El canibalismo nos permitió sobrevivir en la Edad de Hielo
El canibalismo nos permitió sobrevivir en la Edad del Hielo: http://www.abc.es/…/abci-antropologia-canibalismo-permitio-…
El canibalismo nos permitió sobrevivir en la Edad del Hielo: http://www.abc.es/…/abci-antropologia-canibalismo-permitio-…
El marco tiene su importancia, pues es un tanto "pro-israelí", al presentar a los judíos atacados y asediados por los nazis tanto como por los invisibles atacantes árabes que llegan al final, mientras se cierra la película. Se presenta así una historia de continuas persecuciones pero con una identificación de unas y otras un poquillo tendenciosa, pues no es la misma la posición de los judíos bajo el régimen nazi y en Israel.
El kibbutz en cuestión lo financió la maestra con el botín que es el "money interest" de la película, botín obtenido ilegalmente por nazis corruptos (nazis, y además corruptos porque se quedaban el dinero para ellos, no para el Führer), matando judíos cuidadosamente seleccionados por la red de infiltrados. La lista y el botín se apuntaba en el librito negro que llevaba uno de los traidores, y éste sirve a Rachel/Ellis para probar que no era una agente doble (a pesar de sus revolcones —no se sabe si nauseabundos o gustosos— con los nazis). Y ésta es la historia que es demasiado artificiosa para sonar real, la historia de tanto doble agente infiltrado en las células resistentes, sólo para el lucro personal de un teniente que había por allí. Más que de alevosía, el efecto logrado es más bien de arbitrariedad; los personajes parecen cambiar de personalidad súbitamente según las necesidades del guión: ahora resulta que tal o cual es un traidor; excelente, vale, pero eso vuelve absurdas e incomprensibles muchas de sus acciones anteriores (arriesgadísimas misiones y rescates, por ejemplo); tampoco se sabe qué hacen que no detienen a un grupo tan vigilado de resistentes. La gente hace cosas absurdas e incomprensibles, quizá más en tiempo de guerra, pero tantas como estas no. (Vaya, ya se me ha ocurrido el contraejemplo. Los terroristas del 11-M, tan infiltrados de confidentes y policía... Bueno, aunque la realidad supere a la ficción eso no convierte a la ficción en ficción realista. Ya lo dijo Aristóteles: para ser realista, antes que ser realista, hay que parecerlo).
También me resultan especialmente desagradables los amores de la judía con el capitán nazi. Excelente, era una magnífica persona, suponemos, a pesar de masacrar a la población, pero sobra que la espía se tome tan en serio su papel, en especial cuando acaban de asesinar a su familia. ¿Ambigüedades del carácter humano? Seguramente, pero también (y más bien) arbitrariedades de la película. La realidad es mucho menos frívola, me temo, y menos aventurera que esta judía que tan alegremente canta para los nazis y se acuesta con ellos y hasta se enamora de ellos. Aunque miren a Hannah Arendt, si es que ya no sabe uno qué decir.
También, en muchas escenas, se comprime la acción de modos implausibles para el carácter, y los personajes se comportan de modo inconcebible en alguien que diez segundos antes estaba en una situación incierta de peligro mortal, o siendo masacrado, o perdiendo un hijo, etc. Es una convención cinematográfica de la que aquí se abusa bastante.
En suma, que los personajes parecen creados para las necesidades del guión, y renuncian alegremente a toda credibilidad o sustancia cuando se hace necesario seguir las vueltas y revueltas que les impone el curso preestablecido de los acontecimientos. Los actores hacen lo que pueden (a veces mucho) para seguir al personaje en estas piruetas vitales. Me pregunto si en realidad también pasa eso en la vida, y si será éste el auténtico mensaje de la película.
(Domingo 4 de febrero de 2007)
"Enjuta" o "albanega" es, en arquitectura, el espacio triangular que queda entre los arcos; entiendo que "albanega" se aplica al que queda entre arcos semicirculares colocados en fila, y "enjuta" a los espacios triangulares inclinados que quedan entre una bóveda semiesférica y el encuadre cuadrangular de los arcos que la soportan.
Bien, la traducción inglesa es "spandrel", y es el término usado por Stephen Jay Gould para denominar a los elementos estructurales no buscados en sí, pero que surgen como consecuencia colateral de una determinada opción estructural. De la arquitectura lo traslada a la morfología de los seres vivos, como analogía o explicación. Spandrel, "enjuta", es un término central en su teoría de la evolución, y viene a moderar o restringir las explicaciones adaptacionistas de la Nueva Síntesis darwinista, que minusvaloravan el papel de los planes constructivos heredados, y trataban de explicar toda la evolución mediante la selección natural y los desarrollos adaptativos al medio.
La importancia que tienen estas "enjutas" es que abundan en la arquitectura de los organismos vivos, y muchas veces reciben un uso colateral para el cual ni fueron "diseñados" por la selección natural, ni conlleva ese uso actual que surgiesen por adaptación para él.
Un ejemplo que pone Gould es el de los pezones masculinos. No tienen ninguna función adaptativa, sino que son una herencia estructural. Estructuralmente, es más económico (o al menos ha sido así de hecho en la historia de los mamíferos) construir los dos sexos sobre la base de una similaridad básica, en lugar de diferenciarlos a un nivel más básico. Y los machos tienen pezones ("tetillas", vamos) no porque los necesiten, sino porque son necesarios en las hembras.
El clítoris: lo mismo, otra enjuta, esta vez en sentido inverso. Resultado de un proceso selectivo-adaptativo será el pene en los machos, pero el clítoris en las hembras es resultado colateral de un plan constructivo, no de la selección natural. Es el elemento correspondiente constructivamente al pene, pero sin las funciones selectivas-adaptativas para la reproducción de aquél. Aunque Gould tampoco descarta que tenga algún papel adaptativo indirecto en la reproducción, y, por supuesto, tiene un papel en el comportamiento sexual, pero éste no es sólo reproductivo.
Se me ocurre que a algunos/as les podrá parecer esta teoría machista, como casi todo lo que vayan a decir los hombres sobre el clítoris (Freud, pongamos). Pero eso habría que argumentarlo en términos biológico-evolutivos.
Cuando una enjuta pasa a desarrollar una función colateral para la que no fue desarrollada, habla Gould de exaptación en lugar de adaptación, otro concepto básico del paradigma que propone. Si no podemos distinguir una exaptación de una adaptación, sería más propio, dice, hablar de aptación.
Al margen del valor y utilidad que estos conceptos tienen en biología y teoría de la evolución, parece claro que contribuyen a desarrollar la dimensión narratológica de estas disciplinas, y la consciencia de que narramos la función y origen de un órgano desde un determinado punto de vista, que además puede variar con nuevos descubrimientos. Para que una estructura sea interpretada como una exaptación, necesitamos conocer no sólo su función, sino su origen como adaptación (para otro fin) o como enjuta. Necesitamos contraponer distintas interpretaciones de la misma estructura—casi distintas teorías de la evolución. Gould desarrolla así una teoría de la evolución mucho más consciente de su dimensión metateórica y narratológica: en su propia teoría y en las de los demás que analiza y comenta en su libro The Structure of Evolutionary Theory. Es una de las cosas que lo convierten para mí en un pensador fascinante.
(4 de febrero de 2017)
Buen posicionamiento: estoy en el puesto 460 de entre los académicos más leídos este año en ciencias sociales y humanidades en este repositorio, Social Science Research Network (el mayor del mundo de estas áreas: podría estar si quisiese en el puesto 300.000, por ejemplo).

Y excelente posicionamiento en otro parámetro: estoy (desde hace más de un año) el número 7 por número de artículos aceptados. Que son (aquí) 288, más otros 58 artículos "no académicos".
Un detalle a observar: Todos los autores que están por delante y alrededor de mí son economistas, juristas, sociólogos, etc. De entre las filologías y otras humanidades soy sin duda el más prolífico de los aceptados aquí. Y uno de los más leídos.