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Vanity Fea

Cómo somos

La corbata de Sebastián

La corbata de Sebastián

 

Viene siendo noticia continuada la corbata del ministro Sebastián, primero porque no se la pone y luego porque sí, y ahora porque recomienda que no se lleve para no tener que bajar el aire acondicionado, y ahorrar energía. Es una corbata con voluntad política, cosa que no me parece nada mal.

Lo que me parece peor es que cuando el ministro, ya sea por promocionar sus ideas, ya por hacer gala de atuendo informal, o simplemente porque le da la gana, aparece por el Congreso de los Diputados sin corbata, va y se escandaliza medio país. "País..."— Como para creer que no hubiesen visto a un tipo sin corbata, o a un diputado sin corbata, antes. Mira que si se le ocurre ir en sandalias, o en bambas... le mandan detrás a las fuerzas del orden, vamos.

Patético. Y más patético cuando el presidente del Congreso se siente autorizado para llamarle la atención al ministro, y decirle que allí se va con corbata.

(Insértese aquí una diatriba contra la corbata croata, prenda absolutista primero y oficinista después, prenda símbolo del conformismo, de la inutilidad, y del trágala oficial. Google acabará con la corbata, y no será la menor de sus contribuciones a la civilización).

Bien, pues el muy respetable señor Bono, siempre atento a tomar postura y defender sus ideas en las cosas importantes de la política de este país, le dice al ministro que aquí, con corbata. ¿Estará escrito en algún reglamento eso?

¿Le llamaría acaso la atención Bono a alguna señora, diciendo que "aquí se viene con faldas"— o "de tacón"— o "sin escote"? ¿O a algún diputado gay (de los que van de tal, digo) advirtiéndole que a ver si lleva menos colores? ¿Será patético—será clasista, será machista y falso, no digo ya Bono, sino la atmósfera que se genera en estos reductos de caballeros?  ¿De dónde hemos sacado que las varas de medir se aplican de esta manera diferencial? Ah, ya... del PSOE y del Ministerio de Igualdad, es cierto.

Si existiese algún "código vestimentario" en el Congreso, como existe en otros sitios elitistas y falsarios, habría que derogarlo inmediatamente, pues se contradice con la idea básica del Congreso como lugar de reunión de los representantes de la nación—del pueblo encorbatado y del sin encorbatar. Supongo que si eligiesen un diputado musulmán, le harían quitarse el turbante. Digo yo—o por lo menos llevar la corbata enrollada en la frente.

Patético, y paleto, como digo. De nuevo rico. Pero hay una cosa más patética todavía—

—que el ministro, oyendo al presidente de las cortes, toma buena nota, agacha las orejas, y se aprieta la corbata emblemática al cuello. En lugar de decirle que gracias por su consejo, y que yo también le aconsejo a usted que se depile el entrecejo.

Al arma social


El corazoncito del Ogro

El corazoncito del Ogro

Lo más irónico del caso tremendo éste del "Monstruo de Amstetten", que tuvo a su hija encerrada durante veinticuatro años en el sótano y le hizo parir siete nietos. Al parecer, su plan era perfecto y sin rendijas: ni su esposa que vivía en la casa se enteró de nada en todos estos años. (Que ya hace falta tener el cerebro desconectado, o compartimentalizado).

Pero la ironía es que se agrietó el plan del individuo éste, o del dividuo éste más bien... cuando se apiadó de su hija y la dejó salir, acompañándola a visitar a su hija/nieta al hospital. Donde antes la había internado, cometiendo su primer error benevolente. Allí levantaron sospechas. Si hubiese sido un ogro consistente, un agujero negro inhumano de los que no dejan escapar la luz, seguramente no lo habrían descubierto aún y quizá hubiese muerto como un santo en su cama. Dejando a su vida secreta ya enterrada por adelantado.

Si es que no se puede ser bueno, pensará ahora.

Ogro

 

Piscina nazi

 

Sueños de soñadores

A photo on Flickr

 

Continúa en Mi Literaturas la discusión sobre si "publicar es necesario" para un escritor—todo bicho escribiente sueña con publicar, se dice:

Todo el mundo sueña, pero sueña tres cosas diferentes al menos, o cuatro o cinco:

- Una, ver el nombre de uno en la tapa de un libro. Eso es fácil de hacer.

- Dos, ganar dinero vendiendo los libros que escribes. Eso es difícil.

- Tres, vivir sólo del producto de tus ficciones. Eso es prácticamente imposible.

- Otra, verse reconocido (por la crítica, o por esa crítica que nos gusta). Ahí hay grados, circulillos y círculos. Una pequeña dosis de éxito local es posible. Grande, difícil difícil.

Y, de alguna manera, uno de estos sueños lleva al otro, o va oscuramente unido al otro, y realizando uno creemos que algo hacemos por realizar los otros, y así nos engañamos sobre la finalidad de nuestras actividades literarias y sobre su éxito previsible.

Todo contexto y ritual

 

Actitudes ante la Ley

Actitudes ante la Ley

Hoy hemos ido al spa a remojar a los críos.

- ¿Qué es un spa?

- En inglés balneario. Pero aquí lo llaman así a un balneario artificial, para distinguir.

Y resulta que nos faltaba un gorro de baño.

- ¿Y los calvos de cabeza pelada como yo también hace falta que lleven gorro?

- Imprescindible, señor. Tódios con su gorro. Con las chancletas somos más tolerantes, somos flexibles, pero el gorro es por higiene.

- Ya, ¿pero si vengo con unas barbas nabucodonosorianas, hace falta que me ponga una bolsa de alimentar caballos o algo para taparlas?

- No, sólo gorro.

- Y mi bello pelaje corporal, no lo ha visto usted...

- Sin gorro no se entra, señor.

La Ley es inflexible. Al menos a ratos. Pero yo también: aparte de que no tengo gorro, es que lo del gorrito no puedo con ello, soy alérgico total a él; me aprieta las ideas y me estropea el baño.

Me tientan mis acompañantas:

- Pero hombre tío, que ésta es una mandada, que en realidad le da igual-- me dicen.-- Tiene que decir eso, pero tú ni puto caso, entras y te bañas sin gorro, con gorro, como quieras, vas a la sauna en cueros si te da la gana.

- Pero entonces la Ley es absurda. Y lo es, pero la he de obedecer kantianamente. Prefiero obedecerla no entrando ni siquiera en un sitio con leyes absurdas.

- No eres flexible.

- No, es la Ley la que no es flexible.

- Ni la Ley ni tú. Que no te enteras, hombre. Que las leyes no funcionan así.

Pero me he quedado fuera, leyendo ensayos de Bacon sobre el maquiavelismo, la ética personal, y el respeto a la Ley, a ver si me aprovechan. Aunque debe ser todo cuestión más de carácter que de filosofía. Me tendré que ir a vivir algún país nórdico. Con sauna o sin ella.

La pinta calva

Penetraiciones

 

Penetration

Los estudiantes universitarios usan poquitos anticonceptivos, dice una encuesta de El País. Según Ibercampus, "Los universitarios 'se la juegan' en el sexo". Claro que casi la mitad no se la juega tanto, pues "el 40% nunca ha tenido una relación con penetración". Cabe pensar que del sesenta por ciento restante muchos/as muchachas tampoco deben tener relaciones sexuales "peligrosas" (una vez descontadas homosexualidades) todos los años... Y las que sí, pues a la pastilla del día después, por lo visto. Si es que donde no hay costumbre, no hay método ni planificación.

Yo me remendaba, yo me remendé

Homi-cidios normales


Redrum
Comentario puesto hoy en Pienso, luego escribo:

El homicidio "en pareja" y entre conocidos es una de las formas más repugnantes de este crimen. Y los asesinos son en general hombres, así que a vigilarlos... Pero una cosa que se suele pasar por alto es que de todas las víctimas de asesinatos y homicidios (o sea, incluyendo a los cometidos por enemigos o por desconocidos) hay muchísimos más hombres que mujeres. Pero con diferencia. Ahora, que a estos parece que los tenga que partir un rayo, visto el caso que se les hace en las noticias... las muertes de hombres no son motivo de escándalo ni alarma para nadie, si se exceptúan sus familiares.
http://www.elpais.com/articulo/cataluna/sexo/homicidio/elpepuespcat/20031127elpcat_3/Tes

Y ya de fetos y fetas ni hablo, por no "cambiar de tema" más...

Aquí hay estadísticas precisas. Bueno, "precisas" según como se entienda, pues no se incluyen los 180.000 fetos—pongamos que, entre ellos, unos cuantos miles de más de siete meses.

Violencia de género



Lo de Carla Bruni

Lo de Carla Bruni También tengo opiniones que escribir sobre lo de Carla Bruni. Lo primero, me parece una irresponsabilidad por parte de Sarkozy, eso de ligar tanto. Y salir en las revistas del corazón, además: siendo presidente, podría prohibirles que publicasen nada sobre él. Se le ve demasiado contento, demasiado. Pero vamos a Carla Bruni. No da el tipo de primera dama. Ha tenido una profesión deshonrosa, como es la de modelo, haciendo posturitas y enseñando el culo por ahí. Una primera dama no debería ser tan guapa. Pero qué digo, si  además ni siquiera es tan guapa, está un poco escasa de carnes. Mi tipo desde luego no es, en lo que a mí respecta, no voy con mujeres así; a quien le guste pues le gustará, pero tanto como para primera dama... ¿Que sale bien en alguna foto? Pues será que está posando, a mí a veces también me sacan bien. Y seguro que de algo se opera, a mí que no me vengan. Que no me parece natural, que no.  Y la mirada la tiene un pelín fría. ¿Que últimamente iba de cantante? Pues también por ahí falla y no da la talla: tampoco tiene voz para cantar; donde esté Caballé, o incluso Sonsoles... yo con una voz como la de la Bruni no vendo ni un disco—y ya teníamos a Jane Birkin en esa línea cuchicheadora. Es redundante todo el asunto: ¿para qué Carla Bruni? No le veo nada. Hay muchas chicas así en los calendarios, a patadas. Bueno, chica... es un decir, porque seguro que los cuarenta no los cumplirá dos veces. Es más añosa de lo que parece. Ni siquiera es francesa—un presidente francés como Sarkozy debería tener una esposa francesa.  Mal, mal, mal, mal...


Stupid Cupid

Obit

Un obituario me sugiere hacer un colega: ha muerto Alain Robbe-Grillet.

Este es un obituario que aparece en The Guardian. Va firmado por Douglas Johnson, pero debió quedar incompleto. De él llamo la atención sobre el último párrafo:

"This obituary has been revised and updated since the obituary writer's own death"

—No sé ni cómo me animo a escribir la palabra "obituario".

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