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Vanity Fea

Cine

El Macbeth de Orson Welles

My Fair Lady

18/11/12

My Fair Lady. Dir. George Cukor. Screenplay by Alan Jay Lerner, based on George Bernard Shaw's Pygmalion. Cast: Audrey Hepburn, Rex Harrison, Stanley Holloway, Wilfrid Hyde-White, Gladys Cooper, Jeremy Brett, Theodore Bikel. Photog. Harry Stradling. Lyrics by Alan Jay Lerner and music by Frederick Loewe, from their musical based on George Bernard Shaw's Pygmalion. Music supervisor André Previn, Scenery & prod. Des. Cecil Beaton. Prod. Jack L. Warner, Panavision. Warner Bros., 1964.
2012




Oliver!

18/11/12

 

Oliver! Dir. Carol Reed. Film version of Lionel Bart's musical based on Dickens's novel. Screenplay by Vernon Harris. Cast: Ron Moody, Oliver Reed, Shani Wallis, Mark Lester, Jack Wild, Harry Secombe, Hugh Griffith, Sheila White. Panavision. Columbia Pictures, 1968. (6 oscars including Best Picture, Director, Art Direction, Scoring, special prize for choreographer Onna White).





Oliver Twist





David Copperfield

17/11/12







David Copperfield. Dir. Peter Medak. Teleplay by John Goldsmith, based on the novel by Charles Dickens. Cast: Hugh Dancy, Max Dolbey, Michael Richards, Eileen Atkins, Anthony Andrews, Frank McCusker, Sally Field, Edward Hardwicke, Freddie Jones, Nigel Davenport, Emily Hamilton, Julie Cox, Sarah Smart, Alan Howard, Alec McCowan, Paul Bettany, Judy Cornwell, Murray Melvin, Dudley Sutton, Lesley Manville, Peter Woodthorpe, Vernon Dobtcheff. Music by Shaun Davey. Ed. Ron Davis. Prod. Des, Michael Pickwoad. Photog, Elemér Ragályi. Co-prod. Morgan O'Sullivan. Exec, prod. Robert Halmi, Jr,, and David V. Picker. Prod, Greg Smith and John Davis. Hallmark Entertainment. 



 

 —oOo—


Micawber's advice to young Copperfield — which Spanish economy ministers would do well to heed: http://youtu.be/eVxF4z-R2YM

You shouldn't spend more than your income. What you can't pay, you can't keep.

Volpone

Una vieja versión fílmica de la comedia de Ben Jonson, sobre estafadores lanzados a disfrutar del engaño. Película de tiempos de la Francia nazi, por cierto.



 


Volpone. Dir. Maurice Tourneur. Script by Jules Romains, based on Ben Jonson's work. Cast: Harry Baur, Louis Jouvet, Fernand Ledoux, Marion Dorian, France: Ile de France Films, 1941.*
    Online at YouTube (elise paris) 28 Sept. 2012.*
    http://youtu.be/ooCyMYsZqJo
   
Más reciente, también hay una producción teatral filmada en DVD:

Volpone.
By Ben Jonson. Greenwich Theatre production, dir, Elizabeth Freestone, Cast: Richard Bremmer (Volpone), Mark Hadfield (Mosca), Conrad Westmaas (Nano/Avvocato), Harvey Virdi (Androgyno/Avvocato), Edmund Kinglsey (Castrone/Peregrine/Avvocato), Maxwell Hutcheon (Corbaccio), Tim Steed (Corvino), James Wallace (Sir Politic Would-Be), Aislin McGuckin (Celia), Peter Bankole (Bonario/Corvino's Servant), Brigid Zengeni (Lady Would Be). Prod. Film dir. Chris Cowey. DVD. London: Stage on Screen, 2010.*

Jonson, Ben


A Tale of Two Cities

12/11/12

 

A TV movie version (1980) of Charles Dickens's novel on the French Revolution, and on the memorable story of Sidney Carton's sacrifice, directed by Ralph Thomas:





There are other film versions of the novel. The full version of Ralph Thomas's 1958 movie can be seen on YouTube as well. And Jack Conway's 1935 version with Ronald Colman can be recommended as an outstanding classic.


A Tale of Two Cities. Vitagraph, 1911.

A Tale of Two Cities. Dir. Frank Lloyd. Cast: William Farnum, Jewel Carmen, Joseph Swickard, Herschell Mayall, Rosita Marstini. 1917.

A Tale of Two Cities. Dir. Jack Conway. Script by W. P. Lipscomb and S. N. Behrman, based on Dickens's novel. Cast: Ronald Colman, Elizabeth Allan, Edna May Oliver, Reginald Owen, Basil Rathbone, Blanche Yurka, Isabel Jewell, Walter Catlett, Henry B. Walthall, H. B. Warner, Donald Woods, Mitchell Lewis. Music by Herbert Stothart. Photog. Oliver T. Marsh. Prod. David O. Selznick. MGM, 1935. (Reissued in computer colored version).

A Tale of Two Cities. Dir. Ralph Thomas. Based on the novel by Charles Dickens. Cast: Dirk Bogarde, Dorothy Tutin, Cecil Parker, Stephen Murray, Athene Seyler, Christopher Lee, Donald Pleasence, Ian Bannen. UK, 1958.
    _____. A Tale of Two Cities. Dir, Ralph Thomas. Online at YouTube (coachBswife) 29 Dec. 2011.*
    http://youtu.be/Tmob9tICKIw

A Tale of Two Cities. TV series. Dir. Jim Goddard, Written by John Gay, based on Charles Dickens's novel. Cast: Peter Cushing, Kenneth More, Barry Morse, Flora Robson, Billie Whitelaw, Alice Krige, Musc by Allyn Ferguson. Ed. Bill Blunden. Photog, Tony Imi, Prod. Norman Rosemont. Marble Arch productions, 1980.*
    _____. A Tale of Two Cities. Dir. Jim Goddard. Online at YouTube (Xaad60) 13 April 2012,*
    http://youtu.be/2pO2DnAMzos
    2012


Oliver Twist


The Arbor

domingo, 4 de noviembre de 2012

The Arbor


The Arbor, película dirigida por Clio Barnard, es na mezcla de documental y drama sobre la escritora barriobajera Andrea Dunbar, de Bradford, muerta a los 29 tras una vida desestructurada—y las secuelas en su familia 20 años después de su breve éxito. Tiene excelentes críticas pero el conjunto es más bien deprimente de ver, y vidas tan desorganizadas, planas, desestructuradas y prosaicas no dan ni siquiera para un drama soportable. Ni siquiera entra mucho la película en la vaciedad del mundillo literario que hizo un éxito de las tranches de vie de Andrea Dunbar. Estos ambientes mejor no verlos ni en teatro ni en pelícuula.  En The Village Voice la ponen mejor:

An exemplar of fact-fiction hybrid filmmaking, Clio Barnard's debut feature traces the life of British playwright Andrea Dunbar (1961–1990), whose work chronicled her grim existence in the West Yorkshire housing project where she grew up, and the fallout of her notoriety, horrible choices in men, and alcoholism for her family, particularly her oldest daughter, Lorraine. Barnard seamlessly blends archival material and a live staging of Dunbar's play of the title on the writer's home turf. But her boldest intervention in the bio-doc is having actors lip-synch the words of the actual interviewees—a deliberate distancing device that nonetheless draws viewers in closer.

Muy saltable, la llamo yo, mejor que a must-see. Los acentos de Bradford, lo mejor, pero ojo que es Inglaterra profunda, deepest heart of greyness.


  Gerry

A Roma con amor

domingo, 4 de noviembre de 2012

A Roma con amor

Director: Woody Allen
Interpretes: Ellen Page, Woody Allen, Jesse Eisenberg, Judy Davis, Penélope Cruz

Resumen según RedAragón:woody-allen-penelope-cruz

Después de tres películas rodadas en Inglaterra (Match point, Scoop y El sueño de Cassandra) y su aventura barcelonesa (Vicky Cristina Barcelona), todo parecía indicar que Woody Allen daba por terminado su periplo europeo y volvía a su querida geografía neoyorquina (Si la cosa funciona y Conocerás al hombre de tus sueños). Pero nada más lejos de la realidad. Después de evocar distintas épocas del París más bohemio y artístico en la fantasía Midnight in Paris, el director norteamericano acude a la llamada de la ciudad eterna para rodar en sus plazas, calles y callejuelas A Roma con amor, otra mezcla de comedia típicamente alleniana y fantasía construida a partir de cuatro historias independientes que acontecen en la misma ciudad, al mismo tiempo. De nuevo un reparto poderoso, variado, cosmopolita, en el que no falta el propio Allen (en el papel de un cazatalentos musical que tiene que lidiar con un magnífico pero tímido tenor que solo sabe cantar bien en la ducha, lo que da pie a uno de los gags más surrealistas de toda su filmografía), y al que le siguen Alec Baldwin como una especie de oráculo, Jesse Eisenberg, Ellen Page, Judy Davis, Roberto Benigni y Penélope Cruz en su segundo trabajo con el director. Si Penélope es una prostituta romana, talentosa en el contacto físico y disparatada en el chascarrillo antiburgués, Benigni encarna a uno de los más extraños personajes de toda la obra de Allen. Se trata de un oficinista de clase media, anónimo y poco atractivo, que sin razón alguna se convierte en personaje mediático, asediado por prensa y público. Allen ya trató el tema de la fama en Celebrity, su película en blanco y negro de 1998, pero aquí lo convierte en desconcertante espectáculo libre de todo prejuicio narrativo.

Crítica de Nando Salvá (El Periódico):


La última parada en el tour turístico de Woody Allen por algunas de las ciudades más fotogénicas de Europa tiene un aspecto herméticamente bonito –sus escenas están llenas de sol, de encantadoras piazzas y cafeterías, de calles de piedra abrazadas por la brisa–, una banda sonora llena de machacones clásicos del pop italiano y una colección de diálogos que nos aseguran de forma repetida y redundante que Roma es "hermosa".

Asimismo, las cuatro inconexas historias que componen la película parecen por momentos rendir tributo a clásicos del cine italiano como De Sica y Fellini, pero de una forma que se percibe anémica y subdesarrollada. Algunas de ellas simplemente no tienen espacio para crecer, y las otras son meros chistes no especialmente inspirados y estirados a base de verborrea suministrada por personajes unidimensionales que afrontan situaciones pobremente diseñadas.

Contemplando A Roma con amor, uno está tentado de suponer que Allen la concibió después de hacer limpieza en el cajón de las ideas: escogió un puñado de ellas que no le parecían del todo mal y, incapaz de decidirse por una, resolvió usarlas juntas. O que, simplemente, la escribió en la parte trasera de un mantel de papel en una pizzería del Trastevere, justo antes de un helado y una siesta. Y es difícil evitar la sensación de que la insistencia de Allen por producir una película al año conlleva cierto desprecio por el cine. No todos los directores tienen por qué tratar de emular el perfeccionismo de Kubrick pero, ¿es que no hay un término medio?


Y aquí la de Luis Martínez en El Mundo.
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Hay que decir que si no es ninguna obra maestra la película, como homenaje desenfadado a Roma sí funciona bastante bien. Es entretenida de sonrisa, sin llegar a divertir realmente, en parte debido a la deslavazada estructura narrativa de historias alternadas pero inconexas. Se refuerzan mínimamente en lo temático: en cada una la situación incial, estable, se ve comprometida por la tentación del exceso o el desenfrento—el joven arquitecto que se enamora de Monica, la amiga que viene a visitar a su mujer ("hasta su nombre es sexy"), el empresario de pompas fúnebres que canta Pagliacci en la ducha, y triunfa brevemente en escena con ducha y todo—lo mejor es el momento de los asesinatos desde la ducha—; la pareja de provincias que se desorienta en Roma y cometen adulterio con prostituta y criminal; y el oficinista que se vuelve famoso por unos días, una fama gratuita que lo abandona tan pronto como le llegó. Los personajes están a merced del deseo o de la suerte que los saque de su rutina—pero luego el empresario vuelve a sus pompas fúnebres, Woody Allen fracasa como montador de óperas vanguardistas, a Monica le dan un papel en Japón o en Hawaii y no se lo piensa dos veces en dejar a su amante recién encontrado, sin darle tiempo siquiera a romper su pareja... (Es patético ver a estos personajes desde fuera dejándose llevar por el deseo o el impulso a la infidelidad, revelando una sustancia moral de lo más endeble.... pero así somos, al parecer, vistos desde Woody). Por cierto, en el personaje de Monica, una pulla malintencionada a Mia Farrow: actriz desequilibrada, falsa intelectual, dramatizándose a sí misma, haciendo al mundo girar en torno a sus emociones... "si vives un año con ella acabarás adoptando huérfanos vietnamitas".  El affair éste del arquitecto está contemplado por otro arquitecto norteamericano, sesentón, que ya vivió todo esto hace tiempo, y hace apariciones narratoriales o fantasmales, un tanto desconcertantes narrativamente, al lado de su joven colega al que aconseja: "¡Peligro! ¡Peligro a la vista!"—sin que los consejos sirvan de nada. Es como Woody aconsejándose a sí mismo, joven o viejo, tanto da, no maduramos. En cuanto a la fama, es aquí más absurda que nunca por su gratuidad absoluta, sólo el ojo de los medios y la nube de paparazzi corriendo de un lado a otro y magnificando las naderías que encuentran; el personaje de Begnini se queda entre aliviado de volver a su rutina y desconsolado por no ser ya nadie, y no tener las mujeres que tenía... El lado repugnante de los famosos aparece más bien en el actorzucho con el que se ilusiona la pueblerina que se ha perdido por Roma, y que ya perdida se deja seducir por quien pase, primero por este patético personaje que para más inri se me parece bastante, y luego por un apuesto criminalillo que los atraca a los dos en su hotel. En fin, una serie de sketches dignos de la comedia de la Restauración, y que no dicen mucho de la coherencia moral de la humanidad—que al parecer depende más de la rutina que de la auténtica fuerza del convencimiento de los afectos y de las relaciones personales. Roma es amor al revés, por eso funciona bien el título en español; ahora que vete a saber qué quiere decir el juego de palabras—echa un aroma sospechoso de autoironía y de frustración, más que de sentimentalismo.

 The Secret Name of Rome