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Vanity Fea

Retropost (2006): Hoy mejor sin humanos


Hoy mejor sin humanos

Publicado en Internet. com. José Ángel García Landa

Me pego la mañana intentando reservar unos billetes para un espectáculo en París. Primero desespero de un sistema, Billetreduc, que combinaba una pre-reserva en red con una llamada telefónica que había que hacer a continuación. Mal, porque comunicaba todo el rato. Así que me paso al otro, Cityvox, totalmente online... y al poco rato ya tenía los billetes comprados. No podemos competir. Esperemos que sea una pequeña alegoría del futuro: las máquinas para que trabajen, el humano a ver musicales... pero me parece que no irá todo así de suavecito. 

Me examinan los robots

 

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The Future of Humankind

jueves, 1 de diciembre de 2016

The Future of Humankind

 






Walking Portugal

Walking Portugal


Walking Portugal

Ahí vamos, dentro de un rato.

Retropost (2006): La falacia de la lengua oficial 'no propia'

 
La falacia de la lengua oficial 'no propia'

Publicado en Política. com. José Ángel García Landa

Queja que he enviado hoy al Defensor del Pueblo, contra la legislación lingüística anticonstitucional del Estatuto de autonomía catalán aprobado hace poco—es decir, contra la legislación lingüística anticonstitucional que aprueba nuestro Congreso de los Diputados:
QUEJA
(Descripción de los hechos objeto de denuncia por presunta discriminación, vulneración de derechos, indicando, en su caso, la persona, agente, autoridad o administración que se considera responsable)

El artículo 6 del nuevo Estatut de Cataluña reza así:

ARTICLE 6. LA LLENGUA PRÒPIA I LES LLENGÜES OFICIALS
1. La llengua pròpia de Catalunya és el català. Com a tal, el català és la llengua d'ús normal i preferent de les administracions públiques i dels mitjans de comunicació públics de Catalunya, i és també la llengua normalment emprada com a vehicular i d'aprenentatge en l'ensenyament.

El punto siguiente pasa a definir como lenguas oficiales el catalán y el castellano, una oficialidad vaciada de contenido al haberse sustituido en la práctica de la Administración por la "lengua propia" (concepto no constitucional) definida en el punto citado.
Constituye una vulneración de derechos el dejar sin efectos oficiales en la administración a las LENGUAS OFICIALES, en favor de un concepto ("lengua propia") no reconocido por la Constitución e introducido sólo para vulnerarla, dejando sin efectos administrativos la oficialidad del castellano (o español) en Cataluña. El vaciar de contenido administrativo la definición de lengua oficial es una ofensa a la lógica, una contradicción en términos que resulta además en la vulneración de derechos de los castellanoparlantes en Cataluña.
Es un abuso que ha consentido a sabiendas la mayoría parlamentaria del Congreso de los Diputados, al aprobar esta redacción antijurídica en el Estatuto, dando lugar a una norma cuya anticonstitucionalidad debe ser expuesta por el Defensor del Pueblo ante el Tribunal Constitucional.
Botter l'Estatut
 

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Retropost (2006): EL ILUSIONISTA: Hidden in plain view

 

El Ilusionista: Hidden in Plain View

Publicado en Cine. com. José Ángel García Landa

Según nos dice la cartelera de RedAragón,

"El Ilusionista nos lleva a la Viena del siglo XIX, a una época en la que la ciencia y la magia se entremezclaban en la imaginación del público. Asistimos al duelo de ingenios entre dos brillantes actores, Edward Norton que interpreta al misterioso mago Eisenheim y Paul Giamatti que interpreta al perspicaz y racional inspector de policía Uhl, empeñado en descubrir los trucos del mago... Producción impecable, El ilusionista se sirve de un brillante guión lleno de ritmo e ingenio y de la personalidad de sus dos protagonistas para llevar al público de sorpresa en sorpresa."
(The Illusionist. Director: Neil Burger; intérpretes: Edward Norton, Paul Giamatti, Jessica Biel, Rufus Sewell...).


Es una película que mezcla de modo bastante satisfactorio una serie de temas inspirados en Nabokov y en Edgar Allan Poe. El enfrentamiento entre el escurridizo mago y el policía cogido en turbios complots políticos con la realeza, no puede sino recordar "La carta robada", de Edgar Allan Poe, un cuento sobre interpretación y prestidigitación. El artista como ilusionista, que baraja libremente los niveles de realidad creados en los mundos de su obra, viene de Nabokov (también las mariposas). El encantador pliega su alfombra mágica para hacer coincidir unos dibujos con otros, y crear una ilusión de continuidad… aunque los visitantes no avisados podrían tropezar en el pliegue.

Porque por supuesto hay algunos trucos que el ilusionista Eisenheim no podría hacer jamás ante el público, y que colocan a la película en el género fantástico y de entretenimiento. Por ejemplo, ningún ilusionista podría adivinar en medio segundo si el inspector de policía llevaba encima el colgante, y en qué bolsillo, de no ser por necesidades del argumento. Tampoco es creíble que desaparezca el cuerpo de la prometida del príncipe sin autopsia y sin que nadie investigue la cuestión; ni pueden trazarse planes tan arriesgados y alambicados, con personajes asesinos y violentos de por medio, sin que nada falle en el camino… eso únicamente puede hacerse mediante el ilusionismo del hindsight bias, la falacia de la retrospección guiada desde el final, falacia en la que el cine está especializado. ("La culpa de todo la tiene el guión", decía la canción de una serie infantil). Y así podemos desafiar al principio de realidad, moldear el final a nuestro gusto y conseguir a la chica.

Es decir, los trucos del ilusionista están escondidos a la vista de todos, como en "The Poerloined Letter". Al igual que los demás magos, Eisenheim emplea en sus números una mezcla de técnica sofisticada y de engatusamiento autoinducido del público, que—atento a lo que cree que va a ver—no ve lo que el mago hace realmente, y así no adivina sus trucos. Y eso que está ante la vista todos nosotros el procedimiento utilizado. En un momento metaficcional de la película, hasta se lo enseñan al policía Uhl, haciéndole un pase privado con un primitivo cinematógrafo: "Así es como crea Eisenheim sus ilusiones" – "Hm. Ya veo." (Y los espectadores aún lo creemos perspicaz por su escepticismo, cuando es todo lo contrario—pero claro, ni aquí ni al final puede Uhl salir de su propio nivel de ficción para desentrañar el truco. Ahí sí que difiere de los héroes nabokovianos de Invitado a una decapitación  o Barra siniestra).

Como en Total Recall, aquella de Schwarzenegger metido en una máquina de realidad virtual, nos lleva el Ilusionista a un mundo donde las leyes ordinarias están suspendidas. Y desde el público estamos en la posición del policía escéptico y racional, que no desespera de reducir a sistema lo que ha sucedido. Mal asunto si creemos que podremos echar la mano encima a los espectros conjurados por Eisenheim, porque, como él mismo dice, no pretendía sino entretenernos, y todo eran trucos. El cine  confiesa así (tanto aquí como en Total Recall) su auténtica vocación de máquina de sueños, sean cuales sean los ingredientes de conflicto moral o intriga política que se hayan utilizado. Todo queda supeditado a esa inmersión mágica en una realidad alternativa, con un poder inesperado para hacernos replantearnos las fronteras que separan lo sólido existente de lo creído o imaginado. Y esa es su función ideológica más seria.

Al final el inspector Uhl acepta la superioridad del mago, al descubrir que ha sido víctima del truco más gigantesco, el truco escrito en letras tan grandes que no nos fijábamos en ellas mientras intentábamos descifrar los trucos puntuales en letra pequeña. También en esta película flojea la realidad, cede el suelo, y con una reinterpretación súbita nos damos cuenta en el último minuto de lo que ha sucedido realmente… o casi nos damos cuenta, porque aún queda oculto (aunque proyectado en letras grandes a la pantalla) el mayor ilusionismo detrás del ilusionismo. Eisenheim, como el detective Dupin de Poe, encarna el punto de vista del narrador que ha diseñado la historia—si los lectores somos el inspector, al menos se espera de nosotros que seamos capaces de apreciar los trucos del mago, y su perspicacia al saber que puede realizarlos ante nuestras narices con plena libertad, porque estamos deseando verlos. Para eso hemos ido al cine.
Caché

 

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España pagafantas: Daniel Gascón, con Trueba y 'contra los patriotas'

miércoles, 30 de noviembre de 2016

ESPAÑA PAGAFANTAS: Daniel Gascón, con Trueba y ’contra los patriotas’

Volvemos una vez más al cansino "caso Trueba". En defensa de Fernando Trueba, Daniel Gascón saca un artículo "contra los patriotas". Con argumentación muy cercana a la de Trueba, criticando a nacionalistas, siendo espíritu libre en sus gustos y sin fronteras, etc. Argumentación toda irrelevante, porque ignora la cuestión central.

A saber, que Trueba se declaró—por hacer la gracieta o no, pero se declaró—enemigo de España, no sólo "no español" (otro punto donde no actúa en consecuencia, pues bien se cuida de hacerse apátrida). Dejó claro Trueba, en la medida en que tenga sentido algo de lo que dice, que en una guerra contra España, él siempre se pondría de lado del enemigo. De cualquier enemigo, se entiende. Y que su prioridad número uno es definirse no sólo como no español, sino como antiespañol, en el momento más crucial en el que podía dejar clara su postura.

Trueba quería dejar claro, en un público mezclado de cineastas progres, ministros apocados del PP y vascos muy vascos sin duda, que España existe sólo para despreciarla, burlarse de ella, hacer pim pam púm público con el país como si fuese un mono de goma, y por favor pásenme el cheque que no me proteste nadie. Que de antiespañolismo es de buen tono hacer gala en público, y facha quien haga objeciones.

Y que a ver si esos fachas dan más subvenciones al cine español, por español. Ya me están sacando la cartera.

La dimensión de esta grosería, la contradicción abismal, la fatuidad monumental de esta postura evidentemente no se le alcanza ni de lejos a Trueba. Ni a Gascón.  Para Trueba o Gascón, España es de derechas, sin duda. Ni saben dónde pisan, ni por supuesto tienen la menor noción de qué es patriotismo—de eso ya partimos.

En este pequeño torbellino de escándalo se ventila una cosa relevante: saber si el país en el que vivimos existe sólo para destruirlo y vejarlo... O NO. Si merece algo más, y es algo más, que un mono de feria o un pagafantas.

En cuanto a mí, le envié mi protesta a nuestra universidad por destinar más euros públicos a Trueba después de la ofensa pública hecha a todos, incluido a sí mismo—porque quien pronuncia en público la grosera melonada de Trueba, no sólo ha perdido el criterio, sino que se ha rebajado hasta algunos de los bajos fondos morales más mezquinos a los que se puede descender, y con ello se envilece. Aunque casi más delito tiene la Universidad de Zaragoza, si cabe, que el miserable Trueba—y que el patético y envilecido ministro del PP que no fue capaz ni siquiera de desautorizar al cineasta tras sus palabras, por no decir darle un bofetón ceremonial en público en lugar del premio.

Repito: quien pronuncia en público la grosera melonada de Trueba, no sólo ha perdido el criterio, sino que lo ha envilecido, y pretende envilecer el nuestro. Y quien le ríe la gracia, o sale en su defensa, no le anda muy a la zaga. Esperemos que este país y la causa de la libertad tengan algún día portavoces de más valía que los farsantes e impostores que actualmente los representan, dando y recibiendo premios.


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Juan Carlos se rodea de tiranos en el funeral de Castro

Jiménez Losantos, Federico, et al. "Tertulia de Federico: Juan Carlos se rodea de tiranos en el funeral de Fidel Castro." EsRadio 30 Nov. 2016.*

         https://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2016-11-30/tertulia-de-federico-juan-carlos-se-rodea-de-tiranos-en-el-funeral-de-castro-107791.html

         2017

Capilla de un viejo pazo abandonado

Capilla de un viejo pazo abandonado 2

 

En algún sitio del norte de Portugal.