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Vanity Fea

Quejas

Desvíos de fondos


Carta que envío a

ANESVAD,
Henao, 29
48009 BILBAO

14/3/07


Estimados Sres.:

Les ruego por la presente que cancelen el envío de los recibos periódicos que vienen haciendo a mi cuenta corriente del Deutsche Bank, pues en las actuales circunstancias mi situación económica no me permite seguir haciendo contribuciones a su organización.

Ruego asimismo cancelen mis datos personales de su fichero.

Les agradezco la gestión durante estos años de mis donativos con fines de apoyo al desarrollo.

Atentamente,

José Ángel García Landa

(La verdad es que lo siento mucho por los leprosos, pero a estas alturas ya no se puede saber si esto les va a suponer alguna diferencia o no, tras la detención del presidente de Anesvad y anteriormente la destitución de otros directivos por apropiación indebida de fondos. Lástima, pues era yo socio desde el siglo pasado. Espero que la organización se depure y siga cumpliendo sus funciones, pero me temo que será sin mí. Aún me quedan Ongs que me envían por cierto cantidades desproporcionadas de papel y revistas, señal de unos importantes gastos administrativos que yo preferiría ver orientados otra manera. En fin, que las ONGs son, antes que nada, empresas, y puestos de colocación para occidentales. Aparte de lo que mucho o poco consigan hacer en el sur y el oriente, como efecto casi colateral).

(PS: Me llamaban de Telecinco, que han leído esto, a ver si quería participar en un programa que preparan sobre esto de Anesvad; pero he dicho que no, gracias. Espero que encuentren testimonios más interesantes que el mío. Y les deseo a las personas que siguen trabajando de buena fe en la organización que logren remontar el bache).

Aunando datos

Burdos engaños

Hoy informan en e-defensor que el Tribunal Supremo ha anulado una sentencia por la cual se condenaba por estafa a una médium-curandera que prometía curar el cáncer a un paciente.

El Supremo, en una sentencia de la que ha sido ponente el magistrado José Antonio Martín Pallín, considera que no se da el engaño bastante para condenarla por un delito de estafa, porque «el ciudadano medio de nuestra sociedad tiene un nivel de información sobre estas enfermedades y sus características, que difícilmente puede alegar confianza racional en poderes paranormales».
   «Se considera que no existe estafa cuando el sujeto pasivo acude a médiums, magos, poseedores de poderes ocultos, echadoras de cartas o de buenaventura o falsos adivinos, cuyas actividades no puedan considerarse como generadoras de un engaño socialmente admisible que origine o sean la base para una respuesta penal. En estos casos, se considera que el engaño es tan burdo e inadmisible que resulta inidóneo para erigirse en el fundamento de un delito de estafa», explica la resolución.
   Asimismo, el Supremo entiende indiscutible que los denunciantes «estuviesen angustiados ante la grave enfermedad que padecía su padre y que buscasen desesperadamente cualquier tratamiento que pudiera curar su enfermedad», pero «en el mundo intercomunicado en el que vivimos, cualquier persona media está en condiciones de conocer cuáles son los efectos de los padecimientos que genéricamente se recogen bajo la denominación genérica de cáncer. 
 

 
Me pregunto cuántas cosas deben presuponerse en "el mundo interconectado en que vivimos".... ¿Por ejemplo, que las misas por los difuntos son un burdo engaño? Seguramente no. ¿O que gran parte del dinero que damos a muchas ONGs no llega nunca al destino que pensamos? ¿Se sabrá eso? ¿Será presuponible que es un engaño obvio?—me pregunto. O... a ver... ¿que las loterías y quinielas están basadas en una ilusión estadística producida por las grandes cifras? ¿Es eso tan obvio que lo sabe todo el mundo, o precisamente no tan obvio y por eso sigue todo moviendo dinero? Me parece que esta sentencia ignora que no se estafa al público en general, sino a una persona en concreto que tiene un conocimiento determinado: no por "estar en condiciones de conocer" se conoce, igual que no por "estar en condiciones de defenderse" se defiende uno de un atracador con pistola de plástico.

No se aclara en la sentencia si, dado que el conocimiento de estas cosas es tan obvio, el estafador por supuesto sabe que es un estafador. Lo cual también parece que habría de ser penalmente relevante.


Nube tóxica



Lo dudo, lo dudo, lo dudo...

Me acaban de invitar, un equipo de investigación de la Universidad de Hamburgo, con el que ya había colaborado antes, a participar en una publicación sobre teoría de la narración, un Handbook of Narratology que se publicará en red en la universidad de Hamburgo, y que se irá actualizando periódicamente, a la vez que se sacan ediciones impresas que publicará Walter de Gruyter. Me proponen que escriba uno de los capítulos (33 en total), que serán más bien pequeños tratados que entradas de enciclopedia.

Y lo dudo... por una parte me tienta, es lo que se considera "una buena publicación" en mi contexto profesional, de las que hace falta tener en el currículum. Por otra parte, en este momento no me tienta la escritura tratadística (ya escribí un tratado en tiempos, cuando hice la tesis, dura experiencia). Y más que seguir practicando la publicación académica disciplinada y clásica me apetece más experimentar con la autopublicación y las modalidades de escritura sin disciplina, ni autodisciplina, ni control, ni forma identificable, a que puede llevar. Quizá no para siempre, sólo para un rato (aunque toda la vida es un rato, la verdad).

Así que le he contestado al colega que me invita, agradeciéndole por supuesto la invitación (ya me hubiera dado yo con una piedra en los dientes en otro momento) pero aplazando la respuesta. Y es que he empezado la carta para decirle que sí, y me he encontrado diciéndole que no conforme la escribía, y luego lo he borrado y le he dicho que sí... y al final he tenido que optar por decirle que se lo digo otro día.

Vamos, que le debería haber enviado un Fuzzmail, para que viese claramente lo que hay. ¡Igual me desinvitaba pero ya!

En otro orden de cosas, le he enviado al Rector una queja por el episodio del otro día en el Consejo de Departamento. También dudándolo; pero es que se pasa de castaño oscuro ya. Que en una situación de conflicto la gente se lave las manos hasta el punto de darle la razón al mentiroso, cuando les consta que está mintiendo, y ellos con él, sólo por no elegir bando. Malo, cuando dar testimonio de si efectivamente se ha oído decir tal o cual cosa, o no, se interpreta como elegir bando. Hoy me ha llegado el eco de una profesora que se excusaba diciendo que no había podido hacer otra cosa, porque no tiene puesto fijo. Muy sintomático: al parecer considera que su puesto inestable no peligra por mi parte ni aunque declarase falsedades contra mí, y que en cambio sí puede peligrar por obra de la otra parte si no se pliega a apoyarles prietas las filas aun a costa de falsificar la evidencia. Como digo, irrelevante de todo punto, pero muy significativo.

Los demás asistentes al Consejo no sabían si yo me estaba inventando una acusación contra el Dr. Collado, en plan delirio, o si éste en efecto me había insultado, y los testigos que había, al negarse a decir que era cierto lo que yo decía, apoyaron al Dr. Collado, sabiendo muy bien que estaban falseando la verdad del asunto. Vergüenza les debería dar. Y, como dudo que les vaya a dar, por eso le he mandado la protesta al Rector.

Aunque creo que acabaré haciendo como Tito Andrónico, y mandaré flechas al aire con protestas a Saturno. You were as good to shoot against the wind.

Nube tóxica

O por lo menos pestilente; esta tarde huele mal en un radio de al menos un kilómetro en el centro de Zaragoza, desde mi casa al campus, posiblemente mucho más. A veces es la papelera del norte la que nos echa esta peste, pero hoy no huele a coles, sino a amoníaco o a pis de vaca. Pero qué le vamos a hacer, respiramos lo que nos echan, y si nos echan peores cosas, peores cosas que respiraremos. No veo que la gente comente nada, manos al bolsillo, apriétate la bufanda y tira palante, protestar a quien envenena el aire es como protestarle a Dios, así está el tema.

Oscuros discursos

Veo que en un artículo de Las Provincias aparecido el 12 de agosto, "Discursos oscuros", un tal R. Marí me menciona en estos términos:

"No sabe uno a estas alturas qué decir sobre los discursos oscuros. Los políticos utilizan a veces una retórica insoportable: muchas palabras, pocass ideas. Vacuidad que revela la pobreza del pensamiento y las falsedades del discurso.
En cuanto a los intelectuales... Siguen resultándome extrañamente obscenos párrafos como estos: "Sus libros van sobre ese fenómeno, las distorsiones debidas al conocimiento retrospectivo (que la retrospección proporciona conocimiento está claro, éstos parten de ahí y le buscan las pegas a ese conocimiento). Quizá también podríamos llamarlo la falacia narrativa , porque es un fenómeno inherente a la representación narrativa de los acontecimientos" (José Ángel García Landa)."

Conclusión de Marí:

"Los intelectuales del 98 (salvo Azorín) tampoco captaron la relevancia del cine como el gran acontecimiento cultural del siglo XX. Se puede ser inteligente y arcaico a la vez. Profundo y sin olfato. Visionario y miope."

No sé si dejarlo tal cual, o (con un bostezo) señalar que es de mala educación, y peor baba, descontextualizar el discurso de uno para intentar ponerlo en la picota, no sé por qué razón, como si yo me dedicara a proferir sandeces sin sentido por ahí. Yo también podría ahora citar un sesudo artículo científico sobre la hemoglobina, pongamos, como ejemplo del insoportable tecnicismo de algunos escritores en revistas especializadas. Pero no soy tan vurro, Marí. Y si querías pasajes oscuros, los tengo mucho más lucidos, pero claro, si no llegas ni a éste, ya te vale. Por lo menos, eso sí, para hacerme pasar mejor por memo, podías coger una frase entera, pues en tu cita (sacada del blog de Arcadi Espada) no se sabe a quién se refiere "sus", ni "ese fenómeno", ni "éstos". Así cualquiera, ¿eh? --cortándome las frases por la mitad. ¿No te das cuenta de que se te ve el dedo en la balanza, tramposo? Como si yo cito de tu artículo la frase "pocass ideas. Vacuidad que revela la pobreza", y lo presento como si fuese un resumen adecuado de lo que dices. Pues sabes qué te digo, que lo voy a hacer. Porque en este caso lo es.

(Carta enviada hoy a Las Provincias. No deja de tener cierta justicia poética que si hubiese entendido algo del artículo que cita, el autor no diría las tonterías que dice sobre los intelectuales del 98 y su falta de perspicacia ante la importancia futura del cine. R. Marí sabe que Azorín tenía olfato, y sin duda también lo hubiera sabido en 1898. Una vez visto, todos listos).

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(Me contesta  R. M. al correo, muy atentamente por cierto, asegurándome que a pesar de haberse referido en esos términos a lo que yo escribía, no era su intención ofenderme, ni escribía él con la conciencia de que le podría sentar mal a alguien lo que ponía; que sólo buscaba poner un ejemplo de lenguaje incomprensible y (vaya) dio con el mío escribiendo a toda prisa. Pues nada, disculpado, y qué se le va a hacer. Me disculpo yo también por mi indignación, y quedamos en que pelillos a la mar -- Ah, y gracias por la respuesta, normalmente no se tiene la elegancia de contestar educadamente a un cañoneo verbal, aunque sea defensivo).

Prisionero de Hacienda

Tras varios intentos, me he rendido. No soy hombre de principios, está visto. Debo ser un relativista. Por ahorrarme follones, colas, retrasos, he hecho la declaración de la renta a través de Internet, aceptando el borrador que me daba Hacienda (me prometen devolverme algo más que el año pasado, con lo cual igual me he dejado camelar, no sé). El caso es que quería corregir un pequeño detalle: en el borrador que me han mandado, iba marcada la contribución a la Iglesia Católica (no voy a pensar mal: igual tengo yo la culpa por no haberme fijado el año anterior). Lo he ido a cambiar, y... error informático repetido. No se podía corregir el borrador (tampoco me consta que diese error sólo en ese cambio, pero bueno, ya se queda uno mosca). Y cuando ya iba a renunciar, por fin pruebo la opción de aceptar el borrador sin hacer correcciones, y bingo. Ya tiene la Iglesia un contribuyente de más este año, con muy pocas ganas... pero ya se sabe que no sólo cuenta la fe, cuentan también las obras... (grr...). En fin, lo pondremos a cuenta de limosna al Espíritu Santo para que le cambie las ideas a Ratzinger ahora que es papa, para que por lo menos deje de decir sandeces como lo de la "tiranía del relativismo" o la "unión de todos los cristianos" (en su redil, supongo, ovejas descarriadas...). Pero en fin, que derivo. Prometo hacer penitencia y darle una pasta a una ONG no confesional, como desagravio. Y a ver si el año que viene han arreglado el oportuno "fallo de sistema" los de Hacienda.

Por cierto, que esto de que Hacienda te mande la declaración ya hecha me recuerda que ya mi padre lo decía hace un porrón de años. Le tocaba como a todo el mundo rabiar con la declaración (con once hijos y le salía a pagar, eso era política de protección a la familia, toma ya). Y encima a calcular, hale. Esta idea supongo que la tenía antes de que fuese factible informáticamente hablando el tema, y la repetía con frecuencia; pero las buenas ideas suenan a veces absurdas si no las dice quien las tiene que decir. Y al fin, a alguien se le ha tenido que volver a ocurrir mucho después de que ya existiesen los medios. (Otra cosa que dice mi padre: que es una lata ir por delante de los tiempos, porque te desesperas mucho).

Adiós buscador

Vaya, Microsoft me ha hecho un hijo de madera. Resulta que la última versión de Word ha suprimido el comando de "find file", o sea, de localizar un documento en el ordenador. Menos mal que aún se puede apañar uno con el buscador del finder, dando una vueltilla más de las necesarias. Resulta que estoy haciendo una bibliografía que tiene 4000 archivos, y necesito en cualquier momento cualquiera de los 4000. Pues vaya, Bill Gates debe manejar menos de vez, y le han quitado esa función al Microsoft Word 2004. Ya la venían escondiendo todo lo que podían en las versiones anteriores. Me quedaría con la versión vieja, pero inexplicablemente ha pasado el programa a bloquearse cada vez que la utilizo, aun reinstalando el programa... Nada, que hay que ir al paso de los tiempos: 1) No manejar tantos archivos, y emplear un programa de fichero como todios (claro que así me volvería google-invisible, me temo). 2) Pasarse a la versión nueva del programa, 3) Cambiar de equipo cuando puedas. El mío, el mac tan bonito y planito que sale en todas las películas, resulta que presume de ser de titanio o no sé qué, pero lo tengo ya todo desconchado, desgastado y despintado donde se ponen los codos, o su equivalente...

Aunando datos

Hoy me veo obligado a enviar un correo certificado con acuse de recibo para exigir que no me embarquen en una campaña de esas abusivas de mercadeo de datos que se montan las empresas de comunicaciones con las que contrata uno servicios. Algún listillo ha tenido un plan, y dice "hale, vamos a hacer con los datos que nuestros clientes nos han dado para que los atendamos lo que nos dé la gana, y el que no, que se moleste en protestar, hale, que mueva el culo". No sé si ese ejecutivo tiburón es la señora Serrano, o si ella le ha dado el visto bueno, o qué: en cualquier caso, en cada compañía que se apunta a hacer estos desvíos del uso de los datos hay un responsable, que es un irresponsable, y un abusón. Como el directivo en cuestión no se va a leer mi carta, por lo menos la cuelgo en el blog.

M. Serrano
Directora de Fidelización Residencial (Whassat?)
AUNA TELECOMUNICACIONES, S. A.
ref. Datos
C/ Ávila, nº 27-33
planta 0 (Cartería)
08005 Barcelona

2005-03-30
Estimada Sra. Serrano:
He recibido la carta en la que me anuncian Vds. el tratamiento comercial que piensan dar a mis datos personales que constan en su fichero, y por la presente deseo manifestarles mi oposición a dicho tratamiento. Con este fin, incluyo en este escrito mi
nombre: José Ángel
apellido: García Landa
dirección a efectos de notificaciones: c/ Joaquín Costa, 12, primero derecha, 50001 Zaragoza
DNI: 73240109J (copia adjunta)
y petición: Deseo, como lo desearía Vd., que mis datos sean tratados estrictamente para el fin con el que se los he facilitado a la empresa, sin usarlos para "labores de información, envío de publicidad personalizada o no, propia o de terceros, promoción, formación y estudios de mercado y análisis para conocer el grado de satisfacción del cliente".
Si desean conocer el grado de satisfacción de este cliente con esta política de tratamiento de datos, les diré que es MUY BAJO. Es indignante que presupongan Vds. en su campaña que cuentan con la autorización para vender los datos a menos que se les indique explícitamente lo contrario. Un tratamiento cortés con el cliente solicitaría, por el contrario, su autorización explícita antes de hacer con sus datos algo semejante. Claro que se sonreirá Vd., esto no es viable comercialmente, pero es que yo no he entrado en relaciones con Vds. para que comercien con mis datos, he ahí la cuestión.
Les agradezco en cualquier caso el que me hayan comunicado su intención de dar este tratamiento a mis datos y la opción de oponerme – se lo agradezco, claro está, suponiendo que no estén obligados a hacerlo por ley, como supongo que lo están.
Creo que conocen Vds. perfectamente la sensibilización pública hacia el tratamiento de datos personales y su uso indebido. Esta obligación de escribirles a Vds. para que no vendan los datos entra dentro lo que yo entiendo como uso indebido de los mismos. Y les aseguro que de volverse una política continuada de la empresa, es una razón que me hará solicitar la suspensión de sus servicios. Que, por cierto, he observado se han encarecido considerablemente en facturaciones recientes. Claro que para un cliente que se molesta en contestarles a Vds. o en darse de baja, hay cien que ni se enteran de lo que se les ha comunicado. Eso es lo que hace repugnante la política de datos que Vds. están aplicando.
Como dice el lema de su empresa, "Hay otra forma".
Atentamente,
José Ángel García Landa