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Universidad

Censura y libertad de expresión en la Universidad

(Escrito enviado hoy al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza):

Estimados compañeros:

La semana pasada envié (por segunda vez) un texto al Rincón de Opinión, y veo que no aparece publicado allí. Me consta que la segunda vez sí se recibió, o al menos yo recibí un correo electrónico de acuse de recibo. La primera vez no recuerdo si recibí ese correo o no.

Según la normativa del Rincón de Opinion, entiendo que hace falta la aprobación de dos moderadores para la publicación del texto. Agradecería saber si en efecto se ha recibido ese texto, y si ha sido censurado por los moderadores. En tal caso, me gustaría saber cuál es la razón. Me extrañaría que su contenido fuese censurable, pues lo que daba a conocer es una resolución del Rector, que es de suponer no es algo que proceda ocultar o silenciar o censurar en la Universidad. Bien es cierto que esa resolución anulaba la actuación contraria a derecho de un departamento (el mío), pero parece que en ese caso lo censurable sería esa actuación contraria a derecho, y no la resolución del Rector ni mis quejas contra esa actuación.

Quizá parezca fuerte la palabra "censura" en este contexto, pero ruego a los moderadores que no se ofendan y nos atengamos a los hechos. Si se ejerce la censura, creo que debería hacerse abiertamente, y justificarse públicamente la necesidad de que así sea, estableciendo unas normas de uso del Rincón de Opinión más claras de las que hay ahora mismo.

En la normativa establecida por el Consejo de Gobierno, que figura en la sección "Sobre estas páginas" del Rincón de Opinión, se dice que "los moderadores del Rincón establecerán unas Normas de Estilo del Rincón que ayuden a los participantes, eviten molestias y aseguren el clima ético y de libertad que debe presidir este espacio virtual". Es éste un párrafo que merece una reflexión. ¿Nos referimos con "estilo" a cuestiones de estilo, de expresión, —o por el contrario, se está entendiendo que hay opiniones que causan "molestias", y que (procediendo de la comunidad universitaria) merecen ser acalladas para que no se difundan por esta comunidad? Hay que notar que, por otra parte, estas normas de "estilo" no se han redactado, pues la sección "instrucciones de uso" donde quizá deberían figurar está desde hace años "en construcción". Tampoco figuran en ninguna página quiénes son los moderadores que deberían haber redactado esas condiciones de uso, o si piensan hacerlo en algún momento. Tengo que decir que esto me parece deficiente, e incluso abusivo. La posible "molestia" causada a alguien es parte inherente de la opinión crítica. Lo que importa es establecer unos límites razonables para el ejercicio de esa opinión: en ningún caso es posible ni deseable evitar toda opinión que moleste a terceros.

Un espacio público de opinión no es una revista académica especializada, en la que los artículos deban ser sometidos al juicio valorado de expertos en una área científica para comprobar su pertinencia disciplinaria. Su finalidad es permitir precisamente la expresión de una variedad de opiniones y el intercambio de ideas en una comunidad. Estimo por eso (aunque esto exceda las competencias de los coordinadores del Rincón) que el mismo planteamiento del Consejo de Gobierno sobre el espacio público de opinión en la Universidad es erróneo. Con una censura previa no se fomenta el "espíritu crítico" ni la "libertad de opinión", ni se respetan los valores proclamados por la Constitución y por los Estatutos de la Universidad de Zaragoza. Creo que, visto que hasta la fecha soy el usuario mayoritario del Rincón de Opinión, y el único que (según creo) se ha planteado lo adecuado o no de su normativa y funcionamiento efectivo, merecería esta cuestión cuanto menos una reflexión por parte de los moderadores, y una respuesta pública.

Esto quizá contribuiría a vitalizar este espacio de opinión, que hasta hoy viene incumpliendo claramente sus fines. Parece obvio que en la Universidad de Zaragoza, con sus miles de profesores y estudiantes, y actividades en tantas áreas, debería haber más opinión pública de la que aparece en el foro que supuestamente ha de servir para manifestarla. Lo contrario sería, más que triste, alarmante—de hecho, sería escandaloso. Y aun admitiendo que pueda haber deficiencias de pensamiento crítico y de su expresión en la misma Universidad, habrá de reconocerse que el Rincón de Opinión viene cumpliendo su cometido de manera muy insuficiente.

Para empezar, ni siquiera se atiene a su propia normativa que requiere que las opiniones sean "de libre accceso a través de Internet". El Rincón, como muy bien saben los moderadores, es visible sólo desde la intranet de la Universidad. Nadie puede interpretar si no es con mala fe, que eso cumple el requisito de "ser de libre acceso a través de Internet". Por tanto, es ésta una primera cuestión que debería solucionarse ya, para atenerse sin más a la normativa que justifica la propia existencia de este foro y el nombramiento de sus moderadores.

Segundo, hay que tener en cuenta que es un espacio reservado de entrada a miembros de la comunidad universitaria, que han de identificarse para poder opinar. No es un foro abierto, donde pueda intervenir cualquier avatar o cualquier troll. Está más que suficientemente, excesivamente blindado. Las personas que allí intervienen se hacen responsables de sus opiniones. En estas circunstancias, ofende a la razón (a mi razón al menos) el establecimiento de censura previa. ¿No se fía la Universidad de que las opiniones de sus propios miembros se atengan al derecho, o a la veracidad, o a la corrección política, o qué se yo qué? La normativa dice que las opiniones se publicarán en el Rincón con la autorización de dos de los moderadores. Es una normativa de por sí pacata y triste, en mi opinión, pero más triste es su aplicación. Porque la normativa no especifica que haya de haber censura previa: sólo que la opinión contraria de dos moderadores llevará a la no publicación de la opinión (por ejemplo, si los moderadores considerasen que una opinión vertida en el foro atenta contra la decencia, la legalidad, la veracidad o los buenos principios, podrían suprimirla). Me parece que se ha hecho la interpretación más restrictiva de una normativa ya de por sí restrictiva.

Tampoco obliga la normativa al secretismo con que se lleva el Rincón de Opinión. Aquí no se da cuenta alguna, ni pública ni privada, de por qué se rechazan las opiniones rechazadas. No figuran en el foro los nombres de los moderadores. Hasta en una revista académica, donde los informes del comité científico son confidenciales, se da a conocer la razón del rechazo de un artículo (sin dar a conocer el nombre del autor del informe). En la ausencia de límites a la capacidad de censura previa de los moderadores, ser hace tanto más necesario saber qué opiniones o expresiones se encuentran rechazables o censurables. Insisto en la manera en que (entiendo) los moderadores del Rincón están malinterpretando radicalmente su función al transformarse en censores. Al parecer, sólo se están publicando aquellas opiniones con las que están de acuerdo al menos dos moderadores. No parece que haya un margen (no se manifiesta en modo alguno) para que se puedan publicar opiniones no compartidas por los moderadores, y sin embargo legítimamente expresables. ¿O acaso juzgan los moderadores que todo el mundo en la Universidad debería opinar como ellos? Si así fuera el caso, me temo que lo que correspondería sería exigir su inmediata destitución por incapacidad para entender los límites y las responsabilidades de su cargo.

Podría suceder, también, que mis mensajes se hubiesen perdido debido a fallos informáticos. Esto es posible cuando es un sistema automático quien da un acuse de recibo. En ese caso, es obvio que debería revisarse inmediatamente el sistema. Una atención personal por parte de los moderadores a la recepción de mensajes (por lo que se ve no es un trabajo que les fuese a desbordar) evitaría estos fallos, si es que se atribuye a ellos la "desaparición" de las opiniones. Que es algo que no sabemos, dada la impasibilidad y silencio total de los moderadores.

En suma, soy consciente de que esta opinión puede causar desacuerdo, y por supuesto puede volver a ser censurada (sobre todo visto lo visto hasta ahora). Pero creo que tanto el planteamiento básico del Rincón de Opinión como la actuación en concreto de sus moderadores dejan mucho que desear. Un debate al respecto no es el menos importante de los que podrían surgir en este espacio y en esta comunidad universitaria, pues están en juego valores como la transparencia de las actuaciones, la libertad de expresión y la función crítica que nuestros estatutos atribuyen a la Universidad. Espero que este mensaje reciba algo más que un silencio y una censura por respuesta.

José Angel García Landa
Profesor Titular de Universidad
Departamento de Filología Inglesa y Alemana
http://garciala.blogia.com

 

Este era el anterior mensaje censurado. Uno de ellos, pues otros se me han censurado en meses anteriores:

Se anulan las actuaciones abusivas en el Postgrado de Estudios Ingleses

Según resolución del Rector, la pertenencia o no a equipos de investigación no puede ser criterio excluyente para la participación en programas oficiales de postgrado.

Hace algún tiempo informaba en el Rincón de Opinión (en "¿Estudios oficiales o feudales?") de la existencia en mi departamento, Filología Inglesa y Alemana, de criterios abusivos para la elaboración del Plan de Ordenación Docente. Se pretendía excluir del nuevo programa oficial de postgrado a todos los profesores que no perteneciesen a equipos de investigación financiados—en la práctica, a los equipos liderados por los coordinadores del postgrado (Dres. Onega, Deleyto, Collado y Vázquez), y se elaboró una normativa interna al respecto. Se impedía que quienes no perteneciesen a estos equipos pudiesen siquiera solicitar docencia en segundo ciclo, excluyéndoseles de entrada y sin aplicar baremación a sus méritos. También se pretendía impedirles—impedirnos— la dirección de Tesis Doctorales y la impartición de seminarios en el tercer ciclo. Con lo cual nuestro título de Doctor y nuestra "plena capacidad docente e investigadora" como Profesores Ttiulares, garantizada por la LOU, y nuestros sexenios de investigación reconocidos, quedarían en letra muerta con la reforma de las titulaciones.

Esta normativa interna fue votada, para vergüenza suya, por el Consejo de Departamento de Filología Inglesa y Alemana, lo cual obligó a algunos de los perjudicados (otros votaron a favor) a interponer recursos de alzada.

Una primera resolución del Rector anulaba estas normativas abusivas en Tercer Ciclo. Ahora bien, a instancias de los coordinadores, el Departamento se empecinó y volvió a presentar un programa en el que se nos excluía de nuevo, esta vez sin remitirse a ninguna normativa—un subterfugio que ha sido de nuevo sometido a recurso.

Ahora, una nueva resolución anula los criterios establecidos por el Departamento para su Postgrado de Estudios Ingleses. Según la resolución del Rector,

"se concluye que debamos reputar como anulable toda asignación de docencia que se realice en base a criterios que restrijan, limiten o no respeten el acceso a la docencia y a la investigación, derechos/deberes del profesorado universitario conforme a la normativa anteriormente señalada.
Y si resulta que tales criterios han sido establecidos en lugar que no es el indicado, como es la Memoria del Máster en Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa con mayor razón deberá el Departamento revisarla, como habrá de hacerlo también en la Memoria del Programa de Doctorado en Estudios Ingleses como ya tuvimos ocasión de señalar en la resolución de recurso de alzada de fecha 22-12-2006, todo ello en orden a adecuar sus determinaciones al respeto y debida garantía de los derechos y deberes del profesorado perteneciente al Departamento de forma tal que sea reconocida y adecuadamente valorada su capacidad docente e investigadora."


Se resuelve, pues,

"ordenar al Departamento de Filología Inglesa y Alemana que la asignación del encargo docente en todas las enseñanzas que conduzcan a la obtención de títulos oficiales, ya sean de grado como de posgrado, se efectúe siguiendo los criterios establecidos por su normativa propia adecuándola, en su caso, a la legislación vigente, revisando también los criterios establecidos en los actuales Programas Oficiales de Posgrado que se imparten desde el Departamento de forma que se adecúen y no contradigan ni a la normativa propia del Departamento adoptada en 2005 ni la que es de general aplicación; todo ello en uso de su autonomía y conforme a los límites señalados por la legislación y por la jurisprudencia."


Los recurrentes queremos dar a conocer estas resoluciones para que la comunidad universitaria conozca la situación de este departamento, donde los equipos de investigación actúan como grupos de presión que imponen normas para favorecerse a sí y a sus directores, vulnerando los derechos de los demás y la normativa universitaria. Es una situación que viene repitiéndose de modo sistemático, pero que no tenemos intención de dejar continuar sin someter a recurso cada actuación irregular. Queremos llamar la atención, sin embargo, sobre la presión psicológica y la pérdida de tiempo que nos supone esto a las pocas personas que resisitimos la acción abusiva—demostradamente abusiva, a juicio del Rector—de estos grupos, que vivida desde dentro raya en el acoso laboral.

Es de notar que estas decisiones internas en las que se excluye a una mayoría del departamento son aprobadas por una minoría que actúa como un partido político con disciplina de voto férrea, frente a una mayoría ausente o abstencionista que permite que sus propios derechos, y los de todos, se vulneren—llegándose así a estas situaciones absurdas, contrarias a derecho, e indeseables en la Universidad.

Contra la instalación de una base de la OTAN en Zaragoza 
 


Los preciados apuntes

Últimamente me he apuntado a recibir Ibercampus, una revista web sobre la universidad ibera—supongo que por mantener más bajo el porcentaje de correo basura. Hoy leía esta noticiapreciación: "La red pondrá en apuros a los profesores que impartan material desfasado". Entre otras: "Muchas universidades españolas ya piden a los profesores que cuelguen los apuntes en Internet, para que los alumnos tengan acceso al material libremente. Algo que, según algunos expertos, pondrá en evidencia a aquellos contenidos pobres o desfasados y, por ende, a sus autores."

Vaya, yo creía que los alumnos tenían acceso libre a bibliotecas, libros, la red, el OpenCourseWare... pero resulta que faltaba el meollo meollorum, la madre de la madre del cordero: los apuntes que contienen la única vía hacia el conocimiento de la Materia... Porque, por supuesto, nadie se molesta en consultar la bibliografía recomendada, habiendo apuntes.

Aparte, esta nueva Directiva hacia la Calidad se contradice con otra: se supone que los alumnos ya no van a oír clases magistrales, que van a ser desterradas a Tomi, ni van a tener que hacer exámenes. ¿Para qué quieren apuntes, pues? En clase realizarán (en grupo) unos ejercicios prácticos que supondrán trabajo realizado y—por supuesto—aprobado. ¿Para qué van a querer apuntes teóricos sobre unas disciplinas que son esencialmente prácticas? Igual he entendido mal, y lo que hay que poner en red son los ejercicios a realizar en clase. Y las soluciones, claro. O igual ya no hay que ir a clase para nada mejor; apaga y vámonos, bastantes estudiantes ya lo hacen.

Otra cosa es que no sé si en el contrato con la Universidad entra (igual ahora lo añaden en la letra pequeña) la obligación de publish or perish en este sentido. ¿Será la Universidad la dueña de tus lecciones, con copyright además? Supongo que en buena ley se entiende que el saber emana de la Universidad, siendo tú sólo su portavoz, o quizás más bien un mero empleadillo prescindible, y obstáculo a su labor docente.

Podría quizá hacer como el Van Veen de Nabokov, y después de colgar mis apuntes en versión podcast, descargarlos simultáneamente en clase mientras muevo los labios, asegurando así la calidad docente del material impartido.

Yo lo malo es que muchas veces no sé lo que voy a decir en clase hasta que lo digo. Claro que tengo un programa, y hasta a veces apuntes—de esos viejos y amarillos, algunos incluso en Internet, con fondo amarillo—pero normalmente lo que digo no se parece mucho a los apuntes. Al menos no la parte interesante de lo que digo. A veces también participan los alumnos—no todo lo que yo querría. Igual les debería pedir a ellos que me digan también lo que van a decir, para colgarlo en la red. O, en lugar de ir a clase, hacemos un blog todos juntos, y así ya lo tienen hecho los del año que viene, y no tienen que consultarlo. Porque, por supuesto, ni tomar apuntes ni repetir lo ya hecho por otros parecen actividades formativas, y de todos modos todo está en ya la red. O en las bibliotecas. ¿Comentarios?

Zeitgeist

 

Universidad Digital Reloaded Reloaded

Ayer envié al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza aquel artículo de "La Universidad Digital Reloaded"— una crítica a las propuestas borreguizantes e involutivas del Consejo de Coordinación Universitaria (a través de su Comisión Económica), que proponen entre otras cosas que se quite poder de elección al profesorado, que los cargos se nombren a dedo desde arriba, etc. etc. A la ministra "psocialista" le parecieron cojonudas las propuestas de la comisión, según recogía la prensa. En la Universidad nos lo habían publicado en primera plana y (alarmado al no oír comentarios al respecto) he enviado yo mi propio toque a somatén. Es un decir, por supuestísimo—menudo ambiente de somatén hay en la universidad, siempre pidiendo una rueda de molino más gorda, por favor, que esta parece que ya me pasa.

Bueno, pues por lo menos no me lo han censurado nuestros prudentes censores del Rincón de Opinión, que con frecuencia han mandado a sus mazmorras digitales las opiniones que les he pasado. Podrían estarme agradecidos, pues yo solo hago más uso de esta patética institución, el Rincón de Opinión, que todo el resto de la universidad junta. Lo de opinar en público no se lleva, no: en todo caso en petí comité. Podría uno pensar que es que a la gente le da vergüenza ajena que su universidad instaure (reservado para su comunidad) un foro de opinión con censura previa, y que lo estén boicoteando. Pero qué va, no parece extrañar en absoluto que se nos considere dignos de censura previa antes de dirigirnos a nuestra comunidad. Y no teórica, no; los censores no se han cortado de censurar mis opiniones sobre el Rincón de Opinión y sobre el apoyo de la Universidad a la base de la OTAN. No es una censura teórica, o censura para evitar falsedades, o de prevención contra terroristas, no, qué va: es censura pura y dura—no estoy de acuerdo con lo que dices, pues te lo censuro, que para eso me han puesto aquí, para censurar. Extraña concepción de la libertad de pensamiento y de expresión que consagra nuestra Constitución, y del estímulo del sentido crítico que proclaman ahora mismo nuestras leyes específicamente universitarias.

El Rincón de Opinión, por cierto, sigue contraviniendo la propia reglamentación (ya restrictiva) de la Universidad, al ser visible únicamente por la intranet universitaria, y no por Internet, como se reglamentó en Consejo de Gobierno. ¿Pero por qué he de ser yo el más activo opinador de ese rincón? ¿Será un ejercicio de vanidad más? Si no tengo ni cargo, ni estoy metido en ningún grupo político, ni partido, ni tengo información especialemente sabrosa ni opiniones especialmente informadas. ¿Dónde están las opiniones públicas de todo el mundo para la comunidad universitaria? Al parecer, no las hay, o van de boca de druida a oído de druida, o al menos no emplean el foro más obvio para expresarse.

Claro que la mayoría somos analfabetos digitales, y quizá nos da igual todo esto. Al menos la universidad ha promovido un programa de cursos para iniciarse en las nuevas tecnologías: yo me he apuntado a uno de blogs, otro de Moodle y otro de PowerPoint, a ver qué me toca. Ya sé que puede sonar algo elemental, pero bueno, aunque me diesen uno de Word, que llevo utilizándolo veinte años, creo que aprendería cosas. Y además igual no me dan plaza en ninguno. Pues eso, que ya podemos aprender medios digitales. Y también su recto uso, que si no me parece que los van a utilizar para enchufarnos a la Matrix del gran hermano, como no tengamos más entusiasmo crítico.

Intentando opinar






La Universidad Digital, Reloaded

Bueno, es que no me lo creía, me lo he leído varias veces y aún me hacen los ojos chiribitas. No os perdáis el informe sobre la financiación de las universidades emanado de la Comisión de Financiación del Consejo de Coordinación Universitaria; está en Fírgoa, ese blog que debería estar el número uno de los favoritos en el navegador de todos los universitarios.

Aparte de reflexionar sobre la financiación, que era la tarea que tenía encomendada, la Comisión en cuestión decidió hacer una reflexión amplia, radical, sobre la Universidad. Radical pero radical. Progresiva, la llaman ellos. Progreso... a marcha de cangrejo, que diría Umberto Eco.

Empezamos con una evaluación del capital humano y el capital tecnológico (—El capital terminológico también es de no perdérselo, ojo al vocabulario). El modelo procurará adaptarse a las "tendencias internacionales recientes"—ya tiemblo; igual habría que hacer lo posible por cambiarlas más bien. Como siempre, el planteamiento de base de la responsabilidad social de la Universidad es que la Universidad debe responder a las demandas de la sociedad, entendiendo por tal no la sociedad, sino la Sociedad-menos-la-universidad: es decir, la filosofía de base es reducir la universidad a los intereses de la sociedad no universitaria (¿valdría decir: la eliminación de la universidad en cuanto tal?). La sociedad fuera de la universidad no demanda, que yo sepa, mayor conocimiento del Lineal B, o de la enfiteusis en la República Romana, o de la semiótica de la interacción textual. Así que fuera todas estas chorradas—(simplifico). La sociedad-menos-la-universidad quiere Formación Profesional, no quiere Universidad. Quiere rentabilidad social, entendida como eso, rentabilidad, no sé si me captan, las palabras son expresivas. Y Formación Profesional y rentabilidad, esto es lo que le quieren dar estos expertos comisionados... —¿universitarios?

Todo esto en el contexto de la Sociedad del Conocimiento, donde la componente tecnológica se vuelve primordial… etc etc. Pero alto, no voy a discutir más las ideas financiadoras, quizá otro día. A lo que voy es al auténtico concepto de Universidad Tecnocrática, o Universidad Digital, digital a dedo, que pretenden promover estos Expertos. Expertos en desactivación de opiniones y en desmontaje de procesos democráticos. La calidad, a su entender, no se lleva bien con el pensamiento crítico y el gobierno democrático, eso parece claro.

Hay que desregular para que las universidades se autoseleccionen en centros docentes, centros investigadores, etc. Pero esta desregulación debe acompañarse de una regulación complementaria, que desactive los órganos democráticos de las universidades y transforme a nuestra penosa universidad actual en la Universidad Digital del fin de la historia, gobernada por la sinergia entre su financiación y su implantación social, a modo de empresa floreciente y especializada en un nicho del mercado—y dirigida, como digo, con criterios netamente digitales, o digitocráticos. Abrevio, que es para leérselo en vivo:

Se propone aquí seguir el modelo de ciertas reformas "progresivas" que se han dado en Europa, pues a pesar de la nueva LOU vamos a la cola y con leyes atrasadas. Cito esas reformas "progresivas":

- Mayor autonomía institucional de las universidades para fijar objetivos y estrategias, y mayor capacidad ejecutiva para gestionarlas.

(No se menciona aquí la cara B de esta desregulación, claro, en cuanto a qué objetivos podrían considerarse inaceptables generalmente, o qué procedimientos de gestión podrían atentar contra principios garantizados por la función pública, o por legislación laboral de la cual quedarían quizá exentas estas autónomas universidades).

- Reducción del peso de los colectivos académicos en la elección de los responsables ejecutivos principales de la universidad.

(Sí, han leído bien. Si no eligen los colectivos académicos a sus responsables, alguien se los elegirá, claro... Dígito político – empresarial).

- Participación creciente de directivos externos a las universidades, con bajo perfil político, en los máximos órganos de dirección.

(Los famosos gestores—¿externos? ¿Deslocalizados quizá? (¿¿¿???)—leer A Corporatization Checklist, —algo que nos va a pasar cada vez más).

- Designación directa de los decanos y los directores de departamento por el rector, presidente, etc.

(RELEAN. Sí, esto es lo que recomiendan al parecer nuestros "democráticos" rectores del Consejo de Coordinación Universitaria. Pero bueno—¿en qué país vivimos? ¿Vamos a volver ahora a la universidad franquista, o peor? —¿¿¿¿¿PERO ESTOS TIPOS QUE SE HAN CREÍDO?!!!!! ¿ESTO VA A PASAR SIN COMENTARIO NI LLAMADAS A CAPÍTULO A LOS RECTORES??? — ¿¿¿¿Representan estas ideas o estos individuos a la Universidad????? ¡Menudo golpe de mano desde dentro!)

- Importancia creciente de los órganos consultivos académicos en la fase de formación de la toma de decisiones.

(Ah. Pero... visto lo visto, a estas alturas ya no sé si se refieren a una consultoría especializada en temas académicos, o en un órgano consultivo designado por el propio Pachá-Rector, sabios consejeros elegidos a dedo también, o qué).

- Profesionalización creciente de los directivos de la gestión universitaria.

(Más de lo que venimos viendo. Pero mucho más piden, creo).

- Importancia creciente de la rendición de cuentas y reducción sustancial de los controles ex – ante.

(Donde dice cuentas, léase cuentas. Donde dice reducción sustancial de controles, léase reducción sustancial de controles).

Otro día, más... Hoy quería llamar la atención sobre este preámbulo, que pretende, ni más ni menos, cargarse los sistemas de control democrático interno de la universidad, para convertirla en un instrumento más dócil a los dictados y decisiones que lleguen piramidalmente desde arriba, a modo de gran empresa eficaz donde El Jefe está subordinado únicamente a los avatares del Beneficio. Y esta propuesta, si nadie dice nada en contra, es lo que emana del propio Consejo de Universidades, descontento con una LOU y una LOMLOU que obviamente se han quedado cortas a su juicio: queremos más formación profesional, más business-school por todo; menos actividad específicamente universitaria, y menos democracia interna. La Universidad Digital a Dedo, y si es posible controlada por ordenador para mejor seguimiento automatizado de los criterios de calidad: que sea Doblemente Digital.

¿Vamos a aguantar como borregos que nos lleven por allí nuestros supuestos representantes?

Ya verán como sí.


La FP Empresa-Universidad

LOMLOU

Es curioso. Me he estado leyendo la LOMLOU, (Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Universidades) que es la nueva versión de la normativa que nos regula, y no habla nunca de exámenes. Sí habla ochenta y ocho veces de evaluación, pero es siempre y en todo caso la evaluación de los profesores  y sobre todo de las titulaciones y programas. Quizá sea de esperar en una ley general. Sí alude una vez de pasada a la verificación de los conocimientos de los estudiantes... pero digamos que el acento no recae ahí.

¿O será,  más bien...  que hay mucha presuposición en todo el asunto? Ya se sabe para qué están las universidades; para impartir clases, hacer exámenes, expender títulos. Entre el nivel de presuposición existente al respecto, y los planes de transformación radical que vamos oyendo (pues se nos ha llegado a decir que no se van a evaluar conocimientos, sino trabajo realizado)... no sé si va a haber un punto de encuentro medianamente coherente. Variedad, desde luego, sí parece que va a haber. Será crucial para el estudiante (aún más que ahora) saber a qué universidad va a ir, lo que le van a dar ahí (título más o menos rápido, más o menos prestigioso, más o menos formación de tal o cual tipo), lo que le van a pedir (más o menos dinero, más o menos esfuerzo)... y actuar en consecuencia. Con la voluntad que hay de atender a la "relevancia social" y a la relación con el "entorno productivo" y la imbricación con la empresa... es de prever que los auténticos evaluadores con autoridad van a ser en última instancia los empresarios. Y que los conocimientos y habilidades que no interesen a los empresarios van a perder relevancia y autoridad, y que va a descender correlativamente el nivel de exigencia en esas materias. Hombre, a cambio, me felicito de que aparezcan referencias a la importancia del "pensamiento crítico" y su relevancia en la universidad. Peor sería que se estimulase por ley el conformismo: ese ya anda bastante bien servido.

Es llamativa, con respecto a la LOU, la aparición de criterios que atienden a la presencia equilibrada de mujeres y hombres en órganos colegiados, equipos de investigación y en comisiones evaluadoras. No especifica, sin embargo, que deba haber igual número de rectoras que de rectores en el Consejo de Universidades; ay, se queda corto. Tampoco tiene para nada en cuenta a las minorías de orientación sexual, ni a los gitanos, ni a los inmigrantes (no se les asegura ninguna presencia equilibrada, y mira que son colectivos deprimidos...). Por no hablar de personas con hijos o sin hijos, o minusválidos físicos y psíquicos... Ni calvos y con pelo, que hay demasiados calvos en la universidad. De todos modos creo que se queda esto de las mujeres y los hombres a nivel un tanto testimonial, a menos que los estatutos desarrollen medios muy precisos de priorizar a unos investigadores sobre otros por ser mujeres, u hombres, o de retirar a alguno de los candidatos más votados por estar ocupando una plaza para mujeres... en fin, de todo veremos.

Por lo menos ahora sí que les han puesto nombre en la ley a las titulaciones: Grado, Máster y Doctorado. Han quedado licenciadas permanentemente las licenciaturas. También se unifican todas las Escuelas Universitarias, Politécnicas, etc., en "Escuelas". Desaparecen los profesores colaboradores, corta fue su vida, y se reducen los cuerpos docentes. Una cosa que sigue igual, en cambio, es la relación entre Profesores Titulares de Universidad y Catedráticos de Universidad. Ahora han quedado sólo estos dos cuerpos de funcionarios docentes, al desaparecer los catedráticos y titulares de escuelas universitarias. Y aquí no cambian sus funciones. Para quien no lo sepa: los catedráticos van antes en la jerarquía de prelación, pero no tienen funciones docentes ni investigadoras distintas de los Profesores Titulares. Ninguna. La única diferencia es que a) cobran más; b) pueden presentarse a elecciones de Rector (pero pocos son los llamados, jeje... y menos los elegidos); c) tiene que ir a las oposiciones de su cuerpo y a las del cuerpo vecino, menuda bicoca, aunque hay a quien le encanta; d) pueden formar parte de la comisión de reclamaciones. ¿Para esto tanto jaleo? Está el sueldo, no lo olviden. Y luego el prurito, claro; el pequeño objeto a; el privilegio de pertenecer al pequeño club de quienes entienden las diferencias entre líneas, y los procedimientos demasiado sutiles para que la ley se entere de ellos... cuestiones de fidelidades, y mutuos entendimientos, y tomas y dacas, y corralitos de poder—unas labores imprescindibles para la universidad. Cosas que sin duda se dan en el cuerpo de titulares... pero ¿quiénes son los expertos en el asunto y lo organizan? Eso no hay que buscarlo en la LOU ni en la LOMLOU, y no queda derogado en las disposiciones transitorias, por cierto.

No se aprecia ninguna modificación apocalíptica que nos obligue a insertarnos en grupos de investigación, si bien se menciona ese como uno de los marcos de la investigación. Pues en nuestro departamento demasiado se ve a los grupos apretar a la gente y a las normas y a la lógica para subordinarlos a sus intereses... por lo que se ve, con una base legal que va a seguir siendo insuficiente para justificar tanto aspaviento de que nos encontramos en un nuevo mundo con nuevas reglas. Si no entiendo mal la lógica de las cosas, la evaluación que tan prominentemente va apareciendo aquí se seguirá realizando en base a resultados, y no en base a proyectos de investigación. O mal camino llevaremos.

También se nos auguraban cosas como la desaparición de las áreas de conocimiento. (Ná menos). Y sí se flexibiliza un tanto su aplicación, hablando de "ámbitos" (que están por regular, supongo)—Los departamentos se organizan ahora en torno a los ámbitos, no a las áreas. Pero allí siguen las áreas para ubicar a los profesores y sus plazas, y el catálogo de áreas de siempre. Oséase que en mi gremio seguimos siendo, como antes, profesores de Filología Inglesa, y ahí seguiremos... mal que les pese a algunos filólogos con poca vocación de filólogos, no se han removido los cimientos del saber humano de unos meses a esta parte. 

Desde que entró en vigor la LOU, ha bajado escandalosamente la participación de los estudiantes en los órganos de gobierno. Me dicen que en todos, pero remitiéndome al que más conozco, el Consejo de mi departamento (donde tienen representación garantizada por ley)—han dejado totalmente de asistir los representantes, que antes iban alguno que otro, siempre menos (por supuesto) del número elegido. La generosa representación que en tiempos les daba la LRU se recortó a una fracción, con los nuevos aires aznarianos más que con la nueva ley, y ahora no lleva camino de cambiar la cosa. Pero, sobre todo, ha habido un cambio ambiental: los estudiantes parecen haber decidido que lo suyo es ir sacando la carrera (aprender, iba a decir, pero no confundamos medios con fines) y que allá se las ventilen los profesores con sus historietas. Pero es que es terrible y se dice pronto, pero es así: ni un representante va jamás al Consejo. Ni representante, ni representanta: aquí sí hay paridad absoluta. A nadie le preocupa el tema, por supuesto—yo aquí sólo lo hago constar, y me preocupa sólo en abstracto.

Pues no sé si ganará Rajoy estas próximas elecciones, pero para cuando las gane ya se perfila en el horizonte una nueva modificación que anunció de todo el sistema educativo, incluida la Universidad: La LOMLOMLOU, supongo que será. Lo del consenso en educación no se lleva. Tendremos que acostumbrarnos al todo fluye, aunque sigue habiendo cosas que no cambian—eso también, para bien y para mal.

Re-redactando la LOU


Pensamiento nonato

Esta mañana he ido a hacer acto de presencia y poco más a la manifestación universitaria contra la instalación de una base de la OTAN en Zaragoza, y en especial contra el apoyo de la Universidad (o del Rector) a dicha base.  La verdad es que aunque se había hecho bastante esfuerzo por parte de cuatro gatos repartiendo pasquines, no he visto carteles que anunciasen la manifestación (y sin empapelar la universidad de carteles es imposible reunir gente). Sea como sea, ha ido muy poquita gente; poco más de cien personas habría al final, cuando se ponía en marcha la cosa y yo ya me he ido a recoger a los críos del cole. Profesores, bien pocos; bastantes más del personal de administración y servicios, y sobre todo estudiantes, claro, los de los sindicatos de izquierdas y los pocos alternativos y simpatizantes (o antipatizantes de la OTAN) que se han acercado por allí. Poco ambiente, la verdad.

Y es que a la Universidad este tema ni le viene ni le va ni opina sobre él. Bueno, ya ha opinado el Rector. Y por lo que parece la gran mayoría está de acuerdo con esa opinión (aunque contradiga los Estatutos, y su declaración por la paz y el desarme, o la reduzca a una hipocresía de corrección política, un quedar bien y luego ya veremos). En general, podemos decir que al igual que PSOE y PP están a favor de la base de la OTAN, lo está la inmensa mayoría de la ciudadanía aquí, o al menos desconectan su cerebro a la hora de pensar sobre la idea, según requieren las autoridades. Y las bombas que caigan en Oriente Medio, que caerán, por supuesto, pues oye, muy lejos queda eso. Y serán bombas pacificadoras, supongo, como siempre.

En lo que se refiere al punto de vista de la Universidad, sí han opinado los censores del Rincón de Opinión de la universidad a la hora de suprimir el manifiesto contra la base de la OTAN que envié allí. Como siempre, sin contestación ni explicaciones. Y por lo que me han comentado no debe ser el único que han rechazado al respecto. ¿Será un fallo del sistema? ¿O el funcionamiento correcto del Sistema? Me temo que es censura ideológica pura y dura—el Rincón de Opiniones Permitidas, lo deberían llamar. Y luego parecerá que la Universidad no opina... y no opina en efecto. Como para promover el pensamiento libre y crítico; esto es de traca, vamos.

Cuando salíamos con los críos del cole oíamos gritar a los manifestantes que salían del campus: "OTAN NO, BASES FUERA, OTAN NO, BASES FUERA". Como hace veinticinco años, me acuerdo. Y me parece que lo seguiremos oyendo dentro de otros veinticinco años si seguimos por aquí; a los setenta. La OTAN y las bases, desde luego, allí seguirán. Sólo nos queda esperar que los americanos usen la fuerza con más criterio del que han venido utilizando, pero no me fiaría yo mucho.

Ivo le dice a Otas: "Mira, Otitas, lo que gritan: 'Otas no' – van a ir a por tí esos señores, te van a pillar." Igual sí lo pillan en una manifestación en el futuro, quién sabe. De momento no los he sumado a la comitiva, y es que a manifestaciones tan escasas da apuro ir y todo. Hasta contraproducentes deben ser; el mensaje que llega de la intelectualidad y la ciudadanía a las autoridades es claro: otan sí, bases sí, o más bien hagan lo que quieran con nuestro Brazo Armado, ahora nos da igual.

Progres y pasivos

Contra la instalación de una base de la OTAN en Zaragoza

(Reproduzco aquí el contenido de un pasquín que me han dado en el Campus esta mañana unos activistas de la Asamblea Universitara contra la Base de la Otan en Zaragoza—con cuya postura estoy "básicamente" de acuerdo)

Peligro: OTAN en tu ciudad:
- No a la base de la OTAN
- No a la investigación militar.
- Por la rectificación de las declaraciones del rector a favor de la base
- Por una cultura de la paz

Manifestación 29 de marzo – 12’30h – Rectorado –
Asamblea Universitaria contra la Base de la OTAN en Zaragoza.

¿Qué es la OTAN?
La OTAN es una organización militar multinacional nacida durante la Guerra Fría (1949). Esta alianza armada del mundo capitalista tenía como principal objetivo enfrentarse al bloque soviético, quien más tarde, en 1955, crearía su propia alianza militar (Pacto de Varsovia).
Una vez desaparecido el sistema soviético la OTAN permanece activa y es de hecho el brazo armado de los países ricos y desarrollados. Sin embargo es EE.UU. el que realmente la controla, de tal modo que la usa como si de su franquicia militar se tratase.

¿Qué pretende hacer la OTAN en Zaragoza?
En este nuevo contexto mundial, la OTAN pretende legitimarse enfocando su papel hacia la lucha contra el terrorismo mundial. Con objeto de hacer frente a este enemigo de una forma más efectiva, la OTAN está rearmándose. Y es aquí donde entra el papel de Zaragoza: El gobierno municipal, autonómico y estatal han ofrecido a Zaragoza como el lugar idóneo para instalar una nueva base de la OTAN. Desde esta nueva base se planificarían las nuevas agresiones de las guerras de la OTAN (Irán, Argelia, Siria, Corea del Norte…).
Concretamente, nuestra ciudad albergaría una base desde la que se obtendrían imágenes en tiempo real de cualquier punto del mundo. Sería la base de los aviones espías de la OTAN, gracias a los cuales se podría identificar objetivos militares y planificar bombardeos. Asimismo sería la escala necesaria para los bombarderos B-52 que desde EE.UU. partiesen hacia cualquier punto de Oriente Medio.

¿Qué pinta en todo esto la Universidad de Zaragoza?
El domindo 21 de enero, día de la multitudinaria manifestación contra la base de la OTAN, el rector se descolgó con unas declaraciones al Heraldo de Aragón a favor de la instalación de la OTAN, argumentando que sería un buen yacimiento de empleo para los titulados/as.
Resulta contradictorio que el máximo representante de esta universidad se declare partidario del proyecto de la Base, cuando la U de Z apuesta en sus estatutos por una investigación que fomente la paz y el desarme.
Resulta igualmente contradictorio el hecho de que el rectorado tenga bloqueado algún proyecto de investigación por su relación con la industria militar por considerar que aceptarlo entraría en serio conflicto con ese propio texto estatutario, pero no se mencionen inconvenientes normativos en la colaboración tecnológica con una instalación militar de tamaño alcance. Es esa norma superior de nuestra institución la que debiera haber sido recordada en las declaraciones públicas de su máximo responsable en este asunto y no sus opiniones personales, tan respetables como subjetivas.
Es de sobra sabido que la tecnología e investigación militar, debido entre otras razones a su carácter de alto secreto, ostenta una de las más bajas ratios en la relación "inversión económica – puestos de trabajo". El beneficio de sus elevados presupuestos pasa a engrosar las arcas de media docena de empresas extranjeras controladoras de esta industria de la muerte.
Además consideramos que es una bajeza moral justificar la base de la OTAN a través de los puestos de trabajo o por las inversiones.

Por todo esto solicitamos:
Que se observe el más escrupuloso cumplimiento de los estatutos, que obligan a la Universidad de Zaragoza a velar
"para que sus invenciones y contratos de investigación se utilicen para fomentar la paz y el desarme y para contribuir a la desaparición de las desigualdades sociales y económicas entre las personas y entre los pueblos"
– lo que razonablemente parece muy difícil de llevarse a cabo mediante la colaboración con una organización militar rearmada que, además, se sitúa fuera de la legalidad internacional cuando le conviene.

noalaotan@listas.unizar.es

Algunos datos para reflexionar:
España es proporcionalmente el 2º país del mundo que más dinero invierte en I+D militar por detrás de EE.UU. España es el 2ª país que menos inverte en I+D civil de la OCDE. España invierte un 20% de su PIB en educación, cuando la media europea está en el 27%.
España derrochará este año el 12% de sus presupuestos generales en gasto militar, un 5,7% más que durante el año pasado, a razón de 63.000.000€ por día. Tres días de gasto mundial en armamento invertido en la lucha contra el SIDA podría solucionar esta enfermedad.
La OTAN según sentencia del tribunal de La Haya, del 8 de julio de 1996, está fuera de la legalidad internacional, e incumple todos los acuerdos respecto al armamento nuclear.
En 1999 aprobó una declaración en virtud de la cual señalaba que en adelante sus acciones militares no tendrían por qué ajustarse a una resolución específica del Consejo de Seguridad de la ONU.
En los estatutos de la Universidad de Zaragoza se especifica "que sus invenciones y contratos de investigación se utilicen para fomentar la paz y el desarme".


(Sigue un gráfico de la Fundación por la Paz: "Informe sobre el proyecto de presupuestos para I+D civil y militar en el estado español (2007), Barcelona, 2006": la I+D militar (casi 1600 millones de euros) supera ella sola a todos los gastos conjuntos en I+D civil (unos 1400 millones de euros).

Hasta aquí el pasquín de la Asamblea Universitaria contra la Base de la Otan en Zaragoza.

Y añado yo:

No va a faltar quien defienda esta base de la OTAN, no sólo militares y empresarios varios (con sus argumentos propios) sino también las autoridades "socialistas" de nuestro ayuntamiento, comunidad autónoma y gobierno nacional.

Visto eso, ¿hace falta que se sume a ellos la Universidad de Zaragoza, incumpliendo sus estatutos —y el deber de los intelectuales de señalar hacia el mayor bien, fuera de otras consideraciones de orden práctico, y de intereses ya sean reales o bastardos?

José Ángel García Landa
Profesor Titular de Univesidad,
Facultad de Filosofía y Letras
http://garciala.blogia.com

(Envío hoy esta opinión al Rincón de Opinión de Opinión de la Universidad de Zaragoza).


(Y un par de días más tarde sigue sin publicarse. Censura habemus, o retraso. Si resulta ser retraso borraré este comentario, pero me temo que es censura sin más, y que una vez más se fomenta así por la práctica el conformismo y la aceptación de la censura y de la línea señalada por la Autoridad, en lugar del pensamiento libre, crítico y variado que debería promover una Universidad, máxime una Universidad Pública).

 

Eisenhower mismo

 

Echando balones fuera

Hoy hemos tenido por fin una reunión con el Vicerrector de Estudios de Postgrado. La habíamos solicitado tras la solución en falso dada por el Departamento al problema del programa de Doctorado de nuestro departamento, que había sido elaborado con criterios contrarios a derecho. ¿Para excluirnos? El caso es que nos excluía, con contumacia. Detalles y antecedentes aquí. Queríamos saber los recurrentes si el Vicerrectorado iba a cuidar de que se aplicase la resolución del Rector a nuestro favor, o si iba a dar por buena la resolución del Departamento (que continúa excluyéndonos).

Pues bien, en sustancia, el Vicerrectorado da por hecho que mientras no se diga lo contrario (es decir, mientras no lo diga el Gabinete Jurídico) el Departamento ha cumplido con la resolución del Rector, y que el problema está zanjado, puesto que la solución dada por el Departamento no ha sido recurrida y por tanto es buena a efectos oficiales. Le hemos hecho notar al Vicerrector que por este procedimiento, el problema podría seguir rodando eternamente, pues el Departamento seguiría dando soluciones fingidas (pantallas de humo administrativas) a las resoluciones que siguiese recibiendo del Rectorado. Ante esto, el Vicerrector nos ha manifestado que seguramente esto dejaría de ser problema suyo en cuanto terminase su mandato.

También nos ha sugerido que dirigiésemos nuestros recursos exigiendo el cumplimiento de la ley y de la resolución del Rector o bien al Director del Departamento (presente con nosotros en la reunión) o bien al Decano de la Facultad. Pero el Director ya nos ha manifestado muy claramente que siendo que había criterios dispares en el Departamento, él no iba a tomar ninguna postura a menos que se le obligase por instrucciones de la superioridad. (En la práctica, claro, acepta la solución votada por el Departamento, aunque sea un toreo a la resolución del Rector). En cuanto al Decano, tras una entrevista con él nos manifestó que la Facultad no cuenta entre sus competencias la organización de los postgrados, y que en ningún caso intervendría en cuestiones de organización docente, reclamaciones, etc. (Cosa que ha sorprendido bastante al Vicerrector, pues ha insistido en que es la Facultad la responsable de la organización del postgrado).

Total, que ni el Director del Departamento, ni el Decano, ni el Vicerrector entienden que sea labor suya hacer interpretaciones de ningún tipo sobre si el postgrado se ajusta a derecho, o sobre si la solución dada por el Departamento es aceptable. Como no las hicieron antes de la resolución del Rector a nuestro favor. Recordemos que la solución en falso propuesta por el Departamento consiste en suprimir los criterios contrarios a derecho de la memoria del postgrado, pero seguir aplicándolos implícitamente, pues siguen excluidos del postgrado los profesores que estaban antes excluidos por esos criterios contrarios a derecho—sólo que ahora quedan excluidos por arte de birlibirloque, sin criterios que lo justifiquen. Pero, aun considerando que eso es lamentable, ninguno de los responsables se siente capacitado o inclinado a intervenir—ni a tener una opinión o un criterio al respecto, de hecho. Al parecer, sólo el Gabinete Jurídico conoce, en esta Universidad, los principios básicos de la organización docente (por ejemplo, que hace falta mayor capacitación académica para impartir un nivel de estudios superior, y menor para impartir un nivel de estudios inferior). Los demás responsables no saben, no contestan, y se remiten a lo que se resuelva por vía de recurso.

Balones fuera. Pues bien, plantearemos un nuevo recurso para que se aplique el recurso anterior—visto que esta Universidad sólo se mueve a golpe de gabinete jurídico en cuanto hay que contradecir a los poderes fácticos. El cascabel está sobre la mesa. Pero todo el mundo tiene alguna buena razón para no ponerlo. Ahora, eso sí: darle el visto bueno a un postgrado con criterios abusivos, denunciados por activa y por pasiva por este que firma, y corroborados por el Rector luego como ilegales—ante eso nadie se echa para atrás, es curioso. Cualquiera diría que eso mojaría más al personal—pero no.

Y el que molesta es el que protesta de que eso suceda, claro, no los que se apropian de los programas oficiales en beneficio propio y del grupito. Mientras la Universidad deja hacer—a ver si nos cansamos de protestar, con lo trabajoso que es.

Pues saben qué, que igual nos cansamos. Entonces sí que será el mundo feliz. Resultado: que sean los directores de proyectos de investigación quienes organicen la docencia de los postgrados, situando sólo a los miembros de sus equipos y excluyendo a quienes no trabajen para ellos. Porque de eso se trata este asunto, de dar por bueno o no ese proceder. ¿Es eso lo que quiere la Universidad? Pues si no lo es, poco se le nota.

Si la ley no lo prohíbe explícitamente... estamos cubiertos