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Vanity Fea

Política

Público (notorio, patente...)

"... manifiesto, visto o sabido por todos. // 2. Vulgar, común y notado de todos. Ladrón PÚBLICO." Son las dos primeras acepciones del DRAE. La tercera acepción opone público a privado: y desde luego este periódico, Público, parece a veces el BOG, Boletin Oficial del Gobierno, pero de un gobierno muy particular.

Es público que lo fundó un grupo editorial más afín aún al presidente que Prisa, grupo éste que aparte de prisa tiene su lío propio dentro, y que con El País no venía siendo tan incondiZional como se deseaba (que era mucho) y venía dándole al gobierno Zapatero una de cal y otra de arena. (Lástima que estuviese ya cogido lo de "grupo Zeta"...).

Bien, pues aquí un ejemplo de la línea editorial al gusto de la casa—se aplican lo de que más vale una imagen que mil palabras, y muestran a Zapatero liberando a las azafatas españolas retenidas en Chad, mientras se usa a Moratinos para literalmente tapar a Sarkozy. Aún que figure en letra pequeña lo de "gracias Nicolás"—porque lo que he oído a Zapatero en la radio era una insistencia descarada en ponerse en primer plano con Sarkozy, como si él hubiese ido también a África en esta "operación conjunta franco-española".

publicoPúblico

Patético—pero aún sale en la foto de los incondicionales que vienen a remendar lo que se pueda, mientras trague el respetable. Una portada que sin embargo es auténtica cien por cien según como se mire, y donde se retratan fielmente los dos: el presidente y su diario.

Las acepciones décima y undécima de "Público", que creo pretendían darle nombre a este diario, tengo entendido que se van echando en falta. Y es que es lo malo de parecer un periódico gratuito, y ni siquiera serlo. 

Mala señal, por cierto, que aquí se subraye el "fervor nacional" de Ceuta. Donde hay bandera española, para esta ala del penzamiento de la Zquierda, hay gente del PP y fachas en general. Y entre llevarse bien con unos fachas que enarbolan la bandera nacional, y llevarse bien con "el hermano alahuita"—con quien nuestras relaciones son de sincera cordialidad y franca amistad, nos dice la vicepresidenta...—

... ¿alguien duda de las preferencias de Zapatero, o de Moratinos, o de la vicepresidenta, a este respecto? También son públicas, notorias, patentes y manifiestas.

Patriotas y patriotas



Tendencioso informe

Tendencioso informe Tendencioso y solapado documento, el elaborado por el Gobierno para enviarlo como informe de seguimiento al programa de lenguas minoritarias de la Unión Europea (el segundo enviado, este año). Es, sin más, un informe elaborado con los criterios y prioridades de los nacionalistas que hacen un instrumento político y de medre organizado de la supuesta "lengua propia" de varias comunidades autónomas (como si el español no fuese también su lengua propia, tanto real como legalmente).

2º Informe Periódico sobre la aplicación en España de la Carta Europea de lenguas regionales y minoritarias (PDF).

El informe comienza sugiriendo que todos los hablantes de estas comunidades son hablantes de lenguas minoritarias. Eso de preliminares. Luego sí que entra en detalles más exactos, y presenta muchas estadísticas, pero un dato no aparece nunca en ellas: el porcentaje de hablantes de esas comunidades que entienden y hablan (o no entienden y no hablan) español. Porque sería un incómodo 99% frente a un mísero 1%. El plan seguido es organizado y simple: presentar al español como una lengua que no es propia de esas comunidades, ni una lengua común hablada por todos los ciudadanos. Presentar un conflicto de comunidades de hablantes donde lo que hay es un conflicto de proyectos políticos.

Luego, está este informe muy pendiente del aranés y del bable, y el aragonés y otras lenguas más o menos imaginarias o voluntaristas o que crecen a golpe de subvención: todo lo que sean lenguas "identitarias" de supuestos territorios o naciones dentro de la nación. Pero se despacha en cuatro líneas con las lenguas no distribuidas territorialmente—con una alusión al romaní. Me temo que se olvida del árabe, y del inglés, y del francés, y del alemán, y del portugués, y del búlgaro, y del rumano, y el chino, y de otras lenguas muy habladas en España (frecuentemente con hablantes con problemas de comunicación) pero que no responden a la miopía selectiva o proyectos políticos de quienes han inspirado el informe. Yo soy aragonés pero jamás he oído a un hablante de aragonés. En más de cuarenta años. En cambio, he oído a muchos hablantes de chino en Aragón, y los oigo cada día. También a muchos africanos negros con problemas de comprensión de la lengua franca—aragoneses, cero. Catalanes creo que tampoco hay muchos. Está claro que el idioma sólo es cuestión cuando interesa que lo sea, por otros motivos muy poco relacionados con los problemas que tenga la gente para hacerse entender.

En el informe se ofrecen igualmente datos abundantes de los planes oficiales de apoyo a las lenguas """"""propias""""""(nunca se usarán aquí bastantes comillas)—subvenciones, oficinas de quejas para mantenerlas vivas y con respiración asistida (como si fuesen personas, vamos). En ningún caso se alude a la imposibilidad de escolarizar a los niños en Cataluña en la lengua hablada por la inmensa mayoría de la población. O a la marginación del español en documentos como el Estatut de Catalunya. En ningún punto se hace alusión a los programas de desactivación administrativa del español y de promoción del monolingüismo "propio" por parte de los nacionalismos regionales. (Eso por parte de políticos que a veces hablan un gallego o un vasco postizo e institucional, o ni lo hablan en absoluto).

En fin, un informe hecho a la medida del los extraños planes de este gobierno (y del anterior, y del anterior) para ignorar y sabotear en lo posible la existencia de una lengua que es española, y no "castellana", porque se habla en toda España,para empezar, y no en Castilla. Más alarmante parecen las actitudes de unos, y planes de otros, para acompañar este sabotaje lingüístico con un sabotaje político. La lengua como cuña que permita, planificadamente, fragmentar y desarticular la nación (o las naciones, que ya ni se sabe), en lugar de unirla e integrarla. Aviados vamos como realmente surtan efecto estas políticas, y vayamos en la dirección hacia la que tiran estos políticos. En Yugoslavia ya lo hicieron, mira, llevándose a la población como borregos, poniéndoles en la nariz la anilla de la lengua y de la nación, y arrastrando de allí, tras de los intereses de ellos. Y no fue ninguna broma lo que sucedió. Claro que aquí nos seguimos riendo por adelantado, de momento.

(Ps: Una más para la colección, de reír o llorar, de pena: "Morir por el idioma", de Crónicas Bárbaras).

Lenguas en guerra



¿Pérez Carod?

Me quedé intrigado el otro día con el tema del nombre de Carod-Rovira, a cuenta de su aparición en el programa de televisión. Había oído repetidas veces que se llamaba Pérez y se cambió el nombre, o suprimió ese apellido. Bueno, pues me he dedicado un rato a mirar por la red y el tema no está fácil de determinar. No se aportan en ningún sitio documentos fiables. Así que queda sólo la probabilidad: cotejar fuentes, leerse la página de debate de la Wikipedia, husmear el tono de quienes intervienen defendiendo una y otra...

Y en suma, mi diagnóstico (siempre provisional, claro, mientras no aparezcan mejores documentos que lo puedan contradecir): que Carod-Rovira se llama en efecto Carod-Rovira: que nació como Carod Rovira y escribe sus apellidos así con guión (pues nunca utiliza un segundo apellido) o se lo ha cambiado en el registro añadiendo el guión. Se podría poner la mano en el fuego que nació "José Luis" y no "Josep Lluís", porque en tiempos de Franco no estaba bien visto, y menos entre guardias civiles, poner nombres en catalán a los hijos—pero a buen seguro que catalanizó bien oficialmente su nombre hace muchos años. (También habrá quien le critique lo de ponerse un guión... ¡ahora que nos recomienda la Universidad que nos lo pongamos todos!).

Los foros que defienden que se llama "Pérez" o "Vélez" son de desinformados que remiten a otros desinformados, sin citar fuentes fiables, o de anónimos claramente malévolos, tendenciosos y enrabiados contra Carod-Rovira. En sitios como la Cope y Libertad Digital, donde a veces se ha proclamado a voz en grito que se llama Pérez, no aparece ninguna defensa ni justificación de esta aserción: todo indica que es un bulo propagado por sus adversarios políticos. Los que con su nombre y firma lo llaman "Pérez" allí son raros, y se puede sospechar que en más de un sitio lo habrán enmendado.

Yo, observado el tono y declaraciones de Carod-Rovira, y oído el bulo, daba por hecho que era cierto: ahora más bien creo que no. El personaje en principio invita a creer esta historia, ¡y parece claro que de haberse llamado Pérez se hubiera cambiado el apellido! Por eso el bulo transmite una cierta verdad poética, y de ahí su éxito, pero no conviene confundir esa dimensión con los hechos demostrables. Si es que existen estos en Internet, donde la realidad está ligeramente más irrealizada.

Al parecer, si Carod-Rovira exhibía en la tele su tarjeta sanitaria y no su DNI, no es porque en éste vaya a figurar otra cosa u otro nombre, sino por alergia a un documento policial y español... la tarjeta hará las veces, pues, de DNI catalán. A múltiples efectos, aunque no a todos, Cataluña es una nación (otra nación) para muchos catalanes y en muchos contextos. Estas cosas no funcionan en binario.

Por otra parte: estoy de acuerdo con Carod-Rovira en que cada cual puede llamarse como quiera, y puede sentirse lo que quiera. Otra cosa es lo que digan los documentos oficiales (como el DNI que dice que Carod-Rovira es de nacionalidad española, no catalana). Así que muy bien me pareció la corrección que le hizo al que lo llamaba "José Luis". Sobre todo visto que la pregunta iba con intención provocadora, y visto que el tema de la lengua es una parte especialmente sensible del programa político de Carod-Rovira.

Otra cosa es por qué es parte tan sensible, y por que hace tal bandería de la lengua catalana, como si fuese la única lengua de Cataluña. Esto ya es decir que aparte de lo antes dicho creo que estoy de acuerdo con Carod-Rovira en muy pocas cosas—su diagnóstico de lo que es y necesita Cataluña me parece erróneo, miope, torticero, tendencioso, maximalista e interesado—aunque le reconozco su derecho a creer y querer lo que prefiera: y es más, a aprovechar el viento en popa mientras sople (que soplará). Que me guste su estilo de hacerlo... eso ya menos veces. A quien sí entiendo y justifico menos es a quienes no compartiendo ese proyecto se alían con él o le dan cancha o se abstienen de votarle en contra. Viendo a los de Esquerra Republicana, me entran serias dudas de si en efecto soy republicano y de izquierdas. Lo que me dejan clarísimo es que no soy forofo patriota ni nacionalista-secesionista. Y que cien veces prefiero la Cataluña de Boadella que la de Carod-Rovira.

Opinión sobre símbolos políticos



Se ve el dedo

Se ve el dedo

Nuestro gobierno de sinvergüenzas ha optado por poner el dedo directamente en la balanza de la justicia, "para no hacerle perder el equilibrio" se supone. Por primera vez desde la creación de esta institución, ha recusado a dos miembros del Tribunal Constitucional—no para asegurar la independencia del tribunal, como ha salido a decir la siniestra vicepresidenta, sino para lo contrario, para asegurar su dependencia. Cosa bien distinta, vamos—como que es todo lo contrario. Pero este gobierno, y muy particularmente esta vicepresidenta, tienen la costumbre de mentir como bellacos (no es comparación) y de negar la evidencia ante las cámaras con un rostro de hormigón armado. "Para asegurar la independencia" dice la vice, "y no hay ninguna otra razón y es una cosa tan normal". "Y no hay dedo en la balanza" es capaz de decir ante la cámara, mientras levanta la balanza y aprieta para abajo. Igual que dijo el año pasado que el Gobierno no mantenía ningún tipo de contactos con la ETA, y miró alrededor con esa sonrisilla de labios apretados, como quien dice "¿Ven? Se puede decir. Lo digo, y todos sabemos que es mentira, y no me pasa nada. Nada tiene consecuencias. La verdad la manipulo YO—así está de podrida, y así va a seguir mientras de mí dependa."

Y mientras, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, procesado, por llamar traidores y mentirosos a esta panda por negociar a escondidas con el mismo criminal que hizo matar a su familia. Que no quede duda de hasta qué nivel están dispuestos a bajar.

Esta vez esperan, claro, que el tecnicismo de la operación la haga pasar desaparecida para el vulgo, y que no les pase factura en las urnas: igualito que un mago de tercera que ni se molesta en remangarse y se saca los pañuelos de colores de la manga, total el público es idiota. El dedo se les ve, claro. Ahora falta ver si el público en efecto traga, y si el "alto tribunal" en efecto se deja manipular de esta manera. Ya verán como sí. Llegan ya muy maleados a esas vertiginosas alturas, vamos, que para juez de barrio sirve cualquiera, pero para sortear obstáculos hasta el Constitucional, tienen que ser más maleables y flexibles que Elastigirl. Ahora les toca decir que el Estatut de Cataluña no atenta contra la constitución, y que la ley de matrimonios homosexuales tampoco. Como usted mande, jefe—que para eso tenemos criterio e ilustre posición.

Con semejante pandilla al timón del Ejecutivo y del Judicial/Legislativo... vamos apañados. Estamos al nivel de tener citar a Ricardo Tercero de Shakespeare, cuando toda la corte calla ante las obvias artimañas del tirano para saltarse la ley, quitar de enmedio a sus opositores, y salirse con la suya: "¿Quién es tan torpe que no ve este truco evidente? ¿Pero quién tan atrevido que no diga que no ve nada?"

Who is so gross that cannot see this palpable device?
Yet who so bold but says he sees it not?
Bad is the world, and all will come to naught
When such ill dealing must be seen in thought.

(PS, 12 de marzo de 2008): Según previsto, y tras esperar taimadamente a la victoria socialista en las elecciones, el Tribunal Constitucional consuma la iniquidad y sigue las órdenes del Gobierno, apartando a los dos miembros recusados para permitir la reelección de la presidentea prosocialista, y dar así el pase al Estatut, a las bodas gays, y a lo que ustedes manden).

PS Oct. 2007: Nota de prensa del Foro Ermua:

EL FORO ERMUA APOYA A JOSÉ ALCARAZ ANTE SU IMPUTACIÓN EN LA AUDIENCIA NACIONAL Y SE ADHIERE A LA CONCENTRACIÓN DE LA AVT DEL 24 DE NOVIEMBRE

· Considera la imputación de José Alcaraz un ataque a la libertad de expresión y le ofrece proceder a autoinculparse en el proceso.

· Hace suyas las palabras del Sr. Alcaraz: son numerosos los datos que avalan que Zapatero pactó con ETA su declaración institucional en el Congreso para iniciar el diálogo con ETA; la negociación política con ETA supone legitimar los cientos de asesinatos provocados por la barbarie terrorista; el Gobierno ha sido el valedor del proyecto de ETA expuesto en Anoeta.

· La legislatura de Zapatero ha sido la de mayor hostigamiento a las víctimas y a quienes se oponen a sus proyectos de negociación con ETA y la de mayor docilidad con la banda terrorista.

· La concentración convocada por la AVT para el día 24 de noviembre es totalmente oportuna: éste es el momento de exigir al Gobierno que reconozca su error, que deje las ambigüedades y demuestre que las medidas parciales contra el entramado ETA – BATASUNA son algo más que propaganda electoral. Para ello debe adoptar medidas concretas como: 1º.- revocar la resolución del Congreso que autoriza la negociación con ETA y recuperar el Pacto Antiterrorista, 2º.- terminar con la aplicación dosificada de la Ley, 3º.- Interesar de la Fiscalía para que pida prisión para toda la Mesa Nacional de Batasuna, 4º.- Ilegalizar ANV y el PCTV, 5º.- Adoptar todas las medidas, incluso legislativas, para sacar a los representantes del conglomerado terrorista ETA-BATASUNA de las instituciones, donde están gracias a la actitud del Gobierno de J. L. Rodríguez Zapatero.

Bilbao, 21 de octubre de 2007

La querella contra D. José Alcaraz por declaraciones en las que criticaba al ejecutivo del Sr. Zapatero y su negociación con ETA suponen un intento de amedrentamiento de las personas que discrepan del Gobierno y un grave ataque a la libertad de expresión, plenamente coherente con lo que ha sido esta legislatura. Una legislatura en la que hemos visto cómo se calificaba de hombre con discurso de paz a Otegi, mientras se insultaba y acosaba desde todos los ámbitos a las víctimas del terrorismo; cómo dirigentes del conglomerado ETA – BATASUNA actuaban en nombre de una organización terrorista con el beneplácito del Gobierno, de la Fiscalía y del Juez Garzón, mientras las víctimas del terrorismo tienen que sufrir procesos ante los tribunales: ahí está la querella felizmente archivada contra Mikel Buesa y, ahora, la admisión a trámite de la querella contra José Alcaraz. Ha sido, en definitiva, la legislatura de la docilidad con ETA y el hostigamiento a las víctimas del terrorismo y quienes nos oponemos a la negociación con ETA.

Las declaraciones del Sr. Alcaraz son tan básicas que cualquiera que haya estado informado de lo sucedido en la negociación con la banda terrorista debería compartirlas. Desde luego, el Foro Ermua las suscribe punto a punto; es cierto y hay datos más que suficientes para considerar acreditado que el Sr. Zapatero pactó con ETA su declaración en el Congreso; es cierto que al iniciar una negociación política con ETA legitimó los asesinatos de ETA; es cierto que el Gobierno del Sr. Zapatero asumió el proyecto de ETA expuesto en Anoeta: una negociación política dividida en dos mesas, la de ETA y la de partidos, con la inclusión del partido de los terroristas. Por ello, el Foro Ermua ofrece a la AVT y al Sr. Alcaraz en particular proceder a autoinculparse en el proceso.

Por otra parte, la Asociación Víctimas del Terrorismo ha convocado una concentración en la Plaza de Colón de Madrid para el 24 de noviembre de 2007 a las 17:00 horas exigiendo la ilegalización de ANV y del PCTV, la retirada de la resolución del Congreso que habilitaba al Gobierno a dialogar con ETA y la vuelta al Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. El Foro Ermua, como es habitual, apoya a las víctimas del terrorismo y coincide plenamente con los objetivos de la marcha por lo que se suma a la movilización.

Pese a las declaraciones del Presidente del Gobierno, el Ministro de Justicia ya ha anunciado que se volverán a dar las condiciones para continuar la negociación con ETA. Es éste, por tanto, el momento para exigir al Gobierno que deje las contradicciones y las ambigüedades y demuestre que las medidas parciales adoptadas contra el entramado ETA – BATASUNA son algo más que meras decisiones movidas por intereses electorales y que: 1º) Promueva la revocación de la resolución del Congreso que autorizaba el diálogo con ETA y que ha traído las funestas consecuencias que conocemos, 2º) Termine con la aplicación dosificada y calculada de la Ley guiada por criterios meramente políticos; 3º) Interese de la Fiscalía General del Estado, de acuerdo con lo dispuesto en el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, la prisión para toda la Mesa Nacional de la organización terrorista Batasuna por su diaria reiteración en el delito, 4º) Inste la ilegalización de ANV y el PCTV ante el Tribunal Supremo y su suspensión en la vía penal, 5º) Adopte las medidas necesarias, incluyendo la iniciativa legislativa, para expulsar a los representantes de los terroristas de las Instituciones que ocupan gracias a los desaguisados legales y políticos cometidos por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

España no puede tener sobre sí la amenaza permanente del reinicio de una negociación política con los terroristas en las que se ha engañado a la población, se ha incumplido de manera sistemática la Ley, se ha puesto en actitud de semitregua al Estado y se han traspasado todas las líneas rojas que de manera reiterada se aseguró se respetarían, permitiendo con ello que ETA vuelva a recuperar la esperanza y se encuentre en uno de sus momentos de mayor fortaleza política de los últimos tiempos. La movilización ciudadana es fundamental para evitar que, como todo parece indicar, se retome la negociación después de las elecciones generales si gana el Partido Socialista de Rodríguez Zapatero. Por ello, hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que acuda a la Plaza de Colón a las 17:00 el día 24 de noviembre de 2007. “POR UN FUTURO EN LIBERTAD. JUNTOS, DERROTEMOS A ETA”.


Masivo engaño, traición y deslealtad




Patriotas y patriotas

Comentario de texto de una viñeta aparecida en ADN ayer, lunes 1 de octubre:

Patriotas

Es una viñeta política, con lo cual la polémica y el posicionamiento están servidos (aunque la viñeta parezca sugerir lo contrario). El humorista de la prensa busca ofrecernos sobre la situación política, aquí y en general, una mirada crítica con los partidismos; representa (o se coloca en el lugar de) la visión certera del pueblo llano, que no se deja engañar por los discursos de sus representantes. Ahora bien, el humor no escapa a la regimentación ideológica, y el humorismo de un medio suele estar en sintonía flexible pero coherente con la línea marcada por quien paga las judías.

No conozco bien la línea ideológica de ADN (presidido por José Manuel Lara Bosch); pongamos que no es un periódico obviamente partidista, y tomémoslo, quizá precipitadamente, como representante (no necesariamente certero) de la opinión pública media española. O sea, de un país en el que Rodríguez Zapatero es presidente por votación popular (mi voto, ay, entre otros), y en el que la mayoría de las cadenas de televisión y posiblemente la mayoría de los ciudadanos son favorables a la política del Gobierno. Eso como contexto general. Como contexto más preciso, hay que remitirse obviamente a la polémica de la nueva guerra de banderas y más generalmente al debate de estos días y décadas en torno al significado de los símbolos políticos de la nación española y de sus diversas comunidades autónomas—esto en un momento en el que los dirigentes vascos y catalanes optan abiertamente (abiertamente sin decirlo nunca, claro) por la secesión, y en que el gobierno da señales ambiguas (por ejemplo negociando de tapadillo con la ETA, o declarando que la ley de banderas es de imposible cumplimiento).

Para más cotexto textual, la portada de este número lleva un gran titular de política, relativo a la convocatoria anunciada de un referéndum por la "autodeterminación" del País Vasco: "Ibarretxe: 'No me temblará el pulso' / Zapatero: 'Ibarretxe se equivoca de siglo'" (—lo cual sugiere a la vez una equiparación "neutral" de la validez de los puntos de vista, y también una actitud determinada y serena por parte de Zapatero). Y la última página lleva un artículo de Lucía Etxebarria argumentando que "Rosa Díez ha iniciado su campaña desde el discurso de la provocación"—de la "provocación pepera" por más señas—; eso por declarar que no se sabe la letra del Eusko Gudariak.

Pongamos, pues, que en la polémica de la simbología sobre la que versa la viñeta, ADN está más próximo a los puntos de vista defendidos por El País o La Vanguardia que a los defendidos por El Mundo. Ya vamos más contextualizados.

 
En la viñeta vemos a dos patriotas opuestos pero idénticos, perfectamente idénticos hasta el punto de que incluso la bandera contrapuesta que los opone es la misma. Son intercambiables a todos los efectos. Esto quiere decir que son idénticos no uno para otro—naturalmente—sino idénticos para el autor implícito, llamémosle "Ernesto Rodera", que se hace cargo del juicio político expresado entre líneas por la viñeta. Formulemos ese juicio tentativamente: para "Ernesto Rodera" los patriotas son extremistas obsesos, siempre a vueltas con sus banderas, que no dejan a la población vivir tranquila; sus obcecaciones con esos trapillos son materia de viñeta. Las banderías patrióticas son actitudes mecánicas indignas de un ser pensante (ver La Risa de Bergson) y por tanto invitan a la contemplación irónica desde fuera de la viñeta: el espectador implícito se ve invitado a sumarse al sano escepticismo de "Ernesto Rodera" y a contemplar esta esquizofrenia vexilofílica como un ejercicio de patriotismo mal entendido: para "Rodera" y para "nosotros", como para Samuel Johnson, el patriotismo es el último refugio de un sinvergüenza, y debemos desconfiar por igual de los que izan como de los que arrían banderas. Toda bandera es mala, de hecho, si de verdad hemos de llegar hasta el fondo del asunto. Tal es la doxa popular de la que participan y nos invitan a participar "Ernesto Rodera" y ADN.

(Hay otra lectura posible, en la que el patriota es efectivamente el mismo mismísimo, en dos viñetas "secuenciadas" y no dos patriotas "simultáneos/contrapuestos". Pero esta lectura nos remite al mismo posicionamiento, pues el antagonista y alter ego del patriota está entonces presente in absentia, y dice lo mismo que él in absentia).

Esta es la lectura amistosa de la viñeta, la que saca a la luz y expresa el discurso ideológico con el cual sintoniza el autor implícito y la formación ideológica a la que representa—tal como éste quiere ser leído.
 
Ahora bien, pasemos a una lectura propiamente crítica, antagónica, o antipática, a la que yo soy mucho más aficionado, porque es más compleja. La lectura antagónica de un texto es más compleja, porque contrapone dos lecturas: a la ya vista, la manera en que el texto invita a ser leído, le opone una lectura no invitada, una lectura contraria al punto de vista ideológico del texto, que saca a la luz los aspectos de la referencia contextual, o del propio texto, que la retórica del texto intenta disimular; o expone las tensiones y contradicciones inherentes al propio texto—cuestionando así o desacreditando la coherencia ideológica de su proyecto.

En este caso, el efecto crítico equivale a lanzar una mirada irónica sobre la mirada irónica de "Ernesto Rodera" que va implícita en la viñeta.

Los dos patriotas son presentados por la retórica del texto como idénticos (en su antagonismo entre sí y en el rechazo por parte de la ética textual implícita). Son visualmente idénticos, y están simétricamente enzarzados en un absurdo y estéril círculo vicioso, que nos va llevar al aburrido espectáculo de subir y bajar banderas sin sentido ad infinitum. De lo cual se desvincula el espectador implícito: sale del marco de la viñeta para alcanzar su significado implícito, se coloca a un nivel superior irónico de observación, y escapa así del círculo vicioso, alzándose hasta la libertad de contemplación de los espíritus libres.

Vale. Idénticos insectos políticos, estos patriotas. Pero... no tan idénticos. Por ejemplo, si acudimos al contexto extratextual, podríamos deducir fácilmente que el primer patriota está arriando la bandera española por la fuerza, lo cual es ilegal, mientras que el segundo la está izando, lo cual es legal e incluso obligatorio a veces. Pequeño detalle—pero ay, si observamos eso nos convertiremos para el punto de vista implícito en uno de los dos insectos: tomamos partido, nos volvemos patriotas... incluso nos podría decir Lucía Etxebarria que nos dedicamos a la provocación pepera por el mero hecho de mentar las leyes.

Limitándonos al texto en sí, observemos otra diferencia (—puesto que los dos dibujos invitan por su mismo parecido a jugar al juego de las diferencias—aunque la gracia de la viñeta, en la medida en que la tiene, se basa en encontrar los parecidos... lo cual es un ejercicio ciertamente superficial en el caso del juego de busque las diferencias).

Esa diferencia es que el primer patriota—llamémosle abertzale por no liarnos—quita la bandera de los otros. Mientras que el segundo iza la bandera propia. Hummm...

Observemos que el abertzale no es que sea un enemigo de las banderas. Tiene su propia bandera, distinta para él (aunque "Ernesto Rodera" solo vea trapos idénticos). Y sin duda piensa izar esa bandera después de quitar la bandera de los otros.

Volviendo al punto de vista externo, vemos que la viñeta, en la medida en que (también) admira irónicamente la energía y empeño patriotero de los unos y los otros, se sitúa tanto fuera del ordenamiento jurídico invocado por unos—los abertzales, o sea la patria vasca in fieri—como por los otros—o sea, la Constitución española y las leyes de banderas que de ella derivan. "Ernesto Rodera" es libre—no tiene ni bandera, ni rey, ni ley, y nos invita a participar de esa infinita libertad intelectual. Allá se las compongan los unos con su Euskalherría / Polonia Libre, y los otros con su Constitución. (Fascistas, probablemente, estos últimos, según dictaminaba el agudo olfato de Polanco cuando veía mucha bandera constitucional).

Observemos que el segundo patriota, el exaltado pepero de extrema derecha según la sabiduría popular a la que apela la viñeta, tiene una actitud hacia su propia bandera—no la nuestra, válgame Dios, ¡nosotros los lectores NO TENEMOS BANDERA! – su bandera, digo, que, por cierto, es la constitucional, la que izan para irritación de los abertzales los provocadores peperos como la alcaldesa de Lizarza, mientras otras personas más equilibradas, razonables y brujuleadoras la mantienen sabiamente arriada, para no tensionar... El segundo patriota, digo, insiste en izar "su propia" bandera, pero hay que reconocer que no va arriando la del primero, menos aún por la fuerza. También es una significativa diferencia, vaya. A ver: no arría la del primero, porque la del primero también es (que sepamos) legal: la ikurriña, por ejemplo. Ni el PP ni la Constitución dicen que haya que "quitar" ikurriñas en las provincias vascas. Distinto es no izar lo que debe ser izado por ley, o arriar a la fuerza lo que otros han izado siguiendo la ley.

Observemos también que el abertzale no es alguien que meramente se limite a no izar la bandera que no le gusta, no: esa bandera ha sido izada (quizá por algún facha, optativamente, pero en cualquier caso, siempre y de modo obligatorio, por las autoridades encargadas de poner símbolos por ley). Y este espontáneo abertzale, que no es cargo público, sino patriota vocacional, va y la quita, con dos huevos. Ahora, ¡que no le quiten a él la suya! Porque quizá trabaje técnicamente fuera de la ley, pero sí sigue en cambio una ley inflexible (tan del gusto vasco, y ahora extensiva a nivel nacional): la ley del embudo, por la cual ha de imponerse mi voluntad sea cual sea la legislación vigente. La ley que haya, se seguirá o no, según convenga. Y de aquí pasamos al territorio comanche, donde ya se sabe quién dicta la ley más fundada: el que tiene el gatillo más suelto. No andan éstos lejos de los descolgadores de banderas.

Ah, pero déjenlos estar... nos invita a decir la viñeta. Y el Ministro del Interior.

El segundo patriota, patriota oficial de un Estado existente, si iza banderas, puede que sea como la alcaldesa de Lizarza, que quizá la ize por gusto y vicio, o quizá no, pero en todo caso al hacerlo sigue la letra de la ley (y así provoca, parece decirnos la viñeta). ¿Estamos mejor sin ley, quizá? ¿O con una ley flexible, que se cumpla o no según respiren los próceres locales, y los de la pistola?

Pero estas diferencias no son relevantes para "Ernesto Rodera": como decíamos, los dos patriotas son iguales, para él y para el hontanar de la sabiduría popular. Porque al pueblo, la Constitución y las banderas se la traen floja. Y el pueblo es sabio.

En suma: una viñeta falsa, de una mala fe que tira para atrás, pero muy adecuada para que la rían hoy por españa. Pues está basada en una posición política hipócrita, insostenible y autodestructiva—que es básicamente la del actual gobierno español, y posiblemente también la de la mayoría de la sociedad española, una sociedad dispuesta a venderse barato a quien más apriete, pues está libre intelectual y moralmente de compromiso con ningún símbolo ni ninguna ley.

Que la ley la cumplan sólo los convencidos, como dice la Vicepresidenta, sin imposiciones de las autoridades—y ya veremos lo bien que nos va a todos en esa utopía de la tolerancia y el falso buenismo.

Siniestras normalizaciones


 

Opinión sobre símbolos políticos

Opinión sobre símbolos políticos Opinión sugerida por el reciente sarampión de debate sobre la ley de banderas, sobre la quema de retratos del rey, etc. Y que vengo expresando en algunos blogs políticos que no me son antipáticos, como Crónicas Bárbaras o Voto en Blanco.

Primero: las banderas y demás símbolos políticos oficiales merecen respeto. Esto no a título de opinión particular mía, o de sentimentalismos patrióticos (tipo "bannerita tú ereh rohaa, bannerita tu ereh gualdaaa") o gusto por los colores (a mí me mola más el rojo que el morado, etc.)—no. Merecen un respeto neutral y de oficio, precisamente como tales símbolos del principio de legalidad y del orden político. Va de por sí en la labor de un funcionario o cargo público el hacer cumplir la legalidad, y los símbolos estatales simbolizan precisamente eso: el orden social y político vigente, las reglas del juego.

(Y viceversa: la transigencia de las autoridades con las ofensas a los símbolos es en sí misma un símbolo de que no se desea mantener el orden mismo en virtud del cual ostentan la autoridad—o que desean jugar con reglas no escritas, detrás de las reglas).

Segundo: en una democracia, la disidencia y la tolerancia son parte del contrato político. Por eso casan mal con el espíritu democrático las persecuciones a quienes atentan simbólicamente contra ese orden—por muy dudoso, opresivo o antidemocrático que sea el sistema que a ellos se les vea desear en su lugar. Por ello puede parecer excesiva la ley actual que criminaliza las ofensas a la figura del jefe del Estado de manera un tanto vaga, pues se presta a iniciativas judiciales desmedidas o desafortunadas, e incluso ambivalentes—como el secuestro de la revista El Jueves este verano, donde ya no se sabe si era el dibujante el ofensor, o el fiscal, que con la boca pequeña buscaba desestabilizar a la Corona.

Creo que es buena medida la que respeta tu derecho a quemar tu bandera nacional, y permitir así que expreses tu antagonismo al Estado, sin que por ello se te multe o encarcele para nada, y puedas así ejercer  libertad de expresión como mejor te parezca. Eso sí: que la bandera sea tuya, comprada con tus ahorros, y no, por supuesto la mía, o la bandera institucional de un edificio público, en cuyo caso es más que oportuna una ley mucho más severa contra el vandalismo, con tipificación especializada.

¿Sin consecuencias, pues, la quema de banderas? Pues tampoco. Hay una figura penal que es la lógica y adecuada para estos casos: no daña económicamente al ciudadano, ni le priva de libertad de movimientos. Es la inhabilitación para ocupar cargos públicos, o incluso para tener empleos públicos, y recibir subvenciones oficiales, por el tiempo que se determinare (¡arre!). Esto ya gusta menos a los "antisistema", que siempre lo son sólo para lo que les interesa, y gustan de dar patadas al sistema sin que éste ofrezca contrapartidas. Y si es posible recibiendo subvención además—cosa que en la España Zapatera está servida.

Una persona que expresa su antagonismo al Estado, a la Constitución y, en fin, a las instituciones garantes de la ley, malamente puede quejarse de que no se la considere fiable para ocupar puestos de responsabilidad pública en ese mismo sistema que quiere desmantelar (o dinamitar, en algunos casos). O, por hablar con más precisión, bien puede quejarse esa persona, pero es un grave error por parte del Estado atender a esa queja, y permitir a los antisistema que sean sistemáticos en la aplicación de la ley del embudo, dejándoles nadar y guardar la ropa, y comerse además el pastel.  

¿Que usted es independentista/secesionista? Genial; pues séalo de un modo civilizado, y respetando la constitución—es decir, trabajando por lograr un acuerdo político para reformarla al gusto de usted, pero por métodos constitucionales. ¿Que prefiere quemar banderas españolas? Vale, pero entonces debe ser que no quiere ser concejal o diputado de un sistema tan combustible. O si quiere, que bien puede, mal está que el sistema se lo permita. Porque con eso el sistema se vuelve combustible de facto, y no en efigie; un sistema que trata por igual a sus partidarios y a sus enemigos manifiesta la voluntad de su propia destrucción—y para eso ya están los antisistema, ¿no?

Multarles con inhabilitación para puestos no es perseguir a los disidentes: es hacer que su disidencia tenga valor moral, porque tiene un pequeño precio, renunciando a ciertas orientaciones profesionales. En otro orden de cosas, yo también renuncio a ganar mucho dinero no haciéndome fontanero.

Así pues, debería impedirse ipso facto el ejercicio de cargo público a todo alcalde etc. que no alce la bandera constitucional en la institución de la cual es responsable. Por ley. Y multar—a ese sí, con duretes—al consistorio u órgano administrativo en cuestión. Opino yo.

Porque esto que digo es mi opinión sobre cómo deberían ser las leyes. Ahora bien: de hecho, son de otra manera que yo no he elegido, pero que es el estado de la cuestión del consenso actual. Y entretanto no se cambien esas leyes, por procedimientos legales, han de cumplirse. Con penas para quienes ofendan símbolos patrios, sí, y con castigo a quienes ofendan a la figura del rey. No porque lo diga yo, no, ni porque me guste—sino porque lo dicen las leyes. Y el consenso social sustentado en cumplir las leyes, todas y siempre, es de carácter más básico que el que sirve de apoyo tal o cual ley concreta.

Aberrante es, por tanto, que el ministro de Justicia diga que no se va a cumplir la ley de banderas, y que no le preocupe esta situación. (O, más bien, que sólo se va a cumplir en lo relativo a ikurriñas y banderas catalanas, y no en lo relativo a la bandera española). Este señor, o elemento, debería estar haciendo cualquier cosa menos tener un puesto de responsabilidad política, en el que no va a hacer sino cuidar de que se aplique una siniestra ley del embudo, donde no hay ley sino para quienes aceptan cumplirla. O, como dice la vicepresidenta, sólo para quienes estén convencidos por la ley, sin forzar a nadie. Los demás, se van de rositas o no, según decidan los que mandan el cotarro en cada sitio.

Y esa bandera invisible, la de la ley no escrita, de la arbitrariedad y los hechos consumados—de la ley de los poderosos y caciques locales, y del oportunismo—esa la bandera que alza el gobierno Zapatero, al mantener arriada la bandera constitucional.

La justicia es... adivinen

Rosa Díez, lealtades y decepciones políticas

Rosa Díez, lealtades y decepciones políticas Comentarios que dejo a esta nota de La Bitácora de Barba Roja sobre el asunto de que Rosa Díez deja el PSOE. Un partido que está que peta... ya era hora.

Escribe Barba Roja:

Era algo ya sabido desde hace tiempo, pero ahora se ha confirmado. Me parece bien que abandone el PSOE si no está de acuerdo respecto a sus posiciones en Euskadi, y también me parece bien que se quiera crear un tercer partido bisagra.
Lo que no entiendo, o no me parece consecuente, es que siga agarrada a su sillón de eurodiputada. A fin de cuentas está ahí por el partido del que ahora reniega. Supongo que la pela es la pela.
En cualquier caso….. suerte en tu nuevo proyecto, sea dentro de Ciudadanos u otro partido.

3 Responses to “Rosa Díez deja el PSOE”

1. JoseAngel Says:
Agosto 29th, 2007 at 12:50 pm

De acuerdo en casi todo. Respecto a lo del puesto de eurodiputada, convengo en que es menos discutible la opción de dejarlo al dejar el partido. Pero supongo que visto desde dentro se pueden encontrar justificaciones aparte del interés obvio: así pues, Rosa Díez puede sostener que sus electores la eligieron para un ideario que el actual PSOE no lleva a cabo… con lo cual igual serían todos los demás los que deberían renunciar a sus actas, cosa que tampoco van a hacer. Empates.

2. BarbaRoja Says:
Agosto 29th, 2007 at 3:05 pm

Me gustaría que hubiera un sistema electoral de listas abiertas, y así podríamos saber si los electores votaron a Rosa Díez (con su ideario) o votaron al PSOE (con el suyo). Lo que no tiene sentido es que si no hay listas abiertas los escaños pertenezcan a los diputados.
Un saludo!

3. JoseAngel Says:
Agosto 29th, 2007 at 9:25 pm

Tal como está, el caso es que no se puede saber, así que la interpretación es libre. (O interesada, cada cual la que más le conviene). El sistema de las listas abiertas parece bonito, pero los partidos jamás lo fomentarán, porque se presta a los votos “de castigo” a los cabezas de lista que han decepcionado, y eso no mola en un partido, donde el punto número uno es que las jerarquías están muy claras.

En cualquier caso, parece ser que Rosa Díez (según anuncia El Mundo) va a dejar también su escaño de eurodiputada. Mucha suerte le deseo.

En lo que respecta a Rosa Díez y Savater, ya pueden contar con mi voto en las próximas elecciones—un voto que jamás volverá a ir al PSOE, visto el borreguismo, servilismo, vendidismo y falta de criterio demostrado por el partido en (casi) pleno, siguiendo a los piernas y los sinvergüenzas que hoy lo gobiernan. Hoy como ayer, vamos.

Parece que peta el PSOE

El legislador ha decidido remover

El legislador ha decidido remover Una de las ventajas de la Red es la accesibilidad de las leyes para su consulta a golpe de teclado, en lugar de necesitar prácticamente una carrera jurídica para saber dónde empezar a buscar la ley que regula tal o cual circunstancia. Entender el alcance de la ley es otra cosa, claro... pero para eso, ni con carrera jurídica, pues eso ya se determina en decisiones legales específicas para un caso concreto, y que son de resultados totalmente imprevisibles, desde el Congreso que hace las leyes hasta el juzgado de guardia que las aplica y el Tribunal Constitucional que revisa las decisiones. Pues se cuecen habas en cada uno de los peldaños de la escala.

Hoy me leía la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio.Allí se ponen en boca del Rey ciertos razonamientos y órdenes relativos en concreto al matrimonio entre personas del mismo sexo. Sabida es la polémica causada por esta ley que supone la extensión del concepto de matrimonio para regular la relación entre parejas homosexuales. Que yo sepa, se presentó un recurso de inconstitucionalidad contra esta ley, por parte de un grupo de diputados del Partido Popular (no por el propio partido, observemos), un recurso que sigue aún sin resolver a estas alturas. No creo que este comentario ayude a resolverlo.

Los preliminares de la ley ya suponen las conclusiones, pues comienza con una reflexión al efecto de que "la relación y convivencia de pareja, basada en el afecto, es  expresión genuina de la naturaleza humana y constituye cauce destacado para el desarrollo de la personalidad" etc.— preliminares en los que los conceptos de "pareja", "naturaleza humana" y demás ya han adquirido un carácter inclusivo, haciendo así plausible la modificación de la ley que en este razonamiento se asienta. La ley que establezca el régimen matrimonial concreto será la adecuada, se nos dice, "en cada momento histórico y de acuerdo con sus valores dominantes."  Eso sí, nos asegura que la regulación del derecho al matrimonio se va a hacer "con base en la Constitución" y "dentro del margen de opciones abierto por la Constitución".

Nuestro monarca continúa empero en sus supuestas reflexiones previas recordándonos la tradición legislativa occidental y española, según la cual el matrimonio "sólo ha podido establecerse entre personas de distinto sexo", siendo la presuposición de heterosexualidad uno de sus fundamentos: "los códigos de los dos últimos siglos, reflejando la mentalidad dominante, no precisaban prohibir, ni siquiera referirse, al matrimonio entre personas del mismo sexo, pues la relación entre ellas en forma alguna se consideraba que pudiera dar lugar a una relación jurídica matrimonial". Es curioso que se refiera sólo a los dos últimos siglos, como si no hubiera habido códigos o matrimonio anteriormente en España o en Occidente. Las raíces del derecho llegan, en la memoria del Legislador, hasta 1804. Claro, antes era derecho canónico, se supone... ignorando la dimensión civil del matrimonio, muy anterior a la existencia de la Iglesia. Con estos mimbres, el legislador está preparando la relatividad absoluta del concepto de matrimonio, y su variabilidad histórica, al ser un fenómeno reciente y producto de mentalidades decimonónicas. Pero a la vez quiere realizar la difícil pirueta de asentarlo en la base de una normativa legal de los dos últimos siglos (el XIX y el XX) como es la Constitución Española.

El legislador reconoce explícitamente, por tanto, que en siglos anteriores, incluido el siglo en el que se redactó la Constitución, los textos legales no pueden interpretarse como neutros en lo referente a la heterosexualidad del matrimonio, sino que antes bien presuponen la diferencia de sexo de los contrayentes como uno de los fundamentos básicos de la institución—tan básico que no necesita mencionarse, por obvio. Por obvio no para el legislador, sino para esos códigos, incluida la Constitución Española, código redactado en el siglo XX por mentalidades decimonónicas. Pero aquí evita el Legislador, por pudor y conveniencia, la alusión a la Constitución, y sólo se remite al Código Civil de 1889. Silencia el hecho de que la Constitución no alteró ese código civil (alteración que tan necesaria se estima), precisamente porque la Constitución participa de los mismos "arraigados prejuicios y estigmatizaciones"—y no menciona el matrimonio unisexual precisamente porque es obvia su imposibilidad para el legislador. La Constitución dice, en su Artículo 32.1, "El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica". Observemos que no está hablando de "los ciudadanos", sino de "el hombre y  la mujer"—el sentido y presuposición de la frase es meridianamente claro, según acaba de reconocer la Ley que va a retorcer el sentido de esta frase, en el caso de los códigos que emplean esa misma expresión. No estamos hablando de las ideas concretas de los Padres de la Constitución, por supuesto, sino del principio jurídico de la intención del legislador como regulador de los límites de la interpretación.  

Así pues, en el Código Civil se añade simplemente un párrafo diciendo que "el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo sexo". Que en lo que a presuposiciones se refiere sigue siendo ilustrativo, pues no dice "cuando ambos contrayentes sean de sexo diferente". (Y así sigue presente la huella del carácter excepcional o sobrevenido del matrimonio entre personas del mismo sexo en la misma ley que lo garantiza).

¿Por qué, aun reconociendo que el sentido de los textos es históricamente el que es, se lanza el Legislador a hacer una interpretación que explícitamente vulnera ese sentido—insisto, según reconoce el propio Legislador, que nos ha aclarado que este código presupone la heterosexualidad del matrimonio— y a la vez, con el mismo golpe de voz, dice que está trabajando "dentro del margen de opciones abierto por la Constitución"?

Se apela a otros derechos garantizados por la Constitución. Cierto, pero las regulaciones explícitas del texto sobre un punto dado siempre actúan como limitaciones a la extensión posible de otros artículos. Por ejemplo, cuando la ley dice que "los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España" (Art. 30.1), hay que tener en cuenta para la interpretación de ese deber la existencia de otras especificaciones, como las garantías a la objeción de conciencia (Art. 30.2). No se puede ignorar sin más el 30.2 porque exista el 30.1. De igual modo, no se debería poder ignorar el 32.1 (cuyo sentido nos ha explicado amablemente el Legislador), por el hecho de que el Art. 14 diga que "los españoles son iguales ante la ley" y se prohiba la discriminación. Por ejemplo, no es anticonstitucional tampoco el artículo que discrimina por sexo a la hora de suceder a la Corona. Será machista, e incluso incoherente, pero no anticonstitucional. Del mismo modo, el artículo que estipula el matrimonio entre personas de distinto sexo será homófobo, o decimonónico, o insuficientemente rico, plural y dinámico, según opiniones—lo que malamente puede decirse es que es anticonstitucional. O que no significa lo que significa, cosa que repito, nos acaba de confirmar el propio Legislador. Colocándose así en una posición difícilmente sostenible desde el punto de vista de la lógica y de la hermenéutica.

Del mismo modo, sería incoherente decir que cuando la Constitución utiliza el masculino genérico ("los españoles son mayores de edad a los 18 años") cabría sin embargo proponer una ley especial para las españolas, tras haber reconocido que en efecto el sentido de la Constitución era el del masculino genérico aplicado a ambos sexos. También podría haber parecido oportuna una reforma del Código Civil en ese artículo que prohíbe a una persona casarse con el asesino/a de su anterior cónyuge. ¡Y eso que atenta contra la libertad de las personas, aun de las reinsertadas con su pena cumplida! Lo mismo se aplica a otras restricciones al matrimonio.

No es posible, pues, la explicación de esta maniobra interpretativa apelando a una  garantía de derechos constitucionales establecidos en otros artículos. ¿Es un intento deliberado de ver hasta dónde puede estirarse la Constitución? Si las intenciones pueden ser múltiples o confusas, desde luego, el efecto está servido. El efecto, hermenéuticamente hablando, es que una ley de rango inferior puede modificar la Constitución, y "evitar toda quiebra entre el Derecho y los valores de la sociedad cuyas relaciones ha de regular", por el procedimiento de hacer que la Constitución se pliegue en cada momento a la mayoría absoluta parlamentaria necesaria para aprobar una ley—en lugar de a la mayoría porcentual superior requerida para una modificación de la Constitución.

Evidentemente, el mismo razonamiento serviría para declarar constitucionales la poligamia, poliandria, y matrimonios de grupo, previo comentario de que la frase "el hombre y la mujer" a la vez significa lo que significaba en 1978 y que ahora por ley puede significar "un grupo de hombres y otro grupo de hombres", pongamos por caso. Eso si la sensibilidad social lo autoriza—claro que la medida de la sensibilidad social es la mayoría parlamentaria de la mitad más uno.

Obsérvese que no se intenta decir que la Constitución dice otra cosa que la que dice: sencillamente se aclara lo que dice, y a la vez se proclama de modo incoherente que abre otras opciones—cuando es la propia ley la que las abre, y no la Constitución, en una maniobra hermenéutica-performativa sin paralelo conocido. Esto hace sospechar que, a pesar de sus aclaraciones iniciales sobre la recta manera de interpretar los códigos anteriores, esta ley no pretende establecer principios interpretativos, sino más bien crear la pista donde poder hacer una voltereta retórica, y una ficción legal. A saber, que el atrasado y decimonónico era el código civil, así como los demás textos legales de los siglos XIX y XX. A excepción de la Constitución, que abre —o a la que se puede hacer abrir, tanto da— posibilidades y márgenes. Se supone que mediante la práctica de legislación creativa que no sea derogada por el Tribunal Constitucional. 

Subsiste en la ley una pequeña incoherencia (en sus propios términos, si es posible). Tras ordenar la reforma terminológica del Código Civil (de "marido y mujer" a "cónyuges"), aclara el Legislador:

"Subsiste no obstante la referencia al binomio formado por el marido y la mujer en los artículos 116, 117 y 118 del Código, dado que los supuestos de hecho a que se refieren estos artículos sólo pueden producirse en el caso de  matrimonios heterosexuales."

Aquí topa con alguna paradoja más esta ley tan avanzada. Esos artículos son los relativos a la filiación, y dice el 116 que "se presumen hijos del marido los nacidos después de la celebración del matrimonio y antes de los trescientos días siguientes a su disolución o a la separación legal o de hecho de los cónyuges".

Los casos de impotencia, adulterio—y ya no entro en transexualidad, etc.— quedan remitidos por tanto a las sentencias judiciales específicas en tanto que excepciones. Entiendo que no se presuponen hijos del cónyuge los hijos habidos por una lesbiana después de la disolución del matrimonio unisexual. ¿Pero, y antes? Y, aún más: en el caso de matrimonio entre una lesbiana transexual y una lesbiana vulgar, cuando el cambio de sexo se ha limitado al cambio de una palabra en el registro—¿sigue vigente esta limitación? Si se deja la terminología de estos artículos de filiación sin cambiar, a esa "cónyuga" no se le aplican las presuposiciones relativas a "maridos", por muy hombre que sea biológicamente hablando.

El artículo 115, a su vez, declara que "la filiación matrimonial materna y paterna quedará determinada legalmente: 1) Por la inscripción del nacimiento junto con la del matrimonio de los padres. 2) Por sentencia firme.

No es fácil saber qué quiere decir "los padres" en este artículo. ¿Se refiere a dos varones exclusivamente? No parece plausible. ¿Se refiere a un hombre y una mujer exclusivamente? Nada permite presuponerlo, habida cuenta de la reforma de la ley del matrimonio. Parece que la filiación, en el caso de una pareja homosexual, se contempla de modo no problemático dentro del caso general, por inscripción del nacimiento junto con la del matrimonio de los padres, a menos que medie una sentencia que disponga lo contrario. En el caso de una pareja de hombres, no sé si se aceptaría en el Registro Civil la inscripción de un nacimiento a la pareja sin problemas—habría que acudir a la casuística, y probablemente habrá soluciones diferentes según el funcionario de turno en la ventanilla. En el caso de una pareja de lesbianas, no queda excluido por el sentido común que pueda haber un nacimiento, y que se inscriba una criatura como hija del matrimonio. Lo que no sé es si en la ley ha lugar siquiera a especificar cuál de las dos cónyuges ha parido efectivamente el hijo, puesto que aquí tampoco valen presuposiciones. ¿Alguien tiene datos?

Ideas sobre el matrimonio hay muchas, está claro. Y sobre la interpretación, también. Lo que me parece que no hay es ningún principio común, ni ético ni interpretativo, sobre el que asentar las leyes. Y menos lo habrá si el Tribunal Constitucional abandona su extraño silencio y rechaza el recurso contra esta ley. Las palabras, como decía Humpty Dumpty, significan lo que mande el jefe. Incluida la palabra "remover" utilizada en el articulado de esta ley: "La Historia evidencia una larga trayectoria de discriminación basada en la orientación sexual, discriminación que el legislador ha decidido remover". Pues removido queda el asunto, hasta nueva orden.

Ley de ropa, peinado y maquillaje