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Ideología

Ataques de parrhesia

Hoy comentábamos en clase de teoría crítica el texto de Foucault "Qué es un autor?" Cosa más complicada de determinar de lo que parecería en un principio. Podría preguntarse uno, por ejemplo, quién es el autor de los artículos o comentarios escritos con nickname en la blogosfera; es curiosa la tendencia cuasi universal al uso de aliases, Mr Hides y alter ids en este contexto. ¿Será que tanto necesitamos protegernos? Pues seguramente, seguramente, cuando tanto se hace.... no estamos seguros, Clarence. Yo en particular firmo por ahí "José Angel" (un nickname que no me gusta nada) y no es que me sienta muy seguro, pero lo otro realmente no me parece una opción, no le veo sentido para mí (está claro que lo tiene para otros). Hablar es un riesgo, y algunos tienen que hablar con nickname para poder hablar libremente (o más o menos - no sé si alguien habla libremente nunca).

Otro texto de Foucault muy relevante en este sentido es Fearless Speech, un texto sobre la práctica de la "parrhesia" o uso público y peligroso de la palabra, en especial en la Grecia clásica. Traduzco libremente su definición:


"La parrhesia es un tipo de actividad verbal en la que el hablante tiene una relación específica con la verdad mediante la franqueza, una relación específica con su propia vida mediante el peligro, un tipo de relación consigo mismo o con otros a través de la crítica (autocrítica o crítica de otras personas), y una relación específica con la ley moral mediante la libertad y el deber. Más exactamente, parrhesia es una actividad verbal en la cual un hablante expresa su relación personal con la verdad, y pone en riesgo su vida porque reconoce que el decir la verdad es un deber para mejorar o ayudar a otras personas (así como a sí mismo). En la parrhesia el hablante usa su libertad y elige la franqueza en lugar de la persuasión, la verdad en lugar de la falsedad o el silencio, el riesgo de muerte en lugar de la vida y la seguridad, la crítica en lugar de los halagos serviles, y el deber moral en lugar del interés particular y de la apatía moral." (Fearless Speech p. 19-20).


Es un role model tentador, aunque dios nos libre de vernos en situación de practicarlo. Requiere un cabreo considerable como requisito previo. A algunos miembros del PSOE (me refiero a la actitud de Maite Pagazaurtundúa o Rosa Díez, no a la de Zapatero o Pilar Manjón) les ha entrado un ataque de parrhesia tras la decisión que tomó ayer el parlamento. No me extraña, francamente.

Contra 'toda' la violencia

Encuentro en otra bitácora de Zaragoza, Vesania, un post sobre los batasunos/comunistas de los países vascongados, donde la autora se molesta de que se les vaya a subvencionar con dinero público tras las elecciones euskaldunas, y medita sobre la cuestión de que no se les ha ilegalizado por habérseles encontrado diferentes de Batasuna: "Está claro que condenan TODA la violencia. Pero está claro, que molesta cuando menos, que cabrea y que piensas que hay algo que se nos escapa y a ellos no..." Y le pongo el comentario siguiente, que da lugar al diálogo subsiguiente, que me parece ilustrativo...

José Ángel:
Yo creo que lo que se nos escapa es lo de siempre: que no se puede condenar TODA la violencia sin más, poniendo en el mismo saco la violencia legal del Estado y la violencia ilegal de los criminales. Para los batasunos o los ehakos, me da igual, el Estado es violento por el hecho de existir, y así "explican" la violencia de los que emplean los tiros y las bombas para luchar contra la "violencia". Si se acepta ese razonamiento, ya hemos caído en su trampa retórica - y política.
2005.04.25 15:48 email: garciala (arroba) unizar.es

Carmen_Vesania:
Jose Angel, creo que ninguna violencia es LEGAL, venga de donde venga.
2005.04.25 16:45

Gratal:
¿Violencia legal del Estado...? ¿La tortura? ¿La pena de muerte?
VIOLENCIA NO, VENGA DE DONDE VENGA.
Saludos.
2005.04.25 17:23

José Angel:
Vaya, parece que aún hay quien desconoce el concepto y misión de la Policía, la Guardia Civil, la cárcel, etc.... O más bien supongo que estaréis por suprimirlas, ¿no? Y to er mundo e güeno...
2005.04.25 21:37


José Ángel:
Y ya me diréis entonces que hacemos con los asesinos de mujeres, los violadores, los terroristas del 11-M (por deciros casos que vayáis a entender) - ¿no invitarlos a una caña?
2005.04.25 21:41

Chorche:
En efecto no toda violencia es igual. En eso estoy de acuerdo. Pero igual no quiere decir legal. Mezclas conceptos. Yo no soy ultrapacifista, ni de coña. Y exijo al Estado que respete su propia legalidad. No torturas. No represión indiscriminada. A los asesinos de mujeres, a los de hombres, a los violadres, al os terroristas a los apólogos del terrorismo, aplicación de la ley, y condenas en su caso. Eso les haría. (y una reforma radical del sistema penal español y de sus prisiones, claro)
2005.04.26 07:20

José Ángel:
Pues a eso me refiero, a la violencia legal. Y que las leyes sean buenas, claro. Pero creer que no existe la violencia legal es como creer que no existen las leyes.
2005.04.26 11:08

El papa Ratzinger

El arzobispo de Pamplona declara que "ahora tenemos que pensar que es una elección del Espíritu Santo y, con un acto de fe, creer que se ha manifestado así la voluntad de Cristo..." bla bla.... Qué remedio tener que pensar eso, si es lo que hemos decidido pensar en cualquier caso (– y si es que esta decisión tiene algo que ver con el pensamiento).

Claro que, sin embargo, Ratzinger...


- Es un hombre de gran solidez intelectual
(Pero cree en espíritus, en la Virgen María, cree que la gente tiene un alma indestructible, y cree en toda una parafernalia de cosas peregrinas y de poca solidez intelectual).

- Es un hombre muy humilde y discreto
(Pero se cree nada menos que el representante de Dios en la tierra. Ahí es nada. Eso es vanidad de oficio, y fea fea...)

- Es un hombre conservador
(Nos advierte Ratzinger contra el peligro del pensamiento moderno, que pretende «reducir los contenidos cristianos a un discurso simbólico, no atribuirles más verdad que la de los mitos de la historia de las religiones, y mirarlos como un modo más de experiencia religiosa, que debe considerarse humildemente al lado de los demás». Esta humildad también estaría fuera de lugar para Ratzinger. En todo caso, este pensamiento ilustrado actual no lo quiere conservar Ratzinger).

Si preguntamos a Google "¿Existe el infierno, Ratzinger?" nos contesta:
"A algunos, que no han estudiado a fondo la Religión, les parece que siendo Dios misericordioso no va a mandarnos a un castigo eterno. Sin embargo, que el infierno es eterno es dogma de fe." - Cardenal RATZINGER: Escatología, lll, 7, 1. Ed. Herder (Barcelona, 1980).

Nada de esto es noticia, claro. Y sin embargo la imagen de Ratzinger vestido de Papa produce, en cierto modo, la misma sensación que la de Ian McKellen-Ricardo de Gloster, saliendo coronado como rey Ricardo III en la película de Richard Loncraine.

(Addenda: La izquierda eclesiástica y social está alterada por el nombramiento de Ratzinger, como si no creyesen en eso de la inspiración del Espíritu Santo. Algunos disentimos; pongo en Por la boca muere el pez este comentario:

"Nada, nada, las cuentas claras y el chocolate espeso. Igual alguien creía que el Papa iba a dejar de ser papista, o que iba a abogar por el relativismo, o decir que 'eso del Espíritu Santo y del infierno son meros símbolos, vamos, la mitología local pero que otra serviría igual, o que lo de los gays, vaya, teniendo en cuenta que hay tantos en la Iglesia, pues vamos a ver si lo revisamos, y las monjas que digan misa'... pero bueno, ¿dónde se han creído que estamos? El Papa, a defender la ortodoxia, que para eso está. Y a quien no le guste, es un protestante, si acaso no es un ateo").


18 de abril

Hoy estoy malo

Antes los virus se especializaban. Ahora atacan por todas partes, han mutado, o yo he mutado. Combinamos peor.

El Tao

El Tao

 

He aquí una versión occidentalizada del Tao, que recoge mejor, me parece, la realidad de los hechos (en Oriente y en Occidente):

Tao

 

 

Suéltalo a ver si crece

He estado en una conferencia de Luis Muíño, el psicólogo que habla en El Hábitat del Unicornio de Radio 5 y a quien ya conocía también a través del blog El Lado Oscuro. Iba sobre la creación de misterios, ya sea espontánea, ya artificial y calculada, y las técnicas de manipulación de las emociones, el interés y la opinión, mediante la dosificación de secretos, el uso de lenguaje vaporoso, los halagos escondidos a la supuesta inteligencia del público, etc. La tesis de LM es que mentir en general es provechoso, porque la gente no investiga, no consulta las fuentes, y las imágenes creadas, en especial si son potentes, tienen un poder de arrastre notable. Los mitos urbanos y leyendas construidas con elementos "que ya suenan" tienden a crecer solos como una bola de nieve corriendo monte abajo. Por el contrario, las narraciones que intentan contrarrestarlos apelando a los hechos contrastables y a lo realmente sucedido son normalmente más complejas, más borrosas y peor calculadas para agradar.


Lástima que no haya habido sesión de preguntas. Me he quedado con las ganas de ejemplificar lo que decía Luis Muíño sobre la manipulación con un ejemplo muy sonado: el atentado del 11-M. Porque podemos decir que "la causa" del atentado del 11-M fue "la guerra de Irak". O que fue "la maldad de los terroristas". O que fue "la incompetencia del gobierno".Etc., etc. Todas son causas, ninguna es la causa.
Un ejemplo bonito de teoría simplista, torticera, interesada, mentirosa, es la que se trasluce estas últimas semanas en muchos medios de comunicación, pero que puede resumirse con esta frase de una tertulia de la COPE: "¿Podemos asegurar que el Partido Socialista tenía conocimiento previo de que se iban a producir los atentados del 11-M? No podemos asegurarlo." Yo también me debato entre las dudas, mira, como Aute:


Ya nadie queda absuelto
del "salvese quien pueda",
del "a río revuelto...
calumnia que algo queda"

("Enamorarse o morir")


Pero algo parecido suele pasar, creo yo, cada vez que se atribuye una causa a un fenómeno: cuando algo se produce es resultado de una conjunción contingente, irrepetible y única, de causas y circunstancias. Cada acontecimiento es único, aunque haya similaridades entre ellos que nos permiten clasificarlos. Cuando esa complejidad irrepetible se simplifica para decir que tal cosa fue LA CAUSA de tal otra, aunque en efecto pueda detectarse una relación causal, la simplificación es tal, y tan engañosa, que la explicación resulta ser una especie de ficción, o de historia que nos cuentan, tan cierta como muchas otras, depende de dónde coloques la lupa. En este sentido habría que entender, creo, la teoría de Nietzsche sobre la manera en que las causas son generadas por sus propios efectos. Moraleja: Desconfía de quien lo tiene demasiado claro. Ver tan claro resulta de una cierta miopía hacia lo que no se quiere ver.

Virtualidades

Hoy he recibido la información para votar en las primeras ciberelecciones en las que participo, para unos cargos de representación en la Universidad Brown (estuve allí estudiando a finales de los ochenta). También envían papeletas convencionales, por si a alguien no le va lo de la democracia virtual. Todos los candidatos parecen enormemente capaces y entusiastas, así que en esta ocasión inauguraré las ciberelecciones no votando. Bueno, es una opción, ¿no? Puestos a participar virtualmente, qué mejor manera de hacerlo. O, aún mejor, vaya por la presente mi voto a todos los candidatos; eso también es un voto virtual.


Hoy habemus superlunes otra vez, vuelta de vacaciones. A pesar del luto decretado por la muerte del Papa, no cierran los centros educativos, como pasaba antes con luto oficial (igual hay una escala Richter de lutos, y este no llega al grado ocho, o igual ya han desaparecido esos lutos de crespón negro y música sacra, de cuando la muerte de Franco y similares...). Vamos, que es un luto un tanto virtual. Como la inmensa pena que embarga el corazón de los españoles: una pena de oficio, en la mayor parte de los casos. Cuántas palabras se pronuncian sólo porque se espera que la gramola suene así, y qué poco esperamos ya sinceridad de ningún político... Actores, actores, como el Papa. Que hizo, desde luego, el papel de su vida. En plan Stanislavski: métete en el personaje.


Preguntas difíciles de contestar de Ivo. Sobre el ratoncito Pérez: "¿cómo es ese ratón, papá?". Sobre Dios: "¿Cómo era Dios cuando no se había muerto, mamá"?... Del ratón, ha encontrado un euro tangible, pobre.

Cosas de religión

Parece que hoy toca escribir uno de esos artículos modish, relacionados con las cosas de este mundo, y no con la serena inmanencia del blog centrado en sí mismo. Se ha muerto el Papa, cuyo pontificado ha durado unas 250 veces más que el pontificado inmediatamente anterior. Descanse en paz, es una frase benevolente, que dice más sobre la disposición de quien la pronuncia que sobre sus creencias, y por supuesto sobre la realidad. Si alguien descansa, todos descansamos, descontando los debates y menciones que se hagan póstumamente sobre la fama de uno (si la vida ulterior es la fama póstuma, el Papa no descansa en paz, ni descansará en muchos días). Pero no, centrándonos no en "el Papa como gran hombre" o como "una figura política de primer rango", o como "promotor de la tolerancia y el ecumenismo etc. etc." o como "enemigo de los derechos civiles de los homosexuales" o de "la ordenación de las mujeres", etc. etc. y yendo a la raíz del asunto...

El Papa es el Vicario de Cristo, es decir un cargo imaginario, fundado en una ilusión colectiva sostenida por algunos convencidos, algunos interesados y muchos indiferentes que simplemente siguen el juego. En puridad, ninguno de ellos tiene derecho (intelectualmente hablando) a considerar que es una mala noticia la muerte del Papa, ni de ninguna otra persona, puesto que la muerte es la puerta de una vida mejor: sólo los ateos, quienes creen que la vida humana es limitada, contingente, frágil, tienen derecho intelectual a lamentar la muerte de nadie (las emociones incontenibles van por otro lado, claro). También pueden lamentarse, con coherencia intelectual, los que creen que el difunto va a ir al infierno. En realidad, todos sabemos a un nivel u otro que la vida humana es limitada, contingente, y frágil, y que termina (salvo en lo referente al recuerdo) con la muerte; todos sabemos que "la muerte es el peor enemigo del hombre" como decía el obispo de Castellón, y que la palabrería sobre el más allá y la vida eterna nunca suena más falsa que cuando se está despidiendo a un difunto. Pero hay cabezas, muchas al parecer (la mía no), que necesitan negar la evidencia, aunque sea de boquilla, o repetir fórmulas tradicionales para consolarse, o porque se sienten observados por los demás. Cuántos leen este soneto de Quevedo y a continuación le añaden el estrambote de la vida eterna, como si pudiese unirse semejante coletilla a semejante soneto:

Vivir es caminar breve jornada
y muerte viva es, Lico, nuestra vida,
ayer al frágil cuerpo amanecida,
cada instante en el cuerpo sepultada:
nada, que, siendo, es poco, y será nada
en poco tiempo, que ambiciosa olvida,
pues, de la vanidad mal persuadida,
anhela duración, tierra animada.
Llevada de engañoso pensamiento
y de esperanza burladora y ciega,
tropezará en el mismo monumento,
como el que, divertido, el mar navega,
y, sin moverse, vuela con el viento,
y antes que piense en acercarse, llega.

La autoridad o valor intelectual del Papa reposa, en suma, en tanto que es el Papa y no un moralista más (con sus aciertos y sus errores), en una gigantesca ficción, un engaño colectivo, autoengaño en la mayoría de los casos, que desde luego no es el más edificante de los espectáculos intelectuales que ha dado el ser humano. Tampoco el peor, claro: es meramente triste y patético. Toda la hojarasca de instituciones, actividades periféricas, rituales, misiones, políticas, colegios concertados, asignaturas obligatorias, etc. que rodean el fenómeno religioso tienen la utilidad de distraer la mente del creyente y atarla a cosas de este mundo. Así puede apartarse la vista con alivio y dejar de lado las endeblísimas certidumbres sobre las cuales había de apoyarse toda este gigantesco complejo de acciones, en lugar de examinar esos fundamentos con honestidad y coherencia.

Yo no sé si el Papa creía en el valor sustancial de todo lo que predicaba la Iglesia: del valor intercesor de la Virgen María, del Purgatorio, de la resurrección de los cuerpos, de las jerarquías angélicas, la Creación de Adán y Eva, etc. (Tan patético como sostener la literalidad de todo esto es la laxitud con la que se pasan a considerar algunos elementos como meramente simbólicos, mientras se sigue defendiendo a capa y espada la literalidad de otros elementos). Aunque parece que cada cabeza necesita tener alguna neurona que le patine, siempre es intelectualmente alarmante que alguien crea realmente en alguna de estas cosas– y sólo como maniobra de reacción cuasi-histérica, o como manipulación deliberada y deshonesta, puede proclamarse que se cree en el conjunto del paquete. Es grande la responsabilidad intelectual –la abyección intelectual, por decirlo más claro– de quien se hace garante máximo de la certidumbre de la doctrina cristiana. Claro que... centrémonos en la periferia, en la moral cimentada sobre esa base, en las asignaturas evaluables, por favor, en el valor psicoterapéutico de la fe, en el ecumenismo... mejor no menear el problema de lo que es cierto y lo que no. O en quién será el próximo valedor último de la gigantesca farsa intelectual del catolicismo.

¿Que por qué digo todo esto, si en cierto modo es obvio? Pues porque se dice muy poco, a pesar de lo obvio que es. Y (lo dijo Friedrich Dürrenmatt) mal van las cosas cuando se hace necesario explicar lo obvio.

Por otra parte, ahora me asaltan dudas sobre la certidumbre de mis creencias. Como dijo Pilatos, "¿Qué es la verdad?"... (¿Nadie me responde? ¡SÍ!–Cientos de millones de personas no pueden estar equivocados.)

Qué es la verdad

Canta, lengua

A tono con el Viernes Santo, y ya que nos hemos puesto morados de salchichas, ofrecemos una versión castellana del Pange Lingua, himno obra de Santo Tomás de Aquino. Si bien al quitarle el latín le quitamos un poco de misterio, así la mente se concentra mejor en el misterio en sí: estos son buenos misterios, los insolubles.


Canta, lengua mía, el misterio del cuerpo glorioso y de la sangre preciosa que como rescate del mundo, derramó el rey de las gentes, fruto de un vientre generoso.

Fue dado a nosotros de una virgen sin mancha, y habiendo vivido en el mundo sembrando la semilla de la palabra, cerró de manera maravillosa su habitar.

En la noche de su última cena, reclinado con sus hermanos, una vez observada la ley plenamente con alimentos legítimos, se da él mismo como alimento a los doce.

Con una palabra, la Palabra convirtió pan verdadero en carne, e hizo sangre de Cristo el vino. Si la razón no llega, para confirmarlo al corazón sincero sólo la fe le basta.

Por tanto veneremos postrados a tan gran sacramento; que la vieja Ley abra paso al nuevo ritual. Que suplemente la fe el defecto de los sentidos.
Honra y alegría tengan el engendrador y al engendrado, honor y fuerza también y bendiciones. Igual alabanza reciba el que procede de uno y otro. Amén Aleluya.

"Con razón que no la han traducido..." oigo decir a una cristiana. Y es que mejor no menear este conglomerado de mitología oriental y medieval: No hay que olvidar que las prioridades de la Iglesia, como suele repetir la COPE, no son la justicia social ni la libertad política ni la igualdad de derechos, etc: sus prioridades son éstas, y obviamente no son de este mundo, ni de ninguno identificable. Que nadie les pida coherencia, por tanto. Y que ellos no se la pidan a nadie, por favor. Creencias más extrañas, ni los del turbante –si es que son creencias.


Me ponen un enlace a la bibliografía en un directorio académico británico, RDN: Resource Discovery Network Y además le dedican unas buenas palabras. Albricias.