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Vanity Fea

Universidad

Un hombre pasa con un pan al hombro

22 de septiembre

Normalmente voy en coche al campus, cuestión de acarrear niños al cole perdiendo el culo a última hora (si no, mi mala fe me dice que iría andando. O en moto, jeje). El caso es que ya que tengo el coche aparcado en el campus, a veces me viene bien comprar el pan de paso, o unas cebollas, pongamos. Eso me lleva a pasearme a veces por el campus llevando las infamantes bolsas de la compra. Digo infamantes porque, en veinticinco años que llevo yendo a este campus, nunca, pero nunca, he visto a ningún otro profesor con una bolsa de la compra ni con una barra de pan. Bueno, pues ese es el misterio: ¿tanto atentan las bolsas de la compra contra el aura académica? Debe ser que sí... ¿Tendrán todos mandadera, o comprarán el pan por Internet? Igual alguno lleva la barra de pan partida en dos en el maletín, no me extrañaría, de todo tiene que haber. Lo que me extraña, me extraña, es tanta unanimidad, precisamente. Huy, me olvidaba, si estoy yo con mi pan. De todo tiene que haber.

Empiezan las clases

De momento suavecito... hoy he visto por primera vez a los alumnos de mi grupo de Shakespeare, bastantes menos de los que había hace unos años. Filología Inglesa está de capa caída, poniéndose a tono con las demás Humanidades. En fin, si eso nos proporciona números de grupos manejables, no hay mal que por bien no venga.

También empiezan las clases de los niños, y cuando iba a una reunión de padres en el cole, casi me doy un piñazo al partírseme el embrague de la moto en plena marcha. Quince, quince, años, años tiene. Mañana al taller. Para consolarme del principio de curso me he comprado un chisme informático, esos discos duros miniaturizados que los enchufas al ordenador, parece un mechero y caben dos gigas. Adiós a los disketes, después de veinte años dándoles.

Vaya, oigo ahora por la radio que la comisión ministerial acaba de restablecer la carrera de Historia del Arte. De momento no las filologías catalana y vasca, que siguen englobadas en Lenguas Modernas, pero todo llegará, todo llegará... menos Filología Inglesa. Seguimos los pasos previstos sin desviarnos un ápice.

Rincón de Opinión: CCU

Hoy envío este texto al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza:

¿REPRESENTA EL CONSEJO DE COORDINACION UNIVERSITARIA A LAS UNIVERSIDADES?

Durante este verano, el Consejo de Coordinación Universitaria (CCU) ha presentado una propuesta de mapa de titulaciones de grado que introduce un recorte escandaloso en las titulaciones de humanidades, un recorte que ha causado la estupefacción y el clamor de las áreas afectadas (en la medida en que la Universidad es capaz de estupefacción y clamor). Elegiré un ejemplo que me atañe: se elimina la titulación de Filología Inglesa, la más demandada de las titulaciones de Filología y la que mejores perspectivas de inserción laboral ofrece a sus titulados. Ello se hace con la explícita manifestación en contra de los representantes de esta área de más de cuarenta universidades que imparten dicha titulación, y en contra de la propuesta de título de grado arbitrada conjuntamente por estos departamentos a través de su principal asociación profesional, AEDEAN. Algo parecido sucede con Historia del Arte y otras titulaciones. La subcomisión de Humanidades que ha elaborado estas propuestas de titulación tiene una representación desmesurada de políticos no universitarios y de delegados de las Universidades privadas. Esto es tanto más grave cuanto que las subcomisiones del CCU han actuado como si de grupos de expertos en las correspondientes áreas de conocimiento se tratara, cuando es obvio que están en el Consejo en tanto que políticos electos (Rectores) o designados por las Comunidades Autónomas. No están allí en tanto que especialistas en las diversas áreas de conocimiento. Y no se ha establecido ninguna vía para que la universidad oiga a los especialistas en sus propias áreas de conocimiento en ningún momento de este proceso.

Supuestamente, la Universidad ya ha hablado. Ha presentado, a través del CCU, "su" mapa de titulaciones. Ahora el proceso seguirá abierto en otras comisiones ministeriales. Pero, ¿ha hablado la Universidad, o ha callado de forma vergonzosa? No me refiero a los departamentos que sí hayan expresado su opinión favorable o desfavorable sobre la reforma. Me refiero a las vías de representación que tiene la Universidad en el CCU. Se ha pedido a las Universidades allí representadas que elaboren una propuesta de mapa de titulaciones. Ahora bien, pregunto. ¿Se ha transmitido esa petición a los responsables de diseñar las enseñanzas en la propia universidad, es decir, los departamentos y los centros? ¿O, por el contrario, ha actuado el Rector (los Rectores) como "experto", arrogándose un papel que en absoluto le conceden las leyes de Universidades ni los Estatutos de esta ni, creo, de ninguna Universidad? ¿Puede el Rector representar a la Universidad diseñando sus enseñanzas, o debería, por el contrario, transmitir en tanto que representante, las decisiones de los órganos colegiados de su universidad que sí son responsables de organizar las enseñanzas? No es de sorprenderse que los Rectores en ningún momento hayan cuestionado el trabajo de las subcomisiones, y que las propuestas de éstas haya pasado directamente de las musas al teatro, con un visto bueno de oficio que supone una auténtica mofa de lo que debería ser una representación universitaria en un órgano colegiado.

Se está haciendo una reforma de la Universidad, pero sin la Universidad. Lo que se quiere hacer pasar por la propuesta de las Universidades españolas es un mero paripé, un proceso tergiversado desde el principio y controlado, sin duda, por oportunos telefonazos. Lo más escandaloso es que la Universidad no se escandalice, y que dé por bueno, normal, natural y, quien sabe, hasta democrático, un proceso que es la triste parodia de lo que pasa por ser.

A la Universidad de Zaragoza, como a todas las demás, se le ha pedido que elabore un mapa de titulaciones. El Rector no está en el Consejo de Coordinación Universitaria en tanto que ciudadano particular, sino en tanto que representante de una Universidad. ¿Ha discutido la Universidad semejante mapa de titulaciones? ¿Ha sido siquiera consciente de que "participaba" en el proceso? ¿Ha hecho saber su opinión sobre el mismo a su representante, o ha elaborado una propuesta sobre las titulaciones? ¿Ha opinado sobre el trabajo de las subcomisiones? En caso contrario, ¿en qué se ha basado la actuación del representante de nuestra Universidad – y la de todos los demás representantes?

Me temo que son preguntas que se contestan por sí solas.

La nueva pedagogía, y la vieja

Hoy se inaugura el curso académico, con cantos del gaudeamus igitur. Clases lo que se dice clases no empiezan hasta el miércoles. Pero aquí va, muy a tiempo, una reseña de un artículo de Michael Joyce sobre la transformación de la pedagogía por la red: "La nueva enseñanza: hacia una pedagogía para una nueva cosmología". Con comentarios añadidos. Y termino con otro de Daniel Apollon, "La educación superior y la visión del e-aprendizaje", que parece pensado como comentario del actual proceso de reforma de la universidad española. Iba a poner estas reseñas en mi blog del 4 de agosto, donde estaban mis reseñas del libro que los contiene, Literatura y Cibercultura, pero parece que Blogia tiene un tope y tengo que cortar el artículo, así que ahora se encuentra la segunda mitad de la reseña, "Literatura y Cibercultura II", aquí: Literatura y Cibercultura II.

Jornada sobre convergencia

Se prepara en la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza una jornada sobre la convergencia al Espacio Europeo de Educación Superior - reforma de titulaciones, supresión de titulaciones de humanidades... Con participacion de profesores, decano, director del ICE y director de la ANECA. Organizada por el foro "Sí a las letras", el 29 de septiembre en la biblioteca "María Moliner", Más información: www.sialasletras.tk

(Iremos a opinar... me parece que ya no proceden las manifestaciones, ahora que nuestros representantes ya nos han representado y han votado por aligerar las humanidades. Sólo nos queda no reelegirlos, pero ni a eso llegaremos...).

Investigación ¿crítica?

Vía Fírgoa, un interesante artículo de Robert Jensen, "Cómo se restringe la investigación crítica en las universidades."

Si ya se sabe: quien paga manda, y (sobre todo en la universidad del mercado) quien paga espera obtener su título, u obtener los resultados deseados en la investigación. La crítica, ya no en el sentido de "oppositional criticism", sino simplemente en el de Matthew Arnold de "free play of the mind", no se aviene con tanto liberalismo... o más bien se somete a la ley del más fuerte. Y en el gran mercado del mundo la acrítica es más fuerte que la crítica.

Foregone Conclusions

Hace días que no hablo de la célebre reforma de las titulaciones y supresión de la carrera de Filología Inglesa. Y es que, como decía el de la vánitas vanitatum, nada nuevo bajo el sol. Pero pongamos un poco al día la cosa.

- A nivel de la Universidad de Zaragoza, dos cosas que reseñar. La primera, que la Junta de Facultad de Filosofía y Letras ha vuelto a apoyar a sus tres carreras amenazadas por la reforma, y ha trasladado su petición al Consejo de Gobierno de la Universidad (donde reposará, porque todo el mundo sabe ahí que no corresponde a la universidad opinar o participar en esta fase, es decir, en la fase de opinión y participación). Por otra parte, el Decano nos ha transmitido aliviado una declaración de la Directora General de Universidades en la que asegura que no habrá una lista cerrada de titulaciones y que no desaparecerán estudios. (Cuando se oyen estas cosas, la pregunta clave es: ¿se refiere usted a las titulaciones de grado? Porque los posgrados ya sabemos que no van en lista cerrada, y que se proponen anualmente. No es lo mismo, no).

- En lo tocante a Filología Inglesa, a nivel de coordinación nacional: una circular de la presidenta de AEDEAN constata el poco resultado que han tenido sus gestiones frente al Ministerio y el Consejo de Coordinación Universitaria. Resalta la necesidad de que se impliquen más los Departamentos (cosa que no van a hacer, vista la respuesta de los directores y responsables a mis llamadas a poner en común la información a través de la lista de AEDEAN). Los departamentos han optado por tener poca opinión sobre los estudios de su competencia, y hacer lo que les manden, sin dar mucha guerra. Si suprimen Filología, qué se le va a hacer, ellos sabrán, nosotros sólo somos filólogos...

- En lo tocante a las Comisiones y Subcomisiones ministeriales: Por fin presentaron oficialmente sus conclusiones las subcomisiones de trabajo del Consejo de Coordinación Universitaria, cuyas propuestas en lo tocante a las Humanidades ya sabíamos por dónde iban: reducción drástica de las Filologías, con el resultado más visible de la desparición de Filología Inglesa como titulación de grado; desaparición también de las carreras de Humanidades y de Historia del Arte, de Lingüística, de Teoría Literaria... Y se ha constituido la siguiente comisión que se encargará del tema, con representantes del Ministerio, de las subcomisiones anteriores, y expertos adicionales.

Por cierto, me acabo de leer una bonita novela de Ian McEwan, "The Child in Time", sobre una pareja a la que le roban una niña en un supermercado y no la vuelven a ver. El protagonista también participa en una subcomisión ministerial, sobre educación infantil. En esta novela, todas las reuniones de los expertos de la comisión eran una pantalla para que al final se aprobase un informe o libro blanco redactado previamente por la Presidencia del Gobierno en persona. Este resultado había sido predicho por el escéptico padre del protagonista. Traduzco:

"Ahí todos van a por lo que puedan sacar, hijo. Ya te lo he dicho, ahí esás perdiendo el tiempo. El informe ya está escrito en secreto, y todo esto son mamonadas. Lo que yo veo es que todas estas subcomisiones son todo bombo y fachada. ¡El Profesor Tal y Cual, y Lord Tal y Cual! Es para que la gente se crea el informe cuando lo lean, y la mayoría de la gente son imbéciles tan jodidos que se lo creerán. ¡Lord Tal y Cual puso su nombre aquí, así que debe ser cierto! ¿Y quién es ese Lord? Pues un juan que ha dicho toda su vida lo que tenía que decir, que no ha ofendido a nadie y que se ha sacado un dinero. La palabra clave en la oreja clave, y ya está en la lista de Honores, y de repente es un dios, su palabra es la ley. Es un dios. Lord Tal y Cual dijo esto, Lord Tal y Cual piensa esto otro. Eso es lo malo con este país, demasiada reverencia y amiguismo, todo el mundo haciéndoles una reverencia hasta el suelo a los lores y a los de arriba, y nadie piensa por su cuenta".

Aquí parecido, pero con salsa nacional, que como decía el ministro (por lo del IRA y ETA) Gran Bretaña es Gran Bretaña y España es España. Mi apuesta sigue siendo: que se restaurarán Historia del Arte y las Filologías catalana, gallega y vasca. Las demás no tienen derechos históricos. Ya se dijo que se encargaría personalmente el Presidente del Gobierno de zanjar la cuestión de las Filologías. Y es que donde hay patrón no manda marinero. Para experto en Filología, el Presidente.

doctores y Doctores tiene la Iglesia

A resultas de la nueva ley que regula los estudios de postgrado, se están modificando las normas de funcionamiento del doctorado en las universidades: con bastante manga ancha para la autonomía universitaria, al parecer. Nos ha llegado la propuesta de la nueva normativa que se aplicará en la Universidad de Zaragoza a partir de finales de este mes, con cambios significativos con respecto a la ahora vigente. En realidad habrá que esperar a ver cómo se implementa en la práctica, a la hora de diseñar los impresos y protocolos efectivos que la pongan en práctica, pero algunos cambios parecen vislumbrarse. Por ejemplo, ya no basta con ser doctor para dirigir una tesis doctoral, o para formar parte de un tribunal de tesis, con lo cual se introduce una diferencia entre Doctores de primera y doctores de segunda. Bueno, exagero: hasta ahora tampoco bastaba con ser doctor para dirigir una tesis doctoral: en la práctica, había que tener el visto bueno del departamento y de la comisión de doctorado. Pero ahora se especifica más que habrá Doctores "acreditados" y otros que no. Los primeros tendrán que tener un sexenio de investigación reconocido, o "acreditar" su competencia investigadora de otra manera no especificada (supongo que con tesis dirigidas, publicaciones, etc.) - ser doctor sin más ya no acredita esa competencia.

Lo de los sexenios ya se veía venir: han funcionado genial como estrategia de "divide y vencerás" entre el profesorado, creando allí dos cuerpos virtuales, los sexeniados y los dessexeniados (humillados y ofendidos éstos además, normalmente). Y así, por cuatro perras que dan por sexeni, tiene el Ministerio una zanahoria genial para tener a la gente entretenida con su pequeño aumento de sueldo y de prestigio (rabia rabiña). Se ha cuestionado muchas veces este uso de los sexenios para fines distintos al original, que era incentivar económicamente el rendimiento investigador. Ahora se han convertido los sexenios en una especie de titulación superior al doctorado - y a pesar de las críticas parece que sigue adelante la idea.

Los Doctores, para ser Doctores, tendrán pues que tener sexenio o su misterioso equivalente, Y ADEMÁS (¿?) figurar "en la relación de profesores e investigadores encargados de la dirección de tesis doctorales establecida para cada programa por la Universidad". Observemos que no se desprende que el impartir docencia en el programa, o tener sexenios, sean condición suficiente para figurar en dicha relación. Habrá que esperar a la especificación de la normativa, si llega a haberla. Otra solución es dejarlo a la libre interpretación de cada departamento responsable de un programa: con todo lo cual pueden darse diferencias considerables entre quién está capacidado o no para dirigir una tesis, ya no entre una universidad y otra, sino entre un programa y otro de la misma universidad.

(PS: En la normativa aprobada finalmente por el Consejo de Gobierno el 12 de julio, se especifica que los criterios "públicos y objetivos, por ámbitos científicos" serán establecidos por la Comisión de Doctorado, que informará al Consejo de Gobierno).

Otra novedad. Al parecer, el Departamento ya no tiene que aprobar un proyecto de tesis previamente a la elaboración de la misma, ni admitirla a trámite una vez elaborada - con lo cual su papel queda reducido notablemente. Sigue habiendo un período de exposición pública de la tesis, con posibilidad de alegaciones y observaciones de los Doctores (y doctores) a título individual, pero el Departamento como tal no se pronuncia sobre la tesis en modo alguno: quien ha de hacerlo es el tribunal, que, eso sí, es propuesto por el Departamento y nombrado por la Comisión de Doctorado de la universidad. Esto es una modificación ciertamente llamativa: la tesis, a menos que la normativa se desarrolle de otra manera, pasa a ser asunto del doctorando y de su director, pero no del Departamento, que sólo interviene a la hora de asignar director (siempre con acuerdo de ambas partes) y de proponer tribunal.

(PS: En la normativa aprobada finalmente por el Consejo de Gobierno el 12 de julio, vuelve a restaurarse por fin la intervención del Departamento a la hora de aprobar el proyecto de tesis. Y también se ha añadido un párrafo especificando que deberá haber procedimientos para "garantizar la calidad de las tesis doctorales, con anterioridad a su presentación formal", que serán públicos y objetivos. Vamos, una admisión a trámite preliminar, mediante procedimientos que pueden variar de un departamento a otro. Luego la tesis tiene que ser admitida a trámite por la Comisión de Doctorado. Por tanto, menos cambios de los previstos en este sentido. También especifica la normativa que podrá haber hasta tres directores en caso necesario. Ah, y se despeja una ambigüedad persistente hasta ahora: la tesis ya no debe ser un trabajo "original" en el sentido de inédito, porque la normativa dice que en la admisión a trámite se remitirá a la Comisión de Doctorado "toda la documentación que el proceso dde evaluación de la tesis [¡antes de su lectura!] haya podido generar, con vistas a garantizar su calidad (publicaciones derivadas de ella, posibles informes complementarios, etc.)". Para colofón, se ñade una disposición adicional que dice que "la Comisión de Doctorado arbitrará un protocolo de actuación para evaluar la calidad de las [tesis] y para asegurar su posterior difusión y conocimiento por la comunidad científica". De premios extraordinarios de doctorado, no se dice nada).

También es llamativo que vuelve a cambiar el requisito de informe previo para la lectura de la tesis. En la última reforma, se requirió que los miembros del tribunal enviasen un informe previo autorizando la presentación de la tesis (con lo cual se minimizaba el riesgo para el doctorando durante el acto mismo de la lectura). Ahora no: vuelve a deshacerse lo hecho, y los miembros del tribunal elaborarán informes TRAS LA DEFENSA de la tesis.

(PS: En la normativa final también se especifican algunos plazos y se cambian otros: por ejemplo, se fija un plazo máximo de cuatro meses entre la autorización de lectura de la tesis y el acto de lectura. Muchos se van a pillar los dedos aquí, aunque en el documento preliminar daban sólo tres meses).

Y otra pequeña novedad es que, hasta ahora, sólo dos miembros del Departamento responsable del programa podían formar parte del tribunal. Ahora la limitación es a dos miembros DEL PROGRAMA, con lo cual un profesor del Departamento que no participe en el programa será elegible, y así tres de los cinco miembros del tribunal podrían ser del propio Departamento. (PS: Nada, donde dije dije digo digo: en la normativa definitiva se ha restaurado el límite a dos miembros del Departamento). Y hasta el director de la tesis podrá estar en el tribunal, si se hace en el marco de un convenio europeo de cotutela que así lo permita.
El resultado es, creo, una normativa mucho más flexible que se adaptará a las circunstancias particulares de cada tesis y de cada departamento. En algunos programas todas las tesis las dirigirán dos o tres profesores que corten el bacalao; en otros todos estarán capacitados. También hay más terreno para pasar a contestar la capacidad o "acreditación" de algunas personas para la dirección de tesis o presencia en tribunales, con lo cual es de prever que muchos se retirarán prudentemente para no ponerse en evidencia, habida cuenta de la correlación de fuerzas o intereses que perciban en su departamento. Esto va en la misma línea que otros desarrollos similares en la Universidad, que fomentan la "competencia" (¿o era la "competitividad"?). Presumiblemente, los Doctores formarán parte de grupos de investigación subvencionados y potentes, que controlarán en muchos casos los programas de doctorado. Los doctores, en cambio, no tendrán ni financiación, ni acreditación, ni terreno firme para hacer más méritos de investigación. Si ya lo dijo Cristo: "Al que tenga, se le dará; y al que no tenga, se le quitará aun aquello que tenía". Es un procedimiento por tanto que sigue las más arraigadas tradiciones cristianas y occidentales.