad de anulación de la resolución del proceso por el que se declaraba desierta la plaza, y con el nombramiento de una nueva Comisión Juzgadora se retrotraiga el procedimiento al momento en que debieron de fijarse los criterios de valoración. El Rector estaba algo alarmado porque en los escritos que le dirigí acusaba a la Comisión Juzgadora de "prevaricación". Así que le tuve que explicar en un nuevo escrito el significado de "prevaricación" según el Diccionario de la Real Academia. Es la acción y efecto de prevaricar: prevaricar. (del lat. praevaricare). intr. Delinquir los empleados públicos dictando o proponiendo a sabiendas o por ignorancia inexcusable, resolución de manifiesta injusticia. // 2. Der. Cometer el crimen de prevaricato [o sea, "incumplimiento malicioso, o por ignorancia culpable, de las funciones públicas que se desempeñan"]. // 3. Por ext., cometer uno cualquier otra falta menos grave en el ejercicio de sus deberes. // 4. fam. desvariar, decir desatinos. // 5. desus. Hacer prevaricar. Allí se prevaricó hasta en el sentido desusado. Pero este asunto de la prevaricación es otra de las cosas que se han caído en el presente contencioso administrativo, que además no se presenta, naturalmente, ante los tribunales penales. Quizá se desestime el contencioso por cuestiones de fechas, tecnicismos de consideración administrativa del proceso judicial en sí, atención a la "solución" dada por el Rector, etc. Pero en lo que se refiere a las irregularidades cometidas, son flagrantes e incuestionables. Y, habiendo tales irregularidades en el proceso, y habiendo valorado mi trabajo en el área de Filología Inglesa con una puntuación de 1'8 sobre 10, ¿no hay acaso decisión de manifiesta injusticia? Decisión de manifiesta injusticia que al parecer esperaba el tribunal que yo aceptase "deportivamente". Pues no: me van más otros deportes. Aunque por ello me consideren algunos insolente, o contencioso. Y aunque pleitos tenga, y los pierda. Pues mal perdedor no soy, cuando no se amaña la partida. Viernes, 03 de Noviembre de 2006 20:00. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 25/10/2006El contencioso de la cátedraAhora empieza a rodar por los juzgados el contencioso administrativo de la cátedra a la que me presenté en 2003 y se declaró desierta—ante lo cual interpuse recursos contestados por el Rectorado con silencio administrativo. De ahí que optase por llevar a juicio al Alma Mater. Con cierto retraso me he enterado de la citación a juicio de la Universidad ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo. Se ha reclamado a la Universidad el expediente administrativo de los recursos desestimados, y se la ha citado a juicio para el día dos de julio de 2007... nada menos. Las cosas del Palacio de Justicia van despacio. Menos mal que me parece que la resolución del caso, en cambio, será rápida. Miércoles, 25 de Octubre de 2006 13:50. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 16/10/2006Googlefight contra el tribunalEn este post de arriba vuelvo a vueltas con mi infausta oposición de cátedras, una de mis obsesiones en este blog. Sobre lo injusto de que nos suspendiesen a todos los candidatos, en el primer ejercicio, después de haber informado el propio tribunal que teníamos suficiente currículum para ser catedráticos "en 2003" (cuando se celebró la prueba)—¡vamos, como dando a entender que no era preciso tener el mismo currículum unos años antes, cuando ellos hicieron la prueba a su vez! En una serie de escritos al Rector (que quedaron sin respuesta, porque no la había posible) detallé las innumerables irregularidades que el tribunal cometió en la prueba. Igual un día las detallo aquí también, aunque si alguien quiere informarse (que no creo) puede leerse la sección sobre "Cátedra" de este blog. Hoy, en plan más festivo, sólo organizaré una Googlefight entre los cuatro miembros del tribunal que me pusieron una nota de 1'8 sobre 10, y yo. Ay, lástima que no sea un criterio el número de resultados de Google para medir el mérito profesional, ¿eh? Claro que tampoco les parecían criterio a los miembros del tribunal las clasificaciones de campos de conocimiento de la UNESCO. Es que los hay con gustos particulares... En fin, ahí van los resultados: Presidenta del tribunal: catedrática Dra. Susana Onega Jaén (busquemos—con comillas, eh— "Susana Onega" por dar más ventaja, aunque hay otras Susanas Onegas en el mundo): 992 resultados. Vaya, además el primer resultado es de una página mía, qué se le va a hacer... Secretario del tribunal: catedrático Dr. Francisco Garrudo Carabias (busquemos "Francisco Garrudo", por si acaso no se usa el segundo apellido): 523 resultados. Vocal: catedrático Dr. Constante González Groba. Buscando "Constante González": 575. Vocal: catedrática Dra. Montserrat Martínez Vázquez. Bueno, "Montserrat Martínez" no busco, que es media Cataluña. Buscando "Montserrat Martínez Vázquez": 193. Total del tribunal: 2283 resultados según Google. Candidato a cátedras Dr. José Ángel García Landa; buscando "José Ángel García Landa": 31.800 resultados. Si es que Google no miente... Vencedor por K.O.: el tribunal. Lunes, 16 de Octubre de 2006 21:35. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 05/06/2006Hago un corralilloQuerido Equis: Me alegro de volver a saludarte, aunque evidentemente no por la ocasión de esta carta. Eres de las personas de nuestra profesión que me van dejando invariablemente buenos recuerdos, y conforme avanza la carrera (vital) de uno, es un número siempre decreciente, ya se sabe. Por aquí vamos todos bien, y más en junio que es mi mes preferido, creo. Estoy un poco en standby, aunque igual no doy esa impresión por los mails airados que de vez en cuando dirijo a la colectividad de anglistas, despotricando por el desmantelamiento de nuestra especialidad. Y la respuesta de los especialistas me lleva a pensar que no hay un consenso generalizado de que no haya que desmantelarla; por algo será, jeje... Un poquito lamentable todo esto. Ahora que para lamentable el asunto este del mangoneo que hubo en la oposición a la que te presentaste. Cuando te toca de cerca una acción de estas de poner los árboles antes que el bosque, o el corralillo que dice el Koala antes que la ley y que la disciplina académica... esas actitudes son las que llevan, poquito a poco, al ambiente autodestructivo que hay en la profesión a nivel nacional. Siento muchísimo que te haya pasado, porque estos disgustos adquieren (somos así de limitados los homo academicus) un coste psicológico desproporcionado en la atención y las motivaciones del opositor o concursante, y las cosas importantes de la carrera (que son las que nos llevaron a emprenderla) pueden pasar a un segundo plano por la atención que dedicamos a las actuaciones mezquinas de los demás. Procura que no te pase, es lo más importante, que no pierdas de vista lo que te motiva en esta actividad a la que hemos elegido más o menos dedicarnos: que no se te estropee el entusiasmo por ese lado, por favor. Me resultó curioso enterarme del resultado "con bronca incluida" del concurso, porque es necesario conocer cómo actúan en otros ámbitos la gente que sólo conocemos a veces por su lado amable, quizá porque no nos han tocado en ningún tribunal de pincha y corta. Es información útil, desde luego. Los mangoneos que hubo en puntuación, priorizaciones indebidas, etc., parecen lo bastante objetivables como para que surjan serias dudas sobre el proceder del tribunal a cualquier persona no directamente interesada en favorecer uno u otro resultado. Y a eso voy ahora, cuando paso de darte ánimos, la razón, etc., para echarte una pequeña bronca o reconvención. Bueno, dejémoslo en consejo. Dices que no vas a recurrir la decisión del tribunal. Pues yo te digo que deberías, qué digo, que DEBES, y eso por varias razones que ya se te habrán ocurrido pero que por lo visto has apartado de tu mente; mal apartadas, a mi juicio, y por eso me permito recordártelas. - Para que no se falseen los procedimientos administrativos y se elija al mejor candidato. - Para que en el siguiente concurso vayan al menos avisados y con prevención de que puede ser recurrido, y así quizá no salga perjudicada injustamente otra persona. - Para que haya una oportunidad (mínima, casi inexistente, conociendo la Universidad, es cierto) de que a quienes han actuado mal se les paren los pies (no voy a decir se les reconvenga o se les abra un expediente... pues no sufro de delirium tremens, y sé que eso jamás pasaría en la Universidad a quienes mangonean en un tribunal con el destino de puestos y fondos públicos). - Para que, aunque la comisión de garantías, o el Rector, o quien sea, en su universidad, no les pare los pies, por lo menos se conozca fuera del circulito, y con recursos de por medio, la manera de proceder de ese departamento y esa comisión. Eso siempre es pedagógico y crea imagen, la merecida. - Para tu propia tranquilidad de espíritu. Pues (aunque aquí es posible que me equivoque, tampoco te conozco tanto) es importante para superar una historia de estas bien superada el hacer todo lo que esté legalmente posible en tu mano para hacer valer tus derechos. Lo contrario es tirar piedras sobre tu propio tejado. Créeme, o dime si no que me meto donde no me llaman, pero es muy importante que presentes un recurso al Rectorado sobre este asunto. Sin temer llamar a las cosas por su nombre: prevaricación a la prevaricación, ignorancia a la ignorancia, mala fe a la mala fe, etc. Y hazlo con un abogado. Ojo con los abogados, que, en mi experiencia, tienden a echar un tupido velo de palabrería sobre estos asuntos, quitándoles hierro y procurando rebajar a "cosillas" los alegres falseamientos de criterio profesional y las desenfadadas desviaciones de fondos públicos que se dan en estos casos, bajo el blindaje de la "discrecionalidad técnica" de las comisiones. Pero un abogado te puede ayudar para que no te suceda lo que a mí en un caso parecido: que por tecnicismos muy al pelo, el Rector decidió que las decenas de denuncias que le envié no llegaban a constituir un recurso, y se refugió, aliviado y cobarde, en el silencio administrativo. Así que, repito, es necesario que presentes un recurso, y que lo hagas con un abogado. El Rector o la Comisión en cuestión desestimarán el recurso, como suelen de modo prácticamente invariable (por no abrir innecesariamente a su juicio ningún can of worms, cuando pueden tener una universidad tan repulida a su juicio). ¿Tener que contemplar la posibilidad de tergiversaciones, manipulaciones, con las medidas que debería conllevar eso...? Buénooo. Ningún rectorado le va a hincar el diente a semejante barra de turrón de Alicante: se lo pasan empaquetadito y sin abrir a alguien que no sea de los colegas. Así que es importante que entonces no desistas y que tengas preparados ya los papeles para presentar la cuestión a un contencioso administrativo. Sé que todo esto suena desagradable, especialmente si ya es the return of the repressed y lo habías considerado y desestimado. Sin embargo, y confiando en que hay datos objetivables que pueden apoyar el recurso, creo que es lo que tienes que hacer. Por tí mismo como parte menos interesada, pero sobre todo por civismo y por obligar a la Administración a que sea lo que habría de ser. Al menos en la medida en que esté en tu mano. Y por jorobar, hombre. Confío en que hagas lo más acertado, y que, en cualquier caso, no dejes que esto te ocupe más minutos de los que debería. Y que me disculpes si te digo algo que te pueda molestar, porque mi intención era sólo darte mi mejor consejo ... ¡admonitio non petita, ya lo sé! Lunes, 05 de Junio de 2006 11:49. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 05/04/2006Cátedra en conservaLa cátedra en cuestión es la infausta cátedra en la que se me cargaron a mí y a otros tres y quedó vacante. Bueno, pues resulta que años después de la oposición, el Departamento ha pedido que salga otra vez a concurso, sacándola del jarrito de formol en el que estaba guardada. Y, sorpresa, el Rectorado no va a hacerlo. Pues (según me han dicho de buena fuente) han preguntado al Director que cómo es que se ha pedido la salida a concurso de esta cátedra, si no hay en el Departamento ningún profesor habilitado que se pueda presentar al concurso. Así que no se va a sacar: va contra la política del Rectorado, que al parecer da prioridad absoluta a la promoción de su propio personal por encima de la conveniencia de cubrir las plazas asignadas. Esto tiene su parte de círculo vicioso, pues el número de plazas de habilitación está en función del número de plazas docentes que saquen las universidades a concurso. Por tanto, al no salir esta cátedra a concurso, habrá menos posibilidades de que se habiliten los candidatos (sean o no de la Universidad de Zaragoza). Yo ya sabía que la creación de nuevas plazas de catedrático estaba ya explícitamente subordinada a la existencia de personal habilitado. O sea, que si no hay habilitado, en principio no se asignan cátedras nuevas al departamento aunque lo solicite por mantener un equilibrio en la estructura de plantilla. Pero ahora descubro que la misma política se aplica a las plazas ya existentes. Se entiende así que ante la carencia de prisa del Departamento por cubrir su plaza estos años pasados, el Rectorado tampoco le haya apremiado en absoluto. Dinero que se ahorra. Es una frugalidad loable, y un interés solícito de la institución por la promoción interna de su personal. Lástima que cuando le llegan al Rectorado recursos y denuncias sobre las arbitrariedades e injusticias que cometió la comisión evaluadora para lograr dejar vacante esa cátedra, cuando había tanto candidato de la propia universidad que se presentaba-- allí ya no haya habido tanto interés de la Universidad por velar por la promoción de su personal. Ni un acuse de recibo, ni una respuesta, sino más bien un desprecio olímpico a las opiniones y a las carreras de los candidatos. Eso también ahorra dinero, claro, en sueldos y en papel con membrete. Pero es pan para hoy y hambre para mañana, porque mina la integridad del sistema, y la credibilidad de la universidad. Es una actitud que ciertamente merece un contencioso administrativo, así que eso he hecho. Con pocas posibilidades de éxito, claro, al haberse atrincherado el Rectorado en el silencio administrativo durante tanto tiempo. Pero por mí que no quede.
Miércoles, 05 de Abril de 2006 22:00. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 22/02/2006Maltrato administrativoAhora que está de moda ponerse severo con los maltratadores (que si el bullying, que si el mobbing, etc.), propongo que se incluya en la lista el ventanilling. Y es que en este país de papanatas (no se ofenda nadie, que me incluyo), no le hacemos caso a nada de lo que tenemos delante de las narices hasta que le ponemos un nombre extranjero. Pues hoy mismo, como víctima del ventanilling, he ido a pedir un poder notarial para pleitos, y poder presentar un contencioso administrativo contra mi universidad. Que ya es pena, tratar así al alma mater. Pero al alma mater llevo dirigiéndole escritos y recursos desde hace tres años. Tres años hace que un tribunal me puso una nota de un 1’8 en unas oposiciones, haciendo uso falaz y tergiversado de su criterio supuestamente experto, para dejar la plaza vacante en lo que fue una actuación bochornosa. Pero las denuncias, escritos, recursos, etc. al Rectorado sólo han servido para que me den largas de palabra, sin producir ninguna resolución por escrito que contestase a mis denuncias, recursos, etc. Sólo una notita recibí una vez dando a entender que el tema se había cerrado en su momento por el procedimiento habitual del silencio administrativo: mentira cochina, pues cuando se produjo ese "silencio" todavía le quedaban al Rector varios meses de dudas entre si me contestaba o no, hasta que optó por no contestarme. El argumento más definitivo: el silencio, eso simplifica mucho las cosas, que si entramos a debatir, surgen los problemas; hay leyes que no se han aplicado, datos que se han tergiversado, y buf, mejor ni entramos, a ver si pasa el chaparrón y caduca todo y se calla este señor de una vez. Así que al tribunaling a que me sometió la comisión evaluadora de esa plaza hube de añadir luego el ventanilling de la administración de mi universidad, que entiende (supongo que como toda administración que se precie) que si alguno de sus funcionarios es acusado de prevaricar, o de tergiversar las cosas, o de actuar injustamente, ha de correr rápidamente la administración a ponerse de su parte y protegerlo en la medida de lo posible contra toda acusación, aunque provenga de otro funcionario de la misma institución. La cosa merecería una investigación y una resolución por escrito, pensaría uno. Pues no. Silencio administrativo, entendido como una manera de fomentar que pelillos a la mar y se hagan las paces. La explicación oficial, supongo, es una que me dio a entender el Rector en su día: que podía muy bien interpretar que técnicamente hablando yo no le había presentado ningún recurso, sino sólo quejas que él podía valorar y oír, o ignorar sin más (o sea, algo así como la diferencia entre "combatientes enemigos" y "prisioneros de guerra", para que se me entienda). Pero eso suma un maltrato a otro, claro. En tiempos (ver el 7 de febrero de 2005) hice una lista de las normativas administrativas generales que incumple la Universidad maltratando a su propio personal de esta manera. Claro que no voy a ir juicio con toda esta lista, sino sólo con lo que mi abogado considere conveniente espigar de entre la lista, que si no el tema es demasiado complejo para darle una forma jurídicamente aerodinámica. Pleitos tengas, y los ganes. A ver si por lo menos se me aplica también la segunda parte de la maldición gitana. Pero evidentemente no pleiteo con esa esperanza, sino sólo por coherencia. Si incoherencia hay al final, que no sea por mi parte, sino por los tecnicismos y recovecos de la Justicia -- por el jurisprudencing. Miércoles, 22 de Febrero de 2006 07:23. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 15/02/2006HabilitacionesAlgunos no nos habíamos enterado aún del resultado de las habilitaciones para catedrático en nuestra área de conocimiento (Filología Inglesa). Este año las pruebas han tenido lugar en la Universidad de Murcia. Naturalmente, nuestra Asociación de Estudios Ingleses y Norteamericanos es demasiado discreta como para facilitar este tipo de información. Pero está colgada en la red de la Universidad de Murcia. Transcribo: Resultados de la 1ª prueba con indicación de los votos obtenidos 1. Davis García, Rocío María 3 2.Durán Giménez-Rico, María Isabel 3 3. Gómez González, María de los Angeles 6 4. Gurpegui Palacios, Jose Antonio 6 5. Lavid López, María Julia 4 6. Mott, Brian Leonard 3 7. Neff Van Aerteselaer, Joanne 3 8. Palacios Martínez, Ignacio Miguel 2 9. Sánchez-Pardo González, Esther 3 10. Worsfold James, Brian James 3 11. Acuña Fariña, Juan Carlos 5 12. Bruton, Anthony Stewart 1 13. Calvo López, Clara 6 14. Carrera Suárez, María Isabel 6 15. Comesaña Rincón, Joaquín 3 Se convoca a los aspirantes que hayan obtenido cuatro o más votos al acto de entrega de resúmenes para la segunda prueba, el cual tendrá lugar en la sala Jorge Guillén de la facultad de letras de la Universidad de Murcia el lunes 30 de enero a las diez horas. La segunda prueba comenzará el martes 31 a las 9:30 horas en la sala Jorge Guillén. Murcia, 26 de enero de 2006 EL SECRETARIO Fdo. Francisco Gutiérrez Díez Vº Bº EL PRESIDENTE Fdo. Angel Luis Pujante Alvarez-Castellanos ------------------------------------------------------------------------ Resultado final de aspirantes habilitados La comisión juzgadora de la prueba de habilitación nacional de referencia hace pública la relación de aspirantes habilitados para Catedráticos de Universidad: 1. CALVO LÓPEZ, CLARA 2. GÓMEZ GONZÁLEZ, Mª ÁNGELES 3. LAVID LÓPEZ, JULIA Murcia, 3 de febrero de 2006 EL SECRETARIO Fdo. Francisco Gutiérrez Díez Vº Bº EL PRESIDENTE Fdo. Angel Luis Pujante Alvarez-Castellanos Me parece que mi nombre jamás se verá en una lista de éstas. Ya me valió con los resultados de la oposición a la que me presenté hace ahora tres años aquí en Zaragoza. En aquellos tiempos felices todos los titulares estábamos habilitados para ser catedráticos, hasta que por decreto se nos deshabilitó en bloque (precisamente introduciendo las habilitaciones). Como me pareció una jugarreta sucia (y a la que la pasmada profesión no opuso ni una queja), pues no pienso participar en la movida ésta de las habilitaciones. Las cátedras están verdes (o todos estamos verdes). Claro que en el antiguo sistema tampoco estaba garantizado que se hubiese de dar la cátedra a un titular sólo por el hecho de cumplir los requisitos administrativos y tener méritos reconocidos oficialmente. Se podían dejar desiertas, y se dejaban de hecho, como se dejó la plaza a la que yo me presenté, al no haber falta de concursantes pero no gustar ninguno al tribunal. Eso sí que fue una deshabilitación. Y eso que las primeras actas que elaboraron al examinar las carreras y méritos de los concursantes sí que decían (en el caso de todos) que sí tenían méritos suficientes para obtener una plaza de catedrático de Filología Inglesa. Hubiera pensado uno que, en ese caso, sólo se trataba de elegir al que más méritos tuviera. Pero no-no.... Algo falló en la lógica del procedimiento, y todos los concursantes ("con méritos suficientes") quedaron suspensos, porque el tribunal juzgó que el trabajo y experiencia de esos titulares en Filología Inglesa no era adecuado para la enseñanza de la Lingüística Inglesa. Vaya. Ahora sí que me he perdido. Será que la Filología no es adecuada para la Lingüística, o viceversa... Miércoles, 15 de Febrero de 2006 11:56. Autor: José Ángel García Landa. Enlace permanente. Tema: Cátedra No hay comentarios. Comentar. 14/12/2005Cierta indefensiónSe acaba de publicar el primer informe anual del Defensor Universitario de la Universidad de Zaragoza. Reconozco, entre los expedientes que describe sin dar nombres de los interesados, el que me atañe a mí: "Expediente 8-2005/4.3 Un profesor se dirige al Defensor Universitario manifestando su queja por no haber recibido respuesta al recurso que en su momento interpuso relacionado con el desarrollo de una oposición. El Defensor Universitario según lo dispuesto en el art. 93.2 de los Estatutos y en el art. 10.3.d) del Reglamento de organización y funcionamiento del Defensor Universitario, no admite la queja a trámite ya que el tema se encuentra pendiente de procedimiento administrativo, si bien realiza gestiones para, de ser conforme a procedimiento, se conteste a la persona interesada". Esto me confirma que si el Rectorado me envió (a los dos años de la oposición que recurrí) una respuesta, fue a instancias un tanto telefónicas o "extraoficiales" del Defensor, que no llegó a producir ningún papel sobre este tema (antes de este que sale ahora), por las razones que indica. La respuesta no fue gran cosa, venía a decir que se consideraba el caso cerrado por silencio administrativo. (A una consulta anterior al Rector sobre si debía interpretarlo como silencio administrativo también se había contestado con silencio, y eso que la ley indica que esa pregunta hay que responderla por escrito. Claro que también dice que hay que responder en cualquier caso, y no guardar silencio). Al parecer no se consideraron recursos formales mis escritos, así que el mes pasado presenté un recurso de alzada formalmente redactado, habiendo recibido esta mínima respuesta, primera relativa a una resolución sobre la oposición recurrida. Y estoy a la espera de ver si se contesta ese recurso de alzada. A lo que voy ahora es que existe un ángulo muerto en la normativa del Defensor Universitario que provoca indefensión en casos como el mío. Suponiendo que el proceso administrativo esté vigente, y nada nos hacía suponer que no lo estuviese (de ahí que no actuase en su momento el Defensor, como dice su escrito), yo quedo sin amparo del Defensor, porque su normativa de actuación dice que se inadmitirán sistemáticamente todos los asuntos a los dos años de haber tenido lugar el hecho que lleve a solicitar esta intervención del Defensor. En teoría el proceso administrativo sigue abierto, con un recurso de alzada que no ha sido contestado. Pero yo ya no soy un caso del cual tenga que ocuparse, o pueda ocuparse, el Defensor Universitario. | |