Blogia
Vanity Fea

Literatura y crítica

Dreamland

Dreamland

Edgar Allan Poe

DREAMLAND

By a route obscure and lonely,
Haunted by ill angels only,

Where an Eidolon, named NIGHT,
On a black throne reigns upright,
I have reached these lands but newly
From an ultimate dim Thule-
From a wild clime that lieth, sublime,
Out of SPACE- out of TIME.

Bottomless vales and boundless floods,
And chasms, and caves, and Titan woods,
With forms that no man can discover
For the tears that drip all over;
Mountains toppling evermore
Into seas without a shore;
Seas that restlessly aspire,
Surging, unto skies of fire;
Lakes that endlessly outspread
Their lone waters- lone and dead,-
Their still waters- still and chilly
With the snows of the lolling lily.

By the lakes that thus outspread
Their lone waters, lone and dead,-
Their sad waters, sad and chilly
With the snows of the lolling lily,-
By the mountains- near the river
Murmuring lowly, murmuring ever,-
By the grey woods,- by the swamp
Where the toad and the newt encamp-
By the dismal tarns and pools

Where dwell the Ghouls,-
By each spot the most unholy-
In each nook most melancholy-
There the traveller meets aghast
Sheeted Memories of the Past-
Shrouded forms that start and sigh
As they pass the wanderer by-
White-robed forms of friends long given,
In agony, to the Earth- and Heaven.

For the heart whose woes are legion
’Tis a peaceful, soothing region-
For the spirit that walks in shadow
’Tis- oh, ’tis an Eldorado!
But the traveller, travelling through it,
May not- dare not openly view it!
Never its mysteries are exposed
To the weak human eye unclosed;
So wills its King, who hath forbid
The uplifting of the fringed lid;
And thus the sad Soul that here passes
Beholds it but through darkened glasses.

By a route obscure and lonely,
Haunted by ill angels only,
Where an Eidolon, named NIGHT,
On a black throne reigns upright,
I have wandered home but newly
From this ultimate dim Thule.




Tierra de sueños

(Traducción de Andrés Ibáñez)

Por una ruta triste y solitaria
hechizada por ángeles malvados,
donde un Ídolo al que llaman NOCHE
reina sobre un trono oscuro,
he regresado hace poco a esta tierra
desde mi Tule última y sombría,
cuyo clima salvaje se extiende, sublime,
fuera del ESPACIO, fuera del TIEMPO.

Valles sin fondo, corrientes sin margen,
abismos, cavernas, bosques de titanes,
formas que eluden al ojo que inquiere
borradas por humores que por doquier rezuman;
montañas despeñadas en mares sin orillas,
mares que se levantan hacia cielos de fuego;
lagunas que extienden sin cesar sus aguas muertas,
sus aguas solas y muertas,
sus aguas calmas y frías,
heladas con la nieve de sus lacias ninfeas.

Por la orilla de los lagos
que extienden sus aguas muertas,
sus aguas solas y muertas,
sus aguas tristes y frías
heladas con la nieve de sus lacias ninfeas;
por las montañas, por el río
que murmura suave, que murmura siempre;
por los bosques grises, por el pantano
donde la salamandra y el sapo campean;
por las fétidas pozas donde viven los duendes,
por parajes impíos y melancólicos rincones,
allí el viajero aterrado se encuentra
fantasmas embozados del pasado que vuelve,
endriagos que saltan a su paso y suspiran,
blancas formas veladas que son las de amigos muertos
hace tiempo entregados a la tierra, y al cielo.

Si hay en tu corazón una legión de dolores
te será esta región apacible y benigna.
¡Oh, espíritu que vagas perdido entre las sombras,
he aquí tu Eldorado!
Mas para el desdichado viajero que cruza,
el rey de estos lugares ha dispuesto que nada
de cuanto aquí se oculta sea visible a sus ojos,
y todos sus misterios, para el alma que pasa,
sean sólo sombras vagas en un cristal oscuro.

Por una ruta triste y solitaria
hechizada por ángeles malvados,
donde un Ídolo al que llaman NOCHE
reina sobre un trono oscuro
he regresado hace poco a esta tierra
desde mi Tule última y sombría.

Sueños de Poe

D'autres vies que la mienne

Me ha gustado bastante este libro de Emmanuel Carrère, D'autres vies que la mienne, "Vidas que no son la mía" (2009)—sobre el duelo, el luto y la pérdida descritos con precisión aunque vistos desde fuera—pues cuenta, igual que otros libros anteriores del autor, experiencias reales de conocidos suyos, conjuntando aquí la mayor comprensión y respeto hacia los sentimientos, con el detalle basado en entrevistas personales y observaciones suyas—agarrándose a la realidad un poco machaconamente, como si fuese un escritor que no puede inventar y tiene que escribir sobre lo que le pasa porque es más urgente, más "tema", la realidad de las emociones de la gente que conoce, y el juego entre el punto de vista de él sobre ellos y el de ellos sobre sí mismos. También se entremezcla a estas historias de pérdidas y dolor la historia de cómo él mismo alcanza la felicidad y la estabilidad emocional:dance me 14

"Cada día desde hace seis meses, voluntariamente, he pasado algunas horas ante el ordenador escribiendo sobre lo que más miedo me da en el mundo: la muerte de un hijo para sus padres, y la de una mujer joven para sus hijas y su marido. La vida me hizo testigo de estas dos desgracias, una tras otra, y me encargó, o al menos así lo entendí yo, que las relatase. A mi me las ha ahorrado; rezo porque continúe haciéndolo. He oído decir algunas veces que la felicidad se apreciaba retrospectivamente. Uno piensa: no me daba cuenta, pero entonces era feliz. En mi caso no es así. Mucho tiempo fui desdichado, y muy consciente de serlo; hoy me gusta lo que me ha deparado la vida, no tengo mucho mérito en eso de tan amable que es, y mi filosofía entera cabe en la frase que según se dice mumuró, la noche de la coronación, Madame Letizia, la madre de Napoleón: 'Ójala que dure'.
Ah, y, además: prefiero lo que me asemeja y aproxima a otros hombres antes que lo que me distingue de ellos. Eso también es nuevo." (308)


Un aspecto interesante del libro es cómo exhibe (o no oculta) sus mimbres, la relación un tanto precaria del escritor con su material, sus dudas ante el tratamiento, la manera en que lo sacó adelante a base de entrevistas, y las reacciones de los propios personajes ante la lectura del manuscrito—y la del autor ante la reacción de sus personajes. Esta metatextualidad es característica del estilo de Carrère (ver este artículo de Frank Wagner sobre L'Adversaire). Da un poco la sensación de un escritor que se fuerza a ver tema donde no lo había en principio, y luego resulta que lo hay. El tema siempre está delante, al parecer, aunque no promete lo que hay delante, o no lo hemos visto ahí—es también una historia de amistad entre un juez cojo y una jueza coja—y qué más se puede pedir a un novelista en busca de tema, que lo saque de la nada como un prestidigitador sin trucos.


Irène Némirovsky, Suite française

Por cierto, sobre Lisbeth Salander

jueves 11 de marzo de 2010

Por cierto, sobre Lisbeth Salander

lisbeth salander
Igual soy el único que se está leyendo aún la famosa Trilogía. Sólo decir que es un thriller como tantos tantísimos, y que nada interno a él justifica el éxito que ha tenido. Yo lo atribuyo a uno de esos caprichos de la información globalizada, torbellinos de atención creados por este Internet que nos tiene mareados. La atención y la moda súbita siempre han funcionado así, tanto en cuestiones vestimentarias como literarias… sólo que ahora se ha acelerado el ritmo y acrecentado el diámetro del torbellino. Antes una moda literaria atrapaba a unos cientos de miles de lectores a lo sumo, y duraba unos años. Ahora las ventas máximas pueden ser súbitamente por cientos de millones, y a nivel mundial. E igual que sube, baja, como la espuma—a un ritmo de aceleración nunca visto, siguiendo la lógica de los fenómenos extremos que rige la cabeza de la larga cola. Este año aún aguantamos el tirón con las películas (que han tenido éxito comparativamente menor), e igual apuramos un par de meses más con las novelas de las películas de las novelas... pero es muy posible que el año que viene, y ya de aquí a la eternidad, nadie se acuerde de Millennium, como nadie se acuerda de Trilby. Más les vale mantener abierto el caso judicial de los derechos de autor. Porque, como digo, lo que es literariamente considerado, Stieg Larsson es uno más del montón (también conveniente es ésto para el éxito masivo, claro), y no merece la cosa más análisis. Como prueba aduciré que este artículo mío ya suena a anticuado.


Author, author

The Evolutionary Review no. 1

A photo on Flickr

 

Empiezo a leermeThe Evolutionary Review, donde me han publicado una reseña. El índice nos da una idea de las materias tratadas en este volumen desde una perspectiva evolucionista:

Andrews, Alice. "Editor's Introduction." The Evolutionary Review 1 (2010): 1-3.

Carroll, Joseph. "Editor's Introduction." The Evolutionary Review 1 (2010): 4-5.

Tanaka, Jiro. "What Is Copernican? A Few Common Barriers to Darwinian Thinking about the Mind." The Evolutionary Review 1 (2010): 6-12.

Wilson, David Sloan. "Learning from the Immune System about Evolutionary Psychology." The Evolutionary Review 1 (2010): 13-17.

Swirski, Peter. "When Biological Evolution and Social Revolution Crash: Skinner's Behaviorist Utopia." The Evolutionary Review 1 (2010): 18-23.

Palmer, Craig T., Alex Newsome, Kelsey Proud and Kathryn Coe. "Facebook or Lonesome No More." The Evolutionary Review 1 (2010): 24-29.

Heywood, Leslie, and Justin R. Garcia. "Ins and Outs: An Evolutionary Approach to Fashion." The Evolutionary Review 1 (2010): 30-35.

Baldwin, Kevin Scott. "1859: Darwin, Mill, and Drake." The Evolutionary Review 1 (2010): 36-38. (Edwin Drake).

Williams, Todd O. "Challenging Evolutionary Metaphors of Survival: Morris's News from Nowhere." The Evolutionary Review 1 (2010): 39-41.

Van Wyhe, John. "Commemorating Charles Darwin." The Evolutionary Review 1 (2010): 42-47.

Carroll, Joseph. "The Art Instinct in its Historical Moment: A Meta-Review." Rev. of Denis Dutton's book. The Evolutionary Review 1 (2010): 48-54.

Ayala, Francisco J. "Are You Aware That You Are Reading This Review?" Rev. of The Nature of Being Human, by Harold Fromm. The Evolutionary Review 1 (2010): 55-58.

Fromm, Harold. "Two Brains Better than One." Rev. of Human: The Science behind What Makes Us Unique, by Michael S. Gazzaniga. The Evolutionary Review 1 (2010): 59-61.

Degler, Carl N. "Is History Against the Law?" Rev. of War and Peace and War: The Rise and Fall of Empires, by Peter Turchin. The Evolutionary Review 1 (2010): 62-63.

Dissanayake, Ellen. "Tracking Musical Chills." The Evolutionary Review 1 (2010): 64-68.

Vandermassen, Griet. "Woman as Erotic Object in Mainstream Cinema: A Darwinian Inquiry into the Male Gaze." The Evolutionary Review 1 (2010): 69-75.

Cooke, Brett. "Clichés Worth Singing: Narrative Commonplaces in Opera." The Evolutionary Review 1 (2010): 76-81.

Evans, Dylan. "The Consolations of Karma." Rev. of Slumdog Millionaire, dir. Danny Boyle. The Evolutionary Review 1 (2010): 82-83.

Barratt, Daniel. "Understanding Cinema: Poetic Films and Embodied Viewers." Rev. of Poetics of Cinema, by David Bordwell, and Embodied Visions, by Torbel Grodal. The Evolutionary Review 1 (2010): 84-87.

Horvath, Tim. "First Do Not Bore: Earning and Sustaining Attention in Contemporary Literary Fiction." The Evolutionary Review 1 (2010): 88-96.*

Boyd, Brian ."On the Origins of Comics: New York Double-take." The Evolutionary Review 1 (2010): 87-111.

Clasen, Mathias. "The Horror! The Horror!" The Evolutionary Review 1 (2010): 112-19.

Duncan, Charles. "Darkly Darwinian Parables: Ian McEwan and The Comfort of Strangers." The Evolutionary Review 1 (2010): 120-24.

Wells, Robin Headlam. "Sex in the City-State." In The Rape of Troy: Evolution, Violence, and the World of Homer, by Jonathan Gottschall. The Evolutionary Review 1 (2010): 125-27.

Vermeule, Blakey. "The Furniture of the Mind." Rev. of Reading Edith Wharton through a Darwinian Lens: Evolutionary Biological Isues in Her Fiction, by Judith P. Saunders. The Evolutionary Review 1 (2010): 128-30.

Burghhardt, Gordon M. "Don't Cry at the Cremation." Rev. of On the Origin of Stories: Evolution, Cognition, and Fiction, by Brian Boyd. The Evolutionary Review 1 (2010): 131-34.

Fox, Robin. "A Mirror Up to Nature: The Many Faces of Love in Shakespeare." Rev. of Shakespeare and the Nature of Love: Literature, Culture, Evolution, by Marcus Nordlund. The Evolutionary Review 1 (2010): 135-37.

García Landa, José Ángel. "Illuminations from This Thing of Darkness." Rev. of Harry Thompson's novel. The Evolutionary Review 1 (2010): 138-40.

Austin, Michael. "'Vengeance Is Mine', Saith the Text." Rev. of Commeupance: Costly Signaling, Altruistic Punishment, and Other Biological Components of Fiction, by William Flesch. The Evolutionary Review 1 (2010): 141-42.

Michelson, David. "Strutting His Stuff." Rev. of Literature, Science, and a New Humanities, by Jonathan Gottschall. The Evolutionary Review 1 (2010): 143-46.

Nieves, Erwin. "Re-Reding Hispanic Literature and Film: Towards a Genuine Interdisciplinary Criticism." Rev. of Interdisciplinary Essays on Darwinism in Hispanic Literature and Film: The Intersection of Science and the Humanities, ed. Jerry Hoeg and Kevin S. Larsen. The Evolutionary Review 1 (2010): 147-49.

Hoeg, Jerry, and Kevin S. Larsen, eds. Interdisciplinary Essays on Darwinism in Hispanic Literature and Film: The Intersection of Science and the Humanities. Edwin Mellen, 2009.

Hart, David Augustus. "About the Cover." The Evolutionary Review 1 (2010): 150-51.


PS: Más cosas interesantes sobre este nuevo paradigma evolucionista en las humanidades se encuentran en el blog La nueva ilustración evolucionista, http://ilevolucionista.blogspot.com/


El nuevo paradigma

Avatares de un pronombre

A photo on Flickr

Avatares de un pronombre

Hace veinte años escribía yo cosas sobre Samuel Beckett, autor que por entonces casi seguía vivo. De entre esos papelillos que dejé caer, acaba de recoger uno Google Books.  Está en un volumen de homenaje a Patricia Shaw, por entonces catedrática de filología inglesa en la Universidad de Oviedo. Iba el artículo sobre el uso de los pronombres en la narración experimental de Beckett; el título es "Personne: Aventuras de 'yo' en la trilogía de Beckett." Lo de personne va por eso de "persona/máscara/nadie/crisis de la identidad"—y las aventuras del yo las tiene también el tú, o cualquier pronombre o persona que se dedique a leer a Beckett. Si no tenías la experiencia de la crisis de identidad, es una buena receta para adquirir esa crisis tan imprescindible. Aquí está la versión electrónica, tres volúmenes en Google Books, de Stvdia Patriciae Shaw Oblata. Pertenece a una época más inocente, en la que los editores de un volumen no se preocupaban de hacer constar su nombre en la portada—cuánto hemos avanzado. Mi artículo está en el volumen 1, páginas 230-242. Para subrayar el tema del avatar y de la crisis de identidad, en el índice del libro se han confundido con mi nombre, y me llaman creo "J. Antonio". Bah, muchos más lo hacen.





Ya había colgado yo antes otro texto del artículo éste en mi web, en un formato más legible: "Personne: aventuras de 'yo' en la trilogía de Beckett".

Por cierto que hay más cosas mías en Google Books buscando "José Angel García Landa". Las primeras al menos, luego ya aparecen mi alter ego Mariano García Landa y otra gente.

El centro ausente: El Innombrable de Beckett

 

Quince años juntos

A photo on Flickr

martes 2 de febrero de 2010

Quince años juntos


—o eran veinticinco:

A Bibliography
of Literary Theory,
Criticism, and Philology


15th ed. (2010)

by

José Ángel
G
ARCÍA LANDA

Universidad de Zaragoza

Facultad de Filosofía y Letras
50009 Zaragoza - Spain

almez

Begun in the 1980s
Online since '95
We're at least 20
—and getting older
and bolder
Not thinner though



Hoy cuelgo esta 15ª edición. Que, aclaro, sigue siendo no exhaustiva (exhausting, but not exhaustive). Y en efecto, empecé a teclear la bibliografía en 1989, aunque incorporé entonces muchas referencias que llevaba recopilando desde años antes, aun cuando no sabía que estaba ya haciendo o que iba a hacer una bibliografía—desde 1984 más o menos. Podría reírme ahora cuando recuerdo que empecé a hacerla precisamente por aborrecimiento a las bibliografías— porque siempre estaba volviendo a las mismas referencias bibliográficas (que si Barthes, que si Genette, por entonces) y decidí recopilarlas, harto de repetirlas y de hacer bibliografías—la idea era hacer the bibliography to end all bibliographies. Y ya se sabe lo que pasa con esas cosas.

A Álvaro le digo que aunque no pueda presumir de otra cosa, sí puedo presumir de haber tecleado la obra más extensa jamás editada y tecleada por un único autor, al menos mientras no me quiten la ilusión o el récord: calculo que una versión impresa de la bibliografía ocuparía una pila de libros como yo de alta. Eso es más que Crimen y Castigo. Y sigo siendo el nambergüán en la búsqueda de Google para "Literary theory bibliography". Me puedo quejar de que me visitan poco los internautas, menos que antes, al menos entrando por la puerta delantera que es donde tengo el contador. Pero oye, cuentan de un sabio que un día. Además, puede que estén entrando muchos más por la puerta de la cocina gestionada por los buscadores, que pueden llevar a un usuario a cualquiera de las cuatro mil quinientas páginas, además de a la portada. Y créanme, por mucha fe que le eche, no le voy a poner a la bibliografía cuatro mil quinientos contadores.


Los trabajos de Hércules

Noah's Compass

miércoles 20 de enero de 2010

Noah's Compass

La brújula de Noé; ésta es la última novela, por ahora, de Ann Tyler; no va de nadie llamado Noé, pero en casi todas las novelas con títulos simbólicos hay un pasaje en el que se explica el título. Yo los marco con subrayados verticales en el margen, suponiendo que las rayas verticales sean subrayados, y pongo "TITULO". Suelen ser pasajes éstos muy indicativos sobre cómo concibe el autor, autora, el sentido e intención de su novela. En este caso, el protagonista es un prejubilado llamado Liam, que intenta encontrar un sentido a una vida que se le ha quedado de repente vacía y desocupada. Y aquí viene el pasaje "TITULO". Un nietillo que le han dejado para que lo cuide—Liam no le tiene ningún apego, y es mutuo. El niño tiene una madre cristiana militante; está estudiando la Biblia, y le pregunta a su abuelo por el Arca de Noé, si iba a gasolina. No, no iba a gasolina...

—"¿Entonces era un velero?"
—"Pues sí, supongo que sí," dijo Liam. Aunque nunca había visto velas en las ilustraciones, ahora que lo pensaba. "En realidad," dijo, "supongo que tampoco necesitaba velas, porque no iba a ninguna parte."
—"¡Que no iba a ninguna parte!"
—"Es que no había ninguna parte a donde ir. Solo intentaba seguir a flote. Sólo iba subiendo y bajando un poquito, así que no necesitaba ni brújula, ni timón, ni sextante..."
—"¿Qué es un sextante?"
—"Creo que es algo que averigua las direcciones por las estrellas. Pero Noé no necesitaba averiguar las direcciones, porque todo el mundo estaba sumergido así que daba igual." (219-20)


Bien, pues así está el personaje Liam más o menos, flotando sobre lo que se sumergió. Sólo que no lleva a nadie en su arca; ni a una pareja de monos siquiera. Se da cuenta de que su trabajo al que se ha venido dedicando le ha ido aportando cada vez menos, y que ha culminado su carrera como un prejubilado ignorado por todos, y desinteresado en realidad de la enseñanza y de la filosofía que antes le interesó. Había intentado sin éxito doctorarse, e interrumpió la carrera académica para criar niños cuando se casó. Pero es que su vida familiar tampoco ha sido un éxito. Su primera esposa murió tras una depresión postparto que les amargó el matrimonio. Su segunda esposa Barbara se divorció de él, no por nada en concreto, sino por aburrimiento, o porque no se comunicaba con él, lo consideraba un tanto encerrado en sí mismo o ausente. Y así va pasando Liam por la vida, y se enfrenta tras su jubilación al pisito en el que prevé pasar la etapa final de su vida, sin grandes expectativas.

Un par de cosas sí le ocurren. Se despierta un día en un hospital con la cabeza rota. Al parecer un ladrón le ha dado un golpe, y tiene amnesia local, no se acuerda de ese día. Liam cree que le va en algo recuperar la memoria, y consulta a un neurólogo—y por casualidad se fija en una persona que estaba en la sala de espera. Es una mujer, una acompañante que ayuda a un señor mayor a manejarse y a recordar cosas. Liam se obsesiona un tanto con ella, y busca una excusa para conocerla. Quizá ella le ayude a recordar, o tenga alguna clave para orientarlo en la vida. Y en efecto traban amistad, y hasta se enamoran un poco, dentro de sus límites y precauciones. Esto choca un poco a la familia de Liam, un poco más pendientes de él ahora que le habían dado un golpe; lo van visitando y les choca ver aparecer por allí día sí día también a la gordita Eunice.

... pero todo acaba en nada. Descubre que su enamorada, Eunice, es una persona que también va por la vida flotando, sin criterio—y que está casada, todo un chasco. No quiere a su marido Eunice, y propone dejarlo. Pero Liam se ha llevado una decepción, y es un hombre de moral matrimonial severa. Le pide a Eunice que se marche y no lo llame más. Visita algo más a su familia. A su padre, que aún vive—a buenas horas se entera de que el viejo se había sentido dolido, porque sus hijos se distanciaron de él al divorciarse de la madre de Liam, echándole la culpa de lo que no salió bien. Vuelve estos tiempos a pensar Liam en su divorcio, en su vida, en la orientación poco satisfactoria que le ha dado.... en cierto sentido, piensa, Eunice si que ha resultado ser su "recordadora". Se da cuenta de que ha pasado por la vida sin implicarse realmente en ella, "es como si nunca hubiera estado presente por completo en mi propia vida" (263). El hueco en su memoria ligado a la agresión que sufrió le hace darse cuenta de que el hueco es aún mayor: en realidad ha ido olvidando, siempre, toda su vida: "¿Dónde está el resto? ¿Dónde está todo lo demás que he olvidado: mi niñez y mi juventud, mi primer matrimonio y mi segundo matrimonio y cuando crecían mis hijas?" (241). Al lector le llegan informaciones fragmentarias sobre todo esto, igual que al propio protagonista. Y es cierto: el pasado podemos recuperarlo un poquito a veces, pero es lo que hemos olvidado, o al menos no lo tenemos presente.

Tiene Liam un sentimiento de bienestar al entrar un momento en la cocina de su ex, Bárbara—pero al fin nada lleva a nada. Su familia o exfamilia (todo parece lo mismo) son tan poco afectivos como él—a pesar del nombre céltico, parecen todos ingleses en el peor sentido, desapegados, indiferentes, fríos como marmolillos. En la novela no hay iluminación ni epifanía, ni arco iris, ni baja el nivel de las aguas. Liam no reconstruye su vida espectacularmente, pero sigue a flote. Busca un trabajillo de asistente en un colegio. No vuelve a ver a Eunice, último vislumbre del amor, ni busca otra pareja. No estrecha relaciones con su familia. Le echaron. No les guarda resentimiento, pero no les tiene cariño, ni tiene gustos ni intereses en común con ellos, ni los necesita. No tiene gustos ni deseos ni afectos ni intereses, realmente—ha ido empobreciendo y limitando su vida. El final del libro se limita a constatar lo que queda al final del día, y apenas hay ironía en su valoración del personaje. La vida, realmente, no da para mucho más a fin de cuentas, una vez ha pasado uno por ella— y mejor saberlo:

"Sócrates dijo... ¿Qué es lo que dijo? Algo sobre que cuantas menos necesidades tenía, más cerca estaba de los dioses. Y en realidad Liam no necesitaba nada. Tenía un sitio pasable donde vivir, un trabajo suficientemente bueno. Un libro para leer. Un pollo en el horno. Era solvente, si no rico, y tenía buena salud. Bastante buena salud, de hecho: sin dolores de espalda, sin artritis, sin prótesis de caderas ni de rodilla. La brecha del cuero cabelludo se había curado de modo que apenas notaba una ligerísima línea en relieve, apenas más ancha que un hilo. Le había crecido el pelo otra vez para ocultarla completamente a la vista. Y la cicatriz de la palma de su mano se había encogido de modo que era sólo una especie de mella.
Casi podía convencerse a sí mismo de que nunca le habían herido". (277)


Igual es que es difícil de herir... La novela, para ir sobre un personaje sin interés, se lee con interés notable. Va de lo más interesante: del presente y de cómo va pasando, del pasado y lo que queda de él, de la vida cotidiana... Y si hay decepción al ver que para en nada, es una decepción buscada, significativa, y amortiguada por la inercia del propio personaje con quien nos hemos identificado. Uno se sospecha que quizá sea una desilusión, o falta de capacidad de ilusión, que nos aceche a todos, más o menos, en el presente o en el presentible. No todos somos tan carentes de rumbo como este personaje. Pero igual a fin de cuentas la única dirección no engañosa es la pura flotación en la vida, watching the wheels.

La edad de la inocencia

El nuevo paradigma

lunes 18 de enero de 2010

El nuevo paradigma

A photo on Flickr

El nuevo paradigma en teoría crítica, literaria y artística lo define a su manera Norman Holland en un mensaje a la lista PsyArt.

Hi, gang,

This Q and A is from the NYTimes' interviewer Deborah Solomon and Terry Castle, professor of 18th century literature at Stanford, best known for The Literature of Lesbianism:

What are the latest trends in academia? Is poststructuralist theory dead yet?

Well, it carries on in its zombielike, jargon-ridden way here and there. But it's on the wane. The smartest literary scholars right now are interested in evolutionary psychology and brain science -- how we may be hard-wired for fiction-making, aesthetic appreciation and the like.

'Nuff said,

Norm

Básicamente: se reacciona contra el constructivismo cultual y el postestructuralismo (la tesis de que 'nada se nace, todo se hace' y se da un bandazo al lado opuesto. De hecho los manifiestos a favor de este giro datan ya de hace quince años. Pueden leerse en el sitio web de Joseph Carroll los artículos "Evolution and Literary Theory" y "Poststructuralism, Cultural Constructivism, and Evolutionary Biology", luego incluidos en Literary Darwinism. Son una defensa elocuente y un tanto radical de esta nueva orientación. Más reciente es "Literary Study and Evolutionary Psychology: The Once and Future Discipline" del mismo autor. Y otra intervención igualmente reciente en esta línea, e impresionante por su panorámica y documentación, es el libro de Brian Boyd On the Origin of Stories.

A mí me encanta el evolucionismo y la teoría cultural evolucionista (así que supongo que en parte soy uno de esos "smartest literary scholars" a los que se refiere Holland)—y sin embargo desconfío de los paradigmas y sus movimientos a bandazos, y su tendencia a tirar el bebé con el agua del baño, como dicen por allí. Me gusta más encontrar puntos de encuentro y aprovechar los insights de cada paradigma. Así que me apunto al nuevo paradigma, pero con precaución: me interesan tanto los descubrimientos sobre tendencias innatas y generales, como la manera en que esas tendencias encuentran vías en un contexto social determinado, y adoptan formas culturalmente guiadas y condicionadas por un entorno, digamos una "ecología cultural", concreta e históricamente específica. Para una crítica (desde una perspectiva humanista) a los excesos del nuevo paradigma, puede verse a Raymond Tallis, "On Evolutionary Reductionism".


Ficción narrativa y evolución