Política
El Cascabel 13 TV (Antonio Jiménez) 18/3/2016
La desvergüenza del nacionalismo catalán
La desvergüenza del nacionalismo catalán
(AUDIO DE ESRADIO)
Retropost: Eisenhower mismo
Retropost #730 (28 de enero de 2006): Eisenhower mismo
Eisenhower mismo decía cosas que harían poner rojo como un tomate a Bush, si este señor tuviera la capacidad de hacerlo. Aquí está su profético discurso avisando contra la influencia del complejo militar-industrial, en su despedida en 1960. (La ironía, claro, es que está avisando contra el complejo que sus políticas ayudaron a crear durante la guerra fría, y que aquí presenta como un mal necesario). Algunas, felizmente no todas, de las cosas que temía han sucedido, o siguen sucediendo. Traduzco un trocito (vía Leftbehinds:)
Hasta el último de nuestros conflictos mundiales, los Estados Unidos no tenían industria armamentística. Los fabricantes norteamericanos de arados podían, con tiempo y según necesidad, fabricar también espadas. Pero ahora ya no nos podemos arriesgar a una improvisación de emergencia de la defensa nacional; nos hemos visto obligados a crear una industria de armamentos permanente, de grandes proporciones. Añadido a esto, tres millones y medio de hombres y mujeres están directamente implicados en el sistema de defensa. Gastamos anualmente en seguridad militar más que los ingresos netos de todas las empresas de Estados Unidos.
Esta conjunción de un inmenso sistema militar y una gran industria armamentística es algo nuevo para la experiencia norteamericana. Su influencia total (económica, política, incluso espiritual) es palpable en cada ciudad, cada parlamento estatal, cada departamento del gobierno federal. Reconocemos la necesidad imperativa de esta nueva evolución de las cosas. Pero debemos estar bien seguros de que comprendemos sus graves consecuencias. Nuestros esfuerzos, nuestros recursos y nuestros trabajos están implicados en ella; también la estructura misma de nuestra sociedad.
En los consejos de gobierno, debemos estar alerta contra el desarrollo de influencias indebidas, sean buscadas o no, del complejo militar-industrial. Existe y existirán circunstancias que harán posible que surjan poderes en lugares indebidos, con efectos desastrosos.
Nunca debemos permitir que el peso de esta combinación ponga en peligro nuestras libertades ni nuestros procesos democráticos. No deberíamos dar nada por supuesto. Sólo una ciudadanía entendida y alerta puede obligar a que se produzca una correcta imbricación entre la inmensa maquinaria defensiva industrial y militar, y nuestros métodos y objetivos pacíficos, de modo que la seguridad y la libertad puedan prosperar juntas.
Similar, y en gran medida responsable por los profundos cambios de nuestra situación industrial y militar, ha sido la revolución tecnológica durante las décadas recientes.
En esta revolución, la investigación ha tenido un papel central; también se vuelve más formalizada, compleja, y cara. Una proporción creciente de la misma se lleva a cabo bajo la dirección, o para los fines, del Gobierno Federal.
Hoy, el inventor solitario, trasteando en su taller, ha sido desplazado por ejércitos de cientríficos en laboratorios y campos de pruebas. De la misma manera, la universidad libre, la fuente histórica de las ideas libres y del descubrimiento científico, ha experimentado una revolución en la manera de llevar a cabo la investigación. En parte por las enormes cantidades que conlleva, un contrato con el gobierno se vuelve virtualmente el sustituto de la curiosidad intelectual. Por cada antigua pizarra hay ahora cientos de nuevos ordenadores electrónicos.
La perspectiva de que los académicos de la nacion puedan llegar a estar dominados por el Gobierno federal, por la concesión de proyectos y por el poder del dinero, está más que nunca ante nosotros, y es un riesgo que debe considerarse muy seriamente.
Aun teniendo el respeto debido a la investigación y los descubrimientos científicos, también debemos estar alerta ante el peligro contrario e igualmente serio de que la política que ha de velar por el interés público se vuelva cautiva de una élite científico-tecnológica.
Es tarea de los hombres de Estado dar forma, equilibrar e integrar a estas y otras fuerzas, nuevas y viejas, en el seno de los principios de nuestro sistema democrático -- persiguiendo siempre los fines supremos de nuestra sociedad libre.
V.
Otro factor en el mantenimiento del equilibrio tiene que ver con el factor tiempo. Al atisbar el futuro de nuestra sociedad, debemos -- vosotros y yo, y nuestro gobierno-- evitar la tendencia a vivir únicamente para el día de hoy, saqueando por comodidad y facilidad los preciados recursos del mañana. No podemos hipotecar los bienes materiales de nuestros nietos sin arriesgarnos a que se pierda además la herencia política y espiritual que les dejamos. Queremos que la democracia sobreviva para todas las generaciones por venir, no que se transforme en el fantasma insolvente del mañana.
VI.
Por el largo camino de la historia que aún se ha de escribir, Norteamérica sabe que este mundo nuestro, que cada vez se vuelve más pequeño, debe evitar convertirse en una comunidad de horribles temores y odio, y ser, en cambio, una orgullosa alianza de confianza y respeto mutuo.
Una alianza tal ha de ser entre iguales. Los más débiles deben venir a la mesa de conferencias con la misma confianza que nosotors, protegidos como estamos por nuestra fuerza moral, económica, y militar. Esa mesa, aunque marcada por las cicatrices de muchas frustraciones pasadas, no puede abandonarse en favor de la agonía segura del campo de batalla.
El desarme, con honor y confianza mutuos, sigue siendo un imperativo. Juntos debemos aprender cómo solucionar nuestras diferencias no con las armas sino con el intelecto y las intenciones decentes. Precisamente porque esta necesidad es tan vital y evidente, confieso que abandono mis responsabilidades oficiales en este campo con un claro sentimiento de decepción. Como alguien que ha sido testigo del horror y la tristeza que deja la guerra -- como alguien que sabe que otra guerra podría destruir totalmente esta civilización que se ha construido tan lentamente y con tantos sacrificios a lo largo de miles de años -- desearía poder decir esta noche que hay una paz duradera a la vista.
Felizmente, puedo decir que se ha evitado la guerra. Se ha llevado a cabo un progreso continuado hacia nuestra meta última. Pero queda tanto por hacer. En tanto que ciudadano particular, nunca dejaré de hacer lo poco que pueda para ayudar al mundo a avanzar por ese camino.
Retropost: Estatut y globalización
Retropost #721 (26 de enero de 2006): Estatut y globalización
Con la aprobación del nuevo Estatut de Cataluña se ha cambiado por la puerta trasera el modelo de Estado. La negociación ha tenido lugar en ese lugar donde la democracia pierde su honesto nombre: en reuniones a puerta cerrada de los líderes de los partidos, y llamadas al cierre de filas y al punto en boca a los numerosos militantes del PSOE que no están de acuerdo ni con el cambio ni con la manera en que se ha llevado a cabo. Pero han aceptado callarse, ¿no? Y van a seguir votando a su líder, ¿no? Pues eso. Se hace la democracia con lo que hay en ella, incluidos los feudalismos y espíritu corporativista, que son de este mundo y no se van a ir. Por las puertas traseras se hace mucho trajín; claro que como se viene haciendo uso exclusivo de ellas las instituciones de representación, el Congreso y el Senado, se vuelven cada vez más en un frontispicio decorativo donde los supuestos representantes sólo dicen "sí bwana" a las decisiones previamente tomadas por lobbies y reuniones entre caballeros. Un sistema más presidencial, o monárquico (siendo el monarca Zapatero) que auténticamente parlamentario. Pero son servidumbres del sistema partidista, que desde luego los partidos no están dispuestos a cambiar desde dentro, por lo que parece.
La solución dada al asunto de la "nación catalana" es obviamente transitoria, y está esperando a la siguiente vuelta, cuando se haya hecho más trabajo (todavía) de atrincheramiento de lo catalán en lo catalán, para terminar de nivelar "nacionalidad" y "nación" en más terrenos. De hecho el gol ya estaba marcado con el término "nacionalidad" en la Constitución, y con la política de vender competencias a cambio de votos que se ha llevado durante las últimas décadas, tanto por parte del PP como del PSOE. Y, más aún que la venta de competencias, la renuncia a ejercer competencias propias o salvaguardias de derechos que pudiesen ofender a los nacionalistas. Es lo que ha pasado en asuntos de política contra el terrorismo en el País Vasco, y de la política lingüística tanto allí como en Cataluña. La terminología es importante, como los demás símbolos, y aquí la cesión terminológica y simbólica ha sido constante (la renuncia a la guerra de las banderas, por ejemplo, donde también se incumple la ley sistemáticamente). Y ha ido a la par, claro, con la cesión de políticas y fondos del Estado central a las autonomías. La dirección está clara, y no va a cambiar.
Algunos aspectos de este proceso son más democráticos. Por ejemplo, los dineros de los catalanes, como desean los catalanes, se quedarán en Cataluña. No se les obligará a ser solidarios en contra de su voluntad, y eso sí que es respeto a la libertad de elección (presupongo aquí, por simplificar, que los políticos catalanes llevan a cabo las políticas que desean los catalanes). La periferia española, exceptuando Madrid, tiene más población que el centro; y la costa mediterránea, turística, obtiene más ingresos que el centro/sur, o el noroeste. Por tanto es de prever que los políticos del PP de esas comunidades (como ya hace Piqué) se subirán pronto al carro de "lo nuestro para nosotros" si les interesa mantener los votos y la fidelidad de los lobbies locales (que les interesa). En Madrid aguantarán mecha a título simbólico, sujetando Ejpaña, pero a la larga pasará a aplicársele el mismo principio. Porque lo que se juega aquí, con mucha agitación de banderas y de sentimientos, tiene mucho que ver con una marea de fondo mucho más poderosa aún: la globalización.
Desde el punto de vista de la globalización, no hay naciones ni repartos solidarios que valgan: hay dos países, que son la ciudad y el campo. El campo, a dedicarse a la agricultura industrial, o subvencionada mientras aguante el lobby; la ciudad, a seguir absorbiendo población y recursos. Los recursos generados en la costa se invertirán ahora en potenciar las infraestructuras de transportes, abastecimientos (agua, etc.), urbanización y servicios sociales de la costa. Al estar la costa más poblada, también es una opción más democrática, menos nacionalista, en cierto modo. Lo que es nacionalista es construir autopistas en Teruel, o en Salamanca, con los fondos de los catalanes. Oía decir a una señora de Castilla-León en la radio, "Yo estoy de acuerdo con los catalanes, que piden lo mejor para su comunidad, ójala tuviésemos políticos que consiguiesen lo mejor para nuestra comunidad".... Ah, pero es que lo mejor para unos no es lo mejor para otros. Los catalanes tendrán más justicia para ellos, gastando en Cataluña sus dineros; pero la España rural se seguirá despoblando por falta de servicios, de comunicaciones y de una política estatal decidida a forzar un equilibrio entre territorios aplicando presiones contrarias a la marcha de la economía. Y la economía lleva a rastras a toda la parafernalia ideológica-nacional-institucional, como bien veía Marx.
Vamos a menos España, y más Urbanización; porque los territorios están desequilibrados, y ahora eso se reconoce un poco más, y se acepta. Pero eso no es sólo nacionalismo. Es globalización, que es la plataforma móvil en la que los políticos montan sus tablados, y con el movimiento de banderas y la acción de la escena no nos fijamos cómo el suelo mismo se va desplazando.
BERNIE SANDERS vs HILLARY CLINTON Democratic Presidential Debate In Flint, Michigan
Los principales casos de corrupción
miércoles, 9 de marzo de 2016
Los principales casos de corrupción
Así visualmente se capta mejor la proporción entre el tamaño del caso y la atención mediática que merece:

HAY UNA RETAHILA DE CASOS MENORES POR DOQUIER QUE SUMAN TAMBIÉN UNA ENORME CANTIDAD QUE NO FIGURA EN LA GRÁFICA.
SE TRATA ADEMÁS DE LA "CORRUPCIÓN MÁS RECIENTE", NO DE LA CORRUPCIÓN DE HACE 20 Ó 30 AÑOS, QUE ASCIENDE TAMBIÉN A CANTIDADES ASTRONÓMICAS, QUE NO FIGURAN EN LA GRÁFICA.
Ahora prueben a a añadir los 15 euros de gomina del alcalde de Zaragoza a la gráfica ésta.
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Revivir a la víbora
Lunes, 7 de marzo de 2016
La alianza natural de nacis, populistas y etarras. (Audio de LA VOZ).