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Vanity Fea

Filología Inglesa

En calidad de calidad

Sale en Fírgoa un artículo especial de especiales, o recopilatorio de recopilatorios, con el título de "Plaga de expertos en calidad" . ¿Quién no la sufre? Especialmente destructivo va a ser el ataque por dos frentes de la Brigada de Expertos en Calidad por un lado, y la División de Didáctica, Pedagogía y Diseño Curricular por el otro. No saldremos indemnes, pues una disciplina nebulosa, fuzzy y dada a asociaciones imprevistas de ideas como es la Filología y más en concreto la Crítica, está claro que jamás podrá tener calidad en este mal sentido de la palabra. A mí me gusta esta definición de la Filología, del Diccionario de Autoridades:

PHILOLOGIA. s.f. Ciencia compuesta y adornada de la Gramática, Rhetórica, Historia, Poesía, Antigüedades, Interpretación de Autores y generalmente de la Crítica, con especulación general de todas las demás Ciencias. Es voz Griega. Lat. Philologia.

–pero me temo que para pasar los controles de calidad le sobran adornos y especulaciones. Y complejidades impredecibles, y hasta poesía. Jamás Schleiermacher o Empson o Bajtín habrían pasado un control de calidad como los que se nos avecinan– para proyectos con sello de registro ministerial, imaginen. Pero ay, la época de esos gloriosos dinosaurios ya pasó, y la Filología es "decimonónica" – como volvieron a repetirme la semana pasada, en la reunión del Departamento en la que se decidía qué titulación queremos implantar en la próxima reforma. Fui el único en pedir que se mantuviera ese nombre, "Filología Inglesa", para nuestra titulación. Todos quieren "estudios ingleses" – aunque me permití observar que bien serían estudios filológicos, y no de cocina inglesa ni de jurisprudencia anglosajona, ni de geología de Inglaterra. Que si quieres.

A lo que iba. En los recopilatorios sobre universidad, privatización, reestructuración de las titulaciones, captación de alumnos, etc., recopilados en ese recopilatorio de Fírgoa, aparecen algunos artículos míos, como por ejemplo éste sobre

Másters del únivers

Animando (?) a estudiar Filología Inglesa


Respuesta a un lector del blog que se está planteando estudiar Filología Inglesa, tras haberse dedicado a otras cosas, y me pide opinión... (Por cierto, es una lástima que su buena opinión sobre el blog no sea representativa, asfárasai nou).

Hola Xyz,  encantado de saludarte,
... y tanto más por la buena opinión que tienes de mi blog! Hombre, ya sé que está especializado el blog éste en la vanidad (mezcla de ficticia y real), pero me vas a subir el índice de este mes, jeje. Pues me encanta tener un poco de feedback, sobre todo si es tan positivo, ya habrás visto que ando algo escaso de comentarios para lo que me lo curro... así que gracias, es un alivio saber que las reacciones de las visitas desconocidas no siempre son dejarme por imposible. Ah, y lo que dices, de formalismos nada, por supuesto, mejor nos tuteamos directamente, bastante me joroba que los estudiantes ya me digan invariablemente de usted, ya ni los corrijo.

Pues viendo que eres un cliente potencial de la Empresa (de la mía o de otra) yo debería animarte, por supuesto! Por un argumento importante: aunque la carrera tiene invariablemente una de cal y otra de arena, la parte más importante de la carrera es la que pone uno mismo, y teniendo la afición que tienes, a eso habría que sacarle partido: los buenos estudiantes, los que más interés serio ponen en la materia (y menos en los detallitos cruciales de aprobar, de las manías del profe, etc.) son los que nos suben el nivel, y además normalmente son estudiantes más maduros, se nota enormemente la diferencia entre los veinteañeros y los que vuelven al cabo de diez o veinte años. ¡¡¡y los necesitamos!!! Que está flojilla la cosa, ha bajado bastante el nivel de la carrera desde que la gente ya no sale con colocación segura de funcionario...

--Si quieres otra opinión, aquí hay una:
http://garciala.blogia.com/2006/052204-satisfacemos-a-nuestros-clientes.php

Para ver en concreto la estructura de los estudios lo mejor es que busques en Google la web de las universidades que tengas cerca (y de la UNED), no sé si estás en Aragón o en un sitio donde haya más elección. Por otra parte, si tienes otra carrera, ten en cuenta la posibilidad de hacer un máster en Filología Inglesa, en lugar de la licenciatura. Si no, pronto van a reformar la carrera e igual te encuentras con una más corta y un poquito menos específicamente "filología inglesa", aún no lo sabemos pero está al caer.

Desde luego, para estudio serio y en profundidad, pero a veces profundidades abisales, del idioma y su funcionamiento al microscopio y su literatura... no hay alternativa. Es en la universidad donde se encuentra eso, y sólo con la disciplina de autoflagelación que supone una carrera se obliga uno a saber cosas que le permiten llegar más lejos, pero que nunca hubiera estudiado por elección propia. Eso es así, pero lleva su dosis de esfuerzo, y hasta de desesperación a ratos (ya ves que no puedo evitar recordarte la de cal junto con la de arena, por algo será). Lo más desesperante es lo de cada maestrillo con su librillo, y su manera y sus manías a la hora de organizar la materia y las convenciones de participación y exámenes y etc., todo a aguantar por el aprobado, creo que es lo más irritante de la universidad, pero no tiene alternativa. La formación propia, leyendo por cuenta propia, siguiendo cursos de Internet ---¿Conoces la web OpenCourseWare del MIT?: http://ocw.mit.edu/OcwWeb/Literature/index.htm

---bueno, pues eso puede ser muy entretenido y formativo, pero no da título, claro, y tampoco te pone la presión que decía, para forzarte a conocer la parte que preferirías dejar de lado, presión que es necesaria para el 99% de los mortales, no sé por qué. Bueno, pensaba decirte al principio que en realidad no te podía aconsejar, pero a estas alturas mejor me callo...  ya me contarás si te animas! Y por aquí seguiremos, creo. Saludos JOSE ANGEL

(PS: ... Una cosa más te quería decir sobre los estudios de Filología Inglesa; que todo el nivel de inglés que traigas te vendrá bien, y que una cosa que hace muy mal la carrera (in my experience) es 
enseñar inglés a nivel de práctica, conversación, etc. Para eso, mejor irse a otro sitio; la universidad está mal adaptada a la enseñanza práctica del inglés. Lo que sí tendrás aquí, y en otro sitio no, es conocimiento en profundidad del inglés en relación con la lingüística, la historia literaria y cultural, etc. La fluidez en el uso de la lengua se desarrolla por supuesto en parte con estos estudios, pero también hace falta trabajarla por otros lados que no te proporcionará la carrera...)

Lo de "profundidades abisales"... ¡juro que las hay de los dos tipos!

Por cierto, que esto me recuerda, otra sorpresa de la red, que también localizó mi blog, y me mandó un saludo el otro día, Castañé, el profesor que en el instituto me animó, o más bien animó a mis padres, a que estudiase Filología Inglesa... hace treinta años, uf. En su caso, fue un excelente consejo.

Más calidad-precio




Tolkien talking

Me acabo de leer (releer en parte) Los monstruos y los críticos, la clásica colección de ensayos de J. R. R. Tolkien. Me han gustado mucho los ensayos sobre Beowulf (sobre todo el que da título al libro); el ensayo sobre Sir Gawain y el Caballero Verde, que yo diría viene a interpretarlo como una diatriba contra la nueva "religión" del amor cortés; "El inglés y el galés", o "Un vicio secreto", sobre los idiomas artificiales o inventados. Ahora que el que más me ha llamado la atención ya desde hace tiempo es su "Discurso de despedida de la Universidad de Oxford", en el que traza la historia de la disciplina de la Filología Inglesa tal como él la vivió en Oxford, con una rivalidad o guerra fría entre Lengua y Literatura que no deja de recordar a muchas cosas que han pasado también en nuestro departamento de Filología Inglesa, con las diferencias de rigor, claro; no sólo de rigor oxoniense, sino derivadas del hecho de que "Language" en España incluye la enseñanza del inglés como lengua extranjera, además de la lingüística, la historia de la lengua, y demás. Una disciplina que, como en Oxford, tiene que atender a fines y funciones amplios y diversos en el seno de una amplia disciplina filológica.... y cito:

.... En tal estado de cosas la divergencia de intereses, o al menos de pericia , es inevitable. Pero no se ha hecho nada para salvar las dificultades—antes bien, se han agravado—causadas por la aparición de dos figuras legendarias, los duendes Lang y Lit. Así prefiero llamarlos, ya que las palabras lengua y literatura, aunque por lo general mal utilizadas entre nosotros, no deben ser degradadas de este modo. La mitología popular parece creer que Lang salió de un huevo de cuco dejado en el nido, en el que ocupa demasiado lugar y roba los gusanos del pollo Lit. Algunos creen que Lit fue el cuco, empeñado en echar fuera a su compañero de nido, o en sentarse sobre él; y ellos gozan de más apoyo gracias a la historia real de nuestra Escuela. Pero tampoco ese cuento está bien fundado.
     En un Bestiario que reflejase la realidad de manera más fidedigna, Lang y Lit serían gemelos siameses, Jekyll-Hyde y Hyde-Jekyll, indisolublemente unidos desde el nacimiento, con dos cabezas pero un solo corazón, y cuya salud es mucho mejor cuando no riñen. Esta alegoría al menos se parece más a nuestro antiguo estatuto: Todo candidato habrá de demostar un conocimiento notable de ambas partes de la materia, y se concederá igual importancia a ambas en el examen.
     Lo que fueran las "partes" había de deducirse del nombre de la Escuela, que todavía llevamos: The Honour School of English Language and Literature. Aunque esto se transforma en el titular que aparece en los "Examination Statutes": English Language, etc. Que yo siempre he considerado un título más justo; y con eso no quiero decir que necesitamos el etcétera. El título completo era, en mi opinión, un error; y en cualquier caso obtuvo ciertos resultados desafortunados. Lengua y Literatura aparecen como "partes" de una disciplina. Eso era bastante inofensivo, e incluso cierto, al menos mientras "partes" signifique, como debiera, aspectos y énfasis, que, puesto que tenían "igual importancia" en la disciplina como un todo, ni eran exclusivas, ni propiedad de este o aquel especialista, ni tampoco el objeto único de un curso de estudio.
     Pero, ¡ay! "partes" sugería "partidos", y muchos tomaron partido. Y de ese modo, salieron a escena Lang y Lit, los compañeros de nido enfrentados, cada uno tratando de acaparar más tiempo de los aspirantes, sin importar lo que los aspirantes pudieran pensar. (...)
    Cuando el inglés y su parentela se convirtieron en mi trabajo, me dediqué a otras lenguas, incluso al latín y al griego; y le tomé gusto a Lit tan pronto como me puse del lado de Lang. Efectivamente, me uní al bando de Lang, y descubrí que la brecha entre partidos era ya enorme; y a menos que recuerde mal, continuó ensanchándose durante algún tiempo. Cuando volví de Leeds en 1925, NOSOTROS ya no significaba estudiantes de inglés, significaba partidarios de Lang o de Lit. ELLOS significaba todos aquellos que estaban en el otro bando: gente de infinita astucia, que había que vigilar constantemente, no fuera a ser que NOS derrocaran. Y... ¡los muy canallas lo consiguieron!
     Porque si ustedes disponen de Partes con etiquetas, obtendrán Partidismos. Las luchas entre facciones, dese luego, son con frecuencia divertidas, en especial para los de ánimo belicoso; pero no está claro que hagan ningún bien; no son mejores en Oxford que en Verona. Tal vez las cosas les hayan parecido a algunos más aburridas en el largo período durante el que la hostilidad estuvo adormecida; y a los tales todo les podría parecer más animado si se reavivaran los rescoldos. Espero que no suceda. Habría sido mejor que nunca se hubiesen encendido.
    La supresión del malentendido de los términos puede producir en ocasiones amistad. Así que, aunque el tiempo que queda es breve, consideraré ahora el mal empleo de lengua y literatura en nuestra Escuela. Creo que el error inicial se cometió cuando The School of English Language and Literature se adoptó como nuestro nombre. Los que la aman la llaman la School of English o la English School—en donde, si se me permite introducir una puntualización de Lang, la palabra English no es adjetivo, sino un nombre en composición libre—. . . .
    . . . creo que fue un error incluir Lengua dentro de nuestro nombre para señalar esa diferencia, o para poner sobre aviso a los que ignoran su propia ignorancia. No menos porque a Lengua se le da así, como además sospecho que fue la intención, un sentido artificialmente limitado y seudotécnico que separa este asunto técnico de la Literatura. Tal separación es falsa, y este empleo del vocablo "lengua", también.
      El sentido correcto y natural de Lengua incluye Literatura, del mismo modo que Literatura incluye el estudio del lenguaje de las obras literarias. Litteratura, que procedía del significado elemental "grupo de letras; alfabeto", se empleaba como equivalente de los términos griegos grammatike y philologia: es decir, el estudio de la gramática y del idioma, así como el estudio crítico de los autores (enormemente preocupados por el lenguaje). Esas cosas que todavía debería incluir siempre. Pero aun cuando algunos deseen ahora utilizar la palabra "literatura" en un marco más restringido, para referirse al estudio de escritos que poseen una intención o una forma artísticas, con tan poca referencia como sea posible a la grammatike o a la philologia,  ésta su "literatura" sigue siendo una función de la Lengua. Puede ser que la Literatura sea la operación o función más elevada de la Lengua, pero no obstante, es Lengua....
      Yo nací en [Sudáfrica], aunque no reclamo ser el más erudito de los que han venido aquí desde el extremo más lejano del Continente Negro. Pero llevo el odio al apartheid en los huesos; y detesto por encima de todo la segregación o separación entre Lengua y Literatura. No importa a cuál de los dos consideren el Blanco.

 
La historia se repite, dijo Marx... "etcétera".
 

Sobre "subáreas" e interfaces
 


Más calidad-precio

Precios de los estudios de Filología Inglesa en las distintas universidades españolas, cortesía de la Guía de Universidades de Consumer-Eroski. Van desde los 450 euros para el primer curso en las universidades de las Canarias, hasta los 9.333 euros por el primercurso en una (doble) titulación de Filología Inglesa y Turismo de la Universidad Antonio de Nebrija. Toma ya. Más les valdrá que aprendan veinte veces más que en Canarias, que si no... (Aunque me sospecho que la differentia specifica estará en salir ya colocado o no, o sea no tanto en el saber adquirido sino en el savoir faire).

Y hay muchísimos datos interesantes comparativos en la sección "Qué universidad es mejor en...?" - en presupuesto, en número de alumnos, proporción de doctores, tesis leídas, proyectos, etc. La mía, pues por en medio, o más hacia arriba en unas cosas que en otras. Así pues, una página muy interesante para los universitarios, y a la que llego vía Reflexiones e Irreflexiones.

Se acercan los Estudios Ingleses

Presidente español en ESSE

Circular enviada por la presidenta de AEDEAN, Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos:

A todo el profesorado de Filología Inglesa:

Este curso académico empieza con buenas noticias; no solamente se abre ante los Estudios Ingleses un abanico de posibilidades, que iremos comentando según se vayan desplegando, sino que nuestro compañero Fernando Galván, que fue Presidente de AEDEAN de 1996 a 2002, ha sido elegido Presidente de ESSE a partir del 1 de enero de 2007 en el Congreso celebrado en Londres la semana pasada. Desde AEDEAN le enviamos nuestra más cordial enhorabuena y le deseamos grandes éxitos en el cargo, éxitos que, sin duda, repercutirán en beneficio de nuestra especialidad.

Socorro Suárez Lafuente

Presidenta de AEDEAN

Se convierte así Fernando Galván, catedrático de Filología Inglesa en la Universidad de Alcalá de Henares, en el primer presidente de la Asociación Europea de Estudios Ingleses (ESSE). Aquí está la página de la presidencia de ESSE, que hoy aún no muestra la noticia. Enhorabuena también desde aquí a Fernando, excelente persona y colega muy apreciado entre la profesión, además de sus méritos como anglista, de los que da buena idea esta elección. Y que le sea leve. Lástima no haber estado yo en el congreso, que estuve pensando que si voy que si no, y mi cartera y mi agenda dijeron no.... pero en fin, allá va mi voto virtual para el once and future president (Dr. Gawain, en este caso).

 En el Dream Team



Se acercan los Estudios Ingleses

Circular enviada hoy por la presidenta de la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos.

27 de julio de 2006


A todo el profesorado del área de Filología Inglesa:

Hemos tenido la oportunidad de adelantar la visita al nuevo Director General de Universidades, así que aunque la mayoría ya estéis disfrutando de las vacaciones o en diferentes actividades académicas en el extranjero, os enviamos la información que recabamos respecto a los temas que nos preocupan.

El Grado se fija en 240 créditos y ya no habrá catálogo de títulos; las universidades tendrán libertad para definir el perfil de sus Grados y las asignaturas que los compongan. Habrá grandes áreas de especialización, entre las que estará Humanidades o Letras, y dentro de estas áreas cada universidad diseñará sus Grados, uno de los cuales puede ser, por supuesto, el de Estudios Ingleses.

La estructura general del Grado constará de dos fases: 60 créditos de asignaturas más generales y transversales, que permitan al alumnado cambiar de Grado sin tener que volver a cursar esos créditos, y 60 créditos más específicos, al final de los cuales (120 créditos en total) la universidad correspondiente expedirá un Certificado de Estudios Universitarios Iniciales. Este certificado no tiene más valor que permitir a quien lo tenga abandonar los estudios durante el tiempo que quiera sabiendo que, si vuelve, puede incorporarse al “tercer” año de Grado. Los 120 créditos restantes corresponderán a asignaturas y, si la universidad lo contempla, también a prácticas, estancias en el extranjero y/o trabajo/s de investigación.

Las asignaturas no tendrán asignadas áreas de conocimiento concretas, lo que nos permitirá impartir asignaturas que ahora podían reclamarnos de otros departamentos, tales como las de cultura, cine e historia, teoría literaria, lingüística general, etc. Aunque no desaparecen, las áreas de conocimiento quedan circunscritas únicamente a la evaluación del profesorado (acreditaciones, habilitaciones, etc.).

El Máster de Enseñanza Secundaria, aún sin especificar, tendrá unos requisitos de ingreso y un número de matrícula restringido a las necesidades de tal enseñanza. Hemos vuelto a recordar al Director General las peticiones de AEDEAN respecto al nivel de inglés exigido para acceder a dicho Máster.

A lo largo del próximo curso, 2006-07, irán apareciendo las normas de aplicación y podremos discutir en nuestros departamentos lo que es mejor para cada universidad, y es posible que ya en el curso 2007-08 pueda haber experiencias piloto. En todo caso, la lista de distribución de AEDEAN y nuestra página web están abiertas a reflexiones y sugerencias, y en el XXX Congreso, en Huelva, tendremos una sesión abierta para tratar estos temas.

¡Feliz verano! y un abrazo,

Socorro Suárez Lafuente
Presidenta de AEDEAN

A ver ahora efectivamente qué departamentos de los que imparten Filología Inglesa quieren el grado en Estudios Ingleses, y a cuáles se lo aceptan sus propias universidades, y luego su comunidad autónoma, que será la que decida en última instancia. Ante las críticas recibidas por su lista de títulos, el Ministerio se ha batido prudentemente en retirada, dejando que las cosas caigan antes o después por su propio peso. Es, seguramente, la decisión más sabia. Ya veremos en qué queda el catálogo de títulos... en muchos sitios donde hay ahora Filología Inglesa ya se habían afilado las tijeras para la reforma, con lo cual las propias universidades sustituirán sus diversas filologías modernas por una Filología Moderna. O más bien por las famosas "Lenguas y literaturas modernas", por que lo de Filología se prepara la liquidación de la disciplina, decididamente. Queda, por ahora, como nombre de nuestra área de conocimiento (Filología Inglesa) pero a ver quién es la guapa universidad que ante esta reforma elige simplemente mantener su actual titulación de Filología Inglesa, con esa denominación. Qué cosa tan caduca y decimonónica parece la Filología a los filólogos. Prefieren hacer lingüística unos, literatura otros, y estudios culturales unos terceros, y no saben lo que se pierden en el terreno de la intersección entre estas disciplinas: la Filología, vamos, su área de conocimiento. Mucho me temo que a todo tirar quede filología inglesa en Salamanca, en Madrid, quizá en Santiago de Compostela... a Zaragoza la veo de cabeza tirando por los Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa, nuevo nombre para la Filología... con crisis de identidad y de fundamentos lingüísticos.

En cuanto a la "desaparición" de las áreas de conocimiento en los planes de estudio... es evidentemente un arma de doble filo. Más bien servirá, en muchos casos, para que en el título de Estudios Ingleses (ya no Filología Inglesa) la Historia de Inglaterra la expliquen los del Departamento de Historia, la Crítica los de Teoría Literaria, la Gramática Generativa los del área de lingüística... antes que al contrario. En la práctica, quitar la adscripción a área de conocimiento es sólo postponer la decisión de qué departamento se ha de encargar de tal o cual asignatura. Esa decisión se tomará localmente, por supuesto, y según el peso y fuerza relativos de los distintos departamentos.

Vamos, que el área de conocimiento de Filología Inglesa tiene un papel central e indiscutible en una titulación que se llame Filología Inglesa. En cambio, en una de Estudios Ingleses, que como su nombre indica no es específicamente filológica, caben un poquito más las demás áreas de conocimiento. El énfasis cae bastante menos en el conocimiento en profundidad (es decir, filológico) de la lengua y los textos, y más en los estudios culturales del ámbito anglófono (estudios geográficos, socioculturales, literarios, lingüísticos, históricos, artísticos... )—a repartir entre las distintas áreas de las Humanidades (pues al diseñar el plan de estudios las facultades, no creo que en muchos sitios se llegue a proponer asignaturas de Derecho británico, o Economía de los EE.UU., o Ciencias Políticas del Mundo Anglófono... que también podría ser, por qué no).

Es por esta pérdida de especificidad filológica, por el cambio de orientación con respecto al estudio filológico de la lengua inglesa como centro, por lo que he criticado la deriva de AEDEAN y de los departamentos hacia los Estudios Ingleses, renunciando a la "decimonónica" Filología. Me parece un caso de autosabotaje inconsciente. Claro que en el caso de AEDEAN se entiende, porque después de todo es una Asociación de "Estudios" (filológicos o no). Pero los departamentos universitarios contienen un área de Filología Inglesa, no de Estudios Ingleses. Quizá sea algo que no deberían pasar por alto a la hora de defender, o renunciar a defender, la titulación que es la propia y específica de su área de conocimiento. Aunque sólo sea por instinto territorial, y no por interés en la Filología.

Filología Inglesa



 

Bingo.

Bueno, parece ser que por fin el Ministerio de Educación se apea definitivamente de la burra (de la burra que nos vendía la ministra anterior) y por fin no se suprimirá ninguna titulación por decretazo. Es lo que se sigue trasluciendo del "cambio de rumbo" que ha expuesto el Secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Angel Quintanilla, a los Rectores. (Ver aquí el reportaje de ADN ). Después de comisiones, reuniones, amagos, telefonazos, pasillos, manifestaciones, dudas, por fin se va desvelando la reforma de la reforma de la reforma.

Primera plana: Que no se suprime la Filología Inglesa. Digo yo: si se eliminan sólo las licenciaturas sin interés social o sin alumnos, imposible suprimir la Filología Inglesa. Bingo. Tanto protestar y sujetar la mesa de trabajo resulta que es útil, al final la Ministra renuncia a quitártela mientras escribes. Mejor ocupación podía haber tenido todo este tiempo, ella y yo. Pero en fin, algo es algo. Estamos donde estábamos, algo hemos avanzado. Que todas las reformas nos vengan por allí. Hay que joderse... Y aquella comisión de inútiles, que propusieron suprimir la titulación de Filología Inglesa, cada vez que me acuerdo aún me indigno. Lo más divertido es que ahora parece como que hemos protestado por nada, much ado, o a few nuts, cuando sin las protestas de Historia del Arte y Humanidades primero, y de Filología Inglesa y otras después, seguramente hubieran recortado, efestively, la lista de titulaciones.

Segunda plana: Que puede haber Estudios Ingleses, como venía reclamando la profesión. Qué cruz, los Estudios Ingleses. Yo desde luego soy el único que ha defendido a voz en grito la Filología Inglesa actual frente a los Estudios Ingleses. Pero ahí ya me callo, pues la cuestión es cada vez más terminológica. Cada universidad podrá poner Filología Inglesa, o Estudios Ingleses, o Lenguas y Literaturas Modernas ya puestos si prefieren; lo cual es más lógico, y más europeo, y no se entiende cómo le ha costado tanto entenderlo al Ministerio.

Tercera plana: A ver qué carrera (pro)pone nuestro Departamento. Grandes amantes de la Filología Inglesa no son los catedráticos que tenemos, así que dentro de nada tenemos Estudios Ingleses (cine y postmodernismo a tutiplén), y a darnos con un canto en los dientes. Eso si nuestra Facultad no decide, por cuenta propia, llevar adelante el plan original del Ministerio y poner unas Lenguas y Literaturas Modernas, a repartir el botín humano de Filología Inglesa entre otras carreras. Pero eso ya es otra película.

Otras novedades de la reunión de hoy con los Rectores:

- Carreras todas de cuatro años (240 créditos). Bueno, todas es un decir, siempre están los animales de primera de Orwell, o sea, Medicina, Arquitectura, Ingenierías diversas, que serán titulaciones más largas, y se adivina que más cotizadas. Colégiense ustedes... bueno, si no están ya colegiados, por algo será; es que no hay nada que hacer.

- Habrá, si no lista de títulos oficiales, sí registro de títulos, como ya anunció la Ministra hace días. Y habrá, cómo no, directrices para los títulos. O sea que crucemos los dedos, no vaya a ser prematuro lo que vamos comentando por aquí, y sean directrices draconianas, y con truco... pero no creo. Sería extraño paralizar la reforma para después reanimarla en la misma dirección.

- No-novedades: No sabemos si serán por fin Grados (como se dijo en tiempos) o Licenciaturas (como se descolgó sorpresivamente la última comisión que sacó la lista - ubi sunt, por cierto). Eso es lo de menos, aunque sería un detalle no introducir más cambios de los necesarios, o sea: "Licenciatura o Grado", quizá, para evitar ambigüedades. Lo crucial de la reforma sigue en curso, claro, y es lógico: la convergencia con Europa (la auténtica) en la estructura de las titulaciones en tres niveles, Grado, Máster, Doctorado. Y eso será a fin de cuentas suficiente transformación del mapa, no hay por qué inventarse transformaciones adicionales, e interesadillas además.

- Y queda pendiente aún otra batallita: la de la capacitación profesional a la que han de conducir los títulos de la Facultad de Filosofía y Letras; la batallita del Máster de Educación Secundaria, etc. (Continuará).

El regreso del Licenciado en Filología Inglesa

Rechazamos el Máster de Profesor de Educación Secundaria

Hoy hemos tenido Consejo de Departamento, otra sesión demasiado larga para decidir demasiadas pocas cosas. Se ha dividido al personal ad hoc entre las Secciones Departamentales un tanto absurdas que se crearon el otro día, para enfado de los de Filología Alemana que se veían metidos con calzador al haberse negado el Consejo a aceptar una sección de Filología Alemana. Bueno, tampoco parece que vayan a servir para gran cosa las secciones. Para organizar la docencia (supuesta misión primera) desde luego no servirán, porque pasado mañana se nos convoca otra vez a ajustar el Plan de Ordenación Docente a los profesores de Filología Inglesa en la Facultad (inexistente sección, que yo proponía se constituyese), y no a las flamantes secciones de "lengua y lingüística" y "literatura y cultura" cada una por su lado; que como digo ya veremos qué utilidad tienen, if any.

Una cosa que sí se ha hecho hoy es adherirse como Departamento al rechazo al actual proyecto de Máster de Profesor de Enseñanza Secundaria, que desvía la formación de profesores hacia fuera de la Facultad de Filosofía y Letras, a la Facultad de Educación. Nos hemos adherido así a la postura de nuestra Facultad de Filosofía y Letras, que se adhirió a la iniciativa de la Facultad de Filosofía y Letras de la Complutense.  En la reunión se ha aceptado generalmente la necesidad de formación pedagógica, metodología docente, dinámica de grupos, gestión de conflictos, etc., para los profesores de Secundaria, pero en conjunto se ha visto como más necesaria todavía su formación suficiente en la materia que van a enseñar. La cual no parece garantizada en absoluto con los nuevos Grados, ni con el posgrado de Profesor de Enseñanza Secundaria tal como se quiere plantear. Hay que hacer notar, sin embargo, que ha habido una defensa del máster de Profesor de Enseñanza Secundaria, y votos en contra de esta toma de postura mayoritaria, por parte sobre todo de las profesoras de Filología Inglesa destinadas en la Facultad de Educación. Todo corporativismo, dirán algunos. Yo digo que no todo.

Y otra cosa significativa: casi ha habido que tirar de sorteo para cubrir puestos en las distintas comisiones que se han nombrado. Antaño había candidaturas, y votaciones: ahora la gente se resiste a ser nombrada, en todo caso, y quien se ofrece es aceptado por consenso. Bueno es que haya consenso en algo; aunque naturalmente esta resistencia a participar en comisiones es señal de una cierta desmotivación. Estamos aún más abstencionistas que los catalanes. Yo, por mi parte, me he negado a formar parte de una comisión en cuanto se ha sugerido mi nombre. Creo que ni he agradecido la propuesta . . .

Ah, y una noticia interesante. El máster de periodismo, máster oficial que iba a ofertar nuestra Facultad, no será oficial. Porque se quieren implantar los másteres oficiales a coste cero, sin darles ni siquiera financiación extra para profesorado. Con lo cual no se iba a poder pagar a los periodistas y profesores externos que vienen participando en él. Así que vuelta a transformarlo en Estudio Propio, con matrícula de seis mil euros.

Y nuestro propio Máster, el de "Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa", la Facultad no lo quiere incluir como parte de su Plan de Ordenación Docente. Reconocen el Primer, Segundo y Tercer Ciclo actuales; el máster nuevo, que se implante a coste cero, una vez los profesores tengan cubierto el plan de ordenación docente de las carreras viejas. Y eso que la Junta de Facultad también aprobó este Máster.

Tiene gracia, lo de Calidad a Coste Cero. Casi parece un lema publicitario con gancho, pero no creo que lo saquen en los folletos.


PS: Aquí hay un escrito de los representantes de las Facultades de Filologías y Filosofía y Letras de distintas universidades que surgió de la reunión en la Complutense de 31/03/06:
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Los representantes de las Facultades y Universidades consignadas en el documento anejo reunidos en la Facultad de Filología de la Universidad
Complutense de Madrid el 31 de marzo de 2006, queremos dejar constancia de nuestra especial preocupación por la necesidad de una formación
específica para el profesorado no universitario equiparable a la que hay en el resto de Europa. Proporcionar esta formación es, sin duda,
responsabilidad y obligación de la Universidad. Sin embargo, la propuesta del título universitario oficial de Master en Formación del Profesorado de Enseñanza Secundaria no responde satisfactoriamente a esta necesidad. Entendemos que el acceso a esta actividad profesional no debe regularse necesariamente mediante un título de máster, que además se presenta como obligatorio y excluyente de otras posibilidades formativas. Ese máster no tiene por qué ser un requisito previo al ejercicio profesional, es extremadamente rígido, y tiene gravísimas repercusiones, sin duda no pretendidas por el Ministerio y de ninguna forma aceptable para las Universidades. La organización de estas enseñanzas como un máster único y cerrado no es efectiva para conseguir los fines que persigue porque ignora las necesidades específicas de las asignaturas del curriculum de enseñanza secundaria y de bachillerato y además excluye otras formas de organización más flexibles y acordes con ellas. Compartimos con el Ministerio que el objetivo de esta formación ha de ser la acreditación de la capacidad docente del profesorado no universitario. Esta podría conseguirse mediante la obtención de un máster, pero también mediante el reconocimiento bien de las materias cursadas durante el grado o bien de módulos específicos de otros másteres orientados a este fin. Esta alternativa enlaza con la tradición de introducir materias enfocadas a la capacitación docente en las actuales licenciaturas y con nuestra propuesta, reflejada en la ficha técnica del título de grado de Lenguas y Literaturas Modernas, de la materia "Adquisición y Aprendizaje de la Lengua". La pluralidad de modalidades fomenta y favorece la libre orientación curricular del estudiante, en consonancia con los objetivos de la convergencia europea. El carácter previo al ejercicio profesional con el que se presenta este
título le opone a modelos vigentes en Europa y en otros ámbitos profesionales en nuestro país (MIR, PIR, BIR, FIR, Judicatura, Fiscalías, etc.).
El Ministerio no debe ignorar que un modelo como el propuesto imposibilita la viabilidad de otros estudios de postgrado, por definición no obligatorios y conduce inexorablemente a la desaparición de la actividad investigadora en los ámbitos científicos directamente afectados.

Confusas enseñanzas, y POD