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Vanity Fea

Política

España y Libertad

Me acabo de leer este libro, España y Libertad, de Federico Jiménez Losantos, a pesar de que me resulta un tanto sospechosa la conjunción de ambas palabras, y aún más cuando la presentación del libro dice "España y libertad. Valga la redundancia". ¿Redundancia? Ostrás, pues sí que vamos bien.

Pero luego resulta que comparto gran parte de las cosas que dentro se dicen, y hasta la base del razonamiento que justifica el título. Jiménez Losantos defiende el orden constitucional de 1978 (no, por cierto, a Franco) aunque se empeña en mantener de modo irritante para el pensamiento aceptado que ese orden fue instaurado por los franquistas: Suárez, por ejemplo, o Torcuato Fernández Miranda. O el rey que puso Franco. Cosas que no gusta recordar así... Y es ese el orden que sirve de base a la libertad que defiende Jiménez Losantos; y son las maniobras torticeras con el ordenamiento legal y sus fundamentos la mayor amenaza para la libertad. Sin ley, sin Estado de Derecho, no hay libertad. Y la deriva anticonstitucionalista y pro-republicana de Zapatero hace más por poner en peligro la libertad que por reforzarla.

Hasta ahí, de acuerdo. Y con tantas y tantas cosas en el libro. Muchas veces es certero, y despiadado con la estupidez y la falsedad. Pero desde luego no es el libro de un hombre mesurado ni ecuánime, ni de una persona políticamente correcta. Jiménez Losantos no se corta de decir las cosas en un lenguaje directo y despectivo, que no sólo se desentiende de ofender, sino que lo busca deliberadamente en ocasiones. Se le sale la indignación por las orejas. Tiene fama de ser una especie de fascista a la derecha de Franco, cuando para nada es así. Aunque a veces se hace comprensible que la gente oiga a un señor tan cabreado defender ideas de derechas, y lo confunda con una especie de Goebbels. Y ni que decir tiene que no estoy de acuerdo con todas sus descalificaciones y prejuicios conservadores: de hecho, creo que sería difícil encontrar a una persona que esté de acuerdo con este hombre en todo, tal es su manera de disparar cañonazos en todas direcciones, cortándose un pelín sólo a la hora de criticar a la casa que lo alberga, la Cope. Donde no creo que dure mucho a pesar de los índices de audiencia espectaculares. Como locutor Jiménez Losantos es un artista de la radio; a la vez informador, intelectual, payaso, espantapájaros, aguafiestas, humorista, demagogo, pedagogo y sobre todo hombre airado; apela al oyente completo, desde sus ideales más nobles hasta sus instintos más bajos. Desde luego subestima el papel político de la politesse, la conveniencia de engrasar los engranajes sociales con el respeto al adversario, de ser poli en la polis. Es impresentable la ligereza con la que trata a los árabes, todos en el saco de los mojamés, aunque no le falte razón al criticar las dictaduras y califatos de por ahí. O a Chávez, "el Gorila Rojo"; desde luego para diplomático no cojáis a Jiménez Losantos.

Ahora, para cantar las cuarenta a muchos cantamañanas, por ahí sí que es una lectura más adecuada. No deja trapicheo con cabeza (menos los del PP, que para esos tiene más tragaderas), ni lema políticamente correcto sin parodiar, tiene un ojo clínico para eso. Los artículos recogidos en el libro se quedan mayormente a las puertas de la anunciada negociación del gobierno con la ETA. Pero Losantos la anuncia ampliamente, y disecciona su lógica con enorme lucidez. Pongo un trocito revelador, de febrero de 2004, sobre el asunto de Carod y Perpiñán:

Puesto que el terrorismo es una forma de propaganda, la 'propaganda por el hecho' de que hablaban los anarquistas y nihilistas rusos en el siglo XIX, su única posibilidad de victoria frente a cualquier régimen es ganar la batalla de la propaganda, que empieza por la del lenguaje. Atender las largas y prolijas explicaciones de la ETA es mucho menos instructivo que observar el cadáver de uno de sus cientos de víctimas. La profunda y deliberada maldad, la inhumanidad pavorosa de esas bestias con boina les obliga, por compensación, a gastar folios y más folios en explicarse. Pero es un aspaviento verbal que sólo realizan ante sí mismos y ante su ensangrentada parroquia. No importa lo que digan, aunque convenga saberlo: importa lo que hacen. Y lo que hacen es matar españoles. Y lo que han dejado de hacer es matar catalanes. En realidad, ETA es la única entidad político-criminal en reconocer la independencia de Cataluña. (93).

Lo pavoroso no es que la Eta haga estas cosas; lo pavoroso es que el Gobierno acepte esa lógica y siga el camino que le trazan al parecer desde Perpiñán, aceptando de buena gana perder la batalla de la propaganda (o la de los símbolos patrios, que es la misma).

Hay quien dice que al ser él mismo una víctima del terrorismo, las opiniones de Jiménez Losantos deberían ponerse entre comillas y usarse con precaución. Yo estoy de acuerdo; aunque de hecho creo que eso hay que hacerlo con todas las opiniones en España, pues todos somos víctimas del terrorismo que envenena el orden político: algunos víctimas directas, y otros indirectas: por temerosos, por abducidos mentales, o por sputniks (los más víctimas quizá de los tres, aunque no me dan pena). Jiménez Losantos podrá ser víctima directa, y hasta estar (justamente) resentido, pero desde luego no cae en ninguna de estas otras tres categorías. Y a pesar de su saeva indignatio y su nula voluntad de no ofender, el mensaje central de su libro es válido: la libertad política es precaria, está en peligro constante, y hay que atreverse a defenderla a cada momento. Contra los criminales y contra los gobernantes; contra la mentira, y contra la verdad oficial. Y el primer paso para defender la libertad es defender la ley. Sin ley, no hay libertad... más que para el que atropella los derechos de los demás.

Aquellos polvos, estos lodos, y los que han de venir

Me gusta este partido

Ciudadanos: Partido de la ciudadanía. Visto a través del blog de Arcadi Espada. Se define como socialdemócrata, liberal, laico y antinacionalista. (Supongo que yo, por exclusión, o por deducción, también).

Y tiene también su propio blog.

Aunque de un buen comienzo al llegué, ví, vencí, va un largo, larguísimo, trecho. Esperemos que los cien años de honradez necesarios sean tengan menos altibajos que los de otros.


El partido digital

Aclaración de la Declaración

Llego tarde, pues no nací en el siglo XVIII, a comentar la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Pero en fin, aquí quedan algunos datos para un critical discourse analysis de este texto fundacional. Vaya en homenaje al mismo, homenaje en forma de declaración de independencia, claro (critical criticism), y no de dependencia (friendly criticism).

IN CONGRESS, JULY 4, 1776
The unanimous Declaration of the thirteen united States of America

When in the Course of human events it becomes necessary

 

 

 

La necesidad no es absoluta. Más bien, el reconocimiento de esa necesidad presupone la propia independencia a la que se llega mediante la declaración. Esta acción fundacional, realizativa, de la Declaración de Independencia, que nos lleva a una regresión al infinito o a una retroacción autocreativa ha sido comentada por Derrida y Hillis Miller entre otros, y a sus análisis me remito.

for one people to dissolve the political bands which have connected them with another

One people, another people. No dos secciones del mismo people (o sea que ya había independencia de hecho antes de haber declaración). No quiero ser pesado, creo que no volveré sobre este aspecto, ver Derrida.

and to assume among the powers of the earth, the separate and equal station

Separate and equal. Ciudadanía de ciudadanos, ciudadanía de naciones en el mundo. Son dos caras de la misma moneda.

to which the Laws of Nature and of Nature’s God entitle them,

¡UF! Menudo bocao. Aquí hay dos tipos de presuposiciones: las compartidas con el otro Pueblo de quien se separan (también creyentes sin duda en Dios y en la Naturaleza) y la Naturaleza y Naturaleza de Dios instituidas por un documento fundacional de esta categoría, este Génesis, estas Leyes del Universo aquí firmadas. Por supuesto, desde mi punto de vista, fundar algo en la naturaleza de la Naturaleza es una petición de principio, porque esa naturaleza habrá de analizarse políticamente en el propio documento o en la legislación que se desarrolle (o que se conserve). Y crear a Dios es una necesidad constante. Por cierto, este "Nature’s God" tiene un toquecillo deísta. Pero el Dios deísta no se pronuncia en cuestiones políticas, y menos en política internacional. Este documento instituirá también el tipo de Dios que necesita, y su reglamentación política.

a decent respect to the opinions of mankind

No verdades, sino opiniones. Para "verdades", Dios y la Naturaleza (los nuestros); para opiniones, las de los demás, la Humanidad. Bueno es, de todos modos, que merezcan respeto decente. Si no, no tendríamos ni siquiera declaración.

requires that they should declare the causes which impel them to the separation.

Ahá, qué decía. Las causas están allí, y bien fundadas. La declaración de independencia se basa en un prurito comunicativo, supuestamente innecesario, pura cuestión de decencia (si la decencia es innecesaria, vamos) -- me refiero a que no instituye nada, al parecer, sólo comunica. ¿Igual habría independencia de facto, sin la comunicación? Es difícil de creer. Este documento parece autodefinirse de modo un tanto solapado.

We hold these truths to be self-evident,

De esta línea es que no paso hoy. "We" se refiere sin duda a los signatarios. "Hold" es la declaración: explícita, performativa en su salir a la luz pública, y sin embargo no es un acto arriesgado, porque no se ventilan "opiniones" al parecer, sino "verdades", y "verdades" que, es más, no necesitarían mayor defensa ni explicación porque son evidentes de por sí. Bueno, muchas verdades hay que no lo son, y requieren explicación, argumentación. Estas no, y sin embargo, se explicitan, sea como declaración irrenunciable de exigencias que no van a ser aceptadas (por quienes no reconocen la Verdad) o como premisas de un silogismo que también son compartidas por los no-signatarios, en especial los hombres que tienen Opiniones, y quizá más en concreto los representantes del otro Pueblo que no es el mismo. Premisas de un silogismo, digo, que les llevarán a apearse de sus opiniones y aceptar la verdad - puesto que es evidente de por sí.

that all men are created equal,

All men quiere decir todos los hombres, en traducción literal. Pero en traducción crítica y no literal, quiere decir todos los Varones Blancos. He aquí una cuestión central en un comentario de texto del Texto. Las leyes van adaptándose al sentido de los tiempos: mejor si no es preciso derogarlas ni modificar explícitamente su wording. Pero eso no nos debería llevar a engaño, y creer que "all men" incluye a los esclavos negros de Jefferson, por ejemplo, o a su esclava sexual. Qué ironía, que este documento supuestamente fundador (oops, Reconocedor) de los Derechos Humanos occidentales sea también la prueba viviente de que las palabras no son lo que parecen ser, ni los Derechos tampoco. Que en sus mismas presuposiciones esté negando lo que supuestamente defiende. Y que ni siquiera se le pueda acusar con mucha virulencia de hipocresía y de incoherencia, porque el sentido literal de las palabras es irrelevante, y hubiera sido demasiado revolucionario para su momento. No estaba el horno para bollos de ese calibre. Ya es bastante que haga pasar a "todos los hombres blancos adultos y cuerdos, admitidos como ciudadanos por la polis" por "todos los seres humanos". Aunque al hacer eso nos esté vendiendo una moto de gran cilindarada: el racismo, el patriarcado, el double standard. Y el doublethink.

"Are created" también tiene miga, pues evidentemente no está pensado para Estados laicos. Dudar del Creador, o de la Creación - incluso del Creacionismo, dirán algunos - es socavar el fundamento mismo de los Derechos Humanos, si es que tienen un pilar en este documento, si es que no han sido inscritos por el Creador en la forma de las constelaciones, si son una creación humana, digo. Digo yo, y no dice la Declaración, claro. Donde yo veo institución humana de convenciones políticas en un cosmos vacío de sentidos no humanos, el Documento ve reconocimiento de verdades autoevidentes inscritas en un Universo significativo, antrópico, antropoteocéntrico. Aunque sólo sea un Dios de oficio, un Dios no confesional - ¿bien será Dios, sin embargo, y no Alá, digo yo? - un dios que es poco más que el símbolo de las intenciones éticas constituyentes y constituidas por la comunidad. "E pluribus unum", las criaturas crían al Criador, y la frase latina viene en suma a ser otra manera de decir "in God we trust".

that they are endowed by their Creator

¿Donde lo pone? ¿Dónde está estipulada, esa dote? Ah, aquí...

with certain unalienable Rights,

Donde dice unalienable, léase alienable. Deber no es hacer, y los Derechos más habían brillado (y brillan) por su ausencia que por su presencia. Más bien han de ser instituidos (cosa que la Declaración a su modo torticero intenta hacer) que presupuestos como inalienables, contra toda evidencia. La frase Rights of Men, por cierto, yo la encuentro usada por primera vez en un texto de Mary Finch, "The Introduction", donde se queja de que son unas presuposiciones abusivas que no se reconocen en el caso de las mujeres. O sea que menos Derecho, y menos presuposición... que en todas partes cuecen habas. Donde dice Rights, léase leftovers. Después de las matizaciones.

that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness.

¿Derecho inalienable a la Vida? ¿En los USA? Ah. Bueno, será dentro del ámbito dictado por las leyes. O sea, que son las leyes que derivan de esta Declaración las que la desarrollan, o matizan, o contradicen, o nos explican el sentido que se esconde detrás de las palabras, el auténtico comentario de texto, a critical discourse analysis. "Liberty" me gusta, es tan vago. Pero está claro que esta LLH está supeditada a leyes no escritas (aquí), leyes que han de contradecir la letra del texto y sus amplios horizontes.

— That to secure these rights, Governments are instituted among Men,

Teoría rousseauniana (botella medio llena) o hobbesiana (botella medio vacía). El Gran Pacto que nunca existió (como los Derechos, y la Creación, esto es toda una fantasmagoría fundacional). Me gusta más, como teoría dieciochesca, la de Hume: que los gobiernos existen por la fuerza de la costumbre, o por la fuerza (yendo un poquito más a lo Nietzsche)... y que luego se hacen teorías a posteriori sobre por qué se han instituido, orígenes míticos, o grandes Pactos virtuales. Huy, pero he aquí un pacto real, qué digo.

Por cierto, creía que los gobiernos estaban instituidos para limitar los derechos "innatos" del ser humano. Para matizar la dote de la Naturaleza con notas a pie de página. ("La garantía cubre únicamente una pequeña parte del depósito original").

deriving their just powers from the consent of the governed,

¿Y los unjust?

Ay, que me ría un poco; the consent. Como si el consentimiento de los gobernados... en fin. Bueno, de acuerdo, en el sentido amplio de que las naciones tienen los gobernante que se merecen, y que en última instancia, la Revolución es posible, o el suicidio, que decía Sartre. Este consentimiento es by and large virtual. Cuando no hay elecciones, por eso; y cuando las hay, entre elección y elección, por la ficción relativa de la representación. Una entidad fantasmo-virtual más que sumar a nuestra colección, the consent of the governed.

— That whenever any Form of Government becomes destructive of these ends,

Ay, pero quién determinará si se da este caso... El Gobierno no. Con eso podéis contar. Así que una Declaración de la Legalidad de Revoluciones es, si no un documento imposible, o contradictorio en los términos, sí un documento metapolítico (como quien dice metaficcional), una ruptura de marco, o una invaginación conceptual, como diría Derrida.

it is the Right of the People to alter or to abolish it,

La Revolución crea la Institución, y así la Institución institucionaliza la Revolución. (PRI). Hay que entender, claro, cuando la Forma de Gobierno deja de ser representativa, entonces se puede cambiar. Pero claro, era la Forma de Gobierno la que institucionalizaba la modalidad de la representación, no salimos del regressus in infinitum. En última instancia: si triunfa la Revolución, será porque el pueblo así lo ha decidido. Es axiomático. Si la Revolución no triunfa, es que los revolucionarios no representaban al pueblo. Porque los gobiernos se instituyeron para garantizar los Derechos, que siempre quedan garantizados porque siempre hay gobierno.

and to institute new Government, laying its foundation on such principles and organizing its powers in such form, as to them

Them, the people. Los abajo firmantes, si no son ahorcados. Entonces tendrán razón - y la tenían. Q.E.D.

shall seem most likely to effect their Safety and Happiness.

Hombre, Safety... Normalmente es más seguro aguantar la tiranía que montar una revolución, eso pocos lo discutirán. A menos que el país ya esté muy, pero muuy, revolucionado.

Prudence, indeed, will dictate that Governments long established should not be changed for light and transient causes;

La injusticia de un gobierno puede que no sea light, Es más discutible presuponer que no vaya a ser transient. En especial si hablamos del carácter tiránico de tal o cual líder.

and accordingly all experience hath shewn that mankind are more disposed to suffer, while evils are sufferable than to right themselves by abolishing the forms to which they are accustomed.

Sí, lo que decía. La fuerza de la costumbre, y la dialéctica del amo y el esclavo.

But when a long train of abuses and usurpations, pursuing invariably the same Object evinces a design to reduce them under absolute Despotism, it is their right, it is their duty,

Rights of Man... Duties of Man... not quite the same thing. No sé si se ha establecido suficientemente la base de los Deberes del hombre. Ni la de los Derechos, claro.

to throw off such Government, and to provide new Guards for their future security. — Such has been the patient sufferance of these Colonies; and such is now the necessity which constrains them

¿Moral necessity? ¿Physical necessity? ¿Duty? ¿Right Duty? Desde luego, con una declaración de Independencia, es como los hombres más se obligan a sí mismos a seguir un curso determinado. Aunque digan que les viene impuesto de fuera... constraints. Inner constraints. ¿Interest?

to alter their former Systems of Government. The history of the present King of Great Britain

- Transient King! -

is a history of repeated injuries and usurpations,

Sin ánimo de molestar, ¿no es una secesión una usurpación? No para los secesionistas, claro, digo: para los secesionados. No puede ser otra cosa. ¿Qué sucedería si esta ley se aplicase recursivamente? Ah, ya me acuerdo. La guerra de Secesión. El Anexo a esta Magna Carta.

all having in direct object the establishment of an absolute Tyranny over these States. To prove this, let Facts be submitted to a candid world.

Let, rather, the following interpretations and valuations be submitted to a candid world. No tan cándidos, los Declarantes.

He has refused his Assent to Laws, the most wholesome and necessary for the public good.

He has forbidden his Governors to pass Laws of immediate and pressing importance, unless suspended in their operation till his Assent should be obtained; and when so suspended, he has utterly neglected to attend to them.

He has refused to pass other Laws for the accommodation of large districts of people, unless those people would relinquish the right of Representation in the Legislature, a right inestimable to them and formidable to tyrants only.

He has called together legislative bodies at places unusual, uncomfortable, and distant from the depository of their Public Records, for the sole purpose of fatiguing them into compliance with his measures.

He has dissolved Representative Houses repeatedly, for opposing with manly firmness his invasions on the rights of the people.

Que no, que no voy a refutar las quejas de los colonos, ni a criticarles su manly firmness.

He has refused for a long time, after such dissolutions, to cause others to be elected, whereby the Legislative Powers, incapable of Annihilation, have returned to the People at large for their exercise; the State remaining in the mean time exposed to all the dangers of invasion from without, and convulsions within.

Without, within... Que venga Derrida. Without without. Within without. ¿Es una guerra civil de independencia una guerra entre dos países? Pues ya se verá. Aquí el hindsight bias, la distorsión retrospectiva, que hace la Historia, actúa que da gusto.

He has endeavoured to prevent the population of these States; for that purpose obstructing the Laws for Naturalization of Foreigners;

Uf. Qué tema tan delicado. Con la de inmigrantes que tenemos aquí. Los que hoy usa USA, digo, y España. Somos nuestros propios tiranos. Igual viene el Pueblo a por nosotros, a saltar la valla.

refusing to pass others to encourage their migrations hither,

encourage their migrations, indeed. Eso no es un Pueblo, es un melting pot, o un sitio donde se corta mucho bacalao, o ... en fin, que no sé de qué se quejan estos americanos de su gobernante en este punto, esto es moneda corriente. Ya, querían mano de obra. ¿No habrán censurado aquí algún párrafo sobre los esclavos? Es tan complicada la historia.

and raising the conditions of new Appropriations of Lands.

Appropriation, Expropriation. Los indios también hicieron su Declaración de Independencia, pero tenían peores armas.

He has obstructed the Administration of Justice by refusing his Assent to Laws for establishing Judiciary Powers.

He has made Judges dependent on his Will alone for the tenure of their offices, and the amount and payment of their salaries.

Montesquieu ya inspiraba por aquí a la separación de poderes, o bien habían llegado a ella por deducción propia.

He has erected a multitude of New Offices, and sent hither swarms of Officers to harass our people and eat out their substance.

Je, pues no tenían ni tantos funcionarios ni tantas Autonomías y Parlamentos como España.

He has kept among us, in times of peace, Standing Armies without the Consent of our legislatures.

Que se lo digan a Bush. Y a Clinton. Y a Bush. Y a Reagan. Y a Carter. Y a Ford. Y a Nixon. Y a Johnson. Y a Kennedy. Y a Eisenhower. Y a Truman. Y a Roosevelt. Y a Zapatero. Y a Aznar (aunque ese quitó la mili, mira tú, Aznar). Y a González. Yawn... Bueno, todos estos con consentimiento, con "autoinvasión".

He has affected to render the Military independent of and superior to the Civil Power.

El Rey es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Claro que también es el Jefe del Estado. De todos modos, habíamos dicho que en una revolución quien tiene mejores armas escribe la Historia, así que tenemos aquí otra petitio principii, esperemos que el Ejército esté de nuestra parte.

He has combined with others to subject us to a jurisdiction foreign to our constitution, and unacknowledged by our laws; giving his Assent to their Acts of pretended Legislation:

More bootstrapping. Si es el rey, no será tan foreign. ("Our constitution" en sentido estricto no existía).

For quartering large bodies of armed troops among us:

De esto se podrían quejar los iraquíes, quizá.

For protecting them, by a mock Trial from punishment for any Murders which they should commit on the Inhabitants of these States:

De esto se podrían quejar los iraquíes, quizá.

For cutting off our Trade with all parts of the world:

De esto se podrían quejar los cubanos, quizá.

For imposing Taxes on us without our Consent:

Taxes with consent! ¡Pero bueno! Vale, estos estaban dispuestos a pelear. Allí está el quid de la cuestión.

For depriving us in many cases, of the benefit of Trial by Jury:

Tradiciones locales... a mí que me libren de ese benefit en cualquier caso.

For transporting us beyond Seas to be tried for pretended offences:

Los de Guantánamo ya querrían ser juzgados, aunque fuese por crímenes reales.

For abolishing the free System of English Laws in a neighbouring Province, establishing therein an Arbitrary government, and enlarging its Boundaries so as to render it at once an example and fit instrument for introducing the same absolute rule into these Colonies

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...

For taking away our Charters, abolishing our most valuable Laws and altering fundamentally the Forms of our Governments:

For suspending our own Legislatures, and declaring themselves invested with power to legislate for us in all cases whatsoever.

Declaration against Declaration. Let’s fight.

He has abdicated Government here, by declaring us out of his Protection and waging War against us.

Hem... la primera frase no es literalmente cierta, claro. Y la segunda es sólo "en tanto que rebeldes". No perdamos de vista el punto de vista del adversario, aunque eso es inevitable hacerlo para declararte independiente. O para que él no se declare.

He has plundered our seas, ravaged our coasts, burnt our towns, and destroyed the lives of our people.

"Our", "his". O es cruel contra su pueblo, o contra otro pueblo. O las dos cosas, claro.

He is at this time transporting large Armies of foreign Mercenaries to compleat the works of death, desolation, and tyranny, already begun with circumstances of Cruelty & Perfidy scarcely paralleled in the most barbarous ages, and totally unworthy the Head of a civilized nation.

Constantemente haremos cosas indignas de una nación civilizada, olvidándonos de los principios fundacionales. Entre otras cosas, quizá, porque esos principios nos enseñan una cierta ceguera selectiva en favor de nuestros propios intereses.

He has constrained our fellow Citizens taken Captive on the high Seas to bear Arms against their Country, to become the executioners of their friends and Brethren, or to fall themselves by their Hands.

Pero si luchan contra su país (¿qué país?) ya son traidores. Si obedecen a "su rey" a la fuerza... en fin. Quién leerá el corazón de los fellow citizens. Espantosas situaciones, que no nos toquen. Divisiones internas dentro de uno mismo, eso traen las guerras civiles.

He has excited domestic insurrections amongst us, and has endeavoured to bring on the inhabitants of our frontiers, the merciless Indian Savages whose known rule of warfare, is an undistinguished destruction of all ages, sexes and conditions.

Guerra total es la que aplica el indio, y quizá reciba la misma medicina. O quizá se perpetre el genocidio de maneras más sutiles. Pero EE.UU. es como Sudáfrica, sólo que antes de abolir el apartheid mataron a todos los negros. Por cierto, aquí se construye EE.UU. contra la nación india (como España contra el Islam o los judíos). ¿Cuándo deja exactamente de ser una relación antagónica, para volverse inclusiva? Del todo, nunca deja.

In every stage of these Oppressions We have Petitioned for Redress in the most humble terms: Our repeated Petitions have been answered only by repeated injury. A Prince, whose character is thus marked by every act which may define a Tyrant, is unfit to be the ruler of a free people.

Tienen mejor prensa estos caballeros subsignatarios, por cierto, que los que ejecutaron a Carlos I. Vae victis, sic semper.

Nor have We been wanting in attentions to our British brethren.

Este detalle es bonito. Brethren: no lo plantean como una guerra entre pueblos, cuánto menos alegando unidades de destino en lo universal diferenciadas. A nuestros propios secesionistas de aquí, a la izquierda y a la derecha del mapa, les faltan argumentos si no echan mano de las unidades de destino.

We have warned them from time to time of attempts by their legislature to extend an unwarrantable jurisdiction over us.

La irresponsabilidad de sus hermanos ingleses. No resistirse a la tiranía también ellos (a la tiranía ejercida sobre el vecino).

We have reminded them of the circumstances of our emigration and settlement here. We have appealed to their native justice and magnanimity, and we have conjured them by the ties of our common kindred. to disavow these usurpations, which would inevitably interrupt our connections and correspondence. They too have been deaf to the voice of justice and of consanguinity. We must, therefore, acquiesce in the necessity, which denounces our Separation, and hold them, as we hold the rest of mankind, Enemies in War, in Peace Friends.

Great rhetoric. Pero que no oscurezca que la Declaración de Independencia es una Declaración de Guerra. "A menos que la autoridad actual nos entregue sus poderes a los rebeldes", ja. Es una noble empresa, pero todas las nobles empresas requieren el uso de la violencia. En este caso, la apropiación de la violencia legal, mediante la violencia.

We, therefore, the Representatives of the United States of America,

Rephrased: Los que, de triunfar la rebelión, resultaremos haber sido los representantes de los todavía no existentes Estados Unidos: ni siquiera existentes para nosotros, porque en la incertidumbre de la guerra nada tiene la sustancialidad que sería deseable.

in General Congress, Assembled, appealing to the Supreme Judge of the world for the rectitude of our intentions,

No sweat. Siempre la garantiza, en estos casos.

do, in the Name, and by Authority of the good People of these Colonies,

Esto lo comentaba Hillis Miller. ¿Este "good People" incluye a todos? ¿O se distingue aquí entre los "tories" y los rebeldes?

solemnly publish and declare, That these United Colonies are, and of Right ought to be

Una mera rectificación de los papeles; para reconocer una situación de hecho. Paradójica, claro. Está en juego la institución del Derecho, no hay ningún derecho común al que apelar para esta declaración, salvo la entelequia autosustentativa del Creator, y sus Derechos escritos en las estrellas. Pero estamos solos, y hay que luchar.

Free and Independent States,

Huh. ¿No estaban, no eran, United States? ¿Cómo pueden ser free and independent? Libres de Inglaterra, pero ¿dependientes del nuevo Ente creado más cerca de casa? Siempre hay un Otro que nos limita. Es este conjunto de Trece Declaraciones de Independencia otro más de esos Derechos tan universales, o pronunciamientos magníficos y flotantes, cuyos límites prácticos hay que ventilar a tortas. En la Guerra de Secesión.

that they are Absolved

Me gusta el tono sacramental, o born-again Christian, de este "absolved".

from all Allegiance to the British Crown, and that all political connection between them and the State of Great Britain, is and ought to be

"is and ought to be" - vide Hillis Miller, Speech Acts in Literature.

totally dissolved; and that as Free and Independent States, they have full Power to levy War,

El primer acto que sigue a la Declaración de Independencia.

conclude Peace contract Alliances, establish Commerce, and to do all other Acts and Things which Independent States may of right do. — And for the support of this Declaration, with a firm reliance on the protection of Divine Providence,

A shaky basis. Invoked by the enemy, as well. ¿Any disagreement on this? Let’s fight.

we mutually pledge to each other our Lives, our Fortunes

Esta es la auténtica base, también sin base firme, promesas, un apoyo mutuo de seres endebles, un sistema de fuerzas que se sujeta a sí mismo por falta de ninguna otra base en la que anclarse. Observemos que hay ready money de garantía, sin embargo; algo es algo.

and our sacred Honor.

Sacré Honneur. Sí, pero ese honor también depende (la frase lo dice, en realidad) del resultado final del combate. Declararse independiente es declarar la guerra, porque nada va a ser igual, y las normas que valían ya no se aceptan. Si se lleva a alguien hasta ese extremo, otros van a encontrar razones para resistirse a una rápida revolución de las cosas.

— John Hancock

New Hampshire:
Josiah Bartlett, William Whipple, Matthew Thornton

Massachusetts:
John Hancock, Samuel Adams, John Adams, Robert Treat Paine, Elbridge Gerry

Rhode Island:
Stephen Hopkins, William Ellery

Connecticut:
Roger Sherman, Samuel Huntington, William Williams, Oliver Wolcott

New York:
William Floyd, Philip Livingston, Francis Lewis, Lewis Morris

New Jersey:
Richard Stockton, John Witherspoon, Francis Hopkinson, John Hart, Abraham Clark

Pennsylvania:
Robert Morris, Benjamin Rush, Benjamin Franklin, John Morton, George Clymer, James Smith, George Taylor, James Wilson, George Ross

Delaware:
Caesar Rodney, George Read, Thomas McKean

Maryland:
Samuel Chase, William Paca, Thomas Stone, Charles Carroll of Carrollton

Virginia:
George Wythe, Richard Henry Lee, Thomas Jefferson,

Jefferson, el redactor original antes de las correcciones pactadas, soñaba quizá, según Hillis Miller, con ser el redactor único, quizá incluso el firmante único, de este documento. Una declaración de independencia es, sin embargo, también una declaración de dependencia mutua. La independencia es imposible.

Benjamin Harrison, Thomas Nelson, Jr., Francis Lightfoot Lee, Carter Braxton

North Carolina:
William Hooper, Joseph Hewes, John Penn

South Carolina:
Edward Rutledge, Thomas Heyward, Jr., Thomas Lynch, Jr., Arthur Middleton

Georgia:
Button Gwinnett, Lyman Hall, George Walton

 

 

 

Eisenhower mismo

 

—oOo—

Cataluña por montera

En la Cataluña del Capitán Trueno, blog catalán antinacionalista, comenta el autor como sigue:

 

La conclusión final es que la ciudadanía "ha pasado olímpicamente" de la élite política catalana que se embarcó en la aventura del Estatut. Y eso demuestra que hay un vacío político enorme entre los ciudadanos de Cataluña que podría ser liderado por un nuevo partido que se erigiera en defensor de los derechos individuales cívicos y en contra de los míticos derechos colectivos de las supuestas naciones. Por ejemplo, Ciutadans.

 

Pero con vistas al futuro que parece que pasa por la candidatura de Montilla por el PSC, me gustaría destacar una de las frases más venenosas que le he leído a Pedro Jota, lo que ya tiene mérito, publicada el domingo pasado:

 

"Al margen de que esta crisis haya servido para demostrar que mientras el ofuscado Maragall es mucho mejor persona que político, el atravesado Montilla todavía resulta peor persona que político"

 

Lo más grave de este comentario es que, además de tener mala intención, es una verdad como una catedral. Lo peor que hay es la fe del converso, y el nacionalismo es una fe, y el de Iznájar es un converso, un pobre obseso con su sangre impura que tiene que quemar en la hoguera política a los que defienden la Razón frente al instinto de territorialidad de los mamíferos.

 

Por eso tuvimos durante la campaña electoral a Montilla, como Torquemada, enardeciendo a las masas para que arrojaran a las tinieblas exteriores a "populares" y "ciudadanos" como si fueran brujas y judíos.

 

Y yo le comento:

 

Muy bueno tu comentario al comentario sobre Montilla. "Que además es cierto". En cuanto al comentario sobre los resultados, dos comentarios: el Estatut sí que ha sido, lamentablemente, votado por la mayoría de los votantes. Los abstencionistas, ciudadanos de segunda por elección, o súbditos autodesignados, delegan su voto por oficio a la mayoría de votantes. Que en este caso han aprobado el Estatut.

Y, lo más triste: que esa situación no tiene remedio. Ciutadans va a tener tan poco arrastre como se muestra en esta votación: su postura no ha sido apoyada más que por una minoría incapaz de cambiar el signo nacionalista que parece preferir contra viento y marea (por razones que a mí se me escapan) la mayoría opinante de la sociedad catalana.

 

Estatut y globalización

De Prisa, de Prisa: El Making-Off

- Esta mañana se ha estrenado su post De prisa, de prisa. ¿Satisfecho con el resultado?

- Bueno, de satisfacción conmigo mismo yo nunca ando mal, pero hay que reconocer que aún estamos en la fase de lanzamiento. Por ejemplo, lleva unas doscientas cincuenta visitas, si bien ningún comentario. Tampoco ha tenido trolls, que en estos temas no suelen faltar, todo hay que decirlo.

 

- Los actores, ¿qué tal?

- Hombre, donde estén los Muñecotes originales, que se quite lo demás. Mediocres, para qué le voy a decir otra cosa. Ya les harán la crítica buena sus fans; el director está para apretarles las tuercas.

 

- Muchos ppensarán que es usted un proppagandista ppartidista, o un comisario PPolítico de algún tippo…

Ya. Pues… el hombre es un animal político, y más si habla de política. Pero aclararé que por supuesto no pertenezco a ningún partido. He votado en alguna ocasión al PP, pero también al Pécé. Y a Izquierda Unida, y hasta al PSOE, mira. Al PP no lo volveré a votar, por su ceguera interesada y culpable en el asunto de la guerra de Irak, y por sus maneras absolutistas cuando se instala en el poder. De hecho voté a Zapatero en las últimas elecciones, y no por los trenes, aunque está claro que desapruebo su zETApaz. Y en cualquier caso, para qué voy a decirle a usted nada de mis votos, si el voto es secreto, y estamos en el marco de un género de entrevista ficticia, donde todo es o puede ser ficticio.

 

- A propósito del género, es una aventura nueva para usted, el género dramático…

No tanto. La vida cotidiana es drama. A veces, un drama. Eso no quiere decir que yo sea dramaturgo, aún menos buen dramaturgo.

 

- Hay quien dice que la caracterización no está muy lograda. ¿concibe usted realmente así las conversaciones entre los miembros del gobierno?

Por supuesto que no. Ya he dicho que no soy un dramaturgo. Por otra parte, el género caricaturesco no tiene por qué ser realista, aunque saque a la luz aspectos de la realidad, y aunque a veces la realidad sea su mejor caricatura. Yo no conozco nada de los ambientes políticos, ni sé cómo hablan los políticos de puertas adentro, ni intento ser "realista" en ese sentido. Y, por supuesto, no tengo ninguna información privilegiada.

- ¿Y en cuanto al trabajo de documentación?

Bueno, leo periódicos, consulto websaits, oigo la radio. La tele no la veo, en cambio, nunca. Quizá eso contribuya a mantenerme más informado, no sé (Risas). Oí sobre la detención de los etarras en la radio, y luego comparé las reacciones en distintos medios: la Cope, El País, Onda Cero… y me hice mi composición de lugar. Por ejemplo, a partir de una interpretación de la infame línea editorial que viene siguiendo El País, o Pravda, como lo llama Jiménez Losantos. En cuanto a Losantos, a veces tan certero al calar al gobierno, su homofobia y otras fobias le llevan en este caso a imaginar fantásticas conspiraciones de masones y homosexuales para urdir una operación que favorezca al gobierno (!) … vamos, planes perfectos. Lo nunca visto. A eso se refería la alusión a Grande Marlaska y la cuerda que le dieron a la Cope para ahorcarse, cuando dijo el juez en su entrevista con Rosa Montero en El País lo de su matrimonio homosexual. Sobre el asunto de la detención de los etarras, más equilibrada me ha parecido la lectura de Carlos Herrera en Onda Cero. Pero en fin, todo son reacciones sesgadas, e interpretaciones. No creo que yo sepa la verdad de cómo se gestan estos acontecimientos, lejos de mí, ni que mi lectura no sea ideológica. Ahora bien, aunque creo que hay gente más informada, sostengo que la verdad completa, la que nos gustaría tener, a vista de pájaro, no la tiene nadie; es sólo una composición mental imaginaria que nos hacemos. A ras de suelo, sólo existe el conflicto de las interpretaciones.

- No me negará que presenta a los políticos como unos sinvergüenzas.

Todos los políticos profesionales son unos sinvergüenzas a un nivel u otro, y cuanto más poderosos, y más éxito tienen, normalmente más sinvergüenzas son. De ahí el título, que alude a la película sobre chorizos de Carlos Saura; los mayores chorizos, los de los grandes atracos, son por supuesto chorizos políticos y mediáticos. Ahora bien, no vaya a interpretar nadie esto como un rechazo a la democracia (risas). Son un mal necesario, creo, a veces más mal que necesario, es todo. Esta huída hacia delante de Zapatero me parece no sólo innecesaria, sino peligrosa. E inmoral en sus medios, por supuesto, sea cuales sean sus fines últimos.

- Ya me carga usted también. Y en cuanto al rodaje, ¿cómo se ha hecho? ¿tiene anécdotas, manías?

Tras un post hay en realidad una personalidad, o sea toda una vida, en ese sentido amplio no puede decirse cuándo ha empezado a gestarse. Ahora bien, si hay noticias interesantes, y se suma una noche de relativo insomnio, se juntan las ideas y . . . lo que es la redacción en sí misma, yo redacto y tecleo a la vez. Escribo, por supuesto, sobre la marcha, y me escribo un post típico como este en diez minutos un cuarto de hora. Este making off lo mismo.

- Ha sido un placer hablar con usted durante esta entrevista

- Gracias, igualmente. Si quieres podemos cerrar este dossier sobre las bambalinas del post con unas . . .  

 

. . . escenas suprimidas

Bueno, seleccionaremos sólo una. Una en la que aparecían, para contraste y complemento, dos etarras camino de Francia.

- Oye, que nos llevan siguiendo unos chacurras desde que hemos cargado.

- Tranquilo, coño, que estamos de tregua. Ya llevan tiempo así. Tienen instrucciones de no intervenir, estarán sólo verificando el proceso de paz. Ahora todos somos comandos legales. 


El círculo de Zapatero 

A mí que me gobiernen

Triunfa una vez más el voto popular, en forma de voto y de no voto. Cataluña y Vascongadas van camino de la independencia (siempre conseguida por minorías decididas). La Constitución va camino de volverse papel mojado, puramente teórica, porque el Tribunal Constitucional también aplicará la oportuna y democrática ceguera selectiva. Si les llega algún recurso contra el Estatut, que igual ni les llega. Enseguida viene el Euskatut, que será igualmente democrático (aunque esta vez tampoco pasará del 50%, que ahora sí que le gusta a Zapatero). La Eta vivirá alegremente integrada y en paz con la sociedad, con la Policía escoltando las entregas de Impuestos Revolucionarios. Hoy juzgan a los asesinos del tiro en la nuca, pero tranquilos que pronto los soltarán, no queremos tensionar, y ya se sabe que hasta la Directora de Prisiones está contra las prisiones.

Porque este es un país de buenas gentes, que viven tranquilas, ven el fútbol, se van a la playa, que es lo que le interesa a la buena gente, no esas ficciones mediáticas que son el Estatut, las naciones múltiples, la Eta, el crimen… A mí que me pongan en la nación que quieran, dice el hombre de la barbacoa, el Homer Simpson nacional. El Presidente entiende lo que quieren las buenas gentes, los súbditos. Por eso es el Presidente, y por eso se sale con la suya. Hasta en medio de las guerras hay mucha paz y felicidad, y básicamente vida cotidiana. El Presidente lo sabe. Piensa en la mayor felicidad para el mayor número. Y le salen las cuentas, porque es el Presidente que ha votado este país, y el que se merece.



PS: comento en Fuego Cruzado de Raúl Tristán:
El pueblo de Cataluña tiene lo que se merece, como todos. La sabiduría política de irse a la playa en lugar de votar algo con tanta trascendencia potencial es, digamos, limitada. En Cataluña, como en todas partes, hay pocos ciudadanos, y muchos súbditos. Y de los pocos ciudadanos, la mayoría está claro que quiere independencia. Sin pagar, claro.

Tres naciones distintas y un solo Estado verdadero

Botter l'Estatut

Si es posible (que no caerá esa breva). Al menos, los catalanes podéis votar que no. Pero hasta los no catalanes podéis apoyar, por ejemplo, la Enmienda 6.1.

 

No todas las lenguas de Cataluña pueden ser cooficiales, por operatividad. Pero esta enmienda contribuiría a deshacer el desaguisado lógico, legislativo y político a que se lleva cuando el Estatut contradice la Constitución Española.

 

Me parece genial que los catalanes decidan que el catalán es la única lengua que se habla en Cataluña, o la única que puede hablarse, si por ahí les da, una vez se haya reformado la Constitución para autorizarlo. Pero, lamentablemente, sigue en vigor su artículo 3.1: " El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla". Con cooficialidad de las otras lenguas autonómicas, etc. Al declarar el Estatut que el catalán es la única lengua oficial de Cataluña se produce una ofensa a la lógica y a la ley. Y se produce el hecho todavía más alarmante de que esto se haga con el conocimiento y la connivencia de abundantes instituciones políticas y judiciales. Semejantes arbitrariedades no pueden tolerarse, pues dejan la puerta abierta a cualquier otra arbitrariedad o ceguera selectiva en cuanto sea políticamente oportuna. Y encima, oportunismo de la peor especie: encaminado a fomentar un nacionalismo hipócrita, mezquino y egoísta.

 

Si estás en contra de la justicia politizada, o de la ceguera selectiva de la ley, vota la Enmienda 6.1.

 

Aquellos polvos, estos lodos, y los que han de venir

William Drummond, A Speech on Toleration (Discurso sobre la tolerancia)

Este discurso es un fragmento perteneciente a la History of Scotland de William Drummond of Hawthornden (publicada póstumamente en 1655). Lo pone Drummond en boca de un miembro del Consejo del rey Jacobo V, aconsejándole durante los primeros disturbios de la época de la Reforma en 1540. Según Robert Macdonald, editor de Poems and Prose de Drummond (Scottish Academic Press, 1976), Drummond revisó este texto varias veces durante la década de 1630, "and it was certainly intended as a comment upon the troubles of his own time". Tras el discurso del Consejero, la historia continúa: "But the King followed not this opinione…" (Macdonald 199).

 

El texto de Macdonald sigue un ejemplar de los manuscritos Hawthornden (N.L.S., MS 2057 ss., 202-8), con correcciones del propio autor, y titulado así, "A Speech on Toleration". No lo he encontrado en la Red, así que lo cuelgo y lo traduzco aquí.

Este texto es para mí uno de los hitos del pensamiento liberal y del laicismo, en una época de persecuciones, inquisiciones, quemas de herejes y guerras de religión, una época en la que se llevaba muy mal la tolerancia: era un concepto por redescubrir, y por teorizar.

Es un texto, y una actitud, a redescubrir, pues hoy en día somos todos por supuesto muy democráticos y tolerantes, pero algunos sólo con quienes están de acuerdo con ellos contra un tercero (los terceros son "fascistas", o "nazis", o "fundamentalistas", o "inmigrantes ilegales", o "islamistas", o "extranjeros", o "separatistas"). Me llama la atención lo poco valorada que está hoy la tolerancia en muchos ámbitos: la gente la desprecia como algo "paternalista", y exige aceptación absoluta de sus opiniones (que son las correctas) y silenciamiento y represión de las del vecino si a su juicio son políticamente incorrectas.

Hay que tener en cuenta que en tiempos de Drummond la religión era el símbolo máximo de la ideología que constituye una comunidad como tal: decir "tolerancia con diversas creencias" es como hoy decir "tolerancia con el multiculturalismo" en la vida pública. El equivalente de "la única religión verdadera" es hoy "la democracia liberal y no confesional según el modelo occidental". Destaco una frase: tolerancia con todos aquellos que no tramen o lleven a la práctica nada que vaya contra las leyes del Reino. No exige Drummond que estemos de acuerdo con ellos en lo demás, ni ellos con nosotros. Y tampoco es preciso, por supuesto, que las minorías disidentes estén de acuerdo con las leyes: pero sí que las cumplan. Ay, there’s the rub, o la madre del cordero… las leyes. Sin leyes justas, no cabe hablar de tolerancia. Las leyes, y no sólo las actitudes, tienen que ser tolerantes, habría que recordarle a Drummond. Y a nuestros radicales de hoy en día, que no sólo las leyes, sino también las actitudes, tienen que ser tolerantes.


A Speech on Toleration

Sir, amongst the many blessings your Subjectes enjoye under this your Governement, this is not the least, that for the well of your Majestie, and the publicke good of the Kingdome, the meanest of your Subjectes may freelie open his minde and declare his opinione unto you his Soveraigne. And if ever there was a time in which grave, good and sound counsell should be delivered to your Majestie it is this, and the difficulyies of the Commonwealth doe now require it. Not ever in matteres of advice and consultatione can wee embrace and follow what is most reasonable, and what according to Lawes, Justice, Equitie should be, but what necessitye driveth us unto, and what is most convenient for the present time to be, and what wee may well and fairlie accomplish and bring to passe.

The Estate of your Kingdome is troubled with diversitie of opiniones concerning Religione; It is to be wished that the one onlie true Religion were in the heartes of all your Subjectes (Since diversitie of opiniones of Religione and heresies, are the verie punishment of God almightie upon men for their horrible vices and roring Sinnes. And when Men forsake his feare and true obedience, God abandoneth them to their owne opiniones and fantasies in Religion: out of which arise partialityes, factiones, divisiones, strife, intestine discords, which burst forth into civill warres, and in short time bring Kingdomes and Commonwealthes to their last Periodes). But matteres arising to such a hight and disorder, as by all appearances they are like to advance in this Kingdome, the number of the Sectaryes daylie increasing, without dissimulating my thoughts to your Majestie, the preservation of the People being the supresme and principall Law which God almightie hath enjoyned to all Princes, I hold it more expedient to give place to the exercise of both Religions, than under pretence and shadow of them to suffer the commone peace of your Subjectes to be torne in pieces. What can wisdome (Sir) advise youw to doe with these Separatists? Either they must be tollerated for a time or they must altogether be removed, and that by death or banishment? So soon as a Prince beginneth to spoyle, banish, kill, burne his people, for matters abstract from sence and altogether spirituall, hee becometh as it were a plague unto them. It is an errour of state in a Prince, for an opinione of pietie to condemne to death the adhereres to new doctrine. For, the constancie and patience of those who voluntarilie suffer all temporall miseryes and death it selfe for matteres of faith, stirre up and invite numberes, who at first and before they had suffered were ignorant of their faith and doctrine, not onlie to favour their cause but to embrace their opiniones; Pity and commiseration opening the gates: thus their Beleefe spredeth it selfe abroad, and their number daylie encreaseth. It is a no less errour of State to banish them: Banished Men are so manie Ennemyes abroad, reddye upon all occasiones to invade their native Countrie, to trouble the peace and tranquillitye of your Kingdome.

To take arms against Sectaries and Separatists will be a great enterprise, a matter hard and of many dangeres: Religione can not be preached by Armes; the first Christianes detested that forme of proceeding: force and compulsion may bring forth Hypocrites, not true Christianes. If there be any heresie amongst your people, this wound is in the Soule; our Soules being spirituall Substances upon which fire and iron can not worke, they must be overcome by spirituall armes: Love the Men and pittye their erroures? Who can laye upon a Man a necessitie to beleeve that which hee will not beleeve, or what hee will beleeve, or doth beleeve, not to beleeve. No Prince hath such power over the Soules and thoughts of Men, as hee hath over their Bodyes. Now to ruine and extirpate all those Sectaryes, what will it prove else than to cut off one of your armes, to the great prejudice of your Kingdome and weakening of the State? They daylie encreasing in number, and no Man being so miserable and mean, but that hee is a member of the State?

The more easie manner and nobler way were to tollerate both Religiones, and graunt a place to two Churches in the Kingdome till it shall please almightie God to reunite the mindes of your Subjectes, and turne them all of one will and opinione: Be content to keepe that which yee may, Sir, since yee can not that which yee would.

It is a false and erroneous opinione, that a Kingdome can not subsiste which tollerateth two Religiones: Diversitie of Religion shooteth up not societye, nor barreth civill conversatione amongst men. A little time will make persones of different Religiones contracte such acquaintance, custome, familiaritie together, that they will be intermixed in one Cittye, familie, yea mariage bed, State and Religione haveing nothing commoan. Why (I praye) may not two Religiones be suffered in a State (till by some sweet and easie meanes they be reduced to a right governement) since in the Church (which should be unione it selfe and of which the Romane Church much vanteth) all-most infinit Sectes and kyndes of Monkes are suffered; differing in their Lawes, Rules of governement, fashiones of living, dyet, apparell, maintenance and opiniones of perfectione, and who sequestree themselves from our publike unione? The Romane Empyre had its extensione, not by similitud and likenesse of Religione. Different Religiones, providing they enterprise or practise no thing against the politike Lawes of the Kingdome, maye be tollerated in a State.

The Murtheres, massacres, Battailles, which arise and are like daylie to encrease amongst Christians, all which are undertaken for Religione, are a thousand times more execrable, and be more open plaine flat impietie, than this libertye of diversitie of Religiones with a quiet peace can be unjust: for as much as the greatest part of those who flesh themselves in bloud and slaughter, and overturne by armes the peace of their Neighboures (whom they should love as themselves) spoyling and ravaging lyke famished Lyones, sacrifice their Soules to the infernall Poweres without further hopes or meanes of recoverye, and comming bake, when those otheres are in some way of Repentance.

In seeking libertie of Religione, these Men seeke not to beleeve any thing that may come in their Braines; but to use Religione according to the first Christiane institutiones, serving God and obeying the Lawes under which they were borne.

That Maxime so often echoed amongst the Church-Men of Rome, that the Chase and following of Heretikes is more necessarye than that of Infidelles, is well applyed for the inlarging and increasing of the dominiones, Souveraignitie, and power of the Pope, but not for the amplifying and extending of the Christiane Religione, and the Well and benefite of the Christian common wealth.

Kingdomes and Souveraignities should not be governed by the Lawes and interests of Priests, and Church-men, but according to the exigencie, need, and as the case requireth of the publick well, which often is necessitated to passe and tolerate some defectes and faults. It is the duetye of all Christian princes to endevoure and take paines that their Subjectes embrace the true faith, as that semblablye and in even partes they observe all Gods commandements, and not more one commandement than another. Notwithstanding when a vice cannot be extirpate and taken away without the ruine of the State, it would appear to humane judgements that it should be suffered: Neither is there a greater obligatione, bond, necessitye of Law, to punish heretickes more than fornicatores, which yet for the peace and tranquillitye of the State are tollerated and passed over. Neither can a greater inconveniencie and harme follow if wee shall suffer men to live in our Commonwealth who beleeve not nor embrace not all our opiniones. In an Estate manye thinges are for the time tollerated, because they can not without the totall ruine of the State be sudainlie amended and reformed.

These men are of that same nature and condition of which wee are; they worshippe as wee doe one God, they beleeve those very same holye Recordes; wee both aime at salvatione, wee both feare to offend God, wee both set before us one happinesse. The difference betwixt them and us hangeth on this one point, that they having found abuses in our church, require a Reformation: Now shall it be said for that wee runne diverse ways to one end, understand not rightlie otheres language, wee shall pursue otheres with fire and sword, and extirpate otheres from the face of the Earth. God is not in the bitter divisione and alienatione of affectiones, nor the raging flames of seditiones, nor in the Tempestes of the turbulent whirl-windes of contradictiones and disputationes, but in the calme and gentle breathinges of peace and concord. If any wander out of the high way, wee bring him to it again, if any be in darknesse, wee show him light, and kill him not; in musicall instruments if a string jarre and be out of tone, wee doe not freetinglie breake it, but leasurelie veere it about to a concord: and shall wee be so churlish, cruell, uncharitable, so wedded to our own superstitious opiniones, that wee will barbarouslye banish, kill, burne those who, by love and sweetnesse wee might reddilye winne and recall againe?

Let us win and demerite these men by reasone, let them be cited to a free councell, it may be they shall not be proven heretickes, neither that they maintaine opiniones condemned by the auncient Councelles. Let their Religion be compared and paraleled with the Religion of the first age of the Church.

Shall wee hold this people worse then the Jewes, which yet have their Synagoges at Rome it selfe? Let them receave instructiones from a free and lawful Councell, and forsake their erroures, when they shall be clealie and fairlie demonstrate unto them. Heresie is an errour in the fundamentall Grounds of Religion. Shisme intendeth a resolutione in separatione: Let a good Councell be convocated, and see if they be reddye or not to reunite themselves to us.

That which they beleeve is not evill, but to some it will appeare they beleeve not enough, and that there is in them rather a defect of good than anye habit of evill. Other pointes when they shall be considdered, shall be found to consiste in externall ceremonyes of the Church rather than in substance of doctrine, or what is esentiall to Christianitie. These men should be judged before condemned, and they should be heard before they be judged. Which being hollelyie and uprightlie done, wee shall find it is not our Religiones, but our private interestes and our passiones which troubleth us; and the State.

 

 

Discurso sobre la tolerancia

Señor, entre las muchas bendiciones de que vuestros súbditos gozan bajo vuestro gobierno no es la menor el hecho de que, para beneficio de Vuestra Majestad, y del bien público del Reino, el más insignificante de vuestros súbditos puede libremente exponer sus ideas y declarar su opinión ante vos, su soberano. Y si hubo jamás un momento en el que haya que dar a Vuestra Majestad un consejo serio, bueno y de fiar, es éste, y las dificultades de la nación lo hacen hoy necesario. En asuntos de consejo y consulta no siempre podemos abrazar y seguir lo que es más razonable, y lo que debería ser según las Leyes, la Justicia y la Equidad, sino aquello a lo que nos lleva la necesidad, y lo que es más conveniente que sea para el momento presente, y lo que podemos hacer que se cumpla y suceda con bien y con justicia.

El estado de vuestro Reino está inquieto con diversidad de opiniones sobre la Religión; sería de desear que la única religión verdadera estuviese en los corazones de todos vuestros súbditos (ya que la diversidad de opiniones en religión y las herejías son el castigo mismo de Dios todopoderoso a los hombres por sus horribles vicios y pecados escandalosos). Y cuando los hombres abandonan su temor y obediencia auténtica, Dios los abandona a ellos a sus propias opiniones y fantasías en religión: de las cuales surgen parcialidades, facciones, divisiones, lucha, discordias intestinas, que hacen brotar guerras civiles, y en poco tiempo llevan a los reinos y las naciones a sus últimos periodos).  Pero llegando los asuntos a tal altura y desorden, como según toda apariencia es posible que lleguen en este Reino, al crecer diariamente el número de sectarios, sin disimular mis pensamientos a vuestra Majestad, siendo la protección del Pueblo la ley suprema y principal que Dios todopoderoso ordena observar a todos los Príncipes, considero que es más conveniente hacer sitio a la práctica de ambas religiones, que hacer que con la excusa y apariencia de ellas se rompa en mil pedazos la paz común de vuestros súbditos. ¿Qué puede aconsejaros la sabiduría, Señor, que hagáis con estos separatistas? O bien deben ser tolerados durante un tiempo o deben ser completamente suprimidos, y eso  - ¿mediante la muerte o el destierro? Tan pronto como un príncipe empieza a despojar, desterrar, matar, quemar a su pueblo, por asuntos abstraídos de los sentidos y completamente espirituales, se vuelve como una peste para ellos. Es un error de Estado en un príncipe, que por cuestiones de opinión en materia de culto condene a muerte a los partidarios de una nueva doctrina. Porque la constancia y paciencia de quienes sufren voluntariamente todas las penalidades temporales y la muerte misma por cuestiones de fe agitan e invitan a muchísimos, que antes de esos sufrimientos eran ignorantes de su fe y doctrina, no sólo a favorecer su causa, sino a abrazar sus creencias, al abrirles la puerta la piedad y la conmiseración; así su creencia se extiende por todas partes, y su número a diario crece. Es un error político no menor el desterrarlos: los exiliados son otros tantos enemigos en el extranjero, dispuestos en todo momento a invadir su país natal, a turbar la paz y tranquilidad de vuestro Reino.

Tomar armas contra sectarios y separatistas sería una empresa enorme, un asunto difícil y con grandes peligros: la religión no se puede predicar con las armas; los primeros cristianos detestaban esa forma de proceder: la fuerza y la obligación pueden producir hipócritas, no auténticos cristianos. Si alguna herejía hay entre vuestros súbditos, esa herida está en el alma; al ser nuestras almas sustancias espirituales sobre las que el fuego y el hierro no pueden actuar, deben ser vencidas con armas espirituales: ¡Amad a los hombres y compadeceos de sus errores! ¿Quién puede imponer a un hombre la obligación de creer lo que no quiere creer, o de no creer lo que quiere creer, o cree? Ningún gobernante tiene semejante poder sobre las almas y pensamientos de los hombres como el que tiene sobre sus cuerpos. Y arruinar y extirpar a todos esos sectarios, ¿qué resultará ser sino cortaros uno de vuestros brazos, para gran perjuicio de vuestro reino y debilitamiento del Estado? ¿Siendo que cada día crecen en número, y que no hay hombre tan despreciable e insignificante que no sea un miembro del Estado?

La manera más fácil y vía más noble sería tolerar ambas religiones, y conceder un sitio a dos Iglesias en el reino, hasta que plazca a Dios todopoderoso reunir las mentes de vuestros súbditos, y volverlos a todos de una misma voluntad y opinión: Contentaos con mantener lo que podéis, Señor, ya que no podéis aquello que quisierais.

Es una opinión falsa y errónea, la de que no puede subsistir un reino que tolere dos religiones. La diversidad de religión no destruye la sociedad, ni impide el trato civilizado entre los hombres. Un poco de tiempo hará que personas de diferentes religiones adquieran tal trato, costumbre, familiaridad, que puedan mezclarse unos con otros en una misma ciudad, familia, y hasta lecho de matrimonio, al no tener nada en común el Estado y la Religión. ¿Por qué (suplico se me diga) no pueden dos religiones tolerarse en un Estado (hasta que de alguna manera suave y amable se reduzcan a un gobierno adecuado) si en la Iglesia (que debería ser la unión misma, y de lo cual mucho se jacta la Iglesia romana) se toleran casi infinitas sectas y clases de monjes, que difieren en sus leyes, reglas de gobierno, maneras de vivir, dieta, vestido, economía e ideas sobre la perfección, y que se aíslan de nuestra unión pública? El Imperio Romano no logró su extensión mediante la similitud y uniformidad de religión. Diferentes religiones, con tal de que no tramen ni practiquen nada contra las leyes políticas del Reino, pueden tolerarse en un Estado.

Los asesinatos, matanzas, combates, que surgen y probablemente irán a más a diario entre los cristianos, todos ellos emprendidos por causa de la religión, son mil veces más execrables, y son más claramente una mera impiedad, de lo injusta que pudiese ser esa libertad de diversidad de religiones con una paz tranquila: porque en la misma medida la mayoría de quienes se hacen a la sangre y a la matanza, y alteran con armas la paz de sus vecinos (a quienes deberían amar como a sí mismos), rapiñando y arrasando como leones hambrientos, sacrifican sus almas a los poderes infernales sin esperanza ni medio de recobrarlas ni de volver atrás, cuando aquellos otros están camino del arrepentimiento.

Al buscar la libertad religiosa, esos hombres no buscan creer cualquier cosa que se les pueda meter en los sesos, sino usar de la religión conforme a las primeras instituciones cristianas, sirviendo a Dios y obedeciendo a las leyes bajo las cuales nacieron.

Esa máxima tan a menudo repetida entre los eclesiásticos de Roma, que la persecución y detección de los herejes es más necesaria que la de los infieles, está bien aplicada para el crecimiento y aumento de los dominios, soberanía y poder del Papa, pero no para ampliar y extender la religión cristiana, ni para el bienestar y beneficio de la comunidad cristiana.

Los reinos y principados no deberían gobernarse por las leyes e intereses de los sacerdotes y eclesiásticos, sino según la exigencia, necesidad y como requiera el caso del bien público, que a menudo se ve obligado a aceptar y tolerar algunos defectos y faltas. Es deber de todos los príncipes cristianos esforzarse y cuidar mucho para que sus súbditos abracen la auténtica fe, de modo que semejantemente y por partes iguales observen todos los mandamientos de Dios, y no un mandamiento más que otro. Sin embargo, cuando un vicio no puede extirparse y suprimirse sin la ruina del Estado, parece razonable a los juicios humanos que haya de tolerarse. Ni hay mayor obligación, compromiso, ni necesidad legal, de castigar a los herejes más que a los fornicadores, que sin embargo por la paz y tranquilidad del Estado se toleran e ignoran. Ni ha de seguirse mayor inconveniencia y daño si toleramos que vivan en la comunidad hombres que no creen ni se adhieren a todas nuestras opiniones. En un Estado muchas cosas se toleran por el momento porque no pueden reformarse ni enmendarse súbitamente sin la ruina total del Estado.

Estos hombres tienen nuestra misma naturaleza y condición; adoran como nosotros a un Dios, creen en las mismas Escrituras sagradas; tanto ellos como nosotros aspiramos a la salvación, ambos tememos ofender a dios, ambos ponemos ante nosotros la misma felicidad. La diferencia entre ellos y nosotros gira sólo en este punto, que ellos, habiendo encontrado abusos en nuestra iglesia, exigen una reforma. Ahora bien, ¿habrá de decirse que como vamos por caminos distintos a un mismo fin, o como no comprendemos bien el idioma del otro, habremos de perseguir al otro con fuego y espada, y extirparlo de la faz de la Tierra? Dios no se halla en la amarga división y enajenación de los afectos, ni en las llamas rabiosas de la sedición, ni en las tempestades y torbellinos turbulentos de contrarréplicas y disputas, sino en los alientos suaves y tranquilos de la paz y la concordia. Si alguno se sale del camino, lo traemos otra vez a él, si alguno está en la oscuridad, le mostramos la luz, y no lo matamos. En los instrumentos musicales, si una cuerda suena desafinada y fuera de tono, no la rompemos enojados, sino que con calma la afinamos hasta que suena con las otras: y seremos tan toscos, crueles, faltos de caridad, tan maridados a nuestras propias opiniones supersticiosas, que bárbaramente habremos de desterrar, matar, quemar a aquellos a quienes con amor y amabilidad podríamos fácilmente convencer y hacer venir con nosotros?

Convenzamos y quitemos la razón a estos hombres con la razón; que se les convoque a un concilio libre; puede que no resulten ser herejes, ni mantengan opiniones condenadas por los antiguos concilios. Que se compare y se coteje su religión con la religión de la primera época de la Iglesia.

¿Habremos de tener a esta gente en peor consideración que a los judíos, que sin embargo tienen sus sinagogas en la misma Roma? Que reciban instrucciones de un concilio libre y legítimo, y que abandonen sus errores cuando con claridad y justicia se les demuestren a ellos. La herejía es un error en la base fundamental de la religion: el cisma intenta buscar la solución en la separación. Que se convoque un buen Consejo, y veamos si están dispuestos o no a reunirse con nosotros.

Lo que creen no es malo, pero a algunos les parecerá que no creen lo suficiente, y que hay en ellos más bien una falta de bien que hábito alguno de mal. Otros extremos cuando se examinen se verá que consisten en ceremonias externas de la Iglesia, más bien que en la sustancia de la doctrina, ni en cosas esenciales para el Cristianismo. Estos hombres deberían ser juzgados antes de ser condenados, y deberían ser escuchados antes de ser juzgados. Y si se hace santamente y con justicia, encontraremos que no son nuestras religiones sino nuestros intereses privados y nuestras pasiones las que nos alteran, a nosotros y al Estado.

 

 

Caricaturas de Mahoma