Tienda de novias
Tienda de novias
Las imágenes dentro de imágenes siempre aportan sensación de profundidad.
Las imágenes dentro de imágenes siempre aportan sensación de profundidad.
Totalmente su gesto. Pero la foto es de Beatriz.
Aún me quedan como quinientas fotos atrasadas por mirar a ver cuáles cuelgo, antes de alcanzar el presente. Si es que el presente es alcanzable—en todo caso, en el futuro será.

Me he topado con esta foto por Lagüés, y me ha traído recuerdos de mi primer portátil, hace unos quince años... o más. Tenía esta foto de pantalla de arranque.
Las modelos aún deben estar de buen ver, supongo, y lo que es la foto sigue como estaba, pero al fotógrafo le ha ido peor—Herb Ritts era, se murió a mi edad, a los cincuenta. En cuanto a mi Mac, ni se sabe por dónde andará.
Una vez consiguió ese ordenador asomarse a la red, y ver una página web, con Netscape.... y no más. Fue, en palabras de la condesa de Pembroke,
as the embryo, whose vital band
Breaks ere it holds, and formless eyes do fail
To see the sun, though brought to lightful land.
Mirando fotos nos encontramos con viejos conocidos. Algunos aún siguen vivos, aunque cambiados. A otros ya sólo los veremos en foto— pero en el mundo de las fotos la diferencia entre unos y otros es menor, y se allí cambia menos. De un rincón de un banquete de bodas ha salido esta foto de Mireya.

La de la polémica—la que tienen pensado edificar en Manhattan sur. El diseño arquitectónico, desde luego, es precioso:

A ver cuando los ateos tienen la pasta necesaria para marcarse un diseño así. Bienaventurados los creyentes, y los Sumisos, porque ellos se llevarán el gato al agua.