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Vanity Fea

Quejas

Atraco banquero-socialista, DOS

A photo on Flickr

Tras el escándalo de los avales a los bancos por la crisis financiera, o más bien a la vez, se aprobaba este segundo atraco a manos del consorcio banquero-socialista. Bueno, "sociata", o "sociolisto", porque de socialista ya me diréis qué tiene esta noticia de El Mundo:

TRATO DE FAVOR

El Gobierno rebaja por sorpresa la fiscalidad de los banqueros y sus altos ejecutivos con retroactividad
Rebaja del 43% al 18% el IRPF por rendimientos de capital de sus entidades

(Carlos Segovia):  El Gobierno ha utilizado un Real Decreto de prevención del fraude fiscal para rebajar de tapadillo la fiscalidad de los grandes accionistas de los bancos, los miembros de sus cúpulas, sus altos ejecutivos y toda su familia incluyendo tíos y sobrinos.

Todos ellos podrán tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas al tipo reducido del 18% en vez de al del 43% que, normalmente, les correspondía hasta ahora. La rebaja se centra en las rentas de capital mobiliario que reciban de sus propias entidades. Por ejemplo, cuando se trate de los intereses que logren en sus cuentas y depósitos, o el rendimiento que les generen las compras de bonos, cédulas, obligaciones o préstamos que realicen.

Si por ejemplo, el dueño de un banco quiere hacer un préstamo a su entidad para capitalizarla en los tiempos que corren, podrá tributar por los intereses recibidos al 18%. Si lo hace el dueño de una pequeña empresa de hostelería, le espera el 43%. Además, el regalo a la cúpula del sector financiero llega con efectos retroactivos al uno de enero de 2008.

La sorprendente medida constituye un aguinaldo fiscal para los responsables de las entidades españolas de crédito y aparece de pronto en el Real Decreto 1804/2008 de 3 de noviembre. Ha pasado inadvertida, porque el Gobierno no le dio ninguna difusión cuando la aprobó.

Aparece la medida de tapadillo en un Real Decreto supuestamente "contra el fraude fiscal", y formulada de manera tan indirecta que sólo un experto puede saber a qué se refiere.  Sobre todo el experto interesado, claro—interesado, y avisado.
Esto se limita, al parecer, a los grandes accionistas que posean más del 1% del capital de un banco, no a cualquier pelagatos.

Ahora también podemos sospechar a qué tíos y sobrinos habrán ido con interés preferente las ventajas de la lluvia de millones que les hemos dado a los bancos. También se entiende mejor por qué los bancos suelen tener a veces tan poco interés en recuperar los "préstamos" que dan a los partidos políticos.

Atraco banquero-socialista


Estimados Sres. de ONO


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Acabo de recibir una carta de Vdes., casi diría un "anónimo", pues entiendo que son Vds. una Sociedad Anónima, y no ponen en su carta firma de persona alguna, ni dirección ni teléfono a donde responderles. Flotan Vds. en el Espacio. Así que me veo obligado, o quizá impelido, a contestarles por la misma vía, así al Espacio en general. 

La firma que ponen en su carta es "ONO Servicio al cliente"—aunque más propio sería, en este caso, advertencias y amenazas al cliente. O al ex-cliente, entre los cuales me felicito de contarme. Desde luego, después de leer el tono de esta carta que me envían, pueden contar con que jamás volverán a contarme entre sus clientes. De hecho, aunque Vdes. hablan de un contrato "celebrado" (sí, digo bien, "celebrado") entre ONO y yo mismo, les recordaré que yo "celebré" un contrato con otra compañía con mejores modales que luego adquirieron Vds. en una absorción, opa, o similar.
(Me he ido con Telefónica, por cierto, y quizá les alegre saber que son tan julays como ustedes, y no estoy en absoluto satisfecho).

Me exigen que les devuelva no sé que pieza de equipo que quedó en mi casa al finalizar el contrato, y me dan unas indicaciones para ello—por correo, en un sobre que dicen que me enviarán, con cargo a mí, supongo. Hasta ahí, bien. Lo que sobra son las amenazas que siguen en caso de que no lo haga, las medidas punitivas que tomarán en caso de que no les pague antes de setenta y dos horas, etc. Sobra el tono. ¿No tienen ustedes un asesor de imagen, un redactor de estilo? Lo necesitan urgentemente.

También me dicen que tome precauciones contra ustedes: que selle bien el sobre con acuse de recibo, y lo guarde como prueba por si ustedes me meten un pleito. Me parece bien que desconfíen tanto de las buenas intenciones de Vds. Ya me aconsejaba todo el mundo que me trate con Vds. sólo por burofax, que no me darían de baja así como así sólo con una comunicación escrita. Sin embargo, les haré notar, que puestos a demostrar culpabilidades, la carta anónima que me envían no tiene acuse de recibo: igual soy tan listo que no la he recibido, miren, ¿cómo lo demostrarían ustedes, que tan listos van con acuses de recibo sellados? ¿Y si jugásemos todos al juego del burofax? Pero tranquilícense, que les pagaré. Aunque no hayan tenido a bien enviarme la factura.

Les recordaré, por otra parte, que al finalizar el contrato enviaron ya a un recadero a recoger el descodificador. Hace un mes, cuando entendí que ya me había dado de baja con ustedes. No entiendo por qué no se llevó entonces el enchufe o el cable o todo lo que quisiesen ustedes llevarse. Y por qué han tardado un mes más en darme de baja. Empiezo a sospechar que era para cargarme alguna tasa extra.

Aluden ustedes, aparte de a las multas que me pondrán por día de retraso, a una factura que supuestamente les debo. Claro que no me envían detalle ninguno de la misma, ni el período a que se refiere, ni el consumo, ni nada de nada. Solo el cazo, a ver si cae dinero.
Supongo que se refiere al período en el que Vds. no se han querido dar por enterados de mi solicitud de baja. Aunque podían haber tenido el detalle de seguirme enviando las facturas. Como les digo, les pagaré, por librarme cuanto antes de ustedes (—espero—), y guardaré mi recibo en caja fuerte, según me aconsejan. No necesitarán Vds. enviar mis datos, como amenazan, a los ficherso de morrosidad. Ahora bien, yo a ustedes sí que los incluyo en mis ficheros de morrosidad.

Porque no me parecen maneras las de ustedes. Como si no tratasen habitualmente más que con chorizos ("piensa el ladrón", quizá)—cuando creo que no les he dado ningún motivo para ello. Hasta el "cordial saludo" que me envían al final suena a sarcasmo.
¿O no?

Así que quédense su cordial saludo, y espero que sigan perdiendo clientes. No dudo que será el caso, pues la fama de Vds. ya les precede.

Y yo tampoco les envío un saludo a sus robots y ficheros automatizados. Como ven, nada personal.

(PS: Ver también aquí: ONO cobra abusivamente por darse de baja).

Aunando datos




En qué hora

Esta va de quejas. Ya se sabe las pesadillas que se pasan al cambiar de compañía telefónica; bueno, yo pardillo de mí me las prometía muy felices con un cambio ventajoso y sin complicaciones de Ono a Telefónica, visto que ya me maltrataban como a cliente viejo, dándome precios que van destinados al parecer a que yo les pague las rebajas que les hacen a los clientes nuevos.

Pues los de Ono, a pesar de haber recibido notificación por escrito de la baja, no se dan por aludidos, y me pasan la última factura, diciéndome que "si la pago, me vuelven a dar de alta". Vamos, dejándome de oficio de moroso, o dándome de alta—a elegir.

Y los de telefónica, aparte de ponerme un wifi que sólo funciona en un radio de cuatro metros—me dicen que mal lo pueden solucionar, porque tengo un Mac, y ellos sólo trabajan con Internet Explorer y con PCs de windows.

Yo no sé si soy yo el que no me entero, o si son ellos. Pero que hay alguien que no se entera, eso seguro.

Aunando datos


La tamborrada






Y contra la semana santa


Al arma social

Al arma social Creía que no iba a tener que decir nada del asunto del macarra que le pateaba la cabeza a una chica en el tren. Lo normal todo el mundo (decente) sabe lo que hubiera sido: que la policía lo hubiera detenido, siguiendo las pistas del vídeo, y el juez lo hubiese enviado a la cárcel. Y punto. La página de sucesos, para quien se la quiera leer. Pero no. Resulta que ahora hay alarma social. Que no la causa un macarra de mala muerte, claro: la causan los absurdos legales y las canalladas de los jueces. A mí es el juez el que me alarma, y no el Seryi este loscojones. Primero, anteayer, que el fiscal no aparece, y el juez dice que bah, total no hay motivo de cárcel, que lo deje estar. Luego, con la alarma social, ya todo teatralizado, con focos ante la nación, y para que sirva de caso modélico, el fiscal retoma el caso (pide cárcel), lo retoma el juez, y resuelve que no, mira, que resulta que acerté a la primera. Que el macarra no causó lesiones graves (de intenciones aquí no se habla) y que no está demostrado que pueda volver a las andadas. Que a esta chica no le pasa nada. Así que a la calle, que no se acerque a ella, y punto. Esperando el juicio, que le caerán dentro de dos años seis meses de cárcel virtual (porque ni la pisará). Mensaje lanzado con señales luminosas a todo macarra viviente: que adelante, que se puede. Que al juez no le parece muy mal—sólo de boquilla.

Este sinvergüenza—este canalla de juez, ¿qué opinaría si a él le pateasen la cabeza en un tren, así por las buenas? ¿Se le arreglarían las ideas? Creo que ni así. Elementos como éste —y los hay a patadas, a patadas en la cabeza— son los que hacen que la justicia en este país sea lo que es. Para empezar, redactando las leyes que han redactado: siempre atentos a los derechos de los criminales, y sólo si no queda más remedio a los de las víctimas que pasaban por allí. El gobierno, con su política hacia los terroristas, lidera la comitiva: y en este país de borregos todos van siguiendo al que tienen por encima dando indicaciones con la ceja; así nos va.

Mención aparte merece el acobardado argentino, el testigo que tiene el morro de declarar que sí auxilió a la chica, pero que no le dio mucha importancia al asunto, "porque esto ocurre a veces en el tren". Hombre, y también te asesinan a veces, total cuestión de nada, seamos tolerantes. Este seguro que está en mejor sintonía con el juez.

También hay quienes dicen que bah, casos como este, a patadas, sólo que no los captan las cámaras. Que no hay que sacarlo de quicio, total si no hubiese cámara nos habría dado igual.

Ah, pero es que la cámara hace una diferencia. El observador cambia el fenómeno observado. Pasa a ser responsabilidad directa nuestra, porque ahora somos también testigos. Como el argentino. Y muchos prefieren seguir sentados, como el argentino. Y, segundo, la cámara proporciona una prueba directa al juez que ya la querría en otros casos. Aunque para jueces como este, me temo que nunca habrá prueba suficiente.

Total, que alarma social. Hay que joderse y tocar la campana. No por los macarras y matones, no: estos van de oficio en la existencia, son en teoría extraños a la sociedad. Alarma, por los funcionarios que dejan hacer al matón, para mayor comodidad propia, por no significarse. Así que a alarmarse toca, y a comentar la infamia de este caso —y de tantos otros de los de sin cámara— para que no se siga pudriendo el sistema, y para que las leyes y derechos no se vayan convirtiendo en imaginaciones. Para que no sea la patada lo que va a misa, y siente derecho, y luego ya veremos si se atreve alguien a denunciar. Cada uno que dé la alarma como pueda, de que esto es intolerable. En los blogs y redes sociales, o en familia o donde sea. Que la gentuza la tenemos sentada en la sala de vistas... frente al banquillo y con toga.

¡ALARMA! ¡ALERTA! (Dios qué cruz...).


Muerte de un joyero


Mucha tecnología de la información y

Mucha tecnología de la información y (Nota enviada al Rincón de Opinión de la Universidad... a ver si aparece. Ahora ya he solventado el misterio de quién lo lleva en la práctica).

La Universidad nos ha hecho llegar hace poco un CD-ROM con librito-resumen, titulado "Innovación docente, Tecnologías de la Información y la Comunicación e Investigación Educativa en la Universidad de Zaragoza: Caminando hacia Europa". Dejando aparte la cuestión de que no tenemos por qué caminar hacia Europa porque llevamos allí toda nuestra vida, hay que hacer dos observaciones:

- Primero, agradecer a la Universidad la información que nos hace llegar y la planificación de estos programas de innovación docente; también vaya el agradecimiento a todos los que han contribuido con notable esfuerzo a una publicación que puede resultar muy útil.

- Segundo: Observar que los documentos en el CD-ROM están desordenados, y no se corresponde su orden ni con el del índice del propio CD-ROM ni con el del librito adjunto. Con lo cual cuesta muchísimo tiempo encontrar el documento que se busca: hay muchísimos. También se hubiera agradecido una selección previa o clasificación destacada (aunque se prestase a críticas) de los trabajos más innovadores o de interés general a juicio de quienes han editado este trabajo. Hay demasiadas cosas por leer en el mundo.

Como mínimo, para permitir el uso de este trabajo, creo que habría que desfacer el entuerto, que los responsables hiciesen el índice como es debido y nos lo pasasen al personal docente e investigador por correo electrónico, en plan fe de erratas. Gracias.

Por cierto, hablando de ponerse las pilas: un resultado interesante de búsqueda en Google. Buscando "Facultad de Filosofía y Letras" (926.000 resultados) aparece la de Zaragoza en los primeros puestos—ahora la tercera, detrás de la de Buenos Aires y la de México, hace un rato la segunda. Creo que es inmerecido, sinceramente, un puesto tan encumbrado.

Buscando "Departamento de Filología Inglesa" (45.400 resultados) aparece (hoy) nuestro Departamento de Filología Inglesa y Alemana en el último puesto de la primera página—uf. Aparecen antes Granada, la Autónoma de Madrid, la Complutense, la de Jaén, la de Granada, la de Salamanca, la de Alicante, la del País Vasco y la de Málaga. (Disclaimer: también hay facultades de letras, departamentos de inglés... etc.).

Y buscando "Universidad"—con 61.700.000 resultados en Google—está la Universidad de Zaragoza en la novena página. La primera, la de Puerto Rico. La primera española (Politécnica de Madrid) en el 8º puesto y única de la la primera página. Hablamos del mundo hispa(no-)hablante, claro—en el cual aparece Harvard también cerca de los primeros puestos, la séptima.

To put on the piles, que vienen arreando.

PS: Aquí hay en PDF otra comparativa reciente sobre universidades españolas. Y según Ibercampus, en el ranking mundial de universidades de la Universidad de Shanghai, llega a colarse la Universidad de Zaragoza entre las 500 mejores del  mundo... que no parece mucho decir:

"El equipo español comienza a puntuar a partir del puesto 170 de la lista gracias a la Universidad de Barcelona, que es la primera en aparecer. Pero no solo la catalana tiene el lujo de estar presente, ya que le siguen también la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid, Universitat de València, la Universitat Autònoma de Barcelona, Universitat Politècnica de València, la Universidad de Granada, la Universidad de Sevilla y, finalmente, la Universidad de Zaragoza."

En mejor lugar nos deja Google... aunque no he buscado en chino. Buscando "University OR Université OR Universidad OR Univesità OR Universitet OR Universtiät", resulta que Google España me da todos los primeros resultados de universidades españolas y en español... (toma ya) y Google.com me da todo universidades inglesas y americanas. Pero vete ya a fiar de ningún índice objetivo, claro.

La Universidad Digital, Reloaded

Asco de fútbol

Me pone enfermo el fútbol, y hoy me quedo ancho despotricando aquí contra él. Normalmente lo ignoro. Pero no quiero que quede sin manifestar mi desprecio e indignación hacia un país que dedica a esta actividad, masivamente, tanta energía psíquica, atención, tiempo y dinero.  Casi todos los tipos de homosocialidad me pudren—el fútbol más. Gracias a Dios, ahora vivo lejos del estadio y me ahorro la visión de las peregrinaciones de fin de semana de las buenas gentes, y de las malas, a ver su partido. La televisión no la veo desde hace años (bueno, he visto un par de películas en los últimos diez años y me he arrepentido, por el tema anuncios)—así que de eso no hablo. Pero la radio está plagada de fútbol, a veces hasta las cejas. No aguanto un programa de fútbol: cuando oigo que empieza, o que alguien se ha dejado una radio encendida con uno, corro a apagarlo, chocando con los muebles. Cuando sintonizo la radio, reconozco los programas de fútbol al microsegundo—esa tensión especial en la garganta que ponen los locutores, para significar que están poseídos y fuera de sí por el contacto con el simbólico objeto de deseo—casi un canto de tenor, de tenores mutuamente embelesados, son las voces de los locutores hablando de fútbol, la misma voz emplean los paisanos en los bares, en la medida de sus posibilidades.

Algún efecto terapéutico tendrá, me dicen... Todo el mundo necesita, supongo, un clavo en el que colgar lo que cree es la auténtica esencia de la felicidad, del contacto con la verdadera vida (esa ilusión)—ilusiones, ilusiones para ilusos. Pero... —¿tenía que ser el fútbol? ¿Para Tódios? Pues sí, tenía que ser. Pero no voy a perder un minuto más hablando de fútbol, sólo quería que constase, for the récord, mi rechazo absoluto, cósmico, visceral, sin matices, a este ídolo nacional y a todo lo que lo rodea. Y muy en especial a las entrevistas a los futbolistas y a las especulaciones sobre fichajes. Y más que nada más que nada, a esa voz, a ese canturreo entusiasmado con la garganta prieta...

Y contra la Semana Santa


Kristales rotos

Le han vuelto a romper el escaparate al Comercio Sol, una tienda china al lado de la Universidad. Bueno, lo que le rompieron el año pasado fue la puerta. Me pregunto si será por casualidad, y me contesto que es improbable. Que seguramente (y especulo) tiene algo que ver con alguien que les tiene manía a los comercios chinos. Al menos nunca he visto otro negocio que le hayan roto dos veces las lunas tan seguido. Si me preguntan a mí, hay xenofobia por allí (llamadlo racismo si queréis), y mucho. Otra cosa, o la misma, es que a la gente le alarme o disguste lo mucho que trabajan los chinos. Que igual viene por allí la cosa. Envidia, y competencia desleal (la del que rompe el escaparate del vecino, digo).

El complot de los negros