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Vanity Fea

Universidad

Doctores tutelados

Acaba de darse a conocer el proyecto de "Normativa de uso de los recursos informáticos y servicios de red de la Universidad de Zaragoza" propuesta por el adjunto al Rector para tales asuntos. Una normativa un tanto defensiva: obsesionada por establecer controles y límites al uso de la informática (supongo que para eso son las normativas) y que anuncia una época de mayor reglamentación y menor independencia de la que hemos tenido hasta ahora. Me llaman la atención especialmente dos cosas:


- La resurrección del rincón de opinión de la Universidad de Zaragoza, reservado a personas de la comunidad universitaria, y que tendrá censura previa (aunque "en un clima de libertad"): será necesario el visto bueno de dos de los cuatro moderadores del rincón antes de opinar (aunque seas catedrático emérito). Vamos, que será como un blog comunitario con varios administradores, con artículos previamente aprobados, pero sin libertad de enviar comentarios. Habrá que instituir un blog paralelo...


- Más llamativo: aunque existirán los llamados "espacios virtuales restringidos" a los usuarios, los usuarios están todos tutelados (también aunque sean doctores o profesores con libertad de cátedra). Los usuarios no son responsables del buen uso de los recursos. Es decir, se presupone que no tienen criterio para hacerlo, sino que deben ser tutelados: por el Servicio de Informática, por el Decano o Director de centro, y por el Director del Departamento o el responsable del grupo de investigación.


Que son los que pueden decidir si se suspende el servicio de informática a un determinado usuario que no se atenga a las normas.
Las normas en sí no significan mucho, realmente. Depende en realidad de cómo se apliquen. Pero si este reglamento se materializa en su estado actual (aún tiene que pasar una fase de enmiendas) tendremos las bases para que la universidad siga teniendo la boca bien tapadita - como le gusta a la mayoría, sin duda. Y todos los doctores, bajo tutela. No sea que vayan a opinar algo inconveniente o molesto. Creo que acabaré, o acabarán, mudándome.


Sin embargo es un momento interesante, éste de la redacción de normas. Espero que las enmiendas propuestas estén a la altura del texto. Planteándose, por ejemplo, si podrán ponerse enlaces a sitios indeseables pero externos a la red interna? Convendría aclararlo. También, yendo más allá en el espíritu de la normativa, si sería conveniente que los doctores de la Universidad de Zaragoza hayan de pedir el certificado previo a sus tutores antes de decir nada por el teléfono, o por la prensa, o en sus clases, o en sus publicaciones. O antes de pensarlo. ¿No se supone que la red iba a favorecer....

"...el desarrollo del pensamiento?"
De eso no hay mención en el reglamento.

NIP, NPI

A medida que se expande la primavera, florecen en los tablones de anuncios las listas de notas de fin de curso. Estos días se ve un poco de todo en ellas. No me refiero a dieces y ceros (que también), sino a listas que publican el nombre de los alumnos, y otras que siguiendo el reciente cambio de normativa sobre protección de datos, sustituyen el nombre del alumno por su Número de Identificación del Personal (bueno, como lo del personal les sonaba cheli en el caso de los alumnos, a veces lo llaman NIA). El caso es que los alumnos no se saben su NIP, y muchos no aciertan a localizarlo ni aunque les vaya el suspense en ello. Así que, para terminarla de jorobar, nos llega otra instrucción de la Superioridad, diciendo que en vista de la situación, donde decía NIP, entiéndase NIF (vamos, DNI). Está claro que la universidad atraviesa momentos de confusión. También se nos ha dicho, después de dudar en las convocatorias anteriores, que olvidemos la calificación valorativa (suspenso, aprobado, sobresaliente, etc.) y pongamos sólo la calificación numérica - o el NOP, huy, digo, el NP. A este paso, el código de barras en la frente no puede tardar mucho... o mejor ya, en vez del Nip, el Chip. Claro, que hay una excepción: sobreviven las Matrículas de Honor. There’s always room at the top....

Lo privado y la privada

Hoy se ha roto una tradición de siglos; nos ha llegado una nueva normativa universitaria y he sido el primer profesor de mi departamento que la ha aplicado, para sorpresa de la secretaría y de los colegas. Pues resulta que ya no se pueden publicar las notas de los alumnos en el tablón de anuncios - bueno, sí se puede, pero no con su nombre. Hay que publicar el NIP oséase el número de identificación personal junto a la nota. (no se especifica si en orden alfabético o no). Esto, mientras se implementa un sistema por el cual las notas se pondrán en red y cada alumno podrá acceder a las suyas con su clave personal, fuera tablones. Es, naturalmente, una medida de protección a la intimidad. Nadie tiene por qué saber las notas de nadie. Se acabaron los lloros frente al tablón, ahora procede la cara de esfinge, que nadie se entere de que "te han suspendido", o de que "has suspendido", según el caso. Claro que más eficaz aún sería dar la clase en cabinas separadas, en plan laboratorio de idiomas, y con cascos; así nadie sabría si alguien dice una tontería, o (aún peor) una genialidad, o no se ha leído la lección. Tampoco sabremos ya quiénes son los cerebritos de la clase, lástima para lo de pedirles apuntes. Los estudios de uno son ahora, aunque lleven a un título público, algo privado, una cuestión en la que nadie tiene derecho a meter las narices. Igual es que nos vamos acercando al concepto de la universidad como empresa privada, que debe mantener confidenciales todos los datos de sus clientes. En la universidad medieval de siempre, los demás alumnos también podían advertir si existía una desproporción entre lo que de un alumno se apreciaba en clase y las notas que sacaba luego; ahora es algo que no les incumbe; la carrera de cada cual es privada. Claro, que de momento no se saben el NIP, y miran la lista de notas desconcertados... pero enseguida nos haremos a este brave new world, donde cada vez nos parecemos más a un código de barras, para mal y para bien.

Dr Investigación y Mr Docencia

Recado electrónico que le dejo a la página de Sí a las letras tras la concentración:

"Bueno, no ha estado mal para ser junio, ¿eh? La gente ha aguantado el tipo, los performeadores habían hecho los deberes, y si algo ha fallado un poco era la megafonía, pero precisamente porque había mucha gente y mucho ruido de fondo. Yo he entrado luego a la inauguración famosa de la exposición que era la razón por la que estábamos allí, y bueno, Rector no ha habido; y los inauguradores han ignorado el tema de la amenaza a las letras limpiamente. Bueno, no quiero ser injusto, porque han aparecido bastantes más profes de los que me esperaba, pero vamos, que nuestras instancias académicas van un poco a rastras. No sé qué tal futuro tendrá el continuar la resistencia en los foros en los que les toca a ellos mover ficha... pero esa es otra historia. Lo de hoy, enhorabuena, si alguien se entera de algo que diga la prensa o la tele nos lo podía contar."
   
Fuera del Paraninfo voces y barullo; dentro, silencio y modos académicos, bajo el ojo escrutador de la estatua de Ramón y Cajal. Previsiblemente, no ha habido Rector sino Vicerrector, que ha pasado desapercibido por la concentración. Dentro he echado en falta una alusión de cortesía a la movida de fuera, siquiera en tono "estos chicos, claro", pero nada - la exposición era de investigación, y no de docencia, así que ideal para especializar dos mitades del cerebro. Había un gran poliedro con los nombres de todos los profesores de la facultad, detalle que ha gustado, y una exposición de paneles donde los departamentos exponían su actividad investigadora. Los carteles de la exposición, muy bonitos, mucho diseño pero claro, poca chicha, para eso son carteles, y panorámicos. Demasiado panorámicos, en el caso de nuestro departamento: por una vez ha fallado el autobombo, quién lo iba a decir, siendo nosotros los académicos supuestos expecialistas en eso, y brindándose la ocasión. Mirando los carteles nadie sabrá que en el Departamento tenemos un programa de doctorado con mención de calidad, una revista de investigación de las más antiguas del área en España, ni que llevamos muchos muchos años organizando congresos y jornadas académicas, entre ellos por ejemplo el primer congreso de la Asociación Europea de Estudios Ingleses que ha tenido lugar en España, ni los premios de investigación recibidos por miembros del departamento... ¿Será un repentino ataque de humildad? Claro que tampoco sabrá nadie que vea la exposición que nos suprimen la carrera - la exposición no iba de eso. Lo malo es que no hay ningún foro previsto para que hablemos de eso.

Cinco horas

(30 de mayo)

Cinco horas he perdido hoy entre pitos y flautas dedicadas a leer y escribir panfletillos, pegar carteles, y debatiendo el tema de qué hacer con el tema este de la supresión de nuestra titulación. Lástima que en lugar de dedicarse a trabajar uno tenga que dedicarse a sujetar la mesa para que no se la quiten debajo, y que encima quien la esté quitando sea una supuesta Subcomisión de Humanidades - mejor Subcomisión para la Exterminación Gradual de las Humanidades. Por lo menos en nuestra facultad el Decano ha decidido apoyar la concentración de estudiantes de Sí a las Letras. Nuestro departamento sigue sin pronunciarse. Mañana hay una conferencia sobre "los estudios ingleses, hoy" que da Celestino Deleyto, a las 7’30 en la CAI de Independencia. Iré a ver si es tan pesimista como yo; igual estamos solos.

Segunda fase: más expertos

Según una noticia de El Norte de Castilla, recogida en Fírgoa, explica Salvador Ordóñez, que es el Secretario de Estado de Universidades, cuál va a ser el siguiente paso a la hora de establecer el mapa de titulaciones — que estará terminado en junio:


"El siguiente paso, explicó el secretario de Estado, será la elaboración de un informe acerca del resultado final, del que se encargará una delegación formada por los presidentes de las cuatro subcomisiones, otros tantas personas de «reconocido prestigio que podrían ser rectores» y el mismo número de especialistas a propuesta de las comunidades autónomas."


O sea, que si no nos gustaban las subcomisiones, ahora tenemos doble ración: y donde esperábamos expertos, vuelven a aparecer los expertos rectores, expertos en política, desde luego. Quedan cuatro expertos nombrados por las comunidades autónomas (es decir, por los políticos). ¡Y luego aún dirán que han participado en esta cuestión los expertos de las Universidades!

Zapatero y la importancia de las Humanidades

Algo tenemos hecho, si la inquietud por la reforma de las Humanidades ha merecido comentario ya del Presidente del Gobierno. Hoy ha declarado ante los rectores de la conferencia de Universia que si hay un cambio en la estructura de las humanidades, será en todo caso para realzar su importancia.

Buena noticia para el gremio, si eso de realzar la importancia se mide en la universal vara de medir política, es decir, la proporción de fondos destinados a esta cuestión de los Presupuestos Generales del Estado. Bromas aparte, pues eso no creo que vaya a ser el caso, hay otra manera de medirlo: no desmantelando las Humanidades, no acorralándolas a base de normativas e imposiciones, y no conviertiéndolas en un Bachillerato de Letras. Que es el camino que va llevando la reforma de momento.
Hasta ahora, había tres niveles de titulación oficial. Primero, la licenciatura (5 años, en dos ciclos: con un paréntesis en que la carrera duró cuatro años, cosa que pronto hubo que reformar otra vez a cinco años al comprobarse su insuficiencia. Bastante nos han mareado ya con la reforma de las titulaciones, y por lo que se ve la cosa va a seguir, estirando y encogiendo la carrera como un acordeón). Segundo título (ya en Tercer Ciclo), el Diploma de Estudios Avanzados, obtenido tras dos años de postgrado. Tercer título, el Doctorado.

En humanidades había veinticinco licenciaturas diferentes (primer nivel). Había cientos de programas de Doctorado diferentes conducentes al Diploma de Estudios Avanzados (segundo nivel). Y luego cada tesis, que es un mundo aparte.
Ahora se pretende reducir el primer nivel a tres, o cuatro, años, y a sólo diez "grados" (que en el modelo anglosajón llaman Bachelor’s degree, pero que aquí han escondido debajo de la alfombra el primer nombre, por vergüenza supongo, o porque podría llevar a error, o a acierto, al confundirlo con el bachillerato). En el segundo nivel habrá Másters, de uno o dos años - y que ya no serán, ni con mucho ni con muchísimo, tan numerosos y diversificados como los antiguos (digo los actuales) programas de doctorado conducentes al DEA. Eso sí, el papeleo se multiplicará considerablemente, requiriéndose cada año memorias y estadísticas relativas a la oportunidad de mantener los másters y de reimplantarlos al año siguiente. Seguramente sin secretariado adicional, ya se sabe, a coste cero. Con el grado y el posgrado/Máster, ya tenemos el equivalente a una licenciatura de las de antes. Faltará el equivalente a los cursos de doctorado, pues el Tercer Ciclo consistirá sólo en hacer la tesis. (Por cierto, no sé qué matrícula se espera en los últimos años de este sistema, siendo que a los estudiantes les resultaría mucho más ventajoso empezar a hacer la tesis ya, pues es un trabajo que se puede prolongar cinco o siete años fácilmente, con tiempo para aterrizar en el nuevo sistema de sobra y ahorrarse los cursos de doctorado).

Una cosa es que el proceso de Bolonia vaya a estandarizar la validez de los títulos y asegurar unos mínimos de calidad en toda Europa, y otra muy distinta es que vaya a subir la calidad de la Universidad española. Estandarizada, sí. ¿Mejorada? De momento, recortada. Un recorte de impresión, en el caso de las humanidades. Un "redimensionamiento" que conllevará un redimensionamiento paralelo de los fondos destinados a estos estudios: veinticinco carreras por siete años, dan ciento setenta y cinco billetes; diez carreras por cinco años, son cincuenta billetes. Así a ojímetro. Ya puede Zapatero doblarles a cada carrera el presupuesto, que seguiremos teniendo cien billetes donde antes había ciento setenta y cinco. Y no se lo doblará, no....
En fin, que soy letras pero a multiplicar aún llego. Y listillo no seré, pero tonto tampoco.

Con la boca muy pequeña

Hoy se había convocado en la Facultad de Filosofía y Letras una asamblea informativa sobre la supresión de las titulaciones de Humanidades. Otra vez, convocatoria anónima: los estudiantes se autoconvocan, pero nadie firma la convocatoria. Hoy se han constituido en "Plataforma Sí a Letras". Me he acercado a ver qué cariz tenía la cosa, y francamente pintan bastos.

- La Facultad se ha desentendido totalmente de las acciones de los estudiantes: lejos de apoyarlas, las va a ignorar y se va a disociar de ellas. No había ningún representante del Decanato, nadie para "informar", menos una vicedecana que ha aprovechado la ocasión para anunciar un ciclo de conferencias culturales y luego se ha ido. Tampoco había ningún representante de los departamentos afectados. Si se recuerda, yo había pasado un correo electrónico a todos los miembros del Departamento de Filología Inglesa haciéndoles notar la importancia de asistir para defender la carrera. Bueno, pues ni el Director, ni un representante, ni un profesor.... sólo este observador de la situación.

- Han asistido la mitad de alumnos que la vez pasada, y en seguida ha empezado el goteo de gente que se iba. Baja motivación, baja movilización. Al margen de que se vean abandonados por su centro y sus departamentos, cuestión en la que nadie de la asamblea parece haber reparado. Con la ingenuidad de sus años, auténticos niños, se pierden en planes periféricos de marchas, cortes de tráfico, contactos con otros estudiantes de otras universidades... y se olvidan de que su propia Universidad no está por la labor.

- Al margen de esta asamblea, hay otros signos. En la página web de la Universidad no hay la menor huella del debate que está teniendo lugar sobre el mapa de titulaciones. Tampoco en la página web de la Facultad de Filosofía y Letras (sólo que pronto tendrá que tachar de allí un tercio de las carreras que imparte), ni en la página web de mi departamento. Aquí no pasa nada. Esto no es accidental. Naturalmente, ningún organismo de la Universidad está debatiendo la adecuación o no del mapa (citas imaginarias: "es pronto", "no hay nada oficial", "es una filtración", "es un globo sonda"). La Universidad jamás se va a pronunciar sobre si desea o no la existencia de esas carreras, jamás va a adoptar una postura, con lo cual queda plenamente (?) legitimado el Rector para ser el único que opine a la hora de pronunciarse en el Consejo de Coordinación Universitaria (supongo que se sentirá muy libre de encarnar la opinión global de la Universidad, al margen de las posturas particulares manifestadas por algún sector académico, a saber los afectados, en especial si éstos son pocos y cobardes).

- El Departamento de Filología Inglesa ha convocado hoy consejo de Departamento, y en el orden del día no hay la menor mención al tema de que el Consejo de Universidades ha planeado suprimir la titulación que imparte. Entre el papeleo de información para la reunión se incluye una carta sin fecha dirigida por el Director del Departamento al Rector, solicitándole su apoyo a un grado en Estudios Ingleses. Ya está pedido. Con la boca pequeña. Ninguna moción efectiva para mover el tema en Junta de Facultad. Ésta, por su parte, también ha sacado un manifiesto con la boca pequeña, por cubrir el expediente, pero no está movilizando al profesorado ni promoviendo un pronunciamiento del Consejo de Gobierno, ni presionando al Rector para que se comprometa por escrito. El Rector, también con la boca pequeña, ha dicho que apoya ese manifiesto, pero no ha puesto nada por escrito. En el Consejo de Coordinación Universitaria quizá tampoco haya que votar nada, si se logra aprobar el trabajo de las subcomisiones por consenso.

Conclusión: La Universidad de Zaragoza, la Facultad de Filosofía y Letras, y el Departamento de Filología Inglesa y Alemana no se oponen a la supresión de las carreras de Filología Inglesa, Filología Francesa e Historia del Arte. Sólo lo hacen de boquilla, con unas palabras hipócritas que no se traducen en ninguna toma de postura efectiva: dicen no con la boca muy pequeña, pero dejan hacer. Así nos irá, y así nos está yendo ya.

(PS: Corrección: José Andrés López, Ivana y otros participantes en la asamblea están siendo mucho más eficaces de lo da a entender este post. Para empezar, ya hay una lista de noticias en marcha para coordinar esfuerzos: Sí a las letras, http://boards4.melodysoft.com/app?ID=sialasletras ¡Ánimo!).