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Vanity Fea

Universidad

Ya soy Emérito

Al menos, por mérito—ya soy Emérito. Me falta la edad. Acaba de sacar la Universidad de Zaragoza un plan de jubilación anticipada para sus profesores mayores de sesenta años (ahí fallo, por suerte)—para sacárselos de encima nombrándolos Eméritos, con rebajilla de sueldo y unas poquitas clases (pocas) si quieren.

Otro dato a tener en cuenta es que tendrán "plena capacidad" investigadora, para dirigir proyectos y tesis doctorales, y tendrán derecho a usar los medios del Departamento. Mira, eso yo no puedo— porque una normativa interna (e ilegal) que se han sacado de la manga los coordinadores del postgrado de mi departamento, me impide dirigir tesis en mi departamento— y dar clases de segundo ciclo. Tendré que esperar a cumplir los sesenta para que se me garantice la plena capacidad que ya me garantiza la LOU— aunque en esta universidad todas las garantías legales son papel mojado. Como en todas las autonomías plenas.

Me consolaré con el vanidoso pensamiento de que la Universidad, aunque no me deje dirigir tesis ni nada, y envíe a su abogada a argumentar estas cosas impresentables, contra mis recursos....

... que bueno—por lo menos la Universidad sí piensa que le he prestado servicios destacados, y me envíaría alegremente a la jubilación si ay, si tuviese unos añitos más. Los "servicios destacados" consisten en disponer "al menos, de seis tramos, entre quinquenios de docencia y sexenios de investigación, reconocidos por los organismos competentes", o  cinco tramos y un ejercicio de cargo unipersonal. Bueno, yo tengo siete tramos de esos, o sea que cuando llegue a emérito, seré destacadísimo emérito... con pocas tesis dirigidas, claro, que eso de dirigir tesis me lo prohíben por norma en mi universidad, si no les aporto subvenciones.


PS : El 15 de junio, nos anuncian los sindicatos mayoritarios que han dado su conformidad al plan de prejubilaciones "eméritas". Disiente CGT Universidad, que nos pasa esta valoración:

CGT-UNIVERSIDAD

Si nadie lo impide, en el próximo Consejo de Gobierno de la Universidad
de Zaragoza (UZ), a celebrar el 16/06/2009, será aprobado el denominado
Plan de  Incentivación de la Jubilación Voluntaria del Profesorado de
los Cuerpos Docentes Universitarios. En su preámbulo, este Plan al que
puede acogerse  potencialmente el  personal docente funcionario
(PDI-funcionario) de la UZ que haya cumplido los 60 años con algunos
requisitos mínimos, bajo la figura de profesor Emérito*, destaca que
pretende fomentar el rejuvenecimiento de la plantilla de PDI de esta
universidad.

(*) Emérito/ta. (Del lat. emeritus).: 1. adj. Dicho de una persona: Que
se ha retirado de un empleo o cargo  y disfruta algún premio por sus
buenos servicios. 2. adj. Se dice especialmente del soldado cumplido de
la Roma antigua  que disfrutaba la recompensa debida a sus méritos.

CGT no ha querido sumarse a la firma de este Plan, o normativa, a
diferencia de los sindicatos mayoritarios que públicamente se han
congratulado del acuerdo alcanzado en la Mesa Sectorial de PDI de la UZ.
  Son numerosos los motivos por los que CGT no se ha sumado a la firma
del mismo, algunos de los cuales destacamos a continuación.

1.- PRIVILEGIOS DE CLASE. No estamos de acuerdo con la implantación de
planes de jubilación anticipada que conlleven una discriminación entre
los diferentes trabajadores de la función pública. Fomenta, en
particular, la desigualdad entre trabajadores de una misma empresa y, en
general, la desigualdad social.

2.- ¿ES LEGAL?. No se trata de una jubilación real, dado que el profesor
que se acoge al Plan  puede seguir prestando sus servicios a la UZ
impartiendo hasta 1/3 de su carga docente plena si así lo deseara.  Pero
el Plan tampoco establece mecanismos de control sobre el resto de
actividades, si las hubiera, que deba desarrollar el profesor
"jubilado", ni tan siquiera un seguimiento mínimo de estas actividades
por parte del Departamento al que pertenezca.

3.- REJUVENECER = AMORTIZAR. El Plan rejuvenece la plantilla de la UZ
simplemente con la amortización de las plazas de profesorado que se
acojan al mismo. Tal vez por ello, ningún epígrafe de la norma garantiza
que se contrate un docente y/o investigador en formación en el puesto
del docente jubilado, conviertiéndose por tanto la norma, si así se
deseara aplicar, en un Plan de Amortización de plazas de PDI-funcionario.

4.- PRECARIEDAD LABORAL. El Plan condenará al PDI más joven de la UZ a
la precariedad laboral y a la falta de promoción, condicionada por la
falta de recursos económicos, ya que la UZ hipoteca una parte de sus
recursos a la retribución de PDI que potencialmente pudiera no realizar
actividad alguna.  Grosso modo, es MUFACE la que se hace cargo, en
aplicación de la legislación vigente de clases pasivas, de abonar al
profesor jubilado según el Plan algo más del 50% de su retribución
ordinaria anual. La UZ abonará la diferencia hasta completar la
retribución que percibiría el profesor si estuviera en activo (salvo
complementos autonómicos por méritos, pendientes de negociación).

5.- AUSENCIA DE DEBATE.  Tampoco CGT puede admitir la forma en que se ha
llevado a cabo la gestación del Plan en una Universidad Pública. Se ha
fomentando el oscurantismo al no difundir, con anterioridad al acuerdo
sindical alcanzado en la Mesa Sectorial, información y documentación
sobre el mismo en las listas habituales de distribución de información
al PDI, lo que hubiera permitido la participación de toda la comunidad
universitaria en el debate de la conveniencia del desarrollo de un plan
de jubilaciones y de su implantación en una etapa de cambios profundos
en  el sistema universitario europeo.

CGT-UNIVERSIDAD denuncia que es el ahorro en gastos de personal,
amortizando plazas de PDI, la principal motivación que ha llevado a la
UZ a la puesta en práctica de este Plan de  Incentivación de la
Jubilación Voluntaria, sin valorar los efectos negativos que pueden
derivarse de su implantación.

Endogamia y corrupción


La Universidad de Zaragoza y la pseudociencia

 

En su último Consejo de Gobierno, la Universidad de Zaragoza rechazó un título propio en Homeopatía que se proponía para su aprobación, pero no lo rechazó porque la homeopatía sea una pseudociencia, sino porque la Universidad ya tiene otro título propio sustancialmente coincidente. (El postgrado en "homeopatía clínica", será). En un resumen del Consejo de Gobierno que pasa el Colectivo de Profesores se reseña

el rechazo de un título propio en Homeopatía que había sido informado negativamente por la Comisión de Docencia de la Universidad, atendiendo a las alegaciones presentadas y una vez detectadas algunas disonancias en su presentación. El Vicerrector explicó que, coordinado por el mismo responsable —el profesor Lanuza—, existía ya otro título propio con contenidos similares. En consecuencia, lo oportuno no era crear un segundo curso prácticamente igual al existente, sino optar por la fusión de ambos.
En el turno de intervenciones, el Decano de Medicina tomó la palabra para defender el caso del título en Homeopatía. Aseguró que había razones para ofrecer los dos cursos simultáneamente. A pesar de tener un mismo coordinador y contenidos similares, eran títulos diferentes, con objetivos distintos y dirigidos a alumnos también diferentes. Quería anunciar, por lo tanto, la presentación de un recurso a la Comisión de Docencia de la Universidad con el fin de que fuera reconsiderada esta decisión.


Quizá deberían empezar por modificar la Wikipedia, que los podría dejar en mal lugar a estos decanos y doctores que defienden la homeopatía. Allí (y en otras partes, digamos) la homeopatía se considera una pseudociencia, sin eficacia probada, sin principios activos en sus "medicamentos" y sin hipótesis racionales sobre un posible mecanismo de acción, puesto que "contradice los principios mejor establecidos de la física, de la química y de la biología sin ofrecer explicaciones alternativas". Y que de hecho "ninguna organización científica de prestigio le presta credibilidad" a la homeopatía. (¿Excepto la Universidad de Zaragoza, será?).

Claro que la Universidad de Zaragoza debe ser más seria que la Wikipedia, me imagino, y doctores tiene la iglesia para rebatir opiniones controvertidas.... Pero oye, lo raro es que sobre pseudociencia nadie dijo nada en el Consejo de Gobierno, si nos atenemos a lo que nos cuentan.

De todos modos, aunque ofreciesen un máster en homeopatía también sería un pseudo-máster, como todos los de esta lista, que tienen nombre de título oficial sin serlo.

¿Para cuándo el máster en Frenología, o el Postgrado en Astrología y Tarot?

Parece que falta algún principio activo de control en esta Universidad también. Si se deja que en cada sector imperen los intereses particulares del grupo que allí lidere, por el principio de no intervención, se puede llegar a extremos ridículos. Se vota por acuerdo, o por respeto mutuo, que la semana tiene doce días y así pasa a ser, democráticamente, en aquel corroncho. Y no lo digo por la homeopatía, de la que sólo sé lo que pone en la Wikipedia—hablo por mi departamento, donde han votado que sólo estén autorizados a dirigir tesis quienes tengan subvenciones.


Capitalismo imaginario

Ya admiten críticas

Ha aparecido en el Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza, un tanto inesperadamente, el texto de protesta que les envié por sus continuadas censuras de mis opiniones, que desaparecían allí como en un sumidero sin acuse de recibo ni explicación. Igual todo esto es producto de la dejadez y la arbitrariedad, o quizá se está reconduciendo la política de censura; no sé. Observaré que mi texto ("Censores Habemus") sale allí con fecha del día que lo envié, el día 14 de mayo, pero ha aparecido allí una semana más tarde, cosa que no es la primera vez que sucede. Tampoco se han estirado hasta publicar los textos que les he enviado durante este año pasado. Sea como sea, les envío este comentario adicional felicitándoles por este aparente cambio de actitud—

–Ya admiten críticas. Es un primer paso.

Veo que (contra mis previsiones) sí han publicado mi crítica a la política del Rincón de Opinión. Enhorabuena. Sigan así, y poco habrá que objetar al funcionamiento de este foro. Eso sí, debería empezar el Rincón de Opinión por atenerse a sus estatutos: nombrar moderadores, que sean conocidos, y abrirse al libre acceso en Internet (no en la "intranet", que no dictó eso el Consejo de Gobierno). Y ya sea por normativa, ya por cortesía, deberían exponerse los motivos a los autores si se rechaza publicar alguna opinión—aunque no veo ninguna razón para hacerlo si no contraviene ninguna ley y se atiene a las normas de corrección que se establezcan. Los administradores deberían ser eso, administradores y en todo caso moderadores. Nunca censores de opinión, pues es la censura lo que no debería tener lugar en la Universidad, no las opiniones que viniendo de la comunidad universitaria se expongan razonadamente. Para eso se supone que está este foro, así que disculpen si no les doy las gracias por publicar lo que les envío. Es lo que tienen que hacer, ni más ni menos. Un saludo.



Censura y libertad de expresión en la Universidad

Grave solución de continuidad

A photo on Flickr

 

Hoy he dado con la página dedicada a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, en la Gran Enciclopedia Aragonesa Online. Es divertida la fe que les tiene el redactor a los Catedráticos y sólo a los Catedráticos. Y me ha llamado la atención este párrafo sobre los años 30 y 40:

Un catedrático de Valencia, el zaragozano Riba, se incorporó a la Facultad de Zaragoza para dar lecciones muy cuidadas de Historia Contemporánea; será el difusor de la afición a la lengua inglesa y dará tono con su elegancia personal y refinamiento social a más de un círculo estudiantil de entonces; junto con el paleógrafo Usón tuvo que asumir la responsabilidad de la Facultad en los años cuarenta, en que ésta experimentó una grave solución de continuidad en su profesorado, que además coincidió con una plétora de alumnos tras los años de la guerra civil, y con un traslado de las enseñanzas desde la vieja Universidad de la plaza de la Magdalena al primer pabellón elevado en la actual Ciudad Universitaria; les cupo lograr la asimilación de numerosos nuevos catedráticos que por estos años se incorporaron al claustro facultativo.


Énfasis mío.... porque desde luego el autor pasa de puntillas por el tema de la grave solución de continuidad. Y la "reseña histórica" de la página de la propia Facultad de Filosofía y Letras es aún más discreta.

Menos eufemismos sobre esas misteriosas Soluciones aparecen en esta entrevista de Carlos Castilla del Pino con Arcadi Espada, donde habla de sus memorias de la época de la guerra y el franquismo, y describe lo que me imagino fue un fenómeno parecido por toda España:

R. Para mí, escribir Pretérito imperfecto era una tarea ineludible. Primero porque era consciente de que mi vida era ejemplar en el sentido cervantino, y por tanto debía narrarla. Y por otra parte yo creía en los efectos terapéuticos de la escritura memorialística. Por ese lado me equivoqué. Yo creía que ese tremendo trauma, del que no me he repuesto ni me repondré nunca, que fue la Guerra Civil, lo liquidaría al escribir sobre ella. No lo he liquidado.

P. Sigue ahí la calle de San Roque donde mataron a sus tíos.

R. Fíjese que a mí lo que más me ha traumatizado de la guerra civil es el descubrimiento de que en el ser humano que tienes a tu lado, de pronto emergen las más brutales y crueles tendencias. Menos mal que mi padre estaba muerto... Porque ver a amigos de mi padre, hombres de la edad de mi padre, que de pronto se convertían en asesinos directos o comprensivos con los que asesinaban, ver que esa especie humana de pronto... Eso me ha conferido un gran escepticismo sobre el hombre. Las memorias me han servido para establecer un cierto orden. Pero consuelo... Nada de consuelo. Es verdad que mucha gente se ha identificado con lo que explico; que he recibido un enorme volumen de cartas. Pero ése es un consuelo sobrevenido.

En la época del franquismo hubo muchos docentes represaliados. Aparte de los muchísimos asesinados directamente (sospechosos ya no sólo por simpatizar con las izquierdas, sino muchas veces tan sólo por ser maestros, o cultos) muchos otros perdieron su puesto, y muchos fueron desplazados a lugares remotos o inconvenientes. Mi padre que estudió Magisterio en Huesca dice que eso le sirvió para tener excelentes profesores que en circunstancias normales hubieran debido estar en cátedras menos pirenaicas.

Yo me pregunto cuántos, y quiénes, fueron los expedientados y "desaparecidos" en cada sitio—por ejemplo en la Universidad de Zaragoza, ya que en ella estamos. Tanto hablar de memoria histórica, costaría poco dedicar una página web a la memoria de quienes perdieron su trabajo, o su vida, ya no digo por defender nada, que seguramente ni oportunidad tendrían... sino por estar donde estaban, o por ser quienes eran, o por ser sus enemigos quienes eran. Supongo que muchos irían a parar al instituto anatómico forense, ese que ahora es una ludoteca, y en el certificado de defunción les anotarían como causa de la muerte "traumatismo craneal", que es como los supervivientes profesionales llamaban al tiro en la nuca.

Más dolería saber quiénes fueron los que accedieron entonces a las plazas "desocupadas". Me parece que eso los principales interesados preferirán no recordarlo mucho. La desmemoria activa aún tiene mucho recorrido en España, y nos reímos de Garzón pidiendo el certificado de defunción de Franco... igual más vale cerciorarse.

Cuando ya no haya ocasión de conocer estas historias, entonces correrán los investigadores a escribirlas. Es más seguro mantener una distancia segura, que estas indagaciones las carga el diablo. Y no llegarán los represaliados a tener una placa conmemorativa en su universidad; todo lo más una nota a pie de página en alguna tesis de historia.

A falta de historia, nos contentaremos con los mundos alternativos de la ficción—el capítulo 4 de Barra Siniestra, de Nabokov, donde se narra la Junta de Gobierno extraoficial que tiene lugar en la Universidad justo tras el golpe de estado del dictador Paduk.

 

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Vladimir Nabokov, Bend Sinister (1947), ch. 4:

Old Azureus's manner of welcoming people was a silent rhapsody. Ecstatically beaming, slowly, tenderly, he would take your hand between his soft palms, hold it thus as if it were a long sought treasure or a sparrow all fluff and heart, in moist silence, peering at you the while with his beaming wringkles rather thatn with his eyes, and then, very slowly, the silvery smile would start to dissolve, the tender old hands would gradually release their hold, a blank expression replace the fervent light of his pale fragile face, and he would leave you as if he had made a mistake, as if after all you were not the loved one — the loved one whom, the next moment, he would espy in another corner, and again the smile would dawn, again the hands would enfold the sparrow, again it would all dissolve.

Some twenty prominent representatives of the University, some of them Dr Alexander's recent passengers, were standing or sitting in the spacious, more or less glittering drawing-room (not all the lamps were lit under the green cumuli and cherubs of its ceiling) and perhaps half a dozen more co-existed in the adjacent mussikisha [music-room], for the old gentleman was a mediocre harpist à ses heures and liked to fix up trios, with himself as the hypotenuse, or have some very great musician do things to the piano, after which the very small and not over-abundant sandwiches and some triangled bouchées, which, he fondly believed, had a special charm of their own due to their shape, were passed around by two maids and his unmarried daughter, who smelt vaguely of eau de Cologne and distinctly of sweat. Tonight, in lieu of these dainties, there were tea and hard biscuits; and a tortoiseshell cat (stroked alternately by the Professor of Chemistry, and Hedron, the Mathematician) lay on the dark-shining Bechstein. At the dry-leaf touch of Gleeman's electric hand, the cat rose like boiling milk and proceeded to purr intensely; but the little medievalist was absent-minded and wandered away. Economics, Divinity, and Modern History stood talking near one of the heavily draped windows. A thin but virulent draught was perceptible in spite of the drapery. Dr. Alexander had sat down at a small table, had carefully removed to its north-western corner the articles upon it (a glass ashtray, a porcelain donkey with paniers for matches, a box made to mimic a book) and was going through a list of names, crossing out some of them by means of an incredibly sharp pencil. The President hovered over him in a mixed state of curiosity and concern. Now and then Dr. Alexander would stop to ponder, his unoccupied hand cautiously stroking the sleek fair hair at the back of his head.

'What about Rufel?' (Political Science) asked the president. 'Could you not get him?'

'Not available,' replied Dr Alexander. 'Apparently arrested. For his own safety, I am told.'

'Let us hope so,' said old Azureus thoughtfully. 'Well, no matter. I suppose we may start.'

Edmund Beuret, rolling his big brown eyes, was telling a phlegmatic fat person (Drama) of the bizarre sight he had witnessed.

'Oh yes,' said Drama. 'Art students. I know all about it.'

'Ils ont du toupet pourtant,' said Beuret.

'Or merely obstinacy. When young people cling to tradition they do so with as much passion as the ripe man shows when demolishing it. They broke into the Klumba [Pigeon Hole — a well-known theatre] since all the dancing halls proved closed. Perseverance.'

'I hear that the Parlamint and the Zud [Court of Justice] are still burning,' said another Professor.

'You hear wrongly,' said Drama, 'because we are not talking of that, but of the sad case of History encroaching upon an annual ball. They found a provision of candles and danced on the stage,' he went on, turning again to Beuret, who stood with his stomach protruding and both hands thrust deep into his trouser pockets. 'Before an empty house. A picture which has a few nice shadows.'

'I think we may start,' said the President, coming up to them and then passing through Beuret like a moonbeam, to notify another group.

'Then it is admirable,' said Beuret, as he suddenly saw the thing in a different light. 'I do hope the pauvres gosses had some fun.'

'The police,' said Drama, 'dispersed them about an hour ago. But I presume it was exciting while it lasted.'

'I think we may start in a moment,' said the President confidently, as he drifted past them again. His smile gone long ago, his shoes faintly creaking, he slipped in between Yanovsky and the Latinist and noded yes to his daughter, who was showing him surreptitiously a bowl of apples through the door.

'I have heard from two sources (one was Beuret, the other Beuret's presumable informer),' said Yanovsky —and sank his voice so low that the Latinist had to bring down and lend him a white-fluffed ear.

'I have heard another version,' the Latinist said, slowly unbending. 'They were caught while attempting to cross the frontier. One of the Cabinet Ministers whose identity is not certain was executed on the spot, but (he subdued his voice as he named the former President of the State) . . . was brought back and imprisoned.'

'No, no,' said Yanovsky, 'not Me Nisters. He all alone. Like King Lear.'

'Yes, this will do nicely,' said Dr Azureus with sincere satisfaction to Dr Alexander who had shifted some of the chairs and had brought in a few more, so that by magic the room had assumed the necessary poise.

The cat slid down from the piano and slowly walked out, on the way brushing for one mad instant against the pencil-striped trouser leg of Gleeman who was busy peeling a dark-red Bervok apple.

Orlik, the Zoologist, stood with his back to the company as he intently examined at various levels and from various angles the spines of books on the shelves beyond the piano, now and then pulling out one which showed no title — and hurriedly putting it back: they were all zwiebacks, all in German —German poetry. He was bored and had a huge noisy family at home.

'I disagree with you there —with both of you,' the Professor of Modern History was saying. 'My client never repeats herself. At least not when people are all agog to see the repetition coming. In fact, it is only unconsciously that Clio can repeat herself. Because her memory is too short. As with so many phenomena of time, recurrent combinations are perceptible as such only when they cannot affect us any more — when they are imprisoned so to speak in the past, which is the past just because it is disinfected. To try to map our tomorrows with the help of data supplied by our yesterdays means ignoring the basic element of the future which is its complete non-existence. The giddy rush of the present into this vacuum is mistaken by us for a rational movement.'

'Pure Krugism,' murmured the Professor of Economics.

'To take an example' —continued the Historian without noticing the remark: 'no doubt we can single out occasions in the past that parallel our own period, when the snowball of an idea had been rolled by the red hands of schoolboys and got bigger and bigger until it became a snowman in a crumpled top hat set askew and with a broom perfunctorily affixed to his armpit — and then suddenly the bogey eyes blinked, the snow turned to flesh, the broom became a weapon and a full-fledged tyrant beheaded the boys. Oh, yes, a parliament or a senate has been upset before, and it is not the first time that an obscure and unlovable but marvellously obstinate man has gnawed his way into the bowels of a country. But to those who watch these events and would like to ward them, the past offers no clues, no modus vivendi —for the simple reason that it had none itself when toppling over the brink of the present into the vacuum it eventually filled.'

'If this be so,' said the Professor of Divinity, 'then we go back to the fatalism of inferior nations and disown the thousands of past occasions when the capacity to reason, and act accordingly, proved more beneficial than scepticism and submission would have been. Your academic distaste for applied history rather suggests its vulgar utility, my friend.'

'Oh, I was not talking of submission or anything in that line. That is an ethical question for one's own conscience to solve. I was merely refuting your contention that history could predict what Paduk would do or say tomorrow. There can be no submission — because the very fact of our discussing these matters implies curiosity, and curiosity in its turn is insubordination in its purest form. Speaking of curiosity, can you explain the strange infatuation of our President for that pink-faced gentleman yonder — the kind gentleman who brought us here? What is his name, who is he?'

'One of Maler's assistants, I think; a laboratory worker or something like that,' said Economics.

'And last term,' said the Historian, 'we saught a stuttering imbecile being mysteriously steered into the Chair of Paedology because he happened to play the indispensable contrabass. Anyhow the man must be a very Satan of persuasiveness considering that he has managed to get Krug to come here.'

'Did he not use,' asked the Professor of Divinity with a mild suggestion of slyness, 'did he not use somewhere that simile of the snowball and the snowman's broom?'

'Who?' asked the Historian. 'Who used it? That man?'

'No,' said the Professor of Divinity. 'The other. The one whom it was so hard to get. It is curious the way ideas expressed ten years ago—'

They were interrupted by the President who stood in the middle of the room asking for attention and lightly clapping his hands.

The person whoe name had just been mentioned, Professor Adam Krug, the philosopher, was seated somewhere apart from the rest, deep in a cretonned armchair, with his hairy hands on its arms. He was a big heavy man in his early forties, with untidy, dusty, or faintly grizzled locks and a roughly hewn face suggestive of the uncouth chess master or of the morose composer, but more intelligent. The strong compact dusky forehead had that peculiar dusky aspect (a bank safe? a prison wall?) which the brows of thinkers possess. The brain consisted of water, various chemical compounds and a group of highly specialized fats. The pale steely eyes were half closed in their squarish orbits under the shaggy eyebrows which had protected them once from the poisonous droppings of extinct birds — Schneider's hypothesis. The ears were of goodly size with hair inside. Two deep folds of flesh diverged from the nose along the large cheeks. The morning had been shaveless. He wore a badly creased dark suit and a bow tie, always the same, hyssop violet with (pure white in the type, here Isabella) inter-neural macules and a crippled left hind wing. The not so recent collar was of the low open variety, i.e., with a comfortable triangula space for his namesake's apple. Thick-soled shoes and old-fashioned black spats were the distinctive characters of his feet. What else? Oh, yes — the absent-minded beat of his fore-finger against the arm of his chair.

Under this visible surface, a silk shirt enveloped his robust torso and tired hips. It was tucked deep into his long underpants which in their turn were tucked into his socks: it was rumoured, he know, that he wore none (hence the spats) but that was not true; they were in fact nice expensive lavender silk socks.

Under this was the warm white skin. Out of the dark an ant trail, a narrow capillary caravan, went up the middle of his abdomen to end at the brink of his navel; and a blacker and denser growth was spread-eagled upon his chest.

Under this was a dead wife and a sleeping child.

The President bent his head over a rosewood bureau which had been drawn by his assistant into a conspicuous position. He put on his spectacles using one hand, shaking his silvery head to get their bows into place, and proceeded to collect, equate, tap-tap, the papers he had been counting. Dr Alexander tiptoed into a far corner where he sat down on an introduced chair. The President put down his thick even batch of typewritten sheets, removed his spectacles and, holding them away from his right ear, began his preliminary speech. Soon Krug became aware that he was a kind of focal centre in respect to the Argus-eyed room. He knew that except for two people in the assembly, Hedron and, perhaps, Orlik, nobody really liked him. To each, or about each, of his colleagues he had said at one time or other, something . . . something impossible to recall in this or that case and difficult to define in general terms — come careless bright and harsh trifle that had grazed a stretch of raw flesh. Unchallenged and unsought, a plump pale pimply adolescent entered a dim classroom and looked at Adam who looked away.

'I have called you together, gentlemen, to inform you of certain very grave circumstances, circumstances which it would be foolish to ignore. As you know, our University has been virtually closed since the end of last month. I have now been given to understand that unless our intentions, our programme and conduct are made clear to the Ruler, this organism, this old and beloved organism, will cease to function altogether, and some other institution with some other staff be established in its stead. In other words, the glorious edifice which those bricklayers, Science and Administration, have built stone by stone during centuries, will fall . . . it will fall because of our lack of initiative and tact. At the eleventh hour, a line of conduct has been planned which, I hope, may prevent the disaster. Tomorrow it might have been too late.

'You all know how distasteful the spirit of compromise is to me. But I do not think the gallant effort in which we shall all join can be branded by that obnoxious term. Gentlemen! When a man has lost a beloved wife, when an animal has lost his feet in the aging ocean; when a great executive sees the work of his life shattered to bits — he regrets. He regrets too late. So let us not by our own fault place ourselves in the position of the bereaved lover, of the admiral whose fleet is lost in the raging waves, of the bankrupt administrator — let us take our fat like a flaming torch in both hands.

'First of all, I shall read a short memorandum — a kind of manifesto if you wish — which is to be submitted to the Government and duly published . . .       

 (....)

The President had slipped out of his chair and fairly ran towards Krug.

'I have remembered,' he said with a catch in his voice, 'something I wanted to tell you — most important — sub rosa — will you please come with me into the next room for a minute?'

'All right,' said Krug, heaving out of his armchair.

The next room was the President's study. Its tall clock had stopped at a quarter past six. Krug calculated rapidly, and the blackness inside him sucked at his heart. Why am I here? Shall I go home? Shall I stay?

'... My dear friend, you know well my esteem for you. But you are a dreamer, a thinker. You do not realize the circumstances. You say impossible, unmentionable things. Whatever we think of — of that person, we must keep it to ourselves. We are in deathly danger. You are jeopardizing the — everything...'

Dr Alexander, whose courtesy, assistance and savoir vivre were really supreme, slipped in with an ash tray which he placed at Krug's elbow.

'In that case,' said Krug, ignoring the redundant article, 'I have to note with regret that the fact you mentioned was but its helpless shadow — namely an afterthought. You ought to have warned me, you know, that for reasons I still cannot fathom you intended to ask me to visit the—'

'Yes, to visit the Ruler,' interpolated Azureus hurriedly. 'I am sure that when you take cognizance of the manifesto, the reading of which has been so unexpectedly postponed—'

The clock began striking. For Dr Alexander, who was an expert in such matters and a methodical man, had not been able to curb the tinkerer's instinct and was now standing on a chair and pawing the danglers and the naked face. His ear and dynamic profile were reflected in pink pastel by the opened glass door of the clock.

'I think I prefer going home,' said Krug.

'Stay, I implore you. We shall now quickly read and sign that really historical document. And you must agree, you must be the messenger, you must be the dove—'

'Confound that clock,' said Krug. 'Can't you stop its striking, man? You seem to confuse the olive branch with the fig leaf,' he went on, turning again to the President. 'But this is neither here nor there, since for the life of me—'

'I only beg you to think it over, to avoid any rash decision. Those school recollections are delightful per se — little quarrels — a harmless nickname — but we must be serious now. Come, let us go back to our colleagues and do our duty.'

Dr Azureus, whose oratorical zest seemed to have waned, briefly informed his audience that the declaration which all had to read and sign, had been typed in the same number of copies as there would be signatures. He had been given to understand, he said, that this would lend a dash of individuality to every copy. What was the real object of this arrangement he did not explain, and, let us hope, did not know, but Krug thought he recognized in the apparent imbecility of the procedure the eerie ways of the Toad. The good doctors, Azureus and Alexander, distributed the sheets with the celerity that a conjuror and his assistant display when passing around for inspection articles which should not be examined too closely.

'You take one, too,' said the older doctor to the younger one.

'No, really,' exclaimed Dr Alexander, and everybody could see his handsome face express a rosy confusion. 'Indeed, no. I would not dare. My humble signature must not hobnob with those of this august assembly. I am nothing.'

'Here — this is yours,' sid Dr Azureus with an odd burst of impatience.

The zoologist did not bother to read his, signed it with a borrowed pen, returned the pen over his shoulder and became engrossed again in the only inspectable stuff he had found so far — an old Baedeker with views of Egypt and ships of the desert in silhouette. Poor collecting ground on the whole —except perhaps for the orthopterist.

Dr Alexander sat down at the rosewood desk, unbuttoned his jacket, shot out his cuffs, turned the char proximally, checked its position as a pianist does; then produced from his vest a beautiful glittering instrument made of crystal and gold; looked at its nib; tested it on a bit of paper; and, holding his breath, slowly unfolded the convolutions of his name. Having completed the ornamentation of its complex tail, he raised his pen and surveyed the glamour he had wrought. Unfortunately at this precise moment, his golden wand (perhaps resentful of the concussions that its master's various exertions had been transmitting to it throughout the evening) shed a big black tear on the valuable typescript.

Really flushing this time, the V vein swelling on his forehead, Dr Alexander applied the leech. When the corner of the blotting paper had drunk its fill without touching the bottom, the unfortunate doctor gingerly dabbed the remains. Adam Krug from a vantage point near by saw these pale blue remains: a fancy footprint or the spatulate outline of a puddle.

Gleeman re-read the document twice, frowned twice, remembered the grant and the stained-glass window frontispice and the special type he had chosen, and the footnote on page 306 that would explode a rival theory concerning the exact age of a ruined wall, and affixed his dainty but strangely illegible signature.

Beuret who had been brusquely roused from a pleasant nap in a screened armchair, read, blew his nose, cursed the day he had changed his citizenship — then told himself that after all it was not his business to combat exotic politics, folded his handkerchief and seeing that others signed, signed.

Economics and History held a brief consultation during which a sceptic but slightly trained smile appeared on the latter's face. They appended their signatures in unison and then noticed with dismay that while comparing notes they had somehow swapped copies, for each copy had the name and address of the potential undersigner typed out in the left-hand corner.

The rest sighed and signed, or did not sigh and signed, or signed — and sighed afterwards, or did neither one nor the other, but then thought better of it and signed. Adam Krug too, he too, he too, unclipped his rusty wobbly fountain pen. The telephone rang in the adjacent study.

Dr Azureus had personally handed the document to him and had hung around while Krug had leisurely put on his spectacles and had started to read, throwing his head back so as to rest it on the antimacassar and holdeing the sheets rather high in his slightly trembling thick fingers. They trembled more than usually because it was after midnight adn he was unspeakably tired. Dr Azureus stopped hovering and felt his old heart stumble as it went upstairs (metaphorically) with its guttering candle when Krug nearing the end of the manifesto (three pages and a half, sewn) pulled at the pen in his breast pocket. A sweet aura of intense relief made the candle rear its flame as old Azureus saw Krug spread the last page on the flat wooden arm of his cretonned armchair and unscrew the muzzle part of his pen, turning it into a cap.

With a quick flip-like delicate precise stroke quite out of keeping with his burly constitution, Krug inserted a comma in the fourth line. Then (chmok) he remuzzled, reclipped his pen (chmok) and handed the document to the distracted President.

'Sign it,' said the President in a funny automatic voice.

'Legal documents excepted,' answered Krug, 'and not all of them at that, I never have signed, nor ever shall sign, anything not written by myself,'

Old Azureus glanced round, his arms slowly rising. Somehow nobody was looking his way save Hedron, the mathematician, a gaunt man with a so-called 'British' moustache and a pipe in his hand. Dr Alexander was in the next room attending to the telephone. The cat was asleep in the stuffy room of the President's daugher who was dreaming of not being able to find a pot of apple jelly which she knew was a ship she had once seen in Bervok and a sailor was leaning and spitting overboard, watching his spit fall, fall, fall into the apple jelly of the heart-rending see for her dream was shot with golden-yellow, as she had not put out the lamp, wishing to keep awake until her old father's guests had gone.

'Moreover,' said Krug, 'the metaphors are all mongrels whereas the sentence about being ready to add to the curriculum such matters as would prove necessary to promote political understanding and to do our utmost is miserable grammar which even my comma cannot save. I want to go home now.'
'Prakhtata meta¿' poor Dr Azureus cried to the very quiet assembly. Prakhta tuen vadust, mohen kern! Profsar Krug malarma ne donje . . . Prakhtata!'

Dr Alexander, faintly resembling the fading sailor, reappeared and signalled, then called the President, who still clutching the unsigned paper, sped wialing towards his faithful assistant.

'Come on, old booy, don't be a fool. Sign that darned thing,' said Hedron, leaning over Krug and resting the fist with the pipe on Krug's shoulder. 'What on earth does it matter? Affix your commercially valuable scrawl. Come on! Nobody can touch our circles — but we must have some place to draw them.'

'Not in the mud, sir, not in the mud,' said Krug, smiling his first smile of the evening.

(....)


Muertes paralelas / No se fusila en domingo




Censores Habemus (Andanada a Nadie)

Censores Habemus (Andanada a Nadie)

 

La semana pasada, se censuró un mensaje mío enviado al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza. Lo publiqué a mi aire aquí en mi blog, claro—aquí está: "Autorización para discriminar". Otro artículo censurado por la Universidad de Zaragoza en este foro apareció luego en Ibercampus, que a diferencia de mi universidad no ejerce la censura—Con el agravante de que mi universidad es un servicio público que viene actuando arbitrariamente. Y con el agravante de que yo soy un Profesor Titular de esa universidad—un profesor cuyas opiniones no pueden al parecer ser toleradas en el foro de opinión de su propia universidad. Esto es realmente fuerte— es franquista, por utilizar un término no exagerado. Franquista gris.

La semana anterior, el misterioso administrador del Rincón de Opinión (pues haberlo haylo, aunque no se manifieste) censuró allí un mensaje que poco después, y sin que yo lo pidiese, apareció en Fírgoa: Universidade Pública —sin que se rasgase el Velo del Templo. Pero aquí, en Zaragoza, le molestaba a alguien. Lo que envié, léanlo, eran protestas por las arbitrariedades que se cometen en la ordenación docente de mi departamento, y que son toleradas, si no apoyadas, por el Rectorado.

Ah, pero.... ¿críticas al Rectorado? ¿Críticas a la actuación (feudal) de un departamento? ¿Se puede opinar de eso?

Pues sí—se puede, y se debe. Opino. Pero esta opinión tampoco aparecerá probablemente en el Rincón de Opinión, porque allí hay alguien con espíritu censor que se ocupa de suprimir las opiniones que pudieran molestarle a otro alguien. Actuando de modo interesado, favoritista, y contrario a la normativa— pero oigan, aquí no pasa nada. Se censura, y ya está. Ni se da justificación, ni razón, ni se contesta a los mensajes pidiendo aclaraciones. A la antigua, sin más—vamos, que a éstos la Ley de Prensa de Fraga les vendría grande pero muy grande.

No sé realmente cómo expresar lo inaceptable que me parece la existencia de censura ideológica en mi propia Universidad, por parte del propio Rectorado. La vergüenza que me produce.

Durante el último año, no han aparecido apenas opiniones en ese foro de opinión (que, incumpliendo también en esto su normativa, es invisible desde fuera de la Universidad). Yo he enviado varios artículos, pero se han censurado todos sin excepción. En años anteriores se me censuraron algunos—siempre sin explicación ni respuesta—y aparecieron otros; de hecho soy el mayor Opinador de esta universidad, si a este rincón de ella nos atenemos. Pero como digo, de un año a esta parte, parece que le habían echado el cerrojazo definitivamente, como para sentar que aquí no hay opinión que valga. (Qué bochorno intelectual y moral y político...).

Ah, pero no. Tate. De repente sí aparece una opinión, en abril pasado, una firmada por el profesor Turégano, sobre el proceso de Bolonia y un manifiesto que han sacado un grupo de profesores, etc. Vale, una opinión, bienvenida. Una que pasa el filtro.

Casi como que parece que se abrió el filtro ad hoc para difundirla. Casualmente a la vez, aparece en abril esta notita de los Misteriosos Administradores de este foro, por primera vez identificados como "el Gabinete del Rector". He de decir que hace un par de años envié una protesta al Defensor Universitario por la manipulación de este foro de opinión y su incumplimiento flagrante de su propósito y normativa—y que el Defensor echó paños calientes y en lugar de tomar cartas en el asunto propició que me dirigiese yo (in person) al Gabinete del Rector a hablar de este problema. Como si fuese un problema mío, y no de la Universidad, o como si fuese una desavenencia entre mi persona y el Gabinete del Rector.... En fin.

Bien, pues ésta es la notita emitida por los Administradores, en la que se reconoce implícitamente que desde hace años no se ha regulado (como era normativo) el funcionamiento del foro:

El Consejo de Dirección de la Universidad de Zaragoza va a proceder próximamente a la regulación del Rincón de Opinión. Para ello, es necesario regular las condiciones de funcionamiento del mismo, así como proceder al nombramiento de moderadores.
Hasta que esa regulación se produzca, el Gabinete del Rector autorizará exclusivamente el uso del Rincón de Opinión para aquellos comentarios que se atengan al contenido del Acuerdo de 12 de julio de 2005, del Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, por el que se aprueba la Normativa de uso de los recursos informáticos y servicios de red de la Universidad de Zaragoza (BOUZ nº 36) y -especialmente-, del que le es de aplicación recogido de sus artículos 7 y 8.
Universidad, abril de 2009


Ah, pues si hay criterios (criterios que se supone hemos debido incumplir) veamos cuáles son las indicaciones que da esa normativa. Y más en concreto, qué es lo que prohíbe, ya que de prohibir mensajes se trata aquí:

1) En ningún caso, se podrán utilizar los recursos informáticos
de la Universidad de Zaragoza para actividades que
sean contrarias al ordenamiento jurídico y especialmente,
a las previsiones recogidas en los Estatutos de la Universidad
de Zaragoza.
De modo particular queda prohibido difundir contenidos
de carácter discriminatorio de cualquier tipo, pornografía
infantil, sexista, de apología del terrorismo, de incitación a
la violencia o atentatorio contra los derechos humanos, así
como actuar en perjuicio de los derechos a la intimidad, al
honor, a la propia imagen, contra la dignidad de las personas
o contra la protección de datos de carácter personal.
2) Los medios indicados están destinados al uso profesional
de los usuarios, por tanto, éstos no disponen del uso privativo
de los mismos.
3) Los usuarios destinarán los medios indicados a usos compatibles
con la finalidad de las funciones del servicio al
que se encuentren adscritos y que correspondan con su trabajo.
Su utilización con cualquier otro fin diferente necesitará
del consentimiento expreso de la Universidad.
4) Los usuarios deberán realizar un adecuado uso de los
medios materiales puestos a su disposición.
5) Se acepta como principio básico ético el de respetar la verdad
informativa de los hechos, siempre verificada y contrastada,
diferenciando las noticias y las opiniones.
6) Queda prohibida cualquier tipo de publicidad no contratada
por la Universidad de Zaragoza, así como la información
privilegiada a favor del propio autor o familiares.
7) Se respetarán los derechos de propiedad intelectual e
industrial, en cualquiera de sus modalidades.


¿Alguien me puede explicar cuáles de estas normas incumplen mis "opiniones"? Que opiniones son, claro, y por eso van al rincón de Opinión. ¿O querrían quizá nuestros Encapuchados Censores—supongo que se trata del Gabinete del Rector, puesto que ahí se le nombra— que haya un rincón de opinión sin opiniones? Esta normativa no dice que "se censurarán los mensajes que disgusten al Administrador", o "las ideas que supongan una crítica a las actuaciones administrativas de la Universidad".... que faltaría más, que dijese eso. No lo dice, pero lo hace. Hay que pensar que alguien tiene amigos usando la tijera.

Pensad bien lo que significa esto. Que es MUY SINIESTRO, en especial en un supuesto foro de pensamiento habilitado por un supuesto Paraíso del Pensamiento, y de la Libertad del Espíritu bla bla, como es la Universidad.

Aquí hay alguien que utiliza y gobierna los recursos públicos de la Universidad desde la sombra—pues nombres no hay. Ese alguien —el Gabinete del Rector, supongo—no es que imponga normativas abusivas, sino que incumple las propias normativas que se ha dictado a sí misma la Universidad. Desde hace años, no hay en este foro de opinión ni Administradores identificables, ni respuestas razonadas, ni contestación a quejas. Censura sí hay, repetidamente.

¿Y quién es el Gabinete del Rector, o el Rector, para incumplir la normativa establecida, o para tratar arbitrariamente a unos y otros, o para censurar las opiniones de nadie? ¿En qué país vivimos? ¿Tenemos aquí Bwanas, o Amos?

¿Se dan cuenta de lo que harían en un régimen franquista unos Funcionarios Grises de este calibre, si de este modo actúan en un régimen de supuestas libertades y regido por principios constitucionales? ¿Habría algún periódico que hablase del gobierno, con personal de este nivel? ¿Se podría hablar públicamente de alguien con influencia, o criticar a la administración, u opinar sobre nada? Pues es lo que hemos tenido en este país, y lo que tenemos aquí mismo—no es de extrañar que en instituciones como éstas suele tener razón el que manda, mande lo que mande. Carne de nazismo, lo llamaban en Alemania a esto. Más vale que no tenemos nazis, porque si no iba a haber mucho colaboracionista.

Todo esto retrata a nuestra Universidad de Zaragoza. Lamentablemente—da una medida exacta de su talla, exacta porque resulta de lo que hace, no de lo que dice que hace. Es intolerable. Y lo más intolerable quizá sea que nadie al parecer eche en falta un foro de libre opinión en esta universidad, y que se nos ponga esta infame pantalla para montar el paripé, como se ha hecho con el referéndum de Bolonia, un hueso que se ha tirado a los estudiantes para que muerdan, mientras el bacalao se va cortando por otro lado.

Y aún habrá quien lea esto y diga, "ingenuo, aún protestando por la libertad de opinión en la universidad.... como si a alguien le importase un pimiento". Así vamos, y así es la universidad, la triste universidad Pública, que tenemos en Zaragoza.
________________________


PS- Me contesta el contestador automático del Rincón de Opinión:

Con fecha y hora: 14/05/2009 19:07:33 se ha recibido su aportación en el Rincón de Opinión: Censores Habemus (Andanada contra Nadie) Muchas gracias por su participación.

De nada. Ahora a ver si aparece publicada.

re-PS: Sí que aparece publicada, una semana más tarde. Les envío este comentario.

Contra la censura en la Universidad

Televisión (universitaria) por Internet

Me pasan este enlace, Canales de Televisión de España, donde se pueden ver muchos canales españoles por Internet, en diversos formatos, la mayoría para Windows:
http://www.tvgratis.tv/ver-tv-gratis-en-directo-por-internet/canales-de-television-de-espana.html
Entre ellos veo tres canales de la televisión de Vigo—entre ellos la mediateca:
http://www.tvgratis.tv/tv-gratis-online-media-player/universidad-de-vigo-tv-spain.html
—que es el único que puedo ver con mi Mac, al menos en parte... Y también hay otro canal universitario, de la Universidad Rey Juan Carlos. (Para la Universidad de Vigo acabo por cierto de realizar esta encuesta sobre el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación en la docencia universitaria).

Aunque esta web de tvgratis no emite  la programación de las cadenas, sino  el resumen diario que las cadenas publican en su página web. Más parecido a la tele en directo por internet es la de esta página: http://www.teledirecto.es/
—donde sí aparece la programación completa de las 24 horas emitida por las cadenas, con un pequeño desfase con respecto a la emisión en directo.

Hace poco hablaba yo de lo paupérrimo que resulta que las universidades como la nuestra no tengan mediatecas o canales de televisión—visto que yo mismo tengo dos—ahora que se lleva tanto, de boquilla al menos, eso de que las Universidades deben "abrirse a la sociedad" y ser un servicio público.

Pues estos días ha aparecido lo que debe ser lo que (al menos para mí) es la primera emisión de televisión de nuestra Universidad de Zaragoza, al margen de videoconferencias puntuales en ámbitos particulares. También ésta es un tanto precaria, y más que precaria, pues son unos vídeos colgados en la red, en múltiples formatos, eso sí, pero que se cargan al paso la burra y a mí se me interrumpen al poco de empezar. Lo que se emite allí como programa inaugural (todo un programa apocalíptico) es el debate de la semana pasada sobre el Proceso de Bolonia. Se anunció la videoconferencia, y se pasa luego a colgar los vídeos en una página—bueno, igual es el primer granito para la mediateca.  Pero ya se ve que hay otros—no muchos—que llevan mucho más camino adelantado.






y Bolonia a referéndum

Bien, pues si el debate se ve en precario en TVUnizar, más precario aún ha sido el referéndum sobre Bolonia anunciado en esa página.  Aunque allí no lo dice, estaba limitado a los estudiantes—para entretenerlos, vamos; el resultado ha sido de un 12% de participación y un 87% de esos en contra de Bolonia. La opinión de los profesores ni siquiera interesaba al Rectorado, al parecer (tampoco la de los estudiantes, vamos). Validez, nula. Y el Proceso sigue su curso, una vez el Rectorado ha cumplido con su compromiso de torear al personal con este montajillo pseudo-democrático.

Nos pasan los estudiantes okupas ACPU (siempre optimistas) esta valoración:

El 87.77% de los estudiantes de la Universidad de Zaragoza a favor de la paralización de Bolonia.

La paralización de Bolonia recibe un 50% más de votos que el Rector en su candidatura de 2008

La campaña más barata de la historia de la UZ: un coste de 52,21€


El 12 de mayo de 2009 se celebró en la Universidad de Zaragoza un referendum sobre el Espacio Europeo de Educación Superior, fruto de las exigencias planteadas por la Asamblea Contra la Privatización de la Universidad al rectorado de esta Universidad. Con este referendum se pretendía dar voz de una vez a lxs estudiantes, quienes han sido constantemente apartados del debate y demostrar que la postura mantenida por la ACPU no era minoritaria.

Este referendum, que "sólo" costó 108 días de encierro, ha sido organizado por los estudiantes de la UNIZAR. En las mesas se sentaron casi exclusivamente delegados de centro o clases para garantizar la ausencia de críticas. La UNIZAR habilitó espacios, censos, papeletas, urnas y mobiliario. La campaña a favor de la paralización, autogestionada por la ACPU, ha tenido un coste económico de 52,21€, aunque algún examen sin duda se verá penalizado por la falta de tiempo.


Al contrario, una abrumadora mayoría ha votado a favor de la paralización del proceso de Bolonia, con una participación que ha superado aquella que eligió al actual rector. En concreto la participación ha alcanzado un 11.82%, o lo que es lo mismo, se han emitido un 3622 votos. Al actual rector le votaron 2081 estudiantes frente a los 3179 que han dicho sí a la paralización. fuente: http://www.unizar.es/elecciones/rector2008/JEC/proclamac_resultados.pdf

La jornada por otra parte se ha desarrollado sin incidentes y dentro de la normalidad habitual, a pesar del boicot de algunos colectivos estudiantes. En particular EDU y algunos delegados anunciaron su desvinculación del referendum y que rechazo a lo que las urnas expresasen, pues erigiéndose en representantes legítimos del estudiantado no necesitaban consultar nada a nadie.

Por parte del rectorado solo cabe esperar que se posicione sobre este referendum, aunque la experiencia de la ACPU en este tema indica que no se tomará muy en serio la opinión democráticamente y legítimamente expresada por el estudiantado. Aunque más estudiantes hayan votado por la paralización de Bolonia que por su candidatura, estamos segur@s que siempre habrá alguna peregrina excusa, falsedad o mentira que aducir.

El estudiantado se ha pronunciado.


 Votos
 Porcentaje

censo
 30648

emitidos
 3622

validos
 3616


 3179
 87,77

no
 403
 11,13

blanco
 36
 0,99

nulo
 4
 0,11

% participación
 11,82

Algunos datos parciales:

Algunas facultades se han demostrado especialemente combativas contra Bolonia:

En la FAC CC SALUD Y DEPORTE, en Huesca, el 40% de los estudiantes participaron en la consulta, expresándose en contra el 92%.

En la Facultad de Filosofía y Letras el 94% se pronunció a favor de la paralización de Bolonia.

Los resultados más ajustados tuvieron lugar en la EUPLA (La Almunia): 64% a favor de la paralización, 33% en contra.



_________________

Hasta aquí, los estudiantes. A mí más significativas me parecen otras cosas:

—Que un par de días después del supuesto referéndum, en la página de la Universidad no aparezca (ni en las noticias de la página principal, ni en la página de dedicada al susodicho referéndum) ni mención de sus resultados.

—Que ni siquiera se hiciese mención del asunto, en toda la promoción de la consulta, de que era una consulta únicamente para estudiantes, y no vinculante en ningún caso porque la Universidad no tiene atribuciones al respecto.

—Que ni al profesorado ni al alumnazgo le llamen la atención estas cosas, y que les parezca lo más natural del mundo. Yo iba a votar (a votar sí) a la Sala de Juntas, donde siempre se hacen las votaciones,  y me la encuentro cerrada. Me pregunta el Decano que pasaba por allí, qué buscaba, y le pregunto por el referéndum. Y me dice: Ah, no, eso es sólo para los estudiantes....

La opinión del profesorado no interesa, al parecer. Probablemente ni al profesorado. Y a correr.

Sobre información y carencia de


A photo on Flickr


Peros a Bolonia

Hoy hay en la Universidad de Zaragoza un referéndum que invita a votar "sí" a la moratoria del proceso de Bolonia "para abrir un debate sobre el futuro de la enseñanza pública". Pues votaríamos, e incluso votaríamos "sí", a pesar de nuestras opiniones divididas al respecto...

... pero es que no vamos a poder. Aunque la página de la Universidad sobre esta consulta y debate no dice NADA al respecto, esto es una mera consulta "de diversión" para los estudiantes—a los profesores ni se molesta nadie en preguntarles nada, porque es UN PARIPÉ, uno de los más desvergonzados que ha montado esta universidad hasta ahora.

De todos modos no es que vaya a tener ningún efecto la votación en un sentido u otro, pues la reacción de los antibolonios ha sido tardía y el trabajo de Bolonia ya está avanzado. Nos llegan estos dos manifiestos por correo, antibolonios también,—el primero de unas asambleas de PDI, el segundo de Comisiones Obreras.


1)
Declaración de Madrid, 25 de abril 2009

Por la dignidad de los estudios superiores en Europa.

Preámbulo
Nosotros, profesores, investigadores, personal de administración y servicios, constituidos en Coordinadora de Asambleas de PDI y PAS de las Universidades públicas españolas, indignados por el curso del actual proceso de reforma universitaria en nuestro país, conocedores de las paradojas y el fracaso de estas mismas reformas en Alemania, Italia y otros países europeos, haciéndonos eco del valeroso llamamiento de
los Rectores franceses en defensa de la independencia científica y la libertad académica -que ha movilizado ya a treinta universidades francesas- y animados, en fin, por la lucidez y la tenacidad de los estudiantes,

Declaramos:

1. Que lo que se conoce como Plan Bolonia y se presenta machaconamente como una mera intervención burocrática y técnica para facilitar la homologación de títulos y la movilidad académica, es, en realidad, un cambio radical del modelo de la Universidad en Europa. Los rectores franceses incluso no han dudado en diagnosticarlo como una mercantilización de la enseñanza, que convierte al alumno en cliente y a la Universidad en una empresa de servicios.

2. Que si la actual crisis ha hecho ya evidente que la Comisión Europea, impulsando la Agenda de Lisboa del 2000 ha empujado a toda Europa a una verdadera catástrofe económica, social y política, la actual reforma universitaria no es otra cosa que la extensión de esta misma lógica a la Universidad y tendrá unas consecuencias igualmente destructivas.

3. Que, entretanto, profesores y estudiantes, desde las Facultades y Escuelas, desde sus Comisiones Académicas, constatamos el inexorable desplome del nivel académico científico, así como la desfiguración hasta la ridiculez del carácter superior de los estudios universitarios, tal como quedan reconfigurados en los nuevos planes de estudios. En este sentido, tenemos la obligación de denunciar, al mismo tiempo, las consecuencias que esta degradación de los estudios tendrá en las profesiones reguladas, cuya regulación se está desarrollando con particular irresponsabilidad.

4. Que la bochornosa propaganda con que se quiere ocultar esta terrible estafa a la sociedad es la otra cara del carácter profundamente antidemocrático del proceso, en el que los Rectores y Decanos, con sólo honrosas excepciones, han sido una pieza clave (my emphasis). La Universidad, tras la LOU y su reforma, no hace sino profundizar en un giro autoritario, oscurantista y empresarial, al que últimamente se le llama “gobernanza”.

Los manifiestos que acompañan esta declaración (vid. infra) recogen las razones que apoyan este diagnóstico y esta denuncia. Estas razones han sido discutidas durante los últimos años en las Universidades españolas y, por más que hayan sido silenciadas en los medios de comunicación y por las autoridades universitarias, de una manera u otra están llegando a la sociedad. Presentamos ahora estos documentos con las miles de firmas -individuales e institucionales- que los respaldan.puoi correre

Por todo ello, EXIGIMOS:

Una moratoria general no simplemente en la implantación de nuevos Grados y Másteres, sino en el sistema completo de medidas en que consiste esta reforma en todo su alcance.

Esta moratoria debe sustanciarse, por ello, en la paralización (o en su caso revocación) de:

1. La implantación de los Grados y Másteres.
2. La Estrategia Universidad 2015.
3. La actividad de la ANECA en todos sus planos.
4. El borrador del estatuto del PDI.
5. El borrador de la Nueva Ley de la Ciencia.
6. La órdenes ministeriales que atañen a las profesiones reguladas.

Esta moratoria debe extenderse todo el tiempo que sea necesario para debatir de una forma transparente y democrática los principios, el sentido y la aplicación de la reforma o reformas que necesite nuestra Universidad y, más en general, nuestro sistema de instrucción pública.

LLAMAMOS a nuestros compañeros universitarios a firmar los manifiestos adjuntos, a escribir manifiestos nuevos, cartas al director en los periódicos, a secundar las movilizaciones y a sumarse a esta declaración que quiere ser la primera en un proceso de defensa de la Universidad que permanezca vinculada y comprometida con los ideales de la Ilustración que dieron sentido a la idea de Europa y en nombre de los cuales es posible aún combatir y criticar formas espúreas de sedicente europeización.

La Universidad debe estar al servicio de la sociedad, pero, sobre todo, la sociedad debe de poder estar orgullosa, y segura, de tener una Universidad que lo sea de verdad.

Madrid, 25 abril de 2009
Coordinadora de asambleas estatales de PDI y PAS

Manifiestos:
¿Qué educación superior Europea? Manifiesto de profesores e investigadores universitarios. Madrid. Marzo de 2005.
http://fs-morente.filos.ucm.es/convergencia/debate/inicio.htm

La profesión de profesor». Manifiesto de la Junta de la Facultad de Filosofía de la UCM sobre el nuevo Máster profesional de
profesores de educación secundaria y bachillerato, 29 de enero de 2008 .
http://fs-morente.filos.ucm.es/manifiesto/index.htm

Per una universitat pública al servei de tota la societat. Contra una campanya per desprestigiar-la i mercantilitzar-la. Maig de
2008.
http://repositori.wordpress.com /

Por un debate en la Universidad de Alicante sobre la reforma educativa
http:/www.redires.net/?q=manifiesto_ua_pdi_pas_debate_bolonia

Contra el desballestament de la universitat pública. Assemblea PDI i PAS de les Universitats Públiques Catalanes .
Barcelona, 28 de febrero 2009.
http://assembleapdipas.universidadpublica.net/es/manifest28 f

Manifesto en Defensa da Universidade Pública Galega. Universidad de Santiago. Plataforma na defensa da Universidade
Pública Galega. 16 de marzo de 2009.
http://www.cigadmon.org /

Otra Bolonia es posible. Manifiesto profesorado de Zaragoza.
http://docs.google.com/Doc?id=djzvrm5_7c7nqn3f4

Manifiesto del profesorado. Plataforma por una Universidad Pública, Democrática y de Calidad. Universidad de Sevilla .
http://sites.google.com/site/plataformapdi /

Declaración de la Asociación de Personal Investigador en Formación (APIF) de la UCM sobre el proceso de Convergencia
Europea.
http://fs-morente.filos.ucm.es/convergencia/debate/inicio.htm



(De estos manifiestos he firmado un par, aunque en ellos no decía nada de Lisboa ni eran de sesgo político tan claro como este de las Asambleas. El que sigue de Comisiones es quizá más matizado y menos maximalista:).


2) Comisiones Obreras (Enseñanza-Universidad, Boletín 465)

Los cambios ministeriales y el futuro de la universidad

Aunque había rumores, en medio de las vacaciones de semana santa el Presidente del Gobierno nos sorprendió poniendo en el Ministerio de Educación al Presidente de la CRUE, Ángel Gabilondo, y retornando las competencias de Universidad al Ministerio de
Educación.

Tras varias semanas de dudas e incertidumbres, el pasado 5 de mayo tomó posesión como Secretario General de Universidad Marius Rubiralta, quedando asegurada la continuidad del equipo que anteriormente estaba en el Ministerio de Ciencia e Innovación.

Así mismo se ha creado una mesa coordinadora de investigación entre el Ministerio de Educación y el de Ciencia e innovación para abordar los temas de investigación en la Universidad, ya que el 60% de ésta se realiza en las universidades.

Despejadas todas las dudas respecto de las personas, que tienen la responsabilidad de hacer frente a los retos e incertidumbres planteados en la Universidad española, ahora sólo les falta ponerse a ello.

La cuestión fundamental con la que se enfrenta el Ministro Gabilondo en la universidad española es la reforma e implantación de los nuevos planes de estudio. En definitiva el desarrollo de los compromisos adquiridos por los ministros de educación de 46 países, en unos momentos económicos muy adversos. Superar todas las sombras que el llamado proceso de Bolonia tiene será un esfuerzo titánico, ya que lo hecho hasta la fecha deja mucho que desear:

* Desde 1999 es el 7º cambio de titular en el ministerio y desde 2004 los vaivenes producidos no han sido lo más conveniente para trabajar con continuidad, diálogo y sin apresuramientos.
* Se ha retrasado mucho la publicación de las directrices para los títulos con atribuciones.
* El modo de hacer de los sucesivos gobiernos al respecto, ha provocado un nivel de desinformación que está alterando, tanto la legimitidad organizativa como el necesario sosiego a la hora de tomar decisiones.

Es difícil no estar de acuerdo con los principios que se signaron hace 10 años por los ministros de educación, pero al calor de los cambios que se han de producir aparecen otros elementos, que poco o nada tienen que ver con la génesis de este proceso. Ante esto hay todo tipo de prevenciones, desacuerdos, controversias y oposición al conocido Plan Bolonia.

La primera cuestión a tener en cuenta es que antes de 1999 la Organización Mundial del Comercio tenía puesto el punto de mira en la liberalización de los estudios superiores en Europa, es decir, pasar la universidad del estado del bienestar al mercado y aprovechando la propuesta de cambio, comienzan a incidir en este proceso las ideas más neoliberales económicamente hablando.

Por ejemplo :“En el plan estratégico de la CEOE para la economía española 2008-2012 nos hemos propuesto consolidar una participación empresarial activa en el conjunto de los sistemas y políticas de educación y formación, en todos sus niveles, liderada por una acción coordinada de las organizaciones empresariales…Esto implica también promover la colaboración empresarial en la definición de objetivos y en la evaluación de resultados, y también en la participación de los órganos de gobierno de las universidades” Gerardo Díaz
Ferrán Presidente de la CEOE.

En este “totum revolutum” también aparecen la evaluación de la calidad de todo, los cambios metodológicos, los préstamos renta, la gobernanza de las universidades necesita cambios, etc. Esta campaña mercantilizadora es un peligro que conviene tener muy presente y tanto el Ministerio como las universidades públicas deben ponerse desde ya mismo, manos a la obra para defender el servicio público de la Educación Superior no sólo con palabras. Tienen la obligación de llevar a cabo lo que firman: “La Educación Superior es un bien público y una responsabilidad pública. (Declaración de Berlín de 2003) ó “La dimensión social incluye medidas adoptadas por los gobiernos para ayudar a los estudiantes, especialmente los pertenecientes a grupos socialmente desfavorecidos, en aspectos financieros y económicos, y para
ofrecerles servicios de orientación y asesoramiento destinados a ampliar su acceso” (Declaración de Bergen, 2005).

CC.OO. exige el cumplimiento de todas las resoluciones que inciden en estas dos líneas y no colaborará en el desmantelamiento de la universidad pública.

Es necesario:

—Promover debates que hagan posible una clarificación de la actual situación, ya que toda imposición llevará al fracaso.

—Cooperación frente a competitividad en la actividad universitaria.

—Que la reforma no se haga a coste cero, ni aumente la carga de trabajo del profesorado como recoge la propuesta de Estatuto del Ministerio, ni empeoren sus condiciones laborales.

—Que los másteres oficiales tengan el mismo precio que los grados.

—Que los préstamos renta no sustituyan a las becas y sólo constituyan una ayuda para los estudiantes que no puedan acceder a las becas por superar el umbral de renta, siendo rechazables los falsos préstamos-renta impulsados por la banca privada.

Que se impulsen las becas- salario y a la vez se aumente el control del fraude fiscal para que la política de becas sea justa.

Que la universidad no se supedite exclusivamente a las demandas del mercado manteniendo las tres funciones que la hacen ser una institución universal, autónoma y crítica, con capacidad de creación de conocimiento y transmisión de éste.

Que las agencias de evaluación hagan públicos los curriculas de todos los evaluadores, así como la identificación de los que actúan en la evaluación del profesorado, a efectos de evitar la indefensión e impunidad que se viene dando.

Que el Ministerio recuerde a las agencias que son órganos técnicos que en ningún caso desarrollan la política universitaria del Estado ni de las
CCAA. Los baremos y criterios deben de ser negociados entre los representantes de los trabajadores y las administraciones públicas en cumplimiento del EBEP.

Que la movilidad de todos los estudiantes y del personal de las universidades, sea financiada suficientemente, si realmente se quiere cumplir con uno de los objetivos del Espacio Europeo de Educación Superior.


Me temo que la Universidad seguirá imparable su paso hacia la "mercantilización" que se dice aquí, y que viene a ser el fundirla con estudios de Formación Profesional avanzados, intentando atraer más fondos del capital privado para su financiación, y ponernos así a nivel europeo o americano (que a tanto no llegaremos) con unos fondos que el Estado desde luego no va a aportar, por mucho que trinemos. Y que tampoco sería lógico que aportase, si lo que se pretende es la financiación masiva de estos estudios de FP, de márketing y técnicos industriales mayormente... Antes la Universidad proporcionaba estudios sólo de trivium y quadrivium, luego de Medicina y Derecho, y poco a poco cada vez pesan más primero las ciencias y luego las técnicas e ingenierías y luego el márketing y preparación de personal técnico. Lo que era la Universidad seguirá existiendo, pero será un rinconcito sólo... en una institución completamente reorientada no hacia el estudio avanzado sino hacia la acreditación de personal colocable en la empresa.

Y a ver quién detiene esto. Matices se podrán añadir en las políticas universitarias, claro, y se podría seguramente no cometer tantas torpezas y desmanes como se ha venido haciendo... pero vete tú a parar la Globalización, que de esto se trata: de sus efectos en la Universidad.

Moratoria a la globalización... pues sí, vale. Hagamos lo que podamos.

Yo de momento lo que he hecho es llevar a a juicio a los tribunales, con mi dinerito y sin ayuda de mi Universidad, a unas movidas estratégicas demasiado acogidas a los Nuevos Tiempos— En mi departamento, pretenden reservar lo postgrados y la dirección de tesis a quienes tengan Financiación, y someter el diseño de nuestro postgrado al único criterio de la Aneca, o al que nos venden como tal. Todo en nombre de la Calidad. Vamos, cosa más descarada, imposible. "Bolonia"—en el mal sentido del término—en estado químicamente puro.


La Academia de Proyectistas

Chapuzas infectas

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O infectas chapuzas. Me refiero ahora a las que han ido adornando la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, o Plan Bolonia. Que "armonizarse" con Europa está bien, pero las guindas adicionales que le han puesto aquí sobraban. Primero hubo que librar una épica batalla con el ministerio de Sansegundo para defender la continuidad de las titulaciones (ahora esto suena a la prehistoria, pero era ya una Zapaterada más de las que tantas hemos visto). Este ministerio hizo que los Rectores fuesen de repente por arte de birlibirloque expertos delegados (sin que nadie los hubiera elegido como tales) de sus respectivas áreas de conocimiento—con lo cual había rectores de ciencias, rectores de derecho, rectores de humanidades, etc., y se pusieron a diseñar las titulaciones de las universidades. Siguiendo consignas e instrucciones de la Superioridad, además. Recuérdese que se pretendió implantar Filología Asturiana y suprimir Filología Inglesa, en un alarde más de nacionalismo llevado al ridículo.

Luego, quebrada fatídica en sentido contrario. Cae Sansegundo, llega Cabrera, y pasamos de una lista minúscula y tendenciosa de titulaciones, a ninguna lista– que cada universidad invente sus titulaciones, con sólo unos parámetros así generales.... vamos, que ya por no ser compatibles con Europa, que es a lo que se suponía que se iba, muchas veces no van a ser compatibles las titulaciones ni con la universidad de al lado. Antes hubiéramos acabado sencillamente describiendo las titulaciones existentes con un anexo al título, y dando más facilidades para la subdivisión o creación de títulos según necesidades. Pero no: había que poner másteres, con lo cual está montado ahora el pitote de qué másteres son másteres (oficiales) y cuáles no lo son. En nuestra universidad, por ejemplo, hay másteres a patadas, pero hace falta un experto para distinguir cuáles tienen validez oficial y cuáles no, porque todos se llaman igual: máster, aunque la ley prohíbe explícitamente usar denominaciones oficiales que puedan llevar a confusión. Imagínense que por allí fuesen las academias ofertando licenciaturas, o doctorados "no oficiales".... pues eso es lo que hace la propia Universidad con los másteres.

Bien, Cabrera también tenía su perra particular con una cosa, al parecer: el máster de profesorado de Secundaria. Un máster oficial más máster que los másteres oficiales—porque entre los oficiales los hay más y menos; los chupiguay son los que abren o cierran el acceso a una profesión reglada. Puestos a hacer categorías, algunas enseñanzas ni siquiera se van a molestar en entrar en ajustarse al tema éste de Bolonia, porque ya están bastante colegiadas y blindadas en sus profesiones. Que hagan grados los de humanidades, y ciencias inútiles, que los que van a profesiones de cobrar en serio ya se apañan por otro lado.

Lo del máster de secundaria no lo querían las facultades de humanidades, que lo rechazaron en pleno, pues supone cerrarles la salida profesional a sus propios másteres, que se quedan para aficionados al Saber Abstruso y poco más. Ahora, quien quiera colocarse en la enseñanza, a hacer este máster invadido por pedagogos y no por especialistas en la materia que vaya a enseñar el profesor. Una especie de super-CAP o de super ICE, vamos. La chapuza infecta en este caso no es ya el máster en sí, que aún no ha empezado y en eso habrá opiniones, sino el obligar a que los Licenciados del plan viejo tengan que hacer un máster. Sí señor, tienen que hacer dos segundos ciclos, pues les han suprimido ya el CAP, y les han subido el precio y les han restringido además las plazas. Y han creado, así por decreteishion, un absurdo administrativo que no se suele crear, una interferencia entre dos sistemas cuando el "viejo" está todavía vigente. Ahora dicen los rectores que consideran difícil implantar ya este máster....

Claro que no es esto más confuso ni menos, ni peor hecho, que cuando salieron las instrucciones de empezar a diseñar (en el paso a Bolonia) los segundos ciclos antes de los primeros...

Y todo en medio de una flotación normativa y desorientación notables, qué digo, sobresalientes. Un río revuelto éste de Bolonia donde no faltan ávidos pescadores que se apresuran a tomar posiciones, como sucede en nuestro departamento vendiendo la retórica de la Calidad de los programas y los Nuevos Criterios de los Nuevos Tiempos, para arrimar el ascua a las sardinas. Todo ello con financiación insuficiente en una universidad precaria, que quiere refundarse a coste cero si es posible, y no es—y así, claro, reverencia y alfombra roja para el que aporta cuatro perras (con un proyecto de investigación digamos) aunque sólo se las aporte a sí mismo y encima aproveche para succionar los recursos del vecino. Como en nuestro departamento, donde se han pergeñado una normativa, supuestamente acorde con los nuevos tiempos, que permite dirigir tesis sólo a quienes tengan una subvención. Lo de Bolonia y el capital tendrá su lado de exageración, si nos los pintan a los rectores con chistera— pero lo que es aquí sí que va a misa... Todo por la desinformación, desorientación y mareo boloñés. Que emanan desde el vértice de los ministerios, desde los evanescentes ministros que pasan como las hojas de los árboles—y que contagian a todos por partes y por estamentos.

En fin, chapuzas infectas... y aún se extrañarán de que les hagan manifestaciones, encierros, referéndums antibolonia, y artículos cabreados.



Nuevos directores, nuevas directrices