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Vanity Fea

Nenes

Modus operandi

11/5/12

Voy a buscar a Oscar a la salida del cole.

- Hola, Oscarelo.

- Hola. ¿No venía Álvaro a buscarme?

- Es que se ha distraído el mal Abo, y se ha hecho tarde, así que he venido yo.

- Bueno, así voy en moto.

- Agarra bien la mochila. Oye, a ver si me lo imagino yo, cuando te viene a buscar Abo, ¿volvéis juntos hablando de vuestras cosas, educándote él como hermano mayor, etc., o te hace andar detrás tirando de tu mochila?

- Sí, exactamente, me hace andar detrás. Y si le dirijo la palabra, me dice que me calle.

- Este Álvaro.... bueno, no hay que darle mucha importancia. Son cosas de adolescentes. El control de grupo puede mucho, a Ivo tampoco quiere acompañarlo al instituto, siempre se va antes si puede.

- Y además, cuando volvemos, anda muy deprisa, yo lo tengo que seguir al trote. Y como estoy bajo de hierro, llego extenuado.

- Pobre niño. Este Álvaro, habrá que hablar con él. Oye, ¿y de deberes qué tal?

- Casi hechos ya. Y tengo un ocho con cinco.

- Vale, chaval. ¿Te vendrás a ver a la abuela y al primo Íñigo?

- Si va Ivo. Es que si no estoy desorientado.

- Bueno, pero ahora vais a colegios distintos. Si tanto necesitas a Ivo, ¿por qué no te quieres cambiar de cole para ir con él?

- Es que a Ivo lo necesito sólo en casa. En el colegio va con sus amigos, y no me hace caso, es su modus operandi, hace como si no existo. Bueno, y yo voy con mis amigos. Pero en casa, Ivo es un elemento necesario de mi biotopo.

- Si tú lo dices, chaval, sólo si tú lo dices. Modus operandi, te voy a llamar yo.

El gen de la pistolita 


Democracia vulcaniana

9/4/12

Aquí estamos intentando determinar cuál es la mejor manera de hacer planes de vacaciones. Ivo y Oscar tienen claro que habría que democratizar el sistema, y argumentos no les faltan—incluso recurren a las autoridades:

Oscar:  El bien de la mayoría es mejor que el bien de la minoría. Lo dice el señor Spock.

Ivo: ¡Un gran vulcaniano!

Reversibilidad de las realidades

Reversibilidad de las realidades


Vamos con Oscar a la Librería General a comprar un libro llamado Galipete, y pasa una cosa curiosa. Tras hacer la cola llegamos al empleado (esto en una planta con decenas de miles de libros):

 
—"Buenas, queremos un libro que se llama Galipete"  

Por la cara que pone el dependiente cualquiera diría que no le suena de nada o que le parece una broma, pero pregunta, "¿de iniciación o avanzado?"

— "De iniciación" dice Oscar.

Y el empleado, sin ir a ninguna parte ni agacharse, nos da el libro de Galipete. Lo pagamos. "Gracias." "Adiós."

En la calle comentamos el caso:

—Oscar, aquí ha habido un fallo de Matrix. No esperaban que nos diésemos cuenta, pero es totalmente improbable que el empleado tuviese en el mostrador el libro de Galipete. Bueno, de hecho no había ningún libro en el mostrador. Pero se le ha materializado en la mano. Creo que es la prueba de que vivimos en una realidad ficticia.

—Es cierto. Se ha notado unpoco. Me parece que sólo nos queda una solución, que es pedirle a Morfeo que venga, y tomarnos la pastilla azul. Para vivir en nuestra fantasía sin problemas.

—¿Es lo que harías tú?

—Sí. Yo siempre pienso que yo elegiría la pastilla azul, y no la roja. Esa te manda a la realidad, pero allí tienes muchos problemas, luchando con máquinas y pulpos mecánicos. Yo creo que es mejor vivir en nuestra realidad.

—¿En nuestra realidad autocontenida?

—Claro, porque cuando quieres puedes jugar a Matrix en un videojuego. Y así tienes la ventaja de que no sales lesionado.

—Oscar, este concepto me parece que podríamos llamarlo el de la reversibilidad de las realidades. O quizá el de la mutua inserción paradójica de las realidades.

—Los que eligen la pastilla roja son valientes, pero les falta un gen. El gen de la cobardía: que es muy útil, porque nos permite sobrevivir. La cobardía se hizo para adaptarnos al mundo y poder sobrevivir; los valientes normalmente mueren enseguida.

—Hoy estás sembrao, Otas. Bueno, según en qué casos también viene bien tener el gen de la valentía, que también puede ayudar a sobrevivir. Entonces necesitamos mejor los dos genes: el de la cobardía y el de la valentía. Y un tercer gen, que ordene activarse a uno o a otro según convenga.

—Ya sé; el gen de la inteligencia.

Los reinos de Otas

Llega Oscar corriendo, llega Ivo

Llega Oscar corriendo, llega Ivo

Llega Oscar corriendo, llega Ivo

Serbilletes


—Papá, me he inventado un nuevo modelo de servilletas para despilfarradores.
—Ah, ¿sí?
—Sí. Se llaman los Serbilletes. Son servilletas de papel hechas con billetes de 500 euros cosidos, para limpiarte los morros y tirarlas. Y son carísimas, porque te cobran los billetes que han cosido para hacerlas cuadradas, y además el precio del que las cose.
—Sí, no creo que tengan mucho éxito.
—Sólo para despilfarro. Para ricachos, como el rey. Yo creo que el rey sería buen cliente. Seguro que alguna le vendíamos, "Oh, sí, sí, traiga, traiga". Y claro, ¡las pagaría todas con dinero público!

 Vida conyugal de Aragorn


La flor de Coleridge, versión Warhammer

La flor de Coleridge, versión Warhammer


Yendo al cole en la moto, me cuenta Oscar sus sueños de esta noche, un sueño, me dice, dentro de un sueño, como los de Poe:

- Estaba yo en una casa grande con muchos cuartos, y tenía que escaparme de un cuarto a otro, porque nos perseguía un dragón, y en cada cuarto había figuritas de Warhammer muy bonitas, y yo las iba cogiendo. El dragón era como las figuritas de Warhammer pero en grande. Y a mí había una figurita que me gustaba mucho...

- ¿Y era como el dragón que te perseguía, pero en pequeñito?

- No, a mí la que más me gustaba era un mamutito que llevaba unos zurrones con cargas de dinamita. Es que vas a una tienda de Warhammer y te encuentras de verdad cosas de esas. Pues me metía figuritas en los bolsillos mientras me escapaba por esos cuartos...

... pero era un sueño, y luego me despierto en casa. Bueno, en casa pero sueño que me despierto, porque era otro sueño raro. Venían unos colegas y nos íbamos todos juntos a una academia de policía Alien, no sé cuántos eran, a veces eran más y a veces eran menos, en los sueños no los puedes contar bien. O a veces aparecía uno, decía sus comentarios y luego desaparecía. Y en la academia de policía Alien, resulta que me metía yo la mano en el bolsillo, y tenía de verdad el mamutito Warhammer que había cogido en el sueño de antes, en el bolsillo lo tenía.

- Oye, pues ¡qué ventaja, algo sacaste en limpio del sueño!

- Sí. Lo malo es que era en otro sueño.

____


(Aquí hay otra versión del sueño, narrada por Oscar imperson, en su blog Nuestras incompetencias).

Sueños de Poe
 


Harrypotterizado

domingo 16 de octubre de 2011

Harrypotterizado

Harrypotterizado by JoseAngelGarciaLanda
Harrypotterizado, a photo by JoseAngelGarciaLanda on Flickr.

Los genes, en Hefesto

Los genes, en Hefesto

Estamos leyendo la Odisea con Ivo y Oscar, y hoy tocaba ese episodio en el que Hefesto atrapa a Ares y Afrodita en una red, y se queja de su propia deformidad, diciendo que si era cojo no era por culpa suya, sino culpa de sus padres, que no debieron engendrarlo. Esto ha dejado meditando a Oscar, que nos ha generado una extensión apócrifa de la Odisea:

—Dice Hefesto, "¡No es culpa mía si soy cojo de los dos pies; es culpa de mis padres, que no me debieron engendrar!"  Y sale Punset:  (con voz de Punset): "en realidat, es culpa de los genes, que bla bla bla...."


La paliza de Mordred