
Bird on the Wire
Una de Leonard Cohen, o de quien la cante. Es de las primeras que grabé, ya irá para diez años. Pasado el tiempo sigo igual—y tampoco la canto mucho mejor. | ![]() |
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Una de Leonard Cohen, o de quien la cante. Es de las primeras que grabé, ya irá para diez años. Pasado el tiempo sigo igual—y tampoco la canto mucho mejor. | ![]() |
A veces presumo de que mi bibliografía es EL LIBRO MÁS GORDO escrito por persona humana. Algunos dirán que no, que no es un libro siquiera, o que no está escrito, o que no está impreso, o que no soy yo tan humano, etc. etc. Tenía un ejemplar traspapelado por el despacho, y le he hecho un reportaje fotográfico para que se aprecien mejor sus dimensiones descomunales. Cada cual presume de lo que puede, ya lo decía Thorstein Veblen en su Teoría de la Clase Ociosa. La encuadernación me costó un huevo, un auténtico derroche ostentoso.
De acuerdo, la Enciclopedia Espasa es más gorda—pero que yo sepa la hicieron entre cientos de autores. Lo mismo la famosa bibliografía ABES de Robert Clark, que luego se interrumpió y fue a parar a una Literary Encyclopedia; tenía cientos de colaboradores. O la bibliografía enorme de la MLA y sus miles de editores. Dividan y verán en qué se les queda. Hombre, también está el Patrologiae Cursus Completus de Jacques Paul Migne, pero es una colección de libros de otros, no un libro propiamente dicho. Y él era monje.
Algunos creen que el célebre Manual del Librero Hispano-Americano de Antonio Palau y Dulcet (aquí a la izquierda) es más importante y celebrado que mi bibliografía. No los culpo—pero yerran si creen que es más voluminoso. Dicen que registra el Palau 381.897 libros—yo digo vagamente que mi bibliografía incluye "más de 300.000" entradas, bien pueden ser 500.000. La primera edición de Palau y Dulcet eran siete volúmenes (1923-1945); en la segunda edición constaba de 28 volúmenes publicados entre 1948 y 1977 y siete volúmenes de índices entre 1981 y 1987 añadidos por su continuador Agustín Palau Claveras, total 35 volúmenes. Ya son, ya—pero la hicieron entre dos, y contra dos, ni Hércules.
Puesta así, en pila india, mi bibliografía ocupa lo suyo, como la de Palau, o más. Pero les he de confesar una cosa: esta es una edición de hace diez años, y desde entonces se ha duplicado más o menos en volumen.
Y otra cosa: de esta edición de hace diez años sólo llegué a imprimir 26 de los 40 volúmenes de que constaba. Veintiséis que son la pila ésta que ven. Así que la pila completa no está visible, lo siento, pero sería unas tres veces ésta de abajo, o más. Ahora, no cuenten conmigo para imprimirla—sáquenle dos copias a la foto, y a correr.

Otra cosa, se lo crean o no—no es muy completa, mi bibliografía. У меня еще куча недоделанных документов...
Una entrevista que traduje, emitida originalmente por YouTube, sobre la nueva concepción evolucionista de la cosmología y de las leyes físicas promovida por Lee Smolin:
Resumen: Este artículo es una transcripción y traducción al español del diálogo sobre cosmología evolucionista mantenido por el físico Lee Smolin y el novelista Robert J. Sawyer en la Biblioteca Pública de Toronto, el 29 de abril 2013, a propósito del libro de Smolin TIME REBORN (El Renacer del Tiempo). Smolin propone allí una nueva concepción evolucionista de la física, según la cual las leyes físicas no estarían fijas en una dimensión transcendental sino que estarían sujetas a procesos evolucionistas. Se trata de un marco teórico anti-platónico, en el que el desarrollo del tiempo es constitutivo, y no epifenomenal, para la realidad física.
Ha sido aceptado el artículo para su distribución en un par de revistas del SSRN, la de Metafísica y la de Historia de la Filosofía Occidental, y aparece en las redes correspondientes (además de en la de antropología cultural, estudios científicos y tecnológicos) con fecha de 26 de marzo de 2014. (Date posted: March 26, 2014)
http://papers.ssrn.com/abstract=2414726
| eJournal Classifications | Message |
AARN Subject Matter eJournals![]() ![]() ![]() | Added to eLibrary |
PRN Subject Matter eJournals![]() ![]() | Distributed in History of Western Philosophy eJournal Vol 7, Issue 12, April 01, 2014 |
PRN Subject Matter eJournals![]() ![]() | Distributed in Metaphysics eJournal Vol 7, Issue 9, April 02, 2014 |
One of these days I'll reach my glass roof at the SSRN. But hey, for the time being the climbing's still going good.
Top 30,000 authors ranked by number of papers. Find me on the first page:
And now a couple of graphs. The first one shows me climbing up to my current top position in this repository, no. 39, ranked by total number of uploaded papers.

¡Hey, I've got more papers there than Pablo Fernández! Not that they are as read as his, though.
The second graph shows the number of new papers—well, newly uploaded papers actually, but considering that I've been at the SSRN since 2007, I'm already an old-timer, and I'm not doing so bad here either—I rank 53 out of 179,000— which is the top 0,03 %, or a ranking grade of 9,97 over 10. In overall number of papers it's, let me see... 0,02%, i.e. 9.98 out of 10. ¡Let's see if I make it to 9,99!


FLACA
Aquí tocando unplugged una canción de Andrés Calamaro que tuvo mucho éxito en tiempos. A Calamaro imperson lo ví una vez de telonero de Dylan. Este disco de Alta Suciedad, donde él imitaba o impersonaba a Dylan en la portada, me lo compré en Murcia, o en Madrid, yo qué sé, a la vez que uno de Céline Dion. Era otro siglo, creo. Y todo lo demás también.
Mucho se ha debatido el alcance del canibalismo en Mesoamérica. Sí, se acepta que en el Caribe había caníbales, una cosa tribal. Pero también parece que se confirma continuamente que los aztecas practicaban el canibalismo. Aunque este arqueólogo dice que era una cosa ceremonial para ricos, aristócratas y sacerdotes (quizá los otros no se podían permitir comer carne con frecuencia) y no parte de la dieta habitual. Y no sólo eran caníbales los aztecas, sino también los pueblos enemigos que tenían arrinconados en Puebla, como los tlaxcaltecas. Supongo que en México no gusta en exceso oír estas cosas, y muchos las asocian con fábulas inventadas por los malvados españoles (los auténticos ogros) para justificar la conquista. Ahora que abunda tanto allí la identificación fantasiosa con las culturas precolombinas, estas noticias de un imperio caníbal caen siempre de nuevas o se ven rodeadas de dudas. Gusta más a muchos pensar que la dieta de los mexicanos era básicamente vegetariana (y en gran parte lo era, no digamos que no). No es sólo que sea más agradable identificarse con ancestros cultos, dignos y portadores de una civilización avanzada y sostenible, sino que positivamente repugna (o me repugna a mí) la idea de una cultura organizada, compleja, comercial, cortesana y urbana, que a la vez cría gente como cerdos para comérselos. Más nazis que los nazis, vamos—eran estas culturas una ofensa ya no a los vegetarianos sino a lo que consideramos mínimamente humano, una civilización de ogros o de orcos, por decirlo en una palabra, y es triste que algún discurso anticolonialista actual, tendente al buenismo y al nativismo fashion, les dé cierta buena prensa. La realidad (y la humanidad) es más desagradable, claro, cuando se examina de cerca, y no hay tanta diferencia como parece entre el orco y el humano; incluso el nazi es demasiado humano. También la oposición antagónica de "los mexicanos nativos" contra "los españoles" como dos grupos enfrentados es simplista e ignora las profundas diferencias entre los indios mismos (entre el que come y el que es comido, por ejemplo).
Sin duda cada cultura encuentra maneras distintas de controlar la población y acomodarla a los recursos: los anticonceptivos y el aborto hoy, pero también con frecuencia el infanticidio, la guerra, el celibato masivo... Recordemos la fórmula típica en Occidente: un hijo a reproducir la propiedad y la familia, otro a la guerra (a que lo maten o quizá a que produzca proletarios, o más carne de cañón) y otro al monasterio, a cortar el flujo genético. Malthus hablaba de las epidemias como un medio involuntario pero espontáneo de control de la población, y de eso llevaron mucho los españoles a América. También las matanzas organizadas han sido, en tristes episodios de la historia humana, una solución de "equilibrio ecológico" entre la población y los recursos. A veces, por la vía de transformar la población en recursos consumibles.
Lo que encontraron Cortés y sus tropas en México fue una auténtica cultura organizada de la matanza: el canibalismo como opresión de clases, como depredación social sistemática, y como auténtica industria cárnica —nada de antiguos rituales ceremoniales y excepcionales sacrificios comulgatorios en homenaje a los antepasados; había un continuo entre el esclavo, la bestia de carga y el ganado de matadero. Pero gusta tan poco saberlo que no se difunden siquiera pasajes como éste de la Historia de Bernal Díaz del Castillo. Es un capítulo memorable escrito por un testigo presencial. Aquí ven los españoles, por primera vez, desde el volcán, las tierras de los aztecas y la ciudad de Tenochtitlán. De ésta les han hablados sus aliados los "tascaltecas", en un parlamento en que han pactado una alianza con los españoles para que les protejan de sus enemigos aztecas. Fue un parlamento o negociación menos famoso que la Dieta de Worms, pero no menos importante:

Montaigne justificó el canibalismo de las culturas indígenas americanas comparándolo con otras crueldades cometidas por los europeos, y negándose así a ver esas culturas como más bárbaras o inhumanas que la suya propia. Barbarie por barbarie, es cierto, es difícil echar el cálculo. Pero eso no debería servir como justificación o excusa para exculpar, ignorar o minimizar el horror del canibalismo. Puede observarse que el derecho a no ser comido no figura siquiera en la declaración de derechos humanos. Por algo será.

La filosofía de Alfred Schütz tiene mucho en común con el interaccionismo simbólico. Aquí un pasaje sobre su concepción de la acción (de Investigaciones fenomenológicas sobre el origen del mundo social, de M. Carmen López Sáenz):
(Esto último lo relaciono con la perspectiva de Shibutani sobre las perspectivas). Y pongo el énfasis en interpretar el mundo es un modo primordial de actuar sobre él. Quizá convenga recalcarlo, ya que yo mismo me dedico en gran medida a mover cosas con la mente. Este pasaje es una defensa de la filosofía, y una refutación de aquel famoso dicho de Marx según el cual "hasta ahora los filósofos han interpretado el mundo; lo que hay que hacer es transformarlo." Siendo el mundo humano un mundo simbólico, social y mental, una realidad virtual por así decirlo, interpretar el mundo ya es transformarlo. Presentar una nueva perspectiva sobre las cosas, comprender el mundo de manera diferente y mejor, es alterar el mundo, cambiar las relaciones entre los elementos que los componen, mover cosas con el pensamiento: reconstruir, o construir, el mundo, que está hecho no sólo de objetos físicos, sino de objetos mentales y de esos otros objetos mentales más elusivos, las relaciones entre las cosas del mundo que le dan forma al mundo y de hecho hacen que las cosas sean lo que son.