Blogia
Vanity Fea

Blogs

Alias prohibido


Se está preparando en China la prohibición de nicknames en los blogs y la obligación de registrar y firmar el blog con el nombre real. Me pregunto si no lo veremos pronto aquí también. Dicen que en cien años todos chinos; igual empezamos por allí.

El obsceno blog

Ombloguismo

Hola David,
Encantado de saludarte, sí que conozco la revista, la leo de vez en cuando, claro! Lo que no tengo tan claro es lo de colaborar, porque tengo una mezcla curiosa de ombliguismo agudo y humildad abyecta; te explico: por una parte, no me atrevo a presentar nada así espontáneamente porque no sé si puedo comprometerme a escribir nada con la promesa de que vaya a ser interesante para alguien más; por otra parte todo lo que escribo no puedo evitar publicarlo en mi blog, es una especie de fase aguda de eso que decía de ombliguismo o más bien ombloguismo. En esta fase aguda estoy tan a gusto autopublicándome a mis anchas y sin tener que pactar con nadie más ni longitudes ni temas ni tonos adecuados, que renuncio con agrado a la ilusión que por supuesto me haría publicar mis escritos en otros medios, y la cambio por escribir estrictamente a mi aire sin otras aspiraciones. Dicho esto, por supuesto que me encantaría colaborar en vuestra revista y os cedo gustoso cualquier cosa que os pueda gustar de las que publico en mi blog—¡si os interesa esta modalidad de "participación"! Como ventaja, tiene que podéis seleccionar más variedad que si os mando una cosa hecha a piñón fijo. En este blog hay una clasificación por temas:
http://garciala.blogia.com
Ya me comunicarás si decidís coger algo. Un saludo, JOSE ANGEL

En otro orden de cosas, me invitan a hacer un informe para Poetics Today... y sale un libro más de la serie Narratologia, The Implied Author. Donde, desdichadamente, no se nombra a este autor implícito, a pesar de lo que ha especulado sobre el tema. Desventajas de escribir en español, supongamos.

Juventud. Egolatría. Y blogs

Blogs: La conservación de la conversación

Sobre blogs y conversaciones leo por aquí y por allá, y le dejo este comentario a Tíscar, que se pregunta "qué hay de conversación en los blogs"?

Bueno, pues, por iniciar una conversación, o seguirla, puesto que la has iniciado tú, te diré que a mí me parecen los blogs un instrumento magnífico para conversaciones. No porque sea mi experiencia, ni en mi blog ni en general en los que veo, sino por sus posibilidades. Tampoco se extrajeron todas las posibilidades al libro escrito sobre papel los diez primeros años de su existencia, ¿no? Así que, de hecho las conversaciones que se hacen en los blogs puede que sean escasas o pobres en relación a las posibilidades del medio, pero la existencia de patrones o rituales comunicativos específicos, o su predominancia absoluta de hecho, no quita para que esas posibilidades más amplias existan. Por ejemplo, por sugerir un ritual comunicativo poco frecuente, y a la vez obvio: es cierto que no hay garantía de que un comentador vuelva a pasar por el post a ver si le han contestado al comentario. Pero nada impide al administrador/autor del post escribirle un correo electrónico al comentador: “tu comentario ha sido contestado”. Muy bien lo de que “inicien” conversaciones, es cierto; pero las continuaciones que sugieres para las conversaciones tienen sus propias limitaciones inherentes: el libro colectivo, las inherentes al medio impreso o tan regulado como un libro; los blogs and beers, su evanescencia - ah, evanescence… qué bonito es lo evanescente sin embargo - Pueden dar lugar también a una conversación por email que es a la vez interactiva y reposada y privada (lejos del espectáculo público del blog) o, por qué no, a una conversación pública en el blog, que para eso se hicieron, oyes. Otra cosa es que no los usemos.

Por cierto, JJ Merelo y fernand0 nos descubren otra dimensión de la larga cola: a saber, la larga cola de los comentarios. (¡No me refiero a los míos, por cierto!)

A Blogal Conversation 
 


Mis visitas y lectores

Supongo que la mayoría de mis visitantes llegan a mi rincón de la web como se suele llegar a los sitios, al azar, buscando otra cosa a lomos de Google. Últimamente vienen superando el millar diario entre los que visitan la bibliografía, este blog, el otro que es el mismo y las distintas páginas de publicaciones y demás que tengo... lo cierto es que es imposible de saber cuántas visitas, pues no hay un contador en cada página; ni aunque lo hubiera.

Por ejemplo, la bibliografía, que solía tener en origen (bueno, en origen no sé, porque no ponía contador; pero hace seis años, pongamos en el 2000) unas 100 visitas diarias, ahora tiene entre treinta y cincuenta. ¿Baja? Pues creo que no, a pesar de las apariencias. Lo que ha pasado desde entonces es que Google se ha apoderado de la red, Google y otros buscadores con funcionamiento similar, y la gente ya no pasa por la página principal donde está el contador. Antes se tenía que entrar a través del directorio frontal, la entrada principal; ahora todo el mundo encuentra lo que quiere entrando sin control por la puerta de la cocina: eso pasa desde que Google hace versiones html automáticas de los archivos de texto (de los cuales tiene más de cuatro mil la bibliografía). Así que si busco por ejemplo en Google "fictionality bibliography" podría ir a parar a un resultado tal que así:

[DOC] Fictionality, Poetic Truth, Possible Worlds
Formato de archivo: Microsoft Word - Versión en HTML
A Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology ... "Fictionality and Frames of Reference: Remarks on a Theoretical Framework. ...
www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Subjects/7.Semiotics/Fictionality.doc - Páginas similares

—que me da a elegir entre que Google me baje directamente ese archivo de texto de mi bibliografía, o que me lleve a su propia versión en html... pero todo sin pasar por la página inicial (la del contador). O sea que mis visitantes puede que sean varios centenares al día en realidad, pero nunca sabré de ellos.

En lo que se refiere a los resultados del contador, los de la bibliografía son en realidad los únicos de los que dispongo, porque los demás contadores que he instalado por alguna razón no funcionan a la hora de mostrar el trayecto, enlace, o términos de búsqueda de los visitantes... lástima. Supongo que la mayoría serán de Google, y que pasan rápidamente por la bibliografía o el blog sin mirarlo siquiera, y pocos de los visitantes son en realidad lectores o usuarios.

En la bibliografía, cuyo contador sí que funciona, ha habido una curiosa evolución entre los visitantes que entran "por la puerta delantera". Al principio todos provenían de directorios, del tipo Literary Resources on the Web, de Jack Lynch, en Rutgers University, que era el que más visitantes reconducía a mi sitio. Luego fue el buscador de Yahoo quien pasó a ser el mayor suministrador de visitas; los directorios bajaron puntos. Con la aparición de Google, pasó a ser Google quien se llevó la parte del león, y casi todas mis visitas venían (y probablemente siguen viniengo "por la puerta de la cocina", como digo) a través de Google. Pero...

...véase en cambio qué perfil ofrece el contador hoy y los últimos tiempos:

1. en.wikipedia.org/wiki/List_of_bibliographies 23
2. andromeda.rutgers.edu/~jlynch/Lit/theory.html 5
3. en.wikipedia.org/wiki/Philology 5
4. en.wikipedia.org/wiki/Literary_theory 4
5. 66.249.93.104/search?q=cache:7yWNrq4a4jMJ:www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Authors.Schools/1.Name.index/M.names/Me-M.names.doc %22menendez rodriguez natalia %22&hl=e 3
6. en.wikipedia.org/wiki/Deconstruction 3
7. www.sfs.nphil.uni-tuebingen.de/linguist/sp/Bibs.html 2
8. 209.85.129.104/search?q=cache:TECYVYXcZfIJ:www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Subjects/z.Other.subjects/Other.disciplines/Art/Ages.Art.doc arts, literature, media file 2
9. www.lib.utulsa.edu/databases/search_all.asp 2
10. en.wikipedia.org/wiki/English_literature 2
11. andromeda.rutgers.edu/%7Ejlynch/Lit/theory.html 2
12. www.google.com/search?hl=en&q=Literary Theory Criticism 2
13. bubl.ac.uk/link/linkbrowse.cfm?menuid=11159 2
14. gigablast.com/search?q=philology&n=10&k3l=780817 1
15. www.bubl.ac.uk/link/linkbrowse.cfm?menuid=11159 1
16. search.yahoo.com/search?p=philological subjects&ei=UTF-8&fr=yfp-t-500&b=21 1
17. 66.102.9.104/search?q=cache:Y0iLQv1cBfkJ:www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Authors.Schools/Authors/English.Authors/R.English.authors/Russell.B.doc russell,ensayos fil 1
18. www.google.com/search?hl=en&lr=&q= theory of criticism 1
19. www.google.com/search?q=first literary theory&hl=en&lr=&rls=RNWE,RNWE:2005-41,RNWE:en&start=10&sa=N 1
20. 66.249.93.104/search?q=cache:4xQ89nIvoGAJ:www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Authors.Schools/1.Name.index/U.names.doc See Spanish historical scholarship 1950-&hl=es&gl 1
21. 72.14.253.104/search?q=cache:H6o20GEEb7YJ:www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography/Authors.Schools/Critics.Schools/Philosophical.criticism/Phenomenological.criticism/French. 1
22. tw.search.yahoo.com/search?fr=fp-tab-web-t&ei=UTF-8&p=new criticism literary theory 1
23. newark.rutgers.edu/~jlynch/Lit/theory.html 1
24. www.google.com/search?q=literary theory&hl=en&lr=&start=20&sa=N 1
25. dmoz.org/Reference/Bibliography/Literature/


O sea, que la mayoría de las visitas "a la puerta principal" me vienen ahora a través de la Wikipedia. Jack Lynch sigue en segundo lugar, y Google ha perdido puestos (en realidad una ilusión óptica, como decía: sí se ve que a veces llegan las visitas a mi página principal a través de un enlace que pinchan y que figura en una de las cuatro mil páginas centrales que hayan encontrado con Google). También siguen por ahí perdidos con alguna visita suelta otros buscadores (Gigablast, Yahoo), algún directorio académico como el BUBL, la LinguistList, etc.

Pocas visitas me llegan a través de enlaces en páginas personales; ni a la bibliografía ni al blog. No sé si estas listas dan cuenta de los "favoritos" o "bookmarks" del propio ordenador, pero parece que no.

Bueno, pues estas son las visitas. Los lectores, poco sé de ellos; a veces me llega eco de algún colega o familiar que me lee; a veces me pone alguien un comentario. Es curioso: estos dos grupos no se solapan en absoluto, con alguna excepción que confirma la regla, los colegas y familiares o bien no me leen o si lo hacen jamás dejan ningún comentario.

Y en general puedo decir que (sean mis lectores los que sean) la mayoría de mis comentadores (si es que se puede hablar de mayoría en tan pequeña minoría) son visitas indeseadas de Google, gente que aterriza por casualidad aquí, medio memos la mayoría además, y que suelen dejar comentarios tales que de este pelaje:

- (en un artículo sobre la narración, pongamos): "weno la narracion es una puta mierda yo pdo sois cabrones todos se cagen"
- (en algún artículo sobre alguna película): "que mierda porque escribes esta mierda no sabes escribie el cine estudo una jodida mierda"

Excuso decir que semejantes contribuciones al pensamiento humano van directamente al borrado; de otro modo daría una idea equívoca de la categoría intelectual media de mis lectores, que si bien no puede ser muy alta (pues éstos la hacen bajar abismalmente), no está representada, espero, por la mayoría de los comentarios. Hay gente que tiene no sé que prurito "democrático" de no borrar comentarios (o no tiene tiempo de hacerlo, vamos)—… yo creo que habiendo puertas de aseos públicos donde se pueden explayar, no hay necesidad de aguantar a esta gente como coautores. Así que—a tirar de la cadena. Claro que siempre quedará alguno pensará que borro esos comentarios porque son "críticos" o "desfavorables" y porque "no admito la crítica", jeje... —pues esto es lo que hay: las críticas y comentarios que provienen de antropoides con teclado, desde luego no los admito, ni desfavorables ni favorables. Y pocos no-antropoides eligen hacer comentarios, así que... me quedo sin conversación. Ciertamente me extraña la baja proporción de comentarios por número de visitas. Desde luego indica que mis habituales, si los hay, son calladitos. Indica también, en letras de neón, que no se ha generado una discusión en torno a mi blog; que la gente cuando quiere hablar o debatir o lo que sea lo hace en otros sitios. Yo creo (para consolarme) que eso es relativamente independiente del mérito del blog, se mida como se mida. La comunicación social se articula en torno a torbellinos de información, que se forman un tanto aleatoriamente pero una vez formados tienden a mantenerse; eso pasa con los bestsellers como con los best blogs. Y qué jolines, tampoco es tan bueno ni tan interesante, va sobre mí y algunas de mis obsesiones, o sea que no es extraño que no produzca revuelo informativo.

Aunque de vez en cuando sí me llega alguna reacción positiva de los lectores; hoy me ha escrito por ejemplo un catedrático francés, Didier Coste, un interesantísimo teorizador de la narración, a cuenta de un artículo mío que se ha leído y le ha gustado bastante, y también a cuenta de mi sitio web que ha estado mirando... bueno, pues esto me ha dado muchos ánimos, y siempre se agradece desde luego una reacción tan positiva, sobre todo de alguien cuyo trabajo admiro y que ya me daba cien vueltas hace muchos años.

Veamos lo que dice Didier Coste sobre la relación imposible del escritor con el lector (en Narrative Communication 83, traduzco):

... el lector empírico nunca puede coincidir con el lector ideal. En el momento de la producción del TEXTO, esta coincidencia tiende a postponerse, a proyectarse a un futuro en el que las predicciones textuales se hayan cumplido y la gente haya sido cambiada o formada o informada por el TEXTO; la consciencia de escribir para la posteridad es la forma que adopta este fenómeno en la mente del escritor y en las teorías normativas de la producción literaria. Conversamente, cuando han pasado los años, nuevas generaciones de lectores y críticos tienden a pensar que han perdido las condiciones de recepción adecuadas y que el lector contemporáneo a la producción del TEXTO se ha llevado consigo a la tumba el secreto de la apreciación competente.

Pues si esto pasa con la literatura a la que se refería Coste, a ritmo acelerado pasa con los blogs... por mucho que parezca el lector estar presente en la misma interfaz.

Ah, y otra reacción de mi lectorado que me ha hecho muchísima ilusión hoy: me han colgado en portada del IM-presionante blog sobre universidad Fírgoa: Universidade Pública, del que casi me voy volviendo colaborador habitual, mi artículo de ayer sobre las feudales convocatorias de proyectos de investigación. Si es que no tengo motivos de queja... con lo cual me voy a quedar sin tema.

A Letter to No Body








Blog departamental

Hace unos días le daba la bienvenida al nuevo website de nuestros colegas de cine Cinema, Culture and Society (el proyecto dirigido por Celestino Deleyto) y le criticaba que no admitiese comentarios... crítica desafortunada a todas luces puesto que (ahora al menos) sí los admite, únicamente para usuarios registrados (sabia medida para limitar el trolling y el spamming). Así que hoy los felicito de nuevo por abrir el primer blog departamental (o el segundo después de éste, según se mire), y me registro como usuario no troll. Presumiblemente, mis disensiones cinematográficas con el equipo de Celestino Deleyto pasarán ahora a la blogosfera... Me estreno con un comentario sobre United 93 (que appendo a mi propia reseña de la película), y también con esta apostilla a una reseña de The Break-up (dir. Peyton Reed, 2006), un tema en el para mi desgracia soy un experto aunque aún no haya visto esta película.

Open endings open up the

It doesn't sound as though the film were proposing a new model of relationship (beyond the traditional couple, so to speak) so much as a way to cope with the uncertainty we feel at the end of a relationship—while teasing the audience with a possible romantic ending. This is the advantage of open endings: not only are they more modern and engaging, they can also be adapted by the audience to their own needs and provide as rigid a closure as the spectator feels like needing. They can also give an agreeable ending without destroying or contradicting the overall tone of the work (remember the semi-open, or indeed double ending of Great Expectations - the novel I mean). And, most usefully, an open ending suggests process, evolution, openness to change: this is the kind of open ending in Women In Love (the film this time), or sudden ending, rather. Suddenness and openness also combine rather well in film, and in film-like narrative generally, as David Lodge showed in the ending of Changing Places. Open endings open up the future, and so they are especially satisfactory in a film which focuses on an ending (a separation) which inevitably brings together personal transformation and the development of new expectations. That's what you feel once you accept the end of a relationship: the openness of your life and of your self. Open endings open up the future.

Blogs académicos

Subo la media

En muchas cosas; por ejemplo, en kilos (100)—kilos de peso, que diría alguno. Pero también subo la media en algunas dimensiones de Internet. Vía Barrapunto, me entero de un informe sobre La difusión del español en Internet  realizado por la consultora Accenture para la Fundación Caja de Burgos y la Fundación de la Lengua Española   (ver noticia en El País); no sólo tenemos un bajo número de usuarios con respecto a países "de nuestro entorno" (de nuestro entorno hacia arriba, se entiende), sino que tenemos una baja ratio de páginas: "Si se divide el número de usuarios por el número de páginas del mismo idioma, el inglés tiene el ratio más elevado con un 1,47, después se coloca el francés con un 1,25 y el alemán con un 1,23. El de España, con un 0,58, es casi la mitad que el francés o el alemán."

Bueno, pues yo contribuyo a subir la ratio, porque en lugar de 0'58 páginas tengo más bien varios miles (¿cinco mil? ¿diez mil?—ni sé cuántos); la mayoría de ellas páginas bibliográficas generadas automáticamente por Google a partir de mi bibliografía. Esas no sé si cuentan, la verdad; tampoco sé si un fichero de texto colgado en la red cuenta como "página web". Estrictamente hablando... pues sí. Sea como sea, acabo de caer en la cuenta de que tengo seis blogs al menos en potencia: uno, dos, tres, cuatro, cinco,  seis.
 
Tengo que empezar a bajar mi media.

(Oops, acabo de caer en la cuenta de que aunque subo la media de las páginas españolas, también subo la media de las páginas en inglés, porque en inglés está escrita la bibliografía).

 

 

Otra tarta lingüística

 

Soy el 278

Es el puesto que ocupa Vanity Fea entre los blogs en español, según el nuevo Ranking de blogs en español. Caigo en la tercera página del ranking. Qué bien, otra lista en la que ir bajando poco a poco—there's always room at the bottom. O incluso ir subiendo un poquito. Ah, pequeñas alegrías que me esperan, cuando llegue al 268... Dentro de unos días vuelvo a mirar. Me parece que el algoritmo no tiene en cuenta índices de locuacidad; también serían significativos, y nos darían otro ranking en el que estaría yo en una posición parecida probablemente.

Índices de locuacidad

El académico que llevamos dentro


Me paso por el congreso de AELFE (sin apuntarme, sin pagar, sin certificar, me cuelo malamente) a oír una ponencia sobre blogs de equipos de investigación, de María José Luzón; clasifica las distintas funciones que cumplen... entre las que, dice, rara vez está la de publicar los resultados de la investigación. Al parecer la información se suele filtrar cuidadosamente y se remite a publicaciones "serias"... aunque, observo yo, precisamente la publicación instantánea en el blog podría ser la manera de hacer constar el hallazgo temprano de una idea o resultado. Ramón Plo observa que en algunas revistas científicas se está difundiendo la convención de asignar un identificador de primera publicación electrónica a sus artículos prepublicados en blogs y similares. Aún ganará más en importancia académica y autonomía, supongo, como es lógico. Sobre todo si el equipo está bien reconocido y el blog es estrictamente académico. Al ser blogs de equipo, están supeditados (observa John Swales desde el público) a la dirección del director del equipo, un senior professor, con una carrera que cuidar... (ojo con la falta de seriedad)... y de hecho suele ser éste el que más postea según Luzón. Aunque hay una función social, y un lado más informal y personalizado de la comunicación académica, da la impresión de que muchos ofrecen la versión sanitized y optimista de la realidad, la "oficial" dentro del equipo, con mucho feelgood y una visión dinámica y creativa de sus componentes. La más característica (en tanto que tipo específico de blogs) que tienen, creo, de entre las que dice MJL es la de "crear un sentido de comunidad buscando visibilidad y colaboración". Autopromoción e interacción, parece una combinación imbatible. Pero parece inevitable que cuanto más colectividad, más ficción colectiva.

Bueno, pues en conjunto mi blog, aunque es un blog y no un blog académico, y menos de un equipo, sí que cumple de rebote varias de esas funciones de los blogs académicos: comentar trabajo de otros, dar una versión optimista y positiva de mí mismo, potenciar mi ficción individual, quién sabe, igual hasta crear comunidad conmigo mismo.... en plan géminis. También está supeditado lo que se publique, supongo, a la vigilancia y autorización de mi director interno. Pero fracasa lamentablemente en muchas de estas funciones, sobre todo el campo de la interacción. No comment.

Sobre blogs académicos (no específicamente de equipo) publica un artículo Tíscar Lara. "La utilidad de un blog académico." En conjunto la visión es tan positiva que no sé cómo hay tantos académicos que no se abren un blog... o tan pocos que se lo abren, más bien. Pero, eso sí: a acotar el discurso, y ojo con los comentarios negativos. Que si los blogs académicos son muy ventajosos, no está tan claro que lo sean los blogs de los académicos.

Blogs en la Facultad