Blogia
Vanity Fea

Universidad

Micro-reacción en la Facultad

Han aparecido en la Facultad unos pocos carteles que alertan sobre las consecuencias fatídicas de la reforma de las titulaciones para las Humanidades, con la desaparición de filologías como la Francesa y la Inglesa, y también, en plan golpe de efecto del Consejo de Coordinación Universitaria, de la titulación de Historia del Arte. Convocan los carteles a una marcha que partirá de la Facultad el lunes próximo a las 11, hasta la sede del gobierno de Aragón. También se convoca una asamblea informativa en el Aula Magna de la Facultad a las 7 de la tarde del lunes. Iré por allí, a ver qué se respira. Pequeño problema de organización: los carteles no van firmados por nadie, o sea que es una convocatoria anónima, no se sabe si del Decanato (que no creo), de los representantes de estudiantes (posible), o del profesorado (totalmente imposible). Como bien dicen los anónimos carteles, esto pone en serio peligro "nuestro futuro profesional" (supongo que el de los alumnos; también, desde luego, el de los becarios y profesores sin plaza fija). Una vez más, se pregunta uno,
¿QUIÉN SERÁ EL  Z O P E N C O   RESPONSABLE DE UNA REFORMA EN LA QUE SE SUPRIME LA TITULACIÓN DE FILOLOGIA INGLESA, UNA DE LAS MÁS DEMANDADAS Y CON IMPORTANCIA MÁS OBVIA PARA UNA INTERNACIONALIZACIÓN DE LA UNIVERSIDAD? ¿QUIENES SON LOS  Z O P E N C O S   QUE LE DEJAN HACER? Nombres, por favor.

Por cierto, puede leerse una de las pocas páginas de Internet que ofrecen una visión crítica de este abyecto-proyecto de reforma de las Filologías en el número de marzo de El Catoblepas, con opiniones de Gustavo Bueno entre otros.

Ah, y los nombres: Aquí está la Subcomisión de Humanidades del Consejo de Coordinación Universitaria. Estos serán los responsables. Rectores, es decir, políticos, que usurpan el papel de las comisiones de expertos en el diseño de las titulaciones. Comisiones de expertos que, a su vez, ya están viciadas por la manera en que se plantea su organización desde la ANECA, poniendo una gatera de entrada, a ver quién quiere caber por ella y se lleva por tanto el proyecto para el libro blanco de la titulación (libro blanco que luego puede ser, además, rechazado por los expertos todavía más inexpertos del Consejo de Coordinación Universitaria). Esto es un simulacro de participación, y un simulacro de opinión experta. Lo que encontramos es un proceso muy dirigido por razones de tipo estrictamente economicista y político, y de organización del alumnado en rebaños de tamaño estandarizable, no una organización de los títulos con criterios basados en la naturaleza de los estudios a realizar.¿QUÉ HACEN LOS RECTORES Y LOS CONSEJEROS DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS DISEÑANDO LA ESTRUCTURA ACADÉMICA DE LOS ESTUDIOS? ¿QUE ES ESO DE "RECTORES DE HUMANIDADES"? ?¡¡¡POR FAVOR!!! Y fíjense, que entre los nombres (¿conocidísimos expertos todos en el ámbito de las humanidades?) figura un tercio de miembros de las universidades católicas y pontificias, una proporción fuera de toda proporción y razón.


La responsable última del desaguisado, si esto sigue adelante, será la Ministra de Educación. Lo realmente increíble es que no haya más respuesta por parte del profesorado de las Universidades.

Ganado lanar

Por fin oigo en la radio, hace unos minutos, en el el programa de Carlos Herrera, una queja sobre el procedimiento de reforma de títulos. Carlos Herrera, auténticamente escandalizado, no da crédito a sus oídos por la eliminación de carreras como Historia del Arte, y sobre todo de Filología, especialmente Filología Inglesa. Esto es un absurdo, y esperemos que se eche para atrás antes de implantarse, porque en todo caso se tendrá que echar atrás una vez implantado, cuando el daño y el ridículo se hagan evidentes.

Explicación de uno de los tertulianos: "la sociedad española es muy lanar, y si hay sociedad especialmente lanar en algún sitio, es en la Universidad". Lo grave, dice el contertulio, es que la Universidad traga, y que no está en pie de guerra, y que ha de ser una alumna la que llame a la radio.

Igual debía haber llamado yo, supongo. Pero cuesta creer que el ambiente sea el que es, que la inercia sea la que es, y que la ceguera y la ignorancia de las autoridades sea la que es. Y así nos dejamos hacer todos.

Representantes y representaciones

Han llegado últimamente más noticias sobre la reforma de las titulaciones de Filología. Como me producen cierta indignación, comienzo a redactar este post que acabará por convertirse en una carta redactada a medias con otra profesora y dirigida conjuntamente a la Dirección del Departamento de Filología Inglesa y Alemana:

Sr. Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana
Universidad de Zaragoza
8 de abril de 2005

Estimado Sr. Director:

Con fecha de 8 de abril recibimos los socios de AEDEAN una carta de la presidenta de la asociación informándonos "del resultado de la reunión del plenario de delegados de universidades (Comisión de la ANECA), celebrada ayer y hoy en Madrid, y de la petición de actuación URGENTE que he planteado a los directores y representantes de todos los Departamentos de Filología Inglesa de España". Citamos y comentamos primero lo que salió de la reunión:

"INFORME SOBRE LA REUNIÓN DEL PLENARIO DE DELEGADOS DE UNIVERSIDADES SOBRE LAS TITULACIONES DE FILOLOGÍA (7 Y 8 DE ABRIL DE 2005)

En la reunión del Grupo de Trabajo que se ha celebrado durante los días 7 y 8 de abril en Madrid para elaborar y aprobar una propuesta de titulaciones de grado en Filología, en la que estaban representados tanto los miembros de la Comisión de la ANECA como los Decanos (o representantes) de todas las Facultades de Filosofía y Letras o Filología, se acordó proponer el catálogo de titulaciones siguientes:

Filología Clásica
Lengua Española y sus Literaturas
Lengua y Literatura Catalanas
Lengua y Literatura Gallegas
Lengua y Literatura Vascas
Lenguas Europeas Modernas y sus Literaturas
Lenguas y Culturas de Asia y África
Lingüística y Lenguas Aplicadas
Estudios Literarios y Creatividad

(algunas de estas denominaciones pueden no ser exactas, porque cuando se redacta este informe aún no se dispone del acta de la reunión, aunque indican con claridad los contenidos a que se refieren)
A lo largo de los dos días hubo un continuo y tenso debate para incorporar a este catálogo una titulación específica en Estudios Ingleses, sin éxito, dado que no hubo una mayoría que apoyara esta solicitud. Sin embargo, se acordó incluir unas líneas a ese catálogo que dijeran, más o menos, lo siguiente: "Un número sustancial de Universidades desea que se añada una titulación específica de Estudios Ingleses al catálogo anterior".
Los representantes de las siguientes Universidades manifestaron su adhesión explícita a esas líneas:
Alcalá
Alicante
Almería
Cádiz
Jaén
Jaume I (Castellón)
León
Murcia
UNED
Hubo otros representantes que indicaron que no tenían mandato de sus Juntas de Facultad para manifestarse en ese sentido, por lo que no se sumaron a esa relación. Hubo otros que se habían ausentado antes de que se llegara a este punto; y hubo también otros naturalmente que se expresaron claramente en contra de tal añadido".

Hasta aquí la presidenta de AEDEAN.

Comentario: Observamos que en esa lista no figura el nombre del representante de la Universidad de Zaragoza. Ello a pesar de que el Departamento de Filología Inglesa y Alemana se ha manifestado recientemente a favor de ese título en Estudios Ingleses. (No sabemos si esa decisión departamental llegó a conocimiento del representante de nuestra Universidad). Según la LOU, es la Facultad la responsable de elevar propuestas de creación de nuevas titulaciones o de supresión de las existentes. Pero en nuestra Facultad jamás se ha llevado a cabo un debate ni se ha tomado una decisión sobre la creación de esas titulaciones ni sobre la supresión de las existentes. Ignoramos si ése es el caso en otras Facultades. Nos tememos que esta aprobación se ha llevado a cabo, por lo menos en el caso de nuestra Facultad, por delegados que actúan a título personal, o por inercia, o quizá con instrucciones recibidas (¿de quién?) de aceptar la propuesta del grupo de trabajo de la ANECA sea la que sea, hurtando el debate a las Juntas de Facultad. Que sepamos, este catálogo de titulaciones propuesto por la ANECA no se ha aprobado jamás en la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza, que ni siquiera se ha planteado abrir un debate al respecto. ¿Por qué tenemos, pues, al parecer, un representante que da el visto bueno de la Facultad a esta propuesta? Es éste un punto que debe aclararse con urgencia ante la Junta de Facultad. Es importante que, de confirmarse esta actuación, el Departamento eleve una protesta a la Junta de Facultad por esta manera de proceder, y solicite una enmienda. Y, en el caso de que la Junta de Facultad estime que se ha tomado una decisión en su nombre mediante un procedimiento inadecuado, también debería replantearse su postura al respecto con urgencia, y elevar una protesta.
También observamos que hubo un grupo numeroso de representantes que al parecer se juzgaron competentes sólo para aprobar la propuesta del grupo de trabajo, pero curiosamente no el párrafo a favor de un título de Estudios Ingleses. En lo que concierne a la actuación de nuestra representante de Junta de Facultad, es difícil entender su postura. Mal podrá la Junta de Facultad, en efecto, dar un mandato a su representante para que apoye una lista de titulaciones, incluyendo o no un título en Estudios Ingleses, si no se ha planteado jamás tener un debate al respecto. Peor aún podrá esa representante, en ausencia de ese debate y decisión, excluir una propuesta a la que se sumaron otros representantes y que viene apoyada por el Departamento responsable de esos estudios en la Universidad que la envía. De hecho, parece que nuestra Junta de Facultad da carta blanca a su representante para aceptar lo que decida una parte de un grupo de trabajo en el que no participa. La Junta hace con ello una dejación vergonzosa de su criterio y sus funciones.
Claro que, antes nos podríamos preguntar si nuestro Departamento es quién para hacer estas peticiones, siendo que también se ha resistido durante todo el tiempo que ha podido a hacer su propio debate y establecer su propio criterio al respecto, aun en un asunto tan básico como la continuidad de los estudios que son su razón de ser. ¿Quizá el Departamento no ha hecho conocer todavía su postura a la Junta de Facultad, ignorando que es competente en estos asuntos?
Hemos venido recordando al Departamento, durante los dos últimos años, que debía hacerse consciente y responsable de la situación, y adoptar una postura al respecto de la reforma de las titulaciones. Solicitamos ahora que, aunque quizá tarde, actúe el Departamento para dar a conocer su postura ante la Facultad, y hacerla valer, haciendo que se corrija la actuación de la representante de la Facultad a este respecto. Si los demás Departamentos de esta Facultad dan por buena esta manera de proceder, y esta lista de titulaciones, allá ellos. Creemos que el nuestro no debe hacerlo en ningún caso. En estos momentos, y mientras no se diga lo contrario, nos encontramos con que la Facultad de Filosofía y Letras (no diremos siquiera su Junta de Facultad) ha dado el visto bueno a la supresión de todos los títulos que imparte, y a la implantación de otros totalmente distintos, sin debatirlo en ningún momento. Nosotros, al menos, no conocemos ningún acta en la que se tome tal decisión – adoptada tras un debate, claro, y no por el procedimiento de designar un delegado que llegue a mesa puesta a decir amén. Esto es borreguismo, incompetencia, seguidismo, irresponsabilidad, la trahison des clercs, y, en suma, nos faltan términos para calificar semejante dejación de criterio. Si existe la más mínima postura tomada por la Junta de Facultad sobre el catálogo de titulaciones, aparte de dar carta blanca a su delegado para que apoye la propuesta que vaya llegando de la ANECA, es urgente que se dé constancia al Consejo de Departamento, y que éste opine a su vez sobre tal proceder.

Pasamos a la propuesta de la Presidenta de AEDEAN:

"Ante esta situación, es URGENTE y MUY IMPORTANTE que las restantes Universidades (quiero decir aquellas que no están en la relación anterior) se sumen a esa solicitud y así lo manifiesten tanto a la Presidenta de la Comisión de la ANECA, la Decana de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense (Dña. Pilar Saquero), como al Presidente de la Subcomisión de Humanidades del Consejo de Coordinación Universitaria y Rector de la Universidad de Autónoma de Madrid, D. Ángel Gabilondo.
En tal sentido he pedido a todos los Directores y representantes de Departamentos de Filología Inglesa que DE MANERA URGENTE se dirijan a sus respectivos Rectores y les soliciten una carta de adhesión para que se añada un grado en Estudios Ingleses.
Los argumentos que nos dan la razón los conocéis de sobra, y a la vista de la relación de títulos de grado que se proponen por parte del Grupo de Trabajo creo que sobran todos los comentarios. Es evidente que si van a existir titulaciones propias de Filología Clásica, de Lengua Española y sus Literaturas, de Lengua y Literatura Catalanas, etc., no hay motivos científicos, académicos o de demanda social, inserción laboral, etc. que justifiquen la ausencia de una titulación de Estudios Ingleses, el título universitario más universalmente reconocido de todas las Filologías.
La sociedad demanda que cada vez más nuestros ciudadanos conozcan lenguas extranjeras, y en especial el inglés. Todos los gobiernos insisten en que hay que promocionar su aprendizaje, etc. Es un gran contrasentido que, estando todos conformes con ese discurso, se haga desaparecer un título universitario que está orientado a la formación de profesores de inglés (entre otros perfiles académicos y profesionales, por supuesto). Si no vamos a poder formar profesores de inglés, ¿cómo va a fomentarse el aprendizaje del inglés en España? ¿quién lo va a enseñar? ¿los titulados extranjeros que tendremos que importar porque no tendremos titulados españoles preparados para esa tarea? Hay que resaltar que la formación adecuada de un profesor de inglés no puede conseguirse en un título mixto y casi misceláneo como el que se propone ahora ("Lenguas Europeas Modernas y sus Literaturas"), porque la presencia del inglés (en créditos) quedará empequeñecida.
Por tanto, esperamos que los mismos Rectores que en su día apoyaron nuestra petición, cuando hicimos la solicitud a la ANECA para el Proyecto (2ª convocatoria), ahora vuelvan a darnos su respaldo.
Creo que son momentos de gran incertidumbre y que debemos actuar de forma coordinada. Seguimos recogiendo firmas, vamos a dirigirnos al Defensor del Pueblo, el día 15 nos recibe el Presidente de la Sub-comisión de Humanidades, y la vista de los resultados de la próxima reunión de dicha comisión el dia 13, tendremos que plantearnos otras acciones, sin excluir movilizaciones, paros, etc. pero en estos momentos creo que la baza está en nuestras universidades y en concreto en nuestros rectores para que apoyen dicha petición de cara a la futura reunión del Consejo de Coordinación Universitaria." (Fin de la cita).

Apreciamos que la Presidenta de AEDEAN pide que se busque el apoyo explícito de los Rectores a una titulación en Estudios Ingleses. Nos parece difícil que el Rector apoye una propuesta venida de un Departamento en contra de una postura explícita de la Junta de Facultad sobre la estructura de las titulaciones. Ahora bien, visto que difícilmente puede decirse que la Junta de Facultad ha adoptado una postura explícita al respecto (pues se hurtado el debate a sí misma), el Rector no tiene por qué verse vinculado a un posicionamiento formalmente inexistente. En tales circunstancias, creemos que es de la máxima importancia que este Departamento, reunido en Consejo, intente obtener el apoyo explícito del Rector, y que manifieste su propia postura en los términos más claros y contundentes al Consejo de Universidades.
Teniendo en cuenta que no todos los miembros del Departamento son socios de AEDEAN, y quizá no hayan recibido esta información, quizá se podría transmitir esta información y propuesta a todos los miembros del Departamento.

Zaragoza, 8 de abril de 2005

José Ángel García Landa (et al.)

(Se observará, por cierto, que en la lista aprobada "lenguas europeas modernas" se ha transformado de momento en "lenguas europeas modernas y sus literaturas". Es un cambio de énfasis significativo, y quizá previsible. Tampoco digo que me parezca mal eso).

Poder simbólico

Es curiosa la jerarquía existente entre los "Cuerpos Docentes Universitarios", que son, según la Ley Orgánica de Universidades actualmente vigente:

a) Catedráticos de Universidad
b) Profesores Titulares de Universidad
c) Catedráticos de Escuela Universitaria
d) Profesores Titulares de Escuela Universitaria

Los dos primeros cuerpos, compuestos necesariamente por Doctores, tienen plena capacidad docente e investigadora. El tercero y cuarto, para los cuales no es requisito el Doctorado, tienen plena capacidad docente, e investigadora también si el profesor en cuestión es además Doctor.


Las diferencias son a veces cuestiones de sueldo, a veces cuestiones de encargo docente, a veces de exclusividad o prioridad a la hora de constituir tribunales de habilitaciones, de oposiciones o de reclamaciones, o de ocupar cargos. Así pues, los tribunales de oposición de Catedrático están constituidos únicamente por catedráticos, mientras que en los de Titulares participan profesores titulares y preside un catedrático. El sueldo base es el mismo para Profesores Titulares y Catedráticos; unos complementos son mayores para los Titulares, otros mayores para los Catedráticos: en conjunto es más elevado el sueldo de Catedrático. Los catedráticos tienen exclusividad para constituir por ejemplo la comisión de reclamaciones, y para ocupar el cargo de rector. Con la LRU, anterior a la LOU, tenían preferencia también para ocupar el puesto de director de departamento, pero esa diferencia ha sido suprimida en la nueva ley.

A lo que voy es que los dos cuerpos están igualados en todos los aspectos en los que no especifica la ley una diferencia, y sin embargo un aura especial rodea a los catedráticos. ¿Por qué?

- Por el mayor sueldo. Indiscutible (aunque tampoco es para forrarse - ni menos para venderse).

- Por haber superado una prueba más de selección. Esto suele imponer respeto intelectual. Claro que, como muchas veces está viciado el sistema, siempre queda la duda de si es catedrático quien más lo merece, caso frecuente, o quien más a tiro se ha puesto, caso también frecuente. Sea como sea, el éxito de la estrategia también impone respeto intelectual. (Como prueba de que se está o bien ante un listo, o bien ante un listillo).

- Por tradición: En tiempos pasados en la universidad, previos a la implantación de la estructura departamental (y a la democracia), los catedráticos hacían y deshacían, contrataban y despedían, en sus "cátedras", de las cuales eran el centro, con una nube de satélites subordinados girando alrededor. Hay que dejar claro que esta situación, si se perpetúa, carece de apoyatura legal alguna. Sin llegar a esos extremos, los catedráticos suelen gozar de privilegios que en realidad la ley no les otorga. En parte,

- Por redes de influencia: en general llegan a ser catedráticos los profesores con mayor "implantación" en las redes de poder, influencias y dependencias de cada universidad. Y esto se retroalimenta: un profesor que goza ya de cierta influencia o contactos, los ve reforzados al entrar en el club de los catedráticos.

Por todo esto, a quien quiera ser un profesional influyente en la Universidad le vale la pena hacerse catedrático, al margen del aumento de sueldo. Tendrá un poder simbólico superior al real, y eso agrada. La contrapartida: un catedrático se apunta de hecho al sistema de contactos y privilegios por el cual, para empezar, merece más atención otro catedrático que otra persona, por ejemplo a la hora de hacer recomendaciones que atañen a "su" departamento (en tribunales, etc.), y debe defender los privilegios de que goza su cuerpo, tengan éstos o no apoyo en la ley. A veces esta defensa mutua de los corrales propios y ajenos, y de los privilegios propios y ajenos, lleva a curiosas distorsiones del sistema, o curiosas arbitrariedades, que suelen hacerse con la cara más larga y más de palo posible. Y esto sí es una servidumbre considerable.

Creo que, aunque los catedráticos estén obviamente interesados en conservar su poder simbólico más allá de la letra de la ley, es deber (y conveniencia) de los otros profesores el recordarles que sus privilegios son los que marcan las leyes, y no otros. Y tratar de reducirlos allá donde no sean razonables ni estén justificados. Hay que hacerlo aunque sólo sea por modernidad: estas batallitas son pequeñas escaramuzas en la historia de la decadencia del feudalismo. Decadencia, pero ya, ya... hay mucho poder simbólico aún, y en algunos profesores, mucho miedo a desagradar a los catedráticos.

Mañana votamos en el Consejo de Departamento un baremo que sirva para asignar docencia a la hora de establecer el plan de estudios. Antes, elegía primero el catedrático, luego el titular más antiguo, etc., en escala descendente de cuerpos y antigüedad. Fue un hito la aprobación de un baremo que permitía, si se solicitaba su aplicación, saltarse esta jerarquía de cuerpos y antigüedad y apelar a otros méritos (es más "democrático", en cierto modo, aunque puede también llevar a conflictos que no se darían con un sistema rígido e igual para todos). Mañana vamos a estudiar una reforma de ese baremo. Y se va a proponer que se modifique un punto, entre otros. El baremo da puntos por diversas cosas: pertenencia a cuerpos (más puntos a catedrático que a titular, y así sucesivamente), antigüedad, méritos docentes, méritos de investigación, etc. Pues bien, en el apartado "antigüedad" se dan actualmente también más puntos a los cuerpos "superiores" y menos a los "inferiores", reduplicando en cierto modo la puntuación ya dada por cuerpos en el primer criterio. La petición será: que se cambie, para dar la misma puntuación por año de antigüedad a todos los profesores, sean del cuerpo que sean.

Esto es, naturalmente, irrelevante a efectos prácticos. Pero tiene cierto interés simbólico, o sintomático, para quien ve estas cosas de cerca. ¿Habrá debate? ¿Habrá drama? Ya lo contaré aquí. Si se acepta sin chistar, buena señal.

(p.s.: Se aplaza la discusión a otro día... continuará).