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Vanity Fea

Departamento

Patología de Grupo de Investigación

A photo on Flickr

 


Hoy había reunión de la comisión de Doctorado de mi departamento (Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza). Y hemos tenido una reunión más de esas que se vienen repitiendo como un ritual infernal desde el año en que se me expulsó del programa de Doctorado. Ahora que se requiere Calidad, resulta que (a juicio de mis colegas) no es suficiente prueba de Calidad tener una larga experiencia en Tercer Ciclo, y abundantes publicaciones de las de reconocido prestigio. No: hay un criterio determinante para ser admitido al programa de Doctorado, que es formar parte de un equipo de investigación subvencionado.

Y año tras año nos vienen excluyendo del Doctorado (y del Máster) a la Dra. Penas y a mí, que somos los únicos que tercamente insistimos en que el Departamento no improvise leyes ad hoc, sino que siga las normas universitarias y nos incluya en estos programas.  Y año tras año se nos rechaza—hoy la última vez hasta la fecha. Hemos tenido resoluciones a favor nuestro, del Rectorado, ordenando al Departamento que no use criterios excluyentes—pero el propio Rectorado se ha inhibido a la hora de aplicarlas, ha dado el pase a los programas que le llegan del Departamento aunque estén hechos con criterios ilegales, y estancada sigue la cosa. Hay dos juicios al respecto pendientes en los tribunales de lo contencioso administrativo de Zaragoza, en mayo y en junio próximos.

El máster y el doctorado del departamento se organizan de tal modo que giran enteramente en torno a los proyectos de investigación subvencionados—cosa inaudita, la subordinación de programas oficiales de estudios de una Universidad a un criterio puramente relativo a la investigación dirigida, como es la obtención de una subvención para un proyecto. Esto lo declaró ilegal el Rectorado, como digo (tampoco es que fuese necesario, pues ya canta bastante)—pero el Departamento, regido por los intereses de esos grupos, dirigidos por los catedráticos Dres. Onega y Deleyto (y el ahora catedraticable Dr. Vázquez), sorteó hábilmente la orden del Rectorado con un sofisma: el criterio de pertenencia a los grupos no sería excluyente sino preferente, o sea, que pasan por delante los que pertenecen a los grupos, y los demás no pasan. Y tan frescos— pero bien que hacen, que si en el Rectorado les han dejado pasar semejante sofisma, es que no hay ninguna voluntad de enmendar el grupismo éste.

Porque, no nos engañemos, toda esta cuestión es una cuestión de grupos y grupillos: de grupos de alianzas, apoyo mutuo e intereses. Interés sobre todo en arropar al miembro del grupo por encima de quien no está en el grupo. Vamos, hasta tal punto que aquí puede dirigir una tesis quien se haya doctorado la semana pasada, si es miembro del grupo, y no puedo yo, que me doctoré en los años ochenta y tengo bastante más trayectoria y publicaciones.

Esto es entre nuestros colegas un axioma: además un axioma no examinable, ni debatible. Sólo es un axioma votable: hay muchas dudas a la hora de afirmar si actuando como lo hacen actúan correctamente o no; nos dicen los colegas que en todo caso la cuestión es mejor no examinarla, porque está sub iudice. Ahora, a la hora de votar, como digo, no hay dudas: todo votos a favor de la propuesta de incluir únicamente a los miembros de grupos de investigación, con los dos votos en contra de la Dra. Penas y mío.

Se detecta en todo esto, y es lo más triste, una mala fe muy arraigada, una consciencia de que se está actuando mal pero se elige hacerlo por evitarse problemas, por inercia, por no significarse ante el grupo, por elegir el camino más socorrido—no voy a votar yo con estos y desdecirme ahora, retratarme ante los colegas. Bueno, retratarse, como digo, se retrata todo el mundo, velis nolis, ya que gustan los latinajos.

Comienza el director de la comisión de postgrado del departamento, Dr. Plo, anunciando el programa de doctorado cuya aprobación se debate, y abriendo un turno de palabras para comentar unas alegaciones hechas al mismo (las alegaciones de todos los años, que entregamos el otro día).

El director del Departamento, Dr. Guillén, continúa diciendo que la cuestión es en realidad irrelevante, que en realidad no vamos a aprobar nada puesto que esta es una mera comisión delegada del Consejo de departamento (esto no es nuevo—pasa esto con todos los trámites que se hacen en todas las comisiones, pero normalmente no hay que quitarles tanto hierro...). Que el programa es el de años anteriores, con leves actualizaciones para el curso 2009-2010, que fue aprobado: y que eso de aprobarlo ahora en realidad no es aprobar nada: que se trata de una mera formalidad burocrática en la que insistieron desde las oficinas del Rectorado, que en realidad es una pérdida de tiempo, y que puesto que será el Consejo quien dé el visto bueno, en realidad esta reunión es irrelevante y superflua.

Yo recalco que cada órgano toma las decisiones relevantes en cada momento, y que por supuesto que nos toca examinar la propuesta recibida (que no es una propuesta, según el Dr. Guillén) y decidir si se aprueba, o se modifica. Por cierto, no logro aclarar muy bien de quién viene ni quién la ha elaborado, esa propuesta que nos excluye—si entiendo bien al Dr. Guillén, viene de una oscura maquinaria burocrática que la procesa y que nos somete al proceso irrelevante de aprobarla.  En fin, en todo caso, la haya redactado o modificado quien la haya redactado o modificado, incluye sólo a los miembros de los equipos de los catedráticos y del Dr. Vázquez, y la "persona de contacto" es la Dra. Onega.

Al no haber otras voces que defiendan explícitamente la propuesta, y sólo mi alegación de que se modifique para respetar la normativa de la Universidad, la LOU, la ley de la función pública etc. etc.,—bien, el Dr. Plo propone una votación: propuesta aprobada tal cual, o propuesta modificada.  ¿Votación secreta? A veces pedíamos votación secreta, pues bien conocido es el temor a votar contra el propio equipo, pero en realidad el control está interiorizado: nadie se plantea hacerlo, ni públicamente ni en secreto. Hay muchos gestos de asentimiento mientras explico los absurdos de que no pueda yo dirigir una tesis y sí puedan quienes se han doctorado veinte años después, o (otro absurdo) que nuestro representante en la Comisión de Doctorado de la Universidad no pueda formar parte del programa de doctorado del Departamento, según esta normativa.  Pero como digo, a la hora de votar no hay dudas. Nadie defiende la lógica ni criterio de este programa elaborado con criterios inauditos. Normalmente lo hacen los catedráticos, el trío Onega-Collado-Deleyto, pero hoy no asiste ninguno a la reunión.  A los demás les falta fe, pero no les falta disciplina. Y eso es lo alarmante, en una universidad: todo el discurso de en realidad no estamos haciendo nada, esto nos supera o no depende de nosotros, etc— y el momento malo del trago, la votación no se sabe si contra conciencia o no de algo que ni se sabe si se piensa o no, pero sí que debe votarse—¡opus est!

Una manera de proceder muy universitaria y muy ética, si señor. (Recordemos que uno de los equipos de investigación investigaba sobre la ética de la ficción... seguramente con gran provecho).

Bien, pues propuesta aprobada (o papeleo procesado) con sólo dos votos en contra. Según lo esperado, pues a estas alturas ya no esperamos que nadie recapacite.

Aunque también oímos en la reunión que, visto que la cosa está sub iudice, se aceptará cualquier decisión con gran alivio. Vamos, que a algunos puede que hasta les encante en su momento que les quiten la razón y que una Compulsión Externa Mayor les obligue a actuar también con el menor posicionamiento personal posible, y sin tener que pensar sobre lo que están haciendo, para no merecer castigo.

Era el único punto a tratar hoy. Sigue un turno de preguntas, en el que la Dra. Penas ha reconvenido a los colegas por unas actitudes de exclusionismo a priori que ve injustificables, y sobre todo por la nula voluntad de examinarlas ni de actuar de modo más coherente, amparándose en que estas decisiones ya se tomaron en su día, que están sub iudice,  etc. Explicaciones pobres, que al parecer le inspiran a la Dra. Penas más pena que otra cosa.

El Dr. Vázquez aclara que no estamos excluidos de la posibilidad de dirigir tesis en otros programas—los programas antiguos que aún colean en estado virtual, a extinguir el año que viene. A lo que replico que elaborar una tesis viene a ser cosa de más de un año (en este departamento más bien diez años)—y que ningún alumno se plantea iniciar una tesis en un programa ya finiquitado y a extinguir, razonamiento que el Dr. Vázquez no parece compartir.

En este turno de preguntas, le pido a nuestro recién elegido representante en la Comisión de Doctorado de la Universidad, el Dr. Jesús Sánchez, que si no tiene inconveniente explique cómo ve él esta cuestión, y qué postura piensa adoptar si este tema se somete a debate en esa comisión.  Y me responde más bien por extenso. A ver si en lo que sigue no tergiverso demasiado su postura, que me ha parecido extremadamente característica—y a ver si no tergiverso tampoco la mía, claro.

Nos explica el Dr. Sánchez (a todos) que él no desea participar en este programa de doctorado del Departamento, ni tiene intención de dirigir tesis. Por el momento. Y que por lo tanto no considera que se estén vulnerando sus derechos. (¿¿¿¿ni los de nadie????—esto me lo pregunto yo, si sigue una cosa de otra). Explica el Dr. Sánchez que él acaba de llegar de fuera, de otra universidad, y que todavía está aprendiendo cuáles son aquí las costumbres del lugar y las maneras de hacer las cosas; una postura en principio prudente, por tanto. Que su voluntad no es desde luego buscar enfrentamientos ni "pisarle los callos a nadie". Que está en un centro periférico, alejado del núcleo del departamento en el que se toman estas decisiones, y que su criterio en estos casos, cuando las cosas no le afectan personalmente a sus proyectos, es votar con la mayoría.

(El Dr. Sánchez opina al parecer que lo más democrático es votar lo que piensa la mayoría— o sea, que no puede estar mal refrendar simplemente, sin tomar postura activa, lo que otros han votado por mayoría. Si no entiendo mal lo que dice. Esto me hace pensar que es posible que el Dr. Sánchez no conozca un concepto que yo llamo la falacia democrática de los órganos, que ciertamente se entiende mal con frecuencia en la Administración, y muy especialmente en mi departamento).

Le digo al Dr. Sánchez que lo de pisar callos quizá sea inevitable, unos callos u otros— y que en lo referente a las costumbres del lugar, antes de amoldarse a ellas, hay que determinar si son buenas o malas.

(Me intriga, por otra parte, que si el criterio de voto del Dr. Sánchez fuese de aplicación universal—aunque ya sabemos que es individual y ocasional—quizá todos los miembros de esta comisión votarían a favor de lo que votase la mayoría de ellos—¿y eso, qué sería, quién lo determinaría? ¿Quién empezaría, mirándose unos a otros? No se sabe. Habría que aplicar un axioma previo o una compulsión externa, en este caso, para iniciar el proceso. Claro que tampoco han dicho que sea ese el motivo de su voto: en este caso falta la explicación, explicación que al menos da el Dr. Sánchez, aunque yo vea que incurre en esta paradoja lógica).

Pero quizá este tipo de razonamientos sean mi manera de razonar sólo: no en todo caso la del Dr. Sánchez. Que aprovecha este diálogo para recalcar que en este caso ha votado a favor de la postura mayoritariamente aprobada, es decir, excluir del Doctorado a quienes (por muchas cualificaciones y antigüedad y jerarquía académica y méritos de investigación que tengan) no formen parte de un equipo de investigación. Incluido él mismo. Yo le hago notar que esto no se entiende bien—que me parece curioso, como poco, que el representante en la Comisión de Doctorado esté excluido (más bien se autoexcluya por norma) de la capacidad de dirigir una tesis en el programa de su departamento.  Por aclarar más su postura, me dice el Dr. Sánchez que esa es su postura ahora, que no intenta que sea de aplicación general, que en un futuro ya verá. Que estas cuestiones son delicadas, y que es difícil determinar por qué se llega a aceptar o a rechazar a una persona en un grupo (—observo que lo que es normas generales o leyes a todos aplicables no parecen pesar mucho en este razonamiento contextualista).  Y que cuando desee dirigir una tesis, sigue, ya verá cómo busca la manera de verse admitido al doctorado.

En fin, espero no tergiversar demasiado la postura del Dr. Sánchez, que como digo no me parece más sorprendente que la de todos los demás que han votado como él (de no ser porque los demás están incluidos en el programa y él no, siendo que él forma parte de la comisión de doctorado de la Universidad. En fin, no le daré más vueltas a mi pasmo).

También le recuerdo al Dr. Sánchez que la comisión de Doctorado de la Universidad, de la que ahora forma parte, emitió un dictamen contra estos criterios excluyentes. (Cosa que no le obliga a él ahora, por supuesto.... pero me pregunto si en esa comisión de doctorado de la Universidad también votará lo que vote la mayoría, o si usará algún tipo de criterio que incluya un juicio personal sobre lo que se vota). En fin, hasta aquí la explicación de su postura, que me perdone si es que en algo la malinterpreto, pero es que es lo que me ha parecido entender. Espero que no sea motivo de escándalo el repetirla aquí, no más que el sostenerla públicamente.

Aquí aprovecha la Dra. del Río, que fue miembro de la Comisión de Postgrado de la Universidad (comisión que dio el visto bueno a este programa en su día, a pesar de que el Rectorado lo declaraba irregular)—aprovecha la Dra. del Río para puntualizar que este programa no era competencia de la Comisión de Doctorado de la Universidad, sino de la de postgrado, como digo—y que la Comisión de Doctorado no tuvo competencias para aprobarlo. A lo que le replico que esa comisión sí emitió sin embargo un dictamen recordando al Departamento la obligación de cumplir con la normativa.

Obligación que sigue sin obligar a nadie—aquí hay mucha ética parda, pero poco sentimiento interno kantiano. Hasta que venga el juez con su resolución, que naturalmente vencerá pero no convencerá. Porque el problema de fondo es que aquí no hay que convencer a nadie. No es cuestión de convencimientos, ni de juicios sopesados. Es cuestión de una situación, una situación que no podemos calificar sino como un mal muy asentado, una situación de actitudes fosilizadas de dependencia, vigilancia mutua, inseguridad e inercia— una auténtica patología de grupo, de la cual no vamos a salir por resolución judicial.

ACTA DE LA REUNIÓN (PDF).


(PS: hoy en El Periódico, artículo sobre la endogamia en la Universidad, por Guillermo Pérez Sarrión. En mi experiencia, el Rectorado lo que hace con casos que se le denuncian y quejas que se le elevan es taparlos lo más rápidamente posible, y normalmente contestar con silencio administrativo).

(y re-PS: me pasan este enlace a un artículo de El Viejo Topo sobre las mafias universitarias disfrazadas de Escuelas y grupos, o sobre las Escuelas y grupos que actúan como mafias—viene a ser lo mismo: http://www.ucm.es/info/uepei/mafia.html).

Feudalismos y sociedades feudales



Que consto en Acta

Como algunos sabrán, trabajo en el Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Zaragoza. Antes de disentir seriamente de la línea dominante marcada por los catedráticos, era yo bastante activo en cuestiones administrativas, participaba en algunas comisiones, etc. Por ejemplo, durante varios años fui primero secretario y luego presidente de la comisión de Doctorado del departamento... mientras que ahora se me niega incluso la capacidad de dirigir tesis doctorales, por una normativa ad hoc inventada por nuestros catedráticos—un asunto que se encuentra en los tribunales.

Bien, pues con una situación semejante, mi presencia en comisiones y administraciones ha descendido bruscamente. Ni me presento ni me eligen para esos órganos. Sin embargo, sigo asistiendo a las reuniones de algunas comisiones a las que pertenezco de oficio, y al propio Consejo de Departamento, que de momento aún no me han echado de ahí. Y a veces me temo que figuro demasiado en los debates del Consejo, por desacuerdos con la manera en que se llevan a cabo las tareas del departamento—por ejemplo, impidiéndome la docencia en máster y doctorado, algo que parece que me debería garantizar la ley de Universidades, sin más.

Así que muchas veces, digo, figuro demasiado en las actas de estas reuniones. La manera más habitual en que esto sucede viene siendo que los catedráticos y sus grupos adoptan una decisión o aprueban una normativa, y yo me opongo y hago constar mi voto en contra, o fuerzo una votación cuando se quería pasar la cosa por consenso. (Y pierdo la votación, invariablemente). Las votaciones suelen ser de unos veintisiete votos a favor de la postura de los catedráticos, cuatro o cinco en contra, y otras veinte o treinta abstenciones o ausencias (de quienes no forman parte de los equipos de investigación de los catedráticos). La disciplina de voto brilla por su presencia en las filas de los equipos de investigación.


Últimamente nos envían en nuestro Departamento los borradores de las actas antes del Consejo, cosa que es de agradecer, y se atiene más o menos (por fin) a la normativa de nuestro departamento (Art. 36.3). Aunque sigue sin cumplirse mucho el Art. 36.4: "Las Actas del Consejo, una vez aprobadas, gozarán de publicidad mediante el procedimiento que se determine, pudiendo ser objeto de publicidad en la página Web del departamento"—No, no busquen, que no están. He notado desde hace tiempo cierta aversión de la Universidad a hacer demasiado públicas las actas en la Red. Por no publicar, no está publicado en la página web ni el reglamento del Departamento. El de la Facultad sí figura, aunque tampoco usan su página mucho: en conjunto no son páginas dinámicas, no se actualizan coherentemente ni tienen sección de noticias activa. Como para tener una hemeroteca de actas donde se pueda seguir la actividad administrativa de estos órganos...

En fin, que me acaba de llegar el acta de la última reunión del Consejo de Departamento (del 4 de diciembre), y como veo que figuro mucho voy a darle un repaso a mis apariciones allí—sin pretender sugerir para nada que sea yo el protagonista de la reunión, excepto aquí en el blog donde sí soy el rey del mambo, y por eso me centro en mis apariciones para apostillarlas o aclararlas.

—Lo primero, según consta en el Acta, la Comisión Económica rechaza una petición mía de que se reorganice la partida económica destinada a la compra de vídeos y DVDs. Resulta que los libros se cargan a la partida económica individualizada de cada profesor, pero los DVDs no. ¿Por qué? No sé, pero para mí es un misterio la diferencia entre pedir un libro y pedir un DVD. Lo que sí me parece es que eso favorece a quienes piden más DVDs (entiéndase "los de cine") pues sus gastos los pagamos entre todos. La Comisión dice que es una partida útil para cubrir con sus remanentes los gastos de profesores que sobrepasan su presupuesto—y entre esos me encuentro, pero a mí nadie me cubre el remanente, sino que me lo descuentan del presupuesto del año siguiente.

—En el punto 3, ratificación del acta de la anterior sesión del Consejo, se cambia "la redacción del punto 9.4, página 6, que queda como sigue: 'El Dr. García Landa ruega se ponga por escrito el procedimiento para organizar las Jornadas de Literatura y Cine del Departamento, así como el lugar de celebración de las mismas'."

(Bueno... ya figuraba de modo inexacto en el acta lo que dije y pedí en su momento, y vuelve a figurar de modo inexacto. Lo que pedí es que se siga el procedimiento establecido para aprobar la organización de esas jornadas y su ubicación. Porque siempre se había aprobado en la comisión de postgrado, y luego en el Consejo, hasta que estos últimos años alguien sin más nos va saliendo por sorpresa y sin anuncio ni votación ni nada que las Jornadas las organiza tal y cual, y que se hacen en Jaca. Y yo protesto, porque yo no salgo diciendo (tampoco me dejarían, a mí) que me llevo la subvención y me las organizo yo las jornadas del Departamento, y en mi pueblo. Jaca, aclaro, es una localidad en la que el Departamento no tiene sede ni imparte docencia, y parte de la finalidad de estas Jornadas era permitir a los estudiantes asistir a un congreso de su especialidad, oír profesores extranjeros, etc.  Cosa menos fácil si se organizan en Jaca—aunque siempre se puede llevar un trío de estudiantes reclutados como token. Pero esto, que a mí me parece de sentido común, no parece tanto allí. Argumenta la Dra. Onega que en Zaragoza no suele haber bastantes plazas de hotel ni lugar apto para celebrar el congreso—y que por otra parte no les supone ningún inconveniente a los estudiantes ir en un momento a Jaca en el autobús que se fleta. En fin... disiento, qué voy a decir. Que lo lógico si se tiene interés en que asistan los estudiantes es organizarlo en Zaragoza, que es donde estudian).

—También se me nombra en la aprobación de las actuaciones de comisiones. Así, en un voto particular que hace la Dra. Onega al acta de una Comisión de postgrado que aquí se aprueba. Reza así ese voto particular (que es un voto particular sobre un voto particular):

"Texto para incluir sobre el voto particular de los Dres. García Landa y Penas que aparece como Anexo en varias Actas aprobadas en el Consejo de Departamento del jueves 4 de diciembre de 2008.
La Dra. Susana Onega muestra su disconformidad con la reiterada inclusión de dicho Anexo, por contener inexactitudes constatables sobre el sentido del dictamen emitido por el Rector y contener además apreciaciones difamatorias, que no deberían en ningún caso tener cabida en un documento público. Firmado: Susana Onega Jaén."

El desagrado de la Dra. Onega se debía a que la Dirección reconocía nuestro derecho a incluir un voto particular en el acta (era el voto particular que figura en este post)—algo que sin embargo garantizan tanto la Ley de la Función Pública como el Reglamento de nuestro departamento. La Dra. Onega desconocía o bien rechazaba esas normas, no sé si en general o cuando sirven para hacer constar opiniones distintas a la suya. Lo que le parecía "difamatorio" era lo que se decía en ese voto sobre las "triquiñuelas" administrativas y maniobras de dilación utilizadas por nuestros colegas para continuar excluyéndonos del Doctorado, a pesar de las órdenes en contra recibidas del Rector. Bien, la Dra. Onega amenazó con llevarnos a juicio por difamación... pero peor que decir es hacer, y porque las actuaciones de la Dra. Onega y sus equipos nos han venido perjudicando continuadamente en nuestra actividad docente, y llevan años vulnerando nuestros derechos administrativos, por eso hemos sido nosotros quienes hemos interpuesto un contencioso administrativo contra estas actuaciones. Ahora bien, no contra la Dra. Onega, no, aunque es quien ha inspirado y defendido las actuaciones que nos perjudican (espero que no sea difamatorio el hacer constatar este hecho universalmente conocido). No: el contencioso administrativo va contra la Universidad de Zaragoza, que no ha corregido las actuaciones de este departamento. Pero hay que aclarar que no tenemos ningún contencioso con la Dra. Onega, porque no es ninguna institución, aunque sea la directora del máster y del programa de doctorado que nos excluye.

Sea como sea, la Dra. Onega llevó a reflexión a la Dirección de nuestro Departamento sobre este asunto de los votos particulares, y se reunieron en Comisión Permanente para regular o re-regular esta cuestión. Ya el Director había dejado claro que la redacción de las actas evitaría dar cuenta detallada de los debates y se atendría a conclusiones—pero ay, la cuestión de los votos particulares parecía abrir una brecha por la aparezcan en las actas opiniones indeseadas oídas en el Consejo, y con plena cancha para expresarse sin pasar por la redacción del Secretario. Cosa que como digo parece molestar a algunos. Tras hacer la Dirección unas consultas a la Secretaría general de la Universidad, se les recordó desde allí la normativa superior que obligaba a hacer constar tanto los votos particulares como su justificación. En lo que se refiere a las manifestaciones hechas durante una reunión, aunque el secretario no juzgue oportuno recogerlas, si uno de los miembros del Consejo quiere que figuren, podrá dar una redacción resumida de su intervención. "Sin embargo", recuerda el Secretario General, "por lo que se refiere a hacer constar el sentido del voto y una motivación del mismo, el Reglamento, como la Ley 30/1992, no distingue sobre la extensión o el contenido de esta motivación sino que, de presentarse en plazo, deberá ser reflejada como tal en el Acta". Ahora bien, "si se está abusando demasiado de esta posibilidad legal" (—me pregunto si será mi caso, acaso—....) el Departamento podría encontrar conveniente dar directrices. Y las da esta otra acta de la Comisión Permanente (acta provisional, como la del Consejo, hasta que se apruebe, pero a ella me remito:). Se recomienda, en los votos particulares, un uso prudente del lenguaje y las formas—se ve como un problema que haya afirmaciones que "algunas personas pueden considerarlas subjetivas, no veraces, e incluso ofensivas y difamatorias"... pero claro, digo yo que ese problema es la clave de los conflictos de intereses y de opinión: difícilmente se va a evitar la crítica y la disensión si hay conflictos efectivos y protestas por actuaciones conflictivas. Cosa inevitable. Pero ahora se nos dice que sólo se aceptarán los escritos de aclaración de voto particular que no contengan "apreciaciones difamatorias" (habrá que ver cuál es el criterio para determinar qué es difamatorio... el decir que algo es "injusto" puede tomarse como difamatorio por llamar implícitamente a los demás personas injustas, el decir que algo es "contrario a derecho" —uf, eso será una acusación difamatoria de prevaricación, supongo...  El decir que una actuación es "dilatoria" le parecía a la Dra. Onega, dijo, una difamación... Así que parece que como no se aplique con tino esta normativa de status legal dudoso (espero no difamar a nadie al llamarla así, ya que es una norma no contenida ni en la ley ni en el reglamento del departamento...) —pues nos encontraremos con que se estarán censurando las opiniones que desagraden a la Dirección.  

En fin: esta cuestión del control de las expresiones (aun de los funcionarios) siempre ha sido un tema apremiante en los regímenes totalitarios, y hasta en los democráticos, e incluso en nuestro departamento: recuerdo que cuando nuestro actual Director era secretario del departamento, cambió sobre la marcha la norma sobre redacción de actas en medio de una intervención mía y sin previo aviso: simplemente por el procedimiento de dejar de tomar nota, como si estuviese oyendo a un orate. Hasta entonces, se corregían las actas en la reunión en la que se aprobaban, modificándolas in situ para mayor exactitud—de repente, el entonces Secretario y hoy Director decidió que la norma cambiaba de un momento para otro, y con el beneplácito de la entonces Directora y del Consejo también—a mis colegas no les pareció entonces esto nada inaudito.  Tampoco parece coincidencia el hecho de que se ha suprimido últimamente la grabación de las sesiones del Consejo, que venía siendo una garantía de exactitud para uso del Secretario, y de moderación en el lenguaje para quienes, por su posición, no se veían obligados a moderarse.

Esta escalada de movimientos de control de la expresión (potencial) de algunos miembros del Consejo parece indicativa de una voluntad decidida de acallar las voces críticas y de potenciar el pensamiento único. Malos tiempos para la lírica, y buenos para la sátira.

Dos últimas apostillas sobre el voto particular de la Dra. Onega arriba citado—sin pretender cuestionar su derecho a hacer las aclaraciones que juzque oportunas sobre su voto. Alega ella que el texto de mi voto, por el que protesta, contiene "inexactitudes constatables sobre el sentido del dictamen emitido por el Rector"—lástima que no pase acto seguido a constatarlas o al menos señalar hacia ellas. Porque cuando manifestó esto mismo en el Consejo, le hice ver que el Rector sí dictaminaba algunas cosas que ella quería obviar o hacer pasar por alto: por ejemplo, que es contrario a derecho exigir la pertenencia a equipos de investigación para poder dirigir tesis doctorales en esta universidad—o en cualquiera, vamos. Y miren que no se empeñó la Dra. Onega, y todos sus adláteres con ella, en sentar esa norma local hasta que se la anularon. Y la sigue aplicando, puesto que seguimos sin estar admitidos en "su" programa de Doctorado.

Otra cuestión, por fin, es eso de que nuestro texto "contiene apreciaciones difamatorias." Tampoco señala cuáles son... Con lo cual podríamos plantear la cuestión de si existe una paradoja de la difamación, problema lógico formulable como sigue: "¿Es difamatorio acusar a alguien de difamación? —¿especialmente sin dar razón de tal acusación?"

Pasemos a más apariciones mías en el Acta del Consejo... aunque antes diré que en el acta de la Comisión Permanente última aún figuro una vez más, pues el Director comunica el escrito que recibió pidiendo que no se tirasen los fondos de la Miscelánea a la basura... y parece que la Comisión considera razonable intentar primero regalar los libros a la gente, antes de tirarlos. Una decisión sabia y prudente: no vayamos luego a decir que falta talento en esta Universidad.

Bien, en el Consejo tuve otras intervenciones que no constan en acta... por ejemplo para señalar que me parece una tomadura de pelo el sistema Erasmus, que permite a los estudiantes esquivar las asignaturas difíciles de la carrera cambiándolas por asignaturas light—y con frecuencia sin relación alguna con nuestro plan de estudios—en las universidades extranjeras a las que viajan. Proponía yo que no se permitiese incluir en su contrato de estudios las asignaturas troncales y obligatorias, sólo las optativas: pero esta línea dura pareció excesiva al Consejo. Aunque sí se impuso a propuesta de la Dirección un máximo de 36 créditos de estas asignaturas en los contratos Erasmus. Que ya son, 36 para un año.

Donde sí hay una traca de ruegos del profesor García Landa es al final de la reunión, en la sección 14, Ruegos y Preguntas:

14.2. El profesor José Ángel García Landa ruega se discuta en un próximo Consejo de Departamento la manera de proceder—en sus fases administrativa y, si fuera necesario, contencioso-administrativa—al respecto de las asignaturas de ESP en los nuevos grados.

Bueno, en realidad sugerí que se actuase así con todas las invasiones de las competencias de este Departamento: muy visiblemente, con el caso de un Centro de Lenguas Modernas cuya organización docente escapa a la estructura departamental, algo antiestatutario. Aunque váyase a saber qué pasará ahora con la reforma de los Estatutos para adecuarlos a la LOMLOU.

14.3 El profesor José Ángel García Landa solicita información sobre el reconocimiento de la docencia en Inglés para el profesorado del Departamento, a lo que la profesora Susana Onega anuncia que ha sido recientemente reconocido.

(Me parece que se ha reconocido como mérito de docencia—pero no se reconoce en pie de igualdad con otros departamentos, que tienen beneficios en la contabilización de horas de dedicación si imparten sus clases en inglés. Igual deberíamos hacer como ellos y duplicar las asignaturas, una de historia de la literatura inglesa impartida en español y otra en inglés—¿o creen que no se puede estudiar historia de la literatura inglesa en español?)

14.4. El profesor José Ángel García Landa ruega que conste información institucional sobre el hecho de que la docencia en la carrera de Filología Inglesa se imparte en inglés, a lo que la profesora Susana Onega contesta que esa solicitud está en estos momentos en curso.

(Sería más exacto decir que solicité que en el Suplemento Europeo al Título expedido por la Universidad se hiciese constar que los alumnos estudian la carrera en inglés... porque tiene inri que encima de no reconocérnoslo a los efectos que he dicho, les certificasen a los alumnos inexactamente que la carrera es en español).

14.4. El profesor José Ángel García Landa solicita información sobre la próxima demolición del Pabellón de Filología, a lo que se le informa desde la Dirección de que la misma se ha retrasado de momento.  

(¿Sine díe?)

14.5. El profesor José Ángel García Landa solicita información sobre la información recogida en prensa de la futura reforma del nuevo Pabellón de Filología para acoger la docencia y profesorado de grado de Periodismo, a lo que la Dirección contesta que ante esta pregunta, en una reunión reciente con cargos de la DGA, éstos dieron una respuesta ambigua.

(Pues ambigua parece ser clara, en este caso. Vamos, que una vez demolido el edificio, nos requisan el proyecto y el solar para la Facultad de Periodismo... y a saber dónde nos mandan a nosotros).

Punto 15: no hay.

Ah, por cierto: asistieron por primera vez en varios años representantes de estudiantes al Consejo de Departamento. A ver si no se cansan, ni se espantan.


La representación: Formas, métodos y problemas





 

Trituración de la Miscelánea

Trituración de la Miscelánea

Carta enviada hoy al director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universidad de Zaragoza:
Estimado Sr. Director:

Viendo esta tarde en el pasillo un montón de varios miles de volúmenes de la revista Miscelánea publicada por nuestro departamento, he preguntado al administrativo que los estaba apilando y a una de las editoras de la revista, que pasaba por allí, cuál era la razón de ese apilamiento. No tenían totalmente claro el destino de estos volúmenes pero me han dicho que probablemente iban a ir a la basura. Que se retiraban porque eran números atrasados de la Miscelánea que no se vendían y que ocupaban mucho sitio.

Como quizá sepa Vd., yo dirigí esta revista durante varios años, y he dedicado muchas horas y esfuerzo a su elaboración. Supongo que lo mismo podrían decir quienes han contribuido a ella con sus artículos o han colaborado en el Consejo de Redacción. ¿En tan poco se aprecia el valor de ese trabajo—que es supuestamente uno de los fines de nuestros esfuerzos en la profesión, en cuanto departamento de filología—como para tirarlo a la basura sin más, sin ni siquiera haber buscado darle una mejor salida anteriormente?

¿Por qué se presupone que nuestros alumnos apreciarían tan poco estos libros como los responsables de esta decisión? Quizá se dignarían recibir como regalo una colección completa de la revista de su departamento y especialidad. Por otra parte, ¿no hay bibliotecas en Cuba, o en Marruecos, donde puedan hallar estos libros un lugar mejor que la basura? ¿Se ha intentado siquiera alguna de estas soluciones? Sólo sé decir que a la editora en cuestión, al preguntarle, no le había pasado siquiera por la cabeza la idea de colocar un cartel en el tablón de anuncios, anunciando a los estudiantes que hay volúmenes de la revista disponibles gratuitamente para quien los quiera. En su descargo diré que no le ha parecido del todo mal la idea, puesto que se iban a tirar...

Es de notar que muchos de estos números no se encuentran disponibles en la edición electrónica, pues ésta sólo recoge los contenidos de los volúmenes desde 1998. También me gustaría hacer notar que había una primera edición electrónica (que difundí yo cuando la dirigía), que recogía los números a mi cargo en los años 90, y alguno anterior en cuya edición también había colaborado, por lo cual disponía yo del texto. Pues bien, esta primera edición electrónica también se eliminó hace años de la red sin mayor explicación. Si ahora se tiran los ejemplares en papel además, pues apaga y vámonos.

Realmente, si se va a hacer pulpa de papel con unas publicaciones en las que se han gastado muchos miles de euros de subvenciones y fondos públicos, y años de trabajo, y se va a hacer sin ni siquiera intentar regalarlas a posibles lectores como nuestros estudiantes... —entonces me faltan las palabras para calificar esta medida, esta especie de liquidación simbólica o reducción al absurdo de lo que hacemos.  Sería lamentable ver que se materializa en nuestro departamento una medida digna de   alguna sátira bien amarga, de alguna grotesca administración kafkiana o algún gris funcionario de Larra.

Como digo, al no tener fuentes muy informadas, no me consta que en efecto se vaya a hacer pulpa de papel con la publicación académica señera de nuestro departamento, y menos que se haga apelando al argumento de que son publicaciones de hace años—un razonamiento que debería horrorizar los oídos de un humanista. Por eso quiero asegurarme, enviándole a Vd. esta carta, de que se trata de algún error, de que no va a ser así, o llamarle la atención sobre este hecho, caso de que Vd. lo desconozca, para que dé instrucciones de impedirlo.

Si me constase que en efecto hay instrucciones de la Dirección del departamento para que se destruyan estos libros, hubiera adoptado un tono más indignado—porque sería una medida ya no indignante, sino indigna sin más del órgano que Vd. representa. Deseo que no sea así, y ruego haga consultas sobre este tema con las directoras de la revista, y que remita Vd. en todo caso la decisión sobre este tema a un Consejo de Departamento.

Zaragoza, 10 de diciembre de 2008.

Jose Angel García Landa

PS: Parece que el Director del departamento decide no contestarme. 

Re-ps.: Le escribo un par de días después a la subdirectora del departamento. Que sí me contesta, y me asegura que se intentará encontrar otra solución para difundir las revistas o guardarlas en lugar de tirarlas.

Demolición y expulsión


Pleitos tengo, y

Pleitos tengo, y

...¿los gano? Se verá, porque la Justicia, y la Injusticia, se mueven a cámara lenta, lenta como las balas de Matrix. Hasta ahora no he tenido mucha suerte, porque o bien no me han dado la razón, o si me la han dado se han quedado sin aplicar las resoluciones que me la daban.

Tengo un juicio pendiente en el Tribunal Superior de Justicia de Aragón por un concurso-oposición de cátedra al que me presenté hace varios años, y que el tribunal dejó desierto. Éste lo perdí en primera instancia, con una sentencia discutible y discutida. El recurso de apelación tiene fecha indefinida—sólo espero que no estuviese el legajo virtual de mi caso entre las decenas de ordenadores que afanaron de la Audiencia unos cacos, el año pasado.

Otro caso de Juzgado es el que nos tiene enfrentados a nuestro departamento por una normativa insólita que se han sacado de la manga: reservar las enseñanzas de segundo y tercer ciclo "a la boloñesa", y la dirección de tesis, para los miembros de los equipos de investigación: en concreto, los equipos de quienes coordinan esos postgrados. Con lo cual se ha desatado una dinámica absurda de meterse bajo el ala protectora de los catedráticos y de desarrollar estrategias de apoyo mutuo y esprit de corps: los equipos de investigación han pasado a ser partidos políticos, con comisarios políticos y férrea disciplina de voto y de control de la opinión, y con la paranoia de vigilancia mutua que acompaña a estos procesos. Un asquillo de ambiente, vamos. Y como la base de todo es ilegal, pues lo hemos recurrido.

En dos partes, pues el Rectorado sí declaró contraria a derecho la actuación de Our Betters—aunque sin llevar a efecto su resolución. Este segundo juicio, contra la inactividad del Rectorado (de Felipe Pétriz, y ahora por herencia inactividad también de López, supongo) al no cumplir sus propias resoluciones, se verá en los juzgados en mayo de 2009. Así lo expone nuestra abogada:

"Pues bien, ni la resolución del rector de 22 de diciembre de 2006, descrita en el hecho anterior, ni la del 14 de mayo de 2007, fueron ejecutadas por la Universidad, lo que provocó que se requiriera su ejecución por parte de mis mandantes. La falta de ejecución de sus resoluciones firmes por parte de esta Administración, provocó que mis mandantes se vieran obligados a recurrir la falta de atención a su requerimiento, lo que dio lugar a los Autos nº 80/2008 que se siguen ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº Tres de Zaragoza.
   Muy al contrario, en lugar de proceder a ejecutar las resoluciones del Rector, el Consejo de Departamento vino a aprobar unos criterios de adjudicación de la carga docente para los programas de postgrado, que seguían excluyendo antijurídicamente a mis mandantes como profesores de dichos programas, tal y como se pasa a describir a continuación"—etc.


Vamos, que Our Betters apuestan fuerte, y no se apean de la burra: remodelaron su normativa anulada dándole un barniz desconchadillo de legalidad—procurando eso sí que surtiese los mismos efectos—y volvieron a aplicarla, y volvimos a recurrirla sin respuesta por parte del Rectorado. Así que al juzgado que vamos una vez más.

Y ahora nos acaban de comunicar la fecha del tercer juicio: contra la ilegal normativa que ahora mismo rige los criterios de nuestro departamento, y sus másteres y doctorados de Calidad. Y que, sobre todo, le hace perder el norte sobre la manera de investigar en la Universidad, y de actuar en la administración. El asunto se llama "Procedimiento abreviado 442/2008 - sección A/P, sobre Procesos contenciosos administrativos" y enfrenta a "D/ña José Angel García Landa Beatriz Penas Ibáñez" contra "D/ña Universidad de Zaragoza". Se nos cita a juicio oral en el Juzgado Contencioso Administrativo nº 2 de Zaragoza, el 15 de junio de 2009 a la 11:30 horas. De modo que se verá sobre este asunto un juicio en mayo, y otro en junio.

Vista mi experiencia de la Justicia hasta ahora, y teniendo en cuenta que la sustancia del asunto es exactamente la misma, casi es para apostar que uno lo perderemos y otro lo ganaremos—por coherencia administrativa.

Y sobre todo porque la sustancia misma del asunto—unas relaciones de vasallaje feudal mal llevadas, y la falta de criterio de quienes así actúan siendo ya mayorcitos—no cabe en el lenguaje administrativo; se desvanece entre los legajos, y no aparece en ningún momento entre lo que se somete a contencioso.

Enmienda sin propósito de


Información complementaria

Mensaje recibido a través de la lista de correo electrónico de AEDEAN ========

Estimad@s colegas: me es grato poder comunicaros que le ha sido renovada la Mención de Calidad al Programa de Doctorado en Estudios Ingleses (MCD2007-00170) que impartimos en la Universidad de Zaragoza. Las características y los
contenidos del Programa de Doctorado y del Máster en Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa que constituye la parte docente del mismo están a
vuestra disposición en la página web del Departamento que aparece al final de mi firma electrónica.
Saludos afectuosos, Susana Onega

Dpto. de Filología Inglesa y Alemana
Facultad de Filosofía y Letras
50009 Universidad de Zaragoza, España
Tel: 00+34+976 76 15 21
Fax: 00+34+976 21 15 19
http://cne.literatureresearch.net/
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/



Y mensaje enviado a la lista de correo electrónico de AEDEAN:

Estimados compañeros:

En relación a los programas de calidad de la Universidad de Zaragoza, y como información complementaria a la que ha sido enviada a la lista por la Dra. Onega, coordinadora del Máster y Doctorado de Estudios Ingleses de esta universidad, conviene hacer notar que la ordenación docente de estos dos programas está sometida a un recurso, pendiente de resolucián, en los Juzgados de lo contencioso administrativo de Zaragoza. Lo que ha de dirimir el tribunal es si son contrarios o no a derecho los criterios de ordenación docente que excluyen de la docencia en segundo ciclo y de la dirección de tesis doctorales a quienes no pertenezcan a un equipo de investigación subvencionado.

                       Un cordial saludo,

José Angel García Landa            Beatriz Penas Ibáñez

Seguimos con la mota negra


 

De méritos

A estas alturas creo que ya nadie tiene claro si hay que añadir nuestros méritos en la aplicación para coleccionarlos que nos ha hecho la Universidad, o si se puede pasar de eso, porque nos pagan el complemento salarial a todos, "suponiéndonos" el mérito académico como a los soldados el valor. En todo caso yo he ido coleccionando hasta ahora éstos:

N.Merito     Tipo Merito    Denominacion    Fecha Consolidación   

1    410 Haber obtenido evaluaciones no negativas    Evaluación positiva-destacada curso 2006/07     22/04/2008   
2    730 Edición de publicaciones científicas.    Coedición del libro THEORIZING NARRATIVITY     28/02/2008    [Fichero adjunto al mérito]
3    212 Autor material original distinto PESUZ-ADD.    A Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology, 12ª ed.     01/01/2007    [Fichero adjunto al mérito]
4    132 Impartición de asignaturas en inglés.    Shakespeare (5º curso de Filología Inglesa)     01/09/2007   
5    132 Impartición de asignaturas en inglés.    Comentario de textos literarios ingleses (3º Filología Inglesa)     01/09/2007   
6    132 Impartición de asignaturas en inglés.    Crítica literaria inglesa y norteamericana (2º ciclo Filología Inglesa)     01/09/2007   
7    212 Autor material original distinto PESUZ-ADD.    Artículos de crítica y teoría literaria en el Social Science Research Network (2007)     17/12/2007    [Fichero adjunto al mérito]
8    212 Autor material original distinto PESUZ-ADD.    Guías de comentario de textos en Wikilearning (2008)     05/05/2008    [Fichero adjunto al mérito]
9    212 Autor material original distinto PESUZ-ADD.    Capítulo en libro "Theorizing Narrativity"     28/02/2008    [Fichero adjunto al mérito]
10    211 Autor material original PESUZ-ADD.    Asignatura "Crítica literaria inglesa y Norteamericana" ADD     01/09/2007   
11    212 Autor material original distinto PESUZ-ADD.    Capítulo en libro THE TEXTURE OF INTERNET     01/05/2007    [Fichero adjunto al mérito]
12    212 Autor material original distinto PESUZ-ADD.    Webs y blogs de crítica, semiótica y literatura inglesa     01/05/2007


Pero hoy ya me aburro creo, y cierro el garito universitario. Hemos terminado el año aprobando el plan de ordenación docente del curso que viene, y haciendo yo y dos colegas un voto particular en contra, como viene siendo de rigor estos años.  Final con traca, con votación de toma de posturas, y recuento donde se comprueba que seguimos en absoluta minoría ante la disciplina de voto de los grupos de investigación.

El caso es que entre mis méritos no está el de pertenecer a un equipo de investigación subvencionado, y eso hace que mis colegas me hagan pasar a la cola de elección de asignaturas hasta que adquiera ese mérito. Mérito de gran valor, que eclipsa o anula (a su juicio) a todos los demás.

Es una exigencia que no tienen derecho a hacerme, les recuerdo y no me canso—pues tengo más méritos que algunos de ellos cogidos a pares o a tríos. Y como antigüedad, me doctoré en los años ochenta, no en los noventa, o en los dosmiles, o en algún momento del futuro, como alguno de los que votan por así excluirme.

Lo de la antigüedad lo digo porque entre sí se lo aplican a rajatabla, faltaría plus: es sólo cuando llegamos a mí cuando se saca el plan alternativo b—para que ni se me tenga en cuenta la antigüedad, ni se me aplique un baremo por si saco más puntos, que los saco.

Además me dicen (cuando me dicen algo) que se limitan a aplicar una normativa, que no va con ellos ni deja de ir, que es la que hay—como si no la hubiesen puesto a conciencia y aprobado con sus votos—y que me comprenden, pero que como está el tema en contencioso administrativo, no pueden sino votar lo que siempre votan, y seguir aplicándome esta norma que ninguno defiende explícitamente ni dice que le parezca bien. (Pues eso sólo lo dicen los catedráticos, y hoy no estaban). Ahora sí, el voto teledirigido, como en los mejores tiempos. Eso también es hacer méritos, claro—de un estilo que siempre se me ha dado muy mal.

Pues cuando el juez me dé la razón, como espero que me la dé, y tengan estos Colegas Agrupados una autoridad a la que obedecer...  entonces ya sabremos que no es por el criterio ni voluntad de mis colegas por lo que se me "readmite" al postgrado—que su opinión sobre mis méritos o capacidad bien clara ha quedado en sus acciones. Será, si es, porque se ven obligados. Pero arrieros somos...

... y bueno, ya estoy vendiendo la piel del oso, porque aun en el caso en que el juez me dé la razón, igual no entienden mis colegas la resolución del juez, como dicen que no entienden  la del Rector cuando les anula sus normativas. Ahora que, la decisión del Rector no la han recurrido (precisamente por no entenderla), y se han limitado a hacer oídos sordos—en un recoveco administrativo en el que al parecer esto no tiene consecuencias. Veremos si pasa lo mismo con la resolución del juzgado.

De momento he pasado al contraataque, y lo que hago es no pedir otra docencia que aquélla a la que tengo derecho—y brazos cruzados y recurso al Rector, el Gran Silente, si intentan imponerme otra. Y a ver quién se cansa antes, o hasta dónde se sigue pudriendo el asunto.

 

(PS: En la respuesta de la evaluación de méritos, me dicen que sí a unos, que no a otros, otros desaparecen de la lista, y otros no pone ni sí ni no... Vaya. Presento una alegación pidiendo que se me diga en estos o que sí, o que no. En concreto, no se me acepta ni se me niega el mérito de "impartición de asignaturas en inglés"—y es que creo que a los de Filología Inglesa pensaban no contabilizárnoslo. Se nos supone—lo cual es mucho suponer).

 

Inactividad de la Administración

 

 

Seguimos con la Mota Negra

Seguimos con la Mota Negra

Ayer por enésima vez volvió a votar el departamento como un solo hombre (o mejor dicho, como una sola mujer), nuestra exclusión del Máster de Estudios Ingleses. Al haberse inventado una normativa ad hoc por la cual hay que tener un proyecto de investigación subvencionado para ser profesor en este Máster. Y por mucho que se lo anulase el Rector, el departamento sigue erre que erre aplicando ese criterio inaudito. Comprensible, si el Rector como un pobre hombre da órdenes, y no se siguen, y luego no pasa nada ni tiene efectos la desobediencia. Patético es—y así campan los feudos y corrillos y grupillos de investigación del apoyo mutuo (aunque es sólo una opinión: la Dra. Onega nos manifestó ayer que no ve ningún síntoma de feudalismo en este departamento, así mirando alrededor).

Pero claro, ésta es la maniobra arquetípica propiciada por los catedráticos de siempre: favorecer a profesores más recientes y con menos currículum, pero que les apoyan incondicionalmente—lo que la catedrática Dra. Olivares llamaba, con una sinceridad encomiable, los esbirros—por delante de profesores más antiguos y con más currículum que no les rinden a esos catedráticos la obediencia debida. Y todo se hace muy democrático, sí, con votos: con votos caciquiles y directores de departamento sumisos; y arrogándose (como Ibarreche) el derecho de establecer normativas ad hoc saltándose la ley—normativas supuestamente "democráticas" que estas comisiones y consejos feudales no están habilitados para desarrollar.

Así que presentamos, como todos los años, este voto particular contra la decisión de nuestros "compañeros" de pasársenos por el arco triunfo. Y les dijimos que daba vergüenza ajena su dejación de criterio y su sumisión en fila india a votar lo que ordene la catedrática, diga blanco o diga negro—tanto cuando acierta como cuando le patina el criterio. Beware of sycophants.


Voto particular razonado de los Dres. José Angel García Landa y Beatriz Penas Ibáñez en la reunión de la Comisión de Postgrado del Departamento de Filología Inglesa y Alemana de fecha 25-6-2008

Los abajo firmantes hacemos constar nuestro voto particular en contra del acuerdo tomado por el resto de los miembros de la Comisión de Postgrado de este departamento, sobre el punto del orden del día relativo a la asignación de docencia en Máster.

Los criterios de priorización utilizados por el Departamento para la asignación de docencia en Máster (pertentencia —sin priorizar—a determinados cuerpos, tener dos tramos de investigación, y pertenencia a un grupo de investigación con proyecto subvencionado) no son criterios generalmente utilizados ni en otros Departamentos, ni en otros Másteres oficiales. Tampoco son los criterios generales seguidos para la asignación de docencia en este Departamento, que son
a) jerarquía académica y antigüedad en el cuerpo (priorizando la pertenencia a los cuerpos y la antigüedad en ellos) y
b) en caso de conflicto de intereses, aplicación de un baremo que establezca la preferencia.

En el caso del Postgrado, los criterios utilizados no son éstos, sino que son criterios ad hoc creados para proteger los intereses de los equipos de investigación y favorecer a sus miembros por encima de cualquier otra consideración, negándose la Comisión a baremar nuestros currícula y los de los demás profesores que solicitaban la misma docencia.

Es una triquiñuela el declarar como se hizo que somos profesores en teoría "asignables" (mientras que el año pasado se nos declaraba "no asignables" para la docencia en Máster), pero que seremos asignados sólo cuando los profesores que actualmente imparten docencia en el Máster causen baja voluntariamente (y cuando se haya pasado por delante de nosotros a todos los demás miembros de los equipos de investigación que lo soliciten, ignorando criterios de jerarquía, antigüedad y méritos investigadores, y dando prioridad absoluta a los profesores que cumplen el criterio decisivo de pertenencia a equipos de investigación). Multiplicar los criterios de exclusión no elimina su carácter excluyente.

En concreto este criterio inaudito, que haya de ser un profesor el que voluntariamente deje su docencia (aunque ésta se haya asignado en origen vulnerando la normativa general de la Universidad), supone la negación del concepto de un plan de ordenación docente que se elabora de año en año, y supone la concesión de una asignación docente como si fuese una propiedad privada defendida por los intereses comunes de los miembros de los equipos, que se apoyan entre sí como un partido político.

Por otra parte, la decisión tomada por la Comisión es nula de pleno derecho, pues vulnera directamente una resolución del Rector sobre esta misma cuestión, de fecha 14/05/07, resolución que adjuntamos y que hemos recordado explícitamente a los miembros de la Comisión en esta reunión. De ella destacamos estos extremos:

- "mientras los criterios vigentes [en el proceder general de la Universidad] no son excluyentes sino que van baremando y priorizando en función de las distintas situaciones (cuerpo docente, antigüedad, experiencia docente, líneas de investigación, perfil docente) pero tomando como base a todo el profesorado adscrito al Departamento y al área de conocimiento de que se trate, en los criterios establecidos en la Memoria del Máster se incorporan unos requisitos acumulativos (Así, no basta con "Ser doctor perteneciente a los cuerpos docentes universitarios de Catedrático de Universidad, Profesor Titular de Universidad o Catedrático de Escuela Universitaria"; sino que se exige además que se esté "en posesión de, al menos, dos tramos de investigación evaluados positivamente" y además "pertenecer a grupos de investigación reconocidos y relacionados estrechamente con las enseñanzas que se imparten en la titulación") que dejan fuera de toda posible priorización y baremación a un buen número de profesores integrantes del Departamento que están en posesión del título de Doctor y que, en lugar de ver garantizada su plena capacidad docente e investigadora, se ven impedidos de acceder a la impartición de docencia en enseñanzas de titulación oficial de postgrado.
   De lo expuesto se concluye que debamos reputar como anulable toda asignación de docencia que se realice en base a criterios que restrinjan, limiten o no respeten el acceso a la docencia y a la investigación, derechos/deberes del profesorado universitario conforme a la normativa anteriormente señalada".

- "HE RESUELTO
ESTIMAR PARCIALMENTE el recurso de alzada interpuesto por los profesores D. José Ángel García Landa y Dña. Beatriz Penas Ibáñez y  en su virtud ordenar al Departamento de Filología Inglesa y Alemana que  la asignación del encargo docente en todas las enseñanzas que conduzcan a la obtención de títulos oficiales, ya sean de grado como de postgrado, se efectúe siguiendo los criterios establecidos por su normativa propia adecuándola, en su caso, a la legislación vigente, revisando también los criterios establecidos en los actuales Programas Oficiales de Postgrado que se imparten desde el Departamento de forma que se adecúen y no contradigan ni la normativa propia del Departamento adoptada en 2005 ni la que es de general aplicación, todo ello en uso de su autonomía y conforme a los límites señalados por la legislación y por la jurisprudencia."

Es de notar que el Departamento 
a) Podía pero no interpuso recurso contra esta resolución del Rector, y sin embargo
b) como reacción, aprobó en junio de 2007 un baremo propio que conculcaba directamente la resolución adaptando el baremo vigente del Departamento para incluir en él los criterios excluyentes y atípicos de la memoria de postgrado que acababan de ser declarados contrarios a derecho por el Rector—en lugar de hacer lo contrario según orden del Rector.

Hacemos constar además nuestra intención de elevar un recurso al Rectorado contra la asignación de docencia en el POD de este año si el Consejo de Departamento da por buena la actuación de esta Comisión

Zaragoza 25 de junio de 2008

José Angel García Landa         Beatriz Penas Ibáñez


Por cierto, también les parece muy mal a las fuerzas vivas que presentemos recursos, y sobre todo que protestemos en el blog dando a conocer algunas cosas que en este departamento se hacen. A su juicio, deberíamos quedarnos calladitos y jorobarnos. Eso es, sin duda, de una elegancia envidiable y muy seria y universitaria, que no hemos desarrollado todavía, y que esperamos no llegar a desarrollar nunca.

Preferencias exclusivas



 

Academia Europaea

Ah, y otra cuestión que nos comunicó ayer el Director, Dr. Guillén, en la sección de protocolo al inicio del Consejo de Departamento: se felicitó a la Dra. Susana Onega, catedrática de nuestro departamento, por su reciente nombramiento como miembro de la Academia Europaea. Un nombramiento que si no recordamos mal no tiene precedentes en nuestros lares.

EEES... la Europa del Conocimiento