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Vanity Fea

Política

¿Entendido?

Noticia de El País: la Oficina del Censo Electoral certifica el empadronamiento de la vicepresidenta De la Vega en Beneixida (Valencia) para votar allí y presentarse como candidata al congreso en las pasadas elecciones.

Porque todo el mundo sabe que María Teresa Fernández de la Vega reside en Beneixida, vamos, y no en Madrid. Antes, y después de las elecciones esas.

Y se certifica, y sello que te casco, y verdad oficial habemus: con papelito oficial exhibido ante todos (ante todos los que saben que es mentira). Y publicado con satisfacción en el Pravda nacional, para que conste mejor que aquí todo es o no es según dictamine quien manda: demostrado queda, una vez más, que la ley es ficción pura, y lo negro blanco, siempre que convenga.

Por si hacía falta que quedase claro cuáles son las reglas del juego.


Atraco banquero-socialista


Qué gentucilla


Bermejo y Garzón


Por si la foto no habla por sí sola, aclararé que estos decadentes, estos nuevos ricos haciendo como los caciques de toda la vida, son el ministro de "Justicia" Mariano Fernández Bermejo, y el juez Baltasar Garzón, ya totalmente trastocado si alguna vez estuvo cabal. Fotografiados (y no a traición, como se ve) en un coto de esos a donde van los millonarios a divertirse masacrando ciervos. El motivo de la cacería era, según Garzón, para celebrar los próximos veinte años del PSOE apalancado en el sillón del gobierno.

Que divertirse un rato matando decenas de ciervos es lo que les va, parece obvio.  Están en su ambiente. Y el retrato los retrata.

Qué vergüenza. ¿políticos de izquierda? ¿Esto? Mira que hay ciegos en España.  No votéis PSOE, nunca jamás. Fuera todos estos.

(A Garzón, por supuesto, lo incluyo entre los políticos del PSOE).

Maquiavelo: Sobre la fidelidad de los políticos a la palabra dada 


División del reino

División del reino

Una de las principales tragedias renacentistas inglesas, El Rey Lear, trata de los males que siguen cuando el rey toma la imprudente decisión de dividir el reino entre sus hijas. Pero antes de Shakespeare ya había aparecido una tragedia con este tema, The Tragidie of Ferrex and Porrex, más conocida como Gorboduc, escrita por Thomas Norton y Thomas Sackville, y también de inspiración histórico-legendaria. Como en El Rey Lear, el anciano rey Gorboduc decide jubilarse antes de su muerte, y dividir el reino entre sus hijos Ferrex y Porrex.  

La tragedia, representada ante la reina Isabel en 1561, pretende avisar de los males que pueden seguir de la multiplicación de poderes en competencia, y de la división arbitraria de las naciones. Es una obra de consejeros reales, y su lección se expone en este parlamento que dirige al rey el buen consejero Eubulus, frente a los aduladores que animan a Gorboduc a seguir adelante con su plan insensato de división nacional—que acabará en la obra en guerra civil y, bueno, en tragedia.

Eubulus.  Your wonted true regard of faithful hearts
Makes me, o king, the bolder to presume
To speak what I conceive within my breast;
Although the same do not agree at all
With that which other here my lords have said,
Nor which yourself have seemed best to like.
Pardon I crave, and that my words be deemed
To flow from hearty zeal unto your grace,
And to the safety of your common weal.
To part your realm unto my lords, your sons,
I think not good for you, ne yet for them,
But worst of all for this our native land.
Within one land, one single rule is best:
Divided reigns do make divided hearts,
But peace preserves the country and the prince.
Such is in man the greedy mind to reign,
So great is his desire to climb aloft,
In worldly stage the stateliest parts to bear,
That faith and justice, and all kindly love,
Do yield unto desire of sovereignty,
Where equal state doth raise and equal hope
To win the thing that either would attain.
Your grace rememb'reth how in passed years,
The mighty Brute, first prince of all this land,
Possessed the same, and ruled it well in one:
He, thinking that the compass did suffice
For his three sons three kingdoms eke to make,
Cut it in three, as you would now in twain.
But how much British blood hath since been spilt,
To join again the sunder'd unity!
What princes slain before their timely hour!
What waste of towns and people in the land!
What treasons heaped on murders and on spoils!
Whose just revenge even yet is scarcely ceased,
Ruthful remembrance is yet raw in mind.
The gods forbid the like to chance again:
And you, o king, give not the cause thereof.

Bien claro deja el discurso la dinámica de competencia que se establece en cuanto un gobierno rivaliza con otro con el que mantiene una relación incierta—y pienso en nuestras numerosas naciones y nacionalidades hoy en España, estados y pseudo-estados y estadillos, y Presidentes y más Presidentes, y leyes de lenguas múltiples y bandería a mansalva... Un curioso montaje político sin precedente ni equivalente, y que es resultado más del trabajo de aduladores, yes-men y ventajistas, que de consejeros prudentes.

—Claro que otro punto de vista es que todas estas son cosas que pasaban antes: son historias antiguas, de las que no hay memoria en España, ni en Yugoslavia, ni en ninguna otra parte a estas alturas. Y que además los modernos somos mucho más listos y sabidos, y estamos de vuelta de todo.

Los girasoles ciegos


I Will Execute

red button


Obama se trabucó durante su juramento de toma de posesión, mientras le hacía jurar el cargo el presidente del tribunal supremo John Roberts, y se quedó en blanco a la hora de llegar a decir lo que iba a "ejecutar": "I will execute... (blank)".

—pero no fue culpa suya del todo. Según el Washington Times:

Mr. Roberts slipped on the second phrase, saying, "I, Barack Hussein Obama, do solemnly swear [pause] that I will execute the Office of the President faithfully."
The proper phrasing, as written in the Constitution, is: "... do solemnly swear that I will faithfully execute the Office of the President."


Por cierto que Obama, que venía muy ensayado, corrigió a Roberts y acabó diciéndolo bien, aunque el propio Roberts no se corrigió a sí mismo y luego le pidió disculpas durante la comida. Más en The Huffington Post.

Algún mal pensado diría, y dice, que a Roberts le traicionó un deseo inconsciente de que Obama la cagase ya desde el momento de su toma de posesión. Eso, o que deliberadamente le pusiese un palito en las ruedas como quien no quiere la cosa. Aunque el resultado final es que él queda peor que Obama.

Yo creo que aparte del asunto Roberts hay otro lapsus linguae más significativo. Que entre eso y la idea de las ejecuciones que va a tener que ejecutar... se le hizo un cruce de cables a Obama. Y es que con grandes responsabilidades llegan también grandes marrones.

spidey obama



(PS: la cosa terminó con un replay de la jugada—con Obama y Roberts repitiendo el juramento con menos público—y con interesantes comentarios lingüísticos en The Language Log).


Hancock




Carta de Obama a sus hijas

Carta de Obama a sus hijas

Vamos a contribuir a la Obamanía traduciendo uno de los ya históricos escritos de Obama, esta carta a sus hijas, inspirada y conmovedora. Circula por allí una traducción al mexicano, pero es tan mala que hay que acudir al original inglés y luego pasarla al español.

Lo que quiero para vosotras—y para cada niño de Estados Unidos

Por Barack Obama, Presidente electo
publicada el 14 de enero de 2009


Queridas Malia y Sasha,

Sé que las dos os habéis divertido un montón estos dos últimos años siguiendo la campaña, yendo a fiestas y desfiles y ferias, comiendo todo tipo de comida basura que seguramente no os deberíamos haber dejado tomar vuestra madre y yo. Pero también sé que no ha sido siempre cosa fácil para vosotras y para Mamá, y que por ilusionadas que estéis las dos con ese cachorro nuevo, no compensa por todo el tiempo que hemos estado separados. Sé lo mucho que me he perdido estos dos años pasados, y hoy os quiero contar un poco más sobre por qué decidí embarcar a nuestra familia en este viaje.

Cuando era joven, pensaba que la vida trataba sobre mí—de cómo me abriría camino en el mundo, tendría éxito, y de cómo conseguiría las cosas que quiero. Pero entonces entrásteis vosotras dos en mi mundo, con toda vuestra curiosidad y travesuras y esas sonrisas que nunca dejan de llenarme el corazón y de iluminarme el día. Y de repente, todos mis grandes planes para mí mismo ya no parecieron tan importantes. Pronto descubrí que la alegría más grande de mi vida era la alegría que veía en las vuestras. Y me dí cuenta de que mi propia vida no supondría mucho a menos que consiguiese asegurarme de que tuviéseis en las vuestras todas las oportunidades de ser felices y de realizaros. A fin de cuentas, chicas, es por eso por lo que me presenté a Presidente: por lo que quería para vosotras y para cada niño de esta nación.

Quiero que todos nuestros niños vayan a escuelas dignas de su potencial: escuelas que les supongan un reto, que les inspiren, y que les infundan un sentimiento de admiración ante el mundo que les rodea. Quiero que tengan la oportunidad de ir a la Universidad—aun si sus padres no son ricos. Y quiero que consigan buenos empleos: empleos bien pagados que les den ventajas como la asistencia sanitaria, trabajos que les dejen pasar tiempo con sus propios hijos y jubilarse dignamente.

Quiero que empujemos las fronteras del descubrimiento de manera que viváis para ver nuevas tecnologías e invenciones que hagan mejores nuestras vidas y hagan nuestro planeta más limpio y más seguro. Y quiero que empujemos más allá nuestras limitaciones humanas para superar las divisiones de las razas y las regiones, del género y de la religión, que nos impiden ver lo mejor que hay en cada uno de los demás.

 A veces hemos de enviar a nuestros jóvenes, hombres y mujeres, a la guerra, y a otras situaciones peligrosas, para defender nuestro país—pero cuando lo hagamos, quiero asegurarme de que sea únicamente por muy buenas razones; que hagamos cuanto esté en nuestra mano por solventar nuestras diferencias con los demás de manera pacífica, y que hagamos todo lo posible por mantener a salvo a los hombres y mujeres de nuestro ejército. Y quiero que todos los niños entiendan que los bienes por los que combaten estos valientes estadounidenses no vienen gratis—que junto con el gran privilegio que supone ser un ciudadano de este país, nos viene una gran responsabilidad.

Esa es la lección que intentó enseñarme vuestra abuela cuando yo tenía vuestra edad, cuando me leía el principio de la Declaración de Independencia y me hablaba de los hombres y mujeres que se echaron a la calle en defensa de la igualdad, porque creían que esas palabras puestas en un papel hace dos siglos tenían que tener un sentido.

Ella me ayudó a entender que América es grande no porque sea perfecta sino porque puede siempre hacerse mejor—y que el trabajo aún no acabado de perfeccionar nuestra unión nos toca a cada uno de nosotros. Es una responsabilidad que les pasamos a nuestros hijos, acercándonos más con cada generación a lo que sabemos que debería ser América.

Tengo la esperanza de que las dos os haréis cargo de ese trabajo, corrigiendo las injusticias que veáis, y trabajando por dar a otros las oportunidades que habéis tenido vosotras. No sólo porque tenéis la obligación de devolverle algo a este país que tanto le ha dado a nuestra familia—aunque sí que tenéis esa obligación. Sino porque tenéis una obligación para con vosotras mismas. Porque sólo cuando enganchas tu carreta a algo más grande que tú mismo es cuando consigues darte cuenta de tu auténtico potencial y puedes hacerlo realidad.

Estas son las cosas que quiero para vosotras—que crezcáis en un mundo sin limitaciones para vuestros sueños y en el que no haya logros que estén fuera de vuestro alcance, y que de mayores seáis mujeres sensibilizadas y activas que contribuyan a construir ese mundo. Y quiero que todos los niños tengan las mismas oportunidades de aprender y de soñar y de crecer y de prosperar que tenéis vosotras, niñas. Por eso es por lo que he embarcado a nuestra familia en esta gran aventura.

Estoy muy orgulloso de las dos. Os quiero más de lo que podréis saber jamás. Y os agradezco cada día vuestra paciencia, saber estar, vuestra gracia y vuestro humor mientras nos preparamos a empezar nuestra nueva vida juntos en la Casa Blanca.

Con cariño, Papá.





What I Want for You — and Every Child in America

By President-elect Barack Obama
Publication Date: 01/14/2009



Dear Malia and Sasha,

I know that you've both had a lot of fun these last two years on the campaign trail, going to picnics and parades and state fairs, eating all sorts of junk food your mother and I probably shouldn't have let you have. But I also know that it hasn't always been easy for you and Mom, and that as excited as you both are about that new puppy, it doesn't make up for all the time we've been apart. I know how much I've missed these past two years, and today I want to tell you a little more about why I decided to take our family on this journey.

When I was a young man, I thought life was all about me-about how I'd make my way in the world, become successful, and get the things I want. But then the two of you came into my world with all your curiosity and mischief and those smiles that never fail to fill my heart and light up my day. And suddenly, all my big plans for myself didn't seem so important anymore. I soon found that the greatest joy in my life was the joy I saw in yours. And I realized that my own life wouldn't count for much unless I was able to ensure that you had every opportunity for happiness and fulfillment in yours. In the end, girls, that's why I ran for President: because of what I want for you and for every child in this nation.

I want all our children to go to schools worthy of their potential-schools that challenge them, inspire them, and instill in them a sense of wonder about the world around them. I want them to have the chance to go to college-even if their parents aren't rich. And I want them to get good jobs: jobs that pay well and give them benefits like health care, jobs that let them spend time with their own kids and retire with dignity.

I want us to push the boundaries of discovery so that you'll live to see new technologies and inventions that improve our lives and make our planet cleaner and safer. And I want us to push our own human boundaries to reach beyond the divides of race and region, gender and religion that keep us from seeing the best in each other.

Sometimes we have to send our young men and women into war and other dangerous situations to protect our country-but when we do, I want to make sure that it is only for a very good reason, that we try our best to settle our differences with others peacefully, and that we do everything possible to keep our servicemen and women safe. And I want every child to understand that the blessings these brave Americans fight for are not free-that with the great privilege of being a citizen of this nation comes great responsibility.

That was the lesson your grandmother tried to teach me when I was your age, reading me the opening lines of the Declaration of Independence and telling me about the men and women who marched for equality because they believed those words put to paper two centuries ago should mean something.

She helped me understand that America is great not because it is perfect but because it can always be made better-and that the unfinished work of perfecting our union falls to each of us. It's a charge we pass on to our children, coming closer with each new generation to what we know America should be.

I hope both of you will take up that work, righting the wrongs that you see and working to give others the chances you've had. Not just because you have an obligation to give something back to this country that has given our family so much-although you do have that obligation. But because you have an obligation to yourself. Because it is only when you hitch your wagon to something larger than yourself that you will realize your true potential.

These are the things I want for you-to grow up in a world with no limits on your dreams and no achievements beyond your reach, and to grow into compassionate, committed women who will help build that world. And I want every child to have the same chances to learn and dream and grow and thrive that you girls have. That's why I've taken our family on this great adventure.

I am so proud of both of you. I love you more than you can ever know. And I am grateful every day for your patience, poise, grace, and humor as we prepare to start our new life together in the White House.


Love, Dad         


Aclaración de la Declaración


Je suis King

Obama

 Triunfo de Obama siguiendo los pasos del gran icono americano, en el aniversario de Martin Luther King. Otro artista de la alusión, y de la ilusión. Mañana empieza el reinado de Hussein. O más bien su imperio: "je suis Khan..."

Disculpen, que esta noche no he dormido bien...

Hoy tengo sueño

Hay que echar a esta gentuza

Me refiero a no sólo a los de ANV, sino a los demás dignos representantes del pueblo que los elige—y eso es lo malo, que el pueblo los elige. Sin un mínimo de responsabilidad de las cabezas pensantes que queden, seguirá habiendo en los parlamentos y ayuntamientos representantes del terrorismo. Hay que denunciar claramente las políticas vergonzosas y las actitudes viles de quienes permiten que esta situación se siga perpetuando.

Ayer en el Parlamento quedaron claras las posturas: UPyD presenta una moción para disolver los ayuntamientos gobernados por listas pro-terroristas. ¿Y quién la apoya? Vale, el PP, a pesar de su ambigua y dubitativa política de agradar al gobierno. ¿Y quién vota en contra? Es decir, ¿quién vota a favor de mantener a los etarras y batasunos, ahora llamados por el momento ANV, en los ayuntamientos vascos? ¿Quién sino los que apoyaron en primer lugar que se les permitiese presentarse a las elecciones, aun sabiendo de qué dos pies cojeaban?

Tracemos una raya en el suelo—¿Y quién elige ponerse del lado en el que se ampara a los etarras? El PSOE y los nacionalistas. La coalición secesionista-socialista, una vez más, que tiene agarrado el sistema por los cataplines, o se tienen agarrados unos a otros por los cataplines, como única salida que ven para perpetuarse en el poder ad infinitum, ya demostrada la fórmula—ir quemando el mobiliario mientras dure, con tal de que el PP no vuelva al gobierno. Y liquidando el país, mientras algo quede, sorbiéndole la sustancia con las diecisiete nacioncillas—y con el PP aferrándose a la misma dinámica en las administraciones que pueda pillar.
Zapatero alegre
Repito: el PSOE y los nacionalistas (e Izquierda Contraída, como un cangurito asomándose por el bolsillo)—votaron a favor de lo que quieren los terroristas. UPyD y el Partido Popular, en contra. Hoy volverán a hacer lo mismo en el Senado. Con algún aguachinado o traidorzuelo de medio pelo absteniéndose.

Para más inri, el portavoz del PSOE acusa al PP invirtiendo los términos: les dice que no han "bajado del monte" y que "utilizan el terrorismo". Oiga, no: que lo que se pide es desactivar el terrorismo, petición que usted rechaza; que lo que se pide es mandar al monte a los malos bichos a quienes usted quiere tener de alcaldes. Pero a tal nivel de falsedad y bajeza está la política española, que esto se puede decir tranquilamente en el Parlamento y, ¿saben? —cuela. Se puede decir, y hacer.

Esto sucede el mismo día, el mismísimo día, en el que la Unión Europea incluye a ANV y al PCTV en su listado de organizaciones oficialmente declaradas como terroristas. ¿Quién "utiliza el terrorismo", o "apoya al terrorismo", o "está en el monte"? El falsario parlamento español, por votación mayoritaria.

De los nacionalistas nada hay que esperar, pues lo que pretenden es (aunque aún hay quien no quiere creer la evidencia) la liquidación y fragmentación de España en cuatro, o doce, repúblicas balcánicas. Un plan auxiliado en la práctica por el PSOE, que mira siempre a cortísimo plazo: evitando la confrontación con el nacionalismo vasco espera ganar las próximas elecciones autonómicas allí. El PSOE es, por tanto, el máximo responsable: y con una política así, está claro que cuando gobierne en el País Vasco sólo aspirará a hacerlo más vasco.

Pero en un camino autodestructivo no es responsable sólo el iluminado que va guiando el rebaño—en este caso, el infausto Zapatero. Si todos somos seres pensantes, los máximos responsables son quienes siguen al iluminado cuando saben que es un iluminado, en lugar de pararle los pies: los políticos del PSOE que siguen al líder prietas las filas sea lo que sea lo que les manden hacer: negociar con los etarras, mentir en el telediario "mirándonos a los ojos" como De la Vega, o aprobar cada día una medida más que va disgregando la ley común y promueve las leyezuelas locales.

—...pero si un día les dicen que toca decir lo contrario, alehóp, todos media vuelta, y a votar lo contrario. Así, con criterio.

Pero ¿qué se va a esperar de los cuadros de un partido?—pues que sigan la disciplina. Los máximos responsables son por tanto quienes no están sujetos a esa disciplina, las cabezas supuestamente libres y no hipotecadas: o sea, los ciudadanos... o sea, los que, a la vez que reprueban a la ETA y a los secesionistas, votan a quienes les favorecen políticamente, y van a seguir haciéndolo. Los que votan al PSOE y a los nacionalistas.

Y en la oposición, sólo está Rosa Díez. Lo que es Rajoy y el PP, con sus políticas aguachinadas y ambiguas, seminacionalistas cuando les conviene, van a conservar muchos votos, y aun con todo se van a pegar el batacazo electoral que se merecen—eso sí que no va a fallar. Porque gente con criterio aún quedan algunos como para quitarle los votos a Rajoy y al PP. Lo malo es que quedan muchos más descerebrados y desinformados como para votar a Zapatero.

Así que, lo que digo: hay que echar a esta gentuza. Pero tranquilos, que nadie la va a echar. Los tenemos bien instalados. "¿Sabes qué te digo, Sonsoles? Que aquí cualquiera vale para presidente del gobierno".

El testimonio de Calvo Sotelo



Expertos comisarios lingüísticos

Expertos comisarios lingüísticos

Hace unos meses, una comisión de "expertos"—expertos en seguir instrucciones del comisariado político, al parecer—elaboró un informe sobre la situación de las lenguas minoritarias en España, para el programa de defensa de lenguas minoritarias y regionales del Consejo de Europa. Y esta semana se ha aprobado sobre su base una serie de recomendaciones del comité de ministros al respecto.

Las recomendaciones van, cómo no, en el sentido de asegurar la protección de las lenguas minoritarias, y la posibilidad de su uso en las administraciones regionales correspondientes, asegurando que haya en ellas funcionarios que las conozcan, etc. Hasta ahí, muy bien.

Lo que falta en todo el razonamiento de estos comités sobre la situación española es la protección del derecho a usar la lengua oficial del Estado en dichas administraciones. Como se sabe, en buena parte de España, sobre todo en Galicia, Cataluña y el País Vasco, hay una serie de maniobras encaminadas a arrinconar en la medida de lo posible el uso del español como lengua común. De esto aquí ni noticia, en el informe—que naturalmente se basa primordialmente en los datos ofrecidos por las propias administraciones interesadas.

Se comprende en cierto modo que el comité, con sus anteojeras administrativas, ignore esta cuestión, pues su ámbito de competencia no son las lenguas mayoritarias y oficiales, sino las minoritarias. Aclara modestamente en el caso catalán que la protección a las lenguas minoritarias no quiere decir que esa lengua minoritaria deba convertirse en obligatoria, sólo que se asegure su uso en educación si así lo desean los padres. Se presupone, mucho presuponer en el caso español, que la lengua común, mayoritaria y oficial no necesita una defensa por parte de la administración. Y sobre este craso error (error posibilitado por la demencial lógica del secesionismo nacionalista en España, y la cancha que le dan los partidos mayoritarios)—sobre este error de base se edifica un informe detalladísimo que sin embargo es tuerto de oficio, pues tienen los informantes instrucciones de no ocuparse del caso de aquellas administraciones que han abolido el uso del español como lengua administrativa—en la educación, en la atención al ciudadano, etc.

Pero es que la ceguera voluntaria en este tema da lugar a una lógica perversa. De acuerdo, en Cataluña no parece haber problemas con la atención en catalán salvo en ciertos ámbitos de la administración de Justicia. Pero resulta que sí hay problemas con el español en muchos otros ámbitos—con lo cual el español debería tener el carácter de lengua minoritaria, con hablantes sin embargo numerosos cuyos intereses deberían ser competencia de esta Comisión de Expertos. Pero de eso no hay ni noticia: en sus instrucciones figura que el español no es lengua a observar o proteger, o cuyo uso deba ser asegurado. Del derecho de los particulares a usar la lengua mayoritaria si así lo desean—de eso ni media: tuertera selectiva otra vez. Y así tenemos lo que tenemos: ejércitos de expertos trabajando para negar lo evidente, y procurar que no tenga existencia administrativa el problema.

Y otra que tiene narices es que aquí se ocupan mucho del gallego hablado en Extremadura, que igual alguien lo habla, puede ser—pero no hay ni mención de otras lenguas minoritarias mucho más mayoritarias, como el árabe o el rumano de los inmigrantes. O el inglés, francés, holandés, el alemán... que hablan tantos turistas —como si éstos no existiesen.

Porque los del Comité siguen su instrucción y misión sin más, para la que fueron designados: promocionar en lo posible las lenguas minoritarias "oficiales". Lo de atender a que sea una proporción razonable de recursos lo que se destine a ellas, atender a lo que se habla de verdad, o no crear absurdos haciendo que las lenguas regionales sustituyan a las lenguas generales y mayoritarias... eso no entra en el ámbito del comité. Con esta lógica, y con las recomendaciones del Comité de Ministros, no parará la cosa hasta que aquí en Aragón nos sirvan la fabla aragonesa—¡y el catalán!— con cuchara y cucharón, hasta que estén en condiciones de sustituir al español en la administración regional. Que tendría narices. Pero así va la la lógica de estos procesos, y de nuestros políticos que velan por ellos.

Y esto "en democracia". Lo cual prueba que la lógica partidista, las instrucciones del jefe, del comisario político y del Partido, y el buen hacer borreguil del buen funcionario que se atiene a sus instrucciones—son todos fenómenos que se reproducen igual de bien en democracia que en sistemas supuestamente más regimentados. Espeluznante.

Tendencioso informe