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Vanity Fea

Universidad

Protestantes

La publicación de las "propuestas" de directrices generales sobre la reforma de algunas titulaciones ha vuelto a producir reacciones e inquietud en el área de Filología Inglesa, que ve su licenciatura suprimida y su función formativa marginalizada, de una manera que parece desproporcionada con respecto a la importancia del estudio del inglés en la educación obligatoria.

Así, a la protesta de la Universidad de Murcia hay que añadir un escrito de la Universidad de Alicante, y ahora otro manifiesto acordado por la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos (AEDEAN) insistiendo en la necesidad de una licenciatura específica en "Estudios Ingleses".

Quizá se publique en algunos periódicos. Pero, si la comisión "externa" encargada de hacer este mapa de titulaciones no se inmuta, baja la cabeza y sigue para adelante, enseguida pasamos la zona peligrosa. Como el último juez va a ser la Comisión, y no la profesión, quien es juez y parte tiene todos los ases en la manga. No hay foro o mecanismo independiente donde se vayan a sopesar las propuestas procedentes de esta comisión y las procedentes de la profesión. Por tanto, el supuesto diálogo está viciado de entrada; al menos el diálogo con la universidad, que uno podría pensar que tendría algo que decir en cuanto a cómo organizar sus enseñanzas. Pues... ya se ve. Dentro de un orden. Los grados desde luego no: se los dan a la universidad bien organizaditos y sin pedir opinión más que a aquéllos cuyas opiniones nos son gratas, aun en contra de todo el área de conocimiento en cuestión. Yo le recomiendo al ministerio y a la comisión que no se achanten, y que sigan adelante con su diálogo a una voz y sus propuestas obligatorias. A los protestantes, ni agua. O, todo lo más, una "diet of worms". Así quedará bien patente quién manda en las enseñanzas universitarias, si el Gobierno o la Universidad. Y eso es clarificador para todos.

Progres y pasivos

De mi correo electrónico, supongo que en respuesta a mi última circular sobre la supresión de la Filología Inglesa. Me escribe X:

Querido amigo:

    Sigo encontrándome con tu nombre como uno de los pocos que parecen continuar alarmados por la eliminación de Filología Inglesa. Mis respetos, máxime intuyendo que simpatizas con el actual gobierno o la opción más general que representa, antes que con sus alternativas.

    Sea como fuere, creo que la falta de resistencia por parte nuestra tiene que ver exactamente con esto. Si el discurso del PP fuera como el de antaño, es decir, anti-anglosajón y pro-árabe, autarquista y anti-cosmopolita, románticamente anti-occidental y marginalizante, no habría problema. Imagínate que fuera un gobierno suyo quien nos birlara nuestro título. Ya habríamos quemado sus sedes y pateado a sus militantes, presos de justiciera indignación.

    Como resulta ser el PSOE/IU quien asume esa posición, y el 90% de los universitarios es de obediencia progresista (pongamos que el 80% en Filología Inglesa, por aquello del contagio por vía cutánea en quienes estén menos dotados de anticuerpos), la cosa no tiene discusión, al menos entre el funcionariado, que rapea disciplinadamente, qué remedio, eso de "antes progre que anglista". ¿O te explicas lo que sucede de otra forma?

    Un abrazo,

LlÁMALO X.

Querido X:

Gracias por tu atención al responderme. Lo cierto es que a veces pienso que me preocupo demasiado por este asunto, y que si la profesión está en general tan tranquila, pues razones habrá. Funcionarios somos muchos, o sea que no nos peligran las judías, espero; más me extraña ciertamente ver la indiferencia de los colegas más jóvenes que van a ver sus carreras interrumpidas o postpuestas indefinidamente.

La interpretación que das lo cierto es que no la comparto, bueno, si viese que ésa es la explicación la encontraría muy deprimente. Primero por lo que tendría de autodestructiva: elementos de autodestrucción pasiva sí que se ven, pero bueno, creo que la gente no se siente culpable de ser anglista por las políticas de EE.UU. o del Reino Unido. Tampoco han cambiado tanto éstas, y creo que los anglistas "progres" tienen abundantes tradiciones críticas en esos países con las que entroncar o comulgar, o que pueden intentar potenciar, al margen de las políticas que lleven los gobiernos británico y estadounidense. O sea que no creo que exista mala conciencia de ser anglista. Segundo porque la defensa de la importancia del inglés no se habría de basar hoy en la influencia de la cultura anglosajona (aunque sea un elemento obvio): el inglés es importante porque es la lengua internacional de facto en este planeta: la única que hay, por mucho que otras quieran imaginar que le disputan ese puesto. Sí que hay un poquito de ceguera todavía en cuanto a este punto: por ejemplo, en los manifiestos en defensa del "grado en Estudios Ingleses" no se aportaba este argumento (el más fuerte y único decisivo) para apoyar la necesidad de una titulación propia. Quizá los anglistas no nos lo tengamos suficientemente creído en este sentido.

Y tercero por lo que tendría de partidismo furibundo, que si bien lo hay entre políticos, creo que está más atenuado en la universidad. Sobre las posibles razones partidistas que señalas... pues yo es que no creo que los universitarios sean en general tan PSOE ni tan "progres" como dices (o muy equivocado estoy). Igual sí en abstracto son progres, en teoría; en la práctica somos, en tanto que funcionarios, bastante más conservadores en nuestras acciones efectivas, y desde luego gente de orden, al margen de ideologías específicas. Sólo así se explica, creo, la disposición a aplicar lo que nos viene "de arriba" sin chistar, y sin ni siquiera ejercer nuestro derecho a protestar por los cauces administrativos que corresponderían. No creo que ningún departamento de inglés, por ejemplo, haya intentado que el Consejo de Gobierno de su universidad se pronuncie en contra de la supresión de esta carrera, y que hiciese llegar esta oposición al Consejo de Coordinación Universitaria. Habría quedado en evidencia que la supuesta representación de las Universidades en ese Consejo no es tal representación, sino una selecta burocracia orgánica de Rectores que para nada consultan a las áreas correspondientes de sus universidades sobre cuál habría de ser la organización de los estudios, sino que siguen criterios muy otros a la hora de tomar sus decisiones supuestamente representativas. Al menos así ha sido en el caso de las carreras de Humanidades. Así que cabe esperar mucha progresía en el interior de los artículos académicos, donde es bastante segura, pero menos a la hora de levantar la voz para protestar por alguna injusticia que se vea en el departamento de uno.

Hay que decir por otra parte que la progresía estilo Zapatero, como queda claro con el asunto de los terrorismos o de las caricaturas de Mahoma, prefiere la paz y la buena armonía con mamelucos de todo tipo antes que la verdad o que la justicia. Tampoco me parece eso muy progresista. Como verás igual presupones mucho cuando dices que simpatizo con el actual gobierno. Sí que simpatizo en algunas cuestiones (como también con los del gobierno anterior), pero la lista de los asuntos en los que no simpatizo también sería larga (y lo mismo me pasaba con el anterior). Por otra parte, no hay que olvidar que esta reforma drástica de las Humanidades ya empezó con el gobierno anterior (me acuerdo de un artículo sonado en El País, "Las Filologías, en el punto de mira"), y ha seguido su rumbo sin inmutarse, o inmutándose poco, por el cambio de gobierno. Es uno de esos "trabajos sucios" que hace un gobierno de una orientación y el otro no deshace, sino que, tras haber protestado mucho en su día, corre un tupido velo y mantiene. Como mantuvo el PP la ley del aborto, o mantendría el matrimonio homosexual si llegase al poder. O sea que tranquilo, me parece que en ningún caso los anglistas hubieran reaccionado furibundamente como dices asaltando sedes etc.; quienes hacen esas cosas no son funcionarios, generalmente. Creo que la actitud hubiera sido básicamente la que es ahora. En todo caso, si anti-"anglicanismo" que diría la ministra hay, se traduciría en que un PSOE en la oposición no estaría interesado en sacarle punta partidista a la supresión de la Filología Inglesa.

En realidad no creo que la pasividad tenga una única explicación; nada tiene una sola causa. La pasividad de los jóvenes me la explico en parte por un importante ingrediente que hemos visto cambiar en el panorama en los últimos años: la organización de los investigadores en grupos financiados, normalmente alrededor de un catedrático o catedraticable. Tal como lo veo, y al margen de los resultados que haya producido en cuanto a investigación, esta política ha potenciado el conformismo y el espíritu de sumisión entre los funcionarios, obsesionándolos con asuntos como conseguir sus sexenios, competir con el de al lado y ponerse en fila a esperar turno sin abrir la boca a menos que se me pida opinión (o ni aun en ese caso). También la duplicación de obstáculos en la carrera por los requisitos burocráticos de acreditaciones, habilitaciones y oposiciones tiende a fomentar la "discreción" y la tendencia al punto en boca y Vicente-donde-va-la-gente.

En fin, que más allá de las políticas PP y PSOE, creo que hay una dinámica común que están llevando a cabo indiferentemente los gobiernos de ambos signos, y que ha sido perniciosa para la independencia intelectual y el espíritu crítico de los universitarios, y pienso en concreto en el caso de las Humanidades, donde la estructuración por equipos de investigación aporta a mi entender más daños que bienes. Y pasividad, mucha pasividad... como si anduviésemos escasos de ella antes. Y te lo dice un ente que se considera bastante pasivo y conservador, pero que por lo que veo lo debo ser menos que la generalidad.

En cualquier caso, saludos, y nos seguiremos viendo en el ámbito de "Lenguas y Literaturas Modernas" supongo...

(I remain, &C...).

El regreso del Licenciado en Filología Inglesa

Publica hoy El País la "propuesta" que el gobierno dará a conocer al Consejo de Coordinación Universitaria la semana que viene, introduciendo nuevos cambios en la reforma de las carreras universitarias (PDF aquí, en el redsitio de AEDEAN). No publica El País cómo "ha tenido acceso" a esa información, noticia que también tendría su miga. Las novedades son muchas, y contradicen en varios puntos a las reformas propuestas, a veces con muy mal criterio, por las comisiones de trabajo de la ANECA y del Consejo de Coordinación Universitaria. Aquí van algunas:

- Reaparece, o no desaparece, el título de Licenciado en Filología Inglesa, tras una anunciada desaparición que me ha hecho despotricar mucho, por una falsa alarma según parece. Aunque habría que ver qué efecto han tenido las reacciones negativas que hubo en la profesión y en la prensa a la desaparición de este título. Es un título más cortito que el actual, pero (al menos por lo que trasluce en este documento, que habrá que ver si contiene información totalmente fiable) no cambia su denominación ni su orientación.

- De hecho, se renuncia a introducir la denominación "grado" para el título de primer ciclo universitario, y se mantienen los actuales de "Licenciado", "Arquitecto", "Ingeniero" y "Maestro" (quizá se introduzca "médico", y es que los médicos no quieren ser licenciados, jeeje, ya se sabe, todos son "doctores"...).

- Se sigue haciendo caso omiso, al parecer, a la petición masiva de los departamentos de Filología Inglesa, y la ONG AEDEAN (Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos), solicitando un título en "Estudios Ingleses" en lugar de "Filología Inglesa". Aquí le alabo el gusto al gobierno, por razones que ya he expuesto otras veces. Ay, profesión, profesión....todo pseudo-lingüistas, o pseudo-literatos, o pseudo-cineastas, o pseudo-pedagogos, o pseudo-críticos culturales, pero filólogos por ningún sitio. En su congreso de diciembre la AEDEAN volvió a solicitar la inclusión de un grado "en estudios ingleses" en el catálogo de grados; supongo que sus expectativas se han cumplido a medias; en cuanto a mí, esta propuesta del gobierno, si se lleva adelante, desbordaría mis previsiones más optimistas.

- Al parecer, los actuales licenciados no podrán acceder al Doctorado sin hacer 60 créditos en cursos de Máster (aunque se mantiene esa curiosa flexibilidad que permitirá a alguien doctorarse sin haber alcanzado el título de Máster, y ni siquiera el de Licenciado).

- El encabezamiento de la noticia es novedad: Los universitarios tendrán que hacer un proyecto de fin de carrera con una exposición oral.

- También es novedosa en esta propuesta, o proyecto, o dictamen, la separación de los tres primeros años de carrera (formación académica) del cuarto (formación práctica); el acceso a un título propio de cada universidad, no oficial, tras esos tres primeros años, y el requisito de que los dos primeros años sean comunes en toda España para cada carrera. Vamos, que esto último me cuesta creerlo, me tendré que releer el Estatut a ver si dice algo al respecto.

- Se mantiene el estilo de redacción pedorro-burócrata en un punto: las especialidades se llamarán "menciones" (Aaagg. ¡Por favor...!). "Ingeniero Aeronáutico, Mención Máquinas y Motores." Y no es una parodia, estoy citando de El País. País....

- Se prevé que las directrices propias generales para cada título estén listas en 2007, y que las universidades los implanten en 2008-9. Bueno, si se ponen las pilas... Desde luego, práctica ya tenemos de reformar los planes de estudio. Aunque esta reforma se supone que va a ser más en profundidad, orientada al "aprendizaje" y no a la "enseñanza"... Ya veremos cómo se regula la evaluación de ese "aprendizaje". De la supresión por decreto del fracaso escolar aquí no se dice nada, desde luego.

- Y, volviendo a nuestras titulaciones filológicas, se introduce en efecto Lenguas Modernas, combinando dos lenguas, pero como alternativa a las Filologías, no suprimiéndolas. (¿A ninguna?). Me gusta, pero pasa tan sumariamente el periódico por encima que caben dudas sobre el alcance y la fiabilidad de la noticia.

En conjunto, una reforma de la reforma que lima sus peores excesos, y resulta muy razonable, sobre todo comparada con esas propuestas peregrinas que han barajado a veces nuestros supuestos representantes. Bienvenido, pues el despotismo ilustrado de esta propuesta del gobierno ("que tendrá la última palabra"), qué remedio, mejor desde luego que la supuesta democracia del Consejo de Coordinación Universitaria, sobre todo cuando sus expertos se han lucido de tal modo con propuestas de reforma o desmantelamiento de las humanidades que eran auténticamente vergonzosas.

A ver si la semana que viene no tengo que retirar todo lo dicho...

(...porque sale la ministra hablando sobre la reforma en el Telediario, y de lo que anuncia El País no dice pero nada nada... más bien lo contradice. Ni licenciaturas ni porras. En fin, que esto está todo en el aire según parece, y no se están aclarando ni ellos mismos).

(PS: Según Terra (vía Fírgoa) la ministra "aclaró que ’nunca ha existido ninguna lista de supresión de titulaciones’ ya que aseguró que ’nuestro país no va a dejar de formar nunca a personas en todas las áreas para las que tenemos profesorado formado para dar esa cualificación’ y sobre las que existe ’un interés académico y profesional’." Hale ya. O sea que nunca ha habido intención de suprimir titulaciones. Esta señora mejor haría en empezar a aclarar la confusión existente, en lugar de aumentarla negando lo que hemos tenido delante de las narices todo el año 2005. Qué vergüenza, o qué poca vergüenza más bien).

(PS: Por cierto, no sé si dije que de los dos másters en que iba a participar mi departamento, sólo ha salido adelante el de Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa de momento, el de la mención de calidad. El otro, el de Traducción, que proponía no el Departamento sino la Facultad de Filosofía y Letras, quedó en el estante de atrás, y ahora se está pensando proponerlo como estudio propio de la Universidad de Zaragoza).

El CCU y las áreas de conocimiento

Los señores del Consejo de Coordinación Universitaria no vieron problema el año pasado en proponer que se recortaran drásticamente, de la noche a la mañana, las titulaciones universitarias de Filología. Ahora han enviado al Ministerio, en sus propuestas para la reforma de la LOU, entre numerosas propuestas concretas, una más vaga sobre las áreas de conocimiento de la Universidad española. Proponen que se reformen o que se supriman. Vaya, ésta sí que es buena. Una reorganización drástica y súbita de la administración del conocimiento, si bien improbable en la relación que pueda tener con la evolución del mismo en la realidad, ya se ha visto que no les echa para atrás. Ahora que me gustaría ver en qué consiste una "supresión de las áreas de conocimiento". En más manga ancha para que los tribunales hagan y deshagan a su aire y sin posiibilidad de apelación, supongo. A mí, con abundantes méritos en el área de Filología Inglesa, ya me dijeron en mi última oposición que "mi investigación no era apropiada para la plaza", sin utilizar el criterio de área de conocimiento para nada. Si ya ni existe, pues aún se podrá hilar más fino sobre la adecuación o no adecuación de los candidatos. Si no hay áreas de conocimiento, se denominarán las plazas universitarias por el departamento y la materia a impartir, supongo. A valorar por gente de departamentos "que se llamen parecido", digo yo.  Claro que si se suprimen las áreas de conocimiento, ¿para qué mantener los departamentos diferenciados? ¿Y con qué criterio se convocarán las pruebas de habilitación, y se nombrarán sus tribunales? Propuestas así son cosas que se le ocurren a un iluminado un rato, y que van a parar a la redacción final por cansancio de todos o por dejadez, supongo. Y si no que me lo expliquen.

Rate one another

Vía CrookedTimber, llego a este blog sobre la enseñanza universitaria que está teniendo mucho éxito, Rate Your Students; es un contraataque presentando la visión de la otra parte, la opinión que los profesores tienen de sus estudiantes, en respuesta a Rate Your Professors, un sitio donde los estudiantes opinan sobre sus profesores y que ha causado alteraciones y crisis de nervios en los USA (pronto en una universidad cerca de usted, supongo). Claro que lo de los profesores es un poco redundante, porque ya les ponen notas a los alumnos, evaluación que sí que va a misa. Sin embargo, es divertido leer lo que tienen algunos que decir sobre el tema, además de las notas.

En cuanto a mí, esta semana me dieron los resultados de las encuestas/evaluaciones que hacen cada año los estudiantes. Han mejorado mis resultados, que nunca son espectaculares; por primera vez saco en todo más de cuatro puntos sobre cinco. Supongo que siempre está bien mejorar. Ahora que vete a interpretar el resultado... si resulta que de mis estudiantes aprueba en junio cerca del veinte por ciento (el resto no suspende, sino que no se presenta), y me consta que de todos muy pocos son capaces de leer con una comprensión adecuada los textos de clase-- ¿cómo sabrán si soy ameno, si no se me entienden los chistes, o si conozco la materia, si es lo que ellos han de aprender, o si los exámenes son excesivamente difíciles, si no se presentan?... Excusas defensivas, claro, qué voy a decir yo. Menos mal que ahora Internet da opción a oir a la otra parte. Esta semana me harán las encuestas para este cuatrimestre.

Intentando opinar

Siguiendo mi diálogo unilateral con el Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza, les envío este mensaje, argumentando que "Debería haber más libertad de opinión y más transparencia en la administración del Rincón de Opinión". Y mucho me temo que tampoco aparecerá publicado:

He enviado en diversas ocasiones opiniones al Rincón, y nunca han salido publicadas. Debería haber alguna manera de que el interesado sepa si han sido censuradas por los moderadores, o si por alguna razón no se han recibido. Agradecería un mensaje que confirme una u otra posibilidad, en concreto con respecto al texto que envié hace diez días, sobre la arbitrariedad en la valoración de los méritos de los concursos a cátedras de mi departamento (Filología Inglesa y Alemana).

Al ver que no salía publicada, envié un mensaje similar a éste al buzón de sugerencias, pero tampoco he recibido respuesta. Así no hay manera de saber si los mensajes no son recibidos o si son ignorados. Visto que se considera que es un foro que merece tener cuatro administradores a su cargo, parece razonable esperar un mínimo de atención a los usuarios.

Por otra parte, observo que la normativa aprobada por el Consejo de Gobierno dice que el Rincón será de libre acceso por Internet. Entiendo que en su estado actual, restringido a la intranet de la Universidad de Zaragoza, no se está cumpliendo esa norma.

(Bueno, informaré sobre los resultados. Más cosas: hoy, último día laborable; examinando las notas de los nenes con sus claros y sus sombras; nos regalan unas galletitas desde Escocia, ¡gracias!-- un café de despedida con los colegas, y ahora me voy a dar un paseo por la tarde que está gélida. Ah, he terminado de hacer la reseña de The Search que empecé a colgar ayer, y seguiré poquito a poco autotraduciéndome el artículo del martes pasado... aunque son vacaciones, oye. Ah, y Fabiola acaba de cumplir años, ¡felicidades!).

(PS, principios de 2006: Aparece en el Rincón mi queja sobre el Rincón, y le añado este autocomentario:)

Se desestima la solicitud

Sigue sin recibirse aclaración alguna sobre los mensajes enviados al Rincón y no publicados.

Veo con cierto alivio que esta vez sí se ha publicado mi sugerencia al Rincón de Opinión; se me ha permitido opinar, gracias. No se ha atendido, sin embargo, mi solicitud relativa al funcionamiento del Rincón, pues sigo sin recibir ninguna aclaración de por qué no se publicaron mis opiniones anteriores, y tampoco hay ninguna respuesta de los administradores sobre estos puntos oscuros en la manera de llevarlo, así como sobre el incumplimiento de la normativa de acceso libre en Internet.
Con lo cual, me temo que el Rincón sigue actuando como un falso foro, o una pantalla (es duro de decir, sí, pero lo es mientras no cambie de política). Los mensajes indeseables simplemente desaparecen sin aclaración ni al público ni a su autor, ni explicitación del criterio que los hace indeseables.
Así, mis anteriores mensajes sobre mangoneos y manipulaciones en los tribunales de cátedra, o sobre la tergiversación de la representación de las universidades en el proceso de reforma de titulaciones, han pasado al limbo, y el Rincón sólo publica mi opinión sobre el mal funcionamiento del Rincón. Algo es algo, pero es tan poco que es una vergüenza para un foro que pretende presentarse como un lugar en el que los universitarios puedan opinar (¿libremente?) sobre las cuestiones que les atañen. Yo opino más libremente, por supuesto, en mi blog, al que remito:
http://garciala.blogia.com



(PS: Este comentario adicional tampoco se publica; y tampoco se aclaran las razones. En su estado actual, y con sus responsables actuales, el Rincón de Opinión es una tomadura de pelo y un insulto a la libertad de opinión y de expresión).

 (Re- PS: Vaya, por fin sale el comentario publicado en el mes de febrero. Consolémonos con eso, y opinemos en otra parte).

La Academia de Proyectistas

(A veces, entre el maremágnum de proyectos y reformas que invade actualmente la Universidad, me viene a la cabeza la sátira de Swift sobre la Academia de Proyectistas de Lagado. Claro que hay que tener en cuenta que Swift caricaturiza allí a la Royal Society y en realidad a todo el desarrollo contemporáneo de la ciencia y la tecnología que iba a llevar a la Revolución Industrial y al desarrollo que él da aquí por imposible. Aunque a la vez podría leerse como una alegoría de las consecuencias de la globalización tal como hoy las vemos, con el Tercer Mundo sufriendo las consecuencias de la actividad de los proyectistas. Hay algo de verdad y algo de mentira en toda caricatura, y ésta, como todas las buenas, sirve tanto para tiempos de Swift como para hoy. ¿Qué diría Swift si viese que los proyectos, una vez financiados, se convierten ya en un mérito de por sí, independientemente de los resultados obtenidos? Hay que pensar que también de este proceder se derivarán bienes que hoy no terminamos de vislumbrar. Oigamos lo que cuenta Su Excelencia a Gulliver:)

El contenido de sus palabras vino a ser como sigue. Que hacía unos cuarenta años que algunas personas subieron a Laputa, ya por negocios o para divertirse, y después de cinco meses de permanecer allí, volvieron con muy escasas nociones de matemáticas, pero henchidos del espíritu volátil que habían adquirido en aquella etérea región; que a estas personas, en cuanto volvieron, empezó a no gustarles la manera en que se hacían todas las cosas allí abajo y se metieron en planes para poner todas las artes, ciencias, idiomas y tecnologías sobre una nueva base. Con este propósito consiguieron un otorgamiento real para construir una Academia de PROYECTISTAS en Lagado; y el capricho pudo tanto entre la población, que no hay ciudad que se precie en el reino que no tenga una academia tal. En estos colegios los profesores inventan nuevos sistemas y métodos de agricultura e ingeniería, y nuevos instrumentos y herramientas para todas las industrias y artesanías, con las cuales, según prometen, un hombre hará el trabajo de diez; un palacio puede construirse en una semana y con materiales tan imperecederos que durará para siempre sin arreglo alguno. Todos los frutos de la tierra madurarán en cualquier época que nos parezca bien elegir, y serán cien veces más abundantes que actualmente, amén de otros muchos felices planteamientos. El único inconveniente es que, hasta ahora, ninguno de estos proyectos ha alcanzado la perfección, y mientras tanto la tierra toda yace tristemente baldía, las casas en ruinas y la población sin comida ni ropa. En vez de desalentarse por todo esto, se sienten cincuenta veces más arrebatados en su empeño de llevar adelante sus ideas, espoleados a partes iguales por la esperanza y la desesperación; que en cuanto a él, como no fuera de espíritu emprendedor, se contentaba con seguir chapado a la antigua, vivir en las casas que sus antecesores habían construido y conducirse como ellos en todas las cosas de la vida, sin innovaciones. Que algunos otros miembros de la nobleza y la alta burguesía habían hecho lo mismo pero se los miraba con malos ojos y desprecio por ser enemigos del arte, ignorantes y malos patriotas, que preferían su propio bienestar e indolencia al mejoramiento general. (...) Días después, regresamos a la ciudad y Su Excelencia, teniendo en cuenta la mala reputación que tenía en la Academia, no quería ir conmigo, sino que me recomendó a un amigo suyo para que me acompañara allí. Mi huésped tuvo el gusto de referirse a mí como gran admirador de proyectos y persona muy curiosa y de fe fácil, lo que en verdad no era falso del todo, pues en mis años jóvenes tuve algo de proyectista.

EEES... la Europa del Conocimiento

Blogging en directo desde una jornada de información y trabajo para nuestra Facultad, sobre el Espacio Europeo de Educación Superior; presentada por la Adjunta al Rector para la Convergencia Europea. (Mal empezamos cuando asisten sólo unos diez profesores de la Facultad de Filosofía y Letras. ¿Desmotivación? ¿Escepticismo? ¿Ignorancia? ¿Vagancia? ... ¿"Exceso de trabajo"? Me temo que se tiende a ver el EEES como un chaparrón que nos va a caer encima quieras que no, y que habrá que asumir con estoicismo y resignación; de reforma en reforma, y reformo porque me toca).

Bolonia está suponiendo la implantación de un modelo anglosajón o de Europa del Norte, en el sentido de llevar la Educación Superior hacia la Formación. (Hacia la Formación Profesional, supongo que quiere decir) y la promoción de la Excelencia y la Calidad. Los sureños (aunque el sur también existe) estamos atrasados en este sentido. Y ahora nos vemos implicados en la reforma tanto el Estado como las Comunidades Autónomas y las Universidades. Buscando la mayor empleabilidad de los egresados, y justificando el buen gasto de las inverstiones. Los objetivos son "bondadosos" al decir de la Adjunta al Rector.Se requieren cambios de objetivos, voluntades y comportamientos: cambios en la mentalidad docente, en las metodologías, promocionando el trabajo en equipo, mejor con grupos pequeños, y cambiando el enfoque en la evaluación.

"Hay una voluntad real de que el cambio sea profundo" (no dice la Adjunta dónde se ubica esa voluntad, si es generalizada en el profesorado, o sólo entre los responsables de llevar la reforma adelante, ANECA, comisiones ministeriales y demás) -- yo veo que el interés del profesorado al menos hoy brilla por su ausencia. "Nos encontramos con resistencias históricas", pero "no hay vuelta atrás". Bolonia requiere dar más importancia a la docencia en la promoción profesional. En modificar nuestra forma de hacer la docencia, de ser docentes, está el núcleo de la transformación que se busca.

¿Hay una invasión de los pedagogos? ¿Se está vaciando de contenido la docencia universitaria, como dicen algunos foros, en favor del "desarrollo de competencias"? (Fírgoa, se me ocurre a mí, con artículos muy buenos al respecto por ejemplo). Pero todos sabemos cuáles son los docentes de excelencia en nuestros centros -- por sus competencias. Los cambios que se quieren introducir se basan en la práctica de estos docentes de excelencia, no en abstractas teorías de pedagogos. Ya no vale un currículum impresionante, buenísimo, de un solo investigador. Europa quiere conocimiento inter o multidisciplinar, trabajo en equipo. (AVISO QUE DEDUZCO YO: TODO LO DEMÁS SE IGNORARÁ EN EL NUEVO PARADIGMA). "Ya no vale lo que hemos estado haciendo durante muchos años" (Estoy citando realmente y literalmente, aclaro). - el grupo pequeño es un reto para la docencia, no se trata sólo de procurar que los estudiantes no se aburran, es una transformación total: hasta el ingreso a los cuerpos de las administraciones se va a ver modificado como consecuencia del desarrollo de estas competencias.

Lo que sale de nuestro proceso educativo (input/output) no van bien formados actualmente, hay mucho abandono, carreras que se prolongan mucho más allá de su duración planeada. Esto no es rendimiento, ni es rentable para la sociedad. Hay que hacer rendir al profesor y al estudiante. Y potenciar la creatividad de los estudiantes, que es algo que demanda el mercado de trabajo; que aprendan la disciplina, y sus procesos y cuestiones básicas, pero que lo hagan de manera creativa. Se requiere mucha más implicación del profesorado para una transformación en profundidad, que motive a los estudiantes y los atraiga a la titulación. La apuesta por la evaluación "es otra de las patas de banco de lo que sería Bolonia". El objetivo es que se mejoren los indicadores de calidad.

Proyecto TUTOR desarrollado en esta universidad, con vista al cambio de las metodologías. Desarrollado en centros piloto. Se explican sus objetivos, requisitos, procedimiento, reconocimiento e implantación... El profesor adquiere un papel de acompañamiento y apoyo a lo largo de toda la carrera del estudiante, de cara a que el estudiante comprenda y visualice fácilmente los objetivos y procesos de aprendizaje, así como la adquisición de competencias a lo largo de su formación. El objetivo es aumentar la calidad de la educación, aumento llamativo, con mayor rendimiento del estudiante, mayor implicación del estudiante, que lleva a su desarrollo integral; obtienen los estudiantes mayor satisfacción (eso lleva a la captación de estudiantes) y mejoran como resultado los indicadores de claridad y acreditación. Life-long learning como nuevo paradigma, a lo largo de todo el desarrollo profesional del estudiante, con la universidad como referencia a lo largo de su vida profesional.

El poyecto TUTOR es una actividad voluntaria; supone un acompañamiento a lo largo de toda la carrera (no se limita a la tutoría de orientación con respecto a itinerarios optativos, dificultades, etc...). Tampoco cuestiones ajenas a lo académico, que serán reorientadas a los servicios de apoyo psicológico, etc. existentes en la Universidad. La tutoría académica es algo más: orientación curricular (dentro del propio plan de estudio), mejora del currículum (orientación hacia prácticas en empresas, idiomas, herramientas tecnológicas, desarrollo de habilidades y estrategias de aprendizaje), y orientación profesional: hacia salidas profesionales, másters, oposiciones. Mejor el conocimiento del entrono y mejoran las estrategias de estudio; hay mejor preparación para la evaluación, aumenta la satisfacción y hay más aproximación entre profesores y alumnos. Hacen falta para ello actitudes adecuadas, motivación , formación, apoyo y seguimiento por parte de especialistas (ICE), y un plan de evaluación y seguimiento de su puesta en marcha, con vistas a su futuro desarrollo. Hay un documento marco del proyecto tutor en la web. Allí se especifican vías de reconocimiento a profesores y coordinadores, premios, etc. Y la institucionalización y extensión de este proyecto al máximo de centros. (5 centros pilotos, otros 5 en 2005, 2006 se extenderá a todos los centros).

El desarrollo del EEES en España y Aragón: Hay dotaciones por parte del Ministerio para las experiencias de adaptación al EES. También el Gobierno de Aragón ha destinado euros (200.000) a este fin. Se han financiado experiencias de implantación de nuevas metodologías de aprendizaje y enseñanaza: ECTS, guías docentes, evaluación, etc. 64 proyectos de 14 centros, 220 profesores, 183 asignaturas, 37 titulaciones. Tres niveles de proyecto (A: titulación, B: asignatura o grupo de ellas, C: bloques temáticos). Metodología tuning de los libros blancos: partiendo de las competencias profesionales pasando por las competencias específicas y transversales hasta el diseño curricular.

Hay distintos documentos relativos al EEES en la web de la Universidad; para consultas arce@unizar.es (Adjunta al Rector).



El suplemento europeo al título

A continuación habla la Vicegerente de Asuntos Académicos sobre el Suplemento Europeo al Título, hará los títulos europeos de los países firmantes de la Declaración de Bolonia más comparables entre sí. Se define como un modelo de información, que añade información al título, describiendo su naturaleza, nivel, contexto y contenido; con el fin de lograr más transparencia y reconocimiento académico y profesional del título. Necesario ante la proliferación de titulaciones, la movilidad mayor de los ciudadanos, y las dificultades surgidas por la insuficiente información que aportan los títulos. Incluye el suplemento: datos del estudiante (con inclusión de momento del código Erasmus como identificador), del título (institución y área de conocimiento: campos de estudio, naturaleza de la institución que confiere el título y donde se imparten los estudios, lengua docente y de examen utilizada, y en su caso porcentaje de docencia en otra lengua), duración del programa realizado, horas de docencia, presencial o no, asignaturas troncales, obligatorias, etc.; y estimación del trabajo adicional, requisitos de acceso, contenidos del programa y calificaciones). También una información sobre la función de la titulación: cualificaciones profesionales, si habilita para doctorado, para segundo ciclo, etc. También comparación entre el sistema nacional de calificaciones y el europeo. También las asignaturas cursadas en otras universidades (cosa que no aparece con el actual sistema Erasmus). Y también una descripción del sistema nacional de educación superior. Se ha previsto la traducción al inglés del suplemento. (NOTA BENE: Al inglés). Hay ejemplos colgados en la web. Y de hecho se propone la dirección web de la universidad como suplemento al suplemento. El suplemento en sí será un documento timbrado, estandarizado, etc., firmado, sellado... Se aplicarán a los títulos oficiales y válidos en todo el territorio nacional, se podrán expedir estos suplementos con posterioridad a la entrada en vigor el Real Decreto 1044/2003. (Aún no se expone en ninguna universidad, y se complica más la cosa en el caso de las comunidades bilingües). Es en cualquier caso un suplemento de carácter transitorio en tanto no se implanten en las enseñanzas españolas los créditos europeos. (Me temo que se va a volver permanente: se expedirá un libro en lugar de un título). Ver http://www.mec.es/consejou


TURNO DE PREGUNTAS:
- Se pregunta por el problema de la ratio profesor / alumno. Imposible conseguir esa metodología activa con las ratios actuales profesor/alumno. ¿Se desdoblarán grupos? ¿Se contratará profesorado? Esto parece que va a llevar a bajar la calidad.
No se establece ratio. Se modifica el tipo de enseñanza. Clases magistrales como algo excepcional, si bien existirán. Trabajos de seminario más constantes...
- Otro profesor expresa escepticismo, vistas las reformas anteriores. Se denuncia la caricaturización de los planteamientos en esta reforma (como un enfrentamiento entre profesores y alumnos). Las tutorías pueden llevar a la creación de alumnos dependientes, igualmente. Todo esto significa también mucho papeleo, formularios exigidos por los procesos de normalización. ¿Hay sistemas pensados de apoyo burocrático a los profesores? ¿Se ha pensado en medios materiales? Porque las carencias son muy grandes. Esto es una construcción intelectual atractiva, pero en el día a día de las clases se observa la inadecuación de medios y espacios, despachos, etc. Si no el sistema no puede funcionar porque está descoordinado.
Gestión, evidentemente. Parte de los proyectos van dirigidos a la formación del personal de administración y servicios. Apoyo a la gestión de los profesores: es una reivindicación histórica que está bien que se recuerde en este momento. Aumentará el número de becarios, potenciación de horas extraordinarias del PAS... También se reformará la estructura física de los centros en los próximos años. Es un proceso que se está iniciando.

- Se pregunta por la presuposición que hay aquí de que los docentes son muy malos. Los objetivos son compartidos, asumidos, pero se llevan a cabo dentro de grandes limitaciones. Mentalidades y metodologías, ok, pero son los medios donde realmente se producen las diferencias. Los colegas del centro-norte de Europa están horrorizados con Europa (los que se supone que son el modelo) -- hace ya varios años que con ese sistema funciona el diez por ciento del alumnado, los demás no. Los objetivos expuestos son idílicos. Los estudiantes entran ya con una motivación mínima. ¿Nuevo igual a bueno?
Enfatiza la Adjunta que no se reprende al profesorado por ser malo, pero que el sistema falla, se necesita que sea más activo. Y el mercado laboral: bolsas de parados. Bajo grado de satisfacción. La Universidad debe responder a eso, hay algo que falla.

- El vicerrector enfatiza que no son ellos, los equipos que lideran este proceso, los que tienen que vendernos el proceso de Bolonia: es algo en lo que queramos o no estamos implicados todos. (Yo un poco menos...) Si queremos entrar en él, por formar una red europea formativa y educativa con valores comparables tenemos que cumplir una serie de requisitos... comparabilidad, y confianza en el sistema. Necesidad de implementar nuevas metodologías con vistas a la comparabilidad (no porque los ideales educativos sean nuevos en sí). Otra cosa es que de momento los implicados en el proceso de Bolonia no son la media (se entiende que quiere decir que son superiores a la media).

- Yo quería preguntar por la evaluación, pero como me tengo que ir a recoger a los niños se me queda la pregunta en el blog, o en el aire, no da tiempo (y esto que en total seguimos siendo no más de quince personas en toda la sesión). La cuestión es, si ahora a nuestros estudiantes les cuesta siete años hacer una carrera de cinco, ¿cómo se consigue que eso no suceda? Me temo que con aprobados axiomáticos o un abandono de disciplinas y contenidos a estudiar: bajando el listón hasta que salten todos por encima. El "fracaso académico" se soluciona rápido, con aprobado general (previo pago de matrícula, claro), y niveles de FP. También quería preguntar quién ha decidido que ha de ser la Universidad la que satisfaga a la empresa en sus demandas de formación profesional. ¿Por qué no empresas de formación profesional? El mercado se autorregula, ¿no?. Ah, pero es que la Universidad se va a convertir en una empresa de formación profesional... El mercado se autorregula. Esto es un redimensionamiento/reorientación de la Universidad; se corta en tres, y dos trozos se dedican a FP de primer y segundo ciclo; el tercero seguirá siendo una universidad de proporciones razonables y asumibles. Pero con la ventaja de que esa FP se llamará también "universidad". Entretanto, mucha mano de obra barata les llegará a las empresas, primero estudiantes en prácticas, luego titulados de bajo grado. "Termine ese trabajo de sus prácticas para mañana, que tengo al cliente esperando; y luego vaya a su profesor, que le dé nota".

Comento con una colega que me temo que estamos embarcados en un proceso donde unos reformistas iluminados ("projectors", que los llamaba Swift), vienen con sus cuadrículas a imponernos un plan ideal sobre el papel, un proceso benéfico que (lamentablemente, como víctimas colaterales) supone el desmantelamiento de muchas de nuestras prácticas académicas hasta ahora. Por ejemplo, el estudio de la Filología, esa decimonónica disciplina. Ya veremos si los resultados están a la altura de los proyectos. "Bah", me dice, "mucha reforma, pero seguimos siendo los mismos, tú vas por los pasillos de la Facultad y qué ves, pues mucha gente casposa; no vamos a cambiar todos de la noche a la mañana"...