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Vanity Fea

Universidad

Prestigio basura

Los últimos seis concursos para cubrir plazas de profesorado por procedimiento de urgencia que ha habido en mi departamento han quedado vacantes; de los anteriores, también varios. El nivel del empleo en la enseñanza universitaria está bajo bajo, pero no tan bajo como quiere ponerlo la Universidad, que apura subiendo el listón de los requisitos y bajando el del dinero, pero no quiere sus contratos basura ni Rita. La Universidad es el único empresario, creo, que no sólo te da empleo basura sino que además te exige que ya estés trabajando para otro patrono antes de contratarte (hay que ser lerdo para creer que esto contribuye a la calidad, claro que no lo cree nadie). Es lo que se llama "contratos de asociado", según los cuales, en teoría, la Universidad contrata a profesionales de reconocido prestigio – condición que se demuestra teniendo ya otro empleo o contrato a tiempo parcial. Profesionales de reconocido prestigio que buscan pluriempleo. Ya. Menudo listillo el que ha diseñado esta ley, y el que saca invariablemente esta modalidad de contrato – tres trocitos de plaza, en lugar de una plaza en condiciones decentes – y mientras deja a doctores y licenciados desempleados en el paro y sin opción a presentarse siquiera a las plazas. Claro que la universidad se está empezando a pillar los dedos, parece, porque si quieren que alguien dé las clases van a tener que ir cambiando de estrategia. Aunque quizá eso no sea una prioridad absoluta.

Porque no digo nada del supuesto "procedimiento de urgencia" para cubrir plazas, que esa es otra. El alumno puede esperar, normalmente. También ellos agradecen no tener clases una temporadilla, que luego vienen las rebajas. Y al final, comisiones reunidas, impresos normalizados, protocolos optimizados, proceso repetido unas cuantas veces, profesional de prestigio contratado tarde y mal, y hale, aprobado general, que han pasado tres profesores por la asignatura este curso, y es un lío, y se hace tarde y no hay que hacer esperar al cliente.

Methodology, Research and Criticism

Este es el título del curso de doctorado que empiezo hoy, con tres estudiantes (contra dos profesores, no está mal la proporción). Con lecturas de lingüística, teoría literaria, filosofía, teoría social, y crítica en general, todas sobre o contra el método. Aquí pongo la lista de lo que iremos viendo en cada sesión con los alumnos. Y digo adiós a doctorados y doctorandos, que para el año que viene no he propuesto curso de doctorado (quién sabe si aún existirán nuestros programas de doctorado, o nuestros estudios filológicos). Y, en el estado actual de la carrera universitaria, ¿a qué kamikaze le interesa hacer una tesis? Con tanta eficacia y calidad y acreditación va a haber muchas víctimas colaterales por el camino. Eso sí, los que salgan por el otro lado de la nueva maquinaria llevarán el marchamo de calidad en la frente. Lo que no está tan claro es que vayan a salir mejor formados. Y es que esto de la calidad no consiste en rellenar impresos ni en acumular programas de subvenciones; eso es formalización o estandarización de la calidad, que, naturalmente, va por otro lado; y muy en concreto en humanidades suele ir contra el método .

Objetos transparentes, translúcidos y opacos

Ahora que está tan de moda la "calidad" al menos como etiqueta, no estaría de más que fuese acompañada de una opción de opinar sobre ella. Por eso, y en vista de que el Rincón de Opinión, supuesto foro público de la web de la Universidad de Zaragoza, ni sabe ni contesta ni funciona, le he enviado este mensaje a los responsables de gestión del programa de calidad de la Universidad:

La Universidad esbozó un medio de intercambio y difusión de opiniones muy loable, a través del Rincón de Opinión. Pero éste no funciona; no se ha puesto en marcha, y la institución sigue trabajando de espaldas a los nuevos medios de comunicación, cuando no acallándolos activamente. Sería deseable en una universidad de calidad, y que se presenta como universidad pública, un mínimo de apertura a la opinión pública ya no digo de la Sociedad, sino de los profesores y estudiantes que la constituyen. La calidad no habría de temer a la opinión libre. O, de lo contrario, debería suprimirse de la página Web de la universidad el simulacro de foro de opinión que figura en ella desde hace cerca de un año.
Un saludo muy cordial,
JOSE ANGEL GARCIA LANDA
Facultad de Filosofía y Letras

Supongo que cuando se abra el foro, si se abre, será con censura previa:

http://garciala.blogia.com/2005/062301-doctores-tutelados.php

según anunciaron en el programa de intenciones de uso de la red este verano.
Y hablando de transparencia, está muy bien la circular que nos ha enviado hoy el Director del Departamento, comunicándonos que se está diseñando un máster interdepartamental de Traducción (será éste por fin el nombre que tendrá), e invitando al profesorado del Departamento que esté interesado en el mismo a aportar sugerencias sobre su posible participación.

Muy al contrario del procedimiento seguido para el máster de "Estudios Ingleses" (http://garciala.blogia.com/2005/110702-mastering-english.php) que, aunque aspira a ser el máster oficial del Departamento, se ha cocido en secreto en el seno de un grupo cerrado y sin mucha opción a la participación del profesorado del Departamento. En cualquier caso, ninguna de estas iniciativas emana del Consejo de Departamento, que hasta la fecha sigue sin haber discutido nunca sobre la planificación de sus estudios de postgrado. Aunque yo he solicitado diversas veces, en actas y por escrito, que se haga, la dirección actual, y la anterior, y la anterior, se han negado sistemáticamente a llevar el tema a Consejo de Departamento. Con lo cual lo que llegará será unos programas elaborados a su aire por grupos previamente avisados, y que el Departamento se tendrá que tragar de una pieza, si quiere tener estudios de postgrado, cuando se plantee por primera vez hablar del tema con todos los plazos a punto de finalizar. La labor de las Direcciones departamentales, en lugar de dirigir o abrir el proceso, ha sido impedir que se trate la estructura de los estudios en el órgano responsable de organizarla.

Tampoco es casual que la Comisión de Planes de Estudio de nuestro departamento,

(http://garciala.blogia.com/2005/032201-la-comision-fantasma.php)

que había venido ocupándose en los 90 de las reformas de primer y segundo ciclo, no se haya reunido para esto desde hace muchos años. La Presidenta de la misma ya está preparando su máster por otro lado, sin embargo, en un grupo de trabajo que no es una comisión departamental y que no ha sido elegido por el Consejo. Sin contar con que esta comisión de planes de estudio no se ha reelegido en más de diez años, contravininendo toda la normativa del departamento al respecto. Por suerte nos anuncia el Director que ahora sí, por fin, queda disuelta (¿huh?) y que se va a reelegir. Cuando ya le hayan hecho todo el trabajo, me temo. Yo dimití de ella ya cuando me harté de pedir que se renovara. Y una cosa: yo no quiero diseñar ningún plan de estudios, es un rollo patatero. Pero sí quiero que quien lo diseñe sea una comisión representativa, y no un grupo de avispados voluntarios que intentan evitar que se elija esa comisión.

Y todo esto en una universidad pública, con órganos colegiados elegidos democráticamente, etc. Como si a alguien le fuera algo en que no haya opción a que los funcionarios y demás personal público hablen de los asuntos de su incumbencia y responsabilidad. Al menos no donde se oiga mucho. Pero lo peor lo peor – es que a la inmensa mayoría de tales funcionarios, todo esto les parece tan normal.

La FP Empresa-Universidad

No se pierdan por favor no se pierdan este excelente artículo de José Luis Pardo recogido en Fírgoa,

"El futuro de la Universidad Pública"

–que pone en palabras de manera magistral y contundente los muchos aspectos dudosos del programa de reforma universitaria en el que nos vemos embarcados ("nos vemos" porque desde luego los universitarios no hemos tenido opción alguna a opinar sobre su conveniencia, visto que nuestra "representación" en el Consejo de Universidades es totalmente unidireccional y no lleva allí las propuestas de las universidades). José Luis Pardo lo ve como una liquidación de la Universidad Pública, o de la Universidad sin más. Cito un párrafo importante sobre la subordinación de la estructura de las carreras y materias a las fuerxas del mercado, mediante el gambito lateral de enfatizar el "desarrollo de destrezas":


"Cae por su propio peso que los "conocimientos" organizados de esta nueva manera obedecen a una "estructuración" (o quizás "desestructuración") "inestable", "abierta" y "modulable" (adjetivos todos ellos afectados frecuentemente por el prejuicio señalado al principio de este escrito acerca de lo "progresivo" y lo "conservador") que no procede de las necesidades "internas" de las materias objeto de enseñanza-aprendizaje (materias que, por su propia naturaleza, comportan rigor, rigidez y cierta inflexibilidad), sino por las necesidades de la "sociedad", es decir, del mercado. Este es el motivo de que se haya de proceder a la más completa desmembración de los cuerpos académicos de los diferentes saberes y disciplinas universitarias en términos de "competencias", "habilidades" o "destrezas" que no se pueden asignar a ningún núcleo teórico definido (pongamos por caso, el Derecho o la Física de la Materia Condensada ), sino que son el tipo de aptitudes que el mercado laboral y profesional requiere en cada momento y que, como es natural, no soportan esas rígidas divisiones académicas ni precisan los complejos mecanismos sancionadores de legitimidad establecidos por la comunidad científica. El encargo dado a los especialistas en pedagogía de llevar a cabo la materialización de esta adaptación in situ desnaturaliza a menudo la cuestión y arruina por completo la posibilidad de entender su auténtica índole: los "pedagogos" piden a los "profesores" que hagan algo imposible: que descompongan sus disciplinas en "competencias", "habilidades" y "destrezas", para que luego "la sociedad" (o sea, los analistas de mercado) puedan decidir cuáles de ellas son socialmente aprovechables y cuáles son enteramente desechables. Pero los profesores no saben cómo hacer esto, sencillamente porque ya lo han hecho y no han dejado de hacerlo desde que existe la educación superior (¿qué otra cosa puede ser aprender matemáticas sino aprender a ser diestro, competente y hábil con los teoremas, los logaritmos neperianos y los polinomios?), sin que nadie haya descubierto ninguna contraposición (sino, al contrario, la más estricta solidaridad) entre el rigor científico de los saberes superiores y los requerimientos, por parte de quien se educa en ellos, de ser competentes en la materia. Nadie -por mucha pedagogía que haya estudiado- puede ser competente para determinar cuáles son las competencias matemáticamente relevantes salvo aquel que sabe matemáticas , y nadie puede enseñar a nadie competencia matemática alguna si no le enseña a la vez matemáticas, con todo el rigor que ello supone e impone. Este planteamiento -que sólo contribuye a hacer la vida imposible a los profesores que intentan de buena fe "descomponer" sus materias en "habilidades" para hacer lo que no puede hacerse (o sea, dejar de enseñar las primeras y seguir enseñando las segundas) y erradicar el rigor del campo de la enseñanza, sustituyéndolo por un sinfín de documentos de control pedagógico muy semejantes a la proliferación cancerígena de reglamentos que caracteriza a aquellos regímenes políticos en donde no hay una verdadera ley- oscurece por completo los objetivos de la reforma al invertir de punta a cabo el trayecto natural de su proceder: no se trata de descomponer las disciplinas existentes en unas presuntas "competencias" mágicamente desgajables del saber en cuyo contexto únicamente tienen sentido, porque no hay manera alguna de hacer esto (y de ahí la desesperación de los profesores que intentan "adaptarse" y el desprecio de los adaptadores ante las "resistencias" corporativistas de la clase docente-investigadora), sino que se trata de extraer de la sociedad la suma de "competencias" que el mercado necesita eventualmente (alguien que, por ejemplo, sepa algo de derecho y algo de biología, sin necesidad de que sepa demasiado de ninguna de las dos cosas, alguien que sepa algo de lingüística y algo de economía, pero sin ser especialista en ninguna de las dos, etc.) para a continuación encargar a las "nuevas" universidades que se ocupen de entrenar en ellas a sus clientes en cuanto empleados potenciales, y que lo hagan lo más rápidamente posible..."


Pero léanselo entero, que vale la pena. También me parece especialmente indicativo lo que dice de los cultural studies como americanización de las disciplinas humanísticas – especialmente pertinente para lo que comentaba aquí hace un par de días sobre el rumbo que parece estar tomando la propuesta de máster de nuestro departamento... enterrando la Filología como cosa obsoleta – http://garciala.blogia.com/2005/101901-which-is-to-be-master.php – y haciendo cosas más "Estudios Ingleses" y más vendibles. Me parece que coincido mucho con esta línea de pensamiento en los artículos que he publicado en este blog sobre la reforma universitaria y los recortes en las titulaciones de Humanidades.. Aquí hay algunos: http://garciala.blogia.com/temas/universidad.php

Por cierto, que no tengo nada contra los estudios culturales, y creo que tienen cabida perfectamente en Filología como también en otras carreras de humanidades... pero otra cosa es que se pretenda liquidar la Filología a cuenta de los cultural studies.

IDI OT

Martes 11 de octubre

La I+D+I (Investigación,, Desarrollo e Innovación) está de capa caída en España. Según la ONU, España invierte en I+D menos que la Ford: un 1% del PIB, la mitad que la media de los países de nuestro entorno. Para ejemplo, mi universidad, que en teoría me tiene de funcionario para dedicarme tanto a la docencia como a la investigación, pero que no destina partida alguna de su presupuesto a la investigación para los profesores por el hecho de serlo: las partidas de centros y departamentos contemplan únicamente gastos ordinarios de mantenimiento y gastos de docencia. Con lo cual, si no tengo un proyecto financiado por algún programa especial o alguna entidad externa, soy un recurso infrautilizado. De hecho, "investigo" mucho, y últimamente he publicado tanto como cualquiera que pertenezca a un equipo de investigación financiado, y no en peores sitios...

(...con lo cual se me ocurre que soy infinitamente más rentable que los investigadores subvencionados: 0 input, 4 publicaciones de output es mejor proporción que 6.000 euros de input, pongamos, y 10 publicaciones de output... )

...pero uno se va cansando de hacer el IDIota. Sobre todo si, para más inri, resulta que la investigación no subvencionada por entidades oficiales no cuenta como investigación "chachi".

Las veces que he concursado para la Operación Triunfo de los proyectos de investigación nacionales, me he quedado por el camino; muchos son los llamados y pocos los elegidos, en esas cuadriculadas convocatorias. Y, como digo, la Universidad tampoco es que proporcione mucho apoyo a la investigación. Bueno, maticemos. La Universidad, claro, aunque no asigne una partida a la investigación de centros y departamentos, tiene otras partidas llamadas "investigación", por ejemplo el mantenimiento de servicios de apoyo a la investigación, laboratorios, equipos, unidades, etc., o partidas especiales para contratación temporal de personal investigador (aunque esto debería llamarse más bien "personal"). Y tiene hasta un programa de convocatorias de ayudas a la investigación, al que en teoría podría acudir yo si quiero que se me subvencione la investigación. Veámoslo:

"la Universidad de Zaragoza financia las siguientes convocatorias específicas:
PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN IBERCAJA (Estoy excluido por no ser un "equipo" y por llevar más de 15 años trabajando en la Universidad).
AYUDAS A PROFESORES Y BECARIOS PARA ASISTENCIA A CONGRESOS (Vale, me pediré una cuando me vaya a un congreso. Y sin embargo, como no tengas una ayuda a la investigación suplementaria, te sale muy caro ir a un congreso).
AYUDAS A LA EDICIÓN DE REVISTAS CIENTÍFICAS (Aquí se subvenciona la revista del Departamento, la Miscelánea; pero no hay ayudas a la elaboración de trabajos científicos).
AYUDAS A LA ORGANIZACIÓN DE CONGRESOS DE CARÁCTER CIENTÍFICO (Tampoco saco de aquí dinero para libros, creo. Las partidas de movilidad del personal, sin embargo, parecen bien cubiertas. Los hoteleros estarán contentos).
ESTANCIAS DE INVESTIGADORES DE EXCELENCIA EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA" (Más turismo académico. Muy interesante, no lo dudo, pero no me paga mis facturas de libros).

Una vez le envié al Vicerrector de Investigación, sin recibir contestación, un e-mail en el que le recordaba que según los Estatutos de la Universidad de Zaragoza, la Universidad promoverá la investigación, estimulando la formación de equipos de investigación, pero sin que sufra menoscabo el apoyo a la investigación individual. Creo que el primar el trabajo por equipos, como sucede en las convocatorias nacionales de proyectos de investigación, perjudica comparativamente a los investigadores de las áreas de Humanidades (ya no entro en lo irrisorio de las partidas destinada a las Humanidades en esas convocatorias). En otra ocasión, la DGA se negó a reconocernos a un grupo de profesores como equipo de investigación porque había un número insuficiente de aragoneses, tres de cinco (y encima no sabían que de los tres aragoneses, una era nacida en Galicia...).
Vamos, que me quedo con la siguiente conclusión: me pagan sueldo completo por docencia e investigación, que ya es bastante, en vez de pagarme medio sueldo sólo por docer. Aunque luego no me den los medios adecuados, algo es algo. Gracias. Pero, ¿está bien invertido ese dinero?

Representación e información en la Facultad

Nos comunica el Decano que se abre plazo de presentación de enmiendas al nuevo proyecto de Reglamento de la Facultad de Filosofía y Letras, adaptado a la LOU. Puede verse el texto aquí: http://fyl.unizar.es/doc/ProReglamento.pdf

Yo voy a proponer estas enmiendas.

Artículo 4, primera línea, quitar coma tras "son"
Artículo 6b, cambiar "obtengan" a "obtenga"
Artículo 8, punto 2, (f): nueva redacción (cuestión de estilo): "Programar, a propuesta de los Departamentos del centro correspondientes, las enseñanzas del curso académico de las titulaciones que imparte, informando a éstos y al Consejo de Gobierno".
Artículo 8, punto 2, (n). cambiar "cualquiera" a "cualesquiera"
Artículo 27. Publicidad. Añadir, al final de cada punto. "Asimismo se publicará(n) en la página web de la facultad".
Artículo 35, punto 4. Añadir punto final.
Artículo 36, punto 4. Añadir: "Se remitirá en todo caso copia electrónica de las mismas a todo el personal funcionario y contratado de la Facultad, así como a los estudiantes que así lo soliciten.".
Artículo 57, 2, (c): cambiar "todas aquellas de interés" por "todas aquellas circunstancias de interés"

Hay que redactar, en el epígrafe "De la actuación de la Junta", y antes del Artículo 29, una lista de derechos y deberes de los miembros de la Junta, o de los representantes de profesores y PAS, semejante a la del artículo 57 relativa a los representantes de estudiantes, y establecer los canales adecuados para que los representantes tengan comunicación con sus representados. Así pues, habría que añadir:

Derechos y deberes
1. Son derechos de los Representantes de profesores o PAS de la Facultad:
a) Tener la consideración de representativos sus actos y manifestaciones, salvo que conste haber sido realizados a título meramente personal.
b) Solicitar y recibir de los órganos de gobierno de la Facultad la información y el apoyo que precisen para el desempeño de sus funciones.
c) Ser atendidos por su Departamento para que puedan hacer compatible, en la medida de lo posible, la labor de representación con sus otras obligaciones docentes y administrativas, así como para un mejor desempeño de sus funciones.
d) Todos aquellos que les reconozca la legislación vigente.

2. Son deberes de los Representantes de profesorado o PAS de la Facultad:
a) participar activamente en el desempeño de las funciones representativas, coordinándose con los demás representantes de su sector.
b) Transmitir fidedignamente a quien corresponda las peticiones de sus representados.
c) Informar a sus representados, mediante el criterio y procedimiento que se determine, de las actividades por ellos realizadas en el desempeño de su cargo, de los hechos relevantes para la vida universitaria y de todas aquellas circunstancias de interés para los mismos.

Letras y Europa II

Mesa redonda esta tarde en Filosofía: presenta Carmelo Romero a Javier Paricio (Instituto de Ciencias de la Educación, Universidad de Zaragoza) y Francisco Marcellán (director de la ANECA).

Carmelo Romero se felicita en la presentación de que no pinten tantos bastos para las Humanidades en este momento como antes del verano, con la restauración de los títulos de grado de Humanidades e Historia del Arte y las mejores perspectivas para (algunas) Filologías. Hace notar la poca consistencia de las políticas del gobierno y la nula explicación de las decisiones hechas y deshechas, así como la importancia que han tenido las movilizaciones, aunque algunos cuestionábamos su capacidad de influencia. Es imprescindible la lucha para defender lo que vemos peligrar.

Javier Paricio se centra en la reforma universitaria prevista desde el punto de vista de la teoría pedagógica: en lugar de clases magistrales y repetición de conocimientos, aprendizaje activo mediante tareas concretas y trabajos dirigidos. Enfatiza que el profesor dará menos clases, pero a cambio trabajará mucho más en la organización del aprendizaje, en otro tipo de docencia. Las clases son un medio, no un fin, un medio que puede tener su lugar en el nuevo sistema pero que perderá centralidad. Yo me pregunto, y le pregunto, si con todo lo que haya de razón en los modelos pedagógicos que expone, no se nos estará vendiendo un modelo de universidad como Formación Profesional, en el que los estudiantes se ven sustituidos por aprendices. ¿Y será eso la Universidad? La Universidad se ha articulado hasta ahora en torno a áreas de conocimiento (en la última reforma, en mi área, Filología Inglesa, se obtenía una titulación en Filología Inglesa). Ahora esto cambia, pero no está clara la manera en que la organización de la Universidad se adaptará a estos cambios. Insiste Javier Paricio, sin embargo, en que el aprendizaje activo no tiene que confundirse con una "formación profesional" entendida de modo estrictamente utilitario; la misma teoría es aplicable a estudios más académicos, o a formación en tareas de investigación. Queda la incógnita, empero, visto el énfasis que pone Javier Paricio en el mucho mayor trabajo que supone esto para profesores y alumnos, y los costes económicos que conlleva, de quién pagará la diferencia, o el pato.

Francisco Marcellán explica los distintos aspectos del desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior. Deslinda lo que son acuerdos entre Estados del papel mucho más limitado de las directrices de la Unión Europea: este espacio involucra a muchos más países además de la Unión Europea, unos cuarenta y cinco, y se extiende geográficamente hasta las repúblicas del Cáucaso. Es importante saber que los títulos los seguirán expidiendo los Estados, y este proceso no entra en cuestiones sobre la especificidad de qué titulaciones deben existir (nótese, observo, que queda así de manifiesto la manipulación obscena que se hizo del proceso de convergencia europea en el Consejo de Coordinación Universitaria, y muy especialmente en la Subcomisión de Humanidades). Explica la lógica de la estructura en tres ciclos, y las razones de eficiencia y calidad que llevan a ello: en España las carreras son demasiado largas y no garantizan la formación adecuada; deberá haber Másters a precios públicos, y los proyectos de investigación de las Universidades habrán de buscar financiación adicional, cosa que ya se hace ahora pero de forma un tanto descontrolada. Hay razones de control económico de los fondos públicos que también llevan a esta convergencia. Por otra parte, está el asunto del negocio de la educación, los miles de universidades privadas que aparecen con escasos controles en el ámbito de influencia norteamericano. El Espacio Europeo es una manera de defender el sistema europeo adaptándolo a un mercado de trabajo globalizado, pero sin abrir las puertas a las franquicias de universidades americanas. De momento al menos. A la larga, se trasluce que nos espera la libre circulación de servicios, incluyendo los negocios de la educación.

Las preguntas del público manifiestan inquietud por la "mercantilización" de la Universidad, y la incógnita de los precios públicos, que en la actualidad parecen excesivos. Sostiene Francisco Marcellán la fuerte subvención que tiene la educación pública para el contribuyente, y la dudosa eficacia de su organización actual. Enfatiza la necesidad de una política de becas (pero no informa de si hay en marcha planes espectaculares para implementar esto). Insiste en que no se puede culpar a los estudiantes, "que no estudian", de la extravagante duración de los estudios en España, con carreras largas que se alargan con años suplementarios... A mí también me queda una duda, y es que con el nuevo sistema ¿se aprobará a todo el mundo por decreto, o con sistemas en los que resulte realmente difícil suspender? ¿Todo el mundo terminará las carreras de tres años en tres años? ¿Y qué hace suponer que esas carreras de tres años, con todos los alumnos al paso y sin fracaso académico por decreto, vayan a proporcionar una formación mejor que las actuales? A mí, francamente, nada me lo hace suponer.

Los másters actuales son negocios privados, sin valor oficial, pero para mis sorpresa dice Francisco Marcellán que seguirán coexistiendo los actuales Másters no oficiales con los oficiales (a precios públicos en el caso de las Universidades Públicas). ¡Todos se llamarán Máster! Le pregunto si eso no es invitar a la confusión y a los equívocos; un profesor responde que competirán libremente, y que la empresa no necesariamente requiere titulaciones oficiales. Está claro que sí vamos al modelo americano. Igual que tenemos a los negros de Melilla intentando saltar la valla, tenemos a los másters americanos saltándose la valla del Espacio Europeo de Educación Superior, me parece, por el otro extremo. Y aunque la comparación sea ofensiva, las dos tienen una raíz común: la economía globalizada...

Dice Francisco Marcellán que la Universidad tiene el reto de participar en la transformación que está sufriendo la educación superior, o quedarse al margen (lo cual realmente no es opción). El problema aún es más espinoso, creo. ¿Puede la Universidad jugar al juego del mercado de la educación, y seguir siendo la Universidad? Quizá nos apoderemos de un pedazo de la tarta educativa, pero ¿valdrá la pena si para eso se macdonaldiza el espacio acotado para el estudio y el pensamiento no inmediatamente utilitario que ha sido tradicionalmente la Universidad? La veo desde las Humanidades, claro, que es de lo que iban estas jornadas, y, como se ha dicho aquí, se ven sometidas a un modelo tecnológico y economicista del aprendizaje y de la medición de la calidad y rentabilidad que les resulta especialmente dañino y desconcertante.

Letras y Europa I

En el salón de actos de la biblioteca María Moliner (una de las dos bibliotecas María Moliner que se inauguraron el mismo año en Zaragoza–ay políticos...)–hay hoy un par de debates sobre "¿Ser de letras en el siglo XXI?" - la reforma de las Humanidades y la Convergencia Europea. Por la mañana han intervenido el Decano de Filosofía y Letras y tres profesores de un grupo de Historia, sobre el futuro de las Humanidades en la cultura y la Universidad. Por la tarde está prevista la intervención del director de la Aneca y el del ICE, más centrada en la reforma de los títulos.

En el debate de por la mañana había buenas palabras sobre la necesidad de las Humanidades y de una educación humanizada, y de ser optimistas sobre el futuro de nuestros estudios, pero he echado en falta una mayor atención al contexto preciso en el que estamos ahora. Claro que habiéndose aprobado el grado de Historia del Arte hay, presumiblemente, más tranquilidad entre los inquietos. Pero he visto a los intervinientes desconcertados ante la perspectiva de la Universidad de la Rentabilidad Socioeconómica, de la Universidad de la Formación Profesional, y sin muchos argumentos que oponerle. Y eso que nadie ha hablado a favor de ésta última...

Han echado en falta mayor comunicación entre las disciplinas, incluso con alusiones triviales y cuadriviales a la Edad Media. Ignoramos todos lo que hacen nuestros colegas, somos compartimentos estancos, y no nos comunicamos con la Sociedad. De las palabras del Decano sobre la reforma de la Universidad me ha llamado la atención lo que ha dicho sobre las universidades de calidad (de calidad auténtica, no de calidad estándar como la que se está imponiendo ahora). Citando a Oxford y a Cambridge, ha dicho que seguramente sus autoridades están tomando las medidas necesarias para que la convergencia europea no les obligue a conducir su actividad por un camino por el que no deseen ir. (Y yo que me huelo muy mucho que en Oxford y Cambridge seguirán enseñando Filología Inglesa, hagan lo que hagan en el resto de Europa... Claro que aquí podremos enseñar Filología Española, y además catalana, vasca y gallega. La inglesa se la dejaremos a los de Oxford y Cambridge. Pero, pequeño detalle, ni el vasco, ni el español siquiera, van a ser el idioma mundial en el siglo XXI).

Un estudiante boliviano ha protestado contra las tasas elevadas, denunciándolas como un filtro para privilegiados; se han comparado desfavorablemente con las francesas. Otros estudiantes han comparado la mayor concienciación política de los estudiantes de letras en Francia... y ha habido una pequeña desavenencia entre un representante sindical y los estudiantes organizadores del foro Sí a las Letras, parece que hay allí un debate en torno a si esta movida ha de estar politizada o no. Si se politiza, se pierde público; si no se politiza, se ignora el fondo de la cuestión, que se decide por posturas políticas, me temo.

Otras intervenciones ha habido llamando al optimismo y a la acción concienciada de cada uno en su campo de influencia: "piensa global, actúa local". Beatriz ha hablado sobre la reforma y los criterios de calidad denunciándolos como una estandarización, con una imagen: la comida de la cantina habrá pasado todos los controles de calidad, y la de mi casa no, pero a mí que no me la cambien diciendo que la de calidad es la de la cantina... (Bajo el lenguaje de la calidad, se oculta a veces lo contrario: la calidad mínima, es decir, la estandarización de los productos. Cosa que te puede resultar beneficiosa si partías de un nivel muy bajo, o tienes un pobre autoconcepto. Pasa algo parecido con este lenguaje a lo que sucede cuando en la LOU se nos decía que las Universidades Públicas tendrían un mínimo de un 51% de funcionarios. La gente interpretó, me temo que acertadamente, lo siguiente: "¡cómo, un MAXIMO de un 51% de funcionarios!").

 Otros intervinientes han denunciado que las reformas siempre se hacen bajo el control de los profesores; el Dr. José Luis Corral ha subrayado la importancia de que en estos planes de estudio que se habrán de diseñar se cuente con la participación de los alumnos.

 Yo he intervenido, para hacer notar que un foro de comunicación como éste debería existir de modo permanente en la Facultad, y que no hay nada comparable. Los actos que se organizan no sirven para estimular el intercambio de ideas y la reflexión entre los distintos departamentos. La Universidad en general vive de espaldas a sí misma, y de hecho prefiere no abrir muchas vías de comunicación consigo misma. He puesto más ejemplos: cómo los Departamentos y Centros supuestamente afectados por el recorte de titulaciones no han llevado el tema, sin embargo, al Consejo de Gobierno de la Universidad para intervenir en el proceso. Cómo no funciona el Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza– no hay mayor interés en que haya expresión e intercambio de opiniones incontroladas de la comunidad universitaria. Cómo la página web de la Facultad de Filosofía es totalmente opaca con respecto a lo que sucede en la Facultad: no hay allí información sobre actividades, ni sobre lo que se debate en las Juntas de Facultad... Si ha de existir un foro de comunicación, no se puede hacer hoy en día dando la espalda a la sociedad de la información. Los únicos que han establecido un sistema electrónico de debate abierto sobre estas cuestiones son los estudiantes de la plataforma Sí a las Letra.s Pues de esto tenemos mucho que aprender, pero yo no veo a las instituciones universitarias interesadas en lograr mayor transparencia y comunicación.

Se me ha echado en cara, entiendo, mi pesimismo y derrotismo, diciendo que era una postura de derechas, y que sólo las personas que comían todos los días podían permitirse el lujo de una actitud derrotista y negativa. Yo desde luego he dicho que sí como todos los días, y que no soy muy optimista está claro, creo. De derechas, pues no sé. Todos los españoles somos de derechas vistos desde el otro lado de la valla de Melilla, eso sí; los universitarios aún más. Segundo capítulo, esta tarde.