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Vanity Fea

Nenes

Peluches transgénicos

Yo - Oye, nenes, si me olvido un día y me dejo esta escalera aquí puesta en medio del cuarto, vosotros no subáis, ¿eh? que es muy peligroso.
Oscar - Pues Álvalo sube.
Ivo - Exactamente, el otro día subía.
Yo - Bueno, pero Álvaro es mucho más mayor que vosotros, y puede hacer cosas que vosotros no podéis.
Ivo - Sí, experimentos. Experimentos peligrosos.
Oscar- También con ADN y tlozos de peluches lotos.
Yo- Oscar, chaval, eres un chollo para mi blog.

El tren chino

- Pues sabes que el tren es mío.
- Sí, y los dinosaulios tlansfolmets son míos.
- Pero si se los dieron a Ivo.
- No, pero hemos descubierto una inscripción oculta que dice que lo que es de Ivo es el tren. Mira: "Para Ivo, porque te gusta mucho el carbón, ¿verdad, Ivo?"
- Vaya.
- ¿Puedo poner el tren un ratito cortito?
- No, Pibo, pónlo luego, que nos atufa. Cómo se nota que es chino este tren, seguro que no pasaba los controles de calidad de la Unión Europea. Ni el protocolo de Kioto, vamos. Con el humo que echa, es como si estuviéseis en una casa llena de fumadores.
- Ya, muchos controles de calidad pero el tren aquí lo tienes.
- Porfa, sólo un ratito...
- Además ten en cuenta que cada vez que lo pones se le gastan las pilas, y que te queda menos tren, porque seguro seguro que no le volvemos a poner pilas.
- Sí, las pilas que ya nos las podemos poner nosotros decía el Rey, que viene la competencia fuerte; no nombró a los chinos, pero...
(Mira que somos sádicos los mayores, fiarle tan corta la vida a un juguete, pienso que esto de las pilas es como obsesionar al crío con el coste directo que tiene cada momento de placer... ¡pero bueno, si después de todo va a resultar que es un juguete educat-ivo!)

Dino saurios

Pues me he ido a ver la expo de dinosaurios con los críos, y les ha gustado mucho. Ahora, que Álvaro le ha hecho una crítica a fondo.

- Hm. Demasiado gorda la mandíbula del tiranosaurio. Y lo han puesto de pie, como esas películas viejas que se mueven así a trompicones. Y vaya huevos. [Eran ovíparos, aclaro]. ¡Si el más grande que había de verdad era sólo así! Ni la mitad de esos, y lo ponía un dinosaurio del tamaño de un tractor. Mira, me temo que se han equivocado. En el panel pone que es un Carcharodontosaurus, y en realidad es un Utahraptor. Claro que tampoco está bien hecho para Utahraptor, porque mira, tiene dos dedos en las patas de delante, como si fuese un tiranosaurio. Y el panel lo han sacado de uno de mis libros, de esos que tengo una serie, Dinosaurios: Conoce los gigantes de la prehistoria. Será que no tenían el del Utahraptor y han puesto este. La gente no se da cuenta. Allí tampoco, mira, ven ese esqueletito de tiranosaurio al lado de una garra de Therizinosaurus, y como el cartel dice "Therizinosaurus", por la garra, ya se creen que el esqueleto es de Therizinosaurus. ¿Pero no ven que no lleva esa garra por ningún lado? Jo, y he oído a una señora que decía: mira, dinosaurios voladores, ¡y se refería a los Pteranodon! Y qué pintará un Dimetrodon en una exposición de dinosaurios. Están bien hechos algunos, me gusta el Dilophosaurus. En Parque Jurásico lo ponían así de pequeño, y encima venenoso, y se comía al gordo repelente ese, pero se inventan todo. Como les gustaba más el nombre de Velociraptor, pues ponen un Deinonychus y lo llaman Velociraptor, hala. Si el Velociraptor era como un perro de grande. A mí lo que más me extraña es cuando aparecen en Parque Jurásico Tres que les proyectan el código encima, salen todo con cifras al ponerse delante de la cámara, debe ser por la reconstrucción del código genético con que los habían hecho. ¿Es cierto que los ordenadores todo lo hacen con listas de ceros y unos?

Yo, particularmente, hubiera alucinado con la moda actual de dinosaurios, Parques Jurásicos, Dinópolis y similares. En mis tiempos me apañaba con dos o tres ilustraciones de enciclopedias, alguna fantasía del Capitán Trueno o del Jabato con dinosaurios ("Sika Balaka salir del río, ¡huir! ¡huir!"), las escenas de dinosaurios de King Kong o de una película rusa que ví, El planeta de las tormentas – y poco más. Ah, sí, los Picapiedra. Pero yo también pasaba por experto, jeje...

Tom y la navidad

(Este es el cuento de navidad escrito hoy por Álvaro para los deberes del cole. Hm. Reconozco elementos de los Simpson, de Polar Express... aunque esa no la ha visto).

Hace algún tiempo, cerca de Huesca, vivía un niño llamado Tomás pero le gustaba que le llamasen tom. Vivía en una pequeña casa de campo con su familia, su madre Juana, su padre Antonio, sus abuelos José y María y sus mascotas, Miau, el gato y Toby, el perro. Esta aventura ocurrió un día cerca de navidad y a Tom se le había ocurrido una cosa que no se le quitaba de la cabeza, ¿Existiría Papá Noël? ¿Si existía, cómo sería? ¿tendría barba? ¿sería viejo? ¿o joven? ¿Y si no existía? ¿Quién traía los regalos? Esto y mucho más se le ocurrió a Tom aquell anoche, así que decidió sacarle una foto a quien trajese sus regalos, al diía siguiente sería Navidad, así que tuvo que prepararlo todo aquel día, puso su papá Noël que bailaba y se activaba con el movimiento para que asustase a quien traía los regalos, tropezaría con una cuerda y caería encima de una tabla que lanzaría unas piedras que tirarían la estrella de encima del árbol de Navidad que caería y apretaría el botón de una máquina de fotos escondida en el árbol. Aquella noche se fue a dormir pensando en si montaría bien la trampa. Por la mañana se levantó y empezó a montar la trampa, la dejó lista para aquella noche, se fue a dormir. Aquella noche, por la ventana entró una figura con un saco, bajó las escaleras y fue junto al árbol, activó el Papá Noël, cayó hacia atrás tropezando con la cuerda, cayó encima de la tabla, que lanzó las piedras, que tiraron la estrella, que apretó el botón de la cámara, la figura se asustó y se escondió en alguna parte de la casa. Por la mañana, Tom fue a coger la foto, la cámara era de esas que revelan la foto, pero allí no había ningún Papá Noël, no, había un ser pequeño y arrugado, con una larga barba, pero no era Papá Noël, era demasiado pequeño. Se fue otra vez a la cama, pues aún era muy temprano, le despertaron unos ruidos al lado de su cama, había un ser bajito y con larga barba, sin ir más lejos, el personaje de la foto que, al verle, echó a correr por la habitación., Tom calculó que debía correr a unos veinte km. por hora, lo cual era demasiado para algo tan pequeño, pues no era más alto que la pata de una silla, Tom le persiguió hasta que por fin le acorraló contra la pared, el enano ese le dijo -- atrás gigantón, no te acerques a mí o te convierto en una rana --- Tom retrocedió porque tenía pinta de no estar mintiendo, el enano intentó salir por la ventana con la foto, pero Tom le agarró, el enano le chilló -- ¡Suéltame, esta foto no tiene que verla nadie!-- Tom le dejó en el suelo mientras decía -- tranquilo, no voy a hacerte nada, pero dime quién eres y qué haces aquí -- el enano le contestó -- soy Thor, el más anciano de los enanos del Gran Padre, y estoy aquí para entregarte los regalos en su lugar, pues lo han raptado los horribles trasgos del Polo -- Tom preguntó -- ¿Quién es el gran Padre? -- el enano contestó -- vosotros le llamáis papá Noël -- Tom le preguntó -- ¿existen los trasgos? -- el enano dijo -- sí, y son horribles, por cierto, y ahora, ya que estoy aquí voy a preguntarte algo, ¿eres listo? -- tom dijo -- pues claro, soy el primero de la clase -- el enano dijo -- vale, ¿quieres venir conmigo al polo norte? -- Tom lo pensó, y luego dijo -- por mí, vale, pero y mi familia, ¿qué pensarán?-- el enano dijo -- tu familia no recordará que no has estado aquí durante algún tiempo, y ahora, dime, ¿quieres llevar equipaje? -- Tom asintió y trajo a Toby y a Miau, después dijo -- Pero ¿cómo vamos a llegar hasta ahí? -- el enano, por toda respuesta dió un fuerte silbido y al poco tiempo apareció enfrente de la ventana de su habitación un trineo grande y rojo, tirado por renos y conducido por dos enanos, uno encima de los hombros del otro, Thor subió y le dijo -- ahora tú tomás, y después tus mascotas, -- tom le preguntó -- ¿cómo sabes mi nombre si no te lo he dicho? -- thor le contestó -- los enanos podemos adivinar cosas con la mente -- dicho esto les pasó a todos unos abrigos y Tom se dio cuenta de que habían llegado al polo norte.

Los renos descendieron hasta meterse en una cueva muy grande iluminada con grandes lámparas, había filas interminables de enanos con lanzas y espadas. Thor le dijo que estaban preparados para la lucha contra los trasgos. Tom le preguntó, ¿los trasgos son inteligentes? -- Thor contestó -- no precisamente, suelen ser bastante tontos -- tom pensó durante un rato y después dijo -- vale, he pensado un plan aprovechando estos planos de la ciudad de los trasgos que hay aquí -- Tom les estuvo explicando su plan y después, Thor dijo -- de acuerdo, haremos como tú dices -- Thor salió fuera con quinientos enanos mientras el resto se quedaban con tom.

Los que estaban con tom notaron que había un ruido fuera, como de gritos y golpes, salieron y vieron a los enanos luchando contra unos seres de piel negra, altos, de brazos largos y musculosos y piernas cortas dientes grandes y nariz larga -- los trasgos -- pensó tom, y no se equivocaba, pronto, los enanos, que tenían una gran superioridad numérica, redujeron a los trasgos, pues según se enteró Tom, esos eran todos los guerreros trasgos que había en la ciudad. Os preguntaréis cómo les habían vencido tan rápico, pues bien, Tom había pensado que si eran lo suficientemente tontos, nada más ver acercarse a los enanos, atacarían todos juntos sin pernsar ningún plan, y eso es lo que pasó.

Tom se fijó en que había pocos enanos, la respuesta a esto llegó pronto, de la ciudad llegaron el resto de los enanos y entre ellos había un hombre alto y grueso, con gafas y barba larga, uno de los enanos se le acercó y dijo -- Oh, Gran Padre, éste es el niño que nos ayudó a derrotar a los malvados trasgos. -- Papá Noël se acercó a tom y dijo -- gracias tomás, los enanos me han explicado lo que has hecho para salvarme y te estoy muy agradecido, como recompensa obtendrás el doble de regalos que otros años -- tom dijo -- gracias, pero, tengo que volver a mi casa, mis padres no recordarán nada, pero quiero estar en mi casa. -- Papá Noël dijo -- Así sea -- y Tom, Toby y Miau aparecieron de repente en su casa entre regalos y cartas deThor, cada navidad llegaba por la noche el trineo con cartas de thor y espacio para que tom dejase sus cartas, y aún guarda la foto de Thor para recordar el día en que ayudó a salvar la Navidad.

El curioso

Yo.- Álvaro, el baño no es un buen sitio para dejar tirado el incidente del perro, ve a recogerlo.
Oscar. - ¿Cómo se mulió?

Más Edipo

Oscar: ¿Cómo se dice "papá" en inglés?
Ivo: Dad.
Oscar. Vader. Dad Vader.

Aventuras con banderas

Aventuras con banderas

He colgado alguna foto nueva, y dibujos de los nenes.

http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/fotos2.html

http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/exponenes.html

Por ejemplo éste de Otas, que pertenece a toda una serie que dibuja con pasión, en la que salen personajes cabalgando dragones, y robots encima de las nubes... Supongo que derivará de algún dibujo animado que haya visto. Pero ¿qué aventurillas pasarán por esa cabecica, que necesitan salir a la luz así? En algún sitio de la mente, va con sus robotitos ayudantes, conduciendo a un dragón, con su hermano mayor empuñando una espada de fuego, y todos sujetando su bandera... y luego al cole con la cartilla. En qué se quedaría la vida sin nuestras ensoñaciones, sin el arte, y sin los mundos de la imaginación. Aquí está Otitas sosteniendo con decisión la bandera de la fantasía.

Me cuesta lo mío colgar dibujos y fotos, porque escaneando y transformando y retransformando formatos se me suelen cerrar los programas inesperadamente una y otra vez; trabajo de chinos... De hecho más de la mitad del tiempo que paso al ordenador es esperando que abra programas, o páginas, o que el servidor guarde o no guarde los cambios, o poniendo enlaces que no entran... aún está esto de la red a medio inventar.

Querido hermanito

Querido hermanito

¿Sabes qué he soñado?
- No. Deberías saber que no lo sé. Aunque me lo imagino. Algo de dinosaurios.
- No, que si te lo cuento. Sí que iba de dinosaurios, bueno, más bien de mi libro de Parque Jurásico. Estábamos en un parque de juegos, y de repente veo que venía Ivo con MI libro, y estaba todo rayado y destrozado, con las hojas sueltas y vueltas a poner de cualquier manera, y me lo enseñaba muy orgulloso, y ponía, "LIBRO DE IVO".
- AAAARrrrrgh. Es horrible, Álvaro, te comprendo.
- (Ivo): Jejeje....
- Y yo iba a chivarme, bueno, os decía, mira qué ha hecho Ivo, pero no me hacíais caso, y os enseñaba el libro, pero me decíais ¡¡¡"Ordena esto", "haz los deberes", "deja el libro de Ivo" !!!
- (IVO, con la mirada iluminada y risa de supervillano o de Rafa Fernández): ¡¡¡HAH HAH HA HA HAAAA!!!
- (Álvaro) - ¡Sí! ¡Eso mismo! ¡¡Así se reía en mi sueño!!
- ¡¡¡HAH HA HA HA HAAAaaa....!!!

Hay rivalidades y ansiedades, pero bueno, las van descargando en los sueños y en los juegos, rara vez en enfrentamientos directos, aparte de esos de "Álvaro no me quiere dar mi bionicle," etc. A su manera demuestran así no sólo buena pasta, sino también sabiduría de esa inconsciente. Ya de pequeño, en plena crisis de príncipe destronado, Álvaro nunca se volvió contra Ivo, y no tenía para él más que gestos y palabras de aprecio y cariño. Pero lo pillé con el querido oso de peluche de Ivo, dándole una samanta palos, a la vez que murmuraba: "Este oso es un peligroso enemigo de Ivo. Debe ser eliminado.... ¡Zaca! ¡Toma!" Pues sí, toma ya compensación simbólica.

Digamos que Álvaro toma una distancia; sabe que es el líder, y eso le compensa – aunque también es hábil en suprimirla del todo, y ponerse rápidamente al nivel de Ivo y de Oscar para jugar con ellos o para sacar ventajillas. Es un juego teatral que le proporciona bastantes satisfacciones, y así encuentra suficiente espacio holgado y multiplicidad de personajes dentro de sí mismo, como para no verse agobiado por unos pocos más que le vengan de fuera.

Más peligro, por menor distancia, hay entre Ivo y Oscar. A falta de gemelos, nos apañamos con estos pseudo-gemelos ("Dilás plismáticos"). Estos sí que están con frecuencia a la greña, o en curiosas relaciones interactivas donde no se sabe si se están disputando o están colaborando. Tenemos un cuento que escucha Ivo incansablemente en un cassette, donde salen dos geniecillos simétricos llamados Nipirá y Nipiré, que hacen sus trastadillas juntos, y el rato que no, se dedican a zurrarse la badana uno a otro; así que cuando están en ese plan los llamo los Nipirés. Se hacen teatrillos uno a otro también para jugar:
- Vale ahora que tú decías, "¡Eh amigo, pero si ese material no te sirve para nada!"
- (Oscar:) ¡Eh amigo, pelo si ese matelial no te silve pala nada!"

Y, cosa más extraña, también Ivo (que es un poco reyezuelo) acepta los scripts de Oscar para repetirlos fielmente.

Hoy me los he llevado a comer a la cantina de Derecho, cosa que les hacía ilusión desde hace días ("¡¡O glacias, glacias!!" - Oscar es el más agradecido sin que nadie se lo mande; los demás... bueenoo). Les he preguntado si les hacía ilusión pensar que eran estudiantes de la universidad:
- No. Nos hace ilusión comer en Derecho, porque es una comida riquísima. (Vaya, ójala se enterase el cocinero de las opiniones de este público).
- Ya, la comida es lo bueno, entonces. ¿Pero te gusta el ambiente, la compañía de los estudiantes, o te molesta?
- Ellos nos ignoran a nosotros olímpicamente, y nosotros los ignoramos a ellos olímpicamente.

Y es en Derecho donde hemos encontrado este bonito cartel en el que que aparecen talmente retratados, con gran penetración psicológica por parte del artista, Nipirá y Nipiré.