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Vanity Fea

Retropost (2006): I'm All Right

No es una autoevaluación, aunque más de una estaría de acuerdo; ni siquiera una expresión de sensaciones (aunque también). Es un vídeo de Madeleine Peyroux que me ha gustado surfeando por la página de Suigéneris, y aquí lo pongo:







 
Aparte de esto llevo un día muy musical; hemos estado vagueando y viendo un concierto que me he comprado, de Les Enfoirés, una gira benéfica que hacen juntos varias decenas de los cantantes franceses más conocidos. Conocidos allí, porque aquí, a un metro de la frontera ya no conocemos a ninguno, ni jamás se acercan por aquí, y eso que también los hay buenos.  Aquí hay un par de canciones del concierto que digo. El principio, "Le jour s’est levé":


 

 

 

Ya puestos en haguina, aquí va otro vídeo de una de mis favoritas francesas de esta pandilla, Patricia Kaas, un clásico: "Entrer dans la lumière".





Y poco más hoy. Estamos por aquí tan ricamente. Ha venido un amigo de Álvaro a verlo (su madre trabaja en la puerta de al lado), y luego nos hemos salido a ver el mercadillo navideño, donde me he comprado una vieja edición de una novela de Nabokov, Risa en la oscuridad. Recomendable, excepto para leérsela a un ciego.

 Kate Bush, "Violin"

 

 

 

 

Sin Complejos: La reforma de la Constitución






Pino, Luis del, et al. "Sin Complejos 3/12/2016: La reforma de la Constitución." EsRadio 3 Dec. 2017.*
         2017
_____. "Sin Complejos completo 01/07/2017: La estafa de la reforma constitucional." EsRadio 1 July 2017.*
         2017



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Retropost (2006): Sobre estilo, crítica, comunicación y narración ficticia




Sobre estilo, crítica, comunicación y narración ficticia

Publicado en Literatura y crítica. com. José Ángel García Landa

En "Une théorie mentaliste du roman", localizable en Vox Poetica, Sylvie Patron comenta la obra de Jon-Arild Olsen L'Esprit du roman: Oeuvre, fiction, et récit (Peter Lang, 2004). También tiene allí esta entrevista con el autor. Ambas tienen que ver con algunas cuestiones que me ocupan últimamente, como la narratividad, la intencionalidad y la descripción estilística. 
"Qu’est-ce que le style ? À l’opposé des conceptions dominantes du style, qui sont toutes anti-intentionnalistes, Olsen affirme que 'le style comprend toutes les propriétés intentionnelles de l’œuvre qui ne sont pas communiquées. Le style n’est donc pas généré par un code comme la signification des phrases et il n’est pas non plus communiqué de façon inférentielle comme le sens des énoncés ; identifier le style ne consiste ni à décoder des significations, ni à inférer des sens, mais à identifier celles des propriétés intentionnelles de l’œuvre qui sont dépourvues de fonction communicative' (p. 39)."
Me parece excesiva esta restricción del concepto de estilo. Hay aspectos deliberadamente comunicativos del estilo, diría yo, aunque no agoten éstos el área de lo que es estilo. El estilo no comunicativo, podríamos decir, es generado entonces tanto por el autor (o la obra) como por la perspectiva desde la que ésta es contemplada, y que permite que ciertos elementos no intencionales resalten. Depende también del analista o crítico que es capaz de hacernos ver el estilo como un objeto identificable, formulando sus rasgos en un discurso que (esta vez sí) es comunicativo. También hace una labor crítica comparable el parodista que es capaz de captar esos elementos no codificados de una obra, enfatizar su carácter sistemático y así hacerlos perceptibles (y comunicarlos) a un tercero. Esta dimensión no comunicativa del estilo explica por qué el estilo de una época o un género contemplados desde una distancia histórica o cultural aflora muy claramente a la percepción lectora, sobreponiéndose los efectos de estilo a los elementos voluntaria e intencionalmente comunicados por el autor.

Así pues, según Olsen, un elemento estilístico sería a la vez no comunicado e intencional. Señala Patron que es problemática la división que hace Olsen entre elementos intencionales y no, pues es difícil trazar la raya entre unos y otros a la hora de describir una obra. Pero aún hay mayores problemas que hacen esta teoría un tanto decepcionante. De hecho, la noción que tiene Olsen de lo que es comunicativo y de lo que no es muy diferente de la mía, porque en lo básico no parte de una teoría comunicativa de la narración ni de la ficción. (De ahí en parte la extraña amplitud dada a la dimensión "no comunicativa" del estilo). Es decir, gran parte de lo que él considera no lingüísticamente comunicativo, ni narrativo, es para mí lingüísticamente comunicativo... y los auténticos rasgos de estilo no comunicativos (entendidos como gestualidad no codificada del texto) se encuentran mucho, mucho más allá del análisis que interesa a Olsen. (Algo de esta noción del estilo como gesto semiótico a interpretar por un tercero expuse en "Retroactive Thematization, Interaction and Interpretation", esp. nota 12).

También entra Olsen en el debate sobre el autor implícito, al que considera producto de un anti-intencionalismo vergonzante. Erróneamente, en mi opinión. Se trata de una estructuración de las intenciones comunicadas; mal se entiende el autor implícito sin recurrir a la intención. Lo que no deberíamos hacer es atribuirle al autor implícito todo elemento textual no comunicado.

[Inciso: sobre la cuestión del autor implícito (y problemas relacionados, como la narración no fiable) ha habido debates recientes que a veces más han contribuido a confundir que a clarificar la cuestión. Acaba de salir en la serie Narratologia el volumen de Tom Kindt y Hans-Harald Müller The Implied Author: Concept and Controversy (Walter de Gruyter, 2006). Estos autores son partidarios de conservar el concepto como exponente de un intencionalismo hipotético: al autor implícito le atribuimos el sentido de un texto. Y sin embargo rechazan que se le pueda considerar como un sujeto comunicativo.  Yo creo más bien que la función del autor implícito es irrenunciablemente comunicativa (incluyendo en "comunicación" no sólo cuestiones relativas a factualidad o veracidad sino también cuestiones valorativas y evaluativas—evaluaciones comunicadas). Y como digo no se puede atribuir alegremente cualquier "sentido" o elemento textual al autor implícito: antes bien, es una hipótesis comunicativa la que genera al autor implícito como sujeto textual. Al autor implícito no le atribuimos cualquier sentido de un texto, sino los sentidos que identificamos (o construimos) como intencionales, en especial los intencionalmente comunicativos.]

Distingue luego Olsen (como Pavel, dice Patron) entre la doble actitud del lector de ficción: "interna" (leyendo una narración, supuestamente factual, del narrador) y "externa" (leyendo una obra ficticia, responsabilidad del autor). La narratología clásica se ocupaba sólo de cuestiones "internas" y declaraba fuera de su ámbito las "externas". (Supongo que eso significa que mi libro Acción, relato, discurso sería una obra de narratología postclásica, pero a decir verdad no creo en estas dicotomías. Para mí, Wayne Booth es narratología, y lo es Henry James, y lo es Aristóteles, que también serían postclásicos según esta noción).

Los principios constructivos seguidos por el lector se adaptan en esta teoría de la obra de Kendall Walton:

Kendall Walton distingue deux principes d’inférences : le «principe de réalité» (p. 192), qui veut qu’en l’absence d’indications contraires, le lecteur imagine la fiction comme conforme à la réalité, et le «principe de croyances mutuelles» (pp. 203-204), qui demande au lecteur de solliciter, non ses propres croyances, mais celles que l’auteur a présupposées (ce deuxième principe est l’homologue du principe d’imagination directe dans le domaine de l’implicite).


Observa Olsen que las obras artísticas estos principios adoptan formas específicas (supongo que relativas a convenciones, épocas, contextos históricos, géneros—elementos que tenemos que tener en cuenta a la hora de comprender y juzgar una obra).

En la tercera parte, se ocupa Olsen de cuestiones de narratividad. Define así la narración (un tanto imperfectamente, al faltarle el término "representación"):

Contre les définitions anti-intentionnalistes et conventionnalistes de l’histoire, Olsen propose la définition suivante : «une histoire consiste en la succession chronologique de différents états liés par une causalité intentionnelle» (p. 227)  (...)  c’est-à-dire qu’elle concerne, non des événements quelconques, mais des actions humaines. Cependant, ces actions ne peuvent s’organiser pour former une histoire qu’en devenant l’objet d’une narration, c’est-à-dire, selon Olsen, d’une forme d’explication essentiellement rétrospective.
 
La representación de una sucesión, etcétera, diría yo. También la palabra "intencional" está mal aplicada en la definición, porque intencionalidad puede haber en el acto narrativo, y no en el acto narrado: es decir, en el acto de representar intencionalmente, en un acto de ligazón conceptual, un fenómeno cronológico-causal que en sí no es intencional (por ejemplo, cuando narramos la evolución de las especies, o la deriva de los continentes).

La temporalidad de la acción es prospectiva, dice Olsen; la de la historia (o relato), retrospectiva. Pero al ignorar la función retrospectiva de la narración implícita autorial, se queda Olsen sin poder justificar la naturaleza narrativa de formas como la novela epistolar, o el diario ficticio, o el monólogo interior, formas cuya lógica retrospectiva no puede situarse al nivel de los narradores, sino al nivel del autor implícito. Para Olsen hay en estas formas una historia o relato, pero no una narración. En efecto, no hay narración —globalmente entendida— al nivel ficticio, pero sí la hay al nivel autorial que Olsen, como tantos otros narratólogos, pierde de vista. Sí resuelve la cuestión de la narración omnisciente como juego narrativo en boca del propio autor (Esto me recuerda a la discusión que hacía yo del 'narrador-autor' y del 'autor-narrador' en Acción, Relato, Discurso). Pero no parece que el sistema de Olsen permita dar juego para decir que el autor "narra" cuando usa técnicas no primariamente narrativas (mediante cartas, pensamientos, etc.). Lo cual es contraintuitivo, pues de los novelistas decimos que son grandes narradores, y de la narración simple deriva, por emergencia, la narración artística y literaria.

Para Olsen, sin embargo, esta comunicación entre autor y lector no es comunicación narrativa, tiene lugar a algún otro nivel ajeno a las cuestiones de construcción imaginativa de la forma narrativa:

Le public sait que l’histoire fictive lui est communiquée par le romancier ou le réalisateur, mais il n’imagine pas qu’elle lui est communiquée par qui que ce soit. […]. De l’autre côté, il y a les œuvres de fiction comportant une communication fictive qui correspond plus ou moins à leur communication réelle.


Pues tampoco, diría yo. En las obras que incluyen un nivel ficticio de comunicación (entre narrador y narratario), esa comunicación en absoluto corresponde a su comunicación real (ni tampoco a la comunicación allí representada entre un autor y un lector implícito).

Así pues, Patron relaciona la teoría de Olsen con las teorías "no comunicativas" del relato tal como fueron formuladas por Kuroda y Banfield (un tanto paradójicamente, visto el desdén de Olsen por la obra de Banfield). Para ser más precisos, según Olsen en algunas novelas (las que no tienen relato ficticio) hay comunicación autor-lector, pero no hay narración. Para Olsen, en lo fundamental, la narración de ficción no es un fenómeno propiamente verbal o lingüístico. Esto es, según Patron, repetir el movimiento básico de la narratología clásica (o sea, ignorar la dimensión interactiva y comunicativa entre autor y lector). Esa paradoja de la narratología clásica la explicaba bien Rimmon-Kenan ("How the Model Neglects the Medium", 1989): "linguistics was indeed the master-discipline for narratology, but it was mainly applied to non-verbal aspects of narrative (such as its succession of events or “story”), rather than to its verbal medium". Le faltaba, naturalmente, una lingüística de la enunciación (más allá de Benveniste), una lingüística del acto de habla, y en suma, una pragmática del discurso. Patron echa en falta (en Olsen, en la narratología) una mayor atención a la lingüística y al análisis de intenciones e inferencias. Tanto en Acción, Relato, Discurso como en otros estudios más recientes he trabajado yo en esa dirección.

Narración, interacción e interpretación

 

Retroposts
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La última vez que estuvimos en Portugal

viernes, 2 de diciembre de 2016

La última vez que estuvimos en Portugal


La última vez que estuvimos en Portugal

 

Y hoy volvemos—esta vez a Lisboa. Y traeremos más fotos—scripta manent, imagines quoque.

Retropost (2006): Hoy mejor sin humanos


Hoy mejor sin humanos

Publicado en Internet. com. José Ángel García Landa

Me pego la mañana intentando reservar unos billetes para un espectáculo en París. Primero desespero de un sistema, Billetreduc, que combinaba una pre-reserva en red con una llamada telefónica que había que hacer a continuación. Mal, porque comunicaba todo el rato. Así que me paso al otro, Cityvox, totalmente online... y al poco rato ya tenía los billetes comprados. No podemos competir. Esperemos que sea una pequeña alegoría del futuro: las máquinas para que trabajen, el humano a ver musicales... pero me parece que no irá todo así de suavecito. 

Me examinan los robots

 

Retroposts
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The Future of Humankind

jueves, 1 de diciembre de 2016

The Future of Humankind

 






Walking Portugal

Walking Portugal


Walking Portugal

Ahí vamos, dentro de un rato.

Retropost (2006): La falacia de la lengua oficial 'no propia'

 
La falacia de la lengua oficial 'no propia'

Publicado en Política. com. José Ángel García Landa

Queja que he enviado hoy al Defensor del Pueblo, contra la legislación lingüística anticonstitucional del Estatuto de autonomía catalán aprobado hace poco—es decir, contra la legislación lingüística anticonstitucional que aprueba nuestro Congreso de los Diputados:
QUEJA
(Descripción de los hechos objeto de denuncia por presunta discriminación, vulneración de derechos, indicando, en su caso, la persona, agente, autoridad o administración que se considera responsable)

El artículo 6 del nuevo Estatut de Cataluña reza así:

ARTICLE 6. LA LLENGUA PRÒPIA I LES LLENGÜES OFICIALS
1. La llengua pròpia de Catalunya és el català. Com a tal, el català és la llengua d'ús normal i preferent de les administracions públiques i dels mitjans de comunicació públics de Catalunya, i és també la llengua normalment emprada com a vehicular i d'aprenentatge en l'ensenyament.

El punto siguiente pasa a definir como lenguas oficiales el catalán y el castellano, una oficialidad vaciada de contenido al haberse sustituido en la práctica de la Administración por la "lengua propia" (concepto no constitucional) definida en el punto citado.
Constituye una vulneración de derechos el dejar sin efectos oficiales en la administración a las LENGUAS OFICIALES, en favor de un concepto ("lengua propia") no reconocido por la Constitución e introducido sólo para vulnerarla, dejando sin efectos administrativos la oficialidad del castellano (o español) en Cataluña. El vaciar de contenido administrativo la definición de lengua oficial es una ofensa a la lógica, una contradicción en términos que resulta además en la vulneración de derechos de los castellanoparlantes en Cataluña.
Es un abuso que ha consentido a sabiendas la mayoría parlamentaria del Congreso de los Diputados, al aprobar esta redacción antijurídica en el Estatuto, dando lugar a una norma cuya anticonstitucionalidad debe ser expuesta por el Defensor del Pueblo ante el Tribunal Constitucional.
Botter l'Estatut
 

Retroposts


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