Retropost (2006): Todas me las dan
Todas me las dan
Publicado en Departamento. com. José Ángel García Landa
(2 de octubre de 2006)
Todas me las dan en el mismo carrillo hoy (académicamente hablando). Esta mañana ha habido una reunión del Consejo de Departamento (de Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza) donde se trataban dos temas polémicos, y mal le ha ido a mis propuestas en los dos.
1) Se proponía un Máster de Lingüistica aplicada en inglés, en el marco del cual yo proponía una asignatura de Análisis Crítico del Discurso. Tras un largo y tenso debate se ha aprobado la propuesta, con varios votos en contra (presumiblemente de los profesores que no quieren que haya otro máster en el departamento al margen del que ya hay). Se ha aprobado pero su vida ha sido efímera, más que las efímeras de hecho, porque antes de comer ya se había rechazado la propuesta en la Comisión de Postgrado de la Facultad. Lo cierto es que se había preparado apresuradamente en poco tiempo, por la desidia de nuestro departamento a la hora de hacerse responsable de planificar sus enseñanzas de postgrado. Y la propuesta habría ido más coherentemente hecha si se hubiera pedido la creación de este máster dentro del postgrado ya existente de Estudios Ingleses, que es lo que yo proponía... pero no. Se ha propuesto crearlo en un postgrado distinto y nuevo, propuesta que ya se ha dicho en el Consejo tenía muy pocas posibilidades de prosperar—y buálá. ¿Y por qué no se ha propuesto en el marco de ese postgrado ya existente, al cual se había dado el nombre tan general de "Estudios Ingleses" para que cupieran todos los posibles másteres de nuestro departamento, cuando se propuso hace un año? Bueno, pues porque nuestros catedráticos, organizadores del máster de "Estudios Textuales" ahora existente, han decidido monopolizar ese postgrado para sí mismos, imponiéndole las leoninas reglas de su máster, y nuestro departamento se ha dejado hacer. Ha aceptado la mayor: que el postgrado de "Estudios Ingleses" se rija por las reglas del máster de los tres catedráticos, es decir, que esté reservado a profesores pertenecientes a equipos de investigación subvencionados y que tengan al menos dos tramos reconocidos de actividad investigadora—como criterios excluyentes. Ante este sentar sus reales, ante su oposición frontal a dejar que la plebe sin subvenciones invada "su" postgrado, y ante la ignorancia profesa de la dirección departamental sobre los términos exactos de lo que se votó hace un año al aprobarse ese postgrado, se ha batido en retirada la propuesta y se ha optado humildemente por... ceder el terreno, y proponer otro postgrado y máster donde no operasen las leyes dictadas por los catedráticos. Inútilmente, según se ha visto. En cuanto a mí, he rizado el rizo, votando a la vez a favor y en contra de la propuesta (lo cual ha resultado ser administrativamente posible, además de contradictorio). En votación secreta, he apoyado la propuesta de máster, no sea que encima no saliese, y luego he expresado públicamente mi voto particular en contra de de que no se incluyese el nuevo máster en el postgrado existente de "Estudios Ingleses".
En fin, que ya se ve el resultado final que venía anunciando yo: que todos los estudios de postgrado de este departamento han sido fagocitados por el grupo de los "Estudios Textuales", y los demás quedan inhabilitados para la docencia en segundo ciclo y para la dirección de tesis... por votación propia. Y es que el que no se entera ni cuando se lo escriben en letras grandes y se lo gritan al oído, no se va a enterar nunca. Por cierto, muchísimo se han picado los profesores del máster de los catedráticos cuando se les ha preguntado por el número de alumnos matriculados en su máster: ha habido grandes gritos y aspavientos y piques-ajoscome. Lo que nos han dicho es que ni sabían cuántos estaban matriculados, ni preinscritos, ni al parecer estaban interesados en saberlo.... y menos, por supuesto, en informar de ello al Consejo de Departamento. Pero es un Consejo con grandes tragaderas, así que se desprende de la reunión de hoy que pueden seguir dándosele a comulgar ruedas de molino de un diámetro todavía mayor.
2) El segundo punto era... el mismo que el primero, en sustancia: la apropiación del postgrado de Estudios Ingleses para los profesores del máster y la exclusión de los demás por votación democrática. Técnicamente, se decidía la aprobación del nuevo programa de doctorado de "Estudios Ingleses", que viene a sustituir a los del "viejo régimen" que ahora se extinguirán. Y, cómo no, se ha aprobado, a pesar de mis advertencias en contra de los criterios abusivos que impone y de las consecuencias que van a tener para la mayoría del profesorado del departamento. Pero que si quieres. Con unos pocos votos en contra, se ha aprobado la propuesta. Y ya no podrán dirigir tesis en el departamento más que los profesores con proyecto de investigación subvencionado, y dos sexenios (o uno, si les dan permiso especial los organizadores). Lo lamentable es que se ha enterado hoy buena parte del profesorado de cuáles eran las consecuencias de las normas que aprobaron para el Máster éste de "Estudios Textuales" hace un año; y a pesar del pasmo de muchos (—no sé qué pasmo, porque ya se les explicaron esas consecuencias por activa y por pasiva en su momento, y lo votaron).... a pesar del pasmo de muchos, digo, ¡¡hoy han vuelto a hacer exactamente lo mismo!! Y les han entregado con un lacito todo el Tercer Ciclo, máster y doctorado, a nuestros cortadores de bacalao en el Departamento, y a las reglas draconianas, leoninas y procrustianas que se han sacado del bolsillo para decidir quién podrá y quién no podrá dirigir tesis. Las bocas abiertas que habrá dentro de un año, cuando se encuentren desdoctorados y seguramente hasta expulsados de la Comisión de Postgrado muchos de los que hoy han votado ígnara y democráticamente a favor de esta propuesta de programa de doctorado. En cuanto a mí, he explicado el sentido de mi voto y el de dos profesoras que me han apoyado, incluyendo en el acta un anexo explicativo. Aquí lo anexo:
Voto particular en Consejo de Departamento de Filología Inglesa y Alemana (Universidad de Zaragoza) con respecto a la aprobación de una propuesta de nuevo programa de Doctorado (Reunión del 2 de octubre de 2006).
Los abajo firmantes queremos que conte a todos los efectos nuestro voto personal en contra de la aprobación del nuevo programa de doctorado "Estudios Ingleses" propuesto bajo la coordinación de la Dra. Onega en los términos en que se propone.
Los motivos de nuestro voto en contra son:
1) La existencia en dicha propuesta de un oscurecimiento de la realidad de los datos departamentales que parece deliberado. Cuando se dice que la media de alumnos de los dos programas de doctorado a extinguir es de 20 alumnos, se están promediando los números de matrícula en ambos programas, el que tiene mención de calidad pero pocos alumnos, y el que no tiene dicha mención pero tiene mayor número de alumnos. Esto contribuye a ocultar la realidad de que no existe correlación entre mención de calidad y número de alumnos interesados en un programa, como prueban los números de matrícula que operan en la sección de Tercer Ciclo desde el año de la obtención de la mención de calidad por parte de uno de los programas.
Esta ocultación merece ser resaltada porque es esta correlación entre mención de calidad y número de alumnos el único fundamento que se esgrime en la página 6 de la memoria para justificar la aprobación de este nuevo programa de doctorado por parte del Departamento y de la Universidad.
Por otra parte, en caso de salir adelante la propuesta de un nuevo máster de Lingüística Aplicada que se presenta hoy, las cifras prospectivas de alumnos presentadas serán contradictorias entre sí.
2) En la memoria del nuevo programa de Doctorado propuesto se hace una interpretación que consideramos abusiva del concepto de "acreditación" del profesorado para dirección de tesis, que tiene el objetivo de beneficiar a un grupo limitado de profesores. Es una mala práctica universitaria aquella que se basa en la confusión de resultados de investigación con proyectos. Sin mermar el mérito de los doce profesores mencionados en la memoria, podemos afirmar que quedan excluidos de esa lista otros del mismo o superior mérito objetivo. Ello sólo es posible sobre la base de una aplicación tergiversada para la selección de un criterio coyuntural, con voluntad excluyente. Tomemos como ejemplo la posibilidad real de que como producto de la aplicación de esos criterios se consideren no capacitados para dirigir tesis doctorales profesores con uno, dos, o tres sexenios de investigación y con experiencia previa de dirección de tesis aprobadas con cum laude. Siendo meritoria la participación en proyectos, no es un criterio que como exclusivo sea razonable para juzgar la acreditación, que debe fundarse en resultados obtenidos, no en proyectos en curso. Los resultados de la investigación no aparecen en esta memoria como criterio acreditatorio.
4) El único hecho constatado es la escasez de alumnos matriculados en el pasado y en el presente en el programa de doctorado y máster de "Estudios Textuales y Culturales en lengua inglesa", y que los alumnos del área de Filología Inglesa de la Universidad de Zaragoza se matriculan mayoritariamente en las asignaturas de Lingüística tanto en segundo ciclo (optativas) como en Doctorado.
Pensamos que sería perjudicial para la Universidad de Zaragoza, tanto para sus alumnos como sus profesores, el aprobar un programa de doctorado cuyo único horizonte de éxito se basa en la inexistencia de competidores externos e internos, y todo ello a pesar de tener su mención de calidad.
Tras la reunión, he preguntado a uno de los catedráticos si en serio creía que yo no estaba capacitado para dirigir tesis doctorales. Me ha dicho que en absoluto, que todo lo contrario, etc. etc. Ante la pregunta de por qué entonces apoyaba una normativa que me excluía, me dice "Ah, pero eso no tiene nada que ver"— y yo: "Pero no cumplo los criterios, y sin embargo estoy capacitado, dices. Así que la norma que pones tiene consecuencias absurdas, y será porque no es una norma buena o justa". —"No, no, Si quieres estar capacitado en este programa, cumple los criterios; si no te autoexcluyes" —"¿Que me autoexcluyo? Yo propongo una norma que a ti no te excluye; tú propones una norma que a mí sí me excluye. A ver quién excluye a quién aquí". —"Es necesario, etc., los tiempos vienen así..." —"No, los tiempos los traéis así." Con la catedrática, lo mismo: me dice que me autoexcluía, que había que aceptar la normativa que venía de arriba, que era muy dura, etc. Que debería yo ser más constructivo. Yo le he dicho que las normas absurdas que se intentasen imponer no sólo no las aceptaría sino que trabajaría lo que pudiera por que se cambiasen. Evidentemente los catedráticos no están por la labor de reconocer su papel activo en la imposición de estas normas: sólo están "yendo con los tiempos." Y aprovechando para meter la pala del cristiano, claro. Como sucede siempre con los que van con los tiempos, propulsándolos.
Quede claro que no me opongo (faltaría más) a que se considere como un mérito la participación en proyectos de investigación, o el hecho de tener uno financiado en curso. A lo que me opongo es a que se convierta no en un mérito baremable sino en un requisito eliminatorio. Es la diferencia entre un criterio justo y una tergiversación, y así se lo he dicho a los catedráticos... pero su conveniencia, y opinión, es muy otra. Los demás, es triste decirlo, no tienen criterio, sino únicamente disciplina.
Por supuesto, esta decisión tomada hoy por el Departamento será impugnada ante la Comisión de Doctorado de la Universidad. Con lo que ésta decida sabremos si va a haber normas generales en la Universidad sobre este asunto, o si los corrillos de influencia locales pueden dictar las que quieran y puedan en cada departamento. Y así, sabiendo a qué atenernos, actuaremos en consecuencia todos, corrillos incluidos.
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Retropost (2006): Alguien debió preverlo
Alguien debió preverlo
Publicado en Terrorismo. com. José Ángel García Landa
(2-10-2006)
Bonito análisis hace Javier Marías de la falacia retrospectiva o hindsight bias aplicada al 11-M ("Decidir volverse loco", en El País Semanal del 1 de octubre y en su blog). Lástima que dé a entender con eso que la tesis de la "conspiración" sea totalmente deleznable, es decir, (por exclusión more hispano) que la tesis oficial explica plenamente el 11-M. Como si no hubiese tantas y tantas cosas que no sabemos sobre el asunto. Como datos que presupone el propio artículo de Marías: casi nadie consideraba previsible una victoria del PSOE antes del atentado. Porque sí hubo un atentado (y desde luego alguien conspiró para que lo hubiera). Posiblemente con previsiones electorales en mente, dada la fecha. Y, en efecto, se produjo un vuelco electoral que a muchos sorprendió. Ergo: hasta los planes descabellados e implausibles, trazados por imbéciles y criminales delirantes pueden tener éxito a veces, de un modo que a posteriori crea la impresión de inteligencia superior y vista certera. Y ese éxito crea terreno abonado, por supuesto, para teorías de la conspiración a veces tan delirantes como los planes de los auténticos perpetradores.
No sólo hay conspiraciones que se imaginan retroactivamente; también las hay que salen a la luz. Y también hay misterios que no lo eran en su momento, y lo son ahora. Y eso sí que es seguro que no lo tenía previsto nadie. Por utilizar el ejemplo de Marías: Don Quijote podía estar loco, o incluso querer estar loco, pero eso no le impedía descubrir auténticos rudos malsines, y auténticos falsos paladines. Y puede que el PP sea paranoico—seguramente lo es. Pero desde luego es un paranoico con muchos enemigos.
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Judith Butler - The Human Condition
Judith Butler, "The Human Condition [Vulnerability and Survivability]." Video. Lecture at Barcelona.
YouTube (JudithButler2017): https://youtu.be/FTIMEb4CaqE
2017
Matar a un Rey (To Kill a King)
Matar a un Rey (To Kill a King)
To Kill a King. Dir. Mike Barker. Screenplay by Jenny Mayhew. Cast: Tim Roth, Dougray Scott, Rupert Everett, Olivia Williams, James Bolam, Finbar Lynch, Adrian Scarborough, Jake Nightingale, Julian Rivett, Jeremy Swift, Richard Bremmer, Patricia Kerrigan, John-Paul Macleod, Corin Redgrave, Melissa Knatchbull. Photog. Eigil Bryld. Prod. des. Sopie Becher. Prod. Kevin Loader for Natural Nylon Entertainment, Rudolf G. Weismeier and Christopher Petzel, coprod. Kathy Sykes. Assoc. prod. Bradley Adams y Dougray Scott. UK, 2003.*
IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0302436/
_____. Matar a un Rey. YouTube 24 June 2013.*
https://youtu.be/I0QstexdQ3E?list=PLaZDlkL6Ra7PD4M1lK4Pt8nZ5dLUDwIg5
History of the Kings and Queens of England
Sir/St Thomas More
Sir / St Thomas More
From The Concise Cambridge History of English Literature, by George Sampson (1972 ed.):
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John Fisher (1459-1535), Bishop of Rochester, deserves brief mention in this place, not because he took high rank himself as a humanist, but because he was the means of bringing Erasmus to lecture on Greek in Cambridge (1511-14) at the very time when the university was changing from an ancient to a modern seat of learning.
Sir Thomas More (1478-1535), the associate with Fisher in his tragic death—and canonized with him in 1935—was the pupil of Linacre and Grocyn, the disciple of Colet, the beloved friend of Erasmus, and was the one member of the band of English literary humanists who had a distinct gift of literary genius. At Oxford he became a good Latinist and a fair scholar in Greek. Even when he was a highly successful lawyer with a lucrative commercial practice he lectured on the philosophy nad history of Augustine's City of God. As a member of Parliament he resisted the royal exactions, and was reluctantly drawn into the royal service, in which, however, he rose rapidly, becoming in the end Lord Chancellor in succession to Wolsey. He was the first layman to hold that office. More had no illusions about his royal master, and the end came also as he had foreseen. Having refused to take any oath which denied the Pope's supremacy in matters of faith he was confined in the Tower amid circumstances of spiteful and gratuitous hardship. The humorous serenity characteristic of his life never forsook him, and displays itself in the moving letters to his daughter, Margaret Roper, scribbled on scraps of paper with a piece of charcoal because writing materials had been taken from him. He went to his death in July 1535, jesting with the exexutioner in the act of mounting the scaffold. English history can show few baser acts than the judicial murder of this great and good man. More's literary fame rests on his history of Richard III (see p. 133) and his book universally known as Utopia ("Nowhere"), though he gave it a lengthy Latin title that actually does not include that famous name. It discusses in its few pages many of the problems, interests and activities of its time—political speculation, voyages of discovery, the iniquitous wars and leagues of rulers scrambling for extensions of dominion in Europe, royal indifference to social injustice, the growth of crime caused by lack of employment, and the possibilities of a polity in which health and well-being for all are deliberately sought, in which national service is applied to construction instead of to destruction, and in which a liberal existence is made possible by good-will and toleration. It is interesting to detect anticipations of modern social development in More's imaginary island, but the longest and most valuable part of the book is that which describes, not Utopia, but England. The brief account of Utopia itself is little more than an appended parable. In other words the book is that which describes, not Utopia, but England. In other words the book (like all its later progeny from Swift's Gulliver to Butler's Erewhon and Orwell's Nineteen Eighty-Four) is mainly a picture of its own time—a criticism of the present rather than a construction of the future. The force of its appeal is attested by the fact that it has added an indispensable word to the world's vocabulary. The book itself illustrates the pleasing internationalism of scholarship, for it was written by the Englishman More in the universal Latin, it received additions from the Flemish Peter Giles, it was revised by the Dutch Erasmus, it was first printed (1516) at Louvain, then at Paris, and then later at Basle, where it was illustrated by two woodcuts from the hand of the German Holbein. No edition appeared in Enalnd or in English until after More's death. Ralph Robynson's translation (1551) has the flavour of the time, but is less exact than later ones made in the seventeenth (Burnet), the nineteenth (Cayley) and the twentieth centuries (Paget, Richards). Utopia is bes read in its own Latin, with a modern English translation. More's other works can be briefly summarized. His verses, English and Latin, are, for the most part, mediocre, but contain some pieces of great merit. They are interesting as revelations of a character at once humorous and serious, prepared foor the best and the worst that life could offer. His translation into English of the Lyfe of Johan Picus, Erle of Myrandula, a greate Lorde of Italy (1510) is a treasury of ideals if not of facts. His controversial tracts, often unpleasing in tone, include A Dyaloge . . . touchynge the pestylent Sect of Luther and Tyndale, the Supplycacyon of Soulys, two parts of A Confutacyon of Tyndales Answere, a long Apology and A Letter against Frith (all c. 1530). More's English writings, first collected by W. Rastell in 1557, with their vivid idiomatic words, their carefully constructed well-balanced sentences, and their modulated cadences exhibit the scholar and the imitator of the Latin classics. Though Utopia was written in Latin, its author was one of the makers of English prose. The sketches of More's life by William Roper and Nicholas Harpsfield set the man before us. The best modern biography is Thomas More (1935) by R. W. Chambers.
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[...there are three writers, Sir Thomas More, George Cavendish (1500-61?) and Sir John Hayward (1564-1627), who are scholars and historians rather than mere chroniclers. The History of King Richard the thirde (first printed in Harding's Chronicle, 1543) is properly attributed to More, who no doubt derived his information from the first-hand knowledge of his early patron Cardinal Morton. Its high quality is attested by the fact that the dark and sinister portrait of Richard III drawn in its pages has endured ever since, in spite of vigorous challenge. (....) With [these writers] begins in England the art of history.]
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