Blogia
Vanity Fea

Historia

Portal de Víctimas de la Guerra Civil

martes 1 de junio de 2010

Anuncia el Ministerio de Cultura su Portal de Víctimas de la Guerra Civil y de Represaliados del Franquismo.

Esto es lo que figura allí a fecha de hoy, poca cosa, sobre mis abuelos. Son Ángel García Benedito, maestro asesinado por falangistas; Eusebia Pomar, su esposa, maestra depurada y luego readmitida, y Severiano, mi otro abuelo, miliciano comunista y soldado republicano expedientado y exiliado en Francia. De su cuñado el tío abuelo Víctor Carrera, maquis encarcelado y luego liberado, no hay mención.

Severiano Landa Sánchez    (del que más datos figuran).

Datos Personales
Apellidos y Nombre     Landa Sánchez, Severiano
Otras formas del nombre    
Población     Sigüés
Residencia/s     Zaragoza(España)
Profesión     Agricultores / Labradores
Tipología    
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos    

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 10
Fecha de expediente     21/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 11
Fecha de expediente     14/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 12
Fecha de expediente     09/01/1964
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Testimonio para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 5
Fecha de expediente     20/11/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 6
Fecha de expediente     29/11/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 7
Fecha de expediente     03/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 9
Fecha de expediente     19/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.


Angel García Benedito (pone Angel García Benedicto).

Datos Personales
Apellidos y Nombre     García Benedicto, Angel
Otras formas del nombre    
Población    
Residencia/s     Huesca(España)
Profesión     Maestro/a Nacional
Tipología    
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo     Archivo Histórico Provincial de Huesca
Fondo     Comisión Depuradora del Magisterio Provincial
Serie     Expedientes
Signatura     I-820/34
Fecha de expediente     1936-1937
Número de páginas del expediente    
Observaciones

Eusebia Pomar Guillén

Datos Personales Apellidos y Nombre     Pomar Guillen, Eusebia
Otras formas del nombre    
Población     Biescas
Residencia/s     Huesca(España)
Profesión     Maestro/a Nacional
Tipología    
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo     Archivo General de la Administración
Fondo     Ministerio de Educación Nacional
Serie     Expedientes de depuración de maestros nacionales
Signatura     32/13227
Fecha de expediente     1936-1942
Número de páginas del expediente    
Observaciones    

_____________

Les escribo al Archivo Histórico Provincial de Huesca:

 Estimados Sres:

Desearía saber si es posible obtener una copia de un documento archivado en su institución, sin tener que desplazarse a Huesca. El fondo al que pertenece es el de la Comisión Depuradora del Magisterio Provincial, serie expedientes (1936-1937)
---y la signatura es I-820/34.
Se refiere a mi abuelo, que aparecerá con el nombre de Angel García Benedito o quizá Angel García Benedicto.

Les agradecería información al respecto, si debo facilitarles más datos, o algún documento adicional, o si es necesario consultarlo in situ.

— Y me contestan:

Muy Sr. mío:
Hemos localizado el expediente que solicita y no hay inconveniente en enviarle copia del mismo a su dirección postal. La signatura correcta es I-810/34, aunque figura erróneamente en el Portal del Ministerio de Cultura como I-820/34.
El envío se hará contra reembolso del importe de las copias más gastos de envío; en este caso 21 copias a 0,10 euros cada una, más los gastos de envío según las tarifas postales que son unos 5 ó 6 euros. Le ruego que nos confirme su encargo.

Atentamente,

María Rivas
Directora del Archivo

Pocos días después me llega el expediente.


Años perdidos de Severiano Landa

Radio Comunista del Batallón Alto Aragón

martes 11 de mayo de 2010

Radio Comunista del Batallón Alto Aragón

No se trata de una emisora de radio (que ya la hubiesen querido) sino de un "radio" en el sentido bolchevique de "agrupación de células del Partido". Transcribo aquí el acta de constitución del Radio Comunista del Batallón Alto Aragón, a comienzos de la guerra civil, en el que se integró mi abuelo Severiano Landa. Muchas gracias a Manuel Ballarín, que me ha hecho llegar el documento tras localizarlo entre otros materiales procedentes del Archivo Histórico Nacional. Aquí hay más datos al respecto, y escaneo del original mecanografiado. En la transcripción corrijo los errores materiales, incluido el principal en lo que a mí me toca—a mi abuelo lo llaman "Severino" en lugar de "Severiano".

[añadido a mano:] para el archivo
462

RADIO COMUNISTA DEL Batallón
ALTO ARAGÓN
acta radio 3

******************

ACTA DE CONSTITUCIÓN DEL COMITÉ DE RADIO

En el pueblo de Broto, y siendo las veintidós horas del día veintiuno de diciembre de mil novecientos treinta y seis. Con la asistencia de los camaradas militantes al partido antes del 19 de julio; Juan Lacasa Lalana, Angel Casajús, Francisco Cavero, Leonardo Tagores, Severiano Landa Sánchez, Nicanor Felipe, Miguel Malle, Tomás Maza, Matías Coello y Pedro Oyaga Iriarte, y con la asistencia de otros camaradas simpatizantes, se lleva a efecto la reunión acordada para tratar los asuntos del orden del día de referida citación.
A tal efecto, se procede al nombramiento de mesa y recae en los camaradas Miguel Malle y Rafael Lozano. El primero actúa como Presidente [y] el segundo como secretario de actas.
No se hizo objeción alguna al orden del día, siendo de conformidad de todos, y el cual es así: Iº: Dar cuenta del trabajo realizado.— 2º: Dar cuenta de las circulares recibidas.— 3º: Constituir el Comité de Radio.— 4º: Ruegos y preguntas.
En cuanto al primer punto del orden del día, por el camarada Lozano, se procede a dar cuenta del trabajo realizado hasta llegar a la Constitución del Radio, así como el trabajo de captación de militantes para el Partido que alcanza el número de 120. Asimismo expresa otros trabajos como el de prensa, literatura del partido etc. que ha desarrollado durante su permanencia en el Batallón.
Todos los camaradas asistentes se muestran satisfechísimos con la labor realizada.
En cuanto al segundo punto, también por el camarada Lozano se da cuenta de las circulares recibidas y del trabajo realizado al efecto.
En cuanto al tercer punto del orden del día, por el camarada Malle se da cuenta de los objetivos que se persiguen con la constitución del radio, y la necesidad imperiosa que hay para ello.
El camarada Lozano, una vez concedida la palabra, expuso la forma que a su juicio y ajustándose a las líneas marcadas por el Partido y concretamente al funcionamiento de los radios en las unidades del Ejército del Pueblo debía ser de la siguiente forma: Un Secretario General, un Secretario de Organización, un Secretario de Agit-pro y un Secretario de Milicias, añadiendo a estos secretariados el número que se considerara procedente de adjuntos para desarrollar una labor francamente bolchevique.
Sometida la proposición anterior a discusión, es aprobada en todas sus partes, con la adición propuesta del camarada Malle de añadir un Secretario de Juventudes. Asimismo, por el camarada Coello se hace la proposición de que se añada otro Secretario para el trabajo de S.R.I.
Así se acuerda en definitiva, y por lo tanto el Comité de Radio quedará formado con seis Secretarios responsables y los adjuntos que se consideren procedentes.
Por el camarada Lacasa, se prpone que antes de constituir el comité de Radio, o mejor dicho antes de proceder al nombramiento de camaradas para el repetido Comité de Radio, se fiscalice la labor de los militantes, oyendo su voz en la reunión.
El camarada Lozano pide la palabra y concedida que le fue manifiestaa este respecto que aun considerando la proposición justísima, por no ajustarse al orden del día, no debe accederse hasta tanto que por los asistentes se acuerde.
Todos los asistentes emiten su opinión y se considera justa la proposicón, procediéndose seguidamente a dar cuenta de las tareas realizadas desde el 19 de julio.
Todas las manifestaciones son absolutamente conformes y compartidas por los reunidos.
Por el camarada Malle se propone que para haer el nombramiento de los cargos del Comité de Radio lleven militando en el Partido antes del movimiento del 19 de julio, 1 año por lo menos.
El camarada Lozano pide la palabra, y después de serle concedida hace constar que es justa y es norma que debe seguirse, en el caso de que hubiere militantes suficientes antiguos al movimiento con un año de afiliación al partido; o en otro caso, que se verifique con los más antiguos en el Partido.
Sometido a discusión, es aprobada la proposición del camarada Malle, teniendo en cuenta que hay suficiente número de militantes que pertenecen al partido más de 1 año antes del movimiento fascista.
Por el camarada Felipe se proponen los nombres de Miguel Malle, Rafael Lozano y Emiliano Lalana.
Sometidos a discusión son aprobados por unanimidad.
Asimismo se propone a los camaradas Nicanor Felipe, Matías Coello, Daniel Orús (que aun no estando presente en la reunión ha sido debido por causa del servicio), Juan Lacasa, Severiano Landa y Ángel Casajús.
Sometidos ampliamente a discusion los nombres, no se pone reparo alguno, sino por el contrario parecen acertadísimos para dirigir el Radio Comunista y trasladar nuestra voz allá donde sea necesario.
Queda pues el Comité de Radio constituido de la siguiente forma:
Secretario General: Miguel Malle
Secretario de Organización: Rafael Lozano
Secretario de Agit-pro: Emiliano Lalana
Secretario de Milicias: Nicanor Felipe
Secretario de Juventudes: Matías Coello.
Secretario del S.R.I. Daniel Orús.
Adjuntos para la Secretaría de Agit-pro. a un camarada por cada compañía del Batallón, recayendo en los camaradas Juan Lacasa, por la tercera compañía, Severiano Landa, por la primera, y Ángel Casajús de manera provisional.
Los restantes a su debido tiempo se verificará el nombramiento, ya que en la segunda compañía sólo hay dos camaradas. El de ametralladoras lo designará el Radio.
Por el camarada Lozano se dio lectura del manifiesto lanzado por el Comité Central, y que se dirige a las masas laboriosas del campo y de la ciudad, a todos los antifascistas, marcándoles el camino de la victoria y son aprobados por aclamación y con entusiasmo los 10 articulados del mismo, acordándose se remita al Comité Central la manifestación de júbilo por la línea de conducta de nuestro glorioso Partido, que es sin género de duda el verdadero dirigente de la revolución en España.
Se acuerda que inmediatamente se remitan los fondos necesarios para que sea proporcionado este Radio de 150 carnets para el próximo año 1937, así como los sellos de cotización y en definitiva todo el material necesario para la buena marcha de nuestro Radio.
Y no habiendo otros asuntos a tratar, se dio por terminada la presente reunión y extendida la presenta acta por el Secretario de Organización, es firmada por el mismo y por el Secretario General, la cual se enviará inmediatamente al Comité Provincial, quedándose copia de la misma en este Radio.

El Secretario General,

(Fdo.: M. Malle) El Secretario de Organización,
(Fdo.: R. Lozano)

(Sello: Radio Comunista del Batallón Alto Aragón).

La primera de las dos páginas lleva un sello del Archivo: AHN, Guerra Civil, Sección Político-Social; aparte de la nota y número de archivo iniciales, hay a mano un número, "440", y los nombres en la lista de cargos aparecen subrayados. Quizá para levantar otra acta, o añadirlos a otra lista.


Causa General vs. el abuelo

Barracones de la muerte en Zaragoza

Barracones de la muerte en Zaragoza

Es una historia de la guerra civil, una de tantas; la cuenta Esteban C. Gómez en su libro El eco de las descargas, publicado por el autor en 2002. (También en este foro de historia militar se habla algo del asunto).

En el infausto verano del 36, la Guardia Civil hace reclutamientos forzosos de izquierdistas, y de "remolones" que no se habían sumado al llamado Alzamiento Nacional, en los pueblos de La Rioja y Navarra; van destinados a la "Segunda Bandera de la Legión, General Sanjurjo", establecida en la Aljafería de Zaragoza. A unos 700 reclutaron. Ya eran de entrada sospechosos de no estar allí por gusto. Pasaron unas semanas de instrucción en el campamento de San Gregorio. (Por cierto que también yo estuve haciendo instrucción allí, en la mili—mi experiencia más fascio-cuartelera, por no decir concentracionaria). Luego los llevan donde el frente, a Almudévar. Y durante la noche se producen algunas deserciones...

Algún informante le dice al Estado Mayor en Zaragoza que los de la "Bandera Sanjurjo" pensaban pasarse al bando republicano. Información fiable o no fiable... pues al parecer sigue archivada. En todo caso, los vuelven a subir en los camiones y los llevan de vuelta a Zaragoza, al campamento de San Gregorio:

"Se les manda formar desarmados en el patio y a continuación son encerrados en los barracones. Al día siguiente, dos de Octubre, empiezan los fusilamientos: sin formación de causa. En diversas ’sacas’ y hasta el día nueve, a escasos doscientos metros de la Academia General Militar, sería liquidada la mayoría de la Bandera." (528)


Vamos, que fusilaron sin juicio previo a sus propios soldados— a los que NO habían desertado— por un chivatazo o un rumor. Así era esta guerra, y así eran las autoridades militares de Zaragoza. Esteban Gómez habla de un número difícil de calcular, de entre 300 y 600 fusilados, en estos barracones de la muerte, aunque considera la última cifra exagerada.

Un superviviente, de Marcilla, Felipe Marín, "Chaneje", narró su experiencia en Navarra 1936. De la esperanza al terror (Altaffaaylla Kultur Taldea, 1986, cit. por Esteban Gómez, p. 529-30). El relato vale la pena: además de ser un testimonio valioso, es muy instructivo sobre hasta dónde conviene seguir las órdenes. Como relato es mejor que muchas ficciones, y más terrible, claro. Especialmente llamativo el uso en primera persona de este verbo—"nos mataron".

"Aquí en el pueblo nos estaban matando a unos pocos cada día, cuando querían. Entonces va y nos llaman del Centro de Falange a 42 hombres. Cuando vino el Movimiento nos señalaron con un brazalete blanco y cuando veníamos del campo teníamos que ir a presentarnos todos los días al Ayuntamiento. Un día de esos que fuimos al Ayuntamiento, en cuenta de mandarnos poco a poco a nuestras casas, como hacían, nos tuvieron allí. Cuando estuvimos todos juntos nos dijeron que habían ’pensau’ que se estaba formando una bandera del Tercio, que según la iban a llamar el ’Tercio de Sanjurjo’, en Zaragoza, y que como aquí estaban matando—ellos mismos nos lo dijeron—; como aquí todos los días sacaban alguno a matar, que habían ’pensau’, ’pa’ que no nos ’pasaría’ eso a nosotros, mandarnos allí.

Salimos de Marcilla el 2 de septiembre y llegamos a Zaragoza en tren el mismo día. Nosotros estuvimos allí un mes haciendo instrucción con la Bandera. La primera salida que tuvimos nos llevaron a Almudévar que está entre Zaragoza y Huesca. nos metieron a dormir aquella noche en una granja que hay, que la llaman la Granja del Gobierno. ¿Qué pasó allí? Lo voy a explicar. Allí no pasó nada. Aquella noche se pasaron tres a los rojos. Pero eso ocurre siempre. Fueron tres: Uno de Marcilla (un tal Maroto), me parece que era otro de Pitillas y un tercero de no sé dónde. Pero eso, de todsa las fuerzas se han ’pasau’ y no ha ocurrido eso. Se han ’pasau’ ’soldaus’, requetés, porque los requetés iban muchos que no eran, que estaban allí para salvarse y llegar al frente y el que podía se pasaba.

A la mañana, en cuenta de meternos al frente, nos cogen en los camiones y nos traen a Zaragoza.

Llegamos a San Gregorio —que a la Academia General hay 500 metros— y nos dicen: ’Dejad todo el equipaje en las arquillas’. Una vez que dejamos todo, nos dicen: ’¡A formar sin armas!’ Formamos, nos llevan a la Academia por compañías, nos meten en una nave terrible. Esto era por la tarde. Al otro día por la mañana, a razón del mediodía, empezaron a sacarnos. A todos nos fusilaron en una ladera del monte, que se conserva igual. Yo señalaría el punto exacto donde ocurrió; llegas a la Academia Militar, una vez que la has ’pasau’ te pones en la carretera cara al monte y a 200 metros de la Academia hay un ’montico’. En esa ’laderica’ del monte es donde nos mataron. Al primero y segundo grupo los sacaron sueltos. Nos metieron entre dos filas de ellos —falangistas— y nos llevaron a unos 150 metros de la Academia; allí nos liquidaban.

Conforme mataban a un grupo, ’pa’ cuando volvían a por el otro, aquel ya no estaba allí. Se lo habían ’llevau’. Esto sé yo cómo fue la cosa porque los camiones pasaban por Zaragoza y dejaban un reguero de sangre por todsas las calles y en Zaragoza hubo un ’runrún’ terrible. Los llevaban en camiones volquete, se arrimaban a la zanja, los echaban y venían a por otro grupo. Desde la Academia hasta Torrero —donde los enterraban— hay ocho kilómetros y había que atravesar toda la ciudad. Fue un escándalo. Habían ’matau’ a muchos cuando dejaron de fusilar. Por eso pararon.

Los fusilamientos empezaron el 2 de octubre y estuvieron matando durante siete días; me parece que el día 9 fue el último. Venían a razón de medio día y sacaban unos grupos (cuántos no lo sé) de a veinte individuos. A mí me tocó el primer día, en el segundo grupo. El primer día, en el primer grupo, mataron a un hermano mío. Cuando nos iban a fusilar, en el mismo grupo sacaron a un amigo mío, Eustaquio García, que estará en la lista. Éramos quintos. Ya llegamos al sitio y nos pusieron en fila. Uno más pequeño que yo, con una pistola ametralladora, era el que mandaba el piquete de falangistas, que además eran voluntarios.

Entonces, con sus fusiles apuntando, a 15 pasos de nosotros, va y dice: ’’¡Venga, poneros así!’, con malos modos. Y nos quiso poner en una ’riola’. Este García se iba a ir un poco más aparte que yo y le dije, ’¡ven aquí, que moriremos juntos!’. Y ’junticos’ nos quedamos. Le agarré del brazo y juntos nos ’quedemos’. Cuando iban a venir las balas, que así lo puedo decir, y eso no lo cambia nadie, cuando el tío ese que mandaba el piquete estaba con la pistola bajándola, es cuando a mí me dio ese arrebato y dije: ’Esta gente no me mata a mí aquí’. Y eché a correr. Tardarían un segundo o segundo y medio en morir los que quedaron allí.

Entonces todos venga a tirarme tiros a mí. Era un raso, un poco cuesta abajo, pero más raso que esta mesa. Más de 2 kilómetros sin poderme esconder en ningún ’lau’. A mí me venían las balas igual que si me hubiera metido en un avispero y no me quería picar ninguna abeja. Silbaban ’p’aquí’, silbaban ’p’allá’, por todos los ’costaus’. Y no me dio ninguna."

Averías irreparables


Historia de algunos asesinos, gente de orden

miércoles 3 de febrero de 2010

Historia de algunos asesinos, gente de orden

Enrique Cabrerizo Castellón fue uno de los muchos militares que se sumaron al Alzamiento, o como se le llame, de Franco, Mola y demás, en verano de 1936. Me interesa su historia porque se cruza en un momento importante con la de mi abuelo, Ángel García Benedito, uno de los muchos maestros asesinados ese verano. Se pueden leer estas historias en el libro de Esteban C. Gómez El eco de las descargas: El fin de la esperanza republicana, impresionante documento sobre la represión realizada por el bando nacional en Jaca y comarca.

Vivía mi abuelo en Biescas; no era el maestro de Biescas, que a ése también lo asesinaron, sino de Escuer, un pueblo que había ayudado a diseñar y construir, trasladándolo desde lo alto del monte al valle, al lado de la carretera. Con tanta actividad se debió ganar la enemistad de alguien, seguro que más por el carácter del odiador en cuestión que por cuestiones racionales o razonables. Y estaba afiliado a Izquierda Republicana, razón más que suficiente para morir en aquellos años, si caías en las zarpas de esos pandilleros asesinos pseudo-idealistas, los falangistas.

En 1936 Enrique Cabrerizo era capitán. En el desfile del 1º de Mayo en Jaca, día de gran exaltación republicana e izquierdista, interrumpió la manifestación al mando de un piquete de soldados, amenazando a los manifestantes con una ametralladora. En las revueltas que siguieron fue apresado por manifestantes y estuvo en peligro de ser linchado, aunque la turba se contuvo a instancias de los dirigentes izquierdistas más responsables, como Julián Mur o "El Relojero", que procuraron contener los ánimos.

Cabrerizo era, o se volvió por entonces, uno de los conspiradores que preparaban el golpe contra la república. El líder de la revuelta en Aragón fue el republicano y masón general Cabanellas. En Huesca el líder era el general De Benito,

"en Jaca, contaba De Benito con un aliado, por la falta de carácter, en el coronel Rafael Bernabeu, pero era el comandante Dionisio Pareja, delegado en Jaca de la UME, el muñidor de la trama golpista. En ella participaban el teniente coronel Rogelio Gorgojo (segundo del Regimiento); los comandantes José de la Vega Montenegro y Lorenzo García Polo; los capitanes Gutiérrez Laguía, Senra Calvo, López Roldán, Ruiz González, Soto López y Cabrerizo Castellón (este último retirado por la ley Azaña y enlace con las defenestradas fuerzas vivas del viejo régimen)" (Esteban Gómez, El eco de las descargas, p. 99)


En última instancia, las acciones de represión criminal del bando nacional seguían instrucciones dadas desde arriba, desde los generales conjurados, y muy en concreto del general Mola. Como nos recuerda Miguel Moliné, sembrar el terror y la violencia extrema era su estrategia declarada y premeditada, aun antes de comenzar la guerra:

"La instrucción reservada nº 1, firmada en Madrid el 25 de mayo de 1936, dirigida a los futuros jefes del pronunciamiento decía: ’Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no adictos al Movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas’. Una vez iniciada la revuelta en Pamplona, Mola insiste: es necesario propagar una atmósfera de terror (…)." ("La represión en la guerra civil")


Evidentemente, quienes seguían, daban por buenas, y cuidaban de aplicar tales instrucciones eran tan culpables de crímenes de guerra como los soldados y matones encargarlos de apretar los gatillos.falange

El 15 de julio se reunió Cabrerizo y otros con el general Álvarez Arenas, que hacía contactos de última hora simulando una excursión de veraneo. Estaban allí los ex-alcaldes de la dictadura y de la monarquía, García Aibar y Antonio Pueyo, además del comandante Pareja. (Sigo en todo esto el relato de Esteban Gómez).

El 31 de julio unos militares mandados por el capitán Fernández Escudero fueron a Anzánigo a matar al alcalde y a otros que tenían en la lista, entre ellos el practicante Ramón Cortina. Unos familiares movieron hilos para interceder, por medio de un conocido suyo, ante Cabrerizo. Este envió un mensaje, "Quiero que Cortina llegue vivo a Jaca". Al alcalde lo fusilaron por el camino, pero el practicante llegó vivo a la cárcel de Jaca y allí estuvo preso toda la guerra. En este caso aún estuvo de suerte. Si algo le gusta a la gente de orden son las recomendaciones de otros de su cuerda, y que les deban favores, sobre todo si salen baratos. (Y una vida no valía nada).

La Falange no tenía en Jaca más que algún votante suelto antes de la guerra. Pero rápidamente se engrosaron sus filas, de reclutas forzosos, interesados, matones, iluminados, arrivistas o supervivientes. Se organizó ese verano una Centuria de Falange en Jaca, el 14 de agosto del 1936. El jefe civil de la centuria sería Luis Abad Bovio, y el jefe militar sería el teniente de Carabineros Alfredo Parrón, cuñado del capitán Cabrerizo y de Marta Gavín; el subjefe sería José Luz.

Por entonces ya habían asesinado a mi abuelo unos falangistas "de importación" que venían de La Rioja. Destinados en Jaca, hicieron una expedición a Biescas. Llegaron a la plaza del pueblo donde había al parecer exaltación patriótica, y como mi abuelo vivía en la misma plaza, y no había visto motivos para huir, pues allí mismo lo cogieron y se ensañaron con él. Al volver a Jaca se lo llevaron, supongo que con excusa de arrestarlo, pero lo fusilaron antes de llegar a Escuer y lo dejaron tirado en el campo, cerca del barranco de Arás. Supongo que lo considerarían un acto heroico, además de patriótico—así andaban los criterios.

Era el capitán Cabrerizo el jefe militar de la plaza de Biescas, y por tanto responsable del orden público allí. No sé si daría órdenes al respecto, o si se limitó a dejar hacer a sus socios. Los falangistas venían ya buscando al maestro desde que pasaron por Escuer camino de Biescas—pues era allí donde les habían ya señalado a mi abuelo como hombre de izquierdas. En todo caso nadie persiguió a los asesinos, ni les pidió cuentas de qué habían hecho con sus prisioneros cuando se los llevaron "detenidos". Más bien les invitarían a unos chatos, me supongo. Hay que suponer por tanto que esta autoridad militar es la responsable del asesinato, judicialmente hablando, tanto como los anónimos matones que lo llevaron a cabo. Aunque en realidad, judicialmente hablando, los asesinos y matones siempre han tenido a los jueces y a las leyes de su parte, con una amnistía en 1966 y otra en la Transición. Así en bloque, que somos generosos.

Otro de los responsables irresponsables, claro, era el coronel Bernabeu, que mandaba supuestamente en Jaca, pero que "se había manifestado como un pobre hombre, de carácter débil, al que manejaban a su antojo el comandante Pareja y el capitán Cabrerizo" (El eco de las descargas, 273). Bernabeu murió en accidente de circulación el día 5 de octubre del 36: "Sucedió que al abrir la puerta del vehículo para escupir y no percatarse de la proximidad de una curva, impulsado por la inercia, cayó rodando a tierra". Algunos decían que lo había matado el chófer, falangista "camisa vieja", por quitarlo de enmedio. Máximo Silvio, en La Guerra en el Frente de Aragón, citado por Gómez, reproduce una entrevista de un periódico de la zona republicana, a un labriego vecino:

"—¿Siguen fusilando los fascistas?
—Todos los días caen de ocho a diez.
—¿Quién manda en Jaca?
—El capitán Cabrerizo. Un hombre sin corazón, un déspota y tirano.
—¿Y el coronel Bernabeu?
—Poco pinta. Desde que su hijo, que era Guardia de Asalto, murió heroicamente en Barcelona defendiendo la casa del pueblo, estaba idiotizado. Un día murió, según parece a manos de su chófer. Aún no se ha puesto en claro el asunto."


Hasta muchas cosas no llega la historia. El Eco de las Descargas es una obra muy bien documentada, aunque claramente tendenciosa de izquierdas, y que habrá resultado incómoda para muchos. No ignora los crímenes del bando republicano, aunque sí tiende a excusarlos o minimizarlos. Pero al centrarse en la Jacetania, ocupada mayormente por los nacionales, la balanza del crimen se inclina espontáneamente del lado que sembraba el orden y el terror allí.

Del carácter de Cabrerizo da idea el tratamiento que dio al ex-alcalde republicano de Jaca, Julián Mur, muerto en un tiroteo en Gavín mientras luchaba en el bando republicano.

"Por orden expresa del capitán Enrique Cabrerizo Castellón, máxima autoridad franco-falangista en el frente de Biescas, Mur fue, después de desfigurarlo, llevado a Jaca.

’... después de despojarlo de sus ropas de oficial, en verdad elegante, será cubierto de harapos y expuesto en el peldaño de entrada del Ayuntamiento. Los vecinos serán obligados a desfilar delante del antiguo alcalde, ahora bandolero. Algunos le escupen a la cara’.
(Ramón Ferrerons y Antonio Gascón, El Esquinazau. Perfil de un luchador)

A las once de la mañana del 298 de Noviembre de 1936 llegó a las puertas del Ayuntamiento de Jaca un coche seguido de un pequeño camión militar. Del coche descendieron el capitán Cabrerizo y el capitán Navarro (de ’Casa la Paja’). Los soldados bajaron del camión el cadáver semirrígido de Julián Mur y lo dejaron cruzado en la puerta principal del Ayuntamiento a los pies de un grupo de ’notables’ que se hallaban a la espera. El capitán Cabrerizo les dijo: ’¡Ahí lo tenéis!’. Y luego se marchó."
(El eco de las descargas, 291)


Según el periodista republicano Juan M. Soler ("Máximo Silvio"), Julián Mur había salvado a Cabrerizo de ser linchado en Jaca, durante los sucesos de Mayo, pero ahora éste miraba satisfecho su cadáver y dio orden de no enterrarlo, para exhibirlo como trofeo. Ni siquiera le cerraron los ojos—imagen que parece haber impresionado a muchos de los que vieron el cadáver del ex-alcalde, tirado ante el Ayuntamiento. Se comentó mucho en Jaca lo de "los ojos de Mur"—como si esa mirada muerta resumiese el horror y el rencor producido por la guerra.

También se encargó Cabrerizo de los reclutamientos forzosos:

"Fuimos concentrados los jóvenes de los valles y comarca de entre 18 y 30 años en Santa Cilia de Jaca. Una vez formados, el capitán Cabrerizo pidió que los ’voluntarios para defender la patria’ dieran un paso al frente. Lo dieron 3. Entonces el coronel Caso, que había sustituido a Bernabeu, que no salía de su asombro, se dirigió a la formación y mandó a los que estuvieran casados dar un paso al frente. A los otros nos ordenaron subir a los camiones y fuimos todos ’voluntarios’ al Cuartel de la Victoria a recibir instrucción. Éramos muchos, un montón." (Cit. en El eco de las descargas, 304).


El 19 de junio de 1937, se celebra en Jaca solemnemente la toma de Bilbao. Por entonces ya había ascendido Cabrerizo a comandante, y pronunció un discurso para la ocasión. Al llegar el invierno Cabrerizo fue destinado fuera de Jaca, al igual que Caso y que otro de los grandes represores en la comarca, Dionisio Pareja Arenilla, ascendido a teniente coronel. Seguían los fusilamientos ocasionalmente, aunque ya habían matado a casi todos los que pillaron que tenían en las listas de prioridades, y a muchos otros que cayeron por enmedio.

Biescas siempre estuvo en el la raya del frente. Primero quedó en zona nacional, pero a tiro de los rojos desde las montañas del este. Vamos, que para poder cruzar el río pusieron en el puente un tubo metálico, "El Tubo la Risa" lo llamaban, que resguardaba a los peatones de los francotiradores. Luego, en septiembre del 37, pasó el pueblo a poder de los republicanos, y cambiaron las tornas. Por último, volvió a zona nacional y entre unas cosas y otras quedó el pueblo listo para Regiones Devastadas. Así cuenta la ofensiva republicana del 37 Esteban Gómez:

"El día 22 de septiembre, tres meses después de ser sorprendidos y desalojados del monte Oturia, los republicanos, en su contraofensiva, cruzarían el Gállego por Oliván, al norte, y por Lasieso, al sur, sorprendiendo y desbordando las defensas ’nacionales’ con un potencial de fuego muy superior al imaginado. (...)
Al norte, una vez cruzado el río y la carretera (al tiempo que otro batallón republicano atacaba frontalmente Gavín), se internaron por Escuer en dos direcciones: una, monte a través hacia Larrés y Acumuer; la otra, por la ladera del monte, hacia Biescas. Por la barrancada de Arás tomaron Yosa, Aso y Betés. En la ladera oeste de Biescas se hicieron con la batería de artillería (once sirvientes, un teniente y un alférez) instalada en la sierra Artica-San Juan, acequia del Salcillo, para rodear la población. Cuando el capitán Cabrerizo se percató de la maniobra envolvente, mandó a las tropas con las que pudo comunicarse, retirarse por la carretera que conduce al Valle de Tena. Él, junto con el ’Pochas’, ’Mosensanz’, ’Cristo Rey’, ’el Boira’ y otros civiles que por su conducta en la represión tenían de qué temer, escaparon por el canal de Energías de Jarandín.
El entonces capitán ’Juanito’ Lacasa, nos cuenta que los vieron marchar y los dejaron, pues ’a enemigo que huye, puente de plata’.
En Gavín quedaron aislados unos 90 combatientes ’nacionales’ que ofrecerían, durante día y medio, heroica resistencia. Las pocas casas que se mantenían en pie quedaron reducidas a escombros." (El eco de las descargas, 377)


’Juanito’ Lacasa Lardiés (¡a no confundir con Juan Lacasa Lacasa, alcalde de Jaca y jefe de Falange!) había sido dirigente del Frente Popular en Biescas. Había sido de los primeros en organizar la resistencia a la sublevación militar en el Serrablo, y pasaría a ser uno de los oficiales al mando de "El Esquinazau", en "la 43".

Pero veamos cómo acabó su vida, típica si no ejemplar, el comandante Cabrerizo:

"El 24 de Marzo [de 1938], a consecuencia de la actividad bélica desarrollada en el llano, moriría en Sangarrén Enrique Cabrerizo, comandante de infausto recuerdo en la zona y uno de nuestros mejores oficiales de acción según Juan Lacasa. Su muerte fue poco heroica. Según la prensa de Jaca ’... una bala traidora de un ’Paco’ [francotirador] rojo, cobarde, segó la vida del comandante del Regimiento Galicia’.
Un soldado de entonces, Ángel Sanjuán, que vio el cadáver aún caliente, nos explica su apreciación de esta manera:
’Le faltaban dos botones de la pechera y tenía los ojos muy abiertos. Cuando cayó iban con él un ’voluntario’ de Jaca y un soldado de Lalueza a quien habían fusilado un hermano en Huesca. Éstos arrancaron barranquera abajo disparando detrás de un ’Paco’ que, al ser preguntados, ellos mismos declararon no haber visto. Eso fue todo. No pasó nada. La ofensiva continuaba." (El eco de las descargas, 401).


El general Mola había muerto en un accidente de aviación, dejando el camino expedito a Franco para hacerse con el poder absoluto. De arriba abajo en la cadena de responsabilidades de los crímenes de la españa Nacional, y la roja, unos sobrevivieron la guerra y otros no. So it goes. A lo largo de 1938 morirían también dos cabecillas de la Falange de Jaca: Juan Arias González y Luis Abad Bovio, "que habían contribuido de forma activa al éxito de la rebelión y a imponer el ’nuevo orden’ en Jaca y su comarca. Ambos murieron en el frente y a los dos se les habían reconocido ’los relevantes servicios prestados’ con respectivos ascensos a sargento y a teniente en la paramilitar Falange." (El eco de las descargas, 403). Estos también decidieron muchas muertes y ampararon a muchos asesinos. Y a otros los convirtieron a la fuerza en asesinos involuntarios, todos cogidos de la mano en la cadena de mando del crimen y la guerra.

De los matones riojanos, ni se sabe. Si sobrevivieron a la guerra, debieron volver a la tasca del pueblo, de donde nunca debieron haber salido a ver mundo.

Muertes paralelas / No se fusila en domingo

La vergüenza del Sáhara

Sábado 14 de diciembre de 2009

Está bien este artículo de Javier y Carlos Bardem sobre la vergonzosa política española (y por supuesto marroquí) con el Sáhara y los saharauis, a cuenta del caso Aminetu Haidar. Aunque se queda corto.

Del nivel de bajeza de la política española en el Sáhara, sobre todo desde los años 70, casi no se puede dar una idea exacta. Venía siendo tradicional por parte de la izquierda un apoyo así un poco de boquilla al Frente Polisario, pero especialmente desde que apareció Zapatero todo son abrazos y buen rollito con Marruecos, y al Sáhara que lo parta un rayo, aunque se incumplan todas las resoluciones de la ONU y todas las responsabilidades políticas y morales de España.

España, por una política de descolonización mal orientada, dejó el Sáhara en tromba, en lugar de defenderlo de una ocupación "pacífica" por parte de los marroquíes. Menos mal que a éstos no les dio por orientar la Marcha Verde hacia Ceuta o Melilla o Andalucía o Canarias, porque posiblemente hubieran caído con la misma facilidad que el Sáhara, ante un gobierno desorientado mirándose unos a otros y a ver qué decía el jefe—con un jefe de estado inepto, y con el viejo dictador entubado y sin posibilidad de dar órdenes. Sería mucho decir que con Franco no hubiera pasado lo que pasó... de la guerra de Ifni, supongo que no se acuerdan ni los que fueron allí, y hubo amplias muestras de incompetencia. Pero por lo menos se hizo un amago de defenderse. Y está inscrito en el momento elegido para la Marcha Verde que pasaba España por un momento especialmente débil.

Es triste decir que de todos los gobernantes españoles el que mejor se ha portado con los saharauis fue Franco—sí, el facha de Franco, menos facha en esto que todos los que le han seguido. De súbditos coloniales, convirtió a los saharauis en ciudadanos españoles, como a los de Almería. Para lo que les sirvió... Como ciudadanos de Franco eran también súbditos, claro, y sujetos a las arbitrariedades del gobierno de la época, y a las arbitrariedades aún mayores que se dieron con el vacío de poder. Pero no andamos ahora mejor que en esos años, ni de memoria ni de rigor, ni de dignidad.

En un país con una mínima coherencia política, se hubiera pasado factura a los responsables de semejante fiasco—pero aquí no recuerdo que se hablase dos veces del tema. Ni que dimitiese el gobierno siquiera, claro que con la que les venía cayendo a ellos con la crisis política y la transición... Se entiende que nadie pidiese deponer al jefe del Estado por alta traición, pues había falta no sólo de costumbre sino de apoyatura legal, y nunca a los reyes del viejo estilo se les aplicó semejante tratamiento—menos en Inglaterra quizá—ni aunque pierdan una provincia del tamaño de media España, sin mover un dedo. Que, oye, es mucho perder, así para estrenarse y empezar el reino con buen pie. Dos de esas, y nos quedamos sin provincias donde reinar.

Esto le ha salido gratis al Rey. ¿Pero... que ni siquiera se buscase algún cabeza de turco? ¿Que no se diese ni entonces ni después el menor amago de depurar responsabilidades? Ya no es que no se haya juzgado a nadie por alta traición; es que no cayó ni Arias Navarro, y allí no dimitió ni el botones del Ministerio. Más bien, a Arias Navarro se le nombró Grande de España—"se le nombró", vamos, el rey lo nombró. Indicación clara de a qué nivel recaían las auténticas responsabilidades de lo sucedido. Lo que digo, menos mal que a Marruecos no le dio por ocupar Andalucía, que el mismo derecho legal tenía a hacerlo. España se dedicó a fingir que no había sucedido nada, una solución redonda. Y a dí de hoy aún se sigue luciendo con la herencia del Sáhara, en casos como el de Aminetu Haidar, y explorando nuevas dimensiones de la bajeza.

Porque lo que se entiende aún menos es el simulacro de amistad y proximidad con Marruecos, y tanta diplomacia servil y tantos paños calientes y tanto primo del sur, mientras sigue bajo una ocupación ilegal y no reconocida internacionalmente un territorio que era responsabilidad de España, y poblado por gente que eran, y ni se sabe en virtud de qué dejaron de ser, ciudadanos españoles. Esto es bajeza hasta perder la medida. Sólo la existencia de resoluciones de descolonización de la ONU ha servido a España como una mínima excusa para salvar mínimamente la cara, aunque no parece que le preocupe mucho nada de este tema de la cara. Y claro que Marruecos no cumple esas resoluciones, y tan panchos, España con su administración teórica, humillada pero viendo telebasura; Marruecos con su ocupación efectiva, y el Polisario rabiando tras el muro, con sus campamentos destartalados en el desierto. Con lo cual se ha creado una situación que no tiene solución ni difícil ni fácil.





Para muchos, sólo en las canciones habrá un asomo de esa libertad. En la realidad, sólo hay grados de servidumbres—más o menos voluntarias, cuando hay suerte. O servidumbres impuestas, cuando la historia sopla viento en contra, y cuando quienes tenían que dar la cara por esa libertad prefieren eludir sus responsabilidades. Sin que nadie pase factura.

El asturiano, el gallego y el moro

The Spanish Earth


En el desván de los recuerdos que es YouTube aparece este documental sobre la guerra civil española, rodado por Joris Ivens en 1937, a favor del bando republicano, cuando aún había una esperanza de ganar la guerra.  Está narrado por Ernest Hemingway, y proporciona una inmersión única en lo que era el ambiente y las escenas de la época, desde el día a día en los pueblos hasta los bombardeos aéreos o la guerra de propaganda—idealizando, cómo no, la causa republicana. Aquí van las seis partes en fila india:
















Antes cosas como esta había que esperar verlas si acaso en algún congreso sobre Hemingway, o quizá en algún cincuenta aniversario de la guerra civil, si le daba a alguna cadena televisiva por programarlas. Ahora, en YouTube, las emiten todo el día. Se dice pronto.


Los Congelados de Teruel

"Homenajes" a Franco

sábado 21 de noviembre de 2009

"Homenajes" a Franco

Aún han salido 300 o 400 personas a manifestarse contra Franco; parece que aún cabalga en alguna estatua mental. Mejor sería pasar del tema, por aquello del "que hablen aunque sea mal". A ver cuándo llega el día que no nos acordamos del Veinte Ene ni los antifranquistas, ni los franquistas, ni yo tampoco. A Fernando VII o a Pepe Botella ya no se les hacen manifestaciones en contra ni a favor, ni a la Primera República. Pero cuando sigue habiendo debate sobre estas cuestiones, y hay ánimos soliviantados, es porque están mal resueltos estos temas, mal que nos pese. Sigue habiendo historias alternativas e incompatibles, y las habrá mientras haya gente interesada en identificarse con uno de los bandos, y en minimizar sus crímenes.

Aquí hay una historia de horrores bastante tolerable, por así decirlo, en su ecuanimidad, un vídeo en cuatro capítulos de las matanzas de retaguardia en ambos bandos:




Esto es lo que sucede cuando se hacen con el espacio público los peores—salen criminales de debajo de las piedras, llenos de "intensidad apasionada" como decía Yeats—y se organiza un torbellino que ya no se puede parar.

Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.

Pero nadie piense que la gente era especialmente malvada en los años 30. Ni siquiera Franco. Las grandes maldades las cometen entre muchas personas, las menos de ellas con intención de hacer el mal; más con intención de hacer el bien; otros obedeciendo de modo indiferente, casi todos atrapados en su situación y su círculo de relaciones; unos disfrutando, otros sufriendo. Todos los que participaron en las atrocidades cometidas son malvados vistos de lejos—sus acciones los condenan para nosotros. Vistos de cerca, la cosa cambia y es mucho más complicada. Jonathan Littell escribió sobre esto algunas verdades desagradables.

Guerra civil: El vaivén de la memoria

El hispanismo británico y el debate sobre la guerra civil


viernes 20 de noviembre de 2009

El hispanismo británico y el debate sobre la guerra civil

Notas sobre una conferencia de Ángela Cenarro (U de Zaragoza) en el seminario sobre "Hispanismo e historia en el mundo actual" (Biblioteca María Moliner, U de Zaragoza, 19/20-N 2009). Una conferenciante que ha publicado diversos libros y artículos sobre la guerra civil y posguerra, y sobre los hispanistas británicos; y que ha realizado estancias en la London School of Economics (en el departamento de Paul Preston, de donde guarda grato recuerdo), y en el Remarque Institute de la Universidad de Nueva York.

El hispanismo no es una disciplina rígida o perfectamente delimitada, pero sí una forma de trabajar que requiere una metodología y un rigor, una formación experta en lengua, literatura o historia, aunque los hay fuera del ámbito universitario. Hay una cierta identidad de colectivo, de participación en un ámbito experto y una serie de foros e instituciones, y por supuesto un gusto por el estudio de la lengua, historia y cultura española. Nos centraremos en los historiadores.

Veremos en qué contexto institucional (e histórico) surge la obra de los hispanistas británicos contemporáneos. Julián Casanova (en La historia social y los historiadores) dice bien que no son una escuela, pues los une el tema, no la perspectiva sobre él; éstas son diversas. Hay pluralidad: historia política, local... tanto en Inglaterra como en España.

El tema clave de los historiadores hispanistas británicos ha sido la guerra civil. Es imposible trabajar sobre la guerra civil en nombre de la objetividad, tanto en España como en Inglaterra, país que fue el adalid de la "no intervención". Hay en los historiadores hispanistas británicos un compromiso ético, además de una ideología ("de izquierdas", dice, lo cual parece demasiado generalizar... aunque claro, Stanley G. Payne es americano).

Con Hugh Thomas podríamos situar el punto de arranque; durante más de veinte años después de la guerra no hay una producción relevante, quizá por un exceso de proximidad al conflicto. Es en los años 60 donde se comienza más en serio. No se trata sólo de "contar" la guerra civil, sino de usarla para realizar una reflexión global sobre la historia mundial contemporánea. También se valoran la modernidad o no de España, las razones y consecuencias del fracaso republicano, etc. Es un gran episodio del siglo XX a nivel europeo, con todos los ingredientes (según dice Preston), al ser el primer enfrentamiento contra el fascismo a nivel internacional; es el prólogo de la Segunda Guerra Mundial. Y esto le da un eco de gran causa romática para el mundo anglosajón, con las Brigadas Internacionales, etc... Pasa así a debatirse la historia española contemporánea a nivel internacional. (Aunque antes se había comentado el imperio español y su decadencia).

La violencia de la retaguardia también impacta a la opinión pública internacional: primero la de la zona republicana, luego la del área franquista. Todo esto impacta sobre estereotipos recibidos ya de antaño y que ahora se consolidan: el atraso español, la leyenda negra, el fanatismo y crueldad nacionales... Se han estudiado los estereotipos (por parte de Enrique Moradiellos, Tom Buchanan, etc.) como maneras de atraer voluntades a uno de los dos bandos, acudiendo a mitos románticos y a la Leyenda Negra sobre la intolerancia española, y sobre el dominio de las oligarquías.

Desde el punto de vista romántico, la causa de la República enlaza con la herencia de la España de guerrilleros apasionados luchando por su liberacion y emancipación, "el pueblo", lenguaje utilizado tanto por la retaguardia republicana (la Pasionaria) como por parte de los propagandistas británicos. Son mitos compartidos, construidos tando desde fuera de España como desde dentro.

También se ve la guerra española, como ha mostrado Moradiellos, en el contexto de la crisis europea de los años 30 (España es "un espejo deformante" de la situación europea, según un editorial del Times de la época—quizá estuviese pensando en Valle-Inclán se me ocurre). Anarquistas, carlistas, pocos liberales, pocos republicanos.... Es un panorama que se ve como extremo. España es también "un país lejano del que apenas sabemos nada" para gran parte de la opinión pública británica.

Los hispanistas británicos se propondrán desmontar estereotipos y montar un estudio empírico y riguroso de la guerra civil. Esto empieza en los años 30 con Gerald Brenan, etc., sigue con la escuela de Raymond Carr en Oxford. Se sientan las bases de un estudio riguroso de la historia de España y la guerra civil. Y así se pondrán las bases para un debate importante que en los años 80 renovará el paradigma sobre los estudios no sólo de España, sino de Europa, reinterpretando los procesos históricos del siglo XX. Los hispanistas británicos son bien conocidos en España, pero hay que tener en cuenta que participan de otras tradiciones académicas de las que son deudores más que creadores; no son especialmente relevantes ni conocidos en el Reino Unido, donde hay más expertos en otros países europeos, y los hispanistas tienen un lugar más bien modesto y marginal; participan de las renovaciones historiográficas y nuevos paradigmas pero más bien como deudores que como impulsores de estos cambios.

Remontándonos más atrás, hay que nombrar a los viajeros británicos, a partir del XVIII; dan una visión exótica y romántica de España, mezclándose con los pueblos y la gente ordinaria o marginal, especialmente en Andalucía; pero hay que pensar que ellos mismos son personajes extravagantes o atípicos, como George Borrow, repartidor de biblias protestantes. La experiencia del viaje mediatiza mucho la perspectiva que dan de España; no son académicos, desde luego. También está Richard Ford, con el Manual para viajeros por España... España se asocia a lo romántico, lo clásico, lo atrasado, lo sentimental y pasional. La Península es un terreno neutral "entre el sombrero y el turbante". Brenan también está en esta tradición: allí era un escritor de poco éxito en Gran Bretaña, del grupo de Bloomsbury; hay una excelente biografía que muestra cómo no encajaba en la sociedad victoriana. En España encontrará un ámbito para su sed de experiencias vitales; escribirá estudios a medio camino entre la antropología, la literatura y la historia.

Algo de esto hay también en otros hispanistas, como Ian Gibson, Fraser; buscan el sur, el calor, el exotismo. Es importante la experiencia personal y vital del historiador, muchas veces producto del azar. O Paul Preston, tiene una cierta marca de esta experiencia del viajero por lugares exóticos. El clima, la comida, la calidez de los españoles, el paisaje... También importan otros factores: el peso del localismo que no favorece la producción de historias que no sean locales, y abren el terreno a los británicos.

Otra tradición quizá menos influyente ha sido la de la antropología social; Julian Pitt-Rivers aplica los modelos funcionalistas de la antropología a una comunidad andaluza como Grazalema. Es la primera vez que se aplica este modelo (de culturas "del imperio") a un ámbito español. Descubrirá Pitt-Rivers que necesita un enfoque más complejo que el utilizado para tratar con sociedades más primitivas; y será difícil el entronque de estos enfoques sociológicos con la historia. Pero será influyente sobre Carr, y en los estudios sobre caciquismo de Moreno Luzón y Varela Ortega (desde los años 70).

Tradición de la historiografía liberal: Son obras muy documentadas, bien narradas, literariamente bellas; es importante la atención a las dimensiones institucionales del poder. También la descripción de la sociedad y la economía, en Carr, etc., pero lo decisivo es la interpretación política: que el liberalismo no consigue imponerse. En Preston, se ve como la polarización entre la izquierda y la derecha. Es una concepción del poder en la que prima la lucha política, o el fracaso de la política. También se da gran importancia a la responsabilidad y la acción del sujeto, los líderes, los hombres que toman desiciones. Una gran paradoja de esta escuela historiográfica liberal para los españoles es que es la dominante en el Reino Unido. Y la renovadora escuela marxista y sociológica no se plantea sus estudios en términos nacionales, sino sociológicos. Por eso es desde el punto de vista liberal, atento a la historia política, desde donde se enfoca la historia de España.

España está muy presente en la Cambridge Modern History, pero cuando Hobsbawm escribe El corto siglo XX habla de España como país desfasado con respecto al resto del continente, que es anómalo, con un panorama político atípico, no con un partidos fascista y uno comunista, sino con una extrema izquierda anarquista y el carlismo a la extrema derecha. Lo cual es una visión que también deja que desear. Hay que tener en cuenta que para los británicos Gran Bretaña aparece como un modelo de progreso político frente al cual los demás países son atrasados o fracasados, malos seguidores de su estela hacia el progreso. Allí hay estabilidad constitucional, equilibrio capitalista... en otros países bandazos, desigualdades, etc. Todo esto condiciona en gran medida la visión de la historiografía liberal sobre España y sobre otros países (siempre aparecen "detrás" de Gran Bretaña).

Las tradiciones historiográficas de otras naciones han iniciado debates propios pero se han visto muy influidas por la perspectiva británica. Barrington Moore (Los orígenes sociales de la dictadura y la democracia, 1966) tiene un impacto tremendo, y causa una reinterpretación sobre el éxito o fracaso de la democracia en el período de entreguerras, acudiendo a razones que van a raíces muy remotas.

La historia de Hugh Thomas sobre la guerra civil (1961) es el primer trabajo serio sobre el conflicto, en un momento en que en España no se podía hacer historia. Spain de Carr (1966), etc. La idea de polarización entre fuerzas extremas es influyente en todas estas obras. Se interpreta que como consecuencia del atraso económico desigual en España no consigue imponerse el liberalismo—un fenómeno agudizado por la pérdida de las colonias y la crisis del 98. La democracia fracasa, tras el fracaso del liberalismo. Para Carr es una acumulación de fracasos. Al ampliar su trabajo con el estudio del franquismo, interpreta que es el franquismo el que moderniza la economía española. Claro, en el caso de Thomas o de Carr hablamos de personas de derechas, con un perfil social, familiar, conservador. La normalidad la ven como recuperada en el franquismo. Carr ha sido uno de los abanderados en este debate sobre el fracaso de la república (atribuido a los excesos demagógicos de la izquierda) y la polarización extremista. Lo mismo Richard Robinson, Stanley Payne, etc. Es decir, para ellos la izquierda es culpable de que el régimen democrático no se asiente: por la torpeza de los republicanos a la hora de pactar, eligiendo mal sus aliados.... Son debates que hoy se siguen tratando, pero que ya recibieron respuesta por parte de la escuela de Preston y otros. Éstos se posicionan contra "la nueva ortodoxia conservadora" y sitúan el problema en la derecha. El debate está muy posicionado ideológica y éticamente. En la obra de Preston et al. reciben más atención la resistencia de la derecha a la democratización del país, los métodos de presión y proapaganda, etc. En suma, es un debate con interpretaciones distintas sobre el proceso de modernización de España.

El cambio de paradigma será una crisis del modelo liberal y de la historiografía que lo acompaña (a resultas del fin del imperio británico). Un libro escrito por dos germanistas marxistas británicos, The Peculiarities of German History, de David Blackbourn y Geoff Eley, echa por tierra la famosa tesis del "peculiar camino" a la modernidad en Alemania. La revolución burguesa "desde arriba", o sea sin revolución, produce una sociedad burguesa moderna, dicen, al contrario de lo que argüía Barrington Moore. Dicen más bien que el fascismo surge no en sociedades donde la burguesía no se ha asentado políticamente, sino en sociedades burguesas, pero entre una burguesía que no acepta la democracia. Este paradigma será influyente sobre Preston y los hispanistas de izquierdas. Así, han difundido la idea de que España estaba plenamente inmersa en las tendencias modernizadoras del siglo XX, no era atípico. Hoy esto no se cuestiona ya: la crisis española no es atípica, y sus tendencias y crisis son las de otros países europeos.

Otras tendencias han renovado el panorama: la historia oral, la historia feminista, etc. Se crean centros dedicados al hispanismo: el de Carr en Oxford, el Cañada Blanch de Preston en la London School of Economics. Se difunde la historia de España en las revistas científicas. Y además los hispanistas británicos contemporáneos, aun siendo personajes "mediáticos", siempre han estado atentos a la historia que se hace en España, y han sido respetuosos con el trabajo de los historiadores españoles y participando en los debates de la historiografía española.

_________________

En la sesión de preguntas, ante la apariencia de que no iba a haber ninguna pregunta del público, me animo yo, y le pregunto a la conferenciante sobre un caso aparente de falta de debate en el ámbito que ha descrito. Más en concreto, la obra de los historiadores británicos ha sido criticada por algunos historiadores españoles como tendenciosa, romántica y poco rigurosa. Así por ejemplo (...aun sabiendo que en la Universidad suele ser motivo de escándalo...) menciono las obras bien vendidas de Pío Moa que son muy críticas al respecto—hace poco publicó Moa un libro, La quiebra de la historia progresista, donde era muy cáustico con varios hispanistas británicos, precisamente. O, por mencionar otro historiador quizá menos polémico, las críticas de González Cuevas a Preston, hace poco en un artículo de El Catoblepas. Comento que en una ocasión le oí a Paul Preston decir que él jamás aceptaría debatir con Pío Moa, y en cambio le oí a Moa que estaría encantado de debatir con Preston, pero que éste no quiere. ¿Hay un diálogo realmente con los historiadores españoles, o sólo con algunos?

Aquí contesta la conferenciante que ella tampoco sería partidaria de debatir con Pío Moa, a quien no considera un historiador; de hecho opina que debería existir más corporativismo entre los historiadores para hacer el vacío o ignorar totalmente a autores como éste, que escribe falsificaciones de la historia, llevado únicamente por una voluntad de oponerse al movimiento de la Memoria Histórica. No sé si utiliza la frase "cordón sanitario" para aplicársela a Moa, pero desde luego es la idea... Opina la ponente que el debate debe tener lugar entre auténticos historiadores, y que allí sí es posible la diversidad de opiniones—pero no con provocadores como Pío Moa.

Yo replico que poco corporativismo ya me parece mucho, o sea que no desearía yo más. Que líneas políticas tendenciosas seguramente las hay entre todos los interlocutores y .... (bueno, confieso que a mí los libros de Pío Moa, que tampoco he visto tantos, sí me parecen libros de historia: tendenciosos, quizá, como los de Preston por otra parte, pero no me han dado la impresión de ser "imitaciones" o "falsificaciones" de libros de historia, ahora que experto no soy, desde luego)... Lo que le pregunto a la conferenciante es si no sería bueno en todo caso el debate abierto, y no sólo en libros cuyos argumentos no llegan a encontrarse muchas veces o se ignoran deliberadamente. Y si sería ella de la misma opinión de desautorización total con respecto a González Cuevas. (Hay que decir que González Cuevas critica en sustancia a Preston por cuestiones muy parecidas a las de Moa—y que él mismo ha tenido sustanciosas peloteras publicadas contra Moa). Según González Cuevas, la historiografía de Preston es oportunista y tendenciosa en un sentido muy parecido al que aquí se atribuye a Moa, y sin embargo nadie cuestiona a Preston como "historiador" en sentido absoluto (bueno o malo). En opinión de la conferenciante, y de algún otro interviniente, González Cuevas sí es un historiador, con el que se puede disentir y se disiente, y se podría debatir con él—pero Moa es un simple falsario y provocador. Y en ningún caso habría que entrar a debatir con él—no porque no sea académico, sino porque no es historiador, no puede debatirse con alguien con quien no se comparte ni una mínima base que permita el entendimiento (¿?).

Una diferenciación tajante y unas posturas que a mí me parecen en exceso sectarias y simplistas.... esas líneas divisorias tan claras entre lo que está "in" y lo que está "out" no me convencen. Y menos en un caso como el de Moa, en el que hay precedentes de campañas organizadas de desprestigio, abucheos concertados y hasta peticiones sorprendentes de censurarlo o de enviarlo a la cárcel... ¡por el hecho de publicar sus ideas! Aunque repito que yo historiador tampoco soy, por mucho que me interese la historia, ni conozco el detalle qué datos supuestamente falsos se dice que presenta Moa; creo que es más bien una cuestión de interpretaciones y de valoraciones o alineamientos políticos. La visión que hoy oímos a este respecto es, desde luego, la misma postura que ya le hemos visto defender a Paul Preston en esta misma facultad. Así que el debate está servido...

... O no.

Por la tarde hay una mesa redonda, en la que se habla de muchas cosas pero me interesa resaltar una en concreto: un historiador italiano observa con cierta retranca que parece que aquí en España a los hispanistas se les ofrece un papel predeterminado, desde las instituciones: el de cantar las loas de lo modélico de la democracia española, y de lo bien que se hizo la transición, bendiciéndola desde afuera por así decirlo. Y que él está de acuerdo que todo muy bueno, pero que aun con todo lo va a decir igual, y no le gusta que se le presuponga ese papel.

Paul Preston en Zaragoza