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Evolución

Retropost: La Odisea de la Especie II

Retropost #647 (8 de diciembre de 2005): La Odisea de la Especie II

 

Ayer, excepcionalmente, encendí la tele y ví un programa por primera vez en varios años (y volví a jurarme no volver a ver ninguno, por la mandanga de los anuncios -- una de las razones que me hicieron abandonar el medio ese). Lo que no me quería perder era la segunda parte del "documental" La Odisea de la Especie. La primera parte narraba las aventuras de australopitecos, homo habilis, homo ergaster y homo erectus; aquí vemos la evolución del homo sapiens y su expansión por el mundo.

Lo primero que hay que decir es que es un placer ver que se hacen documentales-ficción de esta calidad, tan bien realizados, interpretados, con efectos especiales tan logrados y que se proyectan en horas de alto nivel de audiencia. Lo que cabe objetar, claro, son las limitaciones científicas, que también las hay, hasta desde el punto de vista de un aficionado como yo. Bien por la calidad, pero aún se pueden superar. Y no tanto en cuestiones de caracterización, maquillaje, interpretación, etc. (los movimientos y gestos, por ejemplo, están muy bien tratados) – sino en cuestiones básicas de guión, estructura narrativa y apoyatura científica de lo que se transmite. Esto último es de suponer que debería darse por sabido, con el dinero que se ha invertido en la realización, y con los asesores que tienen. En la versión española hasta se insertan un par de cuñas con Juan Luis Arsuaga que no es que aporten gran cosa como no sea el espaldarazo científico al proyecto (y una mención del hombre de Flores, ausente de las imágenes).

El detalle más sangrante venía cuando se nos presentaba a una pareja de homo erectus dando a luz (bueno, ella) a un bebé homo sapiens. Vaya. Esto sí que es comprimir las cosas. La simplificación narrativa lleva a estas cosas: el homo sapiens desciende del homo erectus, por tanto... bueno, podían haber puesto a un australopiteco pariendo a un robot, aún hubiera quedado más efectista. Luego lo arreglan: "la evolución de homo erectus a homo sapiens tuvo lugar a lo largo varios cientos de generaciones"... En todo caso no se entra en absoluto, pero sin el más leve intento de hacerlo, a explicar las causas o mecanismos de esta evolución. Ni la dieta de carne ni la neotenia ni otras hipótesis o especulaciones (casi mejor si iban a ir por la línea pintoresca que parece que emprendían). En este punto, el documental, cero patatero. Hay evolución, pero no sabemos por qué (lo cual es aceptable), pero lo malo es que se hurta el problema a la vista y al pensamiento: se silencia, como si no fuese un asunto central para el documental. Y hasta se contenta al diseño inteligente con un arco iris que contemplan un Adán y Eva primitivos, y que parece sugerir algo más...

Hay que decir que en general se ha evitado, en la medida de lo posible, la falacia retrospectiva o hindsight bias que tanto ha confundido a los estudiosos de la evolución humana. Del dominio actual de nuestra especie sobre el planeta se deduce, por falacia retrospectiva, que estábamos predestinados a ello. Es más, se crea a Dios a imagen y semejanza, y se le retroproyecta al origen, a que diseñe inteligentemente un cosmos antrópico comprensible para el hombre. Bastantes versiones de esto hemos visto, y vemos; por suerte aquí se evitan las más obvias. Sí que asoma las orejas la falacia retrospectiva en diversas ocasiones. Así, cuando nace el "primer bebé sapiens" (agg), y sus padres lo miran "parecen presentir lo que será su fin, pues esta nueva especie los suplantará bla bla..." -- Re-AGGGG. Pordiós. Presentimientos retroproyectados, esto sí que es reconfiguración retrospectiva barata, y sin ninguna necesidad.

En otros casos, la distorsión retrospectiva es fruto de las convenciones narrativas utilizadas. En estas películas documentales el efecto de realismo viene de la apropiación de la retórica del documental: narración "autorizada" con voz en off, una cierta convencionalidad del movimiento de la cámara, poca personalización de los protagonistas, que aparecen como ejemplares de una especie y no tanto como individuos. Es la misma técnica utilizada en documentales como Caminando entre Dinosaurios o Caminando entre Cavernícolas. Ahora bien, la "neutralidad" del documental está sólo parcialmente imitada. De hecho, incluso los documentales "auténticos", ya desde El hombre y la selva, y pasando por las series de National Geographic, se han ido apropiando más y más recursos narrativizantes, individualizando a los protagonistas y construyéndoles historias. El documental, género descriptivo, se vuelve así cada vez más narrativo. En La Odisea de la Especie I había individuos, pero no tenían nombres: así, "Ergaster" lloraba cuando un cocodrilo devoraba a su compañera. Por cierto, es curioso que los individuos así llamados eran, creo, siempre, masculinos, cuando se hablaba de una australopiteca, sí se la llamaba "Lucy", no "Australopithecus" -- un pequeño reducto de machismo inconsciente en una serie que por lo demás es bastante políticamente correcta. En antropología siempre se habla, por supuesto, del hombre de Flores, del hombre de Neanderthal, y no de la mujer de Flores o de Neanderthal, o de los humanos de Flores o Neanderthal. El genérico famoso, y especialmente pernicioso en según qué contextos...

Aquí los homo sapiens ya tienen nombres propios ("Nata", "Nene") y personalidades e historias más individualizadas y tratadas con más elaboración narrativa. Hay en esto una cierta adecuación: a medida que se desarrolla la capacidad simbólica, lingüística y narrativa de los humanos, la serie imita ese desarrrollo en su punto de vista, ofreciendo un mayor desarrollo narrativo (y a la vez las caras se despejan, aparece la belleza, y los peligros que conllevan las caras bonitas y las historias bonitas para el documental científico...). En el último caso, la historia ya está en boca de uno de los personajes: es una narración que cuenta a su nieto, y a la vez es la narración de una historia muy concreta y atípica (su origen como un niño lobo adoptado por una "viuda"). Como digo, tiene cierta efectividad este cambio gradual de las convenciones narrativas de la serie, pero no va acompañado de mucha atención que digamos al desarrollo del lenguaje y la simbolización. Hay un episodio centrado en el arte rupestre, pero poco más, apenas una mención de que el lenguaje, en efecto, se desarrolló. Es cierto que apenas se puede pasar por encima de todos los desarrollos: de las armas y técnicas de caza, de las viviendas, del paso del nomadismo al sedentarismo... la serie elige sacrificar la efectividad narrativa a la integración efectiva de estas transformaciones en una presentación documental.

Una de las convenciones básicas de la ficción o el drama históricos (por ejemplo en Shakespeare) es la compresión significativa de acontecimientos: es decir, los procesos de larga duración se transforman en acontecimientos simbólicos que los representan y resumen; y a su vez los acontecimientos se hacen coincidir unos con otros combinándolos en una escena que los combina en una secuencia de causa-efecto. Así, por ejemplo, el homo erectus aprende a taparse con una piel para protegerse de las moscas y de la lluvia el mismo día, y usa la misma piel para envolver a su recién nacido, que resulta ser el primer homo sapiens... O bien: un recolector de espigas se despeña y muere. Mientras sus compañeros lo buscan, encuentran un niño-lobo. Su madre-loba no lo abandona y eso lleva a la primera convivencia que dará lugar a la domesticación del perro. Y a la vez, cuando encuentran el cadáver del despeñado (Nene), las espigas de su morral han germinado, y se inventa la agricultura. Como se ve, la inyección de ficción va con jeringa gorda. Esto es una versión más sutil de la falacia retroactiva, digo sutil porque se entiende como una convención de presentación, pero la presentación modifica el contenido presentado, y produce a fin de cuentas una idea bastante equivocada de cómo pueden haber ido las cosas efectivamente.
rae
He mencionado la corrección política de la serie. Llega hasta el punto de hacer tanto a los neandertales como a los homo sapiens practicantes generalizados del matriarcado. Quizá por las historias individuales elegidas, en parte, pero en última instancia es otra interpretación un tanto delirante, o políticamente correcta, de los indicios. En ficciones del tipo El clan del oso cavernario o En busca del fuego estamos más acostumbrados a ver a neandertales apropiarse por la fuerza y esclavizar sexualmente a alguna bella o no tan bella homa sapiens. Aquí sucede de otra manera: cuando hay mescolanza, es por acogida, rescate o acuerdo mutuo; y en todo caso es la neandertal la que lleva la voz cantante en cuestiones de pareja; cuando una neandertal dice que no es que no, y luego cambia de opinión por gusto (la donna è móbile). Está bien como ficción compensatoria o para variar al cansado público; ahora que no sé yo si los indicios parecen ir mucho por allí.

Otro tanto puede decirse de los encuentros entre distintas tribus y especies humanas. Aquí se nos ofrece una versión deliberadamente tolerante y multicultural, por no decir idílica, de los tiempos de la prehistoria. Se nos avisa que a veces acababan los encuentros en canibalismo, pero lo que vemos es otra cosa: alianzas, pactos, matrimonios multiespecie, fiestecillas eróticas con el exótico, que mete marcha. Bueno, de todo ha debido haber en unos millones de años de historia, para qué negarlo. Pero la voluntad de ofrecer una versión de entendimiento y concordia entre los distintos pueblos de la tierra queda un poco demasiado evidente. Sobre todo en vista del resultado final que vemos, y al que hay que atenerse: que de las distintas especies (y se supone que eran especies, no razas) humanas que poblaron el planeta, sólo queda una. Vaya. ¿Habrá sido el culpable el mayordomo?

Aquí los neandertales no se reproducen con los homo sapiens, y aun integrados en su tribu van quedando atrás, o arrinconados (una explicación posible) -- también mueren por un extraño mal que los aqueja. Al parecer desde antes de su contacto con los homo sapiens -- aunque nuestra experiencia con los indios de América parecería indicar que los contactos entre poblaciones aisladas pueden dar lugar a pandemias y a genocidios involuntarios, además de los voluntarios. Pero es que si hasta con los homo erectus hacen migas, y se nos dice que seguramente se mezclaron para dar lugar a las poblaciones de Asia. ¿Es que hoy en día son menos porcentaje de sapiens los hombres de Pekín? ¿O los aborígenes? Son cuestiones todavía mal estudiadas, y debatidas, ciertamente, pero dicho así no queda claro por qué no habría de suceder lo mismo en Europa -- digo yo. Pero no quiero acusar a la serie de racismo, en absoluto, quizá de poca cabeza a la hora de atenerse a una teoría determinada de la evolución, o de elegir teorías contradictorias sin hacer notar su discrepancia. Más bien, si racismo hay, es por la distorsión idilizante de la expansión del homo sapiens mezclándose con los indígenas.

En el trasfondo inconsciente de la serie, alienta algo así como que la expansión del Homo sapiens es un poco la del hombre occidental moderno. (O que esta es la segunda expansión del Homo sapiens proper). Imponiéndose, pero sin acogotar ni exterminar, y respetando a las poblaciones locales (lástima que acaben desaparecidas, no se sabe cómo), pero bueno, aportan su cultura si no sus genes. Cuando la realidad quizá lleve camino de ser la contraria: occidentalizamos el planeta culturalmente, pero los genes vendrán mayormente de otro lado. Exagero, exagero.. como el documental. Documental-ficción, por tanto, con sus propias fantasías a cuestas, y es que hablar del pasado es construirlo para el presente, para sus intereses, y quizá a su imagen y semejanza.



Retroposts


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Logic & Philosophy of Mathematics eJournal

Logic & Philosophy of Mathematics eJournal

En Logic & Philosophy of Mathematics eJournal

1 + 1 = 2? (Evolucionismo y Matemáticas)

1 + 1 = 2? (Evolucionismo y Matemáticas)


Examinamos algunos aspectos interdisciplinares de las matemáticas como paradigma de la evidencia racional, destacando algunas dimensiones paradójicas de la narratividad y temporalidad implícitas en sus operaciones, y situando la disciplina de la matemática en un paradigma cognitivo-evolucionista, en la línea propuesta por Lee Smolin y Roberto Mangabeira Unger. Un paradigma semejante sitúa la racionalidad matemática en el marco de la evolución cósmica, y viene a cuestionar el platonismo atemporal de muchos planteamientos corrientes en matemáticas. Es ésta una línea de investigación sobre la que puede arrojar más luz una perspectiva narratológica informada por el evolucionismo y por la semiótica cognitivista.

 


1 + 1 = 2? (Evolucionismo y Matemáticas)

Jose Angel Garcia Landa


Universidad de Zaragoza



Ibercampus (Sept. 1, 2015)

English abstract:  

1 plus 1 = 2? (Evolutionism and Mathematics)

This paper examines some interdisciplinary aspects of mathematics as a paradigm of rational evidence, bringing out some paradoxical dimensions of the narrativity and temporality implicit in its operations, and situating the discipline of mathematics within an evolutionary-cognitive paradigm, along the lines proposed by Lee Smolin and Roberto Mangabeira Unger. Such a paradigm situates mathematical rationality within the frame of cosmic evolution, and questions the atemporal platonism of many common assumptions in the field of mathematics. This line of inquiry may be further illuminated from the standpoint of a an evolutionary narratology informed by cognitive semiotics.



Note: Downloadable document is in Spanish.
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1 +1 = 2?

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What Happened Before the Big Bang

miércoles, 27 de enero de 2016

BBC Horizon | What Happened Before the Big Bang |








Se presenta aquí, entre otras teorías cosmológicas actuales y las investigaciones encaminadas a comprobarlas, la teoría evolucionista cosmológica desarrollada por Lee Smolin y otros miembros del Perimeter Institute, según la cual una multiplicidad de universos se desarrollarían por selección natural, a través de los agujeros negros como generadores de universos.


El paradigma evolucionista en física y cosmología
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Terrence Deacon: Incomplete Nature, How Mind Emerged from Matter

martes, 1 de diciembre de 2015

Terrence Deacon: Incomplete Nature, How Mind Emerged from Matter







Terrence Deacon -- Language and complexity: Evolution inside out

Terrence Deacon -- Language and complexity: Evolution inside out





 

Min. 51- on birds learning to sing, "They listen to themselves." Interestingly, this feedback process in birds singing was noted by George Herbert Mead, in his book "Mind, Self, and Society". Self-interaction is also a major concept in his theory of consciousness; it's good to see that genetic and neurological developments are confirming his insights.

Ultrasociety: Somos hijos de la guerra

sábado, 21 de noviembre de 2015

Ultrasociety: We are the Children of War

A species preying on itself—the key to evolutionary success. As Darwin said, all those beautiful and magnificent marvels of nature (and of human nature) rest on the basis of a struggle for life. Or, to put it with Walter Benjamin, 'every document of civilization is also a document of barbarity'. BTW, the original notion of cultural evolution as a "new science" or Scienza Nuova is copyright Giambattista Vico!


Posted by Narratología evolucionista - Evolutionary Narratology on Sábado, 21 de noviembre de 2015




 

guernicaxxi




And here’s the book description (I quote):

Cooperation is powerful.
There aren’t many highly cooperative species–but they nearly cover the planet. Ants alone account for a quarter of all animal matter. Yet the human capacity to work together leaves every other species standing.

We organize ourselves into communities of hundreds of millions of individuals, inhabit every continent, and send people into space. Human beings are nature’s greatest team players. And the truly astounding thing is, we only started our steep climb to the top of the rankings–overtaking wasps, bees, termites and ants–in the last 10,000 years. Genetic evolution can’t explain this anomaly. Something else is going on. How did we become the ultrasocial animal?

In his latest book, the evolutionary scientist Peter Turchin (War and Peace and War) solves the puzzle using some astonishing results in the new science of Cultural Evolution. The story of humanity, from the first scattered bands of Homo sapiens right through to the greatest empires in history, turns out to be driven by a remorseless logic. Our apparently miraculous powers of cooperation were forged in the fires of war. Only conflict, escalating in scale and severity, can explain the extraordinary shifts in human society–and society is the greatest military technology of all.

Seen through the eyes of Cultural Evolution, human history reveals a strange, paradoxical pattern. Early humans were much more egalitarian than other primates, ruthlessly eliminating any upstart who wanted to become alpha male. But if human nature favors equality, how did the blood-soaked god kings of antiquity ever manage to claim their thrones? And how, over the course of thousands of years, did they vanish from the earth, swept away by a reborn spirit of human equality? Why is the story of human justice a chronicle of millennia-long reversals? Once again, the science points to just one explanation: war created the terrible majesty of kingship, and war obliterated it.

Is endless war, then, our fate? Or might society one day evolve beyond it? There’s only one way to answer that question. Follow Turchin on an epic journey through time, and discover something that generations of historians thought impossible: the hidden laws of history itself.


—So, I will rephrase the book's major thesis: Cooperation AGAINST A THIRD PARTY is powerful, and has shaped human cultural evolution. The Play of Power—or the Game of Thrones—the making and unmaking of confrontational alliances, feudal management of men, and the replay of this game of alliances at the level of groups and alliances of states—ALL THIS is a major evolutionary force shaping humanity.


Somos hijos de la guerra



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Micromotivos, retroalimentación, y fenómenos emergentes

domingo, 15 de noviembre de 2015

Micromotivos, retroalimentación, y fenómenos emergentes

 

Comentario sobre la noción de micromotivos de Thomas Schelling, retomada por Malcolm Gladwell y Steven Pinker, rastreando sus antecedentes intelectuales en otras teorías clásicas sobre la emergencia de la complejidad. Esta surge de la interacción contingente de relaciones causales múltiples y dispersas, que dan lugar a procesos regulares retroalimentativos. Destacamos a Lucrecio y a Herbert Spencer como autores de cruciales teorías sobre la emergencia del orden no guiado por la intencionalidad, que podría también llamarse "diseño no inteligente". 

Micromotivos, retroalimentación, y fenómenos emergentes

http://ssrn.com/abstract=2687400

 

Micromotives, Feedback Loops, and Emergent Phenomena

A commentary on Thomas Schelling's notion of micromotives, recenly taken up by Malcolm Gladwell and Steven Pinker, tracing its intellectual background in other classical theories of the emergence of complexity. This arises from the contingent interaction of multiple and disperse causal relationships, giving rise to interactive feedback loops of regularity. Lucretius and Herbert Spencer are singled out as prime theorists of the doctrine of the emergence of ordeblue butterflyr without a guiding intention, which might also be called 'unintelligent design'.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Micromotivos, Retroalimentación, y Fenómenos Emergentes



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