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Vanity Fea

Retropost: Flores académicas que me echan

martes, 23 de febrero de 2016

Retropost #665 (23 de diciembre de 2005): Flores académicas que me echan



Cito del prólogo de Teresa Oñate a Hans-Georg Gadamer: El Lógos de la era hermenéutica, volumen nº 20 de la revista Endoxa (UNED, Madrid, 2005), comentando algunos artículos publicados en ese número, y otros en un volumen adicional sobre Gadamer, entre ellos uno mío:

En la misma línea de excelencia académica que los anteriores se sitúan los siguientes trabajos, cuya lectura constituye un verdadero placer intelectual: el escrito de la profesora Carmen Segura sobre la relación de la retórica y la dialéctica con la racionalidad hermenéutica; el de Luis Enrique de Santiago Guervós sobre Nietzsche y Gadamer, centrándose en el estudio de la Segunda Intempestiva; el de Núria Sara Miras Boronat sobre el humanismo que podríamos llamar "pluralista" en Gadamer; el de Santiago Zabala sobre la filosofía de Ernst Tugendhat y su aproximación de la analítica a la hermenéutica; el de Joaquín Estaban Ortega sobre la paideía de Gadamer; el texto de José Ángel García Landa, incluido en el libro Hans-Georg Gadamer: Ontología estética y hermenéutica, sobre la interacción entre hermenéutica lingüística y literaria; o los escritos debidos a los profesores Niklas Bornhauser y Hermann Lang, concernidos por el vínculo entre hermenéutica y psicoanálisis, desde Freud hasta Lacan. Gracias a todos ellos por su sobresaliente contribución al conocimiento preciso del texto, el pensamiento y la obra filosófica de Gadamer.

¡Gracias! También hoy me envía Ramón Plo, uno de los editores del volumen Beyond Borders: Re-defining Generic and Ontological Boundaries (Heidelberg: Winter, 2002), una reseña muy positiva del mismo que publicaron Marta González Acosta y Juan Ignacio Oliva en la Revista de Filología de La Laguna (nº 22, 2004). Allí apareció mi artículo "Catastrophism and Hindsight: Narrative Hermeneutics in Biology and in Historiography". Hay una versión española aquí.




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Cristales y casita

martes, 23 de febrero de 2016

 

Cristales y casita

Douglas Hofstadter - Analogy as the Core of Cognition

martes, 23 de febrero de 2016

Douglas Hofstadter - Analogy as the Core of Cognition







Retropost: THE SEARCH

Retropost #664 (22 de diciembre de 2005): John Battelle, The Search


A photo on Flickr

(Reseña del libro de John Battelle The Search: How Google and Its Rivals Rewrote the Rules of Business and Transformed Our Culture. Nueva York: Portfolio, 2005). 

Los dos primeros capítulos de este libro, y el último, que son los que más me interesan, son una reflexión sobre el concepto de búsqueda en Internet, sus bases y posibilidades. Los ocho capítulos de enmedio hacen una historia de la búsqueda antes de Google, de la compañía protagonista en sí, del surgimiento de un nuevo modelo de negocio en Internet tras el hundimiento de las puntocom, y analizan algunas implicaciones y límites de la política empresarial y la filosofía de Google.  

 

1. The Database of Intentions. Google se compara en el primer epígrafe a nuestro equivalente de la Biblioteca de Alejandría; y en el capítulo final al Poema de Gilgamesh, porque esta vez nos inscribirá a cada uno en la eternidad. Google ha descubierto una clave para hallar lo que nuestra cultura quiere (aunque no, matizaría yo, lo que debería querer). Tras el crecimiento exponencial de la información en Internet, las herramientas de búsqueda, mucho más que los directorios, han hecho posible el manejo e interpretación de esa información. Battelle llama la atención sobre la consitución de un capital informativo de segundo nivel a partir de la información derivada de las búsquedas acumuladas: "the aggregate of all those searches, it turns out, is knowable: it constitutes the database of our intentions" (4). La "base de datos de las intenciones" es "a massive clickstream database of desires, needs, wants, and preferences that can be discovered, subpoenaed, archived, tracked, and exploited for all sorts of ends" (6). En 1984, la interfaz de Macintosh, para Battelle, representaba "humankind’s most sophisticated and important artifact ever: a rpresentation of the plastic mind made visible" (4). Google le produjo la impresión de una transformación equiparable del concepto de búsqueda. La búsqueda produce una nueva gramática propia: la combinación de los términos que vayan a producir el resultado deseado. Y se desarrollará a niveles mayores cuando converjan la televisión y la red. También mediante el desarrollo de la búsqueda se producirán herramientas de inteligencia artificial avanzadas -- los siniestros sistemas de control Skynet (de Terminator) o de la Matrix, tienen posibilidades de comenzar su desarrollo a través de sistemas de búsqueda en red. Y el dominio de la búsqueda también tendrá consecuencias políticas, llevando a la reestructuración de las relaciones entre los ciudadanos y los gobiernos. (Vamos, que el escenario de The Net lo ve Battelle como potencialmente extendible a todo el orden económico, social y político). Suponíamos que teclear en un ordenador era un acto efímero, como llamar por teléfono, pero... Ojo con el e-mail en las empresas, y en general. Nuestras redes profesionales (en el trabajo), sociales (con familia y amigos) y económicas (en las compras) son archivables, observables, utilizables. Hay compañías punteras que han aprendido a ofrecer servicios de red de alta calidad (y que dan dinero) interpretando los dibujos que hacen en la red las series de clics. (Como el protagonista de Idoru, de William Gibson, diría yo, aún más que la de Pattern Recognition). Se usa en esto parte de nuestra privacidad... pero la cambiamos gustosamente por comodidad, servicios y poder (12). El uso de las "clickstreams" o series de clics las hace útiles, por tanto información preciosa, que hay que guardar, las convierte así en eternas, y cada una de nuestras más nimias elecciones ante un ordenador queda registrada. El trato implícito esperado por el cliente es: "confío en que no empleéis esta información para el mal: que la mantengáis segura, libre de injerencias gubernamentales o apropiaciones privadas, y que siga bajo nuestro control" --todo lo cual es mucho pedir y mucho suponer.  

2. Who, What, Where, Why, When, and How (Much). Preguntas que debe responder el reportero. La última hay que especificarla: "quién gana dinero con esto, y cuánto". Explica el funcionamiento de una herramienta informática de búsqueda, y cómo Google y otras compañías innovaron en los últimos diez años desarrollando algoritmos y métodos estadísticos para estudiar el índice almacenado, y orientar así la búsqueda hacia mejores resultados. "Search is shaping our cultural grammar in ways we have yet to understand" (25). La búsqueda es, tras el correo electrónico, la herramienta más usada en la red. Y según Pew Internet, buscan más las personas más jóvenes y con mayor nivel educativo. ¿Y qué buscamos? Muchas veces más de lo mismo, cosas predecibles y muy solicitadas, pero el poder de la búsqueda está en posibilitar el número mucho mayor de búsquedas únicas: la "cola larga" del gráfico estadístico es lo que promete viabilidad y beneficios. Apareció el deporte de GoogleWhacking, es decir, dar con una búsqueda que tuviese un único resultado. (Recuerdo que una de mis primeras entradas en mi blog de 2004 (ver 23 de octubre) me comunicaba "you’re a Googlewhack!"). Muchas búsquedas, según Andrei Broder (A Taxonomy of Web Search) no son "informacionales" sino "transaccionales" o "navegacionales" - se buscan colecciones de enlaces, o una página que ya se ha visto antes, o información que nos devuelve a la red para hacer algo a través de ella. Hay búsquedas para descubrir algo que debería haber en la red, y búsquedas para recuperar algo que sabemos existe en la red. La escritura nació ligada al almacenamiento y organización de información; la búsqueda de la organización de información pasa por los sistemas de catalogación para llegar a la primera herramienta de búsqueda: SMART, de Gerard Salton, a finales de los 60, que ya introduce criterios estadísticos, y algoritmos de relevancia basados en el feedback recibido. Buscar en la Web, claro, es muy distinto de buscar en un sistema cerrado y controlado. Pero hoy la búsqueda se ha convertido en el negocio de más rápido índice de crecimiento en la historia de los medios de comunicación.  

3. La búsqueda antes de Google. Un buscador consta de una araña que recoge páginas de la red, un índice o base de datos creado a resultas de ese peinado, una interfaz de usuario y un sofware de búsqueda, que busca maneras de presentar el índice de manera inteligente y utilizable. Historia de Archie, WebCrawler, AltaVista (rey de la búsqueda hace ocho años...). Louis Monier, artífice de su éxito por entonces, hoy está rediseñando eBay, donde se aprecia mucho dar exactamente con lo que se busca... Pero fue Lycos, y no AltaVista ni Google, el primer motor que usó los enlaces recibidos por un sitio web como la base de evaluar su relevancia (base del éxito posterior de Google) (53). Y Excite introdujo el concepto de personalización que tanto ha prosperado, con "My Excite", páginas generadas a medida automáticamente (luego en Amazon, Yahoo.. etc.). Mediados los 90, los portales se compraban por cantidades astronómicas (por ejemplo el caso de Terra Lycos...jeje...) pero estaban descuidando, unánimente, el concepto crucial de búsqueda, que había de ser la única manera de hacerlos viables a largo plazo. Google llegó al poder ayudado por Yahoo, quién lo diría hoy. Y ambos por Sequoia Capital. Yahoo, que no es tan viejo, pues data su directorio primitivo, la Guía a la Web de Jerry y David, de 1994. Por cierto, se supone que el significado no era "patán, bruto" (ni "pitecántropo peludo") sino "Yet Another Hierarchical Officious Oracle". Yahoo nació del directorio; inicialmente ignoró la búsqueda, y todavía presenta un modelo de negocio diferenciado del de Google.  

4. Google Is Born. Larry Page observó que el saber enlaces figuraban en una página era trivial, pero que no era cuestión trivial el descubrir qué enlaces había a una página. (69). Viniendo de un ambiente académico, sabía que los conceptos de "peer review" y número de citas recibidas son cruciales para determinar el valor de un documento. "El proceso de citar a otros te confiere el prestigio y autoridad de ellos: un concepto clave en el que se basa la manera en que funciona Google" (71). Se presta a posibles tergiversaciones: intercambio de citas, inflación de citas... pero en conjunto proporciona una metodología para priorizar los artículos publicados. Tim Berners-Lee creo la Web como manera de mejorar algunos aspectos de este sistema. Y Larry Page y Sergei Brin crearon Google para poner remedio a algunos defectos de la Web. Todo basado en el concepto de cita. (Por cierto, que el Xanadu de Ted Nelson también quería hacer del enlace reversible un elemento crucial. Aunque el enlace de doble sentido no podría utilizarse con el sentido informativo que tienen estos "enlaces a" de la Web, invisibles e independientes del documento enlazado. Ahí una de las claves del éxito de la Web, creo). "Page teorizó que una simple contabilizacion de los enlaces que recibe una página sería una guía útil para determinar el ranking de esa página. Y también teorizó que cada enlace necesitaba su propio ranking, basado en el recuento de enlaces de su página de origen" (74). Es la base recursiva del buscador de Google. (Observemos que PageRank se refiere no sólo a "página" sino a "Larry Page"). Nos recuerda Battelle que hace diez años la gente no tenía interés por estar visible para los buscadores, sino más bien suspicacia ante la idea de que indexasen todo el contenido de un sitio. Y los portales pretendían mantener al navegante atrapado, no que se fuese buscando otra cosa. Otras ideas convergieron. Junto con el PageRank, la teoría de Jon Kleinberg sobre la estructura de redes, con nodos y autoridades, es crucial como revolución en la búsqueda. El artículo fundador de Google fue este: "The Anatomy of a Large-Scale Hypertextual Web Search Engine" . Y la base de la viabilidad económica de negocios basados en la búsqueda la puso el fundador de GoTo.com, Bill Gross. Es el siguiente capítulo de Battelle.  

5. A Billion Dollars, One Nickel at a Time: The Internet Gets a New Business Model. El modelo de negocio de Google lo creó Bill Gross, el creador de Gross National Products, de IdeaLab y de GoTo.com, utilizando la famosa "cola larga", que necesita sin embargo para su explotación de resultados de búsqueda muy afinados. Los grandes números de visitas valen muy poco en sí: lo que tiene valor es el tráfico específico, tráfico movido por la intención de comprar bienes o servicios. Y ese tráfico utiliza motores de búsqueda. Gross creía que toda búsqueda guiada por algoritmos sería en última instancia derrotada por los spammers (es la batalla que hoy lleva Google). Y opinaba que "para matar el spam, hay que añadire la fricción del dinero a la ecuación" -- cobrando al anunciante. Así, se puede poner precio a la búsqueda y al clic. Con el modelo de GoTo.com (luego rebautizado Overture), los anunciantes sólo pagan cuando se pincha en su anuncio: así todos contentos. Google tuvo que pagar derechos a Overture al copiarles el modelo de negocio, para evitar cuestiones legales pendientes en el momento molesto de salir a bolsa. Microsoft y Yahoo se encontraron a fines de 2002 con que el nuevo modelo económico los dejaba atrás de Google en cuestiones básicas: la búsqueda (MSN y Yahoo habían delegado en Inktomi y Google) - la red de búsquedas pagadas (donde utilizaban los servicios de Overture) y su propio registro de tráfico (que sí tenían tanto Google como MSN y Yahoo). De ahí la ventaja cogida por Google. Gross vendió Overture, y sigue trabajando en afinar los perfiles de búsqueda y en derrotar al spam y los cliqueadores parásitos, pesadilla de Google...  

6. Google 2000-2004: Zero to $3 Billion in Five Years. Pues eso. Algunas claves del éxito de Google: Su sistema descentralizado en muchos muchos ordenadores. Google se posiciona inteligentemente, por ejemplo comprando Usenet, lo que supone pasar activamente a buscar información nueva, en lugar de sólo pasar la araña por la Web. El cambio al modelo de Overture: ranking de anuncios por popularidad. Cuestiones de management y personalidad de la empresa. La trinidad Page, Brin y Eric Schmidt, sobre todo Page y Brin, y su liderazgo muy directo, un tanto maniático-genial e intervencionista en cada cuestión de la empresa. El lema: "Don’t Be Evil" -- problemático a medida que Google adquiere cada vez mayor poder económico e intelectual. Muy bueno el comentario de Jeff Bezos, de Amazon, al respecto. "Bueno, uno no debería ser malvado, claro, pero vamos, tampoco debería haber por qué presumir de eso" (139). La misión autoproclamada de Google: "Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil" (140). Lanzamiento de Google News por los días del 11-S (que los americanos llaman 9/11): "Los sucesos del 11-S le mostraron a Google y al mundo que Google tenía en la mano algo más que un servicio de búsqueda: tenía una ventaja extraordinaria: la capacidad de almacenar cualquier información, en cualquier momento, y mostrarla a cualquiera que la solicitase" (144). Ambivalencias ante Google: simpatías y desconfianzas que van surgiendo. Froogle... Adquisición de Blogger... Adsense... siguen las decisiones inteligentes y adecuadas a su modelo de negocio (cruciales los blogs para la "cola larga"). La caricatura del "Googlebot" que controla la Tierra.  

7. The Search Economy. Google da, Google quita; puedes pasar de la cabeza de sus resultados "objetivos" a la "larga cola"-- tras uno de los retoques y actualizaciones que dan periódicamente a sus algoritmos, lo que se llama el "baile de Google". Todo intentando luchar contra los que pretenden manipular el sistema y "optimizarse" con estrategias que Google considere inaceptables. De hecho, dada la batalla librada en torno a la obtención de un buen ranking en Google, no se puede decir que los resultados de Google sean automáticos o neutrales: se ven afectado por cuestiones de política editorial, y estrategias de lucha contra el spam. Muchos sitios comerciales desaparecieron de los primeros puestos... y puede que por motivos interesados aparte de la genérica lucha contra el spam: "Después de todo, por qué comprar AdWords si tu sitio ya tiene todo el tráfico que necesita con los resultados orgánicos de la búsqueda?" (165). Google cambió las ideas sobre anuncios en la red, al cambiar de un modelo basado en el contenido de los anuncios (modelo Web 1.0) y derivado de los medios impresos o TV, a un modelo basado en la intención del comprador (modelo que se desarrolla en la Web 2.0 y que según Battelle va a refinarse más con la inclusión de anuncios interactivos en la televisión/video digital, con anuncios ligados a las preferencias de visionado y de consumo de los televidentes. Es un modelo que se va a desarrollar "inevitablemente", "convierte al medio en un nuevo canal de venta" (170), uniendo al anuncio la posibilidad de consumo inmediato a través del propio medio, y efectuando una transformación crucial en los gastos de marketing y publicidad: los hace pasar de una dimensión especulativa e hipotética a una realidad basada en datos medibles, y uniendo más sólidamente la búsqueda, los trazos de movimiento en red dejados por el consumidor, y el consumo en sí. ¿Qué resultados tiene esta personalización? ¿Fragmentación? Por ejemplo, las noticias "a la carta" se convierten en un bien de consumo. Y sin embargo los grandes medios deben entrar al trapo, no pueden ignorar la competencia de la red, no pueden "aislarse de la conversación". Ni los negocios... las páginas amarillas van a estar en Internet de un modo mucho más directo, detallado e interactivo, afinando la competencia entre negocios locales. El nuevo modelo se basará en información públicamente disponible para todos en la red, y la capacidad creciente de usuarios y empresas de utilizarla en beneficio propio. Mientras surgen problemas inesperados, de copyright de marcas, de palabras que usadas de una manera u otra en la búsqueda dan unos resultados apetecidos o no... Y aquí Google tiene mucho que decir, porque "Google es más que otra compañía cualquiera. En lo tocante al ecosistema Internet, Google es el ambiente, el tiempo que hace" (183). El asunto de American Blinds, una marca de persianas que ha llevado a Google a juicio, es crucial. Puede que Google tenga que cambiar su política con respecto a los términos de búsqueda que sean marcas registradas. Otros problemas: los negocios basados en clics masivos y fraudulentos... Google vive en una batalla perpetua con estos fenómenos, por ser quien es.  

8. Search, Privacy, Government, and Evil. Epígrafe: "Esto pasa a tu expediente de modo permanente" -- El director de la escuela. Google hace replantear qué es información privada. Se venía dando por hecho que la información públicamente disponible era, sin embargo, difícil de conseguir. Con Google es fácil, y vemos nuestros datos retratados en la red de maneras molestas o alarmantes. Todos nos gugleamos a nosotros y a otros. ¿Qué significará pronto que alguien no figure? Es aconsejable autoguglearse, a ver qué dicen de uno. "En la era Google, toda nueva relación empieza con una búsqueda en Google" (193). "Debería nuestra sociedad prohibir lo digital por ley, y trazar la línea de lo que es público en la información que figure en papel, almacenada en la oficina de algún escribiente mohoso?" El Tribunal Supremo de Florida se planteó esta cuestión del acceso en red a los datos públicos, y la dejó pendiente para su resolución en 2005. (No sé si será el resultado de esta revisión, pero un servidor legal de Florida especifica que "Florida’s public records law requires that information received in connection with court business must be made available to anyone upon request, unless the information is subject to a specific exemption" -- no especifica cómo). "Gracias a la búsqueda, debemos enfrentarnos a una de las cuestiones más significativas y difíciles a que se pueda enfrentar una democracia: el equilibrio entre el derecho de un ciudadano a la privacidad y el derecho de alguien (sea una empresa, un gobierno, u otro ciudadano) a saber" (193). O quizá, prosigue Battelle, no se trate tanto del derecho a saber como de un control de la capacidad de saber. Hay cantidades masivas de información personal identificable almacenadas. "Pero nuestra cultura todavía aún está por captar las implicaciones de toda esa información, cuánto más la necesidad de protegerse de su posible mala utilización" (194). "Search me" - "A mí que me registren": Anuncios intrusivos en G-Mail. Pero Google puede seguir todo tu uso de la red, no sólo tu e-mail. Todo ha dejado de ser efímero, se ha vuelto eterno, parte de la "Base de Datos de las Intenciones". Quizá toda esa información jamás se haga públicamente disponible. Pero podría ser mal utilizada por quienes tienen acceso a ella. Nuestra relación con Google se basa en la confianza. Pero leyes como el PATRIOT Act buscan controlar todo tipo de comunicaciones electrónicas, que supone una reinterpretación de la Cuarta Enmienda de la Constitución USA, la que protege contra "unreasonable searches" (199). Por cierto, el PATRIOT Act "prohibe a las compañías que comuniquen a nadie que el gobierno ha solicitado información de esa compañía" (200). La Ciudad de Nueva York (irónicamente) emitió, como algunas otras, una declaración repudiando esta ley. De todas maneras, el Gran Hemano podría no estar en el Gobierno sino en la empresa privada. Google, con su poder, y su voluntad de "no ser malos", han colaborado sin embargo con el gobierno chino para poder entrar en China aun a costa de ofrecer una versión censurada de la red.

9. Google Goes Public.
Pues eso, la salida a bolsa, los resultados espectaculares... y todo, todavía, sin un plan claro de a dónde quiere llegar la compañía (Supongo que lo que ha citado antes de "organizar la información del mundo" no lo considera Battelle un plan claro -- al menos en términos empresariales).  


10. Google Today, Google Tomorrow. "Quien tiene gran poder debería usarlo con suavidad" (Séneca). La fase introspectiva de Google, desde la segunda mitad de 2004. Page y Brin redactaron "las Tablillas"-- "una declaración definitiva de qué es lo que hace que Google sea Google" (231). El contenido no se ha hecho público. Google ha sido la compañía de crecimiento más rápido de la historia: un 400.000 por ciento en cinco años. Análisis de la competencia: Yahoo. Esta no está guiada directamente por los creadores de la misma, como lo está Google. Yahoo intenta un enfoque más personalizado en los posibles intereses diversos de los usuarios, aunque Google tampoco ofrece resultados de búsqueda puramente cuantitativos, sino diversificados por áreas de interés. Yahoo está más explícitamente abierto a especificar sus planes editoriales y comericales, y a la intervención humana en orientar esos planes. "A Google, al contrario, le repele la idea de volverse una empresa guidada por su contenido o por políticas editoriales" (240)-- Para Yahoo, humanos primero, tecnología después: Yahoo surgió de un directorio hecho por humanos, Google de un algoritmo de búsqueda. Pero compiten en el mismo terreno, y sus estrategias, aunque diferentes, los han hecho moverse hacia el terreno del otro. Google no se conforma con la búsqueda: Fusion, por ejemplo, proporcionará a los usuarios más margen de integración de los distintos servicios a su gusto (moviéndose hacia el terreno que han andado Yahoo, AOL, MSN y otros..). ¿El futuro? Bien, organizar la informacion personal, OK. Pero también transformarse en el mercado global, desplazando a eBay. Y eso hacerlo organizando la información global: sacando partido de la computerización del mundo que se va a producir a todos los niveles, a medida que el mundo físico y la Web converjan, y todo objeto esté informatizado y la información esté en red y accesible y controlable a través de Google. Google como universidad, como compañía telefónica, como Amazon más eBay ... los límites no están claros.  

11. Perfect Search. Epígrafes de Vannevar Bush ("As We May Think"), sobre la infinita tarea de computar las actividades de millones de personas, y de Isaac Asimov ("The Last Question") sobre lo que yo suelo llamar "el apocalipsis de la comunicación total" -- "All collected data had come to a final end. Nothing was left to be collected. // But all collected data had yet to be completely correlated and put together in all possible relationships..." (El límite en Asimov es la reversión de la entropía. En visiones menos místicas puede ser una especie de Matrix. Por cierto, esta idea de "el apocalipsis de la comunicación total" se parece mucho al plan de John Poindexter presentado al Pentágono en 2002, "Total Information Awareness", que pretendía hacer un seguimiento de todas las fuentes de información, y que seguramente pervive, corregido y mejorado, a la sombra del Patriot Act... Battelle lo menciona en la p. 289). "El buscador del futuro no es un buscador como los que conocemos, es más bien como un agente inteligente" (252). La búsqueda se extenderá fuera de los ordenadores, a los teléfonos, aparatos de todo tipo... todos tendrán capacidad de conexión y de ser buscados. Es la condición para la búsqueda perfecta, la acumulación masiva de miles de patrones de búsqueda, lo que Battelle llama la "Fuerza de los Muchos". (Puede verse al respecto también este artículo de Tim O’Reilly, "¿Qué es la Web 2?"). Se requiere mayor usabilidad del rastro de clics que dejamos, narrativizarlo en cierto modo, hacerlo comprensible, retomable, una referencia. Están saliendo muchas herramientas que permiten hacer eso precisamente, sacar sentido a los dibujos de huellas que dejamos en Internet. (Los "atajos" de Yahoo, o su búsqueda contextual Y!Q; la "búsqueda programática" de AOL; Amazon, con su buscador A9, fue el primero en introducir el concepto de "historial de búsqueda" en sus resultados (Google lo hizo a continuación). Buscaremos, o tendremos opción de buscar, nuestra Web personal, la que ya hemos visitado, o la que otros con intereses similares han visitado (Amazon y su sistema de recomendaciones tienen un gran potencial de desarrollo futuro). La Web semántica, propuesta (¡también!) por Tim Berners-Lee, e implementada a través del etiquetado que posibilita el lenguaje RDF ("Resource Description Framework"). Los esquemas globales producidos por miles de etiquetados, las "folksonomías", crean un nuevo tipo de relevancia. La proliferación de los enlaces en los blogs utiliza la Fuerza de los Muchos para hacer emerger una taxonomía elaborada colectivamente. Otro tipo de aproximación a la búsqueda "perfecta": WebFountain. Intenta etiquetar los documentos de manera inteligente, no automática, y permitiendo la elaboración de búsquedas complejas con un gran número de variables: haciendo la red accesible a las demandas detalladas de un cliente (es un servicio caro de IBM). Quizá el futuro esté en su convergencia con la ubicuidad y "simplicidad" de Google. Otro factor a tener en cuenta: los buscadores específicos para un ámbito determinado: buscadores académicos, profesionales, de negocios... y la futura conexión entre ellos. Luego: hay que reintroducir la versión temporal en la Web: permitirnos acceder a la Web de 1998, no sólo a la actual, por ejemplo (la Waybackmachine es el primer paso sólo en esto...). La búsqueda personalizada, como en el Furl de LookSmart, que te archiva todos los sitios que visitas. La perfección saldrá de la convergencia de todas estas tendencias, y Google es el punto de convergencia más probable.  

Epílogo.   La búsqueda por excelencia, the search, es la búsqueda de la inmortalidad. Buscando "inmortalidad" en la Web, Battelle da con el Poema de Gilgamesh. Si el poema inscribió a su héroe para la eternidad, es posible que Google nos inscriba a todos, y a nuestra huella personal en la red, en un tipo de inmortalidad, la que nos den sus archivos, conservados preciosamente como información utilizable. Es el equivalente moderno de grabar nuestro nombre en piedra para el futuro...  
John Battelle lleva también un Searchblog, donde se puede leer por ejemplo este post relacionado con la conclusión del libro.


¿Debo aclarar que he encontrado el libro muy interesante y recomendable?


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Bibliografía de Teoría y Crítica

martes, 23 de febrero de 2016

Bibliografía de Teoría y Crítica

Circular enviada hoy a AEDEAN:


Estimados compañeros:

Se encuentra en red, en libre acceso, la 21ª edición de la Bibliografía de Teoría Literaria, Crítica y Filología (A BIBLIOGRAPHY OF LITERARY THEORY, CRITICISM, AND PHILOLOGY), aquí: http://bit.ly/abiblio

Incluye centenares de miles de registros (libros, capítulos, artículos, películas, recursos en red) clasificados en varios millares de listados, y más de 9,000 archivos, el equivalente a unos 50 volúmenes impresos. Está alojada en el servidor de la Universidad de Zaragoza y el de la Universidad de Oxford, y se encuentra enlazada en numerosas universidades, bibliotecas y sitios de información en red. Lleva en la red más de 20 años y desde que se creó Google es el primer resultado para búsqueda de bibliografía de teoría y crítica literaria.

Os agradecería que la dieseis a conocer a vuestros colegas y estudiantes para su mayor difusión, y que si deseáis incluir alguna referencia de cara a la próxima edición, me la hagáis llegar a esta dirección.


Un saludo cordial,

Jose Angel García Landa
Universidad de Zaragoza





He estado poniendo anuncios además en diversas redes sociales de filología y crítica. Pero hasta el año que viene ya me callo y no vuelven a oír hablar de mí.


La Enorme Bibliografía

21ª Edición de la Bibliografía

lunes, 22 de febrero de 2016

21ª edición de la Bibliografía


Hoy subo a la red la 21ª edición de mi Bibliografía de Teoría Literaria, Crítica y Filología,  albergada en el servidor de la Universidad de Zaragoza:
 
Contiene más de 360.000 referencias (libros, artículos, páginas web, capítulos de libro, discos, películas, etc.) distribuidas en más de 9,000 archivos de texto (más de 400 Mb de texto, el equivalente a unos 50 volúmenes impresos de tamaño medio). El énfasis primordial recae en la Filología Inglesa (autores ingleses, crítica escrita en inglés) y la teoría literaria, aunque incluye muchos temas de interés general, de lingüística, semiótica, estudios culturales y análisis del discurso, así como de filología hispánica y francesa especialmente. Proporciona documentos de texto con listados específicos sobre miles de autores, escuelas, temas, períodos, conceptos críticos o lingüísticos.

Esta foto se la hice a sus voluminosos hace casi quince años, cuando me molesté en imprimir gran parte de la bibliografía. Hoy es cuatro veces más extensa.

 

La Bibliografía IV

 

 

Por cierto, éste es mi despacho, mientras dure. Llegado un momento, todo se evapora.




PS: No sólo en Google.

No conocía este buscador, pero también en él mi bibliografía es número uno mundial, buscando "Bibliografía de teoría literaria":



No sólo en Google





En años veinticuatro



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Retropost: Otas y el Discurso Académico

lunes, 22 de febrero de 2016

Retropost #663 (21 de diciembre de 2005): Otas y el Discurso Académico


Acabo de dejar a los nenes en el cole, como todos los días; está a cinco minutos de la Universidad. Hasta a Otas, que es el más pequeño, me he fiado de dejarlo en su fila, de tan ambientado que está y tan responsable que es. Recuerdo que cuando aún no llegaba ni a parvulito, Otas estaba impaciente por ir al cole como sus hermanos. Un día lo llevamos a esperar a Ivo a la salida, y el chaval hizo lo siguiente: como para dar pruebas de que él no estaba fuera de lugar, o que ya merecía estar allí, se cogió un folleto de propaganda que había a la entrada, y se puso a leerlo dando muestras obvias de concentración y de mucha reflexión. Evidentemente no sabía leer aún, pero no quería en absoluto que se le notase. Es conmovedor tanto interés. O igual es que el pobre Otas ya empezaba a interiorizar, por ósmosis ambiental, una de las reglas básicas del discurso académico. Nos dicen Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron en Rapport Pédagogique et Communication:

"Para admitir la incomprensión, o la comprensión sólo a medias, el estudiante debería apartarse de la luz que tan bien sienta a los entes ideales que los buenos alumnos deben esforzarse por ser, y que el tono elevado del profesor, al menos, da a entender que efectivamente se hallan ante él. El grupo serial de co-discípulos actúa como un censor que obliga a cada uno de ellos a no formular preguntas, por miedo a aparecer ingenuo o ridículo. Imitando al buen alumno --pues todo el mundo puede estar imitando sin imitar a nadie en concreto-- el estudiante se esconde entre el público amorfo del aula". (Traduzco de Bourdieu et al., Academic Discourse; Cambridge: Polity Press, 1994, p. 18).


Una regla básica aprendida en la academia es: hay que fingir que se sabe. Es una regla que no se olvida, y el conocimiento auténtico (que lo hay también) reposa no sólo en el conocimiento real previo, sino también en ese fingimiento, hasta llegar al punto de perfección en que ya no se distingue lo que se conoce de lo que se finge conocer, y nadie, ni siquiera el interesado, nota ya la diferencia. 


Bueno, pero me he olvidado de decir que, de momento, a pesar de su simulación casi perfecta, Otas cogía el folleto al revés.


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CONCIENCIA MORAL (y Sentido Moral)

lunes, 22 de febrero de 2016

CONCIENCIA MORAL (y Sentido Moral)


(del Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora:)


CONCIENCIA MORAL. Esta conciencia se distingue de la conciencia en sentido psicológico, en sentido gnoseológico o epistemológico y en sentido metafísico a que nos hemos referido en el anterior artículo. El sentido de la expresión 'conciencia moral' ha sido popularizado en las frases 'llamado de la conciencia', 'voz de la conciencia', etc. Pero en su sentido más común, la conciencia moral aparece como algo demasiado simple; los filósofos han investigado, en efecto, en qué sentidos se puede hablar de una voz de la conciencia y, sobre todo, cuál es —si lo hay— el origen de tal "voz". En lo que toca al primer punto, muchas son las definiciones dadas por los filósofos. Para unos (como Sócrates), la conciencia moral puede ser uno de los aspectos del "demonio" (VÉASE) que interviene en momentos decisivos de la existencia humana (y aparece, conviene notarlo, no indicando lo que se debe hacer, sino lo que se debe omitir). Para otros (como Aristóteles) aparece como algo procedente del sentido moral; la conciencia moral se identifica frecuentemente en los textos del Estagirita con la frónesis. Los estoicos acentúan la naturaleza racional de la moral; como consecuencia de ello, la conciencia moral es para ellos la voz racional de la naturaleza. Muchos Padres de la Iglesia y muchos escolásticos entienden la conciencia moral como una sindéresis (VÉASE). Además, Santo Tomás habla de la conciencia moral como un spiritus corrector et paedagogus animae societatis, espíritu que indica si un acto es justo o no.

En Les passions de l'âme (II art. 177) Descartes habla de un remordimiento de conciencia (remords de conscience) como de "una especie de tristeza que procede de la duda que se tiene de que una cosa que se hace o se ha hecho sea buena; pues si se estuviera completamente seguro de que lo que se hace es malo, uno se abstendría de hacerlo, tanto cuanto la voluntad sólo se vuelca hacia las cosas que tienen alguna apariencia de bondad; y si se estuviera seguro que lo que se ha hecho ya es malo, uno tendría arrepentimiento [repentir], no sólo remordimiento". El remordimiento es entendido, pues, casi literalmente, como un re-mordimiento, acción y efecto de un "morder" por parte de la conciencia (moral), a menos que conciencia moral y remordimiento no sean una y la misma cosa. A primera vista, parece que Spinoza opina algo semejante al hablar de "mordisco de conciencia"
(conscientiae morsus), que define como "la tristeza que se opone a la delicia" (gaudium), definida a su vez como la alegría (laetitia) originada de la imagen de una cosa sucedida de cuyos resultados habíamos dudado" (Ethica, III, prop. XVIIII sch. 2). Sin embargo, por la misma definición que Spinoza da de conscientiae morsus, puede preguntarse si tiene sentido moral. Según Bidney (The Psychology and Ethics of Spinoza, 1940, pág. 198), no ocurre así. Se trata "simplemente de la pena o arrepentimiento que se siente de que algo que una vez fue meramente objeto de esperanza o de temor ha tenido realmente lugar —y no que se siente cuando algo habría tenido que suceder de otro modo—. Esto ha llevado a algunos traductores a vertir conscientiae morsus por 'desilusión' más bien que por 'remordimiento'." La definición que Spinoza da de poenitentia ("penitencia", "arrepentimiento") en Affectuum Definitiones, XXVII"—"la tristeza concomitante con la idea de algún acto que creemos haber realizado por un libre decreto de la mente"— parece, según Bidney, más cercana a una noción de conciencia moral. El citado autor recuerda que para Spinoza "no hay nada sorprendente [mirum non esse]", en que la tristeza [tristitia, "pena", "dolor"] siga a actos considerados equivocados, pues ello es consecuencia de la educación recibida.

No es seguro que Locke estime que la "conciencia moral" (expresión con que habitualmente se traduce la voz conscience, a diferencia de "conciencia", consciousness) sea, efectivamente, moral —por lo menos en sentido estricto, o "ético", de 'moral', y no en su sentido más general y "diluido", a diferencia de 'físico'—. En el Essay, Locke pone de relieve que tal conciencia es "nuestra propia opinión de nuestras acciones" (I, ii, 7). Esta frase, que consta en las primeras tres ediciones del Essay, fue sustituida desde la cuarta edición por "nuestra propia opinión o juicio de la rectitud moral o pravidad [carácter "depravado"] de nuestras acciones", por lo que parece aumentar su carácter moral (ético). Sin embargo, lo que a Locke interesaba sobre todo es poner de relieve que no hay "principios prácticos innatos" y, por tanto, nociones morales "eternas"; si sólo estas últimas son, estrictamente hablando, morales, entonces hay que seguir dudando del carácter moral (ético) de la conciencia en cuestión. Puesto que Locke afirma, al final del párrafo citado, que "algunos hombres que poseen la misma inclinación de conciencia van detrás de lo que otros evitan", cabe concluir que el término lockiano conscience es algo ambiguo; lo único cierto para Locke es que no constituye ninguna prueba de "una regla moral innata".

Sólo en la medida en que la conciencia moral actúa de "corrector", con un carácter de sanción para los actos pasados y uno de anticipación de sanción para los futuros, puede estimarse que tal conciencia es plenamente moral o ética. Si, como afirma Teófilo, en los Nouveaux Essais  de Leibniz (I, iii, 16), "la virtud no es innata, pero la idea de la virtud lo es", los "principios prácticos innatos" serán "principios morales. La dimensión moral de la conciencia ("conciencia moral", como traducción de Gewissen, a diferencia de "conciencia" o Bewusstsein) parece perfilarse cuando, aproximadamente desde Wolff y Kant, tal conciencia es interpretada cada vez más como una facultad  que juzga de la moralidad de nuestras acciones. Kant sobre todo ha entendido esta facultad de juicio como una facultad que se dirige al propio sujeto que juzga Este aspecto de inmediatez de la conciencia moral ha sido llevado a sus últimas consecuencias por Fichte y —con más atención a lo ético propiamente dicho— por Hegel. Varios autores (especialmente Francis Hutcheson, Richard Cumberland, Adam Smith) han tendido a identificar la conciencia moral con el sentido moral. En autores del siglo XX ha sido frecuente acentuar no la admonición de la conciencia moral respecto al futuro, sino sobre todo respecto al pasado (es el caso de Schopenhauer, como ya lo había sido el de Spinoza). En los últimos cien años la concepción de la conciencia moral ha seguido muy fielmente las líneas generales de las correspondientes doctrinas éticas: los neokantianos han definido la conciencia moral al hilo de la idea del deber, los partidarios de la ética material de los valores la han definido como el producto de las exigencias planteadas por éstos; los intuicionistas éticos la han basado en la llamada intuición moral, los utilitaristas la han definido en función del bienestar del mayor número, etc. No han faltado quienes han acentuado el carácter estrictamente social de la conciencia moral, o su carácter estrictamente natural (marxismo, darwinismo ético), o quienes han intentado "desenmascarar" la conciencia moral como una traición a la "vida" (Nietzsche). Scheler ha considerado que la noción filosófica de conciencia moral es un eco dejado por la creencia religiosa; como tal eco es algo de naturaleza "crepuscular" (Ethik, II, 7) y que no puede adquirir vida de nuevo sin sumergirse otra vez en dicha creencia. Heidegger ha examinado el problema de la conciencia moral en un sentido parecido al de las otras manifestaciones de la Existencia (VÉASE), es decir, desde un punto de vista existenciario (VÉASE). La conciencia moral es un llamado, un "vocar" que revela a la existencia su vocación (Ruf), lo que ella es en su autenticidad. Es una "voz" que no dice nada, que permanece silenciosa, porque no viene de fuera, sino de dentro de la Existencia. Es, para utilizar los términos de la versión de José Gaos, un "avocar" al "ser sí mismo" de la Existencia para que salga de su estado de pérdida en el "uno" (o en el "se"). La existencia moral es, pues, para Heidegger, un fenómeno existenciario que parte de la Existencia y se dirige a la Existencia. En suma, la Existencia en el fondo de su estado de "inhospitalidad" en el mundo es el verdadero "vocador de la vocación de la conciencia moral". Por eso la conciencia moral se revela como el llamado (o "vocación") del cuidado (VÉASE) en tanto que ser de la Existencia. Como la Existencia, la conciencia moral es siempre la mía; ningún hombre puede pedir auxilio a otro (o a otros) para determinar cuál es el llamado o vocación que le es propio y que se manifiesta por el "decir callando" de su conciencia moral.

La descripción anterior sigue grosso modo la línea histórica. Es posible presentar también la cuestión de un modo sistemático ateniéndose a los grandes principios según los cuales es definida la conciencia moral. Es lo que han hecho Eduard von Hartmann y H. G. Stoker. El primero ha clasificado las diversas teorías sobre la conciencia moral según el carácter de los principios morales sustentados. De ahí su descripción de la conciencia moral psudomoral (egoísta o individual-eudemonista, y heternónoma o autoritaria) y de la conciencia moral auténtica (moral del gusto o de los principios morales estéticos, moral del sentimiento, moral de la razón o de los principios morales racionalistas). El segundo se ha atenido a una fenomenología de la conciencia moral según la cual los diversos modos de aparición de tal conciencia condicionan las diversas teorías. Nosotros adoptaremos aquí una clasificación que se atiene más bien a las concepciones sobre los orígenes de la conciencia moral, con el fin de tocar la cuestión a la cual se ha aludido ya al comienzo de este artículo. Según ello, encontramos las concepciones siguientes (que en gran parte coinciden con las presentadas en el srtículo sobre la noción de sentido moral).

1) La conciencia moral puede ser concebida como innata. Se supone en este caso que, por el mero hecho de existir, todos los hombres poseen una conciencia moral, en un sentido análogo a como se supone que poseen ciertos principios intelectuales. PUede hablarse así de un innatismo moral como se habla de un innatismo (VÉASE) intelectual. Ahora bien, como este último ,el primero puede entenderse en dos sentidos: a) la conciencia moral es algo que se tiene siempre y efectivamente;  b) la conciencia moral es algo que se tiene la posibilidad de poseer siempre que se suscite para ello una sensibilidad moral adeuada.

2) La concienca moral puede ser concebida como adquirida. Puede estimarse que se adquiere por educación de las potencias morales ínsitas en el hombre en cuyo caso esta posición se aproxima a la última mencionada 1b), o puede suponerse—más propiamente—que se adquiere en el curso de la historia, de la evolución natural, de las relaciones sociales, etc. Una consecuencia de esta teoría es la de que la conciencia moral no solamente puede surgir o puede no surgir en el hombre, sino también la de que su contenido depende a su vez del contenido natural, histórico, social, etc. Las teorías naturalistas, historicistas, social-historicistas, etc., entran dentro de este grupo.

3) El origen de la conciencia moral puede ser atribuido a una entidad divina. La moral resultante es entonces heterónoma o, más propiamente, teónoma. Se supone en tal caso que Dios ha depositado en el hombre la scintilla conscientiae, la "chispa de la conciencia", por medio de la cual se descubre si un acto es justo o injusto.

4) El origen de la conciencia moral puede atribuirse a una fuente humana. A su vez, esta fuente humana puede concebirse o como natural, o como histórica, o como social, con lo cual esta posición se combina con la 2). También puede estimarse que esta fuente es o individual o social.

5) El fondo del cual procede la conciencia moral puede ser racional o irracional. Estas dos posiciones se combinan frecuentemente con cualquiera de las antes mencionadas, dependiendo de la idea que se tenga de la estructura racional o irracional de las fuentes respectivas.

6) El fondo del cual procede la conciencia moral puede ser personal o impersonal. También estas posiciones se combinan frecuentemente con las otras, aunque algunas de ellas quedan excluidas; por ejemplo, la idea de que la conciencia moral tiene un origen natural excluye su origen personal.

7) Finalmente, el fondo del cual procede la conciencia moral puede ser auténtico o inauténtico. Si ocurre lo primero, pueden admitirse muchas de las concepciones anteriores. Si tiene lugar lo sengundo, las concepciones usualmente admitidas son las de su origen natural y puramente social. La conciencia moral es entonces desenmascarada como un sentido que el hombre ha adquirido en virtud de ciertas conveniencias socialeso de ciertos procesos naturales y que puede desaparecer tan pronto como tales conveniencias no sean ya vigentes.

La mayor parte de las obras sobre Ética y Moral [VÉANSE] tratan el problema de la conciencia moral. Indicamos aquí varias obras (algunas sistemáticas, otras históricas) sobre la noción de conciencia moral: W Dilthey, "Versuch einer Analyse des moralischen Bewusstseins", 1864 (Gesammelte Schirften, VI, 1924), — J. Jahnel, üeber den Begriff Gewissen in der griechischen Philosophie, 1872. — J. Hoppe, Das Gewissen, 1876. —Martin Kahler, Das Gewissen. Ethische Untersuchung. Die Entwicklung seines Namens und seines Begriffes, Geschichtlicher Teil 1: Geschichtlitche Untersuchung zur Lehre von der Begründung der sittlichen Erkenntnis, Sección I, 19878, reimp., 1967. — E. von Hartmann, Phänomenologie des sittlichen bewusstseins. Prolegomena zur jeder Künftigen Ethik, 1879, 2ª ed., con el título: Das sittliche Bewusstsein, 1886. — P. Rée, Die Entsthehung des Gewissens, 1885. — Elsenhans, Wesen und Entstehung des Gewissens, 1894. — H. Friedmann, Die Lehre vom Gewissen in den Systemen des etischen Idealismus, 1904. —P. Carabellese,
La coscienza morale, 1915. — H. G. Stoker, Das Gewissen. Erscheinungsformen und Theorien, 1925. — G. Madinier, La conscience morale, 1954; 2ª ed, 1958. — Philippe Delhaye, Le problème de la conscience morale chez S. Bernard, 1957. — J. Rudin, H. Schär, R. I. Z. Werblowsky, H. Hinden, Das Gewissen, 1958. — Zbinde, Schär et al., Das Gewissen, 1958 (trad. esp.: La conciencia, 1961). — J. M. Hollenbach, Sein und Gewissen. Über den Ursprung von Gewissenregungen. Eine Begegnung zwischen Heidegger un thomistischer Philosophie, 1959. —Rodolfo Mondolfo, Moralisti greci. La coscienza morale da Omero a Epicuro, 1960 (trad. esp.: La conciencia moral, de Homero a Demócrito y Epicuro, 1962). — Johannes Stelzenberger, Das Gewissen. Besinnliches zur Klarstellung eines Begriffes, 1961. —Walter Blumenfeld, Vom sittlichen Bewusstsein, Kritische und konstruktive Beiträge zu den Problemen der Ethik, 1968. — Henry Chadwick, Betrachtungen über das Gewissen in der griechischen, jüdischen und christlichen Tradition, 1974. — M. Kroy, The Conscience: A Structural Theory, 1974. — M. G. Baylor, Action and Person: Conscience in Late Scholasticism and the Young Luther, 1977. — W. Heublült, Die Gewissenslehre Kants in ihrer Endform von 1777. Grundriss einer Anthroponomie, 1980. — T. C. Potts, Conscience in Medieval Philosophy, 1981.






SENTIDO MORAL. La noción de Sentido moral (llamada también a veces "sensibilidad moral") está muy próxima a la de conciencia moral (VÉASE). Lo que hemos dicho de ésta puede aplicarse en la mayoría de casos a aquélla. Sin embargo, mientras muchos filósofos que han intentado definir la conciencia moral no se han ocupado específicamente del sentido moral, otros han insistido en este último aspecto y aun han definido la conciencia moral a partir de él. Es sobre todo el caso de los filósofos que han desarrollado la tesis de un sentido moral específico (Hutcheson, Shaftesbury, Adam Smith). La idea fue desarrollada también por Kant y los filósofos del idealismo alemán. A veces se ha distinguido entre conciencia moral y sentido moral, indicándose que mientras la primera es la conciencia de hacer el bien, el segundo es la conciencia de la existencia del bien.

Las teorías sobre el sentido moral pueden clasificarse en un sentido análogo a las de la conciencia moral. Presentamos aquí algunos de los tipos más corrientes.

El sentido moral puede concebirse:

1) Como determinado por el eudemonismo o moral de los bienes concretos, o como determinado por el deber (VÉASE) moral,  de naturaleza formal y universal.

2) Como de origen divino o como de origen natural.

3) Como innato o como adquirido.

4) Como objetivo o como subjetivo

5) Como personal o como impersonal.

6) Como individual o como social.

7) Como natural o como histórico.

8) Como racional o como irracional.

9) Como determinado por el amor o como determinado por la voluntad.

10) Como de índole casuista o como de índole rigorista.

11) Como auténtico o como ficticio.

Varias de estas posiciones pueden entenderse por analogía con las que hemos enumerado en el artículo sobre la conciencia moral al describir las diversas teorías sobre los orígenes de tal conciencia. Otras son suficientemente claras por sí mismas. Nos limitamos a llamar la atención sobre las dos posiciones indicadas en 10). El sentido moral casuista es el que se basa en un examen concreto de casos y de las decisiones que pueden adoptarse de acuerdo con ellos. El sentido moral rigorista es el que mantiene que la conciencia de la existencia del bien y del mal no depende de circunstancias, sino que es siempre la misma, única y universal. La [segunda]* posición se combina generalmente con las primeras de 1), 2), 3) y 4).



*[Corrijo la errata: Ferrater Mora escribe "la primera"].






Personal convictions and the law


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