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Política

Contra tantos nacionalismos

Del blog de Rosa Díez:

DISCURSO ROSA DÍEZ EN LA INVESTIDURA DE ZAPATERO

Debo mi presencia en esta Cámara, como cuarta fuerza política nacional, únicamente a los ciudadanos que nos han dado su voto, su dinero y su tiempo de trabajo.Por eso quiero que mis primeras palabras sean para ellos: muchas gracias a todos los que habéis confiado en nosotros.

Tenemos un sentido institucional de la política; y estamos aquí para defender los compromisos que hemos adquirido con los ciudadanos. Por eso mi primera iniciativa legislativa será proponer la reforma de una injusta Ley Electoral, causa de que UPyD tenga un escaño y el PNV, con menos votos, tenga seis.Tomo nota de su compromiso de estudiar el tema en una ponencia de la Comisión Constitucional. Pero no nos parece suficiente, máxime porque usted lo hizo tras calificar de justa y proporcional a la citada ley.
Consideramos necesaria la Educación para la Ciudadanía, porque entendemos que los valores cívicos y democráticos requieren de una enseñanza específica, igual que sucede con la historia o las matemáticas. Pero no puede ser una asignatura a la medida de un partido: sus contenidos han de ser consensuados dentro de un gran Pacto Escolar. No apoyaremos a ningún gobierno que no se plantee, como objetivo prioritario de esta legislatura, impulsar un Pacto de Estado para la Educación y devolver al estado la competencia educativa a través de la reforma de la Constitución. España no puede permitirse diecisiete sistemas educativos divergentes, localistas y ajenos a la enseñanza de lo mucho que nos une a los españoles. Mejorar la educación es imprescindible para avanzar en la igualdad de los ciudadanos y para progresar en la competitividad económica y el desarrollo científico de España. Y no he escuchado ningún compromiso del candidato en ese sentido.

Apoyaremos un Pacto de Estado para la derrota de ETA y para luchar contra cualquier tipo de terrorismo. La derrota de ETA exige no sólo declaraciones y órdenes a la policía, sino regeneración democrática: justicia independiente, respeto riguroso a la legalidad y combate contra cualquier forma de legitimación del terrorismo. Una justicia independiente que el gobierno no pueda paralizar a su conveniencia. Hay que evitar que un Fiscal General nombrado por el Gobierno pueda desmontar la Ley de Partidos, permitiendo la vuelta a las instituciones de nuevas franquicias de ETA como ANV. No estaríamos hoy lamentando lo que ocurre en Mondragón y la nueva traición del PNV a los principios democráticos si su anterior gobierno, Sr. Zapatero, no hubiera maniobrado y manipulado a la justicia durante su disparatado e inútil “proceso de paz” para permitir la vuelta a la impunidad del brazo político del terrorismo. La derrota de ETA exige no sólo eficacia policial: también exige deslegitimar radicalmente toda su historia y todos sus objetivos. Por eso hace falta un Pacto de Estado abierto a todos pero suscrito, imprescindiblemente, por el partido del Gobierno y el que es la alternativa. No he escuchado ningún compromiso de usted en ese sentido.

Sr. Candidato, cuando usted habló ayer de terrorismo empezó por decir que en su idea de España “caben todas las ideologías imaginables; caben todas las identidades” (aunque no el crimen). No comparto su opinión: en la España que yo quiero no caben todas las ideologías imaginables. Hay ideologías e ideas que son criminales, que conducen al crimen y por eso son incompatibles con la democracia.

Para conseguir una justicia independiente propondremos modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial en relación con la elección de los 20 vocales del Consejo General del Poder Judicial y volveremos al criterio más justo, independiente y sin duda constitucional de la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1980. También propondremos la modificación del Tribunal Constitucional para mejorar la autonomía de nuestro más alto Tribunal. Y que para la elección del Fiscal General del Estado se utilicen procedimientos similares a los de la elección del Defensor del Pueblo. No he escuchado ningún compromiso en ese sentido.

Por cierto, Sr. Candidato, que usted afirmó ayer que: “es preciso gobernar mejor el poder judicial”. Pues no: que el gobierno pretenda gobernar al poder judicial es totalmente contrario a la democracia. La esencia de la democracia es la separación de poderes.

España no puede seguir soportando la constante y anárquica transferencia de competencias del Estado a las Comunidades Autónomas. Los españoles queremos una España en la que se vele por la igualdad, la cohesión social y, sobre todo, por el interés general. Unión Progreso y Democracia es el único partido nacional que se presenta con la misma sigla y defiende la misma posición en toda España. Defendemos el Estado de las Autonomías, pero no tenemos el más mínimo complejo en corregir sus disfuncionalidades: el deterioro de la igualdad, e incluso de la libertad personal que se ha producido. Por eso, para garantizar la igualdad, defendemos que una serie de materias como la Educación y la Sanidad pasen a ser competencias exclusivas del Estado. Y con ese mismo objetivo de garantizar la igualdad propondremos la revisión del cálculo del Cupo Vasco y de la AportaciónNavarra. Porque un sistema fiscal que todos los españoles no puedan disfrutar por igual no es un derecho, es un privilegio. Señor candidato, es necesario un Pacto de Estado sobre la financiación autonómica para garantizar la igualdad de todos los ciudadanos al margen de la parte de España en la que vivan. No he escuchado de usted ningún compromiso en este sentido.

Ha reconocido usted la situación preocupante de nuestra economía. No es suficiente, Sr. Candidato. Sobre todo cuando llevan meses desde su gobierno negando la evidencia. España se enfrenta a una coyuntura económica plagada de dificultades. Y la situación no se soluciona con el parcheo que usted nos propone, sino que requiere formular una auténtica política de desarrollo económico que se centre en los problemas de fondo, de una manera especial, en el fortalecimiento de la competitividad de las empresas y de la economía en su conjunto. Corregir el déficit exterior y ganar en competitividad, y por tanto, en bienestar y empleo para los españoles es el objetivo clave que no se vislumbra en su proyecto.

Unión Progreso y Democracia defiende la unidad de la Nación española, no como un valor sentimental sino como el único instrumento capaz de garantizar la igualdad de todos los ciudadanos. Sr. Candidato: España se romperá si se rompe la igualdad. Y afirmo que se ha empezado a romper. Le daré algunos ejemplos:

1. La supresión práctica del bilingüismo en el sistema educativo catalán, imitado en Euskadi y Galicia, impide la libre circulación de las familias que se enfrentan a la escolarización de sus hijos en una lengua distinta a la castellana, excluida de los centros públicos.

2. La exigencia abusiva de conocimiento de la lengua cooficial para concursar a puestos públicos discrimina a todos los españoles que viven en una CCAA que no tiene dos lenguas oficiales.

3. Los funcionarios son retribuidos de forma distinta para el mismo empleo en función de la autonomía: caso de los funcionarios de justicia, o de los policías y guardias civiles respecto a los Mossos y la Ertzaintza.

4. Los ciudadanos tienen garantizados en la sanidad pública distintas prestaciones y tratamientos terapéuticos dependiendo de la CCAA en la que vivan. Tampoco son homogéneas las retribuciones de médicos y enfermeras, cuyos salarios, por cierto, están a la cola de los países de la UE, incluso por debajo de los profesionales de nuestro vecino Portugal.

Creemos que hay que avanzar en la laicidad del Estado precisamente para garantizar un trato justo a todas las confesiones religiosas que sean compatibles con la democracia. Nos preocupa que, como ha ocurrido en la última campaña, se pida el voto a asociaciones islámicas a cambio de privilegios en los comedores escolares de los centros públicos y cosas semejantes. Ser un partido laico no significa ser antirreligioso o pro ateo. Abogamos por el máximo respeto público a las creencias religiosas, como esperamos que los creyentes respeten la autonomía de las leyes que se da a sí misma la sociedad española, incluso cuando no coincida con sus creencias. No he escuchado de usted ningún compromiso en este sentido.

Sr. Candidato: Entendemos que el voto no es un cheque en blanco, sino un compromiso que se contrae entre los políticos y los ciudadanos. Los compromisos que hemos suscrito con aquellos que depositaron en nosotros su confianza no se corresponden con los que usted ha expuesto hoy en esta cámara. Por eso no puedo darle mi apoyo.

Unión Progreso y Democracia quiere regenerar la democracia española. Somos muy exigentes porque tenemos ambición de país. Somos muy exigentes porque hacemos política pensando en las próximas generaciones y no en las siguientes elecciones. Sr. Candidato, siempre encontrará en nosotros una crítica constructiva. La de un partido político que sólo se debe a los ciudadanos y que no tiene ni complejos ni hipotecas para defender, con toda claridad, lo que considere mejor para España. Por eso seremos tan exigentes con usted como sabemos que lo son los ciudadanos con nosotros. Entendemos que la abstención ante su programa sería una llamada a la resignación; y un cheque en blanco. Como no hemos recibido un cheque en blanco, tampoco puedo --como usted comprenderá--, darle a usted un cheque en blanco. Por eso votaré en contra de su investidura: para corresponder así a la confianza de los ciudadanos y como expresión de nuestra exigencia política.
Muchas gracias.

Congreso de los Diputados. Abril de 2008.

Acatar—y atacar

¿Las elecciones?

A photo on Flickr

 

Ah, sí, las elecciones... nada fuera de lo esperable. Si acaso, el descenso de voto nacionalista, buen síntoma en principio. Aunque con el PSOE de Zapatero vendido a los centrifuguismos y a las múltiples naciones, casi tanto da.

Mi voto a UPD se ha perdido, uno más de los muchos cientos de miles de votos que se pierden por no ir a partidos mayoritarios. Me consuelo con el testimonio, y con votar al partido más decente y valiente de los que se presentaban.

¿Voto útil? Jamás lo es el que va a un partido que te disgusta.

Conste que entiendo las limitaciones del PP, que no puede ni decir mucho ni poco sin perder a una parte de su electorado, por la derecha o por la izquierda. Pero hay unos mínimos: y encender la mecha de una guerra, y luego hacer como que no, no es responsable ni decente. Mi voto es uno de los que pierden—o dejan de ganar—como el de tantos otros por tantas otras razones.

Creo sin embargo que si cambian a Rajoy no van a arreglar la situación. Rajoy es la personificación de la precariedad de las posiciones del PP, y su indefinición es lo único que mantiene al partido medianamente compacto. Prueben a poner otro... y verán. Y probarán.

Y así va gobernando el PSOE, a resultas de lo que da el país. y de lo que pide. Más orgasmos, parece que pide el país, que anda escaso: wishful thinking. Zapatero se los dará, pero por donde a Zerolo. Y post coitum el animal estará triste.

Por falsaria e hipócrita que haya sido la política del PSOE esta legislatura... funciona. Para rodar un rato más. Es lo que le va a la gente. Ya decía Chamfort que todo lo que goza de gran aceptación pública debe tener una buena dosis de necedad. El PSOE lo cumple a la perfección: los cálculos de sus estrategas están a la altura exacta de lo que pide su público, y en sintonía perfecta.

Se comenta además que Zapatero es más fotogénico y más mediático que Rajoy. Pues entonces nos espera todavía más fotogenia, más imagen, y menos sustancia.

La Chunta Aragonesista en crisis. Un partido nacionalista que tiene su nombre en un idioma que nadie habla ya nación, perdón, ye nació, con la crisis instalada... de fábrica. Sin embargo estas ficciones tienen un largo recorrido en este país.

Dice el PNV que va a reflexionar—lo malo es las cabezas que van a reflexionar, eso no se cambia ni con trasplante.

Izquierda Unida, por unirse con quien no debe, o no saberse desunir, más hundida que nunca. Por mí que siga su trayectoria hasta sus últimas consecuencias: desde que empezaron a pactar con proetarras e independentistas se perdieron mi voto.

En Galeuska, la situación se enquistará supongo. No en independencia, sino en el eterno descontento tan conveniente del pedir más y más, y echar la culpa a España, como hijos de treinta años insatisfechos que dicen que se quieren ir de casa... pero no se van, no, que tendrían que pagar alquiler. Así que seguiremos aguantando a los patriotas locales hasta la náusea, todos tras el abanderado de las muchas banderas.

Que es el país en el que vivimos, y da lo que da de sí. Da para mucho falsario y vendedor de humo, que mueve la banderita de turno para entretener al personal mientras va colocando a los suyos en los puestos con sueldo. Si estuvo Franco gobernando cuarenta años, y Felipe doce... imaginen. Vivan las caenas.

Análisis de los resultados de las autonómicas



Correo político de hoy

Antes de que empiece la jornada de reflexión y empiece a surtir efecto la permanencia de lo escrito...

Comento en Vanity Fea sobre esta convención de "la jornada de reflexión o la electoral: si cuelgo algo de política en este blog antes de medianoche, es legal, parece claro... ¿pero se vuelve ilegal unos minutos más tarde si no lo descuelgo? ¿Debería borrar todos los posts de años anteriores que hablen de política u orienten u desorienten, jaja, el voto? Y lo mismo los libros, ¡igual si no quemamos mañana los libros de política, deberíamos prohibir su venta al menos!"

Bueno. Pues igual que el periódico de ayer que no tiras sigue existiendo, los blogs y los libros seguirán opinando durante la jornada de reflexión y la electoral. Primero, decir que voy a votar, y animo a votar, a Unión, Progreso y Democracia ("el partido de Rosa Díez"). Y voy a poner dos mensajes recibidos hoy que explican en parte por qué.

El primero, un correo de la plataforma por la Enmienda 6.1, contra la persecución oficial al español en Cataluña. Eso en un día en el que la Generalidad ha difundido un cartel sobre el día de la mujer trabajadora en veintitantas lenguas, pero no en español. Esta gente, más que ser mezquina o rastrera, es que ya está algo mal del riego, o se les han aflojado las conexiones neuronales.

Estimado firmante de la Enmienda 6.1:

Hace dos años diste tu apoyo a una iniciativa popular que reclamaba enmendar el artículo 6.1 del Estatut de Catalunya. El objetivo era corregir el trato  discriminatorio hacia los ciudadanos castellanohablantes con vecindad civil en  Catalunya por parte de la Ley catalana.

Tras la aprobación del Estatut, sumamos nuestras reclamaciones al recurso  interpuesto por el Defensor del Pueblo ante el Tribunal Constitucional. El  recurso está todavía pendiente de resolución, razón por la cual no os hemos  enviado más información al respecto.

A pesar del inmovilismo de los partidos catalanes de gobierno, durante estos dos  años ha habido cambios positivos para nuestra reinvindicación. En Cataluña, la  entrada del partido Ciutadans en el Parlament ha permitido que se empiece a oír  un discurso alternativo al catalanismo oficial.

Pero sólo es en las Cortes que nos representan a todos los españoles donde  podemos lograr que nuestros derechos sean efectivos.

Ahora, por primera vez, tenemos la oportunidad de que un partido progresista y  de ámbito nacional defienda en las Cortes los principios de ciudadanía y  laicismo identitario. Por primera vez un líder político de primera fila va a  defender en el Congreso que no se puede ser progresista y favorecer al mismo  tiempo los intereses reaccionarios de los nacionalismos.

El partido liderado por Rosa Díez, UPyD (Unión, Progreso y Democracia), ha hecho  suyos los planteamientos defendidos por la plataforma Enmienda 6.1, a la que ha  dado su apoyo expreso. Os facilitamos un link donde podéis informaros acerca de
sus propuestas:

http://www.upyd.es/servlets/VerFichero?id=1986

El texto en concreto que hace referencia a la reforma del artículo 3.3 de la  Constitución está en el punto del programa de regeneración democrática, en el  apartado 1.c).

Tenemos la absoluta certeza de que nuestro país aumentará muy notablemente su capacidad de progreso cuando el papel que hoy desempeñan los partidos  nacionalistas lo desempeñe un partido comprometido con el interés general. Es el  voto más útil.


Si te ha reenviado este mensaje un conocido y no eres firmante de la Enmienda  6.1, pero deseas apoyar esta iniciativa,
envía un correo a alta@seispunto uno.org 


Y, segundo, un comunicado del Foro Ermua, explicando muy elocuentemente por qué no hay que votar ni al PSOE ni a quienes (nacionalistas todos, e IU) han venido apoyando su curioso proyecto de nación desmantelable y sectarismo interesado, proyecto acaudillado por RodrígueZ.

Contra el  todo vale 

Iñaki Ezkerra (Presidente del Foro Ermua)

La Legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido la del todo vale. La consigna del  todo vale   ha llegado a crear en España no ya una doctrina política sino una verdadera subcultura que es profundamente antidemocrática y enemiga de la  convivencia. Una subcultura heredada inicialmente del nacionalismo vasco pero ya totalmente asimilada por el partido que nos ha gobernado durante los últimos cuatros años, que llegó al Gobierno gracias a ella y que pretende servirse de ella para perpetuarse en el Gobierno. Pero es preciso decir en voz alta que para obtener el poder en unas elecciones o mantenerse en el poder  no vale todo  .

No vale proponer a los demócratas el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo a la vez que se propone a los propios terroristas otro pacto. No vale acercarse a los terroristas cuando se está en la oposición y decirles que se les va a tratar mejor que lo que lo está haciendo el Ejecutivo que en ese momento gobierna. No vale invitar a los terroristas a que propicien ese cambio como sólo ellos saben hacerlo. No vale prometer a los terroristas ni a los independentistas, ni a los que son una cosa y otra al mismo tiempo, lo que no se puede prometer. No vale violar la jornada de reflexión de unas elecciones. No vale atacar las sedes del partido rival. No vale buscar  votos entre la chatarra y los cadáveres de Atocha. No vale responsabilizar al partido rival de un atentado terrorista por más que éste sea una respuesta a una determinada política que no juzgamos ni adecuada ni moral. No vale aliarse ni con los cómplices políticos del terrorismo ni con quienes pretenden la destrucción  del Estado democrático español. No vale querer hacer pasar por respetables ni ideas ni ideologías antidemocráticas y totalitarias. No vale hacer de la izquierda un valor absoluto porque entonces se rompe la convivencia  ya que quien no pertenece a la izquierda queda excluido del respeto que merece como demócrata y como ciudadano. No vale hacer de la libertad otro valor absoluto. Porque no lo es. Porque, con ser un bien inapreciable y un derecho de toda persona, la libertad de uno debe estar limitada en su ejercicio por la libertad de los otros y viceversa. Porque hay muy pocos valores que puedan llamarse absolutos como pueda ser el de la vida, que indudablemente lo es aunque lo relativicen quienes, por otra parte y paradójicamente, absolutizan valores más relativos cuando no desechables como la secta política  o la tribu étnica. No vale llamar al otro gratuitamente fascista por un mínimo sentido de la propiedad del lenguaje, del uso adecuado tanto de los conceptos como de las palabras y porque quien desde un partido democrático hace un uso gratuito de ese vocablo coincide con los nacionalistas, o sea con quienes lo hacen desde el racismo y el totalitarismo sirviendo así a esa mala causa. No vale el desprecio hacia una religión secularizada como el cristianismo cuyo discurso doctrinal  ha sido fuente moral de la propia Ilustración y coincide con ésta incluso en las palabras que la Revolución francesa escribió con mayúsculas: Libertad, Igualdad y Fraternidad. No vale sembrar la división gratuitamente entre los españoles en materias vitales como la lucha antiterrorista. No vale intentar dividir a las víctimas del terrorismo. No vale ningunear a las víctimas del terrorismo. No vale hacer sufrir a las víctimas del terrorismo. No vale estigmatizar a las víctimas del terrorismo. No vale insultar a las víctimas del terrorismo diciendo que están siendo manipuladas como si su tragedia las hiciera menores de edad en lugar de hacerlas dignas del mayor respeto y consideración y reconocimiento. No vale omitir, silenciar, borrar las huellas y el recuerdo del asesinato cometido por ETA para que nadie se acuerde dentro de unos años de quiénes fueron los asesinos y por qué esa persona fue asesinada. No vale agredir a las víctimas del terrorismo diciendo que obstaculizan  el camino hacia la paz y que ponen palos a las ruedas de la paz y demás cursiladas con las que se las convierte en dianas del odio de los fanatizados,  los ciegos y los necios. No vale asistir a sus funerales para sacarse la foto electoralista mientras se está ignorando y ofendiendo a sus familiares en el propio cementerio y ante el difunto. No vale traicionar la memoria y la ideología y los valores y la causa del compañero de partido asesinado. No vale hacer de la táctica publicitaria y mediática un absoluto y un valor moral. No vale utilizar la Justicia de un modo táctico y selectivo al servicio propio y de intereses puramente electorales. No vale excarcelar a asesinos y encarcelarlos caprichosamente, como si  la Justicia fuera un instrumento de chantaje. No vale chantajear a los chantajistas con la Justicia cuando ésta debe ser aplicada para acabar con el chantaje, no para perpetuarlo. No vale chantajear a los demócratas con multas por usar su libertad de expresión y reunión cuando se permite ilegítimamente expresarse y reunirse y manifestarse a los terroristas y a sus cómplices. No vale mirar hacia otro lado cuando los compañeros de otro partido democrático son puestos en la diana en las paredes de su barrio o cuando se les echa de un trabajo por defender una ideología y pertenecer a un partido perfectamente  legítimos. No vale suplantar a las víctimas del terrorismo presentándose uno como víctima de una tragedia que asoló a toda España hace setenta años y que dejó cicatrices en todos los hogares de España. No vale abrir las cicatrices en nombre de una falsa memoria histórica que no es más que selectiva  e interesada amnesia. No vale decir una cosa y la contraria. No vale blandir los huesos de los muertos como si fueran garrotes para resucitar el viejo cainismo hispánico  que habíamos superado. No vale invocar la memoria histórica de los muertos de la Guerra Civil para sacarlos de las tumbas y hacer que sigan luchando sus esqueletos unos contra otros o contra los vivos. No vale hacer sufrir removiendo la memoria trágica de los vivos. No vale permitir que los asesinos y los cómplices de los asesinos insulten a inflijan dolor a las víctimas del terrorismo en letras de canciones o poniendo a las calles los nombres de los asesinos o nombrando hijos predilectos a los asesinos. No vale dejar que las nuevas generaciones jueguen en parques y plazas que llevan los nombres de los asesinos y que los tomarán por modelos de conducta a imitar. No vale negociar con quienes practican esas infamias. No vale negociar con quienes amparan esas infamias. No vale perseguir ni estigmatizar a un partido ni a un colectivo ni a unos ciudadanos que tratan de desterrar para siempre esas infamias de la vida española. No vale ser cómplice de la infamia nacionalista  y del silenciamiento de las víctimas  y del olvido.  No vale despreciar el esfuerzo de anteriores gobiernos en la lucha antiterrorista para presentarse como el gran pacificador. No vale rechazar frívolamente  la experiencia y los logros de los otros en esa lucha. No vale haber permitido que resucitara el terrorismo. No vale llevar la ominosa  negociación con los terroristas al Congreso de los Diputados. No vale haber desobedecido incluso aquella resolución votada en el Congreso de los Diputados. No vale seguir negociando con terroristas después de un atentado mortal. No vale negociar nunca con terroristas. No vale mentir sobre los terroristas. No vale mentir nunca. No vale haber dado la razón o parte de la razón a la causa de los terroristas al convertirlos en interlocutores y haber ayudado a que crecieran en el País Vasco las plataformas y los colectivos y los partidos y las mesas del totalitarismo. No vale renegar ante el nacionalismo  vasco de los valores de la España democrática y de la España histórica. No vale despreciar quinientos años de Historia de una gran Nación. No vale saltarse todos los consensos de la  Transición. No vale aliarse con socios que son los enemigos declarados de la democracia española. No vale remover los cimientos del modelo de Estado y de la Nación que nos han dado paz (la verdadera paz de la Constitución de 1978) y la auténtica prosperidad a los españoles así como respeto en el contexto internacional. No vale socavar la unidad de los españoles. No vale socavar la igualdad de los españoles. No vale expulsar a un compañero del partido sólo porque tiene principios. No vale humillar a un compañero de partido al que ya le han humillado además los nacionalistas del modo más infame y más bajo, es decir recurriendo a la violencia física. No vale acabar con la democracia interna del propio partido con el lema del que se mueve no sale en la foto. No vale hacer fotos de los serviles y los dóciles para presentarlos como los modelos civiles que no son ni serán nunca. No vale perseguir a todo lo que se mueve libremente. No valen los expedientes ignominiosos, las mentiras insidiosas ni las purgas neoestalinistas. No vale la mentira que ha sentado cátedra en esta Legislatura que ahora termina afortunadamente. No vale acosar a los candidatos de otros partidos ni dar lecciones a las acosadas ni presumir de saber contener el llanto cuando esas mujeres han demostrado un valor que es lo que hace posible que todavía quede algún resquicio de libertad en nuestra tierra. No vale restar importancia a los incidentes inaceptables de una campaña electoral cuando son el resultado de una Legislatura que comenzó violando el derecho de los españoles a meditar tranquilamente su voto.

(Este texto de Iñaki Ezkerra fue leído en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona, el 27 de febrero, por varios miembros del Movimiento Cívico catalán y vasco así como publicado en la página web del diario La Razón el 6 de marzo de 2008. Lo suscriben entre otros Mapi Heras, Ana Velasco, Carmen Ladrón de Guevara, Nerea Alzola, Isabel Calero, Ana María Torrijo, Ariadna Hernández, Hermann Terstch, Fernando García de Cortázar, Josep March, Michelo Artiach, Íñigo Martínez de Pisón, Antonio Aguirre,  Ignacio Arsuaga, María Victoria Longares y Alejandro Campoy).

Y yo.

Ah, y votar al PP... ¿por qué no? Ahí disentimos de otros antizapateristas, peperos y coperos. Al margen de oportunismos menores, hay una objeción mayúscula:

No se apoyan guerras de agresión basadas en mentiras, con resultado de centenares de miles de muertos. Menos aún contra el propio convencimiento en muchos casos. No se da por hecho que con un asunto como éste (y visto su resultado) se puede hacer pelillos a la mar, que la memoria de la gente es corta, y quien manda manda. No hay que propiciar que un partido y unos dirigentes que actúan así vuelvan al gobierno, nunca más.


Una profecía probable


Prohibiciones POR TEMOR

... huy qué miedo. De la web de UPyD:

PROHIBIDA UNA CONFERENCIA DE UPyD EN LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

UPyD, el partido liderado a nivel nacional por ROSA DIEZ, tenía previsto celebrar una conferencia el próximo día 5 de marzo a las 19,30 h. en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Sevilla, con la única participación como conferenciante del escritor FERNANDO IWASAKI.

El Decanato de la citada Facultad Universitaria ha comunicado esta mañana de forma oficiosa la suspensión de la citada conferencia por temor a que llegaran a suceder disturbios semejantes a los que ocurrieron hace algunos días en una Universidad de Madrid con la presencia de Rosa Díez.

UPyD manifiesta su repulsa ante el hecho citado y quiere denunciar la gravedad del mismo, tanto por el hecho en sí como porque los autores del mismo proceden de parcelas de la Universidad que intentan de nuevo impedir la libertad de expresión y la difusión de las ideas a los ciudadanos, solo porque éstas son diferentes a las de otras formaciones políticas hegemónicas actualmente en Andalucía.

Una vez más UPyD se reafirma en su compromiso de continuar transmitiendo a los ciudadanos su programa electoral e ideario político, a pesar de las muchas trabas financieras, mediáticas y de otra índole que está encontrando en el camino.


O sea, por temor a que vengan los camisas pardas a reventarte la reunión y a atropellarte los derechos políticos, te los atropellamos ya nosotros directamente, nosotros, los prudentes y benevolentes académicos. Todo un programa, vamos. Y que esto suceda en la Universidad... qué bajo van cayendo algunos. Claro que la Universidad siempre ha sido una vendida— es sólo el ideal lo que se mantiene a la altura del ideal.

PS: Y el jueves, Carlos Berzosa, rector de la Complutense, intenta impedir por telefonazo un acto de UPyD en su universidad. También alegando que era "por temor". El decano de la Facultad correspondiente, más digno o menos temeroso y temblón, se negó. Luego el Rectorado saca una nota desmintiendo toda actuación: el viejo truco—no iba con membrete oficial, ya se sabe. Este sinvergüenza de señor Rector acababa de salir del acto preelectoral de Zapatero y sus titiriteros. De ahí venían sus temores y cobardías, claro.


Lo que nos merecemos

Se aconseja ir de incógnito

Estos días llegan a casa diversos envíos de propaganda electoral de los distintos partidos. Bueno, qué digo propaganda, es que te envían ya su papeleta, si hace falta con la cruz puesta marcando a sus candidatos, y si te descuidas con el sobre ya lamido. Suelen ir directamente a la papelera de reciclaje, claro, normalmente sin abrir, porque llevan en los sobres el membrete del partido que sea, y ya sabes que normalmente no les vas a votar.

Bien, pero el sobre del Partido Popular lo he abierto, no porque les piense votar, sino porque venía de incógnito, en blanco y sin nada que permitiese identificarlo como proviniente del Partido Popular (a no ser ese mismo incógnito).

Por lo que se ve, está la campaña a un nivel de bajeza suficiente como para que el Partido Popular considere que si los del "cordón sanitario" y socios del gobierno (o sea, todos menos el Partido Popular) ven por ahí paquetes de sobres del Partido Popular, igual en vez de repartirlos van directamente a la basura.

¿Será paranoia? ¿O será, más bien, una medida prudente y realista, visto el percal y el nivel de civismo del personal? Me temo que en muchos casos van a acertar si piensan mal. Y que el sectarismo y la intolerancia abusiva del personal abunda más entre los adversarios del PP que en este partido. También para los votantes es aconsejable no decir muy claro a quién votan, si no es voto nacionalista o de izquierdas.

Dejémoslo en que es realista y prudente estar un poco paranoico, si eres del PP.

Camisas pardas

Acatar—y atacar

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Nuestro Tribunal Constitucional, como la mayoría de los más altos órganos del poder de la nación, parece estar compuesto en gran medida por vagos y maleantes—al menos a tiempo parcial. Tener criterios elásticos y ceguera selectiva, saber olisquear por dónde soplan los vientos, y ser capaz de tragar inmensas ruedas de molino sin inmutarse, y véndérselas a los demás con la mayor impasibilidad—tales parecen ser los principales requisitos para llegar a Gran Prohombre y Supremo Experto en estos órganos.

No lo digo por decir: el poder legislativo hace cosas como dictar códigos penales absurdos o votar con toda tranquilidad para que se dé trato de favor preferente a las bandas armadas que quieran imponer condiciones al gobierno—esto último lo han hecho una vez y otra, repetidamente y con avaricia, desde 2005. La medida sigue en pie hoy mismo,  a pesar de todos los perjurios del Presidente del Gobierno al efecto de que no volverá a negociar con los etarras. El Ejecutivo, por su parte, aparte de otros magreos y maleos a las leyes, ha inspirado, organizado y apoyado esta política de transigencia con el matonismo, y ha mantenido en su cargo a un Fiscal General del Estado que ha retirado inexplicablemente in extremis y en reiteradas ocasiones, diversas acusaciones y cargos contra miembros de bandas terroristas. O sea, que se cuecen habas a calderadas tanto en el poder ejecutivo como en el legislativo y el judicial. El caso de cada uno de los tres poderes es a cuál más grave.

Pero vamos hoy al Constitucional. Es sabido que tiene aparcados desde hace meses, o desde hace años, asuntos espinosos como los recursos de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Cataluña, o contra la ley de matrimonios homosexuales. Esperando, sin duda, a ver qué dicen las urnas, y olisquear después un poco el ambiente antes de dar su juicio Técnico.

Esto lo sabe cualquiera, aunque no faltará un solemne señor que saldrá a dar explicaciones de por qué las cosas de palacio van despacio.  O por qué les conviene ponerse palos en sus propias ruedas a la hora de elegir dictar unas sentencias antes que otras, como si todas tuviesen la misma trascendencia social y política.

Se podrá estar a favor o en contra de la independencia asimétrica y soberanía de Cataluña (cuyo terreno está siendo preparado por el Estatut), o se podrá estar a favor o en contra de la ley de matrimonios homosexuales, o del cambio de sexo con típex. Lo que me parece menos discutible es que estas leyes vulneran la Constitución, y por tanto mal pueden tener cabida en nuestro ordenamiento jurídico sin modificar antes la Constitución. Creer que la Constitución admite el matrimonio homosexual o la disgregación del Estado es confundir los deseos con la realidad. (En el caso de la ley de matrimonios homosexuales, aclaro, es la propia ley de matrimonios homosexuales la que en su preámbulo se molesta en explicar cómo todas las legislaciones del siglo XX hacían imposible, incluso impensable, una norma como la que se aprueba. Eso incluye, me temo, a las presuposiciones en que se asienta la Constitución Española).

Cualquier aficionado al Derecho que no se haya maleado por sectarismo político, o por haberse visto encumbrado a las vertigininosas alturas del Tribunal Constitucional, sabría redactar en una tarde una argumentación sobre la inconstitucionalidad de estas leyes. Pero estos próceres y cráneos privilegiados, con abundante asistencia clerical y letrada, son incapaces de hacerlo un año sí y otro también: vagos, y maleantes.

Claro que han dictado otras sentencias que sientan criterios y precedentes, y surten efectos. Por ejemplo, ahora acaban de atropellar las competencias del Tribunal Supremo reinterpretando una norma ex profeso para absolver a los famosos Albertos, millonarios con buenos contactos y tiradores de hilos invisibles. Han estafado y defraudado, admite el tribunal, pero bueno... que se queden con lo ganado. Y absueltos.

¿Y qué sucede cuando el Tribunal Constitucional ignora la ley, de modo voluntario o inexplicable? ¿Cuando prevarica? ¿Quién le pone una demanda? ¿Quién la resuelve?

Hasta un tragador de ruedas de molino de tamaño natural, como el Fiscal General del Estado, ha criticado abiertamente al Tribunal Constitucional a cuenta de esta infame sentencia. Es una de las pocas cosas decentes que ha hecho bajo la luz de los focos este señor en los últimos años, y ha sido claro clarísimo: la sentencia es injusta, y manifiesta un desconocimiento pasmoso de principios básicos del Derecho. Como estos señores tienen estudios, hay que deducir que este desconocimiento es muy voluntario, y por tanto criminal.

Así de triste. Delincuentes en las máximas instituciones judiciales. Y ojo: por unanimidad ha sido esta sentencia, no como otras.

Chusco es que el Tribunal Constitucional se haya quejado, así como quien dice máscaras abajo, no al propio Fiscal General, sino al Gobierno, que en teoría legal no tiene nada que ver con el asunto. Pero claro, los cocedores de habas a veces prefieren y a veces no prefieren salvaguardar sus ficciones legales. Qué sinvergüenzas todos.

Ha habido otras sentencias dudosas, por ejemplo una reciente sobre un recurso presentado por el Partido Popular contra la Ley de Igualdad Efectiva de los sexos. Es una ley paradójica y autodesconstructiva, problemática, pues toma medidas encaminadas a salvaguardar el principio constitucional de la no discriminación por razón de sexo (loable, loable...) pero lo hace vulnerando directamente ese principio, introduciendo explícitamente en la normativa legal la discriminación obligatoria por razón de sexo. Lo cual, me temo... es también anticonstitucional.

O lo era, a mi juicio, antes de la sentencia del Tribunal Constitucional.

Porque ahora mal puedo decir que es anticonstitucional esa ley cuando el máximo órgano (más máximo que yo) encargado de dictaminar sobre constitucionalidades y anticonstitucionalidades ha dicho que la ley no vulnera la constitución, y que discriminar por razón de sexo no sólo es constitucional, sino que es obligatorio. Toma ya—contra la letra, y tente tieso.

Lo mismo podría dictaminar el Tribunal Constitucional, imagino, que donde la Constitución dice "La Corona" dice en realidad "La presidencia del Gobierno". O que donde dice perro, léase gato. Todo según el Principio de Humpty Dumpty: que las palabras significan lo que ordena el que manda.

Así que se crean al menos dos acepciones del término "constitucional":
a) lo que dice la Constitución, según la entiende el sentido común;
b) lo que dice la Constitución, según la interpreta el Tribunal Constitucional.

En muchos casos coincidirán, y en muchos casos de todos modos no coincide el sentido común de uno con el de otro—de ahí que deba existir el Tribunal Constitucional, y que haya que acatar sus decisiones. Esas decisiones surten efecto legal y por tanto han de ser obedecidas (salvedades hechas de objeciones de conciencia, etc., que serán tratadas según dictamine también el Tribunal Constitucional, y en última instancia con la violencia legal aplicable).

¿Quiere esto decir que debemos cambiar nuestro criterio de manera acorde a lo que dicte el Tribunal Constitucional, cuando sus decisiones sean a nuestro juicio absurdas, o prevaricadoras? Pues no: de criterio nadie nos obliga a cambiar. Sólo de comportamiento—y deberemos reconocer la legitimidad de las interpretaciones que no admitimos. Y oponernos a ellas en principio con mayor moderación, sabiendo que no llevamos las de ganar en este terreno, al menos no mientras esta normativa esté vigente. Luego cada objetor ya se opone o se juega el pellejo contra la ley en la medida en que estima oportuno—pero desde luego los demás tienen derecho a esperar que la ley se acate.

Quizá una clave del asunto esté en el significado de "acatar": según el diccionario tiene varias acepciones, sólo algunas de las cuales son relevantes aquí. Por ejemplo, hay un sentido antiguo que es "recelarse", lo cual no está de más... y un sentido general que significa "tributar homenaje de sumisión y respeto", lo cual parece excesivo—demasiados tributos y homenajes de sumisión y respeto vemos en nuestros prohombres, ya les vale. El sentido relevante legalmente parece ser la segunda acepción de "acatar" como "Aceptar con sumisión una autoridad o unas normas legales, una orden, etc." Y yendo más allá, la "sumisión" requerida parece que se ha de limitar a la aplicación efectiva de la ley, no a las opiniones sobre la ley ni a su expresión, pues la Constitución salvaguarda bastante claramente el derecho a las propias opiniones y a su expresión.

Eso mientras no venga el Tribunal Constitucional a explicárnoslo mejor—que cualquier día lo hace, sin el menor empacho.

Así que entretanto optemos tanto por acatar como por atacar las decisiones de este Tribunal Constitucional de prohombres mangoneadores—y esperar sin esperanza que tiempos mejores nos traigan otro mejor, algo que es difícil que pase de por sí, y a lo que sólo podría contribuir una nada esperable regeneración de la política parlamentaria como resultado de las elecciones.

Que nadie se corte de atacar, como permiten las leyes, a los vagos y maleantes que hasta allí han trepado, para que salgan cuanto antes de donde están. Estaría bueno que encima presupusieran que nos tenemos que quedar calladitos.

A mí que me gobiernen


Comunicado de prensa del Foro Ermua

EL FORO ERMUA ANTE LAS ELECCIONES DEL 9 DE MARZO

El resultado electoral del 9 de marzo debe permitir avanzar hacia una España de ciudadanos y no de nacionalidades, que sea un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad de derechos y de solidaridad, en la que los terroristas no puedan esperar más que su detención y prisión.

Para ello es necesario un gran pacto de Estado PP - PSOE que permita acometer las reformas —incluidas la reforma constitucional y de la Ley electoral— que eliminen el exceso de poder del nacionalismo y corrijan las disfunciones que han provocado treinta años de permanente cesión ante los partidos nacionalistas.

Para conseguir este objetivo es necesario que el proyecto de Rodríguez Zapatero y los nacionalistas no sea revalidado en las urnas.

Bilbao, 26 de febrero de 2008

Las próximas Elecciones Generales van a tener una inusual trascendencia para el futuro de España. Es imprescindible que se tome conciencia de que en ellas los ciudadanos decidiremos cuestiones básicas más propias de unas elecciones a Cortes constituyentes que de unas elecciones ordinarias. En realidad el 9 de marzo no votaremos sólo a un partido sino que nos pronunciaremos:

a) A favor o en contra de que se avance en una modificación en la estructura del Estado en la que las autonomías pasen a convertirse en naciones, entidades nacionales o cualquier otro eufemismo que venga a significar que la auténtica capacidad de decisión y los sentimientos de solidaridad, pertenencia y lealtad se desplacen de España hacia las diferentes regiones.

b) A favor o en contra de que se produzca una centrifugación del Estado, que reduciendo aún más sus competencias y el presupuesto que gestiona (que ya en 2004 se limitaba, descontada SS y deuda pública, a un 20% del gasto público total), pase a ser una entidad residual, sin posibilidad de llevar a cabo políticas eficaces y unitarias y que sólo sirva para tratar de coordinar los diecisiete "entes nacionales" en los que recaerá, aún más que a día de hoy, el poder real.

c) A favor o en contra de que se rompa la unidad del mercado laboral, del derecho civil, del cuerpo de notarios y registradores, del poder judicial, de la presencia internacional de España, etc., creándose órganos de gobierno y representación y normativa básica propia y diferenciada de cada autonomía en todos estos campos.

d) A favor o en contra de que España deje de ser un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad y de solidaridad, permitiendo profundizar en la desaparición del español de la educación y de la Administración de determinadas comunidades, creando derechos fundamentales diferentes en cada autonomía y terminando con el reparto consensuado y solidario del presupuesto general del Estado que será sustituido por la negociación bilateral del Estado con cada autonomía, basado en criterios incompatibles entre sí y determinado por la necesidad de apoyo parlamentario de los partidos nacionalistas y el poder de los diferentes barones regionales de los partidos nacionales.

e) A favor o en contra de que se mantenga abierta la puerta a la negociación política con los terroristas.

f) A favor o en contra de que todo ello se haga por imposición, sin consenso entre los dos grandes partidos nacionales y sin consenso entre los españoles, y movidos por el chantaje permanente del nacionalismo identitario y el terrorismo de ETA.

En definitiva, el 9 de marzo debemos decidir si refrendamos la continuación del proyecto político iniciado en 2004 por Rodríguez Zapatero para alterar radicalmente la estructura del Estado en el sentido impuesto por los partidos nacionalistas. La posición del Foro Ermua es rotundamente opuesta. Nosotros defendemos la necesidad de mostrar en las urnas un rechazo claro a ese proyecto y apostar por:

a) La recuperación de los consensos básicos entre los dos grandes partidos nacionales, cerrando la puerta a cualquier negociación con ETA y limitando drásticamente la influencia en el diseño de España de unos nacionalismos que de manera expresa y pública buscan la secesión de sus autonomías y, por tanto, la desmembración del país.

b) La consecución de un pacto de Estado entre el PP y el PSOE para acometer reformas estructurales de profundidad, incluida la reforma constitucional y la reforma de la Ley electoral, que permitan la recuperación de competencias básicas del Estado, eliminen el exceso de poder que tienen los partidos nacionalistas y que vengan a corregir las disfunciones que treinta años de permanente cesión ante el nacionalismo han provocado.

El objetivo es avanzar hacia una España de ciudadanos y no de nacionalidades, que sea un ámbito de decisión común, de libertad, de igualdad de derechos y de solidaridad, donde todo el mundo pueda utilizar el español y educarse en su lengua materna, donde el Estado central tenga capacidad para acometer políticas unitarias eficaces, donde exista un sistema educativo común, donde las decisiones sobre lo que nos afecta a todos se tomen entre todos, donde no se levanten difusas barreras a la libertad de movimiento y donde los terroristas no puedan esperar más que su detención y prisión.

Como presupuesto previo para conseguir estos objetivos: que el proyecto de Rodríguez Zapatero y de los partidos nacionalistas sea derrotado por los españoles.
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Patriotas y patriotas

Camisas pardas

Pongo abajo un comunicado del Foro Ermua que condena a los revientamítines que estamos viendo estos días, y responsabiliza indirectamente de ellos a la política no sólo de tolerancia sino de aliento del Gobierno, que favorece el acoso y la exclusión del espacio público de quienes se dedican a la oposición política. Tendencias éstas más que feas e impresentables políticamente hablando, y frecuentemente de una bajeza moral vomitiva en los responsables socialistas o nacionalistas que primero se niegan a condenar estas actuaciones de sus acólitos, y luego culpan de las mismas a las víctimas, porque sus ideas supuestamente generan crispación. Anda ya....

Habría que verlos qué declaraciones harían si en sus mítines entrasen bandas de falangistas uniformados, por ejemplo, a empujar a los oradores o a tirarles los papeles— o a darles de leches directamente. Muestran los socialistas una vara de medir monstruosamente diferente para los otros y para sí: para los otros cualquier maltrato es de recibo, al parecer, porque son crispadores; en cambio, ellos está fuera de toda duda que serán tratados con extremada pulcritud.

¿Que ha sido abucheado también el presidente del gobierno? Normal, con las políticas que lleva adelante es lo menos que puede esperar. Y el poder ha de estar dispuesto a recibir críticas. Que yo sepa no se le ha zarandeado ni se le han arrojado objetos ni se le ha impedido acceder a sus mítines. El derecho a abuchear es sagrado, y nadie es un camisa parda por abuchear. Máxime si abuchea al gobierno. La oposición no está tomando decisiones, por tanto tiene más derecho a ser escuchada que a ser abucheada: allí ya hay un margen para la actuación de cada cual.

Pero la agresión comienza cuando se impide el paso por la fuerza, cuando se crea un clima incierto de posible violencia, cuando se pasa del espacio público a invadir espacios reservados por otros para sus actos políticos. Esos actos y esos espacios deberían ser respetados por los opositores por una higiene democrática elemental. Es cuando se pasa de la crítica a los empujones cuando aparecen los camisas pardas: normalmente con pañuelo palestino y chándal, en estos casos, que los detalles del uniforme y correajes son lo de menos.

Y encima tienen los bemoles estos matones de gritar "¡fachas, fachas!" a quienes van a exponer civilizadamente sus ideas. Hay que joderse. Realmente, hay que joderse.

En las universidades catalanas y vascas ya viene siendo tradición que mientras se escucha con respeto y atención a cualquier conferenciante batasuno o filoterrorista que vaya a soltar sus sandeces, sin que ningún "facha" le vaya a increpar, resulta que los críticos del gobierno o del nacionalismo se ven acorralados, insultados, zarandeados, intimidados, y cualquier día llega la cosa a las palizas. Esto es más propio de los paramilitares hitlerianos o mussolinianos, o de los filoetarras batasunos, que de nada que queramos ver extenderse por aquí. En la de Zaragoza hubo un feo episodio de ese estilo hace un par de años, pero por lo general en esta universidad aún hay respeto y cordura. Esperemos que siga así.

Una experiencia de matonismo político sí que tuve yo en otro caso, con ocasión de una huelga. Unica vez en mi memoria que he visto la Facultad cerrada a la fuerza por un grupo de matones. (Por otra parte sin que a ningún responsable pareciese llamarle la atención, ni fuese cosa de escándalo o digna de una protesta). Los piquetes "informativos" resulta que no eran informativos, sino que aparte de encadenar puertas y estropear cerraduras (como es habitual en muchas huelgas por mayor bien del socialismo) se dedicaban, como suelen hacer en estos casos, a intimidar, a abuchear a quien se acercaba al campus. Y si no les hacías caso, plantaban una barricada delante de la puerta, se te echaban encima, te agarraban y te tiraban para atrás a empujones y por la fuerza. Como me hicieron a mí.

¿Razonar con ellos, preguntarles en qué idea de la sociedad o de la libertad basaban ese comportamiento? Como dirigirse a una manada de chimpancés borrachos. De Comisiones Obreras eran, por cierto, un ilustre piquete que para mí le ha quitado mucha credibilidad a ese sindicato.

¿Abucheos de piquetes airados? A mí que me canten misa. Pero que me dejen pasar, si paso de ellos.

¿Empujones, bloqueos e invasiones indebidas de espacios reservados? ¿Diálogo político a patadas y puñetazos? Eso es otra cosa. Eso ya es es sindicalismo gangsteril, matonismo totalitario, y fascismo propiamente dicho. Ayer, hoy, y siempre; aquí y en Munich. Como si el fascista levanta los dos puños a la vez, lo mismo me da. A estos no los trago, y por supuesto no los votaré jamás.


Comunicado de prensa del Foro Ermua:

El Foro Ermua responsabiliza a la política del Gobierno de las agresiones a María San Gil, a Dolors Nadal y a Rosa Díez

El Foro Ermua condena las agresiones que han sufrido en los últimos días María San Gil en Santiago de Compostela, Dolors Nadal en Barcelona y Rosa Díez en Madrid así como responsabiliza a la política del Gobierno de Rodríguez Zapatero de haber creado el clima adecuado para que se produzcan esta clase de hechos lamentables mediante una política de claudicación ante los radicalismos nacionalistas y de sintonía con la extrema izquierda de la que ahora estamos recogiendo unos frutos que atentan directamente contra la convivencia democrática.

Dichos frutos se están produciendo tanto en el plano institucional —el agresivo cuestionamiento de la Nación y del modelo de Estado, la ruptura de todos los consensos de la Transición, el Estatut, las amenazas de referendos ilegales y anticonstitucionales en el País Vasco y Cataluña &— como en la calle, en la vida diaria de los ciudadanos, en los actos de las vísperas electorales. No se pueden disociar ambos planos. Los desafíos a legalidad democrática en el plano institucional son causantes de los desafíos en la vida civil y de las agresiones físicas. La política de concesión al totalitarismo y a los modos antidemocráticos que ha guiado toda la Legislatura sólo ha traído más expresiones antidemocráticas y más totalitarismo.

Es la legitimación de esos valores totalitarios, de los extremismos secesionistas o los de una izquierda radicalizada y cómplice con sus intereses desestabilizadores, así como la consiguiente deslegitimación y estigmatización tanto de las víctimas del terrorismo como de la ciudadanía amenazada y moderada la que ha traído a este período preelectoral una "tensión"  inadmisible que no es sólo achacable a la actual táctica electoralista de Rodríguez Zapatero de "tensionar" la campaña. A la tensión improvisada de hoy se añade la que empezó a crearse con las promesas al mundo totalitario.

Asimismo el Foro Ermua acusa al Gobierno de extender por toda España la peor cultura incivil del nacionalismo vasco y recuerda que esta tensión que hoy vivimos ya estaba expresa en la patada que sufrió Antonio Aguirre a la entrada del Palacio de Justicia de Bilbao por un afiliado del PNV. El Foro Ermua hace responsables de la "tensión"  y de las agresiones que han sufrido en los últimos días tres mujeres que son dignísimas representantes de dos partidos políticos a la cultura de la intolerancia y del "cordón sanitario" a los demócratas explicitado en el incívico Pacto del Tinell contra el PP así como a los representantes del PSOE que impidieron que se condenara la agresión a Aguirre en el Ayuntamiento de Bilbao, en el Parlamento Vasco y en el Congreso de Diputados dando carta blanca a estos comportamientos gravemente antidemocráticos. El Foro Ermua recuerda asimismo que esa cultura del "todo vale"  contra el adversario político es la que ha practicado el PSOE para llegar al poder y la que expresó el propio José Blanco cuando se negó ante los medios de comunicación a condenar la agresión a Aguirre "porque no era socialista" , afirmación falsa además de mezquina porque en ese momento Aguirre seguía perteneciendo al PSE-EE.

Proletarios a las barricadas