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Vanity Fea

Filología Inglesa

Mal representados vamos

Mensaje enviado a través de la lista de correo electrónico de AEDEAN ========

Estimados compañeros:

Acabo de conocer el documento que os adjunto, firmado por algunos catedráticos de Filología Inglesa, y solicitando un grado de Estudios Ingleses, según se ha acordado en las distintas reuniones de representantes de la profesión, entre ellas la del 1 de marzo pasado. Puede leerse en la página web de AEDEAN, http://www.aedean.org/ un resumen de esa reunión y de los acuerdos que allí se adoptaron. En mi universidad no hemos recibido ningún tipo de información de nuestros representantes a esa reunión, ni se nos ha dado a conocer ninguna acción de las que supuestamente están en marcha. Tampoco se ha anunciado en esta lista de AEDEAN, y puede haber pasado desapercibida para muchos. Como siempre, estamos completamente desfasados en nuestra utilización de los medios de comunicación que tenemos a nuestro alcance, o por alguna razón no se desea realmente utilizarlos. ¿Miedo a significarse? Desde luego entiendo que hay muy pocos catedráticos que hayan firmado el documento que os adjunto. Sugiero a quien lo desee que copie el documento, cambie "catedrático" por "profesor titular" o "ayudante" o lo que sea, y lo envíe al Ministerio con su propia firma. Es sólo un sello y un minuto. O mejor aún, un fax. La dirección y fax del Ministerio son:

C/Alcalá, 36 28071, MADRID Fax: 91 701-86-48

Recuerdo asimismo que si bien en el documento de la reunión del 1 de marzo se propone crear una página web, esa página web dedicada a la defensa de la Filología ya existe, está en la Universidad de Granada,

http://dpingles.ugr.es/jsantana/desaparicion/desaparicion.htm

tiene un foro abierto, y hace muchos meses que no tiene contribuciones. Tampoco se nos ha comunicado la creación de ninguna otra página, ni aparece enlazada en AEDEAN. Sólo cinco departamentos opinan sobre el tema en la página de AEDEAN. Etc. Si realmente los representantes están coordinando algún movimiento de protesta, deben informar a través de AEDEAN, de esa página de Granada, y a través de esta lista, que son los únicos medios disponibles para que la profesión se comunique. Sin comunicación no hay acción posible. Pero me cuesta creer que los representantes no hayan caído en la cuenta de esto. Por tanto, pido más coherencia, más acción y más eficacia a quienes están llevando el débil, debilísimo proceso de resistencia a la supresión de la Filología Inglesa. El papel de AEDEAN, y me duele decirlo, está siendo muy insuficiente, y de hecho lamentable. Desde aquí exijo a nuestros representantes que hagan su trabajo EFICAZMENTE, es decir, utilizando Internet.

Un saludo muy cordial,

JOSE ANGEL GARCIA LANDA

Universidad de Zaragoza

TEXTO DEL DOCUMENTO YA ADAPTADO:

SRA. MINISTRA DE EDUCACIÓN Y CIENCIA

MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA

C/ Alcalá, 36

28071, MADRID

Fax: 91 701-86-48

EL ABAJO FIRMANTE, PROFESOR UNIVERSITARIO DE FILOLOGIA INGLESA, SE SUMA AL SIGUIENTE MANIFIESTO EN DEFENSA DE UNA LICENCIATURA PROPIA DE ESTUDIOS INGLESES.

Manifestamos nuestra honda preocupación por la desaparición de la especialidad de Filología Inglesa / Estudios Ingleses como título propio, medida que no encuentra justificación ni académica ­puesto que es la especialidad con más demanda en nuestro país en el área de Humanidades- ni científica ­ya que es una de las áreas más dinámicas y con más prestigio internacional dentro de los estudios de Filología en España- ni social, al ignorar el MEC que nuestra necesidad de profesorado competente y de especialistas en cultura anglosajona es muy superior al de otros países de nuestro entorno que, sin embargo, no prevén la supresión de un título en Anglística.

Consideramos, además, que nuestra especialidad tiene una incuestionable relevancia por ser vehículo de comunicación internacional de primer orden y ser, además, la lengua indiscutible a través de la cual se propaga la mayor parte del quehacer investigador científico mundial.

Por otra parte, tal como pusieran de relieve en su momento autoridades comunitarias competentes, esta proyectada supresión de nuestra especialidad no se justifica en absoluto en los acuerdos de Bolonia.

Por todo ello, e independientemente de que se articule un grado en Lenguas y Literaturas Modernas para aquellas universidades que así lo deseen, apoyamos firmemente la solicitud de que, lejos de suprimirse, se mantenga una especialidad propia de estudios ingleses, con las modificaciones que se estimen pertinentes en cuanto a duración y contenido de cara a una convergencia real con la política universitaria de la UE.

UNIVERSIDAD DEPARTAMENTO NOMBRE


PS: Me escribe entre las reacciones a este mensaje la presidenta de AEDEAN, la Dra. Socorro Suárez, que ha estado realizando gestiones con la Directora General de Universidades para una mención homologada de Estudios Ingleses a nivel estatal dentro del título de "Lenguas y Literaturas Modernas", una carta constructiva y en absoluto resentida por mis críticas (que pueden resultar exageradas en vista de la noticia. Le contesto como sigue...

Estimada Socorro:

Muchas gracias por tu respuesta tan amable, sobre todo teniendo en cuenta que he estado un tanto "chinchoso" a veces en mis correos. Es que me he quedado un poco extrañado al descubrir por mí mismo en la web de AEDEAN la información que se supone nuestros representantes nos habían de pasar al departamento; pues no nos han dicho ni palabra ni han hecho nada de lo allí acordado. Espero que haya ido mejor la cosa en otras universidades, porque si no... Y ya me imagino que eso también es uno de los problemas, lo de la inacción de los departamentos, que se debió encontrar ya Maite Turell y luego tú al sucederla. Y estoy de acuerdo, cómo no, en lo de promover el diálogo; pero también me pasma las pocas voces que se oyen.

Con respecto al último mensaje que nos has enviado, parece muy positivo ver que por primera vez hay algún tipo de respuesta favorable. Ahora bien, supongo que en el recorte general de humanidades que se está realizando, quizá pueda parecer que un título de grado/licenciatura muy fuerte, supuestamente compartido pero en realidad de inglés, se interprete en otros ámbitos como una manera de intentar desbancar a otras especialidades, y eso se nos vuelva en contra. Quizá ya hayáis considerado esa posibilidad.

Me llamó la atención en la información sobre la reunión que no se haya estudiado más detenidamente la posibilidad de diseñar algo parecido pero a nivel de postgrado, con directrices propias, algo que no parece en absoluto excluido por los términos de la ley, habida cuenta de la importancia del inglés en todo el sistema educativo. Quizá a este nivel se evitarían las reticencias de otras especialidades. Es, me parece, algo a tener muy en cuenta. Sin una titulación común del área de Filología Inglesa, tendremos varios másteres dispersos, que sin duda tendrán mucho valor en sus líneas concretas, pero no habrá un reconocimiento profesional de la especialidad como tal. Y eso creo que va a traer serias consecuencias para la profesión. Aunque igual me equivoco; no estoy ni con mucho tan seguro de interpretar bien lo que está pasando. Ahora bien, me parece ver que el interés de cada grupo local influyente por hacerse con un máster a su medida puede repercutir muy negativamente en la existencia misma de la disciplina como tal, y quién sabe, seguramente también en la actividad de AEDEAN.

Quizá también te suene mi reticencia anterior a la política de apoyar un grado de Estudios Ingleses. Creo que la estrategia acordada por la generalidad de anglistas de rechazar la denominación de "Filología Inglesa" y sustituirla por "Estudios ingleses" ha estado muy equivocada. En lugar de aferrarnos a lo que teníamos, una titulación que coincide con la denominación de nuestra área de conocimiento, e intentar mejorarla, puede haber parecido que nadie estaba interesado en mantener la licenciatura en Filología Inglesa. Y puede que algo de eso haya. Veo venir un fraccionamiento en una diversidad de másteres, sin que ninguno vaya a conjuntar los estudios ingleses de lengua, lingüística, literatura y cultura como lo hacía la titulación de Filología. Y si bien se bendecirán así ciertas fracturas muy evidentes entre los intereses de la profesión, no creo que vaya a ser en conjunto mejor. Al menos me permito sospechar que va a haber tantos inconvenientes como ventajas en esta desaparición de la Filología Inglesa. Y en cuanto al área de conocimiento, quién sabe lo que le sucederá.

Y como ya llevo un rato especulando, y todo esto lo hago sin mucha información ni conocimiento en ocasiones, prefiero dejarlo ya y volver a agradecerte tu amabilidad al responderme, y a desearte suerte y ánimo al frente de AEDEAN en estos momentos tan complicados para la especialidad.

Un saludo muy cordial,

JOSE ANGEL GARCIA LANDA


El otoño tibio

Mención en Estudios Ingleses

La presidenta de AEDEAN pasa este mensaje a la lista de la asociación:

Con fecha de 22 de febrero Carmen Ruiz-Rivas contestó por escrito, en carta que obra en poder de Aedean, a la circular de la Asociación que le enviamos el pasado 13 de febrero, en los siguientes términos:
A la solicitud de Grado en Estudios Ingleses que "las universidades podrán completar la denominación del título con menciones relativas a los itinerarios específicos que establezcan y, por tanto, hace posible la existencia de una mención en Estudios Ingleses"
Así mismo da cuenta de la inclusión definitiva entre las Competencias Profesionales de "la capacitación para la enseñanza de la/s lengua/s estudiadas".


Bueno, aunque seguimos sin titulación específica de Filología Inglesa, ni a nivel de grado ni a nivel de máster, por lo menos la titulación inespecífica cada vez se va pareciendo más a lo que hay ahora. Volvemos casi al tipo de título que me saqué yo, Licenciado en Filosofía y Letras (Filología Inglesa). Luego se inventó la titulación específica de Filología Inglesa, y ahora la encuentra demasiado específica el Ministerio para el nivel de licenciatura. Habrá que volver a inventarla, y ya estamos a mitad de camino por lo que veo...

¿Querremos un título homologado de inglés?

(Circular enviada hoy a la lista de distribución de la Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos).

Estimados compañeros de AEDEAN:

Creo que muchos hemos leído con atención el escrito que ha enviado a la lista de correo Fernando Galván, reflexionando sobre la titulación de Lenguas y Literaturas Modernas que se nos ofrece en lugar del grado en Estudios Ingleses que ha reclamado casi unánimemente la profesión. La opinión de Fernando es constructiva y ponderada, como no podía ser menos, y analiza de modo desapasionado las ventajas que ofrece esta nueva titulación. Tanto su trayectoria profesional como el hecho concreto de que haya sido presidente de AEDEAN hacen que esta opinión merezca ser valorada con atención por todos; y sería deseable que otras personas significadas o representativas (por ejemplo, directores de departamento, o catedráticos "de reconocido prestigio" como se suele decir) nos diesen a conocer su opinión informada sobre este asunto, como preparación a la reunión en Madrid.

He de admitir que hay muchos razonamientos que comparto en el escrito de Fernando Galván; y recomiendo nuevamente su lectura, pues desde luego no voy a mejorar yo la exposición que él hace de las ventajas que puede ofrecer el nuevo grado. Ahora bien, hay dos puntos que no se tratan en el escrito, y que creo que pueden ser de cierta importancia también para reflexionar sobre ellos, por lo que los dejo a vuestra consideración, o a las posteriores aclaraciones que Fernando Galván u otras personas puedan ofrecer.

1). Admitidas las ventajas que puede ofrecer la existencia de un título de grado flexible como el que se propone: ¿está reñida la existencia de esa titulación con la de una titulación propia en Estudios Ingleses? ¿No supondría un sistema todavía más flexible? (Y que, por cierto, es el que encontramos en muchísimas de las más influyentes universidades del ámbito anglosajón). Hemos de preguntarnos por qué, si tantas ventajas tiene el título de Lenguas y Literaturas Modernas, quienes pueden presionar para obtener una titulación propia, lo hacen, y prefieren sin dudarlo que exista esa titulación propia. El español o el catalán podrán combinarse, supongo, con las lenguas modernas; en cambio disponen además de la baza adicional de una titulación propia. No podermos conformarnos con que nos digan que esto es suficientemente bueno para vosotros, aunque yo no lo querría para mí. Repito: Yo (y muchos más, creo) no nos oponemos a la existencia del grado de Lenguas y Literaturas Modernas. Nos oponemos a la supresión de una licenciatura específica del área de Filología Inglesa (llámese Estudios Ingleses si se prefiere).

2). Aun admitiendo que pueda ser ventajoso en muchos sentidos el tener un grado en Lenguas y Literaturas Modernas, el escrito de Fernando Galván no aclara si entonces habría que intentar conseguir un Máster nacional de Estudios Ingleses, o si hay que dar por hecho que ni en primer ni en segundo ciclo ha de existir una titulación propia de ámbito estatal en esta disciplina. Por supuesto que habrá másteres "de estudios ingleses" en muchas comunidades, pero cada uno con una especialidad, una orientación, etc.: me imagino másteres en literatura norteamericana, en inglés para fines específicos, en estudios culturales anglosajones... pero sin una titulación común del área de Filología Inglesa a nivel estatal. ¿Es eso bueno para nuestra profesión? ¿Es realmente lo que queremos? Supongo que no podemos decir que todos queremos lo mismo, pero ¿es lo que quiere la mayoría de los anglistas españoles, o de los miembros de AEDEAN?

Un máster de nivel estatal del área de Filología Inglesa, con contenidos troncales a nivel nacional como lo tenía la antigua (actual) licenciatura daría lugar, ciertamente, a menos juego a la hora de orientar y diseñar los másteres (aunque tampoco excluiría que se ofreciesen otros másteres de orientación propia en el seno del mismo programa de postgrado). Lo que sí haría este máster, en caso de que intentemos conseguirlo y efectivamente lo consigamos, sería dar una entidad profesional más sólida a la disciplina de Filología Inglesa como tal, y al profesional de la Filología Inglesa. ¿Es eso lo que queremos? ¿Vamos a intentarlo? Son cuestiones que encomiendo encarecidamente para la refexión de quienes vayan a representar a nuestra profesión en estos momentos decisivos. Querría también subrayar que soy consciente de que, aun en el caso de que lo intentemos, el éxito no está, ni con mucho, garantizado.

Un saludo muy cordial,

JOSE ANGEL GARCÍA LANDA

Típica clase de prácticas

La clase de hoy, parcialmente ficcionalizada para no ofender a nadie; ojo, digo "ficcionalizada", no "exagerada". Resulta que en una de las asignaturas que doy, hay una parte de prácticas; es una asignatura de teoría literaria, y las prácticas consisten en leer y comentar en clase textos relacionados con esta materia, uno por semana. Por ejemplo, un texto de T. S. Eliot. Pues resulta que el texto en cuestión tiene varias páginas (igual veinte), y cuesta un rato leerlo. Más rato leerlo con subrayado o tomando notas. Así que no es sorprendente que me falte un tercio de la clase de golpe: al haber peligro de tener que abrir la boca en las clases de prácticas, pues se supone que ahí los alumnos no escuchan con cara atenta, sino que aportan algo de su cosecha -- ¡aunque sea dudas!-- pues... claro, esto pasa mucho: que ese día desaparece el personal por la vía rápida. Claro que tampoco está garantizado que quien venga se haya leído el texto, así que cuando pregunto por una impresión general del mismo, o algún punto para discutir, pues... ¿cómo podría haberlo? Otra chica aparece hoy por primer día, así que no conocía el plan programado, y le he prestado yo mi libro, menos mal que me había traído mi texto anotado aparte. Un alumno (extranjero, Erasmus) sí se había leído la mitad del texto, pero, según su propia confusión, digo confesión, no había entendido nada: había visto que se mencionaban nombres, que había frases, pero no tenían el menor sentido para él.

¿Qué opción tengo? Felizmente, hay muchas.

- A las bravas: seguir hablando como si me dirigiese a una clase de alumnos que se han leído el texto.

- La más obvia: cambiar radicalmente de plan, y presuponer que nadie va a leer ninguna de las lecturas relacionadas con el curso. Quizá sea realista. La próxima vez, hacerles leer una paginita en clase, y luego comentarla.

- Dedicar el curso completo únicamente a este texto de hoy, hasta que esté leído y medianamente entendido.

- Suspender las prácticas.

- Suspender las clases teóricas.

- Suspender a todos los alumnos, suspenso general. O dar aprobado general, por qué no (abajo el fracaso escolar). O dar una visión general, o algo... general, muy general.

- Pedir al Ministerio la supresión de la titulación. Uf, me parece que ya está en curso.

Propuesta de Máster en Estudios Ingleses

Estamos preparando un mensaje para enviarlo mañana a la lista de distribución de AEDEAN (Asociación Española de Estudios Anglo-Norteamericanos) algo tal que así:

Estimados compañeros de AEDEAN:

Hasta ahora, las peticiones de nuestra Asociación, y de los departamentos que imparten Filología Inglesa, solicitando una titulación de grado propia, no han tenido éxito ni respuesta por parte del Ministerio / Consejo de Coordinación Universitaria / Comisión Externa. Deseamos llamar vuestra atención sobre una posible vía de mantenimiento y renovación de nuestros estudios, una vía que quizá no se ha explorado suficientemente. Según el Real Decreto 6/2005, de 21 de enero, por el que se regulan los estudios universitarios oficiales de postgrado,

"El Gobierno podrá establecer directrices generales propias y requisitos especiales de acceso en los estudios conducentes al título oficial de Máster, en aquellos casos en que, según la normativa vigente, dicho título habilite para el acceso a actividades profesionales reguladas." (art. 8.3)

Creemos que sería beneficioso para la disciplina de Filología Inglesa tener un máster regulado por directrices generales a nivel estatal, y que por tanto se ofertase en diversas universidades españolas con una misma denominación y contenidos equiparables. Ello evitaría la fragmentación en una multitud de estudios de máster sin competencias profesionales específicas reconocidas. Podría servir como una vía específica de acceso a la docencia de la Lengua Inglesa en el sistema educativo de Bachillerato y Universidad, si así se estableciese. También se evitarían los peores extremos de la competencia entre universidades a que puede dar lugar la dinámica actual. A la vez supondría un reconocimiento oficial para la profesión, y un tratamiento de la materia acorde con la importancia y singular posición del inglés en el mundo actual como lengua universal.

Convenimos, por supuesto, como la práctica totalidad de los colegas de Filología Inglesa, en que esta titulación (o "Estudios Ingleses") debería tener entidad propia a nivel de Licenciatura o Grado. Sin embargo, si el establecerla como titulación de postgrado o Máster con directrices generales propias puede suponer un punto de encuentro con las intenciones reformadoras del Ministerio, creemos que debería estudiarse esta vía para la supervivencia de la titulación específica de inglés. Otras titulaciones que desaparecen como licenciaturas (Literatura Comparada, Lingüística) van a acogerse, según parece, a esta modalidad de titulación de Segundo Ciclo con directrices generales propias. Sea como sea, es grande la diferencia entre un postgrado con directrices propias a nivel nacional, y un postgrado que sólo sea regulado por una Comunidad Autónoma, o sólo se oferte en una universidad. Y lograr una titulación homologable a nivel de máster puede ser crucial para la continuidad y asentamiento de los estudios ingleses en España.

Rogamos a los representantes de los Departamentos así como a la Dirección de AEDEAN que estudien esta vía y que, si se ve oportuno, la propongan al Ministerio como una alternativa a las que hasta ahora se han presentado, y un posible punto de encuentro.

Un saludo muy cordial,

Beatriz Penas Ibáñez y José Ángel García Landa

La 'propuesta' del Ministerio

Nos han dado a concer a través de la Universidad las "propuestas de fichas de directrices generales propias de los títulos de grado" que se presentan en las Subcomisiones de Humanidades, Ciencias Experimentales y de la Salud y Sociales y Jurídicas que diseñan las nuevas titulaciones. Entre ellas está la titulación de "Licenciado/a en Lenguas y Literaturas Modernas". También se han dado a conocer, junto con las "Directrices Generales Propias de los Estudios de Grado" a través de la web de AEDEAN. También pueden leerse allí los acuerdos suscritos por representantes de los 40 departamentos que imparten Filología Inglesa, oponiéndose a la supresión de la licenciatura en Filología Inglesa. Tanto da. La opinión de las universidades no ha contado nunca en este proceso para nada; primero supuestamente "representadas" en el Consejo de Coordinación Universitaria por unos Rectores que súbitamente se convirtieron en expertos autodesignados en sus áreas de conocimiento; y ahora son nuevamente puenteadas por esta "propuesta" del Ministerio que, presentada humildemente y con grandes declaraciones a la prensa de lo dialogada que es, sencillamente ignora la oposición en bloque de todos los especialistas en estos estudios que hay en el país, representados por sus departamentos. Ya he comentado mucho sobre esto antes.

No es que la oposición a la supresión de la Filología Inglesa haya sido muy contundente, la verdad. Alguna manifestación, alguna nota a la prensa, un breve texto consensuado en un congreso nacional de la especialidad.... Hasta la página web que se abrió en tiempos en la Universidad de Granada para reunir noticias al respecto ha desaparecido sin comentario por parte de nadie. Mis llamadas desesperadas a través de la lista de distribución profesional a que los Departamentos llevasen a cabo acciones contra esta medida por cauces institucionales han sido ignoradas (las mías, y las pocas otras que hubo secundándome). Ningún Director de departamento hizo nada en ese sentido, ni ofreció información a los demás departamentos a través de la lista de distribución o de aquella página web. La profesión, en suma, está más que dispuesta a dejarse reformar los estudios, como borregos yendo al matadero, y quizá con menos conciencia aún, porque los borregos ignoran sin más: aquí se ha ignorado y silenciado activamente lo que no se ignoraba, negándose los responsables a reconocer lo que se tenía delante, y negándose a emprender las acciones coordinadas (o individuales) necesarias para impedirlo.

Y ahora, ya con el papel de deshaucio encima de la mesa, hemos visto una reacción, una circular del Departamento de Filología Inglesa de la Universidad de Murcia, pidiendo adhesiones de los demás departamentos para replantear al Ministerio la necesidad de una titulación propia de grado en "estudios ingleses". Por no cambiar mucho la tónica, de momento en mi departamento se nos ha convocado a un Consejo, tras haber recibido el escrito del Departamento de Murcia, y no aparece en el orden del día ningún tipo de toma de acuerdo sobre si nos adherimos o no. Y aunque todos volvieran a adherirse en bloque, me temo que a la Subcomisión correspondiente como si le cantan misa: están allí para hacer su trabajito, y no se van a dejar inmutar. Así gustan los expertos al ministerio: nombrados a dígito, y con instrucciones de acción bien claritas. (Qué me viene usted con cuarenta universidades... como si son doscientas. Yo tengo mis instrucciones. Eso sí, con mucho diálogo).

En esta circular del Departamento de Murcia se denuncia claramente las insuficiencias que tendría un título como el propuesto para formar a un "licenciado" no ya en una sino en dos lenguas modernas:

Los 24 créditos que se asignan en la Ficha Técnica al Estudio Lingüístico de la Lengua Moderna son muy exiguos para adquirir un conocimiento declarativo del sistema (Fonología, Morfosintaxis y Semántica) y, además, un conocimiento procedimental o instrumental como es hablar inglés con soltura. Cierto que hay que contar con 60 créditos más en la Formación Básica para totalizar los 180 y otros 60 en la Formación Adicional, pero estos han de distribuirse entre todas las materias; y en el caso de la Formación Adicional, 30 van destinados al Proyecto fin de carrera. De esto modo, lo que es aprendizaje real del inglés no rebasa las 300 horas de exposición al idioma -a todas luces insuficientes para conseguir la supuesta excelencia oral.

Por supuesto no dice ni media la ficha esa de Licenciatura en Lenguas Modernas sobre la lengua instrumental en la que se tengan que cursar estos estudios. Se entiende que es el español en España, el catalán en Cataluña, el gallego en Galicia y el euskera en el País Vasco. (De esas lenguas, por cierto, sí que va a haber licenciatura propia, de acuerdo con criterios estrictamente científicos). Pues si este proyecto sale adelante, desde luego yo dejaré de impartir mis clases de Filología Inglesa en inglés, como vengo haciendo desde los años ochenta, e impartiré clases de Lenguas y Literaturas Modernas en español. Regreso a los años cincuenta en toda la ley. Porque querré que mis estudiantes entiendan algo en clase, y con la formación que van a recibir desde luego no les va a dar ni para decir que su sastre es rico, cuánto menos para lograr un nivel avanzado. ¿Que esta titulación permite "conseguir un elevado grado de competencia en la práctica oral y escrita de las lenguas" y "al mismo tiempo" desarrollo de "capacidad analítica", "capacidad de comunicación" y "un buen conocimiento de diferentes formas y manifestaciones de cultura y civilización a través del tiempo"? Esto es una tomadura de pelo, sin duda. Por decirlo con el lenguaje de este documento, "desde un punto de vista estrictamente científico" esta titulación es un atentado contra el estudio de las Humanidades en España. (Payasos. Atreverse a especificar, como si hubiese necesidad de hacerlo, que "desde un punto de vista estrictamente científico" es preciso el estudio de las lenguas y culturas. Lo que hay que oír. Pero es lo que hay que oir cuando hay iluminados que replantean la reorganización del conocimiento y sus estructuras a partir de cero, amparándose en razones administrativas).

Quede claro que yo no tengo nada contra una titulación que combine diversas lenguas; servirá para lo que sirva y dará de sí lo que dé de sí. Ahora, que se pretenda suprimir a las diversas Filologías de un plumazo y dejar sólo esa titulación, eso es la diferencia entre una propuesta razonable y una que es ni más ni menos que infame, si hemos de creer que son humanistas los que han aceptado ayudar a elaborarla.

Pero en realidad son comisarios políticos. Léanse a Julien Benda, La Trahison des clercs. Qué les voy a explicar yo.

El inglés, descatalogado

Hace unos días casi parecía que se iba a salvar la Filología Inglesa de los recortes que el Ministerio de Educación va a dar a los estudios de humanidades, pero debió ser un lapsus de la prensa. Hoy llega a través de la lista de distribución de AEDEAN este escrito donde se nos recuerda que sigue estando en los planes del Ministerio la supresión calculada, con estrangulamiento añadido, de las titulaciones de Filología, entre ellas muy notablemente la Filología Inglesa. Esto, siendo el inglés una materia con la importancia obvia que se ve, no digo ya en el mundo, o delante de las narices de cualquiera, sino, por ejemplo, en la enseñanza primaria y secundaria. (¿No contemplará el Ministerio suprimir las titulaciones de Física, o Matemáticas, o Lengua Española, por ejemplo?) Este es el texto del escrito, que pide la adhesión de todos los departamentos de Filología Inglesa de las universidades españolas:

ESCRITO DEL PROFESORADO DEL DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA INGLESA DE LA UNIVERSIDAD DE MURCIA SOBRE EL ACTUAL BORRADOR DEL CATÁLOGO DE TÍTULOS.

Ante las filtraciones sobre el catálogo de títulos que conocimos el día 1-2-06, y a partir de lo especificado en la ficha técnica del Título de Lenguas Modernas, el profesorado del Dpto. de Filología Inglesa de la Universidad de Murcia estima necesario comunicar a los demás Departamentos de Filología de España los puntos que se tratan a continuación, rogándoles su adhesión a los mismos, con objeto de adoptar urgentemente una postura conjunta a comunicar al Ministerio de Educación y Ciencia y a la prensa.

1. La necesidad urgente de comunicar o recordar al Ministerio de Educación y Ciencia la declaración consensuada por la Asamblea General de AEDEAN reunida durante la celebración del 29 Congreso de AEDEAN-2005 (Jaén), declaración que apoyamos plenamente y que dice lo siguiente:

"Los socios y socias de la Asociación Española de Estudios Anglo-norteamericanos (AEDEAN), reunidos en asamblea ordinaria el día 17 de diciembre de 2005, durante la celebración de su vigésimo noveno congreso que ha tenido lugar en la Universidad de Jaén, acuerdan reclamar ante el Ministerio de Educación y Ciencia la inclusión de un grado en "Estudios Ingleses" en el nuevo catálogo de Grados que va a ser aprobado próximamente, tal y como existe en la gran mayoría de países de Europa."

Nuestro apoyo a esa declaración, entendemos, no implica necesariamente nuestra oposición a la creación de una nueva titulación en Lenguas Modernas para aquellas Universidades que la soliciten. A lo que nos oponemos totalmente es a que esta nueva titulación sea la única opción de grado para el estudio científico de las lenguas y literaturas modernas extranjeras.

2. Nuestro total desacuerdo con la exclusión de la titulación en Lenguas Modernas (Inglés) de una de las salidas profesionales más directamente relacionada con tales estudios: la enseñanza de la lengua en cuestión.

Este hecho dejaría a nuestros titulados sin una de las salidas profesionales que hasta ahora ha constituido el motor principal de la especialidad, amén de que tal exclusión pone de manifiesto una total incoherencia con lo expresado en la misma ficha respecto a

i) la mención del título como relacionado con la enseñanza de la lengua y

ii) la inclusión de 6 créditos de ’Adquisición y enseñanza de la lengua’, ambos extremos obviamente conectados con una de las salidas profesionales habituales en toda Europa y, hasta el presente también en España.

Ello implicaría, además, dejar la formación de profesores de idiomas de Secundaria y Bachillerato totalmente en manos de las antiguas Escuelas Universitarias de Formación de profesores, actuales Facultades de Educación, hasta ahora competentes sólo en la formación de los maestros especialistas en lengua.

3. Nuestro total desacuerdo con la posible atribución en exclusiva, por la Ley Orgánica de Educación, de la formación mediante posgrado de los docentes de enseñanza primaria, secundaria y bachillerato a las Facultades de Educación.

En cuanto a las razones que avalan nuestra solicitud de una titulación de grado en Estudios Ingleses, además de las ya expresadas en el Manifiesto de AEDEAN, manifestamos las siguientes:

a. Es preciso recalcar que es necesaria una especialidad de estudios ingleses propia, dado el carácter de lingua franca que tiene este idioma, en modo alguno equiparable a otras lenguas extranjeras que nuestro alumnado pueda escoger.

b. Es una ingenuidad equiparar el aprendizaje del inglés al aprendizaje de otras lenguas de nuestro entorno. El nivel de resistencia que ofrece esta lengua para el hispanohablante (2.500 horas para conseguir una "excelente práctica oral") es muy superior al de otros idiomas extranjeros, debido a la gran disparidad que existe en inglés entre la forma escrita y la pronunciación. Los 24 créditos que se asignan en la Ficha Técnica al Estudio Lingüístico de la Lengua Moderna son muy exiguos para adquirir un conocimiento declarativo del sistema (Fonología, Morfosintaxis y Semántica) y, además, un conocimiento procedimental o instrumental como es hablar inglés con soltura. Cierto que hay que contar con 60 créditos más en la Formación Básica para totalizar los 180 y otros 60 en la Formación Adicional, pero estos han de distribuirse entre todas las materias; y en el caso de la Formación Adicional, 30 van destinados al Proyecto fin de carrera. De esto modo, lo que es aprendizaje real del inglés no rebasa las 300 horas de exposición al idioma -a todas luces insuficientes para conseguir la supuesta excelencia oral.

c. Una especialidad en Lenguas Modernas en la que obligatoriamente han de estudiarse dos idiomas, en paridad o no y tras dos años de estudios comunes, no garantiza el caudal de conocimientos específicos que propicia la actual Filología Inglesa ni para el alumnado ni, menos aún, para la sólida formación del profesorado. Es preciso distinguir claramente entre el conocimiento funcional de lenguas, de innegable utilidad, y el conocimiento científico de una lengua como el inglés que, dada su importancia y trascendencia (lingua franca y primera lengua de difusión científica), exige unos estudios propios.

Hemos enviado a la Presidenta de AEDEAN una carta con estas mismas consideraciones con el ruego de que, si la Junta de AEDEAN lo considera procedente, transmita a su vez todos estos puntos al Ministerio de Educación y Ciencia y a la prensa.

Las adhesiones de los departamentos se pueden enviar por correo electrónico al Profesor Antonio Barcelona (abs@um.es), Departamento de Filología Inglesa, Universidad de Murcia. Ello sin perjuicio de acordar posteriormente entre los departamentos de todo el país un documento común.

Bi-bliografía

Acabo de colgar la undécima edición anual de mi bibliografía, A Bibliography of Literary Theory, Criticism, and Philology. Versión 11.0 debería llamarla, en lugar de "edición", para actualizarme aún más. Incorpora, como la versión 10.1 de la primavera pasada, el buscador Google que le puse para completar el acceso mediante índice y directorio, y he añadido, naturalmente, varios miles de referencias más, que para eso la voy actualizando. Lo más visible últimamente son las muchas referencias con enlaces a la red que la van convirtiendo poco a poco en una webliografía. La versión anterior, 10.0, sin buscador, seguirá accesible en red, aunque no en esta dirección. Me la aceptó para publicación el Oxford Text Archive, de la Universidad de Oxford (en Oxford, Inglaterra -- no en Ohio ni Mississippi ni Alabama ni Pennsylvania ni Carolina del Norte). Como no hay muchos anglistas españoles que hayan publicado cosas en Oxford, o más bien ninguno, me halaga especialmente la vanidad y me proporciona calorcillo interno. Aunque nunca mejor dicho lo de vanidad, vanidad de vanidades, porque está dificilísima de consultar a través de la red en el Oxford Text Archive, con lo cual resulta ser más vanity publication esa de Oxford que la que me hago yo mismo. Ande o no ande, caballo grande. Mucho más ancho me quedo con mi versión casera y manejable y actualizable a mi aire.

Para consultar la bibliografía en el Oxford Text Archive, lo mejor es elegir la opción "Browse" por autores, ir a "García Landa", y elegir "Download text"... o, mejor, no hacerlo, porque baja la bibliografía completa y puede tardar horas. No lo recomiendo. Hace tres años comencé a imprimir la versión 8, y me detuve en el tomo 26 de los 40 que me salían por entonces. A la bibliografía le puse un epígrafe del Eclesiastés:

Los libros se van multiplicando sin término
Y el estudio continuo es tormento del cuerpo (Eccl. 12)


Aún siguen todos los libros, por cierto, secuestrados por el Rectorado, al no haberse cerrado todavía el tema de la oposición aquella en la que me catearon en 2003, con recursos subsiguientes.

(PS: le paso un anuncio de distribución de AEDEAN:

Estimados socios de AEDEAN:
He colocado en la red, en libre acceso, la undécima edición de A BIBLIOGRAPHY OF LITERARY THEORY, CRITICISM AND PHILOLOGY.
http://www.unizar.es/departamentos/filologia_inglesa/garciala/bibliography.html
He añadido varios miles de referencias nuevas, pero la principal novedad respecto a la última vez que pasé este anuncio es que he instalado un buscador automático en la página inicial que la hace más manejable. Espero que os sea útil, y que disculpéis las limitaciones que podáis encontrar en ella, al ser una bibliografía general y no específica ni exhaustiva.
Feliz año 2006,
JOSE ANGEL GARCIA LANDA
Universidad de Zaragoza


-- obsérvese el tono más humilde, o al menos falsamente modesto, de este mensaje).