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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Historia.



La guerra continuó


Presentan en la facultad un libro sobre los voluntarios españoles en la Francia Libre.

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En la resistencia estuvieron mi tío abuelo Víctor Carrera (que luego se pasaría a los maquis)—y también mi abuelo Severiano Landa, que antes había luchado en el frente de aragón con la "43". Ambos eran miembros del Partido Comunista francés, y sobrevivieron a la preguerra, a la guerra, a la guerra, y a la posguerra. Siempre me acuerdo de ellos al oír esta canción de la Ronda de Boltaña, "Bajo dos tricolores":







 

 












Y sobre mi otro abuelo, Ángel García Benedito, publica ahora Enrique Satué un artículo en Serrablo:

Satué Oliván, Enrique. "Don Ángel y el pueblo redimido (I)." Serrablo 173 (Nov. 2015): 14-17.

 






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Martes, 06 de Diciembre de 2016 07:54. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




El origen mafioso del Estado

El origen mafioso del Estado


Las teorías materialistas de la historia hace tiempo que han asociado las estructuras sociales y el Estado a una explotación organizada de los recursos humanos y a la coerción institucionalizada. Situamos en este contexto la teoría de J.M. Ciordia sobre el origen de las principales civilizaciones del Viejo Mundo en torno al control mafioso del comercio y de las comunicaciones navales. Una perspectiva evolucionista sobre el uso de los recursos concurre con esta aproximación, contemplando las estructuras sociales humanas como una combinación de cooperación y de explotación sistemática. El origen de esta perspectiva evolucionista sobre la socialidad humana y sobre las estructuras de "protección" institucionalizadas puede remontarse a la obra de Giambattista Vico.
 

 
The Mafioso Origin of the State
 
Materialist theories of history have long associated social structures and the State to organized exploitation of human resources and to institutionalized coertion. J.M. Ciordia's theory regarding the origin of major Old World civilizations around the mafioso control of commerce and naval communications is set in this context. An evolutionary perspective on the use of resources concurs with this approach, viewing human social structures as a combination of cooperation and systematic exploitation. The origin of this evolutionary perspective on human sociality and institutionalized structures of "protection" can be traced back to the work of Giambattista Vico.
 


Number of Pages in PDF File: 6
Keywords: State, Social evolution, Institutions, Institutionalization, Materialism, Sociality, Cooperation, Exploitation, Mafia, Civilization, Communications, Social class, History, Violence,

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Sábado, 03 de Diciembre de 2016 10:00. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Connecting kids to the cosmos - Big History Project

domingo, 22 de noviembre de 2015

Connecting kids to the cosmos - Big History Project





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Martes, 22 de Noviembre de 2016 13:06. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La historiografía catalanista

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La historiografía catalanista

 

Resumen de la conferencia de ayer de Jordi Canal sobre el nacionalismo en la historiografía catalana. En sustancia y disculpen la simplificación:
 
La historiografía catalana ha dejado de ser significativa. Ha pasado del marxismo (superficial y mal asimilado) de los años 70 y 80, a un idealismo romántico supeditado a los intereses políticos del gobierno local y a sus planes secesionistas, con una perspectiva falseada y sectaria sobre la identidad y la historia de Cataluña, tergiversando y distorsionando la realidad histórica para amoldarla a un ensueño romántico y a un esencialismo patrio más digno de principios del siglo XIX que del XX y por supuesto del XXI. Los historiadores catalanes "catalanistas" viven encerrados en una atmósfera localista, ombliguista y ajena a la historiografía crítica y rigurosa. La Universidad catalana, al menos en lo que toca a la historiografía, ha hecho dejadez del pensamiento crítico y del rigor y está sometida de modo humillante a los dictados del poder local y al delirio nacionalista alentado desde esas instancias.
 
Pongo este resumen en el Facebook de la Facultad. A Jordi Canal le pregunté si esta visión delirante de Cataluña promovida desde el nacionalismo catalán (y en catalán) había tenido eco o respuesta en la historiografía española o europea en general, pues también se escribe la historia de Cataluña como englobada en la historia de España o de Europa, por parte de autores no nacionalistas. No me respondió en realidad sobre hasta qué punto ha tenido respuesta o ha sido "vendida la moto nacionalista" a la generalidad del público historiador, auque sí observó que hay un relativo aislamiento tanto lingüístico (los catalanistas publican ya sólo en catalán y sólo se leen entre sí) como institucional—ya no se asiste a congresos de historia de España, y hay una incomunicación entre ese mundillo y el resto de la historiografía española. 





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Viernes, 04 de Noviembre de 2016 09:05. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Recuerdos de la Guerra contra Iraq

domingo, 25 de octubre de 2015

Recuerdos de la Guerra contra Iraq


Esto casi es otro retropost.
Resultó que teníamos razón quienes protestábamos contra la guerra de agresión contra Iraq, y resulta que Bush, Blair y Aznar, o se equivocaban, o mentían sobre las razones que les movieron a emprenderla. Pero los muertos, al hoyo, y las quejas, al maestro armero. Sale más caro aparcar mal que montar una guerra.


Ahora nos sale Tony Blair pidiendo perdón a la Historia por haber emprendido la guerra de Iraq. Con la boca pequeña, diciendo que "la información que recibimos de los servicios secretos estaba equivocada"—Mi comentario a la noticia en el twitter de El Mundo es: "¿Perdón? Que se autoinculpe ante un tribunal, aportando documentación." Tranquilos, que eso no pasará. 

Y hace unos años también Aznar, del trío de las Azores, movió algo el bigote murmurando algo en ese sentido, sobre errores cometidos y sobre información insuficiente o errónea.   Fue vergonzoso el comportamiento seguidista de estos dos individuos, comprometiendo a su país por seguir la política agresiva y falsaria de Bush, cuya manipulación de las pruebas era tan evidente que lucía hasta aquí a pie de suelo. Colin Powell mismo no se creía las pruebas de la CIA que presentó ante la comunidad internacional, y se le notaba que estaba mintiendo, y que sabía que se le notaba. Pero fue un ejercicio de "ahí va una pantalla para que la gente tenga una excusa, y me los meto en la bolsa y me los llevo a todos, que protestan pocos." 

El PP, que suponiendo que tuviese una neurona activa, también se oponía a la guerra, calló y se dejó llevar. Ya había decidido yo años atrás no volverlos a votar, y más que me reafirmé en ello. Un comportamiento ovejuno, excepto el de un diputado aragonés del PP que renunció a su escaño ante la evidente e inmoral manipulación a que se les sometía. El PSOE por lo menos se opuso, y luego ya se sabe el rédito electoral que le sacó al tema de la guerra de Iraq, un filón de opinión pública contraria que no podía dejarse de explotar.

En fin, cayó Saddam (bien caído, eso sí), se armó la de Dios es Cristo y se sumó el país en el caos. De las armas de destrucción masiva, ni se supo ni se sabrá. Fue una guerra montada a conciencia, con pruebas falsas y engaño masivo al país y al mundo. Por menos cosas, por aparcar mal, pongamos, le ponen a uno una multa de tráfico. Pero Bush jamás fue llamado a capítulo por esto. Ganó Obama y, ateniéndose a lo que hubiese pactado en las trastiendas de los lobbys, declaró que "Bush era una persona honorable" —y ahí quedó la cosa. (Igual quería decir molt honorable).

Yo me dediqué a colgar carteles contra la guerra, modalidad de expresión que usaba cuando no tenía blog (era el año anterior a abrírmelo)—y a enviar correos contra la guerra. Este que sigue envié a la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos (AEDEAN), intentando que se pronunciase en contra del inaudito y pernicioso triángulo Español-Anglo-Norteamericano que se había manifestado en las Azores, con la intención declarada de invadir Iraq. Pensé que (dado que hay tanto anglista dedicado a la crítica cultural e ideológica y política e histórica y victimaria) entraba dentro de las competencias o intereses de la Asociación el formarse una opinión sobre este asunto y dedicarle cinco minutos. Pero la Asociación prefirió atenerse a lo más académico y mantener absoluta neutralidad política.  ¿Lo correcto? Es la eterna pregunta, to be or not to be.

Este es el mensaje que envíe a la lista de correo de AEDEAN, recuperado de un rincón de mis archivos:


Message-Id:
Mime-Version: 1.0
Content-Type: text/plain
Date: Tue, 11 Feb 2003 12:46:54 +0100
To: Aedean list
From: Jose Angel Garcia Landa
Subject: [aedean] Guerra preventiva NO.
X-Virus-Scanned: TAMIZ + Sophos en unizar.es
Content-Transfer-Encoding: 8bit
X-MIME-Autoconverted: from quoted-printable to 8bit by correo.uvigo.es id h1BBj2UB011604
Sender: admon-aedean@uvigo.es
Precedence: bulk

Estimados compañeros,
Es una especie de costumbre que tengo, desde hace años, la de estimular a
nuestra Asociación a tomar una postura cada vez que los Estados Unidos
emprenden un ataque preventivo contra alguna nación del tercer mundo. No
soy ningún radical, más bien conservador como funcionario medio, y por eso
creo que la costumbre de no emprender ni apoyar guerras preventivas es una
buena costumbre que merece conservarse. En esta ocasión creo que no
desentona mucho mi propuesta, vista la opinión de la mayoría de la sociedad
española. Espero por eso que no me tengáis demasiado en cuenta usar para
esto una lista de correo cuya finalidad primordial ya sé bien que es otra.
Sugiero, por tanto, que quien desee que la Asociación se manifieste en
contra de la guerra preventiva envíe un mensaje ya sea a esta lista ya sea
al correo personal del administrador de la lista, Javier Pérez Guerra
(sorry here, Dr. Pérez Guerra, espero que me disculpe), y que el
administrador, que sabrá si el número de correos recibidos son cifras
suficientemente representativas, se ponga en contacto con la Presidenta de
la asociación para determinar si procede enviar una nota a la embajada de
los Estados Unidos y Gran Bretaña, o a la prensa, o a quien proceda,
haciendo saber cuál es la postura mayoritaria de los miembros de esta
asociación. Si es que los datos permiten determinar que existe una postura.
Mi mensaje ya está enviado: guerra preventiva NO.

Jose Angel García Landa



Bastantes decenas de socios apoyaron este mensaje, pero no la mayoría matemática. Y la dirección de AEDEAN interpretó que no era procedente o representativo discutir la cuestión, ni por supuesto enviar ninguna ninguna nota de protesta por esta guerra manipulada que tan funestas consecuencias trajo y sigue trayendo.

Y peor aún es la manipulación que se sigue produciendo allí, donde los intereses cruzados de rusos, americanos, turcos, sirios, iraníes, saudíes y europeos, están llevando a machacar una vez más a los kurdos, mientras el Estado Islámico campa a sus anchas de la manera más obscena, cruel y ofensiva. Aunque vista la historia de las intervenciones pasadas y presentes, donde la prioridad parece ser vender armas y chafarlas en la cabeza de un tercero, cualquiera se anima a pedir una intervención en nada. Algo huele a podrido en Dinamarca, y en diez mil kilómetros a la redonda.




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Recuerdos de la guerra contra Iraq - en Ibercampus.

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Miércoles, 26 de Octubre de 2016 08:13. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La traición del rey "franquista"

sábado, 24 de octubre de 2015

La traición del rey "franquista"

Conmemoramos un bochorno tan gordo que ni siquiera se ve. Debe ser este asunto una especie de alegoría práctica de la corrupción del sistema político español. Si no, no se entiende.

No hay que ir más lejos de la Wikipedia para ver la traición de España a su provincia del Sáhara Español, y a sus habitantes, ciudadanos españoles con DNI español.

Es público: lean en la Wikipedia la HISTORIA DEL SAHARA OCCIDENTAL.

El rey Juan Carlos, entonces príncipe, prometió a los habitantes del Sáhara, en presencia y en persona, la protección de España. Y semanas más tarde, como jefe de Estado en funciones, firmó la retirada de las tropas españolas y el abandono de la provincia a los marroquíes de Hassan II y a la Marcha Verde, a la que nunca hizo nada por oponerse.

Pregunta. ¿Hubiera hecho lo mismo este rey con Cataluña? No es una pregunta sólo hipotética; aún estamos a tiempo de ver algo parecido. ¿Tratará  nuestro gobierno a los catalanes como se trató a los saharauis—con una retirada vergonzosa y una venta pública al peor postor?

Llevan cuarenta años contándonos que fue el régimen "franquista" el que traicionó al Sáhara. Bien, pero era un régimen franquista encabezado por el rey Juan Carlos—pues cuando se cedió el Sáhara, Franco estaba inválido y retirado, o inconsciente o muerto, según la fase. Las tropas españolas se retiraron en 1976, pero no por órdenes de Franco. Lo que Franco había ordenado en su momento era dar la ciudadanía española a los habitantes, una decisión que nunca fue desautorizada internacionalmente. Lo que hizo el régimen postfranquista fue algo bastante más vil—primero lo hizo, y después lo tapó durante cuarenta años.

Taparlo lo tapó como se puede, de esas maneras—como se tapa al rey cuando va desnudo. Los medios públicos (y privados en general) han ignorado o disimulado la responsabilidad de España y la directa del Rey en el bochorno del Sáhara, la de entonces y la actual, y siguen haciéndolo. Porque siguen existiendo, el Sáhara, el bochorno, y la responsabilidad.

Hoy mismo, en Radio Nacional, hablaban del tema para cubrirlo de tinta de calamar, viendo que se acerca el 40 aniversario, y le achacaban una vez más la responsabilidad de este asunto "al franquismo".

Pero, ¿qué rey ha inaugurado jamás su reinado perdiendo un tercio del territorio nacional?

¿Qué rey ha cultivado luego durante décadas, para más inri, una "estrecha" e hipócrita amistad con el mismo tirano que se quedó con ese enorme bocado de sus provincias? Es que es lo nunca visto, si se han parado ustedes a pensarlo.

Se deja que se cree un problema, a conciencia y con desgobierno, y luego se bate uno en retirada "porque allí hay un problema."

Pero lo nunca visto es realmente que los españoles esto ni lo ven ni lo sienten. Cuesta creer que este asunto no haya pasado factura al rey Juan Carlos. Pero ahí lo tienen. Encima, se ganó durante muchos años un aura de gran rey y un hacha de la diplomacia española. Si lo hace un poco mejor, nos quedamos sin las Canarias también.

Es de no creérselo, el ver las motos gigantescas que se le venden a la opinión pública en este país. De derechas y de izquierdas, todos encantados con la monarquía. Y quien no esté encantado, no será por este asuntillo de unas ventas de provincias y unas decenas de miles de kilómetros cuadrados y de ciudadanos. Que eran moros mayormente, bah—no españoles de verdad. Lo mismo nos dirían tranquilamente de los catalanes, si en alguna mesa se firma que mejor conviene retirarse de ahí, y que se quede con ese embolado quien convenga. Y los DNIs, ya veremos, que son demasiados. Los saharauis eran menos, y se quedaron sin su nacionalidad.

Esto es política-ficción. Pero a las mayorías parlamentarias españolas se las suele llevar del aro de la nariz con mayor facilidad aún que al resto del rebaño nacional. Así que hagan memoria con el Sáhara. Hay en este país que pisan precedentes de cosas inauditas, que, además, luego desaparecen de la historia. Como en Orwell pero con un sistema aún mejorado: ocultas a plena luz del día, sin que el asunto merezca mayor comentario.




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Lunes, 24 de Octubre de 2016 22:39. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Wars of The Roses: A Bloody Crown

jueves, 22 de octubre de 2015

The Wars of The Roses: A Bloody Crown







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Domingo, 23 de Octubre de 2016 09:13. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Gunpowder Plot - The Last Days Of Guy Fawkes

martes, 20 de octubre de 2015

The Gunpowder Plot - The Last Days Of Guy Fawkes






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Viernes, 21 de Octubre de 2016 04:17. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Last Days of Charles I

lunes, 19 de octubre de 2015

The Last Days of Charles I








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Miércoles, 19 de Octubre de 2016 08:28. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Aliados con los caníbales

miércoles, 14 de octubre de 2015

Aliados con los caníbales


Pongo un comentario en el post de Crónicas Bárbaras "Los españoles ante los caníbales"—donde se sigue dando vueltas a la justificación de la invasión española de Méx ico y a la barbarie de los indígenas, y a si estos eran caníbales o no:

Para ser más exactos, los españoles tuvieron que aguantar que sus aliados (también caníbales) siguieran practicando el canibalismo con las víctimas aztecas de las batallas, mientras se decidía la guerra con los aztecas, pues no estaban en condiciones de poner condiciones. Lo de los 15 gramos había que estar allí para pesarlo, sin duda. Las pirámides de calaveras y los testigos oculares dan otro testimonio.

Es cierto, por otra parte, que no había por qué conquistarlos ni atacarles. Se les podría haber propuesto, también, una alianza de civilizaciones. Pero no eran las costumbres de la época. Y es más que probable que también hubieran muerto a millones por las epidemias (véase Jared Diamond, 'Guns, Germs, and Steel').

Sin duda, la civilización azteca era muy meritoria en muchos aspectos—tenían maravillosa artesanía, organización avanzada, gran arquitectura y urbanismo, tecnología ingeniosa, literatura y bellas artes plásticas. Moctezuma puede que desayunase bebés, como plato favorito, pero era un hombre muy educado y todo un caballero, de eso quedan testimonios unánimes. Y hasta en Apocalypto, que no es precisamente pro-azteca, pueden apreciarse algunas de estas virtudes locales. Ahora bien, todos estos adelantos culturales también los tenían los nazis y no suele uno deshacerse en elogios ante ellos, diciendo, "vale, se dice que mataron a millones de judíos y que eran crueles, pero no se olviden Vds. de las películas de Leni Riefenstahl, y de esos preciosos Messerschmitt..." —etc. Más bien se dice, "Leni Riefenstahl filmaba bien, y los Messerschmitt estaban bien diseñados, pero...".

A los aztecas, el sentimentalismo progre europeo y la patriotería americana—y el odio a España y a la Hispanidad—han llevado a aplicarles esta otra perspectiva, la de pobres víctimas de la historia. No, si es para pensar que la historia no la escriben sólo los vencedores, ni tan siquiera los vencedores y sus críticos—parece que se ha colado directamente algún azteca mal desayunado, entre los revisionistas. 




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Viernes, 14 de Octubre de 2016 07:15. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia








LA CLAVE DE CRISTÓBAL COLÓN

viernes, 4 de septiembre de 2015

LA CLAVE DE CRISTÓBAL COLÓN

Un excelente documental exponiendo las teorías de Celso García de la Riega y de Alfonso Philipott sobre el origen pontevedrés de Colón. Desde mi ventana veo su pueblo, vamos. (En la foto de abajo, es donde las luces al fondo). Y en el castillo de Sotomayor estuve hace nada, casi me cruzo con Rajoy en el puente levadizo.








La historia de Colón como el alias de Pedro Álvarez de Sotomayor, Pedro Madruga, tiene, además de incontables pruebas que no tienen los genoveses ni los catalanes ni los mallorquines, el mérito de ser una historia mucho más dramática, con un potencial narrativo inmenso. En un país normal habría dado esta historia secreta para varias miniseries (una por cada vida de Colón) y para épicas superproducciones incluyendo frailes intrigantes, corsarios, reinas, nobles levantiscos, noblesas casquivanas, rivalidades fraternas, traiciones, guerras y derrotas, cambios de identidad, política internacional e intercontinental, y misterios y secretos familiares. Si non è vero, está ben trucado.

Y habría que hacer otra película o documental sobre cómo intereses, vigilancias mutuas, provincianismo (español, no gallego) y borreguismo profesional han llevado a mantener esta historia oculta y deliberadamente ignorada.

Es que la Universidad española, y las Academias españolas, son extremadamente ovejunas.
 



Le paysage

   

Aquí la web de la Asociación Cristóbal Colón Gallego

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Lunes, 05 de Septiembre de 2016 07:34. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




A Brief History of Humankind with Yuval Noah Harari


A Brief History of Humankind with Yuval Noah Harari

 








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Lunes, 29 de Agosto de 2016 19:47. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Indo-European Controversy

jueves, 30 de julio de 2015

The Indo-European Controversy

 

The Indo-European Controversy: http://newbooksinhistory.com/2015/07/21/the-indo-european-controversy-facts-and-fallacies-in-historical-linguistics-cambridge-university-press-2015/
Posted by Narratología evolucionista - Evolutionary Narratology on Jueves, 30 de julio de 2015

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Miércoles, 03 de Agosto de 2016 12:01. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Jesus was a Buddhist Monk BBC Documentary

domingo, 28 de junio de 2015

Jesus was a Buddhist Monk BBC Documentar

 



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Viernes, 15 de Julio de 2016 10:03. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Native America before European Colonization

miércoles, 17 de junio de 2015

Native America before European Colonization







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Miércoles, 06 de Julio de 2016 18:59. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


País de impostores

martes, 12 de mayo de 2015

País de impostores

En su última novela de no ficción, El impostor (Random House, 2014), Javier Cercas cuenta la historia de Enric Marco, ese personaje que se inventó un pasado de resistente antifranquista y de superviviente de los campos de concentración nazis, el represaliado modelo, convertido en líder sindical primero y activista social luego, a caballo de su supuesto pasadohasta ser espectacularmente desenmascarado. Marco es un personaje inquietante para la parte de impostor que todos tenemos, pero Cercas va más allá al compararlo con el mito nacional, Don Quijote, para convertirlo en un caso peculiarmente español, en el síntoma y emblema de un país de fabuladores e impostores.

La herencia del franquismo es cuestión fascinante precisamente por lo tabú del tema y por la mala conciencia que despierta—o por las tendencias a la fabulación que alienta. Aquí hay una visión desde el extranjero que parece responder a la percepción más común—Tobias Buck, Facing up to Franco.

Por el otro lado, apologistas del franquismo o defensores públicos no los hay tan apenas, y por eso tiene su interés la perspectiva de Pío Moa, en el sentido de que aunque es ciego o miope para el tipo de cosas que dice Buck, sí se permite señalar otras cuestiones que el antifranquismo generalizado ignora. Aquí hay una entrevista sobre su libro Los mitos del franquismo. Pío Moa tiene la gracia (maldita la gracia, para muchos, pues Moa es lo más parecido que tenemos hoy a un chivo expiatorio nacional, él en vida y Franco muerto), la gracia, digo, de que era antifranquista radical de armas tomar en tiempos de Franco, cuando toda España era franquista; y hoy en cambio es de los pocos que presentan el otro lado de la cuestión, hasta el punto de cantarle loas al régimen. En fin, in medio veritas, supongo.

Otra cuestión interesante a comentar es que el libro de Cercas parece referirse muy explícitamente a España como impostora, y algo de eso hay, pero admite una lectura más entre líneas (y por ello más sugestiva) según la cual en un país de impostores, que disimulan su pasado de aquiescencia mansa con el franquismo, hay uno que destaca en especial: Cataluña, haciendo gala particular de opresión. O dos, ya saben. Según esta lectura Enric Marco, antaño Enrique Marco, sería portavoz y modelo de impostores en tanto que síntoma y símbolo de la impostura catalana, país de mentira (y España profunda por tanto), reescribiendo su historia e inventando su identidad, al precio de encubrir gran parte de la realidad.

Pero juzquen Vds. Así acaba el capítulo 9 de El Impostor:



el impostor


Una última cosa. Antes dije que quizá don Quijote y Marco sean dos novelistas frustrados y que, si hubiesen escrito lo que habían soñado, tal vez no hubiesen intentado vivirlo; también dije o insinué que lo que don Quijote o Marco quieren no es convertir la realidad en ficción sino la ficción en realidad: no escribir una novela sino vivirla. Ambas hipótesis no son incompatibles, pero la segunda me parece superior a la primera.

Don Quijote y Marco no son dos novelistas frustrados: son dos novelistas de sí mismos; nunca se hubieran conformado con escribir sus sueños: ellos quieren protagonizarlos. A los cincuenta años de edad, don Quijote y Marco se rebelan contra su destino natural, que es, pasada ya la cumbre de la vida, darse por satisfechos con lo que han vivido y prepararse para la muerte; ellos no condescienden, no se resignan, no se someten, ellos quieren seguir viviendo, quiern vivir más, quieren vivir todo aquello que nunca vivieron y siempre soñaron con vivir. Y están dispuestos a todo para conseguirlo; a todo significa a todo: también, a engañar al mundo haciéndole creer que son el gran don Quijote y el gran Enric Marco. Entre la verdad y la vida, eligen la vida: si la mentira da vida y la verdad mata, ellos eligen la mentira; si la ficción salva y la realidad mata, ellos eligen la ficción. Auque elegir la ficción suponga negar que hay cosas que se pueden hacer en las novelas pero no en la vida, porque las reglas de las novelas y las de la vida son distintas; aunque elegir la mentira suponga transgredir un principio básico de nuestra moral e incurrir en el "vicio maldito" de Montaigne, en la bajeza y la agresión y la falta de respeto y la violación de la primera regla de convivencia entre humanos, que consiste en decir la verdad. Como el pájaro de un verso de T.S. Eliot, Nietzsche observó que los seres humanos no podemos soportar demasiada realidad y que a menudo la verdad es mala para la vida; por eso abominaba de nuestra pequeña moral pequeñoburguesa, de nuestra ética mezquina de gente respetable que respeta la verdad o que piensa que la verdad es respetable, y elogiaba las grandes mentiras que afirman la vida. Huérfanos de remordimientos y mala conciencia, don Quijote y Marco aparecen, así, como héroes nietzscheanos: no inmorales ni amorales, sino extramorales. ¿Lo son? ¿Es ésta la forma inesperada y grandiosa en que Marco se nos convierte en un héroe? ¿Es Marco un héroe moral o extramoral, un rebelde luciferino no sólo contra las imposiciones de la moral burguesa, sino contra las imposiciones de la realidad? ¿Es ésta la forma en que, después de haberse pasado la vida diciendo Sí y estando con la mayoría, inesperadamente Marco dijo por fin No y se alineó con la minoría?

Me gustaría responder sí. Respondo: sí, aunque sólo en parte. Marco se inventó un pasado (o lo adornó o lo maquilló) en un momento en que, alrededor de él, en España, casi todo el mundo estaba adornando o maquillando su pasado, o inventándoselo; Marco reinventó su vida en un momento en que el país entero estaba reinventándose. Es lo que ocurrió durante la transición de la dictadura a la democracia en España. Muerto Franco, casi todo el mundo empezó a construirse un pasado para encajar en el presente y prepararse el futuro. Lo hicieron políticos, intelectuales y periodistas de primera fila, de segunda fila y de tercera fila, pero también personas de todo tipo, personas de a pie; lo hizo gente de derechas y gente de izquierdas, unos y otros deseosos de demostrar que eran demócratas desde siempre y que durante el franquismo habían sido opositores secretos, malditos oficiales, resistentes silenciosos, o antifranquistas durmientes o activos. No todo el mundo mintió con la misma pericia o descaro o insistencia, por supuesto, y pocos llegaron a inventarse del todo una nueva identidad: la mayoría se limitó a maquillar o adornar su pasado (o a desvelar por fin una intimidad celosamente velada u oportunamente oculta hasta entonces). Pero, hiciera lo que hiciera, todo el mundo lo hizo con tranquilidad, sin desazón moral o sin demasiada desazón moral, sabiendo que a su alrededor todo el mundo estaba haciendo más o menos lo mismo y que por lo tanto todo el mundo lo aceptaba o lo toleraba y nadie estaba muy interesado en hacer averiguaciones sobre el pasado de nadie porque todo el mundo tenía cosas que ocultar: al fin y al cabo, a mediados de los años setenta el país entero cargaba a cuestas con cuarenta años de dictadura a la que casi nadie había dicho No y casi todos habían dicho Sí, con la que casi todos habían colaborado por fuerza o por gusto y en la que casi todos habían prosperado, una realidad que intentó esconderse o maquillarse o adornarse como Marco había adornado o maquillado o escondido la suya, inventando un ficticio pasado individual y colectivo, un noble y heroico pasado en el que muy pocos españoes habían sido franquistas y en el que habían sido resistentes o disidentes antifranquistas muchos que no habían movido un dedo contra el franquismo o habían trabajado codo a codo con él.

Ésa es la realidad: al menos durante los años del cambio de la dictadura a la democracia, España fue un país tan narcisista como Marco; también es cierto, por tanto, que la democracia se construyó en España sobre una mentira, sobre una gran mentira colectiva o sobre una larga serie de pequeñas mentiras individuales. ¿Pudo construirse de otro modo? ¿Pudo la democracia construirse sobre la verdad? ¿Podía el país entero reconocerse honestamente como lo que era, en todo el horror y la vergüenza y la cobardía y la mediocridad de su pasado, y a peesar de ello seguir adelante? ¿Podía reconocerse o conocerse a sí mismo, igual que Narciso, y a pesar de ello no morir por exceso de realidad como Narciso? ¿O fue esa gran mentira colectiva una de las nobles mentiras de Platón o una de las mentiras oficiosas de Montaigne o una de las mentiras vitales de Nietzsche? No lo sé. Lo que sí sé es que, al menos durante aquellos años, las mentiras de Marco sobre su pasado no fueron la excepción sino la norma, y que en el fondo él se limitó a exagerar hasta el extremo una práctica por entonces común: cuando estalló su caso, Marco no pudo defenderse diciendo que lo que había hecho no era más que lo que todo el mundo hacía en los años en que él se reinventó, pero sin la menor duda lo pensaba. Y lo que también sé es que, aunque nadie se atrevió a llevar su impostura hasta donde Marco la llevó, quizá porque nadie tenía la energía, el talento y la ambición suficientes para hacerlo, también en este asunto nuestro hombre—en parte, como mínimo en parte—estuvo con la mayoría.







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Martes, 07 de Junio de 2016 09:21. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Francis Fukuyama launches "Political Order and Political Decay"

sábado, 25 de abril de 2015

Francis Fukuyama launches "Political Order and Political Decay"







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Martes, 31 de Mayo de 2016 08:42. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Foreign Affairs LIVE: The Future of History with Francis Fukuyama

sábado, 25 de abril de 2015

Foreign Affairs LIVE: The Future of History with Francis Fukuyama






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Lunes, 30 de Mayo de 2016 10:02. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Francis Fukuyama: The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution

viernes, 24 de abril de 2015

Francis Fukuyama: The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution






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Lunes, 30 de Mayo de 2016 09:59. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Un relato que habla del abuelo

 

sábado, 21 de marzo de 2015

Un relato que habla del abuelo

Aparece en un libro de la editorial Prames un relato—relato de no ficción—que presenta las figuras contrastadas de dos maestros que luego fueron asesinados en la guerra civil, el maestro de Escuer y el de Oliván. El de Escuer era mi abuelo, Ángel García Benedito. Yo sólo conocí a su viuda, mi abuela Eusebia Pomar—protagonista de otra historia, "La maestra", ésa contada por mi padre Ángel García Pomar.

Así empieza el relato "La tela de las arañas":Angle Garcia Benedito


Quien no haya escuchado jamás los gemidos medievales de la aldea, ni oído su voz cuando ella me telefonea entrada la noche, no podrá entender lo que fue la guerra civil, la de los libros, digo yo, porque la de cada uno sólo los que la sufrieron la podrán contar, si es que aún viven.
La vieja aldea está allá arriba, en la ladera de la derecha, montada sobre los arrastres de la morrena glaciar; a medio caer, para agrandar los alaridos de la Historia. De sus derrubios sólo emerge la sólida torre feudal que mira hacia el pueblo y el abismo del valle. El paisaje es dantesco y se divisa a través de dos aspilleras cruciformes que me enervan, porque de sobras sé que algo tienen que ver con la clave oscura de aquel episodio. (....)


Más, en el libro de relatos de Enrique Satué Pirineo de Boj. También hablaba de la historia de mi abuelo y de la de otros maestros de la República, en el libro Caldearenas: Un viaje por la historia de la escuela y el magisterio rural.

"La tela de las arañas" se centra sobre todo en la figura de los maestros en su pueblo. Yo también he escrito algo sobre mi abuelo, sobre lo poco que sé de él, en algunos artículos que tienen que ver sobre todo con la guerra civil.

_____. "Muertes paralelas / No se fusila en domingo." In García Landa, Vanity Fea 28 May 2006. (Sánchez Dragó; Pablo Uriel).
    http://garciala.blogia.com/2006/052801-muertes-paralelas-no-se-fusila-en-domingo.php
    2006-05-31
_____. "Espectros de España por aquí." In García Landa, Vanity Fea 18 July 2008.
    http://garciala.blogia.com/2008/071802-espectros-de-espana-por-aqui.php
    2008
_____. "Historia de algunos asesinos, gente de orden." In García Landa, Vanity Fea  3 Feb. 2010.*
    http://vanityfea.blogspot.com/2010/02/historia-de-algunos-asesinos-de-orden.html
    2010
_____. "El Informe del Párroco y el Pliego de Cargos." In García Landa, Vanity Fea 2 July 2010.*
    http://vanityfea.blogspot.com/2010/07/el-informe-del-parroco-y-el-pliego-de.html
    2010
_____. "Maestros del Pirineo." In García Landa, Vanity Fea 6 June 2012.*
    http://vanityfea.blogspot.com.es/2012/06/maestros-del-pirineo.html
    2015
_____. "Historia del abuelo." In García Landa, Vanity Fea 11 April 2013.*
    http://vanityfea.blogspot.com.es/2013/04/historia-del-abuelo.html
    2013
_____. "Ángel García, maestro de Escuer." In García Landa, Vanity Fea 16 March 2014.* (Víctor Juan)
    http://vanityfea.blogspot.com.es/2014/03/angel-garcia-maestro-de-escuer.html
    2014


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Miércoles, 04 de Mayo de 2016 06:26. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




Historia(s) de Todo

 

lunes, 16 de febrero de 2015

Historia(s) de Todo

mutus liber
Una breve nota sobre todo:

http://papers.ssrn.com/abstract=2559890

Este artículo presenta un mapa conceptual de las más influyentes 'historias de todo', partiendo de un concepto de la narración entendida como el instrumento cognitivo básico para cartografiar y organizar mentalmente procesos y acontecimientos, y relaciona dichas 'historias de todo', desde una perspectiva narratológica evolucionista, a la Gran Historia de la evolución cósmica y de la emergencia de la vida y de la cognición. Proponemos el anclaje narrativo como un instrumento conceptual básico para articular los mapas temporales que usamos para interpretar la realidad y los procesos históricos.

 


English abstract: Taking narrative as the basic cognitive instrument to map and mentally organize processes and events, this paper sets forth a conceptual map of the most influential "histories of everything", and relates them from the standpoint of evolutionary narratology to the Big History of cosmic evolution and the emergence of life and cognition. Narrative anchoring is proposed as a basic conceptual instrument to articulate the temporal maps which we use to make sense of reality and of historical processes.


Note: Downloadable document is in Spanish. 
 

Number of Pages in PDF File: 8
Keywords: History, Big History, Narrative, Narrativity, Mapping, Universe, Processes, Cognition, Cognitive mapping

Ibercampus (April 15, 2010)



eJournal Classifications (Date posted: February 03, 2015)
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Sábado, 09 de Abril de 2016 16:59. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Origins of Political Order

domingo, 28 de diciembre de 2014

The Origins of Political Order

 


Introduction by inteviewer Marshall Poe: When I was an undergraduate, I fell in love with Montesquieu’s Spirit of the Laws. In the book Montesquieu reduces a set of disparate, seemingly unconnected facts arrayed over centuries and continents into a single, coherent theory of remarkable explanatory power. Alas, grand theoretical books like Spirit of the Laws are out of fashion today, not only because the human sciences are gripped by particularism (“more and more about less and less"), but also because we don’t train students to think like Montesquieu any more.
In his excellent The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French Revolution (Farrar, Straus, and Giroux, 2011), Francis Fukuyama bucks the trend. Of course, he’s done it before with elegant and persuasive books about the fall of communism, state-building, trust, and biotechnology among other big topics. Here he takes on the emergence of modern political institutions, or rather three modern political institutions: the state, the rule of law, and accountable government. He begins with human nature, takes us through a massive comparison of the political trajectories of world-historical civilizations (Chinese, Indian, Middle Eastern, European), and, in so doing, tells us why the world political order looks the way it does today. His answers are surprising, and not directly in line with what might be called the “conventional thinking” about these things.

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Fukuyama offers an evolutionary theory of political systems, attractive though somewhat biased in the direction of idealism, based not only on the development of political institutions and of the rule of law, but grounding them on the sociality of human nature, on the importance of symbolic thought, and of mutual recognition. Along the way, he offers suggestive insights on the role and significance of religions and of nations.
Need I say this is a significant and fascinating contribution to a consilient theory of politics?



Consiliencia, evolución, y anclaje narrativo

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Lunes, 07 de Marzo de 2016 11:11. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cita con la Historia - la Falange

domingo, 30 de noviembre de 2014

Cita con la Historia - La Falange  (AUDIO)



Instructivo programa, si bien pasa de puntillas, de modo bastante tendencioso, por un momento crucial de la historia de la Falange: cuando se convierte en una fuerza criminal para organizar asesinatos masivos de personas asociadas al bando republicano, especialmente durante los primeros meses de la guerra civil. Pequeño detalle, con miles y miles de muertos que no constan en el currículum de los falangistas, porque se aplicó allí la desmemoria interesada hasta extremos épicos. Y sigue aplicándose, como se ve.

Aquí la segunda parte—la Falange bajo el franquismo.

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Miércoles, 03 de Febrero de 2016 16:03. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


MANKIND: The Story of All of Us

domingo, 16 de noviembre de 2014

MANKIND: The Story of All of Us

Mankind: The Story of All of Us.
History Channel series (12 episodes), narrated by Josh Brolin. With a disagreeable but quite realistic emphasis on competition, war, conquest and domination. We are the children of war—somos hijos de la guerra. Some might say this is an American perspective, but I seem to recall that cultural materialists also say that the key to the history of mankind is the exploitation of natural resources, most prominently human resources, or humans as resources.


Episode 1:



 

Episode 2: Iron Men
and the rest,

In this YouTube list (more than 100 videos):
    http://youtu.be/1_Xr4u8mofU?list=PL3f3W9Ts9QXt2n_PnJXK9TMe3LCk6WFle



 






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Lunes, 18 de Enero de 2016 08:37. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia










18. Street Wars of Religion: Puritans and Arminians

domingo, 21 de septiembre de 2014

18. Street Wars of Religion: Puritans and Arminians




From Keith E. Wrightson's Yale course on Early Modern England. Puritans can usefully be thought of as Protestant fundamentalists, the equivalent of today's extremist Muslim popular movements, advocating the permeation of a 17th-c. Christian sharia throughout all aspects of social and political life. They were revolutionaries all right, but rather in the line of Christian Ayatollahs. And revolutions, not to forget, are usually led by an elite seeking power, in this case a middle-class elite.

With the triumph of the Revolution, much of the everyday life of the English came to be dominated by this Puritan mixture of Thought Police and Sin Police, and it is perhaps a negative reaction to this tyrannical invasion of privacy and everyday life, rather than an active passion for the monarchy, that explains the widespread relief at the Restoration of the Stuarts.

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Viernes, 06 de Noviembre de 2015 21:50. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia










La decadencia del macho depredador

martes, 8 de julio de 2014

La decadencia del macho depredador

La Teoría de la Clase Ociosa de Veblen tiene un gran interés como interpretación económica evolucionista de la actividad humana, de la moral, la estética y la civilización en su conjunto. El interés para mí está precisamente en su consciencia de cómo las formas de la economía se asientan en la naturaleza humana, y cómo esa naturaleza humana no es de una pieza, sino que es un producto de la evolución y de la historia; está hecha por así decirlo de capas superpuestas. El ser humano es por naturaleza, por naturaleza profunda, un animal social y cooperador, y sobre esa socialidad primigenia se ha edificado la humanidad. Ahora bien, la civilización surgió como una formación secundaria, como la explotación del hombre por el hombre, un parasitismo de los individuos y clases dominantes que basa la organización social en el dominio, la separación de tareas y la diferencia ostentosa de clase. Podríamos sintetizarlo como un paso del igualitarismo (a veces figurado como matriarcado) destinado a la explotación cooperativa de la naturaleza (es decir, lo que llamamos la prehistoria), al patriarcado violento, agresivo y competitivo, basado en la explotación de otras clases, castas, comunidades o regiones (lo que llamamos la historia, en la que no es la explotación primaria de la naturaleza sino la explotación secundaria del hombre la principal fuente de recursos, la que da su carácter a la sociedad). Es un paso de la cooperación (con elementos competitivos) a la competición (impuesta sobre la base cooperadora). En la civilización se hace rico no quien más trabaja sino quien mejor explota el trabajo ajeno, o quien se apropia de él. La historia humana ha sido por definición depredadora, explotadora, clasista, y patriarcal. Es en este contexto donde surgen la clase ociosa y su ideología, de modo que Teoría de la clase ociosa equivale como título a teoría evolucionista de la explotación civilizadora. A veces se expresan estas tesis de maneras un tanto simplistas, crudas o paradójicas, pero casi es en estos pasajes donde mejor se aprecia la manera en que Veblen ve todos los fenómenos de manera integrada. Aquí hay un pasaje en el que comenta la decadencia moderna de las formas culturales asociadas a la cultura depredadora, ante el empuje de nuevas necesidades surgidas de la organización industrial de la producción.zeus


Los hábitos derivados de la cultura depredadora y quasi-pacífica son variantes relativamente efímeras de ciertas propensiones y características mentales subyacentes en la especie, las cuales se deben a la disciplina prolongada de la etapa proto-antropoide cultural anterior, de vida económica pacífica y relativamente indiferenciada, desarrollada en contacto con un ambiente material relativamente simple e invariable. Cuando los hábitos impuestos por el método de vida emulativo han dejado de gozar de la sanción de las exigencias económicas existentes, comienza. a tener lugar un proceso de desintegración por virtud del cual los hábitos mentales de desarrollo más reciente y carácter menos genérico ceden terreno, en cierta medida, ante las características espirituales más antiguas y más predominantes de la especie.

En cierto sentido, por tanto, el movimiento de la "Mujer Nueva" significa una reversión a un tipo más genérico de carácter humano o a una expresión menos diferenciada de la naturaleza humana. Es un tipo de naturaleza humana que que ha de caracterizarse como proto-antropoide y, por lo que se refiere a la sustancia, si no a la forma de sus rasgos dominantes, corresponde a una etapa cultural que quizá pueda calificarse de sub-humana. El particular movimiento o rasgo evolutivo en cuestión comparte, desde luego, esa caracterización con el resto del desarrollo social reciente, en la medida en que este desarrollo social da muestras de una reversión a la actitud espiritual que caracteriza la etapa anterior, indiferenciada, de evolución económica. No falta por completo una prueba tal de que existe una tendencia general a la reversión contraria al predominio del interés competitivo, pero dicha prueba no es ni total ni indiscutiblemente convincente. La general decadencia del sentido del status en las comunidades industriales modernas puede tomarse, en cierto modo, como prueba de esa evolución; y el perceptible retorno a una desaprobación de lo fútil en la vida humana y de aquellas actividades que sirven únicamente al beneficio del individuo a costa de la colectividad o de otros grupos sociales, es prueba de un efecto semejante. Hay una tendencia perceptible a condenar lo que es causa de dolor, así como a desacreditar toda empresa abusiva, incluso cuando estas expresiones del interés competitivo no operan tangiblemente en detrimento material de la comunidad del individuo que las juzga. Hasta puede decirse que en las comunidades industriales modernas, el sentido común y desapasionado de los hombres afirma que el ideal carácter humano es un carácter que se inclina a la paz, la buena voluntad y la eficiencia económica, y no a una vida de egoísmo, fuerza, fraude y mando. (352-53)

Contribuiré un poquito a esta tendencia, señalando que lo que Veblen considera "proto-antropoide" es en realidad precisamente lo antropoide en sentido estricto—la socialidad cooperativa donde se generó la humanidad como tal. La base antropoide en el sentido habitual del término contiene otro elemento de dominio patriarcal y explotativo visible: el del macho dominante y su comunidad de hembras tal como se encuentra en diversos mamíferos superiores, incluyendo a los gorilas. La socialidad cooperativa típicamente humana (cooperativa de los machos y de ’sus’ hembras también) se edificó a costa de esta horda primigenia, y sobre su base, pero requirió suavizar el elemento competitivo y agresivo masculino. La cultura y sociedad humana es, por tanto, un tanto igualitaria o matriarcal si se quiere, expresada en las formas de vida paleolíticas, si bien los elementos de horda primigenia pervivían en fenómenos ancestrales tales como la separación de papeles masculino y femenino para la caza y para la recolección y cuidado familiar. Hay una dialéctica compleja entre el elemento masculino competitivo y el femenino cooperativo en la historia humana—por no pasar a hablar de la competencia entre las mujeres. Pero esta visión más completa de la horda primigenia y su división de papeles nos permite también apreciar el elemento de masculinismo violento y competitivo que hay en la Historia de la Civilización como tal—con las comunidades y naciones, regidas por machos alfa, compitiendo entre sí para hacerse con el puesto de Macho Alfa global.

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Lunes, 06 de Julio de 2015 23:21. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia






Polibio y el tiempo geológico

 

 

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Este artículo que publico en el SSRN comenta un pasaje de las Historias (libro IV) en el que Polibio reflexiona sobre los cambios geológicos y sobre la transformación de los paisajes, proponiendo un método mediante el cual se podrían medir estos procesos extremadamente lentos. Estas reflexiones suponen un precedente clásico de las teorías gradualistas sobre el tiempo geológico asociadas a autores como Hutton y Lyell, fundadores de la geología moderna. El acercamiento al estudio del tiempo geológico mediante un método científico, propuesto por primera vez en la modernidad temprana (s. XVII) por Edmond Halley, encuentra así un antecesor clásico, aunque ciertamente algo aislado.

 

 

Polybius and Geological Time

Abstract: This paper comments a passage of the Histories (book IV) in which Polybius reflects on geological change and the transformation of landscapes, and suggests a method whereby extremely slow processes could be measured. These reflections provide a classical precedent for the gradualist approach to geology of deep time associated to such authors as Hutton and Lyell, the founders of modern geology. The approach to the study of deep geological time using a scientific method first propounded in the early modernity by Edmond Halley in the 17th century has thus a (rather isolated) classical forerunner.

http://papers.ssrn.com/abstract=2442688

Aparece, o aparecerá próximamente, en las siguientes revistas temáticas / To be found in the following e-Journals  (Date posted: May 28, 2014):  

 

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Polibio y el tiempo geológico

Y asimismo en mis repositorios— en Academia: https://www.academia.edu/10372866/


y en ResearchGate: https://www.researchgate.net/publication/271515661










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Martes, 23 de Junio de 2015 19:31. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




Los aborígenes americanos

jueves, 15 de mayo de 2014

Los aborígenes americanos 

TRACKING THE FIRST AMERICANS


Este documental de la BBC presenta una historia sorprendente y desconocida, novedosa en sus datos e interpretaciones, y presentada con una variedad de datos e imágenes que combinan historia, antropología, arqueología de modo impactante.

Es la historia de la primera población de América, por aborígenes o negritos relacionados con las razas ancestrales dispersas por rincones diversos del Indico y del Pacífico, y previamente a la llegada de los amerindios, si por amerindios entendemos los pueblos mongoloides que pasaron por el estrecho de Bering hace decenas de miles de años, en una época de deshielo, y que poblaron América de norte a sur. Tradicionalmente han acusado al hombre blanco de exterminarlos y quitarles sus tierras—ahora se ve que quizá ellos también exterminaron y expulsaron a una población anterior. La historia de la migración amerindia es un Gran Viaje de la humanidad fascinante de por sí, y está intuida de manera muy inteligente y perfectamente razonada en un lugar que quizá sorprenda: el inicio de El último Mohicano de James Fenimore Cooper. Antes de Darwin, sí, y antes de los estudios genéticos de las poblaciones, y antes de que se demostrase que el hombre se originó en Africa. Claro que, en perfecta ortodoxia cristiana, también decía Santo Tomás de Aquino en el Tratado sobre el Hombre de su Summa Theologica exactamente dónde se originó la especie humana: al sur del ecuador, en la parte oriental de Africa. La Biblia y otros mitos siempre han sostenido la tesis de que los hombres llegaron a sus tierras actuales desde tierras lejanas, que la humanidad se expandió por el mundo a partir de un origen. Por algo se empieza. De los mitos, la especulación y el razonamiento vamos pasando a estudios cada vez más fundados, y otro documental de la BBC presentado por Alice Roberts, The Incredible Human Journey, presenta la historia completa del Gran Viaje en su versión actualizada. El capítulo 5, The Americaspresenta el poblamiento de América por los amerindios, y también apunta la posibilidad de un poblamiento previo por habitantes de la primera oleada australoide—que aún no se sabe ciertamente cómo llegaron hasta América. Ha desaparecido de la web el excelente sitio Lonely Islands, un lugar donde se presentaban por extenso documentos y ensayos sobre las últimas poblaciones dispersas que quedan, restos de la primera gran migración humana por el sur de Asia y el Pacífico.

Este otro documental, Tracking the First Americans, nos presenta los restos de aborígenes americanos hallados en cuevas del Brasil, una historia que no deja de recordar a aquella imaginación de Doris Lessing en Ben, in the WorldAllí se han encontrado cráneos australoides, y pinturas rupestres antiquísimas, previas al poblamiento amerindio, sobre las que volveré más tarde. Dado que no se tenía noticia de poblaciones australoides en América, la hipótesis es que estos pobladores fueron mayormente desplazados, o exterminados, por los nuevos pobladores amerindios, hace unos 9.000 años. Ahora bien, el documental, en su segunda parte, expone la posibilidad de que se encuentren los últimos restos genéticos de esta población en los fueguinos—los aborígenes de Tierra del Fuego, población prácticamente exterminada durante el siglo XX, por las matanzas de los colonos blancos, por las epidemias, y por la desparición de su modo de vida tradicional. Según esta tesis, los fueguinos son una tribu marginada, producto de la hibridación de los australoides con los mongoloides, como se aprecia por estudios de su forma craneana. Físicamente recuerdan a veces a los esquimales, quizá por largo tiempo de adaptación a climas fríos—y desde luego eran muy distintos de los patagones que habitaban en el continente a muy poca distancia de ellos. Darwin los visitó a principios del siglo XIX y comentó que le parecían el grado más bajo y primitivo de la humanidad. Es un episodio novelado memorablemente en la novela de Harry Thompson This Thing of Darkness (Hacia los confines del mundo), que le recomiendo (como recomiendo este documental) a quien me quiera hacer caso. Hay que decir que hay mucha dosis de incertidumbre en algunos de sus aspectos, y que en concreto serán decisivas las pruebas de ADN que se puedan hacer a los últimos fueguinos o a sus restos.
fueguinas
Aparecen en el documental dos de las últimas fueguinas, ancianas recordando su modo de vida tribal en su niñez, y visitando las tumbas de toda su tribu, un mundo primigenio que ahora desaparece para siempre. Un contacto traumático entre los indígenas americanos y el hombre blanco, al igual que sucedió en México y en otros sitios: las plagas acaban con una civilización y un modo de vida, aun cuando quede una población grande o pequeña para rememorar imperfectamente lo que sucedió antes del colapso. Aquí está esta historia de colapso cultural todavía más brutalemente superpuesta en sus extremos—más que en el caso de los aztecas—al encontrarse una población paleolítica con los colonos de los modernos estados y sus armas de fuego. En el caso de los aztecas, había un desfase de dos mil o tres mil años—en este caso se comprime aquí una historia de diez mil años de evolución cultural, casi la Gran Historia de la humanidad, colapsada en un encuentro fatídico. Aparece de manera especialmente vívida esta superposición temporal cuando vemos unas grabaciones de los años 30 en las que un etnólogo italiano grabó a los últimos fueguinos que mantenían el modo de vida tribal de los aborígenes (minuto 32)—unas secuencias que parecen surgir de la noche de los tiempos, una peregrinación de formas extrañas que salen de lo desconocido y desfilan ante nosotros para desaparecer enseguida. Surgen de un tiempo inmemorial y van a su fin, a un tiempo sin memoria, en el que desaparecen y son olvidados, y se van borrando hasta las últimas huellas que dejaron. Es estremecedor, y es la historia de la humanidad y sus civilizaciones en pequeño, lo mismo que será en grande. Aquí lo vemos todo junto, de un vistazo, de dónde salimos y a dónde vamos—es lo que hace impresionante a este documental.

Pocos restos quedan en la memoria de la cultura de los fueguinos: habla el documental de sus rituales de iniciación, con apariciones de espíritus impersonados por los hombres, para separar así ritualmente a los hombres adultos de las mujeres y de los niños; son rituales semejantes en ese aspecto a los de otras culturas aborígenes del Pacífico. Quizá quede huella de esos rituales tal como eran practicados por sus ancestros aborígenes en las pinturas rupestres de miles de años de antigúedad que se descubrieron en Brasil. Pero esas pinturas tienen un interés todavía mayor (para mí) desde el punto de vista de la teoría narrativa: puede que sean una de las más antiguas narraciones históricas que se han conservado. En Australia se conserva la imagen de unos aborígenes en un barco—quizá una escena habitual, quizá el recuerdo de una gran navegación. Es imposible saberlo—y siempre habrá en las representaciones pictóricas primitivas este elemento de ambigüedad: ¿se refieren a una escena habitual y repetida, o mítica y ritual—es decir, son un relato iterativo? ¿O son por el contrario la representación de un acontecimiento individualizado?  Las imágenes de rituales son iterativas, y las de caza tienden a serlo—forman parte del modo de vida de la comunidad y de su relación con el entorno. Ahora bien, la arqueóloga francesa señala en el documental que las escenas de guerra y matanza aparecen sólo a partir de cierta antigüedad en los restos—no más de 9.000 años. Es decir, cuando se debió producir el encuentro entre las dos culturas y la exterminación de los aborígenes. 

En el minuto 27.27 se especula incluso con que nos hallemos ante una narración pictórica secuencial, con varias figuras representando, como en un cómic o secuencia de fotos en cine, el movimiento de una sola figura—pero eso me parece muy especulativo y dudoso. Más probable me parece que en efecto las escenas de guerra y violencia representen un acontecimiento nuevo y memorable, la guerra de exterminación que antes no se había dado entre estas poblaciones dispersas y al parecer pacíficas.

Es muy probable que en esas escenas de combate, o de guerra, y de asesinatos o sacrificios humanos, estemos viendo la primera narración histórica, una representación del primer choque de culturas vivido como un acontecimiento en la memoria de quien pintó esta escena. Sería la primera narración que narra un acontecimiento no mítico y ritual. Una narración que, de llegarse a fundamentar esta tesis, sería el primer relato de la historia de la humanidad, salvo ejemplo a contrario—y es el relato de cómo la segunda oleada migratoria del homo sapiens desplaza a la primera, y una humanidad sustituye a otra. Como ya había sucedido en otros lugares del mundo (con los neandertales, con los homo erectus o con el hombrede Flores). Y como quizá vuelva a suceder, de maneras todavía impensables de hecho, pero ya pensadas en la ciencia ficción, en Last and First Men, por ejemplo, donde Olaf Stapledon narra la historia sucesiva de la serie de las humanidades, y de su exterminación por el entorno hostil—muchas veces el entorno hostil de otros humanos que terminan con los que son como ellos eran antes. Es lo que llamamos el progreso—pues no hay episodio de progreso que no sea también un episodio de exterminio y opresión. En eso no cambiamos, desde la noche de los tiempos.



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Martes, 16 de Junio de 2015 09:16. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Aztec Empire

miércoles, 14 de mayo de 2014

The Aztec Empire








Estamos leyendo, con los chavales, la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo—un libro fascinante tanto por el retrato de Cortés, como por la descripción del primer encuentro con los aztecas, y una historia de conquista entre fuerzas y números desproporcionados, que sería increíble de no ser porque sucedió. Y qué poco se estudia este libro en España o en cualquier otro sitio.  El documental perpetúa algunos de los errores relativos a la imagen de la conquista, empezando por la creencia de que "Malinche" era una mujer—Malinche era Hernán Cortés, no su traductora. Y desde luego se infravalora la capacidad política y la inteligencia maquiavélica de Cortés, absolutamente pasmosas. En cuanto a los horrores del imperio azteca, apenas se pueden disminuir, pero aún se consigue aquí desacreditar al catolicismo y a los españoles antes que al imperio caníbal y a su religión de pesadilla.  El documental insiste en la moralidad y religiosidad de los aztecas, sin plantearse siquiera la posibilidad de que una moral puede ser inmoral para nosotros, y una religión puede ser un tejido de falsedades y horrores sobre el que edificar un modo de vida inaceptable.

 

VIDEO

 

 

 

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Sábado, 13 de Junio de 2015 08:08. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


We, the Other Victorians

martes, 15 de abril de 2014

We, the other Victorians



A review of the book WE, THE OTHER VICTORIANS: CONSIDERING THE HERITAGE OF 19TH-CENTURY THOUGHT, ed. Silvia Caporale Bizzini (University of Alicante, 2003). This is a volume on cultural studies in the Anglo-Saxon area during the Victorian period, which also examines issues relevant to modernity and contemporary society through a comparison and parallelism between present-day issues and phenomena and their nineteenth-century equivalents. The book will be of interest to cultural critics working in such areas as consumerism, drug policies, body technologies, historiographic metafiction, etc.; but it is also an interesting contribution to a postmodern critical genre we might call "hermeneutics of retrospective rereading".
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Reseña, en inglés, del volumen WE, THE OTHER VICTORIANS: CONSIDERING THE HERITAGE OF 19TH-CENTURY THOUGHT editado por Silvia Caporale Bizzini (Publicaciones de la Universidad de Alicante, 2003). Es un volumen sobre la cultura anglosajona de la era victoriana, que examina también cuestiones de la modernidad y de la sociedad contemporánea a través de la comparación y paralelismo entre fenómenos decimonónicos y contemporáneos. Es un libro de interés para críticos culturales que trabajen en cuestiones como el consumismo, las políticas sobre drogas, las tecnologías del cuerpo, la metaficción historiográfica, etc.: pero también es una contribución interesante al género crítico postmoderno que podríamos llamar "hermenéutica de la relectura retrospectiva.

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Miércoles, 20 de Mayo de 2015 16:00. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Las checas de Madrid

domingo, 13 de abril de 2014

Las checas de Madrid

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Viernes, 15 de Mayo de 2015 09:41. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La dieta de Tascala

domingo, 6 de abril de 2014

La Dieta de Tascala

Mucho se ha debatido el alcance del canibalismo en Mesoamérica. Sí, se acepta que en el Caribe había caníbales, una cosa tribal. Pero también parece que se confirma continuamente que los aztecas practicaban el canibalismo. Aunque este arqueólogo dice que era una cosa ceremonial para ricos, aristócratas y sacerdotes (quizá los otros no se podían permitir comer carne con frecuencia) y no parte de la dieta habitual. Y no sólo eran caníbales los aztecas, sino también los pueblos enemigos que tenían arrinconados en Puebla, como los tlaxcaltecas. Supongo que en México no gusta en exceso oír estas cosas, y muchos las asocian con fábulas inventadas por los malvados españoles (los auténticos ogros) para justificar la conquista. Ahora que abunda tanto allí la identificación fantasiosa con las culturas precolombinas, estas noticias de un imperio caníbal caen siempre de nuevas o se ven rodeadas de dudas. Gusta más a muchos pensar que la dieta de los mexicanos era básicamente vegetariana (y en gran parte lo era, no digamos que no). No es sólo que sea más agradable identificarse con ancestros cultos, dignos y portadores de una civilización avanzada y sostenible, sino que positivamente repugna (o me repugna a mí) la idea de una cultura organizada, compleja, comercial, cortesana y urbana, que a la vez cría gente como cerdos para comérselos. Más nazis que los nazis, vamos—eran estas culturas una ofensa ya no a los vegetarianos sino a lo que consideramos mínimamente humano, una civilización de ogros o de orcos, por decirlo en una palabra, y es triste que algún discurso anticolonialista actual, tendente al buenismo y al nativismo fashion, les dé cierta buena prensa. La realidad (y la humanidad) es más desagradable, claro, cuando se examina de cerca, y no hay tanta diferencia como parece entre el orco y el humano; incluso el nazi es demasiado humano. También la oposición antagónica de "los mexicanos nativos" contra "los españoles" como dos grupos enfrentados es simplista e ignora las profundas diferencias entre los indios mismos (entre el que come y el que es comido, por ejemplo).

Sin duda cada cultura encuentra maneras distintas de controlar la población y acomodarla a los recursos: los anticonceptivos y el aborto hoy, pero también con frecuencia el infanticidio, la guerra, el celibato masivo... Recordemos la fórmula típica en Occidente: un hijo a reproducir la propiedad y la familia, otro a la guerra (a que lo maten o quizá a que produzca proletarios, o más carne de cañón) y otro al monasterio, a cortar el flujo genético. Malthus hablaba de las epidemias como un medio involuntario pero espontáneo de control de la población, y de eso llevaron mucho los españoles a América. También las matanzas organizadas han sido, en tristes episodios de la historia humana, una solución de "equilibrio ecológico" entre la población y los recursos. A veces, por la vía de transformar la población en recursos consumibles.

Lo que encontraron Cortés y sus tropas en México fue una auténtica cultura organizada de la matanza: el canibalismo como opresión de clases, como depredación social sistemática, y como auténtica industria cárnica —nada de antiguos rituales ceremoniales y excepcionales sacrificios comulgatorios en homenaje a los antepasados; había un continuo entre el esclavo, la bestia de carga y el ganado de matadero. Pero gusta tan poco saberlo que no se difunden siquiera pasajes como éste de la Historia de Bernal Díaz del Castillo. Es un capítulo memorable escrito por un testigo presencial. Aquí ven los españoles, por primera vez, desde el volcán, las tierras de los aztecas y la ciudad de Tenochtitlán. De ésta les han hablados sus aliados los "tascaltecas", en un parlamento en que han pactado una alianza con los españoles para que les protejan de sus enemigos aztecas. Fue un parlamento o negociación menos famoso que la Dieta de Worms, pero no menos importante:

También dijeron aquellos mismos caciques que sabían de sus antecesores que les había dicho un su ídolo, en quien ellos tenían mucha devoción, que vernían hombres de las partes de donde sale el sol y de lejas tierras los sojuzgar y señorear; que si somos nosotros, que holgarán dello, que pues tan esforzados y buenos somos. Y cuando trataron las paces, se les acordó desto que les habían dicho sus ídolos y que por aquella causa nos dan sus hijas para tener parientes que les defiendan de los mexicanos. Y desque acabaron su razonamiento, todos quedamos espantados y decíamos si por ventura decían verdad. Y luego nuestro capitán Cortés les replicó y dijo que ciertamente veníamos de hacia donde sale el sol y que por esta causa nos envió el rey, nuestro señor, a tenelles por hermanos, porque tiene noticia dellos, y que plega a Dios que nos dé gracia para que por nuestras manos e intercesión se salven. Y dijimos todos amén.
popocatepetl
Hartos estarán ya los caballeros que esto leyeren de oír razonamientos y pláticas de nosotros a los tascaltecas y ellos a nosotros; querría acabar ya, y por fuerza me he de detener en otras cosas que con ellos pasamos. Y es que el volcán que está cabe Guaxocingo echaba en aquella sazón que estábamos en Tascala mucho fuego, más que otras veces solía echar, de lo cual nuestro capitán Cortés y todos nosotros, como no habíamos visto tal, nos admiramos dello. Y un capitán de los nuestros que se decía Diego de Ordás tomole cobdicia de ir a ver qué cosa era y demandó licencia a nuestro general para subir en él, la cual licencia le dio, y aun de hecho se lo mandó, y llevó consigo dos de nuestros soldados y ciertos indios principales de Guaxocingo. Y los principales que consigo llevaba poníanle temor con decille que desque estuviese a medio camino de Popocatepeque [Popocatépetl], que ansí llaman aquel volcán, no podría sufrir el temblor de la tierra ni llamas y piedras ni ceniza que dél sale, e que ellos no se atreverían a subir más de addonde tienen unos cúes [adoratorios] de ídolos que llaman los teules [dioses, espíritus] de Popocatepeque. Y todavía el Diego de Ordás, con sus dos compañeros, fue su camino hasta llegar arriba, y los indios que iban en su compañía se le quedaron en lo bajo, que no se atrevieron a subir. Y paresce ser, según dijo después el Ordás y los dos soldados, que, al subir, que comenzó el volcán de echar grandes llamaradas de fuego y piedras medio quemadas y livianas y mucha ceniza, y que temblaba toda aquella sierra y montaña adonde está el volván, y que estuvieron quedos sin dar más paso adelante hasta de ahí a una hora, que sintieron que había pasado aquella llaamrada y no echaba tanta ceniza ni humo, y que subieron hasta la boca, que era muy redonda y ancha, y que habría en el anchor un cuarto de legua, y que desde allí se parescía la gran cibdad de México y toda la laguna y todos los pueblos que están en ella poblados. Y está este volcán de México obra de doce o trece leguas. Y después de bien visto, muy gozoso el Ordás e admirado de haber visto a México y sus cibdades, volvió a Tascala con sus compañeros. Y los indios de Guaxocingo y los de Tascala se lo tuvieron a mucho atrevimiento. Y cuando lo contaban al capitán Cortés y a todos nosotros, como en aquella sazón no lo habíamos visto ni oído como agora, que sabemos lo que es y han subido encima de la boca muchos españoles y aun frailes franciscos, nos admiramos entonces dello. Y cuando fue Diego de Ordás a Castilla lo demandó por armas a Su Majestad, e ansí las tiene agora un su sobrino Ordás, que vive en la Puebla. Después acá, desque estamos en esta tierra no le habemos visto echar tanto fuego ni con tanto ruido como al principio. Y aun estuvo ciertos años que no echaba fuego, hasta el año de mil e quinientos y treinta y nueve, que echó muy grandes llamas y piedra y ceniza.

Dejemos de contar del volcán, que agora que sabemos qué cosa es y habemos visto otros volcanes, como son los de Nicaragua y los de Guatimala, se podían haber callado los de Guxalcingo sin poner en relación. Y diré cómo hallamos en este pueblo de Tascala casas de madera hechas de redes y llenas de indios e indias que tenían dentro encarcelados y a cebo hasta que estuviesen gordos para comer y sacrificar. Las cuales cárceles les quebramos y deshicimos, para que se fuesen los presos que en ellas estaban, y los tristes indios no osaban ir a cabo ninguno, sino estarse allí con nosotros, y ansí escaparon las vidas. Y dende en adelante, en todos los pueblos que entrábamos lo primero que mandaba nuestro capitán era quebralles las tales cárceles y echar fuera los prisioneros, y comúnmente en todas estas tierras los tenían. Y como Cortés y todos nosotros vimos aquella gran crueldad, mostró tener mucho enojo de los caciques de Tascala y se lo riñó bien enojado, y prometieron que, dede allí adelante, que no matarían ni comerían de aquella manera más indios. Digo yo ¿qué aprovechaba todos aquellos prometimientos, que, en volviendo la cabeza, hacían las mismas crueldades? Y dejémoslo ansí. Y digamos cómo ordenamos de ir a México.


(Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, capítulo LXXVIII)


Montaigne justificó el canibalismo de las culturas indígenas americanas comparándolo con otras crueldades cometidas por los europeos, y negándose así a ver esas culturas como más bárbaras o inhumanas que la suya propia. Barbarie por barbarie, es cierto, es difícil echar el cálculo. Pero eso no debería servir como justificación o excusa para exculpar, ignorar o minimizar el horror del canibalismo. Puede observarse que el derecho a no ser comido no figura siquiera en la declaración de derechos humanos. Por algo será.



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Domingo, 26 de Abril de 2015 23:10. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Sobre Gumersindo de Estella

miércoles, 2 de abril de 2014

Sobre Gumersindo de Estella

Le han dedicado una plaza en Zaragoza al fraile que asistía en los fusilamientos franquistas de la guerra. El comentario de Julián Casanova:



Y la noticia en El País.


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Viernes, 10 de Abril de 2015 12:51. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Teaching History in Deep Time

domingo, 9 de marzo de 2014

Teaching History in Deep Time

 A 2009 symposium—still on at the Backdoor Broadcasting Company:

Royal Holloway University of London Department of History
Departmental Research Seminar Series 2008/2009
Event Date: 29 April 2009
Two historians – Professor Peregrine Horden and Professor Penelope Corfield –   and one geographer – Professor Clive Gamble – explore the relationship between ‘time’ and ‘History’ and how  the study of History over long periods of time, or ‘Deep History’, can further an understanding the past. While present research points to a shift in periodisation and classification, teaching History in ‘Deep Time’ is clearly something that has not yet entered the syllabus of undergraduate teaching. The discussion here proposes some practical models.

a discussion with:

speaker_gamble Professor Clive Gamble (Geography)
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speaker_horden_p Professor Peregrine Horden (History)
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speaker_corfield_p Professor Penelope Corfield (History)
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Handout (Corfield)
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Discussion:

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Domingo, 28 de Diciembre de 2014 16:22. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Encubriendo

viernes, 31 de enero de 2014

Encubriendo

Publica Francisco Pérez Abellán el libro Matar a Prim, en el que pone al descubierto la conspiración no sólo para matar a Prim, sino para mantener su asesinato sin investigar, y encubrir así a los culpables.

Aquí hay una entrevista interesantísima en audio.

 

Para este encubrimiento era esencial el apoyo de las más altas autoridades (Serrano), ya involucradas de entrada en el atentado— y de los siervos del poder: la policía que no investiga, y los forenses oficiales que no efectúan las autopsias o dan resultados falsos. O se hacen los ciegos convenientemente.

Y para que el encubrimiento siga existiendo, y para que se puedan seguir realizando casos de encubrimiento semejante, siguen estando allí los forenses oficiales vendidos al poder y al dinero, politizados hasta el tuétano. No es de extrañar que en los casos de autopsias de escándalo como los de las víctimas del 11-M, o los policías de Leganés, hayan estado las autoridades de los forenses callados como cadáveres. 

Saca Pérez Abellán otros casos curiosos a relucir, con muchos presuntos implicados implicados en ellos también—como son la mala identificación de los restos del caso Bretón, o el caso de las autopsias falsas del Yak-42. Y el estropicio de la Universidad Camilo José Cela de donde se echó a Pérez Abellán y (en masa) a muchos más.

En fin, que es una historia fascinante, con las autoridades universitarias sentando cátedra sin argumentos, y procurando desacreditar a un "advenedizo" cuyas conclusiones podrían poner en solfa algo más que la carrera académica de algún preboste. Podría salir a la luz aquí un vergonzoso conchabamiento (quién lo creería) entre la política y el mundo judicial, en este caso a través de los forenses.

En un día en que el Fiscal se opone a que se lleve a declarar a los tribunales al Ministro de Justicia, en un caso de corrupción que le atañe especialmente, por los desvíos de fondos a la Familia Real cuando era alcalde de Madrid... ¿quién podría creer semejante cosa? ¿De un alcalde que ha desactivado en lo posible la investigación del 11-M?  Prim estará muerto y desenterrado y vuelto a enterrar, pero algunos encubridores siguen muy vivos. Y algunos encubiertos también.




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Sábado, 26 de Julio de 2014 22:34. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


New History of Humanity

sábado, 4 de enero de 2014

New History of Humanity

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Martes, 03 de Junio de 2014 21:05. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




El siglo rebelde

martes, 17 de diciembre de 2013

El siglo rebelde

Este es un libro que traduje hace unos 15 años—El siglo Rebelde de los Tilly, familia de historiadores, sobre protestas sociales, sus causas y su represión entre 1830 y 1930.


Tilly- El Siglo Rebelde by Tilly, Tilly, and Tilly. 

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Viernes, 25 de Abril de 2014 21:58. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


History Research Network

jueves, 28 de noviembre de 2013

History Research Network

Aún no existe "sólidamente", la red de investigación histórica en el SSRN, es un "forthcoming network",  pero ya tiene casi nueve mil artículos sobre historia.

Y uno de ellos es mío —hoy cerca del final de la primera página del HISTORY RESEARCH NETWORK. Si ya no está ahí, búsquenlo con fecha 11 de noviembre. Fecha que me hace pensar, por analogía, en el nueve de noviembre—y de ahí al siete de septiembre vamos, remontándonos por la historia que acarreamos a cuestas.

Aquí mis demás artículos, y posicionamiento actual, en el SSRN:

My Papers
Jose Angel Garcia Landa 
http://ssrn.com/author=889468 

Jose Angel Garcia Landa Author Rank is 2,743 out of 240,831
 
 

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Martes, 25 de Marzo de 2014 13:07. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia






The Incredible Human Journey

domingo, 6 de octubre de 2013

The Incredible Human Journey (BBC)

A series on the spread of Homo sapiens out of Africa, presented by Alice Roberts.  Tracing back the tracks of Homo... back to the river Omo, in Ethiopia.

Part 1: Out of Africa

Part 2: Asia.

Part 3: Europe.

Part 4: Australia.

Part 5: The Americas.

 

 

 

 

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Domingo, 19 de Enero de 2014 19:14. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Story of God

viernes, 4 de octubre de 2013

The Story of God

Una serie de la BBC sobre historia de la religión, de la idea de Dios y de la otra vida, desde una perspectiva antropológica y evolucionista. Presentada por Robert Winston.

CAPITULO 1

CAPITULO 2: NO GOD BUT GOD

CAPITULO 3: THE GOD OF THE GAPS


Quien quiera ver más, ya la buscará—o buscará la verdad sobre Dios y la vida eterna, siguiéndole la pista por otros sitios.






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Viernes, 17 de Enero de 2014 23:46. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




Early Modern England with Keith E. Wrightson

domingo, 22 de septiembre de 2013

Early Modern England with Keith E. Wrightson

A course at Yale University—with English subtitles:

Early Modern England: Politics, Religion, and Society under the Tudors and Stuarts (HIST 251)

Complete course materials are available at the Open Yale Courses website: http://open.yale.edu/courses

This course was recorded in Fall 2009.







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Domingo, 05 de Enero de 2014 00:03. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Donald Kagan on the Origins of War

viernes, 20 de septiembre de 2013

Donald Kagan: The Origins of War

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Sábado, 04 de Enero de 2014 23:35. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Dark Ages of Greece

viernes, 20 de septiembre de 2013

The Dark Ages of Greece


Lectures by Donald Kagan at Yale, on archaic Greek culture, and on  the Dark Ages in the Homeric poems:



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Sábado, 04 de Enero de 2014 23:33. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cada cual su Holocausto

viernes, 31 de mayo de 2013

Cada cual su Holocausto

Estoy asistiendo al congreso sobre The "Holocaust Metaphor", de infiltrado. Aquí está el programa. Añado algunas notas tomadas de memoria, o a vuelateclado.

30 de mayo
9.30 – 10.00 Acogida / Registration
10.00 – 10.15 Inauguración / Opening Addressphantasmagoria
• Miguel Ángel Ruiz Carnicer (Head of the Departamento de Historia
Moderna y Contemporánea, Universidad de Zaragoza)

10.15 - 11.15 Primera Sesión Plenaria / First Keynote Address

• Alejandro Baer (Director of the Center for Holocaust and Genocide
Studies, University of Minnesota) The “Spanish Holocaust” and the memory of the Holocaust in Spain

En el debate, se critica la "competición de victimismos" y los peligros de apropiación de la especifidad histórica del holocausto para otras circunstancias históricas diferentes.

11.15 - 11.30 Descanso / Break

11.30 - 13.00 International inflections of the ‘Holocaust metaphor’
Chair: John Cox (University of North Carolina)

• Anindya Raychaudhuri (University of St Andrews) ‘Between the two
villages’: Violence and Agency in the “Holocaust” of the 1947 Indian Partition

La división de la India y Pakistan con la independencia produjo una catástrofe de matanzas, desplazamientos forzosos, exilio y recuerdos traumáticos. El ponente enfatiza el papel positivo de los recuerdos de convivencia en ambas comunidades anteriores a la división de las naciones. Los recuerdos positivos de la convivencia y de personas de otras comunidades van asociados a lugares específicos y a experiencias personales; son los pueblos específicos, los lugares vividos, los que despiertan recuerdos positivos, la identificación positiva no va dirigida a las construcciones nacionales.

• Damiano Garofalo (University of Padua) The Holocaust Rhetoric in
the Italian Memory of Foibe: Cinema, Television and Politics

Foibe como simas o fosas donde se tiró a centenares o miles de víctimas de ejecuciones sumarias, al sureste de Trieste, cuando los partisanos comunistas y los yugoslavos de Tito se vengaron del régimen fascista. Apropiación por parte de la extrema derecha italiana del "holocausto" de las Foibe,  con una retórica cinematográfica derivada de las imágenes de víctimas y verdugos del Holocausto. Tiende a ignorarse en esta recuperación la afiliación de las víctimas con el régimen fascista y su complicidad en las represiones previas.

• Faiza Meberbeche (University of Abu Bakr Belkaid-Tlemcen) The trauma of torture in French colonial Algeria (1830-1962) No asiste este ponente.


13.00 -16.00 Comida y descanso / Lunch and break

16.00 - 17.30 The ‘Holocaust metaphor’ in oral testimonies and literature
Chair: Ana Carballal (University of Nebraska)

• Gina Herrmann (University of Oregon) Ventas and Ravensbruck:
Metaphors of Incarceration and Torture in the testimonies of Republican Women Survivors of Prison and Concentration Camps

Se enfatizan las humillaciones morales físicas (siempre evitando presentarse como sujeto de una penetración, aunque sí de todo tipo de maltratos - las penetraciones se atribuyen a otras víctimas), el control deshumanizador y animalizador del cuerpo, y las maniobras de resistencia, ya sea animalizando a los esbirros, o enfatizando gestos de solidaridad y humanidad entre las víctimas.  Análisis de cómo la experiencia traumática se transmite mediante la dislocación del texto o las imágenes.

• Silvia Pellicer Ortín (Universidad de Zaragoza) “In my beginning is my end”: Multidirectional Memory and the Impossibility of Escaping the Holocaust in Anita Desai’s Baumgartner’s Bombay

A pessimistic view, a passive protagonist, a Jew who escapes the holocaust only to be rejected as a German in India, and to be murdered by another German. Traumatic treatment of memories, a symbolic emphasis on the impossibility to escape the consequences of the Holocaust.


• Guido Vitiello (Università ‘La Sapienza’)
Planet of the Ashes. The Holocaust metaphor in Science Fiction

Jewish or traumatic - 2nd WW origins of superheroes. Superman as Jew, as compensatory fantasy, and Magneto as embodying resentment, recycled as a Holocaust survivor in comics and films after his original conception. Episode of alternative history / Nazi triumph in Star Trek, with Spock being marked as a degenerate race (Leonard Nimoy is Jewish in origin). Mutant persecutions as holocaust emblems. Many images in science fiction and fantasy draw on the experience of the Holocaust.

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17.30 - 19.00 Mesa Redonda / Round Table discussion

Tracing the Holocaust in contemporary English language narratives: United Kingdom, Australia and the United States
Chair: Susana Onega (Universidad de Zaragoza)
• Sonia Baelo Allué (Universidad de Zaragoza)
• Silvia Pellicer Ortín (Universidad de Zaragoza)
• Mª Pilar Royo Grasa (Universidad de Zaragoza)

Dealing with works by Jonathan Safran Foer, British Jewish women writers, of international background (Eva Figes, Anita Brookner) etc., mainly second-generation writers, responding to the Holocaust as second-generation victims. And a discussion of the Australian case, with the "forgiveness" debate surrounding the aftermath of the Aboriginal dispossession and of the politics of forced assimilation until the 70s. And the distance from the Holocaust as a consoling image for Australian guilt, in the sense that "this kind of thing did not happen here".

En la sesión de preguntas se habla de los casos problemáticos y contestados de apropiación del Holocausto; Antonio Cazorla observa una paradoja; no se puede a la vez sostener que el Holocausto es una cosa única de especificidad intocable, e inapropiable para otros, y presentarlo a al vez como el caso emblemático de la violencia industrial del siglo XX.

Yo hago notar que es imposible intentar imaginar una situación en la que no diesen lugar a debate estas apropiaciones del Holocausto. Y que siendo que es un tema inherentemente conflictivo, donde lo que es tolerable para unos es intolerable para otros (por ejemplo la famosa frase de Adorno de que no se puede escribir poesía tras Auschwitz) — quizá tengan especial interés las representaciones difíciles o conflictivas, las que invitan a desestabilizar las actitudes preconcebidas o las representaciones anteriores. Y pongo como ejemplo la novela 
Les Bienveillantes de Jonathan Littell, retrato en primera persona de un nazi que invita a la identificación, y no porque sea un "nazi bueno" sino muy al contrario, pues además de nazi es un personaje traumado y psicópata, pero que establece distancias o proximidaes incómodas con el lector. Ver por ejemplo mi comentario en "Piscina nazi".

También llamo la atención sobre una "metáfora del Holocausto" muy prominente, a saber, la propia palabra Holocausto como denominación para el genocidio nazi de judíos o la Shoah. Yo la uso porque ya se ha vuelto término de uso común, pero la imaginería que le subyace me parece atroz.  ¿Un sacrificio? ¿Propiciatorio? ¿Un ’acto de Dios’? Un homenaje cruel de Dios a sí mismo, en plan Antiguo Testamento castigador? Es lo primero que viene a la mente. Se puede "recuperar" o justificar el sentido sacrificial de diversas maneras más aceptables, por ejemplo interpretándolo como una llamada a la memoria, al recuerdo o a la compasión, etc.— pero el contexto religioso y providencialista, de providencialismo oscuro o invertido, es realmente ominoso, improcedente y casi masoquista. Un término desafortunado donde los haya, y lo tenemos 
here to stay.



31 mayo
9.30 - 10.30 Memory, representation, and Holocaust discourse

Chair: Alejandro Baer (University of Minnesota)

• Gilead Bar-Elli (Hebrew University of Jerusalem) Memory symbols:
The boycott on Wagner in Israel

Importancia de los símbolos de la memoria en todas las tradiciones, y en especial en la judía. El boicot no se aplica al estudio académico o audición privada de Wagner, sino a la interpretación pública de sus obras, en especial por parte de intérpretes oficialmente relevantes. El boicot empezó en los años 40 y dura en Israel hasta hoy, no sólo en orquestas e intérpretes, sino también en los medios de comunicación, televisión, radio. Hay un amplio debate sobre la oportunidad o motivos del boicot, a menudo con posturas muy enfrentadas.
Zubin Mehta y Barenboim se han opuesto públicamente al boicot, así como bastantes otros intelectuales. Quienes defienden el boicot se basan en una razón principal: el sufrimiento de las víctimas aún vivas. Según Bar-Elli, ambos lados malinterpretan el significado del boicot. Hay que atender por una parte al proceso de surgimiento histórico del símbolo, y su valor una vez se ha establecido. Lo primero es un proceso múltiple, con frecuencia contradictorio y confuso. Wagner era por supuesto un buen candidato para símbolo del antisemitismo militante, con su panfleto contra el judaísmo en la música, y la afiliación de su familia con los nazis y el carácter emblemático de Bayreuth. La oposición a Wagner no se basa como se dice a veces en que se le tome erróneamente por un nazi. Wagner se ha convertido en un símbolo de la memoria de la opresión y destrucción de la cultura judía en el Holocausto. El boicot no es un castigo ni una expresión de detestación ni de disgusto. (No es lo mismo, por ejemplo, como cuando se condenó a Spinoza, ni los casos de Heine o Mendelssohn. El boicot a Wagner es más bien una carga asumida, un sacrificio voluntariamente asumido, y dirigido a los propios judíos, para recordarse a sí mismos su significado. Se reconoce la grandeza musical de Wagner, y su coste cultural (de ahí la carga y el sacrificio) y de ahí deriva precisamente el sentido del boicot. Se eligió a Wagner, por su significado; no se boicotea por ejemplo a Richard Strauss, que ciertamente tuvo una relación menos estrecha con el antisemitismo. La razón del boicot no puede ser evitar herir los recuerdos o emociones de personas en concreto: allí sería válida la objeción de Barenboim, que quien no quiera que no vaya a los conciertos. Seguirá creciendo como símbolo de memoria, y será todavía más pertinente como tal símbolo cuando no haya supervivientes. Barenboim no entiende correctamente el sentido del boicot, el hecho de que esté basado en un símbolo de memoria y no en un castigo u odio a Wagner. No es una ofensa emocional, sino cognitiva, la de la gente que se va los conciertos de Barenboim cuando anuncia que va a tocar Wagner. Aunque hay que agradecer a Barenboim que se tome tan en serio la importancia de este boicot, y así provoque la reacción que defiende este símbolo de memoria.

Alejandro Baer pregunta por el valor de las interpretaciones judías de Wagner como símbolo de reconciliación, y si esto acaba con él o si cada vez adquiere más sentido como un símbolo religioso. Las representaciones de Wagner no son en Israel, y sobre todo no en ocasiones oficiales or representativas. Si el boicot se entiende correctamente, debería ser respetado por los alemanes y no sentirse ofendidos por el boicot.  También llama la atención Baer sobre el hecho de que muchos alemanes se oponen por razones parecidas al festival de Bayreuth, aunque éste ya pasó por un proceso de reacción y desnazificación en su momento.

Yo por mi parte pregunto si el boicot debería entenderse como un ritual específicamente judío, a la manera de la Pascua, y en ese sentido como un rito de comunidad, intransferible, un ritual de identidad, subrayando una vez más la separación o especificidad del pueblo judío. Más en concreto, quienes abogan por el mantenimento del boicot, ¿desean que se extienda, y que todo el mundo o el mayor número de gente posible boicotee a Wagner, o lo presentan como una actitud suya que no invita para nada a los gentiles a imitarlos? En su respuesta, Gilead Bar-Elli en cierto sentido me da la razón; aunque puede haber muchas actitudes diversas en torno al boicot (y él enfatiza que su carácter simbólico no es adecuadamente captado ni por los opositores ni por quienes abogan por el mismo), tal como lo entiende él no es una actitud de proselitismo anti-Wagner ni tiene el sentido de pretender acabar con Wagner como gran figura de la música. Es una carga simbólica que toman sobre sí los judíos, una carga de memoria, igual que la esquina despintada que dejan en sus viviendas para conmemorar el exilio en el desierto.


• Aitor Bolaños de Miguel (Universidad Internacional de la Rioja)
Sin final feliz: representaciones postmodernas del Holocausto

¿Cómo hacer una representación del Holocausto que no tenga un final feliz?  Debate por ej. sobre el final feliz (y el humor ramplón) de La vita e bella de Roberto Benini (LaCapra vs.). 
2 representaciones postmodernas. Night and Fog, de Alain Resnais, y la novela gráfica Maus de Art Spiegelman.  Hayden White y Paul Ricoeur: diferencia entre historia y memoria; la historia se ocupa de la verdad del pasado, la memoria de los valores, de lo que merece o debe ser recordado. Reyes Mate: sabemos históricamente casi todo sobre el Holocausto, pero seguimos sin comprenderlo. El Holocausto requiere tanto historia como memoria - memoria compasiva con las víctimas. Hecho vs. acontecimiento en Hayden White, y su noción de "el acontecimiento modernista". Compromiso político de la historiografía postmoderna en la representación del holocausto, frente al mayor énfasis en la objetividad de la historiografía tradicional. Los acontecimientos ocurren; los hechos son constituidos discursivamente, mediante una descripción tropológica. Los acontecimientos históricos son únicos; los modernistas son específicos del siglo XX. Singularidad y normalidad a la vez del Holocausto. Característica: el significado de estos acontecimientos permanece ambiguo; no se prestan totalmente a los análisis establecidos por la historiografía tradicional, parecen demandar categorías y técnicas de representación nuevas para su tratamiento (aunque no son inefables para Hayden White). Requieren una mezcla de técnicas premodernistas, modernistas y postmodernas. Toda representación del pasado se constituye bajo un punto de vista, que por tanto establece una naturaleza interpertativa de la representación, no coincide sin más con el fenómeno descrito. Y tampoco están los acontecimientos inmunes a las representaciones o al olvido. HW propone representaciones experimentales, modernistas, del Holocausto (es lo que se da en Noche y Niebla y en Maus). Maus: esfuerzo de la memoria abierta por relatar y representar un horror, "postmemoria" o transmisión intergeneracional de un trauma, apropiándolo como parte de uno mismo. El pasado irrumpe en el presente de forma imprevisible y traumática, y es el agente del recuerdo (Spiegelman) el que fuerza el surgimiento de lo que la generación precedente preferiría olvidar. Mezcla de los distintos puntos de vista generacionales implicados en su representación (multivocal) y consciencia de los problemas que trae al presente esta representación. Mezcla de texto e imágenes, estrategias arriesgadas procedentes de un arte menor, y modo de conectar con las generaciones más jóvenes. Relatividad inexpugnable en la representación de los fenómenos históricos. Resonancia emotiva de estos experimentos que los alejan de la historiografía profesionl. Explicitación del autor, y posicionamiento sobre lo que supone para un autor representar el pasado, llamada a la responsabilidad frente a la historia.

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10.30 – 10.45 Descanso / Break

10.45 - 12.15 (Mis)representing the Holocaust

Chair: Gonzalo Pasamar (Universidad de Zaragoza)

• María Jesús Fernández Gil (Universidad Complutense de Madrid)
Cultural representations of horror: the Holocaust and its varying (re)writings

Holocausto como sugerencia de múltiples discursos, significados, aplicaciones y metáforas: de las pruebas con animales, al control del SIDA, o la legalización del aborto. La propia definición del Holocausto puede dejar fuera a las otras víctimas (no judías) del la persecución nazi, 11 millones de víctimas. Recordar siempre va unido a un proceso de selección, edición y eliminación que va ideológicamente motivado. Diversos significados del holocausto en el mundo anglosajón, más integradoramente asimilado que en el caso español: pero con un interés ideológico, presentarse a sí mismos como la encarnación del bien frente al mal absoluto de los nazis. Omnipresencia del inglés en el Holocausto, discurso dominante, porque es la arena mediática internacional, y no está contaminado por connotaciones indeseables como otras lenguas, en parte mismo por su carácter internacional. También emigraron a Inglaterra y USA la mayoría de las víctimas supervivientes; se crea la imagen de las naciones naglosajonas y del inglés como encarnación de los valores opuestos al nazismo. En España, traducciones de literatura sobre el holocausto son tardías, a partir de los 80, tímidamente. Requiere analizar el papel de España en la 2ª guerra mundial, no tan neutral como se venía representando. Deseable que España tuviese una política de conmemoración del holocausto como en otros países; respuesta ambigua y tardía. Bastante problema para la sociedad española eran sus propios traumas relativos a la guerra civil; durante la transición y hasta el gobierno de Aznar se evitó el volver sobre el pasado. Aunque hubo una ilegalización de la denegación del Holocausto en 1995, y una ley de memoria histórica en 2007, y se incluyó el genocidio en el currículum de estudios. Importancia de la representación y el lenguaje (LTI), ejemplos de Auschwitz and After This Way for the Gas. Traumas del lenguaje abusivo, "Nazi Deutsch", que produce retornos psicológicos traumáticos a la escena de los horrores. Límites del lenguaje: no se puede viajar plenamente a la representación del horror. Disappearance or modification of the "Nazi Deutsh" in the translation of Auschwitz and After y Nuestro hogar es Auschwitz (trans. of Borowski). Habría que analizar más obras sobre el Holocausto para ver en qué medida las decisiones de los traductores tienen que ver con el contexto de recepción del país receptor y su tipo de respuesta al Holocausto (respuesta tardía en España; estos libros traducidos al inglés en los 60, en español a princpios del XXI). Imágenes del Holocausto asociadas a la autoimagen del país, autoimagen positiva frente al nazismo en el caso de los anglosajones y conflictiva o ambigua en España.



• John Cox (University of North Carolina)
Misrepresentations of the Holocaust in the Israeli-Palestinian Conflict

Explotación de la imagen y significado del holocausto, especialmente por parte de los políticos israelíes. Podríamos hablar también de la mala utilización por parte de líderes árabes, o del presidente de Irán, que es un negador del Holocausto. The Seventh Million arguye que el Holocausto nos debería llevar a otras conclusiones, derechos humanos etc., en lugar de chauvinismo patriótico en Israel, y la opresión de la población palestina. Líderes sionistas, Ben Gurion etc., comenzarion con este uso en los años 40. Israel se definió frente al Holocausto, recogiendo la herencia de las víctimas, protector y garantía contra otros holocaustos, y administrador de su herencia. Importancia simbólica del juicio de Eichmann. (Explícito en las palabras del acusador, hablando en nombre de las víctimas). Fue un rito de paso, y todos los judíos se presentaron allí como supervivientes del holocausto, Israel como garantía de la supervivencia judía. Transferencia de culpa en el uso del holocausto, se deriva la responsabilidad de los perpetradores a otras personas (árabes, etc.). Ben Gurion ya sentó las bases de la asociación entre el nazismo y los dirigentes árabes. Prominencia de Al-Husseini como nazi árabe. Convergencia frecuente entre la política israelita y la de la extrema derecha europea; islamofobia, etc. The Arabs in the Holocaust puso las cosas más en su sitio, denunciando la exageración del papel del mufti pro-nazi Al-Husseini. La identificación del conflicto árabe-israelí con el holocausto oscurece su especificidad histórica y su contexto auténtico. Episodio de una masacre en un pueblo árabe por el ejército judío: "Actuamos como alemanes. No pensábamos" - Una de muchas paradojas que se dan en este uso de imágenes. La idea de un segundo holocausto se utiliza frecuentemente para justificar la política israelita contra los palestinos, o la invasión del Líbano, o la política de asentamientos. Es necesario buscar imágenes positivas en torno al Holocausto: de resistencia, y también de resistencia contra esta utilización del Holocausto. Por ejemplo, se encuentran en Amos Oz y sus críticas a Beguin, o en el autor de The Holocaust Is Over We Must Rise from Its Ashes. Contra la explotación de la memoria del holocausto y la desviación de la especificidad histórica del Holocausto. Necesidad de un diálogo crítico y abierto sobre el uso y representación del Holocausto, sin necesidad de que haya que esperar llegar a un acuerdo. Pro Michael Rothberg y el concepto de la memoria multidireccional, y contra la competencia de victimismos y las apropiaciones de catástrofes.



• Marianne David (Pace University) and Javier Muñoz-Basols
(University of Oxford), ‘Cuando salí de Cuba’: from Cultural Dislocation to Nostalgic Memory

Cuba as a lengthy holocaust, the destruction of a nation and an experience of persecution, exile and diaspora. Need to bring back memories and expriences, and to reappropriate the narrative of the nation. Long neglect of cultural heritage in Cuba, country ravaged by poverty and black market, oppression and censorship. Works by exiles e.g.  photographs of Willy Castellanos, or Dulce maría Loynaz. Cuba was an open society before the revolution, and a dynamic cultural locus, creative cultural life, etc. This past retains its hold on the imagination of exiled Cubans as a romanticized reality; underside of poverty exposed by photographs in the 1950s. Heady expectations around the Revolution; but frustrated by authoritarianism and economic stagnation and dispossession under socialist government. Mass exodus of educated people left the country bereft of an organizing class. Memoiras del Subdesarrollo film showed the chaos and incompetence surrounding the revoution, and the alienation of intellectuals uncertain what to do or think. Disastrous alliance with the Soviet Union, supporting the regime and keeping it unable to generate the mechanisms for growth and effort. Casto allowed "escoria" to go on exile to Miami, testimony in Reinaldo Arenas Antes que anochezca and Viaje a la Habana, nightmarish portraits of persecution, exile and displacement, traumatic coexistence of nostalgic memories and present suffering and degradation. After the downfall of the Soviet Union, further decay and poverty especially for blacks, country supported by white exile. 
El gran apagón (1995) de Oliva,painting emblematic, Guernica-like, of the nightmarish degradation of Cuba. Victim of a defunct ideology and inept leaders, Cuba is a cautionary tale of ideological manipulation and degradation. Siempre nos quedará Madrid (Enrique del Risco) as a denunciation of the falsity and viciousness of the Cuban régime, like Heberto Padilla’s Fuera de juego, powers as the Spanish Inquisition never dreamed of. An isolated, diminished society with a shrunken birth rate, and missing out on a positive experience of diaspora. Ineffectuality of dissidence within the country itself due to is poverty, isolation, and lack of cultural resources.

A la île(En mi pregunta o comentario hago notar la inexplicable simpatía que despierta el régimen cubano entre amplios sectores de la población española. Por ignorancia será, pero también por sectarismo descerebrado). 





12.15 - 13.15 Segunda Sesión Plenaria / Second Keynote Address

• Antonio Cazorla Sánchez (Department of History, Trent University) Prejudice, Humanism and other political tools: the fate of the Holocaust in Spain (A Reflection on Paul Preston’s The Spanish Holocaust: Inquisition and Extermination in Twentieth-Century Spain)

It is important for Spaniards to know about the way other writers know about Spain. Self- representation is a mirror in this sense, it is made in answer to other representations. Background of the speaker in Franco’s Spain, suffocating atmosphere of imperialist nostalgia, etc. Preston comes from another background, a British background where the Inquisition (and Franco) have a different set of associations. Analysis of the words in the title. The Holocaust: still far more of a British story than a Spanish one (although there is no neutrality). Also, UK as colonial administrator of Palestine, messy orgins of the state of Israel as part of the history of England. To us, peripheral. (Does not mention the Expulsion of the Jews, though). No "inquisition" in the Spanish title. (Backgrounds of the inquisition: from Poe’s "Pit and the Pendulum" to the Elizabeth movies). Why the "Inquistiion"? Image of the Inquisititon as against other persecutions: bad image, but the numbers are surprisingly few (e.g. when compared to the Massacre of St. Bartholomew). But Inquisition and Franco? Shoddy trials in post-war, not an "inquisition". Not to mention that in most cases victims did not undergo trial. An imaginary version of Inquisition: Inquisition as a symbol of otherness; the otherness of the Nazis or of the Spanish (even "general Lassalle", Napoleonic troops, are better than the Inquisition). The episode in The  Golden Age, in which the Armada "carries the Inquisition in its bowels." Elizabeth as the defender of liberty of conscience and thought. The Armada, the Blitz, all the same. The mythical notion that some peoples cannot adapt to democracy, Spain being one. Franco appeared as a moderator of his inquisitorial people, to a British analyst. Spaniards as Africans, even for liberal thinkers. Franco’s rule was felt to be "sympathetic to the Latin temperament"; Spaniards are "alien as well as difficult". "Extermination" in Preston’s title. But there is no targets for "complete elimination" in the Spanish war, no ethnic or cultural target in Franco’s violence. Exception: the male clergy, at any rate. (No menciona a los maestros). And Holocaust; the word is associated to Christian martyrdom. Spain shared in the standard Westen narrative of WW2: big fight as the West vs. the Nazis, with Normandy as main episode, and Holocaust going almost unmentioned. There were Holocaust denials, too, in Spain. Few books about the Holocaust, some books about Spaniards in the camps. The response was later, with the miniseries Holocaust (1978, 1979 Spanish TV). The Holocaust acquired names and faces and a story of its own. But there was no flood of publications on the holocaust. And the Holocaust was associated still to what Hitler did to theGerman Jews. Only in the 80s and the 90s did the popular image of the Holocaust begin to expand geographically—into our societies, No longer "them" vs. "us", now it became the story of colalboration, of not wanting to know, of indifference, of callousness, it left the camps and seeped into our own apartments. Anne Frank’s image changed: now a victim of Dutch collaboration as well. Different image of Polish collaboration, and a complete change of the image of France, the Resistance was a very thin memory, and the dominant story is one of collaboration. Also, an emphasis on individual stories of human suffering. The Holocaust expanded in human terms, away from the anonymous masses towards the individuals. People recovering memories, listening, wanting to tell their stories. There was a similar phenomenon in Spain, but it was not called "the Holocaust": it is our own history. The victims and their dexcendants want their voices to be heard, to be recognized as individuals, and to pay homage to the dead ancestors. Historical memory, and the mass graves. Not a Spanish holocaust, but a broader phenomenon which happens in Spain and in other societies affected by the holocaust. A Global humanism affected by local perspectives and politics.  Uses of Holocaust: e.g. Israeli F-15 flying over Auschwitz (a feeling of historical absurdity conveyed). In Spain many people think that the State should pay for the identification of the remains in mass graves, but the Popular Party does not. Still many people vote for the popular party. Mola and the Spanish holocaust. Emphasis on local contexts and historical specificity; Cazorla vs. use of terms such as "genocide" or "holocaust" in the Spanish case. But the Holocaust does have value for the study of the Spanish civil war violence. We have been constantly moving to a more complex understanding and a more complete picture of these episodes of violence. Mola’s instructions about "extremely violent action" used by supporters of the idea of a Spanish holocaust. This is the Daniel Goldhagen paradigm: the idea that a killer mentality pre-existed, waiting for the right circumstances. Preston uses that according to Spain, with his quoting of outrageous speeches during the 2nd republic. Cazorla vs. the Godlhagen paradigm. They don’t pay enough attention to the processes in the war leading to mass killing, violence creating more violence as a result of the failure of the coup. It is insulting to the victims to think that they ignored a murderous attitude in their neighbours. Decent people becoming outrageous mass killers. How is it to be explained? Another sentence by Mola: about his own hardening about death sentences. The war was not planned as a civil war, as a war which would cause mass killings. The degradation of the human spirit is the greatest evil, this happened in the Holocaust, and it happened in Spain.


En la sesión de preguntas, marca distancias Cazorla con el libro de Paul Preston, de título un tanto provocador y finalmente inadecuado. Expresa su desacuerdo con algunos de los datos y muchas de las interpretaciones del libro—A la vez que encomia la gran labor de recopilación realizada por Preston en el seguimiento de las víctimas. Critica a los críticos de Preston (los españoles) como "eruditos a la violeta" que se centran en defectos puntuales sin preguntarse si serían capaces de hacer un trabajo parecido. Observa que en el extranjero provocó más contestación o críticas el título del libro, y en España realmente el contenido. Y expresa, dentro de su respeto a la obra de Preston, una divergencia que yo creo que es fundamental: la guerra civil española no fue un plan premeditado de exterminio. Ni siquiera por parte de Mola, ni de Franco. Sino que más bien gran parte de sus horrores fueron in crescendo, y fueron el resultado inesperado e imprevisible del fracaso del golpe de Estado, y sería tendencioso ver al pueblo español como irremisiblemnte abocado a ella antes de que sucediese. Hay que subrayar que esta idea del Franco "exterminador" es fomentada estos últimos años en amplios sectores de la historiografía oficial e izquierdista, los mismos que tienen a Preston como referente.

Se me queda en el tintero a mí, por falta de tiempo, una pregunta a Cazorla, sobre qué opina sobre el reciente libro de Arcadi Espada a cuenta de Franco y el Holocausto, sobre las instrucciones dadas a las embajadas de intentar salvar a todos los judíos posibles. Aquí hace unos comentarios al respecto Arcadi Espada, sobre sí y, en polémica, sobre otro libro reciente, menos apreciativo, sobre la actitud de Franco ante el Holocausto.


13.15 -16.00 Comida y descanso / Lunch and break



16.00 - 17.50 Representing horror and trauma: Art v. Archive

Chair: Ángela Cenarro (Universidad de Zaragoza)

• Juanjo Bermúdez de Castro (Universidad Autónoma de Madrid)
El horror como argumento: El Holocausto y su utilización discursiva en los cómics inspirados en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001

Foucault warning against "historico-political discourse", use of history to justify pre-defined political claims. May be present in many different fields, science, history... Many fictional works approach the September 11, 2001 attacks using Second World War imagery, and the Holocaust, in order to support US militery campaings and the "War on Horror". Marvel published many comics related to 9/11: A Moment of Silence, Heroes, and a black-cover Spider-Man; others: 9-11, 9-11 Emergency Relief, the black cover New Yorker cover designed by Spiegelman, and then his In the Shadow of No Towers. Many of these early responses were not double-checked by editors, emotional tribute to the victims; moreover, the manichaean nature of the comic-book universe must be taken into account. Ample use of stereotypes, both positive and negative; many attacks were reproted against Muslims and Sikhs. Among the demonizing strategies, identification with the Nazis. DC Comics Soldiers male soldiers rescuing a woman and girl, calling all soldiers, and announcing a future war against "rats" using "rat terriers".  The demonizing of the enemies follows the Bush position of identifying the enemies as cowardly, and the personification of evil. Demonizing characterization of Bin Laden as Vlad the Impaler. In Sam Glanzman’s "there Were Tears in Her Eyes" (DC Comics 2002) Hiroshima was explicitly defended in analogy as "a necessary means to correct injustice".  Then Auschwitz is shown, and the image is used as a goad to action before "it is too late", against the idea of "allowing" evil. All this must be contextualized in the context of Bush’s "war on terror"; dangerous and unforgivable use of ideology in popular fiction to justify US military action.

(Speaking of a discussion of stereotypes, the speaker looks remarkably like the Iranian president Ahmadineyad, leaving one wondering whether he is aware or blissfully unaware of some of the effects about his critical position, created in the audience when talking about "people with beards", etc. Perhaps this is deliberate).


• Hilaria Loyo (Universidad de Zaragoza) Historical Trauma and Melodrama in La vida secreta de las palabras (2005) de Isabel Coixet.

Una película sobre una superviviente del genocidio bosnio (1995). Problema de la no representabilidad de lo irrepresentable, de lo traumático.  Modos de representación del trauma (E. Ann Kaplan): modo melodramático empático, traumatización vicaria con terror, voyeurismo a la manera de la TV, y la posición de testigo. Melodrama como apaciguamiento del sufrimiento; se propone un final positivo que supone una compensación por el sufrimiento. Coixet usa el melodrama de modo distinto, cine de compromiso, que busca un postulado ético de relevancia social, pretende inducir al compromiso a través de las lágrimas. Aquí una refugiada bosnia, en el norte de Gran Bretaña, sale de su entumecimiento psíquico gracias a su relaciona amororosa con un norteamericano víctima de quemaduras en una plataforma petrolífera del mar del norte. Importancia de la mirada: "mirar es encontar". narración lineal y escenas aparentement disconexas. Comenzamos con el accidente en la plataforma petrolífera; narrada en off por una voz que parece ser una figura imaginaria, infantial, creada por Hanna asociada a su trauma. Incorporación del espectador como testigo a esta situación desesperada.  El tiempo narrativo del relato se fusiona con el del visionado de la película, evitando la espectacularidad del cine de catástrofes y enfantizando la empatía con quienes sufren. Hanna mostrada como trabajador robótico, personaje a mitad de camino entre lo humano y lo inhumano, deshumanizada por su experiencia traumática, única actividad es cuando desconecta o conecta su audífono. Aociada al barco naufragado qeu se va descomponiendo; personaje aislado, con rutinas que son síntoma de una misteriosa patología. Inge es su único contacto; H. la escucha como única señal de que quiere salir del aislamiento. H. cuidará de las heridas de Joseph en la plataforma petrolífera, donde pasará de la melancolía al duelo. Deja de oírse la voz en off infantil, aunque surgirá al final pare recordar que el trauma nunca desaparece del todo. Joseph, cegado por sus heridas, la fetichiza en su imaginación, aunque ella con su silencio resistente rechaza esa sexualización. Poco a poco va teniendo H. más interés por la comida, y esto se asocia a la recuparación de la sexualidad. En Joseph también descubrirá, y descubrirá él ,una personalidad más sensible, y traumada, detrás de su retórica de seducción. La culpa que siente Joseph, sus traumas causados por su padre "excesivo", etc. salen a la luz. Y H. comienza también a explicar su trauma, la tortura, y la disociación de su yo que sintió en una amiga imaginada. Hanna muestra cicatrices similares a las de Joseph cuando se desnuda. Condición de deshumanización diagnosticada por Agamen, la que mezcla caracteres de víctima y de perpetrador.  Hombres y mujeres aparecen como perpetradores tanto conscientes como inconscientes de la violencia, partiendo de la mirada masculina como mecanismo de control, y pasando al conocimiento y control de la historia y a la opresión de las mujeres en los sistemas patriarcales y en los conflictos abiertos como el genocidio bosnio. Mirada que intenta restablecer el carácter sagrado y no sujeto a intercambio (no intercambio patriarcal) del ser humano. Un postludio nos de las claves del sufimiento, con Inge y su archivo de mujeres víctimas de la tortura; las cicatrices de Hanna pasan a ser emblemas de todas las mujeres que fueron estigmatizadas por la comunidad bosnia.  Las imágenes de la violencia no se muestran, rescata los acontecimientos del olvido y los universaliza, pero evitando el voyeurismo e invitando a la recuperación del sentido sagrado de las vidas traumatizadas.



mestre
• Ana Carballal (University of Nebraska) Representation of Galician Victimization in Castelao’s War Albums

Críticas de Castelao al sistema de propiedades y privilegios que mantenía a Galicia en el atraso, Atila en Galicia, Galicia Mártir,   Milicianos. Superó el esencialismo, costumbrismo, y romanticismo que se le atribuía en sus primeras obras para mostrar una visión crítica; en los años 30 y 40, activismo político, trató de salvar la república española y sus avances. Influence by Goya according to Carmen Novoa; made use of his art to give testimony of the horros of the war and the oppression by specific social sectors. Images of the innocents or the perpetrators (white vs. uniformed army etc., although they barely had a part in Galicia). Extremes of black and white, symbolic use of positioning, common everyday objects joined to the scenes of victimization. The surprise of the attack as a source of shock; emphasis on the innocence of the victims, anyone can be a victim of this kind of violence; "a reminder of the continuous violence suffered by the many at the hands of the few" the speaker says. Castelao raised money for the Republic in the USSR and USA, and he organized the Galician militias, sent to Madrid and Valencia. Defense of the ideals of the republic, feminism, liberty, etc., and denunciation and vilification of the invaders and the perpetrators; call to commitment, an attempt to take position, to shock and astonish the audience. He wants the atrocities to become a part of the collective memory, of never forgetting, and setting the account straight; the people should not accept the abusive impostions of those in power.


• Luisa Juárez Hervás (Universidad de Alcalá) La americanización del Holocausto como fenómeno transnacional: Steven Spielberg Film and Video Archive en el USHMM de Washington, USC Shoah Foundation Visual History Archive Online y la identidad de la segunda generación. (Tengo entendido que esta ponencia no se presenta, o al menos yo no la oigo). 




—oOo—


Y termino esta colección de notas sobre el Holocausto, llamando la atención sobre una cuestión, una vez más la cuestión de la apropiación e identificación.  Se ha discutido la apropiación del Holocausto, por ejemplo su definición sobre el trasfondo de la II Guerra Mundial, o de los crímenes nazis, como un objeto bien definido, alrededor de esa eufemística Solución Final. Una apropiación justificada, a la que rodean o pueden seguir otras menos justificadas: por ejemplo, esas llamadas a no escribir más poesía, a terminar la Historia allí, o a imponer silencio a quien pretenda representarlo, pues es supuestamente "irrepresentable" —aunque representaciones hay muchas, y si ninguna es totalizante muchas son memorables. De todo ha habido.

Y muchas metáforas del Holocausto se han discutido, desde Maus a las Torres Gemelas, desde Magneto hasta el trauma bosnio. Pero siempre en estas apropiaciones suele haber un elemento en común: el representador se identifica con los judíos, con las víctimas, y no con los nazis: los nazis aparecen deshumanizados (espejo inverso de la manera en que ellos deshumanizaban a los judíos) y son el emblema del peor mal, el mal abismal que no puede nombrarse ni describirse adecuadamente.

Son, claro, un retrato abyecto. Y en el análisis de esa abyección se encuentra otra lección a extraer del Holocausto. Porque si todos somos los judíos en cierto modo, también en cierto modo (no el mismo) también somos todos los nazis. Igual que había en la comunidad judía colaboradores o aprovechados de la situación, o manipuladores, también hay una área de transición gris desde el negro de las SS hasta el inocente espectador u opinador. Hay holocaustos metafóricos cotidianos—los olvidados de las guerras del tercer mundo, las vallas de alambre de espino mantenidas por nuestros políticos, los abortados también deshumanizados por la ministra Aído, los enfermos terminales cuyas vidas ya no consideramos dignas o propiamente humanas. No digo que lo sean; no digo que los fetos sean por definición judíos. Sí digo que somos, como especie, más nazi de lo que nos gusta pensar. Y que el desagradable darwinismo social tiene más de una verdad que decir sobre cómo el ser humano se ha hecho a sí mismo sobre la base de la explotación y del exterminio del hombre por el hombre. Verdades tiene aún por revelar el Holocausto todavía más desagradables, e inimaginables, de las que nos gustaría conocer de cerca. Quizá sea excepcional en su dimensión, o en la especificidad de sus circunstancias. Pero la historia humana es una larga serie de persecuciones, de cegueras voluntarias partidistas o tribales, y de pequeños holocaustos, "mute & inglorious".


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Jueves, 27 de Junio de 2013 12:15. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Antikythera Mechanism

martes, 21 de mayo de 2013

The Antikythera Mechanism

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Martes, 18 de Junio de 2013 12:30. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Musing on History

sábado, 4 de mayo de 2013

Musing on History

Musing on History by JoseAngelGarciaLanda
Musing on History, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr.

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Miércoles, 29 de Mayo de 2013 12:57. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


On Thatcher as the Witch

lunes, 29 de abril de 2013

On Thatcher as the Witch

A commentary I add to the uniformly black picture of Margaret Thatcher as found in The Joys of Teaching Literature - "Goodbye Maggie: Considering the Legacy of Margaret Thatcher":


I quite disagree with many of your views on Thatcher, as I tend to view her heritage as much more mixed, yours reads as the socialist view of Thatcher as, indeed, “the witch”. One might have expected at least some recognition or respect for her as an achiever in her own terms, and not in the least as the submissive woman who leaves the public sphere for men, as your account of her as a patriarchal puppet would lead us to assume. Whatever one’s view of her politics, Thatcher strikes one first of all as a strong influential political figure who provided a role-model for women in many respects and set up a higher standard for women in politics. That is, I think, the least one should grant her. As to her politics, maybe you think the situation in the British economy before Thatcher might have been sustained. Well perhaps it might have been, but then Britain would be today something like Argentina, perhaps, or maybe Greece. It is a path that one may be understood for not taking, especially from the point of view of the British establishment. Within the capitalist system she chose to be an achiever. Well, you can also scrap the system, but no one has done that yet—and the alternative, which Thatcher helped to scrap in Eastern Europe, was not all that enviable (to say the least) nor so alien to the workings of capitalism as is usually thought. And so I could go on and on questioning all of the views here… at least to provide a more balanced view of her actions. Take for instance the Falklands war, which you call “pathetic”. I take it to mean that Thatcher’s defense of her territory and its inhabitants was “pathetic”, not that the Argentinian invasion was “pathetic”—which is the way I would put it. The Argentinian defeat brought along the downfall of the dictatorship in Argentina, btw. But, do you think letting the Argentinian show of force go along and giving them the islands would have been less “pathetic”? I’ll only say that is a view which may be held by a cultural critic or a professor of literature, but international politics does not work that way, and Thatcher had to deal with the actual realities and responsibilities of a politician. Who do you think will look pathetic both to their countrymen or to historians—Galtieri or Thatcher?

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Miércoles, 22 de Mayo de 2013 11:49. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Historia del abuelo

jueves, 11 de abril de 2013

Historia del abuelo

Nombran al abuelo en el libro de Herminio Lafoz Socialismo y magisterio: La FETE, en Aragón durante la Segunda República 1931-1938. (Colección Isidoro Achón, 13). Zaragoza: Gobierno de Aragón / Fundación Bernardo Aladrén, 2011.* 

Con alguna inexactitud figura entre las listas de maestros asesinados y represaliados el nombre de mi abuelo Ángel García Benedito (aparece como Ángel Gracia Benedicto, p. 374). Ya he contado su historia en otra parte. Esto es lo que dicen aquí de él:
Maestro de Escuer.
Informe Policial: IR [Izquierda Republicana]
Bajó el pueblo de Escuer (Biescas) desde una áspera ladera hasta el fondo bien comunicado y regado del valle. En el pueblo nuevo creó una cantina (comedor escolar) para los niños que bajaban desde el núcleo antiguo; organizó clases de adultos y plantó árboles.
En el expediente de depuración se le acusó de ser socio e inspirador del Centro de Izquierda Republicana de Biescas y organizador del Frente Popular en dicha localidad, ejerciendo mucha influencia en sus socios, a los que con mucha frecuencia arengaba en las tertulias.
El informe del comandante de puesto de la Guardia Civil: "Fue hallado muerto en la carretera de Sabiñánigo a Sallent". El informe del cura encargado de Escuer (Agustín Pueyo): "La justicia se encargó de darle su merecido en los primeros días del glorioso Movimiento nacional".
Apresado por los falangistas de Jaca en Biescas, fue apaleado y paseado en el barranco de Arás el 2 de agosto de 1936, a los 48 años.
(AHPH. Comisión Depuradora del magisterio provincial. Expedientes, I-820/34, 1936-37).



Con Herminio Lafoz hablé un momento en una jornada de homenaje a los maestros republicanos represaliados, en la escuela de Magisterio. Una cosa me llamó la atención mucho de esa jornada: no asistió ni un solo de los estudiantes de Magisterio, ni de la Universidad. Para vivir en una época de memoria histórica, ya les vale.


También menciona el libro a mi abuela, con ocasión de las colonias escolares a las que fueron evacuados los niños de los pueblos del frente (entre ellos mi padre):
"La colonia de las Vilas del Turbón se creó en el mes de septiembre por la 130ª Brigada Mixta, expresamente para los niños, cerca de 90, de la recién liberada Biescas. Su equipo pedagógico estaba compuesto por el director, Clemente Alcubierre, dos maestras viudas: "Doña Maximina" (Máxima Jordán Cutié), maestra de Biescas, y "Doña Eusebia" (Eusebia Pomar Guillén), esposa del maestro Ángel García, asesinado en los primeros días de la guerra. Finalmente, "Doña Patrocinio", que se ocupaba de la música. (...)" (p. 128)
Mi abuelo está enterrado, sin lápida, en el cementerio de Jaca, a donde lo trasladaron los que recogieron su cuerpo. Muchos años después mi padre y sus hermanos decidieron poner su lápida conmemorativa, sin ir a desenterrar a nadie, en el cementerio de Escuer, que fue el pueblo donde ejerció como maestro y donde se le recordaba aún con cariño. A Jaca se lo llevó la guerra, una guerra que él nunca hubiera empezado, y en la que fue una de esas víctimas que se llevan por delante los matarifes entusiastas que tanto abundan en cada bando, al igual que abundan las víctimas. Son ésos los dos bandos invisibles, y transversales, enfrentados en las guerras civiles, y en las otras.


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Domingo, 05 de Mayo de 2013 18:08. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La Universidad de Zaragoza durante la Guerra Civil

martes, 9 de abril de 2013

La Universidad de Zaragoza durante la Guerra Civil


 "Epílogo: La Universidad de Zaragoza durante la guerra civil." Escrito por Juan José Carreras Ares, y publicado en Historia de la Universidad de Zaragoza. Madrid: Editora Nacional, 1983. 419-34. Los enlaces añadidos son comentario mío.
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1. MILITARIZACIÓN Y DEPURACIONES

La pasividad con que la Universidad de Zaragoza se someterá a la larga dictadura franquista, contribuyendo a la construcción de aquella universidad "católica e imperial" que el régimen intentó levantar sobre el páramo intelectual que siguió a la guerra civil, no puede entenderse sin historiar brevemente los años de brutal cambio que son los de la guerra civil. La desaparición de la vida académica, la militarización de los edificios universitarios y la depuración y represión es lo que caracteriza el comienzo de esta etapa de tres años, etapa que cierra toda una época y abre otra. La de la universidad española—Universidad de Zaragoza—bajo la dictadura franquista.
En las primeras horas del mismo 19 de julio de 1936, el entonces rector Gonzalo Calamita Álvarez, catedrático de la Facultad de Medicina, pone a disposición del general jefe de la Quinta División todos los elementos universitarios. Desde aquel momento y hasta septiembre de 1939, la universidad permaneció clausurada y todos los edificios universitarios, a excepción del de la plaza de la Magdalena, alojaron organismos militares o sirvieron para servicios del ejército. Se requisó todo el material universitario útil en la contienda, desde modestas cámaras fotográficas hasta los mapas del Instituto Geográfico de España, que el mismo rector se apresuró a poner a disposición del Estado Mayor de los sublevados.
En palabras del propio Calamita, "la casi totalidad del personal universitario de todos los órdenes se inscribió en el ejército o en la milicia de Acción Ciudadana, según las circunstancias de su edad; todo, en fin, lo que eran, representaban o disponían las cuatro Facultades estuvo desde el día 19 de julio al servicio del Glorioso Movimiento Salvador de España." En cierta manera sucedió así: puede comprobarse que, durante los primeros meses de la guerra civil, los profesores de la Facultad de Derecho Lasala, Del Valle, Minguijón, Pereda, Sancho Izquierdo, Sancho Seral, Prieto, Vicente Gella y Muñoz Casayus y el mismo secretario general, Sánchez del Río Peguero, que no se incorporaron al ejército, trabajaron en la censura de prensa organizada por el Gobierno civil, hasta que este servic io pasó a la Delegación de Prensa y Propaganda, bajo la dirección del decano de Derecho, Lasala. En este momento se incorporaron a la labor de censura, entre otros, el catedrático de letras Usón, el decano de la misma facultad, Carlos Riba, mientras Del Valle, de Derecho, se hacía cargo de la propaganda por Prensa y Radio. Pero, naturalmente, el peso de los servicios más ligados con la guerra recayó sobre las facultades de Medicina y Ciencias. Las instalaciones y personal del Hospital Clínico universitario fueron esenciales para los ejércitos del Norte y Levante durante sus campañas desde el Turia, Gállego y Ebro, hasta la caída de Cataluña. El decano de la Facultad de Ciencias, el doctor Iñiguez, fue agregado al Estado Mayor para el descifrado de telegramas y estudio de claves. Pero fue la sección de Ciencias Químicas la que más directa y valiosa colaboración habría de aportar al esfuerzo de guerra. "El Servicio Químico de Guerra de la Quinta División", agregado al Estado Mayor, fue compuesto en su mayoría por profesores y personal de la Facultad de Ciencias, siendo su jefe el mismo rector de la universidad. Más adelante se incorpora, a su llegada a Zaragoza en septiembre de 1936, el catedrático Antonio de Gregorio Rocasolano. Fue también el personal de la Facultad de Ciencias, encabezado por el rector, el que intentó resolver toda clase de problemas del Estado Mayor, desde la falta de combustible y aceites adecuados para los motores, hasta la fabricación artesana de más de cien mil "botellas incendiarias", trabajo realizado en los laboratorios de la facultad. Cuando en enero del siguiente año, por orden de Burgos, se constituye la Dirección Nacional de Guerra Química, será nombrado asesor y jefe de la sección técnica de Aragón el rector Calamita. A estas alturas, prácticamente había sido militarizada toda la Facultad de Ciencias y la universidad se había transformado en un importante apoyo logístico de las campañas militares.
Esta movilización y parcial militarización de la Universidad de Zaragoza al servicio de la sublevación militar del 18 de julio fue acompañada, desde el primer momento, de una sistemática depuración y represión de todas las personas que se suponían peligrosas para la causa de los nacionalistas. Durante los meses de octubre y noviembre, el Estado Mayor de la Quinta División comunica al rector Calamita, el mismo asesor de la Junta de Defensa, que, en aplicación del decreto número 108 de septiembre de la Junta de Defensa Nacional, quedan destituidos de sus cargos o suspensos de empleo y sueldo una serie de profesores y algunos subalternos de la Universidad de Zaragoza. En la Facultad de Medicina, las medidas significan una verdadera purga: fueron destituidos y dados después de baja en el escalafón los catedráticos Santiago Pi Súñer, Felipe Jiménez de Asúa, Gumersindo Sánchez Guisande y Juan Carlos Herrera, y los profesores auxiliares José María y Augusto Muniesa Berenguer. En la de Derecho lo fueron los catedráticos Francisco Hernández Borondo y Enrique Rodríguez de la Mata, y en la de Letras, el catedrático auxiliar Rafael Sánchez Ventura. En la Facultad de Ciencias los catedráticos destituidos fueron dos, Francisco Aranda Millán y Mariano Velasco Durántez; este último recurrió y se vio reintegrado al servicio con una suspensión temporal de empleo y sueldo. Aranda Millán recibió los pliegos de cargos en la cárcel de Torrero, de donde sería sacado con treinta y tres personas más por un grupo de falangistas a mediados de 1937, y fusilado con ellos cerca de Pedrola. Suspendidos por el momento de empleo y sueldo, y excluidos más tarde de cualquier cargo directivo o de confianza, lo estuvieron en Ciencias los catedráticos Juan Martín Sauras y Juan Cabrera, y en Medicina, Félix Monterde Fuertes y Benigno Lorenzo Velázquez. Todas estas decisiones tomadas por la autoridad militar fueron ratificadas por la "comisión depuradora del personal universitario" que se constituyó después, y completadas, en muchos casos, con los procesos que se siguieron por la jurisdicción militar primero y por el tribunal regional de responsabilidades políticas a partir de 1939. La Universidad de Zaragoza siguió suministrando información y apoyo a estas sucesivas instancias represivas, interviniendo incluso directamente en algunos penosos episodios. Por ejemplo, la presencia del decano de la Facultad de Medicina, el doctor Antonio Lorente Sanz, para hacerse cargo de las bibliotecas particulares e instrumental científico incautados a los catedráticos de su facultad, procesados por la jurisdicción militar, Santiago Pi Súñer, Felipe Jiménez de Asúa y Gumersindo Sánchez Guisande.

La serie de informes sobre el personal depurado de la Universidad de Zaragoza que utiliza la autoridad militar ofrece escaso interés, fuera del anecdotario biográfico, ya que se limita, al uso de entonces, a calificar de manera insultante actuaciones políticas o trayectorias profesionales de todos conocidas, con aseveraciones calumniosas sobre la vida privada de los encausados. Pero hay un informe distinto a los demás, con ciertas pretensiones literarias y un aire ligeramente anacrónico. Es el referente al catedrático Juan Moneva Puyol, "cínico extravagante o extravagante cínico. Se le ha tenido por raro, pero su rareza es hija muchas veces de su maldad", en palabras del gobernador civil, que concluye un largo texto con la conveniencia de alejarle de la cátedra, "pues su actuación en ella es perjudicial, ya que su influjo ha de ser inmoral y antipatriótico". La autoridad judicial, en cambio, se limita a señalar "su notorio afán de mando y de originalidad", recordando sólo de paso su procesamiento por injurias al ejército. La autoridad militar opta por no pronunciarse. Será el rectorado el que solicite, por su cuenta, la suspensión de empleo y sueldo, que le será aplicada por breve tiempo y más tarde revocada. En esta iniciativa rectoral jugaron su papel tanto el pliego de cargos que la antigua universidad zaragozana guardaba contra la crítica y pintoresca figura de Juan Moneva, como la evidente incompatibilidad entre un rector como Calamita, defensor antes de una universidad moderna y técnica y, ahora, de una universidad militarizada y fascista, y una figura tan confesadamente decimonónica como Juan Moneva.

A finales del primer año de la guerra civil prácticamente estaba concluida la depuración del personal docente, y fuera del ámbito universitario, la del magisterio primario, y bastante avanzada la de la enseñanza secundaria. Pero quedaba todavía la del personal subalterno, sólo indirectamente afectado por las medidas represivas de carácter general. En este caso, la iniciativa depuradora partió del mismo rectorado, que, a partir de diciembre y hasta entrado el mes de enero de 1937, se procuró afanosamente toda clase de antecedentes, que le permitieron rematar la obra de depuración universitaria iniciada en octubre de 1936 por el Estado Mayor de la Quinta División. Calamita realizó una cuidadosa criba de "mozos de lavadero", "lavanderas", "fogoneros" y hasta "capellanes". En el ambiente de aquellos meses, en la convicción de estar luchando por lograr una universidad pura de toda contaminación "marxista o masónica", no extraña la pretensión del rector de la Universidad de Zaragoza de someterse él mismo al proceso de depuración en un alarde de fidelidad al régimen. Así lo solicita del "Presidente de la Junta Técnica del Estado" el 17 de noviembre de 1936. En efecto, el rector de la universidad había sido el único rector de todas las universidades nacionalistas excluido de cualquier información por  su condición de asesor de la Junta de Defensa y la gran confianza que tenía el gobierno militar en su persona y actuaciones.

2. ADHESIONES Y ESCRITOS

El 23 de octubre, la Junta de Gobierno de la universidad celebró lo que eufemísticamente llama "su primera sesión del curso 1936-37". Es natural que, tras la obligada y púdica referencia a los vocales "separados de sus cargas o cátedras", o "bajo el peso de acusaciones que se están ventilando en expediente judicial", la sesión concluyese con la aprobación de la actuación del rector Calamita y con el envío de un escrito de "patriótico entusiasmo" al general Franco, redactado en los términos usuales de la época. Algunas Juntas de Facultad ya se habían anticipado a reunirse para proclamar su adhesión a la causa de Burgos, como la de la Facultad de Derecho, que fue una de las primeras; otras lo hicieron después. Era evidente que bajo el enérgico y duro mando de Calamita, totalmente respaldado por las autoridades militares, la Universidad de Zaragoza era una de las más fieles y útiles en aquel momento.

Comenzado el curso de esta manera, con la universidad clausurada hasta la victoria, las Juntas de las diversas facultades no se limitan en los primeros meses a reiterar su apoyo al general Franco y prometerse, como decía la de Letras, "el próximo e inminente triunfo de la verdadera España". Discuten también de programas y métodos de enseñanza. Sin embargo, en el ánimo de todos estaba que la universidad proyectada, la "Universidad imperial", suponía, para ser posible, algo más que una represión basada en criterios de actuación política sobre todo, como la efectuada por los militares, aunque fuese acompañada de una modificación de los programas. Había que ir a la raíz del mal y completar la tarea con una obra de depuración y vigilancia, sobre todo ideológica. Y a esto atienden una serie de mociones y escritos redactados durante los dos primeros meses del curso. Uno de los más amplios no fue ciertamente obra de catedráticos de esta universidad, sino de una serie de catedráticos de Ciencias y Letras "provenientes de Universidades sitas en territorio no liberado por el Ejército salvador de España, pero que residen accidentalmente en Zaragoza prestando servicios académicos". Pero el escrito fue asumido inmediatamente por las Juntas de todas las facultades zaragozanas. Los autores de este curioso documento, fechado el 2 de noviembre de 1936, proclaman, con evidente deformación profesional, "que la fuente de donde han surgido los males que hoy padecemos ha sido el Ministerio de Instrucción Pública. Sin la previa corrupción de las inteligencias no se habrían mostrado los revolucionarios tan crueles y perversos, tan antihumanos y tan antipatriotas". Tras furibundos ataques a los maestros y a sus tareas durante la República, se localiza el corazón de "destrucción subversiva" en la universidad de entonces y "en los sanedrines judaicos y masónicos o centros que se dicen de cultura y que son de hecho de conspiración contra el prestigio patrio". "Estamos aludiendo—concluyen los catedráticos—a la Institución Libre de Enseñanza, máximo dictador del 'modo de obrar' interno y secreto de los sanedrines autónomos que funcionan con los nombres de Centro de Estudios Históricos, Instituto Matemático, Instituto Nacional de Física y Química, Junta para la Ampliación de Estudios, etc." La conclusión es clara: de poco servirá "vencer en el campo de batalla", de poco "anular a los hombres políticos", si no "se entra a sangre y fuego" en la universidad. Hay que seguir con la labor depuradora "para limpiar de antipatriotas y elementos revolucionarios el escalafón de catedráticos en la Universidad". La Facultad de Letras zaragozana ya se había adelantado a tales planteamientos, pues en sesión celebrada el 19 de octubre había acordado, "por unanimidad y por las más vivas instancias", como dice su decano José Salarrullana, elevar al gobierno de Burgos un largo escrito, donde, tras consideraciones análogas a las anteriores, se afirma que "la primera medida de la regeneración de España debe ser la extirpación total y absoluta de esa Institución (de libre enseñanza) y la separación de sus hombres de la enseñanza".


3. ACTIVIDAD DOCENTE

La Universidad de Zaragoza parece que fue una de las que más se preocuparon por lo que Calamita llamaba "el aprovechamiento posible de la actividad vacante del personal docente universitario". El problema se planteó cuando comenzó a resultar claro que la esperada victoria tardaba en llegar y que, por tanto, la fecha de reanudación de los cursos normales se alejaba cada vez más. Parecida opinión tenían en Burgos, desde donde, y por orden del 16 de septiembre de 1937, se dispuso la organización de "cursos de extensión y divulgación" para mantener alguna actividad docente universitaria. De esta manera, la Universidad de Zaragoza pudo organizar durante el año académico de 1937 a 1938 el curso de conferencias denominado "Menéndez y Pelayo", dividido en dos partes. La primera se desarrolló en los meses de octubre a diciembre de 1937 y la segunda, de los de febrero a mayo de 1938. La asistencia fue libre y a los alumnos matriculados se les expidieron "certificados justificativos de asiduidad". El número de inscritos en las diversas facultades se detalla de esta manera: ochenta y seis en la Facultad de Medicina, ciento treinta y cinco en la de Derecho, ciento doce en la de Ciencias y el máximo, de cuatrocientos cuatro, en Filosofía y Letras. En la segunda parte, la matrícula en las lecciones de carácter general fue de sesenta y nueve, y de veinticinco en los monográficos.

La temática de estas conferencias constituye el antecedente lectivo más claro de las ideas y programas que se van a imponer en la universidad que abrirá sus puertas a partir de 1939. Para empezar, la primera conferencia, respondiendo a la figura que las titula, está dedicada a Menéndez Pelayo y excepcionalmente no la dicta un catedrático de Zaragoza, sino el director de la Biblioteca Nacional, Miguel Artigas. Sólo unos meses más tarde, el primer ministro de educación de la España de Franco, Pedro Sainz Rodríguez, editará su folleto "Menéndez Pelayo y la educación nacional" y decidirá la publicación de una edición nacional de sus obras, entronizando así como genio titular del nuevo régimen a la figura del polígrafo santanderino. La Facultad de Letras se encarga especialmente de presentar la temática de la España imperial. Las lecciones de Carlos Riba, "Catolicidad e imperio" y "Aragón en la vieja España imperial", dan la interpretación que es de suponer de los siglos de la Casa de Austria y de la historia de Aragón en estos siglos, para concluir con una "justificación histórica de la Cruzada" y proclamar "la salvación en un futuro engranaje entre las potencias de régimen totalitario". Tampoco se sustrae a la servidumbre del momento Giménez Soler, con sus conferencias sobre "La lucha por el dominio del Mediterráneo o el problema de este mar" y sus desconcertantes referencias a los mercenarios moros del ejército de Franco, o con una conferencia de título tan oportunista como "Los Reyes del Yugo y las Flechas". Más impresionante todavía resulta el tema tratado por el catedrático Domingo Miral López, "La Religión, el Idioma y el Arte como creaciones del alma popular española", donde se postula como "personificación del heroísmo aragonés" al "alcalde de Belchite y al mozo ansotano sargento de Falange", desarrollando en coherencia con estos temas los "nuevos modos que deberán seguirse en la educación de la juventud aragonesa". De manera análoga, la Facultad de Derecho toma a su cargo lo que van a ser manidos temas en los próximos años, "La ciencia española del derecho de gentes en el siglo del imperio", que dictará el catedrático Manuel de Lasala Llanas; "La lucha contra las corrientes filosóficas heterodoxas y antiespañolas", que dicta el catedrático Miguel Sancho Izquierdo y que cierra con ataques al krausismo, y una "aplicación de estos casos a las horas presentes". El catedrático de Derecho político Luis del Valle aprovechará el momento para desarrollar sus teorías sobre la "forma direccional jerárquica en Alemania, Italia y España nacionalista" y dar público conocimiento del feliz término "democracia orgánica". El único conferenciante que se sale de las normas aceptadas es Juan Moneva, que no vacila en dictar nada menos que nueve conferencias sobre un tema tan extravagante en el momento como "Los papas de Avignon", y que concluye con una erudita digresión sobre "la efigie más razonablemente auténtica de Santa Catalina de Siena". Por lo demás, las facultades de Ciencias y Medicina informan sobre aspectos directamente ligados a la guerra, con temas como "Estado de la cirugía durante el Glorioso Alzamiento Nacional", por Juan Sánchez Cozar, o "La Química del combustible líquido y la Defensa Nacional", de Luis Bermejo Vida, o se limitan a temas puramente científicos, como "Descubrimiento de la radiactividad y de los elementos radiactivos", del doctor Faustino Díaz. Una excepción la constituye Antonio de Gregorio Rocasolano, que desarrolla el tema menendezpelayista de la "Ciencia española y las imposturas de la leyenda negra".

Ya bajo el mandato del ministro de Educación Nacional del primer gobierno de Franco, la Univerrsidad de Zaragoza tiene otra aparición docente al público. Se trata del "cursillo divulgador del Fuero del Trabajo", que se desarrolla entre abril y mayo de 1938. En el texto de convocatoria se explicaba que "considerando la trascendencia que tiene para el porvenir de nuestra Patria el conocimiento del Fuero del Trabajo, se organiza con la colaboración del Servicio de Cultura de Falange Española Tradicionalista y de las JONS de esta ciudad y la aprobación del Excmo. Sr. Ministro de Educación Nacional, una serie de conferencias de divulgación sobre dicho Fuero". Como en el caso anterior, las conferencias estuvieron a cargo de catedráticos de la Universidad de Zaragoza, en su mayor parte fueron publicadas en la revista Universidad. El ciclo lo cerró Eduardo Aunós Pérez, consejero nacional de Falange, con el tema "La juventud combatiente y el Fuero del Trabajo".

4. LAS "FIESTAS DE LA VICTORIA"

El 19 de mayo, la Universidad de Zaragoza celebrará un acto académico para "solemnizar la Victoria de los Ejércitos del Generalísimo Franco". Hizo primeramente uso de la palabra el catedrático de Filosofía del Derecho Miguel Sancho Izquierdo, quien dijo que "obedeciendo a su superior jerárquico iba a dar una lección de su asignatura", una lección de Derecho Natural, sobre este tema: "Necesidad del Alzamiento Nacional y significación, en este orden, de la Victoria". Acto seguido habló el rector Gonzalo Calamita, pronunciando un dolido discurso sobre el olvido de lo que hizo Aragón, y más concretamente la universidad, por la causa franquista. No le faltaba razón, pues ya nos hemos referido al papel de la universidad zaragozana en la retaguardia de los frentes de Cataluña y Levante, sobre todo cuando el triunfo nacionalista en el Norte la convirtió en la capital militar. "Casi todo el mundo ignora la labor callada, pero intensa, de la Universidad de Zaragoza—dice el rector—, que, clausurada por la ausencia de sus hijos espirituales, coadyuvó con entusiasmo indescriptible a la actuación sublime de nuestro Ejército".

Cuando se celebran las "Fiestas de la Victoria", como se llamaron, ya había dejado de ser ministro de Educación Nacional Pedro Sainz Rodríguez. De su interés por las lenguas clásicas se había beneficiado Zaragoza, donde, por orden de 1 de febrero de 1939, se había creado en la universidad el Centro de Estudios Clásicos, del que fue nombrado director Domingo Miral. En todo caso, a la altura del mes de septiembre de 1939l, la mayor parte de los contratos del personal docente auxiliar había expirado, se podía proceder a una renovación conforme a la nueva situación, y se entraba de la mejor manera posible en el largo mandato ministerial de José Ibáñez Martín, el nuevo ministro de Educación de "la paz de Franco". Depurada y disciplinada, con una mentalidad dominante fascista y conservadora reaccionaria, la Universidad de Zaragoza se encontraba en las mejores condiciones para transformarse en una de las universidades de provincia típica bajo la dictadura franquista.

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Martes, 30 de Abril de 2013 10:23. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Elogio de la Thatcher

martes, 9 de abril de 2013

Elogio de la Thatcher

Un programa de hace unos años de la serie "Corría el año" de César Vidal, sobre la figura de Margaret Thatcher:

  

Y aquí el obituario y elogio de Margaret Thatcher por Federico Jiménez Losantos

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Martes, 30 de Abril de 2013 10:20. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La conexión Don Juan de Borbón - Hitler

lunes, 8 de abril de 2013

La conexión Don Juan de Borbón - Hitler


Preguntas a la Historia: La conexión de don Juan con Hitler

Presentado por Federico Jiménez Losantos
18:03
Federico y César comentan uno de los episodios más controvertidos de la vida del padre del Rey. Don Juan se puso en contacto con Hitler para que el líder nazi le hiciera rey de España y quitara del poder a Franco. Además también han analizado otros intentos de recuperar la corona por parte de don Juan.

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Martes, 30 de Abril de 2013 10:17. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Big History and the Future of Humanity

martes, 26 de marzo de 2013

Big History and the Future of Humanity

Una conferencia de Fred Spier en Villanova University





Sobre Spier comenté algo en Globalización y Sostenibilidad.

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Martes, 23 de Abril de 2013 13:48. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Bibliografía de Historia inglesa (Renacimiento)

DOMINGO, 10 DE FEBRERO DE 2013

Bibliografía de Historia inglesa (Renacimiento)

Uno de los cerca de 6000 archivos de mi Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology, republicado en Docstoc:


Early modern English history - Word home.doc

 

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Martes, 26 de Febrero de 2013 19:13. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Explosiones nucleares 1945-1998

DOMINGO, 27 DE ENERO DE 2013

Explosiones nucleares 1945-1998



(1945-1998). Se aprecia el calor de la guerra fría. Hoy nos hemos olvidado. Algunos quizá se acuerden que por los primeros ochenta temíamos que empezase la Tercera Guerra Mundial en cualquier momento. Claro que la mayoría ni se enteraron entonces, tampoco.


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Sábado, 16 de Febrero de 2013 12:04. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Aníbal el Caníbal

viernes, 21 de diciembre de 2012

Aníbal el Caníbal

Sigue sorprendiéndonos Polibio con sus rincones curiosos o terroríficos. Esto cuenta sobre la preparación de la expedición de Aníbal contra Roma, desde España (IX, 24):

Cuando proyectaba marchar de España a Italia con un ejército, Aníbal preveía la gran dificultad de avituallarlo y de disponer siempre de víveres, ya que, por su duración, la marcha era casi inacabable y, encima, había que contar con el número y la ferocidad de los bárbaros que vivían a lo largo de ella. En el consejo esta dificultad se debatió ampliamente y uno de sus miembros, llamado también Aníbal, por sobrenombre "el gladiador", hizo evidente que había sólo un único medio para poder llegar a Italia. Aníbal le pidió que lo expusiera y él contestó que era preciso enseñar al ejército a comer carne humana, y habituarle a ello. Aníbal fue incapaz de oponerse razonadamente a la audacia y a la eficacia de esta idea, pero nunca la tomó en serio y no intentó convencer a sus amigos. No falta quien afirma que los actos de salvajismo cometidos por Aníbal en Italia se deben imputar al otro Aníbal, pero en gran medida se debieron también a las circunstancias.

Las circunstancias, y los consejos de nuestros amigos, nos vuelven caníbales....  ¡pero aún tenían el cuajo estos cartagineses de hablar de la "ferocidad de los bárbaros"!



La Autómata Asesina

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Viernes, 18 de Enero de 2013 15:47. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


History of England

A timeline from the Hundred Years War to the Republic, from G. M. Trevelyan's Shortened History of England:


History of England

Online at my Scribd.

Thereafter...

Puritan rule under Oliver Cromwell during the 1650s.  Lord Protector. Protestant politics.

Restoration of Charles II, 1660. Act of Oblivion. Charles and Catherine of Braganza will have no children, but Charles will have many children by his mistresses. His brother, the Duke of York, will be the inheritor (problem: he was a Catholic).

1665-6 – Great Plague and Great Fire of London

1666, 1670. Dutch wars. Secret treaty of Charles with the French against the Dutch.

1672. Declaration of Indulgence towards Catholics and Nonconformists —but 1673 Test Act excludes Catholics from public office.

1677 William of Orange marries Mary, daughter of James, Duke of York.

1678 Popish plot scandal fostered by anti-Catholics (Titus Oates).

1680 Exclusion Crisis. The growth of party politics (Whigs / Tories).

Caroline / Carolean. Religious policy at home. Foreign alliances. Dutch wars. Secret alliance with the French. The Exclusion Crisis.

1683 Rye House Plot fails to assassinate Charles and James.

1684 Charles' son Monmouth implicated in plot.

1685. Death of Charles, accesion of James II. Louis XIV allows persecution of French protestants.

1687. James's Declaration of Indulgence. The Monmouth rebellion.

1688. The Glorious Revolution. James escapes to France but lands with an army in Ireland. Defeated at the Battle of the Boyne (1690) and Aughrim (1691). William and Mary rule, and the Augustan Age.

1689. Bill of Rights. Toleration of Nonconformists.

1693-94: National Debt and Bank of England established.

1702. William dies. Anne, daughter of James II, reigns to 1714. The House of Hanover. The Four Georges. The growth of commerce. The Royal Society. The American colonies.

1704-6. Victories of Marlborough.

1707: Union of Parliaments (Scottish and English Parliament): United Kingdom constituted

1710: Fall of the Whigs. Act of Copyright.

1714-1727: Reign of George I, grandson of James I. George II, 1727-1760. George III to

1715: Fall of the Tories. Jacobite rising defeated. (Again in 1745, last Jacobite rising coming from Scotland – Waverley).

1730: Methodists founded at Oxford

1743 War of Austrian Succession.

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Lunes, 19 de Noviembre de 2012 12:33. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El Frente Popular (apuntes de Beevor)

lunes, 13 de agosto de 2012

El Frente Popular (apuntes de Beevor)

Historia de allá por febrero y marzo de 1936, del libro La Guerra Civil Española, de Anthony Beevor, y comentarios míos en cursiva. Las elecciones del 16 de febrero de 1936 "iban a ser las últimas elecciones democráticas que se celebrarían en España durante cuarenta años" (51) (suponiendo que en un ambiente tan antidemocrático pueda llamarse a las elecciones democráticas... ) "Los sentimientos de unos y de otros eran demasiado fuertes como para permitir que la democracia funcionara normalmente. Ambas partes recurrían a un lenguaje apocalíptico que canalizaba las expectativas de sus seguidores hacia una salida violenta, no política. Largo Caballero había dicho que si las derechas ganaban las elecciones, se iría ala guerra civil abierta" (51)—y los otros parecido. La ley electoral favoreía además la polarización. La CEDA constituye un frente contrarrevolucionario con monárquicos y carlistas (si bien habría que apuntar que la democracia es de por sí contrarrevolucionaria en sentido estricto, y que los revolucionarios no eran demócratas. Beevor participa de la presentación distorsionada de Gil Robles haciéndolo parecer un pequeño Mussolini). La manipulación ideológica de los votantes y demonización del adversario era extrema. La Iglesia incitaba a la insurrección contra el gobierno cuando perjudicaba sus intereses (pero me parece excesivo hablar del "tren de vida" de los obispos como hace Beevor). Los fieles no mantenían adecuadamente a los sacerdotes. En el programa de la izquierda estaba "promulgar una amnistía para los 20.000 o 25.000 presos políticos que había en España tras la revolución de Octubre" —(Aquí es posiblemente tendencioso llamarlos presos "políticos", pues se había tratado de una insurrección armada con muchas víctimas y grandes destrozos). "La firme decisión de la izquierda de liberar del a cárcel a todos los condenados por el levantamiento de 1934 no era precisamente garantía de su resepto por el imperio de la ley y el gobierno constitucional" (53). Muchos querían disolver el Ejército, la Guañrdia Civil, las órdenes religiosas... y la derecha decía que había cláusulas secretas en el programa que se llevarían a efecto al ganar la izquierda. (Lo cual es altamente probable).

Miembros del Frente Popular: "Izquierda Republicana, Unión Republicana, Partido Socialista Obrero Español, Juventudes Socialistas, Partido Comunista de España, Partido Obrero de Unificación Marxista, Partido Sindicalista y Unión General de Trabajadores." En Cataluña, Esquerra Republicana, Acció Catalana Republicana, Partit Nacionalista Republicà Català, Unió Socialista de Catalunya, Unió de Rabassaires, y pequeños partidos comunistas constituyeron el Front d'Esquerres. El PNV fue por libre. La estrategia de la Comintern pasaba por una victoria de la izquierda moderada para debilitara la posición de la derecha. Sin embargo, los dirigentes de la Comintern difícilmente estaban interesados en preservar, a la larga, a la clase media. La estrategia del Frente Popular no era más que un medio para conseguir el poder" (55). (O sea que sí había maquiavélica estrategia comunista, como decían las derechas...). La bandera de la defensa de la república era un instrumento, luego se iría "más allá", lo cual "significaba también que la eliminación de los rivales políticos tenía máxima prioridad desde el principio" (55)—por ejemplo haciendo correr el bulo de que los anarquistas eran en realidad elementos controlados por los fascistas. Largo Caballero usaba una retórica leninista más extremada que la de los "discretos" comunistas, llamando a la eliminación de las clases medias. "Pero, fueran o no sus discursos producto de la intoxicación revolucionaria, o revelaran sus propias intenciones en aquel momento, no es sorprendente que la derecha, amenazada de extinción por la izquierda, se preparara para dar una respuesta" (56 - en lo cual veo que conviene Beevor más bien con Pío Moa que con los historiadores universitarios españoles o con Preston. También merecería comentario que los partidos de izquierda supuestamente no violentos, como Izquierda Republicana o Unión Republicana—no se puede incluir entre ellos al PSOE, claro—iban o bien engañados o bien autoengañados al juntarse en una coalición de guerracivilistas, y contribuir a darle fuerzas). Contribuyó a la victoria de la izquierda que la CNT no pidió la abstención, quería sacar de la cárcel a sus militantes. (Hay que observar que con una ley de partidos como la actual la mitad de estos partidos del año 36 se considerarían o bien organizaciones terroristas, o afines a ellas, y estarían fuera de la ley... a menos que se les aplicase la vista gorda que ha aplicado el Tribunal Constitucional a los partidos etarras).

(A continuación da Beevor unas cifras de las elecciones del 36 que son claramente engañosas, si no directamente falsas. En el texto va contabilizado hasta el último voto, como si se tuviesen las cifras, pero la nota explica que son cifras procedentes de unos cálculos estadísticos de Tusell, basados en "los votos recibidos por el cabeza de cada lista"—lo cual no es lo mismo. La izquierda gana por un margen exiguo, las cifras de votos son dudosas, y aunque Beevor observa que el día de la votación no hubo coacciones, es precipitado sacar la conclusión de que fue una jornada democrática así sin más, y que las denuncias franquistas de que había un ambiente de amedrentamiento y manipulación sean una pura invención. Como siempre la verdad es más complicada de lo que dice una de las partes en conflicto).

Ganó la izquierda por menos del 2%, y obtuvo más escaños; sorprendente el mínimo apoyo a la Falange, "lo que que da una idea algo más real de la amenaza fascista de la que proclamaba Largo Caballero" (57)—la mayoría de los votos fueron a la CEDA (a la que luego la izquierda ha demonizado como fascista, hasta Beevor dice que "no se atrevió" a llevar a cabo un golpe de estado o de hacerse con el poder por medios violentos, en lugar de decir que "no quería" o "no le parecía adecuado"—y le reprocha su discurso socialdemócrata como "hipócrita"). "La izquierda, sin pararse a considerar la estrechez de su victoria, procedió a comportarse como si hubiese recibido un mandato aplastante para el cambio revolucionario. Como era de esperar, la derecha se exasperó al ver cómo las multitudes corrían a liberar a los presos, sin esperar siquiera a una amnistía" (57). Sí se decretó el estado de alarma unos días; "El jefe del Estado Mayor Central, general Franco, lo amplió por su cuenta al 'estado de guerra' en Zaragoza, Valencia, Oviedo y Alicante para reprimir lo que Gil Robles llamaba 'locura colectiva de las masas'" (58) (—que, desde luego, no estaban ateniéndose a la lay y el orden, aunque en España suele opinarse que eso es pecatta minuta, siempre que lo hagan los del bando de uno).

(Los militares ya estaban preparando un golpe, primero digamos que "por las buenas": "
Ante su escasa confianza en que el golpe saliese adelante, Franco se entrevistó de nuevo con Portela el día 19 de febrero para espetarle que 'si deja[ba] pasar al comunismo' contraería una gravísima responsabilidad ante la historia. Pero Portela no estaba para chantajes morales: hundido, deshecho ('produce la impresión de un fantasma, no de un jefe de gobierno' en palabras de Azaña), dimitió aquel mismo día" (59) y Alcalá Zamora pidió a Azaña que formara gobierno. (Tal como lo pone Beevor parece como si fuese una fantasmada de Franco el decir que sería una gran responsabilidad ante la historia el no detener el avance del comunismo. Que se lo pregunten a las víctimas de Stalin, o a los de Paracuellos. Pero aquí todo lo que se hiciese llevaba a contraer grandes responsabilidades, hasta dimitir y no hacer nada). El PSOE no entró en el gobierno, ni el PC, sólo Izquierda Republicana y Unión Republicana, pero la derecha y la Iglesia estaban alarmadas (—Vistas las matanzas de curas que siguieron, no parece que fuera sin razón...).

"La derecha había comprendido que para salvaguardar su idea de España la vía parlamentaria ya no le era de utilidad, aunque sólo fuera porque sus oponentes de la izquierda ya habían demostrado su propia voluntad de ignorar el imperio de la ley" (59).

Azaña se apresuró a conceder una amnistía (en parte cediendo al chantaje) y cambió de destino a los generales sospechosos. March, mangoneante mangante ayudado por Calvo Sotelo, ayudó con otros a financiar a la Falange, y al golpe por venir (el conde de los Andes presidía una comisión antirrepublicana a este efecto). La economía se hundía, el dinero huía, y Azaña indultaba a los expropiadores de tierras y ocupadores de fincas y proseguía las expropiaciones (Aquí se suele acudir a la explicación de la maldad de los inversores, pero es que no se hace economía próspera con buenas intenciones—ni quemando los muebles. La izquierda, tuerta de un ojo, tiende a ver sólo las consecuencias deseables de sus expropiaciones y revoluciones). "El problema real con que se enfrentaba el gobierno de centro-izquierda de Azaña nacía de su pacto fáustico con la izquierda dura de los caballeristas, que veían aquel gobierno como el equivalente del régimen de Kerenski en Rusia, cosa que compartía la derecha" (61). (¿Y esto no lo veía Azaña? Parece que sí veía que lo veían así. Pero ahí seguía, aliado con sus aliados. Eso no se llama altura intelectual, carácter que se le suele atribuir con demasiada precipitación a Azaña). Mientras crecía Falange, con un ideario entre fascista y tradicionalista militar y autoritario (Aunque se definía no de izquierdas ni de derechas, sino de centro. De extremo centro, sería. Y supuestamente anticapitalista, porque sí adoptaba un ideario antiliberal y socializante). Para Beevor, la Falange era más conservadora que los revolucionarios movimientos nazi y fascista: "La ideología de la Falange no era ya contradictoria sino esquizofrénica" (64). Entre atentados y entrevistas con Franco, Jose Antonio fue detenido por tenencia ilícita de armas, caballero educado y encantador según todos, pero con ideas asesinas. Como los carlistas, iban ya comprando armas para la guerra en ciernes. A través del general Varela contactaron con los generales golpistas en la primavera del 36; como los falangistas, eran no sólo anti-izquierdistas, sino también antiliberales. (No se sabe muy bien por qué, pues de hecho, lo que se echa en falta en toda esta historia es a los liberales... o no los había, o no se votaban ni a sí mismos).


 
La Segunda República, Beevor La Guerra Civil Española

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Viernes, 14 de Septiembre de 2012 10:00. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia




El origen mafioso del Estado

29/4/12

Leía esta mañana This Fleeting World, una historia general de la humanidad de David Christian, en el capítulo que trata del desarrollo de las primeras ciudades en la Era Agraria. Tras la revolución neolítica, entre el 8.000 y el 3.000 antes de Cristo se desarrollaron en el Viejo Mundo las primeras grandes aglomeraciones, más allá de las aldeas características de la época neolítica primera. Junto con las grandes ciudades (grandes relativamente, no comparadas con las de ahora, claro) surgen manifestaciones como la arquitectura monumental, templos, pirámides y palacios que van unidos al desarrollo de estructuras de poder político elaboradas. También en las ciudades se especializa la división del trabajo en artesanos y especialistas diversos, partiendo de las tradicionales profesiones de agricultores, ganaderos, comerciantes, constructores, soldados y sacerdotes. Cabría mencionar la escritura como un desarrollo especializado que va asociado a la contabilidad de excedentes y la tabulación masiva de ingresos y de tráfico de mercancías. La ciudad, el Estado y la escritura surgen asociados unos a otros. Y el Estado lo define Christian como una fuerza coercitiva para imponer la ley y extraer impuestos, dos funciones asociadas, puesto que los impuestos son la ley y a la vez son necesarios para mantener la ley, igual que la ley es necesaria para que los impuestos sean tales impuestos y no un mero saqueo. El Estado es quien detenta el monopolio de la violencia, y es por tanto una institución fundamentalmente coercitiva.cuirassiers 1913

Hace alguna alusión Christian a al asociación entre los primeros Estados y la extorsión organizada—es decir, entre los bandoleros y los recaudadores de impuestos, o entre los reyes y los jefes de bandidos—pero señala que el origen de los primeros Estados es oscuro y que no hay muchos datos al respecto. 

Sí hay sin embargo teorías, en esta línea relacionando el origen la violencia legal del Estado con la violencia desorganizada de parásitos y bandoleros. El Estado sería una fuerza surgida para impedir el saqueo de los bienes comunes o de los bienes frágiles acumulados, como las cosechas—pero surgiría no como mera asociación de propietarios interesados, sino a modo de mafia: sería el bandolero más poderoso el que impone su ley y el que "protege" a su territorio de los demás bandoleros, pastoreándolo y manteniendo el monopolio de la recaudación de impuestos a la vez que asegura un cierto dominio de la ley y el orden.

Una teoría muy atractiva al respecto la exponía Vico en la Ciencia Nueva, que hace surgir al Estado como desarrollo del clientelismo—de la protección que una aristocracia patriarcal da a sus dependientes y allegados. Un comentario puse a este respecto en Pompilos, una web que trata esta cuestión:

Sobre el origen mafioso de las culturas que señalas al final del plan general, hay un pasaje en Vico (Ciencia Nueva, II.5.5) que ofrece un paralelismo interesante, después de interpretar el minotauro como una nave de corsario:

“Refiriéndose a estas cosas, Plutarco dice en el Teseo que los héroes tenían a gran honor y lo consideraban mérito de armas el ser llamados ‘ladrones’, al igual que en los tiempos bárbaros retornados el título de ‘corsario’ era título de señoría. En aquiellos tiempos, llegado ya Solón, se dice que permitió con sus leyes las sociedades por razón de botín.”

Vico explica el origen de las clases sociales en el “asilo” o “protección” que daban los nobles a los plebeyos – a los que sin embargo continuaban considerando sus enemigos.

En Pompilos, José María Ciordia plantea una tesis muy interesante en esta línea, el origen mafioso de los estados, con el interés de que relaciona geografía, comunicaciones y estructuras de poder. El nexo común es el transporte fluvial o marítimo. Es una tesis que parece muy válida para varias de las primeras culturas del Viejo Mundo—aunque en América las civilizaciones azteca, inca, maya y pueblo parecen necesitar otra explicación, como la que se sugiere sobre pasos y puertos de montaña.

Cito aquí la última sección de su introducción al libro sobre "el origen naval de las culturas" (entendiendo por ello las culturas avanzadas con ciudades y estados).

8. The naval (and mafioso) origin of the cultures

Greek culture, like the Roman and Phoenician cultures, was a naval culture because
Greece lived facing the sea, but can we apply the same explanatory model to other ancient
cultures? On the other hand, Greek architecture and sculpture are well explained by means
of the naval hypothesis, but it is also undeniable that they are also heavily indebted to their
Mycenaean precedents, as well as to the architecture and sculpture of contemporaneous
Egypt and Orient. Then, did the Greeks adopt foreign elements and give them a absolutely
new meaning, a naval meaning? Or did these elements already have their naval meaning in
their original cultures, Mycenaean, Egyptian and Oriental? A brief analysis of some features
of the Egyptian and Mesopotamian cultures shows that the naval hypothesis has to be much
more productive than might be thought at first. To put only an example, the so called Asiatic
model of production can be the product of a mistake: the primitive kings had to be
transporters of merchandises that they did not own, and the archives were not the account
of a redistribution, but the account of merchandises received and delivered, in the absence of
monetary mediation. The overturned and stored boat was used as a warehouse for
merchandises and, as the seat of the captain, it was also converted into a palace and a
temple.

The new approach to Antiquity proposed here argues for the elaboration of a naval
model of evolution of ancient civilizations. The origin of the prosperity of the societies is the
trade with surplus production, which allows specialization and increasing productivity, but
the surplus is only produced when there exist expectations to trade with it. It is obvious that
trade attracts thieves. In an open territory thef is difficult, because is difficult to find the
traders and these have many alternative routes; however theft is easy when traders have to
pass a gorge. Great rivers encouraged commerce but, at the same time, the enormous
differential yield existing between aquatic and terrestrial transport made the course of rivers
like the Nile, Tigris and Euphrates great gorges to commercial effects.

The complete success of theft entails its end, because trade disappears. However, a
partial success of thieving is sustainable, but as a disadvantage it attracts other thieves,
which brings about again the undesirable result of the disappearance of trade. At this
moment the required conditions for the appearance of the state arise. One of the thieves
offers himself to escort the traders who have to pass the gorge in exchange for a payment, in
order to avoid being assaulted by the other thieves. On the basis of this transaction we find
many principles of the state.

The porta (Latin word for “gate”) is the gorge through which the traders have to pass:
the course of a river mainly, but also a seaport, a mountain port, a gated bridge or the gate of
a market or a city, which are the places where traditionally taxes on the traffic of
merchandises have been taken. The tax consists on a proportional substraction on the
transported merchandise; it is still a form of sustainable thef, but it goes along with the
guarantee that there will be a unique, proportional and previously known payment. The
protection of the merchandises and the traders against other thieves means the legitimation
for the collection of the tax. Simultaneously it constitutes a declaration of war to the other
thieves, and transforms the protecting thief in a warrior king: if he becomes victorious, he
holds the monopoly of violence, and that is what assures peace and the security to the
commerce. The territory of the state is a territory safe for the commerce, that reaches where
the protection of the king reaches; it is a territory free of thieves or, what is the same thing,
with only one reasonable and foreseeable thief. The place where the porta is situated
becomes the capital of the territory: usually the section of the river in which the blockade is
exerted, a fluvial port in which the traders are forced to stop and that becomes thus a market
place.

In short, it is not by chance that the ancient kings show themselves cleaning the routes
of monsters and bandits, the way Heracles does in his twelve works. The state is an
institution that is born from commerce, lives on it, and simultaneously creates the conditions
for its growth.

The kingʹs success in the war against other thieves, and the growth of the territory
covered by his authority, has a contradictory effect. At the center of the territory, far from the
frontiers where the insecurity can still be noticeable, the kingʹs legitimacy dissapears and
thus the continuity of the collection of the taxes is endangered. In order to avoid this source
of problems the king develops several strategies for legitimation. Religion is one of them,
since by means of it he projects over the subjets an idealized image of social order;
nationalism is another one. Among the activities that create an alternative legitimacy, an
outstanding one consist in providing additional services to the trade: the construction of
public works (improvement of the ways, construction of wharves, walling markets…), and
the juridic protection of the trade (standardization of weights and measures, vigilance of the
market, commercial laws…).

All commercial transaction is an attempt of theft from one party to the other, in which,
if there is a difference of power between the parties, the balance inclines to the more
powerful one. The successive repetition of unequal interchanges can lead to the reduction of
the number of commercial transactions, a circumstance which damages the interests of the
king who indeed bases his prosperity on the continuity of the transactions. As an extension
of the protection against the thieves of the routes, the king will protect his subjects against
the thieves of the market, repairing the injustices committed by the powerful ones.
Nevertheless, since his power needs the help of the powerful ones, he will reserve these
exemplar correctives to the powerful people which would try to supplant him or refuse to
collaborate with him. Finally we found united here four of the functions that habitually
define royalty: war, religion, public works and justice.

The cities located in the course of the great rivers with greater possibility for becoming
capitals were those located at the middle course, because most of the traffic passed at this
point, but when trade expanded out of the river to the sea routes, the capital moved to the
mouth, the new porta. This is the process that leads from Abidos, located on the center of the
course of the Nile, to the later capitals located on its mouth, Memphis, Thebes and
Alexandria.

The first civilizations of the Old World were developed on the great rivers: Old Europe
in the Danube, Egypt on the Nile, Mesopotamia at the union of the Tigris and the Euphrates,
Mohenjo Daro on the Indus, China on the Yellow and Yangtze rivers. The conquest of a sea
was more difficult, but Rome achieved it when it conquered the central gorge of the
Mediterranean: southern Italy, Sicily and Carthage. Possibly it is not by chance that
civilization started where four seas join, the Mediterranean, the Black Sea, the Caspian Sea
and the Indian Ocean, and that this has been one of the most disputed places on Earth.
Through the rivers flowing to these four seas, Southern Europe, North and Eastern Africa
and southern Asia could trade. Aferwards the Islamic culture flourished when it made this
enclave the center of an intercontinental commerce, and its decline began indeed when the
Portuguese people circumnavigated Africa and Spain incorporated America to the worldwide
commerce, creating new commercial routes in the Atlantic and the Pacific. Really, we
have to study political history, until the arrival of the railway and aviation, not as a matter of
owning the earth, but of dominating the rivers and the seas.


Bien convincente, como se ve. Puede leerse algo más al respecto, en relación a Mesopotamia, en el libro de Michael Mann The Sources of Social Power, aunque parece minimizar el papel de la violencia, la coerción y el conflicto.


Ahora, lo del origen mafioso del Estado es sólo la primera parte de la cuestión. Habría que desarrollar la cuestión en esta línea atendiendo a la continuada naturaleza intrínsecamente mafiosa de los Estados, élites gobernantes, partidos políticos, etc., apoyándose en análisis políticos como el marxismo, la Teoría de la clase ociosa de Veblen o (más cerca de casa) reportajes sobre corrupción política como La telaraña andaluza. Tampoco es que quiera colocar al PSOE andaluz en la tradición de los grandes constructores de civilizaciones. Pero en fin, mezcladas con las instituciones democráticas que actúan muchas veces como pantalla o escaparate, están las redes de intereses, clientelismos, contactos, intercambios de favores, sinecuras para los socios, etc., que corren como una constante a través de la historia. El fondo común lo administra el Estado para el bien común, pero siempre favoreciendo al que parte y reparte, y a las élites que allí lo han colocado; y así se atiende debidamente a la naturaleza perennemente mafiosa del Estado como gran famiglia . Para matices y detalles esta cuestión tendrá que esperar a otro día, evidentemente—that's too long for a post.


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Domingo, 27 de Mayo de 2012 23:06. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Colón pontevedrés

25/4/12

Del museo Casa de Colón en Pontevedra:

Colón pontevedrés

Cabría observar que, visto que el propio Colón se expresaba en "castellano con expresiones procedentes del gallego", no habría estado de más poner la información también en "castellano", o sea, en español, idioma oficial también en Galicia, miren, y hablado allí no desde ayer. Pero estamos en un Zeitgeist...

A photo on Flickr

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Sábado, 19 de Mayo de 2012 16:59. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El Estudio de Filología de Aragón

14/4/12

Hace poco, en una conferencia sobre las lenguas de Aragón y el debate de hace un siglo sobre la cuestión, oí hablar del Estudio de Filología de Aragón de Juan Moneva y Puyol. Veo que hace poco se publicó un libro sobre esta institución o amago de institución, a cargo de José Luis Aliaga y Mª Pilar Benítez (El Estudio de Filología de Aragón: Historia de una institución y de una época, Zaragoza, Institución 'Fernando el Católico', 2011). Hacen una panorámica de su historia y editan sus libros de actas, donde se registra cómo personas como el propio Moneva y Puyol, María Moliner, Luis Boya Saura, Luis Sancho, Estrella Guajardo y otros trabajan durante años elaborando anotaciones y fichas para la edición de estudios filológicos, diccionarios del aragonés, cancioneros, repertorios toponímicos y dialectales...   El proyecto tendría pocos apoyos oficiales, muy trabajados por Moneva y Puyol, y al final se le retiraron éstos por "la imposibilidad de publicar sus trabajos filológicos, a pesar de su interés" y razonamientos en esa línea. El propio Moneva, observan los editores, elimina de sus memorias todo recuerdo al Estudio de Filología de Aragón, "no le dedica ni una sola línea en las más de quinientas páginas de sus memorias (Moneva, 1952)" (p. 50).  Aunque sí lo recordó para interceder a favor de María Moliner cuando a ésta le abrieron las autoridades franquistas un expediente de depuración:

"La he tenido como Secretaria en el Estudio de Filología de Aragón, que he dirigido desde 1915 a 1925, en donde ha trabajado conmigo en la formación de papeletas para un Diccionario de voces aragonesas, ya acabado y pendiente de publicación" (50).

Mucho decir, pues había muchas fichas pero no un texto definitivo, y pendiente de publicación sigue. Y los estudios sobre filología aragonesa de la Institución Fernando el Católico, observan los autores, no han hecho realmente uso del material del Estudio de Filología de Aragón.  Con respecto a los conceptos de lengua y dialecto, al origen del español  y a la naturaleza de las hablas de Aragón, los editores observan que las ideas del fundador Moneva y Puyol eran tan "precientíficas" como las del consejero del EFA Domingo Miral. Para Puyol, "todo lo que se habla en Aragón es aragonés"—una especie de aragonesismo sentimental, vamos— a pesar de ser una especie de barrunto de Academia del aragonés, "Desde estos planteamientos lingüísticos e ideológicos, no es de extrañar que el Estudio de Filología de Aragón no acertara en establecer un estatuto adecuado para las lenguas de Aragón" (89).

Concluyen la introducción con una visión positiva de la labor de las mujeres en el Estudio de Filología de Aragón, y de su espíritu favorable a la incorporación de la mujer al mundo académico, siendo María Moliner la filóloga más influyente que allí se inició:

"En definitiva, tras estas medidas a favor de la igualdad de oportunidades formativas y laborales entre hombres y mujeres subyace esa personalidad del Director del Estudio de Filología de Aragón que, como en otros aspectos de su vida pública, le llevó a condenar las injusticias y a defender los derechos y las libertades inalienables de las personas ante cualquier jerarquía política y eclesiástica establecida y a recibir por ello no pocas represalias, como la citada suspensión de las funciones de la institución que dirigía, expedientes disciplinarios y juicios, como los que tuvo por su discurso El honor (Zaragoza, La Academia, 1924), en el que había supuestas críticas al ejército, y sanciones de suspensión de empleo y/o sueldo, entre otros motivos por llevar a sus alumnos a misas de rito oriental o por denunciar la purga que se realizó en Zaragoza tras el golpe de estado de 1936, ante el arzobispo y el capitán general de la ciudad.

Dos o tres entradas del libro diario del Estudio de Filología de Aragón, curiosas o características:

Comienza este libro diario de trabajos técnicos del Estudio de Filología de Aragón, hoy día diez y ocho de mayo, año de mil novecientos quince.
El Director                         El Consejero Secretario
Juan Moneva y Puyol        Luis Jordana de Pozas


Día 6  de octubre de 1917

Director, María Moliner, Pilar de Palacio, Manuel Marín, Joaquín de Navascués, Secretario.
A las seis y media de la tarde de este día continúa la clasificación  y ordenación de refranes.
Continúa la transcripción de la Col. Coll, refranes, y la corrección de la letra A, hasta abatimiento.
Ciudad, fecha ut supra.
Luis Sancho

Día de San Jorge, 1921

Director, María Mendizábal, maría Moliner, Luis Boya, Luis Sancho, Emilio Ibáñéz.

De seis a ocho de la tarde de este día continúa la transcripción de original para la edición provisional del Diccionario. Continúa la clasificación de cantares.
Son hechas 28 papeletas, que sumadas a las 229.739 ya existentes dan un total de 229.767.
El Director, de parte de la Diputación y de la Ciudad, entregó 1000 reales de vellón, en billetes del Banco de España, a cada uno de los secretarios Sancho Seral y Boya, y a la secretaria María Moliner y Ruiz; y 500 reales de vellón, también en billetes del Banco de España, al secretario Ibáñez Papell. Y manifestó no hacer el pago en oro, como en otras ocasiones por gusto suyo lo había hecho, pues actualmente el cambio de oro excede la posibilidad.
Ciudad, lugar y fecha ut supra.
Juan Moneva y Puyo, Luis Sancho, Luis Boya y Saura, María Moliner Ruiz, Emilio Ibáñez

Día 29 de agosto de 1930
Pilar Sánchez, Margarita Jiménez, Dolores Caudevilla, José Faro, Aurea Lóriz.
A las seis de la tarde de este día continúa la ordenación de cantares, según la norma del Cancionero de Mosen Sangorrín.
A las ocho de la noche termina el trabajo.
Pilar Sánchez Sarto

Las ayudas al Estudio se suspendieron con la llegada al poder de Primo de Rivera, y, tras una breve resurrección en 1930, con la llegada de la II República. La última entrada del Libro Diario, del "Día último de 1930", da cuenta de una subvención de dos mil pesetas que recibe el Estudio por parte del Ministerio de Instrucción Pública, y de la despedida de Margarita Jiménez Lambea para preparar oposiciones en Madrid; también se anota que continuaba la colocación de papeletas y revisión de artículos como un día más.  "En muchos momentos la lectura de los Libros Diarios transmite la sensación de que el EFA subsiste a fuerza de improvisación o por la propia inercia" (Aliaga y Benítez 73). Y, en suma, "la sociedad aragonesa no vio en el Diccionario o en el Estudio un proyecto cultural y científico por el que se sintiera concernida" (63).

Para otros filólogos como Manuel Alvar "al final, se pierde todo en un rotundo fracaso", y para nada sirve el "fichero, polvoriento, sin posibilidad de consulta, en el almacén de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza"; sobre el diccionario dice Buesa Oliver que "Las papeletas se hallan en unos grandes ficheros, en el depósito de la Biblioteca Universitaria. Su desorden indicaba que, a lo largo de tantos años, habían sido manejadas por muchas manos. De valor muy desigual, quedaron eliminadas las que carecían de interés"—cits. en Aliaga & Benítez (51); estos autores observan que "sólo una porción del fichero fue enviada a la Universidad, donde se conserva parcialmente, porque parece perdida la sección que se envió al CSIC en los años setenta" (51). A lo que van a parar nuestras labores filológicas, cuando no llegan a reposar, publicadas, en un polvoriento estante...


 

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Sábado, 05 de Mayo de 2012 15:36. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Lógica de la narratividad según Polibio

12/4/12

Polibio es un historiador griego, relativamente "tardío" dentro de los clásicos, y que desarrolló una consciencia crítica muy interesante sobre el propio oficio de historiador, y sobre su perspectiva entendida como la alguien que llega "después", cuando ya todo ha pasado. Sobre esta cuestión escribió Oscar Wilde, y la comenté yo en mi artículo "Benefit of Hindsight", al que remito para más sobre Polibio.

Hoy quería llamar la atención sobre un pasaje interesante a este respecto, en el libro V (30.8 - 33).  Es un excurso metodológico u organizativo, en el que justifica por qué vuelve atrás y trata de la historia de Asia en un determinado periodo, tras haber relatado la de Europa. Es una cuestión relacionada, claro, con la manera en que entiende su proyecto de una historia universal. Cito el pasaje y añado algún comentario al vuelo (entre paréntesis y cursiva).

30.8. Ahora que hemos llegado a un punto oportuno tanto en la secuencia temporal como en las líneas generales de nuestra exposición de los acontecimientos, vamos a trasladarnos a los hechos de Asia ocurridos en la misma olimpiada que los ya descritos; se hará de ellos la narración correspondiente.

(Obsérvese que Polibio no sólo "se traslada" o "narra" sino que, reflexivamente, llama la atención sobre el hecho de que se traslada, retroactivamente, hacia atrás, y sobre la estructuración de las secuencias en su texto. Es lo que Genette llamaba, entre las funciones de la voz narrativa, la función de "régie", de dirección u organización del propio discurso. La consciencia que tiene Polibio de su oficio como historiador va así unida a una consciencia de la estructuración de su texto y a una voluntad de comunicar al lector un 'mapa temporal' ya no sólo de los acontecimientos narrados, sino del propio texto que los narra).

31. Prosiguiendo, pues, el plan inicial, nos proponemos ahora exponer, primeramente, la guerra que estalló entre Antíoco y Ptolomeo por Celesiria. Sabemos muy bien que, en esta época en la que interrumpimos la narración de los hechos de Grecia, esta guerra no se había decidido ni acabado; sin embargo, realizamos intencionadamente esta detención en el curso del relato.  (Una vez más, llamamos la atención sobre la manera en que Polibio llama la atención sobre su técnica narrativa. No es lo mismo sólo hacer, que llamar la atención sobre lo que se hace de modo explícito. Hay allí un plus de consciencia sobre el papel del discurso, y un plus de voluntad de comunicar esta nueva visión del texto histórico). Estamos convencidos de que hemos proporcionado a los estudiosos conocimientos suficientes para evitar que en su lectura de los hechos parciales yerren en su datación: hemos recordado el inicio y el acabamiento de cada uno, los sucesos de Grecia que les fueron paralelos en la olimpíada respectiva y el tiempo de ésta en que ocurrieron. Pensamos, en efecto, que la claridad y la facilidad de asimilación exigen, en esta olimpíada, por encima de todo, no mezclar las acciones indiscriminadamente, antes bien, separarlas y distinguirlas hasta donde sea posible, hasta haber alcanzado la olimpíada siguiente; entonces empezaremos a narrar por años las acciones según hayan sucedido simultáneamente. (Se observa cómo sugiere Polibio que el método narrativo más adecuado no puede ser el mismo en todo tiempo, sino que ha de acomodarse a la naturaleza de los sucesos narrados). Nuestro propósito no consiste en exponer algunos hechos, sino una historia general: (de ahí la necesidad de dejar claras las relaciones de sucesión o simultaneidad entre los acontecimientos de diversas partes del mundo, diversos focos de interés histórico que contribuyen cada cual a su manera al desarrollo que según Polibio hace posible una historia universal y estructura así su obra: el asentamiento de la hegemonía romana en todo el Mediterráneo y próximo Oriente, en los territorios de anterior influencia griega, y en otros adicionales, "el mundo conocido" en suma) nuestro intento al redactar la historia es más ambicioso que el de nuestros antecesores, es el máximo, por así decirlo, como ya hemos aclarado anteriormente en algún otro lugar (I.4 2-4). Esto exige poner el máximo cuidado en la composición y distribución de la materia, para que la ordenación de nuestra obra resulte inteligible tanto en los detalles como en el conjunto. Así se explica este pequeño retroceso hacia los reinados de Antíoco y Ptolomeo: en la narración ahora subsiguiente pretendemos arrancar de unos inicios conocidos y concordantes, método éste el más necesario.

(Sigue ahora un interesante pasaje en el que Polibio reflexiona sobre el papel de la retrospección en una lógica de la narratividad, en el sentido en que habla de  lógica de la narratividad Philip Sturgess en Narrativity: Theory and Practice, Oxford: Clarendon, 1992. Es decir, muestra Polibio cómo la narración es un fenómeno inherentemente retrospectivo, en el que el principio está ya mediatizado por el final, o si se quiere, principio y final están mutuamente imbricados y dependen de la estructuración conjunta de la narración. Tiene este episodio, pues, el mayor interés para trazar una historia de la consciencia retrospectiva en la narración en general, además de su valor inmediato como teoría de la historiografía. Obsérvese sin embargo que Polibio atribuye esta consciencia de una lógica paradójica en la narración ya a "los antiguos").

32. Ya los antiguos afirmaban que el principio es la mitad de toda la obra y aconsejaban poner la máxima diligencia, precisamente, en comenzar bien cualquier trabajo. (Según Manuel Balasch, cuya traducción sigo, "Esta idea se encuentra, por primera vez en la literatura griega, en Hesíodo, Trabajos y Días 40—cosa que no parece en absoluto obvia). Quizá dieran la impresión de exagerar, pero a mí me parece lo contrario, que no llegaban al fondo de la cuestión. Pues se puede asegurar, sin temor a equivocarse, que el principio no sólo es la mitad del todo, sino que, además, se extiende hasta el final. (O, por presentar desde otro punto de vista la lógica paradójica a la cual alude Polibio, podríamos decir que "el final se extiende desde el principio", o el principio se escribe predeterminado por un final al cual va a conducir—una observación cuyo autor más célebre es quizá Edgar Allan Poe, en "The Philosophy of Composition" o en su reseña de Twice-Told Tales). En efecto: ¿cómo sería posible iniciar correctamente lo que sea sin tener ya presente en el pensamiento el desenlace de la empresa, sin conocer ni el cómo, ni el cuándo, ni la finalidad, ni el lugar de aquello que, quien sea, se propone realizar? (Esto devendría con el tiempo un lugar común de la poética clásica: el plan de la obra, trazado de antemano, hace que cada parte se defina con respecto a las demás —como el argumento definido por Aristóteles, en el que cada parte es necesaria y la alteración de una supone la alteración de las demás. En la Edad Media, Geoffrey de Vinsauf, en su Poetria Nova, hablará de "la mano de la mente" que realiza el trabajo antes de que la mano del cuerpo comience a hacerlo). Aún más: ¿cómo sería factible recapitular debidamente los temas, si no nos remontamos al principio y examinamos la causa, el punto de partida y la finalidad que nos han llevado hasta determinadas acciones? (Sobre la relación entre "la causa" y "el principio" de los acontecimientos en Polibio, ver mi artículo "Retroperspectiva y perspicacia"). De modo que, convencidos de que el incio no sólo alcanza la mitad de la obra, sino que llega hasta el final, tanto los autores como los lectores de historias universales deben poner su máximo esmero en el principio. Que es lo que ahora, ciertamente, intentaremos hacer.

33. No ignoro, naturalmente, que son muchos más los autores que hacen afirmaciones paralelas a la mía, dicen que redactan una historia universal y que han acometido una empresa superior a la de todos sus antecesores. (Sobre otras "historias universales" a diferente escala ver aquí, Historia(s) de todo). A excepción de Éforo, el primero y único que realmente se ha propuesto confeccionar una historia universal, omitiré mencionar el nombre y aún más, decir algo acerca de los otros; solamente recordaré que, entre nosotros, algunos historiadores que han compendiado en tres o cuatro páginas la guerra entre romanos y cartagineses, afirman por ello haber compuesto una historia universal. ¿Pero quién es tan ignorante que desconozca que entonces en África y en España, en Sicilia y en Italia se llevaban a cabo las empresas más numerosas e importantes y, además la guerra contra Aníbal, la más conocida y prolongada, si se exceptúa la siciliana (La primera guerra púnica, aclara M. Balasch), guerra que nos vimos obligados a observar todos, por su importancia y por temor a las consecuencias que pudo reportarnos?  Hay autores que no han llegado ni tan siquiera a lo que en las cronografías redactan, según las ocasiones, los escribanos de la ciudad en los muros oficiales, y afirman haber abarcado todos los hechos de Grecia y de los países no griegos. (Walbank interpreta que se trataba de inscripciones públicas que relataban la versión oficial de la historia de la ciudad, mientras que Balasch cree que se refiere meramente a los archivos oficiales. Yo entiendo que Polibio se refiere a lo más parecido a los "titulares de prensa" o "boletín de noticias" de su época, noticias difundidas por las autoridades en muros o tablones de anuncios destinados a este efecto en las plazas o foros, proto-noticiarios, proto-BOEs o periódicos primigenios. El sentido de la crítica de Polibio es que algunos de sus colegas historiadores creen hacer historia crítica cuando no hacen sino crónicas o titulares de prensa, que no proporcionan sino un esqueleto de la historia, esquemático y poco reflexivo). La causa de esto radica en que es muy fácil atribuirse, de palabra, los máximos trabajos, es difícil, en cambio, llevar a la práctica tales realizaciones, aunque sean unas pocas. Lo primero está ahí, en medio, y es algo accesible a todos los que, por así decir, son capaces de tal audacia, pero lo segundo se da raramente, y son pocos, en esta vida, los que lo han coronado con el éxito. Me ha inducido a declarar todo esto la fanfarronería de los que se engríen de sí mismo y de sus obras. Pero ahora regreso al punto en que interrumpí mi exposición.




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Sábado, 05 de Mayo de 2012 14:28. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Looking Back on the Present

miércoles 15 de febrero de 2012

Looking Back on the Present

A commentary on "literary periods" in The Joys of Teaching Literature:

In "Time and Ebb" Vladimir Nabokov reflects on the retrospective nature of "periods" -- Inevitably, they don’t know their own name, because they are named in the most unlikely and unexpected ways by people not yet born. So, we’re fated not to know the age we live in, for the time being, and to learn about it with incredulity as it begins to take shape (and to lose texture) when we’re old and skeptical.


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Lunes, 20 de Febrero de 2012 20:40. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Sobre la historia del voto femenino en España


Leía en El Catoblepas un artículo de José María García de Tuñón Aza sobre Victoria Kent—la diputada progresista que ha pasado a la historia por la triste gloria de oponerse al voto femenino en la Segunda República. Es interesante leer lo que se dice al respecto ahí.  Pero me ha llamado la atención sobre todo este párrafo:

"curiosamente fue la dictadura de Primo de Rivera la que concedió los primeros derechos políticos a las mujeres. El Estatuto Municipal (9 de marzo de 1924), otorgaba el voto a las mujeres en las elecciones municipales con muchas restricciones: sólo podían votar las emancipadas mayores de 23 años, las casadas y las prostitutas quedaban excluidas. Luego con motivo de un plebiscito, organizado por la Unión Patriótica para mostrar adhesión al régimen en el tercer aniversario del golpe, se permitió emitir el voto a los españoles mayores de 18 años sin distinción de sexo."


Tiene su aquél, pero ya ven, la historia es más complicada de lo que se cuenta. También comienza el artículo con Victoria Kent recordando a José Antonio Primo de Rivera como "Un perfecto caballero, un perfecto hombre, con toda la cortesía."

Como se sabe, en la primera Cámara republicana, las mujeres podían ser elegidas pero no electoras.  Clara Campoamor defendió elocuentemente el voto femenino, ganó su moción, apoyada por los partidos de izquierda... En las siguientes elecciones, votando ya las mujeres, ganaron las derechas según preveía Victoria Kent... e, irónicamente, de las dos diputadas que habían debatido la cuestión, Campoamor y Kent, ¡ni la una ni la otra fueron reelegidas al nuevo parlamento!

"Sin embargo fueron elegidas a las Cortes otras cinco mujeres que para nada habían participado en aquella lucha por el voto femenino: Margarita Nelken, Matilde de la Torre, María Lejárraga y Veneranda García-Manzano, todas ellas socialistas."


(Énfasis mío. La vida es injusta). También salió una diputada de la CEDA.

Años antes, aunque no llegó a convertirse en ley, fue también la derecha quien propuso el voto para las mujeres, leo en Almendrón:

"el diputado conservador Burgos Mazo presentó, en noviembre de 1919, un nuevo proyecto de ley electoral que otorgaba el voto a todos los españoles de ambos sexos mayores de 25 años que se hallan en el pleno goce de sus derechos civiles, pero incapacitaba a las mujeres para ser elegibles"


Y también que "en la Asamblea Nacional, constituida en 1927 en un intento de recubrir al régimen con un ropaje pseudodemocrático, se reservaron algunos escaños para mujeres elegidas de forma indirecta desde ayuntamientos y diputaciones." Ah, historias desagradables. Es más bonito lo de las mujeres socialistas desfilando y pidiendo el voto para la mujer. También hubo alguna, claro, aunque desfilaba bastante sola. Y a Clara Campoamor, desde luego, le hicieron el vacío esplendorosamente.

Otra anécdota divertida (por así decirlo) es que Franco concedió el sufragio universal en la Ley del Referéndum Nacional de 1945,  a los mayores de 21 años, sin distinción de sexo. A esa ley, luego derogada, le debemos la apoyatura legal para aprobar nuestra Constitución y nuestra Monarquía. Lo mismo puede decirse de la Ley de Reforma Política de 1976—Franco ya había muerto, pero fueron las cortes franquistas las que la aprobaron.

Total, que en el cuadro de honor del Sufragio Femenino en España, aparte de algún parlamentario y parlamentaria de derechas, hay que incluir a Primo de Rivera y a Franco. Ah, y a Unamuno. Ironías de la historia serán, pero Victoria Kent no entra en el cuadro ni con calzador. Llámesela feminista si se quiere, en sentido amplio, pero sufragista malamente.

Exiliada en América tras la guerra mundial, Victoria Kent impulsó un partido republicano que no llegaría a obtener representación parlamentaria al llegar la Transición. Al parecer había abandonado ya su idea de privar del voto a las mujeres, incluida ella misma. Es curioso que su celo no llegase hasta querer privarlas de la posibilidad de ser elegidas. Claro que diputada ya era cuando mantenía estas ideas.


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Sábado, 28 de Enero de 2012 22:47. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Años después en Bañales

Años después en Bañales


Me voy a una conferencia del ámbito cultural del Corte Inglés, atiborrada de gente. Va sobre Los Bañales, la ciudad romana en ruinas situada entre Sádaba y Uncastillo.

    Los Bañales: Presente y futuro de una ciudad romana en las cinco villas

    Dr. Javier Andreu

    La Fundación Uncastillo ha trabajado, desde 2008, por el proyecto de “Los bañales” para situar a su ciudad romana en la vanguardia de la Arqueología en Aragón y convirtiendo al yacimiento en uno de los más valorados en los circuitos investigadores internacionales y de los más visitados. El Director Científico, Javier Andreu, explicará los trabajos arqueológicos que se han realizado y que han puesto al descubierto un espectacular foro: la plaza pública de la ciudad acercando a nuestros días la vida cotidiana de una ciudad romana de Aragón. Este trabajo también ha servido para la concesión de becas para estudiantes universitarios españoles y europeos, gracias a la ayuda de empresas privadas, que ha favorecido un despliegue cultural en la zona.


Tiene el proyecto una web en construcción y una página de Facebook.  Aquí hay un artículo con fotos.  El dibujo de este monumento de los Atilios, cerca de los Bañales, lo hizo Menéndez Pidal:

atilios menendez pidal


 No se sabe qué acabó con esta ciudad, aunque ya decaía hacia el año 200 d.c. He leído en algún sitio que hubo unas pestes terribles por entonces, con mortandades masivas, en el Valle del Ebro—y podría ser una razón, aunque al parecer no hay pruebas.

Tampoco se sabe qué ciudad era, exactamente. Es posible que sea una de las que menciona Plinio el Viejo cuando describe los territorios que rodean Zaragoza y que estaban sometidos a su jurisdicción—con esa curiosa separación que había en el Imperio según estatutos legales y culturas o pueblos diversos. Poco melting pot había por entonces, y cada tribu estaba con los suyos:

Cesaraugusta, colonia exenta de tributo, es bañada por el Ebro. En su emplazamiento hubo antes una población que se llamaba Salduvia, del territorio de Edetania. Acuden a ella cincuenta y cinco pueblos: entre los de ciudadanos romanos están los bilbilitanos, los celsenses, antes colonia, los calagurritanos que se apellidan násicos; los ilerdenses, que son de la nación de los surdaonos junto a los que core el río Sícoris; los oscenses—del territorio de Suesetania—, los turiasonenses. Entre los de derecho latino los cascantenses primitivos, los ergavicenses, los gracurritanos, los leonicenses, y los osicerdenses. Entre los federados, los tarracenses. Entre los tributarios los arcobrigenses, los andelonenses, los aracelitanos, los bursaonenses, los calagurritanos que se apellidan fibularenses, los complutenses, los carenses, los cincienses, los cortonenses, los damanitanos, los ispalenses, los ilursenses, los iluberitanos, los jacetanos, los libienses, los pompelonenses y los segienses. (Historia Natural, libro III)


Quizá de todos estos los mejores candidatos (visto que muchos otros están identificados) sean los tarracenses—¿los de Tarra, posiblemente? ¿o de otra Tarraco, aragonesa ésta? —O quizá no se los nombra en esta lista.

En el turno de preguntas a los conferenciantes, pregunto si no hay intereses encontrados entre arqueología y turismo, a la hora de fomentar visitas no guiadas. Me responden que en absoluto, que los yacimientos más abandonados y menos visitados son los que no se respetan y los que se prestan al gamberrismo y al expolio. 

En los últimos años como se ve hay todo un proyecto en marcha en este yacimiento. Muy distinto de cuando visitamos el monumento de los Atilios y las ruinas de la ciudad hace más de cinco años, cuando los chavales eran pequeños; entonces estaba todo desierto. Ahora ya ha habido varios años seguidos de excavaciones. Y han aparecido cosas nuevas; el pasado no para de dar novedades. Así que quién sabe cómo será el pasado, en el futuro.


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Martes, 24 de Enero de 2012 08:20. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cuellos de botella pasados, futuros e imaginarios

Cuellos de botella pasados, futuros e imaginarios

Una conferencia de Eudald Carbonell en la Fundación Juan March: Evolución cerebral y socialización homínida. Habla del desarrollo cerebral y social humano como un elemento clave que ha permitido el desarrollo de la especie y su supervivencia, primero en las dificultades de la sabana africana, y luego superando un cuello de botella hace unas decenas de miles de años, con la especie humana reducida a un pequeño número de individuos. Y de las perspectivas de si lograremos superar las amenazas de nuestro propio desarrollo, o si nos espera quizá un nuevo cuello de botella o extinción masiva en el futuro próximo. Carbonell no es optimista y espera la catástrofe próximamente por nuestra incapacidad de actuar reflexivamente cuando ya conocemos, como especie, el peligro próximo.

Antes de la ciencia, los cuellos de botella evolutivos en la humanidad han sido inventados o recreados por la literatura de ciencia ficción: por la literatura de catástrofes. Quizá por The Last Man, de Mary Shelley—pero más directamente por La peste escarlata (The Scarlet Plague), de Jack London, y por la literatura post-apocalíptica a que da lugar. La primera que me leí de estas novelas fue en los años 70, Los dominios de Farnham—en la que la humanidad del futuro eran todos negros, menos el protagonista y sus compañeros. Destaca entre las que he leído desde entonces Earth Abides, de George R. Stewart, en la que la civilización retrocede a lo largo de décadas hasta el tribalismo y la superstición, aunque las cosas y las casas fabricadas por nuestro mundo duran, y duran, mucho tiempo. Y de modo más filosófico y a mayor escala cósmica, es fascinante la novela o "historia futura" imaginaria de Olaf Stapledon, Last and First Men, que se ocupa de las diversas especies humanas pero no de las que nos precedieron en el pasado (ver "Doce últimos hombres"), sino de las que nos seguirán (quizá)... de la evolución posible, improbable, o meramente imaginable, del género humano, pasando por diversificaciones en otras especies y por más de un cuello de botella evolutivo.  Otro cuello de botella (más humorístico) aparece en Galápagos de Kurt Vonnegut.

Lonely Islands: The Negrito People and the Out-of-Africa Story of the Human Race, de George Weber, es una web que trata sobre algunos aspectos de los orígenes y la dispersión humana, incluyendo la probable historia del cuello de botella del volcán Toba.



Nociones erróneas sobre la evolución de la cooperación

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Viernes, 20 de Enero de 2012 10:23. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El fraile y los fusilados

El fraile capuchino Gumersindo de Estella (1880-1974) era una persona bondadosa y tolerante, y en sus escritos se le aprecia totalmente dedicado a la causa de su religión y de lo que él entendía era su misión predicadora. Había sido misionero en China entre 1927 y 1930, y tenía ciertas simpatías socialistas y quizá nacionalistas vascas, aunque esto último no se echa mucho de ver en sus memorias. En todo caso no se concebía a sí mismo como un ente político sino como un misionero, confesor y predicador. 

Con el alzamiento militar contra la república en 1936, se hizo sospechoso a sus superiores. No celebraba con la debida alegría los éxitos del "propio bando", y se mostraba apenado por las desgracias que veía y por las matanzas de republicanos. El, por su parte, cuenta la desilusión que sufrió al ver cómo sus compañeros religiosos eran indiferentes, cuando no favorables, a las injusticias y los crímenes del bando franquista, y aceptaban sin el menor sentido crítico que la Iglesia tomase partido de modo abierto. Esto lo considera él un error, y cree que no sólo terminó de alejar a los izquierdas de la Iglesia, enconando su actitud hacia ella, sino que ante todo supone un error de ética y de religión, una incomprensión del papel y misión de la Iglesia—que él no entendía en términos políticos sino teológicos y doctrinales. Alude repetidamente a la "Gloriosa Cruzada" en términos que dejan claro su uso irónico del término—es la expresión usada por  otros, y la expresión de su error. Sobre el Cardenal Gomá, a quien dice que trató en su lecho de muerte, dice que no sólo se prestó a la manipulación política de la Iglesia, sino que sugiere que el mismo cardenal se arrepentiría de haberlo hecho más adelante—"la prudencia sella mis labios", apunta. En todo caso, "Gumersindo", de nombre original Martín Zubeldía, no abandonaría la Iglesia, convencido de que la culpable no es la institución, sino los individuos que pervirtieron su misión; no se plantea nunca cederles el terreno, sino más bien hacer lo posible por promover su propia creencia y doctrinas dentro de lo que las circunstancias permitían. Con frecuencia dice a los presos de izquierdas que comparte sus ideas, ideas socialistas, con el fin de conciliarse con ellos o atraerlos a su terreno. Aunque es ante todo un profesional, un misionero, que piensa en administrar sus sacramentos y reconciliar con Cristo a los condenados.

Sus superiores, conscientes de su desafección, lo enviaron un tanto forzosamente a Zaragoza, cosa que él aceptó, a modo de exilio y mortificación. Y pidió atender a los condenados a muerte, deseoso de darles "asistencia espiritual". Había habido muchos fusilamientos en Torrero, y luego en Valdespartera los primeros meses, dice, "cuando comenzó a actuar como juez de penas de muerte el Delegado de Orden Público". Cuando comenzó él a acompañar a los presos, las ejecuciones eran ordenadas ya por tribunales militares, a presos de la cárcel de Torrero, y se realizaban en las tapias del cementerio, a menos de medio kilómetro de la cárcel.

Cuando uno piensa en esa época, y en los sacerdotes que acompañaban a los piquetes de ejecución, puede hacerse uno la idea de que el cura era sólo el brazo que bendice a los que aprietan el gatillo—y que su papel con los presos era todo lo más el de hacer de "poli bueno" frente al "poli malo" (malísimo) de los fusiladores. El papel del cura parece un tanto falsario, una manera de limpiar las conciencias de los asesinos, y sin duda así lo veían, con razón, muchísimas de las víctimas. Pero en la narración de Gumersindo aparecen matices mucho más incómodos y complicados de lo que permitiría suponer una separación tajante entre verdugos y víctimas. Para empezar, es obvio que el propio Gumersindo desaprobaba las ejecuciones —sin llegar a condenarlas explícitamente. Se apresura a decir a los presos que los tribunales de la tierra se equivocan muchas veces, que Dios será quien juzgue a todos, que quién sabe si ellos son mejor gente que quienes los condenan. Todo ello en parte para congraciarse con ellos, y adopta un tono afable, que muchos aceptan y agradecen (otros lo rechazan). Cuando un preso muy desesperado le pide que interceda in extremis por él, lo hace en alguna medida, aunque sabe lo limitado de su influencia. En algún caso, con tiempo para hacer papeleo, ayuda a preparar apelaciones y a presentar testimonios de apoyo, consigue algún indulto. Normalmente, sin embargo, da las condenas por hechas e inapelables (como efectivamente resultaban serlo) y procura más bien convencer a los presos de que acepten su destino sin desesperación. Si de él dependiera no habría ejecuciones, eso está más que claro, pero también es cierto que está ocupando una pieza en el sistema que lleva a la muerte a tantos inocentes de manera injusta.fusilamiento

Porque una cosa sí subraya, en sus relatos: aunque entre los ejecutados se encuentre algún criminal violento quizá, o alguna persona responsable a su vez de ejecuciones sumarias de inocentes, la inmensa mayoría de los condenados lo eran sólo por sus ideas, por denuncias de algún vecino malevolente, por incapacidad de defenderse... meros simpatizantes de la República, o individuos que se habían visto atrapados en sus circunstancias, sin ningún afán criminal ni ninguna acción que pudiera justificar su condena a muerte, ni siquiera en los supuestos términos del código penal imperante. Eran, sencillamente, víctimas de unos jueces criminales y prepotentes, ellos sí auténticos canallas de la peor especie—de la especie que sobrevive camuflándose en el medio ambiente, y flota en todo tipo de líquido. Observa Gumersindo que se había extendido entre la gente una retórica de adhesión cruel y fanática al nuevo régimen, y que cuanto más inflexible y despiadado se mostrara uno, tanto más los demás interpretaban que era una persona de orden y un adicto a Franco y al Movimiento. Esto llevaba, por lógica propia, a la injusticia y a los abusos más indignantes.

Y se indigna Gumersindo, en efecto, pero su prudencia por sobrevivir y su deseo de llevar a cabo su misión le lleva a evitar críticas abiertas al régimen. Más bien colabora (él también) con los poderes establecidos, y se limita en general al papel que se espera de él: reconciliar al preso con su destino, hacer que acepte (a través de su aceptación de Dios) el final que le espera. No da por buena el fraile la sentencia del juez, pero sí la ve como parte de un orden que no puede cambiar.
De estos jueces, por supuesto, no han juzgado nunca a ninguno—ni siquiera se han aireado sus nombres en aras de una "memoria histórica" más exacta. Y eran ellos, unas pocas personas, muy pocas, los responsables directos de estas matanzas—pues todos los demás, si bien colaboraban o ejecutaban órdenes, sólo apoyaban sus decisiones, fueran las que fueran. La vigilancia mutua se llevaba a cabo entre todos, pero muy especialmente entre este puñado de personas y sus superiores, el gobierno militar de Mola primero y Franco después. Los demás, algunos eran matones asesinos, otros unos mandados u obedientes, y muchos unos Gumersindos como éste, que vivían con desasosiego y sufrimiento lo que veían hacer a su bando pero se mantenían en su puesto a pesar de su desafección.

Observa uno de los (frailes) editores del manuscrito una cuestión que llama la atención, al leer este relato de una ejecución tras otra, un caso tras otro, un reo tras otro al que se confiesa o al que se ofrece en vano la confesión:

"queremos aludir al misterio de la libertad humana que tan descarnadamente aparece en los reos en el momento del difícil trance de la muerte, experiencia humana que sobrecoge y llena de estupor, sobre todo en circunstancias como las que vivían los desdichados condenados a muerte. En el momento final la actitud de las personas, dada la idiosincrasia e historia de cada uno, es distinta, pero sobre todo inesperada, incalculable, impredecible. Ninguno podría haber vislumbrado sus reacciones, sus gritos, sus espantos, sus horrores, sus silencios, sus lágrimas, su frío paralizador, sus espasmos, sus sudores. Y sus conversiones, su reencuentro con los sentimientos religiosos más profundos sembrados en los años infantiles por los padres; o el rechazo pertinaz y radical de toda trascendencia hasta el final. Misterio de libertad, de la variedad humana, de la pluralidad radical del género humano". (José Ángel Echeverría, p. 15).
 


Y es cierto: algunos reos lloran, otros se muestran altivos o indiferentes, otros se atreven a gritar "¡Viva la República!" unos, o "¡Viva Franco!" otros, ante el paredón; unos se derrumban, otros tiemblan y apenas creen lo que les pasa... Una chica regordeta con jersey blanco se resiste y hay que llevarla a rastras al paredón (cosa que los hombres no hacen), y hay que matarla de mala manera, sin respetar el protocolo postural debido, y en plan "muchos hombres armados contra una mujer indefensa". A unos les saltan los sesos o se quedan sin cabeza de un disparo; otros en cambio no hay manera de matarlos ni siquiera con muchos balazos, en la cabeza directamente. Nadie insulta al parecer al piquete—todo lo más se les afea su actitud, o se les llama fascistas alguna vez, pero la desesperación no da para muchas últimas palabras memorables, ni para insultos creativos. En general, tanto como la "pluralidad radical" del género humano ante la muerte, lo que me llama la atención leyendo estos relatos de ejecuciones masivas es lo obediente y ordenado del género humano: nadie se resiste peleando con los guardias, a que lo aten, nadie se lanza contra ellos para llevarse a alguno por delante—algunos reconvienen al juez, que está en la misma capilla, lo injusto de su sentencia, pero nadie se le tira encima a sacarle los ojos. Todos suben al camión ordenadamente, se colocan donde les dicen, normalmente besan el crucifijo.

Me sale el retrato de una nación, o una raza, de personas bien mandadas, fundamentalmente de orden. Gumersindo también: prefiriendo que las ejecuciones no se llevasen a cabo, ni que sucediese nada de ésto, cosa que es una fantasía de imposibilidad, lo que sí procura es que todo se haga según convenido y por orden: que el reo se confiese y arrepienta, que realice sus "actos sobrenaturales" como él los llama, y que muera de la manera más eficaz posible. Se queja repetidamente el fraile de que los soldados no disparan bien, y que eso hace sufrir a los condenados. Muchas veces, de hecho constantemente, dice, tras las ráfagas no ha muerto nadie, y con frecuencia sólo tienen los reos heridas superficiales. Hay que fusilarlos dos veces, o tres, pues siempre, y en todo caso, pasa el oficial a dar un tiro de gracia (y antes vuelve a pasar él mismo, el cura, a dar la absolución al herido con su mirada perdida, o fija en él, o que gime y se retuerce, o que tiene masa encefálica colgándole de la cabeza...). Los soldados, sabedores de que va a haber tiro de gracia, parece que prefieren no matar ellos a nadie, aunque sea a costa de hacerles sufrir más. Ya que el oficial es quien manda, para él la responsabilidad: y al final son los oficiales quienes efectivamente han matado a todo el mundo. Con frecuencia les conmina el fraile a los soldados que apunten mejor, de camino al cementerio. A veces lo piden los propios presos,
"Apuntad al corazón", y acabemos pronto. Muchos de ellos ven en los soldados no a enemigos personales, sino que saben que están frente a otros "mandaos", atrapados en su papel de ejecutor como ellos en el de condenado. (Sabiendo de estas cosas se entiende bastante mejor en su contexto de posguerra la famosa escena de la película El verdugo de Berlanga—el verdugo puede ser una víctima, también, pues se le obliga a ser verdugo si no quiere ser víctima). "Muchachos, tirad bien". Apenas podría creerse que esto lo pueda decir el fraile con su mejor voluntad hacia los reos, pero así es.

Es un retrato de un sistema nazi bien engrasado, ese nazismo ambiental siempre latente, y que instala sus reales espontáneamente en situaciones de terror, en las cuales hay una sumisión absoluta a las órdenes de la superioridad, un deseo de pasar desapercibido y de no significarse, y un cumplimiento escrupuloso de la pequeña misión de cada cual: y pocos son los que de hecho tienen que darle a la llave del gas, o apretar el gatillo. El psicópata burócrata asciende entonces al poder por flotación natural. Los demás sólo tienen que hacer lo que les ordenan, y actuar con naturalidad, o con un poco de fingida adhesión de más al régimen.

Por supuesto otra persona con buenas intenciones lo que haría sería, dada su impotencia, alejarse todos los kilómetros que pudiera de semejante papel y semejante situación—pero en fin, Gumersindo es un profesional, y cree en sus "actos sobrenaturales" sin cuestionarse de eso un ápice. Con frecuencia emplea este argumento con sus presos escépticos: "El hecho de que usted crea que algo no existe, no quiere decir para nada que eso no exista", con una certidumbre tan simplista que ni siquiera ve lo reversible del argumento.  Y muchas veces tiene éxito, apelando a los sentimientos infantiles, y en un contexto de desesperación personal, les da a los presos un agarradero imaginario, una manera de concluir su vida por así decirlo con una conclusión bajo control, con una decisión personal de apropiarse en cierto modo de su propio destino. Les ofrece una especie de solución narrativamente "satisfactoria", dentro de las circunstancias, una oportunidad de reorganizar mentalmente el trayecto de su vida y su identidad personal. En fin, los consuelos imaginarios de la religión, que aquí tiene un papel extremadamente ambivalente—a la vez justifica al sistema y ayuda a la víctima; suaviza la situación, y proporciona un terreno de encuentro imaginario y desplazado entre los presos y el sistema que los ejecuta; les da un alivio, y a la vez los manipula emocionalmente—es como la última cena del condenado a muerte, puedes comértela o estampársela en la cara al pobre guardia que te la trae con su mejor voluntad, o porque es el menú que hay.

Impresionan en cierto modo los personajes bien mandados, o más bien lo bien mandado de los personajes, los que se avienen al papel que espera Gumersindo de ellos. Pero más impresionan los que lo descolocan, los que lo obligan a llamar al Gobernador Civil a medianoche para pedir el indulto (o a fingir que lo llama...), los que se niegan a ser consolados, los que se desesperan y no quieren aceptar su papel de reos en fila india. La gordita del jersey blanco, pataleando y gritándoles cobardes a todos; o ese otro que llora y se agacha y se agarra a las faldas del cura, y se esconde detrás de él, y que se niega a ponerse firmes para que lo fusilen, y que de repente echa a correr como un gamo, y se escapa a toda velocidad por el cementerio, y nadie sabe qué hacer.... —no está previsto al parecer que los que van a matar se echen a correr, en ningún caso se desperdigan a la carrera en direcciones distintas, ni le arrancan la oreja de un mordisco al oficial, no. Pero da igual, al muchacho éste igual le disparan, y le dan por casualidad, y lo tienen que matar de mala manera y sin estilo, esto es lo que a nadie le gusta ni le parece bien, estos reos desmandados y desobedientes, cuánto mejor que ya puestos las cosas se hagan con estilo, o todo lo más con un viva la República. Qué quieren que les diga, que yo le alabo el gusto a la chica del jersey blanco, y a este chaval que indiferente a la dignidad y a las buenas maneras corrió como un gamo: éste sí que luchó hasta el final contra el fascismo.


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Gumersindo de Estella. Fusilados en Zaragoza 1936-1939: Tres años de asistencia espiritual a los reos. Ed. Tarsicio de Azcona & José Ángel Echeverría. Zaragoza: Mira Editores, 2003.




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Sábado, 08 de Octubre de 2011 15:10. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El tributo de las tres vacas (y el tío Víctor)

miércoles 17 de agosto de 2011

El tributo de las tres vacas (y el tío Víctor)

Un amigo de la Universidad de Zaragoza, Carlos Urzainqui, tiene un programa de radio sobre historia, y cuelga los podcasts en Ivoox: se titula Con la historia de tú a tú. Uno de los programas de este verano va sobre el tributo de las tres vacas, una tradición medieval que se conserva en el pueblo fronterizo de Isaba. Y de paso menciona la historia que le conté de mi tío Víctor Carrera, un comunista represaliado en los años 40, que en cuanto lo soltaron de la cárcel aprovechó la fiesta para pasarse al otro lado, donde había vivido muchos años. Con él se pasaron también mi abuela Aurelia, que era su hermana, y mi tía Encarnita—para reunirse con mi abuelo que había pasado a Francia supongo que con la retirada de la bolsa de Bielsa. Mi madre se quedó viviendo con la tía Felisa, y los hijos mayores ya estaban de aprendices. El tío Víctor pasó de maquis para traer contactos... y para visitar amigos, y ahí lo pillaron. Después de un amago de castigos mayores y de unos años de cárcel salió. Decía que por lo menos le sirvió la cárcel para aprender a leer...  Pero la España de Franco no le iba, y en cuanto pudo y aprovechando la fiesta, en 1950, para Francia que se volvió, donde había vivido casi toda su vida. Y allí lo conocí yo, leyendo L'Humanité, y trabajando en la granja que llevaba a medias con mis abuelos.

Carrera 
 


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Jueves, 18 de Agosto de 2011 11:18. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La Segunda República, Beevor la Guerra Civil española

La Segunda República, Beevor la Guerra Civil española

A la Segunda República le ha procurado poner buena prensa Zapatero, pero queda enmarcada en la historia de España como una hermana siamesa de la Guerra Civil, más acicalada ella, pero las dos unidas inseparablemente por un puente de la misma carne y la misma sangre. De hecho la República duró no del 31 al 36, sino del 31 al 39,  aunque la etapa de la guerra tiene en parte otro carácter, y quizá haya que llamarla a esa la tercera república, esa que buscan algunos por otro sitio y que no se sabe si llegará. El régimen de Franco, claro, es la tercera hermana en discordia, y así sigue el parentesco hasta nuestros días, en que el gobierno encuentra un aire de familia en la República y le ve su encanto.

Es normal por tanto que una historia de la guerra civil empiece con una historia de la República. Siguen unas notas sobre el capítulo de la República en
La guerra civil española de Anthony Beevor.

Coincidió la proclamación revolucionaria de la República con una crisis económica internacional, para facilitar las cosas. La etapa de obras públicas de Primo de Rivera había generado una deuda colosal, como nos pasa hoy—y además los ricos retiraban capitales, ya se sabe que nada es más tímido que los capitales ante las revoluciones—y visto lo que pasó, aunque haya un elemento de profecía autocumplida en todo, ¿quién les va a decir que fue una decisión financieramente equivocada?

Beevor habla de medidas económicas "de un calibre y profundidad desconocidos hasta entonces para España"— pero a mí me suenan a medidas populistas y retrógradas—no socialmente, pues iban dirigidas a conservar el empleo (precario), pero sí absolutamente retrógradas desde el punto de vista económico. En suma, limitaciones a los propietarios a la hora de gestionar su contratación de empleo y sus propiedades—obligando a contratar a jornaleros de la localidad, a cultivar la tierra según "los usos y costumbres de la zona".... vamos, lo que se dice una receta de progresismo agrario mal entendido. Con esto iba el campo a la ruina: pan para esta tarde, y hambre para mañana, aunque Beevor no lo ve así en absoluto. La derecha del caso es que una reforma agraria que sea una modernización del campo, o sea, una auténtica reforma agraria, no va a ir en ningún caso a favor de los intereses de los jornaleros.

Actitudes y medidas innecesariamente ofensivas para el ejército, como el cierre de la Academia de Zaragoza y "la causticidad de Azaña"—sin por ello hacer una reforma en profundidad, dice Beevor.  A Beevor le parece que el nombre de la Guardia de Asalto que crearon "no presagiaba nada bueno". La proclamación de una Cataluña federal o independiente no parece considerarla Beevor más que como una especie de malentendido o cuestión de detalle. (La importancia relativa o la minimización que se hace de ciertas cuestiones es crucial en historia, una disciplina bastante menos objetivista y atenida a los "hechos" de lo que se supone, pues los hechos siempre tienen que ser sopesados. Me pregunto cómo han tratado los ingleses, siempre, la proclamación de independencias unilaterales en su isla).

Al cardenal Segura, que alentó al voto de los católicos contra los republicanos, lo desterró el gobierno así sin más. Hem... oigan, ¿eso se hace? ¿No se supone que en una "democracia" cada cual puede exhortar al voto de los partidos que mejor le parezcan, y denunciar las políticas que van contra sus intereses? Beevor minimiza el alcance de la acción del gobierno contra los intereses y los derechos de la Iglesia en sus escuelas—derechos que desaparecieron sin más, sin mucho diálogo ni negociación. Al gobierno lo ve Beevor actuándo enérgicamente en medio de una vorágine de conflicto—lo que se ve menos claro aquí es en qué medida contribuyó el propio gobierno a crear el conflicto por su propia arrogancia, simplismo y frivolidad.

Los incendios de iglesias y conventos "obligaron finalmente al gobierno provisional a decretar la ley marcial y reprimir con dureza a los revoltosos"—pero para Beevor son problemas heredados del pasado, no se ve aquí en qué medida fueron generados por las políticas de la república.

O veamos su elección de vocabulario. Un sindicato anarquista, la CNT, que obviamente quería acabar con el gobierno y el Estado y demás, declara una huelga general. Parece Beevor suponer que una declaración de huelga general es algo por definición respetable, un conflicto social de esos a los que nos vemos abocados, y que hay que aguantar estoicamente, algo legítimo en suma. Los "sabotajes" que menciona se ven como parte de ese necesario panorama social. En cambio, el gobierno restableció el servicio "recurriendo a esquiroles de la UGT". O sea, el saboteador no merece ningún apelativo especial, pero el que repara las líneas es un esquirol. Pues vale.

La guerra civil se dice que empezó en 1936, no sé por qué—bueno, Pío Moa dice que en 1934, con la revolución de Asturias— pero el hecho es que según recuerda Beevor "El gobierno decretó el estado de guerra el día 22" de julio de 1931, pronto empezamos, desbordado por las revueltas anarquistas. Para Beevor, las represiones de las revueltas y peleas callejeras se reprimieron "con la brutalidad de costumbre"—entre un obrero rompiendo un escaparate y un guardia acudiendo con la porra, Beevor parece tenerlo siempre claro. Observen el wording de este párrafo:

"Los trabajadores españoles, que tantas viejas esperanzas habían depositado en la 'traída' de la República, advirtieron con estupor que ésta podía ser tan represiva como la Monarquía. La CNT le declaró la guerra abierta y se propuso derribarla a través de la revolución social". (34).
 

Las presuposiciones son de un simplismo atroz. Ya no entro en las identificaciones globales del sujeto "los trabajadores españoles", o en el papel de Justiciero Enmascarado de la CNT. Está claro en el universo mental de la frase que reprimir es malo, haga lo que haga el reprimible—que la República Traicionó a los Trabajadores—una vez en el poder se envilecen y adoptan las peores maneras—que derribar el régimen a través de la "revolución social" es siempre y en cualquier caso un noble empeño, digno de respeto si no de un elogio que estaría fuera de lugar en una obra histórica. Sobre la viabilidad o fundamentos de las viejas esperanzas, si eran wishful thinking o no, mejor no entrar, pertenecen aquí al terreno de lo sagrado casi.  Y en todo esto, los daños a la propiedad (y a los propietarios de la propiedad) no cuentan ni se mencionan—las quejas las manda Beevor al maestro armero. Me pregunto si sería igual de ecuánime si algún insatisfecho social le revienta el coche a él, o le echa un cóctel molotov en su chalet.

Causó un conflicto en el gobierno la discusión de los artículos 26 y 27 de la Constitución, "que en principio implicaban la disolución de las órdenes religiosas". No parece llamarle la atención a Beevor que esto suponga un atentado a derechos, etc.—sólo ve en ello una actitud "nada sumisa" de las autoridades a la Iglesia. Por ponerlo suavemente será. La Constitución se aprobó el 9 de diciembre del 31—tras muchos debates sobre la posibilidad de expropiar propiedades privadas por el bien común. Esto lo hizo mucho Franco, luego, por cierto, claro que el bien común siempre cada cual lo entiende a su manera.

Los intelectuales promotores de la República se desencantaron con ella, a decir de Beevor, porque vieron que "avanzaba" demasiado aprisa. Lo que no nos dice es hacia dónde era ese avance, o si el avance era tal avance. Porque avanzar hacia el caos habrá que ver si es un avance… pero aquí estos temores (de Ortega y otros supongo) aparecen rodeados de un aura de alarma pequeñoburguesa ante los grandes saltos adelante de la Historia. Beevor empezó como historiador abiertamente pro-republicano, y en sus presuposiciones y elección de vocabulario lo sigue siendo.

Menciona el libro el nacimiento de movimientos antirrepublicanos, fascistas por un lado y anarquistas por otro. Pero los enemigos más peligrosos, dice, eran los generales: el golpe de Sanjurjo fracasó (no queda claro que era un golpe de un republicano). Se nos dice que el gobierno juzgó y condenó a muerte a Sanjurjo. ¿Por el estado de guerra sería? Es que no entiendo cómo un gobierno democrático puede juzgar y condenar a muerte a nadie—indultarlo sí, según parece, no sé si eso no atenta contra la separación de poderes, o mejor sí lo sé, pero se sigue haciendo aun a día de hoy. En cualquier caso a Sanjurjo sí lo indultó el siguiente gobierno, mal indultado según se ve, lo de este gobierno a veces era amagar y no dar. (Franco, por cierto, le dijo a Sanjurjo que le correspondía muy justamente ser ejecutado, por rebelarse y fracasar).

Luego, la revuelta de Casasviejas: no queda claro hasta qué punto Rojas, que sirvió de chivo expiatorio, no actuó siguiendo instrucciones del gobierno—o al menos si el gobierno le mandó sofocar la revuelta a cualquier precio, y luego le pareció alto el precio para su imagen.

A las elecciones del 19 de noviembre del 33 acudió la derecha mejor organizada, y las ganó. Se permitió que siguieran funcionando las escuelas de la Iglesia, que se detuviera la "reforma" agraria, etc... medidas conservadoras y moderadas que según quién las cuente parecen radicales. Mientras, el PSOE se bolchevizaba llevado por un delirante Largo Caballero, a quien las palabras le salían baratas, y le han seguido saliendo, pues la mayoría de los historiadores de izquierdas minimizan sus llamadas a la guerra y al exterminio de la burguesía. Bah, detallitos, incluso cuando se llevan a efecto.

Formaron los socialistas, con la oposición de Besteiro por cierto, una Alianza Obrera que preparó una insurrección contra el gobierno que en palabras de los propios promotores, debía tener "todos los caracteres de una guerra civil", y cuyo éxito dependería "de la extensión que alcance y la violencia con que se produzca"—que habría de ser la mayor posible. Oigan, que algunos aún creen que esto es un delirio de Pío Moa... claro, con Víctor Manuel cantándole nostálgicamente a la Revolución de Asturias, es esto un icono más intocable que el Che Guevara. El mismo Azaña estaba al tanto y avisó de que "el ejército" aplastaría la rebelión (el gobierno al parecer no). "Pero Largo Caballero hizo caso omiso de tales consejos".

Hem... lo que está diciendo Beevor, y lamento subrayarlo, es que el PSOE inició una guerra civil contra la República, en el año 1934.  Por cierto, ¿ha pedido alguna vez perdón el PSOE por la revolución de Asturias, o la tiene todavía en el palmarés de los Cien Años de Honradez? Menudos falsarios.

También convocó la UGT una huelga general contra la "contrarrevolución" en el campo, es decir, las medidas del gobierno de Lerroux que echaban atrás las medidas socialistas. Esto no se acogió con filosofía, sino con disturbios que llevaron a la detención de 10.000 braceros y a la suspensión de 200 ayuntamientos socialistas. Pero Beevor no entra en detalles: aquí parece que sólo actúa la Derecha reprimiendo, no se sabe qué se reprime ni qué actividades se hacen en una huelga general, aparte de cantar "no nos moverán." Me temo que son delictivas, pero no busquen por este libro razonamientos de este tipo. En la selección selectiva se encuentra el gusto.

O en una expresión como "facilitar el acceso a la propiedad de los arrendatarios".  Claro, si yo arriendo algo, me parecerá genial que a mitad de camino me cambien la ley y le faciliten al arrendatario el acceso a la propiedad que le he arrendado. Es comprensible que los propietarios se soliviantasen, pero a Beevor (que no arrienda propiedades a nadie) le parece extraño que medidas tan moderadas disgusten a nadie.

Luego está el alarmismo de la izquierda porque la CEDA pudiese entrar en el gobierno. Esto sí que es una ley del embudo de tamaño natural: el PSOE quería destruir el sistema republicano, pero le parecía lógico gobernar si tenía escaños para ello. En cambio,  que la CEDA pudiese tener ministros, por muchos escaños que tuviese, les era inaceptable porque consideraban que la  CEDA no era especialmente afín a la república. Esto se dice pronto, pero cuesta procesarlo (montones de historiadores hay que siguen repitiendo ese razonamiento PSOE sin pestañear).

"El propio Largo Caballero había reconocido el año anterior que en España no había peligro de fascismo, pero en el verano de 1934 la retórica de los caballeristas viró 180 grados" (43) — y no tanto por un cambio del panorama sino por una estrategia de intoxicación.


"Un PSOE radicalizado y dispuesto a rebelarse contra el Gobierno decidió desencadenar la huelga general revolucionaria. Otros partidos de izquierda y centro izquierda, estimando que se había entregado la República a sus enemigos



Desde antes de la Historia

lunes 13 de junio de 2011

Desde antes de la Historia

Desde antes de la Historia by JoseAngelGarciaLanda
Desde antes de la Historia, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr.

Reproducción de la Venus de Brassempouy, una de las esculturas más antiguas que se conservan, de hace unos 25.000 años. Hem... he dicho 25.000 años. Eso es el siglo 230, o CCXXX, antes de Cristo.

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Jueves, 16 de Junio de 2011 13:22. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Preston matizando

jueves 21 de abril de 2011

Preston matizando

Oía por la radio una entrevista a Paul Preston, a cuenta de su nuevo libro sobre "El holocausto español". Preston sigue básicamente en las posiciones de siempre, de la historiografía "oficial" izquierdista, aunque algunos puntos sobre la guerra española sí va matizando. Por ejemplo, da más peso a la voluntad de exterminio organizado que ya no sólo se da para él en el bando sublevado/franquista, sino también en los anarquistas, dice—aunque luego también reconoce que fueron los comunistas los que organizaron la matanza de Paracuellos, incluido Carrillo. Así pues, comunistas y anarquistas también eran exterminadores, auque sigue Preston insistiendo que esto no eran las máximas autoridades republicanas, Azaña etc., que esos no tuvieron voluntad de hacer matanzas generalizadas. Admite (aunque no es noticia para otros historiadores) que la República tenía enemigos tan enconados en las propias filas republicanas—los anarquistas que querían destruirla (de los comunistas aún guarda silencio, quizá todavía piense que eran republicanos de corazón....). Pone más énfasis en las órdenes de Moscú y los comisarios soviéticos... vamos, que cualquiera diría que se ha leído a Pío Moa tras mucho pensárselo. En suma, que las líneas generales del dibujo de la guerra se mantienen, pero queda la cosa un poquito más desdibujada y la República menos idealizada y menos democrática que en las obras anteriores de Preston. También entre los casos concretos de los que habla incluye "curas heroicos que arriesgaron la vida por salvar a sus feligreses"—cosa que hubiera sido inaudita en el panorama pintado antes por Preston, donde los curas eran sólo los aliados del régimen, los chivatos y los sepulcros blanqueados. Ahora reconoce también que había un plan sistemático de exterminio del clero por parte de los elementos anarquistas. Como digo, a los comunistas aún los tiene un tanto reservados de estas críticas, aunque por lo que parece está Preston en pleno revisionismo, dentro de un orden. A Carrillo también lo implica plenamente en la matanza de Paracuellos, aunque insiste en que no fue (claro) el único responsable ni el máximo, sino un elemento más de la oficina de exterminio; también insiste en el contexto de temor y de opresión del Madrid de la época para explicar la matanza... y dice que a su manera Carrillo sí que ha admitido por aquí y por allá su parte de implicación (bien disimulada, por cierto). Me parece que no ha debido Carrillo explicarse bien entonces, porque si no no se entiende que lo hayan hecho doctor honoris causa de la Complutense, a un responsable del Holocausto, sería como ponerle medallas a Goebbels en Alemania... Claro que el rector de ahora, que es su hijo, tampoco le retirará el doctorado honoris causa a Carrillo, por mucho que Preston matice, ni lo dejará de invitar Gemma Nierga a las tertulias de la SER, para algunas cosas ha habido y seguirá habiendo muy buen rollito, y los holocaustos, pues oiga, depende de quién los haga...

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Viernes, 22 de Abril de 2011 12:35. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cuánto cuento el Veintitrés Efe


23F

Treinta años después nos siguen vendiendo la versión oficial del Golpe, recalentada y lista para el consumo de nuevas generaciones. En Radio Nacional, claro, y en la SER, faltaría más... pero hasta Carlos Herrera nos recuerda (por si nos fallaba la memoria) que el golpe lo paró el Rey —oye, un dato que se ha dicho poco al parecer.

Pues hala, a celebrar. Aquí hay más lectura y auditura al respecto.

"Narratología del 23-F."
   
"Ills Like White Elephants."  
   
"23-F, la verdad."

"Vislumbrando más sobre el 23-F."

"El discurso del Rey."

"La versión extraoficial del 23-F."





Especial 30 años del 23-F

PS- Oigo por Radio Nacional que hace diez años uno de cada tres españoles decía tener algún recuerdo claro del 23-F veinte años después. Y que, sorprendentemente, ahora es uno de cada DOS españoles el que dice tener algún recuerdo claro de ese día. Sobre este tema del efecto de los acontecimientos colectivos en la memoria escribí ya algo en "Narratología del 23-F." Está claro que el coro social de recuerdos ayuda a mantener los recuerdos individuales, a reavivarlos, o a inventarlos en caso necesario donde no los había. En la radio interpretaban esto como el efecto de una decisión colectiva de los españoles de recordar esta fecha, como un acontecimiento simbólico.

Yo distinguiría dos ingredientes en este tema del recuerdo del 23-F. Uno, la mitificación de los acontecimientos y la creación de un símbolo con abundantes ingredientes ficcionales: el Rey ganándose la corona con sus propias fuerzas, los españoles rechazando el franquismo, enviando a la cárcel a los franquistas, haciendo suya la Democracia, etc. El relato oficial del 23-F, en suma, que es el que (en tanto que públicamente aceptado) genera una verdad colectiva a la que la gente viene a sumarse. El "yo estaba allí", "yo me acuerdo", viene a ser una participación simbólica del ciudadano en esta construcción colectiva de la identidad nacional, y sería el lado digamos "positivo" (a pesar de las muchas medias verdades o silencios interesados) que tendría esta persistencia del 23-F.

El lado negativo es, claro, el de las mentiras, secetos, cintas ocultas, medias verdades y malas memorias. Sería el lado por el cual el 23-F no es una fiesta de la democracia (escenificada por el lenguaraz Bono), recordada con gusto, sino un acontecimiento traumático—no sólo en lo que fue, sino en lo que ha continuado siendo por los engaños acumulados en su derredor. Un trauma mal curado, un return of the repressed, que viene y viene otra vez, junto con la fiesta, alimentado cada vez que sale a la luz un secretillo más, o se pilla una contradicción más en la versión oficial. Los secretos mal guardados y los traumas persistentes son también un generador de memoria colectiva.

Así que los dos aspectos—el trauma de la manipulación política, y la fiesta de la democracia, van entremezclados en la memoria colectiva del 23-F.

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Jueves, 24 de Febrero de 2011 09:41. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Vislumbrando más sobre el 23-F

martes 7 de diciembre de 2010


Vislumbrando más sobre el 23-F


Aunque poco más se vislumbra que no haya sido contado en libros como 23-F, la verdad, de Francisco Medina, sobre el que hablamos aquí anteriormente. Ahora, para celebrar los 35 años de la monarquía, y pronto los 30 años del intento de golpe del 23-F, aparece el libro El 23-F: El secreto del Rey, de Jesús Palacios, autor antes de El golpe del CESIDAquí hay un resumen del libro, y aquí una entrevista muy reveladora con el autor.

Resumamos algunos hechos que parecen desprenderse de este relato:
por qué no te callas
El 23-F era un autogolpe del sistema, donde estaban pringados desde el Rey hasta el PSOE. El golpe del General Armada estaba planeado por los servicios secretos españoles, orquestado por el CESID bajo Jesús Cortina, pero no con desconocimiento sino con implicación del Rey y de las principales fuerzas políticas. La intención era apartar a Suárez del poder, por el desgobierno de la UCD. Se pensaba disolver el Parlamento y hacer un gobierno de concentración presidido por Armada, y en el que estaría Felipe González y miembros de las principales fuerzas políticas, excepto los nacionalistas.

La versión que se ha vendido a España masivamente todos estos años es falsa. Según esta versión oficial, se habría tratado de una trama de militares franquistas sediciosos, con el decimonónico Tejero al frente y un maquiavélico Armada detrás— y el Rey, con su autoridad, detiene esa trama de la que nada sabía, y se erige en defensor de la Democracia, y se gana la corona por sus obras.

Esta versión es una cortina de humo, patraña política o engañabobos, encaminada a disimular la implicación del Rey en esa "operación de Gaulle" que hubiera puesto a Armada al frente del gobierno. Y la implicación del PSOE en el golpe fue crucial–y la de otras fuerzas políticas. Se aprovechó la actuación descontrolada de Tejero para disimular el conjunto de la operación, y cargarle a él el muerto. Bueno, a él y a Armada—y a Miláns del Bosch, y a los demás militares que se pusieron en evidencia—cuando al correrse una Cortina sobre la operación, Armada y ellos quedan en evidencia, como si fuesen ellos sólos los golpistas e inventores de la trama. Armada, lejos de ser un traidor intrigante, fue siempre fiel al rey, y se fue a la cárcel sin abrir la boca para defenderse. Claro que pronto le acabaría llegando un discreto indulto... de mano del PSOE.

"A mí dádmelo hecho"—decía el rey del golpe en ciernes. Y cuando salió mal retratado el golpe en televisión, también le dieron hecha la reconducción del golpe, la "salvación del país" (también a través de la tele), y la versión oficial de los hechos para consumo público.

Como siempre, los mandamases utilizan vergonzosamente a sus subordinados, para salvar ellos su imagen. Siempre hay un cabeza de turco a quien cargarle las actuaciones inconvenientes. Y en esta vergonzosa actuación concurren el Rey, el PSOE, y muchos más.  Y hale, a ir de salvadores de la democracia. Y el país, a ver humo —que es el espectáculo que siempre le preparan sus gobernantes.




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Miércoles, 08 de Diciembre de 2010 15:47. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


¿Tierra y libertad?

Viendo la exposición Tierra y libertad: Cien años de anarquismo en España, en el Palacio de Sástago. Todo un viaje a los años veinte y treinta, y a sus raíces decimonónicas, con abundancia de periódicos de la época, ejemplos de informes policiales, grabaciones propagandísticas, carteles, pistolas de la época, bombas modelo Mortadelo y Filemón, y otros materiales relacionados. Muy catalán era el movimiento anarquista (aunque no catalanista), pero también muy zaragozano, pues había muchos miles de afiliados a la CNT y hubo aquí mucho activismo, y también revueltas y atentados.

Se ve bien la exposición, y es informativa, aunque las exposiciones siempre son superficiales, claro—ésta llevará sin embargo un libro de acompañamiento, y un disco con canciones anarquistas. Me esperaba algo más hagiográfico-nostálgico, en la línea de la llamada "recuperación de la memoria histórica" que a veces es memoria muy selectiva... y algo de eso hay, en efecto, pero el tono elegido es de "neutralidad y equidistancia" entre los movimientos anarquistas y la sociedad burguesa a la que pretendían derribar o aniquilar. Y sí hay cierto sentimentalismo ambiental hacia los años de revolución. Como es un asunto situado a una cierta distancia histórica, es un tono digamos que tiene un pasar como neutro. Es para preguntarse, sin embargo, si es aceptable que una sociedad, por mucho que hayan cambiado los valores, se conciba a sí misma como equidistante entre el orden social que le precedió, y los que pretendían dinamitarlo y con frecuencia lo hicieron.

El anarquismo no se sostiene, evidentemente, como teoría política—ignora los elementos básicos de las sociedades y de la naturaleza humana, y lleva en sí mismo (en la misma imagen de sus líderes, o en los ministros anarquistas de cuando la guerra) el emblema de su contradicción irresoluble. A lo que voy es que una sociedad "burguesa" como la nuestra, pues burgueses son los organizadores de exposiciones, y su público y sus patrocinadores, se coloca en una posición un tanto falsa cuando juega a concebirse como equidistante entre los revolucionarios anarquistas y otro orden social bastante próximo al actual—burgués, capitalista, con estado, ejército, partidos y cárceles para terroristas, y toda la parafernalia. Con los terroristas de la ETA no sería concebible ni aceptable una exposición así, a menos que la organizase Eusko Alkartasuna—y sin embargo los terroristas anarquistas poco tenían que envidiarles a los etarras. O nada. Así, la exposición recrea el asesinato de Canalejas a modo de evento exhibible o espectáculo, o nos presenta la versión digamos "oficial" del mártir laico Ferrer Guardia, en un "juicio sin garantías". Pero el magnicidio de Canalejas (o el atentado en la boda del rey, o el asesinato del arzbispo de Zaragoza) debería ser condenado, no simplemente "observado" o "relatado"—y Ferrer Guardia era tan inocente de las conspiraciones anarquistas como Otegi pueda serlo de las acciones de ETA, o menos. Ya, se me dirá que quizá el conocimiento no tiene posicionamiento político ni ético. Pero yo creía que más bien toda la teoría del conocimiento reciente demuestra lo contrario.nacionalanarquismo

Por suerte sí que hay una valoración ética inherente en la exposición de estos discursos anarquistas: y es la que se desprende de la misma estética y retórica de los propios documentos elaborados por los anarquistas. Que tiran para atrás. La que se exhibe en los carteles —indistinguibles de los falangistas, nazis o fascistas o comunistas, en su estética, era la moda de la época, los musculados activistas impersonales... O la que se oye en los discursos que se ven en los vídeos, su retórica enfática, predicadora e iluminada. En uno, un líder anarquista conmemora a sus compañeros caídos y señala hacia el horizonte de revolución que reivindicará sus esfuerzos... pero en su discurso recalca que el individuo no vale nada—nada. Sólo en la colectividad adquiere un sentido. Un discurso que (como los carteles) está a una con lo que predicaban los nazis, y los comunistas, y los fascistas y nacionalistas extremistas de todo tipo. Como si una suma de ceros individuales pudiese dar otra cosa que no fuese un cero. Este tipo de razonamientos los tenía cachados Nabokov, y los satirizó con inteligencia cruel en novelas como Barra Siniestra, con sus siniestros ekwilistas.  En pocos sitios se ve más claramente esa noción de la ideología en el sentido de Althusser—como un modo de dotar al individuo de identidad social y sujetarlo imaginariamente a una función en la que vaya a ser un peón de fuerzas dominantes. Aquí se le preparaba al individuo para que pensase que no valía nada y que tenía que entregar su vida, lo más rápida y expeditivamente posible en muchos casos. Y si no ya se encargaban ellos, muchas veces: Durruti, como el Che, era ante todo un individuo de gatillo fácil y poco aprecio a la vida, propia o ajena. Más feo, eso sí—y si no por su cazadora de cuero, peor aún que le hubiera ido a su imagen.

Claro que no les faltan fans, ni al Che ni a Durruti. Ahora mismo en Radio Topo comentaban esta exposición los "antisistema", y despotricaban contra el organizador, Julián Casanova, como "el historiador oficial del Régimen" de Zapatero, etc. etc. Poniendo los puntos sobre las íes, decían que no había que hablar de "terrorismo" en el sentido de hoy, y justificaban el asesinato de Dato como un acto "democráticamente acordado" para "permitir el desarrollo del sindicalismo popular"... en fin. Y ponían el énfasis, cómo no, en la "legitimidad" de la violencia como respuesta a la violencia del Sistema, de los patronos y somatenes, etc.

Es cierto que salía el discurso anarquista de una situación de mucha opresión y de mucho sufrimiento, y, naturalmente, su ideal se puede presentar de manera idealista y con tintes positivos. Al igual que el ideal de la Nación Vasca, o del Tercer Reich... Pero queda en entredicho o más que en entredicho el discurso cuando nos fijamos en la llamada a los sacrificios y destrucciones necesarios para alcanzar esa Tierra Prometida... El tiro en la nuca a traición, las bombas en las bodas, y la "colectivización" a punta de gatillo. Una de las curiosidades anarquistas presentadas es un Juego de la Oca diseñado durante la guerra, para animar a la toma de Zaragoza. ("Exija cuatro fichas"). En la meta está la Basílica del Pilar ardiendo, y no cabe duda de que ese era el objetivo o símbolo anhelado por muchos. Allá donde tomaron la iniciativa, los anarquistas se dedicaron a subvertir la ley—la monárquica, o la republicana, la que tocase, y a imponer la suya por la fuerza—y la fuerza les falló. También son reveladores los discursos de supresión del capital, y el dinero... sí, en muchas cooperativas locales aragonesas se dedicaron a quemar el dinero de la República, pero también se exhibían aquí los billetes emitidos por los lumbreras locales después de haber suprimido el billete nacional. En fin—que cuando se habla del interés de los anarquistas por la cultura, muchas veces se obvia especificar a qué cultura nos referimos. Más bien kontrakultura, suele ser. También los batasunos tienen una amplia gama de actividades e intereses culturales, y así quieren que se los conciba. En suma, que a muchos no les quedará clara de la exposición la necedad y efectos perniciosos del discurso anarquista, y más bien se los representa aquí como un fenómeno histórico que pasó, con sus aspectos problemáticos— cuando no como una simiente de liberación y bello sueño que acabó dando su fruto por caminos indirectos...

Los años veinte y treinta eran años de masivos movimientos de masas, gigantescas manifestaciones, desfiles, milicias, uniformes, himnos para aquí y para allá, sueños de remodelación total de todo lo existente, de acabar la historia, de llegar por fin al gran momento de la Gran Limpia, y barrerlo todo, y crear el Hombre Nuevo... Horror, estas nociones apocalípticas de la historia, y ya vemos en lo que acabaron. Es curioso que por entonces no había seguimiento masivo a los equipos de fútbol. Algo de esta energía mal encauzada iba a los toros, pero insuficiente por lo que se ve. Mucha energía buscando vías de expresión, y sobre todo mucha testosterona buscando salida, eso también había. Despúes de las grandes guerras de la primera mitad del siglo, el desarrollo de la televisión y del fútbol se encargarían de reorientar gran parte de estas furias acumuladas, hacia las catarsis de la tarde del domingo. Franco promocionó mucho el fútbol, como garantía de orden social, y lo mismo han hecho quienes le han seguido. Es una plaga, pero el nivel del personal es el que es, y mejor estamos con eso que con los desfiles de Pioneros y de Flechas y Falanges y Grupos de Choque y Voluntarios Viriles. También, para los vocacionales irredentos, están los piquetes de los días de Huelga General.

Es de temer que bastantes de estos anarquistas de Zaragoza estén entre las víctimas de los fusilamientos masivos realizados por el bando fascista a lo largo de la guerra, y en la posguerra. En el cementerio de Torrero puede verse el monumento recién inaugurado, muy bien pensado (aunque habrá que ver cómo aguanta el tiempo). Es una larga espiral de postes con los nombres y datos, cuando se conocen, de los fusilados. Culmina en un bloque rojo tipo constructivista. Los de los fusilamientos era una cosa bastante sistemática, por lo que se ve, a razón de entre diez y veinte por día en los días de faena, con temporadas bajas y altas. Y en domingo no sé si fusilarían, pero algunos aparecen ejecutados el día de Navidad. Una matanza organizada, mientras la vida en la ciudad seguía para muchos, en la medida de lo posible, como si tal cosa. Era un plan nazi total; aquí tampoco lo sabían, o lo sabían sólo en voz baja, o el asunto había tomado esa dinámica... y donde mandaban los otros, hacían parecido (véase Paracuellos...).

Ojala nos veamos libres para siempre de estas furias guerreras, estas masas airadas y estas dinámicas perniciosas—por mucho que se disfracen de patria, de religión, de justicia, de revolución cultural, o de lo que la testosterona les dé a entender, y los discursos de sus líderes. Que también los tenían los anarquistas, faltaría plus, a dónde iríamos sin líderes.


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Viernes, 05 de Noviembre de 2010 19:04. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El Informe del Párroco y el Pliego de Cargos

Buscando información en archivos sobre mis abuelos expedientados en los primeros tiempos del franquismo, llegué al archivo de la Comisión Depuradora del Magisterio Provincial de Huesca, en el Archivo Histórico, donde figura el expediente de mi abuelo Angel García Benedito, asesinado por los falangistas al principio de la guerra. Desde ahí me han enviado el expediente completo, con informes de alcalde, teniente de alcalde, cura y Guardia Civil; quizá algún día lo publique entero; si a alguien de la familia le interesa le puedo pasar una copia. Nada que no esté a tono con la época en estos informes. Pero llama algo la atención la vileza del informe del cura en concreto, así que para muestra un botón.

______________________________________________

Comisión D) Depuradora del Magisterio Provincial —Huesca—

HOJA INFORMATIVA
(de carácter estrictamente confidencial y secreto).


Maestro nacional D. .....Angel García Benedicto [sic].......
Localidad en la que ejercía su profesión ......Escuer.......
Escuela que regentaba....................
Categoría y número del Escalafón......741......
_________

Persona que suscribe el documento. - Sr. D. ....Agustín Pueyo cura encargado de Escuer.., de ...54.... años de edad, estado.....célibe.....y profesión .....Párroco......, que ocupa el cargo de .....Párroco de la de S. Pedro de Biescas.... en..........
_________

Sr. Presidente de la Comisión D) Depuradora del Magisterio Provincial de HUESCA.

Muy señor mío: En contestación a su atento oficio de fecha....diez y siete de Dibre.... y en cumplimiento de lo que ordena el Decreto número 66 del Gobierno del Estado Español (Boletín Oficial del Estado de 11 Noviembre) para la depuración del personal del Magisterio Nacional, tengo el honor de elevar a V. I. el presente informe, que garantiza su veracidad con mi solemne juramento y firma.

Dios guarde a V. I. muchos años.
.....Escuer....a ...29... de ...Diciembre... de 1936.

(Firmado): Agustín Pueyo
cura encargado de Escuer

¡VIVA ESPAÑA!cura párroco

CUESTIONARIO INFORMATIVO

I. Qué concepto profesional se tiene del interesado.
A) Competencia...Era competente...
B) Celo profesional...Regular...
C) Moralidad...Como ciudadano buena. Como católico mala.
II. Qué clase de enseñanzas ha divulgado entre sus discípulos
....Malas...
III. Qué enseñanzas e ideales ha divulgado de manera pública y privada en el ambiente social de la localidad donde ejercía.
...Las del "frente Popular"...
IV. A qué partidos políticos ha pertenecido o ha simpatizado o ha realizado por él, labor de propaganda.
....A los de izquierda....
V. Qué concepto público y privado se tiene del interesado en esa localidad.
....Entusiasta de las doctrinas izquierdistas....
VI. A qué clase de centros y reuniones asistía con frecuencia.
....Al centro del "frente Popular" que había en Biescas....
 VII. Cuáles eran sus creencias y su conducta religiosa.
....Incrédulo....
VIII. Cuál era su vida familiar o privada.
....Buena....
IX. Si se conoce a qué asociaciones pertenecía.

....Lo ignoro.....
X. A qué diarios y revistas estaba suscrito o leía con frecuencia.
...."Heraldo de Madrid" y otros de izquierda....
XI. Otros detalles, episodios o cualquier clase de noticias que pueden añadirse para completar el informe sobre la conducta profesional, social y particular del interesado.
....Aunque era propietario de la Escuela de Escuer, vivía en Biescas por tener aquí su domicilio su esposa, que es maestra de niñas de una de las Escuelas de Biescas y con tal motivo hacía propaganda de las ideas izquierdistas en los dos pueblos a la vez.
XII. Qué conducta ha seguido o qué se sabe del interesado a partir del Movimiento Nacional Salvador de España.
....La Justicia se encargó de darle su merecido en los primeros días del glorioso movimiento nacional....

Todo lo cual declaro bajo mi juramento, haciéndome de ello responsable con mi firma y autorizándolo con el sello de mi Dependencia.

En ....Escuer.... a ...29... de ....Diciembre.... de 1936.

(Firma y sello de la parroquia de Escuer):

Agustín Pueyo
Cura de S. Pedro de Biescas y encargado de Escuer.

NOTA: Las contestaciones deben ser claras y concretas. En aquellas que no se tenga seguridad, declárese de esa manera.

______________________________________________

Este cura era obviamente enemigo de mi abuelo, quizá público, quizá secreto—y quién sabe si delator suyo. Pero obsérvese sin embargo que a pesar de las ganas que le tenía, lo puede acusar sólo de sus ideas izquierdistas, de militar en algún partido de izquierdas (ni sabe cuál), de leer periódicos, y de hacer propaganda a favor de la izquierda. Hasta le reconoce buena moralidad como ciudadano, y competencia como maestro, y dice que su vida privada y familiar era buena.

Y sin embargo se felicita el cura de su asesinato, y lo juzga como un acto loable y muy merecido, de justicia sin más. O sea, que este célibe personaje hubiera pasado por las armas a millones y millones de españoles, si nos atenemos a ese criterio. Y les predicaba el Evangelio, a los de Biescas. Por cierto, aunque dice el cura que fue "la Justicia" quien le dio su merecido, conviene aclarar que mi abuelo no tuvo ningún juicio, ni militar ni civil ni fingido ni sumarísimo. El capricho asesino de unos matones, eso es lo que llama justicia el infame cura éste, Agustín Pueyo. Pero este tipo de canallas eran los que acabaron imponiendo su ley, y los que estaban como pez en el agua en el nuevo régimen. Muchos espectros dejaron tras de sí—e impusieron sus enseñanzas buenas a generaciones enteras de españolitos. Como para volverse "incrédulo" quien no lo fuese ya.

Aparte de otros testimonios parecidos a éste (con la salvedad de que los demás reconocen a mi abuelo no sólo buena "eficacia" sino también buen "celo profesional"), el expediente concluye con un sorprendente "Pliego de Cargos"dirigido a mi abuelo, es decir, a alguien que sabían perfectamente que había sido asesinado, con fecha de 3 de marzo de 1937. En él, dos chupatintas (Presidente y Secretario, de firmas ilegibles) le requieren que remita su hoja de servicios, y que haga alegaciones en su defensa, con respecto a las acusaciones que contra él se formulan.

Transcribo, sic:

Comisión D) Depuradora del Magisterio Provincial de Huesca
PLIEGO DE CARGOS
Expediente núm. ....335....
Maestro nacional D. Angel García Benedicto [la c de Benedicto aparece tachada]
Localidad ....Escuer....

En expediente que se halla instruyendo esta Comisión en virtud del Decreto núm. 66 del Gobierno de Estado Español (B. O. 11 de Noviembre), aparecen contra V., por informes recibidos, los siguientes cargos:

1º. Pertenecer al Frente Popular, figurando en el partido de Izquirda republicana. Ser propagandisda del cirado Frente entre sus vecinos
2º. Ser socio e inspirador del Centro de izquierda de Biescas, y organizador, también del Frente Popular en dicha localidad, ejerciendo una gran influencia entre sus consocios, a los que con mucha frecuencia arengaba en las tertulias.
3º Ser ateo.


Remita la hoja de servicios legitimada, y reintegre el pliego de descargos y demas documenos que acompañe.

Lo que comunico a V. para que en el plazo improrrogable de diez (10) días, formalice por escrito los descargos y aporte la documentación que crea conveniente a su defensa, lo que entregará a la Presidencia de esta Comisión Depuradora o lo enviará a la misma por correo certificado.

Dios guarde a V. muchos años.

Huesca a 3 de Marzo de 1937.
Vº Bº El SECRETARIO
El presidente (firma)
(firma y sello de la Comisión Depuradora del Magisterio de Huesca)

Sr. D. Angel García Benedicto. —aestro Nacional de Escuelr


Es curioso que uno de los informes aludidos lleva el sello de la República Española—los demás se lo saltan. Plausiblemente, la finalidad de este papeleo en apariencia absurdo no era en absoluto realizar ninguna investigación sobre lo sucedido, sino meramente dar los pasos administrativos necesarios para retirar la pensión de viudedad a mi abuela.

Pero ni en las peores pesadillas burocráticas de Kafka lo hubieran hecho mejor. Sobre todo lo de Dios Guarde a V. muchos años—o la ele tachada en la última palabra, ele de escuela. Es un tachón que me produce el mismo efecto que la la huella del dedo del maestro, en esta otra historia de la guerra y del frente de Biescas. El pueblo de Escuer parece que contenga la palabra "escuela". Y fue el maestro de la escuela de Escuer, mi abuelo, quien organizó la edificación del pueblo donde ahora está, bajándolo del monte (tras otra pesadilla administrativa). Más exactamente, el traslado del pueblo se hizo a instancias del cura de Escuer (no de este párroco de Biescas encargado de Escuer), y del maestro. Trasladar un pueblo también deja huella, claro—el pueblo entero, como huella de algunas de las cosas que allí pasaron.

Recuerda toda esta historia no sólo al grabado de Castelao, La última lección del maestrosino también a la canción de Patxi Andion. Aunque la realidad fue más tremenda que la canción.

Con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento
viene el problema del pueblo
viene el maestro

El cura cree que es ateo
y el alcalde comunista
y el cabo jefe de puesto
piensa que es un anarquista.

Le deben 36 meses
del cacareado aumento
y el piensa que no es tan malo
enseñar toreando un sueldo.

En el casino del pueblo
nunca le dieron asiento
por no andar politiqueando
ni ser portavoz de cuentos.

Las buenas gentes del pueblo
han escrito al Ministerio
y dicen que no esta claro
cómo piensa este maestro.

Dicen que lee con los niños
lo que escribió un tal Machado
que anduvo por estos pagos
antes de ser exiliado.

Les habla de lo innombrable
y de otras cosas peores
les lee libros de versos
y no les pone orejones.

Al explicar cualquier guerra
siempre se muestra remiso
por explicar claramente
quien venció y quién fue vencido.

Nunca fue amigo de fiestas
ni asiste a las reuniones
de las damas postulantes
esposas de los patrones.

Por estas y otras razones
al fin triunfó el buen criterio
y al terminar el invierno
le relevaron del puesto.

Y ahora las buenas gentes
tienen tranquilo el sueño
porque han librado a sus hijos
del peligro de un maestro.

Con el alma en una nube
y el cuerpo como un lamento
se marcha, se marcha el
padre del pueblo—
se marcha el maestro.





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Sábado, 03 de Julio de 2010 10:42. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


España a comienzos del siglo XX

(Notas sobre el capítulo 1 del libro de Antony Beevor La guerra civil española).

A principios del siglo XX, los mandamientos de la constitución de 1876 en lo tocante a representación popular se conculcaban ex profeso. "España no era un país democrático en el sentido actual del término" (16). La miseria de las clases proletarias y el inmobilismo y ventajismo de los grandes propietarios y de la Iglesia creaban un caldo de cultivo de conflictos. Y el sistema político de la Restauración, con sus elecciones amañadas por el caciquismo y su inercia elitista, no tenía instrumentos capaces de efectuar las reformas sociales que pudiesen contener los periódicos estallidos de violencia popular.

La gran crisis y huelga del 13 de agosto de 1917 presagiaba la revuelta de 1934. Y ya participó Franco en la represión de la huelga en Asturias. Beevor condena (implícitamente) la dureza de la represión, pero no dice nada sobre la oportunidad o legalidad de las acciones de los huelguistas. La represión restauró el orden, pero el sistema estaba desfasado, los políticos no sabían cómo pasar "del liberalismo oligárquico a una democracia de masa" (Santos Juliá). En 1919, nuevos conflictos. "Los patronos respondieron a la violencia con la violencia" —se queda uno, claro, con la duda de si a la violencia hay que responder con la sumisión... Pero está claro que el sistema no caminaba hacia una evolución habitable.

En 1923 se produjo el golpe de Primo de Rivera, aceptado por el Rey, y seguidamente por Largo Caballero y la UGT (a pesar de la oposición de Indalecio Prieto). Muchos convergieron en el paraguas de la dictadura: "quizás una de las peores gestiones de la Dictadura la llevó a cabo su ministro de Hacienda, Calvo Sotelo, con la paridad monetaria de la peseta" (25) —con la especulación y la fuga de capitales, la República recibió la peseta al 50% de su valor.

El Pacto de San Sebastián que trajo la República iba apoyado en militares republicanos como Gonzalo Queipo de Llano, Ramón Franco, Ignacio Hidalgo de Cisneros, Fermín Galán o Ángel García Hernández. El comité revolucionario iba presidido por Niceto Alcalá Zamora. Los militares de Jaca se sublevaron el 12 de diciembre de 1930 porque no les llegó un aviso de retraso de la sublevación.

Muchos intelectuales (entre ellos Ortega y Gasset, Marañón, Ramón Perez de Ayala) formaron una agrupación "Al servicio de la República" presidida por Antonio Machado; su toma de postura fue crucial para la llegada de la República. Hay que subrayar que las elecciones del 12 de abril de 1931 eran municipales, en absoluto constituyentes. Beevor arguye que ganaron los republicanos "en las capitales de provincia" y que no se conocen los resultados exactos. No subraya Beevor, sin embargo, el hecho de que la República llegó de modo revolucionario, no mediante una transición legítima, pues las elecciones que ganaron en modo alguno les facultaban legalmente para imponer un nuevo régimen y anular la constitución. Romanones, miembro del gobierno Aznar que había sucedido a Berenguer, intentó pactar con los republicanos pero éstos no se avinieron. Y Sanjurjo, jefe de la guardia civil, declaró que el gobierno no tendría su ayuda para imponer el orden vigente. "A las seis de la mañana del día 14 de abril se proclamó la República en Éibar" (28)—. Beevor apunta la alegría que se extendió por toda España, pero la alegría no hace más legal el hecho de que unos particulares, a resultas de unas elecciones municipales, ordenaron al Rey salir del país—y que el Rey les obedeció, faltando a su deber y a sus funciones constitucionales.

La República llegó pues de modo revolucionario, un movimiento popular apoyado por élites y por el Ejército, y por un derrumbe o renuncia del sistema anterior. Pero supuso una ruptura de legalidad, la primera de muchas que seguirían. En la perspectiva de Beevor, y de muchos historiadores, la gravedad de esta ruptura de la legalidad no aparece, y se pierde entre la alegría de la fiesta.


Guerra civil: El vaivén de la memoria

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Jueves, 17 de Junio de 2010 16:02. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Recordando, olvidando, retocando la guerra y la paz


A photo on Flickr

 

Otra nota sobre el libro Guerra civil: Mito y Memoria, sobre el que hablaba el otro día ("El pasado retroactivo"). Varios de los autores remiten a la perspectiva de M. Halbwachs en Les Cadres sociaux de la mémoire (1925) y  La mémoire collective (1950). Así, Michael Richards, en "El régimen de Franco y la política de memoria de la guerra civil española" observa cómo los recuerdos de los acontecimientos "son conformados y reformados por los cambiantes contextos e identidades sociales y políticas. La memoria es de por sí un acontecimiento social" (171); "el recuerdo es un proceso altamente intersubjetivo, que es conformado por nuestro cambiante entorno. Se trata de un fenómeno generacional y que es moldeado por la forma en que damos sentido y nos enfrentamos al cambio" (172). "Tal como ha argumentado Alessandra Portelli, la memoria no es simplemente un espejo de lo que ha sucedido, es una de las cosas que sucede" (174).

Richards da unas cifras de víctimas mortales en la guerra civil de unos 350.000 muertos entre 1936 y 1939, tanto en el campo de batalla como debidos a la represión en ambos bandos, y otros 214.000 muertos, o más, en 1940-42 causados por el hambre, la enfermedad y la represión del bando vencedor—remite a Santos Juliá, Víctimas de la Guerra Civil y a J. Díez Nicolás. (173).  El franquismo pasó en su política de memoria "de la invocación sagrada al realismo político". "Dado el carácter excluyente de la memoria pública, es evidente que una parte importante de la memoria de la guerra en España es vivida como una cultura de represión desde el lado de los derrotados. Al esfuerzo repubicano de guerra se le niega la expresión, la representación y la ritualidad pública" (176). En un principio, la guerra era la "Cruzada" o la "Guerra de liberación" y había analogías con la Reconquista y las purificaciones de moros y judíos en el siglo XV (178); la continuidad orgánica de España como nación se asociaba a estas expulsiones (179). Otro mito histórico asociado a la guerra civil era el levantamiento contra Napoleón: el enemigo era algo externo. Aunque el franquismo pasó a potenciar la celebración de la paz, y a promover la denominación de guerra civil como algo que no había de repetirse, el régimen siguió basándose en la hegemonía de los vencedores, y el supuesto monumento a las víctimas de la guerra, el Valle de los Caídos, estaba obviamente sesgado hacia la promoción de los valores del bando vencedor.

Los años sesenta estuvieron marcados por la emigración de los pueblos a las ciudades: y esa emigración supuso una reorientación temporal también. Se deja atrás en cierto modo el pasado, y al ir a la ciudad se orienta la atención al futuro, a salir adelante en la nueva situación. Tras el silencio sobre la guerra que rodeó a los niños que crecieron en los años cuarenta, en los años sesenta y setenta la "amnesia colectiva" se veía como la actitud más aconsejable para remediar los males de España. Desde el poder, aun aceptando la corresponsabilidad en la guerra, se seguía justificando la purga de sangre que ésta supuso, una cuestión que iba asociada al poder franquista como una sensación de pecado original (197).  Según Castilla del Pino, la clave de la actitud del español medio bajo el franquismo estaba en la prudencia, en juzgar con cuidado lo que podía y no podía hacerse—adecuándose a las reglas del juego existentes. Según Richards,

"La prudencia, nacida de una sensación de miedo más o menos consciente y resumida en el lema no hay que meterse en nada, puede argumentarse que es algo distinto del consentimiento, de la misma manera que no es tampoco de forma directa un caso de 'olvido' (...) Una estrategia decidida de 'olvido' presupone que la guerra era de hecho recordada; si la metáfora del 'trauma' tiene alguna utilidad para describir las colectividades sociales, tal vez dichos grupos poseen también una memoria inconsciente." (198)


Una cuestión pendiente es si la transición fue una curación del trauma, o una continuación y síntoma del mismo. Seguramente un poco de todo, visto el debate que hoy sigue suscitando la cuestión de la guerra y de la propia transición como superación del régimen franquista.

franco y juan carlos


 De los demás artículos, me ha interesado especialmente para estas cuestiones el de Paloma Aguilar Fernández, "Presencia y ausencia de la guerra civil y del franquismo en la democracia española. Reflexiones en torno a la articulación y ruptura del 'pacto de silencio'" (245-93). Aludiendo al aluvión de libros sobre El pasado oculto, La memoria incómoda, El silencio roto, La voz dormida, etc., observa que "la denuncia de la supuesta 'amnesia' actual de los españoles en no pocas ocasiones se confunde con la denuncia del indiscutible silencio al que fueron sometidos los vencidos a lo largo de la dictadura" (247).  Sobre el pacto de la Transición, basado en no pasar cuentas sobre el pasado franquista, tiene Aguilar una posición un tanto diferente de la que hoy se va convirtiendo en piedra de toque de la izquierda, especialmente a raíz del asunto Garzón. Se sostiene hoy con frecuencia que la Transición fue una solución cerrada en falso, y que la amnistía al franquismo fue producto de una situación coercitiva, un pacto de silencio auspiciado por los impulsores de la transición, y una estafa a los deseos populares de justicia.  Frente a esto dice Aguilar,

"trataré de demostrar que el anterior acuerdo, mediante el que se evitaba la instrumentalización partidista del pasado, fue ampliamente respaldado por una ciudadanía temerosa de las consecuencias de abrir un debate sobre el mismo y, por lo tanto, no fue sólo fruto de la imposición de unos políticos empeñados en soslayarlo" (248).


—Donde quizá la palabra clave, claro, sea "temerosa".  Ahora que el temor es complejo, y no hay que interpretarlo sólo como temor a involuciones o militaradas. Con eso se mezcla la actitud ambivalente de gran parte de la ciudadanía a su propia implicación con el régimen.  Después de todo, "la complicidad de una parte importante de la sociedad con la dictadura contribuía a explicar su longevidad" (248).

Lo que sí es falso es la ilusión retroactiva potenciada por algunos hoy, de que no hubo reparación alguna a los representantes del bando derrotado:

"Es cierto que no siempre ha habido voluntad política para aprobar medidas compensatorias dirigidas a los vencidos en la guerra, y menos aún a los represaliados durante la dictadura, pero no debe decirse que no han existido en absoluto, pues la voluntad de reparación, con todas sus limitaciones, está presente desde el principio de la democracia" (249).


El supuesto "pacto de silencio" se rompe, según Aguilar, por una conjunción de un cambio estratégico por parte de las elites parlamentarias, con un relevo generacional:

"Aunque (...) las nuevas generaciones se sienten más libres y seguras para indagar, sin traumas, ni culpas, en el pasado, la ruptura del pacto de no instrumentación política de éste no parece haberse debido a presiones ejercidas desde la sociedad civil, sino a una decisión interesada de las elites parlamentarias, provocada por un importante cambio en la correlación de fuerzas políticas" (250)


—a saber, la llegada del PP al poder en los años 90, y el intento desesperado del PSOE por no perder el poder primero, y recuperarlo luego. 

El pacto en cuestión era a la vez tácito, una voluntad de no instrumentalizar políticamente el pasado, y también explícito, encarnado en la Ley de Amnistía de 1977, "mediante el que se impide juzgar las posibles violaciones de derechos cometidas por cualquier parte con anterioridad al periodo de vigencia de la amnistía" (251). Aguilar observa que la amnistía al franquismo tuvo lugar en su momento "sin impacto social alguno" (282) ni rechazo visible; y que no sería razonable condenar el pacto, sino más bien examinarlo con cuidado, pues iba encaminado a establecer reglas del juego y a superar recelos y suspicacias.  Admite que al contrario que la guerra, "la dictadura estaba demasiado cerca como para que fuera posible articular una reflexión serena sobre la misma; además se anticipaba que no se alcanzaría un consenso equivalente en torno a ella. En cualquier caso, el carácter traumático de ambos recuerdos (el de la guerra y el del franquismo) aconsejaba la mayor prudencia" (254). (Recordemos lo dicho sobre la prudencia como la actitud característica bajo el franquismo, según Castilla del Pino...  Quizá haya que pensar que hoy en día persiste la proximidad emocional de la dictadura, a pesar del tiempo, y también la imposibilidad de articular un consenso en torno a ella).

En el análisis de Aguilar hay un lugar para el hindsight bias o falacia retrospectiva que cometemos al juzgar el pasado desde el presente. El pasado aquél hoy sabemos (en parte) a dónde conducía; pero quienes en él vivían tenían ante sí un futuro incierto, no lo que para nosotros ya es pasado (incluyendo la amenaza involucionista del 23-F y su resolución).

"Las personas más críticas  con el modelo de transición español suelen desatender el alto grado de incertidumbre del periodo, así como los peligros de amenaza golpista, proyectando desde un presente sin problemas de estabilidad política la invectiva hacia un pasado que se imagina ausente de limitaciones." (254)


Mucho decir, quizá, lo de un presente sin problemas de estabilidad política, el de la España de hoy. También hay que reconocer que fue una reconciliation under duress, como ha de reconocer Aguilar—no hay que pasar por alto, dice, "los obstáculos entonces existentes para llevar a cabo una política de depuración de responsabilidades bajo la dictadura" (255). Obstáculos a los que, a partir de entonces, hay que sumar la propia aquiescencia a renunciar a depurar responsabilidades expresada en la ley de amnistía del 1977. Ley preconstitucional, por cierto, no está de más recordarlo, si bien la propia constitución apoyó su consenso sobre la misma ley de amnistía... y en el harakiri institucional del propio régimen franquista, otra cuestión que con frecuencia se soslaya con demasiada ligereza.

En todo caso, recuerda Aguilar, es innegable que el ambiente dominante durante la Transición, tanto entre las elites políticas como en la mayoría de la población, era el de una decidida búsqueda de reconciliación, y una orientación al pasado, no buscando ajustes de cuentas con el pasado franquista.

"Cualquier proposición en esa línea era inmediatamente tildada de 'revanchista' por parte de la derecha y de 'inoportuna' por parte de la izquierda. Tan estigmatizados quedaron los pocos que demandaban justicia que, al final, una vez estabilizada la democracia, la izquierda se olvidó de recoger sus soslayadas inquietudes, en parte también porque no existía una demanda social fuerte y visible que presionara en esa dirección." (257).


Es difícil de entender que más allá de pedir responsabilidades, ni siquiera se homenajease debidamente a las víctimas del franquismo, y que en la larga etapa socialista hiciera bien poco en este sentido.  Le dijo Gutiérrez Mellado a Felipe González, antes de llegar a presidente, que no removiera el pasado mientras viviera la generación que protagonizó la guerra civil, pues "debajo del rescoldo sigue habiendo fuego" (259).

Una cosa es el primer franquismo, autoritario, represor mediante la imposición brutal; no lo mismo fue el segundo franquismo, el marco político de tantos años al que se adaptaron los españoles sin una contestación, y que en cierto modo evolucionó dando lugar a la transición sin ruptura. Un problema, esta continuidad de la situación actual con la transición, y de ésta con el franquismo, para quienes abogan una ruptura y deslegitimación total del proceso—pues es el que ha creado la legitimidad actualmente existente.

"La falta de consenso en torno al segundo franquismo explica por qué se ha dedicado tanto espacio al estudio de la represión posbélica, a la autarquía y al exilio, y tan poco a la España de los años sesenta y setenta, que es determinante para entender la transición" (261).


En una serie televisiva como Cuéntame cómo pasó se ofrece

"una aproximación benévola de lo que se llamaría 'franquismo sociológico', del que los padres protagonistas son un buen exponente, mientras no les hagan evolucionar en direcciones insospechadas. Esta serie viene a justificar la pasividad de aquella parte de la sociedad que bastante tenía con sobrevivir y a mostrar que el ciudadano medio no disponía de tiempo ni de energías para emplearlas en litigios políticos" (262)


—y ya desde el franquismo se ha considerado y mantenido como valor político prioritario la paz, "incluso por encima de la justicia, la libertad y la democracia" (263). (Es algo que se vio claramente, quizá, en la actitud mayoritaria de pasividad y aceptación de la negociación con terroristas auspiciada por el gobierno de Zapatero, considerada indigna por sectores amplios pero minoritarios). En suma, tanto durante el franquismo como después, la mayoría de la sociedad prefiere mirar hacia adelante y alcanzar un consenso habitable, antes que afrontar seriamente las responsabilidades por la brutalidad de la guerra y, quizá aún más, por la connivencia mayoritaria con la dictadura.

"Finalmente, el orgullo que sienten los españoles por la forma consensuada en que se hizo la transición y su alta valoración de la moderación y el orden permiten deducir los límites que les gustaría que ser respetasen en la contienda política" (271).


Paralelo a esto fue la caída en el olvido de la figura de Franco y su relativa pérdida de visibilidad pública. Hace poco decía Almodóvar que su manera de luchar contra el franquismo era hacer como que Franco no había existido. Debe haber sido una actitud corriente, al parecer.

El 20 de noviembre de 2002 se aprobó en las Cortes "la condena al pasado franquista y el homenaje a sus víctimas (incluida la obligación por parte de las administraciones públicas de facilitar el acceso a las fosas comunes y de ayudar en la identificación de los restos", pero a la vez se acordó evitar que lo aprobado "sirva para reavivar viejas heridas o remover el rescoldo de la confrontación civil" (Boletín del Congreso, cit. en Aguilar 272). Para Aguilar, este "reciente acto de reprobación de la dictadura ha permitido, en cierta forma, rematar un consenso fundacional que había quedado incompleto debido a la proximidad de la dictadura y a la falta de acuerdo respecto a su valoración" (280). No es preciso subrayar que ese acto no deslegitima la Transición, sino que en sus propios términos la refuerza y culmina.

Vino esta toma de postura ante la dictadura tras un largo período en que no se había tocado el pacto en torno a la no instrumentalización política del franquismo. Para Aguilar, el pacto lo rompió en los años 90 el PSOE, al sentir que iba a perder el gobierno: "Ante esta posibilidad, decidió romper el citado acuerdo político y hacer una campaña desesperada contra el Partido Popular mediante la instrumentalización de su pasado franquista" (283). (Hay que recordar que Julio Anguita condenó públicamente esta campaña). A partir de entonces es moneda corriente el combatir al PP asociándolo a la dictadura (y esto por mucho que personas y dirigentes de ambos partidos vengan con frecuencia tanto de un bando de la guerra civil como del otroy que el PP, claro, se fundase con posterioridad a la transición). Observa Aguilar que el PSOE

"a pesar de haber dispuesto del poder durante catorce años (varios de ellos con amplias mayorías parlamentarias) no impulsó las medidas que luego apoyaría desde la oposición acerca de la condena del pasado y de la rehabilitación de las víctimas" (288).


Hay, como se ve, mucha historia retroactiva en estas actitudes hacia el franquismo.

Concluye Aguilar que el supuesto pacto de silencio "fue un acuerdo de no instrumentalización política del pasado, auspiciado por una sociedad traumatizada por el mismo y deseosa de mirar hacia el futuro" (290), un acuerdo ampliamente aceptado por la sociedad española.  Pero que si bien la ley de amnistía de 1977 impide juzgar crímenes amnistiados, no impide que se hagan investigaciones históricas al respecto:

"aunque no pueda juzgarse penalmente a los torturadores del franquismo, que por causa de la citada ley gozan de una inmunidad total, nada debería impedir que fueran debidamente documentados los delitos en que incurrieron, pues hay muchos testimonios orales que podrían recopilarse al respecto" (292)


—así como todo tipo de historias sobre sistemas de control social, vigilancia, espionaje, etc. (Por no hablar de obtención de puestos políticos y cargos por contactos con el régimen, beneficios económicos por información privilegiada como en el caso de Santillana, etc. etc.).

Está, por último, siempre abierta la posibilidad de que dicha ley se revoque, con una mayoría parlamentaria adecuada. Pero si no hay consenso total en torno a la oportunidad de la ley en su momento, mucho menos lo hay sobre la oportunidad de revocarla hoy, treinta y tantos años después. Si las decisiones sobre el pasado son realizativas, tomar esa opción sería no sólo revelador de un trauma mal superado, sino una profundización en el trauma mismo. Así veo yo la última escaramuza al respecto, el caso Garzón relativo a la investigación de los crímenes del franquismo, en el que las opciones jurídicas tomadas por el juez oscilan entre lo jurídicamente dudoso y lo grotesco. Pero quizá estemos abocados a ver más maniobras en ese sentido, y más rituales simbólicos que a la vez exorcizan el trauma y ahondan en él, síntomas demasiado tardíos de cosas que se creían descartadas. Veremos, quizá, desenterrar el cuerpo de Franco, o quitarle el rango de general a posteriori. Pantanos, en cambio, no creo que vayan a volarse muchos.



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Miércoles, 16 de Junio de 2010 19:10. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El pasado retroactivo

domingo 13 de junio de 2010

El pasado retroactivo


Voy leyendo desde hace años, a ritmo lento, libros sobre historia española reciente. El último que ha caído ha sido Guerra Civil: Mito y Memoria, editado por Julio Aróstegui y François Godicheau. Es un volumen bastante iluminador, en general poco sectario ni simplista. Comienza con un artículo interesante de Marie-Claire Lavabre, sobre "Sociología de la memoria y acontecimientos traumáticos", donde se acerca de modo interdisciplinar a la cuestión de la memoria histórica: "la toma en consideración de la ’memoria’, es decir, de las representaciones del acontecimiento y del sentido retroactivo del acontecimiento, constituye, sin duda, un punto de vista epistemológico innovador en historia." (31). Remite a Pierre Nora, para quien la memoria en este sentido es "no el recuerdo, sino la economía general y la administración del pasado en el presente"; dice Lavabre que "la noción de memoria encuentra su sentido en la distinción estratégica entre historia y memoria" (41). Así, a la historia crítica como tal se contraponen "los usos del pasado y de la historia—lo que denomina ’memoria histórica’, entendida esta vez como historia no crítica o aun como ’historia oficial’"—y es ésto más que la ’memoria colectiva’ lo que estudia Nora (41). Es lo que los críticos materialistas culturales llaman apropiación, en este caso del pasado: "Se denominará entonces memoria histórica a los usos del pasado y de la historia, tal como se la apropian grupos sociales, partidos, iglesias, naciones o Estados" (43)—apropiaciones dominantes o domiandas, plurales o selectivas, que establecen con frecuencia analogías entre el presente o el pasado—"de manera que la historia propiamente dicha tenderá, en principio, si no a la unidad, al menos sí a la crítica de las memorias históricas y al establecimiento de diferencias entre el pasado y el presente" (43).  A la vez hay un deber de memoria y un deber de evitar los abusos de la memoria, observa Lavabre. Hace falta una visión crítica sobre los procesos de apropiación de la Historia, incluidos, enfatizaría yo, los de la propia Historia "crítica" u oficial—"porque eso que llamamos la memoria colectiva no es a fin de cuentas otra cosa que un trabajo de homogeneización de las representaciones y de reducción de la diversidad de las interpretaciones del pasado, un trabajo, como todos los trabajos, que necesita tiempo" (54).  Un tiempo, diría yo, que a la vez que construye una verdad histórica compartible, nos aleja de la historia vivida y de los conflictos efectivos vividos en lo que fue el presente, para crear —retroactivamente— una pasado que sirve a los fines de quienes usan la historia.

Julio Aróstegui también escribe un artículo panorámico sobre "Traumas colectivos y memorias generacionales: el caso de la guerra civil"—donde observa que el discurso de la reconciliación entre los españoles que sustentó la transición estuvo caracterizado por un cierto "olvido" de la guerra civil,  que ha ido seguido en los años noventa por un resurgir de la polémica. En los últimos años, "el deber de memoria vino a ser plenamente reivindicado y exigido por los nietos de la guerra" (90). Hay una nueva memoria de la guerra y nuevas interpretaciones, cambiantes y múltiples, de las reparaciones exigibles: "toda nueva sociedad engendra una nueva memoria histórica" (92), y Aróstegui ve favorablemente que "la más incisiva, justa y creadora de esas memorias es la de la generación más joven que es la que verdaderamente recoge el legado de ese trauma colectivo" (92)—aunque parece contradictorio suponer que "la generación más joven" tenga, así en bloque, una visión determinada de las causas de la guerra civil y de la política más adecuada a aplicar al respecto. Se queda uno con la noción de que estamos sobre terreno movedizo, que la memoria y la historia que se hacen, y la política que se promueve, no van a conseguir estabilizar el diagnóstico y la imagen de lo que sucedió en los años 30 y de sus secuelas, incluida la transición española y el momento en que vivimos. Cada opinión al respecto es una intervención que altera el mismo terreno sobre el que se formula. (Más

Lúcido parece al respecto el siguiente artículo, de Pablo Sánchez León: "La objetividad como ortodoxia: los historiadores y el conocimiento de la guerra civil". La imparcialidad histórica parece en este terreno y en este momento, una ficción ideológica, al que no escapan los historiadores, supuestos garantes de la verdad de las cosas:

"la presunción de imparcialidad ha sido el principal recurso que ha permitido a los historiadores de los últimos treinta años aspirar legítimamente a monopolizar el marco intelectual de toda la memoria colectiva sobre la guerra civil española. Mas no por ello hemos de dejar de concebir las afirmaciones gremiales de los historiadores esencialmente como una retórica. La supuesta objetividad ha funcionado como la coartada en el ámbito epistemológico de una sólida ortodoxia merced a la cual los historiadores, aparte de lograr reconocimiento social, contribuyen más a la legitimidad del orden democrático que a proporcionar un conocimiento distanciado e imparcial de un acontecimiento que todavía hoy figura como el más traumático de la historia contemporánea española" (130)


Como Lavabre, remite Sánchez León a una visión crítica que no superponga analógicamente y de modo simplista el presente y el pasado—usando la República y la guerra como modo de confirmar identidades actuales, algo que ha venido haciendo la historiografía de la guerra civil.

"He aquí la gran asignatura pendiente de la historiografía de la guerra civil española: dar el paso de asumir que aquellos españoles que combatieron entre 1936 y 1939 eran demasiado diferentes a lso españoles actuales como para que resulte de recibo conservar una imagen naturalizada de ellos justificada en una común ’españolidad’ o en supuestas analogías formales entre las ideologías dominantes en la España de la Segunda República y las de la monarquía constitucional actual" (135)


Paradójicamente, reclama Sánchez León a la vez un reconocimiento de la imposibilidad de reclamar neutralidad y objetividad... algo que hacía, a su manera desde luego, la historiografía del primer franquismo. Podríamos quizá añadir a esta perspectiva la observación que la historiografía viene ejerciendo esa imposibilidad de neutralidad y objetividad, y que la ejerce mediante la maniobra ilusionista de (precisamente) dar por sentadas su neutralidad y objetividad.

François Godicheau traza la historia de la denominación del conflicto en "Guerra civil, guerra incivil: la pacificación por el nombre." El nombre de "guerra civil" se empezó a usar cuando primó la idea de la reconciliación y superación del conflicto, ya en época franquista: cuando se pasó de glorificar la "Cruzada" a la promoción de la idea del nunca más.  Observa Godicheau, como otros autores del volumen, que para la comprensión adecuada del conflicto hay que evitar el proyectar actitudes actuales (—al menos, diríamos, no hacerlo de modo simplista, suponiendo que no pueda evitarse el hacerlo).

"En general, nadie se pregunta si los actores de la época tenían razones suficientes para actuar ni cuáles eran éstas realmente, porque se considera a priori que esas razones eran malas, insuficientes y moralmente condenables." (160). Habría que orientar la investigación, dice, hacia la historia social, y hacia "la comprensión de la racionalidad propia de los autores, diferente de la nuestra, y no hacia el establecimiento de responsabilidades" (161). Aunque me temo que la tentación es irresistible, una vez sabido el resultado de las decisiones tomadas y de sus consecuencias. Es la ventaja de escribir historia, en lugar de vivir en ella.


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Domingo, 13 de Junio de 2010 22:43. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Portal de Víctimas de la Guerra Civil

martes 1 de junio de 2010

Anuncia el Ministerio de Cultura su Portal de Víctimas de la Guerra Civil y de Represaliados del Franquismo.

Esto es lo que figura allí a fecha de hoy, poca cosa, sobre mis abuelos. Son Ángel García Benedito, maestro asesinado por falangistas; Eusebia Pomar, su esposa, maestra depurada y luego readmitida, y Severiano, mi otro abuelo, miliciano comunista y soldado republicano expedientado y exiliado en Francia. De su cuñado el tío abuelo Víctor Carrera, maquis encarcelado y luego liberado, no hay mención.

Severiano Landa Sánchez    (del que más datos figuran).

Datos Personales
Apellidos y Nombre     Landa Sánchez, Severiano
Otras formas del nombre    
Población     Sigüés
Residencia/s     Zaragoza(España)
Profesión     Agricultores / Labradores
Tipología    
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos    

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 10
Fecha de expediente     21/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 11
Fecha de expediente     14/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 12
Fecha de expediente     09/01/1964
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Testimonio para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 5
Fecha de expediente     20/11/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 6
Fecha de expediente     29/11/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 7
Fecha de expediente     03/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.

Archivo     Archivo Histórico Nacional
Fondo     Causa General
Serie     Pieza primera o principal de la provincia de Zaragoza
Signatura     Legajo: 1426 Caja: 1 Exp.: 18 Folio: 9
Fecha de expediente     19/12/1963
Número de páginas del expediente    
Observaciones     Solicitud de informe para la Comisión Dictaminadora de Repatriación de Exiliados Políticos - - La localidad y provincia indican el lugar donde se cometió el delito, por tanto podrían no coincidir con su residencia.


Angel García Benedito (pone Angel García Benedicto).

Datos Personales
Apellidos y Nombre     García Benedicto, Angel
Otras formas del nombre    
Población    
Residencia/s     Huesca(España)
Profesión     Maestro/a Nacional
Tipología    
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo     Archivo Histórico Provincial de Huesca
Fondo     Comisión Depuradora del Magisterio Provincial
Serie     Expedientes
Signatura     I-820/34
Fecha de expediente     1936-1937
Número de páginas del expediente    
Observaciones

Eusebia Pomar Guillén

Datos Personales Apellidos y Nombre     Pomar Guillen, Eusebia
Otras formas del nombre    
Población     Biescas
Residencia/s     Huesca(España)
Profesión     Maestro/a Nacional
Tipología    
Expedientes Encontrados
Datos Archivísticos
Archivo     Archivo General de la Administración
Fondo     Ministerio de Educación Nacional
Serie     Expedientes de depuración de maestros nacionales
Signatura     32/13227
Fecha de expediente     1936-1942
Número de páginas del expediente    
Observaciones    

_____________

Les escribo al Archivo Histórico Provincial de Huesca:

 Estimados Sres:

Desearía saber si es posible obtener una copia de un documento archivado en su institución, sin tener que desplazarse a Huesca. El fondo al que pertenece es el de la Comisión Depuradora del Magisterio Provincial, serie expedientes (1936-1937)
---y la signatura es I-820/34.
Se refiere a mi abuelo, que aparecerá con el nombre de Angel García Benedito o quizá Angel García Benedicto.

Les agradecería información al respecto, si debo facilitarles más datos, o algún documento adicional, o si es necesario consultarlo in situ.

— Y me contestan:

Muy Sr. mío:
Hemos localizado el expediente que solicita y no hay inconveniente en enviarle copia del mismo a su dirección postal. La signatura correcta es I-810/34, aunque figura erróneamente en el Portal del Ministerio de Cultura como I-820/34.
El envío se hará contra reembolso del importe de las copias más gastos de envío; en este caso 21 copias a 0,10 euros cada una, más los gastos de envío según las tarifas postales que son unos 5 ó 6 euros. Le ruego que nos confirme su encargo.

Atentamente,

María Rivas
Directora del Archivo

Pocos días después me llega el expediente.


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Miércoles, 02 de Junio de 2010 12:50. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Radio Comunista del Batallón Alto Aragón

martes 11 de mayo de 2010

Radio Comunista del Batallón Alto Aragón

No se trata de una emisora de radio (que ya la hubiesen querido) sino de un "radio" en el sentido bolchevique de "agrupación de células del Partido". Transcribo aquí el acta de constitución del Radio Comunista del Batallón Alto Aragón, a comienzos de la guerra civil, en el que se integró mi abuelo Severiano Landa. Muchas gracias a Manuel Ballarín, que me ha hecho llegar el documento tras localizarlo entre otros materiales procedentes del Archivo Histórico Nacional. Aquí hay más datos al respecto, y escaneo del original mecanografiado. En la transcripción corrijo los errores materiales, incluido el principal en lo que a mí me toca—a mi abuelo lo llaman "Severino" en lugar de "Severiano".

[añadido a mano:] para el archivo
462

RADIO COMUNISTA DEL Batallón
ALTO ARAGÓN
acta radio 3

******************

ACTA DE CONSTITUCIÓN DEL COMITÉ DE RADIO

En el pueblo de Broto, y siendo las veintidós horas del día veintiuno de diciembre de mil novecientos treinta y seis. Con la asistencia de los camaradas militantes al partido antes del 19 de julio; Juan Lacasa Lalana, Angel Casajús, Francisco Cavero, Leonardo Tagores, Severiano Landa Sánchez, Nicanor Felipe, Miguel Malle, Tomás Maza, Matías Coello y Pedro Oyaga Iriarte, y con la asistencia de otros camaradas simpatizantes, se lleva a efecto la reunión acordada para tratar los asuntos del orden del día de referida citación.
A tal efecto, se procede al nombramiento de mesa y recae en los camaradas Miguel Malle y Rafael Lozano. El primero actúa como Presidente [y] el segundo como secretario de actas.
No se hizo objeción alguna al orden del día, siendo de conformidad de todos, y el cual es así: Iº: Dar cuenta del trabajo realizado.— 2º: Dar cuenta de las circulares recibidas.— 3º: Constituir el Comité de Radio.— 4º: Ruegos y preguntas.
En cuanto al primer punto del orden del día, por el camarada Lozano, se procede a dar cuenta del trabajo realizado hasta llegar a la Constitución del Radio, así como el trabajo de captación de militantes para el Partido que alcanza el número de 120. Asimismo expresa otros trabajos como el de prensa, literatura del partido etc. que ha desarrollado durante su permanencia en el Batallón.
Todos los camaradas asistentes se muestran satisfechísimos con la labor realizada.
En cuanto al segundo punto, también por el camarada Lozano se da cuenta de las circulares recibidas y del trabajo realizado al efecto.
En cuanto al tercer punto del orden del día, por el camarada Malle se da cuenta de los objetivos que se persiguen con la constitución del radio, y la necesidad imperiosa que hay para ello.
El camarada Lozano, una vez concedida la palabra, expuso la forma que a su juicio y ajustándose a las líneas marcadas por el Partido y concretamente al funcionamiento de los radios en las unidades del Ejército del Pueblo debía ser de la siguiente forma: Un Secretario General, un Secretario de Organización, un Secretario de Agit-pro y un Secretario de Milicias, añadiendo a estos secretariados el número que se considerara procedente de adjuntos para desarrollar una labor francamente bolchevique.
Sometida la proposición anterior a discusión, es aprobada en todas sus partes, con la adición propuesta del camarada Malle de añadir un Secretario de Juventudes. Asimismo, por el camarada Coello se hace la proposición de que se añada otro Secretario para el trabajo de S.R.I.
Así se acuerda en definitiva, y por lo tanto el Comité de Radio quedará formado con seis Secretarios responsables y los adjuntos que se consideren procedentes.
Por el camarada Lacasa, se prpone que antes de constituir el comité de Radio, o mejor dicho antes de proceder al nombramiento de camaradas para el repetido Comité de Radio, se fiscalice la labor de los militantes, oyendo su voz en la reunión.
El camarada Lozano pide la palabra y concedida que le fue manifiestaa este respecto que aun considerando la proposición justísima, por no ajustarse al orden del día, no debe accederse hasta tanto que por los asistentes se acuerde.
Todos los asistentes emiten su opinión y se considera justa la proposicón, procediéndose seguidamente a dar cuenta de las tareas realizadas desde el 19 de julio.
Todas las manifestaciones son absolutamente conformes y compartidas por los reunidos.
Por el camarada Malle se propone que para haer el nombramiento de los cargos del Comité de Radio lleven militando en el Partido antes del movimiento del 19 de julio, 1 año por lo menos.
El camarada Lozano pide la palabra, y después de serle concedida hace constar que es justa y es norma que debe seguirse, en el caso de que hubiere militantes suficientes antiguos al movimiento con un año de afiliación al partido; o en otro caso, que se verifique con los más antiguos en el Partido.
Sometido a discusión, es aprobada la proposición del camarada Malle, teniendo en cuenta que hay suficiente número de militantes que pertenecen al partido más de 1 año antes del movimiento fascista.
Por el camarada Felipe se proponen los nombres de Miguel Malle, Rafael Lozano y Emiliano Lalana.
Sometidos a discusión son aprobados por unanimidad.
Asimismo se propone a los camaradas Nicanor Felipe, Matías Coello, Daniel Orús (que aun no estando presente en la reunión ha sido debido por causa del servicio), Juan Lacasa, Severiano Landa y Ángel Casajús.
Sometidos ampliamente a discusion los nombres, no se pone reparo alguno, sino por el contrario parecen acertadísimos para dirigir el Radio Comunista y trasladar nuestra voz allá donde sea necesario.
Queda pues el Comité de Radio constituido de la siguiente forma:
Secretario General: Miguel Malle
Secretario de Organización: Rafael Lozano
Secretario de Agit-pro: Emiliano Lalana
Secretario de Milicias: Nicanor Felipe
Secretario de Juventudes: Matías Coello.
Secretario del S.R.I. Daniel Orús.
Adjuntos para la Secretaría de Agit-pro. a un camarada por cada compañía del Batallón, recayendo en los camaradas Juan Lacasa, por la tercera compañía, Severiano Landa, por la primera, y Ángel Casajús de manera provisional.
Los restantes a su debido tiempo se verificará el nombramiento, ya que en la segunda compañía sólo hay dos camaradas. El de ametralladoras lo designará el Radio.
Por el camarada Lozano se dio lectura del manifiesto lanzado por el Comité Central, y que se dirige a las masas laboriosas del campo y de la ciudad, a todos los antifascistas, marcándoles el camino de la victoria y son aprobados por aclamación y con entusiasmo los 10 articulados del mismo, acordándose se remita al Comité Central la manifestación de júbilo por la línea de conducta de nuestro glorioso Partido, que es sin género de duda el verdadero dirigente de la revolución en España.
Se acuerda que inmediatamente se remitan los fondos necesarios para que sea proporcionado este Radio de 150 carnets para el próximo año 1937, así como los sellos de cotización y en definitiva todo el material necesario para la buena marcha de nuestro Radio.
Y no habiendo otros asuntos a tratar, se dio por terminada la presente reunión y extendida la presenta acta por el Secretario de Organización, es firmada por el mismo y por el Secretario General, la cual se enviará inmediatamente al Comité Provincial, quedándose copia de la misma en este Radio.

El Secretario General,

(Fdo.: M. Malle) El Secretario de Organización,
(Fdo.: R. Lozano)

(Sello: Radio Comunista del Batallón Alto Aragón).

La primera de las dos páginas lleva un sello del Archivo: AHN, Guerra Civil, Sección Político-Social; aparte de la nota y número de archivo iniciales, hay a mano un número, "440", y los nombres en la lista de cargos aparecen subrayados. Quizá para levantar otra acta, o añadirlos a otra lista.


Causa General vs. el abuelo

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Viernes, 14 de Mayo de 2010 15:56. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Barracones de la muerte en Zaragoza

Barracones de la muerte en Zaragoza

Es una historia de la guerra civil, una de tantas; la cuenta Esteban C. Gómez en su libro El eco de las descargas, publicado por el autor en 2002. (También en este foro de historia militar se habla algo del asunto).

En el infausto verano del 36, la Guardia Civil hace reclutamientos forzosos de izquierdistas, y de "remolones" que no se habían sumado al llamado Alzamiento Nacional, en los pueblos de La Rioja y Navarra; van destinados a la "Segunda Bandera de la Legión, General Sanjurjo", establecida en la Aljafería de Zaragoza. A unos 700 reclutaron. Ya eran de entrada sospechosos de no estar allí por gusto. Pasaron unas semanas de instrucción en el campamento de San Gregorio. (Por cierto que también yo estuve haciendo instrucción allí, en la mili—mi experiencia más fascio-cuartelera, por no decir concentracionaria). Luego los llevan donde el frente, a Almudévar. Y durante la noche se producen algunas deserciones...

Algún informante le dice al Estado Mayor en Zaragoza que los de la "Bandera Sanjurjo" pensaban pasarse al bando republicano. Información fiable o no fiable... pues al parecer sigue archivada. En todo caso, los vuelven a subir en los camiones y los llevan de vuelta a Zaragoza, al campamento de San Gregorio:

"Se les manda formar desarmados en el patio y a continuación son encerrados en los barracones. Al día siguiente, dos de Octubre, empiezan los fusilamientos: sin formación de causa. En diversas ’sacas’ y hasta el día nueve, a escasos doscientos metros de la Academia General Militar, sería liquidada la mayoría de la Bandera." (528)


Vamos, que fusilaron sin juicio previo a sus propios soldados— a los que NO habían desertado— por un chivatazo o un rumor. Así era esta guerra, y así eran las autoridades militares de Zaragoza. Esteban Gómez habla de un número difícil de calcular, de entre 300 y 600 fusilados, en estos barracones de la muerte, aunque considera la última cifra exagerada.

Un superviviente, de Marcilla, Felipe Marín, "Chaneje", narró su experiencia en Navarra 1936. De la esperanza al terror (Altaffaaylla Kultur Taldea, 1986, cit. por Esteban Gómez, p. 529-30). El relato vale la pena: además de ser un testimonio valioso, es muy instructivo sobre hasta dónde conviene seguir las órdenes. Como relato es mejor que muchas ficciones, y más terrible, claro. Especialmente llamativo el uso en primera persona de este verbo—"nos mataron".

"Aquí en el pueblo nos estaban matando a unos pocos cada día, cuando querían. Entonces va y nos llaman del Centro de Falange a 42 hombres. Cuando vino el Movimiento nos señalaron con un brazalete blanco y cuando veníamos del campo teníamos que ir a presentarnos todos los días al Ayuntamiento. Un día de esos que fuimos al Ayuntamiento, en cuenta de mandarnos poco a poco a nuestras casas, como hacían, nos tuvieron allí. Cuando estuvimos todos juntos nos dijeron que habían ’pensau’ que se estaba formando una bandera del Tercio, que según la iban a llamar el ’Tercio de Sanjurjo’, en Zaragoza, y que como aquí estaban matando—ellos mismos nos lo dijeron—; como aquí todos los días sacaban alguno a matar, que habían ’pensau’, ’pa’ que no nos ’pasaría’ eso a nosotros, mandarnos allí.

Salimos de Marcilla el 2 de septiembre y llegamos a Zaragoza en tren el mismo día. Nosotros estuvimos allí un mes haciendo instrucción con la Bandera. La primera salida que tuvimos nos llevaron a Almudévar que está entre Zaragoza y Huesca. nos metieron a dormir aquella noche en una granja que hay, que la llaman la Granja del Gobierno. ¿Qué pasó allí? Lo voy a explicar. Allí no pasó nada. Aquella noche se pasaron tres a los rojos. Pero eso ocurre siempre. Fueron tres: Uno de Marcilla (un tal Maroto), me parece que era otro de Pitillas y un tercero de no sé dónde. Pero eso, de todsa las fuerzas se han ’pasau’ y no ha ocurrido eso. Se han ’pasau’ ’soldaus’, requetés, porque los requetés iban muchos que no eran, que estaban allí para salvarse y llegar al frente y el que podía se pasaba.

A la mañana, en cuenta de meternos al frente, nos cogen en los camiones y nos traen a Zaragoza.

Llegamos a San Gregorio —que a la Academia General hay 500 metros— y nos dicen: ’Dejad todo el equipaje en las arquillas’. Una vez que dejamos todo, nos dicen: ’¡A formar sin armas!’ Formamos, nos llevan a la Academia por compañías, nos meten en una nave terrible. Esto era por la tarde. Al otro día por la mañana, a razón del mediodía, empezaron a sacarnos. A todos nos fusilaron en una ladera del monte, que se conserva igual. Yo señalaría el punto exacto donde ocurrió; llegas a la Academia Militar, una vez que la has ’pasau’ te pones en la carretera cara al monte y a 200 metros de la Academia hay un ’montico’. En esa ’laderica’ del monte es donde nos mataron. Al primero y segundo grupo los sacaron sueltos. Nos metieron entre dos filas de ellos —falangistas— y nos llevaron a unos 150 metros de la Academia; allí nos liquidaban.

Conforme mataban a un grupo, ’pa’ cuando volvían a por el otro, aquel ya no estaba allí. Se lo habían ’llevau’. Esto sé yo cómo fue la cosa porque los camiones pasaban por Zaragoza y dejaban un reguero de sangre por todsas las calles y en Zaragoza hubo un ’runrún’ terrible. Los llevaban en camiones volquete, se arrimaban a la zanja, los echaban y venían a por otro grupo. Desde la Academia hasta Torrero —donde los enterraban— hay ocho kilómetros y había que atravesar toda la ciudad. Fue un escándalo. Habían ’matau’ a muchos cuando dejaron de fusilar. Por eso pararon.

Los fusilamientos empezaron el 2 de octubre y estuvieron matando durante siete días; me parece que el día 9 fue el último. Venían a razón de medio día y sacaban unos grupos (cuántos no lo sé) de a veinte individuos. A mí me tocó el primer día, en el segundo grupo. El primer día, en el primer grupo, mataron a un hermano mío. Cuando nos iban a fusilar, en el mismo grupo sacaron a un amigo mío, Eustaquio García, que estará en la lista. Éramos quintos. Ya llegamos al sitio y nos pusieron en fila. Uno más pequeño que yo, con una pistola ametralladora, era el que mandaba el piquete de falangistas, que además eran voluntarios.

Entonces, con sus fusiles apuntando, a 15 pasos de nosotros, va y dice: ’’¡Venga, poneros así!’, con malos modos. Y nos quiso poner en una ’riola’. Este García se iba a ir un poco más aparte que yo y le dije, ’¡ven aquí, que moriremos juntos!’. Y ’junticos’ nos quedamos. Le agarré del brazo y juntos nos ’quedemos’. Cuando iban a venir las balas, que así lo puedo decir, y eso no lo cambia nadie, cuando el tío ese que mandaba el piquete estaba con la pistola bajándola, es cuando a mí me dio ese arrebato y dije: ’Esta gente no me mata a mí aquí’. Y eché a correr. Tardarían un segundo o segundo y medio en morir los que quedaron allí.

Entonces todos venga a tirarme tiros a mí. Era un raso, un poco cuesta abajo, pero más raso que esta mesa. Más de 2 kilómetros sin poderme esconder en ningún ’lau’. A mí me venían las balas igual que si me hubiera metido en un avispero y no me quería picar ninguna abeja. Silbaban ’p’aquí’, silbaban ’p’allá’, por todos los ’costaus’. Y no me dio ninguna."


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Lunes, 08 de Febrero de 2010 08:27. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Historia de algunos asesinos, gente de orden

miércoles 3 de febrero de 2010

Historia de algunos asesinos, gente de orden

Enrique Cabrerizo Castellón fue uno de los muchos militares que se sumaron al Alzamiento, o como se le llame, de Franco, Mola y demás, en verano de 1936. Me interesa su historia porque se cruza en un momento importante con la de mi abuelo, Ángel García Benedito, uno de los muchos maestros asesinados ese verano. Se pueden leer estas historias en el libro de Esteban C. Gómez El eco de las descargas: El fin de la esperanza republicana, impresionante documento sobre la represión realizada por el bando nacional en Jaca y comarca.

Vivía mi abuelo en Biescas; no era el maestro de Biescas, que a ése también lo asesinaron, sino de Escuer, un pueblo que había ayudado a diseñar y construir, trasladándolo desde lo alto del monte al valle, al lado de la carretera. Con tanta actividad se debió ganar la enemistad de alguien, seguro que más por el carácter del odiador en cuestión que por cuestiones racionales o razonables. Y estaba afiliado a Izquierda Republicana, razón más que suficiente para morir en aquellos años, si caías en las zarpas de esos pandilleros asesinos pseudo-idealistas, los falangistas.

En 1936 Enrique Cabrerizo era capitán. En el desfile del 1º de Mayo en Jaca, día de gran exaltación republicana e izquierdista, interrumpió la manifestación al mando de un piquete de soldados, amenazando a los manifestantes con una ametralladora. En las revueltas que siguieron fue apresado por manifestantes y estuvo en peligro de ser linchado, aunque la turba se contuvo a instancias de los dirigentes izquierdistas más responsables, como Julián Mur o "El Relojero", que procuraron contener los ánimos.

Cabrerizo era, o se volvió por entonces, uno de los conspiradores que preparaban el golpe contra la república. El líder de la revuelta en Aragón fue el republicano y masón general Cabanellas. En Huesca el líder era el general De Benito,

"en Jaca, contaba De Benito con un aliado, por la falta de carácter, en el coronel Rafael Bernabeu, pero era el comandante Dionisio Pareja, delegado en Jaca de la UME, el muñidor de la trama golpista. En ella participaban el teniente coronel Rogelio Gorgojo (segundo del Regimiento); los comandantes José de la Vega Montenegro y Lorenzo García Polo; los capitanes Gutiérrez Laguía, Senra Calvo, López Roldán, Ruiz González, Soto López y Cabrerizo Castellón (este último retirado por la ley Azaña y enlace con las defenestradas fuerzas vivas del viejo régimen)" (Esteban Gómez, El eco de las descargas, p. 99)


En última instancia, las acciones de represión criminal del bando nacional seguían instrucciones dadas desde arriba, desde los generales conjurados, y muy en concreto del general Mola. Como nos recuerda Miguel Moliné, sembrar el terror y la violencia extrema era su estrategia declarada y premeditada, aun antes de comenzar la guerra:

"La instrucción reservada nº 1, firmada en Madrid el 25 de mayo de 1936, dirigida a los futuros jefes del pronunciamiento decía: ’Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado. Desde luego serán encarcelados todos los directivos de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no adictos al Movimiento, aplicándoles castigos ejemplares a dichos individuos para estrangular los movimientos de rebeldía o huelgas’. Una vez iniciada la revuelta en Pamplona, Mola insiste: es necesario propagar una atmósfera de terror (…)." ("La represión en la guerra civil")


Evidentemente, quienes seguían, daban por buenas, y cuidaban de aplicar tales instrucciones eran tan culpables de crímenes de guerra como los soldados y matones encargarlos de apretar los gatillos.falange

El 15 de julio se reunió Cabrerizo y otros con el general Álvarez Arenas, que hacía contactos de última hora simulando una excursión de veraneo. Estaban allí los ex-alcaldes de la dictadura y de la monarquía, García Aibar y Antonio Pueyo, además del comandante Pareja. (Sigo en todo esto el relato de Esteban Gómez).

El 31 de julio unos militares mandados por el capitán Fernández Escudero fueron a Anzánigo a matar al alcalde y a otros que tenían en la lista, entre ellos el practicante Ramón Cortina. Unos familiares movieron hilos para interceder, por medio de un conocido suyo, ante Cabrerizo. Este envió un mensaje, "Quiero que Cortina llegue vivo a Jaca". Al alcalde lo fusilaron por el camino, pero el practicante llegó vivo a la cárcel de Jaca y allí estuvo preso toda la guerra. En este caso aún estuvo de suerte. Si algo le gusta a la gente de orden son las recomendaciones de otros de su cuerda, y que les deban favores, sobre todo si salen baratos. (Y una vida no valía nada).

La Falange no tenía en Jaca más que algún votante suelto antes de la guerra. Pero rápidamente se engrosaron sus filas, de reclutas forzosos, interesados, matones, iluminados, arrivistas o supervivientes. Se organizó ese verano una Centuria de Falange en Jaca, el 14 de agosto del 1936. El jefe civil de la centuria sería Luis Abad Bovio, y el jefe militar sería el teniente de Carabineros Alfredo Parrón, cuñado del capitán Cabrerizo y de Marta Gavín; el subjefe sería José Luz.

Por entonces ya habían asesinado a mi abuelo unos falangistas "de importación" que venían de La Rioja. Destinados en Jaca, hicieron una expedición a Biescas. Llegaron a la plaza del pueblo donde había al parecer exaltación patriótica, y como mi abuelo vivía en la misma plaza, y no había visto motivos para huir, pues allí mismo lo cogieron y se ensañaron con él. Al volver a Jaca se lo llevaron, supongo que con excusa de arrestarlo, pero lo fusilaron antes de llegar a Escuer y lo dejaron tirado en el campo, cerca del barranco de Arás. Supongo que lo considerarían un acto heroico, además de patriótico—así andaban los criterios.

Era el capitán Cabrerizo el jefe militar de la plaza de Biescas, y por tanto responsable del orden público allí. No sé si daría órdenes al respecto, o si se limitó a dejar hacer a sus socios. Los falangistas venían ya buscando al maestro desde que pasaron por Escuer camino de Biescas—pues era allí donde les habían ya señalado a mi abuelo como hombre de izquierdas. En todo caso nadie persiguió a los asesinos, ni les pidió cuentas de qué habían hecho con sus prisioneros cuando se los llevaron "detenidos". Más bien les invitarían a unos chatos, me supongo. Hay que suponer por tanto que esta autoridad militar es la responsable del asesinato, judicialmente hablando, tanto como los anónimos matones que lo llevaron a cabo. Aunque en realidad, judicialmente hablando, los asesinos y matones siempre han tenido a los jueces y a las leyes de su parte, con una amnistía en 1966 y otra en la Transición. Así en bloque, que somos generosos.

Otro de los responsables irresponsables, claro, era el coronel Bernabeu, que mandaba supuestamente en Jaca, pero que "se había manifestado como un pobre hombre, de carácter débil, al que manejaban a su antojo el comandante Pareja y el capitán Cabrerizo" (El eco de las descargas, 273). Bernabeu murió en accidente de circulación el día 5 de octubre del 36: "Sucedió que al abrir la puerta del vehículo para escupir y no percatarse de la proximidad de una curva, impulsado por la inercia, cayó rodando a tierra". Algunos decían que lo había matado el chófer, falangista "camisa vieja", por quitarlo de enmedio. Máximo Silvio, en La Guerra en el Frente de Aragón, citado por Gómez, reproduce una entrevista de un periódico de la zona republicana, a un labriego vecino:

"—¿Siguen fusilando los fascistas?
—Todos los días caen de ocho a diez.
—¿Quién manda en Jaca?
—El capitán Cabrerizo. Un hombre sin corazón, un déspota y tirano.
—¿Y el coronel Bernabeu?
—Poco pinta. Desde que su hijo, que era Guardia de Asalto, murió heroicamente en Barcelona defendiendo la casa del pueblo, estaba idiotizado. Un día murió, según parece a manos de su chófer. Aún no se ha puesto en claro el asunto."


Hasta muchas cosas no llega la historia. El Eco de las Descargas es una obra muy bien documentada, aunque claramente tendenciosa de izquierdas, y que habrá resultado incómoda para muchos. No ignora los crímenes del bando republicano, aunque sí tiende a excusarlos o minimizarlos. Pero al centrarse en la Jacetania, ocupada mayormente por los nacionales, la balanza del crimen se inclina espontáneamente del lado que sembraba el orden y el terror allí.

Del carácter de Cabrerizo da idea el tratamiento que dio al ex-alcalde republicano de Jaca, Julián Mur, muerto en un tiroteo en Gavín mientras luchaba en el bando republicano.

"Por orden expresa del capitán Enrique Cabrerizo Castellón, máxima autoridad franco-falangista en el frente de Biescas, Mur fue, después de desfigurarlo, llevado a Jaca.

’... después de despojarlo de sus ropas de oficial, en verdad elegante, será cubierto de harapos y expuesto en el peldaño de entrada del Ayuntamiento. Los vecinos serán obligados a desfilar delante del antiguo alcalde, ahora bandolero. Algunos le escupen a la cara’.
(Ramón Ferrerons y Antonio Gascón, El Esquinazau. Perfil de un luchador)

A las once de la mañana del 298 de Noviembre de 1936 llegó a las puertas del Ayuntamiento de Jaca un coche seguido de un pequeño camión militar. Del coche descendieron el capitán Cabrerizo y el capitán Navarro (de ’Casa la Paja’). Los soldados bajaron del camión el cadáver semirrígido de Julián Mur y lo dejaron cruzado en la puerta principal del Ayuntamiento a los pies de un grupo de ’notables’ que se hallaban a la espera. El capitán Cabrerizo les dijo: ’¡Ahí lo tenéis!’. Y luego se marchó."
(El eco de las descargas, 291)


Según el periodista republicano Juan M. Soler ("Máximo Silvio"), Julián Mur había salvado a Cabrerizo de ser linchado en Jaca, durante los sucesos de Mayo, pero ahora éste miraba satisfecho su cadáver y dio orden de no enterrarlo, para exhibirlo como trofeo. Ni siquiera le cerraron los ojos—imagen que parece haber impresionado a muchos de los que vieron el cadáver del ex-alcalde, tirado ante el Ayuntamiento. Se comentó mucho en Jaca lo de "los ojos de Mur"—como si esa mirada muerta resumiese el horror y el rencor producido por la guerra.

También se encargó Cabrerizo de los reclutamientos forzosos:

"Fuimos concentrados los jóvenes de los valles y comarca de entre 18 y 30 años en Santa Cilia de Jaca. Una vez formados, el capitán Cabrerizo pidió que los ’voluntarios para defender la patria’ dieran un paso al frente. Lo dieron 3. Entonces el coronel Caso, que había sustituido a Bernabeu, que no salía de su asombro, se dirigió a la formación y mandó a los que estuvieran casados dar un paso al frente. A los otros nos ordenaron subir a los camiones y fuimos todos ’voluntarios’ al Cuartel de la Victoria a recibir instrucción. Éramos muchos, un montón." (Cit. en El eco de las descargas, 304).


El 19 de junio de 1937, se celebra en Jaca solemnemente la toma de Bilbao. Por entonces ya había ascendido Cabrerizo a comandante, y pronunció un discurso para la ocasión. Al llegar el invierno Cabrerizo fue destinado fuera de Jaca, al igual que Caso y que otro de los grandes represores en la comarca, Dionisio Pareja Arenilla, ascendido a teniente coronel. Seguían los fusilamientos ocasionalmente, aunque ya habían matado a casi todos los que pillaron que tenían en las listas de prioridades, y a muchos otros que cayeron por enmedio.

Biescas siempre estuvo en el la raya del frente. Primero quedó en zona nacional, pero a tiro de los rojos desde las montañas del este. Vamos, que para poder cruzar el río pusieron en el puente un tubo metálico, "El Tubo la Risa" lo llamaban, que resguardaba a los peatones de los francotiradores. Luego, en septiembre del 37, pasó el pueblo a poder de los republicanos, y cambiaron las tornas. Por último, volvió a zona nacional y entre unas cosas y otras quedó el pueblo listo para Regiones Devastadas. Así cuenta la ofensiva republicana del 37 Esteban Gómez:

"El día 22 de septiembre, tres meses después de ser sorprendidos y desalojados del monte Oturia, los republicanos, en su contraofensiva, cruzarían el Gállego por Oliván, al norte, y por Lasieso, al sur, sorprendiendo y desbordando las defensas ’nacionales’ con un potencial de fuego muy superior al imaginado. (...)
Al norte, una vez cruzado el río y la carretera (al tiempo que otro batallón republicano atacaba frontalmente Gavín), se internaron por Escuer en dos direcciones: una, monte a través hacia Larrés y Acumuer; la otra, por la ladera del monte, hacia Biescas. Por la barrancada de Arás tomaron Yosa, Aso y Betés. En la ladera oeste de Biescas se hicieron con la batería de artillería (once sirvientes, un teniente y un alférez) instalada en la sierra Artica-San Juan, acequia del Salcillo, para rodear la población. Cuando el capitán Cabrerizo se percató de la maniobra envolvente, mandó a las tropas con las que pudo comunicarse, retirarse por la carretera que conduce al Valle de Tena. Él, junto con el ’Pochas’, ’Mosensanz’, ’Cristo Rey’, ’el Boira’ y otros civiles que por su conducta en la represión tenían de qué temer, escaparon por el canal de Energías de Jarandín.
El entonces capitán ’Juanito’ Lacasa, nos cuenta que los vieron marchar y los dejaron, pues ’a enemigo que huye, puente de plata’.
En Gavín quedaron aislados unos 90 combatientes ’nacionales’ que ofrecerían, durante día y medio, heroica resistencia. Las pocas casas que se mantenían en pie quedaron reducidas a escombros." (El eco de las descargas, 377)


’Juanito’ Lacasa Lardiés (¡a no confundir con Juan Lacasa Lacasa, alcalde de Jaca y jefe de Falange!) había sido dirigente del Frente Popular en Biescas. Había sido de los primeros en organizar la resistencia a la sublevación militar en el Serrablo, y pasaría a ser uno de los oficiales al mando de "El Esquinazau", en "la 43".

Pero veamos cómo acabó su vida, típica si no ejemplar, el comandante Cabrerizo:

"El 24 de Marzo [de 1938], a consecuencia de la actividad bélica desarrollada en el llano, moriría en Sangarrén Enrique Cabrerizo, comandante de infausto recuerdo en la zona y uno de nuestros mejores oficiales de acción según Juan Lacasa. Su muerte fue poco heroica. Según la prensa de Jaca ’... una bala traidora de un ’Paco’ [francotirador] rojo, cobarde, segó la vida del comandante del Regimiento Galicia’.
Un soldado de entonces, Ángel Sanjuán, que vio el cadáver aún caliente, nos explica su apreciación de esta manera:
’Le faltaban dos botones de la pechera y tenía los ojos muy abiertos. Cuando cayó iban con él un ’voluntario’ de Jaca y un soldado de Lalueza a quien habían fusilado un hermano en Huesca. Éstos arrancaron barranquera abajo disparando detrás de un ’Paco’ que, al ser preguntados, ellos mismos declararon no haber visto. Eso fue todo. No pasó nada. La ofensiva continuaba." (El eco de las descargas, 401).


El general Mola había muerto en un accidente de aviación, dejando el camino expedito a Franco para hacerse con el poder absoluto. De arriba abajo en la cadena de responsabilidades de los crímenes de la españa Nacional, y la roja, unos sobrevivieron la guerra y otros no. So it goes. A lo largo de 1938 morirían también dos cabecillas de la Falange de Jaca: Juan Arias González y Luis Abad Bovio, "que habían contribuido de forma activa al éxito de la rebelión y a imponer el ’nuevo orden’ en Jaca y su comarca. Ambos murieron en el frente y a los dos se les habían reconocido ’los relevantes servicios prestados’ con respectivos ascensos a sargento y a teniente en la paramilitar Falange." (El eco de las descargas, 403). Estos también decidieron muchas muertes y ampararon a muchos asesinos. Y a otros los convirtieron a la fuerza en asesinos involuntarios, todos cogidos de la mano en la cadena de mando del crimen y la guerra.

De los matones riojanos, ni se sabe. Si sobrevivieron a la guerra, debieron volver a la tasca del pueblo, de donde nunca debieron haber salido a ver mundo.

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Domingo, 07 de Febrero de 2010 18:38. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La vergüenza del Sáhara

Sábado 14 de diciembre de 2009

Está bien este artículo de Javier y Carlos Bardem sobre la vergonzosa política española (y por supuesto marroquí) con el Sáhara y los saharauis, a cuenta del caso Aminetu Haidar. Aunque se queda corto.

Del nivel de bajeza de la política española en el Sáhara, sobre todo desde los años 70, casi no se puede dar una idea exacta. Venía siendo tradicional por parte de la izquierda un apoyo así un poco de boquilla al Frente Polisario, pero especialmente desde que apareció Zapatero todo son abrazos y buen rollito con Marruecos, y al Sáhara que lo parta un rayo, aunque se incumplan todas las resoluciones de la ONU y todas las responsabilidades políticas y morales de España.

España, por una política de descolonización mal orientada, dejó el Sáhara en tromba, en lugar de defenderlo de una ocupación "pacífica" por parte de los marroquíes. Menos mal que a éstos no les dio por orientar la Marcha Verde hacia Ceuta o Melilla o Andalucía o Canarias, porque posiblemente hubieran caído con la misma facilidad que el Sáhara, ante un gobierno desorientado mirándose unos a otros y a ver qué decía el jefe—con un jefe de estado inepto, y con el viejo dictador entubado y sin posibilidad de dar órdenes. Sería mucho decir que con Franco no hubiera pasado lo que pasó... de la guerra de Ifni, supongo que no se acuerdan ni los que fueron allí, y hubo amplias muestras de incompetencia. Pero por lo menos se hizo un amago de defenderse. Y está inscrito en el momento elegido para la Marcha Verde que pasaba España por un momento especialmente débil.

Es triste decir que de todos los gobernantes españoles el que mejor se ha portado con los saharauis fue Franco—sí, el facha de Franco, menos facha en esto que todos los que le han seguido. De súbditos coloniales, convirtió a los saharauis en ciudadanos españoles, como a los de Almería. Para lo que les sirvió... Como ciudadanos de Franco eran también súbditos, claro, y sujetos a las arbitrariedades del gobierno de la época, y a las arbitrariedades aún mayores que se dieron con el vacío de poder. Pero no andamos ahora mejor que en esos años, ni de memoria ni de rigor, ni de dignidad.

En un país con una mínima coherencia política, se hubiera pasado factura a los responsables de semejante fiasco—pero aquí no recuerdo que se hablase dos veces del tema. Ni que dimitiese el gobierno siquiera, claro que con la que les venía cayendo a ellos con la crisis política y la transición... Se entiende que nadie pidiese deponer al jefe del Estado por alta traición, pues había falta no sólo de costumbre sino de apoyatura legal, y nunca a los reyes del viejo estilo se les aplicó semejante tratamiento—menos en Inglaterra quizá—ni aunque pierdan una provincia del tamaño de media España, sin mover un dedo. Que, oye, es mucho perder, así para estrenarse y empezar el reino con buen pie. Dos de esas, y nos quedamos sin provincias donde reinar.

Esto le ha salido gratis al Rey. ¿Pero... que ni siquiera se buscase algún cabeza de turco? ¿Que no se diese ni entonces ni después el menor amago de depurar responsabilidades? Ya no es que no se haya juzgado a nadie por alta traición; es que no cayó ni Arias Navarro, y allí no dimitió ni el botones del Ministerio. Más bien, a Arias Navarro se le nombró Grande de España—"se le nombró", vamos, el rey lo nombró. Indicación clara de a qué nivel recaían las auténticas responsabilidades de lo sucedido. Lo que digo, menos mal que a Marruecos no le dio por ocupar Andalucía, que el mismo derecho legal tenía a hacerlo. España se dedicó a fingir que no había sucedido nada, una solución redonda. Y a dí de hoy aún se sigue luciendo con la herencia del Sáhara, en casos como el de Aminetu Haidar, y explorando nuevas dimensiones de la bajeza.

Porque lo que se entiende aún menos es el simulacro de amistad y proximidad con Marruecos, y tanta diplomacia servil y tantos paños calientes y tanto primo del sur, mientras sigue bajo una ocupación ilegal y no reconocida internacionalmente un territorio que era responsabilidad de España, y poblado por gente que eran, y ni se sabe en virtud de qué dejaron de ser, ciudadanos españoles. Esto es bajeza hasta perder la medida. Sólo la existencia de resoluciones de descolonización de la ONU ha servido a España como una mínima excusa para salvar mínimamente la cara, aunque no parece que le preocupe mucho nada de este tema de la cara. Y claro que Marruecos no cumple esas resoluciones, y tan panchos, España con su administración teórica, humillada pero viendo telebasura; Marruecos con su ocupación efectiva, y el Polisario rabiando tras el muro, con sus campamentos destartalados en el desierto. Con lo cual se ha creado una situación que no tiene solución ni difícil ni fácil.





Para muchos, sólo en las canciones habrá un asomo de esa libertad. En la realidad, sólo hay grados de servidumbres—más o menos voluntarias, cuando hay suerte. O servidumbres impuestas, cuando la historia sopla viento en contra, y cuando quienes tenían que dar la cara por esa libertad prefieren eludir sus responsabilidades. Sin que nadie pase factura.

El asturiano, el gallego y el moro

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Lunes, 14 de Diciembre de 2009 16:30. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


The Spanish Earth


En el desván de los recuerdos que es YouTube aparece este documental sobre la guerra civil española, rodado por Joris Ivens en 1937, a favor del bando republicano, cuando aún había una esperanza de ganar la guerra.  Está narrado por Ernest Hemingway, y proporciona una inmersión única en lo que era el ambiente y las escenas de la época, desde el día a día en los pueblos hasta los bombardeos aéreos o la guerra de propaganda—idealizando, cómo no, la causa republicana. Aquí van las seis partes en fila india:
















Antes cosas como esta había que esperar verlas si acaso en algún congreso sobre Hemingway, o quizá en algún cincuenta aniversario de la guerra civil, si le daba a alguna cadena televisiva por programarlas. Ahora, en YouTube, las emiten todo el día. Se dice pronto.


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Lunes, 23 de Noviembre de 2009 21:06. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


"Homenajes" a Franco

sábado 21 de noviembre de 2009

"Homenajes" a Franco

Aún han salido 300 o 400 personas a manifestarse contra Franco; parece que aún cabalga en alguna estatua mental. Mejor sería pasar del tema, por aquello del "que hablen aunque sea mal". A ver cuándo llega el día que no nos acordamos del Veinte Ene ni los antifranquistas, ni los franquistas, ni yo tampoco. A Fernando VII o a Pepe Botella ya no se les hacen manifestaciones en contra ni a favor, ni a la Primera República. Pero cuando sigue habiendo debate sobre estas cuestiones, y hay ánimos soliviantados, es porque están mal resueltos estos temas, mal que nos pese. Sigue habiendo historias alternativas e incompatibles, y las habrá mientras haya gente interesada en identificarse con uno de los bandos, y en minimizar sus crímenes.

Aquí hay una historia de horrores bastante tolerable, por así decirlo, en su ecuanimidad, un vídeo en cuatro capítulos de las matanzas de retaguardia en ambos bandos:




Esto es lo que sucede cuando se hacen con el espacio público los peores—salen criminales de debajo de las piedras, llenos de "intensidad apasionada" como decía Yeats—y se organiza un torbellino que ya no se puede parar.

Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.

Pero nadie piense que la gente era especialmente malvada en los años 30. Ni siquiera Franco. Las grandes maldades las cometen entre muchas personas, las menos de ellas con intención de hacer el mal; más con intención de hacer el bien; otros obedeciendo de modo indiferente, casi todos atrapados en su situación y su círculo de relaciones; unos disfrutando, otros sufriendo. Todos los que participaron en las atrocidades cometidas son malvados vistos de lejos—sus acciones los condenan para nosotros. Vistos de cerca, la cosa cambia y es mucho más complicada. Jonathan Littell escribió sobre esto algunas verdades desagradables.

Guerra civil: El vaivén de la memoria

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Domingo, 22 de Noviembre de 2009 22:49. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El hispanismo británico y el debate sobre la guerra civil


viernes 20 de noviembre de 2009

El hispanismo británico y el debate sobre la guerra civil

Notas sobre una conferencia de Ángela Cenarro (U de Zaragoza) en el seminario sobre "Hispanismo e historia en el mundo actual" (Biblioteca María Moliner, U de Zaragoza, 19/20-N 2009). Una conferenciante que ha publicado diversos libros y artículos sobre la guerra civil y posguerra, y sobre los hispanistas británicos; y que ha realizado estancias en la London School of Economics (en el departamento de Paul Preston, de donde guarda grato recuerdo), y en el Remarque Institute de la Universidad de Nueva York.

El hispanismo no es una disciplina rígida o perfectamente delimitada, pero sí una forma de trabajar que requiere una metodología y un rigor, una formación experta en lengua, literatura o historia, aunque los hay fuera del ámbito universitario. Hay una cierta identidad de colectivo, de participación en un ámbito experto y una serie de foros e instituciones, y por supuesto un gusto por el estudio de la lengua, historia y cultura española. Nos centraremos en los historiadores.

Veremos en qué contexto institucional (e histórico) surge la obra de los hispanistas británicos contemporáneos. Julián Casanova (en La historia social y los historiadores) dice bien que no son una escuela, pues los une el tema, no la perspectiva sobre él; éstas son diversas. Hay pluralidad: historia política, local... tanto en Inglaterra como en España.

El tema clave de los historiadores hispanistas británicos ha sido la guerra civil. Es imposible trabajar sobre la guerra civil en nombre de la objetividad, tanto en España como en Inglaterra, país que fue el adalid de la "no intervención". Hay en los historiadores hispanistas británicos un compromiso ético, además de una ideología ("de izquierdas", dice, lo cual parece demasiado generalizar... aunque claro, Stanley G. Payne es americano).

Con Hugh Thomas podríamos situar el punto de arranque; durante más de veinte años después de la guerra no hay una producción relevante, quizá por un exceso de proximidad al conflicto. Es en los años 60 donde se comienza más en serio. No se trata sólo de "contar" la guerra civil, sino de usarla para realizar una reflexión global sobre la historia mundial contemporánea. También se valoran la modernidad o no de España, las razones y consecuencias del fracaso republicano, etc. Es un gran episodio del siglo XX a nivel europeo, con todos los ingredientes (según dice Preston), al ser el primer enfrentamiento contra el fascismo a nivel internacional; es el prólogo de la Segunda Guerra Mundial. Y esto le da un eco de gran causa romática para el mundo anglosajón, con las Brigadas Internacionales, etc... Pasa así a debatirse la historia española contemporánea a nivel internacional. (Aunque antes se había comentado el imperio español y su decadencia).

La violencia de la retaguardia también impacta a la opinión pública internacional: primero la de la zona republicana, luego la del área franquista. Todo esto impacta sobre estereotipos recibidos ya de antaño y que ahora se consolidan: el atraso español, la leyenda negra, el fanatismo y crueldad nacionales... Se han estudiado los estereotipos (por parte de Enrique Moradiellos, Tom Buchanan, etc.) como maneras de atraer voluntades a uno de los dos bandos, acudiendo a mitos románticos y a la Leyenda Negra sobre la intolerancia española, y sobre el dominio de las oligarquías.

Desde el punto de vista romántico, la causa de la República enlaza con la herencia de la España de guerrilleros apasionados luchando por su liberacion y emancipación, "el pueblo", lenguaje utilizado tanto por la retaguardia republicana (la Pasionaria) como por parte de los propagandistas británicos. Son mitos compartidos, construidos tando desde fuera de España como desde dentro.

También se ve la guerra española, como ha mostrado Moradiellos, en el contexto de la crisis europea de los años 30 (España es "un espejo deformante" de la situación europea, según un editorial del Times de la época—quizá estuviese pensando en Valle-Inclán se me ocurre). Anarquistas, carlistas, pocos liberales, pocos republicanos.... Es un panorama que se ve como extremo. España es también "un país lejano del que apenas sabemos nada" para gran parte de la opinión pública británica.

Los hispanistas británicos se propondrán desmontar estereotipos y montar un estudio empírico y riguroso de la guerra civil. Esto empieza en los años 30 con Gerald Brenan, etc., sigue con la escuela de Raymond Carr en Oxford. Se sientan las bases de un estudio riguroso de la historia de España y la guerra civil. Y así se pondrán las bases para un debate importante que en los años 80 renovará el paradigma sobre los estudios no sólo de España, sino de Europa, reinterpretando los procesos históricos del siglo XX. Los hispanistas británicos son bien conocidos en España, pero hay que tener en cuenta que participan de otras tradiciones académicas de las que son deudores más que creadores; no son especialmente relevantes ni conocidos en el Reino Unido, donde hay más expertos en otros países europeos, y los hispanistas tienen un lugar más bien modesto y marginal; participan de las renovaciones historiográficas y nuevos paradigmas pero más bien como deudores que como impulsores de estos cambios.

Remontándonos más atrás, hay que nombrar a los viajeros británicos, a partir del XVIII; dan una visión exótica y romántica de España, mezclándose con los pueblos y la gente ordinaria o marginal, especialmente en Andalucía; pero hay que pensar que ellos mismos son personajes extravagantes o atípicos, como George Borrow, repartidor de biblias protestantes. La experiencia del viaje mediatiza mucho la perspectiva que dan de España; no son académicos, desde luego. También está Richard Ford, con el Manual para viajeros por España... España se asocia a lo romántico, lo clásico, lo atrasado, lo sentimental y pasional. La Península es un terreno neutral "entre el sombrero y el turbante". Brenan también está en esta tradición: allí era un escritor de poco éxito en Gran Bretaña, del grupo de Bloomsbury; hay una excelente biografía que muestra cómo no encajaba en la sociedad victoriana. En España encontrará un ámbito para su sed de experiencias vitales; escribirá estudios a medio camino entre la antropología, la literatura y la historia.

Algo de esto hay también en otros hispanistas, como Ian Gibson, Fraser; buscan el sur, el calor, el exotismo. Es importante la experiencia personal y vital del historiador, muchas veces producto del azar. O Paul Preston, tiene una cierta marca de esta experiencia del viajero por lugares exóticos. El clima, la comida, la calidez de los españoles, el paisaje... También importan otros factores: el peso del localismo que no favorece la producción de historias que no sean locales, y abren el terreno a los británicos.

Otra tradición quizá menos influyente ha sido la de la antropología social; Julian Pitt-Rivers aplica los modelos funcionalistas de la antropología a una comunidad andaluza como Grazalema. Es la primera vez que se aplica este modelo (de culturas "del imperio") a un ámbito español. Descubrirá Pitt-Rivers que necesita un enfoque más complejo que el utilizado para tratar con sociedades más primitivas; y será difícil el entronque de estos enfoques sociológicos con la historia. Pero será influyente sobre Carr, y en los estudios sobre caciquismo de Moreno Luzón y Varela Ortega (desde los años 70).

Tradición de la historiografía liberal: Son obras muy documentadas, bien narradas, literariamente bellas; es importante la atención a las dimensiones institucionales del poder. También la descripción de la sociedad y la economía, en Carr, etc., pero lo decisivo es la interpretación política: que el liberalismo no consigue imponerse. En Preston, se ve como la polarización entre la izquierda y la derecha. Es una concepción del poder en la que prima la lucha política, o el fracaso de la política. También se da gran importancia a la responsabilidad y la acción del sujeto, los líderes, los hombres que toman desiciones. Una gran paradoja de esta escuela historiográfica liberal para los españoles es que es la dominante en el Reino Unido. Y la renovadora escuela marxista y sociológica no se plantea sus estudios en términos nacionales, sino sociológicos. Por eso es desde el punto de vista liberal, atento a la historia política, desde donde se enfoca la historia de España.

España está muy presente en la Cambridge Modern History, pero cuando Hobsbawm escribe El corto siglo XX habla de España como país desfasado con respecto al resto del continente, que es anómalo, con un panorama político atípico, no con un partidos fascista y uno comunista, sino con una extrema izquierda anarquista y el carlismo a la extrema derecha. Lo cual es una visión que también deja que desear. Hay que tener en cuenta que para los británicos Gran Bretaña aparece como un modelo de progreso político frente al cual los demás países son atrasados o fracasados, malos seguidores de su estela hacia el progreso. Allí hay estabilidad constitucional, equilibrio capitalista... en otros países bandazos, desigualdades, etc. Todo esto condiciona en gran medida la visión de la historiografía liberal sobre España y sobre otros países (siempre aparecen "detrás" de Gran Bretaña).

Las tradiciones historiográficas de otras naciones han iniciado debates propios pero se han visto muy influidas por la perspectiva británica. Barrington Moore (Los orígenes sociales de la dictadura y la democracia, 1966) tiene un impacto tremendo, y causa una reinterpretación sobre el éxito o fracaso de la democracia en el período de entreguerras, acudiendo a razones que van a raíces muy remotas.

La historia de Hugh Thomas sobre la guerra civil (1961) es el primer trabajo serio sobre el conflicto, en un momento en que en España no se podía hacer historia. Spain de Carr (1966), etc. La idea de polarización entre fuerzas extremas es influyente en todas estas obras. Se interpreta que como consecuencia del atraso económico desigual en España no consigue imponerse el liberalismo—un fenómeno agudizado por la pérdida de las colonias y la crisis del 98. La democracia fracasa, tras el fracaso del liberalismo. Para Carr es una acumulación de fracasos. Al ampliar su trabajo con el estudio del franquismo, interpreta que es el franquismo el que moderniza la economía española. Claro, en el caso de Thomas o de Carr hablamos de personas de derechas, con un perfil social, familiar, conservador. La normalidad la ven como recuperada en el franquismo. Carr ha sido uno de los abanderados en este debate sobre el fracaso de la república (atribuido a los excesos demagógicos de la izquierda) y la polarización extremista. Lo mismo Richard Robinson, Stanley Payne, etc. Es decir, para ellos la izquierda es culpable de que el régimen democrático no se asiente: por la torpeza de los republicanos a la hora de pactar, eligiendo mal sus aliados.... Son debates que hoy se siguen tratando, pero que ya recibieron respuesta por parte de la escuela de Preston y otros. Éstos se posicionan contra "la nueva ortodoxia conservadora" y sitúan el problema en la derecha. El debate está muy posicionado ideológica y éticamente. En la obra de Preston et al. reciben más atención la resistencia de la derecha a la democratización del país, los métodos de presión y proapaganda, etc. En suma, es un debate con interpretaciones distintas sobre el proceso de modernización de España.

El cambio de paradigma será una crisis del modelo liberal y de la historiografía que lo acompaña (a resultas del fin del imperio británico). Un libro escrito por dos germanistas marxistas británicos, The Peculiarities of German History, de David Blackbourn y Geoff Eley, echa por tierra la famosa tesis del "peculiar camino" a la modernidad en Alemania. La revolución burguesa "desde arriba", o sea sin revolución, produce una sociedad burguesa moderna, dicen, al contrario de lo que argüía Barrington Moore. Dicen más bien que el fascismo surge no en sociedades donde la burguesía no se ha asentado políticamente, sino en sociedades burguesas, pero entre una burguesía que no acepta la democracia. Este paradigma será influyente sobre Preston y los hispanistas de izquierdas. Así, han difundido la idea de que España estaba plenamente inmersa en las tendencias modernizadoras del siglo XX, no era atípico. Hoy esto no se cuestiona ya: la crisis española no es atípica, y sus tendencias y crisis son las de otros países europeos.

Otras tendencias han renovado el panorama: la historia oral, la historia feminista, etc. Se crean centros dedicados al hispanismo: el de Carr en Oxford, el Cañada Blanch de Preston en la London School of Economics. Se difunde la historia de España en las revistas científicas. Y además los hispanistas británicos contemporáneos, aun siendo personajes "mediáticos", siempre han estado atentos a la historia que se hace en España, y han sido respetuosos con el trabajo de los historiadores españoles y participando en los debates de la historiografía española.

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En la sesión de preguntas, ante la apariencia de que no iba a haber ninguna pregunta del público, me animo yo, y le pregunto a la conferenciante sobre un caso aparente de falta de debate en el ámbito que ha descrito. Más en concreto, la obra de los historiadores británicos ha sido criticada por algunos historiadores españoles como tendenciosa, romántica y poco rigurosa. Así por ejemplo (...aun sabiendo que en la Universidad suele ser motivo de escándalo...) menciono las obras bien vendidas de Pío Moa que son muy críticas al respecto—hace poco publicó Moa un libro, La quiebra de la historia progresista, donde era muy cáustico con varios hispanistas británicos, precisamente. O, por mencionar otro historiador quizá menos polémico, las críticas de González Cuevas a Preston, hace poco en un artículo de El Catoblepas. Comento que en una ocasión le oí a Paul Preston decir que él jamás aceptaría debatir con Pío Moa, y en cambio le oí a Moa que estaría encantado de debatir con Preston, pero que éste no quiere. ¿Hay un diálogo realmente con los historiadores españoles, o sólo con algunos?

Aquí contesta la conferenciante que ella tampoco sería partidaria de debatir con Pío Moa, a quien no considera un historiador; de hecho opina que debería existir más corporativismo entre los historiadores para hacer el vacío o ignorar totalmente a autores como éste, que escribe falsificaciones de la historia, llevado únicamente por una voluntad de oponerse al movimiento de la Memoria Histórica. No sé si utiliza la frase "cordón sanitario" para aplicársela a Moa, pero desde luego es la idea... Opina la ponente que el debate debe tener lugar entre auténticos historiadores, y que allí sí es posible la diversidad de opiniones—pero no con provocadores como Pío Moa.

Yo replico que poco corporativismo ya me parece mucho, o sea que no desearía yo más. Que líneas políticas tendenciosas seguramente las hay entre todos los interlocutores y .... (bueno, confieso que a mí los libros de Pío Moa, que tampoco he visto tantos, sí me parecen libros de historia: tendenciosos, quizá, como los de Preston por otra parte, pero no me han dado la impresión de ser "imitaciones" o "falsificaciones" de libros de historia, ahora que experto no soy, desde luego)... Lo que le pregunto a la conferenciante es si no sería bueno en todo caso el debate abierto, y no sólo en libros cuyos argumentos no llegan a encontrarse muchas veces o se ignoran deliberadamente. Y si sería ella de la misma opinión de desautorización total con respecto a González Cuevas. (Hay que decir que González Cuevas critica en sustancia a Preston por cuestiones muy parecidas a las de Moa—y que él mismo ha tenido sustanciosas peloteras publicadas contra Moa). Según González Cuevas, la historiografía de Preston es oportunista y tendenciosa en un sentido muy parecido al que aquí se atribuye a Moa, y sin embargo nadie cuestiona a Preston como "historiador" en sentido absoluto (bueno o malo). En opinión de la conferenciante, y de algún otro interviniente, González Cuevas sí es un historiador, con el que se puede disentir y se disiente, y se podría debatir con él—pero Moa es un simple falsario y provocador. Y en ningún caso habría que entrar a debatir con él—no porque no sea académico, sino porque no es historiador, no puede debatirse con alguien con quien no se comparte ni una mínima base que permita el entendimiento (¿?).

Una diferenciación tajante y unas posturas que a mí me parecen en exceso sectarias y simplistas.... esas líneas divisorias tan claras entre lo que está "in" y lo que está "out" no me convencen. Y menos en un caso como el de Moa, en el que hay precedentes de campañas organizadas de desprestigio, abucheos concertados y hasta peticiones sorprendentes de censurarlo o de enviarlo a la cárcel... ¡por el hecho de publicar sus ideas! Aunque repito que yo historiador tampoco soy, por mucho que me interese la historia, ni conozco el detalle qué datos supuestamente falsos se dice que presenta Moa; creo que es más bien una cuestión de interpretaciones y de valoraciones o alineamientos políticos. La visión que hoy oímos a este respecto es, desde luego, la misma postura que ya le hemos visto defender a Paul Preston en esta misma facultad. Así que el debate está servido...

... O no.

Por la tarde hay una mesa redonda, en la que se habla de muchas cosas pero me interesa resaltar una en concreto: un historiador italiano observa con cierta retranca que parece que aquí en España a los hispanistas se les ofrece un papel predeterminado, desde las instituciones: el de cantar las loas de lo modélico de la democracia española, y de lo bien que se hizo la transición, bendiciéndola desde afuera por así decirlo. Y que él está de acuerdo que todo muy bueno, pero que aun con todo lo va a decir igual, y no le gusta que se le presuponga ese papel.

Paul Preston en Zaragoza

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Sábado, 21 de Noviembre de 2009 21:52. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La República de los maestros

república maestros

Había poco público en la jornada. Era un homenaje a los maestros aragoneses asesinados "por el franquismo"—aunque muchos, como mi abuelo, en realidad fueron asesinados antes de que existiera "el franquismo". Y la media de edad de asistentes rondaba los sesenta años. Parece que no hay mucha voluntad de memoria, como ha observado alguno de los ponentes. Y desde luego ningún interés por la cuestión entre los futuros maestros en formación.

Los maestros asesinados en Aragón, ya sea al principio del levantamiento derechista, o tras la victoria de los franquistas, fueron más de cien. Nos han contado los ponentes, desde un punto de vista mayormente izquierdista y republicano, la labor cultural y social de esos maestros en los pueblos, muchos de ellos enfrentados a los poderes fácticos de caciques locales y curas. Había entre ellos mucha conciencia de la necesidad de una profunda reforma social, y fueron activos colaboradores en muchos casos de los partidos y sindicatos de izquierda. Al parecer mi abuelo estuvo afiliado a Izquierda Republicana, el partido de Azaña (ese que quería "triturar a la Iglesia"), aunque en una conferencia de hoy han aludido a él y han dicho que era conocido que era católico—lo cual no impidió que fuese una de las primeras víctimas de su región, denunciado como otros maestros por vecinos reaccionarios, rencorosos y criminales. "Les tenían ganas", dice otro de los conferenciantes.

Los maestros republicanos realizaron un considerable avance en la educación con pocos medios y mucha voluntad y dedicación; fueron agentes de alfabetización y de concienciación social para los derechos de los ciudadanos, además de maestros de escuela. Mi abuelo en concreto cambió su pueblo de sitio, bajándolo del monte hasta el valle y la carretera, y gestionó todas las ayudas y papeles necesarios. Otros muchos daban clases gratis a los mayores analfabetos, en las casas del pueblo y demás. E informaban a la gente de los derechos que les daba el nuevo régimen. No se equivocaba en cierto modo el franquismo al considerarlos agentes activos a favor de la República—y actuó en consecuencia con la mayor brutalidad, siguiendo los planes de Mola de sembrar el terror desde el principio y exterminar a cuantas personas políticamente comprometidas con la izquierda se pudiese. Luego se expulsó en bloque a todos los maestros de sus puestos, y sólo se permitió reingresar a quienes tuviesen buenos informes de curas y demás, y jurasen lealtad al régimen franquista.

Historias terroríficas esconden las guerras civiles, de rencillas entre amigos y familias. Por eso no es extraño que este tema de los asesinatos, castigos y expulsiones no termine de digerirse, y que pase sin transición (o con Transición) del tabú al olvido. Claro que hay una cierta simpatía hacia el tema por parte del gobierno, y subvenciones y jornadas, y muchos esfuerzos ahora por parte de unas pocas voces destacadas (Vicenç Navarro por ejemplo en un documental proyectado aquí, La escuela fusilada). Pero el público está frío, y pasa como digo del silencio al desinterés. Se ha sido doblemente injusto con estos maestros, y con otros represaliados, primero con el tratamiento injusto y criminal que se les dio, y luego no reivindicando adecuadamente su memoria cuando se podía—en aras de la reconciliación, como si la paz social no fuese posible sin la continuación del olvido.

Los maestros de la República llevaron adelante, frente a las estremecedoras limitaciones de su tiempo y contexto, un ideal de educación pública, gratuita, laica, universal, igual para los sexos; una educación crítica y basada en la actitud activa de los alumnos... al menos en los mejores casos. Esa herencia (sin duda un tanto idealizada aquí) la ven olvidada y desperdiciada los conferenciantes: no se ha reconectado con la herencia de la escuela republicana, y no tenemos una escuela a la altura que requerirían esos ideales. Yo quiero pensar que todos estos años se han desarrollado otras cosas también, dentro de nuestras limitaciones: tolerancia, y también conocimiento. Pero sí falta conciencia de la ciudadanía, y quizá de ahí la renuencia de las instituciones a hacer un homenaje—una placa, una historia oficial—que recuerde lo sucedido en cada una de ellas en esos años de infamias, torcimiento de voluntades, y sometimientos obligados. (Por ejemplo, nuestra Facultad de Filosofía y Letras no creo que tenga la menor intención de escribir una historia de sus profesores represaliados).

Y de ahí también la indiferencia de los estudiantes de Magisterio a esta herencia de sus mayores. Casi podría decirse que han boicoteado las jornadas, para vergüenza de nuestra universidad. Y es que nuestro país en realidad tiene la educación que lo retrata. No es un país ni muy amante de lo público, ni de lo gratuito; ni es laico mayormente, ni se cuida mucho de valores universales y derechos ciudadanos, ni es consciente de su historia—a no ser con una mezcla nebulosa de trauma, olvido y frivolidad.



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Sábado, 07 de Noviembre de 2009 15:52. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Historia, narración, literatura

viernes 16 de octubre de 2009

Historia, narración, literatura


Pedía Paul Wake información, por la lista de correo Narrative-L, sobre obras sobre el aspecto narrativo de la historia, o de la relación entre historia y literatura. Le contesto:

Dear Paul,
Here is my bibliography on "Literature and History" in case you find it useful:
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Subjects/2.Lit.Theory/Specific.LT/x.Literature.and/History.&Lit.doc
And, from the same online bibliography, the section on history includes many references to narrative aspects of history:
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Subjects/4.Genres/Narrative/History.doc
And, for just one suggestion, I would read
Foregone Conclusions by Michael André Bernstein. Or make it two, with Gary Saul Morson's Narrative and Freedom.
Best wishes,

Jose Angel García Landa
http://tinyurl.com/garcialanda



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Sábado, 17 de Octubre de 2009 15:32. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cristóbal Colón, asesinado por los indios

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jueves 27 de agosto de 2009

Cristóbal Colón, asesinado por los indios

En La Aguada, antiguamente Sotomayor, primer lugar donde desembarcó Colón en Puerto Rico, recuerdan también a otro Cristóbal Colón, al que mataron los indios—Cristóbal Colón de Sotomayor, hijo de Pedro "Madruga" de Sotomayor, conde de Caminha.

Un conde ése, Pedro Madruga, que para algunos es uno de los avatares de Cristóbal Colón, o más bien su "vida previa". Su hijo, este Cristóbal de Sotomayor, era llamado Cristóbal Colón, al parecer, en una carta que envió Juan Cerón al rey Fernando de Aragón anunciándole su asesinato a manos de los indios. Cerón, administrador colonial, había conocido tanto al primer Cristóbal Colón como a este segundo.

Cristóbal "Colón" de Sotomayor fue lugarteniente de Ponce de León, gobernador de Puerto Rico, y llegó a las Indias por recomendación real. Fundó la villa de Távora, en honor a su madre la condesa, y luego Sotomayor, en honor a su familia paterna—era el hijo menor del antiguo conde de Sotomayor.

¿Y era Colón, Cristóforo Colom,  acaso, este mismo Pedro Madruga de Sotomayor, antiguo conde, haciendo borrón y cuenta nueva de su vida pasada—que motivos no le faltaban? En cuanto al segundo Cristóbal Colón, ¿hay un error de los copistas en la transcripción del nombre? ¿O realmente este Cristóbal de Sotomayor, bien atestiguado, se hacía llamar a veces Cristóbal Colón de Sotomayor, cosa menos atestiguada? ¿Del mismo modo que el almirante, al parecer, se hacía llamar a veces Pedro Colón?

Al hijo que había tenido el segundo Cristóbal Colón con una india, lo llamó Pedro. Quien los mató, a él y a su amante india y a casi todos los acompañantes, fue un cacique hermano de la india. Del paradero del niño no sabemos, ni de la carta de Cerón.

Sí parece que Cristóbal "Colón" Sotomayor tenía trato cordial con los hijos del Almirante, Diego y Hernando; que fue protegido desde su infancia por la reina Isabel, y que le dio privilegios poco justificados en América el rey Fernando. A su padre Pedro Madruga lo desposeyeron los reyes, y dieron su título y sus bienes a su primogénito; también desautorizaron un falso testamento que hizo. Lo que no está claro es si le dieron, bajo el nombre de Colón, otros beneficios en compensación.

Las noticias sobre la muerte de Pedro de Sotomayor son tan confusas como las de los primeros años de Cristóbal Colón. El mismo Sotomayor era de origen problemático, hijo bastardo del conde, quizá con una judía "genovesa"— un conveniente eufemismo, genovesa de Pontevedra, en los tiempos que corrían.Madruga/Sotomayor fue fraile y pirata, señor feudal rebelde y navegante, falsario y pendenciero, hombre de aúpa y de armas tomar, siempre con un pie en España y otro en Portugal. Y en cubierta, también. Este sí tenía almirantes entre sus ancestros, como se jactaba de tenerlos Cristóbal Colón. No los tuvo, en cambio, ningún tejedor genovés.

La historia de Cristóbal "Colón" de Sotomayor, y la de su padre, la cuentan Rodrigo Cota González en Colón, Pontevedra, Caminha (2008) y Alfonso Philipott Abeledo en La identidad de Cristóbal Colón (1994). Es otra versión de las muchas que circulan en torno al intrigante almirante.


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Viernes, 28 de Agosto de 2009 00:43. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El reino de los suevos


sábado 15 de agosto de 2009

El Reino de los Suevos

Todos los años nos pillan las fiestas de por medio, nos cierran la biblioteca y nos vamos de Viveiro sin poder devolver algún libro (pero lo enviamos por correo luego, eh...). —"Anda, ve a llevar a correos la historia esa los cojones".... porque esta vez el libro en cuestión es El reino de los suevos, de Casimiro Torres Rodríguez (1977).

Es de hecho un admirable libro de historia de esos que lleva tanto trabajo hacer y que tan poco leídos quedan. Los suevos al parecer eran unos señores tirando a rubios, de cara ancha, más bien bajitos, cuadradetes, coloradotes y mazacotitos, de poca cadera y poca cintura, cuyos genes todavía se ven abundantemente por Galicia, sobre todo rural. Pero de estas cosas de aspecto físico no se ocupa el libro de Torres; ni tampoco los españoles en general, a los que bien poco les interesa, menos a los vascos, conocer sus orígenes raciales. Claro, de racial a racista, hay pocos pasos... Creo que el olvido activo que viene habiendo desde hace tiempo en España con estos temas es una mezcla de sano e insano—sano por lo que tiene de melting pot, y de ignorar diferencias étnico-raciales o viejos traumas y conflictos; insano porque quien se pica, o se ignora a sí mismo, debe ser que aún come ajos. La razón más directa del olvido activo es, aparte de efectos indirectos de fenómenos como la Guerra Civil, la consciencia enterrada de tantos siglos de Inquisición, de limpieza de sangre y de judaizantes o moriscos reprimidos—los no expulsados, me refiero. Estas cosas se han ventilado más bien por vía de contactos familiares y costumbres de puertas para adentro: no juntarse mucho con los de tal pueblo, o con los de tal barrio, o con los gitanos, o con los agotes, o con los pasiegos, o con tal y cual... O sea, que todos mezclados, pero a veces no tanto.

Ahora que estamos en la España de los derechos históricos, imagínate que volviesen los judíos expulsados, a Zapatero, a pedirle compensaciones. Y los moriscos. O los suevos, que los conquistó Leovigildo, yo creo que bien merecerían autonomía y fueros, ¿no? Estos sí tuvieron reino en los siglos V y VI; otros con menos reino tienen más Derechos Históricos. A lo que voy, es que hoy en España, nadie (que no sea vasco, que ahí el racismo sí que cabalga fuerte) se interesa por su remoto origen étnico, y sin embargo las caras se ven por las calles: judíos, a patadas; moros, que tampoco faltan, y romanos, e iberos botorritos, y hasta celtas, aunque muchos que le pegan a la gaita y se creen celtas son otra cosa, seguro. Y suevos, y suevos. Y godos auténticos, y guanches. Con el mapa genético que van a hacer de los flujos de población los secuenciadores del genoma, los de 23&Me y otras compañías, si no pronto sí un poco más tarde, puede que esto cambie, y vuelva el interés por lo racial—esperemos que no demasiado, por favor. Nos enteraremos si los rubietes anchotes coloradillos de cara cuadrada son en realidad suevos, o son más bien asdingos, o silingos—que también vinieron en el 409. Fueron años de calamidades incontables, según Torres Rodríguez, que como digo no está nada interesado en los suevos de la actualidad, si los hay.

De la cultura sueva poco queda. Están los nombres y hechos de los reyes, como Reckiario, o Mirón. Sí quedan nombres de escritores e intelectuales (eclesiásticos) de aquella época, del reino suevo de Galicia, pero son hispano-romanos, no suevos. Son Paulo Orosio; San Martín de Braga; los dos Avitos que impugnaron a Prisciliano; Hidacio de Chaves, que escribió la historia de los suevos... y otros personajes de curiosos nombres, como Balconio de Braga, el teólogo Siagrio, Agrestio de Lugo, o Profuturo de Braga. Profuturo de Braga... ojo al parche.

Nos dice Torres que "No consta que ninguno de los suevos se haya distinguido en alguna de las ramas de la cultura. Era un pueblo de labriegos y de guerreros, y no sabemos de ningún hombre de raza sueva que haya superado dichas actividades" (293). Al margen de los genes, desde luego, poco queda de los suevos—casi ni el recuerdo de que fueron suevos, que sembraron el terror, y que aquí tuvieron un reino.

Guerra Civil: El vaivén de la memoria

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Sábado, 15 de Agosto de 2009 18:44. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cosas que mueren, cosas recién nacidas

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martes 28 de julio de 2009

Cosas que mueren, cosas recién nacidas


Capítulo 13 del libro de James Shapiro 1599: A Year in the Life of William Shakespeare (Londres: Faber and Faber, 2005)

(Capítulo 12: El bosque de Arden)


13. Things Dying, Things Newborn. Muere la Caballería representada por Essex. Nace el capitalismo.

"Thou met'st with things dying, I with things newborn" (The Winter's Tale).


El conde de Essex había desembarcado en Irlanda el 14 de abril de 1599, en una campaña rodeada de murmuraciones, y sintiendo él mismo oscuras premoniciones del fracaso de su empresa, quizá debido a sus tensas relaciones con la reina. Se encontró allí con mala intendencia que hacía imposible un ataque directo contra el rebelde Tyrone, y el Consejo Privado del reino le negó refuerzos. Además, las fuerzas rebeldes resultaron ser mucho más numerosas de lo previsto: les duplicaban en número. Lejos de poder atacar a Tyrone en Ulster, sólo podía aspirar a contener la rebelión en el sur y el oeste. Shapiro observa que la única posibilidad de victoria hubiera sido seguir la estrategia sugerida por Spenser: sembrar el terror, arrasar las cosechas, y doblegar Irlanda con el hambre y la brutalidad salvaje. Pero tal estrategia repugnaba a Essex, que aspiraba a un enfrentamiento honorable en el campo de batalla.

Intentó Essex promover a amigos y parientes suyos para los puestos de responsabilidad en Irlanda, pero la reina repuso desautorizándolo.

"Detrás de estas maniobras, detrás de toda la campaña irlandesa, había un enfrentamiento sobre la cuestión de la cultura del honor" (285)

(Y en realidad de las relaciones entre aristocracia y monarquía absoluta:)—los aristócratas, los caballeros tradicionales, habían visto sus filas reducidas bajo los Tudor, y Elizabeth continuó con esta política, sometiendo y estrangulando la independencia de la nobleza. Essex era el representante de esta tradición aristocrática, y su portavoz más explícito. Había conseguido el puesto muy codiciado por él de mariscal de la corte (Earl Marshal), encargado del ceremonial de caballería de la corte. Y lejos de interpretar su puesto como una mera cuestión ceremonial, intentó resucitar el papel de la caballería de modo activo, irritando a la reina. Se negó a firmar como su "sirviente" e insistió en que era su "vasallo", ligado por tradiciones de ceremonial y jerarquía feudal, no por servidumbre.  Cuando fue comandante, en Rouen y en el ataque a Cádiz, se dedicó a armar caballeros a numerosos partidarios suyos, en grandes números, algo fuera de lo corriente. Y en Dublín organizó un festival caballeresco fastuoso, en contraste con la ceremonia cortesana donde Isabel premió a cortesanos "poco caballerosos", en su continuada subversión de la tradición de la caballería. También respondió privando a Essex de un jugoso monopolio que codiciaba y dándoselo a su rival el burócrata Cecil.

Shakespeare en esto parece estar del lado de Essex: en sus obras se ve el contraste entre caballeros guerreros tradicionales, y los advenedizos cortesanos y cobardes: por ejemplo cuando a Sir John Fastolfe le arrancan la insignia de la jarretera en Enrique VI 1. Su propio interés en procurarse un blasón muestra cómo participaba de estas ambiciones aristocráticas, y quizá también le remordiese el contraste entre la pura formalidad administrativa y el contenido caballeresco y marcial.  

En Irlanda, los rebeldes nativos luchaban una guerra de guerrillas, evitando el enfrentamiento directo y dejando agotarse a los ingleses con su estrategia tradicional. Las batidas inglesas tenían algún éxito ocasional, otras veces terminaban en emboscadas y expediciones sin sentido ni rumbo. El país los ignoraba en la medida de lo posible, Essex entretenía a sus hombres con la esperanza de honores y victorias, nombrando más caballeros aún. Le llegaron noticias de la muerte de su hija en Inglaterra. Contra sus tropas derrotadas en Wicklow aplicó Essex una medida de antigua tradición pero repugnante: la ejecución de uno de cada diez supervivientes. Las deserciones se sucedían, y aumentaban la mala prensa del conde en Inglaterra con testimonios de primera mano. La moral bajaba, las enfermedades y bajas proliferaban, la intendencia era corrupta, el equipamiento inadecuado. Isabel le envió a Essex órdenes de atacar directamente a Tyrone y le prohibió volver a pisar Inglaterra sin su permiso. La paranoia del conde se alimentaba sola, pero también tenía motivos por la actividad de su partido contrario en la corte. Essex preparaba expediciones con sus malas fuerzas, pero al parecer también le tentaba la idea de desembarcar en Milford Haven y defender su causa en Inglaterra (una idea que Shapiro dice pudo haber sacado de Ricardo III, donde desembarca allí la exitosa fuerza contra el tirano). Los espías de Cecil ciertamente barruntaban estos planes del conde. En un consejo militar, Blount y Southampton (el antiguo patrono de Shakespeare) le convencieron a Essex de que más bien fuese con un grupo de hombres a hablar con la reina. Pero la reina estaba cada vez más irritada con Essex, su independencia de criterio, su teatralidad y su autocompasión.

Y Essex acabó por salir contra las fuerzas superiores de Tyrone, pero éste eligió esquivarlo y marearlo y frustrarlo. Fue retado por Essex a combate singular, pero lo ignoró. Ofreció una sumisión ceremonial de forma y sin sustancia real, y parlamentó con Essex a principios de septiembre. Pero esto iba en contra de las instrucciones de éste, que se hizo sospechoso de buscar algún interés propio o algún plan de traición. La reina reiteró sus órdenes, pero Essex ya se había embarcado a finales de septiembre y fue a Inglaterra para ser recibido por la reina. A la vez, en su bando se debatían planes de matar a Cecil y sus partidarios antes de hablar con la reina, aunque Essex no lo consintió.  Essex irrumpió en las habitaciones de la reina, sin adecentarse antes, y pillándola a ella sin arreglar, para obligarla a escucharle. Elizabeth no sabía si estaba ante una rebelión o no, pero siguió la corriente a Essex cuando éste hizo ademanes de sumisión feudal. Prometió recibirlo enseguida: mientras, se informó de que venía sin su ejército, y lo despidió ordenándole que esperase sus instrucciones. Essex estuvo esperando hasta que su impaciencia lo llevó a montar un intento de rebelión, que lo llevó al cadalso. Con él moría una parte de la caballería tradicional.

A la vez, estaba naciendo el imperialismo capitalista y comercial, que abre una nueva era de la historia de Inglaterra. También estos días de finales de septiembre, un consorcio de comerciantes londinenses elevaron una petición a la Reina y fundaron la East India Company, para comerciar con la India. Se empezaban a poner las bases del todavía inexistente "Imperio Británico" del cual llevaba hablando el mago John Dee veinte años. Imitaban a los mercaderes holandeses, que acababan de obtener beneficios de un 400% en sus inversiones en la ruta oriental del comercio. Los mercaderes ingleses de la Compañía de Levante tenían una ruta de distribución por tierra, a través de Turquía, pero eran quienes más tenían que perder, así que se apresuraron a abrir la nueva ruta. No eran aristócratas, pero buscaban el apoyo de la corte y de sus nuevos hombres. Y lo tendrían en Cecil, más que en la tacaña reina. Cecil fue el dedicatario de los viajes de Hakluyt, una útil propaganda de estas aventuras de navegación, cuyo segundo tomo, sobre viajes a la India y más allá, se estaba terminando este otoño. En la reedición de 1599 suprimió la narración de la campaña de Cádiz de Essex del primer tomo, y toda alusión al conde. Las fortunas de éste caían estrepitosamente a la vez que nacía el nuevo imperio, comercial y no caballeresco. Los nuevos aventureros eran los mercaderes—Shakespeare usa la palabra en ambos sentidos  (y recordemos también la dedicatoria de los Sonetos, de Thomas Thorpe, que alude a una empresa comercial y aventurera).

Shakespeare no tenía fondos suficientes, si tenía interés, para invertir en estas empresas. Aunque queda la anécdota de la representación de Hamlet en uno de los tempranos viajes a oriente, a bordo del navío Dragon, en 1607, cerca de África.

Del escepticismo de Shakespeare hacia los ideales heroicos queda sus desencantadas aventuras homéricas en la cáustica obra Troilus and Cressida. En Hamlet también se nota la huella del desencanto, en el contraste entre el mundo caballeresco del viejo Hamlet y las intrigas cortesanas y dudas metafísicas del presente. La armadura del viejo rey es un anacronismo, como lo eran los torneos de Essex en la Inglaterra isabelina. También en la representación que hace Shakespeare de los duelos, sus tecnicismos y decadencia, está el signo de los tiempos y la decadencia de la auténtica caballería—la transformación de la tradición marcial en deporte.

La expedición de Essex en Irlanda se frustró. El poema de Thomas Churchyard para darle la bienvenida al conde en su regreso quedó sin publicar; la comparación de Essex con Enrique V en la obra de Shakespeare se suprimiría de la publicación. A Essex unos le intentaban convencer de que forzase a la reina a reconocerle; otros le sugerían que escapase al extranjero: Essex mismo prefería el combate a la huída, y muchos de sus partidarios le abandonaban viéndole en desgracia y temiendo verse implicados en algún intento desesperado. Algunos dicen (Fulke Greville) que eran los enemigos de Essex los que hacían circular rumores de sus intenciones, para terminar de hacerle caer. Mountjoy fue nombrado Lord Deputy en Irlanda para suceder a Essex, y también allí había intrigas: estaba dispuesto a hacer una demostración de fuerza junto con Essex y el rey escocés para asegurar una sucesión escocesa a la corona. Pero de estos planes, en los que estaba involucrado también Southampton, se descolgó Mountjoy, y no quiso involucrase en ellos el futuro Jacobo I.  Estos planes eran secretos, pero los tiempos estaban listos para ellos; estaban en el aire—y así encontramos conspiraciones semejantes en Hamlet (1600) que muestra pues la marca de su tiempo, como según dice el príncipe debe hacer el teatro.


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Jueves, 30 de Julio de 2009 00:07. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Antony Beevor, LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

al enemigo

Me acabo de leer otra historia de la guerra civil, la de Antony Beevor, La Guerra Civil Española (Barcelona: Crítica, 2005), revisión de un libro anterior del mismo autor escrito en tiempos de la transición. No sé si ese libro sería un alegato a favor de la República y contra el franquismo, aunque supongo que sí. En el prólogo a este nuevo libro, dice el autor que la masa de información disponible hoy es mucho mayor, y qual enemigoe además ha ido perdiendo "algunas apasionadas certezas de juventud" (13). No ciertamente a la hora de desarrrollar una visión más positiva de Franco y el franquismo, pues en este aspecto nos retrata a un inepto cruel, apoyado por una clase dominante tradicional corrupta y prepotente, y en esto le tiembla poco la mano.  Sí en cambio me parece que habrá perdido fe en las bondades del bando republicano. Franco ganó la guerra en parte por la mayor unidad de su bando: sus fuerzas "Eran de derechas, centralistas y autoritarias a la vez. La República, por el contrario, venía a ser un crisol de incompatibilidades y sospechas mutuas, con centralistas y autoritarios enfrentados a regionalistas y libertarios" (8)—con lo cual el tema del cainismo y la incompetencia republicana se va volviendo prominente. También observa que la historia de la guerra civil "la han escrito con mayor eficacia los perdedores que los vencedores" (8) y en eso debe haber ventajas e inconvenientes—es de suponer que parte de esa eficacia irá derivada a que los perdedores tenderán a justificarse ellos mismos, antes que a hacer justicia al bando vencedor. Que, por su parte, ya estaba repartiendo justicia de la suya no sólo en libros sino en decretos y sentencias.  

Todo ello hace difícil, si no imposible, la objetividad—por ejemplo, en esta frase: "Cada lado ha tratado de demostrar que fue el otro el que la empezó. A veces, incluso se tiende a pasar por alto factores neutros, como el hecho de que la República trataba de llevar a cabo, en muy pocos años, un proceso de reforma social y política que, en cualquier otro país, habría requerido un siglo" (9). En esta frase, uno podría pensar que al autor le chocaría la imposibilidad o desatino de intentar llevar a cabo en cinco años lo que hubiera requerido un siglo en cualquier otro país o en este—porque tampoco parece que esté alabando (a los resultados hay que remitirse) la especial flexibilidad de España para poder conseguir en un lustro el trabajo de un siglo. Y sin embargo queda en la frase un rastro de admiración a los visionarios que intentaron pisar el acelerador. Con lo cual ya no queda claro cuál es el "factor neutro" que ve el autor en todo esto. Factores neutros, pocos quedan, una vez se estudia la trabazón de todo con todo y se evitan los simplismos. 

Ahora el autor tiene más dudas sobre el carácter democrático de las fuerzas republicanas (y con razón). Pero eso le lleva a veces a curiosas quebradas conceptuales, o a corrientes cruzadas de ideas en las que no parece combinar bien un discurso de "buenos y malos" (donde los buenos son los republicanos y los malos los franquistas) con una visión más escéptica, un discurso de "malos y malos", una historia de enfrentamiento entre fuerzas totalitarias. A veces se producen remolinos de razonamiento contradictorio, por ejemplo en estas dos frases al final y al comienzo de un párrafo en la introducción donde se discuten las elecciones del 36:

Si la coalición de derechas encabezada por la CEDA hubiera ganado las elecciones (cosa que habría sucedido si los anarquistas también entonces se hubieran negado a votar), ¿habría acatado la izquierda el resultado legítimo? Uno no puede por menos que sospechar que no. Largo Caballero había amenazado abiertamente antes de las elecciones con que si la derecha las ganaba, se iría a la guerra civil.
    Desde el primer momento, los nacionales quisieron hacer creer a todo el mundo que sólo se habían sublevado para abortar un putsch comunista, lo que no era más que un montaje para justificarse, a toro pasado, por lo que habían hecho (...).  (10).


—Bueno, pues según acaba de decir el autor, si no había putsch comunista, ¿sí habría putsch socialista? Eso suponiendo que el término de "comunista" no le cuadrase a Largo Caballero, que gustaba de presentarse como "el Lenin español".  En fin, que en suma Beevor reescribe su propia historia personal de idealistas milicianos republicanos de sana izquierda, combatiendo a unos abyectos militares fascistas, y la matiza con un mayor escepticismo ante las credenciales democráticas de los republicanos, y un mayor sentimiento de asco ante el ensañamiento de todos, y las "profecías autocumplidas" de la retórica de la aniquilación que todos emplearon.

Especialmente llamativa a la luz de los nuevos documentos conocidos desde la caída de la URSS es "la determinación comunista de eliminar a sus aliados de izquierda una vez que la guerra contra la derecha hubiera sido ganada" (11) —cotéjese esto con lo que dice en la página 10 de que el "putsch" comunista era un montaje de la derecha.... en fin. La estrategia democrática del Frente Popular no era sino eso, un disfraz o una estrategia momentánea, destinada a engañar a muchos—y huellas aún quedan en este libro de la magnitud del engaño.

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Algunas notas subrayadas sobre los capítulos del libro:

1) España a comienzos del siglo XX

2) La Segunda República










 

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Viernes, 27 de Febrero de 2009 16:21. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


A Great Blow in Ireland

Capítulo 2 de 1599: A Year in the Life of William Shakespeare, de James Shapiro ( Londres: Faber and Faber, 2005).

(Capítulo 1: A Battle of Wills).


2. A Great Blow in Ireland.  La expedición a Irlanda de Essex, contra la rebelión de O’Neill, conde de Tyrone.

En 1598 moría el hombre fuerte del régimen de Elizabeth, el Lord Tesorero Burghley, experto en manejar las crisis y desactivar partidismos. A su muerte, los dos partidos se encarnarán en la persona de su hijo, Sir Robert Cecil, y el conde de Essex, de quien Burghley había sido tutor. El partido de los togados contra el de los soldados, respectivamente. Essex, contra quien se murmuraba que promovía la guerra en interés propio, escribió una curiosa Apology defendiéndose, con una evocación nostálgica del reinado de Enrique V y sus exitosas campañas militares en Francia, como un ideal patriótico y caballeroso. "Habiendo prometido escribir una nueva versión de Enrique Quinto, Shakespeare era muy consciente del equipaje político que acarreaba esta historia, tanto más una vez empezó a circular la Apología de Essex" (Shapiro 55, traduzco). Y se encuentran en la obra de Shakespeare numerosas alusiones, tanto implícitas como explícitas, a la campaña irlandesa de Essex.

Essex, favorito de la reina tras sus predecesores Leicester y Hatton, era menos prudente que ellos, además de treinta años más joven, y se indignaba cuando la reina no seguía sus sugerencias políticas. Una célebre bronca tuvo lugar con ocasión de enviar un nuevo administrador a un puesto un tanto envenenado en Irlanda. Essex no quería que Elizabeth enviase allí a su tío y aliado William Knollys, y le hizo un gesto de desaire a la reina, dándole la espalda con insolencia. Elizabeth le dio una bofetada en la oreja. Essex, airado, insinuó que si la reina no fuese mujer no le aguantaría esto—un primer episodio grave, sobre todo cuando Essex se empecinó en su honor combinando razonamientos aristocráticos tradicionales con argumentos modernos contra la tiranía—una combinación peligrosa a los oídos de la reina. Tales fueron los preliminares palaciegos de la expedición de Essex a Irlanda—un lugar donde era fácil fracasar.

En 1597 había habido una derrota sonada de los ingleses en Blackwater, con un ejército masacrado. Elizabeth preparaba la respuesta, y buscaba un jefe para encabezar una campaña de represalia en Irlanda. Essex se veía tentado por la aventura militar, a la vez que veía que era un paso peligroso. Se opuso a que encabezase la expedición de castigo alguien de menos rango que él. Pero Essex conduciría su campaña de modo ineficaz, atento más a su idea tradicional de la guerra que a las peculiaridades de la situación irlandesa—de sus lealtades inciertas, de su paisaje traicionero, y de la estrategia más localizada seguida por Tyrone, basada en el desgaste y en esquivar la batalla, en el empantanamiento del adversario, y el ataque por sorpresa. Volvió de Irlanda desconcertado y fracasado. Su sucesor Mountjoy, a quien Essex se había opuesto en un principio a enviar, siguió los consejos genocidas del poeta Spenser en A present View of the State of Ireland, y en lugar de perseguir a las partidas de rebeldes irlandeses sumió al país en el hambre y la desesperación antes de reducirlo militarmente. Esto no fue ni caballeroso, ni decente, ni ético—pero fue eficaz.

Por su parte, Essex, con su campaña desbaratada, frustrado, y ofendiendo a la reina con sus familiaridades, se vio despedido de la corte. Y cuando intentó a la desesperada montar un golpe de estado para imponerse frente al partido de sus rivales, en 1601, fue arrestado, condenado y decapitado.


 

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Domingo, 04 de Enero de 2009 14:27. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


23-F, la verdad

Es un libro de Francisco Medina (De Bols!llo, 2006) muy ilustrativo sobre aquellos años de caos y conjuras, y trae a la memoria cosas que la mitología oficial de la historia española, o la conveniencia oportunista, hacen a menudo olvidar. Algunos elementos a tener en cuenta según los expone Medina:

— La política económica de Suárez estaba siendo desastrosa; las huelgas promovidas por unos sindicatos aliados con la izquierda eran irresponsables y desestabilizadoras. Ni entonces ni ahora hay una ley de huelga. Los empresarios no querían a Suárez que "era muy socialista" y los socialistas tampoco lo querían allí, en el lugar de ellos. 

—  A Suárez lo quiere echar todo el mundo: hasta su partido, que lo ve embarcado en una carrera personalista hacia no se sabe dónde, pedaleando para mantenerse. Su política exterior recuerda, si a la de alguien, a la de Zapatero. Suárez, dice uno de los confidentes, "no quería ser el líder del centro derecha español".

— El PSOE estaba con el culo inquieto por llegar al poder, aunque fuese a través de un gobierno de coalición, y estaban dispuestos a dar su apoyo al plan para poner al general Armada a la cabeza de un gobierno de concentración.

Antonio Cortina y su hermano del CESID José Luis Cortina, el coronel José Ignacio San Martín, el comandante Pardo Zancada, fueron de los más activos factótums que impulsaron un golpe. (También el enconces capitán Joaquín Tamarit, hoy en la Jefatura de Estado Mayor del Ejército—p. 345, n.3). Aparte estaban Tejero y sus autobuses, y por otro lado todos los políticos urdiendo una manera de quitar a Suárez de enmedio, con el apoyo del Rey. Pero el punto de contacto de todos estos planes, golpistas o no, era mínimo, y los esfuerzos de los intrigantes para ocultar información a unos y otros a la vez que conjugaban voluntades y compromisos medio hablados, sólo consiguieron llevar al fracaso y al ridículo todo el plan. Como muestra un botón, "Se habló incluso de crear una unidad militar puramente vasca, en la que se integrarían los etarras tras dejar las armas, una especie de Legión..." (192) !!!!

— El tejerazo fue a la vez "el 23-F" y lo que acabó con el 23-F, o sea, fue la manifestación grosera, chapucera, decimonónica y absurda de un deseo muy extendido entre muchos de dar un giro radical a la política española. Y acabó con cualquier posibilidad de impulsar el "gobierno de concentración" que aunase a las fuerzas parlamentarias. Saldría de allí el breve gobierno de Calvo Sotelo, y pronto unas elecciones ganadas por un PSOE que ahora ocultó cuidadosamente sus contactos con Armada y su disposición al gobierno de un militar. Pero vamos, en el año anterior, parece claro "no sólo que en la Zarzuela se conocía que había algo parecido a lo que luego se denominaría la Operación Armada, sino, sobre todo, que se apoyaba semejante operación" (174). Pero los métodos impresentables elegidos por Armada, y sobre todo el Tejerazo televisado en directo, obligaron a reconducir toda la cuestión y a ocultar una metedura de pata gigantesca de mucha gente.

—Hubo contactos y vistos buenos confidenciales de los EE.UU. No es casual que el 23-F suceda justo tras la llegada de Reagan a la Casa Blanca. "Había una dependencia muy evidente del CESID con respecto a la CIA", dice Perote (301).

— El Rey tenía conocimiento del plan para llevar a Armada al gobierno, y confiaba en la capacidad de éste para "reconducir" un golpe militar, con el que prácticamente se contaba. Entre militares se era muy consciente de lo que convendría hacer o no hacer si había levantamiento: pero había enorme desorientación, mentideros por doquier y vigilancia mutua. Sorpresas sorpresas, pocas. Más bien, "un problema de estética" para liderar lo que se vio por la tele (352).

— Hay que colocarse en contexto retrospectivamente. La Eta estaba matando por entonces a decenas y decenas de militares: algo que en aquellos años de postfranquismo inmediato se toleraba con la inconsciencia del "algo habrá hecho" o del "todo vale"; con una falta de criterio y un embotamiento en la reacción política que hoy serían impensables. O eso es preferible pensar.

— Suárez había perdido la confianza del rey (por asuntos "de celos" nos dice Medina, sin especificar mucho más, aunque alude a líos de todo tipo). En parte se le estaba subiendo a las barbas no sólo al monarca, sino a su propio partido, y al país: un corredor por libre pedaleando en el aire, vamos—pensemos en la locura del rey Jorge, vamos, o en las escapadas de Ibarreche. Su buen criterio y su eficacia salen bastante en entredicho del panorama pintado aquí.

—Suárez fue quien, a su manera, dio también un "golpe", en el sentido de que nombró a su sucesor, Calvo Sotelo, invadiendo lo que el Rey consideraba una competencia suya (un rey que todavía tenía extendido el dedo que había nombrado a Suárez, y que quizá no había asumido plenamente su papel cuasi-nominal en la nueva Constitución). El rey esperaba que Suárez dimitiese a sugerencia suya, para nombrar a "alguien" sugerido por los partidos, posiblemente Armada: y le irritó que Suárez se resistiera y luego que organizara su propia sucesión ("Arias era un caballero, me bastó con insinuarle la necesidad del cambio para que él actuara en consecuencia"). Suárez le pidió a Felipe González apoyo para resistir estas ideas del rey, pero Felipe no deseaba otra cosa que la dimisión de Suárez... y participar en el gobierno Armada.

— La mitología según la cual unos militares se salen del tiesto por cuenta propia, y el rey los pone firmes en un gesto de heroica autoridad... es una simplificación notable, aptar para consumo popular. Ignora todas las tramas civiles, militares y reales para dar un "golpe de timón" a la situación caótica y descabalgar a Suárez. El verle las orejillas al lobo hizo que se calmase un poco quizá todo el mundo: el rey, que pasó a intervenir menos en política nacional, y el PSOE, que esperó a ganar las elecciones en lugar de apuntarse a un bombardeo—es un decir.

—Armada por supuesto emerge como un notable intrigante, contando a cada cual lo que quería oír y haciéndoles presuponer más acuerdos de los que había; al tanto de planes golpistas semicoordinados, e intenta rentabilizarlos y que jueguen a su favor. El golpe de extrema derecha de Tejero, el de los militares descontentos liderados por San Martín, y el de la "trama civil" habrían de culminar en su persona. Otro que pedaleaba por el aire, aunque no tanto. Todo era bastante inestable e imprevisible, y parte al menos de este comportamiento sorprendentemente estúpido y optimista de Armada habría que atribuirlo a las peculiaridades de la comunicación de un monárquico con el Rey: a la necesidad de no involucrarle y a la vez de interpretar sus deseos y llevarlos a cabo de la manera que él consideraba más factible, mediante la presión del Ejército y una amenaza de golpe similar a la que llevó a De Gaulle al frente de la V República francesa.

— Como curiosidad, Suárez "presumía de no haber leído nunca un libro", dice uno de sus antiguos amigos (213).

— Y otra curiosidad: el gabinete que iba a ser propuesto por Armada si el Rey le pedía que interviniese. Gabinete que tampoco le gustó a Tejero:

"Presidente: general Alfonso Armada; vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González; vicepresidente para Asuntos Económicos: José María López de Letona; ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza; ministro de Defensa: Manuel Fraga; ministro de Justicia: Gregorio Peces-Barba" etc, etc... Un gobierno en el que estarían no sólo los otros frustrados miembros de la terna de la que salió Suárez (Fraga y Areilza), sino también  Javier Solana, Ferrer Salat, Solé Tura, Tamames, Múgica, Herrero de Miñón, Garrigues, Luis María Anson, y supervivientes todoterreno del franquismo como Pío Cabanillas... Vamos, suficiente como para que a nadie le interesase airear demasiado los detalles. A Carmen Echave, que tomó nota de la lista, le recomendó Rosón, el ministro del Interior, que no la diera a conocer a los jueces que investigaron el golpe. Y hubo instrucciones, y consenso, de encausar al mínimo número posible de implicados en las diversas tramas ilegales o de dudosa legalidad.

La limitación mayor del libro... pues sin duda la ocultación de las fuentes, de los nombres de varios de los personajes que hacen confidencias políticas a Medina, exigiéndole que mantenga su intervención en secreto. Y siempre hay quien sabe más de lo que circula. Aún está demasiado cercano el asunto, parece—por ejemplo, tenemos aún el mismo rey, y que nos dure muchos años cumpliendo sus funciones.


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Sábado, 13 de Septiembre de 2008 14:31. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Francamente

Viernes 15 de agosto de 2008

Me estoy terminando los Mitos de la Guerra Civil de Pío Moa, que me ha parecido excelente dentro de su abierta simpatía hacia el bando franquista: es un libro muy informado y crítico, y para nada la bazofia pseudohistórica que dicen Preston y otros—un juicio sectario éste, que de repente me los vuelve a ellos menos fiables, una vez leída la cuestión. Cuando Preston llama a Moa terrorista o fascista, dice que sus libros consisten en insultos y tergiversaciones, o cuando se niega despectivamente y "por principio" a debatir con él—ahora ya veo quién se autodescalifica a sí mismo por actitudes tendenciosas y sectarias.

Un detalle del final de la guerra: Negrín, escribiéndole a Indalecio Prieto, dice:

"Sea usted franco y un poquitín generoso, no lo he hecho tan mal..."

¿Será un lapsus, o ganas de cabrear? La interpretación es libre.

Y otra salida inesperada de Negrín—a quien Pío Moa reconoce sin embargo cierta coherencia en su opción deliberada por el estalinismo. Dice Negrín de los líderes del PNV y de los nacionalistas catalanes:

"Aguirre no puede resistir que se hable de España. En Barcelona afectan no pronunciar siquiera su nombre. Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero ante estas cosas, me indigno. Y si estas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos las entenderíamos nosotros o nuestros hijos, o quien fuere. Pero estos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco."



Nada menos que Negrín. Esto según Azaña, en sus Memorias, volumen II.

También dijo Negrín, por cierto, que no fueron los franquistas quienes derrotaron a la República, sino "las asechanzas de unos cuantos malandrines", refiriéndose a las guerras intestinas y sublevaciones dentro del bando republicano. Es una opinión, y, francamente, las hay menos informadas.


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Moa es abucheado de modo casi unánime por la historiografía profesional universitaria, normalmente sin entrar a debatir sus interpretaciones ni datos, simplemente en una especie de ritual de chivo expiatorio.  No parece la opción más inteligente a tomar en un estudio histórico, y así se revela un cierto consenso sectario en torno a qué interpretaciones son admisibles y cuáles no son ni siquiera discutibles.  Una cierta reacción al respecto se apunta en este comentario de Pablo Sánchez León ("La objetividad como ortodoxia: los historiadores y el conocimiento de la Guerra Civil Española", en Guerra Civil: Mito y Memoria, ed. Julio Aróstegui y François Godicheau (Pons, 2006):

"son precisamente los pies de barro extraintelectuales de la historiografía sobre la guerra civil española los que incitan al revanchismo entre los excluidos de la ortodoxia dominante. El relativo best-seller que ha supuesto al obra de Pío Moa apunta en esta dirección: se trata de una obra que aspira a dar la vuelta a casi todas las convenciones sobre los orígenes de la guerra civil española. Escrita con ánimo de enjuiciar negativamente la labor de la izquierda política durante la República, hasta considerarla causante de la guerra, el valor de la obra no reside en la coherencia de sus hipótesis, sino en el público al que representa, esto es, una parte de la opinión pública que no se siente identificada con la actual interpretación ortodoxa de la guerra civil. Pero se trata de una obra que cumple los mínimos metodológicos para ser considerada un producto historiográfico: la interpretación de los hechos que hace no es mucho más parcial y subjetiva que las que se han impuesto durante los últimos treinta o cuarenta años". (128)


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Jueves, 21 de Agosto de 2008 09:03. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Espectros de España por aquí

17 de julio de 2008

Me empiezo el libro de Giles Tremlett Ghosts of Spain (Londres: Faber and Faber, 2006). Sobre la memoria histórica y la desmemoria precedente: los crímenes de la Guerra Civil, el olvido pactado de la Transición, y el súbito interés en volver sobre estas cuestiones mal resueltas a comienzos del siglo XXI.  Empieza el primer capítulo, "Secretos a voces", con la exhumación de tres "rojas" fusiladas en Poyales del Hoyo y dejadas enterradas en la cuneta hasta 2002—y sigue con más enterramientos y desenterramientos masivos de víctimas civiles de la guerra. Estos de rojos, aunque también los hay del otro bando—y ya pasamos al capítulo de las acusaciones mutuas, las apropiaciones republicanistas del asunto, las ambivalencias (cuando no posturas claras) de la derecha al respecto...  

Tremlett toma partido claramente por los derechos del bando republicano a rememorar y enterrar dignamente a sus muertos, algo que el régimen franquista, y luego la Transición, hicieron sólo de modo superficial y por cubrir el expediente, dejando muchas heridas tapadas pero todavía abiertas—primero por miedo sin más, y luego en nombre de una actitud constructiva de no mirar atrás.

Establece una diferencia entre la barbarie oficial promovida por Mola o Franco durante la guerra (sembrar el terror, exterminar a los disidentes) y la actitud diferente de los republicanos—cita a "un historiador" no nombrado que dice que "Ni las autoridades republicanas, ni los partidos políticos de izquierda sancionaron las represalias. Por contra, la represión salvaje perpetrada por el bando nacional fue una estrategia oficial, sistemática y calculada".

En esta diferenciación pecan de parciales Tremlett y su historiador (—Vicenç Navarro es una de sus fuentes favoritas). Cualquiera que estudie el asunto con objetividad verá que hubo tanta barbarie organizada en un bando como en otro, y tanta hipocresía y uso extraoficial de la brutalidad entre los partidos y dirigentes republicanos como entre los "alzados". Con mucho lenguaje noble e idealista en los dos bandos, también.

En todo caso, sobre un punto no hay mucha disputa, y es quién ganó la guerra, y quién tuvo cuarenta años para decir la última palabra—última por entonces, claro. Y por eso no se puede disputar el planteamiento básico del libro de Tremlett expuesto así:

"En las tumbas de Pilar, Virtudes y Valeriana—y en cientos más como ellas—se halla la prueba de un silencio que ha sido tanto colectivo como voluntario. Uno de los pueblos más habladores y discutidores de Europa sencillamente ha elegido apartar la mirada de una parte vital de su historia cuya presencia espectral y aterradora se encuentra bajo unos pocos palmos de tierra" (24).

Es la postura de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que en su petición al Parlamento expuso que el conflicto entre las dos españas no se cerrará realmente hasta que se recupere la verdad de los hechos y se dé sepultura digna a los muchos asesinados del bando republicano que no han tenido ocasión de tenerla nunca.

"Los que perdieron la guerra se vieron condenados al silencio, que les impuso la dictadura, y que aceptó la democracia con la Ley de Amnistía de 1977. Esa condena ha llegado ahora a la tercera generación de estas familias... Hoy hay gente que todavía siente la necesidad de bajar la voz o hasta de cerrar las ventanas cuando hablan de estos hechos, como si ellos mismos estuvieran haciendo algo clandestino" (26)

Reconoce Tremlett el extraño giro de los partidos de izquierda tan interesados en hacer uso político de esta cuestión ahora como desinteresados estaban hace unos años. Pero para muchas personas, dice, no es una cuestión de enfrentamientos partidistas:

"La venganza no está en su vocabulario. La justicia que buscan es histórica. Por tanto, no ha habido presión para llevar a juicio a los viejos asesinos en masa, ni, hasta ahora, de exponerlos a la reprobación pública. Eso sería tensar demasiado el pacto de no agresión sobre el que está fundada la moderna democracia española. Lo que exigen es la verdad, y el derecho a enterrar sus muertos con decencia—dos derechos que hace tiempo que se concedieron a las víctimas del bando vencedor" (32). Y a veces no se trata en realidad de derechos o de obstáculos legales, sino de traumas y actitudes y tabúes enraizados ya en la historia colectiva y personal.

Es una historia que nos suena, pues ha sido la historia de nuestra familia, como de tantas otras. Aunque no tenga yo, que yo sepa, ningún antepasado enterrado por las cunetas.

Mis abuelos maternos tuvieron que vivir en el exilio. Mi abuelo cruzó la frontera perseguido a tiros por una cuadrilla de matarifes de esos que iban fusilando gente por los pueblos. Y mi abuela tuvo que dejar el pueblo, Sigüés, cuando otros vecinos le hicieron la vida imposible. Las posesiones las fueron perdiendo por el camino, claro, y claro, alguien sacaría algo en limpio del asunto.

El otro día nos contaba mi madre cómo se quedó ella sin madre. Bueno, ya la habían mandado a vivir con mi tía, repartiendo fuerzas, a Borrés, donde la tía Felisa era la ama de llaves de Mosén Benito, que fue más tarde el que procuró que mi madre acabase Magisterio.  Bueno, pues a veces en Jaca y a veces en Borrés con la tía, mi madre recuerda que mi abuela procuraba reunirse con mi abuelo en Francia, donde había más oportunidades y menos miseria. Era la cocinera del general de la Ciudadela de Jaca, y éste le daba buenas palabras, que le darían un pasaporte, pero nada. Y se acuerda mi madre que ella le llevaba la comida a la Ciudadela al general ("y qué bien olía...") pero de eso no podía probar, y a malvivir esperando mejores años. Mi abuela había visto a mi abuelo en alguna ocasión en una fiesta que se hacía, y todavía se hace, en el valle del Roncal, una tradición antigua que reúne a franceses y españoles un día al año. Fue allí con mi tío Víctor, su hermano, que había estado en la cárcel por haber entrado en España con los maquis, y de milagro se libró de de que lo fusilasen. Mi tío la animó el mismo día de la fiesta a que se fuesen a Francia sin permiso ni pasaporte, y así lo hicieron, llevándose a Encarnita, la hija pequeña. Se volvió para Jaca su hermano mayor que las había acompañado, y que no se fue para no ser prófugo—y le dijo a mi madre "Oye, Dolorines" (o como la llamase), "que mamá no va a volver, que se ha ido a Francia". Hablábamos el otro día (era su 48 aniversario de bodas) de cómo mi padre conoció a los suegros en el viaje de bodas que hicieron a Francia, en 1960.   En verano los íbamos a ver a veces, ya tenían la vida hecha allí. Y en Francia está enterrado mi abuelo, aunque mi abuela volvió a España en los ochenta.

En la familia de mi padre la historia es más sangrienta, pues a mi abuelo paterno lo mataron al principio de la guerra: una historia que se ha vivido en silencio durante muchos años, de la manera que tan bien describe el libro de Tremlett.

Mi abuelo paterno era maestro en Escuer, cerca de Biescas, y movió todo el asunto (junto con el cura del pueblo) para trasladar el pueblo de sitio, desde el monte al llano. Veía la miseria de la gente que bajaba del pueblo aún de noche a trabajar al valle, andando horas, para deslomarse trabajando "de estrella a estrella" en las obras públicas, y volver a casa de noche cerrada. Hizo el abuelo los papeles necesarios en Madrid, una pesadilla administrativa, buscó créditos, y hasta le prestó dinero a alguno que no podía acometer el traslado de su casa él solo. Y Aún se ven hoy las ruinas del Escuer viejo, pero al final todos acabaron viviendo al lado de la carretera, donde el pueblo ha tenido una oportunidad, y hasta le dedicó una calle a mi abuelo en los años ochenta.

Por esos años reapareció también el retrato de mi abuelo, junto al de mi abuela—yo no lo había visto nunca de niño. El trauma de mi abuela era tan tremendo que nunca pudo hablar de esto ni mucho menos superarlo. Murió en 1972, una de esas mujeres de negro que eran como un símbolo de la España de tiempos de Franco. Mi abuelo nació el 2 de agosto, en los años 70 del siglo XIX, y el 2 de agosto de 1936 lo mataron. Fue una cuadrilla de pistoleros a buscarlo a casa, se lo llevaron de Biescas y a las afueras del pueblo lo mataron a tiros. Cuando se enteró mi abuela se quedó tan horrorizada y espantada que no fue ni siquiera a verlo—temiendo que la matasen a ella y a sus hijos también. Por fin se encargó alguien, del bando contrario al parecer, de que lo recogiesen y lo llevasen al cementerio de Jaca. Allí tiene tumba, pero no lápida. Fue mi padre a preguntar por el sitio donde estaba enterrado, y le dijeron: "Imposible, de esa fecha no hay nadie de esta comarca"—que ya traían por entonces muertos de Navarra y demás, pero que allí aún no habían matado a nadie, hacía sólo unos días del "Alzamiento" en Marruecos. Pero sí, mirando mirando, allí constaba, puesto de refilón entre dos tumbas. El primer muerto de la comarca, por algún enemigo que lo tenía enfilado—desde luego él no había matado a nadie ni mucho menos, antes bien había intentado mejorar la vida de mucha gente.  Negocio no hizo, desde luego—ganancias netas, seis pies de tierra.

De mi abuelo también se habló durante muchos años en voz baja. Y queda tan atrás su memoria que poco más se dirá de él seguramente. Aunque una antigua alumna suya, octogenaria ahora, tiene muy buen recuerdo de él y nos dicen que escribe cosas sobre aquellos años. Pero hay tantas cosas que pasan al olvido sin contarse nunca—y aunque se cuenten, al final todas. Sus hijos casi no lo conocieron, pues eran pequeños cuando murió y cayó sobre ellos el nubarrón de la desmemoria activa que fomentaba el Régimen. Además del régimen alimenticio bajo mínimos y la miseria que apretaba y las prioridades para sobrevivir y salir adelante—el estudio, el trabajo sin parar. Mi abuela no pudo reivindicar la memoria de mi abuelo, pero sí que consiguió en cambio, partiendo de casi nada (pues además fue maestra represaliada por el Régimen), sacar adelante a tres hijos y darles estudios. Y de allí hasta estas cumbres de cultura y bienestar, pasando por los disciplinados años cincuenta y sesenta, y los setenta que ya apretaron menos según recuerdo yo.

A mi abuelo le pusieron una calle los socialistas—aunque sus hijos insistieron en que no hubiese nada "de política" en el homenaje. Pero con calle y todo, resulta que el nombre coincidía con uno de los sublevados de Jaca, "Angel García"—además de coincidir con el de mi padre, y ya no se sabía la calle para quién era. Y la placa se fue moviendo de una casa en derribo a otra... total que ya no se sabe si tiene calle o no. Lápida aún no tiene su tumba, ni tendrá quizá. Pero con estos afloramientos de la memoria histórica, todo se mueve, y su familia va a ponerle este verano una lápida, con setenta y dos años de retraso... no en Jaca, sino en Escuer, en el cementerio del pueblo que él trazó. Sólo con su nombre y sus fechas de nacimiento y muerte—por no recordar su asesinato. Un capítulo más de la memoria y el olvido, que llega hasta aquí mismo, donde digo poco y aún digo demasiado. Es esa una sensación que producen los espectros del pasado, nunca se sabe si se les debe mentar o no, qué es mejor, qué es peor. La sensación no es que sea mía, es atmosférica.

Yo a veces he pensado, como quien piensa cosas por perder el tiempo, que quizá consten en algún archivo de Falange los nombres de los nobles patriotas que asesinaron al abuelo éste desconocido, con los recibos del sueldo que cobraron por la faena—es cosa que tal vez se podría investigar; hacerles un seguimiento, ver qué ha sido de ellos. Ponerles una denuncia por asesinato (que nadie les ha puesto nunca) a ver qué pasa... O darle de leches a algún nonagenario, quizá... Son cosas que uno no puede evitar pensar. O por lo menos ver si sus hijos saben quiénes fueron esos individuos—de quiénes son hijos. Serían tareas que sin duda tendrían su lado educativo, para mí y sobre todo para ellos, nunca es tarde para aprender. Gratificantes serían menos, me parece; y frustrantes, seguro.

En cualquier caso, hasta mí llega la desmemoria activa, y así no voy ni iré a los archivos ni a los juzgados, como cosa que no vale la pena, o poco seria, o demasiado seria; y todo va quedando atrás, y todo pasa y todo se sucede, y todo queda en la memoria y en la desmemoria.

Muertes paralelas / No se fusila en domingo

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Viernes, 18 de Julio de 2008 13:59. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El Ángel de la Historia

20080329110803-dani1.gif"Hay un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus. Se ve en él un ángel, al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava la mirada. Tiene los ojos desorbitados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la historia debe tener ese aspecto. Su rostro está vuelto hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que arroja a sus pies ruina sobre ruina, amontonándolas sin cesar. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destruido. Pero un huracán sopla desde el paraíso y se arremolina en sus alas, y es tan fuerte que el ángel ya no puede plegarlas. Este huracán lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas crece ante él hasta el cielo. Este huracán es lo que nosotros llamamos progreso."


Pongo un comentario al post de Historiantes sobre este ángel:

Creo que con ese ángel que mira atrás se refiere Walter Benjamin al conocimiento retrospectivo que constituye la historia, y que le da su perspectiva sobre los acontecimientos superior a la de los contemporáneos. Los contemporáneos viven inmersos en acontecimientos cuyo significado desconocen, porque ese significado todavía no se ha producido (lo producirá el tiempo, con sus resultados y consecuencias)—es decir, nunca vivimos los acontecimientos históricos que nos son contemporáneos como tales acontecimientos históricos, o al menos nunca de la misma manera. Esa expresión que utiliza a veces la prensa, "estamos contemplando un acontecimiento histórico", es una especie de apuesta. La historia en el sentido de procesos históricos sucede en el presente, en cada presente, pero la Historia como historiografía, como gran narración, como acumulación de tiempo y conocimiento, es inherentemente narrativa y retrospectiva. Si es que no es retroactiva... porque podría parecer que algunos de estos acontecimientos históricos son generados "en el pasado" tiempo después de que éste haya transcurrido. Cuando efectos imprevistos entonces acaben por salir a la luz, y los acontecimientos ahora "históricos" sean reevaluados por la posteridad. Pero esta retrospección/retroacción, lejos de significar que podemos cambiar el pasado a nuestro gusto, significa lo contrario, como dice Benjamin: no sólo la tragedia de que no podemos evitar las catástrofes que sucedieron (no podemos avisarles de lo que se avecina, de lo que vemos desde nuestra atalaya del futuro), sino también nuestra propia tragedia: nuestra acción interpretativa no está por encima de la historia, sino que está involucrada con los acontecimientos de nuestro tiempo, y también como historiadores actuamos, somos arrastrados por el viento huracanado de la historia en el que nuestra interpretación o perspectiva es un acontecimiento (insignificante) más.

No deja de recordar esta visión del conocimiento como generación retroactiva de objetos virtuales a otra línea de razonamiento que sigue Walter Benjamin en su ensayo "La tarea del traductor". Allí habla de un objeto virtual creado por la acción del traductor: un aspecto antes desconocido de una obra que sólo sale a la luz por efecto de una traducción. No en la propia traducción, ni en realidad en la obra que se escribió, sino como un resultado de la interacción de la traducción y el original.

Al igual que este objeto fantasmagórico, los acontecimientos históricos creados por nuestra perspectiva retrospectiva no están propiamente hablando ni en el pasado ni en el presente que los contempla, sino en ese extraño tiempo virtual que es el pasado contenido en el presente—en realidad, el único pasado que existe.


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Sábado, 29 de Marzo de 2008 11:08. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Cronista oficial de la villa

Lleva publicando la Institución Fernando El Católico una colección de libros sobre "Historias municipales", que estoy esperando que le toque el turno a Biescas. Tenemos una historia del santuario de Santa Elena (Pedro Estaún Villoslada, La ermita de Santa Elena: Lugar emblemático del Valle de Tena. Zaragoza: Barrabes Editorial, 2005), pero aún ninguna historia propiamente dicha del pueblo. A ver si no tarda, aunque hace falta valor para ponerse a escribir una—no es cosa de broma el trabajo que lleva.

Un poco más abajo siguiendo el Gállego, pero lástima que no pase por allí el río, está Villanueva de Gállego, el llamado pueblo de las tres mentiras; y ellos acaban de estrenar historia, el volumen 10 de esta serie que decía: Villanueva de Gállego, un enclave rural en la huerta de Zaragoza (2007). Un 2007 muy tardío será, porque conozco al autor, que trabaja en mi departamento, Carlos Urzainqui; me lo he encontrado hoy y me ha presentado el libro, que acaba de salir. Carlos vivió mucho tiempo en Villanueva pero era y es de Zaragoza—también somos del mismo año por cierto.

Pues como decía no es cosa de broma meterse a historiador local. Toda historia bien escrita es difícil escribirla—pero quizá tenga más disimulo la historia nacional, o la historia de acontecimientos famosos, pues hay tantas historias previamente escritas, y tanto material adicional ya estudiado y listo para seleccionar, que el trabajo puede ser de índole muy distinta. En la historia local, en cambio, suele el historiador ser el primero que se aventura por allí, y le toca recoger datos, hacer entrevistas, patear el campo, registrar archivos, digerir informes e impresos oficiales... ánimo a quien se anime, y enhorabuena a Carlos que lo ha hecho de modo magistral.

Empieza por la orografía y geografía, pasamos por los restos romanos ("no es nueva...") y las menciones en autores medievales, las figuras que por allí pasaron, las anécdotas como el cambio de nombre por generación espontánea (pues mucho tiempo se llamó "Villanueva de Burjazud"), la economía de los habitantes y del municipio, el gobierno, las vicisitudes de la historia nacional a su paso por el pueblo, la arquitectura, las tradiciones, las cofradías y casinos y romerías... El precio de la cruz de plata que encargaron en el siglo XVI, los contratos y obligaciones del barbero y el secretario, las casas de campo, la banda de música, la proclamación de la primera y la segunda repúblicas, los fusilamientos realizados por los falangistas, las incursiones del maquis, los cines de posguerra... En fin, como para no especializarse. O más bien para especializarse en cómo estos ingredientes se combinan de manera única en un espacio y en un tiempo irrepetibles pero de manera siempre cambiante, y seguirle la pista a todo como mejor se pueda—y se puede. Chapeau.

Un trocito sobre una época sensible:

La vida social de posguerra transcurría en un ambiente rural e introspectivo en el que abundaban las reuniones familiares, sobre todo alrededor de la radio o de la estufa, o de grupos cohesionados entre sí por lazos de afinidad. Se creó un prototipo de convivencia marcado por la pervivencia de supervivientes de ambos bandos que llevaba a la contención de determinadas ideas y sentimientos, aparte de la represión oficial. En este ambiente, la sociedad villanovense de posguerra vivía dentro de los cánones establecidos por el Régimen que se resumían, principalmente, entre el fútbol y el baile de los domingos. La amplia tarea musical del primer tercio del siglo continuó durante la posguerra. En 1944 ya existían dos locales de baile: uno de ellos situado en los bajos del Casino Agrícola Católico y otro llamado popularmente "El Bolo". Este último estuvo siempre controlado ya que, según aducían las fuerzas gubernamentales, "daba lugar a volver nuevamente a los tiempos de la República, pues se notaba en los vecinos la formación de dos bandos, siendo, como es lógico, los partidarios de la apertura de este baile los de ideología izquierdista" (Libro de Actas del Consejo Local del Movimiento, p. 57). Este último hecho no está constatado. (p. 226).

—Y de ahí a los cines de la generación de nuestros padres, la expropiación del Castellar, la democracia, con la sorprendente prevalencia de votantes del CDS, la circunvalación, la Universidad San Jorge, en construcción—mucho se construye últimamente en el pueblo, lo están dejando como nuevo.

En fin, que propongo que lo hagan villa de una vez, y que nombren cronista oficial de la misma a Carlos Urzainqui. Y, ya puestos, que desvíen un poquito el Gállego hacia allí.



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Miércoles, 30 de Enero de 2008 23:11. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Señorita

Vía Ireth, me leo este divertido (es un decir) contrato de maestra para la Escuela Pública de niñas Casasimarro (Cuenca).
contrato maestra

Si así eran los de la escuela pública, temblad ante los de la privada... Aunque supongo que no serían tan diferentes: es una de las bellezas que puede llegar a tener la autonomía total de los poderes locales para dictar normas propias. Por suerte, en Biescas las maestras se podían casar en los años veinte; si no, esto lo estaría escribiendo otra persona.

Me pregunto (bueno, en realidad no me pregunto) si los contratos de los maestros eran igulamente draconianos: usar dos pares de calzoncillos, etc. Un viaje en el tiempo nos dejaría temblando de pavor, en más cosas de las que suponemos normalmente. Por favor, que continúe avanzando la Ilustración, y desatándose los turbantes externos o internos al cráneo.



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Viernes, 02 de Noviembre de 2007 08:45. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Asesinados, y abucheados

20071024232711-1345929404-f1d0329cda-m.jpgComentario a un artículo de mi vecino de Facultad, Julián Casanova, aparecido en Público y retomado por un blog de la Facultad, Historiantes: "Lo que hace la Iglesia cada vez que beatifica es humillar más a los vencidos"—dice Julián Casanova.

Me parece una valoración muy desafortunada, hablando de víctimas de ejecuciones sumarias. ¿Supongo que no aprobará esas ejecuciones el Dr. Casanova? En ese caso, no entiendo cómo se fija únicamente en otras cosas que hace la Iglesia, cuando se está hablando de gente asesinada, mayormente. ¿Porque no querrá sugerir que estos "mártires" eran en realidad los asesinos? Igual alguno sí lo fue. Pero lo que se conmemora aquí, entiendo, son las muertes injustas y las persecuciones fanáticas. Que las hubo por todos lados. ¿Le parecería lógico al Dr. Casanova, como reacción a la película de "Las 13 Rosas", por ejemplo, decir que es una burda falsificación de la historia y un intento de ocultar los juicios sumarios y los fusilamientos del bando republicano? Supongo que eso le parecería tendencioso. Si la Iglesia ha sido cómplice de matanzas, también lo ha sido el PCE. O el PSOE. Tampoco han pedido perdón, que yo sepa. Hay por aquí ciertos empates: incluyendo el interés en ennegrecer al rival político y blanquear al aliado.

Sirva de comentario sobre la memoria histórica selectiva, y la confusión interesada entre víctimas de la barbarie desatada, y matones de esos que salen de debajo de las piedras en cuanto ven la ocasión. Dejen a la Iglesia que homenajee a sus víctimas, como se acuerda cada grupo de intereses de las suyas. Aunque parezca más cristiano (o más decente, sin más) acordarse de todos los que fueron asesinados brutal y cobardemente, o injustamente maltratados, y no sólo de los de nuestra cuerda. ¿Obvio? Parece que no tanto.

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Miércoles, 24 de Octubre de 2007 23:27. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Las Médulas


Las Médulas

Nos vamos con lo puesto a visitar las minas romanas de Las Médulas, cerca de Ponferrada—bueno, cerca pero no tan cerca. Después de ver unos vídeos cómo los romanos hacían lo que llamaban ruina montium, subimos a un mirador desde donde se veia, a modo de Gran Cañón del Colorado, el paisaje impresionante que dejaron los romanos... bueno, los astures, que romanos no debía haber ninguno dando ni pico. Pero eso sí, ahí los tenías midiendo y diseñando canales y túneles: hasta desde 100 kilómetros traían el agua por cumbres y riscos para hacerla llegar hasta la cima de estos montes, y poder derrumbarlos con un sistema de galerías. Como no tenían dinamita, tenían que derrumbar medio monte de vez con un sistema de galerías inundadas de repente, para aprovechar la propia fuerza del monte derrumbándose y que cayese aún más. Dice Plinio que el resultado era una auténtica explosión, con onda expansiva incluida, y un estruendo tal que no lo imagina el oído humano. O el oído romano, al menos: en decibelios hemos subido el nivel en la actualidad—pero estas minas dejan pequeñas a las minas modernas que aún se ven alrededor en el horizonte.

Total, que después de haber subido andando con lo puesto sin una tarjeta de crédito siquiera por lo del peso, resulta que nos cobraban por entrar a ver las galerías subterráneas... y sólo ha podido pasar Alvaro con el euro de calderilla que hemos logrado reunir. Todo por no volver a subir, claro. Y Álvaro, va por esas galerías de murciélagos, lo vemos aparecer como un microbio en un túnel el frente de un acantilado, que parecía un ojo de cíclope, y ni lo reconocemos, el tío ni saluda a los del mirador de enfrente ni nada... Pensamos que ese túnel debía dar horror a los medievales, que probablemente ni se acercarían por allí pensando que este paisaje sería obra del demonio. La guía decía que de críos aún era más impresionante ir por la cueva y salir al acantilado sin pretil ni mirador, claro...

Total que todo el día de viaje; y mientras los cuñados, que nos querían traspasar al abuelo para las vacaciones, alterados porque no nos localizaban y no sabían si volvíamos a Zaragoza... pero ya está arreglado, y todo el mundo localizado. A mí no es difícil localizarme, con Google está hecho, pero a veces se ahoga uno en el exceso de tecnologías.



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Miércoles, 01 de Agosto de 2007 13:16. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


La intriga de la Historia

A photo on Flickr

Hay en Vox Poetica un interesante ensayo de Claude Calame sobre la historiografía griega y su separación del discurso mítico—"Entre historiographie et fiction : indice, témoignage et tradition poétique (Hérodote et Thucydide)." Se verá por el tema que es un ensayo a considerar conjuntamente con "The Rise of Historical Criticism" de Oscar Wilde; aquí es más pronunciado el énfasis narratológico y semiótico (claro, viniendo de donde viene el ensayo).

Analiza la semiótica historiográfica de Herodoto como creador de un discurso situado no sólo en el espacio, sino en el tiempo y el sujeto, con los anclajes yo-aquí-ahora que señalaba Bühler, y estudia el uso en este autor y en Tucídides de los diversos tipos de traza histórica y de su credibilidad—¡paradójicamente, los relatos sobre la historia son los menos creíbles! Es mejor acudir a la evidencia visual, pero claro, esa necesita ser interpretada y valorada, así como los relatos, con lo cual no hay escapatoria posible del discurso de la historia.

Critica Calame el pensamiento nebuloso y verborrea de Heidegger, que distrae la atención de la imbricación de los discursos y debates históricos en un ámbito cultural, dirigiéndolos a una "esencialidad" falaz, puesto que para Calame (o para Bajtín, diríamos) no existe esa esencia del discurso fuera de la interdiscursividad.

Se complementa el ensayo con una interesante comparación con la poética aristotélica, y su discusión de la diferencia entre ficción e historia (ficción digo, y no poesía, porque Calame también discute de modo interesante el concepto de ficción entre los antiguos). Aristóteles enfatizó el lado poético del discurso sea factual o inventado, y así pone de relieve los aspectos semiótico-discursivos comunes a la historia y a la literatura de ficción.

Penúltimo, y más interesante párrafo del ensayo de Calame:

On le concèdera volontiers à Paul Veyne : l'histoire ne porte ni sur l'universel, ni sur le singulier, mais sur le spécifique qui seul peut être compris dans la mesure où il renvoie à une intrigue. S'il est sans doute exact que la mise en intrigue permet d'établir les relations nécessaires à la compréhension et d’inscrire les événements du passé dans une logique narrative, si l’on admettra volontiers que, par conséquent, «l'enchaînement du texte exprime les imbrications réelles des causes, des conditions, des raisons et des régularités», alors l'«historiopoiésis» est aussi justiciable du travail de représentation et de fabrication indiqué par la notion aristotélicienne de la mímesis poétique; à cette différence près néanmoins que l'historiographe représente les actions des hommes et des groupes sociaux non pas comme elles pourraient ou devraient advenir, mais comme il pense les rendre vraisemblables et intelligibles après qu'elles sont advenues ; ceci sur la base des témoignages qu’il s’est procurés de ces actions passées et par l’intermédiaire non pas d’une simple mise en intrigue, mais d’une mise en discours beaucoup plus compréhensive.

Es crucial la interpretación de Veyne: la historia no trata sobre hechos individuales o concretos (como nos harían creer Aristóteles o Sidney) sino que también es "universalizante", trata de hechos "específicos"—característicos, podríamos decir—comprensibles sólo por relación a otros hechos; es decir, a un sistema estructurador. Un argumento, como dice Veyne, o bien un esquema que establezca paralelismos y analogías entre hechos individuales. Es decir, un sistema de interpretación racional de los hechos, como el que pretendía establecer Polibio. Me parece engañoso limitar esta relación racional entre hechos a un esquema narrativo.

Y la conclusión final: que a pesar de su núcleo común en la tipicidad, la ficción y la historia siguen difiriendo en su modo de ajustarse a un pasado específico, a lo que ha sucedido efectivamente, de modo creíble o verosímil. Si la historia es una ciencia, sigue siendo cierto que no hay ciencia de lo irreduciblemente individual, sino sólo de lo generalizable. Lo cual nos remite no sólo a qué son las acciones "específicas" (o "típicas" que decía Lukács en The Historical Novel) sino a cuáles son los criterios de tipicidad, y de credibilidad e inteligibilidad que rigen en una época o contexto determinado... es decir, una vez más, al conflicto de las interpretaciones.


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Domingo, 27 de Mayo de 2007 20:06. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Aragosaurus

Hoy nos vamos con Alvarete a escuchar una conferencia sobre los dinosaurios en Aragón, pronunciada por José Ignacio Canudo, del grupo Aragosaurus, descubridores del ídem. (También tienen un blog: Weblog Aragosaurus). Como era de esperar, la ha seguido embebido, y luego he participado yo en el turno de preguntas; me han aclarado que todas las aves, hasta las más corredoras, descienden de aves voladoras, y no de dinosaurios emplumados que jamás despegaron del suelo. Lo cual no quita para que en efecto seamos dinosaurívoros cada vez que optamos por el pollo. También ha expuesto el conferenciante que la extinción súbita fue, en su opinión, menos súbita: al meteorito que acabó con los dinosaurios le precedió una larga época (corta en términos geológicos) de decadencia, extinciones graduales, cambios ambientales por actividad volcánica, etc. O sea, que te puedes extinguir súbitamente sin darte cuenta de lo repentina que es la cosa, y eso puede ser por dos razones: por lo rápido, o por lo lento.

Con respecto al Aragón prehistórico (oxímoron quizá), recomiendo también, para compensar, la lectura de un artículo de Marcos José Correa, "Función y enseñanza de la historia: Acerca de la identidad colectiva (reflexiones sobre individuo y sociedad)", en  Usos públicos de la Historia (2002), volumen coordinado por unos colegas de mi Facultad (Carlos Forcadell, Carmen Frías, Ignacio Peiró y Pedro Rújula).  Puede encontrarse el volumen en PDF en la página de publicaciones electrónicas de la Institución Fernando El Católico—que vale un valer, por otra parte, esta página.

Entre otras cosas comenta Correa allí sobre esa tendencia que tenemos a proyectar las identidades políticas actuales, retrospectivamente, a los anteriores habitantes del territorio. ¡Aunque sean dinosaurios, digo yo! Aunque en el caso de los dinosaurios suele haber un elemento de chiste retrospectivo deliberado. Otros lo hacen más en serio.

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Martes, 13 de Marzo de 2007 01:04. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Lecciones de Polibio

"Al igual que el hierro produce el óxido y la madera cría los animales que la destruyen, así cada Estado tiene dentro de sí el germen de su propia corrupción."

Me he releído hoy un magnífico ensayo, poco conocido, de Oscar Wilde, "The Rise of Historical Criticism". Allí alaba a Polibio como ejemplo del historiador crítico, ilustrado y racional, que busca extraer leyes generales y un conocimiento de la humanidad a partir de la historia. No con una finalidad meramente académica, sino con una finalidad política en el mejor y más amplio sentido de la palabra. El historiador—el gran historiador—es un gran político porque va más allá del partidismo miope, para conocer las razones profundas de los acontecimientos y su significado. Así resume Wilde las enseñanzas del historiador:

"Ha de distinguir entre causa y ocasión, entre la influencia de las leyes generales y de los caprichos particulares, y ha de recordar que las mayores lecciones del mundo están contenidas en la historia, y que es deber del historiador ponerlas de manifiesto, para impedir que las naciones sigan esas políticas imprudentes que siempre llevan a la deshonra y a la ruina, y enseñar a los individuos a que aprendan con el cultivo intelectual de la historia aquellas verdades que de otro modo tendrían que aprender en la amarga escuela de la experiencia."

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Viernes, 26 de Enero de 2007 20:47. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Averías irreparables

Me carteo con la Vicepresidenta del Gobierno. Le envío, a ella y a los promotores, un correo con esta Petición de reparación al Gobierno Español, promovida por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica:

Te pedimos que apoyes este texto con las reclamaciones que desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica le hacemos al gobierno español para que asuma la responsabilidad de hacer justicia con las personas que fueron asesinadas, perseguidas y encarceladas por sus ideas tras el golpe militar del general Francisco Franco que terminó con el primer periodo democrático que ha tenido España en su historia. Con los quince puntos, tu nombre completo y tu DNI debes enviar dos correos electrónicos:

Uno a la Vicepresidencia del Gobierno: secretaria.vicepresidenta@mpr.es
Y otro con los mismos datos a: memoria36@hotmail.com
Este es el texto que tienes que aceptar y enviar:

PETICIÓN DE REPARACIÓN AL GOBIERNO ESPAÑOL

Como ciudadan@ que cree y defiende los valores democráticos, solicito del Gobierno del Estado español la articulación de una ley que repare (y no equipare) a los hombres y mujeres que defendieron la democracia republicana contra la sublevación del general Franco. Una ley que:

1º-. Anule los sumarios franquistas, que llevaron a ser fusilados y encarcelados a decenas de miles de defensores de la democracia que fueron juzgados por tribunales ilegales.

2º.-. Asuma las obligaciones en Derechos Humanos para la búsqueda de desaparecidos y no delegue la garantía de los derechos humanos en colectivos de voluntarios.

3º-. Que lleve a cabo un gran acto de reconocimiento publico de los hombres y las mujeres que construyeron y defendieron nuestra primera democracia.

4º-. Promueva la creación de una oficina de atención al ciudadano a la que puedan acudir todas las personas represaliadas por el franquismo, o sus familias, que buscan información o que requieren alguna gestión de las diferentes instituciones.

5º-. Regule como delito en el Código Penal la apología del franquismo y que ese delito incluya la existencia de placas, calles y monumentos relacionados con aquellos hombres y mujeres que destruyeron la democracia y construyeron una terrible dictadura a partir de una terrible guerra.

6º-. Instale en el Valle de los Caídos una exposición permanente que cuente quién, cómo, cuándo y por qué fue construido.

7º-. Constituya una Comisión de la Verdad que reúna toda la información de archivos y testigos para que la sociedad pueda conocer lo ocurrido durante la guerra civil y la dictadura, sin límites ni cortapisas.

8º-. Diseñe programas de estudios donde la historia de la II República, la guerra civil y la dictadura sean tema central y no como ahora que ocupan unas pocas páginas al final del texto y casi nunca se enseñan en las aulas.

9º- Trate por igual a todas las víctimas del franquismo y no indemnice solamente a las asesinadas con posterioridad al 1 de enero de 1968 (¿o es que no tiene el mismo derecho alguien asesinado por la dictadura franquista el 31 de diciembre de 1967 o de 1957?).

10º-.  Asuma definitivamente el deber de memoria que tiene el Estado y que establezca un día para las víctimas de la represión franquista, igual que se conmemora el 27 de enero en el Congreso de los Diputados el día de las víctimas del holocausto.

11º-. Cuide, preserve y señalice los lugares en los que ocurrieron hechos significativos de la represión franquista.

12º-. Cree un gran archivo de la memoria oral en el que sean registradas entrevistas con todas aquellas víctimas del franquismo que lo soliciten.

13º-. Que se digitalicen todos los archivos relacionados con la guerra civil y la represión de la dictadura (tanto los españoles como los extranjeros) y que sean accesibles a través de Internet para todos los ciudadanos.

14º-. Que las empresas privadas que utilizaron la mano de obra de los presos políticos lleven a cabo una reparación moral y económica. Y que el Estado los repare por las numerosas obras públicas que fueron obligados a acometer.

15º-. Que en todos los edificios públicos (escuelas, ministerios, universidades, ayuntamientos, diputaciones, etc…) se instale una placa con los nombres de los hombres y mujeres que fueron apartados de sus funciones por sus ideas políticas.

Los que fueron apartados. Por ejemplo, mi abuelo Ángel, maestro de escuela, y "apartado" de sus funciones por el procedimiento de matarlo a tiros. Pero que no pongan en la placa (que no es que crea que la vayamos a ver, pero vamos, es un decir), que no pongan digo, por favor, que "entregó su vida". Que sería lo que nos faltaba por oír.

Observen que este manifiesto no pide que se juzgue a ningún asesino. Es más que moderado, por mucho que a algunos les vaya a parecer lo contrario. Yo ya cambiaría lo de penar la "apología del franquismo" (que desde luego se tendrá que compatibilizar con la libertad de expresión) por una petición de que quien haya asesinado al vecino sea juzgado, qué menos que investigar el asunto; me parece más grave meterle al vecino cuatro tiros que andar por ahí diciendo "viva Franco". Pero bueno, mejor pelillos a la mar, no tensionemos. Al parecer, sería demasiado pedir. Así está el patio, y así son nuestras leyes. 

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Martes, 31 de Octubre de 2006 12:46. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Un exiliado: On a Distant Shore

(Sábado 26 de agosto de 2006)

 Me he ido nadando hasta enfrente de la casa de John Dutton, en Covas. No es que tenga mucho mérito, porque es el pueblo de al lado de Viveiro, pero para lo que yo nado (nada) ya me he dado buena jupa. Quería comprobar una cosa: la alineación de unos escollos entre sí y con la casa. Covas se llama así por la costa rocosa, que además de cuevas tiene unas rocas muy vistosas delante de la playa llamadas Os Castelos, que se adentran casi en fila india en el mar. Bueno, pues justo detrás está el pazo do Grallal, la casa de John Dutton. Toma el nombre de las rocas, seguramente ("grallal" viene a ser como "pedregal").

Dutton era un gentilhombre inglés del siglo XVI, que a resultas de sus visitas a España terminó exiliado en Viveiro. Había formado parte del cortejo de ingleses que viajó a España para acompañar a Felipe II (entonces príncipe) a casarse con María Tudor. Ya se sabe lo mal que resultó aquel matrimonio; no tuvieron descendientes, pues los únicos embarazos de la reina eran falsos embarazos histéricos. Y sus iras las descargaba con persecuciones contra los protestantes, no sé si para hacer méritos con su marido o por vocación propia, el caso es que acabó dando nombre a un refresco, el Bloody Mary de rojo color. Al morir ella cambiaron las tornas, y pronto fueron los católicos quienes eran objeto de persecuciones bajo su hermana Isabel. Dutton al parecer se había significado lo bastante como cortesano católico e hispanófilo  como para tener que poner tierra, y agua, por medio, y la puso. Se exilió a España y se construyó un pequeño pazo aquí al lado de Viveiro. Creo que al menos algunos de los Dotones, Outones o D’Outones que por aquí merodean son descendientes suyos, con el apellido galleguizado.

La casa pertenece ahora, creo, a dos señoras mayores, y no está muy bien conservada. Tiene su propia capillita y un buen trozo de tierra cercado alrededor, con una puerta frente a la casa, al lado de la capilla, que da de frente a la playa de Covas. Lo que me llamaba la atención es la alineación de las rocas, que desde luego señalan en dirección a Inglaterra. Dutton se quedó en la parte de España más cercana a Inglaterra, el extremo norte, y la más parecida también por su clima y aspecto. Bueno, podría haberse hecho la casa en la punta de Estaca de Bares, pero le alabo más el gusto en Covas. Se construyó la casa al fondo de la ría, de manera que los promontorios que la cierran enmarcan directamente la salida que lleva en línea recta a Inglaterra. Las rocas no están perfectamente alineadas, son más bien como una fila de pisadas que se adentran en el mar. Desde frente a la casa de Dutton se ven de tal manera que las dos más altas se enmarcan entre los promontorios de la ría y rodean a la más baja. Tal que así, siendo las emes los montes de la orilla de la ría, y las Aes los arrecifes altos y pequeños, casi con esa forma además:

MMmm A a A  mmMM


 Como un punto de mira, señalando directamente al mar abierto; el próximo pueblo en esa dirección es un pueblo inglés. En la cima de la casa hay esculpida una cara que mira al mar. El hijo de Dutton, James Dutton, sí navegó una vez más hacia Inglaterra: en el buque Santiago, formando parte de la Gran Armada. Pero el viento sopló fuerte en contra del regreso.

Os Castelos

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Martes, 29 de Agosto de 2006 12:55. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Guerra Civil: El vaivén de la memoria

El título alude a una reseña de la Revista de Occidente que colgaré pasado mañana creo. Hoy no esperaba ver un ciber abierto; es fiesta, llueve (mala combinación) y me he pegado la tarde viendo Bailando con Lobos.

(Bueno, por fin consigo colgar la reseña, tras varios días de problemas con la red... Aquí va).

Guerra civil: el vaivén de la memoria

Es el número de este verano de la Revista de Occidente. Tanto en los artículos sobre la guerra como en los otros se ventilan cuestiones interesantes desde el punto de vista de la narratología cultural.

Santos Juliá ("Bajo el imperio de la memoria") observa que para las generaciones de posguerra, "la rebeldía contra el relato recibido adquirió el contenido de una rebelión contra los padres" en el caso de los vencedores. "En esa imposibilidad de crear una comunidad de memoria que implicara a padres e hijos en la misma celebración de un pasado de guerra radica, quizá, la razón de que al rechazar el gran relato contado por la Iglesia como agencia de creación de sentido, los hijos de vencedores y vencidos no lo sustituyeran por otro; no llenaran el lugar antes ocupado por la memoria impuesta por otra memoria colectiva, la de los vencidos; en realidad, carecían de una representación del pasado con la que sustiuir a la que se les había impuesto" (13). Quienes escribieron sobre la guerra civil tras la caída de Franco no pensaron en hacer una reivindicación y rehabilitación de los derrotados. Había al parecer una cierta actitud aséptica que podríamos interpretar, digo yo, como negación del trauma, como si fuese el trauma cosa de otras generaciones (o quizá temor al pasado reciente, o temor a la repetición). El caso es que ahora sí piden muchos la recuperación de la memoria histórica como algo que sí les afecta directamente, aunque señala Juliá que "la memoria jamás podrá ser única, ni tendrá por qué existir un centro de elaboración, más que recuperación, de la memoria: ya lo hemos sufrido, de parte de los vencedores. Si nos obstinamos en llamar memoria a lo que es representación construida del pasado, entonces habrá muchas memorias que tendrán que coexistir y, si fuera posible, convivir; pero también polemizar, como varias y enfrentadas son, y no pueden dejar de ser, las representaciones de ese pasado de guerra" (19). En cuanto a consecuencias jurídicas, "las guerras civiles sólo pueden terminar en una amnistía general, una conclusión a la que llegaron muy pronto" quienes hicieron la transición (19). Ello no quita, opino, para la oportunidad de elaborar esas narraciones o ceremonias que lleven al reconocimiento y superación del trauma, donde lo haya.

Francisco José Martín ("Acontecimiento y categoría de la Guerra Civil") la ve como una tragedia anunciada, aun negándose a verla como inevitable, ni a ver en la República el preludio fatídico de una guerra inevitable. (También observa que "los ensueños republicanos de hoy tienen muy poco que ver con la realidad efectiva de los años 30" (23)). Como acontecimiento trágico, la Guerra Civil es un foco de irradiación de sentido histórico, "impone su sentido a uno y otro lado de sí" (24) "Y en esta forma conferida todo queda reducido a conflicto. También el antes y el después del hecho bélico. Nada que quede fuera, y lo que no encaje en esa forma, o no se somete a su lógica, pierde peso y desparece de la escena, queda oculto entre los márgenes del discurso, relegado a las sombras y silencios de la historia" (25). Pero esto es para Martín, podríamos decir, una falacia perspectivística; el acontecimiento trágico nos ciega y no nos deja de ver el resto de la realidad que ahí está también. "Era, pues. Y lo que era, no era otra cosa que ’dos Españas’ en lucha fratricida. Esta era la evidencia. La guerra sancionaba ontológicamente la escisión" (25). Se aplica así como categoría interpretativa ubicua y total, pero eso falsifica la historia: "la Guerra Civil da cuenta sólo parcialmente, y de manera insuficiente, de la realidad histórica de la España reciente" (26)—por ello, opino, quizá sea especialmente pernicioso para la percepción narrativa e histórica el guerracivilismo obsesivo de algunos sectores especialmente militantes de las dos españas (o así autodefinidos, claro): "No fue todo la guerra, no. Pero se impuso sobre la realidad y todo tomó la forma de la guerra. O, al menos, así parece. Así aparece, en efecto, en la forma histórica dominante, ese relato vencedor estructurado alrededor del centro, o eje, de la Guerra Civil. También la historia, al cabo, una contienda de relatos. No, no fue todo la guerra, pero acabó por imponerse y cubrir con su manto la entera realidad española. Pero era sólo una cobertura" (29). Enfatiza Martín la necesidad de evitar los dualismos absolutos, y repensar el papel de los intelectuales que se quedaron o volvieron tras la guerra (no necesariamente "nacionales") o de los ciudadanos pillados por accidente en cualquier bando, o en la España franquista—ya sea el "exilio interior" o la "tercera España". "En los márgenes del discurso histórico se asoma y se insinúa la realidad sepultada por sus categorías" (33). El análisis crítico del discurso y la narratología cultural ayudan a pensar, me parece, esta distancia entre realidad y sus representaciones ideológicamente inaceptables.

Eduardo González Calleja estudia en "La otra ’batalla de la cultura’" los esfuerzos de propaganda de los dos bandos en América latina. "La movilización de la opinión pública fue la gran baza de influencia del régimen republicano frente a la actitud de una mayoría de gobiernos latinoamericanos indiferentes o veladamente hostiles" (50). Por su parte, el franquismo hacía diplomacia personalizada, con entrevistas personales y discretas con personajes influyentes. Entre caballeros, vamos. De todas maneras, González Calleja observa que en las campañas desarrolladas por un Estado en el extranjero, "la propaganda tiene un limitado potencial de cambio en la opinión pública y que, en general, sólo contribuye a reforzar las opiniones de los ya convencidos" (59).

François Godicheau examina "La política de orden después de mayo de 1937 y la reconstrucción del Estado" en el bando republicano (que siempre fue una jaula monos a pesar de esa "reconstrucción"). Los anarquistas fueron puestos firmes y llamados al orden, y los más radicales son detenidos, con la dirección de la CNT colaborando para evitar una sublevación general. El orden republicano se volvió más y más autoritario, con duras actuaciones judiciales basadas en leyes laxas, que condenaban a fuertes penas o a muerte a quienquiera expresase opiniones desfavorables al gobierno. "La censura prohibía toda crítica al gobierno, a su presidente, al presidente de la república" y a los aliados especialmente Rusia y Méjico. Para ser supuestamente el bando "democrático", "lo que resalta es la desaparición de toda discusión política y la búsqueda de la unanimidad, la reducción a la nada del espacio público" (75). O sea, otro estado totalitario, exactamente igual a su adversario de enfrente; así que no es extraño que la disensión, en cuanto la había, se expresase directamente a tiros entre distintas facciones republicanas.

Norberto Mínguez, en "Historia y memoria en el documental español contemporáneo" sobre la guerra civil nos dice que "España posee un pasado traumático que se acerca bastante a la definición que Hayden White elabora del acontecimiento moderno, aquel que, como en los traumas infantiles de ciertas neurosis, no puede ser olvidado, pero tampoco adecuadamente recordado" ("The Modernist Event") (81). "La transición española no sólo supuso la amnistía para los responsables de la dictadura, sino que evitó el reconocimiento y la reparación de sus víctimas. Este acuerdo injusto pero necesario favoreció una suerte de amnesia generalizada" (82). En las sociedades modernas, en principio, "la memoria ha sido conquistada e incluso erradicada por la historia" (33) pero ambas son selectivas, mediadas por signos, "Ambas realizan un trabajo de indagación sobre el pasado que permite acceder a un conocimiento más profundo de la propia identidad y, lo que es más importante, decidir lo que queremos ser en el futuro" (34). Examina Los niños de Rusia (Jaime Camino, 2001), Las fosas del silencio (Montse Armengou y Ricard Belis, 2005), Rejas en la memoria (Manuel Palacios, 2004), El tren de la memoria (Marta Arribas y Ana Pérez, 2005), Extranjeros de sí mismos (José Luis López Linares y Javier Rioyo, 2000), Entre el dictador y yo (Juan Barrero et al., 2005), La doble vida del faquir (Elisabet Cabeza y Esteve Riambau, 2005). Películas que merecen ser más conocidas. Valoran el testimonio y la experiencia subjetiva del pasado, la emoción; rechazan el olvido o amnesia de la transición, y dan al recuerdo una función terapéutica, además de proponer valores democráticos. "Estas películas consiguen rebatir a quienes creen que es mejor no mirar atrás" (99). Son textos necesarios los "que hablen del pasado y de su representación con rigor y honestidad: textos que reconozcan la dificultad de articular memoria e historia, que entiendan el pasado no como un campo de batalla donde se dirimen los intereses del presente, sino como un espacio de reflexión y representación que nos ofrece la oportunidad de hacer del futuro un lugar más habitable" (99).

(Sobre el trauma o la amnesia, me interesa por implicación propia en traumas o amnesias. Mi abuelo murió durante la guerra civil, pero poco sabemos en la familia de esa historia. Quién lo mató, por ejemplo. Quizá haya que investigarlo. Durante toda mi infancia no vi una sola fotografía de mi abuelo, sólo hacia los años noventa salió una a la luz y está ahora junto a la de mi abuela, que tuvo que sacar adelante sola y en ambiente hostil a sus tres hijos pequeños. De mi abuelo mucho tiempo se habló sólo en voz baja—aunque luego le dedicaron una calle en Escuer, el pueblo que ayudó a construir. Y, claro, por supuesto ha habido trauma de guerra civil en mi familia, que ha estado marcada por ambas ramas, en una por el asesinato cobarde de mi abuelo y en otra por el exilio hasta la vejez o hasta la muerte de mis otros abuelos y mi tío. Si con eso no hay elementos para traumas en la familia... Y también desmemoria: aunque parezca mentira, las cuestiones más evidentes pueden pasar a la desmemoria. Por voluntad de salir adelante, supongo, y necesidad de adaptarse y hacerse una vida bajo el nuevo orden, o bajo otra bandera tricolor. Sánchez Dragó ha publicado recientemente una novela autobiográfica donde narra su propia amnesia y recuperación de la memoria tras una experiencia parecida. Ya he hablado algo de ella. Pero la manera en que Sánchez Dragó manifiesta involuntariamente su trauma, a la vez que intenta analizarlo, merece un post aparte).


Sigue en la Revista de Occidente una entrevista con Anthony Beevor, autor de una historia de la guerra civil recientemente reelaborada (Crítica, 2005). Beevor sostiene que la verdad fue la primera víctima de la guerra; que la República estaba destinada a ser derrocada de una manera u otra desde que el PSOE eligió la vía de la Revolución por encima de la democracia. "Un aspecto que no ha sido tomado en cuanta al analizar las causas de la Guerra Civil es la sombra de la Revolución rusa" (105) (—hombre, que no haya sido tenido en cuenta... será que no se ha recalcado por lo evidente, en todo caso). Para Beevor, la propaganda exterior de la República fue desastrosa, mientras que los nacionales lograron el apoyo de inluyentes sectores conservadores empresariales. Y subraya también los prejuicios que a los españoles impiden el ver con claridad los hechos objetivos de la República y la guerra que sí son visibles para una mentalidad extranjera que no los vea como armas arrojadizas para su política.

Hay otros artículos en este número de la revista pero ya no versan sobre la guerra civil. Sí lo hacen las reseñas: una sobre los discursos de Miguel Hernández, donde el reseñista queda decepcionado por el enceguecimiento partidista y la violencia agresiva del poeta, comprensibles por el contexto de los discursos pero que no los hace más atractivos. Mejor olvidarse de este lado de Miguel Hernández, parece sugerir, aunque lo mismo podríamos decir lo contrario (es más educativo). Otra reseña comparando las obras de Stephen Koch y de Ignacio Martínez de Pisón sobre el asesinato de José Robles y la ruptura entre Hemingway y Dos Passos. Aunque Koch tiene una prioridad histórica, para el reseñista es bastante ignorante sobre las circunstancias del conflicto español, y se desinteresa de su tema central, José Robles. Martínez de Pisón escribe en cambio una obra sensible, emocionante, atenta a los matices y con valor literario. Sí se trasluce en la reseña también una antipatía del reseñista hacia Koch, o una cierta voluntad de enfatizar sus aspectos negativos. El que sí sale mal parado, de acuerdo con todo el mundo a una, es Hemingway, ególatra, oportunista, insensible e indiferente a las atrocidades cometidas por sus compañeros de viaje. Y hay otra reseña, sobre Ramiro Ledesma Ramos y el fascismo español de Ferran Gallego, "donde el autor redime al personaje de los tópicos bajo los que yacía sepultado para devolverle toda su frescura" (218). No sé si para Ferran Gallego tiene el personaje y su obra el atractivo que sin duda tiene para el reseñista, a quien no sólo no se le oye un asomo de condena al fascismo en la reseña, sino que (peor) no se le presupone. Para mí, la frescura de los fascistas tiene otros aspectos también dignos de reseña.

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Martes, 15 de Agosto de 2006 14:21. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


El país, setenta años después

Y no setenta y dos, como siguen diciendo en la COPE, siguiendo las tesis de Pío Moa etc. Y no les corrige en la tertulia Pedro J. Ramírez, aunque dice que quiere "mostrar el cuadro completo".  Hay una notable diferencia entre desórdenes, atentados y asaltos a la legalidad, y una guerra civil. Pero El Mundo prefiere enfatizar que "el 30 % de los españoles cree que estuvo justificado el 18 de julio". Jó-er. Yo titularía en todo caso que "El 70% cree que no estuvo justificado", pero reconozco que sí me parece noticia. Y tergiversadora, por cierto.

En Kiosko se ven las portadas de algunos de los principales diarios españoles (se dejan los digitales, y se dejan los gratuitos -  supongo que porque no están en el kiosco). En algunos aparece en portada alguna noticia relativa al infausto aniversario de la "Revolución española", como se la llamaba por entonces.

El Periódico: Reportaje sobre la Barcelona del 36. (A este respecto se puede ver también La Sombra del Viento).
Avui: "El govern del PSOE prentén convertir el Valle de los Caídos en un memorial". Vaya, yo pensaba que ya lo era. ¿La idea será demoler la cruz? Espero que sólo sea cambiar el Consejo de Administración.

La Razón, El Norte de Castilla, La Voz de Galicia, Faro de Vigo, Heraldo de Aragón, Deia, La Nueva España, Levante, Canarias 7...
no llega la noticia a la portada, algo generalizado en los diarios regionales, por tanto. Significativo. Tampoco llega a ABC, el que fuera del Dragon Rapide. En muchos de estos está en portada, sin embargo, el guerracivilismo soterrado de los diálogos con ETA y las condenas del PP.

El País: Sondeo de Opina para El País.  El 64% de los ciudadanos desea rehabilitar a las víctimas de la guerra civil.
Artículo de Santos Juliá, donde puntualiza que la rebelión militar comenzó el día 17 y en Marruecos. Y que fue la estrategia suicida del PSOE la que debilitó al gobierno republicano y llevó al enfrentamiento polarizado entre fascismo o revolución. Paul Preston matiza el papel de Franco, que hubiese preferido estar del lado del gobierno como aplastador de la revolución izquierdista, pero que al final tuvo que optar y decidió unirse al golpe que iba a tener lugar de todos modos sin él. Repaso a la prensa de la época: curiosa la división del ABC entre Madrid y Sevilla (uno rojo, otro azul, hace poco se reeditó en bicolor). Después de haber sido su propietario quien contrató el Dragon Rapide hubo depuración en la redacción de Madrid. "La sobriedad en los titulares tardaría en volver", dice Jorge M. Reverte. "La Iglesia, con los golpistas", dice Julián Casanova, y recuerda que el golpe no se presentó en principio como "cruzada", pero en seguida surgió la alizanza de intereses. Ahora bien, en la redacción de Casanova, se habla de "la violencia anticlerical y revolucionaria que se extendió por la zona republicana" sólo como si fuese una argumentación falaz e interesada de la Iglesia "para justificar el derecho a la rebelión y a la guerra de exterminio". Olvidarse de que esa violencia asesina contra la Iglesia fue un hecho, además de un argumento, parece un tanto desmemoriado. Carrillo también desmemoriado, en lo que le toca, "en Paracuellos o donde fuera" eran otros, él no estuvo ni sabe nada. Será un alzheimer selectivo. Aunque sí se acuerda muy bien de los miles de fusilados del otro bando, los que no recuerda la Cope. País...

Hay muchos partidarios de abrir fosas comunes —se pregunta uno para qué. Y más datos interesantes: "El 54,6% cree que sigue habiendo, 70 años después, dos Españas enfrentadas, mientras el 36,3% piensa que no es así. El 58,3% de los votantes del PP sostiene que existen, mientras entre los socialistas hay un empate total — el 47% piensa que sí y otro tanto lo desmiente—. Además, hasta un 17,5% teme que haya peligro de que repita un golpe de Estado como el de 1936, mientras el 74% lo ve imposible." Menos mal. No será por los méritos que hacen en favor de la concordia nuestros partidos principales, y sobre todo, por más responsable en estos momentos, o más irresponsable, el Gobierno del PSOE.

Yo me he comprado varias cosas sobre la guerra civil, para documentarme: historias de Paul Preston, Juan Eslava Galán, Anthony Beevor, Santos Juliá. Novelas históricas de Carlos Ruiz Zafón, Pío Baroja, de Dulce Chacón, y de Sánchez Dragó. Etc. A ver si me entero de algo. Porque está claro que hay que mirar todo el kiosco, y la calle de alrededor. Y, sobre todo, desconfiar de los marchantes de anteojeras.




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Martes, 18 de Julio de 2006 11:10. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Muertes paralelas / No se fusila en domingo

 

Me acabo de comprar Muertes paralelas, libro en el que Fernando Sánchez Dragó reconstruye la muerte de su padre Fernando (Sánchez) Monreal, asesinado por los falangistas en el verano de 1936, y vuelve sobre la manera en que ese hecho ha marcado su vida irremediablemente.

Me lo he comprado porque mi abuelo, Ángel García Benedito, maestro nacional y hombre bueno, fue también asesinado por los falangistas ese mismo verano de 36, dos meses antes, a pocos días del infame 18 de julio. Promete ser una lectura interesante. Todas las familias españolas están marcadas por la Guerra Civil, así que no creo que haya una afinidad tan espectacular en este caso, ni en el paralelismo de su padre con José Antonio Primo de Rivera que da título al libro de Sánchez Dragó. Pero sí hay claro, elementos en común. También cosas que matizar.

Se pregunta Sánchez Dragó por los asesinos de su padre:

¿De qué Falange estamos hablando? ¿En qué medida eran falangistas auténticos, camisas viejas, los energúmenos y recién llegados que impusieron por doquier, en toda la extensión de la zona nacional, durante los dos primeros meses de la guerra, su inicua ley del gatillo? ¿A qué tipo, a qué facción, a qué clase de Falange, en suma, pertenecían los asesinos de Fernando Monreal y Luis Carreño?

    Responde Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza y autor de varios libros sobre la guerra civil (Entre ellos, escrito a medias con Santos Juliá, Víctimas de la Guerra Civil, Madrid, 1999), en una entrevista de enero de 2003 recogida por Montse Armengou y Ricard Belis en su obra, ya citada por mí, Las fosas del silencio. Éste es su testimonio:

     "Cuando se produce la sublevación militar en julio del 36, Falange es un grupo minoritario que, a diferencia de otros partidos fascistas europeos, como el italiano y el alemán, no ha creado una organización de masas ni ha tenido éxito en la movilización política dentro del sistema democrático. A partir de julio del 36, Falange es un partido que crece en tromba, porque mucha gente —católicos, ex-votantes de la CEDA, etc.— se sienten protegidos por este partido que crea una imagen de violencia y exterminio de los rojos. Hay una parte de imagen y otra que es real. Sin ninguna duda, Falange es un partido de promoción de la violencia, que la pone en práctica durante el llamado terror caliente del verano del treinta y seis. Actúan de verdugos de muchas de las víctimas que estamos analizando en los últimos años. El ejército tiene que intervenir algunas veces, porque los falangistas se están extralimitando en sus funciones." (Ob. cit., pp. 53 y 54).

    Y añaden de su cosecha los autores del libro citado:

"Falange Española era un grupúsculo político que en las elecciones de febrero de 1936 recibió tan sólo cuarenta y cinco mil votos y no obtuvo ningún diputado. Su estética uniformada, el culto a José Antonio Primo de Rivera y la utilización que Franco hizo de ella inflaron la presencia y la influencia de la formación. No es de extrañar que algunos investigadores opinen que aquel partido de estilo fascista y paramilitar se creó a medida para el golpe del 18 de julio. Ello resulta verosímil si pensamos en el papel que los camaradas de Falange desempeñaron en detenciones, torturas, violaciones, paseos, mareos, limpias y toda la terminología inventada para designar una sola cosa: asesinatos en los cuales se disputaban el protagonismo con los militares y la Guardia Civil. Joan M. Thomas, historiador que ha investigado a fondo la Falange, cree que una mayoría del partido participó con entusiasmo y por iniciativa propia en la represión, sobre todo en los primeros tiempos de la guerra." (Ob. cit. pp. 54 y 55).

(Sánchez Dragó, Muertes paralelas 222-24)

 

Sobre la descripción de Casanova, aclararé que no la cito, (ni yo ni Sánchez Dragó, supongo) con ánimo de negar que grupos criminales/terroristas del bando contrario hayan cometido actos comparables— probablemente incluso más numerosos antes de la guerra, y menos reprimidos ésos por las autoridades del Frente Popular. Sí matizaría, estando de acuerdo con esta descripción en términos generales, que el calificativo de "verdugo" (aplicado hoy con frecuencia también a los terroristas etarras o islamistas) está invariablemente mal empleado. Un verdugo ejecuta a un reo por mandato legal tras un proceso judicial; estos falangistas eran grupos terroristas no amparados por ninguna legalidad que ni yo, ni Casanova, ni Sánchez Dragó supongo, reconozcamos. De ahí que el término esté mal utilizado para describir a esas pandillas falangistas: eran asesinos, no verdugos. Un verdugo es lo que hubieran merecido ellos, en un mundo mejor ordenado. 

Continúa inmediatamente Sánchez Dragó, comentando la exposición de Las fosas del silencio:

Bien. . . o mal. O las dos cosas. Separemos el trigo de los datos de la paja de las opiniones. Todo lo que dice Julián Casanova es cierto, o lo parece, aunque no sobraría recalcar que la promoción de la violencia llevada a cabo por la Falange fue posterior al Alzamiento [tch tch, ese lenguaje . . . ] y no —en contra de lo que la propaganda izquierdista, [sic la coma] ha conseguido infundir en muchas molleras de ésas, tan abundantes, a las que nada importa deglutir ruedas de molino- anterior a él. Al Alzamiento, decía. . . [re-sick] (Sánchez Dragó, 224).

Supongo que cada uno cuenta la guerra según le va. Pero debería informarse más Sánchez Dragó antes de pontificar así sobre la inocencia original de la Falange. A mí desde luego me deja un tanto escéptico . . .

Tampoco es de recibo, sino que antes bien suscita indignación, la mía al menos, lo que Armengou y Belis hacen al dar por buena —no es de extrañar, dicen— la delirante opinión, sostenida, al parecer, por algunos investigadores, cuyos nombres no citan (aunque con esta observación no esté poniendo yo en duda su existencia, seguro que los hay, y a chorro) de que la Falange se creó,  vivir para oír, ¡a medida para el golpe del 18 de julio! Ni que decir tiene que los signos de indignación, que no, en modo alguno, de admiración, son míos. (Sánchez Dragó, 224)

Aquí critica Sánchez Dragó el hindsight bias que supone el ver en la fundación de la Falange una prefiguración de la Guerra Civil. Y pasa a culpar al vandalismo del Frente Popular el crecimiento del desorden que llevó a la espiral de violencia. Bien, desde luego la fecha del 18 de julio no aparece en el acta fundacional de la Falange. Pero, habida cuenta de los precedentes fascista y nazi, ¿alguien puede dudar que estaba entre los sueños, delirantes quizá entonces, de la Falange, el hacerse con el poder al estilo camisa parda, negra, o azul, y arramblando con el régimen, comunista o demócrata, que hubiese en su momento? ¿Se iban a suprimir los partidos, y "el capitalismo", y se iba llevar a cabo el programa joseantoniano, sin usar la violencia? Vamos, hombre. . .  menos indignación, y más clarividencia, que estás escribiendo memoria histórica, no desmemoria. Los demócratas escaseaban en el 36, tanto en la derecha como en la izquierda; ambas estaban más que dispuestas a hacerse con el poder por la fuerza, y a llevar a cabo lo que ambas denominaban una Revolución—que ya se sabe que no son pacíficas. Y quienes sí eran demócratas en teoría, y debían haber sabido mantener la ley y gobernar con justicia, tampoco lo supieron hacer, y se dejaron llevar por sectarismos y favoritismos. E indultaron a golpistas de toda especie.

Pero lo de Sánchez Dragó es un caso de trauma político profundo—para acabar en este libro declarando su admiración a la Falange actual y a la de José Antonio, a las que por una extraña maniobra mental no asocia apenas con la Falange que realmente existía en 1936. Sobre las raíces de esta pirueta conceptual, y de la simbología traumatizada que subyace a ella, puede verse mi comentario en el artículo "Paralelismos traumáticos".

Pero quieras que no, tiene que reconocer Sánchez Dragó algunas dur’simas verdades . . .  que de eso va su libro, se supone:

Pero es, efectivamente, y por desgracia, exacto lo que los dos autores en cuestión dicen acerca del triste y bárbaro papel que motu propio [proprio, m‡s propriamente] desempeñó la Falange, o quienes por falangistas se despachaban [¿¿?? —ah. ¿igual eran rojos, o esperantistas?], en los primeros meses del conflicto.

    Será, concluyen Armengou y Belis, "posteriormente cuando comiencen las discrepancias al ver algunos falangistas que el objetivo de Franco de exterminar al enemigo se perpetúa: algunos camisas azules creen que esa aniquilación puede ser contraproducente para el partido y para su proyecto de España, más integrador [tras la desintegración del enemigo y del chivo expiatorio, será]; el propio Manuel Hedilla, jefe de la Junta Provisional de Falange, dirige a sus subordinados una circular en la que les advierte:

’Insisto con el máximo interés en que las operaciones de represión se controlen con todo celo, no cumpliendo otras órdenes que las dictadas por las autoridades competentes [tiene chiste esto de las ’autoridades competentes’]. Es menester evitar que sobre la Falange se eche una fama sangrienta que pueda perjudicarnos en el porvenir. No se castigará a nadie sin averiguación de sus antecedentes y sin orden de la autoridad competente’." (Ob. cit., p. 55)

Lo malo —lo malo, se sobrentiende, para mi padre y, en consecuencia, también para mí —es que la circular de Hedilla no se cursó hasta el 29 de septiembre. ¡Demasiado tarde, una vez más, para que de ella se beneficiaran Monreal y Carreño! [¿y más gente, se sobreentiende? Aunque los criterios de Hedilla para el asesinato organizado administrativamente eran también muy inclusivos]. Pero, en todo caso, y por eso cito lo que cito, siguen cuadrando al dedillo las cuentas relativas a lo cerca —horas, días, dije— que anduvo mi padre de salvar el pellejo.  Ya sé que los quejíos de plañidera emitidos a pitón pasado no sirven para nada, ni, menos aún, resucitan al difunto, pero una y otra vez, tenaz, machacona, estalla y tabletea, dentro de mí esa pueril exclamación, más propia de espectadores de partidos de fútbol o de jugadores de lotería que de adultos dotados de sentido común y criterio, que reza:
—¡Huy! ¡Por un pelo!
O por un palo: el de la portería.

En el caso de mi abuelo, ni pelo ni cabellera. Fue el primer asesinato de la comarca. Quizá hubiera podido escapar a Francia, como mi otro abuelo, con la cuadrilla de requetefachas pisándole los talones. . .  Pero claro, no tenía ninguna razón para escapar de nadie—de nadie racional. Y mucho confía Sánchez Dragó en el "orden" que puso Hedilla (ná menos . . . ). No debería. Los fusilados por orden de la Autoridad golpista están igual de fusilados.

Y es que, por infantil que parezca mi reacción, eso es exactamente lo que me sugiere el cúmulo de datos y opiniones, procedentes de los dos bandos en liza, con los que sin proponérmelo, y en desorden, al hilo de la concepción y la elaboración de este libro, me he ido topando hasta llegar a la convicción —la tengo— de que en la zona nacional, como mínimo y quizá tambien en la otra, pero de eso hoy por hoy no estoy seguro (más bien me inclino por lo contrario), la represión ciega, indiscriminada, injustificada, indocumentada, de quienes no eran combatientes sino pueblo a secas, y vestían de paisano, se detuvo muy pronto, en la segunda mitad del mes de septiembre, debido a la confluencia de tres vectores: la llegada a las cárceles de los efectivos de la Cruz Roja, el férreo control establecido a partir de un determinado momento por las fuerzas armadas y la toma de conciencia de los mandos de la Falange genuina [¿¿los buenos?? ¿¿ya había dos Falanges??] respecto a las atrocidades que como perros rabiosos sin correa, vacuna ni bozal estaban perpetrando sus supuestos conmilitones. [El supuestos juro que es de Sánchez Dragó; el Times 18 es mío).

Wikipedia: En 1944 fuentes del Ministerio de Justicia aseguraron que unos 190.000 prisioneros murieron o fueron ejecutados en prisión. Como se ve, hay opiniones para todo. . . La represión y exterminio, ya no desorganizados, sino sistemáticos, continuaron durante años. A mí el convencimiento aparente de Sánchez Dragó de que tras unos meses sólo hubo muertos en combate, o la cortina de humo que se echa ante los ojos con las ejecuciones legales del franquismo, no sé, me parecen un tanto pasmosos. 

"¿Conmilitones? Bueno, bueno . . .  Dejémoslo, con grima y rima fácil, en matones, en killers,  en sicarios a sueldo, que en muchos casos, aunque no, desde luego, en todos, ni siquiera podían esgrimir en su descargo el nauseabundo atenuante de que obedecían órdenes o la coartada ideológica, aún más repulsiva, de que actuaban así para extirpar la mala hierba del país, orear la atmósfera y salvar la patria. Lo digo con la autoridad que para ello me confiere otro dato, otra certeza casualmente aportada por el zigzagueo de las lecturas, conversaciones e investigaciones que preceden o corren paralelas al alumbramiento de este libro. Me refiero a la horripilante hoja de pagos reproducida por Armengou y Belis en su tantas veces por mí citada obra y relativa a la contabilidad llevada a cabo por la delegación de Falange Española en el pueblo sevillano de Los Corrales durante varias semanas del año de 1936 (Ob. cit., p. 264). En ella, taxativa y contundentemente, con modos, modales, pelos y señales que no dejan mucho espacio para la duda, se incluyen "listados con nombres de personas que reciben dinero de la tesorería local de la Falange. Llama la atención que algunas personas percibieran en distintas épocas unas cantidades que eran considerables en la éoca, pero aún sorprende más que la cifra de treinta y cinco pesetas, que se repite con frecuencia, fuera el precio que se consideraba que correspondía cobrar por asesinar a alguien. Si tenemos en cuenta que en Los Corrales murieron asesinadas setenta y ocho personas y que los nombres de quienes cobran son los que distintos testimonios apuntan como los de quienes se ocupaban de llevar a los detenidos al cementerio —donde los ejecutaban después de haberles hecho cavar su propia fosa— el documento resulta revelador en lo tocante a la responsabilidad de elementos de la Falange en aquellos crímenes". (Ob. cit., p. 56)

     ¡Siete duros! Un pastón. Se entiende que hubiese tantos animales dispuestos a convertirse en asesinos. Todo necio confunde valor y precio.

     ¡’No, no! ¡qué digo! ¿Siete duros? Muchos más, porque ése era el precio per cápita, y podían ser bastantes las cabezas de ganado —como a tales, de hecho, las consideraban y trataban— que en cada limpia, en cada operación de higiene ideológica, eran conducidas al matadero.

     Me pregunto si cobraron los asesinos de mi padre esa u otra cantidad y lo que, caso de ser así, hicieron con ella. . . ¿Irse de putas? Seguro que no. Iban, entonces, muy baratas, y para eso, además ya dispon’an, y por añadidura gratis, de sus respectivas madres.

     Aunque fuesen unas santas.

     "Pablo Uriel tenía veintidós años y la carrera de médico recién acabada cuando, aquel aciago julio de 1936, se desencadenó la guerra. . . "

     Pertenecen estas líneas al prólogo añadido por Ian Gibson a la excelente obra de narrativa autobiográfica No se fusila en domingo (Pre-Textos, Valencia, 2005), en la que el médico citado —que era, por cierto, de Soria, como yo llegué a serlo, ya talludo, por vía de generosa decisión municipal— evoca las vicisitudes de su existencia, y algunas de las de España durante el mismo período, en los años de la guerra civil. Viene a cuento, me parece, reproducir ahora algunos párrafos de su libro: (Sánchez Dragó, 226-28)

Con este testimonio de Pablo Uriel narra Sánchez Dragó, por vía interpuesta, el asesinato de su padre, mejor que en propia voz. Es sorprendente en el texto que sigue, valiente y estremecedor, y a la vez consciente de la importancia del lenguaje, cómo continúa, sin embargo utilizando el vocabulario de los terroristas para describir sus crímenes, a la vez que denuncia esa infección del lenguaje ("verdugos", "paseos", "ejecuciones"). Y con esos párrafos de No se fusila en domingo termino yo este post tan largo y tan hablado por vía interpuesta. Son éstos:

    "El papel de verdugos y ejecutores se asignó en Zaragoza a los falangistas y a la Guardia Civil. En la ciudad existían pocos falangistas antes del 18 de julio, pero sus filas fueron engrosadas rápidamente por miembros de otras organizaciones de derechas. Se podía seguir muy bien el proceso mental que les conducía a la pendiente de las ejecuciones. En la práctica, todo falangista intervino alguna vez en esos asesinatos, considerados por sus jefes como actos de servicio a la patria. Si el acto daba lugar a una conmoción psíquica de rechazo o repulsión, el hombre se enrolaba en seguida en alguna unidad combatiente y marchaba al frente, ansiando una lucha más noble. Aquellos que descubrían en disparar sobre un hombre indefenso una fuente de placer quedaban adscritos de modo permanente a las escuadras de verdugos. [Verdugos a sueldo de un régimen fascista, asesino y traidor, repito: no verdugos sin más]. Poco a poco, por un mecanismo de selección, fueron quedando en la retaguardia agrupaciones de jóvenes sádicos a los que se dio amplios poderes para la limpieza. Ellos usaron y abusaron de estos poderes, entre la complacencia hipócrita de las personas de orden, que no mancharon sus manos de sangre pero señalaron a las víctimas, desentendiéndose luego de la suerte que pudieran correr.

    "En sus cuartelillos, estos jóvenes degenerados elaboraban la lista de sus víctimas cada noche; a estas listas se añadían otras, facilitadas por la policía o el ejército. Al anochecer iniciaban sus correrías, recogiendo de las cárceles o de sus domicilios a las piezas sobre las que iban a disparar. Al volante de sus camiones o de grandes turismos Buick o Chrysler de los años treinta, disfrutaban en sus cortos viajes del contacto estremecedor con sus víctimas, en un placer anticipado del agudo y supremo goce de disparar sobre aquellos hombres, mujeres o niños que morían de una manera tan fácil.

    "Al principio quedaban los cuerpos allí, en las canteras o en las cunetas de las carreteras, a la vista de todos. Luego intervino ya la máquina administrativa y esos cuerpos eran recogidos y enterrados en los cementerios próximos o llevados a la fosa común del de Zaragoza.

     "Otros pasaron antes por la sala de anatomía de la Facultad de Medicina de Zaragoza, donde sus datos fueron registrados, y de allí salieron en su último viaje al cementerio o la incineración Los que dejaban su nombre en el registro necrológico de la facultad tenían siempre el mismo diagnóstico: traumatismo craneal.

     "Todos los vencedores colaboraron con los verdugos falangistas con su conformidad. Los muertos no tenían un nombre, ni unas circunstancias personales; eran ’rojos’. Las muertes no eran muertes, eran ’paseos’. Y la fuerza de las palabras desempeñó un buen papel en aquella conformidad.

     "Los hombres que no ejecutaban denunciaban, y, al enterarse de que el denunciado hab’a sido paseado, imaginaban en seguida que su denuncia habría servido para descubrir en la víctima otros horrendos delitos. Aquel denunciado había resultado ser un rojo perdido, y la hora de la justicia había sonado en España.

     "La aquiescencia de la Iglesia costó miles de vidas. Conocía mejor que nadie la cuantía de víctimas cada noche, puesto que los sacerdotes asistían a las ejecuciones. Jamás se preguntó si aquellas muertes ilegales eran o no lícitas. No se habló de ello en los púlpitos, y si algún sacerdote lo hizo fue pronto llamado al orden por sus superiores. Si reincidió fue detenido. Algunos religiosos de un convento próximo a la cárcel ingresaron en las celdas porque se habían permitido pedir clemencia desde sus púlpitos y porque sus palabras llenaron el templo de fieles que buscaban un consuelo.

     "Aunque es muy triste decirlo, muchos de estos sacerdotes encontraron en las ejecuciones un placer inconfesable. Algunos por curiosidad, otros por deleite y unos pocos por cumplir allí una misión trascendente, acudían de buena gana a presenciar los asesinatos.  Esta colaboración gustosa sólo se vio enfriada por algún incidente peligroso, como el ocurrido durante unas ejecuciones en las canteras de Casablanca. Uno de aquellos rojos, en el momento crítico, pasó sus manos esposadas por encima del haz de los faros del coche que iluminaba la escena. Los verdugos, ya nerviosos por la ceremonia, se asustaron ante aquel revuelo inesperado, y dispararon generosamente sus fusiles. Aquel sacerdote murió abrazado a su rojo.

    "Algunos de estos falangistas, al regreso de sus orgías, acudían a un confesor ya designado para ellos. Allí vertían la confidencia de sus pecados de esa noche y recibían la absolución. No eran confesiones muy ortodoxas, puesto que no se les exigía la contrición indispensable, pero la conciencia quedaba así adormecida y las orgías podían continuar en noches sucesivas. El confesor solía preguntar a su confidente si había sentido odio hacia aquellos hombres que se había visto obligado a matar en cumplimiento de su deber patriótico. La respuesta era siempre negativa, ¿por qué razón iba a sentir odio por aquel desconocido?

     "El ejército, salvo en los pocos casos de consejos de guerra, no intervino directamente en las ejecuciones, al menos en Zaragoza. Pero cuando deseaba deshacerse de algún soldado políticamente desafecto, no vacilaba en entregárselo a la Falange para que lo castigase de la única forma como sabía. El Ejército sí es culpable del asesinato de prisioneros de guerra, sobre todo si éstos pertenecían a las Brigadas Internacionales. En este caso el fusilamiento era inmediato y automático. (Ob. cit., pp. 63 y 66)

[Sánchez Dragó: ] Hasta aquí, la de cal. Más adelante, en el mismo libro, la de arena . . .

     "Las primeras horas ese día habían sido una confirmación gozosa de todas mis previsiones. El comportamiento del ejército republicano con sus prisioneros era exactamente el que yo había esperado: el que había anunciado a todos los que temían caer en manos del enemigo.

    "Pero a partir de las nueve o nueve y media de la maana, me enfrenté de pronto con unos hechos para los que no estaba preparado. El comportamiento bochornoso del ejército republicano me proporcionó una decepción que es, sin duda alguna, la mayor que he sufirdo en mi vida. Yo estaba preparado psicológicamente para soportar la crueldad de los franquistas; la encontraba consecuente con los esquemas previos. Pero encontrar esa misma brutalidad en el campo de mis amigos fue una experiencia cuyas consecuencias pesaron sobre mí durante muchos años." (Ob. cit., p. 371)

    Sobran las apostillas. Sobran también, y más, si cabe, las banderías, los sectarismos, los posicionamientos ideológicos.

    ’¡Qué asco!

(Sánchez Dragó, Muertes paralelas 226-31, citaba No se fusila en domingo, de Pablo Uriel)

 

(PS: pongo este comentario en el Blog de Fernando Sánchez Dragó: 

Sobre el paralelismo de las muertes, comparto y respeto la voluntad de Vd. de evitar partidismos, cainismos, etc. etc. y dar estopa a ambos bandos, que en ambos hubo muchos que la merecen.

Sin embargo, creo que los paralelismos están mal elegidos, y más para elegir figuras emblemáticas para la portada. Es excesiva la desigualdad entre una pandilla de fascistas dando "paseos", es decir, asesinando a ciudadanos no combatientes, y un poder legítimamente elegido, en tiempo de guerra, condenando a muerte al líder de una banda fascista, golpista y terrorista. Aunque se esté en contra de la pena de muerte; aunque el juicio no tuviese garantías.

No es lo mismo, y no es un paralelismo aceptable. A mi abuelo también lo asesinaron los falangistas, y si escribiese un libro podría ponerlo en la portada, en "paralelo", con algún pobre cura asesinado por milicianos, pongamos. Nunca, por supuesto, con José Antonio Primo de Rivera, jefe de los que tanta gente asesinaron. En fin, prefiero pensar que es un exceso de ecuanimidad por su parte, si tales excesos son posibles.

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post-scriptum, 2009. Setenta años después:

El eco de las descargas

Si los asesinos de las milicias de izquierdas se ensañaron con los curas, los falangistas y demás fascistas escogieron a los miembros de los sindicatos y a los maestros como víctimas favoritas para su campaña de terror.  Estas sí son muertes parelelas—las historias de asesinatos de maestros guardan un triste parecido. Hace poco se hizo en Zaragoza un pequeño acto de homenaje a los maestros asesinados en Aragón. Entre ellos estaba mi abuelo Ángel García Benedito, residente en Biescas y por entonces maestro de Escuer. Había sido el gran impulsor del traslado del pueblo de Escuer Alto y su refundación en el valle, ayudando y aconsejando a los vecinos que se reubicaban allí, para intentar mejorar sus penosas condiciones de vida. Otros muchos maestros se implicaron en mejoras sociales más de lo que gustó a los caciques, poderosos y conservadores, y su papel ejemplarizador hizo que los fascistas decidiesen utilizarlos para dar la última lección, como decía Castelao:

mestre
Fueron, como dice el título del libro de María Antonia Iglesias sobre ellos, "los otros santos, los otros mártires" de la guerra.

Uno de los relatos del asesinato de mi abuelo apareció en un libro que describe la represión en la Jacetania y el alto Gállego—El eco de las descargas, de Esteban C. Gómez, editado por el autor (Barcelona, 2002). Aquí hay unos pasajes.

Tras ver frenado su Golpe de Estado contra la República por la actuación del pueblo y de las instituciones republicanas, los militares sediciosos, lejos de deponer las armas, comienzan a organizar con métodos fascistas la vida municipal de los lugares caídos bajo su dominio; asimismo se disponen a controlar la retaguardia ediante la violencia y el terror.
    Aunque sus afines gozaban de una autonomía casi ilimitada para organizar y reprimir, en última instancia todo se subordinaba a los dictados de los militares. La jerarquía, la disciplina y la exaltación de la violencia eran los valores imperantes.
    Inmediatamente comienza la movilización para la guerra.
    EL PIRINEO ARAGONÉS, con fecha 01-08-1936, desvela lo que se avecina:

"Llegaron varias escuadras fascistas de Logroño y requetés de Pamplona, que, en entusiasta colaboración con las fuerzas militares, hacen los servicios correspondientes y atrevidas exploraciones por la comarca.
(...)
Regimiento de Galicia, Guardia Civil, Carabineros, policía, voluntarios de Jaca y veraneantes, milicias fascistas de Logroñ y requetés de Pamplona siguen circulando con ávido entusiasmo por las calles de nuestra ciudad. Muéstranse incansables en sus respectivos servicios dentro de la población y en sus constantes excursiones de vigilancia por alejados lugares de nuestra comarca".

(...)

El domingo día 2, después de haber oído ’misa de campaña’, entre soflamas y cantos, un grupo de aquellos falangistas que mencionaba EL PIRINEO ARAGONÉS colaboraban entusiastas con las fuerzas militares para suministrar y nutrir a las fuerzas sublevadas acantonadas en Biescas y desplegadas en Gavín. Al llegar a Escuer uno de los autos se detiene y de él descienden requetés y falangistas en alegre camaradería siendo recibidos, brazo en alto, por el nuevo alcalde (Inocencio Púertolas). Otros convecinos los rodean y asaetean a preguntas en demanda de información. Allí, una persona ’de orden’ y entusiasta del ’movimiento salvador de España’, les da el ’soplo’ de que el maestro, Ángel García Benedito, es de Izquierda Republicana y de ideas muy progresistas. Los falangistas, al llegar a Biescas, donde también les han dicho que vive el maestro de Escuer, preguntan por éste. La plaza del Ayuntamiento se encuentra muy animada, con la presencia de soldados, requetés y falangistas entremezclados con algunos vecinos del pueblo que la transitan. Las autoridades democráticas han huído; muchos jóvenes han ido a Yésero, donde los primeros focos de resistencia se organizan. El capitán Cabrerizo, jefe militar de la plaza, ha reemplazado a las autoridades civiles con gente de su absoluta confianza, resucitando el antiguo caciquismo. Ahora, quienes hacen y deshacen dejando su impronta en los designios de la villa son: Salvador Lacasa, nombrado Alcalde; José María Estaún; Lorenzo Ipiéns; Antonio Rosalí; Antonio Marcos Boira; y mosén José Aranda.
    El maestro de Escuer, que vivía en la misma plaza, tras ser detenido, fue vejado, pateado y humillado entre crueles risotadas y cantos patrióticos. Quienes podían hacer algo por él, no lo hicieron: lo aceptaron y callaron. Cuando los falangistas retornaron a Jaca, lo tomaron consigo y a 2 km lo asesinaron a orillas de la carretera en las inmediaciones del barranco de Arás. Era el segundo maestro que ejecutaban y el primero del mes más sangriento de toda la guerra, con 79 fusilados.
    Ese mismo día escribía en su diario el profesor Florentín Ara:

"Qué concepto de la vida y de la moral tienen estas gentes que hoy nos esclavizan? Misas, novenas, medallas, escapularios, pláticas, mentiras, robos, atropellos, asesinatos, crueldades, insultos, violencias, blasfemias, suciedades y cantos con la música de la ’Cucaracha’: ese es el programa de los de ’Dios, Patria, Familia, Orden...’ Todo el programa y toda la realización de una España de Inquisición y Pandereta; de curas, chulos y prostitutas, de rosario y navaja; de sangre y de cieno; de vergüenza y lenocinio. ¡Ah! el gran pecado de las izquierdas ha sido siempre [—no siempre, no siempre, ay las generalizaciones....—] el respeto a la legalidad y el afán de convivencia, evitando rozamientos y gestos agrios. La lección que estamos recibiendo es demasiado seria para que la olvidemos. ¿Qué respeto tienen ellos por la propiedad, por la vida humana, por la conciencia individual, hacia nada de lo que significa conquistas de nuestro tiempo? Espada para hacer y deshacer y altar para purificar lo que la razón, la justicia y el derecho condenan. ¡Esas son las derechas españolas, hechas a la más negra obstinada reacción, sin sentido, ni idea de que el tiempo corre! ¡Qué bien va esto!: misas al aire libre y música a todo pasto; mientras tanto, las ejecuciones en masa".

 

En una pensión de Jaca se alojaron los falangistas que mataron a mi abuelo, esos luceros de la patria. Uno de ellos al parecer estaba avergonzado de sí mismo y arrepentido. Los otros seguían "enteros", le contaron a una tía mía quienes supieron de ellos.  Mi abuela nunca superó el golpe. Además fue expulsada del cuerpo de maestros, como todos los demás.  Luego reingresaría como maestra, pero vivió sin asimilar nunca lo sucedido, traumada para siempre por este episodio—por así llamarlo, pues es un episodio de esos en los que se para el tiempo. Aunque quizá sí lo superó a su manera, usando las fuerzas que tuvo, para abrirse camino en la nueva y siniestra España por la única vía que encontró— sacando adelante a sus tres hijos, y dándoles estudios.

Denuncias por asesinato no hubo ninguna. Aquí no vale la pena quejarse a las autoridades por estas cuestiones. A los Nacionales, mucha gracia les hubiera hecho la denuncia. De hecho, ya reposada la cosa, en 1966 se molestó el gobierno franquista en declarar prescritos por decreto todos los delitos cometidos con anterioridad al 1 de abril de 1939. Luego, en la Transición, la amnistía general volvería a decretar que estas cuestiones no eran investigables ni penables. A los asesinos, por lo que se ve, no les ha faltado apoyo desde arriba, nunca, y menos en aquellos años de posguerra. La "Justicia" siempre ha estado de su parte.

Muchos más años tendrían que pasar hasta que se recordase debidamente la memoria de mi abuelo, tanto marcaba la época. Y de hecho el eco de esos disparos llega, más de setenta años después, hasta aquí mismo.
 

Disimulando el franquismo

 


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Domingo, 28 de Mayo de 2006 13:52. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Colom... rara avis

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Se cumplen 50 años de Eurovisión, y 500 de la muerte de Cristóbal Colón. Hoy. Seguro que oímos hablar más de Eurovisión. Curioso, tan curioso como este personaje, a la vez célebre y oscuro, que ni se sabe de dónde viene ni a dónde va a parar. Se lo llevan a todas partes, eso sí. Génova, Mallorca, Portugal, Galicia....

Yo he estado en Pontevedra en lo que allí llaman la "Casa de Colón": donde dicen que nació. En ruinas, ignorada, apenas con un cartel oxidado que lo señala (y sin visitas turísticas ni panfletos ni nada). Cruzando la ría está la iglesia de Santa María, la iglesia de los "mareantes" que dicen allí (el gremio de los navegantes). En Pontevedra se construyó la nave capitana de Colón, la Santa María (originariamente "La Gallega"), y muy cerca, a Baiona, volvió Colón con la Pinta después de su viaje. No se fue Colón a encargar una carabela a Génova, no, ni volvió con los Pinzones (que al parecer hacían de Rosencrantz y Guildenstern - menuda pinza le colocó Fernando con esos)...

Todo esto me inspira a defender la tesis gallega del origen de Colón, para celebrar a mi manera los 500 años de su muerte. Que por cierto también casi pasa como bajo un tupido velo: nada comparable al famoso Quinto Centenario de 1992, ni a la matraca que nos dieron con el aniversario del Quijote del año pasado... se ve que el personaje sigue teniendo algo que consigue sumirlo en las tinieblas. Que ya le vale, ¿no? Pues eso mismo me inspira para defender la tesis gallega (me refiero a la tesis con la que especula Mileidi)... y la portuguesa... y la mallorquina... y la de su bastardía real... y la de su origen judío... Tesis que no necesariamente se contradicen, sino que podrían muy bien, en un mundo quizá no imposible, conjuntarse de manera muy convincente. No menos convincente, en todo caso, que los fragmentos contradictorios e inconexos que nos quedan apiñados alrededor de la "casa natal" de Colón o de su ADN.

He estado ojeando el estudio pro-mallorquín de la Asociación Cultural Cristóbal Colón, antes presidida por descendientes del Almirante, con estudios del secretario de la Asociación, el historiador Gabriel Verd Martorell. Cito:

La mencionada asociación tiene por objetivo impulsar las investigaciones con el fin de demostrar el verdadero origen del Descubridor de América.

Por lo tanto, en sucesivas publicaciones, se darán a conocer toda una serie de pruebas que permitirán demostrar la procedencia y falsedad de todos los documentos que los defensores de la tesis genovesa presentan, con el objetivo de probar que los genoveses Cristófero Colonne o Cristóforo Colombo son la misma persona que el verdadero Descubridor de América, el noble Cristóbal Colón, hijo de don Carlos, Príncipe de Viana (hermano del rey Fernando el Católico), y de la mallorquina Margarita Colón.

En busca de la verdad: El verdadero origen de Cristóbal Colón

Como la redacción es un poquito oscura, aclaro: el "verdadero origen" de Cristóbal Colón es, según esta tesis, el de un bastardo de familia real ("noble" para Verd), hijo del Príncipe de Viana y de Margarita Colón - o Colom. Adelanto que estos estudios, al parecer documentadísimos, desprecian la tesis judaizante del origen de Colón. Sí intentan explicar, con su problemático parentesco real, los curiosos, por no decir pasmosos, privilegios que los Reyes Católicos dan a Colón, sin razón comprensible, antes incluso de que descubra América. Aquí está la narracion de su nombramiento por los Reyes Católicos:

"Por cuanto vos, Cristóbal Colón, vades por nuestro mandado a descubrir e ganar, con ciertas fustas nuestras, ciertas islas e tierra firme en el mar Océano, etc; es nuestra merced y voluntad, que desque las hayáis descubierto e ganado, etc., vos intituléis e llaméis Almirante, visorrey e gobernador dellas, etcétera". De todo lo cual se le dió un muy cumplido privilegio real, escrito en pergamino, firmado del rey e de la reina, con su sello de plomo pendiente firmado del rey e de la reina, con su sello de plomo pendiente de cuerda de seda de colores, con todas las fuerzas y firmezas y favores que por aquellos tiempos se usaban; al cual privilegio antepusieron un muy notable y cristiano prólogo, como de reyes justos y católicos que eran; la fecha del cual fué en la dicha ciudad de Granada, a 30 días del mes de abril año susodicho de 1492 años".

Y hay otros documentos igualmente curiosos:

El primero de estos documentos es el pasaporte de Colón. En un fragmento de él podemos leer: "Mittimus in presenciarum nobilem virum Christoforum Colon cun tribus caravelis armatis per maria Oceana ad partes Indie" ("Enviamos al NOBLE Cristóbal Colón con tres carabelas por el Mar Océano hacia las Indias").

"Dado en Granada, 16 de abril de 1492.

Yo el Rey. Yo la Reyna.

El Rey i la Reina me ordenaron esto a mi, Juan de Coloma".

Vaya con Coloma. Vaya casualidad, Colom y Coloma... Aquí vuelve a aparecer este Coloma, a quien también tenían bien colocado, seguramente por enchufe, judío expulsando judíos. Para Verd, todo esto es resultado de un pacto de silencio impuesto por los Reyes Católicos, por el cual los reyes conceden cierta sustancia material a los sueños frustrados de grandeza de su primo bastardo Colón, a la vez que le imponen la condición (consentida de buena gana) de no aludir jamás a su origen ilegítimo en la realeza.

El segundo salvoconducto para el descubrimiento del Nuevo Mundo es una carta de los Reyes Católicos al Soberano de Catay. En este documento se dice: "quare decrevimus nobilem capitaneum nostrum Christoforum Colon presencium latorem..." ("Por ello hemos decidido enviaros a nuestro NOBLE Capitán Cristóbal Colón, dador de la presente...").

"Desde Granada, 30 de abril de 1492. Yo el Rey, Yo la Reina. Coloma, Secretario. Fue expedida por triplicado".

Redactadas las Capitulaciones el pacto del silencio se siguió manteniendo por ambas partes, pues ni Colón ni los Reyes nunca jamás en vida hicieron la más mínima mención a su patria de origen y familia, hecho que evidencia la existencia de causas profundas que lo motivaban. Gabriel Verd, "El pacto de silencio y las capitulaciones de Santa Fe".

Bastardía, entiende Verd por esas "causas profundas". Pero igualmente podría ser por origen judaizante, en momentos tan delicados como el de la expulsión masiva y conversiones forzosas de los judíos. Parecería que el pacto de silencio sigue aplicándose, o al menos que los efectos de esta nube de tinta de calamar que echó Colón sobre su origen, siguen perpetuándose. Este estudio, pues, corre un tupido velo sobre el posible origen judío de Colon por parte de madre (si se acepta la tesis de su descendencia ilegítima del Príncipe de Viana). Hablando de familias de conversos judíos procedentes del Call mallorquin, dice la biografía:

Es opinión generalizada que fueron cartógrafos, probablemente conversos, Oliva, Rosell, Prunes, Soler, Martínez, Colom, etc.

En cuanto a los judíos conversos que tomaron el nombre de Colom, se establecieron después en Flandes.

Tales hechos habrían sido los que llevaron a algunos historiadores a pensar que Cristóbal Colón era un judío converso. La actitud profundamente cristiana que llevó en vida el Gran Almirante, sin impostura de naturaleza alguna nos lleva a afirmar el carácter verdadero de su fe católica. ("Los judíos y la cartografía mallorquina")

Vaya, menudo patinazo súbito de neuronas el del historiador. "Actitud profundamente cristiana" como señal inequívoca de la verdad de su fe católica (en tiempos de persecuciones y expulsiones). Y presupone, también sin razón ni fundamento, que un converso sería un impostor y su fe sería falsa. Ergo, Colón no tenía origen judío... bravo. Hay mucho vade retro por aquí.

Igualmente reveladora, a su manera, es

la manifestación de Fernando Colón en Vida del Almirante Don Cristóbal Colón, en una carta que su padre escribió al aya del Príncipe Don Juan de Castilla: "Yo no soy el primer Almirante de mi familia. Pónganme, pues, el nombre que quisieren, que al fin David, rey sapientisimo, fue guarda de ovejas, y después fué hecho rey de Jerusalén, y yo siervo soy de aquel mesmo que le puso a él en tal estado".

También se observa este hecho en la carta de Cristóbal Colón a los Reyes desde Cádiz o Sevilla en 1501, donde dice: "Muy altos Reyes: de muy pequeña hedad entré en la mar navegando y lo he continuado fata oy". O en el Diario del primer viaje, el 21 de diciembre de 1492, Colón escribe: "Yo e andado veinte y tres años en la mar, sin salir d'ella tiempo que se aya de contar, y vi todo el Levante y Poniente"

"Nuestra biografía"

Espero que a mi lector no le haya pasado desapercibida la alusión a David, porque si no le voy a currar. Y no es la única en esa línea, por supuesto, pues están que se salen de las páginas de los curiosísimos escritos del almirante. Conocía el Levante y Poniente, fácil para un navegante, fácil para un judío con contactos privilegiados en diversos puertos. Desde Génova, probablemente, a Lisboa, segurísimo. Y pasando por supuesto por Mallorca, para que el Príncipe deje embarazada a su madre, y quizá, (las autoridades o su familia) la envíe con parientes discretos a dar a luz a un sitio lejano y poco sospechoso. Recordemos que el Príncipe de Viana era el heredero de la Corona de Aragón, y que sus problemáticas relaciones con su padre lo llevaron a enfrentarse con él y a ser su prisionero en diversas ocasiones. "Colom", si era familiar de Fernando el Católico, era un familiar molesto y problemático, por parte de padre y quizá también de madre. Podría venir de ahí el "contacto privilegiado" con la reina, como maniobra de distracción del maquiavélico Fernando. Aunque a Isabel también le darían yuyu los parientes incómodos, que también tenía esqueletos en el armario... Sea como sea, Colón venía de Portugal, donde le había llevado su carrera de navegante y comerciante. (¿A alguien le suena quién dominaba las inversiones de capital y los contactos del comercio internacional en muchas ciudades del Renacimiento?).

En el Capítulo V de la obra de Hernando Colón este dice:

"Y porque no estaba lejos de Lisboa, donde sabía que se hallaban muchos de su nación genovesa, lo más presto que pudo se fue allí, donde siendo conocido dellos, le hicieron tanta cortesía y tan buen acogimiento que puso casa en aquella ciudad y se casó."

(De Escritos sobre el páramo , donde se burlan de muchas criptohistorias de las que rodean a Colón...)

Oye, qué gente tan maja, y tan enrollada, esos genoveses de Lisboa ¿no? Y eso que estos ni siquiera eran primos lejanos. A mí lo de "su nación genovesa" me suena, en boca del hijo Hernando, a eufemismo conveniente por "judíos" o "conversos". No digo que no fueran, también, genoveses... Hernando tampoco estaba interesado en saber de dónde, exactamente, venía su padre; o antes bien, como lo sabía, o mucho se lo sospechaba, y como el casado casa quiere, le convenía muchísimo una cierta ambigüedad. Gallegos y lusitanos, primos hermanos, especialmente entre los judíos de Pontevedra, que habían adquirido la habilidad o costumbre de ubicarse a uno u otro lado de la frontera según soplaran los vientos de la persecución o los del interés anual de los potentados, especialmente en el siglo XV. Estaba reciente la rebelión de los Irmaniños pontevedreses, algunos de ellos judíos buscando privilegios para el comercio de la ciudad. Primos y parientes tenían también los judíos en cada puerto, de Génova y el Levante a Lisboa a Rotterdam, y pronto más hacia el poniente. Las relaciones familiares, los lazos sociales y comerciales, eran indisolubles y se mantenían en la memoria; la atención a la geografía era vital. Siempre errante Colón; pero siempre con un puerto que lo acoja.. quizá judío.

Salvador de Madariaga defendió la tesis del Colón judío. Menéndez Pidal observaba lusismos en su manera de escribir el español. Italiano nunca escribió, que se sepa, ni nadie va diciendo que lo hablase. Con la tesis del origen judío de Colón especula José Antonio Hurtado en Colón y la carta templaria (Espejo de Tinta, 2005). Sobre las curiosísimas ideas históricas y apocalípticas del Almirante, digamos sin más que no parecen venir de rancio abolengo castellano, ni de cardadores de lana, sino de familias con una larga tradición de cultura alternativa, semioculta y, sí, con ideas muy particulares e información privilegiada sobre cartografía. La singularité est subversive. También los rasgos de Colón podrían ser, plausiblemente, de ascendencia judía.

Menudo montaje nacional, el de los españoles con limpieza y sin limpieza de sangre, y qué maniobras tan complicadas se han hecho, unos para mantener este sistema de castas, y otros para esquivar sus consecuencias. Ver por ejemplo Los judíos en la España Moderna y Contemporánea de Julio Caro Baroja. Conversos disimulando, cambiando de nombre, haciendo maniobras de escape y enmascaramiento. En lo profundo de los tiempos, se hacía por supervivencia; luego por prudencia, luego por conveniencia. Hoy todavía se notan en la superficie las ondas de esas agitaciones sumergidas. En los Baroja mismos, los Baruch... Quizá también en los Colom. Y en el silencio que hoy, quinientos años después, sigue rodeando a Christoforus Colom (que así decía, a veces, que se llamaba).

 

José Angel Valente: La experiencia abisal

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Sábado, 20 de Mayo de 2006 06:45. José Ángel García Landa Enlace permanente. Historia


Paul Preston en Zaragoza

Por la mañana había una charla con Paul Preston en la facultad (por la tarde ha dado una conferencia en el Paraninfo con todas las autoridades políticas y académicas y capitostes locales presentes). Nos ha hablado de sus inicios en la investigación histórica allá por los años sesenta, sus primeras impresiones de España por entonces, el ambiente de interés en Inglaterra por la guerra de España - "Para un estudiante de historia", dice, "era una cornucopia, había de todo: revolución, fascismo, comunismo, anarquía, estaba Hitler, Mussolini, Stalin, Churchill... era como la televisión por satélite". Ha caracterizado a Hugh Thomas como representante de una línea de historia conservadora que tendía a justificar la guerra civil, con los españoles como pueblo caótico y desordenado que necesitaba mano dura. Frente a eso, ha expresado su admiración por la transición, a pesar de los sacrificios de la justicia hechos por la paz, y también por el rey (el tema de su conferencia por la tarde. Preston ha escrito historias de la guerra civil y la transición, y biografías tanto de Franco como de Juan Carlos). Ha descartado algo que insinuaba un miembro del público, la rumoreada connivencia del Rey con los militares del 23-F, diciendo que de no ser por Tejero y Miláns, el "golpe suave" de Armada podría haberse hecho realidad, y que quizá hubiera sido aceptado incluso por los socialistas. (¿? Chocante esto. Será por "algunos"). Ha dejado clara su postura, también en el turno de preguntas, con respecto a la actual ola de historias de derechas sobre la guerra civil. Para él son ideológicamente paralelas al fenómeno Ricardo de la Cierva, que fue, ha dicho, "creado" deliberadamente por Fraga Iribarne para contrarrestar las publicaciones que en el extranjero se venían haciendo sobre la guerra civil española y que hallaban vías clandestinas para entrar en el país. A Pío Moa también lo han "creado", dice, y a César Vidal. Antes, ha dicho, Moa era un pistolero un terrorista que luchaba contra la democracia con la pistola, y sigue siendo un fascista sólo que ahora utiliza la pluma (Nota: Moa fue miembro del Grapo). Azuzado por la curiosidad, he ido a ver el currículum de César Vidal, impresionante capacidad de escribir docenas de libros y llevar programas de radio a la vez... debe ser que todo es tan falso como la universidad donde dice que enseña en Estados Unidos ("Logos College", una universidad creacionista de alguna secta religiosa, cuyos títulos no tienen efectos académicos sino únicamente "vocacional-religiosos"). Pero es un misterio que intriga, el de la autoría de los libros de César Vidal. Volviendo a Preston, ha dicho que es difícil para los historiadores debatir con Pío Moa, porque tendrían que renunciar al estilo mesurado y académico para entrar en una guerra de insultos y en un enfoque de la historia que es el equivalente de la telebasura. Él se ha negado siempre a debatir con Pío Moa aunque se lo han pedido varias veces. Lo triste, dice, es que Moa llena las estanterías más que Preston... y Gran Hermano más que los documentales, claro. Le han preguntado sobre el traslado de los papeles de Salamanca: ha dicho que es vergonzoso lo que han organizado las autoridades de Salamanca para oponerse a una devolución muy justificada: al margen de que no se pierde el acceso a los documentos, no puede aceptarse que un archivo constituido mediante el expolio y la violencia se considere como una colección legalmente constituida. Sobre la retirada de estatuas de Franco (pregunta de derechas, creo): Preston ha dicho que él no es partidario de retirar símbolos a menos que sean hirientes para la gente en el día a día; es partidario de explicarlos, poner un cartel diciendo quién era ese señor de verdad (ahora que si Franco no era hiriente en la academia quizá fuese hiriente la explicación de sus crímenes propuesta por Preston)... Y he abandonado la sala en medio de una respuesta de Preston a alguien que decía que José Antonio era una figura poco estudiada (que se lo digan a él que tiene una pared forrada de libros sobre el tema... no creo que le haga falta más). El Aula Magna de Filosofía tiene la desventaja de que si abandonas la conferencia antes de hora tienes que pasar al lado del conferenciante, al estar la puerta al frente y no al fondo, pequeño fallo. Por lo menos he salido de modo rápido y eficaz, sin que Preston (creo) me lanzase los comentarios irónicos con que ha despedido a otros que se iban al alargarse la sesión... "El último que se quede tiene premio... una lavadora o una semana en Siberia conmigo". Pero yo ya no puedo optar.

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Miércoles, 21 de Septiembre de 2005 00:00. Enlace permanente. Historia






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