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Vanity Fea

Personales

Querido blog

Hoy el contador de mi blog Vanity Fea  ha alcanzado el ránking número uno de visitas en mis páginas. Hasta ahora detentaba el récord la bibliografía, no por mérito propio sino por vieja, y porque le puse el contador antes. El blog la ha alcanzado a la altura de unas catorce mil visitas, aunque es un alcance virtual porque la bibliografía ya llevaba otras quince mil visitas de un contador anterior cuando le puse éste, más varios años previos al contador o con el contador changao, desde que la colgué en la red en 1995. Claro que a las catorce mil visitas de mi blog habría que sumarle las diez mil de su otro yo, mi blog de notas de nombre cambiante (que en estos momentos se llama Alter-Egotism). Al no estar hecho en una plataforma estándar de blogs, lleva un ritmo más lento y se mueve en círculos diferentes, pero claro es otro lado de lo mismo. (Por cierto, que al otrode  poco le sirve estar estandarizado: los buscadores de blogs como Technorati o Google tampoco lo encuentran, y creo que a ninguno de Blogia).

La bibliografía sí que está mejor enlazada. Al blog han puesto enlaces cuatro o cinco amables visitantes; la bibliografía tiene varios cientos de enlaces, y un buen ránking en la primera página de Google -- hasta varios puestos números uno en Google en búsquedas del tipo "literary theory bibliography", "philology bibliography" o similar. (No es lo mismo que un puesto número uno buscando "Vanity Fea", que también lo tengo, jeje...).

Bueno, pues ahora que me he alcanzado a mí mismo, que es a lo más que puedo aspirar, podemos hacer un simulacro de reflexión y balance. Evidentemente no vale la pena dedicar tantas horas como dedico a la bibliografía y al blog para lograr pongamos cincuenta mil visitas en diez años, sin resultados académicos apreciables en lo que se refiere a la bibliografía, y en lo que se refiere al blog... bueno, llevo un año, quizá pronto para hacer balance, pero tampoco es espectacular, al margen del lugar que ocupa en mi tiempo y en mis circunvoluciones cerebrales. Son las visitas que se espera que pudiese tener cualquier página medianamente compleja nada más que con el azar que te deparan los buscadores. Sí que me he ido enterando de un pequeño número de habituales o visitas recurrentes, y hasta algunos de mis conocidos lo leen de vez en cuando. Pero por ejemplo hay poco diálogo a través de él, no crea mucha "comunidad". Y a pesar de las noticias consistentemente espectaculares sobre el crecimiento de la blogosfera, no veo que mis conocidos tengan la menor intención de abrirse un blog, con lo cual el dedicar mucho tiempo a esto más bien puede aislarte de ellos que comunicarte con ellos. Es un poco ingenuo esto de los blogs, como alguien que porque le entra la furia de la filatelia cree que todo el mundo se va a dedicar a eso. Y hay (o había) muchos coleccionistas de sellos, pero eso. O los esperantistas, si al final ser bloguero va a acabar en eso, en una tribu-hobby más.

Bueno, tampoco lo voy a dejar hoy; de hecho le voy a dedicar más tiempo que a la bibliografía visto el éxito relativo. El componente adictivo del blog sigue alto. Personajes con tendencias adictivas, os lo recomiendo. Es barato. Dicen que puede salir caro, pero hasta ahora tampoco eso se luce mucho.

A lo que iba en realidad hoy era a contar mi diario. Pues nada del otro jueves: ésta es la semana-acueducto, con la Inmaculada Constitución que la deja hecha una delicia, o unos zorros, según quien la mire. Puente puente lo que se dice no tengo; aunque algunos colegas han desaparecido astutamente, poniéndoselo fácil al alumnado para que se tome fiesta, yo no he planificado nada, y me encuentro hoy con tres alumnas en clase (tampoco especialmente motivadas, todo hay que decirlo...). El miércoles y el viernes me temo que será tres cuartos de los mismo. Mañana sí que es una de las santas de la semana: nos iremos como mínimo al cine a ver Harry Potter IV (Álvaro) y Chicken Little (los chiquenlitels). Si alguien se apunta, que llame. Si no hay cierzo, también me los llevaré de excursión a andar por algún camino campestre. Y aprovecharé para intentar alcanzarme a mí mismo en parte del trabajo atrasado, todo imposible (los metros de biblioteca son largos, la vida breve).

"No me preguntes qué voy a hacer contigo, tú sabes a qué he venido, el tiempo es tu enemigo, de hoy no pasará..."--- estos son Sergio y Estíbaliz que los tengo de música de fondo, aunque me quite puntos. Le pongo la música a mi vida breve, a mi blog largo, a ver si me escuchan, y decidimos algo entre los tres.

Planning management

Amaya Lucía, La femme de trente ans, nos invita a comer en el hotel Príncipe a un montón de hermanos, cuñados, sobrinos. Se encontró el otro día en mi página, dice; autogugleándose sale mi blog en primer lugar. Me temo que eso les pasa a varios de mis conocidos. Aprovecho este medio de difusión para anunciar que tenemos en camino al próximo sobrino (nieto de mis padres)... que ya debe hacer el número dieciséis o algo así. Adivinad de quién es, quienes tengáis datos, pistas no he dado.

La incomodidad que supone tener un hijo... te altera la vida, a veces te la vuelve del revés por completo. Menos trauma si ya estaba vuelta del revés (no quiere decir que se vaya a poner al derecho, claro). Pero volver la vida del revés es la única manera posible muchas veces.

The awful daring of a moment’s surrender
Which an age of prudence can never retract
By this, and this only, we have existed.

La planificación familiar con frecuencia, y de modo incalculable, no sale según lo planeado, lo cual pone en entredicho la sensatez de hacer planes. Pero bueno, nos entretiene hacerlos, y desde luego hay cabezas que necesitan tenerlo todo planificado. Aunque luego la vida coge tus planes y hace con ellos lo que bien le parece, sin consultarte mucho. Para mayor confusión, lo que a uno le parece un plan, a otro le parece una locura, una imprudencia, o ceguera... y en última instancia sólo nos queda organizar día a día la forma que va tomando nuestra vida: tomar riesgos calculados, y según el resultado que el destino nos depare, seguir calculando y planeando...

Por cierto, ¿qué planes tienen nuestros conocidos? Buena pregunta. Como dice Buckingham,

We know each other’s faces. For our hearts,
He knows no more of mine than I of yours,
Or I of his, my lord, than you of mine.

Había planes de ir a ver Harry Potter, Chicken Little... que no se materializan. Le regalo a Blanquita Las Crónicas de Narnia, eso no estaba planeado. Y esta noche nos vamos de cena con unos amigos – bueno, creo que iremos, vete a saber. Todo, todo, pende de un hilo.

Al mar y al viento

Quizá por efecto de estar demasiado rato sentado, en coches, en reuniones de departamento, en exámenes, y ante el ordenador... se me van las ideas al mar y al viento, y navego por la red hasta Kerguelen y Tristan da Cunha -- los distritos francés y británico más alejados del mundo. Total que no sé dónde he estado este rato; en ningún sitio probablemente.

Me pierdo Marlango

Agg... qué rabia. En estos momentos me estoy perdiendo el concierto de Marlango en el Teatro Principal. Leonor Watling tendrá que cantar sin mí, si se puede concentrar en la tarea. Dése Vd. por aplaudida. No se puede estar a la vez atendiendo nenes y asistiendo a conciertos (sobre todo si los nenes son alérgicos a los conciertos, que lo son). Por suerte tengo los discos, que los recomiendo por supuesto. No sé si me ponga uno ahora, sería un poco patético, pero... También puedo consolarme con que me pierdo hoy tambien Al Ayre Español con María Bayo, y en general que me pierdo todo lo que pasa a la hora de la cultura y las conferencias (de siete a nueve, por lo que se ve), desde hace once años...

Cosas que pasan en un día

- Llevo a los críos al cole, oyendo Julien Clerc por el camino ("Ma préférence"), y saco vales de comedor para los pequeñajos - hoy, excepcionalmente, por reunión, comen en el cole. Luego resulta que termina la reunión antes.
- Me hago con un ejemplar del disco Discreet Music de Brian Eno.
- Leo un resumen de la última Junta de Gobierno de la Universidad. Vaya, hay quien se apunta a todo.
- Comento con los niños el sorprendente parecido entre un pedo de tiranosaurio como los que veían ayer, y la polvareda levantada por unos africanos en medio de la calle.
- Me impresiona la noticia de los dos ancianos muertos al ser atropellados por una adolescente que echaba carreras de coche con otro. Pobres ancianos (todos...).
- Un café en el Tibet.
- Comentamos con una colega los hábitos workohólicos de los maridos (not me ofcors) -- el workoholismo requiere una dedicación completa para combatirlo.
- Recibo un mensaje del FBI comunicándome que, por haberse detectado mi participación en varios websites dedicados a actividades ilegales, debo contestar a un cuestionario adjunto y devolvérselo. Lo considero correo basura (sin ironía) y lo tiro.
- ¡Vaya! ¿De dónde sales? Te acabo de mandar un mp3, te creía en la otra punta de la ciudad. Igual luego te cuento lo del FBI.
- Explico algunos pasajes de EnriqueV de Shakespeare, relacionados con las intrigas palaciegas del autor, y con su anticipación del método Stanislavski del Actors’ Studio.
- Voy completando bibliografías - sobre Poe, sobre estructuralismo francés, sobre el drama histórico de Shakespeare.
- Cambio la ubicación de muebles del salón - para tener el sillón del abuelo fuera de las corrientes de aire, que nos pilla pasmos.
- Asisto a una reunión de la comisión de doctorado de nuestro departamento, en la que se decide no proponer un programa de doctorado por el nuevo sistema reformado, y prorrogar el anterior (y postponer, de paso, la decisión de a qué doctores incluir y a cuáles excluir del programa). Señalo algunas incongruencias de la política que se está llevando.
- Preparo fotocopias de las últimas lecturas para el curso de doctorado. Y, para clase, un vídeo de un ahorcamiento en tiempo de guerra.
- Apunto esta frase de Oscar: "¡Mami, tú eres de mi equipo!" for future reference.
- El administrativo del departamento me da un antifaz multicolor. - "Tuyo?" - "Huy, sí, gracias, se me había caído".
- Asesoro a una bailarina colombiana sobre qué cosas leer de interaccionismo simbólico - de G. H. Mead, Herbert Blumer - y de Goffman (Frame Analysis number one).
- Voy con la moto aquí y allá, sorteando el tráfico, espero que sin alarmar a nadie... No me cruzo con ningún hijo mío.
- Contesto otras consultas sobre... ¿qué? Tesis, horas de tutoría, sueldos del profesorado, detalles del programa de Tercer Ciclo, premios de doctorado...
- Descubro varios artículos de este blog últimamente reimpresos, if that’s the right word, en un blog sobre universidad pública (¡gracias!) -- donde los lee más gente que aquí.  Y pincho en el tablón de anuncios un artículo de esa web, manifiesto de "Profesores por el conocimiento".
- Cita seleccionada de ese artículo: "el proceso seguido en los últimos meses en algunas universidades (la Complutense entre ellas) para la definición de programas oficiales de posgrado, puede dejar estupefacto a cualquier observador que piense que los procesos de definición y modificación de planes de estudios requieren ciertos plazos, cierta metodología de análisis y de discusión de propuestas, y sobre todo que el marco normativo aplicable esté muy claro."
- Echo a un buzón en forma de cabeza de león una carta, encargando un ejemplar de la última novela de Salman Rushdie,  Shalimar the Clown.
- Hay que recoger en una joyería un colgante elaborado con oro y tres dientes humanos.
- Comida de hoy: experimental. Garbanzos con castañas.
- Hago cosquillas a Oscar y Álvaro, que las necesitaban por aburrimiento.
- El reproche de Ivo: "¡Hoy no hemos leído Narnia!"
- Lecciones caseras: de etimologías clásicas , y de francés libros azul y verde.
- Me manda JMC la dirección de la Perseus Digital Library.
- Me hago, gratis, con una historia del siglo 20, un libro de Leakey sobre evolución, y una guía del naturalista de Gerald Durrell. El que no lee es porque no quiere.
- Leo, a propósito de Coleridge, cosas como la siguiente: "my thoughts bustle along like a Surinam toad, with little toads sprouting out of back, side, and belly, vegetating while it crawls".

Conmemoraciones

- Treinta años de la muerte del tirano. A modo de celebración, recomiendo una lectura de Nabokov, Barra Siniestra, o, si no, "Tyrants Destroyed". ¿Qué hacías tú el 20 de noviembre del 75? Me acuerdo que íbamos al instituto con ambiente animado, y cantando canciones irreverentes sobre "Paquito", sabiendo que nos iban a dar fiesta. Aunque el ambiente por las calles estaba gris y fúnebre y como de ir pisando huevos. Eran los días del "todo atado y bien atado"; algún previsor funcionario ya había mandado pegar por todas partes pegatinas con la bandera española que ponía "Juan Carlos I, rey de España". Y Arias Navarro en la tele, en blanco y negro, como un chimpancé melancólico; Pinochet preparando las maletas para venir...

- Otra celebración de hoy: Día de Santa Cecilia, patrona de la música. Escuchamos en la Real Capilla de Santa Isabel, o iglesia de San Cayetano, a elegir, un concierto emocionante de la Banda Provincial de Música, entre otras interpretan de modo memorable El Sitio de Zaragoza de C. Oudris. Observo que un colega novelista de la Facultad, José Luis Corral, ha escrito una novela histórica sobre los sitios, Independencia, emulando a Galdós, pero aún no le he echado el guante. Todo llegará, quizá cuando lleguemos a esa conmemoración.

- Un año, un mes y trece días desde que empecé este blog (jeje, se me pasó el primer cumpleaños, esa fijación de los blogueros; y luego aún tengo la cara de hablar de mi egotismo).

- Veintiún años y más hacen ya de haber terminado la carrera sin encontrarme a ningún compañero de promoción (aunque con algunos sí que mantuve algún tipo de trato, esos no cuentan). Ayer me encontré con uno, Carlos, a la entrada de un cine. De hecho somos casi colegas, pero no hemos abundado mucho, no. Y al parecer en nuestra clase no había ningún personaje con dinámica social de esos que organizan reuniones de promoción... una pena, en realidad.

- Este mes de noviembre también se ha conmemorado en Inglaterra el cuatrocientos aniversario del Gunpowder Plot de 1605, la primera histeria antiterrorista manipulada por el gobierno para controlar a las masas. La amenaza fue bastante real: unos rebeldes/terroristas católicos habían intentado volar por los aires el Parlamento Británico y al rey; pero esto se convirtió en una manera de controlar al personal, histerizarlos contra el catolicismo, y reforzar el control ideológico estatal desde los púlpitos. En todas las épocas cuecen habas, en salsas diversas. Shakespeare conmemoró estos hechos escribiendo Macbeth, que pronto cumplirá 400 años. Es una obra para el rey, pero también es una defensa del tiranicidio. Es posible que sea también de por entonces este soneto, igualmente ambivalente:

If my dear love were but the child of state,
It might for Fortune’s bastard be unfathered,
As subject to Time’s love or to Time’s hate,
Weeds among weeds, or flowers with flowers gathered.
No, it was builded far from accident;
It suffers not in smiling pomp, nor falls
Under the blow of thralled discontent,
Whereto th’ inviting time our fashion calls.
It fears not policy, that heretic,
Which works on leases of short-numbered hours,
But all alone stands hugely politic,
That it nor grows with heat, nor drowns with showers.
To this I witness call the fools of Time,
Which die for goodness, who have lived for crime.


Si fuera mi amor querido sólo el hijo del estado,
Podría verse bastardo de fortuna y despadrado,
Al amor del Tiempo, o a su odio, estar sujeto,
Cuando yerbas con las yerbas y flores con flores vayan.
No, se erigió lejos de accidentes,
No sufre sonriendo entre pompas, ni bajo el golpe
Cae de los insumisos descontentos,
Cosas éstas a que invita nuestro tiempo.
No teme a la política intrigante, esa hereje,
Que trabaja a plazos cortos y por horas,
Más bien funda y alza él solo su gran política propia,
Que ni crece con calores ni con las lluvias se ahoga.
De esto pongo por testigos a las víctimas del Tiempo,
Que mueren por su bondad quienes en crimen vivieron.

Y por el ocio...

Ayer por airearnos nos fuimos al cine, a ver una de Jodie Foster, Plan de vuelo: Desaparecida, flojilla. Luego un poquito estudiando francés con los pequeñajos; las aventuras del Pato Donald en Tombuctú con Álvaro, y el libro amarillo de siempre con Pibo y Oscar (que acaba de empezar, y se le da muy bien). Luego hicieron un dominó gigante con todos los vídeos de casa, a ver el efecto dominó.

Cenamos pronto, y luego nos escapamos los mayores un momento a un concierto de María José Hernández repasando "el siglo en cantado", el veinte se entiende, cantantes aragones@s desde Raquel Meller a Amaral. Estuvo muy muy bien el concierto, a ratos conmovedor hasta hacerte saltar las lágrimas... esta chica sería algo tremendo si se soltase un poco más el pelo, pero claro, no sería ella... Aunque ayer estaba genial haciendo de sicalíptica primero, y luego de chica yeyé... buenísima. Y la presentación de su banda, menuda retranca: "La Banda del Siglo, que a algunos les sonará exagerado, pero son el mejor grupo de hombres que una mujer puede tener a sus espaldas"! Sonaba genial, la Banda del Siglo, enhorabuena. La gira sigue por otras ciudades de Aragón, no os la perdáis si tenéis ocasión. Ojala siga un disco.

Hablando de discos, me he mercado y estoy oyendo el último de Kate Bush, tras más de diez años de silencio, Aerial. Tan bueno como solían ser los suyos. ¡Viva Bush!

Aparte, el ocio mal. La gente tiene (tenemos) problemas para quedar, los amigos se distancian, son perezosos... Por ejemplo, en los últimos cinco años no habré estado más que cinco veces en una casa que no sea la mía (o la de mis padres). Esto no es normal. Pero se va haciendo normal, desdichadamente. Bueno, por lo menos esta semana me tomé un café con una excolega que se pasó a verme por el despacho. Con los colegas, en general no está el horno para bollos, ni para cafés, con el ambiente que hay. La crítica no se lleva bien, espanta y alarma al personal. Pero es que el personal es muy asustadizo.

Parece que se anuncia fin de semana tranquilo. De todos modos, si a alguien le apetece quedar a tomar una caña esta tarde, que llame y quedamos por ahí.

A Road Not Taken

Muchas gracias por tu invitación... Perdona que te haya tardado en contestar, porque lo he estado pensando, y al final he decidido no aceptar, rogándote que no lo tomes a mal. Lo he consultado con la almohada, porque la oferta es tentadora para la pequeña vanidad profesional, y además sabes lo que aprecio tu trabajo y me gusta colaborar contigo. Pero en fin, por ser sincero, tenía planes de trabajar un poquito menos (a bit of downshifting) y hacer mejor el trabajo que ya tengo entre manos, que puede no parecer mucho y sin embargo no consigo hacerlo con la dedicación que merecería; tampoco me gustaría que me sucediese eso contigo... ¡aunque no vayas a interpretar que me has estado enviando demasiado trabajo en el pasado! – es sólo que de muchos granitos de arena se acaba haciendo una montaña, y ahora mismo ya tengo entre manos más de lo que puedo hacer bien, no a la vista de un plan de trabajo sino viendo lo poco que en realidad consigo hacer de hecho. Así pues, créeme que me da un poco de rabia y hasta me considero un poco tonto diciendo que no, pero lo he meditado bien, que para eso me he tomado unos días, y lo que me da mucho apuro es tenerte que decir que no, por lo amable y considerado que has sido siempre conmigo. Y quién sabe, quizá en el futuro volvamos a trabajar juntos. Hasta entonces, gracias de verdad, y un abrazo.

Two roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
And be one traveler, long I stood
And looked down one as far as I could
To where it bent in the undergrowth.

And both that morning equally lay
In leaves no step had trodden black.
Oh, I kept the first for another day!
Yet knowing how way leads on to way,
I doubted if I should ever come back.