Política
Pablo Iglesias refunda el PSOE
Videoblog de Federico
Editorial de Libertad Digital: Susana Díaz se protege de los escombros del PSOE.
Lo de la refundación del PSOE por Pablo Iglesias lo cuenta García Domínguez. Nos esperan espectáculos grotescos.
¿Esto acabará mal?
lunes, 9 de junio de 2014
¿Esto acabará mal?
Sin embargo, ¿hay alguien que esté satisfecho? ¡No lo creo! Digo más: no hay en Madrid un solo político, un solo hombre público que esté satisfecho de sí mismo y del papel que representa. El subsuelo de la situación está cargado de pasiones y de odios. Entre los hombres públicos no hay más vetos mutuos y cuestiones personales previas. No hay un terreno neutral, no se establece el diálogo, no hay una atmósfera de convivencia. Si este elemento no se produce, el sistema se romperá y las cosas terminarán mal, literalmente terminarán muy mal. Hemos entrado ya en este proceso. Será un insensato quien no se perciba de ello.
La situación se oscurece por momentos. Por ejemplo. Existe, al parecer, algo muy importante llamado el espíritu del 14 de abril. ¿Qué es eso? Al parecer es lo contrario de lo que ha salido de la última consulta al pueblo. Y bien: en nombre de este espíritu se están poniendo vetos, se dan certificados de republicanismo, se abren y se cierran las puertas. Hay otro aspecto todavía más curioso, que hubiera producido una gran explosión en este país de haberse sabido a su hora; y es que la Generalidad, es decir, el partido de la Esquerra Catalana, también pone vetos. ¿Quién ha puesto el veto a Anguera de Sojo? ¿El señor Companys? El señor Companys es, al parecer, el brazo ejecutor del espíritu del 14 de abril. Este espíritu está representado por unos determinados señores: Azaña, Casares Quiroga, los socialistas. Pero todos ellos juntos son apenas capaces de gobernar mal, como lo han demostrado reiteradamente durante dos años. ¡Para impresionar, para sacar el pueblo a la calle, lo que se llama el pueblo!, Companys es el agente. Funciona admirablemente. Cuando los rabadanes de Madrid se reúnen a comer, basta con una ligera llamada telefónica para que salgan unos energúmenos en las Ramblas gritando vivas y mueras.
El juego es pueril, pero enormemente peligroso. Dado el estado pasional del país, la imposibilidad de encontrar puntos de convivencia en la vida política hará callar las instituciones, las destruirá. Cada día es más visible, más claro, el estado de escepticismo, de hastío de la opinión pública. No tiene la opinión una idea clara de lo que está pasando, pero tiene la sensación de que pasa algo, algo anormal y suicida. Siente la flojedad del sistema, la absurdidad de los procedimientos. Mientras tanto, en los últimos tres años se han ido confirmando todas las observaciones que han hecho los llamados derrotistas. Ello no ha sido debido a disponer de una perspicacia excepcional, sino simplemente a que la sociedad y la política tiene unas leyes inmutables y eternas que se imponen siempre. Por otra parte, la corrección no se ve por ningún lado; la nave continúa cada vez más notoriamente marchando a la deriva y nadie sabe el rumbo que ha de emprenderse de una manera fija.
El fiasco de Vox, del PP y de España
lunes, 9 de junio de 2014
La fórmula socialista, más o menos aplicada por Zapatero (dentro de una moderación socialdemócrata) precipitó al país a la ruina más rápido de lo que habría ido sin el pastoreo del Guardián de Nubes. Lo que da de sí el PSOE, cuando con una mano roba y con la otra sigue su ideario, ya se ha visto, una vez y otra, y no parece que la cosa vaya a ir a mejor si optan por desmelenarse, con coleta o sin ella, para seguir el ejemplo de Podemos. La trayectoria del PSOE, más de petit comités e intrigas palaciegas, será seguramente presentar a la Susana Díaz como la gran esperanza rubia. Su mérito es ser mujer, quizá suficiente a estas alturas del simplismo. Sus deméritos son demasiado largos para este artículo.
Si Vox es el único partido de derechas, las Europeas nos han demostrado que las derechas no sacan ni un diputado en España. Esto no es sociológicamente realista, y sin embargo pasa. Es señal de una anomalía—una anomalía que se ve más claramente cuando se examina la política españolista de los dos supuestos partidos del bipartidismo nacional. Sean lo que sean el PP y el PSOE, está claro que no están por potenciar la unidad de España, sino por potenciar su desintegración en estadillos enfrentados, envidiosos y rencorosos, y en fomentar las alianzas destructivas con los secesionismos vasco, catalán, y los que vengan. No es maravilla en el PSOE, más bien parte de una trayectoria coherente. Pero llama la atención en el PP—más debería llamar la atención, porque parece que su electorado no se ha enterado muy bien todavía de qué va la cosa. El único panorama de consuelo es que han cogido una mínima fuerza dos partidos de centro que parecen más decididos a poner coto a la disgregación política del país, y así ya no es la cosa patrimonio de la "extrema" derecha. Pero es una representación mínima la que tienen, pues el PP pastorea la gran mayoría de los votos antinacionalistas a una vía muerta donde los desactiva de la manera más pérfida y estúpida imaginable.
Lo del PP es un caso especial, algo nunca visto. Secesionistas de vocación, hay. Pactarios que van a lo suyo y se potencian quemando los muebles del país, los hay en el PSOE y en IU. Pero cesionistas por sistema, que con mayoría absoluta nombran a un nacionalista catalán para presidir la mesa de asuntos exteriores, eso no se veía tanto. Mariano Rajoy es la bomba de neutrones para el propio PP—blando con todos sus enemigos mortales, es inflexible como Terminator con los que sostienen los principios tradicionales del PP. Extermina todo lo que pueda suponer mantener el ideario del PP como supuesto partido de derecha liberal. Claro, que ahí la línea ya la marcó Aznar cambiando a Vidal Quadras por Piqué en Cataluña. Mariano ha profundizado en esa línea hasta el punto de dejar sorprendido y alarmado al propio Aznar. Ha incumplido todos y cada uno de los puntos de su programa, aplicando en muchos casos un programa absolutamente contrario que guardaba en el bolsillo trasero izquierdo y no había enseñado a nadie. Si en el PSOE había indefinición, arbitrariedad e improvisación, en el PP ha habido algo mucho peor: una estafa deliberada y sistemática a sus electores. Pensaría uno que no se podía caer más bajo en política—y ahí cifraban sus esperanzas los escisionados de VOX. En buena lógica, deberían haberse llevado todos los votos del PP, y dejar a éste extraparlamentario en Europa, aunque las cosas no funcionen así. O darle al menos una mordida de cuatro millones de votos, ¿no? La situación se prestaba... mucho.
Pero no, no funcionan así las cosas. Ni de lejos. ¿No se podía caer más bajo? SÍIIIIII..... mucho más hondo. Mariano Rajoy & Cia. no, esos ya habían agotado sus límites. Pero tras la bajeza abyecta del partido y sus Aparatos, ha venido la bajeza de sus bases y votantes. El PP ha vuelto a ganar las elecciones, a costa de darse lo que consideran un cierto batacazo y perder su mayoría absoluta. Qué menos. Pero ahí están, el partido más votado. Algunos votantes del PP han votado a Vox—muy pocos. Bastantes se han abstenido—bastantes millones, digo. Y un número no despreciable—los que hacen y deshacen, los que son Ciudadanos y no siervos porque votan, aunque voten como votan, y aunque no sean de Ciudadanos, y sean siervos de su inercia... han vuelto a votar al PP. Haga lo que haga y diga lo que diga. Al PP, y a todo lo contrario, que es lo mismo. Si los de Vox siguen adelante, para sacar uno o dos diputados con suerte en las nacionales, hay que decir que tienen fe—una fe injustificada en un país de votantes ovejunos, lanares. Ha quedado claro que dirigirse a ellos con llamamientos a principios, ideas o valores es como echar margaritas a los cerdos—es un lenguaje que no entienden, o un programa que no les emiten por la tele.
Así no hay manera. Así deja Vidal Quadras el liderazgo del proyecto, que lo entiendo, aunque haya que decir que no es lo bastante serio por su parte. Da la medida de la desilusión. Es que en un país que actúa así, que hace esta elección de bajeza insondable, volver a elegir al estafador, no hay política racional posible, ni posibilidad de regeneración. Estamos listos para Berlusconi. Que venga, que tiene el campo libre. Pero para qué lo queremos, si ya tenemos a Mariano, que nos retrata. A mí en concreto no, pero a lo que hay—sí. Es lo que España quiere, y es lo que tiene. Y de aquí—a peor. No se piensen que no, que no han visto nada aún.
Maquiavelo frente a la gran pantalla
sábado, 7 de junio de 2014
Vídeo de la presentación del libro "Maquiavelo frente a la gran pantalla" - Pablo Iglesias
uuf...... qué tufillo de estar encantado con los Suyos y consigo mismo.... y qué sectarismo simplista tan atroz. Qué fe en el Frente Popular, tan democrático. Aquí contándonos cómo el personal se tiene que organizar en soviets para conquistar el poder... Vamos, todo un apparatchik de los años 30, en condiciones. Y cómo mola el tío, eso es lo que da yuyu. Que el personal está listo para estos listillos.
Este se va a comer al PSOE por las patas, porque está claro que los millones de bobos que estaban encantados con Zapatero van a flipar con el Pablo Iglesias en versión corregida y fashion—y no se corta de decir todos los simplismos que el personal está dispuesto a tragar, y más. Este sabe quiénes son los malos, y la gente está deseando eso: uno que se lo diga clarito. Le auguro un gran futuro. Qué cosa tan infumable.
Especial abdicación del Rey
lunes, 2 de junio de 2014
Especial abdicación del Rey
—y seguidamente una tertulia sobre las razones de la abdicación del rey.

King Juan Carlos of Spain Abdicates
La última transición, y la que viene
lunes, 2 de junio de 2014
La última transición, y la que viene
Algunas cosas también fueron a peor, o sea que no es cosa de confiarse. Y menos viendo los vicios que se han cogido.



