Blogia

Vanity Fea

Retropost: Cierta indefensión

viernes, 19 de febrero de 2016

Retropost #654 (14 de diciembre de 2005): Cierta indefensión



Se acaba de publicar el primer informe anual del Defensor Universitario de la Universidad de Zaragoza. Reconozco, entre los expedientes que describe sin dar nombres de los interesados, el que me atañe a mí:
 
"Expediente 8-2005/4.3

Un profesor se dirige al Defensor Universitario manifestando su queja por no haber recibido respuesta al recurso que en su momento interpuso relacionado con el desarrollo de una oposición.

El Defensor Universitario según lo dispuesto en el art. 93.2 de los Estatutos y en el art. 10.3.d) del Reglamento de organización y funcionamiento del Defensor Universitario, no admite la queja a trámite ya que el tema se encuentra pendiente de procedimiento administrativo, si bien realiza gestiones para, de ser conforme a procedimiento, se conteste a la persona interesada".

Esto me confirma que si el Rectorado me envió (a los dos años de la oposición que recurrí) una respuesta, fue a instancias un tanto telefónicas o "extraoficiales" del Defensor, que no llegó a producir ningún papel sobre este tema (antes de este que sale ahora), por las razones que indica. La respuesta no fue gran cosa, venía a decir que se consideraba el caso cerrado por silencio administrativo. (A una consulta anterior al Rector sobre si debía interpretarlo como silencio administrativo también se había contestado con silencio, y eso que la ley indica que esa pregunta hay que responderla por escrito. Claro que también dice que hay que responder en cualquier caso, y no guardar silencio). Al parecer no se consideraron recursos formales mis escritos, así que el mes pasado presenté un recurso de alzada formalmente redactado, habiendo recibido esta mínima respuesta, primera relativa a una resolución sobre la oposición recurrida. Y estoy a la espera de ver si se contesta ese recurso de alzada.

A lo que voy ahora es que existe un ángulo muerto en la normativa del Defensor Universitario que provoca indefensión en casos como el mío. Suponiendo que el proceso administrativo esté vigente, y nada nos hacía suponer que no lo estuviese (de ahí que no actuase en su momento el Defensor, como dice su escrito), yo quedo sin amparo del Defensor, porque su normativa de actuación dice que se inadmitirán sistemáticamente todos los asuntos a los dos años de haber tenido lugar el hecho que lleve a solicitar esta intervención del Defensor. En teoría el proceso administrativo sigue abierto, con un recurso de alzada que no ha sido contestado. Pero yo ya no soy un caso del cual tenga que ocuparse, o pueda ocuparse, el Defensor Universitario.



Retroposts

 


—oOo—

Retropost 2005: Más cátedras

jueves, 18 de febrero de 2016

Retropost #653: 13 de diciembre de 2005: Más cátedras


Por fin más cátedras en este departamento, y que sean para bien. Enhorabuena al candidato que la ha obtenido hoy, con 100 puntos sobre 100. Eso es sentar cátedra, y lo demás son cuentos.

Que hacen falta más cátedras es una opinión, desde luego (hay quien las suprimiría todas por perniciosas); me refiero a que ha estado muy cerrada y manipulada la promoción del profesorado en este departamento. Cuando yo me presenté a cátedras hace dos años (y no me la dieron) le hice notar al tribunal en mi memoria estos curiosos datos:



Según los datos ofrecidos por el Consejo de Universidades a fecha 1 de enero de 2003, la distribución de profesorado universitario en los distintos cuerpos funcionariales era como sigue:

 


- Catedrát. Univ. Titulares Univ. Catedrát. Esc.U. Titulares Esc.U. TOTAL
Conjunto del profesorado 7.377 23.025 1.985 10.812 43.199
Filología Inglesa 61 416 35 284 798
Universidad de Zaragoza 186 872 26 384 1468

 En cuanto a los datos del Departamento, son como sigue:

Dpto. Fil. Ingl.
y Alemana       1              23               3               17             44 



Es decir, la proporción de catedráticos de Universidad con respecto al resto de los cuerpos de funcionarios que podrían promocionarse a ese cuerpo es, redondeando, de 1 a 26 en este Departamento, de 1 a 9 en el área de Filología Inglesa a nivel nacional, de 1 a 5 en la Universidad de Zaragoza y de 1 a 4 en el conjunto del funcionariado docente universitario. Creemos que son cifras que deberían hacer reflexionar a las Comisiones evaluadoras de Filología Inglesa antes de declarar desiertas las plazas, como se hace con cierta frecuencia.


Fin de la cita. Bueno, la Comisión sí estimó oportuno declarar la plaza desierta, por insuficiencia o inadecuación de todos los candidatos, tres de ellos de este departamento. En mi caso se me dio una puntuación de 18 sobre 100, alegando diversas insuficiencias, supuestas carencias, errores sin especificar, etc. — todo ello en un proceso plagado, naturalmente, de irregularidades, desconocimiento de la normativa por parte de la comisión, ignorancia deliberada, mala fe, etc. Es un caso que he comentado bastante en este blog, por lo que no me voy a enrollar más con él. Sólo recordar que el Rector ha corrido un tupido velo sobre él, no contestando a ninguno de los escritos de denuncia y recursos que le he enviado. Ni un solo argumento ofrecido en escrito público para rebatir los míos.

Hace dos años este departamento era incapaz de cubrir una plaza de catedrático de Filología Inglesa, aunque algunos llevábamos muchos años de carrera, doctorados ya en los años ochenta, con tramos de investigación reconocidos, funcionarios con muchos trienios y quinquenios y sexenios. Eso fue un insulto no sólo para mí, sino para los demás concursantes, y para el departamento en conjunto: incapacidad manifiesta. Déficit total de profesorado promocionable, y encima todos suspensos cuando lo intentan, hala. ¡Inútiles! —¡negaos! Claro que los demás candidatos y el Departamento eligieron no verlo así; es más elegante y práctico. Son cosas que pasan, en las cátedras no hay estándares ni baremos, depende todo cómo sople el viento. Puedes hacerte catedrático con dos artículos, o no te valdrán toneladas de publicaciones (de camino al examen se partió por el peso uno de los dos carritos en que llevaba mis publicaciones). Es el arbitrio de los dioses, no hay apelación posible, es la discrecionalidad técnica. 


Para una plaza de asociado, cuentan hasta los medios puntos con regla milimetrada; en una cátedra, en cambio, se puede coger toda la carrera de un candidato como una mesa puesta, hacer un rebullón con platos y copas, y tirarlo todo por la ventana sin mayores contemplaciones. Así que los señores del tribunal, Dres. Onega, Garrudo, Martínez y González, me pusieron un 1,8 sobre 10, y se quedaron tan anchos. Yo no. Les envié a cada uno en persona una carta, con una copia de mi primer escrito de denuncia al rector, y expresándoles la opinión que me había merecido su actuación. Hasta la fecha no me han contestado.

Con el tiempo, otros profesores han dejado más alto el pabellón del Departamento. Hoy, por ejemplo, el Dr. Deleyto ha conseguido 100 puntos sobre 100, con un tribunal también presidido por la Dra. Onega. Tampoco creo, ciertamente, que el departamento se dé mucho por aludido en este caso, sabiendo que al menos algún profesor promocionable sí que tiene. (El año pasado obtuvo una cátedra también el Dr. Collado). Y no les voy yo a discutir sus méritos a los Dres. Collado o Deleyto, claro. Lo que sí discuto es que mi trabajo valga cinco veces menos que el suyo. Por ahí si que no paso.

Pongamos, por ejemplo, que el Dr. Deleyto ha publicado una mongrafía en Paidós. Bueno, yo tengo una publicada en la Universidad de Salamanca. (Y otra en Zaragoza. Y otra en América). Que tenga artículos en Film Journal. Eso está muy bien, ciertamente. Yo también tengo artículos, en el European Journal of English Studies, por ejemplo. Que tenga coeditado un volumen colectivo en Edimburgo, y otro en Zaragoza. Vale. Yo tengo uno en Amsterdam, y otro en Londres (en Longman). Que le dieran el premio de nuestra asociación profesional nacional el año pasado—enhorabuena. A mí me lo dieron hace más de diez años. También tengo publicaciones en la Linguist List. En Berlín (de Gruyter). En la Universidad de Oxford. Esta misma semana sacábamos los dos un artículo en la misma publicación (un libro sobre cine de la editorial Rodopi). También he dirigido una revista académica de nuestra especialidad (bueno, él no). Mis publicaciones están en la web para quien quiera verlas. Y, como él, he hecho otras cosas al margen de publicar. Nada, sin embargo, que pueda justificar una puntuación de un 1’8 en un caso frente a un 10 en el otro.

Pero, dirán Vds., todo esto son pamplinas. Este señor no se entera. Las cátedras no se deciden por méritos. Los puntos, los votos, los méritos, son una ficción conveniente.

Pues a eso voy. A denunciar el MANGONEO. En mi caso, entiéndaseme bien, no en el del candidato de hoy.

Con mi felicitación por delante.



Retroposts


—oOo—



La descontrolada deuda pública

jueves, 18 de febrero de 2016

La descontrolada deuda pública (audio de La Voz)

How to Make Believe

jueves, 18 de febrero de 2016

How to Make Believe

How to Make Believe

FJL: Podemos se pone nervioso

jueves, 18 de febrero de 2016

FJL: Podemos se pone nervioso (audio de EsRadio)

Panorámica de los panoramas; o: el panóptico en panóptico

jueves, 18 de febrero de 2016

Agustín Sánchez Vidal invita a reflexionar sobre las tecnologías que acompañan a las "Genealogías de la mirada". Los experimentos de perspectiva global o totalizadora del siglo XIX como los panoramas culminan, más de cien años más tarde, en los actuales desarrollos de la visión global en red (por ej. Google Earth). Apuntamos aquí la relación entre estas tecnologías de la perspectiva y del posicionamiento, y una teoría semiótica de la perspectiva dominante o 'topsight' aplicable a otras modalidades del conocimiento, la narración y la representación, tanto en un espacio físico como en uno cognitivo.

 

 Panorámica de los panoramas

— o: el panóptico en panóptico 


Jose Angel Garcia Landa


Universidad de Zaragoza
 
Ibercampus (Feb. 28, 2015)


Abstract:     
abismofiordo

A Panorama of Panoramas; or: Topsight on the Panopticon

Agustín Sánchez Vidal reflects on the technologies which accompany the "Genealogies of the Gaze". Nineteenth-century experiments on totalizing or global perspectival devices such as panoramas culminate, more than a century later, in present-day developments of networked global vision such as Google Earth. We point out here a relationship between these technologies of perspective and positioning, and a semiotic theory of dominant perspective or topsight applicable to other modes of knowledge, narration and representation, both in a physical and in a cognitive space.
 

Note: Downloadable document is in Spanish.
Number of Pages in PDF File: 7




Panorámica de los panoramas



—oOo—





Celebrando el 80 cumpleaños de mamá

jueves, 18 de febrero de 2016

Celebrando el 80 cumpleaños de mamá

 

 

Me & My Brothers & My Mum

Retropost: Gilgamesh y la escritura

jueves, 18 de febrero de 2016

Retropost #652 (12 de diciembre de 2005): Gilgamesh y la escritura



El libro de John Battelle The Search termina muy adecuadamente creo, con el relato de cómo Google le hizo encontrar el poema de Gilgamesh: y de cómo así Internet sigue haciendo accesible universalmente un texto que nos habla desde la noche de los tiempos.

Recuerdo que compré el poema de Gilgamesh en una edición conjunta con el Bhagadav-Gita, y que si este último me resultó repugnante (al margen de su interés filológico), Gilgamesh era un poema impresionante, lleno de lugares memorables, y quedaba grabado en la memoria. Nada tan inolvidable como su principio:


Quien ha visto el fondo de las cosas y de la tierra
y todo lo ha vivido para enseñarlo a otros,
propagará su experiencia para el bien de cada uno.
Ha poseído la sabiduría y la ciencia universales,
ha descubierto el secreto de lo que estaba oculto.
Quien tenía noticia de lo anterior al Diluvio,
emprendió largos viajes, con esfuerzo y fatiga,
Y sus afanes han sido grabados en una estela.
Ha hecho levantar la amurallada Uruk,
el sagrado Eanna, el puro santuario.
Ha visto la muralla, trazada a cordel,
y el muro interior, que no tiene rival;
ha contemplado el dintel, que data de siempre,
se ha acercado al Eanna, templo de Ishtar,
que ni hombre ni rey podrán nunca igualar.
Ha paseado por las murallas de la ciudad de Uruk
y mirado la base, su sólida fábrica,
toda ella construida con ladrillos cocidos
y formada por siete capas de asfalto.
 


Uruk era Irak hace cuatro mil quinientos años. Habla Borges en su prólogo a la epopeya de Gilgamesh de "las muchas maravillas de este multiforme poema. La triste condición de los muertos y la búsqueda de la inmortalidad personal son temas esenciales. Diríase que todo ya está en este libro babilónico. Sus páginas inspiran el horror de lo que es muy antiguo y nos obligan a sentir el incalculable peso del Tiempo". Lo muy antiguo elevado al cuadrado, al comenzar ya con la mención de esas construcciones "que datan de siempre". Y a su vez el principio del poema mira al futuro, nos mira cara a cara diríamos, cuando hace alusión a su propia escritura, "sus afanes grabados en una estela" < en las piedras de Uruk se superponen el remoto pasado y el futuro impensable desde el cual estamos escuchando, hoy, lo que se mandó grabar en piedra. De la piedra a la tablilla, de la tablilla a la edición académica, al libro del cual he extraído estos versos, y luego al e-book o a los videojuegos. Ahora dicen los arqueólogos que han encontrado los restos de Uruk. Ya estaban aquí, claro. ¿Está rescatado ya Gilgamesh para la historia? Ahora que ya existen múltiples ejemplares, ¿existirá hasta el fin de los tiempos? Sea como sea, mientras exista, y quizá exista más tiempo que la humanidad, seguirá hablando impasible de la eternidad de las piedras y de la escritura, y de lo transitorio de la vida humana. "Su rostro era el de un hombre que llega de muy lejos". El texto y la imagen han sido desde entonces hasta ahora nuestra mayor aproximación a la inmortalidad: que se hable de nosotros tras la muerte, o hablar nosotros mismos con nuestros textos y grabaciones. La historia cuenta cómo Gilgamesh obtiene el remedio para lograr la inmortalidad, pero lo pierde por accidente... Menciona Battelle cómo la historia casi se perdió durante la destrucción de la biblioteca de Asurbanipal. Y aun si la biblioteca sobrevive, un libro puede perderse en ella para siempre (nos recuerda Borges). La biblioteca total, con el acceso total que prometen las herramientas de búsqueda, parece hoy a punto de conseguirse. Sería para muchos textos lograr la oportunidad de hacerse visibles a pesar de las siete capas de libros que tengan encima. Si hay alguien que los quiera digitalizar primero, y leer después. Un texto no buscado ni leído sigue enterrado para siempre en la oscuridad. Battelle imagina ya tejida la red universal de textos, la memoria humana escrita y digitalizada, y conectada mediante le búsqueda que a modo de segunda escritura la hace universalmente accesible: "And barring a revival of the Luddites or total nuclear war, this chain will most likely be unbroken, forever, into the future". Es un sublime tecnológico-textual: y hay algo ya de inhumano, algo de funerario, en todo texto, toda estela grabada en piedra, o toda máquina que habla sin una presencia humana tras ella. Y quizá en un futuro las máquinas lean a las máquinas, y a Gilgamesh, cuando ya no haya humanos interesados en el tema.
Así habla Ut-Napishtim a Gilgamesh:


¿Acaso construimos casas para siempre
y para siempre sellamos lo que nos pertenece?
¿Acaso los hermanos comparten para siempre?
¿Acaso para siempre divide el odio?
¿Acaso la crecida del río es para siempre?
¿Acaso el pájaro kulilu y el pájaro krippu
suben para siempre al cielo mirando al sol?
Los que duermen y los que están muertos se asemejan.
El noble y el vasallo no son diferentes
cuando han cumplido su destino.
Desde siempre los anunnaki, los grandes dioses, se han reunido,
y la diosa mammitu, creadora del destino, con ellos fija los destinos.
Los dioses deciden sobre nuestra muerte y nuestra vida,
pero no revelan el día de nuestra muerte. (X,vi)
 


Y así, el final del poema enfatiza más la eternidad de la muerte que la eternidad de las construcciones humanas y de la sabiduría transmitida por la escritura. Al final de su búsqueda, Gilgamesh no logra la inmortalidad, aunque sí logra que su amigo Enkidu regrese a conversar con él del mundo de los muertos y le cuente parte de lo que ha visto allí:


- Dime, amigo mío, dime, amigo mío,
dime la ley del mundo subterráneo que conoces.
- No, no te la diré, amigo mío, no te la diré;
si te dijera la ley del mundo subterráneo que conozco,
te vería sentarte para llorar.
- Está bien. Quiero sentarme para llorar...


Gilgamesh y la escritura (II) 



Retroposts


—oOo—